Bernardo Congote

Publicado el

¿Estados Unidos se lanzaría al Abismo?

No se encuentran explicaciones políticas ni, mucho menos, económicas. La observación del paso a paso en los Estados Unidos produce temor.

Manteniendo vivas las opciones de Trump, se aproximarían a profundizar su propio abismo[i]. Trump “mató la Pax Americana”, advierte Krugman[ii].

Y Friedman les pregunta a los votantes inclinados por reelegir a Trump:

“¿Cómo pueden Uds. tolerar en su Presidente, conductas (destructivas) que nunca les permitirían a los profesores … de sus hijos?”[iii]

En Estados Unidos, la política hace rato que no tiene explicaciones coherentes. Trump, empleado del Partido Republicano, ha sumado su penosa capacidad a la proclividad auto destructiva del partido.

El nombramiento de Barret para la Corte Suprema – reconocida católica – confirmaría que la sociopolítica gringa camina hacia la involución. No será gratuito que a partir de ahora 6 de los 9 altos magistrados sean confesionales católicos.

Como tampoco que se diga de Trump, que “Dios lo puso en la Casa Blanca para salvar a Israel y redimir a un Estados Unidos secular.”[iv]

Dado que los Estados Unidos alguna vez eligieron – ¿y reelegirán? -a un individuo como Trump, la desconfianza que ha generado en el resto del mundo, sobre todo entre sus aliados, tardará mucho tiempo en restablecerse[v].

El hecho de que en la campaña electoral, hayan tenido eco las minucias de la secta fascista sub colombiana cargándole, de paso, el discurso castrochavista a Biden, sería otra prueba de la decadencia de los Estados Unidos.

Krugman pregunta y se responde: “¿De dónde proviene esta cierta fijación sobre amenazas fantasmales (del tipo Qanon)? Ha habido siempre cierto paranoico estilo en la política estadounidense intuyendo que los cambios sociales y culturales sean producto de siniestras conspiraciones.”[vi]

Mientras Friedman sugiere que si Trump resulta reelecto, el mundo percibirá que Estados Unidos no sólo estaría siendo víctima de una aberración sino que, en verdad, dejaron de ser lo que eran. Y con toda razón[vii].

Ahora. La mayoría electoral que probablemente maneja a su favor Biden, resultaría un contrapeso. Al corte, el promedio de las principales encuestas nacionales le significaría una ventaja de casi el diez por ciento sobre Trump[viii].

El hecho mismo de que el voto anticipado esté a punto de superar el cincuenta por ciento (60%) de la masa electoral posible, igualmente garantice que esta parte de la vitalidad democrática se encuentre preservada.

Sin embargo, la precaria situación económica de millones de desempleados tampoco explicaría por qué, todavía hoy, 4 de cada 10 estadounidenses votarían para reelegir a Trump.

¿Por qué ningún argumento realista podría contrarrestar esta conducta suicida de millones de estadounidenses? Probablemente porque estarían siendo víctimas de gruesas y arraigadas ilusiones conservaduristas paranoicas. Y al paranoico de nada le sirve la realidad (porque dejaría de serlo…) [ix]

La división de los Estados Unidos entre una masa claramente demócrata, libertaria y globalizante (los Estados del cinturón este-oeste) y otra republicana, religiosa y conservadurista (los Estados centrales), prometería ahondarse como producto de estas próximas elecciones.

La hipótesis de que en el mediano plazo, los Estados Divididos de América también se fracturen geográficamente, se haría más probable con la reelección de Trump[x].

A no ser que la elección de Biden trajera consigo modificar las mayorías en el Congreso, el nuevo gobierno demócrata tendría que soportar el lastre del ilusionismo republicano.

Y porque habría algo todavía peor:

“Yo argumentaría algo más profundo. Lo que Trump está develando, ahora más que nunca, es que tiene una mentalidad tiránica… Es un hecho que casi todo su partido y decenas de millones de votantes, parecen querer seguirle hacia el abismo… Puede que esta estrategia no funcione ahora; pero envenenará la vida política de Estados Unidos durante varios años.”[xi]

Esa profundización paranoide de ideologías religiosas que impondrían la “ley de dios” sobre la Constitución, tendría por cura que el paciente, psicoanalíticamente hablando, aceptara que su tradicionalismo a ultranza constituya una gravosa enfermedad.

Ninguna medicina económica o política le serviría a un enfermo de estas características, a no ser que él mismo lo aceptara, lo trabajara y resolviera sus propias contradicciones[xii]. O que, una vez en el abismo, ¡pida ayuda!…

¡¿Cómo lograr que una sociedad enferma psico-políticamente acepte ir al psiquiatra?!

Congótica 1. Un diagnóstico de la social – paranoia que afectaría a millones de estadounidenses podría servir para entender la de millones de otros ciudadanos de Colombia, por ejemplo, donde un caudillo venido a menos y en libertad condicional, sigue vendiéndose como salvador de la Patria.

Congótica 2. Es probable que estas elecciones anuncien que el planeta se encuentre ad-portas de ver inclinados los factores de poder geopolítico hacia el Asia.

[i] https://blogs.elespectador.com/politica/bernardo-congote/los-estados-divididos-america-dsa-vs-usa

20 abril 2020

[ii] https://www.nytimes.com/2020/10/29/opinion/trump-trade-international-relations.html?action=click&module=Opinion&pgtype=Homepage

29 0ct 2020

[iii] https://www.nytimes.com/2020/10/27/opinion/trump-obama-2020.html?action=click&module=Opinion&pgtype=Homepage

28 oct 2020 (paréntesis del blog).

[iv] https://www.eltiempo.com/mundo/eeuu-y-canada/estados-unidos-y-su-politica-sagrada-478198 consulta de abril 19 2020. (negrilla del blog).

[v] https://www.nytimes.com/2020/10/29/opinion/trump-trade-international-relations.html?action=click&module=Opinion&pgtype=Homepage

29 Oct 2020

[vi] https://www.nytimes.com/2020/08/24/opinion/trump-qanon-convention.html

24 ago. 2020 (negrillas del blog).

[vii] https://www.nytimes.com/2020/10/30/opinion/trump-america-world.html

30 oct 2020

[viii] https://www.nytimes.com/live/2020/presidential-polls-trump-biden?action=click&module=Top%20Stories&pgtype=Homepage#patience-the-polling-is-coming

Corte al 28 de octubre 2020

[ix] En Colombia contabilizamos más de 20 años viendo consolidarse un aparato dictatorial fascista y millones de colombianos, inclusive algunos ilustrados, lo califican como “centrista” y “demócrata”.

[x] https://blogs.elespectador.com/politica/bernardo-congote/los-estados-divididos-america-dsa-vs-usa

20 abril 2020

[xi] https://www.nytimes.com/2020/10/29/opinion/trump-lies.html

29 oct 2020

 

[xii] La estructura argumental siquiátrica de esta nota es tomada de: Zuleta, Estanislao. (2000). “Idealización de la vida personal y colectiva”, en Elogio de la dificultad, Cali: FAEZ, págs. 62 a 69.

Comentarios