Bernardo Congote

Publicado el

Confinamiento mentiroso: No cura y Sí empobrece

El plomero no vino a trabajar. El peluquero no abrió la peluquería. El zapatero no entregó los zapatos. La señora del aseo no llegó al conjunto. El señor de los aguacates tampoco está en la esquina. No ha pasado el que vende repuestos celulares en un carrito.

Este confinamiento repite las mentiras y reproduce los pésimos efectos del 2020. 

No protege al sistema hospitalario. Esta fue la mentira reina del 2020. Una presunta saturación UCI hospitalaria justificaría este confinamiento. Pero su peor enemigo ha sido su abandono e improvisación históricos.[i]

Sí descuida a las personas. El confinamiento no piensa en las personas, sobre todo porque está probado que confinar, de suyo, no previene ni tampoco, cura. Las personas se protegen usando tapabocas, lavándose las manos y guardando cierto distanciamiento social.

Destruye libertades ciudadanas. La “alcaldada” del confinamiento revive la proclividad fascista que nos está asfixiando.[ii] El uso de decretos de emergencia para hacer y deshacer, vuelve y juega para satisfacer cierta sed dictatorial de los extremistas disfrazados de demócratas.

Revive el miedo como instrumento de control. El confinamiento también aviva el miedo. No en vano la bolsa de valores bajó de manera importante el lunes 04. Cuando la vacunación -que Duque todavía “negocia”- avivó el optimismo, la proclividad fascista decreta un confinamiento de largo aliento para bajar los ánimos.

Aumenta la pobreza. El confinamiento agudiza la pobreza. Una economía cuyo 40-45% es informal resulta gravemente golpeada con un confinamiento. Los trabajadores informales no tienen otra defensa que la calle. Y en la calle ahora sólo vemos policías persiguiendo informales.

Tampoco protege a los más vulnerables. Los adultos mayores estamos confinados desde marzo 2020. Nuestras propias dificultades físicas nos impiden movilizarnos libremente. Siendo la población más vulnerable, no necesitamos decretos de confinamiento para protegernos; nos basta con Tapabocas, Aseo y Distanciamiento prudente.

Bloquea la movilidad de los menos vulnerables. La población joven económicamente activa se ve nuevamente restringida para trabajar y educarse. De esta forma también se impacta negativamente la creación de riqueza.

Y bloquea el ejercicio libre y saludable. En jóvenes y viejos restringe la práctica deportiva aumentando el riesgo de caer víctimas de, peor, otros tipos de enfermedades.

Disminuye la captación de impuestos. La pandemia ha exigido que el Estado desembolse subsidios extraordinarios que vienen de los impuestos. Pero si los trabajadores activos no producen, no generan impuestos y el Estado se hace un autogol secando la fuente de recursos con los que “ayuda” en la pandemia.

Amenaza los planes escolares. El confinamiento crea una sombra sobre todos los planes de reapertura escolar para este primer semestre.

Restringe el flujo de viajeros aéreos. Dado que los estratos altos tenderían a viajar por aire más que los bajos, el confinamiento de Bogotá amenazaría el flujo aéreo en medio de una época turística en la que el desgobierno central !!!acaba de emitir una “ley de fomento al turismo”¡¡¡

El confinamiento no ha servido en la Unión Europea. Europa ha recaído, tanto como Estados Unidos primero, por la llegada del invierno -que no es nuestro caso- y luego, por sus dificultades para aplicar la triple fórmula: Tapabocas / Aseo / Distanciamiento[iii]. Tampoco sería nuestro caso.

Y si les hubiera servido… Unión Europea es, más o menos, 55 veces más rica que nosotros. De modo que confinarse le produce sólo un ínfimo daño frente al que nos produce a nosotros.

 

No hay argumento que explique el confinamiento decretado en Bogotá. Otras ciudades como Cali, Medellín, Barranquilla, con toques de queda estratégicos han evitado incurrir en esta suma de mentiras, daños y perjuicios.

¡Qué autogol el de la Alcaldesa!

 

Congótica. Encargando a su secretario de gobierno como alcalde, López sale de vacaciones precisamente al comenzar el confinamiento selectivo. No está bien. Sobre todo porque también se le atribuyen parte de las tropelías fascistas también viniendo desde los “verdes”.

[i] $5.000 millones nos habría costado el montaje de un hospital volante en la zona ferial de Bogotá, el mismo que inexplicablemente habría sido clausurado.

[ii] https://blogs.elespectador.com/politica/bernardo-congote/colombia-dos-fascismos-derecha-izquierda

Agosto 2 2020

[iii] Una fiesta francesa con 2.500 jóvenes fue disuelta por la policía el pasado fin de semana. (www.dw.com)

 

Comentarios