Minería sin escape

Publicado el JD Angulo Argote

Resurrección: una mirada con distintos escenarios

“¿De qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle? Y si un hermano o una hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día, y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha? Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma”.

Santiago 2:14-17

Resurrección es un término derivado del verbo resurgo: levantarse, alzarse, resurgir y renacer. Por estos días se habla de resurrección en varios idiomas con distintos escenarios por parte de la sociedad mundial frente al COVID-19, todos bajo un mismo fin: trabajar en equipo. A continuación se mencionan los cuatro escenarios de resurrección que ha generado el coronavirus:

  1. La resurrección religiosa. Es la primera resurrección que se aclama por millones de personas. Ellos expresan: que con fe y esperanza el Santo Padre resucitará para interceder ante el COVID-19 y cualquier mutación viral. Por esa misma línea, el Presidente de Colombia le mostró rodillas a la virgen de Chiquinquirá para que le conceda el milagrito. ¿Qué saldría de ese encuentro?. Imaginemos que le imploró una coraza de cobre espiritual, una fe sin hechos, que no le alcanzó para proteger el terminal aéreo El Dorado frente a los vuelos internacionales que siguen, siguen y siguen llegando con más infectados (el cobre es un mineral antimicrobiano que elimina el 99.9% de las bacterias, y como regla sanitaria debe estar presente en pasamanos, baños, salas de atención, recepciones y demás en los aeropuertos, servicios de transporte púbico y hospitales). Una recomendación, la fe es con obras: deberían construir en cobre las salas de espera, camas, camillas, sillas entre otros, para ubicarlos en hospitales, clínicas y aeropuertos, es lo más práctico y eficiente como respuesta ante los virus. Por otra parte, lo que le susurró la virgen al Presidente: IVA de 25%. Acuérdense que no hay almuerzo gratis. Fuente: @rjgarcia.
  2. La resurrección de nuevos virus y cepas. Cada vez la ciencia descubre complejidades biológicas que enfrenta la humanidad ¿será que estamos ante una reencarnación de los virus?. Donde el tema central: el coronavirus está mutando hacia otros tipos de infecciones respiratorias agudas (IRA), como el CoV según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Ahora, analicemos los siguientes datos: Corea del Sur el país más eficiente frente al coronavirus, invierte el 5% del PIB en investigación y desarrollo, EE.UU 2.8%, España 1.2%, Colombia en el 2018 invertía 0.31% ahora 0.24% y Chile 0.66%. Las cifras hablan por sí solas, Corea del Sur ha demostrado su capacidad de reacción y adaptación ante cualquier crisis económica, y en salud frente al COVID-19 no fue la excepción. El sabio entiende cuando se recogen los frutos “a largo plazo”.

  1. La resurrección económica. Los países geriátricos (EE.UU, Canadá, Reino Unido, Japón, Alemania, Italia entre otros). Son llamados de esta manera porqué siguen demostrando que sus modelos económicos y sociales vienen en decadencia frente a los nuevas hegemonías del mundo (indicadores recientes lo demuestran). Los geriátricos resucitan el modelo económico de John Maynard Keynes, aplicado en el New Deal o estado de bienestar, desarrollado por el expresidente Franklin Roosevelt de los Estados Unidos, logrando indicadores inigualables de toda índole en la historia universal “capitalismo con movilidad social equilibra la ecuación” (actualmente los países nórdicos y algunos de Europa continental lo aplican, hoy, con los mejores indicadores económicos y sociales del planeta).

Por ejemplo: EE.UU. destina un presupuesto cercano al billón de dólares frente a la calamidad pública que ha generado el COVID-19, con políticas monetarias de cero austeridad en los créditos bancarios. Además, los estadounidenses recibirán 1000 dólares como medida de respaldo por parte del gobierno. Fuente:https://www.lavanguardia.com/economia/20200317/474235587709/trump-enviar-cheques-inmediato-estadounidenses-afrontar-crisis-coronavirus.html.

Por otra parte, la Reserva Federal de los EE.UU. les dice: acérquense no teman, nosotros los respaldaremos ante toda crisis, con tasas de créditos del cero por ciento. Mientras que el Banco de la Republica en Colombia, actúa con dogma religioso, cero transfusiones de sangre, “económica” para rescatar en los momentos de crisis a la sociedad colombiana.

Al otro lado del continente, España durante la crisis de 2008 cometió el error de no aplicar el estado de bienestar, llevándolo a las tasas de desempleo y desigualdad más altas de toda su historia. Al perro le cortan el rabo una sola vez, hoy llega el modelo de Keynes con más de 200 mil millones de euros para resucitar lo público. En Colombia la austeridad se sigue aplicando para la clase media y trabajadora. El argumento de la dirigencia política tradicional y sus electores: quieren todo regalado, trabajen vagos. Pensar que los españoles aprendieron de sus errores, y los estadounidenses la tienen bien clara, ante cualquier crisis aplican el New Deal, con un solo tiro resucitan dos reverendos pájaros: Roosevelt y Keynes, para esto no se necesita saber de física nuclear.

  1. La resurrección de la humanización social: empatía y solidaridad hacia el prójimo. Al colombiano promedio le cuesta, predica pero no aplica. Entiendo que des-aprender y re-aprender es de sabios y valientes. Como Mario Vargas Llosa lo diría: “Ahora, la palabra está cada vez más subordinada a la imagen”. Llevo años insistiendo que para contrarrestar y minimizar el peor mal de Colombia “la desigualdad”, se requiere un Estado humano, capaz de entender, analizar, estudiar y planear la siguiente cadena: empatía-solidaridad-desigualdad-pobreza-violencia-criminalidad. La humanización social es el pilar de desarrollo económico de una nación. A mayor humanización, menor desigualdad y mayor productividad. Es como la tierra, caso departamento de Boyacá: entre más acceso se adquiera, menor será la desigualdad, logrando tasas bajas en delincuencia y criminalidad (ver las cifras del DANE, 2019).

Si nos detenemos en equipo por un momento para combatir el COVID-19, sumado a la crisis social económica que se vive antes de, a Colombia le urge aplicar un nuevo contrato social, y olvidarse por completo de estos últimos 20 años de misión sin visión, donde el desprecio hacia lo público es evidente, a sabiendas que la fuerza y sabiduría de un Estado, radica en la transformación de sus riquezas naturales de la mano de su sociedad. Finalmente, estamos en el minuto ideal de fortalecer y dignificar nuestro sistema público: salud, educación (innovación-desarrollo), saneamiento básico y alimentación “el agro”. No esperemos que resucite otra cepa y nos borre del mapa.

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