Minería sin escape

Publicado el JD Angulo Argote

Minería con Aroma a Vallenato

“La desigualdad es el precio propio antes de un despegue económico de un país”. Simon Kuznets.

La frase de Kuznets nos hace un llamado a reflexionar: de nada sirve un país crecer económicamente, si deja rezagado parte de una sociedad. Fuente: http://: https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mineria-sin-escape/antioquia-boyaca-cesar-guajira-desigualdad-pobreza-violencia

Suenan los acordeones en el cumpleaños número 470 de la capital mundial del vallenato “Valledupar”. Todos los 6 de enero se celebra esta gran fiesta en honor a la fecha religiosa que desde ese día se le hace al Cacique Upar (jefe de la tribu que poblaba la región). Donde residentes y no residentes se congregan para compartir con gran jolgorio, como es de costumbre celebrar por parte de los valduparenses.

La construcción del centro de cultura vallenata y la creación de la secretaria de cultura y turismo, son las banderas que los mandatarios (gobernador y alcalde) recién posesionados buscan impulsar y consolidar en el departamento del Cesar, 2020-2023. Ellos quieren convertir a Valledupar como la ciudad del turismo vallenato, complementado con el avistamiento de aves, gastronomía y su diversidad multicultural-arquitectónica. Por ningún lado comentan del otro as bajo la manga, el cual lleva más de cuatro décadas abandonado, les hablo de la otra joya de su corona: las riquezas agrícolas de sus suelos.

Por otra parte, cuando pienso en minería con aroma a vallenato, me genera una gran inquietud: ¿qué plan B tienen los mandatarios actuales y sus instituciones económicas (las actuales secretarias de minas de cada departamento) respecto a la problemática y decadencia que viven los combustibles fósiles?.  Sabemos que la principal bandera de las regiones Cesar y Guajira es el carbón (el producto que más aporta al PIB en estas regiones), con sus empresas emblemáticas Drummond y Cerrejón, sin olvidar también la gran participación de las minas del grupo Prodeco (Calenturitas y La Jagua) entre otras. Por lo que veo, dentro de sus agendas gubernamentales no existe un plan de contingencia frente al panorama actual y futuro del carbón en dichas regiones. Además, se le suma las recientes cifras de desempleo e inseguridad del DANE, el Cesar y la Guajira se ubican en los primeros lugares del país, al parecer todo indica en seguir aumentando.

Entiendo que la cultura es un patrimonio inmaterial de cualquier nación, hay que impulsarlo de eso no me queda la menor duda. En el caso de Valledupar es un factor de producción casi gratuito “la cultura vallenata” no requiere de tantos capitales para generar riqueza, se trata de una empresa autóctona dotada de talentos en su ADN, como decimos nosotros: solo se necesita tener oído y más na…

La frase de Kuznets, la cual cito al inicio de este escrito debe llevarse a la realidad. El departamento debe pagar un precio antes de cualquier salida, y la solución no es: voy hacerte una casa en el aire solamente pa que vivas tú…como decía el gran maestro Rafael Escalona. Y el resto que…los cordones de miseria crecen como espuma y a su vez el hambre promueve la criminalidad.

Los departamentos Cesar y la Guajira deben ajustar sus agendas gubernamentales con mecanismos que sean capaces de reducir su principal mal: la desigualdad, la gestora y promotora de todo lo malo habido y por haber de la sociedad colombiana. Y la mejor forma de hacerlo, es desarrollar programas sociales e industriales, que impulsen la manufactura, la única que le da valor agregado a esas manos prodigiosas sin producir, para generar cosas útiles (artesanías “mochilas-collares-cuadros”, figuras de carbón y totumo, fabricación de instrumentos alusivos al folclor vallenato entre otras), y verán que las tasas de desempleo e inseguridad se reducen a corto y mediano plazo. A continuación hago un llamado a estos departamentos para buscar una ruta sustentable (la que no hipoteca a sus descendencias), y darle un sentido pragmático a la Minería con Aroma a Vallenato.

  1. Se necesita planear y crear una termoeléctrica que sea el eje de conexión entre los departamentos Cesar y la Guajira. El carbón es su principal insumo lo tienen a la vuelta de la esquina y debajo de sus pies. Es el momento de generar su propia energía y ser autosustentables con una empresa estatal. Convirtiendo estos departamentos en los principales generadores de energía eléctrica de Colombia.
  2. Activar el agro en todo su esplendor. Se tiene la mano de obra desocupada, se necesitan incentivos por parte de los gobiernos para este sector “proteccionismo condicionado” que permita activar la manufactura agrícola. Darle un tiempo a los agentes a que se transformen y tecnifiquen. Así lo siguen haciendo potencias mundiales como: EE.UU., los nórdicos y asiáticos. Eso se llama zanahoria con látigo en las políticas públicas.
  3. No entiendo, porque no existe en una región como lo es el Cesar, la cual tiene suelos tan bendecidos y bondadosos “fértiles”, facultades académicas de agronomía, ingeniería agrícola, todo lo concerniente al campo. Donde están los gobernantes que direccionan a estos departamentos. La historia mundial lo dice: la agricultura ha sido el motor que ha facilitado la transformación de otras industrias.
  4. El carbón necesita de la I+D (generar instituciones de investigación y desarrollo en las universidades) que sean capaces de encontrar una salida con etiqueta climática “trazabilidad”, para enfrentar el colapso climático. Además, buscar otros usos alternativos del carbón, por ejemplo: en la agricultura para potencializar los suelos, purificación y tratamiento de aguas residuales entre otras.
  5. Dejen de seguir soñando con las regalías, estas son cíclicas y temporales. Si con estas no se crean fondos soberanos de inversión “el principal vehículo financiero estatal de grandes hegemonías mundiales”, seguirán dando palos de ciego.
  6. Minería con Aroma a Vallenato, es aquella capaz de jalonar cualquier industria de manera sustentable. El Cesar y la Guajira tienen todo por hacer, solo se necesita direccionar esa fragancia para que todas y todos las disfruten.

El gran artista Carlos Julio Angulo “Carlanga” debe expresar sus ideas para las capitales Valledupar y Riohacha, con una escultura en carbón, que sea ambiciosa e imponente, y que represente cada aroma de la minería con sabor a vallenato. Como lo expresó el escritor Fernando Vallejo: “el monumento Lanceros del Pantano de Vargas (Boyacá) del escultor Rodrigo Arenas, es el mejor que he conocido en toda mi vida, por eso no dudo en regresar a ese lugar”.

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