Minería sin escape

Publicado el JD Angulo Argote

La Minería y el Cannabis

Es un lugar con innumerables riquezas…y de cada rincón apartado, encontramos diversos componentes: naturales como el cannabis, e inorgánicos como los minerales, todo ello proviene de la madre tierra. Ambos constituyen dos renglones importantes en la economía mundial. Algunos de manera legal, otros de forma ilegal, y finalmente muy característico en latinoamérica, el peor de todos, la alegalidad un concepto que tiene un pie en los dos extremos, entre lo legal e ilegal.

Una de esas economías es el oro verde, les hablo del cannabis. El cual ha crecido exponencialmente, desde el uso medicinal, consumo recreativo y se extiende ahora a cosméticos y alimentos. Se estima que para 2025 el negocio legal de cannabis tendrá un crecimiento del 77% con ventas por encima de los 160.000 millones de dólares. Tomado: https://www.dinero.com/pais/articulo/cannabis-el-oro-verde-de-la-economia/281539. Colombia tiene un gran potencial para convertirse en un actor relevante en este sector, dado por su ubicación geográfica.

Por otra parte, América Latina históricamente viene “luchando” por los procesos de legalización en todos sus sectores económicos, entre ellos la minería y el cannabis, más por el primero que por el segundo. Realmente no comprendo las decisiones invertidas, o la balanza inclinada, uno es temporal “no renovable”, el otro “es renovable”. Ambos sectores generan grandes oportunidades ¿cuál es la razón de no apostarle al renovable?

La minería lo viene haciendo con los programas de formalización minera (impulsados por el Ministerio de Minas y Energía), dichos procesos parten desde el acompañamiento, capacitaciones y apoyo técnico para lograr la legalización de la minería tradicional. Mientras la segunda actividad “el cannabis”, tiene demasiados matices socioculturales, religiosos, y la fallida lucha de la política antidroga desde hace décadas, sin un resultado distinto al solo crecimiento ilegal y alegal, siendo así, insisten en las fumigaciones con glifosato (en que planeta viven). Todo esto ocurre, por ese pensamiento conservador “fundamentalista” con resistencia a la no legalidad, debido a que priman los intereses particulares (para nadie es un secreto que dentro de los gobiernos existe la alegalidad).

¿Qué tiene en particular y de manera general la minería con el cannabis en latinoamérica?

La alegalidad, ambas se arropan desde principio y fin (Estados fusionados con la criminalidad y los obstáculos de las empresas para evadir impuestos, regalías, salarios dignos, prestaciones laborales y el más característico: la adversión a la transformación de las materias primas, no quieren absorber tecnología para desarrollar conocimiento). Es notorio el daño y la consecuencia ambiental, social y económica que producen, y que finalmente heredan las sociedades cuando no son legales. Por eso, no es justo que hablen de responsabilidad social y empresarial.

¿Legalidad hacia la sustentabilidad? Es ir más allá, es buscar la ruta del valor agregado, e imprimírsela a las riquezas de la tierra (son principios morales y éticos de parte y parte, entre Estado-empresa). Si lo anterior no se cumple, a eso se le llama: extractivismo.

Todo esto conlleva a un término acuñado por el uruguayo Eduardo Gudynas denominado: extrahección, el cual hace referencia a actividades de apropiación de recursos naturales que se realizan con violencia y violan derechos, sean humanos como de la Naturaleza.

Finalmente tenemos una opción: hacer de la minería y el cannabis actividades legales con palabras mayúsculas en los países subdesarrollados.

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