Minería sin escape

Publicado el JD Angulo Argote

Ganarse la lotería sin comprarla

En sus clases de economía siempre les preguntaba a los estudiantes ¿es una maldición o bendición ganarse la lotería?. El profesor les respondía: por supuesto es una bendición, pero si salen todos los días de rumba con amigas y se gastan más de la cuenta sin ahorrar un centavo, y cuando regresan a la casa para completar la mujer los echa. Guillermo Perry (Q.E.P.D). Esto es la fiel radiografía del modelo económico avinagrado colombiano, ya dio todo lo que pudo dar, lo paradójico es que lo siguen defendiendo con su voto.

Todo factor de producción requiere de esfuerzo, el capital no se construye por sí solo, necesita de un sacrificio y perseverancia para lograr los objetivos trazados, así mismo sucede con el empleo, nos toca madrugar, trasnochar y salir a trabajar para ganarnos el sustento diario. Colombia con tantos recursos naturales (fronteras marítimas con dos océanos, combustibles fósiles, esmeraldas, minerales estratégicos, energía solar-eólica-geotérmica y todos los pisos térmicos “suelos fértiles” entre otros). Tener esa riqueza es ganarse la lotería sin comprarla, es un factor de producción más para un país donde sus dirigentes no hacen absolutamente nada para transformarlos, esos recursos son casi gratuitos.

Ahora hablemos del sector minero energético del país, donde los recursos naturales no renovables se encuentran en nuestro territorio “bendición” sin apostarle al azar con números en busca de ese gran premio mayor. El Estado solo necesita coordinar y verificar los trámites necesarios, no siempre las empresas hacen las cosas como debe ser, basta con cumplir una serie de estudios técnicos detallados (prefactibilidad-factibilidad) y sus respectivos permisos por las instituciones económicas (ANM, ANLA y las corporaciones autónomas regionales), y manos a la obra para hacer crecer el PIB, logrando obtener unos ingresos adicionales para la nación con el mínimo esfuerzo (impuestos y regalías), de esta manera no se afecta tanto el bolsillo de la sociedad más vulnerable con reformas (lo cual no es cierto, en Colombia se viola el artículo 363 de la constitución política de 1991 el cual dice: el sistema tributario se funda en los principios de equidad, eficiencia y progresividad. Las leyes tributarias no se aplicarán con retroactividad).

Ahora comparemos a Colombia y Noruega, ambos se ganaron la lotería sin comprarla con sus importantes yacimientos de petróleo y gas. Lo irónico es que los ingresos fiscales de Noruega dependen más del petróleo y gas que Colombia. A que me refiero, “son más dependientes” de los recursos naturales no renovables, pero su gran éxito radica en que sus políticas económicas son anticíclicas (son aquellas que blindan la economía de una sociedad, para que los ciclos económicos mundiales no les generen tanto ruido, en pocas palabras son menos volátiles). Los noruegos crearon su empresa Estatal (antes llamada Statoil, ahora Equinor), la cual administra, explora y explota sus propios recursos naturales de manera racional y sustentable de la mano del Fondo Soberano de Inversión, el más grande del mundo (supera un billón de dólares), generando superávit fiscales, solo se le transfiere al Estado los intereses de ese gran fondo. Con todo esto se le brinda políticas sociales saludables a su población, las cuales son gratuitas y de las mejores calidades del mundo, evitando cualquier tipo de reformas tributarias como sucede en Colombia, cero superávit (se van de rumba y se gastan todo), y regresan a exprimir al pueblo con reformas tributarias y ley de financiamiento. En pocas palabras los recursos naturales en Colombia no han sido manejados como debe ser (ausencia de líderes con visión periférica), construyendo un país perezoso y cada vez más y más dependiente de las materias primas. Nuestros dirigentes anhelan y suplican premios gordos de la lotería sin comprarla. Trabajen de verdad para generar riquezas, dejen de ser vagos, les digo a quienes nos han y siguen gobernando.

Los recursos naturales deben actuar como un motor de engranaje, que permitan desarrollar todos los sectores industriales, académicos, desarrollo-innovación de todo país. Australia por ejemplo; de las seis empresas mineras más importantes del mundo, cuatro son australianas. Todo nace de ese manejo que le han dado a esa lotería ¿cuántas empresas mineras de talla se han desarrollado en Colombia?. Gracias a sus recursos naturales, Australia con sus políticas anticíclicas, crearon alrededor de la minería unas de las mejores universidades de geología y minería del orbe, logrando ser más exportadores de recursos tecnológicos “economía del conocimiento” que de materias primas. Lo mismo hizo EE.UU. en sus grandes bonanzas de oro, ellos comunicaron todo su territorio con vías férreas, además construyeron grandes universidades como Caltech (Universidad de California) y la Universidad de Stanford alrededor de los distritos mineros. Por ningún lado hablan de solo generar regalías, impuestos y empleos, eso es secundario para estos países. Colombia hace todo lo opuesto ¿qué universidad se ha construido alrededor de la minería en los departamentos Cesar y la Guajira (ninguna con acreditación institucional), además existen vías férreas para el desarrollo de la sociedad?.

Y si hablamos de las exportaciones en Colombia son de tipo horizontal (menos del 10% de lo que se exporta lleva valor agregado, una lotería sin esfuerzo). Otro aspecto para aprender de los australianos es que ellos descubrieron la mina a cielo abierto más grande de Chile, Escondida, un mensaje contundente para los chilenos y los países que buscan ser mineros, es que deben conocer sus potenciales geológicos, y esto se logra con muy buenas instituciones públicas que fortalezcan las políticas sectoriales mineras. Por eso insisto y no me cansaré de repetir, Colombia necesita su empresa estatal minera (EcoMin) que administre, descubra y cuantifique sus recursos mineros, para que no le suceda lo de Chile.

Por ahora seguiremos viendo como las empresas se ganan la lotería sin comprarla, ya que explotan nuestro territorio sin ser condicionadas hacer cosas útiles, no procesan ningún recurso natural para no pagar IVA (impuesto al valor agregado), y Colombia disfruta, lo dudo! a muy corto plazo las migajas que nos dejan (impuestos y regalías). Recuerden que, lo que más le critica Donald Trump a los asiáticos, es que ellos si protegen el interés nacional en sus territorios, no se exporta ningún recurso natural sin valor agregado “zanahoria con látigo”.

Finalmente toda inversión nacional e internacional en países que tienen dirigentes que hacen valer la soberanía de su territorio exigen dar más, en no quedarse en lo primitivo, en lo puro extractivo, si no les gusta la puerta está abierta. Finalmente nuestros gobiernos han convertido la lotería en una maldición, si la compraran de su bolsillo les doliera su nación.

 

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