El rincón de JJ

Publicado el Jhon Jaime Osorio

Giro 2018 – Día 14: Froome redimió penas y vio el paraíso

En el reino del ciclismo, de la puerta del infierno al cielo hay apenas 10 kilómetros, pero para recorrerlos hay que vivir un verdadero purgatorio. La etapa 14  llegó al Monte Zoncolan, uno de los premios de montaña más duros del mundo, un escenario mítico. Tenía que ser éste y no otro lugar el escogido por Cristopher Froome para lavar todas sus penas, redimir algunos de sus pecados y volver a la vida luego de muchos sufrimientos en el Giro 101.

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Como todo pecador, Fromme hizo hoy un gran sacrificio para conseguir la redención. Atrás quedó el calvario en Israel, que comenzó con una caída antes de empezar la carrera. Hoy supo hacer a un lado a todos sus demonios y hasta apartó con fortaleza a un hombre vestido de dinosaurio que se le atravesó en el camino. Incluso, supo dejar en stand by el lío del Salbutamol para ocuparse de lo que más sabe hacer en el ciclismo: ganar.

Tenía que sacurdirse con un cántico mayor y lo hizo. Atacó a 4.300 metros de la meta y fue inalcanzable para todos, hasta para su compatriota Simon Yates que los escoltó a solo 6 segundos. Su paso por el Giro ha sido una divina comedia: infierno, purgatorio y paraíso. Lo de hoy fue magistral, gigantesco. Froome tocó el cielo del Zoncolán, Yates cruzó a 6 segundos, Pozzovivo a 23, Superman López a 25, Dumoulin a 37 y Pinot a 42. Ellos simbolizan los círculos del paraíso del Giro. Yates sigue de líder, pero el Giro todavía tiene muchas odas por cantar.

Para Cristopher Froome la de hoy fue su primera victoria de etapa en un Giro de Italia; un registro que le faltaba en su historial. Fue un triunfo épico que le levanta la moral, una victoria que lo catapultó al top 5 de la clasificación general. Muchas razones tenía el cuadruple ganador del Tour para soltar esa sonrisa de príncipe Enrique recién casado con la que celebró luego de cruzar la meta.

Curioso. El día de la boda real en Inglaterra, el británico escogió la etapa reina del Giro para levantar los brazos, sacudir sus clavos y volver a sonreír.  Renació y de qué manera. Salvó su honor con un esfuerzo titánico. Algunos lo daban por muerto y ahí está, pasando túneles para ver la luz. Froome, ganador de etapa, y Yates, sólido en el liderato, son hoy una de las dos parejas británicas más mencionadas en el mundo terrenal. Eso sí, la del ciclismo, con méritos ganados y esfuerzos épicos.

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