El rincón de JJ

Publicado el Jhon Jaime Osorio

Giro 2019 – Día 16: Terquedad de cabra para salir vivo del Mortirolo

El Mortirolo es una carretera con 39 curvas en herradura. Para los ciclistas, un verdadero camino al infierno. Tiene 12,5 kilómetros en ascenso y se sube a 1.852 metros sobre el nivel del mar. Es una vía de montaña, sumergida en un bosque denso. Allí se hizo leyenda Marco Pantani en 1994. La carretera es estrecha y el pavimento es rugoso. Es un puerto durísimo. La vía la construyeron los ganaderos de la zona en la Segunda Guerra Mundial para conducir a sus rebaños de cabras hacia las tierras altas y ponerlas a salvo. Su pendiente media es del 10,5% y tiene una rampa del 18% en la curva de la Ermita de San Mateo. Hay que estar más loco que una cabra para subir esa pendiente en bicicleta. Hoy los 145 sobrevivientes del Giro pasaron uno a uno por su cima. Hay que estar loco para ser ciclista.

Fue un día épico. Etapa 16. Salieron de Lovere a orillas del lago Iseo, para llegar a Ponte di Legno en las Dolomitas. 196 kilómetros. Antes del Mortirolo había dos subidas no categorizadas y dos premios de montaña de tercera, que reemplazaron el Paso Gavia en el diseño de la ruta. Las condiciones climáticas adversas obligaron a los organizadores a eliminar este puerto mítico para salvaguardar la seguridad de los corredores. La modificación hizo más legendario el paso por el Mortirolo. Fue determinante para la clasificación general. Después del Mortirolo había un descenso muy técnico y unos kilómetros finales en un ascenso leve.

La lluvia y el frío aportaron para que el ambiente fuera de drama. Una fuga con 21 hombres  puso los actores de reparto para tener historias parealelas. La acción principal estuvo en el grupo de líder. Vincenzo Nibali movió la carrera en los primeros metros del ascenso al Mortirolo y obligó al pequeño rebaño de escaladores eximios a que se moviera tras él. Primoz Roglic y Yates no estaban en ese redil y sufrieron más que sus rivales para realizar las maromas que los mantuvieran el el ascenso. Miguel Ángel López persiguió a Nibali y arrimó a Landa y Carapaz. Después atacó tres veces. Fue el pedalista que más rápido subió mítico puerto.  Lo dio todo. Bajó por delante del pequeño grupo de favoritos, pero a la meta llegó 23 segundos después de ellos.

La victoria de etapa fue para Giulio Ciccone, que sobrevivió de la fuga con el checo Jan Hirt. El italiano del Trek-Segafredo hizo moñona: ganó los tres premios de montaña de la fracción y fue primero en la meta. La noticia estuvo en el tiempo que le sacaron Carapaz, Landa y Nibali a Primoz Roglic. El esloveno cedió 1’22» y cayó al tercer puesto de la general. Los del Movistar también tuvieron jornada perfecta, distanciaron a Roglic de Carapaz, y le arrimaron a Landa al esloveno. La general tiene a Carapaz líder por 1’47» sobre Nibali, 2’09» sobre Roglic y 3’15» sobre Landa. Superman López subió al séptimo lugar de la clasificación y reconquistó la camiseta de líder de los jóvenes.

El gran secreto de las cabras escaladoras se esconde en sus pezuñas. Entre los dedos de estos animalitos hay un gran espacio que les permite tener gran estabilidad y balance para no resbalarse al realizar su maniobra. El secreto de los escaladores en el ciclismo está en sus piernas y en su mente. Quedan 5 etapas, dos de ellas de alta montaña. Será una lucha cerrada de los machos cabríos del lote. Hay muchas curvas todavía hasta la meta en Verona.

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