Parsimonia

Publicado el Jarne

Podemos y la academia

El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, realizó hace poco un programa que al final calificó de «histórico». El Fort Apache -así se llama el espacio que presenta- explicaba la teoría de los populismos de Laclau. Las enseñanzas de este pensador junto a los aportes de Antonio Gramsci constituyen buena parte del armazón teórico en el que se sustenta el nuevo partido. Lo llamativo es que tuve que verlo con atención, parar el vídeo para tomar apuntes y reflexionar constantemente porque no tenía ni idea de lo que hablaban.

El pensamiento latinoamericano sobre populismo, incluso me atrevería a decir sobre cualquier otro tema, es visto con cierto desprecio desde Europa. Es duro decirlo, pero creo que es así. A lo largo de mi vida como estudiante, siempre que cursé asignaturas sobre ciencia política o pensamiento político, estaban llenas de autores europeos o norteamericanos. En el mejor de los casos, los autores de países latinoamericanos eran conocidos porque habían pasado antes por universidades de países más desarrollados. Incluso al propio Laclau le pasó lo mismo según lo que esboza el reportaje del programa.

Se puede objetar que América Latina no cuenta con tantas universidades como «Occidente» y que el acceso universal a la educación es todavía un reto pendiente. Por ello sería lógico que sus autores no sean tan influyentes. Es verdad, pero no creo que sea todo. Hay algo más. Todo lo que no nos gusta de ustedes a este lado del Atlántico se ha etiquetado como populismo sin hacer distinciones de ningún tipo. Y las enseñanzas y teorías quedan confinadas a su región.

Estudié Derecho y Periodismo en la Carlos III. Siempre que pude elegí asignaturas de Políticas o relacionadas con el pensamiento político. Nunca leí nada sobre el populismo, Laclau o los significantes vacíos. Si acaso alguna mención para despreciarlo por parte del profesor de turno o los frikis de Arriola. En El País, el periódico que leo todas las mañanas, sólo aparece de vez en cuando alguna noticia o editorial que lo presenta como el cáncer de Latinoamérica.

¿Es eso? Sí y no, depende a quien se lo pregunte. No voy a entrar en ese juego, aunque Alberto Garzón, da una buena replica en el debate. Me parece más interesante es que se hable tanto de él sin conocerlo ni se enseñe. Me resulta llamativo que el pensamiento político del principal partido según las encuestas no se explique en las Facultades. Para la ciencia política y económica convencional, algo como Podemos no entraba en el tablero político.

Sin embargo, la lectura y el análisis que hace Podemos de la realidad estaba ya hace tiempo en artículos académicos. Según cuenta Iñigo Errejón, en esta conferencia donde explica el fenómeno Podemos, en ¡2009! ya había papeles que esbozaban su estrategia para España que se asentaban en las ideas de un argentino. Otro apunte de esta conferencia es que Errejón sea invitado a un foro académico, aunque mucho habrá tenido que ver su amigo Ramón Cotarelo, catedrático de Ciencias Políticas.

Y es que en Sociales y Humanidades, también es un el mundo científico, no hay que olvidarlo, las teorías que no son mayoritarias o bien no van a reportar beneficios económicos claros, tienden a quedar marginadas. Estudiar sobre un determinado campo o tener posiciones que nos distingan mucho y nos presenten como marginales, pueden marcar nuestra carrera. Por eso se investiga muchas veces sobre caminos transitados sin proporcionar grandes avances. La sorpresa viene cuando se producen fenómenos como el de Podemos.

Esperemos este hecho sirva para que se incluyan voces alternativas a la hora de explicar el mundo. Distinto es que estas ideas se conviertan en una nueva ortodoxia. Eso es harina de otro costal.

En Twitter: @Jarnavic

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