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Chimó Psicodélico y su joropo nocturno (Emergentes VI)

 

Juliette A. Carrillo Cavanzo y Amín José Castellanos

“Chimó Psicodélico es un grupo de jóvenes intérpretes de Arauca. Sus integrantes tocan la música tradicional llanera del arpa, el cuatro, la bandola y el canto llanero, y aparte hacen una fusión con otras experiencias de música, que, aunque alejadas geográficamente, tienen mucha cercanía y se enriquecen mutuamente con una dinámica muy particular en sus letras de alegría, dolor, poesía y tristeza. Enmarcan toda una historia de Colombia que se remonta a las épocas de las guerras de independencia del Libertador, que se dieron en esas tierras llaneras con Venezuela, al interior de Colombia, donde nuestros hombres del ‘Arauca vibrador’, como dice la canción, y del Casanare fueron fundamentales. La música sigue estando viva y la fusión que hace este grupo la enriquece. Chimó es un grupo que refleja la vitalidad de esta música y de la juventud”, Maestro Luis Fernando León, bandolista virtuoso, arreglista e investigador musical.

Al pensar en los Llanos Orientales nos encontramos con un lugar lleno de arpas, música llanera, cuatros y los colores rojizos de los primeros rayos del sol, y se piensa en una poderosa tierra llena de rituales. También pensamos en un lugar lleno de historia política, en Guadalupe Salcedo, líder rebelde de las guerrillas liberales de los años 40 que se desprenden del Bogotazo, y en una región epicentro de la Violencia de los años 40 y 50, como lo mencionan los abuelos. El investigador musical Rosni Rosendo Portaccio, en su libro El folclor musical de la cultura llanera, afirmó: “Los pueblos del Llano fueron escenario de luchas y confrontaciones permanentes contra los conquistadores. Tal vez, por ello, su música contenga mensajes que atienden el deseo por la libertad, la fuerza, el patriotismo, la protesta y el romance.

Conscientes de esa peculiaridad, el grupo colombiano Chimó Psicodélico, conformado en 2013 en Arauca-Arauca, región remota de los Llanos Orientales donde se huele a chimó, a mastranto y a sabana de caminos largos, quiere rescatar la idiosincrasia llanera, matizada por costumbres indígenas, dando paso a esta nueva ola que está surgiendo, en la que la gente vuelca su mirada hacia la música de los Llanos Orientales después de que viviera un período de olvido. Este es el motivo por el cual estos jóvenes les cantan a los actores del conflicto armado, y exaltan en su buena forma de escribir el costumbrismo, retomando sus raíces.

Chimó Psicodélico es una fusión moderna del folclor que revoluciona la música llanera, con Daniel Gutiérrez como voz líder, Amín Castellanos Herrera en la guitarra eléctrica, Camilo Guerrero en el arpa, el cuatro y los coros, Carlos Gutiérrez en el cuatro y la bandola, Alejandro Sierra en la batería, Yensi Trujillo en el bajo y Rafael Fontecha en la guitarra rítmica y los coros, bajo la producción de Édgar Ariza Saray. Ellos, por medio de la tradición llanera contemporánea como fusión, a partir del ensamble, rescatan aires como el pasaje llanero —letra de Señorita—, la chipola y el gavilán, que logran llevar el joropo llanero a integrarse con géneros musicales como jazz, blues, country y rock con el predominio de instrumentos llaneros. El nombre de Chimó Psicodélico fue dado a la agrupación porque el chimó es un tipo de tabaco representativo del Llano y llanero que se respete siempre lleva consigo su “bojote” o cajetilla de chimó en el bolsillo; lo psicodélico nace de la fusión con los demás géneros musicales. Tres de sus integrantes son artistas representativos de la música llanera araucana (vendrían siendo el chimó) y los demás son músicos con influencias rockeras, jazzeras, blueseras y electrónicas (serían lo psicodélico).

En lo concerniente a la raíces de la música llanera, los primeros indicios escritos se remontan a rituales de las tribus de los yaruros, que se asentaron en los Llanos de Venezuela cerca del río Orinoco, y los guahíbos, quienes se asentaron en los Llanos del Orinoco, donde, según Portaccio, “después de danzar durante horas en la noche se sentaban o acostaban a fumar yopo polvo formado por hierbas, caracoles molidos, aceites y resinas. Durante la danza los indios gritaban de manera angustiosa, donde esta función del habla se usó para comunicarse y para dirigir los animales”.

Chimó Psicodélico evoca mediante una interesante fusión de estilos estos elementos que identifican la idiosincrasia llanera, dando un lugar protagónico al cuatro, que mide los tiempos rítmicos de las canciones, uno de los instrumentos principales que en el rasgue de cuerdas nos recuerda la magia del Llano, en contraste con la guitarra eléctrica (que surgió en los años 30) y le da una fuerza expresiva única a sus composiciones, creando un lazo entre el rock y la música tradicional llanera, evidente en letras como Señorita, que evoca a una niña llanera en plena adolescencia.

En tal sentido, a nivel vocal, Chimó Psicodélico se caracteriza por cantar con gritos largos, recordando las costumbres de los indios yaruros mediante canciones como Alcaraván, que habla de un hombre enamorado que extraña a una mujer que amaba en el río, con quien cabalgaba sobre luceros blancos, y de letras como Oriundo, que evoca un proceso cultural violento de desplazamiento en la región.

En correspondencia, sus composiciones recuerdan a los indígenas que se sentaban por la tarde junto al fogón, acompañados de bebidas, y cantaban sobre temas relacionados con sus hazañas o lo que les había pasado en las fiestas. Chimó Psicodélico rescata esa pureza y espontaneidad y les canta a la realidad política de la región, a las vivencias en las fiestas, al romance y la naturaleza. Conmoción interior le cuenta al mundo la realidad política de los Llanos Orientales y relata situaciones de desplazamiento, secuestro y falta de oportunidades educativas.

La banda propone un nuevo concepto musical que quiere rescatar la idiosincrasia llanera que se ha visto en peligro de extinción. Es importante para la cultura tradicional taladrar los límites comerciales, que se convierten fácilmente en un producto vacío y vendible, mediante el cual las emisoras educan el oído de su público masacrando el buen gusto que le queda a la gente.

Ellos hablan sobre su música y la política, sobre su región y sus costumbres: “En Colombia hay una gran expectativa y esperanza con este proceso de paz. Son casi 50 años de conflicto armado. Nosotros vivimos en una región que históricamente ha estado sumergida en la violencia política y creemos que una herramienta como la música puede ayudar a unir a la gente y a aflorar en el ser humano sentimientos de igualdad y reconciliación. Le cantamos a lo hermoso de nuestros atardeceres, a la inmensidad y riqueza de nuestra cultura, pero también en algunas canciones, de una forma imparcial, para no generar ni casarse con algún bando, le cantamos al conflicto y al sufrimiento del campesino, que trabaja en su finca al lado de sus caballos y vacas, con un sueldo muy precario y que tiene que vivir y aprender a vivir con esto. Por eso Chimó Psicodélico, indirectamente, manda un mensaje de paz y reconciliación en su música, y en sus videos trata de sacar las cosas positivas que tiene esta región. Por todo esto, y algunas cosas más, estamos próximos a lanzar el video oficial de Señorita, y nuestro primer CD, El paseo del llanero”.

 

Conmoción Interior (Chimó Psicodélico)

https://www.youtube.com/watch?v=DuwI3_N0aVw

 

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