El Hilo de Ariadna

Publicado el Berta Lucia Estrada Estrada

LA IMAGEN DE LA MUJER A TRAVÉS DE LA PINTURA Y LA ESCULTURA

Nota: Este artículo* si bien lo publiqué en el 2012 en El Hilo de Ariadna hoy vuelvo a hacerlo teniendo en cuenta que la misoginia sigue creciendo a pasos agigantados y que desde el Senado y la Procuraduría, sin olvidar a las iglesias cristianas y a la católica, han emprendido una verdadera Cruzada en contra de muchos de nuestros derechos. Recordemos las graves desigualdades que existen en el mundo laboral entre hombres y mujeres, o la visión que se tiene de la mujer en todas los esferas sociales y que considera que es un especimen humano de segunda categoría.

VENUS EMERGIENDO DE LAS AGUAS

El cuerpo de la mujer ha sido un campo de batalla desde hace más de dos mil años. Nos han impuesto cánones que hemos debido seguir aún en contra de nuestros propios deseos e intereses, pero no siempre fue así. Hubo una época, de milenios, en que la mujer fue considerada una diosa, y su cuerpo un objeto sagrado. Al menos esto es lo que podemos corroborar cuando hacemos un viaje a traves del tiempo. Me refiero al legado de la historia del arte y de sus venus.

venues esteatopíf¡gica

Las primeras representaciones del cuerpo femenino están en las venus esteatopígicas – de grandes caderas –, siendo la más famosa la figura encontrada en el Valle de Willendorf, en las cercanías del río Danubio, por el arqueólogo Josef Szombathy, en el año de 1908. Es una figura neolítica, cuya datación oscila entre los 20000 y 25000 años. Sin lugar a dudas es una escultura sacra, representa la creación, y nos habla de un culto a la mujer como dadora de vida. Es una figura de escasos 20 cm y recuerda el cuerpo de una mujer desfigurado por múltiples embarazos.

mujer cicládica

En el período que va del 5000 al 3000 ac se encuentran unas representaciones a todas luces contemporáneas, me refiero al arte cicládico; son figuras estilizadas y de una enorme belleza. Pero la imagen sagrada de la mujer tenía los días contados.

ludovisi

En el 460 ac vemos a la Venus de Ludovisi, hallada en Italia, en la villa que lleva su nombre, en el año de 1887. El Trono de Ludovisi es una laja de mármol blanco en el que se observa a Afrodita Urania emergiendo del mar, ayudada por las Horas, diosas del orden y de la justicia. La venus representa la Belleza, entendida como sabiduría divina; necesaria para guiar a los hombres en la búsqueda de la verdad y en desvelamiento de los misterios.

venus de cnido

La Venus de Cnido (370-330 ac), de Praxiteles, representa no sólo a la diosa, sino a la hetaira Friné; famosa por su belleza y por su espíritu libre, dedicada al amor y a la pasión. Friné es procesada por impiedad y por haber violado los misterios eleusinos; posiblemente las dos grandes transgresiones en el mundo griego; algo parecido a la acusación que le hicieron a Sócrates. La leyenda dice que el acusador era un antiguo amante que no aceptaba que ella lo hubiese abandonado; en otras palabras no soportaba que tanta belleza ya no fuese de él. El orador Hipérides hace una defensa bastante original. En vez de utilizar su famoso verbo decide quitarle su túnica. Ante su desnudez los jueces entendieron que una belleza así era un tributo a la diosa Afrodita y que por fuerza tenía que pertenecerles a todos; a lo mejor esa fue la verdadera razón por la que no la condenaron a una muerte segura. Sus ojos lascivos finalmente le preservaron la vida. Este episodio fue representado por Jean-Léon Gérôme, Friné ante el areópago (1861).

Frine 2

En realidad yo prefiero pensar que en el momento en que debió responder a sus jueces, muchos de los cuales eran sus propios clientes,y rechazando toda defensa, decidió quitarse el quitón. Cuando su cuerpo encandiló los ojos, más que lascivos de los hombres que querían su cabeza, su batalla estaba ganada; unánimente decidieron que tanta belleza, por fuerza, debía pertenecerles a todos.

Para el siglo XV, cuando ya el cristianismo – heredero de la misoginia de las culturas griega, latina y judía- se había instalado en Occidente, el cuerpo de la mujer fue considerado pecado, culpa, hecatombe, pérdida de la moral de los hombres de bien, los artistas ya no sabían cómo pintar ni como esculpir un cuerpo femenino. No es sino mirar la Dama en el baño, de Jean Van Eyck (1390-1441), para darnos cuenta de lo que pasaba en el arte.

dama en el baño

Obsérvese el desnudo femenino y el desconocimiento de las proporciones humanas. Algo muy común durante el Medioevo, puesto que la influencia del cristianismo comenzaba a hacer verdaderos estragos en todo lo concerniente a la ciencia, pero sobre todo en lo concerniente a la mujer. El oscurantismo se había instalado y el miedo a la mujer se convertía en la nueva doctrina.

Por fortuna llegó Sandro Boticelli con el nacimiento de Venus.
Boticchelli

Como todas las figuras de este gran pintor, Venus, teniendo como modelo a Sandra Lippi -hija y hermana de los pintores Lippi-, Sandra aparece alargada, pero su cuerpo es proporcionado. No en vano, el pintor la realizó pintándola completamente desnuda. Lo que revelaba un cambio sustancial en la historia del arte florentino y el cual tendría una fuerte incidencia en el arte en general. Aún no había llegado el terrible Savanarola, por lo que Florencia aún conocía cierta libertad de pensamiento.

cousin

Con Eva Prima Pandora, del pintor Jean Cousin (1522-1595), aparece el primer desnudo del Renacimiento francés (hacia 1550). Obsérvese que el brazo izquierdo reposa sobre una calavera mientras que en el derecho lleva una serpiente. Ya para entonces los modelos de Eva y Pandora, símbolos de la mujer traidora, habían penetrado el imaginario colectivo. Con este cuadro Cousin se propuso poner en guardia al hombre del siglo XVI contra todos los males que, según él, representa la mujer; sobre todo si es bella. Según el pintor, la mujer genera vida, pero también muerte, desolación y pecado. Es esta idea que prevalecerá en los siglos siguientes. Pero no era algo nuevo. Desde los siglos XII y XIII se había venido rescatando el antiguo Derecho Romano, misógino por excelencia. Las escuelas de niñas habían desaparecido y los monasterios de mujeres pasaron a ser de clausura; mientras que los monasterios masculinos seguían siendo centros de educación y cultura, por lo que sus monjes podían llevar una vida social activa, incluso sexual; no es sino pensar en el Avignon de los papas para corroborar esta idea. Y si además se lee Los reyes malditos de Maurice Druon se podrá tener una visión mucho más acertada de la homosexualidad, de los grandes prelados de la Iglesia ; lo que corrobora que lo que tanto han condenado desde hace siglos ha sido en realidad una práctica común dentro de su seno.

A partir del siglo XVI se observa un cambio en la educación de las mujeres, especialmente en los países escandinavos, donde la Iglesia Luterana había hecho un gran esfuerzo porque en todos los hogares se pudiese leer La Biblia y en el resto de Europa la mujer pudo aprender a leer y a escribir bien avanzado el siglo XVI. Este privilegio estaba reservado a las clases nobles y burguesas. Sin embargo, en la educación de las mujeres se privilegiaba la lectura de La Biblia, el libro de oraciones y la interpretación del piano.

En el caso específico de las colonias españolas, ubicadas en el territorio del Nuevo Mundo, estaba prohibido importar libros de literatura no religiosa. En los Estados Unidos estaba prohibido enseñar a leer y escribir a los esclavos, el que supiera hacerlo podía pagarlo con su vida si llegaba a ser descubierto; situación que no difería mucho en la América Hispana.
Por su parte, Francia, desde 1627, con Mme. de Rambouillet a la cabeza, había iniciado los salones literarios y el arte de la conversación, lo que el mundo conocería más tarde como el círculo de las Preciosas o de las Mundanas, círculo que dio origen a la Ilustración Francesa. Estas maravillosas mujeres solían realizar estas tertulias en sus propias habitaciones, es decir en el mismo lugar donde dormían y amaban; pero no hay que olvidar que eran sólo una ínfima minoría. Puesto que la gran mayoría de las mujeres seguía sin saber leer ni escribir. La educación les estaba negada, considerando que la lectura era permisiva para el cuerpo y para el alma y que sólo las conducía a su propia perdición; léase condenación eterna. El canon de belleza de las mujeres estaba regido por las curvas generosas, para ello puede verse el cuadro Las tres gracias de Rubens (1577-1640).

rubens

Nada que ver con el canon contemporáneo de mujeres escuálidas y cuasi cadavérico que nos legó en los años 60 la modelo Twiggy.

En el siglo XVIII el libro había ganado un lugar importante en la vida parisina y de provincia. Las mujeres salían a pasear con un libro en la mano, o exigían tiempo para dedicarle a la lectura. François Boucher (1703-1770) y Fragonard (1732-1806), entre otros, entendieron este cambio social y lo llevaron a los lienzos en obras de una gran belleza como Madame de Pompadour (1756) o La lectora (1770).

Frago
La lectora de Fragonard

Como el libro comenzó a ganar un lugar importante, y la lectura se hacía cada vez más popular, los hombres comenzaron a inquietarse por este fenómeno, al que llamaban “la furia de la lectura”, fenómeno que amenazaba con salirse de sus manos; lo que significaba perder el poder ancestral que siempre habían tenido sobre las mujeres. Así que los ríos de tinta no se hicieron esperar, con el único fin de luchar contra lo que se consideraba una verdadera pandemia. Las primeras teorías de la importancia de “una lectura dirigida”, aparecen con el fin de hacer énfasis en la educación católica y todo lo que pudiese interpretarse como virtud femenina: sumisión, obediencia, recato, silencio, prudencia. Virtudes netamente marianas y que tanto daño nos han hecho a las mujeres occidentales. Es decir, todos los elementos que le garantizan al hombre el control absoluto de la mujer; pero ante todo, que no quebranten el orden establecido por ellos.

SIN UN CUARTO PROPIO

• El drama de muchas escritoras:
Heinzmann, un librero suizo del siglo XIX, consideraba que después de la Revolución Francesa, la manía de leer novelas era la segunda plaga de la época. Incluso, algunos intelectuales racionalistas consideraban que la lectura dañaba a la sociedad. Años antes, en 1791, el pedagogo Karl G. Bauer escribía :
• “La falta total de movimiento corporal en el momento de la lectura, unida a las diversas ideas y sensaciones violentas que emanan de ella, no pueden sino conducir a la somnolencia, al atascamiento, a la inflamación del vientre y a la oclusión intestinal; produciendo una incidencia real, como ya se sabe, en la salud sexual de uno u otro género, pero sobre todo en el género femenino” .
Por su parte, Charlotte Brönte (1816-1855) nos relata su vida y la de sus hermanas, muy similar a la vida de Jane Austen, “Vivíamos en un lugar alejado donde la educación había hecho pocos progresos y donde, en consecuencia, no había ninguna tentación de buscar un trato social fuera de nuestro círculo familiar; dependíamos por completo de nosotras mismas, y de los libros de estudio, en lo que toca a los placeres y las ocupaciones de la vida”. Charlotte Brönte solía corregir el manuscrito de Jane Eyre mientras preparaba el almuerzo; situación que la llevó a rebelarse y a analizar su situación.

Nadie mejor que Virginia Woolf para narrarnos el drama de no tener un cuarto propio. Desde entonces mucha agua ha corrido debajo del puente. Pero si bien en Colombia las mujeres asistimos a la universidad y si hemos llegado a ocupar cargos importantes, también es cierto que políticos misóginos, como el procurador Ordoñez o el senador Gerlein, han impedido que tengamos las mismas oportunidades que los hombres, nos han negado un salario igual al que ellos ganan, y legislan en contra de nuestros derechos sexuales y reproductivos, aduciendo que están protegiendo la sociedad y la familia; ignorando que el concepto de familia puede ser muy extenso, y que las leyes, por fortuna, son dictadas por la sociedad, no por la divinidad en la que cada uno de ellos cree. A esto se ha sumado la senadora Morales que pretende imponernos su credo personal y el de su iglesia a como de lugar, sin importarle los miles de colombianos que discrimina con su actitud arrogante y con su idea de ser dueña de la verdad revelada.

*Apartes de la conferencia VIRGINIA EMERGIENDO DE LAS AGUAS dictada en el Encuentro de Mujeres Poetas de Roldanillo en el 2011 y en el Encuentro Internacional de mujeres Poetas en Panamá en el 2012.

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