El Hilo de Ariadna

Publicado el Berta Lucia Estrada Estrada

CUANDO LA MISERIA HUMANA SE LLAMA CASTILLO EN RUINAS

ruina

No había previsto terminar el año hablando sobre la violencia que la sociedad patriarcal, léase misógina, machista y por ende violenta, ejerce en contra de la mujer; no obstante, no puedo dejar pasar la oportunidad de hablar sobre el caso aberrante de escuchas ilegales a los que muchos maridos someten a las mujeres que fueron sus esposas, simplemente con el argumento deleznable que al ser ellos “los hombres de la casa” no podían ser abandonados por sus esposas maltratadas; sobre las que ejercen maltrato verbal o físico, entre otras supuestas razones porque ya no están enamoradas de sus conyugues, o porque han encontrado el amor en otra parte, o porque simplemente sus ilusiones y proyectos de vida ya no están unidos al del hombre con el que creyeron que iban a vivir por el resto de sus vidas, o porque se dieron cuenta que esos hombres que las enamoraron, cuando eran jóvenes e inmaduras, se convirtieron en sátrapas y en monstruos que olvidaron la ética y el decoro, o tal vez porque siempre lo fueron pero el amor, o lo que ellas creyeron que era amor, las obnubiló y sólo despertaron algunos años después con múltiples golpes, algunos visibles y otros invisibles al ojo humano; siendo estos últimos los más difíciles de aceptar por las mujeres que han sido agredidas. Y es que a veces cuando se tiene una educación privilegiada se opta por callar los horrores a los que son sometidas. Desafortunadamente entre más alto es el nivel social y educativo más difícil es aceptar las torturas psicológicas que ejercen los hombres sobre sus esposas o compañeras permanentes; como si un velo se corriera sobre la inteligencia para evitar ver al verdadero enemigo con el que se duerme todas las noches.

Ese parecería ser el caso de la esposa del otrora todopoderoso secretario del capataz Uribe, Edmundo Castillo, quien no solamente ha sido acusado de ser uno de los directos responsables de las mal llamadas escuchas ilegales, en realidad un delito, bajo el gobierno de los ocho terribles años del eterno aspirante a dictadorzuelo, sino que desde hace tres años estaría espiando a la madre de sus hijas porque en su fuero interno posiblemente no acepta que un macho como él, que gana mucho dinero, que tuvo tanto poder y que le hablaba al oído al mandamás Uribe haya osado irse con sus hijas para otro lado y no aceptar más su insolencia y su ego de macho herido.*

Un hombre que es capaz de hacer parte de un gobierno sucio es capaz de hacer cualquier cosa en el seno de su hogar. Ese es el mismo hombre que hizo parte de un gobierno que se balanceó en la cuerda floja de la ilegalidad y la legalidad, que hizo entrar por el parqueadero del Palacio de Nariño a integrantes o representantes de la mafia, que aparentemente habría hecho alianzas non sanctas con paramilitares y narcotraficantes, un gobierno que le dijo a los senadores que votaran sus leyes antes de dormir en la cárcel, un gobierno que estimuló los mal llamados falsos positivos, un presidente que le gritó a un subalterno “cuando lo vea le doy en la cara marica”, un gobierno que no protegió a los hombres que le gritaban a Uribe en los consejos populistas, con los que nos atormentaba cada semana, que los iban a matar y él simplemente les daba la espalda; entre muchas más fechorías que se cometieron bajo su férula de gobierno de extrema derecha.

Un hombre que comulga con las ideologías fascistas** es un hombre que fácilmente cae en la abyección y en la tortura hacia las mujeres, así una de ellas sea la madre de sus hijas. No se da cuenta que al torturar a la madre tortura a sus propias hijas.

¿Cuál es su objetivo? ¿Destruir la vida de la que fuera su esposa y por ende la vida de sus hijas? ¿Arrastrarlas por el camino del escándalo? ¿Dejar de pagar la pensión obligatoria de manutención? ¿Vengarse por haber sido abandonado? Lo que sólo demostraría su bajeza. Un abogado como él es el retrato de la miseria humana, y el castillo, con el que cree honrar su nombre, estaría acorde a la necesidad de albergar todas las satrapías de las que es capaz. En realidad su nombre es un castillo en ruinas.

*http://www.elespectador.com/noticias/judicial/no-son-chuzadas-ni-seguimientos-edmundo-del-castillo-articulo-608388

**No solo los fascistas son misóginos, también lo son los que se declaran de extrema izquierda, las FARC y el ELN nos han mostrado con creces cuan misóginos y violentos pueden ser.

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