Mirada académica agroindustrial de @UNALoficial, @UniValleCol y @UniCauca a Ingenio Manuelita
Tras la visita al Ingenio el 13 de marzo, atendida por la gerencia agrícola y organizada por la Fundación Color de Colombia, los cuatro académicos compartieron sus impresiones sobre el cambio tecnológico observado, los retos en productividad y sostenibilidad, y las oportunidades de cooperación Universidad-Empresa-Sociedad. Atendieron la visita el gerente agrícola de Ingenio Manuelita, Luis…
Tras la visita al Ingenio el 13 de marzo, atendida por la gerencia agrícola y organizada por la Fundación Color de Colombia, los cuatro académicos compartieron sus impresiones sobre el cambio tecnológico observado, los retos en productividad y sostenibilidad, y las oportunidades de cooperación Universidad-Empresa-Sociedad.
Atendieron la visita el gerente agrícola de Ingenio Manuelita, Luis Guillermo Amú Caicedo; la jefa de Recursos Hídrico, Isabel Cristina Fragozo; la jefa de Tecnología Agrícola y Compost, Lina Paola Álvarez, y la jefa de Gestión Social y Comunicaciones, Luisa Fernanda González Cabal.
Los académicos visitantes fueron Raúl Antonio DíazPacheco y Carlos Mario Zuluaga, de la Universidad Nacional de Colombia, sede Palmira; Nohra Rodríguez, de la Universidad del Valle, y Jorge Luis Sánchez Ortega, de la Universidad del Cauca.
Por parte de la Fundación Color de Colombia estuvo su director, Daniel Mera Villamizar.
A partir de las respuestas de los profesores, que pueden leerse más abajo, este es un resumen por cada pregunta, generado con Inteligencia Artificial (ChatGPT).
Sobre cambio tecnológico
Los académicos coinciden en que el principal valor formativo del Ingenio Manuelita radica en la convergencia entre trayectoria histórica e innovación tecnológica contemporánea.
Destacan, por un lado, la importancia de comprender la evolución tecnológica del ingenio y su impacto en productividad, eficiencia y bienestar laboral, y, por otro, la incorporación de herramientas de agricultura de precisión basadas en datos, digitalización en tiempo real y análisis computacional para la toma de decisiones.
Esta modernización se complementa con prácticas de economía circular y bioinsumos, así como con sistemas tecnificados de fertirriego, configurando un modelo de agroindustria que transita de la intensividad en recursos hacia la eficiencia, la sostenibilidad y la gestión inteligente.
Sobre retos en productividad y sostenibilidad
En cuanto a los desafíos futuros, existe un consenso en que la sostenibilidad constituye el eje crítico, aunque inseparable de la productividad.
Los académicos subrayan la necesidad de aumentar la producción por hectárea reduciendo simultáneamente el uso de recursos, especialmente en un contexto de cambio climático que impone variabilidad hídrica, eventos extremos y presión sobre los suelos.
A ello se suman retos logísticos y de gestión que exigen enfoques sistemáticos de mejora continua, así como la urgencia de garantizar el relevo generacional en el campo.
En conjunto, se plantea la transición hacia sistemas productivos resilientes, eficientes y ambientalmente responsables.
Sobre oportunidades de cooperación
Finalmente, en materia de cooperación academia-empresa, las respuestas convergen en señalar un amplio campo de articulación centrado en la investigación aplicada, la extensión tecnológica y la formación de talento humano pertinente.
Se identifican oportunidades en el desarrollo de soluciones para manejo hídrico, adaptación climática, agricultura digital y optimización de cadenas productivas, así como en la transferencia de conocimiento hacia productores, especialmente pequeños proveedores.
Asimismo, se resalta el papel transversal de la responsabilidad social y la necesidad de integrar programas académicos de diversas disciplinas para responder a las demandas reales del sector, consolidando un ecosistema de innovación con impacto territorial.
Sobre cambio tecnológico
A la pregunta de “¿qué cambio tecnológico de Ingenio Manuelita cree que los estudiantes deberían conocer en primer lugar en el pregrado?”, los académicos respondieron:
Raúl Antonio DíazPacheco, de la Universidad Nacional de Colombia, sede Palmira: vicedecano de la Facultad de Ingeniería y Administración.
“En mi opinión un estudiante de primer semestre de pregrado debe conocer la línea de tiempo del avance tecnológico del Ingenio Manuelita y su impacto en indicadores de productividad, eficiencia del recurso humano y calidad de vida del operario”.
Nohra Rodríguez, de Universidad del Valle: miembro del comité del programa de Agroindustria y coordinadora de la maestría en biotecnología.
“Un cambio tecnológico clave es la integración de tecnologías digitales en los procesos productivos, especialmente el uso de datos para optimizar la eficiencia agrícola e industrial.
También la inclusión de tecnologías ancestrales como el uso de bioinsumos, compostaje y producción circular”.
Jorge Luis Sánchez Ortega, de la Universidad del Cauca: coordinador del pregrado de ingeniería agroindustrial de la sede de Santander de Quilichao.
“Hay novedades tecnológicas actuales en la cosecha y siembra que están involucrando avances en el manejo de imágenes y análisis de datos en computador que permiten precisar más las dosificaciones de nutrientes en suelo y también el manejo de las malezas.
Así también la digitalización de la información en tiempo real que tiene para la planificación del riego constituye herramientas y aplicaciones con impactos significativos en términos de sostenibilidad y economía agroindustrial en la cosecha y siembra”.
Carlos Mario Zuluaga, de la Universidad Nacional de Colombia, sede Palmira: profesor asociado del Departamento de Ciencias Agrícolas de la Facultad de Ciencias Agropecuarias.
“El cambio tecnológico más relevante es la integración de sistemas de fertirriego tecnificado con gestión eficiente de recursos.
Este aspecto demuestra cómo la agricultura moderna pasa de ser intensiva en recursos a ser eficiente, digitalizada y ambientalmente responsable“.
De izq a der: Raúl Antonio Díaz y Carlos Mario Zuluaga, de UNAL sede Palmira; Isabel Cristina Fragozo, jefe de Recursos Hídricos de Ingenio Manuelita; Daniel Mera Villamizar, director de Fundación Color de Colombia; Nhora Rodríguez, de UniValle; Lina Paola Álvarez, jefa de Tecnología Agrícola y Compost de Ingenio Manuelita; Luis Guillermo Amú Caicedo, gerente agrícola de Ingenio Manuelita, y Jorge Sánchez, de Universidad del Cauca.
Retos en productividad y sostenibilidad
Frente a la pregunta de “en productividad o en sostenibilidad, ¿qué le pareció más retador hacia el futuro?“, estas fueron las respuestas de los académicos:
Raúl Antonio DíazPacheco, de la Universidad Nacional de Colombia, sede Palmira: vicedecano de la Facultad de Ingeniería y Administración.
“Respecto de la sostenibilidad el reto está en mantener el campo activo para el cultivo de la caña; en productividad incrementar la producción de caña por hectárea al mismo tiempo que disminuye el uso de los recursos, en especial los no renovables.
Además, garantizar un relevo generacional que beneficie al personal que termina su vida laboral y a los que la inician”.
Nohra Rodríguez, de Universidad del Valle: miembro del comité del programa de Agroindustria y coordinadora de la maestría en biotecnología.
“El mayor reto hacia el futuro es equilibrar productividad con reducción de impactos ambientales, especialmente en el uso eficiente de agua y energía en contextos de cambio climático”.
Jorge Luis Sánchez Ortega, de la Universidad del Cauca: coordinador del pregrado de ingeniería agroindustrial de la sede de Santander de Quilichao.
“Dadas las características y día a día de la cosecha y siembra en el ingenio, sin lugar a duda hay grandes retos a futuro en términos de sostenibilidad.
Esto también supone desafíos logísticos, de planificación y de gestión de los recursos que permanentemente deberán estar sujetos a un ciclo PHVA en términos de calidad del manejo de este proceso”.
Carlos Mario Zuluaga, de la Universidad Nacional de Colombia, sede Palmira: profesor asociado del Departamento de Ciencias Agrícolas de la Facultad de Ciencias Agropecuarias.
“Hacia el futuro, el mayor reto está en la sostenibilidad, más que en la productividad.
Aunque la productividad de la caña ha mejorado con tecnologías como el riego tecnificado y la agricultura de precisión, el cambio climático introduce variabilidad hídrica, eventos extremos y presión sobre los suelos, lo que exige sistemas productivos resilientes y adaptativos”.
Oportunidades de cooperación
En relación con la pregunta de “¿dónde ve más oportunidades de cooperación academia-empresa a la luz de lo observado en Ingenio Manuelita: investigación, apropiación y extensión tecnológica, formación pertinente de talento humano, responsabilidad social?”, los académicos opinaron así:
Raúl Antonio DíazPacheco, de la Universidad Nacional de Colombia, sede Palmira: vicedecano de la Facultad de Ingeniería y Administración.
“La Universidad Nacional de Colombia, Sede Palmira, identificó oportunidades de cooperación academia-empresa en temas como la generación de valor en el proceso de transformación de la caña de azúcar y tecnificación del pequeño proveedor.
También en mejoramiento de procesos de la cadena de suministro, formación pertinente de talento humano en ciencias agropecuarias, agroindustria, gestión y diseño de las organizaciones.
Nohra Rodríguez, de Universidad del Valle: miembro del comité del programa de Agroindustria y coordinadora de la maestría en biotecnología.
“Veo grandes oportunidades en el trabajo colaborativo para el desarrollo de investigaciones aplicadas y en la formación de talento humano, articulando necesidades reales de la industria con procesos académicos de pregrado y posgrado que impulsen innovación y transferencia tecnológica”.
Jorge Luis Sánchez Ortega, de la Universidad del Cauca: coordinador del pregrado de ingeniería agroindustrial de la sede de Santander de Quilichao.
“La universidad podría impactar de manera positiva y contribuir de manera transversal en todos los segmentos de necesidades de los ingenios azucareros: investigación, apropiación del conocimiento, proyección social y capacitación de personal interno y externo.
Lo anterior es posible dada la gran oferta de programas educativos en nuestro caso de la Universidad del Cauca, comenzando por la misma Ingeniería Agroindustrial, programas asociados a la rama de la administración de empresas y contables , humanidades, entre otras”.
Carlos Mario Zuluaga, de la Universidad Nacional de Colombia, sede Palmira: profesor asociado del Departamento de Ciencias Agrícolas de la Facultad de Ciencias Agropecuarias.
“Las mayores oportunidades de cooperación se concentran en la investigación aplicada y la extensión tecnológica, articuladas con la formación de talento humano.
En investigación, desarrollar soluciones en manejo hídrico, adaptación al cambio climático, suelos y agricultura digital.
En extensión, la academia puede ayudar a transferir estas innovaciones a los agricultores.
La responsabilidad social también es importante, pero como eje transversal: proyectos con comunidades rurales, eficiencia productiva con inclusión y sostenibilidad territorial.
Para la academia es fundamental que esta cooperación esté acompañada con la formación de estudiantes de pregrado y posgrado”.
Lo que sigue: pequeños productores en cadenas agroindustriales
En desarrollo del objetivo estratégico tres (de tres) misional de Fundación Color de Colombia: Empoderamiento económico y calidad de vida, se adelanta un interés en torno a pequeños productores de varios cultivos en el Pacífico y el Caribe y su relación con agroindustrias.
Los capítulos son: 4 (Las empresas tractoras) y 5 (La asociatividad como estrategia de inserción internacional en mercados de agroalimentos de alto valor).
“Las llamadas “empresas tractoras” permiten a pequeños productores integrarse a las cadenas agroalimentarias globales”.
El Coloquio acogerá a docentes y estudiantes de carreras afines de distintas universidades del Valle del Cauca y el Cauca, y a expertos de la industria.
Entre los estudiantes habrá invitados que son beneficiarios de la Fundación Corazón de Caña, y entre los pequeños productores, líderes de cañicultores de varios municipios que tienen contratos con ingenios.
La Fundación Color de Colombia fue creada en 2006. Nuestra misión es promover el reconocimiento, la movilidad social y la integración de la población afrocolombiana en la sociedad y el desarrollo sostenible.
Tenemos tres líneas de trabajo estratégicas: 1) Reconocimiento, cultura e integración (en la nación colombiana); 2) Educación de calidad y equidad (desde primera infancia); y 3) Empoderamiento económico y calidad de vida.
Ayudamos a cuidar un legado de más de 200 años, que viene desde antes de los protagonistas negros y mulatos (“de color”, como se decía oficialmente en la época) de la guerra de independencia de Colombia y recorre dos siglos largos contribuyendo a construir este país.
Nos sentimos herederos de la experiencia de los colombianos negros en la modernidad nacional.
Cuando la colombianidad se gestó, los descendientes de africanos ya estaban aquí y ayudaron a crear la nueva nación, que se convirtió en nuestra patria, a la que amamos tanto, así no hayamos recibido el trato debido (nuestra relación emocional con Colombia).
Con Martin Luther King en “Yo tengo un sueño”, creemos en el ideal de “una nación donde no se juzgue por el color de la piel, sino por el contenido del carácter”. Así, no creemos que el color de la piel defina la esencia de las personas.
Con Nelson Mandela, creemos en el ideal de una “sociedad democrática y libre, en armonía racial y con igualdad de oportunidades”.
Tenemos el ideal de una Colombia desarrollada capitalista con amplias clases medias negras integradas a la sociedad y al poder (en sus distintas dimensiones), por mérito igualitario.
Creemos en la modernidad con diversidad, no en la diversidad sin modernidad.
Creemos en una doble conciencia, de colombianos y racial/étnica, en ese orden y con pluralismo.
Creemos en la corresponsabilidad individual, familiar y colectiva, en ese orden y con esfuerzo.
Nuestra estrategia es prestar servicios al “décimo talentoso” a cambio del compromiso de servir con eficacia y alto impacto a la mayoría de la población afrocolombiana y al país.
En suma, representamos la otra visión de la cuestión afrocolombiana, no la que es más conocida.
En 2026 cumpliremos 20 años de sostener una antorcha que también sostuvo el Gran Almirante de la Nación, José Padilla, zambo o mulato héroe naval de la guerra de independencia contra la Corona española.
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