Líneas de arena

Publicado el Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)

Una de espías con Connery (pero no Sean)

Nota preliminar: En 2022 se celebran los 60 años de James Bond en el mundo del cine. Es momento propicio para hablar de una metaficción, una película de Bond, pero no de James Bond, con Connery, pero sin Sean.

Corría el año 1967, que dejó tantas cosas buenas al mundo, y se lanzó una película de espías, nada nuevo, en apariencia. En el reparto, varios de los imprescindibles de la saga de James Bond, Bernard Lee (M), Louise Maxwell (Miss Monneypenny), Daniela Bianchi (la inolvidable Tatiana Romanova en “Desde Rusia con amor”), el villano es Adolfo Celi, recordado en “Thunderball”, también interviene un tal Connery, pero no es Sean, sino su hermano Neil. Qué es esto?

Se trata de una producción italiana, lo que podría ser un spaghetti de espías, que aprovechando el boom de la saga de películas del agente 007, lanzó esta película, conocida en inglés como «Operation Kid Brother», aunque el título original era más patético “OK Connery”. Dirigida por Alberto De Martino y con libreto de Paolo Levi, el lema de la película era “Neil Connery, too much”, para algunos especialistas, en efecto esto fue demasiado.

El argumento gira sobre una organización criminal secreta, que no se llama Spectre sino Thanatos, la cual trama un operativo que hará tambalear al mundo, gracias a un arma secreta de tipo magnético. Para evitarlo, el servicio secreto de Su Majestad británica decide reclutar al hermano de su mejor espía, un cirujano plástico que tiene el poder de hipnotizar a la gente con su mirada y de nombre, Neil, Neil Connery, aquí la ficción comienza a fundirse con la realidad.

En el mundo normal, Neil Connery vivía en Edimburgo y se ganaba la vida como yesero en la industria de la construcción, así que la promoción a cirujano plástico en la película, tenía una connotación de reivindicación poética. Neil fue despedido de su trabajo y el hecho llamó la atención de los medios, alguna entrevista que le hicieron fue escuchada por el productor italiano Dario Sabatello, quien al escucharlo encontró que la voz era muy similar a la del hermano mayor Sean. Lo paradójico es que en la película, en la versión en inglés, su voz fue doblada por un actor estadounidense. El productor viajó a Escocia y convenció al desempleado Connery de actuar en la película, gracias a un jugoso cheque.

La cinta tiene detalles increíbles como la música, compuesta por el genio de Ennio Morricone, con melodías muy bien logradas que recomiendo escuchar, así como una curiosa versión del tema clásico de James Bond, que se encuentra entre el plagio y el homenaje a la melodía de John Barry. Para los cinéfilos melómanos curiosos, aquí pueden encontrar la banda sonora: https://www.youtube.com/watch?v=ntaTuGeRREQ

En su momento, la crítica en su mayoría fue despiadada y  metieron la película en el mismo saco de las parodias baratas del agente secreto británico, decretando su olvido eterno. La calificación en páginas especializadas como IMDB, no pasa de 3 sobre 10, ni siquiera una mediocre valoración. Como simple espectador, dejo mi apreciación, que difiere de los expertos.

Tuve oportunidad de verla en Internet (para los curiosos cinéfilos, se consigue y gratis). Al final, me pareció mejor de lo que esperaba. Se nota que hubo un esfuerzo de hacerla con calidad técnica. Filmada en varios países, como Marruecos, España, Alemania y Mónaco, hay escenas que perfectamente podrían encajar en alguna de las producciones oficiales de EON (la compañía productora de la saga Bond). Incluso hay algunos giros del argumento interesantes, para que no sólo sea una copia del 007.

El hermano menor Connery, hace un más que aceptable trabajo, considerando su total inexperiencia frente a la cámara, de hecho son menos convincentes algunos de los actores profesionales contratados como el villano interpretado por Adolfo Celi, que aquí es una mera repetición de su rol en Thunderball o el legendario Bernard Lee, quien se nota desubicado, seguramente atormentado por la idea de qué pensaría Su Majestad británica si viera a M en una comedia italiana.

Se salva Lois Maxwell, quien aquí disfruta de sus diálogos y su rol de mayor importancia que el de la fiel, discreta y servicial Monneypenny, a pesar que tuvo que aguantar el reclamo de Sean Connery, quien al parecer estuvo furioso con su intervención, acusándola de haberlo traicionado. Aunque el reclamo posiblemente a ella no le importó demasiado, considerando que por esta película le pagaron más que por todas las cintas del 007 en las que participó.

Otro punto de “O.K., Connery”, es que se reivindica la figura de Anthony Dawson, quien en varias películas de James Bond, es la voz no identificada de Blofeld, el gran villano por excelencia, aquí se le da cara y crédito.

Creo que el error de la película, fue haberla vendido como una parodia cómica, si la hubieran promocionado simplemente como una película de espías, los críticos habrían agradecido el toque irónico y la originalidad de jugar con la realidad, en una muestra de metaficción cinematográfica. La prueba que los realizadores no se tomaron en serio, sale desde el mismo título, que era una broma interna del equipo, pues cada vez que Neil hacía, o intentaba hacer una escena, le respondían en coro: “OK, Connery, OK”.

Comparando esta película con la otra versión paródica estrenada también en 1967, “Casino Royale”, con un deslumbrante elenco, que incluía a David Niven y un jovencito Woody Allen, debo decir que me quedo con la del hermano menor de Sean Connery, que también fue bautizada como “Operación Doble 007”, quizás más apropiada para este spaghetti de espías.

Un detalle curioso, la película fue distribuida internacionalmente por United Artists, la misma compañía que promocionaba las películas oficiales de James Bond, por lo cual y de carambola quedó en el inventario de la MGM.

En fin, es un curioso filme que vale la pena ver, así sea para recordar indirectamente a Sean Connery, interpretado aquí por su hermano menor, quien participó en otras pocas películas, alguna en Hong Kong, en la cual interpretaba a un tal Señor Bond. Los dos hermanos parece que eran muy unidos, desde la época en que tuvieron que compartir las estrecheces de la vida de una familia obrera en Edimburgo, por eso no era raro que como suele suceder, el hermano menor heredara la ropa que el mayor iba dejando, costumbre que llegó hasta las mismas películas de espías.

Luego de sus esporádicas incursiones en el cine, Neil Connery, regresó a su trabajo como yesero, pero tuvo un accidente en los años ochenta que lo obligó a retirarse, refugiándose en su familia. En 2020 en la hora de la muerte del hermano mayor, la esposa de Neil manifestó a sus medios que él estaba muy afectado por el fallecimiento y no quería dar declaraciones.

En cualquier caso, aunque para un aspirante a espía internacional no deja de ser una tragedia ser el hermano de Sean Connery y tener que convivir con ello, Neil puede decir que sin ser actor profesional, hizo un trabajo destacable en una película que podría haber sido el mejor ejemplo de la metaficción.

Dixon Acosta Medellín

En Twitter a ratos veo películas curiosas como @dixonmedellin

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