LA CASA ENCENDIDA

Publicado el Marco Antonio Valencia

TRADICIÓN

Por: Ana María Ruiz Perea (politóloga, directora de Brújula Comunicaciones)

La luna detrás de Belén acompaña el silencio críptico en el que flotan los golpes de alcayata, que marcan los tiempos del carguío y el crujir de la madera antigua.

Huele a sahumerio, mientras llevan en hombros el peso descomunal de la tradición payanesa.

Cumplido el rito, síndicos y ayudantes desmontan con precisión el tesoro; las andas se vacían de cruces pesadísimas, de platas y terciopelos, candelabros, sitiales, arandelas, torsos, manos y cabezas, que dormirán un año, envueltas en seda. Después, todos se van al ‘desenfuerce’, donde descargan la fervorosa emoción de la jornada con aguardiente y tamales de pipián.

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