Aprovecho este espacio que me concede la Asociación Diplomática y Consular de Colombia (ASODIPLO), para proponer una interesante posibilidad que podría presentar una alternativa de representación internacional de Colombia en tiempos de austeridad, cuando no se quiere perder presencia diplomática en determinados países, pero por cuestiones de limitaciones de presupuesto no fuera posible mantener la infraestructura física, humana y tecnológica que implica una embajada propiamente dicha.
El gobierno del presidente Abelardo de la Espriella, del vicepresidente José Manuel Restrepo y del ministro Omar Bula Escobar, podrían considerar una figura que algunos países utilizan como forma alternativa y complementaria de representación diplomática, que claro está, no reemplazan la esencial labor de las embajadas, pero que pueden ser útiles en situaciones que podríamos llamar de ascetismo fiscal. Esta figura recibe varios nombres, pero en español se le conoce comúnmente como la antena diplomática; es una modalidad alterna que tienen varios Estados como complemento de las embajadas acreditadas en otros países.
La antena diplomática es la evolución histórica de aquellos enviados temporales, que no constituían una embajada permanente y a quienes se les encargaba negociar tratados de paz o amistad. En la época moderna, el concepto de antenne diplomatique se desarrolló primero en Francia, como uno de los derivados del concepto de razón de Estado creado durante la administración del Cardenal Richelieu y se fue extendiendo a otros países, tal como se le conoce en la actualidad.
Hay diversas denominaciones para las antenas diplomáticas. En Reino Unido a estas oficinas se les conoce como Embassy Offices, en Alemania como Oficinas de Representación, en Estados Unidos son Puestos de Presencia Virtual u Oficinas Satélite, que en su caso las despliega en algunas islas o territorios pequeños. En el caso latinoamericano, México las ha denominado Oficinas de Enlace, para operar en determinados sitios como alternativa a una embajada tradicional. España es el país que más ha aprovechado esta figura, y actualmente cuenta con once antenas diplomáticas o representaciones permanentes u oficinas de la embajada, cualquiera de las denominaciones es válida.
La antena diplomática se trata de una oficina con un solo funcionario diplomático, usualmente de alto rango (ministro plenipotenciario o embajador), que ejerce como encargado de negocios en un país, en el cual, por diferentes razones especialmente por austeridad, se considera que no se puede abrir o sostener una embajada, pero no se deja vacío el espacio. Así, se procede a abrir una oficina con un costo mucho menor que el de una Embajada, en la cual, el encargado de negocios designado y debidamente acreditado puede despachar; no cuenta con otros funcionarios diplomáticos, asistentes o auxiliares administrativos.
Es un apoyo valioso a la Embajada central, desde temas políticos, comerciales, hasta protocolarios. Resulta útil para establecer vínculos locales, contactos con autoridades, empresarios o actores clave, que ayuda a mover los temas de interés para el país acreditante. Vista como unidad independiente, cumple con las labores fundamentales establecidas en la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, facilita el diálogo bilateral, es apoyo comercial y en situaciones de emergencia, puede servir de enlace para temas de asistencia consular. En este punto, es necesario aclarar que la antena diplomática no tiene funciones consulares, las cuales claramente requieren de una infraestructura compleja.
La antena diplomática es una unidad administrativa y se integra a la relación de cargos o puestos de trabajo de una embajada determinada con la denominación de Encargado de Negocios en la ciudad elegida. El funcionario que actúa como antena diplomática rinde cuentas al embajador en donde se encuentra la representación del país de donde depende la concurrencia, a la Dirección geográfica que le corresponde y a los niveles superiores del Ministerio y la Administración.
Para dar un ejemplo, España tiene una antena diplomática en Reikiavik (Islandia) que depende de la Embajada en Oslo (Noruega). La antena diplomática puede servir para evaluar si en un determinado país, posteriormente, se abre una Embajada propiamente dicha y el funcionario designado comienza los preparativos para ello, en caso de que el Gobierno decidiera tal apertura o si decide, por el contrario, dejarla como oficina de representación o antena dipl5omática.
- Dixon Moya es embajador de la Carrera Diplomática y Consular de Colombia y actualmente desempeña funciones en la Cancillería en Bogotá. Máster en Diplomacia y Relaciones Internacionales.
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Asociación Diplomática y Consular de Colombia
Asociación Diplomática y Consular de Colombia. Organización profesional, sin ánimo de lucro, creada en 1981 que agrupa a funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores miembros de la carrera Diplomática y Consular de Colombia.