Detrás de Interbolsa

Publicado el Alberto Donadio

Restrepo Jaramillo llegó a Interbolsa por fincas y caballos

Escribe CG:—————Estimado Donadio,

Leo hoy en la prensa que el Sr Luis Fernando Restrepo miembro de la junta de Interbolsa y de su comité de riesgo fue sancionado por la AMV en segunda instacia, las decisiones cojean, pero llegan. Vale la pena recordar que ese señor fue presidente de un fondo de pensiones, precisamente donde se compraron 10% de las acciones de Interbolsa con la plata de los afiliados, que a la postre se perdió: la definición de un conflicto de interés. Donde está el responsable de esa inversión, el Sr Felipe Gaviria? Que habrá pasado con los demás miembros de las juntas?—————-COMENTARIO: En efecto como usted dice Luis Fernando Restrepo fue Presidente de AFP Santander Pensiones antes de que esa entidad fuera comprada por ING y también fue VP Ejecutivo de BBVA Horizonte Pensiones y Cesantías. El llegó a Interbolsa invitado por Mauricio Infante, presidente de Interbolsa SAI, quien era amigo personal porque tenian fincas aledañas en el municipio de Guasca y ambos eran aficionados a los caballos. Cuando llegó a Interbolsa fue a participar en la junta directiva de la SAI y a partir de ahí, fue invitado a la junta de la sociedad comisionista de bolsa y al comité de riesgos. Efectivamente, en ING también trabajaba Felipe Gaviria, como VP de Inversiones, quien también llegó de Santander. Gaviria era muy cercano a Tomás Jaramillo, Luis David Peña y Alejandro Martinez, todos socios importantes de Interbolsa. Y fue Gaviria quien cuadró la operación de compra de $55 mil millones en acciones de Interbolsa entre mayo-octubre de 2011 apostándole a una eventual venta de Interbolsa, negocio que fue gestado por Tomás Jaramillo y Felipe Gaviria. Se trata sin duda de una operación irregular donde Gaviria compró las acciones de Interbolsa sin un proceso de debida diligencia completo y en una operación en el mercado secundario que no fue informada a la Superfinanciera. Claramente los vendedores de las acciones que finalmente compró ING eran los mayores accionistas de Interbolsa, entre ellos Tomás Jaramillo, Juan Carlos Ortiz, Victor Maldonado y otros que pudieron vender a muy buenos precios dejando a los fondos de ING con unas acciones especulativas e infladas.———————-La sanción contra Luis Fernando Restrepo Jaramillo impuesta por el AMV se basa en que como miembro del comité de riesgos de la comisionista Interbolsa aprobó en 8 oportunidades cupos de repos sobre Fabricato al Grupo Corridori entre 2011 y 2012. Esos cupos pasaron de $34.000 millones a $ 284.000 millones de un año a otro. El comité de riesgos aprobó los cupos contra la recomendación de negarlos emitida por la Dirección de Riesgos de la comisionista. Restrepo Jaramillo acudió a las 25 reuniones del Comité de Riesgos celebradas en 2011 y 2012. ————La defensa de Restrepo Jaramillo se centró en estos puntos: no se aclaró el alcance del deber de diligencia, sus obligaciones eran de medio no de resultado, no está demostrado que la utilización indebida de recursos de clientes se debió a que la junta directiva conocía la iliquidez, no se probó la utilización indebida de recursos de clientes, la junta directiva no ordenó que se utilizaran indebidamente los recursos de clientes, confiaba en que la administración de Interbolsa obrara según sus funciones, el riesgo de liquidez por las operaciones repo con Fabricato estaba controlado por el buen desempeño de la acción en 2011, había un estudio de Merrill Lynch según el cual la acción de Fabricato podía llegar a 104 pesos, había un conocimiento razonable sobre la compra de Fabricato por parte de terceros interesados, en octubre de 2012 la BVC redujo el castigo en repos a Fabricato del 60 al 40% y la mantuvo como acción de alta liquidez, los repos sobre Fabricato pudieron haber sido una decisión equivocada pero fue una decisión empresarial que se adoptó de buena fe según las circunstancias del momento. ————-La AMV acusó a la junta directiva de la comisionista de autorizar cupos «desproporcionados y altamente cuestionables», llegando a ascender a $35.000 millones por cliente. También anotó el AMV: «lo que reflejan las actas es una pasmosa confianza en la
administración, en medio de una situación tan crítica como la descrita, pese a
que la diligencia de un profesional del comercio aconsejaba hacerse a una idea
completa y detallada de lo que estaba pasando, para tomar medidas urgentes e
impostergables, con el fin de evitar un desenlace infortunado como el que a la
postre se presentó». Concluyó el AMV: «el
investigado no cumplió sus deberes de informarse y de investigar, pues si bien en
una doble calidad – como miembro principal de la Junta Directiva y como parte
del Comité de Riesgos-, tuvo acceso a datos de suma relevancia que le fueron
suministrados por los funcionarios de la sociedad comisionista durante su
asistencia a la reuniones de los referidos cuerpos colegiados, no se evidencia que
hubiese realizado labores de indagación, ni de búsqueda de información
complementaria, o que hiciera expresa su posición acerca de los crecientes
riesgos que estaban afrontando la firma comisionista y los clientes fondeadores
activos.»—————

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