Con-versaciones

Publicado el Bat&Man

Cinco puntos clave en la destitución de Petro

Cuando las cimas de nuestro cielo

Se reúnan

Mi casa tendrá un techo

-Paul Eluard-

 

"Esto no es una pipa" - René Magritte
«Esto no es una pipa» – René Magritte

1. La conspiración

 

Bat: Que no se pierda de vista: hay fuertes motivos para suponer que la destitución del Alcalde Petro es el capítulo final de un complot.

Man: ¿Motivos? Lo que hay es una sarta de chismes que circulan por ahí

Bat: No. Hay motivos. Y hay pruebas. Están ahí para los que no quieran hacerse ciegos:

1. El testimonio de Emilio Tapia revelado por El Espectador, en donde denuncia claramente la conspiración, como testigo de ella que fue.

2. El testimonio del abogado Manuel Sánchez que corrobora lo anterior.

3. Las pruebas que presentó el Alcalde en su alegato ante la Procuraduría. Que son muchas. Eso sí, la más visible es la confirmación de que los operadores dejaron de recoger las basuras para inundar a la ciudad de desechos, cinco días antes de que comenzara a operar el nuevo esquema. Ahí están las cifras, que no tienen color político. Son lo que son.

Esto se une a la denuncia de Otty Patiño. Dijo que hubo reuniones para decidir la destitución de Petro. Que allí participó el Procurador. Que todo esto buscaba lanzar a Pacho Santos como candidato a la Alcaldía, o mejor dicho, poner un alfil uribista en la Alcaldía de Bogotá.

Man: Eso, si acaso, da para investigar. Pero aún no prueba nada. De hecho, ATESA ya salió a poner la cara y niega que sea cierto.

Bat: Es verdad. Aunque era obvio que salieran a decir eso y a escudarse con que simplemente le dio por mandar a mantenimiento los compactadores en esos días.

Lo cierto es que si se suman las denuncias, que provienen de fuentes muy diversas, sería demasiado ingenuo  pensar que no hubo una jugada extraña ahí. Todo encaja.

Ahora, digamos que sí. Que nada está plenamente probado. Que efectivamente todo eso hay que tramitarlo en un proceso judicial. En cualquier caso, si esta democracia tuviera bases sólidas, lo menos que podría pasar es que el fallo contra el Alcalde Petro quede suspendido inmediatamente, hasta que todo quede claro. Los elementos que hay son suficientemente fuertes como para tomar esa decisión.

2. El fallo es ilegítimo

 

Bat: El otro punto clave es ese: que el fallo es ilegítimo. Como le contaba a usted la vez pasada, viola los artículos 8 y 23 de la Convención Interamericana sobre Derechos Humanos.

Man: Eso está por verse. Eso no lo determina usted, sino los jueces competentes.

Bat: Por supuesto. Se verá. El problema es que puede tardar un tiempo y, en las actuales circunstancias, podría implicar un daño irreparable para Petro y para sus electores.

Además no es lo único. La facultad de Procurador para destituir a funcionarios elegidos popularmente no es una prerrogativa, sino un defecto legal. La ley quedó mal hecha y en manos de un sujeto como Ordóñez atenta contra los derechos fundamentales de los votantes, que son la esencia última de la democracia.

Y por si fuera poco, ya varios prestigiosos constitucionalistas han declarado que el único funcionario competente para destituir al Alcalde es el Presidente de la República.

3. El fallo quebranta el poder del constituyente primario

 

Man: La situación es confusa Bat. Aquí usted puede decir hasta misa, pero probado legalmente no hay nada. Además lo que está en firme hasta el momento es el fallo del Procurador. Si los petristas son tan demócratas como cacarean, lo mínimo que podrían hacer es cumplirlo. Y que la justicia siga operando paralelamente.

Bat: El fallo se cumplirá, como dijo el Alcalde, en caso de que llegue a quedar en firme. Pero eso no anula el hecho de que esta sentencia quebrantó de fondo al sistema democrático.

Al pasar por encima de los votantes que eligieron a Petro se está desconociendo la voluntad popular que triunfó en las urnas. O sea, en pocas palabras: ya no hay garantía de que usted pueda ser representado en el gobierno por un mandatario, aunque gane las elecciones. ¿Para qué vamos a votar si después un solo funcionario puede desconocer los resultados electorales de un solo tajo? ¿Qué sentido tiene una democracia en donde el voto no garantiza nada?

4. La base popular y la comunidad internacional son factores estratégicos

 

Man: Supongamos que sí, que el Procurador se excedió. Todavía a Petro le quedan varias instancias legales para que revisen el fallo. Fíjese a cuántos funcionarios no ha destituido el Procurador y no andan por ahí alborotando el avispero…

Bat: Cuando se dice que ya hubo otras destituciones y “no pasó nada”, se está creando un sofisma. Que no haya “pasado nada” sólo significa que los electores no tuvieron la suficiente convicción, o el suficiente coraje, o la suficiente conciencia como para salir a defender su voto en las calles. Debían hacerlo, pero no lo hicieron.

El caso de los electores de Petro es distinto. No se es petrista por un tamal, o por moda, o por confusión mediática. La comunidad que sigue a Petro es básicamente politizada, informada y, en gran medida, organizada. Por eso ha tenido una reacción diferente y se ha convertido en un factor estratégico para que el fallo no haya pasado como el de “uno más al que el Procurador destituye”.

Los recursos que le quedan a Petro no ofrecen tampoco muchas garantías. ¿Tutela? Ya han rechazado acciones como esa. ¿Consejo de Estado? Sí, gracias, dentro de quién sabe cuántos años termina. No, Man. El principal recurso que tiene la gente para hacer valer su derecho a elegir y ser elegido es el de salir a la calle. Y eso no es incendiario, sino completamente legítimo.

Man: ¿Ah sí? ¿Y también es legítimo el recurso de llamar a todo el mundo para que meta las narices en nuestros asuntos internos? … Entreguemos el país, pues… Digámosle al mundo que no tenemos autoridades, que vengan a gobernarnos desde afuera…

Bat: Eso también es un sofisma. La comunidad internacional sí tiene velas en este entierro, en la medida en que hay derechos y deberes que son de competencia transnacional. En el mundo actual ya no “se lava la ropa en casa”. El mundo no se globalizó solamente para hacer tratados de libre comercio.

Además en el exterior tienen la posibilidad de evaluar esta situación desde una óptica desapasionada. No tienen la presión mediática que se ha ejercido en Colombia sobre la figura de Gustavo Petro y tampoco tienen intereses inmediatos en los negocios de Bogotá. Eso les da una perspectiva de lujo.

Y que quede claro: los abanderados de una revisión del fallo del Procurador no son ni Nicolás Maduro, ni Rafael Correa, ni Cristina Fernández. Son los Estados Unidos y los eurodiputados… Eso lo dice todo.

5. Petro no está llamando a la sublevación

 

Man: Yo solo le digo una cosa: si Petro no controla esos ímpetus tan camorreros que tiene, esto puede terminar mal. En cualquier momento esta vaina se desborda y no le extrañe que aparezcan brotes de violencia.

Bat: Vea, Man… Lo que se ha dado en la Plaza de Bolívar es inédito en la historia del país. Hay mucha gente desconcertada por el llamado de Gustavo Petro a defender los derechos fundamentales y la respuesta de la gente diciendo “SÍ”. Es que aquí estamos acostumbrados a que democracia es ir a votar, no participar como lo está haciendo la gente en la plaza.

Plaza de Bolívar- 10 de diciembre-2013
Plaza de Bolívar- 10 de diciembre-2013

Es inédito también porque hasta el momento no se ha presentado ni un solo hecho violento en esas protestas. El espíritu de la movilización es pacífico y festivo. Es claro que no hay la más mínima intención de bloquear vías, ni quemar carros, ni romper vitrinas. Lo que hay es una decisión clara de resisitir. Por eso la consigna en la Plaza es esa: RESISTIR. La sola palabra alude a una postura no beligerante.

Petro ha insistido una y otra vez en el carácter pacífico de la protesta. Ha llamado una y otra vez a preservar el proceso de paz. Ha expresado claramente que se está defendiendo la quintaesencia de este sistema: el voto. ¿Por qué se le acusa entonces de incendiario y de llamar al caos? ¿Por qué se dice que llama a la rebelión cuando a lo que está convocando es a defender la legitimidad?

Que en los días más críticos no haya habido violencia prueba el talante de la concentración. Si aparece algún brote, seguro proviene de gente ajena a los manifestantes, que ya demostraron de qué están hechos.

Lo que pasa es que nadie se imaginó que Petro tuviera una capacidad de convocatoria tan alta. Y a algunos los asusta ver tanta gente reunida autónomamente. En la Plaza de Bolívar lo que hay es una fiesta. Vaya y se convence.

Man: ¡Ja! ¡Faltaría más!

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