Catrecillo

Publicado el Ana Cristina Vélez

Dos animales casi indestructibles

Tardígrado

Los tardígrados y el diabólico escarabajo acorazado o Phloeodes diabolicus son dos animales que han evolucionado características extraordinarias para la supervivencia.

Los tardígrados, la especie más grande mide 1,2 milímetros y, la más pequeña, 0.1. Tienen cuatro pares de patas y son en su mayoría acuáticos. Los han encontrado en las cimas del Himalaya a 6.000 metros de altura, a 4.000 metros de profundidad en el mar, en aguas termales que están a casi 100 grados centígrados y entre los muros de las edificaciones. Los llaman osos de agua. Hay más o menos 1.300 especies de estos monstruos. Su nombre sí quiere decir algo relacionado con llegar tarde. Quiere decir: “de paso lento”. Desde el punto de vista de la evolución, son extraordinariamente exitosos, pues existen desde hace seiscientos millones de años, por buenas razones. Veámoslas: sobreviven a calores extremos, pueden vivir sin aire, sin agua, resisten dosis letales de radiación ultravioleta (específicamente de la que se usa para matar virus y bacterias), Su DNA no se daña con la radiación, responden al estrés por medio de mecanismos sofisticados como la anhidrobiosis, la osmobiosis, la anoxibiosis y la criobiosis.

Criptobiosis es el estado de un organismo que no muestra signos vitales visibles, por tanto, su actividad metabólica no se puede medir. Es como estar muerto, pero con verdaderas posibilidades de resucitar. En el caso de los tardígrados, en estado de criptobiosis pueden durar meses o incluso años. La criptobiosis se da por medio de: la anhidrobiosis o desecación (perder casi toda el agua del cuerpo), la osmobiosis o la capacidad de contener una alta concentración osmótica, la anoxibiosis o capacidad de vivir sin oxígeno en el ambiente, y la criobiosis o el poder quedarse congelado sin que los tejidos se dañen. Distintas especies de tardígrados utilizan distintas estrategias de las mencionada*.

Existe una especie de tardígrado fluorescente del género Paramacrobiotus, que es de color rojo y se vuelve azul cuando se mira con luz ultravioleta. Se han encontrado ejemplares en la ciudad de Bengaluru, en India. Parecen tener debajo de la piel unos pigmentos que trasforman los rayos letales ultravioletas en rayos inofensivos. Sin que se haya demostrado, los científicos explican esta cualidad como un medio para tolerar las altas dosis de rayos ultravioletas típicos de los días más calientes del verano en el sur de la India.

Respecto a los escarabajos, y antes de mencionar las cualidades del escarabajo inquebrantable (Unbreakable*), hay que conocer la simpática respuesta del biólogo genetista británico J. B. S. Haldane cuando le preguntaron sobre la conclusión que sacaba sobre la naturaleza de Dios después de haber estudiado sus obras. Entonces dijo: «Parece que tiene una afición desmedida por los escarabajos». Se cree que los escarabajos son el 40% del total de especies de insectos de la Tierra (alrededor de 370.000 especies). Dato nada fácil de intuir. Y el diabólico escarabajo acorazado o Phloeodes diabolicus sí que debe ser uno de los predilectos de Dios, ya que su diseño es casi indestructible. Un carro le puede pasar por encima, y entonces, se hace el muerto, común estrategia entre los escarabajos; luego, tranquilamente, estira las patas, se acomoda el traje, y sigue adelante.

Este feo escarabajo mide 2.5 centímetros y es de color y aspecto similar a la corteza oscura de un árbol. Se mimetiza con las cortezas del roble, pues vive debajo de estos, y allí mismo se alimenta de hongos. Es común en la costa occidental de América del Norte.

Diabólico escarabajo acorazado

No se aplastan cuando les pasa un auto por encima, porque resisten hasta 39.000 veces el peso de su cuerpo. Si uno pusiera un ejemplar entre el pulgar y el índice necesitaría cuatro veces la fuerza de la persona con más fuerza en los dedos que existe para aplastarlo. Quién sabe quién es esa persona… Ni para que intentar pisarlo con el zapato.

El esqueleto de los escarabajos es lo que vemos por fuera. El exoesqueleto es duro, pues está diseñado para defenderse de los predadores y para proteger los órganos internos blandos. Los élitros o alas exteriores protegen las alas interiores con las que vuelan. Cubren el cuerpo como si se tratara de un cofre metálico con dos puertas. Pero este, el acorazado diabólico, no vuela. Las suturas de su cuerpo, dicen los biólogos, parecen las piezas entrelazadas de un rompecabezas. Si el élitro se llega a fracturar, lo hace en capas, pues su estructura es laminada. Viven dos años en promedio. Los demás escarabajos viven solo semanas, y unos pocos escarabajos viven meses.

Los coleccionistas y el entomólogo Max Barclay, curador principal del Museo de Historia Natural de Londres, aseguran que es imposible sujetarlos al corcho con alfileres, pues los alfileres se doblan antes de perforar la superficie del caparazón.

El diabólico escarabajo acorazado habría sido un dios para los egipcios de la época de los faraones. Para estos, el escarabeo (o escarabajo pelotero) fue un amuleto comúnmente usado para acceder a la vida eterna y al poder, y era símbolo de la resurrección.

*Esto en el estudio realizado en México por biólogos mexicanos https://icuap.buap.mx/sites/default/files/revista/2017/02/tardigradesdone.pdf

* La serie Unbreakable

 

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