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El nuevo Congreso

Por: SANTIAGO SILVA JARAMILLO (@santiagosilvaj)

Escribo esta columna con el boletín número 38 de la Registraduría enfrente. El 97% de las mesas de votación de las elecciones parlamentarias en Colombia informadas y veo resultados que son, casi en su totalidad, definitivos.

Lo primero que salta a la vista es que un movimiento desorganizó el panorama político colombiano. El Centro Democrático del ex presidente Uribe no sacó los 30 senadores que prometían sus acólitos, pero tampoco se “quemó” con los 15 que esperaban sus enemigos. De hecho, los 20 senadores que consiguió el movimiento introducen un elemento a tener en cuenta en el próximo periodo legislativo para cualquier gobierno.

Aun así, los partidos que conforman la Mesa de Unidad Nacional mantuvieron su mayoría, aunque no sea absoluta. La U logró 21 senadores, el Partido Liberal 17 y Cambio Radical 9 escaños para sus candidatos. El presidente Santos puede dormir tranquilo, aunque con un ojo abierto. Desde hoy empieza a pagar favores a muchos congresistas hambrientos.

En este escenario, el mayor ganador es el Partido Conservador. Por un lado, desafió a todos lo que creíamos que la intromisión del Centro Democrático le iba a quitar muchos votos. Y por el otro, se constituyó como la fuerza que puede balancear a los dos bandos en disputa dentro del Congreso. Así, puede ser “ideológicamente” coherente de vez en cuando, y apoyar al partido uribista, o ser “burocráticamente” práctico y apoyar al presidente Santos si es necesario.

¿Y el resto? Casi irrelevantes, la Alianza Verde y el Polo ganaron una participación que les da voz, pero no voto, en las grandes discusiones del país. Su pelea será por encontrar una identidad dentro del congreso sin caer en la tentación de recibir la “mano caritativa” del gobierno.

Finalmente, no hay que olvidar que de acuerdo a la MOE, estas han sido las elecciones parlamentarias con mayores riesgos electorales de los últimos tiempos. En efecto, los municipios en riesgo por delitos electorales para Senado pasaron de 297 en 2010 a 410 en 2014. En departamentos como Amazonas y Arauca, más del 70% de los municipios presentaban algún riesgo; mientras en Córdoba fue del 60%, Atlántico era del 57% y en Antioquia era del 51%.

Las denuncias e investigaciones de fraude no se harán esperar. Y eso es bueno. Pero al final la sensación es que, con algunas pocas excepciones, elegimos a los mismos, con las mismas, para que hagan de las suyas.

 

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