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21
12
2013
Marco Antonio Valencia

CONVOCATORIA PARA CELEBRAR CUMPLEAÑOS DE POPAYÁN

Por: Marco Antonio Valencia

P1060674

EL NUEVO LIBERAL  invita a escribirle un mensaje a la ciudad de Popayán para la celebración de sus 477 años. 
Puede ser un verso, un poema, un mensaje, un acróstico, una carta literaria, un dibujo o una fotografía.
El domingo 12 de enero del 2014, un día antes del cumpleaños de la ciudad, EL NUEVO LIBERAL publicará una edición histórica con los mejores textos, fotos y dibujos que lleguen.

Al final del escrito, favor consignar los datos personales: Nombre, cédula, email, teléfono, oficio, barrio, ciudad y país donde reside el autor. El envío autoriza la publicación sin ánimo de lucro.
No se publicarán anónimos. Puede participar cualquier persona sin restricciones de ninguna naturaleza. Extensión máxima del escrito una página a doble espacio.


Escribir en el Asunto del Email: Para el cumpleaños de Popayán. Enviar hasta el domingo 5 de enero del 2014, su participación al correo electrónico:
[email protected]

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27
10
2013
Marco Antonio Valencia

LA IMPORTANCIA DE LA LECTURA

Por: Marco Antonio Valencia

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21
10
2013
Marco Antonio Valencia

LA PROMOCIÓN DE LECTURA PARA LA CERTIFICACIÓN DE RESPONSABILIDAD EDUCATIVA

Por: Marco Antonio Valencia

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14
10
2013
Marco Antonio Valencia

¿POR QUÉ NO LEEMOS?

Por: Marco Antonio Valencia

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25
09
2013
Marco Antonio Valencia

DEBATE: IDENTIDAD DE LOS PAYANESES 30

Por: Marco Antonio Valencia

Identidad o identidades

POR: DANILO REINALDO VIVAS RAMOS

Hoy en día se habla mucho de la Identidad, quizá más que antes, esto debido a los procesos de globalización existentes en el mundo, inicialmente en lo económico, con la apertura de los mercados para darle vía libre al comercio internacional, bien a través de los Tratados Binacionales conocidos como TLC’s o mediante las cada vez más audaces y sofisticadas prácticas de contrabando, posteriormente se ha extendido en lo cultural, lo político y social. La globalización, sin ningún tipo de consideración sobre las identidades de los pueblos, viene permeando todos sus estructuras, impactando el devenir de las comunidades y generando una confrontación entre las nuevas generaciones, más proclives a las “bondades” de los centros de poder económico mundial y de los desarrollos de las tecnologías de la información y las telecomunicaciones, sobre los cuales están fundamentados los procesos de globalización, y las generaciones pasadas, ya que éstas reclaman volver a los valores, principios y costumbres de sus abuelos, por considerar que se están perdiendo y con ello afectando “nuestra” identidad: la ancestral, invocando acciones del Sistema Educativo para que cierre filas al respecto y con ello preservarla, en una franca negación a los inevitables cambios que experimenta un mundo diverso y heterogéneo. El problema radica en que cuando hablamos y/o escribimos sobre la Identidad, por lo regular lo hacemos desde la particular visión que cada quien tiene al respecto, dejando a un lado los estereotipos “universales” enquistados en los habitantes de los diferentes países, exceptuando quizá los árabes, donde los procesos de identidad están fuertemente conectados con el tema cultural y religioso, pues en países asiáticos como China y Japón, representantes de la cultura oriental, se perciben, hoy por hoy, como exponentes en ese continente del modelo occidental dominante. Hasta hace unos pocos años se hablaba con jactancia sobre la Identidad Cultural, la cual se entiende como “el conjunto de valores, tradiciones, símbolos, creencias y modos de comportamiento que funcionan como elementos cohesionadores dentro de un grupo social y que actúan para que los individuos que lo forman puedan fundamentar su sentimiento de pertenencia, en respuesta a los intereses, códigos, normas y rituales que comparten diversos grupos dentro de la cultura dominante”, lo cual infiere la existencia de más de una identidad, no solo en el mundo, sino en los diferentes países. En el nuestro hablamos de la cultura paisa, con sus rasgos particulares caracterizados por el empuje de sus gentes, así como la cultura Caribe que, por estar de cara al mar y tener en su seno representantes de la cultura afrodescendiente y árabe, la hacen alegre, festiva y de cara a la actividad comercial, esto último gracias a la existencia de un Puerto que, con los TLC firmados, adquiere mayor dimensión, o la cultura cundiboyacense que, aprovechando las ventajas de la laboriosidad de sus gentes y su geografía su acción está alrededor del tema agropecuario y minero, y así podremos hablar de las otras regiones del país que, desde sus propios desarrollos, buscan sobrevivir ante las invasivas acciones “universales” que se derivan de las políticas nacionales, muchas de las cuales se definen en los centros de Planeación Nacionales, muchas veces alejados de las realidades regionales y total desconocimiento de las identidades que se dan en cada una de ellas. Por eso, la construcción de identidades como “un fenómeno que surge de la dialéctica entre el individuo y la sociedad”, el cual se hace a través de un proceso de individualización por los propios actores para los que son fuentes de sentido y aunque se puedan originar en las instituciones dominantes, sólo lo son si los actores sociales las interiorizan y sobre esto último construyen su sentido. Al respecto comparto mi preocupación: Si bien es cierto que como Caucanos partimos de un criterio de identidad, el cual está determinado por la diversidad étnica y que nos define como región multiétnica y pluricultural, nuestra identidad como región, respetando las identidades que se dan en su seno, no es explicita, más allá de una u otra característica que nos identifica, pero que poco nos dice de un elemento cohesionador a nivel cultural, social y económico que nos permita construir en la diversidad, que es lo que nos debe preocupar ahora y no la acción dominante de una de ellas sobre las otras, ya que este ha sido históricamente uno de mayores limitantes que hemos tenido para abordar las tareas inaplazables de desarrollo social y crecimiento económico con equidad. Leer más en: http://www.elpueblo.com.co/elnuevoliberal/identidad-identidades/#ixzz2fwItDjgS

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18
09
2013
Marco Antonio Valencia

Debate: identidad de los payaneses 29

Por: Marco Antonio Valencia

 

por CARLOS E. CAÑAR SARRIA

 

Del desarrollo urbano

Las ciudades modernas no pueden mantenerse ajenas a los procesos de desarrollo económico. Si por un lado -cuando las circunstancias lo ameriten- deben conservar su patrimonio arquitectónico tradicional, por otro parte, no pueden menospreciar el cambio social que permita resolver y satisfacer las necesidades de la población. Proceso que no puede estar exento de innovaciones tecnológicas, de apertura de industrias y de empresas que garanticen incentivar el empleo, el comercio, en fin, no se puede descartar la idea de un progreso gradual y seguro como resultado de una efectiva planificación y de concertación de objetivos comunes urbanos.

El municipio colombiano como unidad administrativo-territorial es el escenario donde los habitantes realizan sus actividades cotidianas y en donde mediante la participación activa expresan su dimensión polìtica. En las ciudades modernas la gran mayoría de habitantes se encuentra marginada de los procesos de gestión y toma de decisiones, no obstante existir mecanismos legales o constitucionales de participación.

El ciudadano en estas condiciones, termina convertido en una abstracción. A los mandatarios locales les corresponde velar para que la vida de sus habitantes sea halagadora. Y para que lo sea, deben responder a las reales demandas y expectativas de la población. La ciudad está considerada como la casa del hombre, a los habitantes y ciudadanos hay que hacerles atractiva la existencia para que no se torne miserable, estéril, aburrida o tediosa. Amar, cuidar y luchar por la ciudad produce un ambiente de compromiso y compenetración con ella. Políticas públicas de empleo con una relativa estabilidad y en condiciones de remuneración justa que le permita a la gente de manera paulatina hacerle el quite al marginamiento económico y a la pobreza. Empresas, microempresas, instituciones educativas, centros de salud, espacios abiertos para el deporte y para las actividades lúdicas, bibliotecas, parques, etc. resultan reconfortantes para los citadinos.

Si algo tiene de ventajoso los gobiernos municipales es la proximidad con la población pero esta en pocas localidades se manifiesta. A los habitantes hay que escucharles sus demandas y necesidades y comprometerles en sus soluciones. Saber qué quieren y qué pueden hacer. Desafortunadamente no pocos mandatarios gobiernan a espaldas de la población, peor aun si no cuenta con concejos que ejerzan verdadero control político y que se abanderen de los intereses de quienes dicen representar. En muchas ciudades no se sienten los concejos y es estéril su paso por los municipios. El alcalde moderno permanece poco tiempo en su despacho, prefiere estar con las comunidades para darles la cara, analizar los problemas y concertar y concretar soluciones. Delega lo necesario. Sabe prever, porque la previsión conduce a la acción, tal como sostiene el sociólogo Augusto Comte.

Los procesos de modernización implican cambios sustanciales en la dinámica económica y en el comportamiento ciudadano. La congestión del tráfico vehicular, el problema de las basuras, el mal estado de las calles que da la impresión de ciudades bombardeadas, la inseguridad desbocada ante la indefensión de los habitantes y la incompetencia de las autoridades para contenerla; las obras de infraestructura que se hacen eternas y que demuestran improvisación. El déficit de viviendas en condiciones de dignidad, la violación del espacio público, el desplazamiento forzado o voluntario, el crecimiento demográfico que multiplica la pobreza y la desatención estatal, el alza frecuente y la mala calidad de los servicios públicos, el ruido y la contaminación ambiental, entre otros indicadores, impiden la felicidad de los habitantes. Felicidad que puede lograrse si hay liderazgo de las autoridades, compromiso ciudadano y voluntad política de todos los actores sociales. Una política urbana puede tener su origen en distintos puntos de la sociedad, de ahí que hay que atender todos los sectores. Aquí no se concibe la política en términos partidistas o electoreros, sino que tiene que ver- tal como lo plantea Curtis Robert Glick- “con la formulación e institucionalización de los lineamientos conceptuales y programáticos mediante los cuales se pretende orientar las actividades pertinentes al desarrollo urbano”.

La ciudad moderna debe convertirse en un mundo de oportunidades y posibilidades. El sitio donde la gente quiere estar. Hay que procurar también, la estética de las ciudades para hacerlas atractivas y estimulantes psicológicamente a propios y extraños. Una ciudad bien presentada es una ciudad decente que llama al amaño; ciudades convertidas en ‘despelotes’ desdicen mucho de gobernantes y ciudadanos. La estética urbana es una prioridad que no se puede menospreciar. Las ciudades modernas tienen la tarea de construir tejido social que sólo es posible mediante la construcción de ciudadanía. Primero, construir ciudadanos, después bienvenidas las obras de concreto y cemento.

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18
09
2013
Marco Antonio Valencia

Debate: identidad de los payaneses 28

Por: Marco Antonio Valencia

CONTRA LA CORRIENTE

HORACIO DORADO GÓMEZ

Como seres humanos somos obstinados y a menudo queremos lo mejor para nosotros ¿Quién no? Nos aferrarnos a un camino aunque no sea el adecuado para los otros. Todos tenemos nuestro propio carácter que se complica aún más porque la sociedad nos enseña a no darnos por vencidos. Gracias a Dios, yo también soy testarudo, pues muchas veces hago caso omiso al nudo en el estómago. Me opuse a la tala de guayacanes de la autopista, que quisieron derribarlos para evitar que bólidos se estrellaran contra ellos. Escribo contra quienes los fines de semana derriban muros, ventanas y portalones convirtiendo el centro histórico de Popayán en chiribitiles de todo a mil con altoparlantes, venta de arepas, fotocopias… Debatí cuando edificaron un gran centro comercial sobre humedales. Con mi pluma confronté para que no permutaran un campo deportivo para edificar otro prestigioso almacén que perjudicaría la movilidad no solo a vecinos, sino de la ciudad hoy vuelta peñusquiña. Y encaro cualquiera que sea el escenario donde haya señales de acabar con lo poco que queda de ella. Pero ahora, nadaré contra la corriente, tropezaré con amigos por situaciones que en mi opinión no están bien. Mi intuición que es mi guía, no me deja seguir la corriente de quienes en los últimos días han dejado correr mucha tinta sobre temas de ciudad.

Es que el popayanejo, ama el clima, la poesía, las paredes blancas, y ya estoy nadando contra la corriente, porque de eso nadie vive. El patojo, pontifica imponiendo su condición ante los demás, aunque esté equivocado. Reprocha, pero se esfuerza poco para que la ciudad progrese. Protesta por el caos, pero le gusta llegar hasta la puerta de su casa estacionado su vehículo sin importar que haga estorbo. Me meto en camisa de once varas si digo, que el patojo le gusta leer de gorra El Liberal, come tamal cuando está enguayabado y baja con jugo de tubo. Chupa los huesos del pollo, se afeita con jabón y la misma cuchilla varias veces, y critica desde el asfalto lo que no hizo en el cargo público.

Perdimos identidad hasta en el hablar, ya no oímos: Está ardido el vergajo. Esa pobre quedó íngrima y viringa. Si se lo digo es porque se lo digo, De razón no viene. Está jecho. Tiene lengua viperina, atembao. Le pegó un mangazo, Vino y se aposentó. Me la tiene velada. La cómoda, el escaparate, la hornilla, el foco. Está cundido de piojos, pegachento, No sea pechugona. No se deje carajiar, Se desguariló. Las quimbas, el champús, la escudilla, las rosquillas, la gurupera, el encauchado, el gulumpio, badulaque, el vendaje, una runfla de gente. Tragaldabas, la aloja. Mide dos gemes. En Popayán todo cambia, se derritió el Puracé, cambia el modo de pensar, el clima con los años, solo Dios no cambia y como todo cambia, que yo cambie no es extraño. No soy irreverente contra lo venerado de mi amada ciudad.

Como payanés, desagravio a emprendedores exitosos que llegaron de otras latitudes, poseídos de espíritu de búsqueda de algo nuevo para Popayán, aceptando el riesgo como parte inherente de todo cuanto hacen, y las dificultades como un reto a ser vencido y no bloqueados.

¡Bienvenidos!, entre ellos, Silvio Urbano, patojo adoptivo, casado con reina de la belleza caucana, padre de hijos payaneses, digno ejecutor de soluciones para la ciudad. Su acción son los negocios y, la innovación en orden. Sus límites son su propia capacidad y el tiempo de vida. Dejémoslo que nos enseñe a descender del deshonroso pedestal del desempleo.

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06
09
2013
Marco Antonio Valencia

DEBATE: IDENTIDAD DE POPAYAN 27

Por: Marco Antonio Valencia

ES MÁS SABIO SER INCLUYENTE

Alvarito,
Gracias por la respuesta. Si tu columna a la que respondí, quería solamente quejarse de un cierto grupo de “foráneos” quienes le hacen mal a Popayán, déjame decirte que, honestamente, fue entendida como si acusaras a “todos los forasteros” en la ciudad de destruirla y aportar poco al “buen desarrollo” de la misma. Como resultado de dicha lectura es que tu columna y la de Marco Antonio Valencia (quien en su columna “Un error, un debate” ha tenido el valor noble de disculparse con sus lectores) han creado inmediata protesta no por aquellos a quienes se refiere tu escrito, sino por las gentes que entienden que un pensamiento incluyente es más sabio, beneficioso y justo que uno que excluye, señala y acosa a una minoría o a un grupo (o grupos) determinados.
Segundo, estoy de acuerdo contigo cuando dices que se puede sentir de una manera diferente cuando se vive entre los cuatro muros de la ciudad. Sin embargo, insisto, aquí y en cualquier ciudad del mundo, las ideas y acciones que incitan a dividir y a segregar grupos específicos no son muestra de una sociedad saludable y fuerte, sino de una debilitada que va en contrasentido de aquellas cuyo desarrollo se basa en la inclusión, el respeto y el reconocimiento de los valores individuales y diversos. De otra parte, sé que tu compromiso con la ciudad, tu carrera como dirigente social y tus convicciones políticas confluyen en los mismos principios de inclusión, respeto y libertad individual y es por ello, debo confesar, que me sorprendió ver de tu letra un escrito que parecía poner contra la pared a un grupo de ciudadanos que, tal como van las cosas, hoy representa un porcentaje bastante alto de la población de Popayan. Déjame añadir, sin falsa lambonería falsa ni nada, que a pesar de ello, como hace años, sigo creyendo, tal como lo comenté entonces con muchos de mis amigos popayanejos, que si había alguien a quien por su amor y compromiso por la ciudad  debería encomendársele el gobierno de la misma sería a ti y no a otros. Lastimosamente, para infortunio de la ciudad, la cosa no ha sido así pero, a lo mejor, ya han de venir tiempos mejores si  es que los vientos presentes no se llevan a la ciudad por el rumbo equivocado
Tercero, debo confesar, también, que mi visión actual de Popayán no es la más acertada y está sesgada por la nostalgia de un mundo inexistente pues, como tácitamente lo pones en tu escrito, muchos de los que reviramos a tu columna y la de Marco Antonio Valencia, ya no vivimos allá y, por ello -en mi caso- nos podemos identificar como ex-popayanejos, situación que aunque no nos quita el derecho a opinar si nos recuerda, parodiando a Fernando Vallejo en su recuerdo del río Cauca, que “el Cauca ya no es el mismo río” y que, como Heráclito, uno no se puede bañar en las mismas aguas de antaño. De igual manera, Popayán no es la misma de hace dos o tres décadas, es otra cosa, otra ciudad, con otras gentes y otras costumbres, una ciudad en la que, cabe decir aquí, a pesar de que los personajes que la habitan sean los mismos cuerpos de años atrás, con la misma sangre y voces; sus mentes, convicciones y propósitos han, también, cambiado.
Abrazo fuerte,
Jorge

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06
09
2013
Marco Antonio Valencia

DEBATE: IDENTIDAD DE POPAYAN 26

Por: Marco Antonio Valencia

Gustavo Ulcue

Me es contraproducente leer el titulo tan agraciado y llamativo del periódico (Nuevo Liberal) y a la ves encontrarme con tan lasciva clase de “opiniones” (GUERRA: Foráneos contra Payaneses) me recuerda mucho narraciones históricas donde la Ultra moral pretendió con una guerra prolongada expulsar a los Moros de occidente, la indolente y descarnada cacería de brujas en el periodo del poderío Eclesiástico (Medio Evo). Hitler fomentando odio a través de su discurso contra los “forasteros” por según él “manosear su amada Alemania”…y que decir de los crímenes, la casi extinción y la prostitución de nuestra cultura Americana por parte de los Españoles… con toda esta historia además contada por lo vencedores, me pregunto hasta cuando seguiremos reproduciendo esta clase de “ideas” de fábrica conservadora?
¿La solución es un “Popayanso” (Bogotaso)? El progreso se encuentra en la superación de ideas y por supuesto de ideas tan dañinas, en el trascender las “costumbres” puesto que gracias a la Universidad del Cauca nos es más fácil acceder a otros pensamientos, otro accionar otras formas de vivir, en la construcción de vías de acceso a los lugares más recónditos, en el mejoramiento de la estructura educativa! Popayán es mucho mas que 6 días de comercio y figuras de manera en desfile, Popayán no es un ladrillo emblanquecido con cal, Popayán es el mejoramiento de las condiciones de vida de sus habitantes, no es simplemente el centro histórico, Él también se encuentra en la barrios populares donde la gente debe subsistir, se encuentra en las calles deliberadamente destruidas por la falta de planeación gubernamental, en la inseguridad… nuestra amada ciudad “Blanca” no es simplemente una apología a los colonizadores… más allá de esas paredes blancas hay personas que lo único que quieren es que su vida mejore y eso no pasará mientras sigamos pensado en una cátedra de cuidado de materiales, aquí lo que debemos impartir es una cátedra de construcción de comunidad, no patoja, no Caucana, no religiosa… la base es el ser humano no el patojo… debemos re direccionar nuestro pensamiento hacia el bien común mis queridos amigos… lo dice no un patojo ni un opita, ni un costeño… lo dice un ser humano!

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06
09
2013
Marco Antonio Valencia

DEBATE: IDENTIDAD DE POPAYÁN 25

Por: Marco Antonio Valencia

Jaime Chalarca Dominguez

¿ De que le ha servido al departamento del Cauca haber tenido muchisimos presidentes? las regiones que aman el progreso deben trabajar y vivir en el presente, aqui todos somos Colombianos donde quiera que estemos y NO necesitamos pasaporte.

Alvaro Jesús Urbano Rojas · San Buenaventura Cali

Con este criterio tan liliputiense de algunos notables sobre la identidad de la nueva Popayán, se desconoce los aportes que personas de ascendencia almaguereña, coconuqueña, guapireña, timbiana,etc.etc. y de muchos sitios del país le han legado a nuestra bella, hidalga, ciudad de Popayán. Todos somos colombianos y todo quien pise Popayán debe ser tratado como payanes.

Joha Rojas · Popayán · 162 suscriptores

Admito que Popayán a visto cómo se a deteriorado parte de esa historia que se encuentra en su arquitectura, pero también debemos ser concientes que toda ciudad se transforma con el paso de los años. Y con todo respeto, La historia no se estanca en casas o iglesias, la historia la escriben quienes la habitan, incluyendo esos foráneos que no le gustan.
No se a que ciudades te refieres, las ciudades más importantes del mundo han invertido millones de dólares en salvaguardar sus sectores históricos porque más allá de casas o iglesias significan la identidad de un pueblo. Popayán es una ciudad privilegiada por su gran valor histórico y arquitectónico, si le destruyes eso pasaría de ser una ciudad de renombre internacional a ser una mísera y famélica aldea sin importancia alguna.
Joha Rojas · Popayán · 162 suscriptores

Juan Felipe Vallejo V No estoy diciendo que se destruyan los sectores históricos, sino que el sentido de pertenencia no está solo ahí. Las transformaciones no son sólo arquitectónicas sino de pensamiento ¿No es triste pensar que lo único que le de renombre a una ciudad sea la arquitectura? ¿Dónde quedaron los payaneses que fueron capaces de reconstruir sus vidas luego del terremoto? ¿Dónde está el tesón de los payaneses? No soy payanesa ni caucana, pero creo que se debe mirar más allá del centro, me gustaría ver un amor a lo propio que no se quede en llorar por las fachadas destruidas.
Juan Felipe Vallejo V · Bogotá

Álvaro, estoy de acuerdo en que los payaneses debemos defender cual paladines el legado que nos han dejado nuestros gloriosos antepasados, nuestra ciudad es un para nosotros un lugar sagrado que recoge la mayoría de cosas que hacen que para nosotros la vida misma tenga sentido. No obstante lo anterior, no podemos pensar que la forma de defender nuestra ciudad es enemistándonos con aquellos que hoy la habitan en mayoría abrumadora. Hemos de estar a la altura del reto que la historia nos ha puesto y debemos defender nuestro hogar con inteligencia, haciendo que los que hoy desprecian Popayán terminen por amarla, por la razón que sea.

Tomas Sin Hache · Cualquiera

La identidad histórica de Popayán no es más que una inútil fantasía de algunos sectores. En realidad estos sectores lo que reivindican es el olvido y el sometimiento a capa y espada-a punta de sangre, de negación a la diferencia y de producción de esa diferencia: DE CASTIGO-. Para estos columnistas, Foráneo no es el que viene de afuera sino el que les parece feo, anormal, “indio”, que no heredó una hacienda en Timbio o Coconuco, que no le gustan las misas y después ir a comer putas a kasandra (si todavía existe), que no quiere tener una protuberancia en la espalda que le permita demostrar que carga santos en Semana Santa. Que no estudió en el Calibio, ni en el americano, ni en los andes. Que su sueño de niño no es el de ser un Paramilitar, como el hijo de J.J Chaux, a quien tuve la desgracia de conocer en mi infancia. Que no le gusta el arribismo.

Estos columnistas me hacen recordar a un tipo muy pueril que solía ser coordinador de disciplina de un colegio tan pueril como él. Su nombre, creo, era francisco. Había sido algún tipo de milico, muy malvado. Aun se le notaba. Su función en el colegio era la de reprimir. No le gustaba que los chicos se dejaran crecer el pelo, los llamaba maricas. No le gustaba que algún estudiante no se parara para ir a la misa en el patio. No le gustaban las camisas por fuera. No le gustaba que alguien evidenciara su pobreza. No le gustaba un descompás en eso que el insistía en llamar marcha. Si, una asquerosa tradición que consistía en obligarte a verte como un militar, para lo cual obligaba a sus estudiantes a ensayar durante semanas en la cancha de fútbol del colegio. Esos chicos se fatigaban pero no podían perder el compás, pues Pacho, como le decían de cariño o de rencor, no dudaría en amarrar el pie derecho de cada uno de sus estudiantes para que marcharan al mismo ritmo. Una imagen casi esclavista, tan típico del imaginario identitario histórico “popayandejo” -utilizo “popayandejo” por que no estoy generalizando y simplificando lo que Popayán es, sino el sentido común que parece quererle imponer como idiosincracia -. Menos mal Pacho vivió toda una vida, se lo llevó la vejes. Un digno representante de aquella clase que se permite hablar en nombre de la RAZÓN y del BIEN. Incluso si para ello tiene que humillar. La imagen de Pacho debe quedarnos en la memoria para que funcione tal como el puente del humilladero, para acordarnos que no todo pasado fue mejor.

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06
09
2013
Marco Antonio Valencia

DEBATE: IDENTIDAD DE POPAYÁN 24

Por: Marco Antonio Valencia

Cristian Campo · INSTEL Popayán

EL ASUNTO DE LOS FORÁNEOS

Cuando el poeta y periodista caucano Marco Antonio Valencia Calle habla de foráneos, trae de inmediato a la mente de la mayoría de ciudadanos payaneses (hablo de ciudadanos cotidianos que estudian, trabajan, amas de casa y pequeños empresarios)si los foráneos de lo que habla son los pocos empresarios que brindan algo de empleo en la ciudad, los desplazados que la violencia ha dejado en los límites del departamento, también podrían ser los campesinos caucanos que cada vez son más pobres y más explotados y no por que ellos quieran, sino porque les toca buscar refugio en la ciudad, o finalmente el payanes cotidiano que madruga siempre con la ansiedad de conseguir un mejor empleo o una digna forma de vivir.
Tal parece que la ciudad de la que él y sus otros acomodados colegas tienen el gusto de hablar es la ciudad donde nada pasa y la ciudadanía es administrada por mansos servidores públicos y dignos representantes de la democracia; el análisis del poeta y periodista deja un abismo grandísimo entre el resto de municipios y la ciudad capital del departamento, pues entonces aquí no hay dignos para la entrada a tan respetada ciudad, si mal no me parece en la actualidad Popayán es la segunda ciudad del país con más desempleo , hasta hace poco el Departamento Caucano después del choco es el más pobre de toda Colombia y la poca fuerza y actividad económica que hay en la ciudad y el departamento la han puesto los foráneos y no las familias más distinguidas de Popayán( esas que salen a sacar pecho en las celebraciones de la semana santa y por las cuales el departamento está quebrado).
El ciudadano común de Popayán solo tiene dos opciones o entra a la universidad del cauca o se pone a trabajar y tal parece que ni lo uno ni lo otro, pues el poder mantener y querer formar un profesional en las condiciones que brinda el municipio es casi imposible, siendo aún más fácil ser profesional cuando envían el alumno de otro municipio, ya que las condiciones de estos económicamente son muy diferentes a las del alumno payanes y es aquí donde las diferencias económicas de las mayorías hacen que se empiecen a sentir foráneos en su propia tierra.

Por otro lado si el termino foráneo lo llevamos al nivel de los medios de información aquí ninguno es foráneo por que los medios de comunicación caucanos tienen el color político y patrón inmediato, entonces la información es veraz y cierta pero no es un trabajo independiente, este es un claro ejemplo que los medios en el cauca no son foráneos por que hacen parte de la ciudad donde no se denuncia nada. Pero si es foráneo el recién graduado de profesional como docente y al querer trabajar de profesor en el cauca tiene pagar incentivos para que su traslado no sea muy lejos de la ciudad capital y que esté dispuesto a un traslado por que en el momento de que la gobernabilidad cambie este sufre las consecuencias.
Asimismo es foráneo el policía (hablo de policías caucanos que se les obligo a que cerraran la investigación del magistrado) que al llegar a una investigación de narcotráfico en Popayán como resultado obtiene que es un magistrado caucano el mayor exportador de drogas en este momento en el suroccidente colombiano y que se debe trabajar a gran escala para que pague por sus delitos, pero como este magistrado esta hasta en las ceremonias de trasmisión de mando de las instituciones de seguridad del Estado y es compinche de los mandatarios de turno no se le puede denunciar.
Y para redondearle la idea al poeta y periodista en su ciudad de finos ciudadanos y dignas familias el resto de payaneses son foráneos pues la mayoría no saben que no pueden estudiar ni trabajar, ni hacerse a un trabajo digno porque estos representantes y familias nunca se cansaran de vivir de lo que el Estado siempre envió para la ciudadanía y estos cómodamente hicieron su vida con ello, por eso se ve que en su discurso de foráneos contra payaneses en ningún momento el ciudadano común de Popayán se ve identificado y por el contrario hace que el ciudadano se sienta foráneo porque habla de una ciudad donde parece que todos los mecanismos de bienestar al ciudadano funcionan.
Finalmente Cuando habla de que se deben realizar talleres de actualización, respeto y reconocimiento a la ciudad, debería retomarlo por espacios donde el ciudadano participe y sepa a que tiene derecho, conozca las instituciones y sus deberes porque de lo contrario está hablando de una ciudad que ninguno conocemos.

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06
09
2013
Marco Antonio Valencia

DEBATE: IDENTIDAD DE POPAYÁN 23

Por: Marco Antonio Valencia

 

Alex Beltrán C

Estoy totalmente de acuerdo y porque desafortunadamente los payaneses no han sabido aprovechar la hermosa ciudad y todas las oportunidades que la misma les ofrece y por eso mismo es que llegan personas de otras regiones a conseguir empleo o a hacer empresa y si le sacan jugo a esta ciudad y terminan quedándose, adicionalmente de estas últimas, que vienen a hacer empresa, terminan trayendo o contratando personas de otras regiones radicadas en esta ciudad porque desafotunamanete el problema de desempleo en Popayán radica en su misma gente y en la berraquera y perrenque para trabajar y salir adelante, me duele decirlo como payanes que soy pero es la verdad, debería criticarse menos a los que vienen a construir un bienestar y futuro para Popayán y mas bien aleccionar a los mismos payaneses para que saquemos la cara por nuestra ciudad.

Popayan CulturalCom · PopayánCultural.com en Director generalSabrán acaso que la Semana Santa fue sostenida por muchos años, los 400 primeros al menos por el pueblo pueblo, gente del campo cercano venía a cargar. Pregunten a la gente Amo Jesùs de Puelenje y ellos les dirán. Esa tradición que muchos creen que es de las familias de apellidos, ha sido arrebatada la pueblo y hecha un negocio.Luis Ernesto Lopez Ruano · Universidad del Cauca

DE LUIS LOPEZ

Por el bien de la ciudad, por la necesaria convivencia, paremos ya de tantas demostraciones de rancio chovinismo. El infortunado artículo del señor Marcos Valencia, que suficientes críticas ha recibido, no puede convertirse en un distractor más frente a las crisis que hoy vive no solamente Popayán y el Cauca, sino el país entero.No menos chovinistas dejan de ser los apoyos de don Álvaro Grijalba. Cómo así, que a los foráneos “nuestra ciudad les ha deparado fortuna, riqueza y fortalezas en todos los órdenes, un futuro promisorio para sus hijos y una vida plena de larguezas, las que siempre ha dado este amado terruño a propios y extraños”. ¿De qué ciudad estamos hablando? Acaso Popayán es un paraíso anclado cual oasis social entre la hecatombe nacional? Por lo menos 70% de raizales payaneses, que hoy viven por debajo de la línea de pobreza, pueden negar esta romántica aseveración.La realidad es muy diferente, El Gran Cauca, que en la naciente república expandía sus influencias hasta la capital ecuatoriana, hoy esta relegado al sector histórico de Popayán, y eso no es culpa de quienes no nacimos payaneses. Quisiéramos conocer al menos dos grandezas que los no menos de 10 presidentes patojos hayan aportado a la ciudad; En cambio las desgracias abundan: pobreza, desempleo, corrupción, clientelismo, los más bajos indicadores en calidad educativa, las peores vías de toda la región andina y desprecio por lo foráneo como bien se evidencian en estos artículos.No señores, nadie eligió el lugar donde nacer, muchos payaneses han emigrado también a otros terruños y les aseguro que tampoco ha sido fácil labrarse una estabilidad laboral, económica y social para ellos y sus familias, pero también les aseguro que si esos otros lugares son también sitios colombianos, en la mayor parte de ellos no sentirán las discriminaciones que con tan baladíes argumentos, se expresan en estas columnas.Llevo 34 años viviendo en esta hermosa ciudad, tan hermosa como lo es Cartagena, Pasto, Leticia, Bucaramanga, Tunja, Cali, mi cuna IPIALES y otros mil municipios más, cada uno con sus riquezas culturales, sus tradiciones, que al igual que el payanés, sus habitantes también las valoran y luchan porque prevalezcan en el tiempo, y les aseguro que ni en la costa ni en mi tierra se reprocha a un payanés por no gozar el Carnaval de Barranquilla o el Carnaval de Blancos y Negros.Y que decir frente al 100% de caucanos, no payaneses, que para poder sobrevivir hoy tienen que realizar protestas y exponerse a la masacre oficial, como tristemente nos informan ha ocurrido hoy con los campesinos que protestaban en el también histórico lugar de La Venta de Cajibío? ¿Será que ellos no merecen la atención que nuestro patrimonio histórico, tanto nos demanda?

Luis Ernesto López R.

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06
09
2013
Marco Antonio Valencia

DEBATE: IDENTIDAD DE POPAYÁN 22

Por: Marco Antonio Valencia

A PROPÓSITO DE LOS ATREPELLOS CONTRA LA CIUDAD

ÁLVARO GRIJALBA GÓMEZ

En mi columna del pasado domingo 18 de agosto, escribí sobre algunos de los atropellos que se han cometido contra el patrimonio histórico de nuestra ciudad, especialmente por personajes venidos de otras partes, a quienes solo les animan sus intereses personales, y les importa un pito la identidad de nuestra ciudad, la que generosamente les ha abierto sus puertas.

Esto no quiere decir, en ningún momento, que me refiera a muchísimos ciudadanos buenos que venidos de otras regiones, se han integrado a nuestra sociedad, han formado sus hogares y ya hacen parte integral de esas nuevas generaciones de payaneses, que quieren, sienten, respetan y defienden también esta entrañable tierra payanesa.

Nuestra ciudad les ha deparado fortuna, riqueza y fortalezas en todos los órdenes, un futuro promisorio para sus hijos y una vida plena de larguezas, las que siempre ha dado este amado terruño a propios y extraños.

A esos ciudadanos y sus familias no me refiero. Me refiero a esos foráneos que describe y habla el escritor, poeta y columnista de este diario, Marco Antonio Valencia Calle, en su excelente columna del miércoles pasado titulada “Guerra: foráneos contra payaneses”, así:

… “Los foráneos: Llegaron a Popayán a estudiar y se quedaron porque vieron oportunidad y la ciudad les abrió las puertas. Llegaron a buscar fortuna y la encontraron montando sus negocios. Llegaron de aventureros y han encontrado otra oportunidad sobre la tierra. Llegaron para esconderse de la violencia a una ciudad tranquila de gente buena, y han logrado sobrevivir. Llegaron después de hacer dinero ilegal para poder vivir tranquilos. Llegaron porque el médico les recetó buen clima y ambiente tranquilo y aquí lo han encontrado. Llegaron de vivos a pescar en rio revuelto cuando el terremoto del 83. En fin…han llegado a una ciudad que tiene sitio en el mapa a nivel mundial…”, bien los define el periodista Valencia Calle.

Continúa Marco Antonio diciendo: …“El reclamo de los payaneses tiene sentido. Las gentes que han venido a vivir a la ciudad en los últimos años, además de ignorar y desconocer lo que aquí se ha gestado y conservado con ahínco y esfuerzo, lo destruyen y menosprecian. Los foráneos tienen derecho a gozar de una ciudad única en el mundo…pero no tienen derecho a destruirla.”

…“¿Pero qué pasa? Pasa que los foráneos menosprecian las tradiciones, les da rabia ver el culto a los próceres, ningunean las procesiones de Semana Santa, y el festival gastronómico, les molesta que se trate de preservar el sector histórico, aborrecen los museos, les hastían las iglesias, ignoran, himno, banderas, escudos…y una identidad lograda a pulso, con tesón.”

… “No es justo. Se les abrió las puertas para llegar a un paraíso, a una ciudad feliz, tranquila, pacífica…pero como depredadores, como demonios del mal, se la quieren comer, destruir, acabar, aniquilar con saña, sevicia, inclemencia, salvajismo. Y no es justo. No es para nada justo.”, concluye el gran poeta y columnista Marco Antonio Valencia en su acertado comentario.

Insistimos y seguiremos insistiendo hasta la saciedad, y esperamos que a esta cruzada se unan los verdaderos payaneses que aman y quieren con el alma su ciudad, en la necesidad de salvaguardar a todo costo, a capa y espada, sin timideces, nuestra identidad histórica, el presente y el futuro de nuestros hijos!

¡Defendamos nuestra ciudad!

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06
09
2013
Marco Antonio Valencia

DEBATE: IDENTIDAD DE POPAYÁN 21

Por: Marco Antonio Valencia

Christian Perafan Simmonds · La tadeo

Excelente rectificación, pues generalizar nunca es bueno. Conozco muchísimos foráneos que no solo aman nuestra ciudad si no que han hecho mucho por ella, como también se de gentes, no solo foráneas, popayanejos también, que no respetan la ciudad, sus tradiciones y su idiosincrasia. Creo entender lo que Marco quiso decir en su polémico artículo, no lo expresó correctamente tal vez, pero si es verdad que hay una diversidad de gente que le falta amar, conocer, disfrutar de este hermoso lugar donde vivimos. Solo trabajando unidos, los que habitamos Popayán, podremos tener una ciudad mejor.

Moka Moka · Universidad del Cauca

Sin duda reconocer los errores es de valientes, pero queda un sinsabor…, el mismo que invita a que reflexionemos acerca de los impactos tanto positivos como negativos que aspectos estructurales como la tolerancia, los estereotipos, las discriminaciones, el racismo, la xenofobia, las mentalidades, la cultura, el desarrollo y las políticas sociales implementadas han “de-construido sociedad”; esto y mucho más, finalmente para pensarnos la ciudad que queremos y que necesitamos.

Julio Cesar Ulcue · Técnico Administrativo en Algo Muy Importante

Es bueno abrir un debate sobre el tema que generó este Artículo, sondeando objetivamente la opinión de nuestros semejantes que vienen de cualquier región.

Tomas Sin Hache · Cualquiera

Es elogiable cuando se pone en duda ciertas premisas y se acepta que se cometen errores. Que eso sea o no de humanos, poco interesa. Lo que sin embargo sigue llamándome la atención es que pida disculpas para insistir en lo mismo que ya había escrito anteriormente. Dice el columnista, en una parte en donde reflexiona acerca de su oficio, que se debe opinar con fundamentos. Evoca más adelante una literatura universal vaga…casi la nada se podría reconocer en esa apuesta. La literatura sobre migraciones gira en muchas direcciones, se enclava en profundos debates, forma opiniones disimiles: no existe, pues, dicha literatura. Si, en cambio, es un tema sobre el que se puede encontrar una diversidad no unívoca de investigaciones, opiniones, artículos, etc. Sin embargo, este es sólo el primer paso para llegar a lo que se podría llamar de la “suma de todos los desperfecto del pensamiento arrempetido”: quien aunque reconoce un error persiste en el mismo. Llama, entonces, a las siempre salvadoras Ciencias Sociales. Y eh aquí el punto del asunto: que indagan sobre una supuesta condición del “miedo al otro”. No, realmente no se equivoca al decir que las ciencias sociales hicieron su reino en la exotización de lo otro, en su imagen de peligro y fascinación, podría sugerir algunos nombres de cientistas sociales anclados en ese paradigma, todos ellos, no obstante, del siglo XIX y principios del XX. Las ciencias sociales han derivado hacia una forma distinta de ver este supuesto peligro, una forma crítica de esas nociones anteriormente planteadas. Simplificando un poco el argumento podría decirse que lo que se indaga es: como se construye al otro como objeto del miedo y para qué. Y usted lo ha dicho muy bien, para querer plantear diferencias irreconciliables entre quienes creen ser la reencarnación de lo bueno, de lo moral, de lo estético, de la historia, de la tradición y quienes siempre estarán por debajo de esa historia, apagados bajo la mirada de la arquitectura colonial, de la iglesia católica. El ejemplo más claro de eso es el famoso Morro. Bajo la estatua de Bolívar se encuentra años y años de historia indígena que subimos y bajamos sin darnos por enterado, sin que eso importe. Nadie ha sido capaz de tener una lectura creativa del Morro en los conflictos históricos por los que Popayán a atravesado. Están más interesados en mantener las paredes tan blancas como el pensamiento.

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06
09
2013
Marco Antonio Valencia

DEBATE: IDENTIDAD DE POPAYÁN 20

Por: Marco Antonio Valencia

Andres Felipe Avila Palta · Popayán

para nadie es un secreto que la universidad del Cauca prefiere mas a los foráneos que propios de Popayán pero es totalmente herrado decir que no la valoran y respetan. Es mas valorada por los foráneos que por los Payaneses ademas de aportar su talento ayudamos al crecimiento de la ciudad en todos los aspectos, lo que necesita Popayán es inversión y no ser hijo del político. ahora, si los nativos no aportan pues bienvenida sea la inversión de afuera.

Marcela Tovar · Universidad del Cauca

sinceramente, parece un articulo hecho por no dejar, en cuanto a las personas que llegan a Popayan de otras partes he visto como en muchas circunstancias en vez de causar perjuicios llegan para aportar algo, ademas muchos de los Payaneses no aman su ciudad y dicen por ejemplo ser de Cali, creo que la culpa de los que pueden tener una idea de una ciudad sumamente clientelista es mas de los que son de Popayan que de los foráneos, no puede culparse a los demás de un problema evidente que muy seguramente Popayan no supera desde tiempos remotos, aun así pienso que es una ciudad hermosa y acogedora…

Mao Silva ·  Mejor comentarista

Marcela: lo que pasa es que el columnista debió aclarar que no hablaba de todos los foráneos (a propósito, palabra algo antipática). Lo que dices es cierto: si bien hay gente de otro lado que se comporta así con Popayán hasta el punto de dar la impresión de que odian a la ciudad que los acogió (los he visto), también hay otros que la quieren, se dejan adoptar y se convierten en unos payaneses más (también los he visto).
Es algo peligroso generalizar, señor Marco Antonio Valencia Calle.

Felix Solarte · Universidad del Cauca

Pero entonces que ? vamos a seguir pensando entonces que la queja y la envidia es la unica forma de progreso en esta ciudad?

Milton Ausecha Penagos · Politécnico de Milán

Nací y me crié en Popayán al igual que mi papá, y aunque hace muchos años dejé la ciudad para mi payaneses siempre serán los q quieren a la ciudad, bien sea xq nacieron, se criaron, estudiaron o viven allá. La oligarquía y clase política corrupta ha retrasado y jodido la ciudad por años, pero depende de los payaneses q realmente la queremos, q esto continúe así.
marianna lopez (ha iniciado sesión usando Hotmail)

El señor Valencia, tiene razón en lo que dice. Yo siempre he comentado que Popayán cada vez por su desorden, suciedad, falta de civismo, gente maluca que se está viniendo de todas partes, sin sentir la ciudad, está siendo cada vez más pueblo. También he dicho, que desde 1983 desde el desafortunado terremoto para la ciudad y su gente, Popayán, dejó de ser para convertirse en otra cosa totalmente distinta. Desafortunadamente la discriminación que uno como Payanés siente, las burlas de la gente “civilizada” que viene de otra parte, la falta de oportunidades para nuestra propia gente, porque los directivos de otras partes, quieren solo contratar foráneos, o aquel que hable pastuso los enloquece, des afortunadamente los de alcurnia de Popayán, ya no viven aquí y poco les importa nuestra ciudad, sino porqué se ha elegido a un alcaldes del sur?. Creo que es importante que aquellos que somos payaneses, que sentimos nuestra ciudad, nos unamos y formemos unas asociaciones que permitan defenderla, no seguir con el cuentico de que “los foráneos” cualquiera sea su condición y x lo que han venido a la ciudad, nos sigan mandando y destruyendo cada vez más la ciudad.

Margarita M. Palomino · Popayán

Es bueno conservar y mantener las tradiciones, pero no lo es conservar abolengos y costumbres que no lleven al progreso, el asunto está en dejar de pensar como Popayancito y convertirse en Popayán!! la ciudad que vendemos y en la que no creemos ni los mismos payaneses. Aunque la visión presentada en este artículo es bastante sesgada, tiene razón, muchos han venido y han usado a la ciudad como se utiliza a una prostituta de la cual se toma un servicio y luego se la deja, eso ha hecho quienes vienen a Popayán a lo que sea que vengan, tomen lo mejor de ella y se vayan dejando la ciudad sin lo que han aprendido de ella y por tanto sin muchas posibilidades de progresar, así las cosas las limitaciones me parecen más mentales que estructurales….

Marcelo A Grueso V · Trabaja en Fundación Odonata

Es que hace falta vender la ciudad, que exista una marca de ciudad para todo el mundo, no solo para los católicos que vienen en semana santa, así algunas de las personas que se forman en Popayan se van a quedar trabajando en Popayan y por Por Popayán, pero así como están las cosas es difícil, en muchos aspectos y debido al arraigo fuerte a todo lo colonial Popayan para muchos es una ciudad muy difícil aun.

Fabian Tapia · Universidad del Cauca

 POPATRAS . como se le llama en muchas partes.. esta ATRÄS por que los mismos inútiles de siempre están a cargo de la ciudad y no de nosotros los “foráneos”.

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