En contra

Publicado el Daniel Ferreira

Estrategias creativas para luchar contra la violencia y el miedo

En Argentina un grupo de artistas a quienes fue filtrada una base de datos de militares que participaron en el genocidio, marcaron los domicilios con pintura y mensajes “Aquí viven genocidas” y les recordaron que también ellos estaban siendo vigilados por una conciencia que no era amnésica. En Chile, un escuadrón de avionetas en formación militar dejó caer, en lugar de bombas, 400.000 octavillas de papel con panfletos titulados AY SUDAMÉRICA que contenían alegorías poético-políticas. En Chiapas, México, las comunidades indígenas-zapatistas, encapuchadas, marcharon sobre San Cristóbal de las Casas haciendo que el gobierno federal hiciera un movimiento de tropas para frenar un movimiento social cuyo propósito secreto era una acción simbólica: bajar de su pedestal a la estatua del conquistador español.

Estas y otras acciones plantean formas creativas de frenar la violencia. Pregúntate, ante este momento crucial, hipotético lector: ¿cuál será tu respuesta creativa a la barbarie y el discurso guerrerista? Y luego plantea una estrategia.

Esta es la mía como blogguero:

  1. Censura a la institución. Depura tu Twitter y Facebook, porque estás siendo convocado y manipulado para legitimar un proceso de borrado (de la institución). La acción se lleva a cabo en un lugar concreto de la existencia, y esos espacios virtuales son un no lugar, controlado y vigilado.
  2. El estado -y los actores de barbarie- buscará después de todo conflicto tergiversar su responsabilidad como perpetrador de violencia. Entonces: restituye la memoria tras cada intento de borrado. Encuentra esas experiencias anteriores que el sistema de “validación cultural” no encontró relevantes, pero que eran acciones que mostraban la riqueza y diversidad de pensamientos que se oponían a la injusticia y llévalas un paso más allá.
  3. Rompe la censura alejándote de formas hegemónicas de unificar el pensamiento.
  4. Muéstrales a los otros -incluso a los censuradores- que también ellos están siendo vigilados. Y que el arte dura más que los gobiernos.
  5. A la barbarie y sus creencias se contesta con evidencias, con archivos, con publicaciones, con acciones artísticas, con imágenes, con mensajes en las calles. ¿Qué harás tú?
  6. No desistas. Muchas resistencias empezaron por un papelito fotocopiado que decía: “si estás de acuerdo con esto, nos vemos mañana en la plaza”. Intenta algo, por más pequeño que parezca.
  7. El arte no es una botella al mar, sino una red infinita de posibilidades políticas, encuentros creativos, acciones derivadas. Busca tu propio lenguaje.
  8. La llegada al poder de una derecha vinculada con la violencia legal (paraestatal) obliga a la reinvención de medios tradicionales de protesta y organización social para defender “una paz estable y duradera”. Abstente de hacer eco de los que tienen intereses económicos en mantener activa la violencia.
  9. A cualquier tipo de amnesia y demencia, estatal y terrorista se contesta con creatividad. A cada relato oficial hay que responder con un correlato.
  10. Lo único que se puede exigir a las instituciones y al gobierno ante cada retroceso en favor de la guerra es implementación de los acuerdos, justicia y continuidad del diálogo.

En el pasado, no solo en Colombia, a cada acción de represión y de violencia hubo otra de gente creativa como respuesta. Esto suele olvidarse y pasar al simulacro de acciones de indignación pasivas en Twitter y Facebook.

Difunde un lema entre la gente escéptica de tu generación que intenta justificar el regreso del vampiro del posconflicto que se alimenta con la sangre de nuevas víctimas. Si no encuentras uno, intenta con este: “A la guerra no volvemos”.

Imagen: Blog grupo Arte Callejero

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