<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
    xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
    xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
    xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
    xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
    xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
    xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
    xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"
    >

<channel>
    <title>Blogs El Espectador</title>
    <link></link>
    <atom:link href="https://blogs.elespectador.com/tag/uraba/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Thu, 16 Apr 2026 23:15:47 +0000</lastBuildDate>
    <language>es-CO</language>
    <sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
    <sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
    <generator>https://wordpress.org/?v=6.9.4</generator>

<image>
	<url>https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/11163253/cropped-favicon-96-32x32.png</url>
	<title>Blogs de Urabá | Blogs El Espectador</title>
	<link></link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
        <item>
        <title>Salseros de Urabá honrarán a Wilson &amp;#8220;Saoko&amp;#8221; Manyoma</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/salseros-de-uraba-honraran-a-wilson-saoko-manyoma/</link>
        <description><![CDATA[<p>El 30 de agosto, encuentro en Apartadó (bar Suaveson, 5pm) en torno a la biografía del legendario cantante fallecido este año, y en Turbo, debate por la emisora Litoral AM 1160 (8-9 am) sobre cuál es la mejor canción de Saoko, con Andrea Barraza, autora del libro, en ambos momentos, quien viaja desde Medellín. Por [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>El 30 de agosto, encuentro en <strong>Apartadó</strong> (bar Suaveson, 5pm) en torno a la biografía del legendario cantante fallecido este año, y en <strong>Turbo</strong>, debate por la emisora Litoral AM 1160 (8-9 am) sobre cuál es la mejor canción de <strong>Saoko</strong>, con <strong>Andrea Barraza</strong>, autora del libro, en ambos momentos, quien viaja desde Medellín.  </p>



<p><em>Por Valeria Estefanía Torres Pacheco, estudiante de UniSabana, Chía.</em></p>



<p>Después de los lanzamientos en la Feria Internacional del Libro de Bogotá 2025 y en Medellín (Librería Grámmata), llega a Urabá la presentación del libro <em>&#8220;Saoko. Biografía de Wilson Manyoma, leyenda de la salsa&#8221;</em>, publicado bajo el sello de la Fundación Color de Colombia. </p>



<p>El motivo es la celebración de los 185 años de fundación de la ciudad de <strong>Turbo</strong>, como un aporte cultural, que cuenta con el apoyo de <strong>Comfenalco Antioquia</strong> en la convocatoria, por su trayectoria organizando eventos de música salsa.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>La <strong>biografía de Saoko </strong>se inscribe en el propósito de contribuir a rescatar y revalorar la memoria del aporte de los afrocolombianos a la música popular del país.</p>
</blockquote>



<p>Habrá dos momentos de recordación de Saoko: en la mañana, entre 8:00 a.m. y 9:00 a.m., la emisora Litoral AM 1160 de Turbo transmitirá en vivo el programa <em>Debatiendo por Litoral</em>, en el que el reconocido periodista <strong>Vicente Córdoba</strong> conversará con la reportera y autora <strong>Andrea Barraza Cabana</strong> sobre la vida y el legado del artista. </p>



<p>Además, invitarán a la audiencia a votar por su canción favorita entre clásicos como <em>El preso</em>, <em>Los charcos</em> y <em>Tú sufrirás</em>.</p>



<p>Por la tarde, desde las 5:00 p.m., el tradicional bar salsero de Apartadó y Urabá, <strong>Suaveson</strong>, será el escenario de <strong>“Salseros de Urabá, encuentro por Saoko”</strong>, un espacio pensado para melómanos, músicos, bailarines (de su casa y de la Academia Jairo Durango y otras), DJ’s y amantes de la salsa que deseen rendir homenaje al legendario cantante. </p>



<p>En este encuentro, la autora <strong>Andrea Barraza</strong> conversará con <strong>Joel Padilla</strong>, docente y coordinador de la licenciatura en música de la&nbsp;Universidad de Antioquia,&nbsp;Seccional Urabá, sobre la biografía de Wilson “Saoko” Manyoma.</p>



<p>La biografía reconstruye su trayectoria personal y musical a partir de testimonios, archivos y entrevistas, permitiendo que el público conozca en profundidad la vida de una de las voces más representativas de la salsa colombiana.</p>



<p>Los coleccionistas podrán llevar acetatos para hacer sonar una canción de Saoko y se rifará un ejemplar del libro entre los asistentes. </p>



<p>El libro tiene un precio módico de $40.000; y se tendrán 25 ejemplares para la venta, con firma de la autora (a partir de las 4:00 p.m.). La entrada es libre y se comenzará con puntualidad el conversatorio (5:00 p.m.).</p>



<figure class="wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex">
<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="512" height="1024" data-id="119405" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/17193133/Poster-de-Saoko-en-Litoral-Turbo-br-1-512x1024.jpg" alt="" class="wp-image-119405" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/17193133/Poster-de-Saoko-en-Litoral-Turbo-br-1-512x1024.jpg 512w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/17193133/Poster-de-Saoko-en-Litoral-Turbo-br-1-150x300.jpg 150w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/17193133/Poster-de-Saoko-en-Litoral-Turbo-br-1-768x1536.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/17193133/Poster-de-Saoko-en-Litoral-Turbo-br-1.jpg 900w" sizes="(max-width: 512px) 100vw, 512px" /></figure>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="512" height="1024" data-id="119415" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/17200730/Encuentro-por-Saoko-br-1-512x1024.jpg" alt="" class="wp-image-119415" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/17200730/Encuentro-por-Saoko-br-1-512x1024.jpg 512w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/17200730/Encuentro-por-Saoko-br-1-150x300.jpg 150w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/17200730/Encuentro-por-Saoko-br-1-768x1536.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/17200730/Encuentro-por-Saoko-br-1.jpg 900w" sizes="(max-width: 512px) 100vw, 512px" /></figure>
</figure>



<h2 class="wp-block-heading">&#8220;Saoko&#8221;</h2>



<p>Nacido en la comuna 8 de Cali, Wilson Manyoma Gil creció en un entorno popular donde la música y la calle forjaron su carácter. </p>



<p>Su encuentro con Julio Ernesto Estrada, “Fruko”, en 1973 cambió su destino: con su voz grave y potente, se convirtió en cantante y compositor de <em>Fruko y sus Tesos</em>, grabando piezas que se volvieron parte de la banda sonora del país. </p>



<p><em>Tú sufrirás</em>, <em>Los charcos</em> y, especialmente, <em>El preso</em>, una canción que marcó un antes y un después en la salsa hecha en Colombia, lo catapultaron al reconocimiento nacional e internacional. </p>



<p>Con más de 300 canciones grabadas y 70 composiciones, Saoko no solo fue protagonista de la época dorada de la salsa en los años 70 y 80, sino que también vivió el rigor de las giras, los estudios y la vida bohemia.</p>



<p>Este homenaje en Urabá busca algo más que recordar la música de Wilson <em>Saoko</em>: será el primer paso para la organización de la gran fiesta y exhibición de música tropical en Urabá en honor por los 15 años de la muerte del <strong>Joe Arroyo</strong>, <em>El centurión de la noche</em>, el 26 de julio de 2026.</p>



<p>Los asistentes al encuentro cultural y musical por Saoko recibirán contraseña para la boleta de entrada a la fiesta del Joe en 2026.</p>



<p>La salsa no es solo un género musical, sino también un lenguaje de identidad y encuentro que sigue latiendo en el corazón del pueblo colombiano.</p>



<p>La <strong>Fundación Color de Colombia</strong> agradece su apoyo a la emisora Litoral AM 1160 (de Turbo), Comfenalco Antioquia, la alcaldía Distrital de Turbo, el programa de música de la Universidad de Antioquia en Urabá, DoCafé Coworking, Hotel Plaza Manfortt, la Corporación Turística Urabá Darién Caribe, la orquesta Etnia Caliente y al bar Suaveson para la organización de la agenda de memoria de Saoko en Urabá.</p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Fundación Color de Colombia</author>
                    <category>República de colores</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=119403</guid>
        <pubDate>Mon, 18 Aug 2025 01:02:46 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/17200005/Imagen-EE-Saoko-en-Uraba.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Salseros de Urabá honrarán a Wilson &#8220;Saoko&#8221; Manyoma]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Fundación Color de Colombia</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Turbo: visita estudiantil al Parque Ambiental El Tejar</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/turbo-visita-estudiantil-al-parque-ambiental-el-tejar/</link>
        <description><![CDATA[<p>Este sábado 27, el gerente de Futuraseo, Fabián Posada, y el secretario de Agricultura, Desarrollo Rural y Medio Ambiente de Turbo, Jaime García, presidirán la visita guiada del Semillero de Becarios U de la ciudad al Parque Ambiental que alberga el relleno sanitario del Urabá antioqueño. Sigue así el “Tour estudiantil ambiental de conciencia de [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Este sábado 27, el gerente de Futuraseo, <strong>Fabián Posada</strong>, y el secretario de Agricultura, Desarrollo Rural y Medio Ambiente de Turbo, <strong>Jaime García</strong>, presidirán la visita guiada del <strong>Semillero de Becarios U</strong> de la ciudad al Parque Ambiental que alberga el relleno sanitario del Urabá antioqueño.</p>



<p>Sigue así el <em>“Tour estudiantil ambiental de conciencia de ciudad de Turbo”</em>, parte del proceso de exploración vocacional de los pilos de grado 10 en el programa de la <strong>Fundación Color de Colombia</strong>, que incluye viaje a Medellín en la semana de receso en octubre para visitar universidades de alta calidad. </p>



<p>El Tour comenzó el pasado 22 de junio, con visita guiada a la Estación de Bombeo La Lucila y a la Estación de Bombeo de Aguas Residuales (EBAR) de La Yuquita, ambas de&nbsp;<strong>Aguas Regionales EPM en Turbo</strong>, bajo la orientación del ingeniero civil <strong>Jeisson Alejandro Ramirez Tapias</strong>, profesional de operaciones.</p>



<p>En esa ocasión, la jornada fue acompañada por un delegado de CorpoUrabá, la autoridad ambiental de la subregión, el ingeniero ambiental&nbsp;<strong>Daniel Cuesta</strong>, de la Unidad de Aguas, quien habló de las fuentes y la contaminación de recursos hídricos de Turbo. </p>



<p>Y por <strong>Katerine Córdoba</strong>, representante de&nbsp;<strong>Futuraseo</strong>, quien hizo una introducción sobre los aspectos de cultura ciudadana en la operación de recolección y disposición de residuos sólidos.  </p>



<p>Después de aproximarse a los grandes retos de la ciudad en provisión de agua potable y en el tratamiento de aguas residuales, el turno ahora es para comprender la disposición final de residuos sólidos, que se hace en el Parque Ambiental en El Tejar, corregimiento de El Tres de Turbo. </p>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p>Cuando los estudiantes adolescentes están formándose sus propósitos en la vida, conocer los retos colectivos contribuye a que decidan tener roles de liderazgo y responsabilidad a partir de su carrera profesional.</p></blockquote></figure>



<p>Cerca de 30 estudiantes destacados de grado 10 de 12 colegios llegarán a El Tejar con el secretario de Agricultura, Desarrollo Rural y Medio Ambiente, <strong>Jaime García</strong>; una profesional de esta dependencia, <strong>Yolanda Mosquera</strong>, y una reportera delegada de la Fundación Color de Colombia, <strong>Leidy Salas</strong>. </p>



<p>El secretario <strong>Jaime García</strong> decidió dedicar la mañana del sábado a los estudiantes como &#8220;parte de nuestro compromiso con la educación ambiental, un tema que coordinamos con la Secretaría de Educación y que siempre amerita renovados esfuerzos y más aliados&#8221;. </p>



<p>A la delegación, que llegará en vehículo de Santur, la recibirá el propio general de <strong>Futuraseo</strong>, <strong>Fabián Posada</strong>, empresa que presta servicios integrales de aseo y saneamiento básico (recolección, tratamiento, aprovechamiento, transporte y disposición final de los diferentes tipos de residuos sólidos y sus derivados) en 13 municipios: de Apartadó, Arboletes, San Juan de Urabá, San Pedro de Urabá, Turbo, Mutatá, Necoclí, Caucasia, Tarazá, Nechí, Cáceres, Nuevo Belén de Bajirá y Zaragoza.</p>



<p><strong>Lea también:</strong> <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/pilos-de-turbo-reciben-cuadro-de-honor-se-conectan-con-plan-de-desarrollo-e-inician-tour-ambiental/">Pilos de Turbo reciben Cuadro de Honor, se conectan con Plan de Desarrollo e inician tour ambiental</a></p>



<p>Los 12 colegios representados en esta salida ambiental y en el previsto viaje a Medellín son:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>IE Sagrado Corazón de Jesús</li>



<li>IE Dasarrollo Rural</li>



<li>IE Veintinueve de Noviembre</li>



<li>IE San Vicente del Congo</li>



<li>IE San Martín de Porres</li>



<li>IE Normal Superior de Urabá</li>



<li>IE Francisco Luis Valderrama</li>



<li>IE Colegio Gimnasio Pilares del Saber</li>



<li>IE Turbo</li>



<li>IE Ángel Milán Perea</li>



<li>IE Colegio Adventista de Turbo</li>



<li>IE Piedrecitas</li>
</ul>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/25082923/Flyer-de-Visita-al-parque-ambiental-sanitario-julio-27-1024x1024.jpg" alt="" class="wp-image-103606" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/25082923/Flyer-de-Visita-al-parque-ambiental-sanitario-julio-27-1024x1024.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/25082923/Flyer-de-Visita-al-parque-ambiental-sanitario-julio-27-300x300.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/25082923/Flyer-de-Visita-al-parque-ambiental-sanitario-julio-27-150x150.jpg 150w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/25082923/Flyer-de-Visita-al-parque-ambiental-sanitario-julio-27-768x768.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/25082923/Flyer-de-Visita-al-parque-ambiental-sanitario-julio-27.jpg 1080w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<h2 class="wp-block-heading">El proyecto educativo del Semillero de Becarios U</h2>



<p>El programa de&nbsp;<strong>Semilleros de Becarios U</strong>, de la Fundación Color de Colombia, presente en 30 municipios de 11 departamentos, busca, mediante un proceso de tres años con pilos que ingresan en grado octavo, desarrollar una <strong>mentalidad de crecimiento</strong>, <strong>valores de excelencia</strong> y <strong>vocación de servicio</strong>, <strong>habilidades del carácter</strong> y <strong>socio-emocionales</strong>, <strong>capacidades ejecutivas</strong> y <strong>competencias cognitivas</strong> para un proyecto de vida universitario y de movilidad social que exige resultados altos en pruebas estandarizadas (comenzando por Saber 11, 365+ o pasar la prueba de admisión propia de algunas universidades públicas).</p>



<p>El programa utiliza la estrategia de <strong>«experiencias de aprendizaje significativas»</strong> tempranas, que fortalecen la personalidad, con entrenamientos en habilidades cognitivas y no cognitivas,&nbsp; buscando que tras un proceso&nbsp; de tres años largos cuando lleguen a la universidad se destaquen de modo natural.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="724" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/25084250/Flyer-21-y-22-de-junio-Semillero-de-Becarios-U-de-Turbo-724x1024.jpg" alt="" class="wp-image-103610" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/25084250/Flyer-21-y-22-de-junio-Semillero-de-Becarios-U-de-Turbo-724x1024.jpg 724w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/25084250/Flyer-21-y-22-de-junio-Semillero-de-Becarios-U-de-Turbo-212x300.jpg 212w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/25084250/Flyer-21-y-22-de-junio-Semillero-de-Becarios-U-de-Turbo-768x1086.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/25084250/Flyer-21-y-22-de-junio-Semillero-de-Becarios-U-de-Turbo-1086x1536.jpg 1086w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/25084250/Flyer-21-y-22-de-junio-Semillero-de-Becarios-U-de-Turbo.jpg 1414w" sizes="auto, (max-width: 724px) 100vw, 724px" /></figure>



<p>*Trazador misional de esta publicación de&nbsp;<strong>Fundación Color de Colombia:</strong>&nbsp;<strong>Línea estratégica 2:</strong>&nbsp;&nbsp;<em>Educación de calidad y equidad.</em>&nbsp;<strong>Programa:</strong>&nbsp;<em>&nbsp;Semilleros de&nbsp; Becarios U, 2022-2026.&nbsp;</em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Fundación Color de Colombia</author>
                    <category>República de colores</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=103553</guid>
        <pubDate>Thu, 25 Jul 2024 13:43:38 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/25083547/imagen-destacada-2.png" type="image/png">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Turbo: visita estudiantil al Parque Ambiental El Tejar]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Fundación Color de Colombia</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Urabá: la reserva natural más grande de futbolistas en Colombia</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/deportes/tenis-al-reves/uraba-la-reserva-natural-mas-grande-de-futbolistas-en-colombia/</link>
        <description><![CDATA[<p>Por el fervor de las victorias, solemos olvidar los orígenes de nuestros ídolos de la Selección. Ignoramos que la mayoría proviene de lugares insospechados, casi inaccesibles. Y que el fútbol colombiano ha vivido de tierras como Pescaito, Tumaco, Buenaventura, Chocó y, en especial, el Urabá, una zona rica pero de gente pobre en su mayoría, [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p align="JUSTIFY">Por el fervor de las victorias, solemos olvidar los orígenes de nuestros ídolos de la Selección. Ignoramos que la mayoría proviene de lugares insospechados, casi inaccesibles. Y que el fútbol colombiano ha vivido de tierras como Pescaito, Tumaco, Buenaventura, Chocó y, en especial, el Urabá, una zona rica pero de gente pobre en su mayoría, reconocida por la producción bananera y las masacres de los 90. Pero a pesar de tanta escasez, en este rincón de Antioquia, a nueve horas de Medellín por una carretera de huecos y tierra desprendida, nacieron siete jugadores que ya disputaron un Mundial de fútbol.</p>
<p align="JUSTIFY"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft size-large wp-image-130" alt="CuadradoShock" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2014/11/CuadradoShock-1024x682.jpg" width="1024" height="682" /></a></p>
<p align="JUSTIFY"><span id="more-16986"></span></p>
<p align="JUSTIFY">Es tanta la demanda de futbolistas de esta región de indígenas, mulatos, zambos y mestizos, que en los últimos tres mundiales a los que Colombia acudió, Urabá, con cerca de 600.000 habitantes, tuvo más representantes que Bogotá, con casi 9 millones. ¿Por qué? En parte porque ellos nacen aptos para competir gracias a la elasticidad que adquieren con el baile, pues vivir en el Urabá es como ir bailando por la vida. Cuando viajamos a esta tierra para encontrar respuestas, vimos a un niño de 10 años en la playa de Necoclí que mientras jugaba fútbol, al mismo tiempo bailaba y cantaba por una champeta que sonaba desde una tienda de enfrente. La destreza de ese niño con el balón, como la de sus compañeros, se relaciona con el estilo de vida, con la cultura y con la música que interpretan sus cuerpos. Y esa lírica de sus movimientos se suma al biotipo común en los habitantes de esta zona: espontáneas figuras atléticas, piernas largas y una fortaleza física que se explica por la ascendencia afro.</p>
<p align="JUSTIFY">Y todas esas gracias naturales las ejercitan a diario. El joven futbolista que vimos cavar en la playa de Turbo, el alumno de un profesor que corta plátanos en la vereda Guapa de Chigorodó y el niño que le ayuda a su abuela a coger gallinas en Necoclí. Todos en su infancia se entrenaron sin pretenderlo para el fútbol: <strong>Juan Guillermo Cuadrado</strong> en un lodazal cerca de la represa La Guitarrita, donde jugaba con sus amigos a pie limpio; <strong>Camilo Zúñiga</strong> en el río Chigorodó, donde nadaba todos los días con su primo Nicolás; y <strong>Luis Amaranto Perea</strong> en alguna bananera de Currulao (corregimiento de Turbo), donde les llevaba comida a los trabajadores.</p>
<p align="JUSTIFY">En pocas palabras, en esta tierra podrán existir una cantidad de personalidades y acentos como el costeño de Córdoba, el pacífico del Chocó y el paisa de Medellín. Pero sólo hay dos clases de hombres: los que tienen biotipo de futbolistas y los que no. Y los segundos son una minoría casi clandestina. Lo frustrante es que esas habilidades no les garantiza el profesionalismo. Todo lo contrario: son sólo el punto de partida de un camino muy largo. Y quienes lo logran superar se lo deben en gran parte a unos mártires olvidados que alguna vez los guiaron, a unas personas de mirada noble que fueron sus entrenadores y al mismo tiempo sus padres de la vida.</p>
<p align="JUSTIFY"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft size-large wp-image-147" alt="EstaVA" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2014/11/EstaVA-682x1024.jpg" width="682" height="1024" /></a></p>
<p align="JUSTIFY">Con el ánimo de encontrar a esos sujetos de intención altruista, el fotógrafo Luis Bernardo y yo viajamos a nuestro primer destino, la Unidad Deportiva Jaime Ortiz Betancur de Chigorodó: un complejo de tres canchas peladas, donde unos 1.100 niños de 13 escuelas se turnan los espacios para entrenar cada semana. En este lugar rodeado por plantaciones, el olor a banano nunca desaparece, pero los nativos ya no lo perciben por costumbre. A 200 pasos de la cancha principal, se ven unos adolescentes haciendo fila junto a una bodega abandonada. Todos sujetan sus botellas vacías y las van llenando con el agua de un tubo que lleva años siendo la fuente de hidratación de todos los prospectos de este pueblo. Martha Bedoya conoce bien ese grifo porque a pesar de nacer en Medellín, lleva 44 años viviendo del fútbol aquí: un tiempo como arquera aficionada y la mayoría como entrenadora de su escuela Linares. <strong>“Siempre tuve el estigma de lesbiana”</strong>, dice con una voz gruesa. “Pero así le gusté a mi esposo”, agrega con una sonrisa y enseguida con un gesto de lamento por su asesinato en el 99.</p>
<p align="JUSTIFY">La violencia fue la peor contrincante del fútbol en esos tiempos de masacres y disparos a dedo. “Los niños no entrenaban porque sus padres se los prohibían”, añade Martha. “Para venir a esta cancha había que pasar por el puente (sobre el río Chigorodó) y ahí <strong>se oía mucha bala</strong>, se hablaba de mucha muerte”. Pero sin tanta paranoia de metralla como antes, este deporte pasó a ser en este siglo una tendencia. Por eso, luego, cuando recorramos las calles, veremos tantos locales llenos de jóvenes jugando fútbol en Play Station y tantas tiendas deportivas que exhiben camisetas de la Selección y de Nacional, en su mayoría. Y además de volverse una moda, el fútbol se convirtió en una salvación después de la guerra. Aquí todos esperan a que algún cazatalentos los descubra jugando, los mire justo en el segundo en el que hacen una gambeta y les prometa que esta actividad los sacará de pobres.</p>
<p align="JUSTIFY">–¿Son buscadores?–, le preguntan unos futbolistas a Édgar González, quien nos acompaña en el recorrido por esta ciudad.</p>
<p align="JUSTIFY">–No, son periodistas–, responde ante la cara de decepción de todos.</p>
<p align="JUSTIFY">La ilusión de que ese cazatalentos aparezca (como ocurre ocasionalmente) es la razón de que los entrenadores continúen en sus escuelas a pesar de recibir poco o nada de dinero. Álvaro Milton Cano, en su caso, no puede sólo vivir del fútbol, como trató de hacerlo en un principio, hace 24 años. Además de entrenar a 92 niños, también trabaja en la emisora <i>Banana Stéreo, 88.5 f.m., </i>que funciona en una casa adecuada junto al terminal de transportes y a la que Álvaro llega justo después de los entrenamientos para producir su programa diario de vallenatos.</p>
<p align="JUSTIFY"><i>¡Bueeenaj tardeh, son lah 6:25 de la tarde, hora del Cacique de la juntaaa! Recuerden: ¡Hoy e’ vierne de locuraaaa!</i></p>
<p align="JUSTIFY">Esa voz también se escucha al mediodía a la hora de ‘Banadeportes’, el otro programa que conduce él solo en esta cabinita abrasante que te empaña los lentes. Y con esa misma voz grita y regaña en los entrenamientos por los que han pasado Zúñiga, Luis Amaranto Perea y <strong>Aquivaldo Mosquera</strong>, quien integró la Selección durante la eliminatoria a Brasil. Esta parte de su vida, la de formar prospectos, continúa entre satisfacciones y lamentos.</p>
<p align="JUSTIFY">“Es un poco injusto que uno les enseñe todo, les dé para los pasajes y a veces para unos zapatos, y que ellos se lucren después y no le retribuyan a uno cuando se vuelven profesionales. Pero yo sigo entrenándolos porque me gusta, nada más”, dice Álvaro Milton, que con 44 años está cursando el último semestre de licenciatura en educación física en la Universidad Católica del Oriente.</p>
<p align="JUSTIFY">El fútbol, como dice el exjugador argentino Jorge Valdano, “es el arte del pobre”; es, como dice Álvaro Milton, “agua-masa en ayunas”. Y ambos, con sus respectivas formas, se refieren al escenario común que nos encontramos en este viaje: guayos pelados o pies descalzos, ropa desgastada o pechos descubiertos, canchas de polvo o improvisadas con palos. Algunos jugadores superan esta rusticidad, pero lo llamativo es que los entrenadores permanecen allí por siempre, porque para ellos no hay ascenso ni un club que los fiche. Ellos sólo forman para luego ver triunfos ajenos.</p>
<p align="JUSTIFY">Continúan con esa labor porque se aferran a un sueño remoto: adquirir los derechos deportivos de un joven y convencer a los clubes profesionales de que les entregue un porcentaje por cada venta futura de ese futbolista. A la ilusión de esos pesos también se agarra el entrenador José Leonel Rengifo, de 66 años, nacido en Cañasgordas (Antioquia) y residente en Necoclí, nuestra segunda parada del viaje.</p>
<p align="JUSTIFY"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft size-large wp-image-146" alt="EstaSí" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2014/11/EstaSí-1024x682.jpg" width="1024" height="682" /></a></p>
<p align="JUSTIFY">A pesar de la cercanía entre ambas ciudades, el paisaje se transforma con rapidez durante el recorrido de dos horas en bus: de plantaciones de banano a las de plátano hartón, del pasto para ganado a la teca, de un río disminuido al caribe del Golfo. Aquí todo cambia en comparación con Chigorodó: los acentos son más costeños por la influencia de Córdoba, la tierra es más árida y las oportunidades para ser futbolista se reducen. ¡Aún más!</p>
<p align="JUSTIFY">La cancha de La Batea es la única y es el lugar de entrenamiento de las tres escuelas del pueblo. Los niños que juegan allí se encuentran con el caballo de un vecino del sector que se come el poco pasto y a veces deben abrirse camino entre las plumas que salen de la gallera de enfrente. Además, en ese campo esquivan motos y transeúntes que para llegar a sus destinos, prefieren atravesar la cancha que rodearla. Por eso las marcas de llanta sobre la arena amarillenta.</p>
<p align="JUSTIFY">Allí, o a veces en la playa, José Leonel Rengifo entrena niños desde hace 19 años. Llegó al pueblo con dos amigos para montar la Droguería San Sebastián, en el 2000 la vendió y desde entonces se dedicó a formar. Ahora entrena a 65 niños de entre 7 y 13 años, no les cobra mensualidad y depende de un contrato con el municipio que a veces dura meses sin renovación. “Yo vivo apretado, pero espero que vendan al ‘Pato’”, dice mientras se toma un jugo contra el calor más calcinante de esta travesía. ‘El Pato’ es como le dice a Yairo Yesid Moreno, el zurdo que formó en su escuela, que debutó este año con Medellín y que en caso de ser vendido le representaría dividendos a él. “Y ahí tengo otros cuatro niños que van a llegar. Póngale cuidado”, asegura mientras los señala con su índice tembloroso.</p>
<p align="JUSTIFY">Uno de ellos, con apenas 10 años, agarra el balón y evade a un rival de su edad con una bicicleta, como sólo lo haría <strong>Ronaldinho</strong> en un comercial de Nike. Su nombre es Sebastián Murillo y viste una camiseta del <strong>Real Madrid</strong>. La humedad lo disminuye al igual que a sus compañeros y no quiere correr más. Ningún humano querría con esta temperatura de mediodía.</p>
<p align="JUSTIFY"> –Meta pues un gol–, le digo para animarlo.</p>
<p align="JUSTIFY">–Neeee… Qué caloh–, responde con un gesto de insolencia.</p>
<p align="JUSTIFY">–Si mete uno le doy una Coca-Cola–, le replico.</p>
<p align="JUSTIFY">–¡¡Va pueh!!–, dice con una sonrisa socarrona.</p>
<p align="JUSTIFY">A la primera que agarró, se sacó a todos sus compañeros, le amagó al arquero y anotó. Volvió hacia mí para cobrarme y se marchó a hidratarse. José Leonel lo regañará después, le pedirá seriedad y me dirá que ese niño necesita mano dura, como la que él mismo aprendió en el Batallón Colombia de Melgar, a finales de los 60. En los 23 meses y ocho días que prestó servicio militar, se enfrentó en tres encuentros con grupos insurgentes y salió ileso de una granada durante un combate en el Quindío. Ese carácter que adquirió por esos días, lo sigue demostrando en las canchas y en el trato con sus alumnos. Una vez le dio un correazo en lo oscuro a un niño que no dejaba dormir al equipo en unos escolares de San Juan de Urabá. Y durante las prácticas actuales, carga dos tarjetas de árbitros para expulsar pendencieros y perezosos porque inculcarles orden en la cancha (y en especial en sus vidas) es la prioridad.</p>
<p align="JUSTIFY"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft size-large wp-image-149" alt="carajo" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2014/11/carajo-1024x682.jpg" width="1024" height="682" /></a></p>
<p align="JUSTIFY">La función de estos entrenadores en la sociedad es más importante que fabricar súper-campeones: gracias a ellos muchos niños y jóvenes reducen las posibilidades de ser reclutados por cualquier guerra, por la delincuencia o las drogas. Eso lo comprendimos con más claridad en Turbo, nuestra última parada del viaje después de 40 minutos de recorrido desde Necoclí. Uno entiende, apenas con ver el letrero de bienvenida, por qué la consideran capital de esta región: calles anchas, supermercados de cadena y mucho tráfico.</p>
<p align="JUSTIFY">Esta ciudad es convulsionada a cualquier hora, pues limita con Córdoba, Chocó y nueve ciudades de Antioquia, tiene 18 corregimientos incluido el que vio nacer a Luis Amaranto Perea (Currulao), ubicado en la costa oriental del Golfo y al frente del río Atrato. El dinero que produce el puerto, justamente, aumenta los contrastes: por eso hay un estadio de 38 mil millones de pesos y barrios de palafitos donde el mar es alcantarillado. Aquí pude ver camionetas lujosas, pero también a un niño sobre un icopor que remaba en el río con las manos.</p>
<p align="JUSTIFY">En esta ciudad de más de 110.000 habitantes, nos encontramos a John Bernardo Ochoa, entrenador y administrador del estadio J.J. Tréllez, por eso carga 190 llaves en su mochila. Nació hace 49 años en Andes, Antioquia, y llegó en 1970 a Turbo con su familia porque su padre encontró una tierra para cultivar tomates. Pero la guerra siempre lo cercó. De hecho, uno de sus cinco hermanos fue asesinado y enterrado en una fosa común en el 96, cerca de Necoclí. O eso dice que dicen los desmovilizados.</p>
<p align="JUSTIFY">Los años 90 intimidaron a muchos por la guerra que alimentaban paramilitares y guerrilleros. Entre 1993 y 2004, la tasa de homicidio del Urabá antioqueño fue superior a la tasa nacional y se presentaron cerca de 65 masacres que produjeron 449 muertos, 120 de ellos en Turbo, 35 en Chigorodó y 22 en Necoclí.</p>
<p align="JUSTIFY">“A mí a veces me pedían los jóvenes que pasaban por mi escuela que si los dejaba meterse en la cancha un momento. Si los veían jugando, tal vez así los paramilitares no los creían guerrilleros y no los mataban. Por eso siempre he creído que a través del fútbol nosotros salvamos vidas”, reflexiona John Bernardo, que antes de que inauguraran el estadio en el 2012, entrenaba a los niños de la escuela Estrellas 2000 Urabá muy cerca de allí, en un Complejo Deportivo que entre 1997 y el 2001, sirvió como refugio para desplazados de las comunidades chocoanas de la Cuenca del Cacarica y el Bajo Atrato.</p>
<p align="JUSTIFY">El fútbol, un deporte tan simple y juzgado por intelectuales, se convirtió hace mucho en el escape de la violencia, la pobreza y demás angustias. “Y entonces en este punto se origina otra virtud del jugador del Urabá”, agrega John Bernardo. “Quieren superar todo eso que encuentran en las zonas marginales donde viven y lo transforman en coraje. Aquí el jugador no busca un sueño, sino un futuro”. Aquí, diría <strong>Simón Bolívar</strong>, la vocación es hija legítima de la necesidad y por eso juegan con el alma, porque es la única forma de vencer tantos obstáculos.</p>
<p align="JUSTIFY">Y lo triste es que, a veces, esa virtud o ese coraje tampoco es suficiente. En realidad, en esta reserva natural de futbolistas la causa que más incide en sus caminos al profesionalismo es la más intangible de todas: sin suerte, por más talento en los pies, motricidad en los troncos y lírica en los movimientos, los sueños se pueden diluir porque aquí lo justo no siempre prospera.</p>
<p align="JUSTIFY"><em>*Reportaje publicado en 2014 en la revista <a href="http://www.shock.co/">Shock.</a></em></p>
<p align="JUSTIFY"><em>Fotos: Luis Bernardo Cano. </em></p>
]]></content:encoded>
        <author>@JuanDiegoR</author>
                    <category>Tenis al revés</category>
                <guid isPermaLink="false">http://blogs.elespectador.com/tenisalreves/?p=121</guid>
        <pubDate>Wed, 19 Nov 2014 23:20:58 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-1-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Urabá: la reserva natural más grande de futbolistas en Colombia]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">@JuanDiegoR</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
    </channel>
</rss>