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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Tue, 14 Apr 2026 23:46:05 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Blogs de trabajo | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Viaje al fin del mundo</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/hypomnemata/viajealfin/</link>
        <description><![CDATA[<p>Me compadezco de Metrolínea.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Debe ser muy duro tener que aguantar la competencia desleal y tiránica de los medios de transporte formal e informal de la ciudad. Motos, buses y busetas que se creen dueñas de las vías. ¡Ni el carril especial para el Metrolínea respetan!, y tan caro que costó.</p>



<p>Sin embargo, ¿Qué se puede hacer con el transporte informal (pirata) que con sevicia se esconde, espera, y se aprovecha para movilizar, con engaños, a los ciudadanos que deberían estar usando el servicio legal? Nada. Los hemos visto por allí disfrazados de buenos samaritanos invitando a los inocentes usuarios a subirse a buses escolares, carros particulares, y hasta motocicletas.</p>



<p>Ayer, inclusive, esperando a mi querido P3, caí en la trampa. Llevaba 30 minutos esperando y tenía una cita importante. Odio aceptarlo y pido perdón, pero el motociclista me convenció: llegaría más rápido, iría más cómodo, más seguro, me dijo. Se detuvo frente a mí. Acepté su servicio. Me pasó el chaleco y el casco, y me preguntó a dónde íbamos exactamente. Le di la dirección y antes de avanzar noté que recubría con una pequeña bolsa la parte interior del casco. Es por higiene, precisó.</p>



<p>Mientras conducía, se presentó: Manuel, gritó con el casco puesto. Preguntó dos o tres veces si la velocidad estaba bien, si tenía mucho afán, si me molestaba el brillo del sol, etc. Unos kilómetros más adelante preguntó qué clase de música me gustaba. Yo, desconfiado, le nombré uno de los álbumes de The Kinks, Sleepwalker. A continuación, aprovechó un semáforo en rojo y sacó de su chaleco unos audífonos blancos, me los ofreció. Los pasó por debajo del brazo y escuché pista tras pista mientras dejábamos atrás a los demás automóviles.</p>



<p>Llegué con tiempo de sobra. Descendí de la motocicleta y Manuel sacó un frasquito de aromatizante de su chaleco. A veces queda un olor a humo en la ropa, dijo. Lo tomé y lo oprimí cerca de la camisa. Luego, me cobró y se despidió: Espero que haya tenido buen viaje. Cualquier cosa aquí tiene mi tarjeta. Adiós.</p>



<p>Confieso que no pude disfrutar del bistec de esa tarde. Me sentía avergonzado. Sacrificar el trabajo de los empleados de Metrolínea únicamente por mis deseos de llegar puntual, seguro y cómodo. Por esa razón, decidí que, de vuelta, tomaría el P3, como debe ser. Salí del restaurante y lo esperé 45 minutos. No me importó, estaba haciendo lo correcto. Cuándo llegó a la estación, estaba repleto de pasajeros, pero afronté las condiciones y tuve la paciencia de aguantar los apretones, pellizcos y empujones. Revisé el bolsillo de la billetera cada dos minutos. Te vuelve más cauteloso, Metrolínea ¿no? Hasta que finalmente llegué a casa. Seguro que después de más de una hora de trayecto y espera había hecho lo correcto. No como lo hice en la tarde cuando me subí, por error, a esa cómoda, perfumada y rápida motocicleta.</p>



<p>Publicado originalmente el 20 de diciembre de 2012 en El Espectador.</p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Jorge Eliécer Pacheco Gualdrón</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Hypomnémata</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=120978</guid>
        <pubDate>Sat, 01 Nov 2025 12:14:15 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Viaje al fin del mundo]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Jorge Eliécer Pacheco Gualdrón</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Los minutos no se venden solos</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/hypomnemata/los-minutos-no-se-venden-solos/</link>
        <description><![CDATA[<p>Es mejor que no trabaje más —Apenas fueron tres meses —me dijo por teléfono—. La vieja me dijo que ya casi daba a luz y que trabajar me adelantaría el parto. Entonces, dijo que ya no más. ¿Puede creerlo? Me puso reemplazo. Le pedí que nos viéramos y me dijo que era imposible. Estaba en [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p><strong>Es mejor que no trabaje más</strong></p>



<p>—Apenas fueron tres meses —me dijo por teléfono—. La vieja me dijo que ya casi daba a luz y que trabajar me adelantaría el parto. Entonces, dijo que ya no más. ¿Puede creerlo? Me puso reemplazo.</p>



<p>Le pedí que nos viéramos y me dijo que era imposible. Estaba en su casa, con su esposo, y no quería darle razones para que sospechara algo que no existía. Hablaba en serio. Accedí a contarle al hombre sobre el texto que estaba escribiendo. No tenía por qué ser un secreto. Al final dijo que sí. Nos veríamos al día siguiente en la dirección que me había dado. Colgamos.</p>



<p>El día acordado, me recibieron con un acalorado tinto y una galletas saltinas con mantequilla. Humilde manjar que comí encantado. El esposo de Cecilia estaba usando camisa manga larga y le bajaban, por el rostro, sucesivas líneas de sudor.</p>



<p>—Buenas tardes, señor periodista. Mi esposa me lo contó todo y le agradezco que haga una investigación sobre los problemas del transporte público en Bucaramanga. Ese es un tema de interés para todos. —Dijo sentándose frente a mí.</p>



<p>Después, Cecilia me contaría que tuvo que inventar todo eso para que pudiéramos encontrarnos ese día. Yo no era periodista y no me interesaba, en ese momento, el caos del transporte público.</p>



<p>—Mi mujer —continuó diciendo— sabe mucho de esas cosas. El trabajo que tenía, como usted sabe, le permitía estar pendiente de las rutas que pasaban por la carretera. Le puedo asegurar que conoce todas las rutas y los tiempos que debe llevar cada una. De todas formas, si usted necesita otra entrevista yo estoy a la orden. ¿Va a tomar fotos?</p>



<p>Le dije que sí; lo entrevistaría después de hablar con su esposa. Las fotos, las tomaría otro periodista. Me agradeció y fue a llamar a Cecilia.</p>



<p>—Ya llegó el señor —gritó mientras subía por las escaleras.</p>



<p>Tres meses antes, al lado de la parada de bus frente a la autopista que une Piedecuesta con Bucaramanga, se estacionó una motocicleta. La mujer que la conducía bajó una mesa pequeña; las que usaban antes para vender lotería, y esperó. Al rato llegó Cecilia. Una mujer joven, delgada, de baja estatura, mestiza, de cabello negro y ojos grandes. Caminaba despacio por la acera contraria, cruzó la calle y saludó.</p>



<p>—Buenas días, mi señora.</p>



<p>—Buenos días. Hay que llegar temprano.</p>



<p>—Es que había trancón.</p>



<p>Entre las dos ubicaron la mesita en la acera, debajo de la sombra de los bambúes.</p>



<p>—Espéreme un rato —le dijo a Cecilia.</p>



<p>Cecilia esperó junto a la mesa y se cruzó de brazos. Parecía nerviosa. Era su primer día de trabajo vendiendo minutos a celular.</p>



<p>—No era mi primera vez —me diría más tarde—. En mi barrio yo vendía. Y me iba muy bien. Pero cuando el negocio dejó de ser exclusivo, empezó a generar pérdida. En todos lados se encontraban minutos a celular, y baratos. Yo vendía cuando eran a doscientos. Yo era muy buena en eso. Las matemáticas son mi fuerte. Después, doña Cira me ofreció trabajar acá. Y aquí estoy.</p>



<p>Doña Cira llegó cargando una sombrilla, una escoba y dos bolsas negras. Primero sacó el chaleco verde que Cecilia debía llevar puesto todo el día. A él, le siguieron cigarrillos y celulares atados con cadenas, chicles y dulces, dos termos de café y un taburete azul tan incómodo que Cecilia tendría que sentarse cruzando las piernas. Después traería un cojín.</p>



<p>—Veinte bombones, —Doña Cira empezó a contar mientras escribía en una libreta— siete cajas de cigarrillos, treinta chicles y cincuenta mentas. El vaso de café lo llena hasta acá. Esta es la medida. No lo llene. Por ahora, eso. Si usted ve que se vende más me dice y mañana traemos más. Mucho cuidado. Usted sabe cómo es.</p>



<p>— Sí señora —dice Cecilia mientras instala la sombrilla.</p>



<p>Hecho el inventario, Doña Cira le dice los precios de cada cosa y se va.</p>



<p>—El mejor consejo que me han dado —recuerda Cecilia mientras estoy en su casa— me lo dio la vieja ese día: Si se ve más pudiente, el cliente puede pagar cincuenta pesitos más. ¿No le parece? —sonríe.</p>



<p>Su esposo nos trae más galletas con café. Felizmente, esta vez está frío. Mido el calor que hace por la humedad que se expande, cada vez más, por la camisa del aquel.</p>



<p>Cecilia sigue contando su experiencia en el trabajo que acaba de perder. Y dice que todo es culpa del embarazo. Miro de reojo a su esposo y no se inmuta. Él quizá piense lo mismo: el embarazo fue el problema.</p>



<p>Es inusual escucharle esa palabra a Cecilia: embarazo. Meses antes, no se atrevía a pronunciarla y esquivaba cualquier pregunta sobre su condición. Nunca creyó que se le notaría tanto, rezaba para que el niño no creciera mucho y la dejara trabajar. Pero faltando tres meses para nacer era imposible no verle la panza.</p>



<p>—Es mejor que ya no trabaje más —le dijo Doña Cira mientras hacían cuentas.</p>



<p>—Usted sabe por qué lo hago. Con el sueldo de repartidor no alcanza.</p>



<p>—Es mejor, Cecilia, es lo mejor. —Después la llamaría por teléfono para decirle que no fuera al día siguiente.</p>



<p>—Cuando le preguntaba, por qué no dejaba ir a trabajar —recuerda Cecilia— me decía que ya habíamos hablado sobre eso y que habíamos quedado las dos, imagínese las dos, en que ya no volvería más. Já. Me tocó aceptarlo total ni qué contrato ¿no?</p>



<p><strong>Cecilia se aburre mucho</strong></p>



<p>Habían horas del día&nbsp; en que parecía ser la única habitante de la ciudad. Ni siquiera los buses llevaban gente. Sus &nbsp;conductores parecían fantasmas. A veces llevaba una revista y un crucigrama. Otras, antes de que se lo prohibiesen, escuchaba vallenato por unos audífonos prestados.</p>



<p>— Incluso llegue a contar los pasos que había de aquí a aquella piedra que está allá —decía mientras vendía un café—. Noventa y ocho pasos si se es mayor. Sesenta si se es joven. Si va de afán son menos.</p>



<p>Sin embargo, en su segundo mes de trabajo encontró una manera divertida de pasar el tiempo: haciéndole bromas a sus clientes.</p>



<p>—Me da pena decirlo —dice sonriendo— a veces, entregaba los cigarrillos al revés para que los encendieran por el&nbsp; filtro. La gente se daba cuenta del error pero se iban disimulando. Les daba pena. Caminaban, con el cigarrillo en la boca, como si nadie los hubiera visto. Cuando estaban lejos yo soltaba la carcajada. Y eso no es nada —Se acomoda en la silla— una vez, juro que fue una sola vez, le hice un huequito a un vaso, serví el café y la señora se fue como si no pasara nada mientras que, gota a gota, el café le manchaba la blusa. —Carcajea— Qué pecado.</p>



<p>Cecilia le pide a su esposo que haga más café. Ella está embarazada. Él se levanta, va a la cocina y desde allá le grita que mejor me cuente cuando la atracaron.</p>



<p>—Uy, sí —dice— ese sería un buen final para su artículo. Imagínese que estaba yo esperando a Cira para entregarle la producción del día, más o menos a las cinco de la tarde. Ella acostumbra llegar a esa hora, hacemos cuentas y nos vamos. Cuando, de sopetón, salieron dos tipos por atrás de los bambúes. Uno de ellos me empujó, me caí de la silla y grité. El otro sacó el cajón de la plata. Me imagino que lo desocupó en una bolsa. Al estilo de las películas. No pude verlo. Cuando me levanté ya se habían ido. No se llevaron ningún celular. Nadie me asistió, y eso que grité duro. Ese día fue muy feo. Doña Cifra no me cobró la plata que se perdió, pero me regañó una semana entera; que tenía que estar atenta, que tenía que cuidarme. Después se me pasó el susto.</p>



<p>El esposo de Cecilia llega con más café. Está hirviendo. Entonces, pregunta: ¿Y todo esto qué tiene que ver con el transporte público? Nos miramos y, cómplices, reímos. Le contamos la verdad y, en buen tono, sermonea a su mujer diciéndole que no sea tan desconfiada, que ni porque él fuera tan celoso y la besa.</p>



<p>Llega la hora de irme. Agradezco los tintos y las galletas y me pongo en pie.</p>



<p>— No vaya a poner mi nombre de verdad —me dice.</p>



<p>—Si usted me lo permite —digo.</p>



<p>Le pregunta a su esposo un nombre. Él se encoge de hombros. Se le ocurren tres: Cecilia, Carolina y Liseth.</p>



<p>—Ponga Cecilia —sentencia— Ese me gusta más.</p>



<p>Publicado originalmente el 17 de noviembre de 2012 en El Espectador.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Jorge Eliécer Pacheco Gualdrón</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Hypomnémata</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=120945</guid>
        <pubDate>Thu, 02 Oct 2025 00:05:24 +0000</pubDate>
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                            </item>
        <item>
        <title>Piedras de protección para tu alma</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-guia-astral/piedras-de-proteccion-para-tu-alma/</link>
        <description><![CDATA[<p>En el planeta existe una variedad de piedras que tienen gran poder sobre nosotros y nos ayudan a liberar algunas situaciones de tu vida; hay unas que actúan como amuletos de protección y detienen las vibraciones negativas que pueden recaer sobre nosotros, también hay unas que conectan con cada signo zodiacal. Conoce algunas de ellas. [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify">En el <strong>planeta</strong> existe una variedad de<a title="Piedras segun tu signo" href="http://maestrosesotericos.com/articulo/las-piedras-segun-tu-signo-2" target="_blank"><strong> piedras</strong></a> que tienen gran poder sobre nosotros y nos ayudan a liberar algunas situaciones de tu vida; hay unas que actúan como<a title="amuletos de protección" href="http://maestrosesotericos.com/articulo/las-piedras-segun-tu-signo-2" target="_blank"><strong> amuletos de protección</strong></a> y detienen las <strong>vibraciones negativas</strong> que pueden recaer sobre nosotros, también hay unas que conectan con cada<strong> signo zodiacal</strong>. Conoce algunas de ellas.</p>
<p style="text-align: justify"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-85" alt="decorar-casa-feng-shui" src="https://blogs.elespectador.com/maestros-esotericos/files/2015/06/decorar-casa-feng-shui.png" width="564" height="478" /></a></p>
<p style="text-align: justify"><span id="more-2194"></span></p>
<p style="text-align: justify">Entre la<strong><a href="http://maestrosesotericos.com/articulo/las-piedras-segun-tu-signo-2"> naturaleza</a></strong> encontrarás un sin número de <strong><a href="http://maestrosesotericos.com/articulo/las-piedras-segun-tu-signo-2">piedras protectoras</a> </strong>y minerales preciosos, algunas de las más poderosas son las siguientes que puedes encontrar y limpiar a través de un ritual de limpieza elaborado con agua y sal marina y dejando cargar con la luna llena o menguante.</p>
<p style="text-align: justify"><a href="http://maestrosesotericos.com/"><b>Calcedonia- Protección</b></a></p>
<p style="text-align: justify"><strong>Color:</strong> Generalmente tonos de azul.</p>
<p style="text-align: justify"><strong>Afinidad con los signos:</strong> Sagitario.</p>
<p style="text-align: justify"><strong>Descripción:</strong> Armoniza, polariza y alinea el cuerpo físico con el mundo exterior. Controla los flujos de energía para emitir la cantidad justa en cada momento según se requiera. Estimula la mente y abre el<a href="http://maestrosesotericos.com/"><strong> chakra principal</strong></a>, ha sido utilizado en el tratamiento de riñones, páncreas, descalcificación de los huesos y nivelar los niveles de calcio de nuestro cuerpo.</p>
<p style="text-align: justify"><a href="http://maestrosesotericos.com/"><b>Amatista- Energía</b></a></p>
<p style="text-align: justify"><strong>Color:</strong> Varias facetas del púrpura</p>
<p style="text-align: justify"><strong>Afinidad con los signos:</strong> Piscis, Virgo, Acuario, Aries, Libra y Capricornio.</p>
<p style="text-align: justify"><strong>Descripción:</strong> El contacto con este material te proporciona energía. Estabiliza tu energía física, mental y emocional, es una piedra de meditación y un excelente cristal que actúa como conductor de esta <a href="http://maestrosesotericos.com/"><strong>energía de paz</strong></a> y calma para ayudar a uno a entrar y mantener ese estado. Ha sido utilizada como tratamiento contra el insomnio.</p>
<p style="text-align: justify"><a href="http://maestrosesotericos.com/"><b>Hematiste &#8211; Memoria</b></a></p>
<p style="text-align: justify"><strong>Color:</strong> Desde el gris plata o acero hasta el negro.</p>
<p style="text-align: justify"><strong>Afinidad con los signos:</strong> Escorpión, Sagitario, Acuario y Virgo</p>
<p style="text-align: justify"><strong>Descripción:</strong> Es utilizada para atenuar la mente y mejorar la memoria. Hematites proporciona una atmosfera de calma y te hace comprender que las únicas limitaciones que existen son las que uno mismo se impone. Se utiliza en el tratamiento de las rampas en los pies, problemas circulatorios y de nervios.</p>
<p style="text-align: justify"><b> </b></p>
<p style="text-align: justify"><a href="http://maestrosesotericos.com/"><b>Onix- Depresión</b></a></p>
<p style="text-align: justify"><strong>Color:</strong> Coloreado por impurezas naturales, puede ser de cualquier color.</p>
<p style="text-align: justify"><strong>Afinidad con los signos:</strong> Leo, Aries, Sagitario y Tauro.</p>
<p style="text-align: justify"><strong>Descripción:</strong> Estimula a la hora de tomar decisiones para que estas sean sabias, da aliento para conseguir un estado de plena felicidad y buena fortuna. Ayuda a que uno se convierta en el maestro de su propio futuro. Se ha utilizado contra problemas con los huesos, pies y los tejidos suaves del cuerpo.</p>
<p style="text-align: justify"><a href="http://maestrosesotericos.com/"><b>Obsidiana- Identidad</b></a></p>
<p style="text-align: justify"><strong>Color:</strong> Tonos que van desde el verde oscuro, marrón y negro.</p>
<p style="text-align: justify"><strong>Afinidad con los signos:</strong> Capricornio, Acuario, Cáncer, Virgo, Tauro y Escorpión.</p>
<p style="text-align: justify"><strong>Descripción:</strong> La Obsidiana te ayuda a identificar tus propios pequeños defectos y al mismo tiempo te proporciona una clara imagen de qué cambios son necesarios para corregirlos y eliminarlos. Es una piedra protectora que ayuda a mantener alejado de uno el mal, tanto emocional como espiritual. Actúa como un escudo de protección contra todo lo negativo. Ayuda a recuperar esa confianza en uno mismo a veces tan necesaria.</p>
<p style="text-align: justify"><b> </b></p>
<p style="text-align: justify"><a href="http://maestrosesotericos.com/"><b>Fluorita- Armonía</b></a></p>
<p style="text-align: justify"><strong>Color:</strong> Variable, puede ser de un intenso verde, azul, púrpura o amarilloAfinidad con los signos: Tauro, Cáncer, Virgo y Capricornio.</p>
<p style="text-align: justify"><strong>Afinidad con los signos:</strong> Tauro, cáncer, géminis, capricornio</p>
<p style="text-align: justify"><strong>Descripción:</strong> La Fluorita transmite energía que puede ser utilizada para estabilizar y procurar orden entre los sistemas mental, físico, emocional y espiritual. Ayuda a ver con claridad la realidad y verdades que se esconden detrás de las ilusiones. Se usa para el tratamiento de resfriados, gripe, herpes, úlcera y huesos.</p>
<p style="text-align: justify"><a href="http://maestrosesotericos.com/"><b>Jaspe-Protección</b></a></p>
<p style="text-align: justify"><strong>Color:</strong> Rojo, marrón y amarillo, coloreado con fino y diseminado Hematites o Goethita.</p>
<p style="text-align: justify"><strong>Afinidad con los signos:</strong> Escorpión, Leo, Aries y Géminis.</p>
<p style="text-align: justify"><strong>Descripción:</strong> Jaspe es una piedra de protección. Protege contra lo negativo y ayuda a estabilizar la energía de la Tierra. Representa el elemento “hombre”. Es utilizado en tratamientos del hígado, vesícula, estómago y sistema nervioso.</p>
<p style="text-align: justify"><b> </b></p>
<p style="text-align: justify"><a href="http://maestrosesotericos.com/"><b>Jade- fortuna</b></a></p>
<p style="text-align: justify"><strong>Color:</strong> Verde esmeralda, pero también se dan los colores; blanco, gris, amarillo, naranja, violeta y negro.</p>
<p style="text-align: justify"><strong>Afinidad con los signos:</strong> Virgo, Leo, Aries, Géminis, Tauro, Cáncer, Sagitario, Libra y Escorpión.</p>
<p style="text-align: justify"><strong>Descripción:</strong> El Jade es el símbolo de buena suerte en los negocios, también ha sido utilizado desde tiempos remotos como amuleto para atraer la suerte en los juegos de azar. Es indicado para el tratamiento de problemas en ojos, vesícula y riñón.</p>
<p style="text-align: justify"><a href="http://maestrosesotericos.com/"><b>Ojo de Tigre- Optimismo</b></a></p>
<p style="text-align: justify"><strong>Color:</strong> Rojo, marrón, dorado, azul, amarillo, crema y negro.</p>
<p style="text-align: justify"><strong>Afinidad con los signos:</strong> Géminis, Capricornio, Leo, Aries y Tauro.</p>
<p style="text-align: justify"><strong>Descripción:</strong> El Ojo de Tigre une la arena con el sol, sintetizando la energía solar con la de la Tierra. Te ayuda a convertirte en una persona práctica, básica y de mente discreta. Puede eliminar la depresión y traer luz y optimismo para su usuario. También se utiliza para estimular un buen estado y mantenerlo. Se recomienda en el tratamiento de problemas de ojos, cuello, sistema reproductivo y huesos.</p>
<p style="text-align: justify"><a href="http://maestrosesotericos.com/"><b>Lapislazuli- Fuerza</b></a></p>
<p style="text-align: justify"><strong>Color:</strong> Azul intenso.</p>
<p style="text-align: justify"><strong>Afinidad con los signos:</strong> Capricornio, Tauro, Cáncer, Acuario y Libra.</p>
<p style="text-align: justify"><strong>Descripción:</strong> Este material bajo presión, desprende unos impulsos eléctricos que actúan como amplificador de energía. Ayuda al cuerpo a memorizar sus mejores momentos, para así poder retornar a ese estado de perfección durante las enfermedades. Se utiliza en tratamientos para el riñón, páncreas y descalcificación de los huesos.</p>
<p style="text-align: left"><a href="http://maestrosesotericos.com/"><b>Cristal de Roca- Curativo Salud</b></a></p>
<p style="text-align: left"><strong>Color:</strong> Transparente.</p>
<p style="text-align: left"><strong>Afinidad con los signos:</strong> Todos.</p>
<p style="text-align: left"><strong>Descripción:</strong> El Cristal de Roca crea un claro camino de encuentro entre el Yin y el Yang, poniendo en pleno balance las energías de la tierra. Repele las ansiedades proporcionando un estado de coherencia durante los momentos más caóticos. Reconoce y fortalece los lazos de amistad, reconociendo los aspectos naturales de cada uno y fortaleciendo el espíritu de generosidad.</p>
<p style="text-align: justify"><a href="http://maestrosesotericos.com/"><b>Ágata- suerte</b></a></p>
<p style="text-align: justify"><strong>Color:</strong> Colores varios.</p>
<p style="text-align: justify"><strong>Afinidad con los signos:</strong> Libra, Leo, Géminis, Cáncer, Virgo, Piscis y Escorpión.</p>
<p style="text-align: justify"><strong>Descripción:</strong> El Ágata trae buena suerte en cuestiones relacionadas con amor y pasión. La gran fuerza de poder y vibraciones del ágata le da a sus usuarios la calma y balance en sus mentes para optimizar la meditación.</p>
<p style="text-align: justify"><a href="http://maestrosesotericos.com/"><b>Cuarzo de amor. Amor y protección</b></a></p>
<p style="text-align: justify"><strong>Color:</strong> De rosa claro a rosa rojizo.</p>
<p style="text-align: justify">Afinidad con los signos: Tauro, Leo, Cáncer y Libra.</p>
<p style="text-align: justify"><strong>Descripción:</strong> El Cuarzo Rosa emite una energía relajante que aleja la negatividad. Proporciona calma, claridad y reestablece una armonía mental en momentos de situaciones críticas o caóticas. Se puede utilizar para limpiar las impurezas de fluidos en las células de nuestro cuerpo, estrés, vértigo, tensión, pulmones, riñones, dolores y resfriados.</p>
<p style="text-align: justify"><b> </b></p>
<p style="text-align: justify"><a href="http://maestrosesotericos.com/"><b>Turquesa- Creatividad</b></a></p>
<p style="text-align: justify"><strong>Color:</strong> Típicamente azul.</p>
<p style="text-align: justify"><strong>Afinidad con los signos:</strong> Acuario, Aries, Géminis, Tauro, Cáncer, Leo, Virgo, Piscis, Sagitario, Libra y Escorpión.</p>
<p style="text-align: justify"><strong>Descripción:</strong> Este material es un excelente agente bascular, aumenta tu estado de atención y ayuda a clarificar y ordenar tu creatividad. Disipa los estados de enfado para renovarlos y convertirlos en momentos de conexión con su entorno. Se utiliza para corregir deficiencias de <a href="http://maestrosesotericos.com/">gammaglobulina </a>y aliviar síntomas de afección cardiaca.</p>
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        <author>ACA</author>
                    <category>La Guía Astral</category>
                <guid isPermaLink="false">http://blogs.elespectador.com/maestros-esotericos/?p=8</guid>
        <pubDate>Fri, 05 Jun 2015 12:10:08 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Piedras de protección para tu alma]]></media:description>
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                            </item>
        <item>
        <title>El Marxismo de Groucho Marx</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/politica/cosmopolita/el-marxismo-de-groucho-marx/</link>
        <description><![CDATA[<p>Groucho Marx, el marxista más importante del siglo XX Es francamente insólito, por no decir inaudito, que en una época en la cual uno encuentra en Internet tantas enciclopedias y diccionarios de acceso gratuito haya tanta gente que no conozca la obra de ese gran revolucionario llamado Groucho Marx. Groucho Marx fue el marxista más [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p style="margin-bottom: 0in"><img decoding="async" class="recurso_post size-full wp-image-291" alt="Groucho Marx, el marxista más importante del siglo XX" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2011/06/Groucho-Marx.jpg" width="478" height="600" /></p>
<dl>
<dd>Groucho Marx, el marxista más importante del siglo XX</dd>
</dl>
<p style="margin-bottom: 0in">Es francamente insólito, por no decir inaudito, que en una época en la cual uno encuentra en Internet tantas enciclopedias y diccionarios de acceso gratuito haya tanta gente que no conozca la obra de ese gran revolucionario llamado Groucho Marx.</p>
<p style="margin-bottom: 0in">
<p style="margin-bottom: 0in">Groucho Marx fue el marxista más importante del siglo XX. Lenin, Stalin, Mao Tse-Tung, Fidel Castro&#8230; Ninguna de estas figuras ha dejado un legado tan relavante como el de Groucho.</p>
<p style="margin-bottom: 0in"><span id="more-11396"></span></p>
<p style="margin-bottom: 0in">Groucho fue el mejor porque su marxismo no lo sacó de ningún libro. Por el contrario, libros serán escritos acerca de su marxismo, uno que no tiene comparación con el de ese otro Marx llamado Karl.</p>
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<p style="margin-bottom: 0in">En relación con el marxismo de Groucho es usual que uno encuentre disertaciones acerca de su teoría, pero mucho menos abundantes son las que se ocupan de su práctica. Este es un fenómeno común a todos los marxismos, tema sobre el cual no vale la pena detenerse. Sólo sobra decir una cosa: nunca lamentaría que sobre este asunto se extendiera la falta de ignorancia.</p>
<p style="margin-bottom: 0in">
<p style="margin-bottom: 0in">La práctica marxista consiste en liberar a las masas de la opresión que les impide exhibir la dentadura. Las causas inmediatas de esa opresión son de lo más diverso. Entre ellas se cuentan los esfínteres apretados, las dietas sin picante, cierto temor de Dios y, sobre todo, el temor al prójimo y a uno mismo.</p>
<p style="margin-bottom: 0in">
<p style="margin-bottom: 0in">A decir verdad, la causa de la opresión no importa. Lo decisivo es el efecto liberador que proviene de ejercitar los músculos de la cara y también los del vientre pues es sabido que las más distendidas exhalaciones curan los malos humores.</p>
<p style="margin-bottom: 0in">
<p style="margin-bottom: 0in">Como ya se ha dicho todo sobre la práctica, ocupémonos ahora de la teoría.</p>
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<p style="margin-bottom: 0in">No es fácil producir el efecto liberador que hace que las masas muestren los dientes, sus sustitutos o sus cavidades. Para llegar a producirlo, Marx tuvo que abrirse paso entre payasos y bufones con los cuales siempre tiende a confundírsele. Sobre este particular no debe quedar ninguna duda: Marx no fue ningún payaso. Payasos sus seguidores. Su mejor payasada es gritar “¡Marx está vivo!” cada vez que le cantan el <em>Requiem</em>.</p>
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<p style="margin-bottom: 0in">Contrariamente a lo que pensaban muchos de sus contemporáneos, Marx entendió que el trabajo no producía ningún efecto liberador inmediato. Sin embargo, muchos persisten en este error. Fíjense ustedes. Tantos hay que hablan acerca de las <em>condiciones de trabajo</em> pero tan pocos son los que discurren sobre las <em>condiciones de consumo</em>. Si nos enfocaramos en esto último, quizá hasta podríamos llegar a cambiar lo primero. Pero divago.</p>
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<p style="margin-bottom: 0in">La obra de Marx es muy original. Como en tantos otros casos, él fue el primero en hacerla. Como pocos, Marx se dio cuenta de que la raíz de muchos problemas sociales radica en el lenguaje. Si supiéramos usarlo, sabríamos a qué atenernos. Esto es algo que ilustró muy bien con máximas como ésta: “El matrimonio es la mejor institución. Eso si a usted le gusta vivir en una institución.”</p>
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<p style="margin-bottom: 0in">A lo largo de su vida, Marx demostró que el lenguaje nos permite expresarnos de muchas maneras; en otras palabras, que podemos revelar nuestros pensamientos sin estar atados a las formas brutales más o menos conocidas. Algunos ejemplos de su singular franqueza son los siguientes.</p>
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<p style="margin-bottom: 0in">En alguna ocasión una mujer le dijo, “Mucho gusto en conocerlo,” a lo cual Marx le respondió, “el gusto es suyo.” En otra ocasión le dijo a alguien, “yo nunca olvido una cara, pero en su caso será un placer hacer una excepción.”</p>
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<p style="margin-bottom: 0in">Todo esto, desde luego, requiere un poco de ingenio. No todos lo tienen y si lo tienen, puede ser que no lo usen. No importa, dicen algunos, es pura mentira que un órgano se atrofie por falta de uso. “Para la muestra un botón: Si los curas son el órgano de la iglesia, siglos de celibato no le han hecho mella ni a la iglesia ni a los curas.” Puede ser que tengan razón, pero también puede que no.</p>
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<p style="margin-bottom: 0in">Marx no fue, de ningún modo, célibe. En relación con las mujeres, siempre le gustaba ir al grano. Alguna vez le preguntó a una fulgurante estrella si se acostaría con él por un millón de dólares. “¡Un millón de dólares!” exclamó ella con agrado. Marx preguntó luego, “¿Lo haría por un dólar?” “Pero ¿qué clase de mujer cree que soy?” A lo cual Marx le replicó, “Eso ya está establecido. Lo que hago ahora es regatear con usted el precio.”</p>
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<p style="margin-bottom: 0in">Ir al grano, a la raíz de las cosas, era pues una de sus virtudes. Nada de esto contradice su creencia en la verdad de las apariencias. Este era un marxista que no tenía nada de platónico. En un juicio, dijo esto en defensa del acusado: “Este hombre parece un idiota, habla como un idiota y se comporta como un idiota. No se dejen engañar: Es un idiota.”</p>
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<p style="margin-bottom: 0in">Los estudiosos de su teoría llaman a esta manera de razonar <em>paraprosdokia</em> (del griego <em>para</em>, a pesar de y <em>prosdokía</em>, expectativa). Así la llaman los estudiosos porque han sido muchos los que han estudiado. Entre ellos se encuentra el Premio Nobel de Paz y de Literatura Winston Churchill, muy amado y recordado en los Estados Unidos, sobre todo por esta frase: “Los americanos siempre hacen lo correcto, después de que han intentado todo lo demás.” Realmente Churchill no fue Premio Nobel de Paz pero, a juzgar por el significado actual del Premio Nobel, es como si lo hubiera sido.</p>
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<p style="margin-bottom: 0in">Como el otro Marx, Karl, los apuntes de Groucho sobre la política fueron poco sistemáticos. Solamente nos quedan algunas citas dispersas. Se dice que alguna vez dijo, y esto debe ser verdad porque es verdadero, que en una democracia la gente puede salir en la radio y en la televisión burlándose de los políticos y que los políticos también pueden salir en la radio y la televisión burlándose de la gente.</p>
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<p style="margin-bottom: 0in">Algunas de sus máximas, aunque filosóficas, tienen una aplicación directa a los asuntos públicos. En su pensamiento ha quedado retratado el pundonor de una época: “Estos son mis principios. Si no le gustan&#8230; le tengo otros.”</p>
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<p style="margin-bottom: 0in">En suma, estas pocas citas ilustran bien la genialidad de Groucho Marx. Por eso no debería extrañar que todavía haya marxistas de la tendencia Groucho. (Menos usual es encontrar judíos de la tendencia Spinoza. Con un poco de conocimiento de su obra, creo que el futuro de esta tendencia quedaría asegurado, pero esto ya es entrar en otras honduras.)</p>
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<p style="margin-bottom: 0in">Yo no voy a cometer la impropiedad de gritar, “¡Groucho está vivo!” Sin embargo, sí puedo asegurar que <a href="http://www.spiegel.de/international/europe/0,1518,766518,00.html" target="_blank">su espectro recorre Europa</a>.</p>
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<p style="margin-bottom: 0in">Y no es el único.</p>
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<p style="margin-bottom: 0in">😉</p>
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<p style="margin-bottom: 0in">¿Se han dado cuenta de las cosas que la gente escribe y comparte en la Puerta del Sol?</p>
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<p style="margin-bottom: 0in">“Te quiero, pero estoy casado con mi banco.”</p>
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<p style="margin-bottom: 0in">“No hay tanto pan para tanto chorizo.” (En caso de duda, consulte el <a href="http://www.wordreference.com/definicion/chorizo" target="_blank">diccionario</a>.)</p>
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        <author>Juan Gabriel Gomez Albarello</author>
                    <category>Cosmopolita</category>
                <guid isPermaLink="false">http://blogs.elespectador.com/cosmopolita/?p=290</guid>
        <pubDate>Tue, 07 Jun 2011 05:52:33 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Juan Gabriel Gomez Albarello</media:credit>
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