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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Blogs de Suecia | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Domitila Barrios de Chungara (1937-2012)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/ella-es-la-historia/domitila-barrios-chungara-1937-2012/</link>
        <description><![CDATA[<p>No nació al interior de una mina, pero su infancia la vivió toda en ese ambiente ennegrecido de las minas, caracterizadas por el estado deplorable de sus trabajadores y las tantas penurias que en el día a día tendrían que soportar. Nació en la comunidad Catavi, Pulacayo, en la zona del Potosí, donde se ubicaba [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p>No nació al interior de una mina, pero su infancia la vivió toda en ese ambiente ennegrecido de las minas, caracterizadas por el estado deplorable de sus trabajadores y las tantas penurias que en el día a día tendrían que soportar. Nació en la comunidad Catavi, Pulacayo, en la zona del Potosí, donde se ubicaba la mina llamada “Siglo XX”.</p>
<p>Tuvo por padre a un excombatiente de la Guerra del Chaco que luego se convirtió en dirigente sindical Benemérito de la Patria, pero que a la postre acabaría oficiando para la policía minera en la labor de sastre. A los diez años, y debido a las condiciones de insalubridad del sector, la madre morirá, y será la misma Domitila la encargada de ayudar a su padre a velar por el cuidado de sus cinco hermanos menores. Su trabajo en las minas de estaño era el que acostumbraba destinársele a las mujeres, que eran las labores de <em>palliri</em>, encargadas de amontonar las piedras, seleccionarlas y luego hacerlas polvo hasta decantar el mineral.</p>
<p>En 1952, casada ya con un minero, y con quien tendría varios hijos de los once que tuvo en total (y de los cuales cuatro morirían), Domitila comenzó a mostrar su liderazgo cuando pasó a integrar el Comité de Amas de Casa del Distrito Minero Siglo XX, convirtiéndose muy pronto en su secretaria ejecutiva.</p>
<p>Como activista procuró la mejora de los salarios haciendo parte de la Campaña Internacional por el Salario Doméstico, siendo reconocida su frase: “Todas somos amas de casa”. Este comité fue determinante al momento de reunir a las mujeres casadas con mineros en distintas locaciones de todo el país, y el conjunto de tantas voces reunidas conseguiría poner en jaque la dictadura de Víctor Paz Estenssoro, y así también los otros gobiernos autoritarios que tuvo que padecer el pueblo boliviano durante varias décadas.</p>
<p>El Comité sirvió también como un órgano de ayuda a los sindicatos de los mineros que estuvieron durante tanto tiempo luchando para mejorar sus condiciones de trabajo. Para 1967 la ya consagrada portavoz del movimiento es detenida y torturada, incriminándosele de subversiva, luego de haber sobrevivido a la barbarie que acabaría siendo la represión militar ordenada por el dictador René Barrientos Ortuño, cuando envió a las tropas de su ejército a que aplacaran el descontento de los mineros de Catavi y Llallagua, quienes se habían rebelado exigiendo a los dueños de las minas cesarán ya con la desmedida explotación. Y si bien consiguió sobrevivir a la que se conocería después como “La masacre de San Juan”, los golpes que le propiciaron durante sus días en prisión, provocaron que Domitila perdiera el hijo que se gestaba en su vientre.</p>
<p>La misma escena volvería a repetirse muchas veces en diferentes centros mineros, como aquella en la que el general Hugo Banzer Suárez, ya consagrado en el poder, y quien permanecería allí durante casi toda la década de los setenta, envió a un pelotón para que apaciguaran como mejor sabían hacerlo los ánimos caldeados de los ingratos trabajadores. Domitila y otros huelguistas se guarecieron en una mina, pero se vieron obligados a salir cuando Domitila acabó dando a luz a un par de mellizos, uno de los cuales no sobrevivió al ambiente tóxico en que nacería en lo profundo de un socavón.</p>
<p>Una voz que quisieron acallar, y que, al no conseguirlo, lo que lograron sus enemigos fue que se escuchara más fuerte. Domitila gritó. Y fue así como en 1975 tuvo la gran oportunidad de hacerse conocer a nivel mundial, y no desaprovechó la ocasión. Se celebraba en México el Año Internacional de las Mujeres, y siendo la única mujer de clase obrera presente en el evento, Domitila viajaría representando al Comité Minero del Siglo XX para denunciar que la carta magna que fundamentaba las Naciones Unidas, y a la que se suscribía su país, era ciertamente una constitución que parecía favorecer principalmente a los ricos. Sin embargo su discurso se concentró más en la condición de la mujer, destacando la importancia de la igualdad de sexos, para lo cual es preciso entender que la lucha no es contra el hombre, ya que es en pareja que podían hacerle frente al verdadero combate, señalando que ese enemigo finalmente era el mismo sistema, la opresión económica y el dominio capitalista. “La primera batalla a ganar es dejar participar a la compañera, al compañero y a los hijos en la lucha de la clase trabajadora para que este hogar se convierta en una trinchera infranqueable para el enemigo.”</p>
<p>Su participación en este evento logró ponerla en la mira de varias personas que estaban interesadas en contar de primera mano los horrores que tenían que soportar los obreros de las minas bolivianas. <em>Si me permiten hablar… Domitila, una mujer de las minas de Bolivia</em>, de la escritora Moema Viezzer, sería el libro testimonial en el que se recogen las memorias de una mujer que vivió en carne propia los sufrimientos de los mineros, una mujer que nació en la miseria, que perdió a su madre y a varios de sus hermanos a causa de las condiciones de vida de su comunidad, que fue perseguida y tuvo que exiliarse, y que sin embargo mostró siempre un combate pacífico. También se destaca otro libro que recoge otros relatos: <em>¡Aquí también Domitila!</em></p>
<p>En 1978 cuatro mineras reclamaron al gobierno de Banzer que liberara a los mineros y disidentes políticos que tenía presos y les permitieran retornar a sus puestos, que no era mucho pedir, y pedir de paso el regreso del sistema democrático de elecciones en Bolivia. A esta protesta se sumó Domitila, y el puñado de rebeldes serían apoyadas por los sacerdotes Xavier Albó y Luis Espinal, con quienes comenzaron frente al arzobispado de La Paz una discreta huelga de hambre que iría extendiéndose hasta alcanzar las instalaciones del diario <em>Presencia</em>, y a la que en pocos días irían sumándosele otras bocas, y hasta contar a miles de hombres y mujeres que se apostaron en la calle para protestar con hambre. Ante la presión internacional el régimen del general Hugo Banzer Suárez acabaría aceptando las condiciones de los manifestantes, suceso que desencadenó su posterior deceso en el poder.</p>
<p>De nuevo en democracia, ese mismo año Domitila se convierte en la primera mujer en aspirar al puesto de vicepresidenta, siendo la fórmula del líder campesino Casiano Amurrio, que disputó el máximo cargo como representante del partido Frente Revolucionario de Izquierda (FRI). Finalmente en las urnas no saldrían favorecidos, y sin embargo quedaría ya el antecedente de una mujer que abría camino para que otras mujeres se animaran a participar en cargos de elección popular.</p>
<p>En la década de los ochenta Domitila tuvo que huir de su país para exiliarse en Suecia, de donde regresaría un tiempo después para establecerse en Cochabamba, y desde allí apoyar una nueva iniciativa para la fundación de un centro académico que brindara enseñanza a las mujeres más pobres de Cochabamba, y extendiendo su proyecto a la región de Quillacollo.</p>
<p>Es por esto que Bolivia la destaca no solo como una líder sindical sino principalmente como una defensora de los derechos femeninos. Estaba convencida de que Bolivia se liberaría del yugo ancestral que oprimía a su gente y saqueaba a sus tierras, pero esto siempre y cuando supiera reconocer el valor y la importancia de la mujer en esta lucha: “Si la mujer está politizada, si ya tiene formación, desde la cuna educa a sus hijos con otras ideas y los hijos serán otra cosa.”</p>
<p>En el 2004 fundó la asociación política conocida como Movimiento Guevarista. También fue fundadora de la Escuela Móvil de Formación Sindical que lleva su nombre. “Entonces me di cuenta de que en el país hacía falta la formación política. Los mineros estaban solos: los campesinos también. Empecé a dar charlas, era necesario seguir la lucha. Entonces creamos un pequeño grupo que al principio llamamos Escuela Móvil, porque íbamos a un lado y otro. Luego nos hicimos este lotecito, una casita, aquí un cuartico. Y empezamos a trabajar… Evo está en el poder, está alfabetizando al país. Pero la gente necesita la alfabetización política, porque si no sabe dónde hay que ir, cómo hay que ir, entonces no va a poder apoyar nunca, más bien va a estar contra las medidas que va a tomar el gobierno.” Con méritos suficientes, en el 2005 Domitila fue postulada para el Premio Nobel de Paz.</p>
<p>Debido a un cáncer pulmonar, a sus 74 años, Domitila Barrios Cuenca (que ya para el final de su vida no se presentaba como Chungara) no pudo ganarle la batalla a la muerte, y se despide de estas tierras en el año de 2012. El Gobierno de Evo Morales decretó un duelo nacional de tres días, además de concederle de manera póstuma la Orden del Cóndor de los Andes,</p>
<p>y ese mismo año sería inaugurado su busto en el Cementerio General de Cochabamba donde reposan sus restos. La entonces Ministra de Comunicación la despidió en su entierro refiriéndose a ella como “una de las más importantes representantes de la lucha por la democracia en Bolivia.”</p>
<p>En <em>Memorias del fuego </em>Eduardo Galeano la trae a la memoria: “Recuerdo una asamblea obrera, en las minas de Bolivia, hace ya un tiempito, más de treinta años: una mujer se alzó, entre todos los hombres, y preguntó cuál es nuestro enemigo principal. Se alzaron voces que respondieron “El imperialismo”, “La oligarquía”, “La burocracia”… Y ella, Domitila Chungara, aclaró: ‘No, compañeros. Nuestro enemigo principal es el miedo, y lo llevamos adentro’. Yo tuve la suerte de escucharla. Nunca olvidé.”</p>
<p><img fetchpriority="high" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-90632" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2022/07/258.-DOMITILA-BARRIOS-DE-CHUNGARA-2.jpg" alt="DOMITILA BARRIOS DE CHUNGARA" width="273" height="185" /></p>
<p>&nbsp;</p>
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        <author>Milanas Baena</author>
                    <category>Ella es la Historia</category>
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        <pubDate>Fri, 12 Jan 2024 18:53:35 +0000</pubDate>
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        <title>Totó la Momposina (1940)</title>
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        <description><![CDATA[<p>En la aldea de Talaigua existe un pueblito ubicado al interior de una isla situada en el descomunal río Magdalena, ese río que nace en los Andes y desemboca en el Mar Caribe. El pueblito tiene el nombre de Mompox, y de allí que Sonia Bazanta Vides haya elegido el seudónimo de “Momposina”. Ella es [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p>En la aldea de Talaigua existe un pueblito ubicado al interior de una isla situada en el descomunal río Magdalena, ese río que nace en los Andes y desemboca en el Mar Caribe. El pueblito tiene el nombre de Mompox, y de allí que Sonia Bazanta Vides haya elegido el seudónimo de “Momposina”. Ella es una mezcla racial de aborígenes y españoles, cuando en el siglo XVI los indígenas rehuyeran a los conquistadores refugiándose en lo más profundo de los bosques, pero en años posteriores conseguirían mezclarse, comenzando de esta manera una nueva cultura sincrética, nutrida de dos mundos. Esta identidad pudo reconocerla siempre la cantautora colombiana: “La música que yo hago tiene sus raíces en una raza mixta; siendo africana e india, el corazón de la música es completamente percutiva.” Y es que estos ritmos de los tambores no sólo se alojaban en sus genes ancestrales, ya que los encontraría en la primera línea sanguínea junto al par de músicos que fueron sus padres. Así mismo la música en su familia tanto por vía materna como por vía paterna se remonta a varias generaciones. El abuelo Bazanta era un experto en el clarinete y director de una banda en Magangué, su padre era percusionista y su madre cantante y bailarina. De esta forma toda su familia vivía en torno a los ritmos de la música de la costa Caribe, siendo ella el fruto más fino de una dinastía que alcanzaría su fulgor toda vez que fuera la receta perfecta, el conjunto y el bagaje de un conocimiento legendario, y que desde muy joven quiso explayar al permitirse recorrer los distintos parajes de la costa Atlántica, indagando y conociendo de los pueblos caribeños las distintas formas de hacer música, así como sus tradiciones y costumbres propias. Momposina era ya una prometedora cantante y bailarina, contaba con la belleza, la fuerza y el talento, y ahora lo único que quedaba era pulir ese diamante en bruto hasta lograr sacarle todo el brillo. En Talaigua tendría a Ramona Ruíz como su mentora. Se trataba de una cantadora y voz líder del Chande, que eran las fiestas de la comunidad, y cuyos bailes interpretaría años más tarde Totó la Momposina sobre los escenarios de todo el mundo. Siendo todavía una adolescente, Totó integra una banda familiar que cobró cierta notoriedad a nivel local, ya que solían hacer apariciones frecuentes en <em>Acuarelas, </em>un conocido programa televisivo que se emitía cada sábado y en el que la familia bailaba al son del mapalé, el bullerengue y la cumbia. Por esos años Colombia estaba viviendo un conflicto que luego sería conocido como el período de La Violencia, donde liberales y conservadores se asesinaban por montones, y sería debido a este conflicto que la familia de los Bazanta Vides tuvo que mudarse a Barrancabermeja. Era un ambiente de terror, y en su infancia era común que Totó se topara en las calles con los muertos que habían dejado los tiroteos recientes, por lo que la familia tuvo que trasladarse a Villavicencio y un tiempo después instalarse finalmente en la capital. Su madre quiso mantener encendida la llama de la música, por lo que llevaría consigo todo el arsenal de instrumentos autóctonos del Caribe, e hizo de su casa en el barrio Restrepo un espacio de encuentro donde acudían los más prestantes músicos del folklor Caribe y que residenciaban en Bogotá. Tal es el caso de Pacho Galán, Lucho Bermúdez, Aníbal Vásquez, Los Gaiteros de San Jacinto, entre otros. Su hogar también sirvió de hogar para estudiantes que provenían de la costa y que no tenían dónde alojarse o a quién acudir. Totó estudió en el conservatorio de la Universidad Nacional de Colombia y luego de su graduación comenzaría a darle forma a su producto propio. Combinó sus raíces y revitalizó los ritmos de la gaita, el porro, el sexteto y la chalupa. Supo integrar a sus espectáculos el sensual y cadente baile de la cumbia con el colorido de sus trajes, mezcla de la cultura indígena y española. La danza sugiere un cortejo en donde las mujeres sostienen una vela encendida en una de sus manos mientras los hombres esperan por su encuentro cercándolas en un corrillo. Sería así como su propuesta permitió que su país y el mundo entero se enterara de una pieza de arte que hasta el momento parecía desconocida. Fue ella quien hizo conocer la cumbia en todo el mundo, y su música estuvo acompañada por las letras tradicionales que expresaban las costumbres y el repertorio oral de los pueblos caribeños, acabando de darle forma a un producto genuino y digno de ser reconocido en todo el mundo. Su música se fue a recorrer los distintos países y junto a su grupo musical se iría de gira por Polonia, Suecia, Yugoslavia, Inglaterra, la Unión Soviética, la República Democrática Alemana y también en Alemania Occidental. En 1982 Gabriel García Márquez la invitó junto a una comitiva cultural para que lo acompañara durante la premiación del Premio Nobel en la ciudad de Estocolmo. Muchos creían que la comitiva pudiera resultar ridiculizada, pero contrario a esto gozó de la aceptación del público que disfrutó con un espectáculo que les ofrecía la música decantada de los pueblos del Caribe colombiano. Ese mismo año grabó un disco en Francia, <em>Totó la Momposina y sus tambores, La Colombie,</em> y se matriculó en la Universidad de La Sorbona, en París, para luego viajar a Centroamérica y profundizar sus estudios en Santiago de Cuba. En 1989 lanza un álbum patrocinado por el colectivo boliviano <em>Boliviamante, </em>y en 1991 participa de varios festivales en diversos países tales como Japón, Canadá, España, Finlandia y también en México, donde se presentó en los festivales de Cervantino de Guanajuato y en el de La Música del Caribe en Cancún. Pero sería en 1993 por medio de la fundación Peter Gabriel y el sello discográfico Real World Records cuando el álbum <em>La Candela Viva </em>vería la luz, y con este gran éxito el pleno reconocimiento mundial de la música que mejor sabía interpretar el folklor colombiano. En 1992 viaja a Sevilla para representar a Colombia en la Feria Mundial, y de la mano de MTM Colombia publicará dos álbumes de gran éxito: <em>Carmelina </em>de 1995 y <em>Pacantó </em>de 1998. En 1999 es galardonada con los Congos de Oro del Festival de Barranquilla en la categoría “Lo nuestro”, premio con el que volvería a alzarse una década después. Para 2002 es nominada al Premio Grammy Latino en la categoría Mejor Álbum Tropical Tradicional por <em>Gaitas y Tambores. </em>En el 2006 se le distinguió con el premio a la trayectoria del Festival Womex, que “rinde homenaje a los artistas que han desarrollado un trabajo destacado de influencia en la vida cultural de su país y con proyección al mundo entero.” Para el 2009, con el apoyo de Astar Artes, lanza su álbum <em>La bodega, </em>y al año siguiente sería invitada a participar de la conmemoración del Bicentenario de Argentina, donde se reunirá con un selecto grupo de músicos latinos. En 2013 se le otorgó el Premio Grammy Latino Especial a la Excelencia Musical, y que le concedieron como un reconocimiento a su trayectoria excepcional y a su importante contribución artística. Dos álbumes más recientes: <em>Tamborero </em>con Real World Records, y del 2014 <em>El asunto, </em>con la producción de Sony Colombia. A lo largo de su carrera se ha reunido con personajes notables y con quienes ha compartido canciones y espectáculos: Gilberto Gil, Calle 13, Pablo Milanés, Jorge Celedón, Manu Chau, Carlos Vives y León Gieco, por citar algunos. En el 2017 la Universidad Pedagógica Nacional de Colombia le concede el título de Doctora Honoris Causa. Totó la Momposina es reconocida, sin dudarlo, como una de las figuras más importantes y representativas de Colombia.</p>
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        <author>Milanas Baena</author>
                    <category>Ella es la Historia</category>
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        <pubDate>Fri, 31 Mar 2023 21:42:29 +0000</pubDate>
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