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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Blogs de sexualidad | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Lolita (1955)</title>
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        <description><![CDATA[<p>Es todavía una niña, pero ya despierta el encanto, la fascinación y el poderío atrayente de toda una mujer. Será la ingenuidad de su mirada pícara, o sus senos ya desarrollados, o tal vez la agudeza de su intelecto, pero todo en ella la hace parecer una mujer íntegra, adulta… Sin embargo no es así, [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p>Es todavía una niña, pero ya despierta el encanto, la fascinación y el poderío atrayente de toda una mujer. Será la ingenuidad de su mirada pícara, o sus senos ya desarrollados, o tal vez la agudeza de su intelecto, pero todo en ella la hace parecer una mujer íntegra, adulta… Sin embargo no es así, y de muchas formas Lolita no dejará tampoco de ser una niñita, y es quizás esta mezcla genuina de inocencia y sensualidad la que enloquece a algunos hombres mayores que no pueden resistirse a su embrujo. Es el caso de Humbert Humbert, seudónimo empleado por un profesor inglés de literatura francesa de 40 años, que desde la prisión redacta sus memorias para explicar cómo fue que llegó a estar en esa cárcel, y antes de morir de una trombosis coronaria le compartirá a su psicólogo John Ray, Jr. aquel escrito que detalla sus tribulaciones y que tituló <em>Lolita o la confesión de un viudo blanco. </em>Humbert alquila una habitación a la viuda Charlotte Haze, quien vive de rentar algunos cuartos disponibles en su casa, y que vela por la crianza de su hija Dolores, una mujercita exultante de gracia y belleza que apenas llega a la edad de los 12 años. Humbert es proclive por naturaleza a desatar una pasión sexual por las menores, una pedofilia a la que no podrá evadirse toda vez conozca a la intrépida y coqueta muchachita que será entonces su perdición, su obsesión y delirio. Tanto es así que el profesor se las arreglará para enamorar a la madre y hasta casarse con ella, únicamente con el afán de permanecer lo más cerca posible de aquello que fuera su verdadero deseo: poseer a Dolores. Durante un paseo de campo Lolita conocerá a Clare Quilty, con quien tendrá su primer encuentro sexual, y que luego reaparecerá en su vida cuando más lo necesite. Al regresar a casa su madre ha muerto, y en adelante será el profesor quien se hará cargo de la menor, emprendiendo un largo peregrinar por distintos rincones de Estados Unidos, pasando las noches en albergues de mala muerte y sin permitirle a la joven la posibilidad de ingresar a una escuela. En una situación de extrema necesidad, Lolita no tendrá más remedio que obedecerle a ese hombre mayor que no sólo parece su padre sino también su amante, como en una especie de relación incestuosa de la que no puede escapar. Durante dos años Humbert mantendrá un vínculo emocional con su Lolita, y así también llevarán una intensa vida sexual a la que Lolita no encuentra cómo negársele. Cada vez que ella intenta dejar a Humbert, éste la amenaza con enviarla a una correccional en donde según él pasará hasta el último de sus días. Finalmente Clare Quilty regresará para ayudarla a escapar, y juntos se mudarán a Alaska, para establecerse en una nueva vida donde nadie conozca de su pasado. La joven Dolores comienza a trabajar como mesera de un restaurante, y es allí en donde conoce a quien se convertirá en su esposo, el señor Richard Schiller. A sus 17 años Lolita tendrá un reencuentro con Humbert. Éste venía buscándola desde hacía un tiempo porque tenía planes de recuperarla en su vida, reiniciar su aventura de amor, pero ella se encuentra embarazada y lo que menos le interesa es volver a su vida pasada al lado de ese hombre. Humbert desea saber de todas formas quién fue la persona con la que huyó años atrás, y Lolita no tiene reparos en afirmarle que en efecto se trató de Clare Quilty. Cegado por los celos, Humbert asesina al amante de su idílica musa, y es así como acabará confinado tras las rejas. La historia de Lolita acabará en tragedia cuando ésta dé a luz un niño que no pudo alumbrar, el día en que celebramos la Navidad, y unas horas después también a ella se le apagará la vida. Para 1953, tras cinco años de estar escribiendo las desventuras de la joven seductora, Vladimir Nabokov presentó su novela bajo un seudónimo, pero sus manuscritos serían rechazados una y otra vez. Después de varias negativas el autor consigue que en 1955 una casa editorial parisina de literatura erótica le publicara su novela. La editorial tenía una reputación de publicar contenidos pornográficos, y la novela <em>Lolita </em>sería calificada como la relación sexual de un “depravado” con su hijastra. El mismo Nabokov describe a su personaje principal como “una persona odiosa”. El nombre del autor apareció en la portada, y el libro contaría con la censura de ingleses y franceses que prohibieron su difusión y venta. Para 1958 aparece por primera vez en Estados Unidos, y nueve años más tarde el propio autor traduce su obra al ruso para publicarla en el idioma de su país de origen. Nacionalizado estadounidense, Nabokov describió una trama que para muchos se trata de una obra maestra de la literatura universal contemporánea, atreviéndose a encarnar el romanticismo y el erotismo en medio de una relación pecaminosa, indagando en los valores morales de la sociedad y en las patologías humanas de todos los tiempos. A pesar de que <em>Lolita </em>es su obra más conocida, Nabokov publicó diecinueve novelas, en las cuales seis de ellas tendrán cierta relación con el asunto de la sexualidad manifestada a temprana edad. Podría ser que esta historia de Dolores Haze se vio influenciada por el secuestro de una niña de unos 11 años, de la cual el escritor habría tenido noticia; un hombre de mediana edad que se enamoró de esta niña hasta el punto de llegar a secuestrarla. Fuera como sea, Lolita empezaría a tomar protagonismo en la cultura universal como aquella niña imposible de evadir. En 1962 la novela fue adaptada al cine por el propio Nabokov, y su realizador Stanley Kubrick tendría que rodar su película eligiendo a una niña un poco mayor que la sugerida por el libro, evitando así los esperados escándalos. Así mismo fue y sigue siendo escandalosa la novela de este autor, que por medio de las palabras construyó un personaje que existe en cada sitio, una niña que, sin dejar de serlo, cuenta desde su adolescencia con las facultades propias de una mujer letal.</p>
<p><img fetchpriority="high" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-80451" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/11/128.-LOLITA.jpg" alt="LOLITA" width="297" height="271" /></p>
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        <author>Milanas Baena</author>
                    <category>Ella es la Historia</category>
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        <pubDate>Fri, 16 Jul 2021 08:03:00 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Lolita (1955)]]></media:description>
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        <title>Hagamos el amor y no la guerra</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/sexo/follamos-luego-existimos/hagamos-el-amor-y-no-la-guerra/</link>
        <description><![CDATA[<p>Existe una gran parte de la población a la que simplemente le hace falta hacer el amor. Ese acto que va mucho más allá de follar, pero que tiene la misma finalidad: darnos felicidad. Sí, es hora de hacer el amor con el mismo placer con el que follamos. Es hora de unirnos para complementarnos con [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p dir="ltr"><strong>Existe una gran parte de la población a la que simplemente le hace falta hacer el amor.</strong> Ese acto que va mucho más allá de follar, pero que tiene la misma finalidad: darnos felicidad.</p>
<p dir="ltr"><img decoding="async" class="alignleft size-large wp-image-147" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2016/06/fotoarticulo-1024x422.jpg" alt="fotoarticulo" width="1024" height="422" /></p>
<p dir="ltr"><strong>Sí, es hora de hacer el amor con el mismo placer con el que follamos.</strong> Es hora de unirnos para complementarnos con nuestras diferencias, no solo en la cama.</p>
<p dir="ltr">Ya hemos vivido muchas clases de guerras; no solamente en Colombia, sino en todo el planeta. <strong>Entre ellas, una lucha de sexos y prejuicios que ha convertido a cientos de mujeres en las llamadas “feminazis” y ha fortalecido la herencia machista en los hombres, en cambio de atenuarla.</strong></p>
<p dir="ltr">Es hora de entender que vivimos en un mundo evolucionado con ideas nuevas y personas nuevas, que creen que ser liberados no es ser putos, que está bien ser heterosexual y tener una familia sin hijos, u homosexual y quererlos tener.</p>
<p dir="ltr"><strong>Hagamos el amor y digámosle a esas personas que acostumbran a resolverlo todo a través de cualquier acto violento, en cambio de escuchar o establecer el diálogo; que hagan el amor.</strong></p>
<p dir="ltr">No queremos ser más presas de la intolerancia y la doble moral y de esta pelea que nos acostumbró a gritar y a luchar antes que hablar. <strong>Porque hoy millones de personas están dispuestas a coexistir en armonía y hacer valer su libertad sexual, su orientación sexual y sus derechos, sin irse a los extremos.</strong></p>
<p dir="ltr">Hoy en nombre de todos ellos, invitamos a los que aún no están dispuestos a ceder, que intenten hacer el amor y no la guerra.</p>
<p dir="ltr"><strong>Merecemos vivir en un mundo mejor, capaz de aceptarnos a todos como somos. Un mundo donde la gente pueda expresarse sin miedos, donde los desacuerdos se resuelvan con argumentos y no con enfrentamientos o represión.</strong></p>
<p dir="ltr">Hagamos el amor con todos, en todo momento. Olvidemos las taras mentales con las que crecimos y hagamos el acto de paz más grande que podemos hacer que es convivir y respetar todas las diferencias de las personas que nos rodean.</p>
<p dir="ltr"><strong>Es es hora de bajar las armas más peligrosas que son las ideas de odio. Y comenzar a disfrutar de toda la variedad de pensamientos que tiene cada ser humano de esta tierra, sin dejar de follar sus cuerpos de vez en cuando.</strong></p>
<p><em>Escrito por Alejandra Garavito.</em></p>
<p dir="ltr"><strong>Únete a nuestra evolución sexual:</strong></p>
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<p dir="ltr">
]]></content:encoded>
        <author>Charla con HAMBRE</author>
                    <category>Follamos, luego existimos</category>
                <guid isPermaLink="false">http://blogs.elespectador.com/charla-con-hambre/?p=148</guid>
        <pubDate>Thu, 30 Jun 2016 21:47:40 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Hagamos el amor y no la guerra]]></media:description>
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        <title>Follamos, luego existimos.</title>
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        <description><![CDATA[<p>El sexo no es solo un acto capaz de crear vida. Este performance reproductivo al que románticamente hemos llamado “hacer el amor”, es uno de los placeres de esta tierra que nos hace sentir más vivos. Pero ¿por qué algo tan instintivo, se ha llenado de tabúes y se ha idealizado a niveles insospechados? Gracias [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p dir="ltr"><strong>El sexo no es solo un acto capaz de crear vida.</strong> Este performance reproductivo al que románticamente hemos llamado “hacer el amor”, es uno de los placeres de esta tierra que nos hace sentir más vivos.</p>
<p dir="ltr"><img decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-20" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2016/03/hambre_41-1024x401.jpg" alt="hambre_4" width="1024" height="401" /></p>
<p dir="ltr"><span id="more-9"></span></p>
<p><strong>Pero ¿por qué algo tan instintivo, se ha llenado de tabúes y se ha idealizado a niveles insospechados?</strong></p>
<p>Gracias a la falta de educación, a la educación distorsionada, a las películas, a la publicidad y en general a una sociedad tapada. Hombres y mujeres han sufrido las frustraciones que conlleva ser un ser sexual. Por ejemplo, hemos creído por años que “el tamaño importa”, que existen mujeres incapaces de tener orgasmos así estén físicamente preparadas para tenerlos. Que el sexo debe durar toda la noche. Que masturbarse es un acto prohibido, aunque irónicamente se diga que “el que niega la paja niega la madre”. <strong>Hemos crecido creyendo que el sexo tiene que ser tan sexy como en Hollywood, o salvaje como en las películas porno: sin mucho diálogo, incoherente y por todos los agujeros. </strong>Y que todas las mujeres debemos estar dispuestas a todo, por todos los lados. Que todos los hombres deben ser supermachos. Que el sexo lésbico es el único acto gay atractivo y socialmente aceptado. Y como si fuera poco, que para comprar un producto sexual hay que ser un perdedor o una persona demasiado “open mind”.</p>
<p dir="ltr"><strong>Nosotros mismos nos hemos encargado de llenar de mitos uno de nuestros actos más naturales. </strong>Y lo hemos rodeado de estereotipos, prohibiciones, frustraciones, embarazos no deseados, enfermedades, traumas y muchas otras desgracias.</p>
<p dir="ltr">Es por eso que es hora de sacar el sexo de la cama y llevarlo a la mesa. Porque es hora de hablar abiertamente de la importancia del acto sexual tal y como es. <strong>Hoy todos: heterosexuales, homosexuales, bisexuales, transexuales, pansexuales, asexuales, etc. Tenemos la oportunidad de dejar la ignorancia de lado para comenzar a disfrutar mucho más de nuestra sexualidad.</strong></p>
<p>Es hora de sentirnos plenos y libres con nuestros cuerpos, nuestras fantasías, nuestras parejas y ser mejores seres humanos para esta sociedad.</p>
<p>Es hora de follar sin prejuicios porque es natural. Porque todos los animales lo hacen y nosotros somos animales.<strong> Sí, follemos por placer, por curiosidad, por amor, por ocio. </strong>Follemos porque es saludable para nuestro cuerpo y nuestra mente.</p>
<p dir="ltr">Pero comencemos por el principio. Entendiendo que somos nosotros los que tenemos la responsabilidad de tomar las riendas de nuestra sexualidad. Es decir, no solo follemos. <strong>También autofollémonos.</strong> <strong>Y sobre todo eso.</strong> Porque solo a partir del autoconocimiento y la exploración de nuestros propios genitales y las partes más sensibles de nuestros cuerpos, estaremos mejor preparados para conocer otros.</p>
<p>Hagámoslo ahora mismo. Pero hagámoslo divertido, con confianza, con amor por nosotros mismos. Mirémonos a un espejo, observemos nuestros órganos sexuales, toquémonos, amemos cada parte, así como queremos y cuidamos el resto de nuestro cuerpo. Cuidemos nuestro clítoris, vagina, pene, bolas, ano y mantengámoslos ejercitados y saludables.</p>
<p><strong>Amémoslo a él, a ella, a ellos, pero sobre todo, amémonos a nosotros mismos.</strong> Y aunque estemos grandes para actuar como niños. Exijamos nuestro derecho a jugar y a usar juguetes. Aprendamos a manejar un vibrador, un masturbador, un lubricante, unas bolitas chinas y entrenemos nuestros músculos pélvicos y nuestros orgasmos.</p>
<p><strong>Follemos para existir, pero sobre todo para darle significado a nuestra existencia.</strong></p>
<p><strong><em>Escrito por Alejandra Garavito.</em></strong></p>
<p dir="ltr"><strong>Únete a nuestra evolución sexual:</strong></p>
<p dir="ltr"><a href="https://www.instagram.com/hambreshop/">https://www.instagram.com/hambreshop/</a></p>
<p dir="ltr"><em><a title="Hambre / F♥ck Shop" href="http://hambreshop.com/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Hambre / F♥ck Shop</a></em></p>
<p dir="ltr">
]]></content:encoded>
        <author>Charla con HAMBRE</author>
                    <category>Follamos, luego existimos</category>
                <guid isPermaLink="false">http://blogs.elespectador.com/charla-con-hambre/?p=9</guid>
        <pubDate>Mon, 28 Mar 2016 22:00:33 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Follamos, luego existimos.]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Charla con HAMBRE</media:credit>
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        <item>
        <title>Hablemos de la &amp;#8220;paja&amp;#8221;</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/apuntes-de-ciencia/hablemos-de-la-paja/</link>
        <description><![CDATA[<p>Según una encuesta hecha en nuestro país por la compañía farmacéutica Pfizer (escuchar entrevista), solo cuatro de cada diez hombres usa condón. Si uno elucubra más allá de este dato podría obtener una cifra aún mas alarmante pues la promiscuidad en el mundo es el pan de cada día; es probable que uno o dos de esos [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center"><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter" alt="" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2013/04/Martin_Van_Maele_-_La_Grande_Danse_macabre_des_vifs_-_33.jpg" width="292" height="390" /></p>
<p>Según una encuesta hecha en nuestro país por la compañía farmacéutica Pfizer (<a title="Entrevista" href="http://www.caracol.com.co/audio_programas/llevar/solo-cuatro-de-diez-hombres-usan-condon-andres-zapata-medico-de-la-universidad-nacional-gerente-medico-de-pfizer/20100920/llevar/1360526.aspx" target="_blank">escuchar entrevista</a>), solo cuatro de cada diez hombres usa condón. Si uno elucubra más allá de este dato podría obtener una cifra aún mas alarmante pues la promiscuidad en el mundo es el pan de cada día; es probable que uno o dos de esos cuatro que no usan el &#8220;forrito&#8221; tienen relaciones sexuales con más de una mujer. Cuando escuché la noticia pensé que lo mejor para la humanidad en términos de salubridad era recurrir a la masturbación pero francamente esa opción es casi imposible para mí en plena segunda década de mi vida; creo que tampoco para ustedes lo es. Lo cierto es que la masturbación es tal vez la práctica sexual más saludable de todas. Con excepción de la adicción y la práctica conjunta con el voyeurismo, exhibicionismo y el acoso.<span id="more-26674"></span></p>
<p>Estudié mi bachillerato en un colegio adventista obviamente con un enfoque particular de las vivencias de la juventud. En esa clase, el profesor comenzó a hablar de la &#8220;paja&#8221; como aberración sexual. Mencionaba que no sólo perturbaba la mente disminuyendo la memoria, sino que también disminuía la visión y podía generar esterilidad. Por obvias razones sabrán que quedé frío y aterrado al escuchar lo que una figura de autoridad me decía. En lo único que podía pensar era en que tal vez recibiría el castigo de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/On%C3%A1n">Onán por practicar el &#8220;coitus interruptus&#8221;</a>, muy pronto Dios haría que la tierra me tragara. Hay un antes y un después de mi adolescencia a partir de ese día. No porque la práctica hubiera cesado, sino por el terror que le imprimió a cada una de las sesiones. Lo peor fue que difundí la información entre allegados quienes también se mostraron estupefactos.</p>
<p>Hoy tengo muy buena memoria, pero sufro de miopía. ¿Habrá sido consecuencia de ello?. Para los años siguientes fui encontrando valiosos aportes que me tranquilizaron un poco, aún cuando no provinieran de peritos en la materia. Sus frases usuales eran &#8220;<b>el que niega la paja, niega la madre&#8221;, &#8220;una paja al año no hace daño&#8221;, &#8220;¿quién no tiene pelos en la mano?&#8221;</b> entre otras.</p>
<p>Hoy, ya habiendo conocido las mieles del sexo en pareja y pasado las oleadas de la adolescencia puedo detenerme en este tema con más frialdad y con un poquitico menos de calentura. Los estudios sugieren que el 94% de los hombres se masturban durante toda su vida con una frecuencia variable que tiene su cumbre en la pubertad. Las mujeres no se quedan atrás, son bastante más reservadas con el asunto y eso lo he comprobado. Sin embargo se sugiere que del 85% al 93% de las mujeres se masturban y de ello viene hablando el sexólogo Havelock Ellis desde el siglo XIX. Si bien este ha sido un tema tabú por años, la sociedad actual está más dispuesta a tratarlo con más normalidad. No así en Indonesia, donde la masturbación masculina o femenina se castiga con la muerte por la horca.</p>
<p>Los sexólogos en general se han puesto de acuerdo en afirmar que la práctica de la masturbación reduce la tensión y puede enriquecer su vida sexual; tiene un <a href="http://www.abcdelbebe.com/embarazo/segundo-trimestre/desarrollo/las-mujeres-se-masturban-durante-el-embarazo" target="_blank">gran valor gratificante y en mujeres embarazadas</a> que lo practican mejora la dinámica del parto, disminuye la probabilidad de padecer de disfunciones y por supuesto con un 100% de efectividad usted no se contagiará de infecciones de transmisión sexual.</p>
<p>A pesar de mi miopía, sé que lo que el profesor le decía a la clase hace parte de la cultura popular y en el caso de las religiones se tienen como máximas verdaderas aún cuando carezcan de evidencias (en realidad yo soy miope porque casi toda mi familia lo es) con el fin de atemorizar a los jóvenes y mantener limpias las almas. No hace falta decir que en esa misión han fracasado.</p>
<p>Sin embargo, <a href="http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19016689">algunos estudios sugieren que existe una relación entre el cáncer de próstata y la práctica autocomplaciente a temprana edad</a>. Por el contrario, cuando la práctica se realiza en la quinta década parece ser protectora contra la enfermedad. Adicionalmente a esto, no falta el hombre que en el desespero de su soledad <a href="http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19764681">manipula su miembro de manera salvaje y lo fractura</a>.</p>
<p>Pues bien, para terminar y dejar de escribir tanta &#8220;paja&#8221;, la masturbación es un hecho por estadística casi inevitable. Si usted está en su adolescencia, no se preocupe por esas ganas, por el contrario ofrézcales alivio. Llegará el momento de su vida en el que poco a poco se irá remplazando por el exquisito e inmejorable sexo en pareja. Nada mejor que compartir el deseo con la persona que te atrae y amas. Aunque, unas &#8220;pajitas&#8221; al año no hacen daño.</p>
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<p><iframe loading="lazy" title="Weeds - Como hacerse una paja" width="500" height="375" src="https://www.youtube.com/embed/5f4lo7RTaRw?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe></p>
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        <author>Santiago Franco</author>
                    <category>Apuntes de Ciencia</category>
                <guid isPermaLink="false">http://blogs.elespectador.com/apuntes-de-ciencia/?p=92</guid>
        <pubDate>Sun, 07 Apr 2013 13:00:19 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Hablemos de la &#8220;paja&#8221;]]></media:description>
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