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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Blogs de Sequía | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Día Mundial del Medio Ambiente: el reto de combatir la sequía en Latinoamérica</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/dia-mundial-del-medio-ambiente-el-reto-de-combatir-la-sequia-en-latinoamerica/</link>
        <description><![CDATA[<p>Día Mundial del Medio Ambiente: el reto de combatir la sequía en Latinoamérica por&nbsp;Yvette Sierra Praeli&nbsp;en 5 junio 2024 América Latina vivió&nbsp; un año de sequías en 2023.&nbsp;Reducción en las precipitaciones, temperaturas superiores a la media y olas de calor recurrentes provocaron graves sequías en varios países de la región. En varias naciones esa situación [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<h1 class="wp-block-heading"><br>Día Mundial del Medio Ambiente: el reto de combatir la sequía en Latinoamérica</h1>



<p>por&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/by/yvette-sierra-praeli/">Yvette Sierra Praeli</a>&nbsp;en 5 junio 2024</p>



<p><a href="https://www.facebook.com/sharer/sharer.php?u=https%3A%2F%2Fes.mongabay.com%2F2024%2F06%2Fdia-mundial-del-medio-ambiente-el-reto-de-combatir-sequia-latinoamerica%2F" target="_blank" rel="noreferrer noopener"></a><a href="https://www.linkedin.com/shareArticle?mini=true&amp;url=https%3A%2F%2Fes.mongabay.com%2F2024%2F06%2Fdia-mundial-del-medio-ambiente-el-reto-de-combatir-sequia-latinoamerica%2F&amp;title=D%C3%ADa%20Mundial%20del%20Medio%20Ambiente:%20el%20reto%20de%20combatir%20la%20sequ%C3%ADa%20en%20Latinoam%C3%A9rica" target="_blank" rel="noreferrer noopener"></a><a href="%20el%20reto%20de%20combatir%20la%20sequ%C3%ADa%20en%20Latinoam%C3%A9rica" target="_blank" rel="noreferrer noopener"></a><a href="emailArticle()"></a><a href="https://es.mongabay.com/2024/06/dia-mundial-del-medio-ambiente-el-reto-de-combatir-sequia-latinoamerica/#"></a></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><em>Desde 1972, la Asamblea General de las Naciones Unidas estableció que cada 5 de junio se conmemore el Día Mundial del Medio Ambiente. Para este 2024, la jornada está dedicada a reflexionar sobre la restauración de las tierras, la urgencia de detener la desertificación y fortalecer la resiliencia a la sequía.</em></li>



<li><em>Desde el año 2000, el número y la duración de los períodos de sequía han aumentado un 29 % y, de no cambiar esta tendencia, la situación afectará a más de tres cuartas partes de la población mundial para el 2050.</em></li>



<li><em>Países como Chile, Brasil y México enfrentan sequías prolongadas, mientras que naciones como Ecuador y Colombia tienen períodos de sequía influenciados, principalmente, por fenómenos climáticos como El Niño.</em></li>
</ul>



<p><strong>América Latina vivió&nbsp; un año de sequías en 2023.</strong>&nbsp;Reducción en las precipitaciones, temperaturas superiores a la media y olas de calor recurrentes provocaron graves sequías en varios países de la región. En varias naciones esa situación ha persistido durante los primeros seis meses de este 2024.</p>



<p>El informe&nbsp;&nbsp;<em><a href="https://library.wmo.int/viewer/68895/?offset=#page=19&amp;viewer=picture&amp;o=bookmark&amp;n=0&amp;q=">Estado del clima en América Latina y El Caribe 2023</a>,&nbsp;</em>de la Organización Meteorológica Mundial, señala que casi todo México, el centro de Chile, el Altiplano, la parte occidental y oriental de la Amazonía, los Andes centrales y meridionales, así como buena parte de Centroamérica, la zona central de Venezuela y las Guyanas fueron afectadas por sequías severas. Otros países como Cuba, República Dominicana y Haití padecieron eventos de escasez hídrica más moderados, pero en general, la mayoría de los países han padecido los efectos del estiaje.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_247057"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/10/29104903/Sequia-Amazonas-Marizilda-Cruppe-Greenpeace-2.jpeg" alt="" class="wp-image-247057" /><figcaption class="wp-element-caption">La imagen muestra el impacto de la sequía que afectó la Amazonía en el año 2023. Foto: Marizilda Cruppe / Greenpeace.</figcaption></figure>



<p>“El 2023 fue un año marcado por el Fenómeno El Niño y los tres años consecutivos anteriores tuvimos La Niña. Ambos causaron problemas de sequías en diferentes partes de América Latina. A ello se suma el cambio climático, los malos manejos de los recursos hídricos y actividades humanas como la deforestación que incrementan los problemas de la sequía”, señala al oceanógrafo&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2023/06/efectos-de-el-nino-calentamiento-global-entrevista-juan-nieto/">Juan José Nieto</a>, ex director del Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño (Ciifen).</p>



<p>Para este 2024, señala Nieto, se espera la presencia de La Niña a partir del segundo semestre, lo que significa un cambio de temperaturas principalmente para&nbsp; países como Chile, Ecuador, Colombia y los de Centroamérica que presentarán dificultades por las sequías.</p>



<p>Según la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación,&nbsp;<strong>el número y la duración de los períodos de sequía han aumentado un 29 % desde el año 2000.</strong>&nbsp;De no cambiar esta tendencia,&nbsp; la situación podría afectar a más de tres cuartas partes de la población mundial para el 2050.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_248924"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/01/27000901/Ecuador_Alexis-Serrano_FOTO-3.jpg" alt="" class="wp-image-248924" /><figcaption class="wp-element-caption">En agosto, cuando normalmente es época de sequía extrema, esta laguna aún tiene agua suficiente hasta inicios del siguiente año, cuando vendrán las nuevas lluvias. Crédito: Alexis Serrano.</figcaption></figure>



<p>Por eso, las Naciones Unidas han decidido dedicar el Día Mundial del Medio Ambiente 2024, que se conmemora este 5 de junio, a reflexionar sobre este fenómeno que afecta, por lo menos, a la mitad de la población mundial y que ha generado que el 40 % de las zonas terrestres del planeta están degradadas.</p>



<p><strong>Bajo el lema “Nuestras tierras. Nuestro futuro. Somos la #GeneraciónRestauración”, el Día Mundial del Ambiente</strong>&nbsp;se centra en restaurar las tierras, detener la desertificación y fortalecer la resiliencia frente a la sequía.</p>



<p><strong>Lee más |&nbsp;</strong><a href="https://es.mongabay.com/2023/10/sequia-amazonia-corta-transito-fluvial-comunidades-sin-provisiones/">La sequía en la Amazonía corta el tránsito fluvial y deja a las comunidades sin provisiones</a></p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Las sequías prolongadas en Latinoamérica</strong></h3>



<p>“En América Latina hay un tema casi de estudio mundial, es la llamada mega sequía de Chile que lleva casi 10 años o más en la parte central de ese país”, comenta Nieto sobre cómo se presenta este fenómeno en el continente.</p>



<p>En el boletín de sequía de la Dirección Meteorológica de Chile de abril del 2024 se indica que el área afectada por la escasez hídrica a nivel nacional alcanza un 27.3 %.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_207885"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2019/08/05120204/MG_0229.jpg" alt="expansión de paltos en Chile" class="wp-image-207885" /><figcaption class="wp-element-caption">Manifestantes en Salamanca, Chile, por el uso de agua para cultivo de paltas en zonas de escasez hídrica. Foto: Pamela Olate.</figcaption></figure>



<p>Un reciente&nbsp;<em><a href="https://www.cr2.cl/crisis-hidrica-informe-dice-que-chile-alcanzara-punto-critico-en-unos-50-a-200-anos-radios-regionales/">informe del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia CR2</a>,&nbsp;</em>de la Universidad de Chile, indica que el país estaría cerca del “día cero”, es decir, el momento en que no haya agua disponible para cubrir la demanda del suministro. Según el informe, la zona central del país, donde la fuente de abastecimiento es el agua superficial, se encuentra con un gran índice de escasez hídrica.&nbsp;<strong>“Dentro de las causas de este preocupante escenario está el cambio climático que ha influido en las precipitaciones, que son cada vez más escasas”, señala el documento.</strong></p>



<p>Así como Chile, señala Nieto, otros dos países de Latinoamérica, Brasil y México, padecen sequías prolongadas. En Centroamérica esta escasez de agua afecta a Guatemala, Honduras y El Salvador; mientras que Colombia y Ecuador enfrentan problemas de sequía exacerbados por el fenómeno El Niño, agrega Nieto, quien actualmente es y actual gerente de Oceanext, organización dedicada a la conservación de ecosistemas terrestres y acuáticos.</p>



<p>“México tiene el 70 % de su territorio con climas áridos y semiáridos. Y desde que se tiene registro, en el siglo XIX, el país ha convivido permanentemente con sequías”, señala Helena Cotler, del Centro de Investigación en Ciencias de Información Geoespacial (CentroGeo).</p>



<p>Hay factores regionales y locales que explican esta vulnerabilidad, agrega Cotler.&nbsp; “Más que estar preocupados en la sequía, como fenómeno meteorológico, habría que estar preocupados en cómo resolvemos esta vulnerabilidad que compartimos todos los países de América Latina”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_234778"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2022/06/16214140/Captura-de-Pantalla-2022-06-16-a-las-14.40.36-1.png" alt="" class="wp-image-234778" /><figcaption class="wp-element-caption">En las comunidades indígenas comcaac del noroeste de México, la sequía y la falta de acceso al agua potable son el común denominador. Foto. Astrid Arellano</figcaption></figure>



<p>Según el&nbsp;<a href="https://smn.conagua.gob.mx/tools/DATA/Climatolog%C3%ADa/Sequ%C3%ADa/Monitor%20de%20sequ%C3%ADa%20en%20M%C3%A9xico/Seguimiento%20de%20Sequ%C3%ADa/MSM20240515.pdf">informe del 15 de mayo del Monitor de Sequía de México</a>, 2105 municipios presentan algún grado de escasez hídrica y de ellos, 220 tienen una sequía excepcional. “La segunda onda de calor, asociada con una circulación anticiclónica en niveles medios de la atmósfera, ocasionó un ambiente de caluroso a muy caluroso en todas las entidades del país, aumentando las áreas con sequía extrema a excepcional en el noreste, centro y occidente del país”, señala el reporte.</p>



<p>“Hemos convivido con las sequías permanentemente desde el siglo XIX. Entonces, cabría preguntarse: ¿por qué seguimos siendo vulnerables?, ¿por qué no hemos aprendido a convivir con la sequía si somos un país árido de semiárido?”, agrega Cotler.</p>



<p>Para&nbsp; responder eso, comenta la experta, es necesario&nbsp; ver cuáles son las causas de la&nbsp; vulnerabilidad.&nbsp; “Cuando vemos esas causas que nos hacen vulnerables tenemos que voltear a todos los factores sociales y políticos, la pobreza, la desigualdad, el acaparamiento del agua por muy pocas industrias y personas, la inseguridad, las políticas públicas y&nbsp; el mercado”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_247056"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/10/29104900/Sequia-Amazonas-Marizilda-Cruppe-Greenpeace.jpeg" alt="" class="wp-image-247056" /><figcaption class="wp-element-caption">Los caudales de agua en los ríos de la Amazonía se redujeron a sus niveles mínimos durante la sequía de 2023. Foto: Marizilda Cruppe / Greenpeace.</figcaption></figure>



<p>En América Latina y el Caribe, si bien los recursos hídricos son abundantes, la región enfrenta desafíos complejos en materia de disponibilidad, calidad y distribución del agua, señala el&nbsp;<a href="https://blogs.worldbank.org/es/latinamerica/una-mirada-de-cerca--sequias-america-latina-caribe">Banco Mundial</a>&nbsp;en su portal de internet. “En los últimos 15 años, las sequías se han vuelto más frecuentes, prolongadas y extremas en América Latina y el Caribe. Se prevé que los riesgos de sequía aumentarán en zonas más secas, como el noreste de Brasil y partes de América Central, el Caribe y México, a medida que el cambio climático y las mayores presiones demográficas continúen impulsando un incremento de la demanda hídrica y disminuciones en los suministros de agua”.</p>



<p><strong>Lee más |&nbsp;</strong><a href="https://es.mongabay.com/2024/04/desabastecimiento-agua-sequia-en-colombia/">Lo que hay detrás del desabastecimiento de agua y la sequía en Colombia</a></p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>La sequía y El Niño en Sudamérica</strong></h3>



<p>En el mes de abril, Ecuador enfrentó el recorte del suministro eléctrico y apagones de hasta 13 horas, debido a la falta de lluvias y la consecuente disminución de los niveles de agua que abastecen las hidroeléctricas en el país.&nbsp;<strong>Esta situación fue el resultado de una sequía que inició en marzo de 2024.</strong></p>



<p>“El problema de Ecuador fue producto principalmente de El Niño”, sostiene Nieto. “Hemos pasado por una severa disminución de agua en los embalses para las hidroeléctricas y eso implicó que haya un racionamiento de energía eléctrica. Ecuador tiene un Plan Nacional para las sequías que se está aplicando y está funcionando”, agrega.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_250973"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/18210032/Embalse-San-Rafael-5.jpg" alt="La Alcaldía de Bogotá hizo un llamado a la ciudadanía a hacer uso razonable del agua para superar los efectos del Fenómeno de El Niño, luego de largas semanas sin lluvias y sequía en las zonas de influencia de los embalses. Foto: Alcaldía de Bogotá." class="wp-image-250973" /><figcaption class="wp-element-caption">La Alcaldía de Bogotá hizo un llamado a la ciudadanía a hacer uso razonable del agua para superar los efectos del fenómeno El Niño, luego de varias semanas de sequía en las zonas de los embalses. Foto: Alcaldía de Bogotá.</figcaption></figure>



<p>El primer trimestre del 2024 también ha sido crítico en Colombia. De acuerdo con información del&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2024/04/desabastecimiento-agua-sequia-en-colombia/#:~:text=Seg%C3%BAn%20los%20datos%20presentados%20por,y%2024%20departamentos%20del%20pa%C3%ADs.">Ministerio de Ambiente</a>, durante el trimestre de enero a marzo de 2024 se presentó&nbsp; desabastecimiento de agua en 277 municipios y 24 departamentos del país.</p>



<p>“Afortunadamente Colombia ha superado los impactos del fenómeno El Niño y hemos pasado de ese punto a una fase neutra. Aún se registran, sin duda, sequías, pero por el momento lo más fuerte ya ha pasado”, señala Camilo Prieto, profesor de Cambio Climático de la Pontificia Universidad Javeriana de Colombia.</p>



<p>Prieto comenta que las consecuencias han sido relevantes en varios aspectos. En la agricultura hubo una disminución del rendimiento de los cultivos, también ocurrió estrés hídrico en diferentes ciudades y municipios del país, además se trató de un tema muy crítico para la generación de energía eléctrica de todo el Sistema Interconectado Nacional. “La capital del país, Bogotá, sigue viviendo las secuelas de esa sequías y es muy posible que el racionamiento de agua que en este momento experimenta la ciudad se extienda hasta final de año, precisamente porque los niveles de los embalses llegaron hasta unos niveles muy críticos y la recuperación va a tardar varios meses”.</p>



<p><strong>Bolivia también enfrentó una sequía durante el 2023.</strong>&nbsp;Durante el último trimestre de ese año, 105 municipios de siete departamentos fueron declarados en desastre municipal debido a falta de agua. El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) indica que en varios departamentos del país durante enero, febrero, marzo y abril del 2024 se observaron temperaturas elevadas que superaron los máximos históricos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_187748"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2016/11/24233408/sequias-pueblos_indigenas-desastres-Bolivia-1-949x600.jpg" alt="" class="wp-image-187748" /><figcaption class="wp-element-caption">Una intensa sequía afectó el agro en Bolivia durante el año 2023. Foto: Ministerio de Desarrollo Rural de Bolivia.</figcaption></figure>



<p>La información del Senamhi, publicada por el&nbsp;<a href="https://cdn.www.gob.pe/uploads/document/file/6333576/5564048-boletin-de-sequia-meteorologica-abril-2024.pdf?v=1715532688#:~:text=En%20abril%202024%2C%20departamentos%20de,de%20normal%20a%20moderadamente%20h%C3%BAmedo.">Sistema de Información para Sequías en el Sur de América</a>, advierte que las anomalías de temperaturas y las precipitaciones registradas allí, durante el primer trimestre de 2024, no alcanzan para paliar el escenario de sequía registrado en años anteriores.</p>



<p>“Es extremadamente preocupante cuando se miran los números y es más preocupante ver las acciones de nuestros gobernantes que, en lugar de tomar medidas necesarias, siguen echando leña al fuego incentivando el avance de la frontera agropecuaria”, comenta el biólogo Vincent Vos, coordinador de investigación del Proyecto Salud Planetaria y Responsable del Departamento de Investigación de Manejo Integral de Bosques del Instituto de Investigaciones Forestales de la Amazonía, en la Universidad Autónoma del Beni José Ballivián.</p>



<p>Vincent Vos señala que las zonas tradicionalmente secas, como el norte de Potosí y Oruro, ahora están bajo un gran estrés hídrico, por lo que la población se ha visto en la obligación de migrar a lugares con mejores condiciones hídricas. Otra preocupación está en las grandes ciudades que no cuentan con suficiente abastecimiento de agua. Y una tercera preocupación está en la Chiquitanía y la Amazonía. “Esos bosques están desapareciendo y con ellos también el agua, la tendencia es tan drástica que se perdió 64 % de las aguas superficiales e incluso se están secando lagunas, arroyos y pantanos. Esto significa problemas para la misma ganadería y la agricultura, pero sobre todo para las comunidades tradicionales”.</p>



<p><strong>Lee más |</strong>&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2024/03/estrategias-para-la-vida-comunidades-indigenas-en-la-amazonia-boliviana-luchan-contra-las-sequias-e-inundaciones/">Estrategias para la vida: comunidades Indígenas en la Amazonía boliviana luchan contra las sequías e inundaciones</a></p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Esfuerzos para contrarrestar la sequía</strong></h3>



<p>“Un primer gran paso es reforestar, pero con las especies nativas de cada zona, no con cualquier especie”, señala Juan José Nieto sobre las alternativas para recuperar suelos y enfrentar la desertificación causada por las sequías.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_250988"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/20004719/Community-Reforestation-Mountains-of-Vilcanota-Peru.-2020.-Credit_-Luis-Torres-scaled.jpeg" alt="Jornada de reforestación en la cordillera de Vilcanota en Perú. Foto: Luis Torres." class="wp-image-250988" /><figcaption class="wp-element-caption">Jornada de reforestación en la cordillera de Vilcanota en Perú. Foto: Luis Torres.</figcaption></figure>



<p>La reforestación permite que la humedad se mantenga en el suelo, explica Nieto, y la transpiración de las hojas de las plantas mismas hacen que esa humedad regrese a la atmósfera. Así se genera el ciclo para las lluvias. “¿Pero estamos reforestando? No, más bien, estamos deforestando en algunas zonas, entonces la tarea viene difícil”, agrega.</p>



<p><strong>Nieto comenta que si bien existen experiencias de reforestación en los países de Latinoamérica, estas se dan a pequeña escala.</strong>&nbsp;Cita, por ejemplo, las zonas de alto andinas en Perú con vegetación que retiene la humedad. Por el contrario, dice Nieto, a nivel regional, las políticas de Estado son débiles: “Se ha podido lograr el rescate de algunos sitios reforestando con especies endémicas, pero los impactos no son tan grandes. Los esfuerzos son locales, pero no como estados”.</p>



<p>El experto del Ciifen explica que la lucha contra la sequía es muy difícil de enfrentar a diferencia de las inundaciones. Aunque la sequía parezca menos dramática, porque no se ven los efectos de la misma forma que cuando ocurren inundaciones, manejar los impactos de las sequías es más complicado y las medidas realmente efectivas son muy pocas. Otro aspecto que también se debe tener en cuenta con relación a las sequías, aclara Nieto, es la seguridad alimentaria, pues no solo afecta la provisión de alimentos en cuanto a cantidad, sino también en calidad.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_248925"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/01/27003712/Ecuador_Alexis-Serrano_FOTO-2.jpg" alt="" class="wp-image-248925" /><figcaption class="wp-element-caption">Vista actual de la laguna de la serpiente —como la conoce la comunidad—, la primera en ser recuperada del sistema de los Paltas, en Ecuador. Foto: Alexis Serrano.</figcaption></figure>



<p>Para Helena Cotler, del CentroGeo, un tema importante para enfrentar las sequías son las regulaciones legales. “Aquí en México estamos peleando para hacer modificaciones en la Ley de Agua. Lo que estamos pidiendo en el Congreso es el cambio de la legislación&nbsp; para que incorpore el derecho humano al agua y, con ello, modificar la actual ley neoliberal que considera el agua como una mercancía”.</p>



<p>Cotler agrega que al modificar la&nbsp; Ley de Aguas también cambiaría la regulación de las concesiones.&nbsp;<strong>“Actualmente, los pueblos originarios no tienen acceso a concesiones de agua, pero sí las industrias. Eso también tendría que ser modificado”.</strong></p>



<p>En México, por ejemplo, más del 60 % del agua concesionada la tienen 6,247 usuarios, precisa Cotler, entonces, realmente hay una concentración terrible y eso significa que la población, en general, no tenga acceso al agua. La especialista del CentroGeo indica que los territorios agrícolas con más de 50 hectáreas son los que disponen de agua, mientras que los pequeños campesinos no cuentan con el recurso.</p>



<p>“El problema de la sequía también ocurre porque se instalan cultivos que requieren una gran cantidad de agua&nbsp; en ambientes áridos y semiáridos. Por ejemplo, la costa de Perú tiene grandes cultivos agroindustriales que requieren mucha agua en un ecosistema con escasez del recurso. Y lo mismo sucede en el norte de México. Ahí hay una gran contradicción”, comenta Cotler.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_250969"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/18210015/Embalse-San-Rafael-1.jpg" alt="Los embalses Chuza y San Rafael, principales fuentes hídricas de Bogotá, están en niveles críticos. Foto: Alcaldía de Bogotá." class="wp-image-250969" /><figcaption class="wp-element-caption">Los embalses Chuza y San Rafael, principales fuentes hídricas de Bogotá, bajaron a niveles críticos durante la sequía de los primeros meses del 2024. Foto: Alcaldía de Bogotá.</figcaption></figure>



<p>Cotler menciona que existen experiencias de pueblos originarios para captar agua a través del manejo sostenible de sus bosques. Otros están introduciendo nuevos conceptos agroecológicos. Pero son proyectos locales, muchas veces sin apoyo del gobierno. A nivel de país, en cambio, lo que se hace es construcción de infraestructura. “Si no llueve, aunque se construyan presas, éstas no se llenan”.</p>



<p>Camilo Prieto, de la Pontificia Universidad Javeriana de Colombia, menciona algunas experiencias locales para enfrentar la sequía. Uno de estos casos ocurre en Bahía Málaga, en el Pacífico colombiano, se logró que los habitantes de la comunidad de Isla Plata cambiaran la tala del bosque por proyectos enfocados en ecoturismo. Sin embargo, menciona Prieto, uno de los grandes limitantes para el desarrollo del proyecto es la escalada de violencia que se ha reactivado en el país. “Los lugares de mayor conflictividad social son las fronteras con los bosques primarios. Esa es una de las grandes dificultades que tenemos”.</p>



<p>Otro asunto relevante para lo que queda del 2024 es la preparación y la gestión del riesgo que debe tener el país ante la llegada de La Niña. “Eso tiene que ver con las perspectivas de adaptación y el impulso que se debe dar a todas las políticas que busquen organizar el territorio en torno al agua”.</p>



<p>El experto en cambio climático menciona que hay un lugar de particular interés en Colombia que es la Mojana, una zona inundable en el norte del país que tradicionalmente ha buscado frenar los flujos del agua mediante diferentes obras de infraestructura, pero que han fallado reiteradamente.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_249001"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/01/30202138/FOTO-15-1.png" alt="Los animales dependen de los bofedales, terrenos húmedos que funcionan como esponjas. En las últimas dos décadas, sin embargo, el deshielo gradual del Ritipata y las cada vez más continuas sequías han provocado la reducción de todas estas fuentes de agua. Cortesía de @mullu.tv" class="wp-image-249001" /><figcaption class="wp-element-caption">Los animales dependen de los bofedales, terrenos húmedos que funcionan como esponjas. Foto: @mullu.tv</figcaption></figure>



<p>“Creo que esta es una oportunidad para que no se insista en buscar generar un control sobre los flujos del agua, sino aprender cómo convivían las comunidades originarias en épocas anteriores a la colonia en la región andina y el Caribe. También aprender cómo lo hacen los colombianos que habitan en la Orinoquía que han conservado muchas tradiciones y soluciones que fueron aprendidas durante generaciones para adaptarse a esos flujos de agua”, señala Prieto.</p>



<p>Vincent Vos, de la Universidad Autónoma del Beni José Ballivián, en Bolivia, se refiere al Foro Social Panamazónico (Fospa), que se realizará en Bolivia en junio de este año, como un espacio de encuentro para grupos ambientalistas, pueblos originarios y académicos que debatirán sobre los problemas que afectan a la región. “Es necesario hacer un llamado para un modelo más sostenible de los recursos. Una propuesta centrada en una economía de bosques que los valore en lugar de deforestar y reemplazarlos para otros usos”.</p>



<p><em><strong>Imagen principal:</strong> Antonio Díaz recorre este trayecto cada mañana, hacia la laguna que le sirve para el riego y después hasta sus tierras, en la parte alta de la montaña, en Santa Gertrudis. <strong>Foto:</strong> Alexis Serrano.</em></p>



<p><em>El artículo original fue publicado por<a href="https://es.mongabay.com/by/yvette-sierra-praeli/"> Yvette Sierra</a> </em>Praeli <em>en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2024/06/dia-mundial-del-medio-ambiente-el-reto-de-combatir-sequia-latinoamerica/">P</a></em><a href="https://es.mongabay.com/2024/05/se-muda-el-primer-pueblo-de-america-latina-impactado-por-el-cambio-climatico/"><em>uedes revisarlo aquí.</em></a></p>



<p><em>Si quieres leer más sobre&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/list/pueblos-indigenas/"><em>pueblos indígenas&nbsp;</em></a><em>en Latinoamérica, puedes revisar&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/list/pueblos-indigenas/"><em>nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/"><em>Twitter</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/"><em>Instagram</em></a><em>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Medio ambiente</category>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=101654</guid>
        <pubDate>Wed, 05 Jun 2024 23:29:43 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Día Mundial del Medio Ambiente: el reto de combatir la sequía en Latinoamérica]]></media:description>
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        <title>México: “El río Mayo está prácticamente desaparecido, aniquilado” &amp;#124; ENTREVISTA</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/mexico-rio-mayo-esta-practicamente-desaparecido-aniquilado-entrevista/</link>
        <description><![CDATA[<p>Myrna Dolores Valencia Banda&nbsp;tiene bien marcado en la memoria el día que pudo ver, por primera vez, a bordo de un carro alquilado por su familia, la inmensidad del&nbsp;río Mayo, uno de los principales afluentes de Sonora, en el noroeste de México, y que recorre desde la sierra hasta desembocar en el Golfo de California. [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Myrna Dolores Valencia Banda, lideresa indígena yoreme-mayo, en Sonora, advierte que el río Mayo, afluente que históricamente ha dado vida a su territorio, está muriendo a manos de la agricultura extensiva.</em></li>



<li><em>La defensora del río y el territorio expone que los llamados “Planes de Justicia” que el gobierno federal ha impulsado para atender a algunos pueblos indígenas del país, han resultado “una farsa”. En territorio yoreme, Valencia advierte que se ha creado división entre las comunidades, mientras que las necesidades esenciales, como el acceso al agua y el rescate del río, no han sido atendidas.</em></li>
</ul>



<p><strong>Myrna Dolores Valencia Banda</strong>&nbsp;tiene bien marcado en la memoria el día que pudo ver, por primera vez, a bordo de un carro alquilado por su familia, la inmensidad del&nbsp;<strong>río Mayo</strong>, uno de los principales afluentes de Sonora, en el noroeste de México, y que recorre desde la sierra hasta desembocar en el Golfo de California. Era 1986 y ella tenía nueve años. Para una niña indígena que poco salía de su comunidad —el&nbsp;<strong>Ejido Buaysiacobe</strong>—, no podía caber mayor asombro en sus ojos.</p>



<p>A través de la ventana se colaba el color verde de aquel afluente que serpenteaba las tierras al lado de la carretera. Sus aguas, en esa época, eran el centro de la vida de las comunidades que integran el territorio del&nbsp;<strong>pueblo indígena Yoreme-Mayo</strong>. “Yo me sentía parte de ese espacio, parte de ese territorio, parte de esa tierra. ‘Esto es mío’ —decía yo—, porque para mí, era así. El río, lo sentía mío. Son recuerdos que tengo sobre lo más similar al paraíso que he visto”, narra Valencia.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_249119"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/02/02232408/Captura-de-Pantalla-2024-02-02-a-las-15.23.59.png" alt="" class="wp-image-249119"/><figcaption class="wp-element-caption">Ribera de lo que queda del río Mayo, cerca de la comunidad El Recodo, centro del pueblo ancestral de Cohuirimpo. Foto: Miguel Tovar / Flores en el Desierto – Desinformémonos</figcaption></figure>



<p>En aquellos años, la creciente del Mayo permitía a las vacas pastar y, a las familias yoreme, hacer quesos y recolectar los&nbsp;<em>quelites</em>, hierbas comestibles que brotaban silvestres a la orilla del agua. Hoy el paisaje se ha transformado.</p>



<p>“Ha cambiado de una forma muy acelerada. No sólo los caminos que quedaron cerrados por la creciente del río —en los tiempos en que había más agua—, hoy son espacios secos, sino que hay contaminación por basura y ya no se ve el río como un espacio vivo, como a mí me tocó vivirlo”, se lamenta Valencia, ahora convertida en profesora de telesecundaria y cuyos alumnos no conocen el Mayo como ella lo hizo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_249142"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/02/05071346/5_Mirna_Mayo.jpeg" alt="" class="wp-image-249142"/><figcaption class="wp-element-caption">Myrna Dolores Valencia, defensora del río Mayo, en el noroeste de México. Foto: Luis Jorge Gallegos / Flores en el Desierto – Desinformémonos</figcaption></figure>



<p>Valencia Banda también es defensora del río, del territorio y de los derechos de los pueblos indígenas. Además es integrante del Concejo Indígena de Gobierno (<a href="https://www.congresonacionalindigena.org/concejo-indigena-de-gobierno/" rel="external noopener noreferrer" data-wpel-link="external">CIG</a>) —organización que agrupa a representantes de los pueblos indígenas a nivel nacional—, y una de los fundadores de la&nbsp;<strong>Alianza Yoreme</strong>, agrupación que se gestó en su territorio para luchar contra el despojo de tierras y agua.</p>



<p><strong>Mongabay Latam&nbsp;</strong>conversó con ella sobre las problemáticas que, a lo largo de la historia, han puesto en riesgo la supervivencia del río Mayo, los planes gubernamentales por recuperarlo que no se han cumplido, y el intento comunitario para rescatarlo del olvido y el abandono.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_249144"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/02/05072752/2_Mirna_Mayo-1024x662-1.jpeg" alt="" class="wp-image-249144"/><figcaption class="wp-element-caption">Los sitios húmedos y frescos en donde el ganado de los yoreme solía pastar, ahora sólo son recuerdos. Foto: Luis Jorge Gallegos / Flores en el Desierto – Desinformémonos</figcaption></figure>



<p><strong>—¿En qué momento se comenzó a perder el río Mayo?</strong></p>



<p>—Cuando inició el trazo agrícola de lo que fue el valle —con algunas compañías agrícolas y las haciendas, en tiempos de la Revolución—&nbsp;<strong>empezó el despojo, la pérdida de identidad y el cambio de uso de suelo</strong>. Llegó el despojo de las formas de vida originarias para cambiar las costumbres de las personas e implantar un nuevo modelo de vida.</p>



<p>Aquellos primeros trazos agrícolas fueron a finales del siglo XIX. Continuó el despojo del río a mediados del siglo XX con la construcción de la&nbsp;<a href="http://www.conabio.gob.mx/conocimiento/regionalizacion/doctos/rhp_017.html" rel="external noopener noreferrer" data-wpel-link="external">presa</a>&nbsp;Adolfo Ruiz Cortinez “Mocuzarit” que, dicho sea de paso, desplazó al pueblo originario Yoreme de Konikarit, inundándolo en su totalidad. La desecación del río se agudizó hacia 1994, después de la&nbsp;<a href="https://www.pa.gob.mx/publica/rev_61/reforma-Articulo27.pdf" rel="external noopener noreferrer" data-wpel-link="external">reforma del Artículo 27 constitucional</a>, con el pretexto de tener una mejor distribución del agua, en respuesta a la demanda de los nuevos empresarios agricultores que antes fueron funcionarios de gobierno.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_249145"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/02/05073046/6_Mirna_Mayo-1024x662-1.jpeg" alt="" class="wp-image-249145"/><figcaption class="wp-element-caption">Aquí se sembraba trigo y maíz y se completaba la milpa con calabaza y frijol. Ahora el monocultivo de trigo se come la tierra. Foto: Luis Jorge Gallegos / Flores en el Desierto – Desinformémonos</figcaption></figure>



<p>Con la creación de la Secretaría de Recursos Hidráulicos para administrar como zona federal el territorio hídrico Yoreme, se empezó a asignar el río en forma de concesiones a extraños.&nbsp;<strong>El gobierno federal hizo de la agricultura una promesa grande</strong>. Era una oportunidad de desarrollo, pero también de despojo a la cultura yoreme. La tierra se concentra en muy pocas manos y, por ende, el agua.<strong>&nbsp;Eso ha provocado que el río Mayo esté prácticamente desaparecido, aniquilado.&nbsp;</strong>Ahora hay empresas muy cercanas a los márgenes del río, donde nadie puede tener acceso a algo que debiera ser como fue ancestralmente, algo que es parte del ser mismo del indígena yoreme.</p>



<p>La construcción reciente de la presa “Los Pilares”, en el 2020, fue el último atentado contra el Mayo e inundó muchos sitios sagrados de otro pueblo indígena: el Makurawe.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_249143"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/02/05072144/8_Mirna_Mayo-1024x662-1.jpeg" alt="" class="wp-image-249143"/><figcaption class="wp-element-caption">Myrna Valencia camina rumbo a excavaciones que, sin permiso, una empresa realiza en territorio yoreme para extraer material pétreo para las construcciones. Foto: Luis Jorge Gallegos / Flores en el Desierto – Desinformémonos</figcaption></figure>



<p><strong>—¿Por qué el río Mayo es tan importante para los indígenas yoreme?</strong></p>



<p>El río Mayo es el elemento natural identitario más característico de nuestro pueblo. Aunque nosotros, en Buaysiacobe, no estamos tan próximos a la margen del río, sí teníamos parte de esa humedad, del beneficio de los afluentes naturales, como arroyuelos y partes bajas del mismo territorio por los que nos llegaba el agua. El río dejaba tierras fértiles en donde podía crecer el alimento, incluso para la ganadería que mucha gente practicaba como medio de subsistencia. Actualmente son contadas las personas que, con mucho sacrificio, mantienen a sus pequeños rebaños.</p>



<p>Todo ha ido en detrimento de la comunidad, la alimentación y la salud. Ya no tenemos acceso a eso.&nbsp;<strong>La naturaleza que nos daba vida, ya no existe.&nbsp;</strong>Si nosotros llevamos a un niño pequeño, que todavía no tiene la información y que no conoce suficientemente su entorno, al pasar por estos espacios, no sabrá que se trata de un río, no se va a dar cuenta de que es algo que ancestralmente sostenía la vida de los yoreme, de nuestros antepasados. Eso es triste.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_249146"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/02/05073219/Captura-de-Pantalla-2024-02-02-a-las-15.19.55.png" alt="" class="wp-image-249146"/><figcaption class="wp-element-caption">Myrna Valencia señala que, a lo largo de los años, la agricultura y las presas han acabado con la cuenca del río Mayo, en Sonora. Foto: Miguel Tovar / Flores en el Desierto – Desinformémonos</figcaption></figure>



<p><strong>—El gobierno de Andrés Manuel López Obrador propuso e impulsó una serie de “Planes de Justicia” para algunos pueblos indígenas del país. Para el caso Yoreme-Mayo,</strong><a href="https://www.inpi.gob.mx/planes-de-justicia/16-PJ-Yoreme-Mayo-ver-sep-23.pdf" rel="external noopener noreferrer" data-wpel-link="external"><strong>&nbsp;su plan incluye</strong></a><strong>&nbsp;temas como la construcción de infraestructura vial y hospitalaria, la solución de conflictos agrarios, e incluso la recuperación del río Mayo y el acceso al agua. ¿Qué sucedió con este último tema?</strong></p>



<p>—Nunca se mencionó, ni siquiera como una promesa, el regresarle la vida al río. Aunque se les decía, porque era un sentir común de toda la tribu, no nos escucharon. Hubo quien incluso gritó el tema en los encuentros con las autoridades federales —en el caso de nuestro gobierno y de nuestra Alianza—, y se estuvo mencionando reunión tras reunión. Pero se le dio prioridad a los problemas sociales, a proyectos productivos y de vivienda. Son necesidades que sí son básicas, pero no son parte del alma del territorio ni del yoreme. Desde que nos dimos cuenta de todo esto, vimos que el Plan sería una farsa.</p>



<p>Se habló incluso de proyectos culturales para dar vida a las tradiciones y para conservar y desarrollar la lengua, pero no se habló de que no puede haber lengua sin territorio.<strong>&nbsp;Lo que realmente sería justicia es regresarle la vida al río</strong>, es darle la cuota ecológica reglamentaria para que el río tenga vida.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_249147"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/02/05073406/4_Mirna_Mayo-1024x662-1.jpeg" alt="" class="wp-image-249147"/><figcaption class="wp-element-caption">La salud en las comunidades yoreme se ha deteriorado por la contaminación del agua en el río Mayo. Foto: Luis Jorge Gallegos / Flores en el Desierto – Desinformémonos</figcaption></figure>



<p><strong>—</strong><a href="https://avispa.org/planes-de-justicia-son-el-tiro-de-gracia-para-pueblos-indigenas/" rel="external noopener noreferrer" data-wpel-link="external"><strong>Usted ha dicho&nbsp;</strong></a><strong>en medios que los llamados “Planes de justicia” son perjudiciales para los pueblos indígenas de México, ¿a qué se refiere?</strong></p>



<p>—Todo parte del despojo de la identidad. Un ejemplo: el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), en el municipio de Etchojoa, tenía una lona en la puerta que decía que había que registrarse y reconocerse como indígena. Llenabas un formulario para decir “soy indígena y vivo en tal parte”. Con este tipo de registros para programas [de apoyos sociales], las instituciones abrieron las puertas para que las otras identidades —principalmente&nbsp;<strong>los&nbsp;<em>yoris</em></strong>, como llamamos a la gente no indígena— se autoadscribieran como indígenas. Sabemos que nadie puede negarle a otra persona lo que reclama, pero fue algo muy descarado.</p>



<p>No tenemos por qué ser avalados por el gobierno ni por las instituciones para ser lo que somos. Nosotros desconocimos eso y empezamos a hacer nuestros propios talleres e informaciones, y vimos que la cuestión del recurso económico empezó a dividir a las comunidades. Empezaron a surgir y surgir “gobernadores [indígenas]”, que se dejaban dirigir por&nbsp;<em>yoris</em>, para llevar a la gente a donde les convenía.</p>



<p>Ahora es mucho más evidente con las candidaturas para la Presidencia del país. Algunos yoremes ya se pronuncian a favor de uno u otro candidato.&nbsp;<strong>El “tiro de gracia” a los pueblos indígenas se basa en la división.&nbsp;</strong>La situación del pueblo yoreme, desgraciadamente, es que&nbsp;<strong>los programas asistenciales han creado una cultura del hambre</strong>, porque no hay medios para trabajar. Cómo es que el yoreme va a sembrar su tierra si está enajenada, si es despojado del agua, o del río, que era lo que de manera más inmediata proporcionaba los medios de subsistencia a la gente. El río ya no tiene agua.</p>



<p>En cambio, viene el programa asistencial con los apoyos bimestrales, que hacen que la gente esté en espera, nada más con la mano extendida. Pero eso no lo hemos provocado nosotros; es una manera de condicionamiento a la que se nos ha sometido.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_249148"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/02/05073547/15_Mirna_Mayo-1024x662-1.jpeg" alt="" class="wp-image-249148"/><figcaption class="wp-element-caption">La región sureste de Sonora, en donde hace décadas el pueblo yoreme contaba con tierras fértiles, hoy está desértica. Foto: Luis Jorge Gallegos / Flores en el Desierto – Desinformémonos</figcaption></figure>



<p><strong>—¿Qué es la Alianza Yoreme y cuáles son sus objetivos?</strong></p>



<p>—Nacimos en noviembre del 2022 y lo hicimos para respaldar la necesidad de nuestras comunidades. Somos cuatro pueblos y tres de nosotros somos comunidades a las que no se nos reconoce como tal. La Alianza Yoreme somos&nbsp;<strong>Bachoco El Alto</strong>, que es un nuevo centro de población ejidal;&nbsp;<strong>Buaysiacobe</strong>, que política y geográficamente es parte del municipio de Etchojoa; la comunidad indígena de&nbsp;<strong>Masiaca</strong>, que tiene mucha historia tradicional y ancestral dentro del pueblo; y estamos aliados con el pueblo de&nbsp;<strong>Cohuirimpo Río Mayo</strong>, uno de los ocho pueblos de la Tribu Mayo.</p>



<p>Nos identificamos como pueblos de un mismo dolor, que no hemos sido escuchados en nuestras principales demandas, en las más sentidas, porque no se nos da el reconocimiento. Históricamente se han hecho acuerdos, pactos y alianzas entre las primeras congregaciones de nuestros ancestros. Iniciativas para permanecer unos en defensa de otros, y así lo hemos hecho ahora.</p>



<p>Conociendo la historia de nuestros orígenes, sabemos que no hemos sido defendidos o representados por quienes se dicen gobernadores de este pueblo, entonces tenemos que buscar con quién identificarnos, quién entienda nuestros dolores, quién entienda nuestro problema, en este caso, el despojo de la tierra y del agua. Si no nos están dando ese respeto, nosotros vamos a buscar quién nos represente, quién lleve nuestra voz y sentir como hermanos yoremes. Así fue como nació la Alianza Yoreme.</p>



<p>Juntos estuvimos haciendo comunicados y pronunciamientos para ser escuchados. Compartimos nuestros saberes, intercambiando experiencias del día a día en los procesos de las asambleas, en recuperar nuestra historia y fortalecer nuestra identidad.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_249149"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/02/05073853/Captura-de-Pantalla-2024-02-02-a-las-15.26.02.png" alt="" class="wp-image-249149"/><figcaption class="wp-element-caption">La Alianza Yoreme está compuesta por cuatro pueblos que defienden su territorio frente al despojo. Myrna Valencia es una de las fundadoras de la organización. Foto: Miguel Tovar / Flores en el Desierto – Desinformémonos</figcaption></figure>



<p><strong>—¿Cómo se han organizado? ¿Qué acciones han realizado hasta ahora y qué otras están planeando?</strong></p>



<p>—Las acciones han sido los&nbsp;<a href="https://www.ivoox.com/comunicado-alianza-yoreme-entrevista-remedios-audios-mp3_rf_102200205_1.html" rel="external noopener noreferrer" data-wpel-link="external">pronunciamientos</a>&nbsp;que, en el marco del Plan de Justicia, hemos hecho. Otras acciones han tenido que ver con la preparación, en el sentido de adquirir mayor conocimiento, información, más investigación de nuestro pasado y tratar de proyectarlo acá, en el presente.</p>



<p>También somos parte del Congreso Nacional Indígena (CNI). Esta organización, que nació en los noventa, ha sido representante de la mayoría de los pueblos indígenas del país y sabe que<strong>&nbsp;nos hemos hermanado, porque los abusos por parte del gobierno han sido los mismos</strong>. Es un paso que hemos dado. También hemos estado proyectando algunas acciones para revivir nuestro pueblo. Hemos buscado apoyos de investigadores e instituciones. Estamos tratando de recuperar mitos, leyendas y traducciones, y tener nuestras escuelitas dentro de las asambleas, pero también hemos colaborado en distintas publicaciones académicas que están por salir.</p>



<p>De igual forma hemos participado en diferentes convocatorias y diplomados en derecho, para capacitarnos y así poder compartir estos saberes con nuestro pueblo, por la necesidad que tenemos de caminar todos, tomados de la mano, y que el acceso a los medios de información, de conocimiento y educación estén al alcance de todos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_249150"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/02/05074211/Captura-de-Pantalla-2024-02-02-a-las-15.32.44.png" alt="" class="wp-image-249150"/><figcaption class="wp-element-caption">Vista aérea del Valle del Mayo, hoy sin agua. Foto: Miguel Tovar / Flores en el Desierto – Desinformémonos</figcaption></figure>



<p><strong>—¿Cuáles son las principales demandas de la Alianza Yoreme para su pueblo?</strong></p>



<p><strong>—</strong>Los objetivos de la Alianza Yoreme inician con el respeto a nuestro territorio y todos sus recursos. Es decir, hemos visto cómo los recursos son capitalizados por empresarios y, los yoremes —en su propia necesidad—, terminan siendo esclavos de su propio espacio, asalariados de su propia tierra. Queremos que eso termine.</p>



<p>Queremos el respeto al territorio como parte importante de nosotros mismos, puesto que nosotros también somos un territorio. Nuestro cuerpo es el primer territorio que no está siendo respetado. También queremos el respeto a nuestras autoridades, de la forma en que sean reconocidas por nuestras asambleas, no por organizaciones externas, no por un nombramiento o el reconocimiento de extraños. Eso es lo que buscamos:&nbsp;<strong>el respeto a nuestras instituciones</strong>.</p>



<p>Queremos ejercer nuestra autonomía y libre determinación para darle vida a nuestro gobierno indígena y sus instituciones, ya que existe recurso suficiente en la Ley de Egresos bajo el nombre de “presupuesto participativo” y hasta hoy lo manejan manos ajenas a nosotros. Tenemos la capacidad de ejecutar esos recursos de mejor manera, porque estamos aquí, desde abajo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_249151"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/02/05074322/7_Mirna_Mayo.jpeg" alt="" class="wp-image-249151"/><figcaption class="wp-element-caption">Myrna Dolores Valencia, además de ser defensora del río Mayo y el territorio yoreme, es profesora de telesecundaria. Desde las aulas, trabaja con las nuevas generaciones en la defensa de la lengua y su cultura. Foto: Luis Jorge Gallegos / Flores en el Desierto – Desinformémonos</figcaption></figure>



<p><strong>—Como integrantes de la Alianza Yoreme, ¿han sufrido alguna represalia por oponerse al despojo territorial y de recursos naturales?</strong></p>



<p>—En estos últimos meses, ha sucedido lo que considero una forma de ataque hacia la Alianza:&nbsp;<strong>han incendiado las ramadas tradicionales de Masiaca y Cohuirimpo</strong>, a pesar de estar geográficamente separadas. Son más de dos horas entre ambas comunidades.</p>



<p>En Cohuirimpo sucedió en agosto y, en Masiaca, fue en diciembre [de 2023]. Hay carpetas de investigación abiertas, pero no ha habido justicia. Considero que esto es parte del ‘divisionismo’ que se ha implementado por parte de las autoridades blancas, cuando crean líderes y gobernadores indígenas duales al servicio de ellos, hechos a la palabra del&nbsp;<em>yori</em>.&nbsp;<strong>Quemar los centros ceremoniales son agravios muy fuertes.</strong></p>



<p>Considero que en Buaysiacobe no lo han hecho porque la ramada tradicional ya no está hecha de materiales naturales, sino de concreto y lámina. Quizás en Bachoco El Alto tampoco, porque es una comunidad más pequeña y más escondida. Creo que eso las ha puesto a salvo. La quema de las ramadas es la mejor forma de amedrentar. El gobierno actúa sembrando terrorismo en el territorio.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_249152"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/02/05074707/Captura-de-Pantalla-2024-02-02-a-las-15.32.12.png" alt="" class="wp-image-249152"/><figcaption class="wp-element-caption">Myrna Dolores Valencia, en 2018, frente a una ramada tradicional. Foto: Miguel Tovar / Flores en el Desierto – Desinformémonos</figcaption></figure>



<p><strong>—¿</strong><strong>Para usted qué significa el río y cómo lo ve en el futuro?</strong></p>



<p>—Yo veo al río como un elemento integrador, un elemento identitario, para tener la claridad de lo que somos. El río es como la sangre que corre por nuestras venas. El río irriga la vida del territorio yoreme. Los mitos dicen que el agua del territorio fue guardada por nuestros padres ancestrales: los&nbsp;<em>surem</em>, quienes lo hicieron para entregárnosla en un futuro.&nbsp;<strong>Yo creo en esa promesa.</strong></p>



<p>Creo que si nos mantenemos en la lucha, visibilizando sin cansarnos, proyectaremos ese sentir a nuestros descendientes, y les daremos esas herramientas de lo que es la palabra hablada como base de nuestra razón de ser. Creo que en un futuro veremos que nuestro pueblo sigue vivo, vigente. No es posible que esto se acabe, nada más por el ansia de poder de unos cuantos.</p>



<p>Si nos mantenemos de pie, tenemos la persistencia garantizada. Yo creo que el río va a volver a vivir. Creo que el río está vivo y que, mientras exista un yoreme convencido de lo que es y lo que puede hacer, ahí estará la Madre Tierra. Ahí estará ese afluente como parte de la vida que va a llegar al territorio.</p>



<p>Sequías e inundaciones son lo común en la historia de nuestro territorio yoreme, aunque han sido provocadas y aprovechadas por quienes están en el poder. Yo creo que no hay mayores dueños de la tierra que quienes fuimos puestos aquí: los yoreme.</p>



<p>Esta lucha y esta resistencia cansa. A veces nos hace doblar las manos y nos deja caer los pies, pero sabemos en dónde estamos y sabemos hacia dónde vamos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_249153"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/02/05074908/1_Mirna_Mayo.jpeg" alt="" class="wp-image-249153"/><figcaption class="wp-element-caption">Myrna Dolores Valencia Banda, defensora del río Mayo, en Sonora, México. Foto: Luis Jorge Gallegos / Flores en el Desierto – Desinformémonos</figcaption></figure>



<p><em><strong>*Imagen principal:</strong>&nbsp;Myrna Valencia, defensora del territorio yoreme-mayo, camina por las tierras infértiles del valle, explotadas por los monocultivos de trigo. Foto: Luis Jorge Gallegos / Flores en el Desierto – Desinformémonos&nbsp;</em></p>



<p><i>El artículo original fue publicado por&nbsp;</i><a href="https://es.mongabay.com/by/astrid-arellano/"><i>Astrid Arellano</i></a><i>&nbsp;en&nbsp;Mongabay Latam.&nbsp;</i><a href="https://es.mongabay.com/2024/02/mexico-el-rio-mayo-esta-practicamente-desaparecido-aniquilado-entrevista/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><i>Puedes revisarlo aquí.</i></a></p>



<p><i>Si quieres leer más sobre&nbsp;</i><a href="https://es.mongabay.com/list/pueblos-indigenas/"><i>pueblos indígenas&nbsp;</i></a><i>en Latinoamérica, puedes revisar&nbsp;</i><a href="https://es.mongabay.com/list/pueblos-indigenas/"><i>nuestra colección de artículos.</i></a><i>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</i><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/"><i>puedes suscribirte al boletín aquí</i></a><i>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</i><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/"><i>Facebook</i></a><i>,&nbsp;</i><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/"><i>Twitter</i></a><i>,&nbsp;</i><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/"><i>Instagram</i></a><i>&nbsp;y&nbsp;</i><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/"><i>Youtube</i></a><i>.</i></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
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        <pubDate>Fri, 16 Feb 2024 16:25:25 +0000</pubDate>
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