Publicado el Albeiro Montoya Guiral

Cuando muere un café

Dejar morir un café es dejar morir un templo, es la mayor impiedad. Dejar morir un café es dejar morir un templo, una casa colectiva, el punto de encuentro de los caminantes. Y en un país como el nuestro, cuya economía se levantó gracias a la gente que vive entre los cafetales, y en un municipio... Ver post completo.