Publicado el Albeiro Montoya Guiral

Bajo el árbol de la inercia

Callamos, aunque sepamos de memoria el nombre del asesino. La realidad del pueblo colombiano parece tomada del teatro del absurdo. Aparte de que el nuestro es un país individualista e hipócrita, gavillero, dador de coba y servil ―y de que para definir su sociedad fueron necesarios los peores... Ver post completo.