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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Thu, 16 Apr 2026 23:15:47 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Blogs de salud mental | Blogs El Espectador</title>
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        <item>
        <title>Desafiando los Márgenes de la Educación en la Era de la IA y LaS Neurodiversidades</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/putamente-libre-feminismo-artesanal/desafiando-los-margenes-de-la-educacion-en-la-era-de-la-ia-y-las-neurodiversidades/</link>
        <description><![CDATA[<p>Mi experiencia personal al intentar acceder y permanecer en la educación superior ha estado marcada por desafíos que van más allá de lo meramente académico u económico .</p>
<p> Como lo compartí en el foro, el privilegio de estudiar virtualmente, presentado a menudo como una solución democratizadora, se revela como un espejismo para quienes no cuentan con las condiciones materiales básicas: internet de calidad y un computador (reflexión propia).</p>
<p> Esta brecha de clase, como bien lo señalé, se suma a la invisibilización de Las neuro diversidades en un sistema educativo históricamente diseñado para el cerebro típico.</p>
<p>La reflexión de Paula Alejandra sobre cómo pasar de la práctica pedagógica a la investigación educativa (Castro Torres, 2025) es un camino valioso,  ¿Cómo emprendemos ese camino cuando las necesidades de aprendizaje de una parte significativa de la población son ignoradas o patologizadas con estigmas ? </p>
<p>Mi propio tránsito por el sistema educativo, desde una validación del bachillerato hasta mi actual maestría en la UNAD, ha sido una lucha constante por encontrar espacios y metodologías que se adapten a mi forma de procesar el mundo.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-background" style="background-color:#a14e13"><strong>Reflexiones Desordenadas: </strong></p>



<p><em>Un susurro de gratitud, una melodía que asciende desde las profundidades del alma&#8230;</em></p>



<p>Toda la vida llevaré tatuado en el espíritu el privilegio inmenso de haber hollado los senderos de la educación superior. Fui con la humilde ambición de pulir mi oficio, de ser una mejor profesional que aquella que la experiencia empírica había moldeado. ¡Oh, sorpresa del destino! Encontré no solo un aula, sino un espejo que desveló una verdad oculta: era una mujer ignorante de mi propio ser, cuyas desigualdades estaban intrincadamente tejidas a una condición humana diferencial. Esa madeja invisible había marcado mi progreso profesional, social, familiar, trazando límites a mis logros, sembrando la semilla del fracaso en mi corazón y, en ocasiones oscuras, arrebatándome las ganas de vivir.</p>



<p>Hoy, antes de destejer las reflexiones que habitan mi hiperactividad mental, les hablo desde la desnudez del corazón. Y en este espacio íntimo, quiero alzar una copa imaginaria, un brindis sonoro que resuene en el universo:</p>



<p>¡Salud a mi patrocinadora, a la gracia que floreció en mi vida para abrazar mi proceso de emancipación intelectual y académica! ¡Salud a su existencia, a su generosidad sin nombre, quizás una Pérez, una Gómez, una Rodríguez, una Hernández, una Díaz o una Castellanos, un alma que reconoció en mí una chispa y decidió avivarla! Gracias a mis docentes formales e informales, ante todo a mi extraordinaria familia de tres personas conmigo ( Mi hija y mi esposo)</p>



<p> A la doctora Caren Rodríguez <strong>( así con C así lo escribe la doctora ) </strong>neuropsicologa Colombiana, Gracias Caren por tu trabajo en mi vida y todo lo que has hecho en el país por las personas neuro divergentes.</p>



<p>Quiero expresar mi más profundo agradecimiento a Cristina Vélez Valencia por su amistad y confianza profesional. </p>



<p>Su trayectoria como líder en instituciones públicas y privadas, especialmente como Secretaria Distrital de la Mujer y Secretaria Distrital de Integración Social en Bogotá durante la administración de Enrique Peñalosa, es verdaderamente inspiradora. </p>



<p>También su papel como Vicepresidenta de Articulación Público-Privada en la Cámara de Comercio de Bogotá y actualmente como Decana de la Escuela de Administración en la Universidad EAFIT refleja su compromiso con el impacto social.</p>



<p>Gracias a ella, tuve la oportunidad de iniciar mi camino como comunicadora y oradora en el ámbito de la neurodiversidad. </p>



<p>Su influencia ha sido un faro para muchos, incluyéndome a mí.</p>



<p>Además, hago extensiva mi gratitud al exministro de Salud y  de Educación, Alejandro Gaviria, intelectual, académico, orador, y escritor pensador  por las valiosas reflexiones que me ha permitido tener en torno a las neuro diversidades. Hoy lo considero un amigo, así como a todas las personas que me han brindado la oportunidad de florecer en mi emancipación intelectual. </p>



<p> A Raúl Diaz comunicólogo  y mi mejor amigo.</p>



<p class="has-background" style="background-color:#b78909"><strong>Inicio de la Reflexión Edu &#8211; comunicativa:</strong></p>



<p>Hoy inicio mis &#8220;Reflexiones Desordenadas&#8221; en torno a la compleja realidad de la educación en nuestro país y en el mundo.</p>



<p> Les comparto mi experiencia modesta en el Foro de participación de una de las asignaturas de mi maestría sobre investigación y los desafíos cruciales que enfrenta la educación en este siglo, un siglo que la UNESCO nos recuerda se proyecta con retos significativos hasta el año 2050 (UNESCO, 2021).</p>



<p> Escribo como Edu &#8211; comunicadora, periodista para el desarrollo humano, comunicadora para la vida, activista, desde todas las mujeres que he sido, que soy en busca de la mujer que aún no conozco.</p>



<p>Desde este lugar de enunciación múltiple, la discusión planteada en el foro por mi compañera Paula Alejandra Castro Torres (2025) حول la importancia de anclar la investigación en las prácticas pedagógicas resuena con una fuerza particular. Su llamado a generar conocimientos investigativos para la mejora continua de la enseñanza y el aprendizaje es fundamental. </p>



<p>Sin embargo, esta visión debe confrontar las barreras sistémicas que impiden una verdadera inclusión educativa. </p>



<p>Un saludo muy especial a la sub colectiva de Feminismo Artesanal  Neuro divergencias en resistencias sin esta colectiva mi vida seria mucho  más difícil hoy todo tiene sentido y tengo esperanza real en la vida gracias a todas estas experiencias y oportunidades.</p>



<p class="has-background" style="background-color:#c85504"><strong>(Parte 1 &#8211; Desafiando las Brechas: Clase, LAS Neurodiversidades y la Promesa Incumplida de la Virtualidad)</strong> </p>



<p>Mi experiencia personal al intentar acceder y permanecer en la educación superior ha estado marcada por desafíos que van más allá de lo meramente académico u económico .</p>



<p> Como lo compartí en el foro, el privilegio de estudiar virtualmente, presentado a menudo como una solución democratizadora, se revela como un espejismo para quienes no cuentan con las condiciones materiales básicas: internet de calidad y un computador (reflexión propia).</p>



<p> Esta <strong>brecha de clase</strong>, como bien lo señalé, se suma a la invisibilización de <strong>Las neuro diversidades</strong> en un sistema educativo históricamente diseñado para el cerebro típico.</p>



<p>La reflexión de Paula Alejandra sobre cómo pasar de la práctica pedagógica a la investigación educativa (Castro Torres, 2025) es un camino valioso,  ¿Cómo emprendemos ese camino cuando las necesidades de aprendizaje de una parte significativa de la población son ignoradas o patologizadas con estigmas ? </p>



<p>Mi propio tránsito por el sistema educativo, desde una validación del bachillerato hasta mi actual maestría en la UNAD, ha sido una lucha constante por encontrar espacios y metodologías que se adapten a mi forma de procesar el mundo.</p>



<p> <strong>Las neurodiversidades</strong>, como lo explican Jaarsma y Welin (2011), no son una rareza, sino una variación natural de la condición humana que exige un cambio radical en nuestras concepciones pedagógicas. Y esta lucha no es solo mía; la emprendo a través de mí, por las otras y para las otras, porque ese es el tejido de &#8220;mi&#8221; Feminismo Artesanal.</p>



<p class="has-vivid-green-cyan-background-color has-background"><strong>(Parte 2 &#8211; La Inteligencia Artificial: ¿Aliada o Nuevo Factor de Exclusión?)</strong></p>



<p>La conversación sobre el futuro de la educación superior hacia 2050, planteada por Paula Alejandra y la UNESCO (2021), inevitablemente nos lleva al epicentro de la <strong>inteligencia artificial</strong>.</p>



<p> Si bien la IA ofrece herramientas potencialmente transformadoras para el aprendizaje personalizado y la superación de barreras de acceso, también encierra el riesgo de convertirse en un nuevo factor de exclusión si no se aborda con una perspectiva inclusiva y ética (UNESCO, 2023).</p>



<p>Como persona neurodivergente, vislumbro en la IA un aliado crucial para mis procesos de metacognición y para la superación de las dificultades de expresión escrita que a menudo no se alinean con mi fluidez oral (reflexión propia). Sin embargo, me inquieta profundamente el debate sobre la &#8220;humanización&#8221; de textos generados por IA para cumplir con normativas académicas. </p>



<p>¿No deberíamos, en cambio, enfocarnos en el <strong>valor agregado del conocimiento</strong> y en la capacidad de los estudiantes para aplicar lo aprendido en la transformación de sus propias vidas y de su entorno?</p>



<p>La propuesta sobre la formación de investigadores en educación (Castro Torres, 2025) debe integrar una reflexión crítica sobre el impacto de la IA en la investigación y en la propia definición de conocimiento. </p>



<p>¿Estamos preparando a los futuros investigadores para colaborar con la IA de manera ética y creativa, o para simplemente replicar modelos preexistentes?</p>



<p class="has-vivid-red-background-color has-background"><strong>(Parte 3 &#8211; Un Llamado a la Inclusión Radical y a la Evaluación Transformadora)</strong></p>



<p>La pregunta de Paula Alejandra sobre si la investigación educativa se limita al entorno escolar (Castro Torres, 2025) nos recuerda la amplitud de los espacios de aprendizaje.</p>



<p> En todos estos espacios, la <strong>inclusión radical</strong>, que abarca LAS neurodiversidades y las desigualdades de clase, debe ser el principio rector.</p>



<p> La evaluación, como lo señala Vivanco de Uribe (2003), debe ser una reflexión crítica sobre la práctica educativa.</p>



<p>Desde mi perspectiva edu &#8211; comunicativa y mi experiencia personal, abogo por una <strong>evaluación centrada en la praxis</strong>, donde se valore la capacidad de los estudiantes para aplicar el conocimiento en situaciones reales y para explicar cómo este ha generado un cambio significativo en sus vidas (reflexión propia).</p>



<p> Mi anhelo como futura docente es trascender la mera repetición de teorías y fomentar una comprensión profunda y transformadora.</p>



<p>Este camino lo recorro desde mi Feminismo Artesanal, tejiendo redes y saberes para otras.</p>



<p>El desafío que enfrentamos hacia el 2050, como lo señala la UNESCO, exige un compromiso con la equidad y la calidad educativa. </p>



<p>Para lograrlo, debemos <strong>desafiar los márgenes de la educación tradicional</strong>, abrazar LAS neurodiversidades como un valor inherente a la condición humana y utilizar la inteligencia artificial como una herramienta para la inclusión, no para la exacerbación de las desigualdades. </p>



<p>Solo así podremos construir un futuro educativo donde todas las voces, todos los cerebros, tengan la oportunidad de florecer.</p>



<p class="has-background" style="background-color:#b04e08"><strong>Colofón:</strong></p>



<p>Valoro a cada lector y lectora que llegó hasta aquí. </p>



<p>Agradezco profundamente su tiempo y su atención. </p>



<p>Me encantaría conocer sus propias reflexiones sobre estos temas, porque el diálogo colectivo es fundamental para avanzar. </p>



<p>Valoro inmensamente la dedicación con la que me siguen en este espacio. Escribirles le da sentido profundo a todo mi proceso, porque pienso en cada persona a la que mis reflexiones puedan acompañar en lo complejo de nuestra realidad.</p>



<p>Hasta las próximas &#8220;Reflexiones Desordenadas&#8221;, se despide de ustedes, <strong>su escribidora.</strong></p>



<p><strong>Referencias:</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Castro Torres, P. A. (2025, 7 de abril). Foro colaborativo. [Transcripción del texto proporcionado].</li>



<li>Jaarsma, P., &amp; Welin, S. (2011). Autism as a natural human variation: Implications of the neurodiversity paradigm. <em>Autism</em>, <em>15</em>(6), 671-679.</li>



<li>Unesco. (2021). <em>Pensar más allá de los límites: perspectivas sobre los futuros de la educación superior hasta 2050</em>.</li>



<li>Unesco.<sup> 1</sup> (2023). <em>Informe GEM 2023: Tecnología en la educación: ¿una herramienta en los términos de quién?</em>. &nbsp; <a href="https://www.redalyc.org/journal/4985/498576591007/html/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"></a><a href="https://www.redalyc.org/journal/4985/498576591007/html/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">1. www.redalyc.org </a><a href="https://www.redalyc.org/journal/4985/498576591007/html/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"></a><a href="https://www.redalyc.org/journal/4985/498576591007/html/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"></a><a href="https://www.redalyc.org/journal/4985/498576591007/html/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"></a><a href="https://www.redalyc.org/journal/4985/498576591007/html/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">www.redalyc.org</a><a href="https://www.redalyc.org/journal/4985/498576591007/html/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"></a></li>



<li>Vivanco de Uribe, M. (2003). Investigación educativa: una reflexión crítica. <em>Educere, 6</em>(21), 73-81.</li>
</ul>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mar Candela</author>
                    <category>Putamente libre - Feminismo Artesanal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=114222</guid>
        <pubDate>Wed, 09 Apr 2025 20:28:12 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mar Candela</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Consejos para tramitar el rol de ciudadora</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/nosotras-cuidadoras/consejos-para-tramitar-el-rol-de-ciudadora/</link>
        <description><![CDATA[<p>Ser cuidadora a tiempo parcial o completo genera un desgaste físico, emocional y mental. Estos son algunos tips para transitar con este rol.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Cuidar a una persona con alguna enfermedad o discapacidad no es tarea fácil. Se requiere de amor, compromiso, paciencia, aprendizaje diario, entre otras cosas. Sin embargo, no todo se trata del paciente, el o la cuidadora también deben ser una parte fundamental de esta cadena. </p>



<p>Te dejo 10 tips que nos da Nataly Reyes, terapeuta ocupacional de la Univeridad Nacional, con más de 10 años de experiencia atendiendo pacientes con discapacidad, y viendo a sus familias.</p>



<h1 class="wp-block-heading has-medium-font-size">1. Tener red de apoyo familiar o social.</h1>



<p>2. Aprender a pedir ayuda.</p>



<h1 class="wp-block-heading has-medium-font-size">3. Dormir lo suficiente.</h1>



<h1 class="wp-block-heading has-medium-font-size">4. Explorar gustos e intereses propios.</h1>



<h1 class="wp-block-heading has-medium-font-size">5. Tomar un día de la semana libre y un fin de semana al mes mínimo (que no sea para hacer diligencias del paciente), para poder experimentar sus propios intereses.</h1>



<h1 class="wp-block-heading has-medium-font-size">6. No se puede hacer todo sola. Se necesita entrenar a alguien más para el cuidado.</h1>



<h1 class="wp-block-heading has-medium-font-size">7. Generar hábitos de alimentación adecuados ya que los requerimientos nutricionales del paciente no son los mismos de la cuidadora.</h1>



<h1 class="wp-block-heading has-medium-font-size">8. Aprender a decirle NO a las demandas constantes del paciente que en algunos casos aprovecha su estado para manipular a la cuidadora.</h1>



<h1 class="wp-block-heading has-medium-font-size">9. Entender que no es su culpa la condición del paciente. </h1>



<h1 class="wp-block-heading has-medium-font-size">10. Buscar grupos de apoyo con el fin de entender que no son las únicas pasando por una situación similar y ante todo que son seres humanos que se agotan y tienen derecho a expresar sus emociones.</h1>



<p>Ñapa: Buscar ayuda psicológica. No podemos atravesar por esta situación solas sin un acompañamiento profesional que nos ayude a tramitar lo que sentimos.</p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Nathalia Monroy Veloza</author>
                    <category>Nosotras, cuidadoras</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=110296</guid>
        <pubDate>Tue, 14 Jan 2025 22:15:00 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Consejos para tramitar el rol de ciudadora]]></media:description>
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                            </item>
        <item>
        <title>El amor que duele &amp;#8211; Parte 7</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/nosotras-cuidadoras/el-amor-que-duele-parte-7/</link>
        <description><![CDATA[<p>La casa que mi mamá y mi papá habían podido comprar en un conjunto cerrado gracias a un programa de la Alcaldía de Funza era de tres pisos. Subirlo y bajarlo de su habitación se convirtió en una rutina cuando volvió a salir a la calle.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>La casa que mi mamá y mi papá habían podido comprar en un conjunto cerrado gracias a un programa de la Alcaldía de Funza era de tres pisos. Subirlo y bajarlo de su habitación se convirtió en una rutina cuando volvió a salir a la calle. Mi mamá siempre dijo que ya era suficiente con su enclaustramiento físico, como para que tampoco pudiera salir de la casa. Yo lo agarraba por debajo de los brazos y mi mamá de las piernas, ella “era la que menos fuerza tenía”, lo subíamos a su silla de ruedas, le poníamos la gorra de su preferencia, cobija y salíamos. </p>



<p>Debo decir que esa primera salida fue dura, muy dura. Nadie está acostumbrado a que los ojos de los demás se claven en alguien como queriendo hacer mil preguntas sin hablar. Esas primeras veces tuvimos que soportar la sorpresa de amistades y personas conocidas quienes al ver a mi papá en ese estado por supuesto preguntaban ¿qué pasó? Una y mil veces tuvimos que dar la explicación, tanto que ya teníamos un discurso predeterminado para no desgastarnos de más. La sociabilidad de mi papá y su fama en este pueblo nos hacían parar cada cuadra para dar nuestro discurso. Después de un tiempo nadie nos miró.</p>



<p>Han pasado 12 años en los que mi mamá y yo nos convertimos en cuidadoras, en las que las horas se iban entre bañar a mi papá, vestirlo, cocinar, lavar la loza y la ropa, mantener la casa, salir a hacer las diligencias, ir al médico, hacer visitas, ir a practicar boccia, horas en las que muchas veces quisimos mandar todo a la mierda y solo llorar. Pero había horas, en las que con solo verlo nos volvíamos a enamorar y simplemente, seguíamos.</p>



<p>12 años con mi papá viviendo una enfermedad crónica con secuelas que nunca se quitaron por más milagros que él y muchos pidieron. 12 años en los que aprendimos a comunicarnos con un abecedario a través de sus ojos de motor, en los que volvimos varias veces a vivir en hospitales, en los que dejamos la casa para irnos a un apartamento, pues las hernias y los discos corridos de nuestras columnas no daban más. Años en los que me inventé una recolecta de plata para comprar una grúa de traslado y aliviar un poco a mi mamá cuando me casé. 12 años en los que mi mamá se sometió a varias cirugías para reparar sus huesos dañados por el cuidado, en los que fue al psiquiatra porque el <em>burn out</em> tocó la puerta una mañana, trajo fiebre y ansiedad. Tiempo en el que peleamos con la Empresa Promotora de Salud (EPS) de mi papá para que le diera más horas de enfermería, para que le dieran equis o ye tratamiento, para que le pudieran medicar con cannabis y aliviar sus dolores y ansiedad. 12 años que mi mamá no repetiría.</p>



<p>Pero 12 años en los que también fuimos felices, en lo que paseamos, en los que mi mamá pudo cumplir la promesa que le había hecho al Señor de los Milagros de Buga y llevar a mi papá hasta allá para agradecerle por su vida. 12 años en los que cada día me reí con él, le conté chistes, él me contó anécdotas de su vida de la que siempre decía estaba orgulloso, me dejó saber quién era, tiempo en el que pudo estar en mi matrimonio, en el que los lametazos de Renata lo hicieron reír. 12 años en los que pudimos compartir con nuestra familia.</p>



<p>Esos 12 años como cuidadoras terminaron. El 20 de junio a las 12:27 de la tarde mi papá emprendió su viaje más esperado, con la ayuda de un médico y un coctel de medicinas dejó el cuerpo que habitó por 66 años. Con una carcajada y paz en su rostro cerró sus ojos de motor.</p>



<p><strong>Colofón</strong></p>



<p>Esta es la séptima y última entrega de una crónica que fue el resultado de mi participación en el Taller de Crónica 2024 del Instituto Distrital de las Artes – Idartes de Bogotá. Encuentra todas las <a href="https://blogs.elespectador.com/author/nathalia-monroy-veloza/">entradas</a>.</p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Nathalia Monroy Veloza</author>
                    <category>Nosotras, cuidadoras</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=108884</guid>
        <pubDate>Tue, 24 Dec 2024 22:00:00 +0000</pubDate>
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                            </item>
        <item>
        <title>El amor que duele &amp;#8211; Parte 6</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/nosotras-cuidadoras/el-amor-que-duele-parte-6/</link>
        <description><![CDATA[<p>Hasta el 2011 tuvimos una vida normal, yo terminé el colegio, entré a la universidad, me gradué, comencé a trabajar, mi papá tuvo un trabajo en el que usaba sus conocimientos como químico, mi mamá consiguió un trabajo que podía hacer en la casa.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Hasta el 2011 tuvimos una vida normal, yo terminé el colegio, entré a la universidad, me gradué, comencé a trabajar, mi papá tuvo un trabajo en el que usaba sus conocimientos como químico, mi mamá consiguió un trabajo que podía hacer en la casa, teníamos una típica dinámica de familia estrato 3. Pero en ese diciembre, quedamos patas arriba. Un huracán entró a nuestra familia y nos dejó sin piso, flotando en un camino desconocido.</p>



<p>Mi papá se enfermó el 27 de diciembre de 2011. Fue como si la vida se cortara en dos, como si te arrancaran la mitad del corazón, así me sentí. Mi mamá sintió que el mundo se le derrumbó, siempre guardó la esperanza de que fuera algo pasajero. Un ACV nos dijeron los neurólogos de la Clínica Shaio. Hasta hicieron un dibujo para explicarnos de la forma más sencilla qué era lo que le había pasado a mi papá: cerebro, arterias del tallo cerebral, columna, un tachón en la mitad para indicar el corto circuito.</p>



<p>En ese instante mi mamá intuyó que el cuidado de mi papá iba a quedar todo a su cargo. Que puto dolor escuchar eso. ¿Por qué no fui más presente? ¿Por qué no fui más fuerte? Malditas preguntas que me rodean pero que hoy su respuesta ya no sirve. Aunque mi mamá me recuerde mi falta de ayuda en algunos momentos, sobre todo cuando me fui de la casa, siempre ha dicho que soy su bastón, que entre las dos pudimos asumir esta prueba de quién sabe qué. Luego de casi 3 meses, y el paso por un centro de cuidado mientras adecuaban la recién entregada casa propia —el sueño de muchos colombianos y colombianas—, mi papá por fin llegó. Hasta ese momento mi mamá pudo dimensionar la magnitud de este revolcón.</p>



<p>¿Cuidadora? Mi mamá se reconoció en este rol desde que los médicos la empezaron a llamar así. ¿Pero acaso no ha estado cuidándonos todo el tiempo? Antes era ama de casa, ahora era cuidadora. Así comenzó su nuevo rol, como por instinto como cuando una mujer se convierte en madre. Todo era prueba y error. Aplicábamos el método de la observación y nuestras maestras fueron las enfermeras, que cuando tenían vocación se notaba, y cuando no, también. Así pasamos el primer año, consiguiendo una silla de ruedas prestada, comprando una cama hospitalaria de segunda, recibiendo ayudas de familiares y amistades, yo con miedo de volver a trabajar y dejarlos solos, y mi mamá llorando todas las noches en la oscuridad de su habitación para que mi papá ni yo la viéramos. Estaba deprimida y no lo sabíamos.</p>



<p class="has-text-align-right"><em>El foco cerrado del estrés, la carga y la depresión, muestra parte de la realidad de la experiencia de cuidado en situaciones de cronicidad.</em></p>



<p><strong>Colofón</strong></p>



<p>Esta es la sexta entrega de una crónica que fue el resultado de mi participación en el Taller de Crónica 2024 del Instituto Distrital de las Artes – Idartes de Bogotá. Encuentra todas las <a href="https://blogs.elespectador.com/author/nathalia-monroy-veloza/">entradas</a>.</p>
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        <author>Nathalia Monroy Veloza</author>
                    <category>Nosotras, cuidadoras</category>
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        <pubDate>Tue, 17 Dec 2024 23:33:00 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[El amor que duele &#8211; Parte 6]]></media:description>
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        <title>El amor que duele &amp;#8211; Parte 5</title>
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        <description><![CDATA[<p>Seguimos sentadas en la sala de mi apartamento con mi mamá y Renata, mi perra que nos acompaña. Estamos llegando a nuestro límite porque la enfermera de mi papá, que lo cuida todas las mañanas, está por irse y él no se puede quedar solo. </p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>Seguimos sentadas en la sala de mi apartamento con mi mamá y Renata, mi perra que nos acompaña. Estamos llegando a nuestro límite porque la enfermera de mi papá, que lo cuida todas las mañanas, está por irse y él no se puede quedar solo. Cuando hablamos del matrimonio, recordamos que se casaron el 31 de enero de 1988. Contra viento y marea, y luego de correr la fecha por un posible sabotaje, lo lograron. Tuvieron fiesta, regalos, luna de miel en Cartagena, un apartamento en Fontibón, y nueve meses después una hija: yo. A mi mamá se le iluminan los ojos porque para ella el embarazo fue una gran experiencia, como algunas mujeres, tuvo pocos síntomas, y solo un antojo que fue comerse todos los perros calientes de Bogotá —comida chatarra que amo—. Yo llegué para crear una triada que nos hacía poderosos.</p>



<p>Y si, éramos tres partes independientes pero que al unirlas nos convertimos en una fuerza más poderosa. Creo que eso es lo que nos hacía increíbles. Recuerdo momentos que vivimos —los de las vacas flacas que llaman— en las que ambos se levantaban muy fuertes y lo daban todo para que yo ni me enterara, aunque a veces desde mi habitación los veía haciendo cuentas y viendo de dónde sacaban dinero para pagar alguna deuda. Creo que la resiliencia era su mejor arma.</p>



<p>Luego de que se casaron y yo nací, mi mamá decidió no trabajar más en oficina para hacerlo en la casa, —y no me refiero al homeoffice—. Su trabajo, no remunerado como su rol de cuidadora, consistía en cocinar, algo que nunca le ha gustado, pero lo hacía porque alguien tenía que hacerlo; lavar, planchar, organizar la vivienda en donde estuviéramos en ese momento, pagar recibos, y por supuesto, llevarme y recogerme del colegio, ayudarme a hacer tareas —con los métodos que las monjas de su colegio le enseñaron. Ya se imaginarán la exigencia—, entre muchos otros que hacen las, erróneamente llamadas, amas de casa.</p>



<p class="has-text-align-right"><em>Entre el 1 de marzo de 2021 y el 29 de febrero de 2024, el Sistema de Cuidado de Bogotá, brindó servicios a 666.284 mujeres cuidadoras y sus familiares.</em></p>



<p><strong>Colofón</strong></p>



<p>Esta es la quinta entrega de una crónica que fue el resultado de mi participación en el Taller de Crónica 2024 del Instituto Distrital de las Artes – Idartes de Bogotá. Encuentra todas las <a href="https://blogs.elespectador.com/author/nathalia-monroy-veloza/">entradas</a>.</p>
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        <author>Nathalia Monroy Veloza</author>
                    <category>Nosotras, cuidadoras</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=108880</guid>
        <pubDate>Tue, 10 Dec 2024 22:30:00 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[El amor que duele &#8211; Parte 5]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Nathalia Monroy Veloza</media:credit>
            </media:content>
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        <item>
        <title>El amor que duele &amp;#8211; Parte 4</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/nosotras-cuidadoras/el-amor-que-duele-parte-4/</link>
        <description><![CDATA[<p>Ser una esposa que cuida a su esposo enfermo es seguro el acto de amor más grande, porque desde lo que he observado en la relación de mi mamá y mi papá, se debe entregarlo todo. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Ser una esposa que cuida a su esposo enfermo es seguro el acto de amor más grande, porque desde lo que he observado en la relación de mi mamá y mi papá, se debe entregarlo todo. La independencia, el tiempo, la autonomía, la paciencia, la tranquilidad. Y se aprende de todo: hacer autorizaciones médicas, síntomas de la enfermedad, medicación, sabiduría para pelear con el sistema de salud, agilidad para buscar soluciones milagrosas, introducir gastrostomías, limpiar a un adulto, entre muchas otras.</p>



<p>Mónica Kiuham es una mujer que también sabe de estas habilidades del cuidado. Ella y su esposo tienen una historia similar a la de mi papá y mi mamá, también tuvieron que luchar por su amor.</p>



<p>Llego una tarde a su apartamento ubicado en un edificio al norte de la ciudad. Me abre una empleada, y enseguida veo un espacio amplio, con diferentes habitaciones a los lados, dos gatos y una perra vieja que se metió a la cocina. Mónica sale de una de esas habitaciones, me saluda y me lleva a un estudio. Mónica estudió Mercadeo y Publicidad y trabajó siempre con la productora de Mario Mitrotti. Mónica y Mario llevan 31 años casados. Ella es la cuidadora de su esposo diagnosticado en 2022 con Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA).</p>



<p>Al preguntarle a Mónica sobre quién es ella, hace una breve —muy breve— descripción de sí misma e introduce a su marido —quien estaba viendo televisión en una sala de estar cruzando el corredor de la entrada— diciendo que él es una persona muy importante en el mundo de la televisión colombiana y latinoamericana, y que junto con el director y actor Pepe Sánchez impulsaron la Ley 1835 de 2017 para garantizar regalías a directores y libretistas en Colombia. También habla de su hijo e hija, Ángelo y Sherezade de 25 y 30 años, quienes no se involucran tanto en las labores de cuidado de su papá o de la casa. Mónica dice que los jóvenes de hoy en día son diferentes, y alude mucho al amor que se tienen con su esposo, que de hecho cree que él la ama mucho más.</p>



<p>Luego de visitar muchos especialistas porque a Mario le comenzó un dolor muy fuerte en el pecho y le faltaba el apetito, le hicieron un examen que verificaba el estado de músculos y nervios del cuerpo. El especialista pudo determinar que lo que Mario tenía era la enfermedad de Stephen Hawking, así se los dijo, sin suavizar la noticia. En dos segundos, Mónica se convirtió en la Jane Wilde Hawking para Mario.</p>



<p>Contarles a los hijos de los dos y del primer matrimonio de Mario no fue mucho más fácil, pero el calvario —como dice Mónica— hasta ahora empezaba. Ella tuvo que ser operada de un quiste en el hígado, cirugía que había aplazado varias veces y que era ahora o nunca. Tuvo reposo 10 días y volvió a la casa. No podía dejar más tiempo a su esposo sin su Jane.</p>



<p>Mónica tenía un día a la semana “libre” para jugar cartas con sus amigas, pero aunque su cuerpo estuviera con ellas su mente estaba con Mario. Tejía, jugaba con sus mascotas, hacía las diligencias médicas de Mario, pedía citas, estaba pendiente de su mamá que también es mayor, iba a la psicóloga que paga de forma particular, y a otra que le asignaron en el programa Sentir de Colsánitas cuando su doctora la vio sufrir de depresión. Todo esto en pasado, porque los 1.80 metros de altura, la inteligencia y astucia de Mario descansaron el pasado 20 de mayo de este 2024. Mónica debe iniciar una nueva rutina, cuidar sus hernias discales, hombros, columna y salud mental, dolores causados por su rol de cuidadora en un país que hasta ahora prestará atención a estas personas.</p>



<p class="has-text-align-right"><em>Colombia tiene una Ley del cuidador creada en 2023 pero todavía sin reglamentar. Bogotá creó en ese mismo año el Sistema Distrital de Cuidado, un modelo de corresponsabilidad que le quita la sobrecarga de trabajos de cuidado a las mujeres.</em></p>



<p><strong>Colofón</strong></p>



<p>Esta es la cuarta entrega de una crónica que fue el resultado de mi participación en el Taller de Crónica 2024 del Instituto Distrital de las Artes – Idartes de Bogotá. Encuentra todas las <a href="https://blogs.elespectador.com/author/nathalia-monroy-veloza/">entradas</a>.</p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Nathalia Monroy Veloza</author>
                    <category>Nosotras, cuidadoras</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=108876</guid>
        <pubDate>Mon, 02 Dec 2024 01:30:09 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[El amor que duele &#8211; Parte 4]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Nathalia Monroy Veloza</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>¿Quieres saber cómo una bicicleta barata y de mala calidad ha sido trascendente en mi vida?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/putamente-libre-feminismo-artesanal/quieres-saber-como-una-bicicleta-barata-y-de-mala-calidad-ha-sido-trascendente-en-mi-vida/</link>
        <description><![CDATA[<p>La bici, la neuro divergencia y la mujer Para  mi No tiene sentido que después de décadas de lograr una vida propia contra todo pronóstico, de ser inquebrantable frente a un sistema opresor e injusto, no sea capaz de mantenerme saludable para disfrutar del resultado.</p>
<p> No quisiera palidecer frente a mi propio proyecto social, político y personal.</p>
<p> Es un reto y también es un privilegio poder darle prioridad a estas cosas en una sociedad donde aproximadamente el 80% de las personas adultas, mayoritariamente mujeres, viven solamente para pagar el diario. De este porcentaje, un 60% son mujeres y un 20% son minorías sociales. Estos datos provienen de estudios recientes sobre la distribución del ingreso y la pobreza en Colombia, como los publicados por la Contraloría General de la República y la CEPAL.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<figure class="wp-block-image size-medium is-resized"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="200" height="300" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/21163443/pedaleando-200x300.jpg" alt="Mujer ,neuro divergencia y pedal ." class="wp-image-106979" style="aspect-ratio:1.3333333333333333;object-fit:cover;width:229px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/21163443/pedaleando-200x300.jpg 200w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/21163443/pedaleando-683x1024.jpg 683w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/21163443/pedaleando-768x1152.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/21163443/pedaleando.jpg 1000w" sizes="(max-width: 200px) 100vw, 200px" /><figcaption class="wp-element-caption"><strong>Reflexiones profundas y la bicicleta</strong></figcaption></figure>



<details class="wp-block-details is-layout-flow wp-block-details-is-layout-flow"><summary>Existen cosas pequeñas que nos empoderan para siempre. En mi vida, fue la bicicleta barata y de mala calidad que me ayudó a sentirme libre.</summary>
<p></p>
</details>



<p class="has-contrast-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-9a335a5dd00c43dcb2562997efeb1bbf" style="background-color:#ca5908"><strong>Introducción :  la bicicleta en la historia de hoy </strong></p>



<p>Por estos días, agradezco a la vida  lo afortunada que fui incluso en el mismísimo infierno. </p>



<p>Digo &#8220;por estos días&#8221; debido a Sofía Delgado, que nos trae a la memoria a Yuliana Zamboni y a las decenas de niños y niñas abusados en Colombia, sometidos a todo tipo de violencia y luego a la muerte. </p>



<p>Casi siempre, estas historias están atravesadas por la interseccionalidad de los diferentes frentes sociales.</p>



<p> Siempre pienso que estar viva es un milagro, y la mejor forma de honrarlo es compartiéndome &#8220;a pedacitos&#8221; con el mundo que me rodea, por si mis reflexiones desordenadas les son útiles.</p>



<p>No siempre amé mi vida, porque desde que nací tuve todos los motivos para despreciarla.</p>



<p> Ahora que puedo celebrarla y que sé que es un privilegio, la vivo para compartirla.</p>



<p>A los 11 años, fui abandonada por mi madre. Por diferentes asuntos inherentes a su realidad, nos dejó a mis hermanos y a mí junto a un padre violento, a quien hoy considero un hombre despreciable</p>



<p> Esa es otra historia.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" width="835" height="519" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/21170025/ninabci.jpg" alt="" class="wp-image-106983" style="aspect-ratio:4/3;object-fit:cover" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/21170025/ninabci.jpg 835w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/21170025/ninabci-300x186.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/21170025/ninabci-768x477.jpg 768w" sizes="(max-width: 835px) 100vw, 835px" /></figure>



<p> Existen muy pocas historias positivas de mi infancia, ya que fue una infancia sin derechos. </p>



<p>Como les he contado, no pude ser niña, ni adolescente, ni joven. </p>



<p>Me convertí  en &#8221; adulta&#8221;  es muy difícil de describir, una especie de colcha de retazos con lo que pude en ese proceso tan sagrado que es la infancia, la adolescencia y la juventud.</p>



<p>Aprendí a montar bicicleta a los 11 años en una bici destinada al uso de cuatro niños, con muy pocas oportunidades para practicar.</p>



<p> La bicicleta era de pésima calidad, y confieso que en realidad nunca aprendí a ser ciclista; simplemente aprendí a pedalear y amo hacerlo.</p>



<p> Ahora estoy tratando de ser una adulta eficiente y no ha sido sencillo; sin embargo, es un deleite.</p>



<p>Hoy comparto un texto extenso, como ya es habitual.</p>



<p> Escribo para quienes desean leerme, en un documento de Word con fuente Times New Roman, tamaño 12. </p>



<p>El texto tiene aproximadamente 1,300 palabras y se desarrolla en unas 6 a 7 páginas. </p>



<p>Por tal razón, esta escribidora advierte que pone el corazón en cada letra y espera ser leída del mismo modo, sin reproches respecto a la extensión de la narrativa.</p>



<h3 class="wp-block-heading has-contrast-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-f94b5f0b6fdf5b058577b42cf584f1f8" style="background-color:#cc6a24">Reflexión Desordenada 1: Enfrentando Retos y Sueños Postergados</h3>



<p>Hoy me reconcilié con mi bicicleta después de un accidente, por fortuna no catastrófico,  sin embargo  me dejó afectada y con miedo a salir a rodar  hace 7 meses, días más, días menos.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="576" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/21163430/biciquieta-1024x576.jpg" alt="La Bicicleta un Mar de posibilidades" class="wp-image-106977" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/21163430/biciquieta-1024x576.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/21163430/biciquieta-300x169.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/21163430/biciquieta-768x432.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/21163430/biciquieta.jpg 1032w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p> Pese a mis problemas de vista y motricidad fina, y mi falta de gusto por el ejercicio, decidí enfrentar el reto de regresar a la bici. </p>



<p>Mi hiperactividad mental siempre ha preferido actividades no físicas, y confieso que a veces desearía tener un cuerpo mecánico para dejar de pensar en ejercitarme.</p>



<p> Como aún no es mi tiempo para aprender a nadar, el deporte que más me llama la atención, y con el que soñaba de niña, es aprender a bucear. </p>



<p>Sin embargo, hoy a los 45 años, aún no es el tiempo para mí convertirme por lo menos ;  en una nadadora promedio, eso es un sueño que tengo que seguir postergando.</p>



<p> A ver cuándo puede ser un objetivo, si es que lo logro en esta vida.</p>



<p> He subido los 9 kg que había perdido durante los meses que monté bicicleta antes de ese acontecimiento  me había costado un par de años lograr hacerlo  diariamente, al verme otra vez derrotada  concluí que debía regresar a ella y retome.</p>



<h4 class="wp-block-heading has-background" style="background-color:#d0681e">Reflexión Desordenada 2: Retomando la Rutina y Superando la Inactividad</h4>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="870" height="580" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/21163423/bicipoder.jpg" alt="Rodar y vivir" class="wp-image-106976" style="aspect-ratio:4/3;object-fit:cover" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/21163423/bicipoder.jpg 870w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/21163423/bicipoder-300x200.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/21163423/bicipoder-768x512.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 870px) 100vw, 870px" /></figure>



<p>El sol había bajado un poco cuando salí a montar bicicleta. </p>



<p>Aunque podría llover, quise probarme a mí misma después de tanto tiempo sin montar. Este periodo de inactividad me ha afectado en muchos aspectos.</p>



<p> Mi objetivo era volver a una rutina diaria de una hora, como lo hice durante casi nueve meses antes del accidente.</p>



<p> Después de mi paseo, regresé a casa para seguir avanzando en mi trabajo para el anteproyecto de mi maestría y, por supuesto, retomar las tareas domésticas.</p>



<p>¡siempre podemos regresar a los lugares donde hemos amado la vida! </p>



<p>Regrese a la bici.</p>



<h4 class="wp-block-heading has-background" style="background-color:#e5660c">Reflexión Desordenada 3: El Placer de Pedalear como Reflejo del Placer de Crecer</h4>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="683" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/21163409/bici2.jpg" alt="Regresar a donde hemos amado la vida" class="wp-image-106974" style="aspect-ratio:4/3;object-fit:cover" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/21163409/bici2.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/21163409/bici2-300x200.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/21163409/bici2-768x512.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>Había olvidado cuánto disfruto rodar en mi bicicleta de manera desordenada, sin rumbo fijo, con mucho cuidado. </p>



<p>La adrenalina de saber que mis condiciones me obligan a ser extremadamente cautelosa es emocionante. Es una forma de superar mis miedos, de vencer obstáculos y de ser más que una simple superviviente del día a día.</p>



<p> Rodé durante 30 minutos y volví a sentir ese viento en la cara que tanto me gusta, esa sensación de que el mundo se detiene mientras pedaleo.</p>



<p>La bici y yo retomamos nuestra historia como cuando tenemos que retomar la historia de los traumas y abrazarlos para continuar la vida.</p>



<h4 class="wp-block-heading has-background" style="background-color:#d8620f">Reflexión Desordenada 4: Compromiso con el Autocuidado y la Disciplina</h4>



<p>Una vez más, reafirmo mi firme deseo de autocuidado físico, con la meta de volver a rodar una hora diaria para finalmente cumplir mi objetivo de complementar, ojalá con alguien que me acompañe si no hay cómplice lo hare  sola, encontrare  la rutina de autocuidado físico con algún otro tipo de ejercicio que me favorezca de manera integral.</p>



<p> Por ahora, serán 30 minutos diarios para volver a adquirir disciplina y resistencia, ya que llevaba casi 8 meses peleada con mi bicicleta.</p>



<p>¿Cómo esto puede significar tanto ? ¿Les pasa? ¿tienen alguna asignatura pendiente en la vida que les frustre y al mismo tiempo les estimule?  Me gustaría  conocer sus historias para no sentirme  &#8220;cabesitostada&#8221;.</p>



<h4 class="wp-block-heading has-background" style="background-color:#da6918">Reflexión Desordenada 5: Un Viaje de Renacimiento y Autoconciencia</h4>



<p>Mi vida ha estado llena de aventuras, de luces y sombras, de varios renacimientos y metamorfosis. Los últimos cinco años han sido los más complejos en términos de conciencia y empoderamiento en mi salud mental. </p>



<p>He descuidado mi salud física. No he encontrado la manera de equilibrar el autocuidado físico y mental. ¡saben como hacer esto sin apoyos económicos , con el tiempo adecuado y dependiendo solo de la &#8220;fuerza de voluntad&#8221; para mi ha sido un reto que nunca he logrado superar del todo. </p>



<h4 class="wp-block-heading has-background" style="background-color:#cb5c0d">Reflexión Desordenada 6: El Legado de Ser un Estandarte Político</h4>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="725" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/21170117/biciarena-1-725x1024.jpg" alt="" class="wp-image-106984" style="aspect-ratio:4/3;object-fit:cover" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/21170117/biciarena-1-725x1024.jpg 725w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/21170117/biciarena-1-212x300.jpg 212w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/21170117/biciarena-1-768x1085.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/21170117/biciarena-1.jpg 1011w" sizes="auto, (max-width: 725px) 100vw, 725px" /></figure>



<p>Me he convertido en mi propio objeto de estudio, en mi propia rata de laboratorio.</p>



<p> Ese es el legado.</p>



<p> Año tras año, me convertí en un estandarte político desde las diferentes realidades que me atraviesan en este momento de mi vida. </p>



<p>Hoy más que nunca y menos que mañana, quiero que todo esto tenga sentido, principalmente para mi hija, y por esa misma línea, para todas las personas que lo necesiten como un punto de referencia y motivación en su camino.</p>



<p>La letra es un territorio político más cuando estamos en una sociedad liquida  donde queremos hablar  mucho y poco escuchamos.</p>



<p> Donde solemos leernos mucho sin detenimiento  y no existe la voluntad poliética de leernos  con calidad mutuamente .</p>



<p>Esta escribidora a fuerza de la dislexia y disgrafia insiste en escribirles para organizar sus ideas, y  tejer su camino sin sentirse sola  mientras les acompaña.</p>



<p> Escribir es un privilegio y ser leída una recompensa.</p>



<p>  Mi bici me enseñó a caerme y levantarme siempre y eso aplica a todo ¿tienen lecciones para la vida  aprendidas con su bici? </p>



<p> Quisiera conocerlas.</p>



<h4 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">Reflexión Desordenada 7: La Fuerza del Tejido Social y el Amor</h4>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="721" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/21165936/bicirestauracion-1-721x1024.jpg" alt="" class="wp-image-106982" style="aspect-ratio:4/3;object-fit:cover" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/21165936/bicirestauracion-1-721x1024.jpg 721w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/21165936/bicirestauracion-1-211x300.jpg 211w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/21165936/bicirestauracion-1-768x1091.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/21165936/bicirestauracion-1.jpg 1009w" sizes="auto, (max-width: 721px) 100vw, 721px" /></figure>



<p>Nada de lo que he logrado sería posible sin las personas que he encontrado en el camino.</p>



<p> Voy para una maestría gracias al milagro del amor y el compromiso auténtico. No sería posible con mi simple esfuerzo; me debo al tejido social entre mujeres, primeramente a mi determinación, a la sociedad conyugal que decidí tejer y que tuve la suerte de que saliera bien, y luego al tejido entre mujeres. </p>



<p>Yo soy ustedes, yo soy nosotros y nosotras. ustedes son parte de mi.</p>



<p> Esa es una de mis mayores victorias.</p>



<h4 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">Reflexión Desordenada 8: Esperanza y Gratitud en el Camino del Autocuidado</h4>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="626" height="358" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/21165821/mayor-bici.jpg" alt="" class="wp-image-106981" style="aspect-ratio:4/3;object-fit:cover" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/21165821/mayor-bici.jpg 626w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/21165821/mayor-bici-300x172.jpg 300w" sizes="auto, (max-width: 626px) 100vw, 626px" /></figure>



<p>Por ahora, regreso a mi bicicleta como el mayor refugio sensorial, agradecida por todas las personas que han creído en mi proceso. </p>



<p>Como neuro divergente  hoy más que nunca valoro esos refugios sensoriales.</p>



<p>Estoy esperanzada en que la mujer semilla que soy y he sido siga sembrándose y dando fruto a través de su vida, para sí misma y para las otras.</p>



<p> Mi meta es llegar a la tercera edad  con vida y salud física y mental para disfrutar de los frutos dulces de cada uno de los procesos que en esta vida me correspondió asumir.</p>



<p> Este ejercicio de poner un numero me ha sido útil para no distraerme más en el camino con asuntos ajenos a mi interés profundo.</p>



<p>   Tú que me lees   ¿Haz puesto un numero a tu existencia?</p>



<p> Mi numero es  70 más seria un regalo.</p>



<h4 class="wp-block-heading has-background" style="background-color:#bf5407">Reflexión Desordenada 9: El Privilegio y el Reto de Priorizar el Autocuidado</h4>



<figure class="wp-block-image size-full is-style-rounded wp-duotone-dark-grayscale"><img loading="lazy" decoding="async" width="848" height="483" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/21170209/bici1-1.jpg" alt="" class="wp-image-106985" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/21170209/bici1-1.jpg 848w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/21170209/bici1-1-300x171.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/21170209/bici1-1-768x437.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 848px) 100vw, 848px" /></figure>



<p>Para  mi No tiene sentido que después de décadas de lograr una vida propia contra todo pronóstico, de ser inquebrantable frente a un sistema opresor e injusto, no sea capaz de mantenerme saludable para disfrutar del resultado.</p>



<p> No quisiera palidecer frente a mi propio proyecto social, político y personal.</p>



<p> Es un reto y también es un privilegio poder darle prioridad a estas cosas en una sociedad donde aproximadamente el 80% de las personas adultas, mayoritariamente mujeres, viven solamente para pagar el diario. De este porcentaje, un 60% son mujeres y un 20% son minorías sociales. Estos datos provienen de estudios recientes sobre la distribución del ingreso y la pobreza en Colombia, como los publicados por la <a href="https://www.contraloria.gov.co/documents/20125/5512686/05.+Indicadores+pobreza+y+desigualdad+Reformas+2014-2021.pdf/c57add99-cc40-0eb9-16ba-d08562b37968?t=1705497850874&amp;download=true">Contraloría General de la República</a> y la <a href="https://www.cepal.org/es/publicaciones/47796-dinamica-la-pobreza-colombia-siglo-xxi">CEPAL</a>.</p>



<h6 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background has-small-font-size"><strong>Colofón</strong></h6>



<p>Estas reflexiones desordenadas fluyeron desde una experiencia íntima que quise compartir con ustedes. </p>



<p>No he olvidado mi promesa de hablar sobre la propuesta de la pena de muerte a  viradores en Colombia, solo que estoy tomando mi tiempo para escribir al respecto</p>



<p>. Como siempre, agradezco a todas y cada una de las personas que deciden leerme. Les mando un abrazo.</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>ComunicadoraParaLaVida #Educomunicación #FeminismoArtesanal #MarCandela #PutamenteLibre #Escribidora #Opinión</li>
</ul>



<hr class="wp-block-separator has-text-color has-base-color has-alpha-channel-opacity has-base-background-color has-background is-style-default" />



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mar Candela</author>
                    <category>Putamente libre - Feminismo Artesanal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=106972</guid>
        <pubDate>Mon, 21 Oct 2024 22:10:53 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/21163443/pedaleando.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[¿Quieres saber cómo una bicicleta barata y de mala calidad ha sido trascendente en mi vida?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mar Candela</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El amor que duele &amp;#8211; Parte 2</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/nosotras-cuidadoras/el-amor-que-duele-parte-2/</link>
        <description><![CDATA[<p>Así como la vida de mi mamá fue de ensueño en una época, también lo fue la de Rosa Palacios, una cuidadora que conocí por medio del programa de boccia, un deporte que mi papá y su hijo practican en el Centro de Discapacidad de Funza.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Así como la vida de mi mamá fue de ensueño en una época, también lo fue la de Rosa Palacios, una cuidadora que conocí por medio del programa de boccia, un deporte que mi papá y su hijo practican en el Centro de Discapacidad de Funza.</p>



<p>Rosa me abre la puerta de su casa con una sonrisa. Yo le agradezco, pero lo primero que pienso es en dónde voy a dejar mi bicicleta, por qué no me vine en bus. Su casa es diminuta —algunos dirían acogedora— para ella y su hijo que se moviliza en silla de ruedas sin tropezarse con nada. Me dice que puedo sentarme en el sofá de su sala que queda a dos pasos del comedor, cinco de la cocina y tres de la puerta.</p>



<p>Rosa es ama de casa y cuidadora de su hijo de 17 años que tiene retraso psicomotor. Ellos viven la mayor parte del tiempo juntos en una casa de un barrio popular de Funza. Su esposo conduce un camión y viaja por largos periodos. Rosa y su esposo —que ya tenían un hijo de 20 años—, quedaron esperando a Nicolás. Ella tenía 45 años, cosa que le asustó mucho, pues un embarazo de alto riesgo no tiene beneficio para nadie. Aún así esto no la hizo nunca pensar en no tener a su hijo. Fue la primera prueba de amor hacia Nicolás.</p>



<p>Rosa trabajó en una cigarrería durante todo el embarazo y cuando el niño nació le dijeron que algo no estaba bien. Estuvieron un tiempo en el hospital sin saber cuál era el diagnóstico hasta que le dijeron que era una parálisis cerebral. Rosa no creyó mucho en esto porque, según ella, el niño no tenía las características de esta enfermedad. Con un pie afuera de la clínica, Rosa se entregó por completo al cuidado de su hijo, al que ha defendido a capa y espada en todas las circunstancias. Esto lo compartimos mi mamá y yo con Rosa. Si pudiéramos encerrar a mi papá en una burbuja para que no recibiera comentarios o miradas lastimeras de la gente, lo haríamos.</p>



<p>Rosa —a quien afortunadamente no le duele nada físicamente— me cuenta que se levanta todos los días entre semana a las 5:00 de la mañana, pasa a Nicolás a la ducha, lo baña, lo viste, le da el desayuno y salen al colegio en donde es el único joven en silla de ruedas, y donde la educación especial o incluyente no lo es tanto, pues si no hay alguna clase o llega el descanso, Rosa debe ir al colegio para estar con él. Esta dinámica no le permite encontrar un trabajo ni siquiera de medio tiempo.</p>



<p>Durante nuestra conversación, yo hacía mis apuntes y le prestaba atención, pero lo único en lo que pensaba es que esta mujer de 62 años es una dura, y que era paradójico que el mismo día de su mayor felicidad fue el día de su mayor tristeza.&nbsp;</p>



<p class="has-text-align-right"><em>Al programa <a href="https://gcronico.unal.edu.co/cuidadores/">Cuidando a los Cuidadores de la Universidad Nacional</a>, como en muchos otros, la mayoría de sus asistentes son mujeres. El 86,8 % están entre los 56 y 61 años.</em></p>



<p><strong>Colofón</strong></p>



<p><strong>Colofón</strong></p>



<p>Esta es la tercera entrega de una crónica que fue el resultado de mi participación en el Taller de Crónica 2024 del Instituto Distrital de las Artes – Idartes de Bogotá. Encuentra todas las <a href="https://blogs.elespectador.com/author/nathalia-monroy-veloza/">entradas</a>.</p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Nathalia Monroy Veloza</author>
                    <category>Nosotras, cuidadoras</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=106637</guid>
        <pubDate>Tue, 15 Oct 2024 22:45:00 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/04144103/El-amor-que-duele-parte-I.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[El amor que duele &#8211; Parte 2]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Nathalia Monroy Veloza</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Nosotras, cuidadoras</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/nosotras-cuidadoras/nosotras-cuidadoras/</link>
        <description><![CDATA[<p>En este blog podrás encontrar historias de otras cuidadoras con las cuales te podrás identificar, podrás sanar, o ver que tu situación también la vive alguien más. También hablaremos con expertos quienes nos darán luces sobre este rol, y por supuesto, te hablaré desde mi experiencia.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>¡Hola cuidadoras!</p>



<p>Soy Nathalia Monroy Veloza, mujer, periodista, amiga, esposa, prima, sobrina, cuñada, mamá perruna, cuidadora.</p>



<p>En este blog podrás encontrar historias de otras cuidadoras con las cuales te podrás identificar, podrás sanar, o ver que tu situación también la vive alguien más. También hablaremos con expertos quienes nos darán luces sobre este rol, y por supuesto, te hablaré desde mi experiencia.</p>



<p>Ahora quiero contarte sobre mi rol como cuidadora. Junto con mi mamá, cuidamos de mi papá quien tuvo secuelas de un Accidente Cerebro Vascular (ACV), que lo dejaron cuadripléjico y sin habla, pero con sus habilidades cognitvas intactas.</p>



<p>Pero más allá de hablar de mi papá, este espacio es un homenaje a mi mamá, quien se entregó por completo por 12 años como la cuidadora principal de él, asumiendo riesgos como el desgaste físico y mental, depresión, <em>burn out</em>, hernias en la columna, soledad, y un sin fin de síntomas que de pronto tu sientes.</p>



<p>Mi papá decidió trascender a otro plano el 20 de junio de 2024. No hubo mejor día que hoy para abrir este canal, tres meses después de su partida.</p>



<p>Te invito a seguir y leer este espacio en el que conversaremos sobre cómo es cuidar a alguien más en diferentes situaciones, ya sea por una enfermedad, vejez, trabajo, entre otras.</p>



<p>Este blog es para todas las mujeres cuidadoras, hombres también, pero sin duda a ellas quienes encabezan las estadísticas.</p>



<p>¡Bienvenidas!</p>



<p></p>



<p>PD: gracias mami, papi, y esposo. A María Paula y Jennipher por ayudarme a definir el nombre de este blog.</p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Nathalia Monroy Veloza</author>
                    <category>Nosotras, cuidadoras</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=105553</guid>
        <pubDate>Fri, 20 Sep 2024 17:28:03 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/20123658/Portada-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Nosotras, cuidadoras]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Nathalia Monroy Veloza</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El profe Jordi , la neurodiversidad y la neuro divergencia en la escuela</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/putamente-libre-feminismo-artesanal/el-profe-jordi-la-escuela-y-la-neuro-divergencia/</link>
        <description><![CDATA[<p> Hablar de la neuro divergencia como parte de la neurodiversidad  simplemente es reconocer que existe una  diversidad dentro de la neurodiversidad  </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Por Mar Candela Periodista para el desarrollo Humano.</p>



<p class="has-vivid-red-color has-primary-background-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-93f5ce1a2b313042b37451226a287728"> Hablar de la neuro divergencia como parte de la neurodiversidad  simplemente es reconocer que existe una  diversidad dentro de la neurodiversidad  </p>



<p><strong>Este concepto se refiere a la diversidad natural de los cerebros humanos, reconociendo que cada persona tiene habilidades y formas de aprendizaje única</strong></p>



<p><strong>En Colombia, la neurodiversidad es un tema relativamente nuevo y aún no se aborda de manera profunda en la formación docente ni en las políticas educativas.Las cifras son reveladoras: menos del 50% de la ciudadanía colombiana logra completar la educación de pregrado, y mucho menos la </strong></p>



<p><strong>formación de posgrado. </strong></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="1066" height="1600" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/02194614/Imagen-de-WhatsApp-2024-07-02-a-las-19.25.05_96b05057.jpg" alt="El Profe  Jordi la neurodiversidad y la neuro divergencia en la escuela " class="wp-image-102640" style="aspect-ratio:0.6666666666666666;object-fit:cover;width:609px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/02194614/Imagen-de-WhatsApp-2024-07-02-a-las-19.25.05_96b05057.jpg 1066w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/02194614/Imagen-de-WhatsApp-2024-07-02-a-las-19.25.05_96b05057-200x300.jpg 200w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/02194614/Imagen-de-WhatsApp-2024-07-02-a-las-19.25.05_96b05057-682x1024.jpg 682w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/02194614/Imagen-de-WhatsApp-2024-07-02-a-las-19.25.05_96b05057-768x1153.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/02194614/Imagen-de-WhatsApp-2024-07-02-a-las-19.25.05_96b05057-1023x1536.jpg 1023w" sizes="auto, (max-width: 1066px) 100vw, 1066px" /></figure>



<p> Fotografía : @fotonica.estudioo</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Neurodivergencia y educación el profe jordi dialogando con Mar Candela" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/7-N-vRK1nAE?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div><figcaption class="wp-element-caption">Hoy comparto con ustedes una reflexión profunda sobre la educación en nuestro país. Este pregrabado es muy especial ya que hace varias semanas deseaba publicar pero la vida y sus cosas urgentes atrasaban este objetivo.<br>Durante meses, he seguido de cerca el trabajo del profesor Jordi, un agente transformador de esta sociedad que ha dedicado su esfuerzo a la educación integral y de calidad.<br>Su labor no solo se limita al aula, sino que también llega a través de las redes sociales, donde miles de personas han salido de la ignorancia sobre cómo se vive realmente en las escuelas colombianas<strong>@fotonica.estudioo</strong></figcaption></figure>



<div class="wp-block-cover"><span aria-hidden="true" class="wp-block-cover__background has-background-dim"></span><div class="wp-block-cover__inner-container is-layout-flow wp-block-cover-is-layout-flow">
<div class="wp-block-group has-global-padding is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained">
<blockquote class="wp-block-quote has-text-align-center is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong> No podemos hablar de justicia social sin mencionar la neurodiversidad.</strong></p>
</blockquote>



<p></p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>En Colombia, las estadísticas educativas muestran una realidad desafiante en cuanto a la continuidad de la educación desde la básica hasta los posgrados. </p>
</blockquote>
</div>
</div></div>



<p>Aquí están algunos datos relevantes:</p>



<p><strong><mark style="background-color:#9DFF20" class="has-inline-color">Educación Básica y Bachillerato:</mark></strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Por cada 100 niños que ingresan a primer grado de primaria, solo 44 logran graduarse de bachillerato a tiempo.</li>



<li>De todos los graduados de educación media hasta el 2018, solo el 39,7% accedió a estudios superiores.</li>



<li>Aproximadamente el 39,7% de los estudiantes colombianos pasan del bachillerato a la educación superior.</li>
</ul>



<p><mark style="color:#590404" class="has-inline-color"><strong>Educación Superior (Posgrados)</strong>:</mark></p>



<ul class="wp-block-list">
<li>El acceso a la educación superior es aún más limitado. Solo una parte de los graduados de bachillerato logra acceder a programas de posgrado.</li>



<li>No tengo datos específicos sobre el porcentaje exacto de personas que completan posgrados en Colombia, pero es significativamente menor que el de bachillerato.</li>
</ul>



<p>Estos números reflejan la necesidad de fortalecer la educación en todas las etapas y garantizar que más estudiantes puedan acceder a oportunidades de formación superior. </p>



<p> Esto no se debe solo a limitaciones económicas, sino también a las condiciones laborales de los docentes y su salud mental. </p>



<p>A menudo, los profesores están sobrecargados de trabajo y carecen de las herramientas necesarias para atender a estudiantes nuerodivergentes.</p>



<p>Como alguien que ha vivido la experiencia de ser neurodivergente, entiendo la importancia de un enfoque sin exclusión  en la educación.  Sé que la dislexia, la disgrafía y los problemas de atención ninguna neurodiversidad no deberían ser obstáculos insalvables.</p>



<p> Es urgente lograr  estrategias flexibles e innovadoras en el aula que permitan a todos los estudiantes desarrollar sus capacidades y habilidades de manera diferente.En este 2024, debemos enfrentar cuatro desafíos fundamentales:</p>



<p><mark style="color:#701f1f" class="has-inline-color"><em>Cobertura</em>: </mark>A pesar de los avances, el acceso a la educación sigue siendo desigual, especialmente en zonas rurales y comunidades marginadas. Necesitamos políticas que garanticen un acceso equitativo y fomenten la diversidad.</p>



<p><mark style="color:#a92323" class="has-inline-color"><em>Calidad y Pertinencia</em>: </mark>Los resultados en las pruebas PISA nos instan a revisar y actualizar los planes de estudio. Debemos incorporar metodologías pedagógicas pertinentes que fomenten el pensamiento crítico.</p>



<p><mark style="color:#7f1919" class="has-inline-color"><em>Financiamiento y Recursos</em>:</mark> A pesar del presupuesto, el rendimiento académico disminuye. Incrementar el financiamiento y destinarlo adecuadamente es crucial.</p>



<p><mark style="color:#d90000" class="has-inline-color">Tecnología y Transformación Digital:</mark> La integración efectiva de la tecnología en la enseñanza es un desafío crítico.</p>



<p><mark style="background-color:#9DFF20;color:#02005c" class="has-inline-color">Es hora de reconocer la neurodiversidad como un principio fundamental en nuestra educación.</mark></p>



<p class="has-contrast-color has-vivid-green-cyan-background-color has-text-color has-background has-link-color has-large-font-size wp-elements-2c2ac8e33cd9fce1ed1ff785d6e3d567"><mark style="color:#00045c" class="has-inline-color">Planificar clases, corregir tareas y atender a los estudiantes requiere una buena organización tengamos presentes que la mejora de la formación docente tiene un impacto directo en el aula y, por ende, en la calidad educativa en general. ¡Sigamos trabajando juntos para fortalecer una educación para la vida !</mark></p>



<div class="wp-block-group has-global-padding is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained">
<p>Invito a prestar atención a este diálogo profundo para trabajar juntos en construir un sistema académico amable , justo y preciso con la neurodiversidad. </p>



<p>Un sistema educativo preparado para las necesidades presentes y futuras de nuestra sociedad. </p>



<p>por consiguiente es esencial para garantizar una educación de calidad.</p>



<p><strong><mark style="background-color:#9DFF20;color:#6b5464" class="has-inline-color"> Es crucial fomentar la formación continua: </mark></strong></p>



<p>Los docentes deben participar en programas de capacitación y actualización constante. </p>



<p>Esto les permite adquirir nuevas habilidades y estar al día con las últimas tendencias pedagógicas . </p>



<p><mark style="background-color:#9DFF20;color:#630202" class="has-inline-color">No es prohibir los celulares en las aulas es enseñar a usarlos para mejorar los procesos de metacognición durante el aprendizaje </mark></p>



<p> se trata de la una Implementación de Tecnología<em>:</em></p>



<p><em> Integrar nuevas tecnologías en el aula puede enriquecer la enseñanza y el aprendizaje.</em></p>



<p><em>Herramientas digitales, aplicaciones educativas y recursos en línea pueden ser aliados poderosos para mejorar la experiencia de los estudiantes </em></p>



<p><em>se debe inspirar la Participación Activa: </em></p>



<p><em>Diseñar estrategias que involucren activamente a los estudiantes en su propio aprendizaje. </em></p>



<p><em>El trabajo en equipo, debates, proyectos colaborativos y actividades prácticas son excelentes formas de lograrlo </em></p>



<p><em>Evaluación Formativa y Retroalimentación Efectiva</em>: La evaluación debe ser continua y formativa. su enfoque y mejorar su práctica.</p>



<p>Gestión del Tiempo y Organización: </p>



<p>Los docentes deben aprender a administrar su tiempo eficientemente. </p>
</div>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Neurodivergencia y educación el profe jordi dialogando con Mar Candela" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/7-N-vRK1nAE?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div><figcaption class="wp-element-caption">Neuro Divergencia desde la escuela .</figcaption></figure>



<p><strong>Con gratitud al equipo de producción   @fotonica.studioo @lorevelr  producción audiovisual,  @leiecheverry  dirección ejecutiva,  @angelaromero_makeup  Maquilladora  y nuestro invitado espertelar   @el_profe_jordi </strong> Periodista para el desarrollo humano y comunicadora para las resistencias Mar Candela &#8211; Fotografía Alcaldía de Bogotá</p>
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        <author>Mar Candela</author>
                    <category>Putamente libre - Feminismo Artesanal</category>
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        <pubDate>Sun, 30 Jun 2024 20:02:31 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mar Candela</media:credit>
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