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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Tue, 14 Apr 2026 23:46:05 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Blogs de rusia | Blogs El Espectador</title>
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        <title>2025: ¿EL MUNDO EN MANO DE GÁNSTERES ESTATALES?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/2025-el-mundo-en-mano-de-gansteres-estatales/</link>
        <description><![CDATA[<p>“Entre las peculiaridades de nuestra época figura la irrupción masiva del crimen en los procesos políticos”. Hannah Arendt. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>La respuesta, desde luego, es afirmativa. El gansterismo es el rasgo común que comparten Trump, Putin y Netanyahu, pues al asegurarse la jefatura de sus respectivos Estados adquieren inmunidad e impunidad personal por sus crímenes y delitos pasados, presentes y futuros. Sin duda, los tres representan una temible banda con armas de destrucción masiva, que blandirán sin escrúpulo contra quien ose cuestionar sus decisiones y fechorías, las cuales hoy presumen victoriosamente. Son, pues, gánsteres estatales que tienen el mundo en sus manos.</p>



<p><strong>Gánsteres Estatales</strong></p>



<p>Así aconteció con Hitler y Mussolini a mediados de los años veinte del siglo pasado. Eufóricos celebraron su ascenso en Alemania a Italia, fusionando la política con el crimen, respaldados por millones de sus seguidores. Es una lección que parece haber aprendido muy bien la actual banda de los tres, pues les asiste la certeza de que mientras estén en la cumbre del Estado adquieren una triple vacuna que les garantiza: Inmunidad legal, Impunidad penal e Intangibilidad política. Por eso harán lo que estimen necesario para permanecer al mando de sus respectivos Estados y prolongar sus delirios gubernamentales y designios criminales. Delirios y designios encubiertos políticamente por Trump con sus exitosas consignas y coartadas, exaltadas en las almas deprimidas y proyectadas en las mentes pueriles de sus seguidores: America First y Make America Great Again. Pero también Putin, reviviendo nostalgias imperiales y ocupando Ucrania en respuesta al asedio de la OTAN desde la implosión de la URSS en la década del 90, para así reafirmar a Europa y occidente su condición de potencia no despreciable en el nuevo orden mundial. Hasta llegar al extremo criminal de Netanyahu, quien exacerba el odio y el miedo ancestral de sus compatriotas, después del despiadado y brutal ataque de Hamás contra civiles inermes el 7 de octubre del 2023, que dejó cerca de mil doscientos víctimas mortales y un centenar de secuestrados. Víctimas que ha cobrado el gánster de Netanyahu a la población civil palestina con más de cuarenta y cinco mil muertos y 108.000 heridos, según reciente reporte de France 24<a href="#_edn1" id="_ednref1">[i]</a>, dejando arrasada y ensangrentada a Palestina la otrora tierra santa.</p>



<p><strong>Coartadas Históricas</strong></p>



<p>Todas las anteriores son coartadas históricas, arraigadas en la existencia e identidades de los anteriores pueblos, hoy hábilmente reeditadas por sus líderes mediante la inescrutable penetración de algoritmos en las mentes de sus seguidores, las redes sociales y la inteligencia artificial, que les impide a millones de ellos discernir entre la realidad y el delirio de grandeza que proyectan sus idolatrados líderes. Ellos tienen la absoluta certeza de que mientras más mientan para conservar y potenciar sus imágenes de ídolos imprescindibles e imbatibles, sus vidas, libertades y glorias como jefes de Estado serán incuestionadas y hasta celebradas. Por eso su nacionalismo y patriotismo no tiene límites y Trump hace del Estado su empresa más exitosa, manipulando aranceles y convirtiendo al mercado en su campo de guerra predilecto. Su Estado no reconoce otra soberanía que la de la ganancia de sus empresas y mercados, America First, y la impunidad de sus actuaciones. Así como para Putin y Netanyahu solo importa la seguridad y vida de sus compatriotas y burlan impunemente las decisiones de la Corte Penal Internacional, cuyos Estados desconocen, y de la misma Corte Internacional de Justicia de las Naciones Unidas, que carecen de poder vinculante.</p>



<p><strong>La Plutocracia Gansteril</strong></p>



<p>Para estos gánsteres el Estado es un trofeo a repartir entre sus incondicionales socios, financiadores y cómplices. Así el Estado de derecho es degradado a un Estado plutocrático gansteril, para combatir sin reservas éticas a las hordas de inmigrantes pobres e indeseables, subir aranceles y desconocer las limitaciones para la protección ambiental. Por eso Trump anunció que sería dictador por un día para “<em>cerrar la frontera y vamos a perforar, perforar y perforar. Después de eso, no soy un dictador”</em><a href="#_edn2" id="_ednref2">[ii]</a><em>. </em>Todo parece indicar que ellos son la expresión exultante de una nueva y ascendente plutocracia tan criminal como codiciosa, cuyo máximo exponente es Elon Musk, lanzado a la conquista del espacio sideral pues el terrenal no le basta. Lo más grave es que semejantes gánsteres y empresarios estatales no solo son admirados por millones de consumidores de sus productos y sus delirios narcisistas, sino que tienen émulos en otras latitudes que han sido proclives a la generación de estos especímenes en la vida pública y al frente del Estado.</p>



<p><strong>Gánsteres Tropicales</strong></p>



<p>Así lo vemos con la esperpéntica pareja presidencial de Daniel Ortega y Rosario Murillo en Nicaragua, legítimos herederos de los Somoza en brutalidad y ambición. Maduro en Venezuela, imitador del dictador Juan Vicente Gómez y Milei en Argentina, anarco-liberal que diluye el Estado en el mercado y promueve la inanición de millones de argentinos para bajar la inflación. Quizá la única excepción a esta ola arrolladora de gánsteres estatales es el proceso que en la actualidad se adelanta contra el destituido presidente de Corea del Sur, Yoon Suk-yeol, que se resiste y refugia en su mansión para escapar a la justicia por abuso de poder al decretar la ley marcial en forma arbitraria y también por presuntos cargos de corrupción pública<a href="#_edn3" id="_ednref3">[iii]</a>. Algo inimaginable que llegue a suceder en el caso de la banda de los tres más poderosos gánsteres globales y de sus émulos en Nicaragua y Venezuela. Sin dejar de mencionar procesos inconclusos en nuestra propia casa contra expresidentes como Belisario Betancur, Ernesto Samper y Álvaro Uribe Vélez, más los innumerables pendientes por la complicidad de conspicuos políticos con el narcotráfico, los paramilitares y la guerrilla, que nos faltan por conocer y encontrar en la Escombrera de la política nacional. Una Escombrera más extensa, profunda y putrefacta que la de la Comuna 13 y la celebrada Operación Orión<a href="#_edn4" id="_ednref4">[iv]</a> en nombre de la “seguridad democrática”, el orden y el Estado de derecho, coartadas perfectas siempre invocadas para garantizar impunidad penal y política a nuestros más prestigiosos gánsteres estatales. Así lo hizo Belisario Betancur después de la hecatombe del Palacio de Justicia y hoy lo repite Uribe con la operación Orión.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://www.france24.com/es/medio-oriente/20250104-franja-de-gaza-m%C3%A1s-de-60-palestinos-muertos-entre-ellos-varios-ni%C3%B1os-en-recientes-ataques-israel%C3%ADes">https://www.france24.com/es/medio-oriente/20250104-franja-de-gaza-m%C3%A1s-de-60-palestinos-muertos-entre-ellos-varios-ni%C3%B1os-en-recientes-ataques-israel%C3%ADes</a></p>



<p><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> <a href="https://elpais.com/internacional/2023-12-06/biden-dice-que-no-esta-seguro-de-si-se-presentaria-a-la-reeleccion-de-no-ser-por-el-peligro-de-trump.html">https://elpais.com/internacional/2023-12-06/biden-dice-que-no-esta-seguro-de-si-se-presentaria-a-la-reeleccion-de-no-ser-por-el-peligro-de-trump.html</a></p>



<p><a href="#_ednref3" id="_edn3">[iii]</a> <a href="https://www.elmostrador.cl/noticias/mundo/2025/01/06/unidad-de-investigacion-surcoreana-busca-extender-orden-de-arresto-contra-destituido-presidente/">https://www.elmostrador.cl/noticias/mundo/2025/01/06/unidad-de-investigacion-surcoreana-busca-extender-orden-de-arresto-contra-destituido-presidente/</a></p>



<p><a href="#_ednref4" id="_edn4">[iv]</a><a href="https://www.bbc.com/mundo/noticias/2014/12/141230_colombia_medellin_escombrera_desaparecidos_aw">https://www.bbc.com/mundo/noticias/2014/12/141230_colombia_medellin_escombrera_desaparecidos_aw</a></p>
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        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=110101</guid>
        <pubDate>Mon, 06 Jan 2025 21:30:08 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[2025: ¿EL MUNDO EN MANO DE GÁNSTERES ESTATALES?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>BRICS+ 2024: La cumbre del siglo</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/con-versaciones/brics-2024-la-cumbre-del-siglo/</link>
        <description><![CDATA[<p>“Mi vida es hoy una fortaleza saqueada, la sustancia viscosa, hediente, que emana del cadáver de mi gran sueño del Poder”. -Gonzalo Arango- Bat: Este 22 de octubre comienza el evento que podría marcar el punto de inflexión de este siglo. La BRICS+ 2024 promete dar puntadas definitivas para cambiar radicalmente el orden internacional. Podría [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right">“<em>Mi vida es hoy una fortaleza saqueada, la sustancia viscosa, hediente,</em></p>



<p class="has-text-align-right"><em>que emana del cadáver de mi gran sueño del Poder</em>”.</p>



<p class="has-text-align-right">-Gonzalo Arango-</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<figure class="wp-block-image aligncenter size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1024" height="414" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/22170757/Brics-logo-1024x414.png" alt="" class="wp-image-107010" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/22170757/Brics-logo-1024x414.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/22170757/Brics-logo-300x121.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/22170757/Brics-logo-768x310.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/22170757/Brics-logo-1536x621.png 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/22170757/Brics-logo.png 1920w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p><strong>Bat</strong>: Este 22 de octubre comienza el evento que podría marcar el punto de inflexión de este siglo. <strong>La BRICS+ 2024 promete dar puntadas definitivas para cambiar radicalmente el orden internacional</strong>. Podría ser un evento equivalente al <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Acuerdos_de_Bretton_Woods">Bretton Woods</a> y marcar un cambio de rumbo para Colombia.</p>



<p><strong>Man</strong>: ¿Le parece? Yo no lo veo tan decisivo. Los BRICS están operando desde el 2006 y no veo que hayan sido tan determinantes.</p>



<p><strong>Bat</strong>: Bueno, es una gran transformación que estaba cocinándose a fuego lento, pero que en los últimos años se aceleró. Los acontecimientos geopolíticos han dado lugar a un contexto inédito. Y ese contexto nunca había sido tan propicio para que los BRICS se consoliden como alternativa global.</p>



<p><strong>Man</strong>: ¿A qué se refiere con “los acontecimientos geopolíticos”?</p>



<p><strong>Bat</strong>: Usted sabe que son muchos, pero podríamos resumirlo en esto: <strong>el debilitamiento de la hegemonía de Estados Unidos</strong> y, por extensión, del Occidente Global.</p>



<p><strong>Man</strong>: ¡¿Que Estados Unidos está débil?! ¡Ja! ¡Esa no se la cree ni usted misma!</p>



<p><strong>Bat</strong>: Hummm…. No hablemos del hecho de que Estados Unidos ha perdido todas las guerras en las que se ha involucrado durante este siglo. Tampoco hablemos de la crisis de liderazgo que tiene a ese país atrapado en el dilema de elegir entre una incompetente y un mercader sin escrúpulos. No mencionemos la polarización, ni los amagues separatistas que a veces dan señales de incubar un conflicto civil en ese país. De hecho, no nos metamos con el tema de la inflación, ni con el creciente empobrecimiento de muchos sectores, ni con las alarmantes cifras de adicción al fentanilo. Concentrémonos solo en <strong>la debilidad de la hegemonía internacional gringa y, en particular, en el paulatino ocaso del dólar</strong>. Ahí es donde está una de las razones más poderosas por la cual tenemos medio planeta incendiado por la guerra, y el motivo por el que los BRICS tienen la oportunidad de dar el golpe de gracia.</p>



<p><strong>Man</strong>: ¿Golpe de gracia? La veo delirando, Bat.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full"><img decoding="async" width="1024" height="683" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/22170820/BRICS.jpg" alt="" class="wp-image-107011" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/22170820/BRICS.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/22170820/BRICS-300x200.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/22170820/BRICS-768x512.jpg 768w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p><strong>Bat</strong>: Podríamos hablar largo y tendido sobre esto, pero no queremos abusar del tiempo de los lectores. Así que quedemos con dos datos duros y un chiste, para no extendernos demasiado. Los dos datos duros:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>En 1977 el 85 % de las reservas de divisas en el mundo eran en dólares; en 2024, solo el 58 %. Son datos del Fondo Monetario Internacional.</li>



<li>La deuda pública de Estados Unidos en 1971 representaba el 34,1 % de su PIB. En 2023, el 121,6 %. Y en 2024, se ha multiplicado por cuatro.</li>
</ul>



<p>El chiste lo compartió León Valencia en “X” y es fenomenal:</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full"><img decoding="async" width="598" height="693" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/22170944/Chiste.png" alt="" class="wp-image-107014" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/22170944/Chiste.png 598w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/22170944/Chiste-259x300.png 259w" sizes="(max-width: 598px) 100vw, 598px" /></figure>



<p><strong>Man</strong>: Está bien, las cifras no son las mejores, pero eso no significa que vayan a seguir igual. No es la primera vez que Estados Unidos pasa por un período de crisis y siempre se ha recuperado.</p>



<p><strong>Bat</strong>: Es cierto, pero es que aquí también entra a jugar un factor político que es determinante para el ascenso de los BRICS. <strong>Sistemáticamente, Estados Unidos ha utilizado la hegemonía del dólar para imponer sus intereses</strong> a otros países, por la vía de hacer embargos y decretar sanciones. No solamente se trata de sanciones ilegales, sino que esto atenta directamente contra la soberanía nacional de los países. Medio planeta está harto de eso.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="187" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/22171012/MarcoRubio-1024x187.png" alt="" class="wp-image-107015" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/22171012/MarcoRubio-1024x187.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/22171012/MarcoRubio-300x55.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/22171012/MarcoRubio-768x141.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/22171012/MarcoRubio.png 1306w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p><strong>Man</strong>: Lo que hace Estados Unidos es defender la democracia. Utiliza esos mecanismos para luchar contra gobiernos dictatoriales o ilegítimos.</p>



<p><strong>Bat</strong>: ¡Ja! ¿Y con qué derecho?&#8230; ¿Con qué criterio?&#8230;  El punto es que mientras Estados Unidos atraviesa por una crisis estructural y colecciona resentimientos por el mundo, <strong>los BRICS pasan por un tiempo de bonanza</strong>. Hoy por hoy, representan <a href="https://es.statista.com/grafico/33305/aporte-de-los-brics-al-pib-mundial-poblacion-produccion-de-petroleo-y-exportaciones-de-bienes/">el 36 % del PIB mundial</a>, entre otros aspectos. La cumbre de Kazán gira en torno a la idea de <a href="https://www.cronista.com/usa/economia-y-finanzas/fin-del-dolar-40-paises-se-preparan-para-abandonar-la-moneda-estadounidense-y-desdolarizar/">abandonar el dólar</a> y crear un sistema de pagos propio. De hecho, existe la posibilidad de que terminen dando paso a la adopción de una nueva moneda común. En pocas palabras, esta cumbre podría convertirse en el principio del fin de la hegemonía del dólar.</p>



<p><strong>Man</strong>: No creo. Un cambio de semejante magnitud no puede salir de un simple encuentro. Y los gringos no son mancos.</p>



<p><strong>Bat</strong>: Eso sí es verdad. Además, <strong>los BRICS enfrentan algunas contradicciones internas importantes</strong>.</p>



<p>Deben definir unas reglas más claras para el acceso de nuevos países. Aunque India y China, un día antes de la cumbre, <a href="https://www.swissinfo.ch/spa/china-confirma-y-valora-%22positivamente%22-el-acuerdo-con-la-india-sobre-zonas-fronterizas/87773933">parecen haber resuelto su problema fronterizo</a>, a India no le hace gracia que la moneda china adquiera demasiada preponderancia.</p>



<p>No se sabe cómo solventar el hecho de que Lula no reconozca al gobierno de Maduro y al mismo tiempo se le dé ingreso a Venezuela.</p>



<p>También tienen que asegurarse de que no les vuelva a pasar lo de Argentina: países que solicitan el acceso, entran y luego por un cambio de gobierno abandonan el grupo.</p>



<p><strong>Man</strong>: ¿Sí ve? La cosa no es tan fácil…</p>



<p><strong>Bat</strong>: Por supuesto que no es fácil, pero sí parece ser irreversible. Todo indica que los BRICS+ van a salir más fortalecidos que nunca de la Cumbre de Kazán. Solo teniendo a Emiratos Árabes, Irán y Rusia, ya controlan casi el 35 % del petróleo mundial. Y si finalmente entran Arabia Saudita y Venezuela, el mundo será otro.</p>



<p>Eso sin contar con la iniciativa de la “Bolsa de cereales” propuesta por Rusia. Quieren comprarles directamente a los productores y garantizar un acceso más equitativo a la comida. Eso no solo afectaría severamente a los granjeros de Estados Unidos, sino que garantizaría el control sobre los precios y la distribución de la energía y los alimentos básicos: dos ítems estratégicos.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="447" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/22171059/BRICS-3-1.jpg" alt="" class="wp-image-107016" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/22171059/BRICS-3-1.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/22171059/BRICS-3-1-300x131.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/22171059/BRICS-3-1-768x335.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p><strong>Man</strong>: ¡Bah! ¡Qué tontería! Derriban una hegemonía para instalar otra…</p>



<p><strong>Bat</strong>: La diferencia es que <strong>los protagonistas de ese nuevo paradigma son los países de lo que llaman “Sur Global”</strong>. Países como Cuba o Venezuela, que probablemente van a entrar como miembros de pleno derecho, tienen ahí un horizonte más que prometedor. Lo mismo ocurre con Bolivia y su Litio. &nbsp;El problema es que, como usted bien dice, Estados Unidos no se va a quedar cruzado de brazos. &nbsp;</p>



<p><strong>Man</strong>: ¡Téngalo por seguro!&#8230; Y Colombia, ¿qué pinta ahí?</p>



<p><strong>Bat</strong>: Pues mire que curiosamente Lula no fue, por un “accidente doméstico”. Y era Lula quien iba a impulsar el ingreso de Colombia a los BRICS+. Nuestro país tiene mucho que ofrecer y mucho que ganar ahí, pero también tenemos una inestabilidad política importante. Es probable que, para no correr el riesgo de que se repita lo de Argentina, acepten a Colombia como socio, pero no como miembro de pleno derecho.</p>



<p><strong>Man</strong>: ¡Mejor!</p>



<p><strong>Bat</strong>: No lo creo. Pero, bueno, este es el panorama general. Seguiremos hablando del tema. Amanecerá y veremos.</p>



<p class="has-text-align-center">***</p>



<p>Imágenes: Flickr</p>
]]></content:encoded>
        <author>Bat&amp;#38;Man</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Con-versaciones</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=107008</guid>
        <pubDate>Tue, 22 Oct 2024 22:21:29 +0000</pubDate>
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                            </item>
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        <title>Diana Spencer “Princesa de Gales” (1968-1997)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/ella-es-la-historia/diana-spencer-princesa-gales-1968-1997/</link>
        <description><![CDATA[<p>“La Honorable”, título nobiliario de cuna de Diana Spencer, una aristócrata británica que nació muy cerca de la familia real inglesa, y de la cual años más tarde pasaría a ser una pieza fundamental. Tras la muerte de uno de sus hermanos, el matrimonio de sus padres empieza a deteriorarse y para 1967 la pareja [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p>“La Honorable”, título nobiliario de cuna de Diana Spencer, una aristócrata británica que nació muy cerca de la familia real inglesa, y de la cual años más tarde pasaría a ser una pieza fundamental.</p>
<p>Tras la muerte de uno de sus hermanos, el matrimonio de sus padres empieza a deteriorarse y para 1967 la pareja decide divorciarse. Cada quien encontraría otra pareja y fue así como Diana tendría una infancia en donde a momentos la pasó con su madre y su padrastro, y en otras ocasiones con su padre y su madrastra. Ella misma diría que recuerda su infancia como “muy infeliz”, y “muy inestable, todo.”</p>
<p><em>Lady Di</em>, es así como sería conocida luego de que a su padre se le concedió el título de noble, y de esta misma forma el mundo la conocería después. Sus estudios básicos quedarán a cargo de una institutriz, y a los 9 años sería internada en el instituto femenino Riddlesworth Hall School, y a los 14 años se uniría a sus hermanas en el West Heath Girls’ School.</p>
<p>No se destacó por ser una estudiante ejemplar. De calificaciones promedio, los intereses de Diana estarían más abocados al deporte y al arte, destacándose por sus interpretaciones al piano, sus dotes para el baile y sus buenas condiciones físicas para la natación y el buceo.</p>
<p>Para 1978 la niña acostumbrada a los privilegios se confrontaría ante un mundo más realista, mudándose a la capital inglesa, donde compartiría un departamento con su madre y algunos amigos. Por esta época la noble princesita estaría dedicada a ejercer algunos oficios que no figuraban antes en el prontuario de las reinas, más allá de los cuentos de hadas en donde la princesa, como es el caso, trabajará en labores de limpieza, anfitriona de fiestas, niñera, profesora de piano y asistente de guardería. Un accidente en esquí haría que Diana se alejara de una de sus grandes pasiones que era la de bailar. También tomaría algún curso de cocina, pese a lo cual no solía tomarse el tiempo para poner en práctica lo aprendido.</p>
<p>Para 1979 la madre de Diana premiaría la dedicación de su hija comprándole un departamento en el Coleherne Court en Earls Court con motivo de la celebración de sus 18 años.</p>
<p>Diana y Carlos se conocieron en 1977, cuando ella tenía 16 años y él estaba por cumplir los 30. Para ese momento era a su hermana a quien el príncipe pretendía, pero el destino terminaría por hacerlo mirar de soslayo y reparar en la joven doncella a la que parecía lucirle mejor la corona real.</p>
<p>La invitó a que lo viera jugar al polo, la llevó de paseo en sus yates de lujo, y le presentó sus mansiones y las otras posesiones que esperaban por ella si es que se decidía a darle el sí.</p>
<p>El príncipe la llevó ante sus padres, y los reyes quedarían encantados con aquella cándida rubiecita que llevaba en su sangre la estirpe de lejanos parientes reales de la Casa de los Estuardo por medio de Carlos II de Inglaterra, además que Carlos y Diana descendían de la Casa de los Tudor a través de Enrique VII de Inglaterra.</p>
<p>El noviazgo fue corto. Para comienzos de 1981, en el castillo de Windsor, el príncipe le propuso a Lady Di que fuera su esposa, y dos semanas después el mundo entero conoció a esa joven y simpática aristócrata que había conquistado al príncipe de Gales, legítimo sucesor y heredero al trono de Inglaterra, hijo de Isabel II, y a quien presentaba como a la futura reina de la Corona británica.</p>
<p>Diana abandonó su trabajo como asistente de guardería (siendo así la única novia real que hubiera tenido un trabajo) y se mudó a Clarence House, lugar de residencia de la Reina Madre, pero al poco tiempo se trasladaría al palacio de Buckingham para ponerse al frente con los preparativos de una boda de ensueño, y tras lo cual se convertiría en la primera mujer inglesa en casarse con el próximo sucesor al trono desde que Jacobo II y Anne Hyde contrajeron nupcias unos 300 años atrás.</p>
<p>Ella misma eligió su anillo de compromiso. Lucía esplendorosa, con un vestido de casi 8 metros de largo que hoy estaría valorado en unas 35.000 libras esterlinas. La boda, debido a la gran cantidad de asistentes, se realizó en la catedral de San Pablo de Londres, en cuyas puertas esperaban más de 600.000 espectadores para ver desfilar a los recién casados, y que a través de las pantallas sería presenciada por más de 750.000 televidentes alrededor del mundo. Al momento de los votos, Diana equivocó el orden de los nombres de su futuro marido, pero más revuelo causaría el que no asumiera el acostumbrado “voto de obediencia” que tradicionalmente la reina rinde ante su rey.</p>
<p>Una vez oficiada la boda, y con tan solo 20 años, Lady Di adquiría el título oficial de “Princesa de Gales”, convirtiéndose en la tercera mujer con más poder dentro de la Corona, luego de la Reina Isabel II y de la Reina Madre. Unos años después Isabel mostró la inclusión plena de Diana a su familia legándole la dinástica reliquia conocida como la “Tiara del nudo del amante de la reina María”, o también como la “Tiara de los enamorados de Cambridge”, además de concederle la insignia de la Orden de la Familia Real de la Reina Isabel II.</p>
<p>En 1982 la princesa anuncia que en su vientre anida el segundo en la sucesión al trono después de su padre, un varón al que ella misma eligió el nombre de William de Sussex, y que estuvo a punto de interrumpir esta línea sucesoria luego de que Diana sufriera un accidente al caer por unas escaleras. Para ese entonces ya la princesa comenzaba a mostrar su descontento con ese estilo de vida que parecía haberle sido impuesto. Años más tarde confesó que ella misma había provocado el accidente en un intento por generarse un aborto, ya que se sentía “tan inadecuada” para la responsabilidad de ser hija del futuro rey de los ingleses.</p>
<p>Por aquellos años Diana Spencer comenzaba a ser uno de los focos más apetecidos de los lentes de los paparazis y su vida parecía ser narrada por la prensa mundial como si se tratara de un reality show. Los fotógrafos la asediaban a donde fuera, siendo retratada infraganti en una playa mientras lucía un bikini en estado de gravidez, y por lo cual Isabel se pronunciaría llamándolo “el día más negro en la historia del periodismo británico.”</p>
<p>Antes de que llegara su segundo hijo, Lady Di tuvo que reponerse de una tremenda depresión, para finalmente dar a luz al príncipe Harry, que nacería en 1984, y cuya presencia en la vida de sus padres haría que la pareja fortaleciera sus lazos.</p>
<p>La princesa quiso encargarse con dedicación a la tarea de educar a sus hijos, para lo cual eligió el modelo que creyó lo más conveniente para su formación intelectual, social y cultural: la normalidad. Diana procuró que los privilegiados herederos del trono conocieran de primera mano las necesidades de su pueblo y se confrontaran ante la enfermedad y la vejez, para lo cual solía llevarlos a visitar hospitales, orfanatos, hogares geriátricos y centros de rehabilitación, educándolos en valores humanistas y despertando en ellos una filosofía filantrópica.</p>
<p>Así mismo quiso que su educación académica no gozara de mayores privilegios, por lo cual William y Harry asistieron a escuelas secundarias de Londres, luego de que en su infancia hubieran sido formados por institutrices escogidas por su propia madre. Diana llevaba a sus príncipes al colegio como lo haría cualquier otra madre en todas partes del mundo.</p>
<p>Ella misma se encargaba de vestirlos con las prendas que cualquier niño inglés del común portaba según la moda del momento, los llevaba a comer a restaurantes de comida popular o a pasear por parques públicos, y planeaba salidas y vacaciones a lugares concurridos donde sus hijos pudieran también sentirse como un turista más y llevar la infancia de un niño común y corriente, una vida normal.</p>
<p>La princesa de Gales comenzaría sus labores al interior de la Corona representando a la reina en sus viajes internacionales, visitando los reinos de la Mancomunidad y ganándose el cariño de las personas a las que saludaba, así como el de la prensa que la seguía a donde fuera y sabía contar su historia como si de una princesa encantada se tratara.</p>
<p>Muy pronto sus intereses filantrópicos comenzarían a romper con el molde tradicional de la princesa alejada de la realidad social de su pueblo, y es así como la veríamos emprendiendo campañas de todo tipo y definitivamente poco convencionales al tratarse de tan distinguido personaje.</p>
<p>Es por esto que el mundo la vio abrazando a un paciente con SIDA en un intento por demostrar que no hay una amenaza de contagio de la enfermedad por un simple contacto físico, ayudando de esta forma en la desestigmatización de estos pacientes. Luego de haberse reunido en Sudáfrica con Nelson Mandela diría: “El VIH no hace que sea peligroso conocer a las personas. Puedes estrecharles la mano y darles un abrazo. Dios sabe que lo necesitan.” Así también apoyó a las personas infectadas con lepra y, sin escrúpulos, y pese a que su suegra mostrara su disgusto y le recomendara dedicarse a “algo más placentero”, Lady Di declaró: “Siempre ha sido mi preocupación tocar a las personas con lepra, tratando de mostrar con un simple acto que no se les vilipendia, ni se les repugna.”</p>
<p>La caridad de la princesa era llevada a distintas problemáticas: creó centros de asistencia y rehabilitación para drogadictos y albergues para personas sin hogar, porque “merecen un comienzo decente en la vida”, acusaría. De la misma forma apoyó las causas benéficas para discapacitados físicos y enfermos de cáncer, y prestó un interés particular en la salud mental y en las enfermedades psicológicas: “Se necesita profesionalismo para convencer a un público que duda de que debe aceptar entre ellos a muchos de los diagnosticados como psicóticos, neuróticos y otros enfermos que las comunidades victorianas decidieron que debían mantenerse fuera de la vista en la seguridad de las instituciones mentales.”</p>
<p>Entre sus tantas causas altruistas se le recordará principalmente por haber sido una abanderada en la Campaña Internacional para la Prohibición de las Minas Antipersona, y cuya participación sirvió para la aprobación del Tratado de Ottawa, y así también para que dicho emprendimiento ganara luego de su muerte el Premio Nobel de la Paz. A Diana la vimos con un chaleco antibalas caminando por los territorios minados en Angola, y ante las dificultades que acarreaba la extrema protección de tan aventurada princesa, el Ministerio de Defensa británico declararía que Lady Di se trataba de una “bala perdida”.</p>
<p>En algún momento confesó: “Me resulta difícil hacer frente a las presiones de ser princesa de Gales, pero estoy aprendiendo a sobrellevarlo.” Pero nada de eso. El pueblo creía en su princesa y adoraba como venía encarando su propuesta de renovar la Corona de los ingleses. Diana había cautivado a todo el mundo. Su sencillez, carisma y una timidez que no dejaba de lado, harían que el pueblo inglés estuviera encantado con la futura reina; su popularidad lograba el tope, y para entonces también se había consagrado como una agraciada figura pública internacional.</p>
<p>Sin embargo en su vida personal, al interior de los palacios, en la intimidad de su alma de princesa, las cosas no parecían contar la misma historia de cuento de hadas. Todo el mundo lo sabía: la relación entre Diana y Carlos nunca marchó del todo bien, y las discrepancias y disconformidades irían acentuándose con el pasar de los años.</p>
<p>La diferencia de edad generó un distanciamiento natural, y aparte de que Carlos nunca dejaría de querer a su exnovia, Camilla Parker Bowles. Fue así como después de cinco años de casados la pareja decide distanciarse. El príncipe reanudó su relación con Camilla, a quien en alguna ocasión Diana encararía personalmente para señalarla de haber sido la causante de que su matrimonio se viniera a pique. “Bueno, éramos tres en este matrimonio, así que estaba abarrotado”, diría años más tarde. Por su parte, la princesa se involucraría en una relación amorosa con un antiguo profesor de equitación de quien se sentía enamorada.</p>
<p>En adelante sería pelear por la custodia de los hijos, incriminar al otro de infidencias y deslices, como el que se le achacaba a Diana con uno de sus guardaespaldas, con un jugador de rugby, con un coleccionista de arte, con un inversor privado, y cualquier otra excusa para justificar de parte y parte la inevitable separación.</p>
<p>Las familias intentaron reconciliarlos pero fue inútil. El mundo empezó a conocer los detalles íntimos de la Corona y que serían develados a través de entrevistas. Diana declaró para la BBC que Carlos “me hizo sentir tan inadecuada en todas las formas posibles, que cada vez que salía a tomar aire, él me empujaba hacia debajo de nuevo.” La princesa aprovecharía para denunciar la discordia subrepticia que existía entre ella y la familia real, e incluso se atrevió a manifestar que Carlos no era una persona idónea para encarar un día los asuntos de un rey, proponiendo sin temor una monarquía que intimara más con la gente, por lo que en adelante muchos la conocerían como “La princesa del pueblo”.</p>
<p>Todos conocimos entonces la historia de una princesa solitaria encerrada en su jaula dorada, atormentada por la depresión y la bulimia, realizándose cortes en la piel, por lo que muchos han coincidido en que la princesa sufría un cuadro de trastorno límite de la personalidad.</p>
<p>Para ese momento ya Diana había denunciado el acoso permanente que sentía por parte de la prensa y los paparazzis. Sin embargo sus revelaciones, y el tema que se avecinaba con el complicado divorcio de dos futuros monarcas, harían que su imagen se convirtiera en la comidilla diaria de la prensa nacional e internacional. La princesa se había rebelado y ahora parecía emprender una batalla a solas contra uno de los más poderosos imperios de la historia.</p>
<p>Ya nadie quería insistir, y absolutamente todos recomendaban el definitivo divorcio legal, siendo así que para 1996 la pareja finalmente concreta su separación oficial. Firmaron un acuerdo en el que pactaban no dar a conocer detalles de su divorcio ni hacer públicas sus historias matrimoniales. La princesa recibió lo que hoy representarían unos 33 millones de libras esterlinas, y una dote anual de 400.000.</p>
<p>La princesa conservó sus dominios y siguió viviendo en el Palacio de Kensington. Mantuvo las mejores relaciones con la familia real, tratando de que sus hijos no se distanciaran de sus abuelos ni de las responsabilidades que como príncipes les competían. En todo caso la princesa tendría que regresar la “Tiara de los enamorados de Cambridge” a Isabel, gesto que realizó sin presentar objeción alguna.</p>
<p>Al momento de la separación Diana renuncia a su título de “Su Alteza Real”, quedándose con el que el mundo prefería: “Princesa de Gales”. Ya Diana había sido advertida por el rey consorte, Felipe, el esposo de Isabel, quien la amenazó diciéndole: “Si no te portas, mi niña, te quitaremos el título.” Y a lo que ella respondió: “Mi título es más antiguo que el tuyo, Felipe.” Y es que su hijo seguía conservando su derecho legítimo como aspirante al trono, por lo que la madre pudo seguir disfrutando de las prebendas conferidas a los demás miembros de la familia. Diana comenta que siendo un niño su hijo William le diría respecto a la pérdida de su título: “No te preocupes, mamá, te lo devolveré algún día cuando sea rey.” De esta manera Lady Di se convertía en la primera princesa no real de la historia de la Corona inglesa.</p>
<p>Luego de su divorcio la princesa dejó de lado su participación en más de cien instituciones benéficas, lo que no significaba que abandonara sus tareas filantrópicas. Su figura llena de esplendor era noticia de rutina, toda vez que le veíamos en orfanatos y asilos para ancianos, en hospitales y centros de rehabilitación, en la inauguración de una biblioteca o de una academia artística, y como imagen de decenas de campañas que apoyaran cualquier iniciativa por hacer de este mundo un mundo más llevadero.</p>
<p>Ella por sí misma se había convertido en un referente de la belleza femenina, y así también un ícono de la moda, el glamur, la sofisticación, y una delicada y sencilla elegancia que deslumbraba a cualquiera. Muchos se atreven a destacarla como la mujer más famosa y la más fotografiada en la década que comprende entre 1980 y 1990.</p>
<p>En 1983 el Ejército de Liberación Nacional de Escocia atentó contra su vida por medio de una carta bomba que por fortuna sería descubierta. Para 1987 sería condecorada con la Libertad Honoraria de la Ciudad de Londres, y un año más tarde se convertiría en patrona de la Cruz Roja Británica. Ese mismo año de 1988 la inagotable y enérgica princesa asistió a casi doscientos eventos, superando esa cifra con el doble de compromisos para el año de 1991.</p>
<p>Con Carlos tendría que viajar por los cinco continentes, donde visitaron figuras notables como el Papa, el Dalai Lama y a varios gobernantes, jeques árabes, presidentes y primeros ministros. En 1992, en India, se recuerda el encuentro que tuvo con la monjita de Calcuta que se convertiría también en su amiga, la conocida ya en todo el mundo como la Madre Teresa. Ese mismo año se entrevistó en Francia con François Mitterrand, y un año más tarde, cansada de trasegar, anunció que desistía de tanto ir y venir porque anhelaba “hacer un regreso parcial”. Sin embargo un año después la veríamos saludando al emperador japonés Akihito y a su esposa Michiko mientras inauguraban en Tokio el Hospital Nacional de Niños, y más tarde continuaría su peregrinaje a solas por Rusia, Bélgica, Suiza, Italia, Nepal, Zimbabue, Argentina…</p>
<p>La princesa fue galardonada y condecorada de premios alrededor del mundo. Unos días antes de su fatal accidente, había estado visitando Bosnia y Herzegovina, y así se la hubiera pasado de no haber sido por ese encuentro fatídico.</p>
<p>Hacia 1996 Diana habría estado involucrada en una relación con el británico de origen pakistaní, el cirujano cardiaco Hasnat Khan, con quien tuvo una relación de casi dos años y que supieron ocultar a los medios. Se desconoce el porqué de su final, pero muchos sugieren que este corto romance con quien Diana llamaba <em>“Mr. Wonderful”</em> habría representado para la princesa el “amor de su vida”.</p>
<p>Muy pronto comenzaría un romance con Dodi Al-Fayed, un millonario que la invitaría a visitar a su familia en el sur de Francia, y en donde a través de paseos en su yate Jonikal de 60 metros e invitaciones de todo tipo, no solo sabría ganarse el cariño de la princesa sino también el afecto de sus hijos.</p>
<p>El 31 de agosto de 1997, en París, en la costa norte del río Sena, Dodi Al-Fayed y la Princesa del pueblo atravesaban en coche el túnel del Pont de l’Alma. El conductor conducía a alta velocidad tratando de escabullirse y dejar de largo la multitudinaria y asfixiante caravana de paparazzis, que en un intento por captar alguna fotografía de la pareja acosaban sin tregua persiguiendo al coche. El conductor dejó atrás la caravana pero no pudo esquivar una bifurcación al interior del túnel y el automóvil impactó de frente contra el concreto. Al accidente solamente sobrevivió el guardaespaldas de Diana, quien en esta oportunidad no pudo hacer nada para custodiarla.</p>
<p>Millones de personas en todo el mundo siguieron a través de las pantallas el funeral de una princesa, y el rating de audiencia televisiva alcanzó un pico inédito logrando una cifra récord de espectadores.</p>
<p>En adelante Lady Di cobraría un aura mítica, y su muerte se vería envuelta en una serie de escándalos y controversias que sugerían un asesinato planeado por parte de la Corona, conspiraciones de todo tipo, y toda clase de teorías como la de cortar los frenos del coche para ocasionar el accidente.</p>
<p>La Reina Isabel se tomó un par de días para pronunciarse en público, acompañando de cerca al par de príncipes huérfanos, mientras preparaba un funeral discreto, y que tendría que cambiar por reclamo del pueblo a un verdadero funeral de Estado, celebrado en el Palacio de Buckingham y con todos los honores que merecía cualquier reina. Personalidades de todo el mundo asistieron a su funeral y muchos otros emitieron sus comunicados de pésame a los seres más cercanos a la difunta. Le pusieron entre sus manos un rosario que le había dado la Madre Teresa. Fue velada en la Abadía de Westminster y en todo momento el féretro permaneció cerrado, el cual había sido escoltado por la marcha penosa de sus dos hijos que lo secundaban junto a su padre, el Duque de Edimburgo y el hermano de Diana.</p>
<p>Uno de los momentos más emotivos sería cuando el amigo personal de Diana, el afamado músico británico Elton John, interpretaría por primera vez en vivo la famosa canción que dedicaría a la princesa: <em>Candle in the wind 1997. </em>El éxito de la canción logró un impacto en ventas, y las utilidades fueron destinadas a impulsar las causas benéficas que defendía Diana. Así también muchos de sus vestidos y varias de sus pertenencias serían subastados en Londres y New York, y el dinero recogido de las ganancias tendría el mismo propósito.</p>
<p>Su entierro sería finalmente en privado, y hoy sus restos descansan en alguna isla cercana al continente europeo. La herencia que en su momento dejaría a sus hijos sería un poco más de 20 millones de libras esterlinas. Muchos serían los homenajes, condecoraciones, títulos y distinciones que le serían conferidos de manera póstuma. Son varias las películas, series, libros y documentales que nos cuentan sobre su historia. Su presencia en el mundo parecería aún latente, su cuento de princesa real, del pueblo, una princesa que rompió los cánones y tradiciones milenarios, ha servido como fuente de inspiración para millones de mujeres en el mundo que no nacieron para ser reinas, pero que entienden de gobernarse.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-89732" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2022/05/271.-DIANA-PRINCESA-DE-GALES-213x300.jpg" alt="DIANA SPENCER" width="213" height="300" /></p>
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        <author>Milanas Baena</author>
                    <category>Ella es la Historia</category>
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        <pubDate>Fri, 12 Apr 2024 06:53:26 +0000</pubDate>
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        <title>Uta Hagen (1919-2004)</title>
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        <content:encoded><![CDATA[<p>Se recuerda desde muy pequeña imitando las conductas de los demás, imaginando situaciones y creando personajes, y así sería esa mañana en la que un Mercedes Benz descapotable la llevaría al puerto donde la esperaba el barco con destino a los Estados Unidos: “Al pasar por los pueblos, yo saludaba desde el coche a los paseantes, emulando a una princesa, actuando como si lo hubiera hecho toda mi vida.” Seis años tenía Uta cuando se despidió de Alemania, y lo cierto es que no lloró porque se sintiera triste, sino por esa manía de andar imitando a todos: “Lloré ese día, pero solamente porque los adultos lloraban.”</p>
<p>Su padre era un historiador y su madre una cantante de ópera, por lo que Uta recibió una amplia formación cultural que perfilaría su vocación artística. Comentaba que “en casa, leer era tan importante como comer.” Al llegar a América la familia se estableció en Madison, Wisconsin, y para 1937 Uta se mudaría a New York para dar inicio a su carrera como actriz.</p>
<p>Ese mismo año, integrando la compañía de Eva Gallienne, Uta debutaría con notoriedad interpretando a Ofelia, en la obra de <em>Hamlet, </em>seguida por el papel de Nina en <em>La gaviota, </em>de Antón Chejov, y así también le dio vida a Santa Juana en la obra de George Bernard Shaw. Y sería en las tablas, encarnando a Desdémona, de <em>Otelo,</em> donde conocería al actor José Ferrer, y con él entablaría una relación que los llevaría a los tablados del altar. Y a pesar de reconocer que la maternidad fue un asunto que la angustió hasta la edad de los 40 años, Uta se convertiría en madre de una niña a la que llamó Leticia. “La lucha entre la profesión y la maternidad no me preocupaba. Lo que me preocupaba era mi formación.”</p>
<p>Pero entonces la prometedora carrera de Uta, que esperaba despegar de los tablados para alcanzar la gran pantalla, y en donde ya comenzaba a cosechar sus primeros frutos, tuvo que verse truncada por un asunto que no tendría por qué limitar el arte: la política. Eran los años en que el macartismo se empeñó en su persecución en todos los frentes, y por sus relaciones con algunos colegas Uta sería incluida en la lista negra de Hollywood, y de esta forma se le excluiría para que no pudiera participar de ninguna forma en la industria cinematográfica. “Logré sobrevivir a los teléfonos pinchados, al FBI, a tener que andar de puntillas, a mirar de soslayo en los cafés para comprobar que no me escucharan. Sobreviví en un estado mental más sano que muchos otros. No tuve que luchar contra la culpa ya que no traicioné a nadie. Ni guardé rencor por haber sido ‘acusada’”.</p>
<p>Hagen sorprendió a su marido manteniendo una relación con un actor, lo que en medio de aquella sociedad tan conservadora consolidaría a la pareja como una relación definitivamente digna de figurar en la penosa lista negra de Hollywood. El matrimonio se divorció para el año de 1948, y un año antes ya Uta estaba buscando la forma de no declinar en su sueño de consagrarse como actriz, y se le ocurrió que tal vez su bagaje y su experiencia fueran ya suficientes como para aventurarse en la labor de dar clases y enseñar.</p>
<p>Ante las puertas que se le cerraron en el cine, Uta concentró su talento en sobresalir como una destacada actriz de los tablados, pero en especial por empezar a ser conocida como una mentora de nuevos actores. Fue tal su don para la pedagogía y la formación actoral, que su carrera como profesora de actores y actrices la mantuvo en vigencia hasta el día de su muerte. “No fui a la cárcel, no me suicidé y, en cuanto a la lista negra que me impidió trabajar en televisión y en el cine, en realidad me salvó de la tentación de entrar en el mundo comercial y de tener que transigir respecto a mis ideales más de lo que ya lo había hecho en Broadway.”</p>
<p>Y sería en Broadway donde conoció en 1957 a su segundo marido, el también actor Herbert Berghof, quien sería su compañero hasta la muerte de él en 1990. En adelante Hagen no pararía de deslumbrar en los tablados, destacándose su papel de Blanche De Bois junto a Anthony Quinn y también junto a Marlon Brando, en la obra <em>Un tranvía llamado deseo</em>, y cuya crítica en el <em>New York Times </em>mencionó lo siguiente<em>: </em>“Uta Hagen carga con el peso de la obra.”</p>
<p>En 1951 sería condecorada con el Premio Tony por su interpretación en <em>The country girl, </em>pero el papel con el que conseguiría demostrar al mundo la gran actriz que era Uta Hagen vendría en 1963 cuando interpretó a Martha en la obra teatral presentada también en Broadway: <em>Who’s afraid of Virginia Woolf?</em>, y que luego sería representada en los teatros londinenses. Esta interpretación le sería reconocida nuevamente con el Premio Tony, y casi cuatro décadas después, para 1999, se le reconocería su larga trayectoria y sería también homenajeada con este premio. En el 2002 fue condecorada con la Medalla de las Artes por el presidente George W. Bush en la mismísima Casa Blanca, y así son muchos los honores y títulos que le han sido otorgados por ser durante décadas una verdadera institución y una maestra en el mundo de la actuación.</p>
<p>Son determinantes en la carrera de todo actor enfrentarse en cualquier momento de su formación con la lectura del par de libros que escribió Hagen: <em>Respect for acting </em>y <em>A challenge for the actor</em>, y si de paso se quieren ampliar los conocimientos a otros campos, también leer el libro que escribió sobre cocina. “No estoy de acuerdo con el famoso dicho de Bernard Shaw: ‘Aquel que puede, hace. El que no puede, enseña.’ A esto yo añadiría: ‘¡Sólo el que puede debe enseñar!’”, opinaba quien se convirtió así en la más grande maestra de todos los tiempos.</p>
<p>Basándose principalmente en el método fundamental del ruso Stanislavski, Uta desarrolló su método propio con sus técnicas personales, y aunque en principio partirá de la dificultad que implicaba cómo educar para convertirse en una buena pedagoga: “Nadie nunca aprende realmente cómo se hace. El estudio de la conducta humana es infinito. Nunca lo vas a entender completamente y eso es lo maravilloso.”</p>
<p>“Entendí perfectamente que debía aprender a ampliar el concepto que tenía de mí, y ahondar en la idea de quién era yo en realidad si lo que deseaba era implicar a mi alma y ponerla al alcance de los distintos personajes.<em>”</em> Uta propone un grado de conocimiento supremo de la propia persona, así como del personaje que se pretende encarnar. “No olvides que en tu vida cotidiana, en todas las formas posibles de dramatización espontánea, tu propio ser es siempre el eje central.”</p>
<p>Quiere que el actor indague en la profundidad de su alma, es decir, que interrogue sus emociones, su psique y la conciencia de su aspecto físico: “Los componentes básicos de los personajes que encarnaremos residen en algún lugar de nuestro ser.” Es por esto que insiste en que el actor debe practicar una continua y vigilante “auto-observación”, práctica que llamó “ejercicios de estiramiento de la identidad”, y en donde se pretende almacenar un amplio registro de situaciones y comportamientos que eventualmente pudieran ser útiles para la construcción de un personaje. La idea sin embargo no es copiar estas maneras y comportamientos sino ahondar en las facetas del alma para poder asumir esos mismos comportamientos en el personaje encarnado.</p>
<p>En su método plantea unos cuestionamientos que el actor deberá responderse para afrontar el papel dramático, y esto es principalmente considerar qué quiero conseguir y qué tengo que hacer para conseguirlo, y así también los obstáculos que se lo impiden. El actor se interrogará permanentemente, en primera persona y en tiempo presente: ¿Qué me está sucediendo ahora? ¿Quién soy? ¿En qué circunstancias estoy? ¿Cuáles son mis relaciones? ¿Qué hago para conseguir lo que quiero? El estudiante no debe entonces dejar de percibirse en todo momento y no únicamente en los espacios académicos. Destaca la importancia de que el actor esté comprometido con el latinismo: <em>Hic et nunc</em> (“Aquí y ahora”), siempre presente y acoplándose a lo que ocurre en escena, y así mismo llevar esa consciencia a las calles.</p>
<p>Hagen propone una técnica humana y otra externa, teniendo ésta tres aspectos a considerar: el cuerpo como instrumento del movimiento, que “en el caso de un pianista es el piano, en el caso del actor es él mismo”<em>;</em> la voz que debe expresarse espontánea y natural, haciéndola parte integral del personaje; y la dicción que no puede estar afectada de superficialidades. Respecto a las técnicas humanas la idea es llevar la actuación al mayor grado de realismo: “La realidad es teatral”, dice, entendiendo este realismo como la posibilidad para que el actor capte y asuma los comportamientos ajenos y los haga suyos dándole vida a su personaje.</p>
<p>Le pide al actor flexibilidad, saber reconocer las tonalidades de las emociones cuando viajan de un extremo a otro. Dice: “Si un intolerante expresa sus opiniones racistas, me comporto con arrogancia; puedo comportarme como una snob, aunque me considere la más liberal entra las liberales y la más humanista entre las humanistas. Me considero una persona valiente a pesar de que cuando veo un ratón me pongo histérica.”</p>
<p>Para que el proyecto por entero cobre vida, es necesario que el actor sea consciente de la relación que se establece con los demás actores, así como darle un cambio continuo a sus interpretaciones según la relación con el otro: “Si estás durante un tiempo con otro actor y tu interpretación no varía, eres un mal actor.”</p>
<p>Uta será recordada además por el cuidado y el respeto por los actores, sus instituciones y el gremio en general. Mantuvo un trato cariñoso y no permitía que recibieran abusos de ninguna clase, y así mismo sería reconocida activista en favor de la lucha por los derechos de los actores. “Desesperados por actuar, los actores estaban tan confundidos que se permitieron las atrocidades más indignas. En una ocasión, dos jóvenes me preguntaron qué tenían que haber hecho cuando el director de escena les pidió en una audición que se colocaran en fila para medir la longitud de sus penes.” La maestra instó siempre a sus actores para que no permitieran afectar su propia estima y su dignidad y no ceder ante propuestas de este tipo, y así también no tenía reparos al momento de sugerir otros caminos para quien no tuviera ese potencial artístico, como el caso de aquella chica que estaba dubitativa y no sabía si ingresar a la universidad o dedicarse a la actuación. Luego de una prueba Hagen se sinceró: “Querida, ve a la universidad. Lo que el mundo no necesita es otra actriz estúpida.”</p>
<p>En el caso de las mujeres hablaba de un concepto al que llamó “modelo pedagógico feminista”, donde la mentora se presentará como eso, una compañera en el trayecto del conocimiento propio, y por lo cual no gustaba que le llamaran con términos rimbombantes como “gurú” u otro tipo de superlativos.</p>
<p>También fue directora y productora, y junto a Lee Strasberg y Stella Adler, Uta Hagen es considerada sin duda como una de las maestras de formación actoral estadounidenses más representativas. En el Estudio HB, en Greenwich Village, New York, donde Uta ha tenido su academia, han desfilado los nombres de Lizza Minelli, Robert de Niro, Al Pacino, Sigourney Weaver, Whoopi Goldberg, Jack Lemon, entre muchos otros, y ese Hollywood que empezó a destacar en los 70 y que mucho le debe a esa mujer que dio clases hasta el último de sus días, que sería un día de enero de 2004.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-90556" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2022/06/279.-UTA-HAGEN.jpg" alt="UTA HAGEN" width="225" height="225" /></p>
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        <author>Milanas Baena</author>
                    <category>Ella es la Historia</category>
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        <pubDate>Sat, 06 Apr 2024 12:18:45 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Uta Hagen (1919-2004)]]></media:description>
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        <title>Cixí (1835-1908)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/ella-es-la-historia/cixi-1835-1908/</link>
        <description><![CDATA[<p>Cixí tuvo varios nombres, pero se cree que el primero sería “Orquídea”. Fue hija de un militar mandarín de bajo rango que se había casado con una pekinesa de familia acomodada, y nadie hubiera creído que de esta unión habría de nacer la mujer que gobernaría China durante varias décadas. El destino la llevaría a [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p>Cixí tuvo varios nombres, pero se cree que el primero sería “Orquídea”. Fue hija de un militar mandarín de bajo rango que se había casado con una pekinesa de familia acomodada, y nadie hubiera creído que de esta unión habría de nacer la mujer que gobernaría China durante varias décadas.</p>
<p>El destino la llevaría a lo más alto, y un primer paso sería la de presentarse a la corte del emperador Xianfeng, para que junto a su hermana participaran como aspirantes a esposas consorte del monarca.</p>
<p>Debido a su belleza e inteligencia, la joven manchú sería una de las elegidas, obteniendo su entrada a la corte con una categoría de consorte de “sexto rango”, siendo la de menor categoría, y la encargada de servir a las esposas de más alto nivel, y a partir de ese momento se conocerá como “Noble Dama Lan”.</p>
<p>Cixí se destacaba de las demás por sus conocimientos del chino y del manchú, y por haberse hecho a un amplio bagaje de los conocimientos de Confucio y Mengzi, y a cuyas lecturas se dedicó en su juventud mientras moraba en los magnánimos aposentos de la Ciudad Prohibida, hasta el punto de memorizar varios pasajes con los que supo deslumbrar a los eruditos de la corte. Así mismo aprovecharía aquellos años para ganarse el cariño y respeto de los eunucos y consejeros del palacio, y todo esto sumado a su belleza, su encanto y su gracia, hicieron que en el año de 1854 recibiera un ascenso inédito en la categoría de una esposa consorte, elevándole al “quinto rango” y otorgándole el título de “Concubina Imperial Yi”.</p>
<p>La decisión de elevarle la categoría a Cixí obedeció sin embargo a un interés mucho más ambicioso. La esposa de Xianfeng, la emperatriz Ci’an, y así como su concubina principal, no habían logrado quedar embarazadas, por lo cual se recurrió a esta fértil opción que para 1856 tendría al primogénito del emperador y futuro sucesor del trono, y que sería conocido como Tongzhi.</p>
<p>Convertida en madre, Cixí adquiere la categoría de “cuarto rango”, con el título de “Consorte Yi”, y una vez su hijo cumplió el primer año, esta pasó a ocupar el “tercer rango”, y sería conocida como “Noble Consorte Yi”, ubicándose en importancia apenas por debajo de la emperatriz Ci’an, siendo así que su protagonismo dentro de la corte comenzaría a hacerse notorio, y tejiendo una red de espías y colaboradores, e involucrándose cada vez más en los asuntos de Estado.</p>
<p>En 1860, durante la Segunda Guerra del Opio, los ejércitos enemigos invaden la Ciudad Prohibida y el emperador decide refugiarse con su familia al norte de Pekín, donde moriría al año siguiente, a causa de lo que muchos creen tendría que ver paradójicamente con su adicción al opio.</p>
<p>A partir de ese momento Cixí adquirió el rango de “Emperatriz viuda”, y sería conocida como T’zu-Hsi, que en chino significa “Emperatriz del Palacio Occidental”, y que era esa ala de la Ciudad Prohibida en la que moraba la consorte.</p>
<p>Antes de morir el emperador había sido convencido por Cixí para que se estableciera un consejo conformado por los ocho principales regentes y ministros de mayor rango. Ni Ci’an ni Cixí podían gobernar, y tampoco se le permitía al hermano del fallecido emperador, el príncipe Kung, y a la larga el trono quedaría por derecho en manos del pequeño Tongzhi, hijo legítimo de Xianfeng, y cuya madre empezaría a ejercer el poder a través de su hijo imberbe e inexperto, quien según la legislación solo podría empezar su mandato en 1873, cuando entonces alcanzara su mayoría edad. Mientras tanto serían Ci’an y especialmente Cixí quienes tomarían las riendas de China, y empezarían por erradicar a sus principales oponentes, y así mismo a quienes amenazaran con arrebatarles el poderío, siendo así que mandó a ejecutar a uno de sus ministros y obligó a dos más a que se suicidaran, nombrando finalmente al príncipe Kung como consejero real y afianzándose de esta manera en el trono imperial.</p>
<p>Los primeros años de su mandato fueron conocidos como la “Era de la Regeneración” o la “Restauración de Tongzhi”, y que comprendió un periodo entre los años de 1861 a 1898. Al comienzo de su regencia, Cixí logró finiquitar la “Rebelión de Taiping”, y con ayuda de países occidentales consiguió cesar una guerra que duraría más de 15 años, y que ocasionó la muerte de unas 30 millones de personas. Así mismo, y bajo la veeduría y el actuar del príncipe Kung, China lograría legalizar el opio y dar fin a la fatigante guerra, afianzando sus relaciones con las principales potencias como Estados Unidos, Reino Unido, Francia y Rusia, todas ellas interesadas en establecer relaciones comerciales con un país que para ese entonces contaba con unas 400 millones de personas.</p>
<p>Cixí le daría solidez y apoyo a la clase alta y estaría siempre en búsqueda de perpetuarse en el poder y de incrementar sus propias riquezas. Y a pesar de que en un principio la emperatriz se mostraría como una reformista, lo cierto es que su ideología era fundamentalmente conservadora y tradicionalista, representando los preceptos del confucionismo, y su largo gobierno sería caracterizado por tareas infructuosas de modernización, al tiempo que se ejecutaban medidas en donde el sistema económico y social se vería anquilosado y retrasado frente a los demás países.</p>
<p>Y pese a que entendía la importancia de aprender e importar conocimiento y tecnología occidental, se vería siempre reacia a introducir el telégrafo como pieza fundamental en las comunicaciones modernas, y así también como a instaurar una ruta de ferrocarriles que pudieran comunicar los distintos puntos comerciales de las regiones más distantes.</p>
<p>Sin embargo, y queriendo ampliar un poco las fronteras del conocimiento, permitiría a varios estudiantes chinos que viajaran a Estados Unidos para completar sus tareas académicas, y permitió la entrada de profesores cristianos que enseñaran matemáticas, astronomía e idiomas.</p>
<p>Una vez el emperador Tongzhi alcanzó la mayoría de edad, Cixí y Ci’an le eligieron como esposa a la hija de uno de los ministros que habían sido ejecutados años atrás, y de la misma forma las dos mujeres seguirían manipulando al joven Tongzhi para que fueran ellas dos quienes continuaran manteniendo el control del Imperio. Por otra parte, las pocas veces que Tongzhi quiso pronunciarse, alzar su voz y tomar alguna decisión, estas intervenciones resultaron desacertadas e importunas, revelando una evidente ignorancia en los asuntos de Estado y ganándose la enemistad y el descontento de consejeros, ministros y otros miembros de la corte.</p>
<p>Viéndose poco querido, Tongzhi decide hacerse a un lado y permitir que sea su madre y la emperatriz viuda quienes continúen al mando del país, y apenas unos meses después de haberse apartado del poder, el joven e inútil emperador moriría a causa de lo que unos piensan pudo haber sido sífilis y otros creen se trató de la viruela. Para beneficio de los intereses de Cixí, la joven esposa de Tongzhi también moriría unos meses después.</p>
<p>Nuevamente Cixí tendría que hacer un llamado para que el gran consejo decidiera un nuevo monarca, y una vez más la hábil emperatriz superaría todos los escollos que se le presentaban, para que finalmente el cuerpo de consejeros se decantara por nombrar a Guangxu, sobrino de Cixí, como el nuevo emperador de China, y dejando de esta forma que fueran Cixí y Ci’an quienes evidentemente se conservaran en el trono.</p>
<p>Para 1880 China era un país que había frustrado todo intento de industrialización, siendo dependiente de países occidentales y mostrándose poco competitivo en el plano de la producción, y así mismo las medidas tomadas en adelante no lograrían revertir el rumbo del país.</p>
<p>Al comienzo del mandato de Guangxu, Cixí tuvo que estar más atenta de su propia salud, por lo que sería Ci’an quien se encargaría de tomar las decisiones más relevantes -que hasta ese momento había preferido mantener una buena amistad con Cixí y dejar que fuera ella quien gobernara-, pero que a partir de ese momento también se presentaría para algunos como una oponente, permitiéndose tomar decisiones importantes como el nombramiento de ministros y otros funcionarios de altos cargos, e incluso ganándose la simpatía del pequeño emperador, quien consideraba a Ci’an como una mujer más afectuosa y tranquila. Sin embargo, para 1881 la viuda oficial moriría, dejando el camino libre para que en adelante Cixí pudiera gobernar a su antojo, y en solitario.</p>
<p>Guangxu alcanzaría en 1887 la mayoría de edad, momento en el cual debería asumir el trono, y sin embargo los oficiales de la corte decretaron que su ascenso debería postergarse por dos años más, para finalmente posesionarse como otro gobernante que estaría sujeto a las decisiones y voluntades de las dos mujeres que desde siempre habían venido manejando los hilos del poder. Fue por esto que la misma Cixí eligió a su esposa, siendo la destinada su sobrina Jingfen, conocida como la emperatriz Longyu, y que sería prima del mismo monarca. Así también se permitió ser ella quien eligiera a las esposas consortes, y de esta manera se aseguraba el pleno control sobre la vida del joven emperador.</p>
<p>Con el tiempo Cixí comenzaría a delegar tareas importantes a Guangxu, e incluso se mudó al ala de la Ciudad Prohibida destinada para las viudas, y más tarde por invitación del emperador ocuparía el Palacio de Verano, a las afueras de Pekín. Sin embargo Cixí no desatendería nunca los asuntos políticos, y así sería cuando su país se vio amenazado por distintas invasiones extranjeras.</p>
<p>Fue así como Japón invadió Corea, territorio que China mantenía bajo su control, y por lo cual se libraría una guerra que daría inicio justo el día en que Cixí se disponía a celebrar por lo alto su cumpleaños números 60.</p>
<p>China no solo tuvo que vérselas con los japoneses, teniendo que luchar por los territorios de Formosa (Taiwán), Vietnam y Birmania (Myanmar) contra los franceses, y cuyos territorios acabarían siendo borrados del mapa chino.</p>
<p>Estas derrotas hicieron que Guangxu y su séquito de consejeros lo llevaran a replantear los destinos de su nación, proponiendo para ello una reforma sustancial en donde China adoptara un sistema monárquico constitucional, similar al empleado en Japón o Alemania. Fue así como en 1898 propuso lo que se conocería como la “Reforma de los Cien Días”, donde se pretendía principalmente cambiar el modelo imperial hacia una monarquía parlamentaria.</p>
<p>Cixí actúo de inmediato como mejor sabía hacerlo. Convenció a la corte de que Guangxu no estaba en capacidad de regentar el imperio chino, y además señaló que al interior de su gobierno se estaba fraguando un Golpe de Estado, por lo que mandó a algunos reformistas a ser enjuiciados y ejecutados, confinando a Guangxu en una prisión.</p>
<p>Sea como fuera, la emperatriz viuda continuaría en adelante gobernando en solitario, y hasta el día de su muerte no hubo quien le hiciera frente ni la moviera de su trono, cada vez serían menos sus detractores y más sus aduladores, y con el tiempo Cixí fue atornillándose en el poder y rodeándose de funcionarios corruptos que favorecían su permanencia en el gobierno.</p>
<p>Persuadida por los burócratas, Cixí accedió a la explotación de minas de carbón, así como a impulsar el desarrollo textil y a la instauración del telégrafo, concentrando la mayor parte de sus reformas en la modernización militar y en las empresas del sector naval.</p>
<p>En ninguna de estas empresas obtendría una ganancia considerable para su país, ya que su interés real no era el de modernizar a China, sino la de mantenerse en sus posturas conservadoras, que le permitieran morir arraigada a su corona. Es por esto que siempre estuvo pendiente de quiénes le rodeaban, deshaciéndose de reformistas, opositores e inconformes.</p>
<p>La emperatriz procuró que la educación también mantuviera sus viejas costumbres y poco se actualizara, garantizando de esta manera el retraso y manteniendo también el control ideológico de su pueblo.</p>
<p>Cada día la gran monarca se aislaba más de su gente y de la realidad de su país, siendo enterada por sus consejeros de unas situaciones amañadas para agradarle, de informes en donde todo andaba de maravilla, comunicados que afirmaban su postura férrea en el poder y el control total de todos los problemas y asuntos de Estado, y de esta forma desde un rincón de la enorme Ciudad Prohibida la ineluctable monarca gobernaba un mundo compuesto de mentiras y falsedades. Recibiendo regalos y sobornos, y desinteresada del bienestar social, su fortuna personal la convertían en una de las mujeres más ricas, y ya para ella esto sería más que suficiente.</p>
<p>En 1899 se desata la “Rebelión de los Bóxers”, una revuelta de conservadores que Cixí decide apoyar, y que acabaría disputándose Pekín contra tropas extranjeras, en una contienda que luego de 55 días terminaría dándole la victoria a las fuerzas defensoras de la ciudad, e incluso amenazando con hacer una avanzada hasta la Ciudad Prohibida.</p>
<p>Cixí se refugió con su corte y su familia en el interior del país, pero aprovecharía la situación para presentarla como una visita que realizaría por las distintas provincias, y como parte de sus tareas de una monarca comprometida. Y aunque en principio hubiera servido como excusa, lo cierto es que a través de este viaje por las distintas regiones de su imperio, la emperatriz pudo enterarse ciertamente del contexto real social, de la pobreza que acosaba a su pueblo, y de cómo durante años sus más fieles consejeros y ministros le habían estado mintiendo respecto a las verdaderas condiciones que padecían millones de chinos.</p>
<p>Desde su nuevo fortín, Cixí decide pactar con las fuerzas enemigas, para lo cual se firmó el llamado “Protocolo Bóxer”, y por el cual la emperatriz conservaría su puesto de monarca, a cambio de pagar las indemnizaciones y otras peticiones que debió cumplirle a los vencedores.</p>
<p>En 1902 regresa a la Ciudad Prohibida, y aunque su poder se vería afectado luego de tantas pérdidas y desaciertos, y el tesoro nacional podría declararse en bancarrota, su vigencia en el poder perduró hasta el día en que finalmente fallecería.</p>
<p>En sus últimos años se mostraría más permeable al cambio, más consciente de las necesidades de un país y de su gente, y fue por esto que retomó muchas medidas que habían sido contempladas años atrás en la “Reforma de los Cien Días” propuesta por Guangxu, creando un ministerio de educación y promulgando para 1906 los principios de una constitución que consiguiera cambiar el sistema político de China, e instaurando un modelo de monarquía constitucional parlamentaria que finalmente lograría concretarse para 1917, once años después de su muerte.</p>
<p>Cixí fue la gobernante que condujo la dinastía Qing entre los años de 1861 y hasta 1908, y en un intento por preservarla con su obsoleto proceder tradicional, lo que finalmente consiguió fue llevarla a su declive. A pesar de llevar a cabo algunas propuestas de modernización, la verdad es que su mandato se caracterizó por una negación a estructurar nuevas reformas y soluciones que dieran con las necesidades reales de la sociedad. Durante su gobierno la enemistad entre las distintas clases sociales se haría más grande, siendo que siempre favoreció a la nobleza manchú y dejó en el olvidó a las clases más sufridas y necesitadas, generando de esta manera una brecha divisoria entre una sociedad inconforme.</p>
<p>Sus años postreros los dedicó a ser anfitriona de grandes convites que celebraba en los suntuosos salones de la Ciudad Prohibida, recibiendo la visita de diplomáticos extranjeros y dejándose retratar por pintores europeos, y convirtiéndose en una vieja un poco más carismática que se mostraba perpleja ante los nuevos avances tecnológicos, como la luz eléctrica y el teléfono.</p>
<p>En 1908 el emperador Guangxu moriría por causas que no quedarían del todo claras, y que muchos suponen sería envenenado por Cixí. Sea como fuera, la emperatriz ajustó en tiempo récord las medidas para decretar un nuevo gobierno, eligiendo a Puyi, sobrino del difunto, como nuevo sucesor, y dejando a Longyu como la nueva “Emperatriz viuda”. Quizás todo esto lo tenía pensado desde mucho antes, y su estrategia logró concretarse a tiempo, ya que al día siguiente ella también moriría.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-90368" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2022/06/268.-CIXÍ-221x300.jpg" alt="CIXÍ" width="221" height="300" /></p>
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        <author>Milanas Baena</author>
                    <category>Ella es la Historia</category>
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        <pubDate>Fri, 22 Mar 2024 06:10:40 +0000</pubDate>
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        <title>Margaretha Geertruida Zelle “Mata Hari” (1876-1977)</title>
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        <description><![CDATA[<p>La “femme fatale” por excelencia, tal vez no fue tan fatal, y, aunque sí, muy mujer. Margaretha era hija de un comerciante de sombreros, tenía tres hermanos, y ningún recuerdo tuvo de una madre que murió cuando ella era apenas una niñita. Su padre decide volver a casarse y es cuando su hija se muda [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p>La “femme fatale” por excelencia, tal vez no fue tan fatal, y, aunque sí, muy mujer. Margaretha era hija de un comerciante de sombreros, tenía tres hermanos, y ningún recuerdo tuvo de una madre que murió cuando ella era apenas una niñita. Su padre decide volver a casarse y es cuando su hija se muda con su padrino, al tiempo que asiste a una escuela de una estricta formación especializada en instruir a las mujeres para convertirse en docentes, y en donde tendría un corto idilio con el director de la academia. A sus 16 años Margaretha era ya una damisela que destacaba por sus atractivos físicos, y luego de haberse conocido del escandaloso amorío sería despedida del instituto y tendría que mudarse a la casa de un tío.</p>
<p>Para 1895 un militar cuarentón andaba buscando esposa y quiso ir directo al grano. Publicó una nota en un periódico y Margaretha vio en este prestante hombre, 20 años mayor que ella, una oportunidad para garantizar una cierta estabilidad económica en su vida, y por lo que decidió responder al anuncio. La pareja comenzó un breve compartir a través de misivas, para finalmente contraer nupcias a mediados de ese mismo año, cuando la esposa estaba por cumplir 19 años.</p>
<p>El marido sería trasladado a Java, donde se estableció con su joven mujer, y con quien tendría dos hijos. Cuatro años más tarde el mayor de ellos contrajo una enfermedad que nunca llegó a esclarecerse, y que acabaría quitándole la vida. Según parece, los niños de la pareja fueron envenenados por un sirviente vengativo que quiso tomar represalias contra el maltrato del militar. La muerte del hijo haría que el marido se sumergiera en la bebida, descuidara a su familia y precipitara el fin de su matrimonio con Margaretha.</p>
<p>Durante este periodo Margaretha exploraría las danzas de la cultura javanesa, las técnicas amatorias orientales, y especialmente la danza del folklor balinés, y que serían toda su fuente de arte, talento y seducción, conocimientos todos que le servirían años más tarde en su conquista de Europa.</p>
<p>La pareja regresa a Países Bajos y se divorcian legalmente en 1902, y un año más tarde, rebuscándose la vida, Margaretha dictaría lecciones de piano para luego ofrecerse como dama de compañía, y dado su precaria situación económica acabaría posando como modelo de desnudos para pintores, bajo el seudónimo de Lady MacLeod, valiéndose del apellido de su exmarido.</p>
<p>En 1904 se establece en París y decide poner en práctica sus conocimientos brahmánicos, explayar su potencial artístico y deslumbrar con su belleza, y es en medio de una Europa que andaba por aquellos días despertando el interés exótico por las culturas de oriente, la <em>Belle Époque</em>, cuando nace entonces la figura enigmática de una mujer conocida como Mata Hari.</p>
<p>Esta mujer de larga cabellera oscura y de unas facciones heredadas de su madre, decía provenir de una dinastía de Java de la cual era su princesa, y cuyo nombre significaba “Sol”. Margaretha había elegido presentar un espectáculo único de danza erótica, y para eso se había bautizado con ese nombre por el que sería conocida y recordada: <em>Mata </em>(ojo) y <em>Hari </em>(día), el “ojo del día”, que es así como le llaman los malayos al gran astro. El mito de la princesa iría cobrando forma y Margaretha se convencería de su propio engaño, y que ya no se discute, al haberse comprobado que la supuesta princesa no tendría ningún descendiente oriental.</p>
<p>A partir de 1905 Mata Hari se dedicará a presentar su peculiar baile, haciendo su debut en el Museo Guimet, y en adelante el espectáculo en el que se le verá bambolearse presentándose semidesnuda, cautivará a hombres y mujeres por igual. Había creado un personaje enigmático que decía haber aprendido sus tácticas y destrezas entre las cortesanas de islas remotas, y cada vez eran más los espectadores que se dejaban seducir por aquella bailarina exótica que aparecía en escena portando un traje translúcido, y que a medida que se contorneaba se iba despojando de sus prendas, hasta llegar a estar apenas cubierta por joyas. Sin embargo no llegaba a desnudarse de un todo, cubriendo sus pechos con dos copas de metal sujetas con cadenas, siendo quizás este acto uno de los primeros shows de striptease.</p>
<p>Fueron varios sus pretendientes, y muchos de estos lograron convertirse en sus amantes. Políticos, militares, empresarios, destacados miembros de la sociedad, hombres con los que Mata Hari confesó haberse acostado por dinero, y a pesar de haber desarrollado una “enorme aversión por el sexo”, luego de su primera relación matrimonial.</p>
<p>Para 1910 había alcanzado tanto renombre, que eran muchas las imitadoras que se presentaban en distintos bares parisinos prometiendo ser la legítima Mata Hari. Mientras tanto la original, veía cómo su espectáculo ya no tenía tanta acogida, y sintiendo que ya su aspecto físico no la favorecía en el tablado, decidió seguir sacándole provecho a sus encantos y a sus poderes femeninos, siendo así que se convirtió en cortesana.</p>
<p>Por aquellos años Mata Hari intenta recuperar la custodia de su hija. Años atrás el padre alegaba respecto a la vida “libertina” de su exmujer, y tras haber perdido a “mi pequeña, mi casa, mi confort”, la bailarina confesaría haberse planteado la idea del suicidio. La tarea de volver a tener a su hija le resultó imposible, y un día cualquiera, sorpresivamente, el padre la apartaría de su madre y se mudaría con ella a otra ciudad.</p>
<p>En el marco de la Segunda Guerra Mundial, y como ciudadana de un país neutral, Mata Hari aprovechó para viajar por Europa sin tantos contratiempos, moviéndose entre Gran Bretaña, España, Francia y Países bajos, suscitando con este ir y venir ciertas suspicacias entre las fuerzas militares. En estas andanzas conoce al que consideró como el amor de su vida, Vadim Maslov, un piloto ruso al servicio de las tropas francesas que luego de un accidente perdería uno de sus ojos, y a quien Mata Hari podría visitar en el hospital únicamente si aceptaba el chantaje de la Deuxième Bureau (Segunda Oficina del Ministerio de Guerra) de trabajar como una espía a las órdenes del servicio secreto francés.</p>
<p>La propuesta de espionaje consistía en seducir al hijo del Kaiser Guillermo II, el heredero príncipe de Prusia, quien comandaba el Frente Occidental, y que tal vez podría tener información valiosa que los franceses pudieran aprovechar. La inteligencia francesa le ofreció a Mata Hari un millón de francos si lograba develar secretos del enemigo, pero sus planes se verían frustrados toda vez que fue capturada en Londres incriminándosele del delito de contraespionaje.</p>
<p>En 1916 Mata Hari fue arrestada apenas desembarcó en el puerto británico de Falmouth, y de inmediato sería interrogada por la Scotland Yard, aceptando los cargos que se le achacaban, ya que las pruebas que la confrontaban parecían irrefutables.</p>
<p>La espía sería descubierta gracias a un mensaje de radio que fue interceptado por los franceses, y en donde los alemanes describían en código a una mujer que trabajaba para ellos como espía y a la que llamaban “H-21”. Sin embargo, todo parece indicar que se trató de una trampa, dado que los alemanes emplearon un código obsoleto y que ya los franceses reconocían, y los detalles eran demasiado específicos, como ofrecer datos bancarios, direcciones, e incluso el nombre de la sirvienta de Mata Hari, dejando en evidencia que el agente secreto H-21 se trataba sin dudarlo de la afamada bailarina. En definitiva, serían los mismos alemanes quienes engañarían a los franceses para que acabaran incriminando a su propia espía.</p>
<p>Al final las tareas de espionaje de Mata Hari serían definitivamente infructuosas. Los alemanes se quejaban de que únicamente ofreciera detalles sexuales de políticos y militares parisinos, y por su lado los franceses no obtuvieron una información que fuera más allá de lo que informaban los diarios españoles de la época, pero ciertamente nada revelador, ningún secreto que sirviera para ganar ventaja sobre el enemigo.</p>
<p>Pese a esto, los franceses lograron demostrar que Mata Hari había entablado relaciones con los alemanes, y les habría aportado algún tipo de información, lo que la convertía finalmente en una traidora, sin importar si esta información fuera relevante o comprometedora.</p>
<p>Mata Hari fue arrestada en una habitación de hotel, cerca de los Campos Elíseos. Al momento del allanamiento, pidió permiso a los oficiales parisinos para ir al tocador, y al regresar se presentó completamente desnuda, ofreciendo a sus captores un casco alemán repleto de bombones. La treta no tuvo el resultado que esperaba y dos meses después sería enjuiciada y condenada por espiar en favor del ejército alemán. Los acusadores trataron de incriminarla en pequeños detalles, como el hallazgo de tinta invisible entre las pertenencias de la bailarina, a lo que ella se pretextó indicando que hacía parte de su kit de maquillaje.</p>
<p>La noticia se propagó y suscitó el interés de la prensa internacional. Condenando a Mata Hari, los franceses tendrían un motivo para justificar sus fracasos en la guerra, y qué mejor que inculpar a una celebridad, divorciada y de nacionalidad neutral, y achacarle a esta figura el delito de traición. Mata Hari confesó haber recibido dinero de los alemanes, pero insistió en que su simpatía estaba inclinada del lado de su amada Francia. “¿Una ramera? Sí, pero una traidora, ¡nunca!” Esta sería la sentencia de Mata Hari antes de que fuera condenada a muerte, sirviendo como medida ejemplarizante, y queriendo con esta resolución amedrentar a todo aquel que en adelante se atreviera a traicionar a la patria.</p>
<p>La inculpada intentó defenderse. Envió cartas a los más altos mandatarios de su país para que la socorrieran, alegando que “mis conexiones internacionales se deben a mi trabajo como bailarina, nada más… Debido a que realmente no espié, es terrible que no pueda defenderme.” Quienes la acusaban llegaron incluso a presentar como un argumento el hecho de ser mujer. “Sin escrúpulos, acostumbraba hacer uso de hombres; ella es el tipo de mujer que nació para ser espía”, acusaban los fiscales.</p>
<p>Sin embargo lo más penoso de su proceso judicial sería cuando Maslov, el supuesto amor de su vida, se negó a testificar en favor suyo, diciéndole que le daba lo mismo su futuro y su suerte. Esta noticia sería demoledora para Mata Hari, quien siendo acusada de traición, lo cierto es que se diría que había sido ella la que fue traicionada por la vida misma.</p>
<p>En la madrugada del 15 de octubre de 1917, Mata Hari partió de la cárcel Saint-Lazare en un carro militar color gris, acompañada de un par de monjas y su abogada. Vestía un traje especialmente confeccionado para recibir su última sentencia, y un par de guantes blancos nuevos. Otras fuentes dicen que portaba un vestido escotado que era el único que conservaba y que estaba sucio y maltrecho, y hay quienes añaden un sombrero a su vestimenta. Sea como sea, parece ser que la acusada portaba un broche, y que es el único objeto que se conserva después de la ejecución, y que hoy podemos apreciar en el Museo Fries. La bailarina de 41 años sería traslada a la Fortaleza de Vincennes, donde aguardaba por ella un pelotón de fusilamiento conformado por doce soldados que apuntarían sus rifles de asalto hacia el pecho más famoso de aquella época.</p>
<p>Mata Hari pidió que no la ataran al poste ni le vendaran los ojos, ya que quería mirar de frente a quienes la desafiaban a morir, y a quienes lanzó un beso antes de que dieran la orden de disparar. Un testigo describe la escena: “Lenta, inerte, se acomodó de rodillas, con la cabeza siempre en alto, y sin el menor cambio de expresión en su rostro. Por una fracción de segundo pareció tambalearse allí, de rodillas, mirando directamente a los que le habían quitado la vida. Luego cayó hacia atrás, doblando la cintura, con las piernas dobladas debajo de ella.” Al parecer un oficial se aseguró de que estuviera muerta asestándole de cerca un disparo en la cabeza.</p>
<p>Nadie reclamó sus restos, por lo que la ciencia se valió de ellos para estudios médicos, conservándose embalsamada su cabeza en el Museo de Anatomía de París. Sin embargo un año después cabeza y todo el resto de su cuerpo desaparecería, y hasta el día de hoy se desconoce su paradero. Cien años después de cumplirse el veredicto de la pena capital, el ejército francés desclasificó unos 1.275 folios, esclareciendo el conjunto del proceso, los detalles y la sentencia letal.</p>
<p>Al parecer Mata Hari no sospechaba del problema en el que se estaba involucrando al aceptar su tarea de espionaje. Tal vez lo vivió como una misión excitante, acorde con su personalidad intrépida, como una especie de juego para la que se consideraba la más idónea.</p>
<p>Este personaje mítico es para muchos un ejemplo de la mujer libertina, concupiscente, inmoral, codiciosa y ávida de dinero, etiquetada como la mujer más fatal, la pecaminosa e impúdica, la seductora de peligro, manipuladora de hombres, mientras que para otros no pasará de ser una inocentona que fue víctima de un entrampamiento, una ingenua que fue engañada y que acabó convertida en el chivo expiatorio que necesitaba la guerra. “No sé si en el futuro se me recordará, pero si así fuera, que nadie me vea como una víctima sino como alguien que nunca dejó de luchar con valentía y pagó el precio que le tocó pagar.”</p>
<p>De cualquier forma, Mata Hari es hoy la representación de una mujer desprovista de vergüenza, seductora, independiente y aventurera, una libertina para muchos, pero en ese mismo sentido un ícono para muchas feministas que destacan la personalidad desafiante de una mujer que también sería condenada por los mismos hombres.</p>
<p>Su historia ha sido llevada al cine, le hemos visto en series, canciones, libros, obras teatrales y una cantidad de documentales que nos cuentan sobre la vida convulsa y extraordinaria de la bailarina espía.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-89730" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2022/05/262.-MATA-HARI-255x300.jpg" alt="MATA HARI" width="255" height="300" /></p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>Milanas Baena</author>
                    <category>Ella es la Historia</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=89729</guid>
        <pubDate>Fri, 09 Feb 2024 06:49:52 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Margaretha Geertruida Zelle “Mata Hari” (1876-1977)]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Milanas Baena</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Tesis, antítesis y síntesis… by LZ</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/cafeliterario-co/tesis-antitesis-sintesis-by-lz/</link>
        <description><![CDATA[<p>En el DÍA en que un QR podría valer más que la expresión genuina de la IN  Inteligencia Natural… en la que todo fluye de manera ídem… Nos aparece como por ARTE de MAGIA y nos sorprende una vez más;  el Dr  LITO ZANARDI… regalándonos uno de sus FABULOSOS viajes…dignos de sus CUENTOS de la [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p>En el DÍA en que un QR podría valer más que la expresión genuina de la IN  Inteligencia Natural… en la que todo fluye de manera ídem…</p>
<p>Nos aparece como por ARTE de MAGIA y nos sorprende una vez más;  el Dr  LITO ZANARDI… regalándonos uno de sus FABULOSOS viajes…dignos de sus CUENTOS de la buena PIPA…!</p>
<p style="text-align: center"><strong><span class="s2"><span class="bumpedFont20">“Tesis, antítesis y síntesis</span></span></strong></p>
<p><strong><span class="s3"><span class="bumpedFont20">No creo que sea justo resumir un relato que tiene a Jacobo como protagonista en esas tres palabras que sustentan el núcleo del pensamiento dialéctico, porque, además, y sobre todo, Jacobo era físico. Cualquier persona es más que tres palabras. Creo, sin embargo, que no le disgustaría enterarse que su recuerdo está ligado a </span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">esa tríada</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">, como uno de esos paisajes que respaldan un retrato y suelen proveerles de una sustancia adicional a las personas eternizadas en ellos. </span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">Y</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20"> sé que para él, la física y </span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">la filosofía marxista </span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">eran parte de la misma cosa.  Pero, si llegué a conocerlo, fue por la feliz coincidencia entre esa trilogía inventada por Hegel </span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">—</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">y de la que se valió Marx para cimentar la estructura de su filosofía</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">—</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">, la aparición de un relato con ese título y firmado con su pseudónimo en cierto periódico comunis</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">ta de principios de los años 40</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">,</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20"> y su lectura por parte de mi viejo, en esa época un consumidor </span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">entusiasta </span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">de cualquier panfleto que augurara una gran revolución que se abatiría como una tormenta para lavar las miserias de siempre. Las coincidencias siempre existen en la realidad. A veces nos metemos en ellas y creemos que fue por azar, pero, </span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">entonces</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">, sospechamos que el azar es un modo verbal de </span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">dis</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">culpar</span></span> <span class="s3"><span class="bumpedFont20">nuestro desconocimiento. Cuando mi viejo terminó de leer el artículo, el cual, según relata, condensaba en poco más de quinientas palabras el enunciado filosófico que establecía la afirmación, la negación y la negación de la negación de algo</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20"> que era</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">n</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">la base de la lógica </span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">marxista</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">, sintió que </span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">debía</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20"> conocer a su autor. “</span></span><span class="s4"><span class="bumpedFont20">Lo imaginé como uno de esos comunistas rotundos que ilustraban los afiches republicanos de la Guerra Civil Española. De mirada encendida, mucho puño sobre la mesa y dedo </span></span><span class="s4"><span class="bumpedFont20">de Leni</span></span><span class="s4"><span class="bumpedFont20">n indicando el curso de la historia. Sin embargo me encontré con un muchacho miope, más bien gordito y de sonrisa ingenua. Fuimos, desde entonces, los mejores amigos</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">”. </span></span></strong></p>
<ol>
<li><strong><span class="s3"><span class="bumpedFont20"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-92571" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2022/11/232E968D-282E-422D-81E1-09F92048D695.jpeg" alt="" width="1021" height="1024" />Cuando conocí su casa, de la mano de mi viejo, me sorprendieron la cantidad de libros. Si hay algo que distingue en mi memoria la casa de Jacobo son los numerosos libros acomodados en cualquier parte, descalabrados y de</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">macrados</span></span> <span class="s3"><span class="bumpedFont20">en ocre</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20"> por el manoseo reiterado, como esa ropa desgastada por el uso y los lavados que adquiere un color indefinido. Sorprendentemente</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">,</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20"> sobresalían textos de física, química, mecánica, hidráulica, nombres que atemorizaban lo suficiente como para disuadir de su lectura. Siempre que llegábamos había uno de ellos abierto. Adivinaba que él había estado leyendo hasta un momento antes de nuestra llegada, absorto en alguna de esas páginas </span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">impenetrables </span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">donde abundaban más símbolos griegos, números y diagramas que palabras, lo cual </span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">agravaba</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20"> mi natural desconfianza hacia ellos. Solía leer con el puño apoyado sobre la sien, como si con él empujara algún argumento resbaladizo, con un sifón al costado del que se servía cada tanto un vaso de soda, iluminado a la luz pálida de</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20"> un</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20"> tubo fluorescente de mercurio que chisporroteaba </span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">intermitentemente </span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">como un insecto atrapado</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20"> en una caja</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">.</span></span></strong></li>
</ol>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong><span class="s3"><span class="bumpedFont20">En cada</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20"> cumpleaños me regalaba un libro. Siempre se trataba de alguno de la colección </span></span><span class="s4"><span class="bumpedFont20">Robin Hood del Espacio</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">, que incluía autores norteamericanos de la época de oro de la ciencia ficción. Las historias abundaban en seres extraterrestres, viajes a la Luna, Marte y Saturno. Creo que los autores preferían la Luna porque todavía era misteriosa y estaba cerca, Marte porque desde siempre había fascinado a las personas por su color rojo oxidado y su </span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">engañoso </span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">parecido a la Tierra</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">,</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20"> y Saturno, qu</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">é</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20"> duda cabe, por la belleza de sus anillos donde, con</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20"> un poco de imaginación</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">,</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20"> se podía flotar como en </span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">un </span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">lago </span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">de seda amarilla</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">. Creo que, como a tantos, mi gusto por la ciencia</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20"> y la literatura</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20"> empezó en esos tiempos, </span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">seducido por el novedoso empleo de</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20"> la imaginación </span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">como un modo de viajar sin moverse de un lugar</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">. </span></span></strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong><span class="s3"><span class="bumpedFont20">Ya de adolescente concurría a su casa de la calle Billinghurst, en el barrio del Abasto</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20"> de la ciudad de Buenos Aires</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">, para tomar lecciones de física, una materia que, como la que operaban los alquimistas, revelaba una natural resistencia a ser </span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">domesticada</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20"> para transformarla en algo </span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">amable</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">. Fue él quien por primera vez me habló de Galileo. Creo, o creo recordar, que se trataba de unos de es</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">a</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">s </span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">tardes</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20"> porteñ</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">a</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">s donde el calor africano consigue vaciar las calles de gente y </span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">secar los cerebros de pensamientos lógicos</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20"> y </span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">por eso </span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">estábamos sentados en e</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">l único lugar fresco de esa casa </span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">que </span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">era el cuarto que seguía al zaguán, beneficiado por la sombra permanente y</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20"> el olor de la celulosa húmeda.</span></span> <span class="s3"><span class="bumpedFont20">“</span></span><span class="s4"><span class="bumpedFont20">La mayor dificultad que enfrentó Galileo no fueron sus inquisidores sino el sentido común. El pensamiento científico suele oponerse al prejuicio que tenemos sobre el comportamiento de las cosas. Cuando pienso en quienes le impusieron silencio y exilio por un par de ecuaciones que contradecían opiniones y escrituras sagradas, me digo que se trataba de gente aterida de miedo. No sé si eran exactamente malas personas; estaban, sobre todo, </span></span><span class="s4"><span class="bumpedFont20">despavoridos</span></span><span class="s4"><span class="bumpedFont20"> de que el mundo efectivamente se moviera. Lo que se </span></span><span class="s4"><span class="bumpedFont20">les </span></span><span class="s4"><span class="bumpedFont20">movía, claro, era</span></span> <span class="s4"><span class="bumpedFont20">el piso filosófico en donde estaban parados</span></span><span class="s4"><span class="bumpedFont20">”</span></span><span class="s4"><span class="bumpedFont20">.</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20"> Por supuesto me compadecí de Galileo, y mucho más de mí mismo, </span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">aunque finalmente, con no poco esfuerzo pero gracias a Jacobo, logré comprender</span></span> <span class="s3"><span class="bumpedFont20">aquellas ecuaciones y otra más que les siguieron.</span></span></strong></p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-96037" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/IMG_1432.jpeg" alt="" width="4032" height="3024" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/IMG_1432.jpeg 4032w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/IMG_1432-150x113.jpeg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/IMG_1432-300x225.jpeg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/IMG_1432-768x576.jpeg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/IMG_1432-1024x768.jpeg 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/IMG_1432-1200x900.jpeg 1200w" sizes="auto, (max-width: 4032px) 100vw, 4032px" /></p>
<p><strong><span class="s3"><span class="bumpedFont20">Ser comunista </span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">o</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20"> ser físico no es sencillo. La cosa empeora cuando se es las dos a la vez. Tiempo después supe que, en tiempos del primer peronismo, había pasado un año en la cárcel </span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">de Devoto </span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">y luego fue enviado a un regimiento disciplinario del ejército </span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">en la Patagonia</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20"> donde desde el primer oficial hasta el último recluta eran condenados. De esos tiempos mi viejo conserva plumas</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20"> que confeccionaba en la cárcel</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">, de esas que se usaban para escribir mojando la punta en un tintero, labradas a mano. Luego de esos años, fue docente en la Facultad de Ingeniería de Buenos Aires y miembro de la Comisión Nacional de Energía Atómica, de donde era puntualmente despedido cada vez que los militares tomaban el gobierno. En esos tiempos, sobrevivía </span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">dando clases de física y </span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">con la ayuda de la familia y </span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">sus camaradas, físicos o comunistas</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">. En los años del </span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">P</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">roceso, según me contó una de las últimas veces que lo </span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">vi</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">, </span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">recibía la correspondencia que mantenía con </span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">científicos</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">soviéticos en el edificio </span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">Cóndor </span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">de la Fuerza Aérea, </span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">en el barrio de Retiro, </span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">donde un sargento de sonrisa burlona le entregaba los sobres abiertos.</span></span></strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong><span class="s3"><span class="bumpedFont20">Cuando se reconstruye una historia para darle la forma de un relato es inevitable contarla de atrás para adelante porque en general, aún </span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">a </span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">los personajes de ficción, los conocemos de adelante para atrás. Conocemos a las personas en el presente, aun cuando las imaginemos, eso es inevitable, y por eso relatamos ciertos pasajes de acuerdo a una lógica que responde al modo en que los traemos del recuerdo. Aunque Jacobo </span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">era</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">, como todos, muchas personas, para mí fue quien me llevó de la mano y me abrió la puerta </span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">a</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20"> un mundo diferente </span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">al</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20"> que vemos todos los días, el que está por debajo de la apariencia y sólo se descubre con esfuerzo, como esas ciudades </span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">amortajadas por</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20"> la selva que hay que desmalezar para despojarlas de su sepulcro.</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20"> No sé cómo Jacobo reconstruiría su historia. Sospecho que no estaría demasiado </span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">interesado </span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">en hacerlo. Formaba parte de esa escasa legión de personas que creen que su vida personal sólo es razonable </span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">cuando forma</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20"> parte de algo más general. Esa modestia es el distintivo de aquellos que están dispuesto</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">s</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20"> a dar todo por nada o, mejor dicho, por todos. El valor raramente se mide por la capacidad de boxearle la cara a otro. Tener valor implica asomarse a la nada de la incertidumbre, esa región en donde flaquean las convicciones y las certezas se borran con goma</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">, elementos que abundan en la física y las revoluciones</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">. </span></span></strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong><span class="s3"><span class="bumpedFont20">Jacobo murió tiempo después de la última dictadura. Hacía varios años había dejado la casa de la calle Billinghurst y vivía cerca de la estación Vicente López, en una casa con jardín desde donde se oía el pitido de los trenes que van </span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">y vienen del</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20"> Tigre. Supe que, aquella noche, se había, como siempre</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">,</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20"> sentado a mirar las estrellas. Las mismas y viejas estrellas que habían deslumbrado a Galileo</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20"> y les había impulsado a emprender un viaje hacia la nada</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">. Allí lo encontraron, con un libro en la mano</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20"> y la misma</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20"> expresión tranquila de siempre</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20"> que e</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">s</span></span> <span class="s3"><span class="bumpedFont20">la síntesis del final</span></span><span class="s3"><span class="bumpedFont20">.”</span></span></strong></p>
<p>THE END</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-96040" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/IMG_1497.jpeg" alt="" width="4032" height="3024" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/IMG_1497.jpeg 4032w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/IMG_1497-150x113.jpeg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/IMG_1497-300x225.jpeg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/IMG_1497-768x576.jpeg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/IMG_1497-1024x768.jpeg 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/IMG_1497-1200x900.jpeg 1200w" sizes="auto, (max-width: 4032px) 100vw, 4032px" /></p>
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<p><strong><br />
CONTINUARÁ&#8230;</strong></p>
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<p><strong>CON JABÓN&#8230;! NO COMO PILATOS PORFIS</strong></p>
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        <author>Grupo Juncal un colectivo de autores</author>
                    <category>cafeliterario.co</category>
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        <pubDate>Sat, 26 Aug 2023 13:01:40 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Tesis, antítesis y síntesis… by LZ]]></media:description>
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        <title>Emmeline Pankhurst Goulden (1858-1928)</title>
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        <description><![CDATA[<p>Emmeline nació en Moss Side, Manchester. Sus relatos de cuna eran los que su madre le narraba del libro La cabaña del tío Tom, lo que no solamente demuestra la tendencia ideológica de su madre, sino además la influencia que desde la infancia tendría respecto al abolicionismo y a los derechos civiles. A los tres [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p>Emmeline nació en Moss Side, Manchester. Sus relatos de cuna eran los que su madre le narraba del libro <em>La cabaña del tío Tom</em>, lo que no solamente demuestra la tendencia ideológica de su madre, sino además la influencia que desde la infancia tendría respecto al abolicionismo y a los derechos civiles. A los tres años ya leía y se dice que a los nueve ya había devorado <em>La Odisea </em>y los tres volúmenes de <em>La Revolución Francesa</em>, y pese a que sus padres mostraran una tendencia al pensamiento liberal, consideraban que lo mejor para su hija sería aferrarse a la tradición de conseguirle desde joven un marido que velara por ella mientras esta se consagraba a los cuidados de su esposo, los hijos y el hogar, a “crear un hogar atractivo”, como lo diría su padre. En sus memorias Emmeline cuenta de lo frustrante que fue para ella escuchar a su padre decir, creyendo que ella se encontraba durmiendo: “Qué lástima que no naciese muchacho.” No obstante, esto no sería un escollo para que Emmeline se abriera paso por cuenta propia, y recuerda que ya de niña visitó un bazar con el ánimo de apoyar la recaudación de fondos para los esclavos recién liberados de Estados Unidos. También se valió del legado de su padre, quien disfrutaba de interpretar papeles en obras teatrales y declamar poesías, despertando en su hija el histrionismo que le sirvió muchísimo como futura oradora. A los 14 años ya había heredado de sus padres la pasión por la política, la necesidad de hacerse escuchar y discutir sobre los abusos de las leyes y de su falta de igualdades, y es por esto que desde su adolescencia pasaría a formar parte del movimiento sufragista. Sucedió un día en el que su madre se dirigía a una reunión donde haría presencia Lydia Becker, editora de la <em>Women’s Suffrage Journal, </em>y a la que su madre estaba inscrita, y luego de acompañarla a dicha reunión su vocación se esclarecería: “Dejé la reunión como una consciente y confirmada sufragista”, confesó en sus memorias. Un año después fue enviada a la capital francesa para iniciar su formación en la École Normale de Neuilly, donde recibiría una formación en bordado, contaduría y química, a parte de algunos estudios relacionados con las artes. Antes de cumplir sus 20 años ya se encontraba casada con Richard Pankhurst, un abogado 24 años mayor que ella, y con quien a lo largo de la siguiente década establecería una familia conformada por cinco hijos. Ella le había propuesto que convivieran sin la necesidad de formalizar su matrimonio, pero a él no le pareció conveniente para su mujer, si es que ella quería dedicarse a la actividad pública. Pese a esto Richard era famoso por su pensamiento liberal y por ser un enérgico defensor de los derechos de las mujeres, y en especial por su lucha para que estas pudieran votar. Ambos creían que la mujer no estaba para convertirse en una “máquina del hogar”, por lo que contratarían a una sirvienta que ayudara con los cuidados de la casa, y de esta manera Emmeline podría explayar sus capacidades sin los limitantes que le impondría la crianza exclusiva de sus hijos. En 1886 la pareja se establece en Londres, donde Richard se lanzará sin éxito al Parlamento mientras Emmeline ayudará con las finanzas del hogar montando una tienda de telas a la que llamó <em>Emerson &amp; Company. </em>Por otro lado su hogar ubicado en Russel Square serviría como el epicentro de reuniones de activistas, y así también como el refugio para algunas mujeres necesitadas del auxilio de los Pankhurst. Las diferencias al interior de la National Society for Women’s Suffrage (NSWS) era notoria. La división estaría en que una parte consideraba que el proceso debía ser paulatino, concediéndoles en principio el derecho del voto a mujeres solteras y a las viudas, ya que en el caso de las mujeres casadas sus esposos “votaban por ellas”. Finalmente para 1888 el movimiento acaba disolviéndose en varias organizaciones independientes o afiliándose a algunos partidos políticos. Es así como, junto a su esposo, en 1889 los Pankhurst fundarían en su propia casa el movimiento Women’s Franchise League (WFL), entidad encargada de promover las causas del sufragio femenino, pero también otras iniciativas como la igualdad de derechos laborales para las mujeres y otros derechos que valía la pena revisar, como los tocantes al divorcio y a las herencias. Un año después la organización llegó a su fin, y Emmeline, interesada en los movimientos de izquierda y las ideologías socialistas, quiso continuar su activismo político, esta vez militando en el Partido Laborista, pero no sería aceptada por la condición natural de ser mujer. La tienda de telas de Emmeline no logró despegar, y el trabajo de abogado de Richard no iba muy bien, por lo que en 1893 decidieron regresar a Manchester, donde Emmeline comenzó a trabajar de lleno en distintos movimientos feministas, convirtiéndose en miembro activa de la Women’s Liberal Federation (WLF). A través del Comité de Asistencia para Desempleados, Emmeline trabajó como <em>Poor law guardian </em>en Chorlton-on-Medlock, pudiendo enterarse de las penosas condiciones que viven los pobres en los <em>workhouses, </em>aquellos asilos donde supuestamente se les brindaba algún tipo de apoyo pero cuya realidad sería muy distinta. Denunció el trabajo de niñas menores de siete años que fregaban corredores interminables, mujeres embarazadas haciendo oficios pesados “casi hasta que sus bebés llegaban al mundo”, un ambiente donde proliferaba la epidemia de la bronquitis, y un descuido en todos los niveles y por lo que Emmeline se sintió ciertamente tocada y comprometida: “Estoy segura que todo esto fueron potentes factores en mi educación como militante.” En adelante Pankhurst se destacó por su labor y sus denuncias sirvieron para reformar la <em>Poor Law </em>(Ley de los Pobres). Estando en Suiza recibe un lacónico comunicado de su esposo que le telegrafiaba: “No me encuentro bien. Por favor regresa a casa, mi amor.” La esposa no alcanzaría a llegar y recién estaba por abordar el tren que la llevaría a Manchester cuando se enteró en un periódico sobre la muerte de su marido. La muerte de Richard la llevaría a tomar un empleo en el registro civil de Chorlton, donde se mudaría con sus hijos a una casa más pequeña y trataría de pagar las deudas que había heredado de su difunto esposo. Sin embargo este trabajo le permitió a Emmeline enterarse de otros tantos abusos perpetrados a la mujer, y de seguir ampliando su visión sobre las injusticias que padecen en todos los ámbitos. Para 1900, al ser nombrada como parte de la Junta escolar de Manchester, Pankhurst seguiría recopilando historias que sumaría a su causa, y en un grito de independencia reabrió su tienda de telas, esperanzada en que esta vez le sirviera como la fuente de ingresos con la cual mantener a su familia. No conforme con la blandura de los movimientos a los que pertenecía, en 1903 Emmeline y un grupo de sufragistas más radicales fundan la Women’s Social and Political Union (WSPU), cuyas banderas serían las mismas de promover el sufragio femenino, y que sería recordada por su lema: <em>“Deeds, not words” </em>(“Acciones, no palabras”). La organización, conformada exclusivamente por mujeres, se declaraba un movimiento independiente y desligado de cualquier partido político. Al comienzo recogerían firmas en apoyo a su causa y publicarían artículos respecto al tema en un boletín llamado <em>Votes for Women</em>; celebrarían mítines políticos y debatirían en debates públicos con proclamas y discursos en favor del sufragio femenino, pero pasado un tiempo el movimiento empezó a contar con cierto reconocimiento por sus métodos de protesta no muy pacíficos. Uno de los mayores opositores con los que se encontró el WSPU fue nada menos que el influyente político Winston Churchill, y de esta misma forma serían ridiculizadas e incluso llegarían a sufrir agresiones físicas, como aquella tarde de invierno de 1908 en la que Emmeline recibió una lluvia de huevos y una pedrada oculta en una bola de nieve que lastimaría su tobillo. Pese a todo esto para ese año ya el WSPU congregaba a medio millón de activistas, quienes se convocaron en el Hyde Park para reclamar en masa por el derecho al voto femenino. Después de estas revueltas, y como sería costumbre, Emmeline sería llevada a prisión, y durante su juicio le recalcó a la corte: “No estamos aquí por ser infractoras de la ley; estamos aquí por nuestros esfuerzos de convertirnos en hacedores de leyes.” Creía con convicción en que su lucha era legítima. Saboteaban actos públicos, rayaban las paredes de los edificios, asaltaban propiedades de políticos y mandatarios, se batían físicamente contra los policías, rompían ventanas a su paso e incendiaban negocios, fábricas y establecimientos comerciales. Para 1906, luego de un artículo publicado en el <em>Daily Mail, </em>Pankhurst y su grupete de revoltosas pasarían a ser conocidas como las <em>suffragettes, </em>una manera despectiva de llamar a estas rabiosas y radicales sufragistas. “Finalmente somos reconocidas como un partido político: nos encontramos en el centro de la política y somos una fuerza política”, serían las declaraciones de Emmeline tras uno de sus tantos arrestos. Y es que muchas fueron las ocasiones en las que no sólo Emmeline sino también sus tres hijas, Christabel, Adela y Sylvia -también militantes de la WSPU- serían detenidas y encarceladas. Para 1907 Pankhurst y sus hijas iban y venían de un lado a otro, participando de convenciones y foros y dictando charlas, conferencias y discursos, en una batalla incansable por sacar adelante los proyectos de ley que permitiera por fin el anhelado voto femenino. Al interior de los precintos carcelarios Emmeline quedaría horrorizada del trato penoso que se le daba a las reclusas, describiendo cómo se sintió luego de su primer confinamiento de seis semanas: “Como un ser humano en el proceso de ser transformado en una bestia salvaje.” Denunció las plagas que abundaban al interior de estos recintos, la poca comida suministrada, y “la tortura civilizada del confinamiento solitario y en silencio absoluto.” Había pues encontrado el método perfecto para hacerse escuchar, y era así como no tenía temor de regresar una y otra vez tras las rejas. Carecía de miedo, y es por esto que en 1909 abofeteó un par de veces a un policía, solamente como un pretexto para ser enviada otra vez a prisión, porque según explicaba “la condición de nuestro sexo es tan deplorable que es nuestro trabajo romper la ley para llamar la atención hacia las razones por las que hacemos lo que hacemos.” Un reportero le preguntó si por defender su causa estaría dispuesta a pasar un largo período encarcelada, a lo que ella respondió sin vacilar: “Oh, sí, por supuesto. Sabes, no sería tan terrible y además sería una valiosa experiencia.” Es así como en 1910 llegaría uno de los sucesos más sonados de sus tantos escándalos, en un episodio conocido después como el “Viernes Negro”, cuando en luego de una protesta frente al Parlamento, Emmeline, junto a más de cien agitadoras, serían llevadas a prisión. Unos días más tarde de este suceso Emmeline tendría que vivir la muerte de uno de sus hijos, quien desde hace unos años se encontraba paralítico, y apenas unos días más tarde la veríamos dando un discurso en Manchester frente a más de cinco mil personas; el Partido Liberal, acostumbrado a abuchearla, mantuvo silencio y no se atrevió a sabotear a Pankhurst durante su intervención. Era tanta su actividad pública, que en 1912 Pankhurst fue arrestada una docena de veces, y las acciones del WSPU llegaron a ser tan extremas que incluso causaron la muerte de Emily Davison, quien sería arrollada por un caballo de carreras perteneciente al rey Jorge V, cuando esta saltó al hipódromo queriendo colgar del jinete un polémico letrero. Pankhurst había encontrado en el vandalismo una forma de hacerse escuchar y hacer valer su voz: “Nos tienen sin cuidado vuestras leyes, vamos a continuar esa guerra como lo hicimos en el pasado; pero no seremos responsables de la propiedad que sacrifiquemos o del perjuicio que la propiedad sufra como resultado. De todo ello será culpable el gobierno que, a pesar de admitir que nuestras peticiones son justas, se niega a satisfacerlas.” Por esa época, ya una experta en prisiones, Emmeline y sus amigas encontrarían otra herramienta poderosa que utilizarían a partir de ese momento: la huelga de hambre. Las <em>suffragette </em>se harían famosas en todo el país por mantener prolongadas huelgas de hambre, a lo que las autoridades tendrían que interceder valiéndose de prácticas que a la larga serían desaprobadas y repudiadas por la misma sociedad. “Escenas repugnantes de violencia tenían lugar a casi cada hora del día, mientras los doctores iban de celda en celda efectuando su horrible trabajo”, declaraba Pankhurst. Para evitar que las reclusas murieran de inanición, las presas eran amordazadas con fierros de acero que se empleaban para abrirles la boca, y a través de sondas les introducían el alimento a las irreverentes presidiarias. Se cuenta de una ocasión en la que un par de guardias intentaron ingresar a la celda donde permanecía Pankhurst, y esta los amenazó sosteniendo una jarra de terracota mientras les advertía: “Si alguno de ustedes se atreve a dar un paso adentro de esta celda, me defenderé.” Muchos años más tarde Emmeline describiría en su biografía el espanto de estas experiencias: “Mientras viva, nunca podré olvidar el sufrimiento que experimenté durante esos días, cuando los gritos taladraban mis oídos.” En 1912 las autoridades intervinieron las instalaciones de la WSPU y se llevaron presa a Emmeline, quien sería sentenciada un año más tarde a pagar tres años de prisión, achacándosele un atentado con una bomba explosiva. Su hija Christabel, leal militante del movimiento, huyó a París, y desde allí continuó impulsando las actividades del WSPU. Pankhurst siguió empeñada en hacerse oír dejando de comer, y durante los años siguientes fue enviada a prisión y nuevamente puesta en libertad a los pocos días, y esto debido a su mal estado de salud. Por esos días sería promulgada la ley conocida como <em>Cat and Mouse Act</em>, la cual otorgaba la libertad para aquellas <em>suffragettes</em> que se encontraran en delicado estado de salud debido a las prolongadas huelgas de hambre. Las revolucionarias se aprovecharían de esta ley para causar una explosión con pólvora y gasolina que por fortuna no pasó a mayores; una de ellas lanzó un hacha contra el carruaje en el que viajaban los tres más altos dignatarios de Asquith; una rasgó el cuadro de la <em>Venus del espejo</em> de Velásquez como una forma más de protesta; incendiaron una empresa de refrigerios en Regent’s Park, así como un invernadero de orquídeas en Kew Gardens, el buzón de correo y un vagón de tren; una colocó un letrero en el carruaje del Primer Ministro que decía: “Voto para las mujeres”, y el mismo mensaje dejaron escrito sobre el césped rociado con ácido de un campo de golf en el que jugaban los miembros del Parlamento. Emmeline se ocultaba empleando disfraces e incluso se dice que llegaría al punto de contratar a un grupo de mujeres <em>ninjas</em> para que la defendiera. Para 1913 varios miembros de la WSPU estaban descontentos con los extremismos a los que había llegado el movimiento, por lo que muchos abandonaron la organización, y entre estos sus hijas Adela y Sylvia. Llegada la Primera Guerra, Emmeline entendió que su compromiso estaba primero en defender a Inglaterra contra el “peligro alemán”, por lo que haría una pausa en su lucha para consagrar sus esfuerzos en favor de los intereses nacionales, impeliendo a los jóvenes a que se alistaran a las filas de los ejércitos, e integrando un movimiento de ayuda a la causa conocido como <em>White Feather </em>(Pluma Blanca). “Cuando sea el momento correcto, renovaremos la lucha… pero en estos momentos debemos dar lo mejor de nosotros para vencer a un enemigo común”, dijo Emmeline, quien nunca dejaría de defender su actuar durante la época de la guerra, sosteniendo que en ese momento sus fuerzas debían volcarse a otros asuntos, ya que “esto era militancia nacional. Como sufragistas no podíamos ser pacifistas a ningún precio.” Durante la guerra Emmeline se preocupó por asistir a los huérfanos, viudas y madres solteras, para lo cual fundó una casa de adopción en Campden Hill, donde aparte se dictaban clases para niños a la luz del Método Montessori. Interesada por ayudar a cualquiera, Emmeline adoptó a cuatro niños, siendo ya casi una sexagenaria que apenas podía valerse por sí misma. Alguien le preguntó cómo se atrevía a adoptar a cuatro niños en una situación precaria como la suya, a lo que ella respondió: “Querido, me sorprende no haber adoptado a cuarenta.” En 1914 escribe sus memorias tituladas <em>My own story, </em>donde nos enterará de varios detalles de su vida y de su lucha. Con el afán de recaudar fondos y difundir aún más su mensaje, en 1916 viaja a Canadá, Estados Unidos y Rusia, donde tendría la oportunidad de entrevistarse con el Primer Ministro del país de los zares, Alexander Kerensky, y de quien diría después en declaraciones al <em>New York Times </em>que se trataba del “fraude más grande de todos los tiempos modernos”, y no congeniando con sus ideologías y pensamiento sentenció que Rusia podría “destruir la civilización.” Acabada la guerra un acta del Parlamento británico concedió el derecho al voto a las mujeres mayores de 30 años, y esto porque se estimaba un gran número de viudas menores de esa edad y que pudieran significar un grande caudal electoral determinante en cualquiera de las elecciones. Más de ocho millones de mujeres quedarían beneficiadas con la ley, que además permitía la representación femenina en el Parlamento, y para 1919 Nancy Astor se convirtió en la primera mujer en integrar y hacer parte del Parlamento inglés, luego de haber salido ganadora en las elecciones de Plymouth Sutton. Para ese momento Pankhurst se enfocó más en alentar el nacionalismo de la Unión Británica, defendiendo el orgullo del Impero, un Imperio con “gran potencial económico”, según decía, pero cuyo poder sugería fuera empleado para otros fines: “Si tan solo usáramos ese potencial adecuadamente podríamos erradicar la pobreza y terminar con la ignorancia.” En adelante se dedicó a viajar por Norteamérica e Inglaterra alertando sobre las consecuencias de las ideologías bolcheviques, y volvería a retomar su actividad política luego de que se aprobara la ley que habilitaba a las mujeres, presentando su candidatura a la Cámara de los Comunes. A pesar de que eran muchas las mujeres que querían postularla como su representante, Emmeline consideró que sería mejor opción apoyar la candidatura de su hija Christabel, pero a pesar de los muchos esfuerzos -como aquel episodio en el que Emmeline daría un discurso bajo la lluvia-, Christabel perdería por una franja muy reducida frente a su oponente del Partido Laboral. Esta derrota decepcionó profundamente a Emmeline, y de esta manera terminaba el WSPU, que para ese entonces había transformado su nombre por el de Women’s Party. En 1922 se muda a Toronto con sus cuatro hijos adoptivos, y queriendo seguir haciendo parte de la lucha en todos los frentes, se une al Consejo Nacional Canadiense para Combatir las Enfermedades Venéreas. En 1925 regresará a Inglaterra con ánimos renovados, y en un acto de lo más contradictorio, para 1926 se unirá al Partido Conservador, gesto que no le perdonarán nunca el Partido Laborista y así también como el Partido Liberal. En 1927 es elegida en Stepney para que sea ella la candidata del Partido para ocupar un escaño en el Parlamento de Whitechapel and St George’s, pero debido a sus problemas de salud, y sumado a un escándalo reciente con su hija Sylvia, Pankhurst se retiraría de la contienda y se mudaría a descansar en un asilo de ancianos ubicado en Hampstead. Finalmente, en 1928, y a pocos meses de que el sufragio femenino fuera extendido a todas las mujeres mayores de 21 años, la más grande luchadora inglesa en esa batalla fallecía <em>ad</em> <em>portas</em> de cumplir setenta años. Sus restos reposan en Londres en el cementerio de Brompton, y su entierro, anunciado en la prensa mundial, contó con la asistencia de un sinnúmero de personas que acudieron a despedirla. El periódico <em>New York Herald Tribune </em>se refirió a Pankhurst como “la más notable agitadora social de la primera parte del siglo XX y la suprema protagonista de la campaña de emancipación electoral de las primeras mujeres.” Su leyenda cobró más forma a través de los distintos homenajes y de los que divulgarían su vida y lucha por medio del arte. Un año después de su muerte su retrato fue añadido a la National Portrait Gallery, y un año más tarde se le conmemoró con una estatua dedicada a ella y ubicada en el Jardín de la Torre Victoria, en el corazón de la capital inglesa. A Emmeline Pankhurst Goulden se le compara con personajes de la talla de Martin Luther King, Jean-Jacques Rousseau y otras figuras notables que serían cruciales para los movimientos que lideraban. En 1974 la BBC contó su vida en una mini-serie titulada <em>Shoulder to shoulder. </em>En 1987 se inauguró en Manchester un museo en una de las casas que habitó, y que estaría destinado a reuniones de mujeres que se congregaban para discutir todo tipo de asuntos políticos, económicos y sociales. En 1999 la revista <em>Time </em>incluyó a Emmeline Pankhurst en su listado de las “100 personas más importantes del siglo XX”, justificando su elección con el argumento de que “ella moldeó una idea de mujeres para nuestra época; impulsó a la sociedad hacia una nueva estructura de la cual ya no podía haber vuelta atrás.” En el 2002 en una encuesta realizada por la BBC sobre los “100 Grandes Británicos”, Pankhurst estaría ubicada para los ingleses en el puesto número 27. En la película de Walt Disney, <em>Mary Poppins, </em>se le rinde un discreto tributo cuando se le menciona en la canción <em>Sister Suffragette”. </em>En el 2015 se estrenó la película <em>Suffragette, </em>donde Meryl Streep encarnará y le dará vida al personaje mítico de Emmeline Pankhurst Goulden. Una mujer incansable, que cuestionaba cómo era posible una sociedad en la que eran los hombres quienes hacían las leyes, leyes tanto para hombres como para mujeres, y en donde ellos siempre se verían privilegiados y favorecidos. “Tomemos unas cuantas de esas leyes y veamos qué hay que decir al respecto desde el punto de vista de las mujeres”, proponía la cabeza de las <em>suffragette.</em></p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-87028" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2021/11/217.-EMMELINE-PANKHURST-GOULDEN-184x300.jpg" alt="EMMELINE PANKHURST GOULDEN" width="184" height="300" /></p>
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        <author>Milanas Baena</author>
                    <category>Ella es la Historia</category>
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        <pubDate>Fri, 24 Mar 2023 06:54:27 +0000</pubDate>
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        <item>
        <title>Lolita (1955)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/ella-es-la-historia/lolita-1955/</link>
        <description><![CDATA[<p>Es todavía una niña, pero ya despierta el encanto, la fascinación y el poderío atrayente de toda una mujer. Será la ingenuidad de su mirada pícara, o sus senos ya desarrollados, o tal vez la agudeza de su intelecto, pero todo en ella la hace parecer una mujer íntegra, adulta… Sin embargo no es así, [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p>Es todavía una niña, pero ya despierta el encanto, la fascinación y el poderío atrayente de toda una mujer. Será la ingenuidad de su mirada pícara, o sus senos ya desarrollados, o tal vez la agudeza de su intelecto, pero todo en ella la hace parecer una mujer íntegra, adulta… Sin embargo no es así, y de muchas formas Lolita no dejará tampoco de ser una niñita, y es quizás esta mezcla genuina de inocencia y sensualidad la que enloquece a algunos hombres mayores que no pueden resistirse a su embrujo. Es el caso de Humbert Humbert, seudónimo empleado por un profesor inglés de literatura francesa de 40 años, que desde la prisión redacta sus memorias para explicar cómo fue que llegó a estar en esa cárcel, y antes de morir de una trombosis coronaria le compartirá a su psicólogo John Ray, Jr. aquel escrito que detalla sus tribulaciones y que tituló <em>Lolita o la confesión de un viudo blanco. </em>Humbert alquila una habitación a la viuda Charlotte Haze, quien vive de rentar algunos cuartos disponibles en su casa, y que vela por la crianza de su hija Dolores, una mujercita exultante de gracia y belleza que apenas llega a la edad de los 12 años. Humbert es proclive por naturaleza a desatar una pasión sexual por las menores, una pedofilia a la que no podrá evadirse toda vez conozca a la intrépida y coqueta muchachita que será entonces su perdición, su obsesión y delirio. Tanto es así que el profesor se las arreglará para enamorar a la madre y hasta casarse con ella, únicamente con el afán de permanecer lo más cerca posible de aquello que fuera su verdadero deseo: poseer a Dolores. Durante un paseo de campo Lolita conocerá a Clare Quilty, con quien tendrá su primer encuentro sexual, y que luego reaparecerá en su vida cuando más lo necesite. Al regresar a casa su madre ha muerto, y en adelante será el profesor quien se hará cargo de la menor, emprendiendo un largo peregrinar por distintos rincones de Estados Unidos, pasando las noches en albergues de mala muerte y sin permitirle a la joven la posibilidad de ingresar a una escuela. En una situación de extrema necesidad, Lolita no tendrá más remedio que obedecerle a ese hombre mayor que no sólo parece su padre sino también su amante, como en una especie de relación incestuosa de la que no puede escapar. Durante dos años Humbert mantendrá un vínculo emocional con su Lolita, y así también llevarán una intensa vida sexual a la que Lolita no encuentra cómo negársele. Cada vez que ella intenta dejar a Humbert, éste la amenaza con enviarla a una correccional en donde según él pasará hasta el último de sus días. Finalmente Clare Quilty regresará para ayudarla a escapar, y juntos se mudarán a Alaska, para establecerse en una nueva vida donde nadie conozca de su pasado. La joven Dolores comienza a trabajar como mesera de un restaurante, y es allí en donde conoce a quien se convertirá en su esposo, el señor Richard Schiller. A sus 17 años Lolita tendrá un reencuentro con Humbert. Éste venía buscándola desde hacía un tiempo porque tenía planes de recuperarla en su vida, reiniciar su aventura de amor, pero ella se encuentra embarazada y lo que menos le interesa es volver a su vida pasada al lado de ese hombre. Humbert desea saber de todas formas quién fue la persona con la que huyó años atrás, y Lolita no tiene reparos en afirmarle que en efecto se trató de Clare Quilty. Cegado por los celos, Humbert asesina al amante de su idílica musa, y es así como acabará confinado tras las rejas. La historia de Lolita acabará en tragedia cuando ésta dé a luz un niño que no pudo alumbrar, el día en que celebramos la Navidad, y unas horas después también a ella se le apagará la vida. Para 1953, tras cinco años de estar escribiendo las desventuras de la joven seductora, Vladimir Nabokov presentó su novela bajo un seudónimo, pero sus manuscritos serían rechazados una y otra vez. Después de varias negativas el autor consigue que en 1955 una casa editorial parisina de literatura erótica le publicara su novela. La editorial tenía una reputación de publicar contenidos pornográficos, y la novela <em>Lolita </em>sería calificada como la relación sexual de un “depravado” con su hijastra. El mismo Nabokov describe a su personaje principal como “una persona odiosa”. El nombre del autor apareció en la portada, y el libro contaría con la censura de ingleses y franceses que prohibieron su difusión y venta. Para 1958 aparece por primera vez en Estados Unidos, y nueve años más tarde el propio autor traduce su obra al ruso para publicarla en el idioma de su país de origen. Nacionalizado estadounidense, Nabokov describió una trama que para muchos se trata de una obra maestra de la literatura universal contemporánea, atreviéndose a encarnar el romanticismo y el erotismo en medio de una relación pecaminosa, indagando en los valores morales de la sociedad y en las patologías humanas de todos los tiempos. A pesar de que <em>Lolita </em>es su obra más conocida, Nabokov publicó diecinueve novelas, en las cuales seis de ellas tendrán cierta relación con el asunto de la sexualidad manifestada a temprana edad. Podría ser que esta historia de Dolores Haze se vio influenciada por el secuestro de una niña de unos 11 años, de la cual el escritor habría tenido noticia; un hombre de mediana edad que se enamoró de esta niña hasta el punto de llegar a secuestrarla. Fuera como sea, Lolita empezaría a tomar protagonismo en la cultura universal como aquella niña imposible de evadir. En 1962 la novela fue adaptada al cine por el propio Nabokov, y su realizador Stanley Kubrick tendría que rodar su película eligiendo a una niña un poco mayor que la sugerida por el libro, evitando así los esperados escándalos. Así mismo fue y sigue siendo escandalosa la novela de este autor, que por medio de las palabras construyó un personaje que existe en cada sitio, una niña que, sin dejar de serlo, cuenta desde su adolescencia con las facultades propias de una mujer letal.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-80451" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/11/128.-LOLITA.jpg" alt="LOLITA" width="297" height="271" /></p>
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        <author>Milanas Baena</author>
                    <category>Ella es la Historia</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=80450</guid>
        <pubDate>Fri, 16 Jul 2021 08:03:00 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Lolita (1955)]]></media:description>
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        <title>Geopolítica en la vacuna del Covid-19 #Opinión #NuevasPlumas</title>
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        <description><![CDATA[<p>Joven internacionalista se refiere  a cómo el orden mundial con sus grandes potencias determina la elaboración y producción de la vacuna, así como el dinero condicionará el acceso de los países, una realidad que viven América Latina y Colombia. Por Mary Sofía Bernal Mosquera, Internacionalista de la Universidad del Rosario*. La carrera por la vacuna [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p><em>Joven internacionalista se refiere  a cómo el orden mundial con sus grandes potencias determina la elaboración y producción de la vacuna, así como el dinero condicionará el acceso de los países, una realidad que viven América Latina y Colombia.</em> <span id="more-78314"></span></p>
<p><em><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft size-thumbnail wp-image-78315" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/08/Sofía-Bernal-Mosquera-113x150.jpeg" alt="" width="113" height="150" />Por <strong>Mary Sofía Bernal Mosquera</strong>, Internacionalista de la Universidad del Rosario*.</em></p>
<p>La carrera por la vacuna es frenética entre los laboratorios de Estados Unidos, Reino Unido, China y Rusia. Las grandes potencias tienen claro que el Estado que logre abanderarse de la inmunización, podría posicionarse como la mayor hegemonía biotecnológica del mundo.</p>
<p>Ha habido tensiones diplomáticas por la adquisición de las vacunas. Entre Francia y Estados Unidos por la pre-compra de este al laboratorio Sanofi de París. Con China y Rusia, a quienes han acusado de espionaje a las investigaciones científicas desarrolladas en el país norteamericano.</p>
<p>Luego está la potencia económica para acceder a la vacuna. Como señala Set Berkley, director ejecutivo de GAVI: “Hemos notado el peligro de que las vacunas sean adquiridas por los países ricos y que no haya suficientes para el resto del mundo&#8221; (MIT Tecnology Review, 2020). Esto parece inevitable.</p>
<p>Clint Hermes, especialista en ensayo de vacunas, no se hace ilusiones: “Puede que no sea justo que algunos países compren antes que otros, pero eso es lo que probablemente suceda. No creo que nadie espere que Estados Unidos envíe la vacuna a Angola antes de que llegue a Arkansas&#8221;.</p>
<p>Para Hermes, el dinero hará la diferencia: &#8220;El verdadero reto con el acceso equitativo es cómo hacer que funcione. Los especialistas en ética pueden sentarse en una sala y decidir quién obtiene qué y en qué orden, pero nada de eso importa a menos que haya un mecanismo de financiación” (MIT Tecnology Review, 2020).</p>
<p>¿Y América Latina? La región no es ajena a la competencia entre las grandes potencias. Brasil tiene alianza con la Universidad de Oxford (AstraZeneca) para la producción de la vacuna y, por otra parte, el mayor opositor del presidente Bolsonaro, Joao Doria, gobernador de Sao Pablo, está apostando por la vacuna china para su testeo y posterior producción, lo que supondría una batalla entre el país asiático y Reino Unido por los avances en Brasil.</p>
<p>De México las noticias son mixtas.  De un lado, el Secretario de Relaciones Exteriores confirmó a la revista Forbes que la vacuna rusa Sputnik 5 será aplicada en ese país como parte de los ensayos clínicos y sede de producción. De otro, gracias a un acuerdo de la Fundación Slim con AstraZeneca, México y Argentina se proponen producir &#8220;entre 150 y 250 millones de vacunas destinadas a toda Latinoamérica con excepción de Brasil&#8221;.</p>
<p>Algunos países de la región han avanzado en acuerdos con Rusia, según medios, aunque hay sospechas mundiales por la celeridad de su vacuna.  El célebre Anthony Fauci, de EE.UU., lo ha resumido: “Preparar una vacuna anti-COVID-19 no es lo mismo que demostrar que es segura y eficaz” (Geographic, National, 2020).</p>
<p>¿Y Colombia? Según el Ministerio de Salud, se están manejando dos mecanismos para acceder a la vacuna: i) negociación multilateral, con la participación del gobierno en la alianza Covax liderada por GAVI, organización sin ánimo de lucro y cuyo principal fundador es Bill Gates, compuesta por más de 150 países para lograr administrarle la vacuna a un 20% de la población.</p>
<p>Y ii) la negociación bilateral, a través de alianzas directas con los laboratorios de Estados Unidos, como Pfizer, y de Reino Unido, AstraZeneca, con los que existen acuerdos de confidencialidad.</p>
<p>Sin embargo, es claro que enfrentamos el mismo peligro que el resto de mundo: estas negociaciones no garantizan que las vacunas sean completamente seguras, además, la información reservada sobre el desarrollo de las vacunas genera muchas incertidumbres.</p>
<p>En resumen, la evidente rivalidad entre China y Estados Unidos durante el siglo XXI, se está reforzando en el mundo del coronavirus. El sistema estructural de las relaciones internacionales podría sufrir una transformación que será definida por quien logre consolidarse como hegemonía biotecnológica.</p>
<p>Entre tanto, la aspiración de regresar a la normalidad es eso y el autocuidado sigue siendo la única &#8220;vacuna&#8221;.</p>
<p>*Trazador misional de esta publicación de <strong>Fundación Color de Colombia</strong>: <strong>Línea estratégica 4:</strong> <em>Cultura, identidad y comunicaciones.</em> <strong>Iniciativa 2:</strong> <em>Comunicaciones estratégicas.</em> <strong>Proyecto:</strong> Nuevas plumas.</p>
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        <author>Fundación Color de Colombia</author>
                    <category>República de colores</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=78314</guid>
        <pubDate>Sun, 23 Aug 2020 17:58:29 +0000</pubDate>
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