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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Blogs de ríos | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Amazonía peruana: 215 concesiones mineras afectan ríos y comunidades indígenas de Madre de Dios</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/amazonia-peruana-215-concesiones-mineras-afectan-rios-y-comunidades-indigenas-de-madre-de-dios/</link>
        <description><![CDATA[<p>Cuando el fiscal Carlos Chirre y su comitiva llegaron al puerto, unas ochenta personas los esperaban con palos y amenazas de muerte. Chirre es titular de la Fiscalía Especializada en Medio Ambiente de la región de&nbsp;Madre de Dios, en la Amazonía peruana, y regresaba de un operativo de interdicción contra la minería ilegal en el [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Un análisis satelital realizado por Mongabay Latam determinó que al menos 215 concesiones mineras aprobadas por el Estado atraviesan cinco ríos de la región Madre de Dios y permanecen activas.</em></li>



<li><em>153 derechos mineros se encuentran sobre territorios indígenas y 15 cruzan áreas protegidas.</em></li>



<li><em>Las concesiones fueron entregadas con la condición de no explotar el mineral hasta obtener permisos ambientales y de no invadir los cuerpos de agua, sin embargo, muchas registran dragas trabajando.</em></li>



<li><em>Representantes indígenas y expertos cuestionan la entrega de concesiones mineras en estas zonas y advierten impactos culturales, ambientales y sociales.</em></li>
</ul>



<p>Cuando el fiscal Carlos Chirre y su comitiva llegaron al puerto, unas ochenta personas los esperaban con palos y amenazas de muerte. Chirre es titular de la Fiscalía Especializada en Medio Ambiente de la región de&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/mineria-ilegal-peru-deforestacion-contaminacion-asesinatos/">Madre de Dios</a>, en la Amazonía peruana, y regresaba de un operativo de interdicción contra la minería ilegal en el río Colorado. Junto a un grupo de policías y funcionarios habían destruido 15 dragas y volvían sin detenidos. Estos se habían fugado, pero la multitud no lo sabía. Por eso exigía a gritos la liberación de sus compañeros.</p>



<p>“Recuerdo que quemaron unos botes de la comitiva. No pudimos hacer nada porque no queríamos que prendieran fuego a las camionetas que habíamos dejado cerca. Sin ellas no podíamos regresar a la ciudad”, cuenta Chirre. Mientras todo ardía, una de las mujeres que lideraba la muchedumbre lo miró y le dijo: “Así interdicta el pueblo”.</p>



<p>Aquello ocurrió hace tres años y la violencia hoy no ha cambiado. El interés de los mineros por instalarse cerca de las fuentes de agua no es casual. El oro se concentra en los sedimentos de los ríos y puede extraerse sin túneles ni grandes inversiones: basta con remover la tierra y lavarla con mercurio para atrapar el mineral. En esta tarea las dragas son indispensables, pero es un delito usarlas en los ríos. El&nbsp;<a href="https://www.minam.gob.pe/disposiciones/decreto-legislativo-n-1100/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Decreto Legislativo 1100</a>, de 2012, prohíbe el uso de esta infraestructura debido a su poder destructivo. Por eso la Fiscalía persigue a quienes las manejan.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/elecciones-peru-propuestas-mineria-ilegal-planes-gobierno-son-pobres/">Elecciones en Perú: las propuestas sobre minería ilegal en los planes de gobierno son pobres y sin estrategias claras, plantean expertos</a></strong></p>



<p>“El solo hecho de remover los sedimentos tiene un impacto enorme en el ecosistema, altera el curso natural del agua y la dinámica de los seres que lo habitan. Y lo más grave, por supuesto, es el envenenamiento por mercurio. Este mineral tóxico llega al agua y a los peces que son el principal alimento de los pueblos amazónicos”, dice Julia Urrunaga, directora en Perú de la Agencia de Investigación Ambiental (EIA, por sus siglas en inglés).</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270770"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23144853/Copy-of-Puerto-de-Laberinto-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-270770" /><figcaption class="wp-element-caption">El río Madre de Dios es el más afectado, con al menos 150 concesiones mineras que atraviesan sus cauces. Foto: Elizabeth Salazar</figcaption></figure>



<p>Los ríos y sus fajas marginales son bienes públicos, intangibles e imprescriptibles, según la Ley General de Aguas de 1969 y la actual&nbsp;<a href="https://www.minam.gob.pe/wp-content/uploads/2017/04/Ley-N%C2%B0-29338.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Ley de Recursos Hídricos</a>, de 2009. Esta última prohíbe actividades que alteren la calidad de sus aguas o limiten su acceso. Sin embargo, durante décadas, fue el propio Estado el que facilitó su ocupación al aprobar concesiones mineras que se superponen a los ríos.</p>



<p>Desde finales de 1970 hasta 2010, el entonces Instituto Nacional de Concesiones y Catastro Minero (INACC), ahora Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico (Ingemmet), y las Direcciones Regionales de Energía y Minas, aprobaron 2692 permisos en Madre de Dios. En 2010, el Estado suspendió la adjudicación de nuevos permisos y delimitó las áreas para minería artesanal al ver la magnitud de la crisis ambiental y la violencia generada por la actividad ilegal, pero el daño ya estaba hecho.</p>



<p><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;analizó imágenes satelitales y revisó cientos de expedientes mineros relacionados con las 1040 concesiones que permanecen actualmente activas en esta región. Lo que encontró fue un patrón muy peligroso: títulos concedidos sobre áreas protegidas, comunidades indígenas y fuentes de agua, todo al amparo de un marco legal opaco. Del total de permisos vigentes, al menos 215 atraviesan actualmente cinco ríos de la región en más de 219 kilómetros. Los afluentes más afectados son el Madre de Dios y el Inambari, donde también hay presencia comprobada de dragas, según informes de la&nbsp;<a href="https://fcds.org.pe/wp-content/uploads/2025/09/Mineria_aluvial_190925.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Fundación para la Conservación y el Desarrollo Sostenible</a>&nbsp;(FCDS) y la Dirección General de Capitanías y Guardacostas de la Marina de Guerra.</p>



<p>El detalle de los expedientes revela que para aprobar el trámite no se exigió a los interesados redimensionar las áreas de concesión para excluir los cuerpos de agua o espacios protegidos. Aunque algunos petitorios se aprobaron con la instrucción explícita de no intervenir los ríos y de operar únicamente en sus alrededores, en otros ni siquiera se mencionó esa restricción.</p>



<p>Además, aunque en Madre de Dios no se pueden otorgar nuevos títulos mineros desde 2010, la avalancha de solicitudes no se ha detenido: al menos 135 nuevos pedidos se encuentran actualmente en trámite. La mayoría de las solicitudes ingresaron el año pasado.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Ríos lotizados para la minería</h2>



<p>Los cinco ríos con concesiones mineras son el Madre de Dios, Inambari, Los Amigos, Las Piedras y Colorado. Solo en los dos primeros,&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;identificó 189 de los 215 derechos mineros que el Estado entregó sobre fuentes de agua. Al observar los ríos con imágenes satelitales, se pueden detectar dragas que extraen oro ilegalmente en diferentes puntos de sus cauces.</p>



<p>En las imágenes captadas en julio de 2025, una de estas maquinarias aparece entre las aguas amarillentas, en la desembocadura del río Colorado que fluye hacía el río Madre de Dios. Al superponer la escena con el mapa del catastro minero, encontramos que la draga opera dentro de una concesión de 600 hectáreas denominada&nbsp;<em>Acumulación Los Venados</em>, y que fue titulada a favor de Hilda Matheus Bejar. Ella es una de las poco más de&nbsp;<a href="https://www.gob.pe/institucion/minem/informes-publicaciones/4631669-listado-de-mineros-formalizados" target="_blank" rel="noreferrer noopener">200 personas</a>&nbsp;que lograron cumplir los&nbsp;<a href="https://formalizacionminera.minem.gob.pe/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">requisitos ambientales</a>&nbsp;para ingresar a la lista de mineros formales en la región, y sin embargo, en el límite norte de su concesión, vigente y legalizada, aparece este artefacto sobre el río.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/mineria-ilegal-oro-la-pampa-guardianes-trocha-peru/">Guardianes de la Trocha: la banda que se disputa el oro y siembra el terror en La Pampa peruana</a></strong></p>



<p>Estas aguas, en las que la&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/08/mineria-ilegal-latinoamerica-devasta-amazonia-comunidades/">minería ilegal</a>&nbsp;vierte mercurio, fluyen hacia la parcela contigua: la concesión minera Vicente 18, un área de 100 hectáreas que también atraviesa el río Colorado. El título fue otorgado a Florencio Matheus Bejar, hermano de Hilda Matheus, y aunque el derecho fue bloqueado en 2014 por el Ingemmet, tras incumplir el pago anual del derecho minero, las imágenes satelitales, tomadas en julio de 2025, permiten observar al menos otras dos dragas en su interior.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270768"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23144839/Copy-of-Vicnte-y-Venados.jpg" alt="" class="wp-image-270768" /><figcaption class="wp-element-caption">Draga ubicada, en julio de 2025, en la intersección de las concesiones Acumulación Los Venados y Vicente 18. Foto: Google Earth – Ingemmet</figcaption></figure>



<p>Un dato más se suma a esta escena: ambas parcelas, la vigente y la bloqueada, están dentro de la comunidad nativa San José de Karene, habitada por familias de la&nbsp;<a href="https://bdpi.cultura.gob.pe/pueblos/harakbut" target="_blank" rel="noreferrer noopener">etnia harakbut</a>. Según un&nbsp;<a href="https://cies.org.pe/wp-content/uploads/2021/06/analisis_de_conflictos_socioambientales_en_dos_comunidades_que_trabajan_oro_en_madre_de_dios.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">estudio</a>&nbsp;de junio de 2021, que analiza este caso, desde hace décadas la familia Matheus ejerce la actividad minera en el territorio indígena y posee, según la base de datos construida para esta investigación, al menos seis concesiones tituladas dentro del territorio de la comunidad nativa. Buscamos contactar de varias maneras a los hermanos Matheus Bejar y aunque logramos hablar con un familiar que indicó que les comunicaría que estábamos buscando su versión, no recibimos respuesta alguna hasta el cierre de esta publicación.</p>



<p>Por ley, dentro de esas concesiones que se superponen con ríos no debería haber dragas. Sin embargo, es precisamente lo que ocurre.</p>



<p>Un comunero indígena, testigo durante décadas de la degradación de San José de Karene, que pidió a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;mantener su identidad en reserva por temor a represalias, contó que los mineros ilegales llegaron después de que las actividades de los concesionarios les abrieran el camino. Ante la desidia del Estado, ilegales e informales se consolidaron en la zona.</p>



<p>“Ese territorio era ancestral, no se podía tocar, pero desde hace más de tres años lo están explotando intensamente. Todo el río está lleno de dragas. ¿De qué te sirve luchar ahora, cuando el terreno ya está concesionado? ¿De qué te sirve? Ya no se puede hacer absolutamente nada”, afirma.</p>



<p>Para César Ipenza, abogado ambientalista y vocero del Observatorio de Minería Ilegal, estos casos reflejan un vacío legal, pues los concesionarios mineros no están obligados a asumir responsabilidad administrativa o penal por no defender su concesión cuando ésta es ocupada por invasores. “Pueden alegar que son ilegales los que están en su perímetro y no hay consecuencias por ello”, señala.</p>



<p>El fiscal Chirre explica que este es un problema que se presenta en los operativos. “En Madre de Dios es difícil saber si los que operan las dragas son invasores o trabajadores contratados por los mismos concesionarios”, explica. “Ellos huyen cuando ven llegar al equipo de interdicción. Los pocos que son detenidos son los que se quedan intentando hundir el motor o aquellos que no tenían combustible para fugarse. Cuando se les captura guardan silencio, dicen que son agricultores que los llamaron para un trabajo puntual y que estaban de paso, pero no dicen quién los contrató”.</p>



<p><strong>Leer más|&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/custom-story/2026/01/crimen-peru-destruccion-mafias-oro-madera-comunidades-rio-santiago/">Viaje al corazón del crimen en Perú: la destrucción que dejan mafias de oro y madera en comunidades del río Santiago</a></strong></p>



<p>Los intervenidos son en su mayoría migrantes de la sierra centro y sur, quienes optan por no declarar, pues lo habitual es que el juzgado disponga que sean investigados en libertad y eso les permite abandonar la zona. Solo cuando el juez ordena la detención, el fiscal puede conseguir información. Chirre estima que en apenas una de cada diez interdicciones se logra detener a los operarios de las dragas. Y aunque algunos casos han llegado a juicio, asegura que identificar a los promotores o financistas detrás de estas actividades es muy difícil.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270767"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23144835/Copy-of-Dragas-Huepetehue.jpg" alt="" class="wp-image-270767" /><figcaption class="wp-element-caption">Evidencias del paisaje transformado por la minería en las inmediaciones y sobre el cauce de los ríos en Madre de Dios. Donde antes había bosque, quedaron montículos de arena con residuos tóxicos tras la remoción de los sedimentos en busca de oro. Foto: Elizabeth Salazar</figcaption></figure>



<p>Fuentes de la Procuraduría Pública del Ministerio del Ambiente indican que el Estado se ha conformado con dinamitar dragas y ha descuidado la labor de inteligencia por temor a la reacción de los mineros. Además resaltan como un problema la falta de personal o recursos para investigar.</p>



<p>Ana Leyva, especialista en derecho ambiental de la ONG CooperAcción, coincide con ese diagnóstico, pero se centra en el problema mayor: la aprobación de concesiones sobre áreas intangibles, como lo son las fuentes de agua. “Es una incoherencia normativa que solo abre la puerta a la ilegalidad. El hecho de que los solicitantes deban pagar un derecho anual para mantener la concesión genera una expectativa de explotación en espacios que, en principio, están vedados para cualquier actividad futura”, señala.</p>



<p>El problema, advierte César Ipenza, es que no existe una prohibición expresa que impida al Ingemmet y a las direcciones regionales otorgar concesiones sobre cuerpos de agua. Las autorizan bajo el argumento de que dicho título no equivale a una autorización de explotación, pues para ello se requiere permisos ambientales adicionales, pero en la práctica —dice— basta con que el petitorio sea aprobado para que muchos comiencen a operar sin permiso alguno. “Los mineros sorprenden a las comunidades indígenas, pues usan el título de la concesión para afirmar que el Estado les dio ese derecho”, añade.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Comunidades indígenas invadidas por la minería</h2>



<p>El cruce de datos y la información satelital recopilada por&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;revela que 153 concesiones mineras tituladas y vigentes se superponen con ocho comunidades nativas de Madre de Dios. Se trata de los pueblos indígenas que viven en las comunidades Arazaire, Boca del Inambari, El Pilar, Puerto Arturo, San Jacinto, San José de Karene, Shiringayoc y Tres Islas, que han visto afectadas 12 768 hectáreas de sus territorios comunales. Una extensión un poco mayor que la superficie del distrito de Cusco o la ciudad de París.</p>



<p>Los expedientes muestran la lucha que inició el líder indígena José Tijé Huarao para exigir la nulidad de las concesiones que invaden la comunidad Arazaire. Su pedido se inició en 1991 y no obtuvo respuesta hasta casi una década después, el 28 de diciembre de 1999, cuando el Registro Público de Minería lo declaró improcedente. El argumento fue que en los procesos para dejar sin efecto un petitorio minero solo pueden participar el titular y el Estado, “sin la intervención de terceros”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270766"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23144641/Arazaire_concesiones.jpg" alt="" class="wp-image-270766" /><figcaption class="wp-element-caption">Al menos 11 concesiones que se superponen con la comunidad nativa de Arazaire también se encuentran sobre los ríos. Foto: Google Earth – Ingemmet</figcaption></figure>



<p>Hoy, este pueblo, habitado por familias de la etnia harakbut, convive con 11 concesiones mineras tituladas y activas que cruzan ríos, algunas de las cuales pertenecen a mineros informales inscritos en el Reinfo.</p>



<p>El líder indígena que pedía la nulidad de las concesiones falleció el 14 de julio de 2020, a los 81 años, tras sumarse a la lista de víctimas del Covid-19. Dos días después, el 16 de julio, el Ministerio de Energía y Minas formalizó a algunos de los mineros que operaban dentro de la comunidad.</p>



<p>Solo en noviembre de 2025, el Radar Mining Monitoring de Conservación Amazónica (ACCA) detectó&nbsp;<a href="https://mailchi.mp/conservacionamazonica/nuevas-alertas-de-mineria-en-la-plataforma-rami-para-noviembre25" target="_blank" rel="noreferrer noopener">85 alertas de deforestación</a>&nbsp;por minería en la comunidad nativa de Arazaire. Las familias afirman que ya ven el impacto en sus fuentes de agua. “Por la carretera Interoceánica hay agua de una quebrada que está bajando sucia. Está contaminada. Los pocos ojos de agua que había, los que eran más limpios, se han secado. Hay zonas donde la destrucción del bosque ha sido total”, dice uno de sus pobladores.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270771"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23145045/LaPampa__I4A8587.jpg" alt="" class="wp-image-270771" /><figcaption class="wp-element-caption">Solo en noviembre de 2025, el Radar Mining Monitoring de Conservación Amazónica (ACCA) detectó 85 alertas de deforestación por minería en la comunidad nativa de Arazaire. Foto: Max Cabello</figcaption></figure>



<p>En la comunidad nativa de San Jacinto, la situación es similar: «Nosotros sentimos el cambio de todo lo que está pasando. Antes los peces pasaban por montones por el río, cerquita, entonces tú podías pescar fácilmente. Pero ahora no, ya no existe esa cantidad de peces porque el agua está sucia”, señala uno de sus habitantes.</p>



<p>El mapa del catastro minero confirma que este pueblo indígena, de la etnia shipibo-konibo, ha sido atravesado por veinte concesiones que abarcan 907 hectáreas, y actualmente existen otros seis petitorios en trámite que abarcan otras 592 hectáreas de su territorio. Una de las que no ha logrado concluir el proceso es Playa Villa Vista 2007. Aunque esta concesión figura en trámite, las imágenes satelitales —de julio de 2025— muestran al menos nueve dragas operando dentro de sus límites, justo en el cauce del río que sustenta a la comunidad San Jacinto.</p>



<p>Augusto Villegas, director regional de Energía y Minas de Madre de Dios hasta diciembre pasado, indica que no pueden anular concesiones de oficio, a menos que exista una sentencia judicial, pues se trata de un derecho adquirido. Esto ocurrió, por ejemplo, con la comunidad nativa Tres Islas, ubicada también en Madre de Dios. En las resoluciones que forman parte del expediente, tanto Ingemmet como la Dirección Regional de Energía y Minas advierten que, durante la evaluación de las solicitudes mineras, no contaban con información cartográfica oficial de las comunidades nativas y campesinas para poder detectar la superposición.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270765"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23144637/San-Jacinto.jpg" alt="" class="wp-image-270765" /><figcaption class="wp-element-caption">San Jacinto, pueblo de la etnia shipibo conibo, tiene más de 900 hectáreas que estarían siendo ocupadas por concesiones. Foto: Google Earth – Ingemmet</figcaption></figure>



<p>Eusebio Ríos, vicepresidente de la Fenamad, organización que representa a los pueblos indígenas de la cuenca del río Madre de Dios, cuestiona que el Estado otorgue concesiones mineras sin consultar a las comunidades. Esa decisión, advierte, ha tenido un impacto devastador en sus bosques, porque no solo se han interrumpido formas de vida basadas en la pesca, la caza y la convivencia pacífica, también ha provocado una irremediable pérdida cultural y de biodiversidad.</p>



<p>A esto se suma que el tránsito de personas foráneas, vinculadas a la cadena de extracción y producción de oro, ha provocado un aumento de la delincuencia, drogadicción y alcoholismo entre los jóvenes, muchos de los cuales han dejado de estudiar para trabajar en la minería. “En lugar de extinguir estas concesiones, por encontrarse dentro de territorios comunales, el Estado termina ampliando su vigencia con normas como el Reinfo. Eso es lo cuestionable”, dice el líder indígena.</p>



<p>Juan Carlos Ruiz, coordinador del área de Justicia Constitucional y Pueblos Indígenas del Instituto de Defensa Legal (IDL), sostiene que el núcleo del problema es la aparente inocuidad que el Estado atribuye a las concesiones mineras. Mientras el Tribunal Constitucional considera que un título no constituye una afectación directa a los pueblos indígenas, la Corte Interamericana de Derechos Humanos advierte que otorgar derechos sobre el subsuelo ya limita la capacidad de las comunidades para decidir sobre su propio territorio, y por ello hay suficientes argumentos para exigir la&nbsp;<a href="https://www.idl.org.pe/razones-juridicas-constitucionales-para-exigir-la-consulta-de-concesiones-que-se-superponen-al-territorio-de-comunidades-campesinas/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">consulta previa</a>&nbsp;antes de otorgar las concesiones mineras.</p>



<p>Ruiz explica que estos derechos se tramitan sin una comunicación efectiva con los pueblos indígenas: los avisos se publican únicamente en el diario oficial, que circula principalmente en zonas urbanas. No se consideran las barreras lingüísticas ni geográficas, y su redacción técnica, basada en coordenadas y nomenclatura catastral, dificulta que las comunidades identifiquen que sus territorios podrían verse afectados.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270769"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23144845/Copy-of-Mineria-Tambopata.jpg" alt="" class="wp-image-270769" /><figcaption class="wp-element-caption">El agua de los ríos en Madre de Dios se mezcla con los sedimentos removidos y el mercurio que se infiltra en el subsuelo. Foto: Elizabeth Salazar</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">La trampa del Reinfo</h2>



<p>Para explotar el oro, el dueño de una concesión minera debe tramitar los permisos ambientales que exige la ley, pero en la práctica muchos se saltan este proceso. Raquel Yrigoyen, abogada especialista en derecho indígena, ha litigado contra mineros que según ella se valen de esta estrategia. “Piden la titularidad de la concesión para cubrirse de la fiscalía. Les conviene ser considerados informales y no invasores ilegales, pero en realidad extraen el oro sin seguir los procedimientos”, dice.</p>



<p>Esta trampa se profundizó con el Registro Integral de Formalización Minera (Reinfo), un proceso que desde 2016 arrastra la promesa de regularizar a los mineros que extraen oro sin contar con certificados de explotación. Mientras dura el trámite, el Reinfo&nbsp;<a href="https://tc.gob.pe/jurisprudencia/2025/00017-2023-AI.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">les otorga inmunidad</a>&nbsp;ante posibles denuncias penales y administrativas, aunque sean detectados usando mercurio en los ríos, lo que está prohibido por ley.</p>



<p>El Congreso prorrogó este mecanismo por quinta vez, hasta diciembre de 2026, pese a que la extensión de plazos no ha servido para poner orden, sino para permitir que&nbsp;<a href="https://pad.minem.gob.pe/REINFO_WEB/Index.aspx" target="_blank" rel="noreferrer noopener">2218 mineros</a>&nbsp;se mantengan hasta la fecha extrayendo y comercializando oro mientras se mantienen en este prolongado proceso de regularización.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270764"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23144632/Copy-of-Mineria-Tambopata-2.jpg" alt="" class="wp-image-270764" /><figcaption class="wp-element-caption">El Reinfo ha permitido que los mineros continúen la extracción de oro mientras se dilata el proceso de regularización. Foto: Elizabeth Salazar</figcaption></figure>



<p>En Madre de Dios ya no se entregan nuevas concesiones, pero de las 215 que aparecen con título vigente sobre los ríos, al menos 89 están en actividad porque sus titulares se encuentran inscritos en el Reinfo. Es decir, extraen y comercializan el oro mientras se mantienen en este proceso de regularización.</p>



<p>Los expedientes analizados por&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;también muestran que 38 mineros que operaban en concesiones tituladas sobre ríos fueron suspendidos del Reinfo por incumplir sus obligaciones ambientales, no declarar su producción u operar en áreas protegidas. Al buscar esas concesiones en imágenes satelitales pudimos confirmar que, entre 2023 y 2025, siete de estas tenían dragas operando ilegalmente en los cauces.</p>



<p>En una respuesta por escrito, el Ingemmet afirmó a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;que actúan conforme al marco legal vigente y que en cada expediente aprobado dejan explícitas las restricciones para ejercer la actividad minera en ríos. Pero cuando estas reglas se incumplen, o se incurre en minería ilegal, se generan responsabilidades administrativas y penales que corresponden ser sancionadas por otras entidades, entre ellas, los gobiernos regionales y el Ministerio Público.</p>



<p>El exdirector regional de Energía y Minas de Madre de Dios, Augusto Villegas, explicó que fiscalizan a concesionarios formalizados para confirmar que cumplen con lo señalado en su Instrumento de Gestión Ambiental para la Formalización Minera (<a href="https://formalizacionminera.minem.gob.pe/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Igafom</a>). Sin embargo, dice que algunas zonas son de difícil acceso, no cuentan con embarcaciones y al cierre del año solo contaban con un ingeniero fiscalizador en el equipo. “Y te hablo del trabajo en el corredor minero. Fuera de esta es casi imposible trabajar”, añade.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270763"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23144627/Copy-of-Mineria-ilegal-Tambopata3-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-270763" /><figcaption class="wp-element-caption">Estas estructuras inclinadas son usadas para separar el oro del sedimento con el flujo del agua. Foto: Elizabeth Salazar</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Concesiones polémicas en Tres Islas</h2>



<p>La&nbsp;<a href="https://tesis.pucp.edu.pe/server/api/core/bitstreams/14b0f498-4401-4400-9908-d0a918a4b909/content" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Federación Minera de Madre de Dios</a>&nbsp;(Fedemin) se creó en 2002 para reunir a los mineros artesanales de la región, pero desde hace unos 15 años adquirió peso político tras promover huelgas para pedir la ampliación del proceso de formalización minera. En el camino, algunos de sus principales líderes empezaron a ocupar cargos públicos.</p>



<p>Por ejemplo, Amado Romero dejó la presidencia de la Fedemin en 2011 al ser electo congresista. Desde su escaño presentó, sin éxito, un&nbsp;<a href="https://www.minam.gob.pe/informessectoriales/wp-content/uploads/sites/112/2016/02/12-La-lucha-por-la-legalidad-en-la-actividad-minera.pdf#page=220" target="_blank" rel="noreferrer noopener">proyecto de ley</a>&nbsp;para eliminar la prohibición del uso de dragas en los ríos amazónicos y&nbsp;<a href="https://www2.congreso.gob.pe/sicr/diariodebates/publicad.nsf/2b66b8a68552546d05256f1000575a5c/05256d6e0073dfe90525795a006aca26?OpenDocument" target="_blank" rel="noreferrer noopener">fue suspendido temporalmente</a>&nbsp;luego que la fiscalía iniciara una investigación en su contra por presuntos vínculos con la&nbsp;<a href="https://www.actualidadambiental.pe/fiscalia-denuncia-por-delito-ambiental-a-congresista-apodado-%e2%80%9ccomeoro%e2%80%9d/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">minería ilegal</a>. Romero ha manifestado públicamente que desde que fue elegido congresista no se dedica a la actividad minera y que sus concesiones tienen certificación ambiental. Hoy pretende regresar a la política y postularse al Senado por el partido Podemos Perú.</p>



<p>Otro actor emblemático de la Fedemin es Luis Otsuka Salazar, quien se opuso a los operativos de interdicción contra la minería ilegal que impulsó el Ejecutivo en 2014, cuando presidía este gremio. Al año siguiente fue elegido gobernador regional de Madre de Dios para el periodo 2015-2018, y en 2023 volvió a ganar en ese cargo que ocupa hasta la actualidad.</p>



<p>Desde 1999 Otsuka Salazar registra a su nombre una concesión de 300 hectáreas por la que paga puntualmente el depósito de vigencia para mantenerla activa. Se llama&nbsp;<a href="https://digital.ingemmet.gob.pe/serviciosdigitales/services/api/Consulta/ver-resumen-pdf?codigoDM=070016099" target="_blank" rel="noreferrer noopener">K-1</a>&nbsp;y se superpone parcialmente con la comunidad nativa Tres Islas,&nbsp;<a href="https://bdpi.cultura.gob.pe/index.php/localidades/tres-islas" target="_blank" rel="noreferrer noopener">titulada</a>&nbsp;en 1994 y ubicada entre los ríos Madre de Dios y Tambopata. Desde el aire, esta porción de bosque ya luce afectada: las imágenes satelitales a julio de 2025 muestran montículos de tierra removida, aguas teñidas de amarillo, caminos de trocha abiertos entre la vegetación y una draga operando dentro del área concesionada.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270762"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23144620/Otsuka_Tres-Islas-1.jpg" alt="" class="wp-image-270762" /><figcaption class="wp-element-caption">La concesión K-1, del gobernador Otsuka, atraviesa cerca de 28 hectáreas de la comunidad nativa Tres Islas. Foto: Google Earth / Ingemmet</figcaption></figure>



<p>La concesión del Gobernador fue incluida en el litigio que emprendieron las mujeres líderes de este pueblo shipibo-konibo para frenar la entrega de derechos mineros, los cuales llegaron a cubrir el&nbsp;<a href="https://www.oas.org/es/cidh/decisiones/pdf/2017/38-17MC113-16-PE.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">60 % de su territorio</a>. Un informe del Gobierno Regional de Madre de Dios, elaborado en 2018 como parte del proceso judicial, cuantificó por primera vez la magnitud de esta superposición. De acuerdo con el documento, 118 derechos mineros atravesaban el territorio de Tres Islas. De ellos, 42 seguían activos, cinco en superposición total y 37 de forma parcial.</p>



<p>“Empezamos el caso pensando que era un pequeño grupo de mineros ilegales, pero ahí nos enteramos de que eran decenas y con concesiones a su nombre. Estaban sacando oro sin tramitar las certificaciones ambientales, sin papeles, solo con la concesión. Yo me pregunto, ¿cómo se iba a enterar la comunidad de los permisos que entrega el Estado si lo notifican por el diario oficial? Eso no llega allá, mucho menos en su lengua”, dice Raquel Yrigoyen, la abogada que acompañó a la comunidad nativa.</p>



<p>En 2012, el Tribunal Constitucional reconoció la autonomía territorial de Tres Islas, y en 2018 el Poder Judicial aprobó una&nbsp;<a href="https://www.derechoysociedad.org/IIDS/Documentos/2019/sentencia-nulidad-concesiones.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">acción de amparo</a>&nbsp;que ordena la&nbsp;<a href="https://www.derechoysociedad.org/IIDS/Documentos/2019/Sentencia_Nulidad_Concesiones_Tres_Islas_.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">nulidad</a>&nbsp;de todas las concesiones y derechos de agua tramitados en su territorio. El histórico fallo señala que los derechos mineros fueron aprobados sin verificar los límites de la comunidad nativa y subraya la obligación de realizar una consulta previa antes de otorgar cualquier título en esta zona.</p>



<p>Para acatar la sentencia, entre 2019 y 2021 el Gobierno Regional de Madre de Dios emitió resoluciones que anularon varias concesiones mineras superpuestas al territorio indígena. Sin embargo, años después, en el 2024, el propio Otsuka&nbsp;<a href="https://cdn.www.gob.pe/uploads/document/file/6039001/5347047-rer-059-2024-goremad-gr.pdf?v=1710350883" target="_blank" rel="noreferrer noopener">dejó sin efecto las concesiones</a>&nbsp;que fueron anuladas.</p>



<p>Hoy al menos 23 figuran activas en el catastro minero. Una de ellas es la K-1, propiedad del Gobernador.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270761"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23144616/Otsuka_k1.jpg" alt="" class="wp-image-270761" /><figcaption class="wp-element-caption">Las imágenes satelitales a julio de 2025 muestran maquinarias y montículos de tierra al interior de la concesión K-1. Foto: Google Earth</figcaption></figure>



<p>Para entonces, el Ingemmet ya había cuestionado la actuación del Gobierno Regional. En los documentos analizados la entidad indica que no está obligada a acatar la acción de amparo porque no fue incluida en el proceso judicial y reclama a la dirección regional por anular títulos que fueron otorgados por su institución, sin tener competencia para ello. Precisamente los 23 derechos mineros que siguen vigentes en el catastro fueron aprobados por Ingemmet.</p>



<p>El actual director regional de Energía y Minas, Luis Bocangel Amable, dijo a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>, sobre la concesión K-1, indicó que el caso ya no está en su despacho, sino en el ámbito legal del Ingemmet, por lo que no tiene más información.</p>



<p>Insistimos con el Ingemmet sobre este caso y la entidad señaló que «no tiene pendiente el cumplimiento de ningún mandato judicial» ni «procedimiento de cancelación pendiente” en Tres Islas, y que si bien pidieron formar parte del proceso, el Poder Judicial lo desestimó. Sobre la concesión minera de Otsuka, indicaron que el permiso sigue vigente y que solo podría anularse por las causales previstas en la Ley General de Minería del Perú, como la falta de pago del derecho de vigencia, el abandono o haber sido otorgado a una persona legalmente inhabilitada.</p>



<p><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;intentó buscar la versión del gobernador regional de Madre de Dios a través de su área de prensa y por comunicación directa, pero hasta el cierre de esta publicación no recibimos respuesta.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270759"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23144609/Anulacion-de-resoluciones.jpg" alt="" class="wp-image-270759" /><figcaption class="wp-element-caption">En 2021 el Gobierno Regional de Madre de Dios rechazó la apelación de Luis Otsuka tras la anulación de su concesión. En 2024, ya reelegido como gobernador, anuló las resoluciones que habían cancelado su derecho minero y el de otros.</figcaption></figure>



<p>La sentencia no frenó el avance de la minería ilegal en Tres Islas. Por ejemplo, en&nbsp;<a href="https://cdn.www.gob.pe/uploads/document/file/1925932/RER%200179-2021-GOREMAD-GR.pdf.pdf?v=1622736159" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Playa Castillo</a>, una de las concesiones que el Gobierno Regional&nbsp;<a href="https://cdn.www.gob.pe/uploads/document/file/1925932/RER%200179-2021-GOREMAD-GR.pdf.pdf?v=1622736159" target="_blank" rel="noreferrer noopener">anuló</a>&nbsp;y luego reactivó, las imágenes satelitales a julio de 2025 muestran al menos 14 dragas extrayendo oro del río Madre de Dios.</p>



<p>El vicepresidente de la Fenamad, Eusebio Ríos, explicó que la sentencia a favor de la comunidad llegó hasta la&nbsp;<a href="https://www.oea.org/es/cidh/decisiones/mc/2025/res_20-25_mc_113-16_pe_es.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Comisión Interamericana de Derechos Humanos</a>, la cual pidió evaluar el impacto de la contaminación por mercurio en los habitantes de la comunidad. “Se pidió brindar atención integral de salud a los niños y mujeres. Eso no se ha cumplido. Lo que tenemos hoy son más amenazas a los hermanos y líderes de la comunidad”.</p>



<p>Juan Carlos Ruiz, de IDL, asegura que la entrega «indiscriminada» de concesiones se realiza en todo Perú, desde títulos que atraviesan chullpas o el cerro Siete Colores, en Cusco, hasta petitorios aprobados en los puntos de captación de agua potable del río Nanay, en la región de Loreto. “Unos pocos funcionarios, que no tienen representación popular, tienen el poder de reordenar el territorio para 30 millones de peruanos, basándose en criterios de promoción de la inversión minera», dice Ruiz.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/peru-extorsiones-asesinatos-devasta-bosques-la-pampa/">Perú: así funciona el sistema de extorsiones, amenazas y asesinatos que devasta los bosques en La Pampa</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270758"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23144605/Copy-of-Mineria-ilegal-Tambopata-3-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-270758" /><figcaption class="wp-element-caption">La minería ilegal e informal ha transformado los bosques de Madre de Dios. Donde antes había selva nativa, ahora quedan pozos de agua con mercurio. Foto: Elizabeth Salazar</figcaption></figure>



<p>Para Eusebio Ríos, de la Fenamad, ninguna norma o iniciativa estatal ha logrado aminorar la destrucción de Madre de Dios. Por el contrario, mecanismos como el Reinfo han terminado fortaleciendo a la minería ilegal, dejando a las comunidades nativas dentro de un sistema informal que canjea ríos y bosques por oro.</p>



<p><em><strong>*Imagen principal: </strong>Actividad minera en el territorio de la comunidad indígena de San Jacinto. <strong>Crédito: </strong>Yvette Sierra Praeli</em>.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/elizabeth-salazar-vega/">Elizabeth Salazar Vega</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/03/amazonia-peruana-concesiones-mineras-afectan-rios-comunidades-indigenas-madre-de-dios/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127341</guid>
        <pubDate>Tue, 24 Mar 2026 14:00:00 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Amazonía peruana: 215 concesiones mineras afectan ríos y comunidades indígenas de Madre de Dios]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Alerta por el incremento de tráfico de tortugas de la Amazonía boliviana hacia Brasil, Perú y Chile</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/alerta-por-el-incremento-de-trafico-de-tortugas-de-la-amazonia-boliviana-hacia-brasil-peru-y-chile/</link>
        <description><![CDATA[<p>El 9 de mayo último, una caja llena de&nbsp;tortugas de río&nbsp;(Podocnemis unifilis), también conocidas como&nbsp;petas de río, fue encontrada en un mercado en la ciudad de Cochabamba, en el centro de&nbsp;Bolivia. Esa caja tenía al menos diez tortugas y huevos, y su destino era la ciudad de La Paz. Luego, pasarían hacia Chile.&nbsp;El tráfico de [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Grupos de lugareños y extranjeros venden los huevos, carne y caparazón de la tortuga conocida como peta de río, a pesar de que está prohibido por la legislación boliviana.</em></li>



<li><em>Hay brasileños que llegan a suelo boliviano para comprar e incluso capturar tortugas y sus huevos y llevarlos a su país para comercializarlos.</em></li>



<li><em>En Pando, región amazónica de Bolivia, instalaron un plan de repoblamiento de tortugas de río e intentan conservar a la especie.</em></li>



<li><em>Las rutas del narcotráfico y otras sirven a los traficantes de vida silvestre de vías para llegar a Brasil, Perú y Chile.</em></li>
</ul>



<p>El 9 de mayo último, una caja llena de&nbsp;<strong>tortugas de río</strong>&nbsp;(<em>Podocnemis unifilis)</em>, también conocidas como&nbsp;<strong>petas de río</strong>, fue encontrada en un mercado en la ciudad de Cochabamba, en el centro de&nbsp;<strong>Bolivia</strong>. Esa caja tenía al menos diez tortugas y huevos, y su destino era la ciudad de La Paz. Luego, pasarían hacia Chile.&nbsp;<strong>El tráfico de esta especie boliviana se incrementó en los últimos años con destino a Brasil y Perú</strong>, donde su carne y huevos son codiciados y llegan a pagar hasta 50 dólares por tortuga. Ante el avance de esta actividad ilícita, las instituciones públicas se están uniendo para frenar el tráfico de estos animales amazónicos.</p>



<p><strong>Leer más:&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/05/moscas-vampiros-escarabajos-anemonas-especies-invasoras-america-latina/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Moscas vampiros, escarabajos y anémonas: tres especies invasoras que amenazan la biodiversidad de América Latina | Coyuntura ambiental</a></strong></p>



<p>La tortuga de río es&nbsp;<strong>la segunda especie más grande de su género</strong>, después de la Tataruga&nbsp;<em>(Podocnemis expansa)</em>. Según algunas investigaciones, en Bolivia los machos llegan a medir 33.5 centímetros y las hembras pueden llegar a 50 centímetros. Suelen pesar entre nueve y 12 kilogramos. Tienen su nombre por las manchas amarillas que llevan en la cabeza, las que tienen un mayor brillo en los individuos juveniles, se mantienen en los machos y con el paso del tiempo se desvanecen en las hembras.&nbsp;<strong>Son conocidas también como tortugas de cuello lateral</strong>, ya que no pueden meter completamente sus cabezas dentro de su caparazón. En vez de ello, doblan el cuello hacia los costados para introducirla, dejando una parte expuesta.</p>



<p>Esta especie se distribuye en las cuencas hidrográficas de la&nbsp;<strong>Amazonía y del Orinoco</strong>, que incluye a países como Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Guyana, Guayana Francesa, Surinam y Brasil.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_261022"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/05/31055641/tortugas7-blur.jpg" alt="Un operativo de control en un río amazónico de Bolivia encontró a traficantes con cajas llenas de huevos de peta del río. Foto: cortesía Jimmy Yuamona." class="wp-image-261022" /><figcaption class="wp-element-caption">Un operativo de control en un río amazónico de Bolivia encontró a traficantes con cajas llenas de huevos de peta del río. Foto: cortesía Jimmy Yuamona</figcaption></figure>



<p>En Bolivia la peta de río habita en los departamentos de Pando, Beni, Cochabamba, La Paz y Santa Cruz. Según el Libro Rojo de la Fauna Silvestre de los Vertebrados de Bolivia, esta especie de tortuga está&nbsp;<strong>categorizada como “Vulnerable”</strong>, lo que evidencia que enfrenta un riesgo moderado de extinción, ocasionado principalmente por el tráfico de la especie silvestre y los efectos del cambio climático. En muchas localidades de la Amazonía su carne y sus huevos son parte de la dieta de sus habitantes, pero existen amenazas que llevan a los investigadores a otros países.</p>



<p>El departamento de Pando es una de las regiones bolivianas donde hay más tortugas o petas de río. Las playas de los ríos Tahuamanu, Orthon y Manuripi son las ideales para que estas tortugas entierren sus huevos, debido a sus cálidas arenas. Las petas dejan sus huevos sin conocer el riesgo que corren:&nbsp;<strong>hay personas que esperan ese ciclo natural para desterrar los huevos de estas tortugas y luego llevarlos a Perú o Brasil</strong>. Estos traficantes también esperan a los reptiles para cazarlos y aprovechar su carne.</p>



<p>El director de la Reserva Nacional de Vida Silvestre Amazónica&nbsp;<a href="https://www.sernap.gob.bo/la-reserva-nacional-de-vida-silvestre-amazonica-manuripi-cumple-47-anos-de-creacion/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Manuripi</a>, Denis Navarro Tuno, explicó que el comercio ilegal de esta especie se da a partir de julio, que es cuando las tortugas llegan a las playas para dejar sus huevos. El guardaparque detalló que en la zona del Manuripi, que es un área nacional protegida en el departamento de Pando,&nbsp;<strong>existen planes de cuidado para preservar a este reptil</strong>.</p>



<p>“Se hacen muchos tipos de trabajo para evitar que esta especie desaparezca. Por ejemplo, existe el Programa de Monitoreo y Conservación de la peta de río, que tiene como objetivo incrementar las posibilidades de supervivencia de los huevos. En su época,&nbsp;<strong>las petas salen del agua a desovar en las playas y los huevos son recolectados</strong>&nbsp;e instalados en nidos en una playa artificial para que, después de tres meses, los huevos eclosionen. Se trabaja en la conservación y repoblamiento de la especie”, destacó Navarro Tuno.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_261021"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/05/31055614/tortugas1-blur.jpg" alt="En Pando hay planes para repoblar los ríos amazónicos con crías de tortugas de río. Foto: cortesía Universidad Amazónica de Pando" class="wp-image-261021" /><figcaption class="wp-element-caption">En Pando hay planes para repoblar los ríos amazónicos con crías de tortugas de río. Foto: cortesía Universidad Amazónica de Pando</figcaption></figure>



<p>Según Homali Flores, secretaria departamental de Gestión Integral de la Secretaría de Madre Tierra de la Gobernación de Pando,<strong>&nbsp;los traficantes de esta especie optan por llevar la carne de la tortuga y sus huevos a ciudades grandes</strong>, pero también pasan la frontera hacia Perú y Brasil. A Perú lo hacen por la frontera norte, hasta llegar a la ciudad de Puerto Maldonado. En cambio, a Brasil es más fácil llevar a la peta, ya que la capital de Pando, la ciudad de Cobija, es fronteriza con las localidades brasileñas de Brasiléia y Epitaciolandia.</p>



<p>“Los contrabandistas se enfrentan a varios peligros inminentes, como ataques de caimanes y de sicuris (anacondas), y el constante acecho de las autoridades, pero no se conforman con la extracción de un solo nido de huevos de peta, sino que&nbsp;<strong>saquean hasta 50 nidos a la vez</strong>. Cada uno de los nidos alberga entre 30 y 35 huevos y el valor en el mercado negro puede llegar, por unidad, a quintuplicar el precio de uno de gallina, es decir que cada huevo puede llegar a costar unos seis bolivianos», casi un dólar, remarcó Flores.</p>



<p>Navarro Tuno afirmó que por lo general los cazadores de tortugas llegan a las playas de los ríos amazónicos por las noches y que luego de extraer los huevos y cazar las petas&nbsp;<strong>realizan sus transacciones clandestinas en algunas comunidades</strong>. “Ponen las petas en cajas, las suben a sus barcos y las llevan para la venta”, detalló.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>El costo de la peta de río</strong></h3>



<p>Según una investigación de la Red Ambiental de Información (RAI), que se realizó en 2024, los cazadores de petas llegan al río Tahuamanu, en Pando, donde sacan los huevos de petas y luego pasan a Cachuelita, una comunidad en medio de la selva amazónica pandina. Ahí, realizan la venta de las tortugas y de los huevos. Los compradores&nbsp;<strong>llegan a pagar 300 reales por tortuga, el equivalente a 50 dólares</strong>.</p>



<p>En el trabajo de RAI se muestra a la comunidad de Cachuelita como una zona roja no solo para el tráfico de vida silvestre, sino también para otras actividades ilegales. “<strong>Es un punto clave, tanto de narcotráfico, de contrabando de productos, de (venta de) petas</strong>. Ahí está el punto de todos los ilícitos. El otro día nomás han cogido droga”, afirmó un policía a la RAI.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_260998"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/05/30210850/tortugas8-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-260998" /><figcaption class="wp-element-caption">En Bolivia aumentaron los controles para detectar el tráfico de fauna en ríos amazónicos. Foto: cortesía Jimmy Yuamona</figcaption></figure>



<p>Según Federico Moreno, director del Centro de Investigación de Recursos Acuáticos (CIRA) de la&nbsp;Universidad Autónoma del Beni,&nbsp;<strong>la peta de río es sensible a los cambios ambientales</strong>, por lo tanto, funciona como un indicador biológico para determinar las variaciones en el ecosistema. Moreno afirma que la peta de río contribuye con una proporción significativa de biomasa a los ecosistemas acuáticos y&nbsp;<strong>también tiene un aporte valioso al ciclo de nutrientes</strong>. “Al ser una especie principalmente frugívora ingresa a los bosques inundados y se transforma en un importante dispersor de semillas en la Amazonía boliviana’’, explicó.</p>



<p>Durante la época seca, que va de agosto a septiembre, depositan entre seis y 52 huevos en las playas de los ríos amazónicos, a unos 20 centímetros de profundidad, los que luego incuban entre 60 y 80 días, aunque en algunos casos pueden llegar a los 90, dependiendo de las precipitaciones. El desove suele realizarse de noche y los huevos tienen un diámetro aproximado de cuatro por 25 centímetros.</p>



<p>En Pando, la carne y los huevos de peta de río tienen diferentes usos: el consumo de los huevos por sus supuestas propiedades afrodisíacas; la aplicación del aceite de la grasa corporal en tratamientos cutáneos y en la cura de hemorroides; el consumo de la carne en diferentes platos; el caparazón, como adorno; los huevos para hacer tortillas y la elaboración del “mushangué”, una preparación culinaria a base de huevos de peta crudos batidos con azúcar y leche.</p>



<p><strong>La legislación&nbsp;boliviana prohíbe la captura, acopio y acondicionamiento de animales silvestres&nbsp;y sus productos derivados</strong>. Los artículos 110 y 111 de la Ley 1333 de Medio Ambiente establecen&nbsp;<strong>una pena de hasta tres años de privación de libertad</strong>&nbsp;para las personas que capturen y comercialicen especies de vida silvestre.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_261025"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/05/31055801/tortugas3-blur.jpg" alt="Las comunidades indígenas de la Amazonía boliviana ayudan a conservar a las tortugas de río. Foto: cortesía Sernap." class="wp-image-261025" /><figcaption class="wp-element-caption">Las comunidades indígenas de la Amazonía boliviana ayudan a conservar a las tortugas de río. Foto: cortesía Sernap</figcaption></figure>



<p>Asimismo, el artículo 223 del Código Penal determina hasta seis años de privación de libertad para las personas que deterioren o destruyan bienes del Estado y la riqueza nacional. Además, el Decreto Departamental 03/2022, en su artículo segundo, aprueba&nbsp;<strong>la veda anual de captura y caza de tortugas y recolecta de huevos en Pando</strong>, en el periodo comprendido entre el 20 de julio y el 31 de diciembre.</p>



<p><strong>Leer más:&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/05/dragones-acuaticos-nueva-especie-lagarto-espinoso-colombia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Dragones acuáticos: nueva especie de lagarto espinoso es descrita en Colombia</a></strong></p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Las mafias y las rutas</strong></h3>



<p>En el norte de Bolivia opera el Primer Comando Capital (PCC) de Brasil, especialmente dedicado al&nbsp;<strong>narcotráfico</strong>. Sacan la droga boliviana a suelo brasileño por diferentes vías, pero&nbsp;<strong>esas rutas también son utilizadas por los traficantes de fauna silvestre</strong>, que en este caso hacen contrabando de las tortugas de río y sus huevos. Un policía que radica en Cobija relató a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;que no son los mismos clanes que se dedican a ambos delitos.</p>



<p>“Las mafias del narcotráfico son más grandes, son clanes familiares, son brasileños que están radicados en Bolivia. En cambio, los traficantes de fauna silvestre utilizan esas mismas vías para llevar su mercancía a Brasil, pero son los mismos, eso está claro”, destacó el efectivo policial.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_261002"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/05/30211235/tortugas6-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-261002" /><figcaption class="wp-element-caption">En los controles contra el tráfico de fauna silvestre se hallan huevos de la peta de río. Foto: cortesía Reserva Manuripi</figcaption></figure>



<p>Esa misma fuente confirmó que las rutas de salida a Brasil son por el norte, principalmente por Cobija y Santa Rosa del Abuná. Además, el policía también ratificó que el tráfico de fauna silvestre boliviano sale hacia Perú. “Lo hacen por Bolpebra y llegan a Puerto Maldonado. Ahora, también hay casos de salida de animales silvestres a Chile, y para eso utilizan las rutas a La Paz, también a Cochabamba”, dijo.</p>



<p>Al pequeño municipio pandino de Santa Rosa del Abuná, que está en plena frontera con Brasil, llegan contrabandistas brasileños desde la localidad de Capixaba, quienes se aventuran a cruzar esta intrincada frontera en la búsqueda de su tan codiciado botín: los huevos de peta. “Vienen por la noche en movilidades (camionetas) y se dirigen hacia Puerto Rico (municipio) y desde allí ya cogen su ruta hacia (los ríos) Manuripi, Orthon y Tahuamanu”, comentó otro policía a RAI.</p>



<p><em><strong>Imagen principal:</strong>&nbsp;las petas de río suelen asolearse sobre troncos caídos y playas con diferentes sustratos, a las cuales migran en la época de reproducción, durante la estación más seca del año en Bolivia (agosto-octubre).&nbsp;<strong>Foto:</strong>&nbsp;Eduardo Franco Berton</em></p>



<p><em>El artículo original fue publicado por </em><a href="https://es.mongabay.com/by/ivan-paredes-tamayo/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Iván Paredes Tamayo</em></a><em> en Mongabay Latam. </em><a href="https://es.mongabay.com/2025/06/alerta-incremento-trafico-tortugas-amazonia-boliviana/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Puedes revisarlo aquí.</em></a></p>



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<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=116633</guid>
        <pubDate>Tue, 03 Jun 2025 18:07:54 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/06131141/45.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Alerta por el incremento de tráfico de tortugas de la Amazonía boliviana hacia Brasil, Perú y Chile]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Detrás de masacre en Punino: asesinato de 11 militares revela expansión e impacto ambiental de la minería ilegal en la Amazonía ecuatoriana</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/detras-de-masacre-en-punino-asesinato-de-11-militares-revela-expansion-e-impacto-ambiental-de-la-mineria-ilegal-en-la-amazonia-ecuatoriana/</link>
        <description><![CDATA[<p>El 9 de mayo de 2025,&nbsp;11 militares ecuatorianos fueron asesinados&nbsp;durante un operativo de control en la zona del&nbsp;río Punino, en el norte de la Amazonía ecuatoriana. El ataque fue atribuido a los&nbsp;Comandos de la Frontera, una disidencia de las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). El hecho levantó las alarmas sobre el crecimiento y [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>El asesinato de 11 militares en la zona minera de Punino levantó las alarmas sobre el crecimiento de la actividad ilegal.</em></li>



<li><em>Entre noviembre de 2019 y junio de 2024, 1422 hectáreas fueron deforestadas para la minería aluvial y unas 300 hectáreas más habrían sido afectadas hasta mayo de 2025.</em></li>



<li><em>Un estudio encontró altos niveles de metales pesados en el agua y en los sedimentos de la parte baja del río Punino.</em></li>



<li><em>El agua llega con gran presencia de sedimentos a la localidad de Francisco de Orellana, lo que provoca un aumento en los costos y tiempo de la potabilización.</em></li>
</ul>



<p>El 9 de mayo de 2025,&nbsp;<strong>11 militares ecuatorianos fueron asesinados</strong>&nbsp;durante un operativo de control en la zona del&nbsp;<strong>río Punino</strong>, en el norte de la Amazonía ecuatoriana. El ataque fue atribuido a los&nbsp;<strong>Comandos de la Frontera</strong>, una disidencia de las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). El hecho levantó las alarmas sobre el crecimiento y el impacto de la minería ilegal en ese territorio.</p>



<p><strong>Lee más:&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/05/avanza-autonomia-indigena-colombia-pueblos-propio-gobierno/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Avanza la autonomía indígena en Colombia y los pueblos podrán tener su propio gobierno</a></strong></p>



<p>Entre noviembre de 2019 y junio de 2024,&nbsp;<strong>1422 hectáreas fueron deforestadas</strong>&nbsp;por la minería irregular, de acuerdo con información de la fundación Ecociencia y el Programa Monitoreo de la Amazonía Andina (MAAP, por sus siglas en inglés). Además, un estudio de Corporación Participación Ciudadana encontró&nbsp;<strong>altas concentraciones de mercurio en las zonas afectadas</strong>. Aunque los metales pesados no han llegado a Francisco de Orellana, la ciudad incurre en gastos adicionales para tratar el agua que viene cargada de sedimentos por la actividad minera.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_260572"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/05/20152714/GqrU5faXIAAc8g1-768x512.jpeg" alt="" class="wp-image-260572" /><figcaption class="wp-element-caption">Los militares asesinados fueron velados en una capilla en la Escuela Superior Militar Eloy Alfaro, en Quito. Foto: cortesía Ejército Ecuatoriano</figcaption></figure>



<p>Tras la fatal emboscada, unos 1800 militares se desplegaron y están rastrillando un área selvática de unos 460 kilómetros cuadrados. Como referencia, el Distrito Metropolitano de Quito, que abarca la zona urbana y grandes extensiones rurales, tiene una superficie de 372 kilómetros cuadrados. En los primeros días del conflicto, el Ministerio de Defensa&nbsp;<a href="https://x.com/DefensaEc/status/1922005539858325740" target="_blank" rel="noreferrer noopener">comunicó</a>&nbsp;que&nbsp;<strong>alias Compadre</strong>, líder de los Comandos de la Frontera en Ecuador,<strong>&nbsp;fue “abatido durante la operación de respuesta”</strong>. Además, el Ejército encontró dos cuerpos, presuntamente de miembros de la disidencia.</p>



<p>El 15 de mayo, el presidente Daniel Noboa dispuso identificar como<strong>&nbsp;grupos armados organizados</strong>&nbsp;a los Comandos de la Frontera, el Frente Óliver Sinisterra y Disidencias Comuneros del Sur. Estas dos últimas también son disidencias de las ex FARC que operan en la frontera con Ecuador. Con esto se busca facilitar la acción estatal en contra de estas agrupaciones y sucede en el contexto del&nbsp;<strong>Conflicto Armado Interno</strong>&nbsp;declarado por Noboa a inicios de 2024.</p>



<p>El rastrillaje del área dio hasta el&nbsp;<a href="https://www.facebook.com/share/p/15hTumfgNY/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">18 de mayo</a>&nbsp;con unos&nbsp;<strong>12 campamentos clandestinos</strong>, en los que había viviendas, maquinaria pesada, tanques de combustible, armas, municiones, uniformes y hasta siluetas utilizadas para entrenamiento de tiro. El Ejército Ecuatoriano también comunicó que gracias a información de inteligencia hallaron a otro integrante de los Comandos de La Frontera, quien murió tras un enfrentamiento.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_260571"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/05/20152709/Gq3DVqXWYAANjQC-e1747755103181-768x512.jpeg" alt="" class="wp-image-260571" /><figcaption class="wp-element-caption">Desde el aire se observan las piscinas de procesamiento de oro, los campamentos y hasta la maquinaria usada. Foto: Ejército Ecuatoriano</figcaption></figure>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>La minería creció exponencialmente</strong></h3>



<p>Entre junio de 2024 y mayo de 2025, la&nbsp;<strong>minería aluvial irregular</strong>&nbsp;continuó creciendo en esta zona de Ecuador. “Podría haber unas 300 hectáreas nuevas de deforestación, tenemos que verificar”, dice un especialista de la&nbsp;<strong>Fundación Ecociencia</strong>&nbsp;quien prefiere mantenerse en el anonimato por seguridad. De ser así, el área afectada ya sumaría alrededor de 1700 hectáreas, equivalente a unas 2390 canchas de fútbol profesional.</p>



<p>El primer&nbsp;<a href="https://www.maapprogram.org/mining-ecuador/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">reporte</a>&nbsp;elaborado por MAAP de minería irregular en la zona mostró que 32 hectáreas alrededor del río Punino fueron deforestadas entre noviembre de 2019 y noviembre de 2021. El río está en la frontera de las provincias de<strong>&nbsp;Napo y Orellana</strong>. Hasta diciembre de 2022, 185 nuevas hectáreas fueron deforestadas, sumando 217 hectáreas afectadas. El crecimiento porcentual fue del 578 %, uno de los más altos registrados, y se dio hacia el este, tomándose el noroeste de la provincia de Orellana.</p>



<p>A&nbsp;<a href="https://www.maapprogram.org/es/maap-206-expansion-rapida-de-la-mineria-ilegal-en-la-zona-punino-amazonia-ecuatoriana/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">diciembre de 2023</a>, la actividad ilegal ya sumaba 1001 hectáreas y se había expandido hacia los ríos Sardinas, Lumucha y Supayacu. Los tres desembocan directamente en el&nbsp;<strong>río Coca</strong>, mientras que el Punino llega de manera indirecta a través del Payamino.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_260578"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/05/20152736/maaproject.org-maap-219-illegal-mining-expansion-in-the-ecuadorian-amazon-punino-area-1-BASE-1-eng-2-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-260578" /><figcaption class="wp-element-caption">La minería ilegal en la zona del Punino afecta a varios ríos y se sobrepone al área de Conservación Municipal El Chaco. Foto: cortesía Fundación Ecociencia / MAAP</figcaption></figure>



<p>Los especialistas de MAAP estaban realizando monitoreos anuales, con corte a los últimos meses de cada año, pero el acelerado crecimiento de la minería elevó la preocupación y en 2024 hicieron un corte a junio, que reveló el daño de otras&nbsp;<a href="https://www.maaproject.org/es/maap-219-expansion-de-mineria-ilegal-en-la-amazonia-ecuatoriana-zona-punino/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">420 hectáreas</a>. “El último reporte muestra que la expansión fue bastante fuerte, se extendía hacia el norte, afectando a otras cuenca hidrográficas, y se extendía por la cuenca del Punino hacia el sur hasta llegar casi al&nbsp;<strong>Payamino</strong>”, relata el experto.</p>



<p>El equipo de MAAP también documentó que<strong>&nbsp;la actividad minera se sobrepuso a territorios indígenas</strong>&nbsp;de la nacionalidad kichwa, afectando 300 hectáreas. Además, la expansión solapó la zona de amortiguamiento del P<strong>arque Nacional Sumaco-Napo Galeras</strong>&nbsp;y deforestó 144 hectáreas del&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2017/08/ecuador-nueva-reserva-municipal-chaco-protegera-mas-67-000-hectareas-bosque/#:~:text=La%20Reserva%20Municipal%20de%20El%20Chaco%20se%20divide%20en%20dos,con%20la%20Reserva%20Nacional%20Sumaco." target="_blank" rel="noreferrer noopener">Área de Conservación Municipal El Chaco</a>.</p>



<p>Si bien cerca de 1700 hectáreas son directamente afectadas por la creación de trochas, piscinas de procesamiento de oro y campamentos mineros, el área en la que están operando los mineros ilegales es mucho más amplia, entre los ríos Punino, Payamino y Coca. Al especialista de Ecociencia le preocupa que las carreteras abiertas faciliten el cometimiento de otros delitos ambientales, incluyendo la&nbsp;<strong>deforestación</strong>&nbsp;y el&nbsp;<strong>tráfico de vida silvestre</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_260574"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/05/20152722/GrMhL1nW0AEJHQG-768x512.jpeg" alt="" class="wp-image-260574" /><figcaption class="wp-element-caption">El Ejército Ecuatoriano encontró infraestructuras para el lavado y la extracción del oro. Foto: cortesía Ejército Ecuatoriano</figcaption></figure>



<p>Un estudio realizado en 2025 por investigadores del&nbsp;<strong>Laboratorio de Geoinformación y Teledetección</strong>&nbsp;de la Facultad de Ingeniería en Ciencias de la Tierra de la Escuela Superior Politécnica del Litoral (ESPOL) evidenció que 182 hectáreas de área deforestada por minería se encontraban aproximadamente a cuatro kilómetros del río Coca.</p>



<p>También detectaron con imágenes satelitales un<strong>&nbsp;aumento en la turbidez del agua</strong>&nbsp;del río Payamino entre 2023 y 2024, resultado asociado a la expansión de la minería ilegal. El color del agua turbia contrasta con el color de los ríos amazónicos en buen estado.</p>



<p>Hasta mayo de 2025, encontraron un frente de minería ilegal en alto Punino, otro en las proximidades del río Coca y cuatro frentes extendiéndose hacia el río Payamino.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_260581"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/05/20152752/Punino-Coca-2019-2022-2025-GIF.gif" alt="" class="wp-image-260581" /><figcaption class="wp-element-caption">Expansión de los frentes de minería ilegal captada con imágenes satelitales. GIF: cortesía Laboratorio de Geoinformación y Teledetección de la Facultad de Ingeniería en Ciencias de la Tierra de la ESPOL</figcaption></figure>



<p><strong>Lee más:&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2024/10/mineria-ilegal-se-expande-areas-protegidas-amazonia-ecuatoriana/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Minería ilegal se expande en cuatro áreas protegidas de la Amazonía ecuatoriana</a></strong></p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>El Punino tiene metales pesados</strong></h3>



<p>Un estudio realizado por la Corporación Participación Ciudadana encontró que el agua y los sedimentos de la parte baja del río Punino tienen c<strong>oncentraciones de metales pesados que exceden los límites</strong>&nbsp;permitidos por la normativa ecuatoriana.</p>



<p>El informe presentado en septiembre de 2024 incluyó la toma de muestras de agua y sedimentos. Los investigadores inicialmente se plantearon llegar a la zona caliente de la actividad minera. Sin embargo, funcionarios del Municipio de Francisco de Orellana, la capital de Orellana, les advirtieron que&nbsp;<strong>allí operan grupos criminales</strong>.</p>



<p>El equipo tomó muestras en la confluencia del Punino con el Payamino y se apoyó de habitantes del sector para la recolección de muestras en dos puntos más del Punino. Por motivos de seguridad, no fue posible llegar a la zona de mayor actividad minera, por lo que las muestras más cercanas fueron tomadas a 13 kilómetros aguas abajo de esa zona.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_260580"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/05/20152747/marcha-Orellana-2-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-260580" /><figcaption class="wp-element-caption">En octubre de 2023 se realizó una marcha en Francisco de Orellana en contra de la minería ilegal y se denunció la mala calidad del agua del río Payamino. Foto: cortesía Cáritas</figcaption></figure>



<p>Los resultados de calidad revelaron que&nbsp;<strong>el agua era ácida y presentaba niveles altos de turbidez</strong>, es decir, partículas de suelo en suspensión están mezcladas con el agua. Ambos indicadores están asociados a la<strong>&nbsp;minería aluvial realizada sin precauciones técnicas</strong>.</p>



<p>Tras analizar el agua, encontraron&nbsp;<strong>concentraciones elevadas de aluminio, cadmio y plomo</strong>. Los análisis de sedimentos también revelaron altas concentraciones de metales pesados, entre esos, cadmio, cobalto, cromo, cobre,&nbsp;<strong>mercurio</strong>, níquel, plomo y zinc.</p>



<p>Las zonas más bajas presentaron valores más altos de metales pesados. Esto se debe, explicaron los investigadores, a que la actividad minera creció hacia el río Payamino y a la geografía de la zona.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_260574"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/05/20152722/GrMhL1nW0AEJHQG-768x512.jpeg" alt="" class="wp-image-260574" /><figcaption class="wp-element-caption">El Ejército Ecuatoriano encontró infraestructuras para el lavado y la extracción del oro. Foto: cortesía Ejército Ecuatoriano</figcaption></figure>



<p>La cuenca alta del Punino está en una zona de transición entre los Andes y la Amazonía baja. La intersección con el Payamino ya es una zona de mayor planicie. Es decir, en las zonas de pendiente los sedimentos son arrastrados con mayor facilidad por la corriente de agua, mientras que en las zonas planas hay mayor probabilidad de que estos se depositen en las orillas o en el fondo. Además, uno de los puntos donde se tomaron las muestras es una curva sinuosa donde se estima que&nbsp;<strong>se acumulan los metales pesados</strong>&nbsp;que arrastra el río.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>El costo de tratar el agua</strong></h3>



<p>Desde la confluencia del Punino y el Payamino hay unos 25 kilómetros por río hasta la ciudad de Francisco de Orellana. Omar Proaño, director de agua potable y alcantarillado del Municipio, cuenta que debido a&nbsp;<strong>derrames de petróleo y la erosión regresiva que afectan al río Coca</strong>, desde 2020 la ciudad capta agua del Payamino.</p>



<p>El funcionario asegura que hasta el momento no se han detectado metales pesados fuera de la normativa. “El río, a medida que avanza, se va autodepurando”, dice. Sin embargo, el agua sí llega con mucha turbidez y hierro, un mineral asociada a la minería ilegal.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_260570"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/05/20152704/Captura-de-pantalla-2025-05-19-a-las-18.33.11-768x512.png" alt="" class="wp-image-260570" /><figcaption class="wp-element-caption">A la izquierda, agua potable y a la derecha, agua cruda. En noviembre de 2022, el agua del río Payamino que llegaba a la zona de captación de Francisco de Orellana tenía alta presencia de sedimentos y materia flotante liviana. Foto: cortesía Dirección de Agua Potable y Alcantarillado De Francisco de Orellana</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_260582"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/05/20152755/WhatsApp-Image-2025-05-19-at-18.06.11-768x512.jpeg" alt="" class="wp-image-260582" /><figcaption class="wp-element-caption">El 14 de mayo de 2025, después de que la minería ilegal paró por los enfrentamientos, el agua del Payamino (izquierda) empezó a llegar más clara. A la derecha, el agua después de la potabilización. Foto: cortesía Dirección de Agua Potable y Alcantarillado de Francisco de Orellana</figcaption></figure>



<p>Además de monitoreos mensuales en laboratorios certificados,&nbsp;<strong>la dirección monitorea cada dos horas el agua</strong>&nbsp;con el fin de darle el tratamiento adecuado. A mayor presencia de tierras, lodos o arcillas, hay que colocar concentraciones más altas de policloruro de aluminio. Este es un químico que hace que las partículas de sedimentos se junten y caigan al fondo de los depósitos por gravedad, dejando en la superficie el agua clara.</p>



<p>En noviembre de 2022, el año en el que se registró el mayor crecimiento porcentual de la minería ilegal, la concentración de materia flotante liviana se incrementó en un 10 %, de acuerdo con Nelson Cambo, ingeniero químico de la dirección. Esta materia tendría relación con las actividades mineras. El aumento de estos contaminantes provocó que haya&nbsp;<strong>pérdidas del 15 % del agua</strong>&nbsp;y que, para obtener la calidad de agua acostumbrada, el tiempo de trabajo en “horas hombre” se incremente en un 300 % y haya un&nbsp;<strong>15 % más de consumo energético</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_260579"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/05/20152742/maaproject.org-maap-219-illegal-mining-expansion-in-the-ecuadorian-amazon-punino-area-7-Imagen-5-eng-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-260579" /><figcaption class="wp-element-caption">En noviembre de 2019 no se detectaba minería en los territorios indígenas. En junio de 2024 las imágenes satelitales captaron zonas mineras. Foto: cortesía Fundación Ecociencia / MAAP</figcaption></figure>



<p>En contraste, dice Proaño, en el sector de la Unión Imbabureña hay un sistema por pozo donde solo se trata el agua con filtros y cloración para desinfección.</p>



<p>Después de la emboscada y el despliegue del Ejército en la zona, la actividad minera paró por completo y el agua empezó a llegar más clara. Para Proaño esta es la prueba de que&nbsp;<strong>la minería ilegal sí incide en la calidad del agua</strong>&nbsp;del río.</p>



<p>El Ejército anunció que intensificará las operaciones en contra de la minería ilegal en Orellana, pero también en Sucumbíos, provincia fronteriza con Colombia donde tendrían mayor actividad los grupos de delincuencia organizada.</p>



<p><em><strong>Foto principal:</strong>&nbsp;desde el 9 de mayo, 1800 militares están rastrillando las zonas afectadas por la minería ilegal alrededor del río Punino.&nbsp;<strong>Foto:</strong>&nbsp;cortesía Ejército Ecuatoriano</em></p>



<p><em>El artículo original fue publicado por </em><a href="https://es.mongabay.com/by/mongabay-latam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Mongabay Latam</em></a><em> en Mongabay Latam. </em><a href="https://es.mongabay.com/2025/05/masacre-punino-asesinato-militares-mineria-ilegal-ecuador/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Puedes revisarlo aquí.</em></a></p>



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]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=116124</guid>
        <pubDate>Thu, 22 May 2025 19:44:46 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/22144353/GrE9WcSXwAAEH6Z-e1747757047165-1.jpeg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Detrás de masacre en Punino: asesinato de 11 militares revela expansión e impacto ambiental de la minería ilegal en la Amazonía ecuatoriana]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Los indígenas que protegen su territorio a través de la pesca y la ciencia en la Estrella Fluvial del Inírida</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/los-indigenas-que-protegen-su-territorio-a-traves-de-la-pesca-y-la-ciencia-en-la-estrella-fluvial-del-inirida/</link>
        <description><![CDATA[<p>Cuando Fredy Yavinape era pequeño, no sabía que conocía el concepto biológico de especie sombrilla. Las “especies sombrilla” son aquellas que requieren grandes extensiones de territorios poco intervenidos por el ser humano para sobrevivir, por eso se convierten en un indicador del estado de conservación de todo el ecosistema. Hoy, a sus 48 años, Yavinape [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Un proyecto de monitoreo comunitario ayuda a proteger la enorme biodiversidad de especies de peces de agua dulce que hay en la Estrella Fluvial del Inírida y otros puntos de la Amazonía.</em></li>



<li><em>Combinando saberes ancestrales con mediciones científicas, los indígenas ayudan a conocer y cuidar mejor su territorio.</em></li>



<li><em>Monitoreos continuos y la capacitación de las mismas comunidades han permitido modificar la normatividad pesquera para proteger mejor los ecosistemas y garantizar la sostenibilidad de las poblaciones locales.</em></li>



<li><em>Este modelo de gobernanza demuestra que en áreas protegidas por su diversidad biológica y valor ecosistémico sí pueden existir asentamientos humanos.</em></li>
</ul>



<p>Cuando Fredy Yavinape era pequeño, no sabía que conocía el concepto biológico de especie sombrilla. Las “especies sombrilla” son aquellas que requieren grandes extensiones de territorios poco intervenidos por el ser humano para sobrevivir, por eso se convierten en un indicador del estado de conservación de todo el ecosistema. Hoy, a sus 48 años, Yavinape sabe que lo sabe.&nbsp; Lleva más de una década recopilando muestras y registrando lo que ocurre a diario en el inmenso territorio de caños, lagunas y ríos en que vive:&nbsp;<strong>la Estrella Fluvial del Inírida, un importante complejo de humedales al oriente de Colombia, entre los departamentos de Guainía y Vichada</strong>, donde la selva Amazónica se confunde con las sabanas inundables de la Orinoquía.</p>



<p>“Cada vez que uno salía mi papá nos decía: ‘ojo con el abuelo, que debe estar por ahí, no lo molesten, debe estar pescando o cazando, hay que respetarlo’”. El abuelo al que se refería su padre es el jaguar, ancestro de los indígenas curripacos según su tradición. Fredy lleva una parte de él en los apellidos, pues en su lengua materna Yavinape significa “brazo del jaguar”.</p>



<p>“Él siempre está cuidando, donde está el jaguar quiere decir que hay comida”, asegura Yavinape. La última vez que se topó con uno fue en diciembre de 2024, durante un monitoreo de la Mesa RAMSAR, de la que él es presidente.</p>



<p>La Mesa es un espacio de gobernanza creado por las comunidades locales y los pueblos indígenas de la zona, tras la declaratoria por parte del Gobierno Nacional de la Estrella Fluvial del Inírida como sitio RAMSAR en julio de 2014. Con ello&nbsp;<strong>el país se comprometió a la especial protección de 253 000 hectáreas de caños, humedales, lagunas y cuerpos de agua en la confluencia de los ríos Inírida, Guaviare y Atabapo</strong>, que suman sus torrentes con el Ventuari, del lado venezolano de la frontera, y juntos conforman el nacimiento del gran río Orinoco.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259869"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/29221744/%C2%A9Camilo-Diaz-WWF-Colombia-Retratos-en-la-Estrella-Fluvial-de-Inirida-Guania-3.jpg" alt="" class="wp-image-259869" /><figcaption class="wp-element-caption">Los indígenas combinan artes de pesca tradicional, como los arpones, flechas y las trampas, con mallas y anzuelos modernos. Foto: Camilo Díaz – WWF Colombia</figcaption></figure>



<p>La Convención RAMSAR, es un tratado internacional suscrito por 172 países, entre ellos Colombia. Busca proteger los humedales considerados “un recurso de gran valor económico, cultural, científico y recreativo, cuya pérdida sería irreparable”. Ello, debido a su importante función como “reguladores de los regímenes hidrológicos y como hábitat de una fauna y flora características, especialmente de aves acuáticas”.</p>



<p>Desde el mismo año de la declaratoria RAMSAR para la Estrella Fluvial del Inírida se formuló un plan de manejo.&nbsp;<strong>De la mano con las comunidades indígenas locales, comenzó un proceso para realizar un monitoreo pesquero que permitiera entender mejor el estado de conservación de las especies de las que se alimentan los indígenas.</strong></p>



<p>Las comunidades campesinas de la región, así como los siete resguardos indígenas que albergan a los pueblos puinaves, curripacos, tukanos, piapocos, cubeos, sikuanis y wananos, abarcan parte de las cuencas de los ríos Guaviare, Inírida y Atabapo. Esto convierte a la Mesa RAMSAR en una herramienta para proteger sus territorios, amenazados por fenómenos ilegales como el narcotráfico y la minería, pero también por la pesca descontrolada y el uso irracional de los recursos naturales.</p>



<h3 class="wp-block-heading">Un modelo exitoso de gobernanza comunitaria</h3>



<p>“Esa es la seguridad alimentaria de nosotros; ese monitoreo nos ayuda a tener claridad para un diagnóstico”, observa Fredy Yavinape.&nbsp;<strong>Las malas prácticas pesqueras, sumadas a una bonanza de minería informal que empezó en la década de 1980 en los ríos de la región, llevaron a la disminución de muchas de las especies</strong>, asegura. Delio Suárez, un líder indígena del pueblo tukano, puede corroborar por su propia experiencia en los sesenta años vividos, el agotamiento del recurso.</p>



<p>“Yo crecí acá. Era muy diferente. Había muchos peces, peces grandes. Uno nunca iba lejos a pescar. Había mucho. Con una jornada se sacaba para la semana”, recuerda. “Hoy en día todo eso ha cambiado. Es como un sueño esa riqueza de peces de esa época. Ahora la población ha crecido, las necesidades han crecido y hay muchos pescadores que usan malla, eso ha sido el problema”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259870"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/29221751/%C2%A9Camilo-Diaz-WWF-Colombia-Plan-pesquero-en-Estrella-Fluvial-de-Inirida-72.jpg" alt="" class="wp-image-259870" /><figcaption class="wp-element-caption">Pescador en la Estrella Fluvial del Inírida. Foto: Camilo Díaz – WWF Colombia</figcaption></figure>



<p>Suárez coincide con que las mallas de nylon eran desconocidas por los pueblos indígenas de la región hasta que llegó la bonanza de la minería de oro a mediados de la década de 1980, impulsada por mineros brasileños informales que dragaron el río Inírida durante “veinte años consecutivos”. “Los brasileños trajeron las mallitas y todavía siguen existiendo”, dice. Las mallas significaron un cambio radical en las formas ancestrales de pesca, pues de acuerdo con Suárez, permiten atrapar muchos más ejemplares de todos los tamaños, lo que ha contribuido al agotamiento del recurso pesquero.</p>



<p>Suárez aprendió de sus mayores lo que estos habían aprendido a su vez de los suyos: las artes de tejer&nbsp; “cacures”, unas trampas que se sumergen en la corriente y permiten atrapar los peces, atraídos por carnadas. Delio Suárez recita de memoria que para coger pirañas —en la región llamadas “caribes” (<em>Pygocentrus cariba</em>)— deben usarse carnadas de lagartija. Pero si se utiliza la baba de la espina del cubarro (<em>Bactris maraja</em>) entonces sólo caerán bocachicos en la trampa. Las ciruelas silvestres, en cambio, atraen a las palometas (<em>Pygocentrus palometa</em>).</p>



<p>Las artes de pesca tradicionales incluyen desde complejas trampas elaboradas con palmas y bejucos para atrapar ejemplares vivos con cebos y carnadas, hasta arpones, flechas e incluso el cuestionado uso del barbasco. Ese es el nombre común con el que se conoce a varias plantas amazónicas de los géneros&nbsp;<em>Caryocar, Lonchocarpus, Thephrosia, Clibadium y Phyllantus</em>&nbsp;que liberan toxinas capaces de paralizar o incluso de matar a los peces. A pesar de ser un método milenario de pesca, ahora está proscrito por la mayoría de comunidades dado el impacto perjudicial que tiene sobre las poblaciones de peces.</p>



<p>La Estrella Fluvial del Inírida es habitada por comunidades de los pueblos curripaco, puinave, piapoco, desano y tucano. En tiempos más recientes, también han llegado desde el Vichada miembros de la etnia sikuani y colonos atraídos por la bonanza minera. Todos dependen de la pesca para su supervivencia.&nbsp;<strong>En la región hay 476 especies distintas de peces, el 50% de todas las que habitan en la gran cuenca del río Orinoco</strong>, según datos del&nbsp;<a href="https://wwflac.awsassets.panda.org/downloads/planmanejo_efi_wb_1.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Plan de Manejo</a>. La zona es un importante reservorio de biodiversidad, pues la caracterización biológica para declararla como sitio RAMSAR también encontró que&nbsp;<strong>es el hábitat de 100 especies de anfibios y reptiles, 324 especies de aves y más de doscientas especies de mamíferos</strong>, que recientemente comenzaron también a ser monitoreados por las comunidades locales en sus recorridos y faenas en la selva.</p>



<p>Jaime Cabrera es biólogo y coordinador de monitoreo del Fondo Mundial de la Naturaleza, más conocido por sus siglas en inglés (WWF), la ONG que apoya este proceso. Explica que&nbsp;<strong>el conocimiento ancestral de las comunidades y los datos que recopilan en sus faenas diarias juegan un papel crucial para que la ciencia entienda cómo se comportan las especies de agua dulce en la zona</strong>, sus ciclos de desove y reproducción, así como los impactos que el cambio climático con las sequías y temporadas lluviosas más prolongadas están causando sobre el ecosistema.</p>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/05/05210025/Mapa-Inirida.png" alt="" class="wp-image-260086" /></figure>



<p>El monitoreo pesquero ha detectado&nbsp;<strong>108 especies de peces diferentes que sirven a la dieta</strong>&nbsp;de las comunidades&nbsp;<strong>y aportó datos clave para modificar las restricciones que imponía en la región la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca (AUNAP).</strong></p>



<p>“Desde el principio los indígenas dijeron ‘esas vedas están mal’”, cuenta Jaime Cabrera, explicando cuál fue su respuesta: “ustedes ya lo saben, pero tenemos que demostrarle eso a la autoridad ambiental”. El proceso que siguió —y que aún realizan las comunidades— consiste en llevar un registro detallado después de cada faena pesquera, anotando hora de salida, tiempo en el sitio, cuántos individuos fueron capturados, de qué especies, entre otros datos.</p>



<p>En respuesta para este reportaje la AUNAP ha reconocido el valor de este proceso, indicando que la normatividad y los acuerdos están “adaptados a las particularidades y características de cada comunidad” una regulación que no solo “protege al ecosistema y su biodiversidad, sino que también garantiza una distribución equitativa de los beneficios generados por la actividad pesquera para las comunidades locales”.</p>



<p>“Es una faena normal de pesca, ya en la casa uno los pesa y los mide, para saber si son adultos, les abre las vísceras y revisa el contenido estomacal. Así se fue plasmando la información de todos los peces que tenemos en nuestros ríos”, detalla Delio Suárez, refiriéndose a mediciones que se han hecho en las cuencas del Atabapo, el Guaviare y el Inírida, así como en lagunas y humedales conectados.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259872"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/29221805/%C2%A9Camilo-Diaz-WWF-Colombia-Plan-pesquero-en-Estrella-Fluvial-de-Inirida-39.jpg" alt="" class="wp-image-259872" /><figcaption class="wp-element-caption">La Estrella Fluvial del Inírida abarca más de doscientas mil hectáreas de humedales, caños, lagunas y ríos en la cuenca del Orinoco. Foto: Camilo Díaz – WWF Colombia</figcaption></figure>



<p>Todos estos datos son anotados y sistematizados con apoyo de la WWF. Con la evidencia tomada en cinco años, entre 2014 y 2019, los indígenas le demostraron a la AUNAP que las vedas y restricciones estaban mal estipuladas, pues algunas de las especies eran más pequeñas en su talla de reproducción sexual de lo que la AUNAP presumía.</p>



<p><strong>Entre los hallazgos más relevantes se demostró que para el caso de cuatro especies muy apetecidas la madurez sexual ocurre en tamaños menores a los que la AUNAP permitía pescar.</strong>&nbsp;Estos fueron los casos del bocón (<em>Brycon sp</em>), que empieza a reproducirse desde que tiene 31 centímetros, aunque la veda prohibía capturar ejemplares menores de 40. El chancleto (<em>Angeneiosus sp</em>), que también alcanza su madurez sexual a los 31 centímetros, sólo se permitía capturar ejemplares de más de 35. En los casos de la palometa (<em>Mylossoma sp</em>) y el bocachico (<em>Prochilodus sp</em>), que comienzan su reproducción a los 21 y 25 centímetros respectivamente, la autoridad pesquera únicamente permitía su captura cuando los ejemplares tenían 23 y 27 centímetros de talla.</p>



<p>En una primera resolución,&nbsp;<a href="https://panorama.solutions/sites/default/files/7._resolucion_pesquera_ramsar_efi_02575.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">la 2575 de 2020</a>, la AUNAP reconoció lo que los indígenas probaron con evidencia científica: que “la talla media de madurez sexual se da en un rango más pequeño” y que “entre las especies con mayor abundancia registradas en los monitoreos se encuentran: caribe (<em>Serrasalmus sp.</em>), bocachico (<em>Prochilodus sp</em>), pampano (<em>Myleus sp.</em>), palometa (<em>Mylossoma sp.</em>), chancleto (<em>Ageneiosus sp.</em>), pavón (<em>Cichla spp.</em>), cabeza palo, guabina y payarita”.</p>



<p>La misma resolución reconoció artes tradicionales de pesca conocidas como caucures y nasas, un tipo de trampas confeccionadas con bejucos y astillas de palma que sirven para capturar peces vivos dentro del río. También, las sagallas, arpones, arcos y flechas con que los indígenas pescan desde hace cientos o quizá miles de años.</p>



<p>Se incluyeron igualmente técnicas modernas aprendidas de los colonos como las caretas y mallas, prohibidas expresamente para la pesca comercial en muchos de los puntos del sitio RAMSAR, aunque aprobadas para la pesca de subsistencia en algunas comunidades de los ríos Guaviare, Inírida y Atabapo, siempre que el “ojo” de la malla, es decir, el espacio entre los hilos de nylon, sea superior a tres pulgadas o 6.7 centímetros.</p>



<p><strong>Una segunda resolución de la AUNAP,&nbsp;<a href="https://www.aunap.gov.co/documentos/resoluciones/resoluciones-2022/Resolucion-2663.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">la 2663 de 2022</a>, retomó nuevos datos sobre la reproducción de especies ornamentales y de consumo</strong>&nbsp;como la sapuara (<em>Semaprochilodus laticeps</em>), cambiando los tiempos de veda y prohibición de la pesca, pues se detectó con un estudio gonadal —un análisis de los órganos reproductivos de cada ejemplar— que su periodo de desove y reproducción ocurre entre marzo y junio, y no a partir de mayo como se creía antes.</p>



<p>No obstante, los cambios acelerados que el calentamiento global está produciendo en los ciclos hídricos preocupan a los científicos y a las comunidades indígenas, pues ahora las temporadas de lluvia y sequía, que antes ocurrían en periodos determinados del año, se han desdibujado, alterando el comportamiento de las especies.</p>



<p>Delio Suárez cuenta que los peces tienen sitios específicos para el desove: “con el cambio climático ha habido mucho problema, porque a veces el río está seco y ellos no saben dónde poner los huevos.&nbsp;<strong>Tenemos un problema grave, los peces se están extinguiendo</strong>”, dice refiriéndose al río Guaviare, que sufrió los rigores de la temporada seca en 2024 llegando a niveles de apenas tres metros con setenta centímetros, según la&nbsp;<a href="https://guaviareestereo.com/nivel-del-rio-guaviare-alcanza-minimo-historico-por-sequia-en-la-region/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">prensa local</a>, cuando podía superar los nueve metros en algunos tramos.</p>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/02175056/003-e1746208289360.png" alt="" class="wp-image-260008" /></figure>



<p>Fredy Yavinape cuenta que “sus paisanos” ahora han descubierto en las faenas diarias que, como ellos mismos dicen,&nbsp;<strong>“los peces andan locos, andan desorientados” debido a la inestabilidad climática.</strong>&nbsp;“Los ciclos de tiempos antes estaban muy definidos, el verano iba desde noviembre hasta marzo, de ahí seguían las lluvias, pero ahora con el cambio climático a veces llueve y se crece el río, el pescado anda desorientado porque cree que ya llegó el invierno, eso se ha podido detectar con el monitoreo”.</p>



<p>Asegura que esta información servirá para tomar medidas urgentes y posiblemente incidir en nuevas regulaciones pesqueras, pero&nbsp;<strong>además han detectado la afectación a otros animales de agua dulce, como sucede con varias especies de tortugas en estado de amenaza</strong>, por ejemplo, las terecay (<em>Podocnemis unifilis</em>) y las charapas (<em>Podocnemis expansa</em>). “Se ha encontrado que ellas desovan en las playas, pero en tiempo de desove está inundado y no tienen condiciones. O a veces está seco pero el río crece y los huevos se dañan”, comenta Yavinape.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259871"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/29221757/%C2%A9Camilo-Diaz-WWF-Colombia-Plan-pesquero-en-Estrella-Fluvial-de-Inirida-42.jpg" alt="" class="wp-image-259871" /><figcaption class="wp-element-caption">Los monitoreos de pesca permiten obtener información valiosa para trazar normatividad como las resoluciones de la Autoridad Pesquera. Foto: Camilo Díaz – WWF Colombia</figcaption></figure>



<h3 class="wp-block-heading">Lagos de Tarapoto: otro bastión de la conservación indígena</h3>



<p>Los efectos del cambio climático ya son un grave problema para la cuenca amazónica, donde la sequía extrema ha llegado al punto de afectar la navegación en los ríos. Así lo explica Lilia Java desde&nbsp;<strong>los Lagos de Tarapoto, un complejo de 22 humedales y cuerpos de agua que abarcan 45 mil hectáreas, conectados con el gran río Amazonas</strong>, que fueron declarados en 2018 como el primer sitio RAMSAR de la Amazonía colombiana.</p>



<p>Cuando se le pregunta a Java si los Lagos fueron golpeados por las últimas sequías que redujeron a&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2023/10/sequia-amazonia-corta-transito-fluvial-comunidades-sin-provisiones/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">niveles inéditos los caudales del Amazonas</a>&nbsp;y varios de sus afluentes en los últimos meses del año, tanto en 2024 como en 2023, ella ofrece una respuesta contundente: “golpeados no, quedaron secos. Golpeados fuimos nosotros, porque no teníamos peces para comer”.</p>



<p>Java pertenece al pueblo Kokama, que habita en un resguardo compartido con las etnias Tikuna y Yagua, donde también se ha implementado un monitoreo pesquero de la mano con las comunidades indígenas, llamado Vigías de los Lagos de Tarapoto.</p>



<p>“Ha sido difícil pero seguimos en el trabajo, seguimos en la lucha”, asegura ella, quien pide más apoyo oficial para esta iniciativa. De acuerdo con Java, a los monitores que ejercen vigilancia y control dentro de los Lagos se les da un incentivo económico para apoyarlos en su alimentación y necesidades básicas, pero aspiran a formalizar su labor con un salario.</p>



<p>Los monitoreos comenzaron en 2012 y ahora contribuyen al cuidado territorial con una balsa de control y vigilancia ubicada a la entrada de los Lagos, desde donde se vigila que se cumpla con las disposiciones pesqueras y los acuerdos comunitarios de pesca que han sido autorizados por la AUNAP.&nbsp;<strong>También han ayudado a reintroducir ejemplares de mamíferos acuáticos al ecosistema, como manatíes amazónicos.</strong></p>



<p>Desde 2009, en Tarapoto se han pactado acuerdos de pesca responsable que fueron reconocidos por la AUNAP en una&nbsp;<a href="https://www.aunap.gov.co/documentos/resoluciones/Resoluciones_2017/1225.PDF" target="_blank" rel="noreferrer noopener">resolución de 2017</a>. Los acuerdos hacen parte del Plan de Vida del resguardo Ticoya y por lo mismo se erigen como normas internas de la comunidad, limitando la cantidad de pescado autorizada para ser capturada por cada grupo familiar, las artes de pesca permitidas y prohibiendo la captura de algunas especies como el pirarucú (Arapaima gigas).&nbsp;<strong>Además, prohibieron el ingreso de barcos pesqueros comerciales a los Lagos, así como el uso de armas de fuego y sustancias tóxicas.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259873"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/29221812/%C2%A9-%40camilodiazphotography-WWF-Colombia.jpg" alt="" class="wp-image-259873" /><figcaption class="wp-element-caption">Los indígenas anotan datos como el peso y la talla de los ejemplares que capturan. Foto: Camilo Díaz – WWF Colombia</figcaption></figure>



<p>Esto ha permitido que regresen tres especies que “ya estaban desapareciendo del ecosistema”, según explica Lilia Java: el emblemático pirarucú (Arapaima gigas), la gamitana (Colossoma macropomum), que es un tipo de cachama muy apetecida en la dieta local, e igualmente el acarahuazu (Astronotus ocellatus). “<strong>Se han recuperado esas especies, no en grandes cantidades, pero volvieron a aparecer registros a través del monitoreo</strong>, también identificamos nidos del pirarucú, eso nos ha servido para seguir incentivando el monitoreo”.</p>



<p>El biólogo Jaime Cabrera insiste en que&nbsp;<strong>procesos como estos son cruciales para tener información actualizada y de primera mano desde la zona, algo que sólo es posible con el apoyo de las comunidades locales.</strong>&nbsp;Mientras un equipo de expertos puede viajar por temporadas cortas y tomar muestras y datos parcializados, los indígenas habitan e interactúan con el ecosistema las veinticuatro horas al día durante todo el año, lo que constituye una fuente de información de un valor incomparable.</p>



<p>Para él, la conservación se hace con la gente, no sin ella, por eso acude a tres conceptos que resumen la gobernanza cultural que los indígenas hacen de su territorio: cuidarlo, gobernarlo y utilizarlo, algo que según el experto es, en esencia, una misma práctica. “<strong>No puedes cuidar lo que no conoces. La base para cuidarlo es conocer y saber qué está pasando en los territorios</strong>”.</p>



<p>Cabrera insiste en que los saberes tradicionales son tan importantes como los aportes que se hacen desde la ciencia occidental. Incluso defiende la idea de que “<strong>todo es ciencia, lo nuestro es ciencia y lo que ellos hacen también</strong>”.</p>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/05/02175208/004-e1746208354660.png" alt="" class="wp-image-260009" /></figure>



<p>Antes, en el Caño Cunubén, aguas arriba sobre la margen derecha del río Guaviare, al norte del departamento de Guainía, la abundancia de babillas era tanta que por la noche sus ojos alumbraban a ras de agua como si fueran “arbolitos de navidad”. La imagen la trae a la memoria Fredy Yavinape, quien creció en las orillas de esa quebrada y añora todavía la profusión de peces y animales de caza que ahora escasean.</p>



<p>“Uno interactuaba con las pirañas, con el jaguar, con la anaconda, todos parecían de la familia de uno, eran uno más de la casa, uno más del patio”, dice con una mezcla de entusiasmo y nostalgia, resumiendo en sus palabras la encrucijada que significa enfrentarse al cambio climático y al colapso de las especies en uno de los lugares más biodiversos del planeta. “Uno vive pendiente del vecino, ¿qué pasó con tal güio [anaconda] o con tal babilla que teníamos en el puerto del caserío? El día en que no los vimos, como que nos hacían falta”.</p>



<p><strong>*Este reportaje es una alianza periodística entre&nbsp;<a href="https://baudoap.com/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Baudó Agencia Pública</a>&nbsp;y Mongabay Latam.</strong></p>



<p><em><strong>**Imagen principal:</strong>&nbsp;Ilustración de Sara Arredondo – Baudó Agencia Pública.</em></p>



<p>—<br><strong>Nota del editor:&nbsp;</strong>Esta cobertura periodística forma parte del proyecto&nbsp;«Derechos de la Amazonía en la mira: protección de los pueblos y los bosques», una serie de artículos de investigación sobre la situación de la deforestación y de los delitos ambientales en Colombia financiada por la Iniciativa Internacional de Clima y Bosque de Noruega. Las decisiones editoriales se toman de manera independiente y no sobre la base del apoyo de los donantes.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por </em><a href="https://es.mongabay.com/by/camilo-alzate/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Camilo Alzate</em></a><em> en Mongabay Latam. </em><a href="https://es.mongabay.com/2025/05/indigenas-protegen-territorio-pesca-ciencia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Puedes revisarlo aquí.</em></a></p>



<p><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>



<p></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=115696</guid>
        <pubDate>Fri, 09 May 2025 15:55:00 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Los indígenas que protegen su territorio a través de la pesca y la ciencia en la Estrella Fluvial del Inírida]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Municipalidad de Quito apela decisión judicial que otorgó derechos al río Machángara</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/municipalidad-de-quito-apela-decision-judicial-que-otorgo-derechos-al-rio-machangara/</link>
        <description><![CDATA[<p>El Machángara es el principal río de Quito&nbsp;y hace poco fue declarado sujeto de derechos. El afluente atraviesa la capital del país de norte a sur, en un recorrido de 20 kilómetros, por lo que es un referente simbólico para sus casi tres millones de habitantes. Ahora su nombre se suma a otros seis ríos [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>El 5 de julio de 2024, el Tribunal de Garantías Penales con Sede en la Parroquia de Iñaquito del Distrito de Quito declaró al principal río de esta ciudad como sujeto de derechos para protegerlo y ordenar su descontaminación, tras una solicitud de un grupo de ambientalistas ecuatorianos.</em></li>



<li><em>La sentencia obliga al municipio de Quito a destinar recursos para un plan que resuelva la contaminación del río. Sin embargo, el municipio apeló la decisión judicial.</em></li>



<li><em>Tres expertos que conocieron el caso legal de cerca explican sus motivaciones para defender el río, así como las razones que les dan esperanza tras la decisión judicial.</em></li>
</ul>



<p><strong>El Machángara es el principal río de Quito</strong>&nbsp;y hace poco fue declarado sujeto de derechos. El afluente atraviesa la capital del país de norte a sur, en un recorrido de 20 kilómetros, por lo que es un referente simbólico para sus casi tres millones de habitantes. Ahora su nombre se suma a otros seis ríos que han sido declarados como sujetos de derechos de la naturaleza en Ecuador.</p>



<p>En mayo de 2024, un colectivo ciudadano presentó una demanda de acción de protección —un recurso jurídico constitucional existente en Ecuador—, con el argumento de que con la contaminación del río se violaron derechos al cuerpo de agua, así como a las comunidades humanas que conviven con él. Además, solicitaron medidas a corto, mediano y largo plazo para&nbsp;<strong>abordar el problema de contaminación del río y a sus 54 quebradas y riachuelos.</strong></p>



<p>Y es que el Machángara se ha utilizado como el vertedero de los desechos de Quito.&nbsp;<strong>De las aguas que recibe, el 99 % son residuales y solo 1 % es&nbsp;</strong><strong><a href="https://es.euronews.com/green/2024/07/08/una-gran-noticia-un-historico-caso-judicial-concede-a-un-rio-ecuatoriano-el-derecho-a-no-s">tratada</a></strong><strong>.</strong>&nbsp;Además, el río solo lleva niveles de oxígeno del 2 %, debido a la contaminación, mientras que en algunos lugares de la Amazonía las aguas tienen niveles de&nbsp;<a href="https://ierna.sinchi.org.co/informe/12-la-calidad-de-los-ecosistemas-acuaticos-amazonicos-y-sus-recursos-seguimiento-2019/#:~:text=El%20porcentaje%20de%20saturaci%C3%B3n%20de,mayor%C3%ADa%20fue%20superior%20al%2080%25.">hasta 80 %</a>.</p>



<p>El 5 de julio de 2024, el Tribunal de Garantías Penales con Sede en la Parroquia de Iñaquito del Distrito de Quito atendió la demanda del colectivo ciudadano y declaró al río Machángara como sujeto de derechos para protegerlo, por lo que ordenó acciones para descontaminarlo.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="768" height="512" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/08/23135541/IMG-20240816-WA0033-768x512-1.jpg" alt="" class="wp-image-104767" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/08/23135541/IMG-20240816-WA0033-768x512-1.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/08/23135541/IMG-20240816-WA0033-768x512-1-300x200.jpg 300w" sizes="(max-width: 768px) 100vw, 768px" /><figcaption class="wp-element-caption">Contaminación del Machángara. Foto: Cristina Reyes.<br></figcaption></figure>



<p>Pese a la euforia que generó la decisión del tribunal, el municipio de Quito y su alcalde no parecen tan entusiasmados, ya que la ciudad apeló la decisión, por lo que el proceso seguirá una nueva instancia.</p>



<p>Mientras el país espera por el texto final de la sentencia, Mongabay Latam habló con tres expertos que han trabajado para defender al río.</p>



<p>Darío Iza, presidente del pueblo Kitu Kara que presentó la demanda en nombre del río, dice que la acción se realizó porque el Machángara es “uno de los ríos más contaminados del país y es importante porque atraviesa Quito”.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Victoria histórica</strong></h3>



<p>Para los demandantes, la sentencia marca un hito debido a que es el río de todos los quiteños y a que tiene relación estrecha con comunidades indígenas como los Kitu Kara, un grupo kichwa. En lengua kichwa el nombre del río Machángara se deriva de la palabra Machay que quiere decir serpiente. “Para nosotros los indígenas, todos los ríos, bosques, tienen una individualidad, una energía diferente. A nivel espiritual y biológico”, explica Iza. Agrega que los ríos son parte de la madre tierra, de la Pachamama, y que si estos están enfermos también se afectará la salud de los seres humanos.</p>



<p>Los expertos consultado señalan, además, que si la condición del río mejora esto no solo se sentirá en Quito, sino también en el norte del país, en Esmeraldas, y hasta en las Islas Galápagos, ya que la contaminación es tan alta que las aguas del río desembocan en estas zonas con toda esta suciedad.</p>



<p>La contaminación del Machángara lleva décadas. “Por la industria, por los hogares. No hay plantas de tratamiento que traten sus aguas. Está plagado de colonias de coliformes, de bacterias”, comenta Iza.</p>



<p>Blanca Ríos, bióloga y docente de la Universidad de Las Américas (UDLA), asegura que Quito solo trata el 2 % de sus aguas residuales, las cuales terminan en el río Machángara.&nbsp;<strong>“Es una cloaca al aire libre. Lleva desechos de fármacos, metales pesados, aceites, grasa, contaminación biológica, grasa, entre otros”.</strong>&nbsp;La urbanización no planificada también ha contribuido, explica.</p>



<p>La ingeniera ambiental y experta en política pública Cristina Reyes Cristina Reyes dice que el río es tan sucio como el agua que pasa por una alcantarilla. “Tienen la misma calidad. Imagina que hay barrios que están al lado de este río”.</p>



<p>Ríos y Reyes coinciden en que la contaminación del río llega hasta su desembocadura en el océano Pacífico y que, pese a su poca salubridad, lastimosamente algunas comunidades aún la usan, entre otras cosas, para riegos. “Esta contaminación llega hasta la provincia de Esmeraldas y hasta las Islas Galápagos”, dice Reyes.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="768" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/08/23135623/IMG-20240816-WA0013-1536x2048-1-768x1024.jpg" alt="" class="wp-image-104768" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/08/23135623/IMG-20240816-WA0013-1536x2048-1-768x1024.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/08/23135623/IMG-20240816-WA0013-1536x2048-1-225x300.jpg 225w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/08/23135623/IMG-20240816-WA0013-1536x2048-1-1152x1536.jpg 1152w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/08/23135623/IMG-20240816-WA0013-1536x2048-1.jpg 1536w" sizes="(max-width: 768px) 100vw, 768px" /><figcaption class="wp-element-caption">La presión social ha sido clave para que la justicia decidiera proteger al río Machángara en Quito. Foto: Cristina Reyes.<br></figcaption></figure>



<p>Reyes explica que la mayor utilidad de la sentencia es que permitirá crear un “plan de recuperación específico para el río Machángara” con acciones hasta por diez años, lo que permitirá que se le destinen recursos públicos y obligará al municipio a buscar financiamiento&nbsp; del gobierno central. “Tener una sentencia de obligatorio cumplimiento a favor de los derechos de la naturaleza era indispensable para los ciudadanos, sin importar el gobierno de turno.&nbsp;<strong>El río tiene vida, no le importa quién sea el alcalde”.</strong></p>



<p>La ingeniera ambiental, asimismo, critica que el municipio de Quito haya apelado la sentencia y argumenta que esa acción demuestra la desconexión y el desconocimiento del gobierno con el medio ambiente y sus naturalezas. “El alcalde rechaza el método usado (la demanda ciudadana), pero este es un recurso válido en una democracia”. Agrega que no es utópico esperar que la sentencia aporte soluciones, ya que las propuestas realizadas por los demandantes están basadas en los informes y datos oficiales del municipio, con expectativas realistas.</p>



<p>Reyes también dice que no es posible que en la actualidad solo haya 11 procesos sancionatorios anuales del municipio por temas ambientales. “No le dan prioridad. No hay equipos, no hay personal, no hay capacidad para investigar la contaminación del río de las destilerías, las fábricas, las curtiembres, entre otros. Esos 11 procesos ni siquiera son todos sobre el río”.</p>



<p>Ante ello, la especialista espera que se fortalezcan las capacidades de las plantas de tratamiento y que estas aumenten en la ciudad.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="545" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/08/23135710/IMG-20240816-WA0034-1536x817-1-1024x545.jpg" alt="" class="wp-image-104769" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/08/23135710/IMG-20240816-WA0034-1536x817-1-1024x545.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/08/23135710/IMG-20240816-WA0034-1536x817-1-300x160.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/08/23135710/IMG-20240816-WA0034-1536x817-1-768x409.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/08/23135710/IMG-20240816-WA0034-1536x817-1.jpg 1536w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Así se ve la suciedad del Machángara. Para los demandantes, es urgente limpiarlo. Foto: Cristina Reyes.<br></figcaption></figure>



<p>Ríos, además, señala&nbsp; que la orden del tribunal busca corregir una situación en la que, por décadas, “los municipios no han tomado acciones eficientes para mantener la calidad ecológica, los servicios ecosistémicos y la integridad del río Machángara”. Mientras esperan los detalles del texto final de la sentencia con responsabilidades y plazos asignados a las entidades estatales, los expertos muestran esperanza.</p>



<p>Iza considera que el río puede ser salvado tras la sentencia. “Si hay voluntad política, claro que puede ser recuperado. Tomaría años, pero es posible”. Dice que algunos puntos claves de la decisión de los jueces en responsabilizar al municipio de Quito. Eso, asegura, permitirá asignar labores específicas a distintas entidades, con plazos establecidos para resolver la problemática.</p>



<p><strong>Ríos también tiene una buena expectativa para que se tomen “las acciones para la reparación integral del río”.&nbsp;</strong></p>



<p><em><strong>*Imagen principal:</strong></em>&nbsp;El río Machángara está contaminado pese a ser el cuerpo de agua insignia de Quito. Foto: Cristina Reyes.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/david-tarazona/">David Tarazona</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2024/08/municipalidad-quito-apela-decision-judicial-que-otorgo-derechos-rio-machangara/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Puedes revisarlo aquí.</a></em></p>



<p><em>Si quieres leer más sobre&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/list/pueblos-indigenas/"><em>pueblos indígenas&nbsp;</em></a><em>en Latinoamérica, puedes revisar&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/list/pueblos-indigenas/"><em>nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/"><em>Twitter</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/"><em>Instagram</em></a><em>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Medio ambiente</category>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=104766</guid>
        <pubDate>Fri, 23 Aug 2024 19:00:31 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/08/23135951/IMG-20240816-WA0027.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Municipalidad de Quito apela decisión judicial que otorgó derechos al río Machángara]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>[Infografía] Los cuatro retos de Colombia para conservar sus aguas</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/el-rio/infografia-los-cuatro-retos-colombia-conservar-aguas/</link>
        <description><![CDATA[<p>Para el Día Internacional del Agua, El Río habló con dos expertos para entender cuáles son los desafíos del país a la hora de gestionar sus recursos hídricos y cómo podría solucionarlos. Por: Maria Paula Rubiano – César Andrés Rodríguez Garavito Periodistas Blog El Río Estrés hídrico y escasez económica de agua son términos que [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p class="p1"><span class="s1"><i>Para el Día Internacional del Agua, El Río habló con dos expertos para entender cuáles son los desafíos del país a la hora de gestionar sus recursos hídricos y cómo podría solucionarlos.</i></span></p>
<p><figure id="attachment_61811" aria-describedby="caption-attachment-61811" style="width: 5184px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-61811 size-full" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2018/03/IMG_6716.jpg" alt="img_6716" width="5184" height="3456" /><figcaption id="caption-attachment-61811" class="wp-caption-text"><em>El Páramo de Sumapaz es el páramo más grande del mundo y un ecosistema clave para la sostenibilidad hídrica del país. / Foto: The Nature Conservancy</em></figcaption></figure></p>
<p class="p1"><span id="more-61810"></span></p>
<p class="p1"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-55733" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2017/04/thumbnail_FranjaDejusTNCBlogElRio-03.jpg" alt="banner" width="1280" height="168" /></p>
<p class="p1"><strong>Por: Maria Paula Rubiano – César Andrés Rodríguez Garavito</strong><strong><br />
Periodistas Blog El Río</strong></p>
<p class="p1"><span class="s1">Estrés hídrico y escasez económica de agua son términos que asustan a quien las lea. A pesar de que suenen a algo que solo unos pocos expertos conocen, se refieren a un problema con el que más de un colombiano, sobre todo en el área rural, está familiarizado: la dificultad para acceder al agua en la cantidad y calidad que le permita vivir tranquilamente.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">De acuerdo con el informe “Progreso en Agua Potable, Saneamiento e Higiene: 2017”, lanzado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), solo el 86% de los campesinos colombianos putiene acceso a agua potable. En el campo, todavía el 8% de las personas de nuestro país toma el agua con la que cocinan y consumen a diario de fuentes de agua superficial, sin ningún control ni proceso de limpieza.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Pero el problema no es solo de las áreas rurales. Los datos más recientes del demuestran que hay 318 municipios que están en riesgo de desabastecimiento de agua. De ellos, hay ocho cabeceras municipales con una vulnerabilidad alta, entre ellos, dos capitales: Pasto (Nariño) y Santa Marta (Magdalena). </span></p>
<p class="p1"><span class="s1">¿Cómo es que el país que en algún momento fue el más rico en agua tiene territorios amenazados por la escasez de agua?</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Para responder a la pregunta, y en el marco del <a href="#DiaMundialdelAgua">#DiaMundialdelAgua</a>, El Río habló con Alejandro Calvache,<span class="Apple-converted-space">  </span>coordinador de la estrategia de agua dulce en The Nature Conservancy, y con Tatiana Roa, investigadora de la ong Censat Agua Viva.<img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-61830" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2018/03/FOINRIOBOG-01.jpg" alt="foinriobog-01" width="963" height="7841" /></span></p>
<p class="p1" style="text-align: center;"><strong>Si quiere contactarse con nosotros escríbanos a: blogelrio@gmail.com</strong><br />
<strong>Twitter: @BlogElRio @Pau_erre</strong></p>
]]></content:encoded>
        <author>Blog El Río</author>
                    <category>El Río</category>
                <guid isPermaLink="false">http://blogs.elespectador.com/?p=61810</guid>
        <pubDate>Thu, 22 Mar 2018 16:29:41 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-1-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[[Infografía] Los cuatro retos de Colombia para conservar sus aguas]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Blog El Río</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>[Galería] 15 Asombrosas obras surrealistas que exploran nuestra relación con los ríos</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/el-rio/galeria-15-asombrosas-obras-surrealistas-que-exploran-nuestra-relacion-con-los-rios/</link>
        <description><![CDATA[<p>&#8220;City Is Landing&#8221; &#8211; Jacek Yerka, (2011) Por: César Andrés Rodríguez Periodista Blog El Río El manifiesto clásico del movimiento surrealista estuvo fundamentado, desde sus orígenes, en indagar en lo más profundo del ser humano para comprender al hombre en su totalidad y a su entorno. Las profundas concepciones de artistas como Dalí, Magritte y Bacon, permitieron expandir [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-6041" alt="CityIsLanding Jacek Yerka" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2016/02/CityIsLanding-Jacek-Yerka.jpg" width="1600" height="1080" /><em><strong>&#8220;City Is Landing&#8221; &#8211; </strong></em><a href="http://www.yerkaland.com/">Jacek Yerka</a>, (2011)</p>
<p style="text-align: left">Por: César Andrés Rodríguez<br />
Periodista Blog El Río</p>
<p style="text-align: justify">El manifiesto clásico del movimiento surrealista estuvo fundamentado, desde sus orígenes, en indagar en lo más profundo del ser humano para comprender al hombre en su totalidad y a su entorno. Las profundas concepciones de artistas como <strong>Dalí, Magritte y Bacon,</strong> permitieron expandir la óptica del individuo y su percepción del mundo que lo rodea, tomando como referente fundamental a la naturaleza, el medio ambiente y su relación directa con el desarrollo de la humanidad.<span id="more-6038"></span></p>
<p style="text-align: justify"><strong>&#8220;El</strong> <strong>agua como origen de la vida&#8221;</strong> ha sido uno de los simbolismos más explorados por diversos artistas surrealistas, quienes han buscado, a partir de la concepción de sus obras, trascender el imaginario real de nuestra relación con los ríos y océanos del mundo y redefinirlo por medio del impulso psíquico de lo imaginario y lo irracional. <strong>El dinamismo de los cauces, la mágica atmósfera de las riberas nocturnas, la intervención urbana, la contaminación y la huella de la humanidad sobre los ecosistemas hídricos,</strong> son los imaginarios retratados por algunos surrealistas clásicos y contemporáneos, cuyo objetivo era plasmar en sus obras los designios de los sentimientos más que los de la razón.</p>
<p style="text-align: justify">En ésta oportunidad, <strong>El Río </strong>comparte una selección de <strong>15 fascinantes pinturas surrealistas que permiten repensar nuestra relación con los ríos y el agua en general. </strong>La majestuosidad de los paisajes acuáticos se entremezcla con simbolismos que denuncian la destrucción de la naturaleza en el mundo y develan un panorama sombrío de escenarios apocalípticos y espejismos de un medio ambiente en peligro de extinción.</p>
<p style="text-align: center"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-6062" alt="Red-Rivers-Journey-by-triniSchultz61" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2016/02/Red-Rivers-Journey-by-triniSchultz61.jpg" width="600" height="600" /><br />
<em><strong>&#8220;Red Rivers Journey&#8221; &#8211; </strong></em><a href="https://www.flickr.com/photos/31319275@N06/">Trini Schultz,</a> (2012)</p>
<p style="text-align: center"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-6066" alt="Ocean Sprout-Vladimir Kush" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2016/02/Ocean-Sprout-Vladimir-Kush.jpg" width="2130" height="2500" /><br />
<em><strong>&#8220;Ocean Sprout&#8221; &#8211; </strong></em><a href="http://vladimirkush.com/">Vladimir Kush</a></p>
<p style="text-align: center"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-6057" alt="INK VALLEY (2011) © Jacek YERKA (Artist, Poland). Surreal," src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2016/02/INK-VALLEY-2011-©-Jacek-YERKA-Artist-Poland.-Surreal.jpg" width="564" height="703" /><br />
<em><strong>&#8220;Ink Valley&#8221; &#8211; </strong></em><a href="http://www.yerkaland.com/">Jacek Yerka</a>, (2012)</p>
<p style="text-align: center"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-6064" alt="Painting Pilgrim - Pieter Van Tonder" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2016/02/Painting-Pilgrim-Pieter-Van-Tonder.jpg" width="1200" height="896" /><br />
<em><strong>&#8220;Painting Pilgrim&#8221; &#8211; </strong></em><a href="http://pietervantonder.co.za/">Pieter Van Tonder</a></p>
<p style="text-align: center"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-6061" alt="EclectixJeff Faust - Tutt'Art@" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2016/02/EclectixJeff-Faust-TuttArt@.jpg" width="590" height="460" /><br />
<em><strong>&#8220;Eclectix&#8221; &#8211; </strong></em><a href="http://www.jefffaust.com/index.shtml">Jeff Faust</a></p>
<p style="text-align: center"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-6060" alt="meditation Victor Bregeda" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2016/02/meditation-Victor-Bregeda.jpg" width="669" height="543" /><br />
<em><strong>&#8220;Meditation&#8221; &#8211; </strong></em><a href="http://bregeda.com/">Victor Bregeda</a></p>
<p style="text-align: center"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-6054" alt="LadiesOfTheLakeRobGonsalves" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2016/02/LadiesOfTheLakeRobGonsalves.jpg" width="2000" height="2510" /><br />
<em><strong>&#8220;Ladies of the Lake&#8221; &#8211; </strong></em><a href="https://www.facebook.com/RobGonsalves.Official/">Rob Gonsalves</a>, (1993)</p>
<p style="text-align: center"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-6059" alt="'Lunar morning on the river'. Bregeda Victor" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2016/02/Lunar-morning-on-the-river.-Bregeda-Victor.jpg" width="567" height="780" /><br />
<em><strong>&#8220;Lunar Morning in the River&#8221; &#8211; </strong></em><a href="http://bregeda.com/">Victor Bregeda</a></p>
<p style="text-align: center"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-6053" alt="Patricia Van Lubeck - Tutt'Art@ -  Dreamscapes" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2016/02/Patricia-Van-Lubeck-TuttArt@-Dreamscapes.jpg" width="700" height="468" /><br />
<em><strong>&#8220;Dreamscapes&#8221; &#8211; </strong></em><a href="http://www.vanlubeck.com/">Patricia Van Lubeck</a></p>
<p style="text-align: center"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-6056" alt="CityIsLanding Jacek Yerka" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2016/02/CityIsLanding-Jacek-Yerka1.jpg" width="1600" height="1080" /><br />
<em><strong>&#8220;City Is Landing&#8221; &#8211; </strong></em><span style="text-decoration: underline"><a href="http://www.yerkaland.com/">Jacek Yerka</a></span>, (2011)</p>
<p style="text-align: center"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-6063" alt="renaissance-Pieter Van Tonder" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2016/02/renaissance-Pieter-Van-Tonder.jpg" width="1140" height="900" /><br />
<em><strong>&#8220;Reinassance&#8221; &#8211; </strong></em><a href="http://pietervantonder.co.za/">Pieter Van Tonder</a></p>
<p style="text-align: center"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-6058" alt="Vytautas Laisonas, River flowing through the City" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2016/02/Vytautas-Laisonas-River-flowing-through-the-City.jpg" width="795" height="712" /><br />
<em><strong>&#8220;River Flowing Through the City&#8221; &#8211; </strong></em><a href="http://vytautaslaisonas.com/">Vytautas Laisonas</a></p>
<p style="text-align: center"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-6067" alt="Morning Blossom - Vladimir Kush" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2016/02/Morning-Blossom-Vladimir-Kush.jpg" width="1066" height="1400" /><br />
<em><strong>&#8220;Morning Blossom&#8221; &#8211; </strong></em><a href="http://vladimirkush.com/">Vladimir Kush</a></p>
<p style="text-align: center"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-6065" alt="El Shaddai- pieter Van Tonder" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2016/02/El-Shaddai-pieter-Van-Tonder.jpg" width="832" height="1080" /><em><strong>&#8220;El Shaddai&#8221; &#8211; </strong></em><span style="text-decoration: underline"><a href="http://pietervantonder.co.za/">Pieter Van Tonder</a></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: center"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-6055" alt="WaterDancersRobGOnsalves" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2016/02/WaterDancersRobGOnsalves.jpg" width="1181" height="1771" /><br />
<em><strong>&#8220;Water Dancers&#8221; &#8211; </strong></em><span style="text-decoration: underline"><a href="https://www.facebook.com/RobGonsalves.Official/">Rob Gonsalves</a>,</span> (2012)</p>
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        <author>Blog El Río</author>
                    <category>El Río</category>
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        <pubDate>Thu, 11 Feb 2016 15:05:48 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[[Galería] 15 Asombrosas obras surrealistas que exploran nuestra relación con los ríos]]></media:description>
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