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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Blogs de psicoanálisis | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Yocasta</title>
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        <description><![CDATA[<p>Esta fue la mujer que un día se sorprendió de que el jovenzuelo con el que andaba encamándose no era nada más, ni nada menos, que su propio hijo. Uno de los casos ejemplares de incesto, y aunque ninguno de los dos conociera el cierto vínculo que los unía, motivo por el cual Yocasta terminaría [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p>Esta fue la mujer que un día se sorprendió de que el jovenzuelo con el que andaba encamándose no era nada más, ni nada menos, que su propio hijo. Uno de los casos ejemplares de incesto, y aunque ninguno de los dos conociera el cierto vínculo que los unía, motivo por el cual Yocasta terminaría suicidándose y, avergonzado y sintiéndose maldito, su hijo Edipo se arrancaría los ojos.</p>
<p>Yocasta era según la mitología griega la hija de Meneceo y la hermana de Hipónome y Creonte, así como la esposa de Layo, rey de Tebas, con quien habría contraído nupcias siendo apenas una niña. El destino de su hijo le fue leído por el oráculo cuando éste apenas se encontraba en su vientre. El futuro advertía de un niño que asesinaría a su padre, y por lo cual Layo creyó más conveniente alejarlo de ese destino fatal y apartarlo hacia el interior del bosque. La tarea sería encomendada a Citerón, quien sencillamente dejó a Edipo sobre algún lecho, de donde luego sería rescatado providencialmente por un grupo de pastores, que a su manera recordarán la historia de Moisés salvado de las aguas. Y así como en el relato bíblico, el niño sería presentado a la reina de Corinto, quien se encargaría de adoptarlo y de garantizar para este huérfano el próspero porvenir de un rey.</p>
<p>Sería ella quien lo bautizó Edipo, y quien más tarde abandonó sus dominios para emprender un viaje en el que, predestinado, lo llevaría a un encuentro con su padre. Ambos desconocían quién era realmente el otro, y luego de un desventurado impasse la profecía acabaría por cumplirse, y el hijo terminó dándole muerte al padre.</p>
<p>La historia prosigue cuando es Edipo quien consigue vencer la Esfinge que amenazaba a Tebas, suceso tras el cual la viuda Yocasta volvió a casarse, y aunque su marido fuera su propio hijo. Tuvieron supuestamente cuatro hijos: Ismene, Antígona, y Polinices y Eteocles, quienes no pudieron entenderse como hermanos, pero sí como enemigos, ya que terminaron matándose el uno al otro. Varios autores sugieren sin embargo que estos cuatro hijos serían los que luego tendría Edipo con su esposa Euriganía.</p>
<p>La historia de Yocasta y principalmente la del personaje principal de este relato que es Edipo, figura en una cantidad de escritos de tiempos antiguos, destacándose como el más conocido la tragedia narrada por Sófocles: <em>Edipo rey. </em>Y sería de este mito de donde Freud se valdría para explicar mejor lo que llamaría precisamente <em>El complejo de Edipo. </em></p>
<p>El psicoanálisis pretende revisar el concepto tabú del incesto, considerando que la atracción hacia el sexo opuesto empieza a despertar con la presencia del padre o la madre, y a su vez suele ser común el rechazo y la animadversión hacia la madre en el caso de las mujeres, y así mismo le sucede a los hombres con sus padres. Este complejo ahonda mucho más en esta relación que se crea entre el niño y su madre, y Freud se empeñó en analizarlo con esta misma profundidad.</p>
<p>Y aunque este complejo se refiere tanto para hombres como para mujeres, hacia 1920 Raymond de Saussure acuñó el término <em>Complejo de Yocasta, </em>donde igualmente existe esa relación incestuosa que se manifiesta o se reprime, pero en donde la madre se verá dominante y posesiva y celará a su hijo de todas las formas, mantendrá su control y evitará sobre todo que este se aparte de su lado para entregarle su amor a otra mujer. <em>El complejo de Yocasta</em> suele ser más común en las mujeres que por diversos motivos han tenido que criar solas a sus hijos sin la asistencia, presencia y figura masculina.</p>
<p>Nietzsche también se interesó por el mito y en el <em>Nacimiento de la tragedia, </em>en su capítulo nueve, es Edipo el que encarna la figura de quien se opone y se resiste a la norma y transgrede a la misma naturaleza, Edipo el ser rebelado, y que es gracias a su rebelión que conquista un lugar que le es vedado a los conformes. El filósofo alemán sugiere que será el abandonar la inocencia lo que finalmente acabará confrontándolo a un destino aciago y ominoso.</p>
<p>Edipo pudo haberle consultado al mismísimo Sófocles, o que el autor dejara plasmada en su obra la frase que dio a uno de sus discípulos cuando este le consultó si debía o no casarse: “Hagas lo que hagas te arrepentirás, hijo mío”. De esta forma, pues, Edipo no pudo escapar de su destino fatídico, y en la tragedia se cumple la profecía autorrealizada, esa predicción que, una vez hecha, es en sí el motivante de su realización.</p>
<p>Lo tentador de ver el más allá, conocer el destino y el porvenir, saber qué es lo que se viene, pero no poder evitarlo. La profecía, entonces, se cumplió. Pero el pronóstico no habló sino de un parricidio, sin que hiciera mención de un suicidio, del prohibido incesto y, de paso, omitiera sobre un miserable invidente más en este mundo, alguien que ya no quiso ver después de haberlo visto todo.</p>
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        <author>Milanas Baena</author>
                    <category>Ella es la Historia</category>
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        <pubDate>Fri, 15 Dec 2023 18:51:58 +0000</pubDate>
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        <title>Lolita (1955)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/ella-es-la-historia/lolita-1955/</link>
        <description><![CDATA[<p>Es todavía una niña, pero ya despierta el encanto, la fascinación y el poderío atrayente de toda una mujer. Será la ingenuidad de su mirada pícara, o sus senos ya desarrollados, o tal vez la agudeza de su intelecto, pero todo en ella la hace parecer una mujer íntegra, adulta… Sin embargo no es así, [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p>Es todavía una niña, pero ya despierta el encanto, la fascinación y el poderío atrayente de toda una mujer. Será la ingenuidad de su mirada pícara, o sus senos ya desarrollados, o tal vez la agudeza de su intelecto, pero todo en ella la hace parecer una mujer íntegra, adulta… Sin embargo no es así, y de muchas formas Lolita no dejará tampoco de ser una niñita, y es quizás esta mezcla genuina de inocencia y sensualidad la que enloquece a algunos hombres mayores que no pueden resistirse a su embrujo. Es el caso de Humbert Humbert, seudónimo empleado por un profesor inglés de literatura francesa de 40 años, que desde la prisión redacta sus memorias para explicar cómo fue que llegó a estar en esa cárcel, y antes de morir de una trombosis coronaria le compartirá a su psicólogo John Ray, Jr. aquel escrito que detalla sus tribulaciones y que tituló <em>Lolita o la confesión de un viudo blanco. </em>Humbert alquila una habitación a la viuda Charlotte Haze, quien vive de rentar algunos cuartos disponibles en su casa, y que vela por la crianza de su hija Dolores, una mujercita exultante de gracia y belleza que apenas llega a la edad de los 12 años. Humbert es proclive por naturaleza a desatar una pasión sexual por las menores, una pedofilia a la que no podrá evadirse toda vez conozca a la intrépida y coqueta muchachita que será entonces su perdición, su obsesión y delirio. Tanto es así que el profesor se las arreglará para enamorar a la madre y hasta casarse con ella, únicamente con el afán de permanecer lo más cerca posible de aquello que fuera su verdadero deseo: poseer a Dolores. Durante un paseo de campo Lolita conocerá a Clare Quilty, con quien tendrá su primer encuentro sexual, y que luego reaparecerá en su vida cuando más lo necesite. Al regresar a casa su madre ha muerto, y en adelante será el profesor quien se hará cargo de la menor, emprendiendo un largo peregrinar por distintos rincones de Estados Unidos, pasando las noches en albergues de mala muerte y sin permitirle a la joven la posibilidad de ingresar a una escuela. En una situación de extrema necesidad, Lolita no tendrá más remedio que obedecerle a ese hombre mayor que no sólo parece su padre sino también su amante, como en una especie de relación incestuosa de la que no puede escapar. Durante dos años Humbert mantendrá un vínculo emocional con su Lolita, y así también llevarán una intensa vida sexual a la que Lolita no encuentra cómo negársele. Cada vez que ella intenta dejar a Humbert, éste la amenaza con enviarla a una correccional en donde según él pasará hasta el último de sus días. Finalmente Clare Quilty regresará para ayudarla a escapar, y juntos se mudarán a Alaska, para establecerse en una nueva vida donde nadie conozca de su pasado. La joven Dolores comienza a trabajar como mesera de un restaurante, y es allí en donde conoce a quien se convertirá en su esposo, el señor Richard Schiller. A sus 17 años Lolita tendrá un reencuentro con Humbert. Éste venía buscándola desde hacía un tiempo porque tenía planes de recuperarla en su vida, reiniciar su aventura de amor, pero ella se encuentra embarazada y lo que menos le interesa es volver a su vida pasada al lado de ese hombre. Humbert desea saber de todas formas quién fue la persona con la que huyó años atrás, y Lolita no tiene reparos en afirmarle que en efecto se trató de Clare Quilty. Cegado por los celos, Humbert asesina al amante de su idílica musa, y es así como acabará confinado tras las rejas. La historia de Lolita acabará en tragedia cuando ésta dé a luz un niño que no pudo alumbrar, el día en que celebramos la Navidad, y unas horas después también a ella se le apagará la vida. Para 1953, tras cinco años de estar escribiendo las desventuras de la joven seductora, Vladimir Nabokov presentó su novela bajo un seudónimo, pero sus manuscritos serían rechazados una y otra vez. Después de varias negativas el autor consigue que en 1955 una casa editorial parisina de literatura erótica le publicara su novela. La editorial tenía una reputación de publicar contenidos pornográficos, y la novela <em>Lolita </em>sería calificada como la relación sexual de un “depravado” con su hijastra. El mismo Nabokov describe a su personaje principal como “una persona odiosa”. El nombre del autor apareció en la portada, y el libro contaría con la censura de ingleses y franceses que prohibieron su difusión y venta. Para 1958 aparece por primera vez en Estados Unidos, y nueve años más tarde el propio autor traduce su obra al ruso para publicarla en el idioma de su país de origen. Nacionalizado estadounidense, Nabokov describió una trama que para muchos se trata de una obra maestra de la literatura universal contemporánea, atreviéndose a encarnar el romanticismo y el erotismo en medio de una relación pecaminosa, indagando en los valores morales de la sociedad y en las patologías humanas de todos los tiempos. A pesar de que <em>Lolita </em>es su obra más conocida, Nabokov publicó diecinueve novelas, en las cuales seis de ellas tendrán cierta relación con el asunto de la sexualidad manifestada a temprana edad. Podría ser que esta historia de Dolores Haze se vio influenciada por el secuestro de una niña de unos 11 años, de la cual el escritor habría tenido noticia; un hombre de mediana edad que se enamoró de esta niña hasta el punto de llegar a secuestrarla. Fuera como sea, Lolita empezaría a tomar protagonismo en la cultura universal como aquella niña imposible de evadir. En 1962 la novela fue adaptada al cine por el propio Nabokov, y su realizador Stanley Kubrick tendría que rodar su película eligiendo a una niña un poco mayor que la sugerida por el libro, evitando así los esperados escándalos. Así mismo fue y sigue siendo escandalosa la novela de este autor, que por medio de las palabras construyó un personaje que existe en cada sitio, una niña que, sin dejar de serlo, cuenta desde su adolescencia con las facultades propias de una mujer letal.</p>
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        <author>Milanas Baena</author>
                    <category>Ella es la Historia</category>
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        <pubDate>Fri, 16 Jul 2021 08:03:00 +0000</pubDate>
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