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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Sun, 05 Apr 2026 16:43:54 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Blogs de primates | Blogs El Espectador</title>
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        <title>La ganadería y la palma africana amenazan al zocay, el mono de manos blancas símbolo del Meta</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/la-ganaderia-y-la-palma-africana-amenazan-al-zocay-el-mono-de-manos-blancas-simbolo-del-meta/</link>
        <description><![CDATA[<p>La primera vez que la bióloga Martha Ortiz vio de frente a los&nbsp;monos zocay (plecturocebus ornatus)&nbsp;fue en el barrio La Madrid, de Villavicencio, capital del departamento del Meta. Aunque conocía a la especie por registros y reportes, la experiencia de verlo directamente le resultó reveladora: “Es muy bonito y llama la atención verlo en su [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Se trata de una especie endémica de la Orinoquía colombiana, que enfrenta la pérdida acelerada de su hábitat y por ello pidieron cambiar su clasificación de Vulnerable a En peligro en la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).</em></li>



<li><em>Investigadoras y ambientalistas lideran proyectos de monitoreo y conservación para garantizar la supervivencia de la especie en áreas fragmentadas por la expansión agropecuaria y cultivos de ciclo corto, como la palma africana.</em></li>



<li><em>Las principales amenazas identificadas son el aislamiento de las poblaciones y la disminución de corredores biológicos causados por la deforestación.</em></li>



<li><em>Comunidades de municipios como San Martín de los Llanos, Vista Hermosa y Villavicencio, en el departamento del Meta, participan en iniciativas de educación ambiental y restauración para proteger al primate y los ecosistemas que habita.</em></li>
</ul>



<p>La primera vez que la bióloga Martha Ortiz vio de frente a los&nbsp;<strong>monos zocay (<em>plecturocebus ornatus</em>)</strong>&nbsp;fue en el barrio La Madrid, de Villavicencio, capital del departamento del Meta. Aunque conocía a la especie por registros y reportes, la experiencia de verlo directamente le resultó reveladora: “Es muy bonito y llama la atención verlo en su entorno”. Desde entonces tuvo otros encuentros, como cuando en medio de un recorrido para buscar nidos de un mono nocturno lo detectó en el borde de un callejón, casi posando con naturalidad para un grupo de personas, a pesar de que es una especie que naturalmente evitaría la cercanía con los humanos.</p>



<p><strong>El conocimiento sobre el estado genético y poblacional de este primate es escaso,</strong>&nbsp;debido, según asegura Ortiz, a las restricciones para tomar muestras biológicas. “Estamos en la base del conocimiento, tanto que apenas estamos definiendo su distribución real y su área de ocupación”, explica. Actualmente, el mono zocay&nbsp;<a href="https://www.iucnredlist.org/species/39928/17974735" target="_blank" rel="noreferrer noopener">está clasificado como Vulnerable</a>&nbsp;en la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), pero ya fue solicitado cambiar la catalogación por En Peligro.</p>



<p><strong>Leer más |<a href="https://es.mongabay.com/2025/11/tres-nuevas-ranas-endemicas-revelan-biodiversidad-norte-peruano/">&nbsp;Tres nuevas ranas endémicas revelan una biodiversidad oculta en el norte peruano</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267551"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/10223618/Foto-1-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-267551" /><figcaption class="wp-element-caption">Mono Zocay. Foto: cortesía Nathaly Rojas</figcaption></figure>



<p>El mono zocay es endémico de la zona de transición entre el piedemonte de la cordillera oriental y los Llanos Orientales y ha sido reportado principalmente en el departamento del Meta; en áreas clave para la agricultura y la ganadería, como el municipio de San Martín de los Llanos; en bosques de galería, ronda de ríos y caños y selvas húmedas. En su mayoría, se trata de ecosistemas fragmentados que obligan al animal a&nbsp;<strong>recorrer distancias cada vez más largas</strong>&nbsp;entre parches de bosque, una situación que compromete su supervivencia y las de otras especies que dependen de la conectividad forestal.</p>



<p>Se alimenta de frutos, flores e insectos y se desplaza sin tocar el suelo. Sin embargo, se volvió común encontrarlo en áreas urbanas, lo que aumenta su vulnerabilidad. La&nbsp;<strong>expansión agropecuaria y urbana, la deforestación y la pérdida de bosques</strong>&nbsp;se han convertido en sus mayores amenazas y podrían llevar a su desaparición. Esta es la conclusión de un estudio titulado&nbsp;<a href="https://revistasojs.ucaldas.edu.co/index.php/boletincientifico/article/view/10361/7880" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Modelo matemático de la presencia del mono Zocay (Plecturocebus ornatus</em>&nbsp;(Gray, 1866))<em>&nbsp;en un paisaje agropecuario</em></a>, realizado por las profesoras de la Universidad de los Llanos, Martha Ortiz, Liliana Ladino y Sara Guerrero, que se publicó en el Boletín Científico Centro de Museos – Museo de Historia Nacional de la Universidad de Caldas.</p>



<p>El estudio evidencia, a partir de predicciones matemáticas en tres escenarios diferentes con niveles base, intermedio y de alta deforestación, que la persistencia del&nbsp;<em>Plecturocebus ornatus</em>&nbsp;es baja por el efecto de la&nbsp;<strong>pérdida de hábitat disponible</strong>, por lo que podría desaparecer si el paisaje agropecuario se mantiene.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267562"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/10223814/Zocay-Silvestre.jpg" alt="Monos Zocay. Foto: cortesía Nathaly Rojas" class="wp-image-267562" /><figcaption class="wp-element-caption">Monos Zocay. Foto: cortesía Nathaly Rojas</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Matemáticas reveladoras</h2>



<p>La profesora Martha Ortiz, con botas pantaneras, aretes dorados en forma de monos tití y una camiseta con el zocay estampado, explica que la estructura social del animal funciona a partir de familias: “Siempre vamos a encontrar la pareja y las crías en diferente nivel de desarrollo y, cuando ellas ya están juveniles y aptas para ser separadas del grupo, se tienden a dispersar y los elementos de conectividad les ayudan en ese proceso”.</p>



<p>La<strong>&nbsp;modelación matemática</strong>, aunque poco común en investigaciones de campo sobre fauna en Colombia, según la investigadora, ha demostrado ser una herramienta útil para evaluar la conservación de especies como el&nbsp;<em>Plecturocebus ornatus</em>. En el caso de este primate, el modelo se construyó a partir de tasas de cambio derivadas de datos concretos y se basó en ecuaciones diferenciales que integran información sobre la transformación de coberturas boscosas, la calidad de los fragmentos y su conectividad. “Lo que se representa es cómo podría mantenerse o perderse la supervivencia de la especie si cambian parámetros clave del hábitat”, explica la profesora.</p>



<p>El ejercicio permite&nbsp;<strong>simular escenarios</strong>: desde una conectividad funcional entre parches de bosque, que favorecería su permanencia, hasta una pérdida total de conexión o degradación de los fragmentos, que inevitablemente conduciría a la&nbsp;<strong>desaparición de la especie</strong>.</p>



<p>Este enfoque, usado también en otros primates y especies hermanas, ofrece una proyección clara de cómo las&nbsp;<strong>decisiones sobre el uso del suelo</strong>&nbsp;pueden determinar el futuro del mono zocay en el piedemonte del departamento del Meta.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267547"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/10223534/Foto-7-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-267547" /><figcaption class="wp-element-caption">El municipio de Vista Hermosa, Meta, cuenta con un 52 % de su territorio dentro del Parque Nacional Natural Sierra de la Macarena. Foto: Simón Zapata Alzate</figcaption></figure>



<p>El modelo mostró que bajo condiciones actuales, o incluso con mejoras intermedias, la especie no lograría sostenerse a largo plazo. Solo el escenario de conservación plena, con más superficie boscosa y una red de<strong>&nbsp;fragmentos bien conectados</strong>, permitiría su permanencia.</p>



<p>El estudio también subraya la vulnerabilidad del&nbsp;<em>Plecturocebus ornatus</em>&nbsp;frente a la fragmentación: aunque aprovecha los bordes de los bosques para alimentarse, necesita internarse en zonas más protegidas para evitar depredadores domésticos,<strong>&nbsp;incendios</strong>&nbsp;y enfermedades transmitidas por fauna feral o humana. Esta dependencia del borde, lejos de ser una ventaja, incrementa sus riesgos y refuerza la urgencia de conservar bosques completos y saludables.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Proyecto Zocay, en San Martín de los Llanos</h2>



<p>El municipio de San Martín de los Llanos, uno de los municipios más antiguos y extensos del Meta, fue el escenario escogido para este modelo matemático. Allí también se realizó uno de los pocos&nbsp;<a href="https://static1.1.sqspcdn.com/static/f/1200343/28681068/1738591748770/PC38_Quintero-Tapia_Carretero-Pinzon_diet_ornate_titi.pdf?token=LH39mY60nVui1AvfkMQS%2FuY4gL4%3D" target="_blank" rel="noreferrer noopener">estudios</a>&nbsp;que se conocen sobre el mono zocay, realizado por la primatóloga Xyomara Carretero, que sirvió como referencia para las autoras de la investigación.</p>



<p>En 2004, Carretero recibió una invitación para realizar una investigación e identificar las especies y número de primates que habitaban una finca en el municipio de San Martín de los Llanos. Lo que iba a ser un trabajo de seis meses se transformó en el núcleo del Proyecto Zocay, que hoy cumple dos décadas. “Yo vengo trabajando con primates hace 30 años, inicialmente con titíes, pero este proyecto nació casi por accidente”, recuerda. Con el tiempo, algunos finqueros se sumaron y el seguimiento incluyó al&nbsp;<em>Plecturocebus ornatus</em>.</p>



<p>Recuerda que lo había visto por primera vez en La Macarena, Meta, mientras cruzaba una quebrada cubierta de bejucos y vegetación espesa. En esa región, ubicada aproximadamente a 10 horas por tierra desde Villavicencio y que cuenta con tres parques nacionales naturales, se les conoce como&nbsp;<strong>risoteros</strong>: “Vi un par, chiquitos, peluditos, con la carita oscura, la mancha blanca en la frente y las manitas blancas, gritándome porque me habían visto”. Ese encuentro marcó el inicio de una relación de observación cercana.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267566"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/10223925/WhatsApp-Image-2025-12-10-at-5.36.31-PM-1.jpeg" alt="" class="wp-image-267566" /><figcaption class="wp-element-caption">En su hábitat natural, los monos zocay suelen vivir hasta 12 años. Foto: cortesía Nathaly Rojas</figcaption></figure>



<p>Con el tiempo, Carretero descubrió detalles de su comportamiento que la cautivaron, como la forma en que descansan juntos o la energía con la que vocalizan. “<strong>Es un comportamiento muy bonito</strong>, sobre todo cuando gritan en la mañana y los dos adultos se enrollan la cola”, dice, describiendo esos llamados que resuenan entre los árboles y que son parte de su dinámica social y territorial.</p>



<p>Tras 20 años de observaciones, la científica asegura que en una zona específica de San Martín de Los Llanos, las poblaciones de primates se han mantenido estables. El motivo, explica, es que la cobertura boscosa no ha sufrido cambios drásticos y aún persisten elementos clave como las&nbsp;<strong>cercas vivas</strong>: “Son herramientas a nivel de paisaje que ayudan mucho. Los zocay las usan para moverse entre fragmentos, buscar alimento e incluso descansar durante el día”, afirma. Esta conectividad entre parches de bosque ha permitido que, en un contexto de&nbsp;<strong>ganadería extensiva</strong>, la fauna encuentre rutas y refugio para sobrevivir.</p>



<p>“Lo que uno hace es seguir a los animales todos los días, desde que amanece hasta que anochece”, explica la primatóloga sobre los estudios que buscan características de tipo comportamental y ecológico. “Con el método focal obtenemos datos muy detallados sobre un solo animal; con el barrido, sobre la dinámica del grupo”. Con ambos métodos se responden preguntas sobre alimentación, patrones de actividad y diferencias entre edades o sexos.</p>



<p>Para estimar su distribución, también recurre a entrevistas informales con habitantes de cada región y a la&nbsp;<strong>técnica de playback</strong>, que reproduce vocalizaciones para provocar respuestas que permiten ubicar a los primates e identificar su edad. El estudio de densidades poblacionales se realiza mediante recorridos por trochas o caminos establecidos en los fragmentos de bosque, registrando cada avistamiento con datos como el número de individuos, altura, hora y coordenadas GPS. “Suelo combinar técnicas de observación con análisis de paisaje para entender cómo el tamaño y la cobertura de los bosques influyen en la presencia del zocay”, señala Carretero.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/short-article/2025/12/comunidades-indigenas-salvan-palkachupa-extincion-bolivia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">¿Cómo lograron las comunidades indígenas salvar a la palkachupa de la extinción en Bolivia?</a></strong></p>



<p>Para estimar su distribución, también recurre a entrevistas informales con habitantes de cada región y a la técnica de playback, que reproduce vocalizaciones para provocar respuestas que permiten ubicar a los primates e identificar su edad. Esta visión integral le ha permitido reunir información clave sobre la ecología y las necesidades de conservación de la especie y sus amenazas, llegando a la conclusión de que por la reducción de su hábitat puede darse una disminución del 50 % de la población en los próximos 24 años, por lo cual solicitó a la UICN cambiar la catalogación del zocay de Vulnerable a En Peligro.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267549"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/10223552/Foto-4-1200x800.jpg" alt="" class="wp-image-267549" /><figcaption class="wp-element-caption">Los murales donde se representan a los monos zocay reflejan la importancia de cuidar esta especie para conservar el ambiente y el territorio. Foto: cortesía Nathaly Rojas</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Las manos que intentan conservar al mono zocay</h2>



<p>La ambientalista Nathaly Rojas ha trabajado de manera articulada con las profesoras Ortiz, Carretero y una red de organizaciones y fundaciones dedicadas a la conservación. Su interés por el&nbsp;<em>Plecturocebus ornatus</em>&nbsp;comenzó en 2015 cuando hacía parte de la Fundación William Barrios y recorrió barrios, zonas periurbanas y áreas rurales de Villavicencio para trazar el mapa vivo del primate.</p>



<p>Documentó más de 60 sitios donde el primate está presente en la capital del Meta, revelando su&nbsp;<strong>capacidad para adaptarse</strong>&nbsp;tanto a ecosistemas naturales como a entornos en transición entre lo urbano y lo rural. Además, cultivos de ciclo corto como la&nbsp;<strong>palma africana</strong>&nbsp;se han expandido por la región, y Rojas coincide con el estudio de las profesoras de la Universidad de los Llanos en que esto puede ser una amenaza para la especie.</p>



<p>La&nbsp;<strong>urbanización</strong>, otra de las amenazas, avanza hacia la cordillera rompiendo fronteras naturales y afectando directamente a la especie, según Rojas. Este proceso no solo compromete la permanencia del&nbsp;<em>Plecturocebus ornatus</em>, sino que también incide en servicios ecosistémicos clave, como la provisión de agua para las comunidades humanas.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267548"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/10223548/Foto-6-scaled-e1765488580526.jpg" alt="" class="wp-image-267548" /><figcaption class="wp-element-caption">Artesanías que hacen alusión al mono zocay en Vista Hermosa, Meta. Foto: Simón Zapata Alzate</figcaption></figure>



<p>Municipios como Villavicencio, Acacías, Restrepo y Cumaral evidencian cómo la expansión urbana presiona tanto a la biodiversidad como a los recursos hídricos, mostrando la conexión entre la conservación del primate y la calidad de vida de las personas.</p>



<p>Debido a esto, Rojas participó en la creación del&nbsp;<a href="https://www.researchgate.net/publication/382049893_Documento_de_soporte_tecnico_SIMAP_de_Villavicencio_FINAL" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Sistema Municipal de Áreas Protegidas de Villavicencio</a>, una herramienta clave para conservar especies emblemáticas del territorio. “Entre los objetos de conservación está el zocay y además el sistema fue diseñado para generar corredores biológicos que restauren las conexiones perdidas entre ecosistemas por la deforestación y las actividades agropecuarias”, enfatiza. La imagen del mono zocay incluso es usada en logos institucionales de entidades como la Secretaría de Ambiente del Meta.</p>



<p>Otra de las iniciativas que busca la conservación del&nbsp;<em>Plecturocebus ornatus</em>&nbsp;es la Fundación Manos Blancas por los Monos. Miguel Garzón, uno de los integrantes, recuerda que el nombre surgió precisamente porque este primate tiene las manos blancas. Desde hace cinco años hacen avistamiento, observación, actividades con niños, niñas y adolescentes que viven dentro de áreas como el complejo de humedales&nbsp;<a href="https://www.facebook.com/watch/?v=1789516511592885" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Kirpas-Pinilla-La Cuerera</a>&nbsp;en la ciudad de Villavicencio.</p>



<p>“Se les enseña las características del mono, la importancia que tiene en el ecosistema y lo que no debemos hacer para continuar con su conservación, sobre todo enfocándonos en que&nbsp;<strong>no hay que proveerles alimento</strong>&nbsp;debido a que se vuelven dependientes y les cambiaríamos la dieta”, cuenta Garzón.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267550"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/10223607/Foto-3--scaled.jpg" alt="" class="wp-image-267550" /><figcaption class="wp-element-caption">Actividades con niños, niñas y adolescentes en pro de la conservación del mono zocay y de la naturaleza. Foto: cortesía Nathaly Rojas</figcaption></figure>



<p>En el sur del departamento del Meta, en el municipio de&nbsp;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=ibB7pUWrQOM" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Vista Hermosa</a>, también conservan al mono zocay mediante el Macroproyecto Rutas del Zocay. A más de tres horas de distancia de Villavicencio, se encuentra este pueblo que le hace honor a su nombre. Desde el casco urbano del municipio se puede observar el Parque Nacional Natural Sierra de La Macarena y el río Güejar, que pasa muy cerca y es de gran importancia para la región.</p>



<p>El rector de la Institución Educativa Gabriela Mistral, del Centro Poblado Piñalito, Nestor Javier Martínez, explica detalladamente que “es un proyecto ambiental y turístico que tiene tres líneas: emprendimiento, empleabilidad y educación”. Han pintado murales del zocay en las paredes de sus casas, aprenden a conservarlo e indagan sobre su alimentación y comportamiento, de manera similar a las científicas expertas: observándolo.</p>



<p>Martínez coincide en que entre las principales amenazas a las que está expuesto el zocay es “que se le acaben el hábitat, los árboles, las fuentes hídricas». «Por eso -dice- tratamos de conservar el ambiente, para que la especie se mantenga”. Reconoce que esta especie es protagonista, debido a la cercanía de las personas con él y su carisma, pero su conservación también permite proteger a otras especies como&nbsp;<strong>loros, guacamayas y mariposas</strong>.</p>



<p>En la tienda de artesanías de Vista Hermosa, hay diferentes manualidades que cuentan con la figura del mono: vasos, llaveros, imanes para la nevera, cuadros, aretes. En algunas calles de Villavicencio aparece el primate pintado por un graffitero que decidió apropiarse del animal como su firma identitaria.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267606"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/11213629/Artesanias.jpg" alt="" class="wp-image-267606" /><figcaption class="wp-element-caption">Artesanías del mono zocay que se producen y venden en el municipio de Vista Hermosa, en el Meta, Colombia. Fotos: Simón Zapata</figcaption></figure>



<p>El zocay no solo despierta interés científico, también cautiva a las comunidades por su carisma, dice Ortiz. En la vereda El Cairo de Villavicencio, el colegio Los Ocopos incorporó a una familia de estos primates en su proyecto ambiental escolar: diseñaron un sendero interpretativo en su campus, incluyeron su figura en murales y formaron a estudiantes mayores como&nbsp;<strong>guías ambientales</strong>.</p>



<p>Los datos revelados por los estudios son contundentes, especialmente en el que se utiliza la modelación matemática. Aunque se intente conservar, si no se realizan acciones concretas en toda su área de distribución del departamento del Meta, podría desaparecer.</p>



<h3 class="wp-block-heading">Referencia:</h3>



<p><em>Ladino-Martínez, L. M., Guerrero, S. C. y Ortiz-Moreno, M.L.(2024). Un modelo matemático de la presencia del mono Zocay (Plecturocebus ornatus) en un paisaje agropecuario. Bol. Cient. Mus. Hist. Nat. Univ. Caldas, 28(2), 103-127. https://doi.org/10.17151/bccm.2024.28.2.6bol.cient.mus.hist.nat. 28(2), julio-diciembre, 2024. 103-127. ISSN: 0123-3068 (Impreso) ISSN: 2462-8190 (En línea) *FR: 22-X-2024. FA: 17-III-2025.BOLETÍN CIENTÍFICOCENTRO DE MUSEOSMUSEO DE HISTORIA NATURAL</em></p>



<p><em><strong>Imagen principal:</strong> familia de monos zocay. <strong>Foto:</strong> cortesía Nathaly Rojas</em>.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/simon-zapata-alzate/">Simón Zapata Alzate</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2025/12/ganaderia-palma-africana-amenazan-mono-zocay-colombia/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=123679</guid>
        <pubDate>Thu, 18 Dec 2025 14:35:30 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Día Internacional de los Primates: esfuerzos científicos que empoderan a comunidades en Sudamérica para conservar especies y sus ecosistemas</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/dia-internacional-de-los-primates-esfuerzos-cientificos-que-empoderan-a-comunidades-en-sudamerica-para-conservar-especies-y-sus-ecosistemas/</link>
        <description><![CDATA[<p>Latinoamérica es el hogar de 217 variedades de primates, pero del total de especies cerca del 42 % se encuentra amenazado, de acuerdo con la&nbsp;Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN). La&nbsp;deforestación, la caza y el tráfico ilegal han orillado cada vez más a especies a la extinción. Sin embargo, existen esfuerzos a [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Ante la pérdida de hábitats y el tráfico de fauna, diferentes esfuerzos entre científicos y comunidades buscan la protección de especies de primates y sus ecosistemas.</em></li>



<li><em>La Reserva Tesoro Escondido, en el Chocó ecuatoriano, capacita a actores locales como parabiólogos que inciden en las comunidades para la investigación y protección del mono araña.</em></li>



<li><em>Especialistas en genética forense de Colombia y Argentina cuentan cómo trabajan con autoridades y centros de rescate para que los primates víctimas del tráfico de especies logran reintroducirse a sus hábitats.</em></li>



<li><em>En el norte de la región amazónica de Perú, comunidades indígenas Awajún administran más de 80 000 hectáreas de bosque y selva amazónica, donde buscan no solo proteger a los primates sino mantener su modo tradicional de vida de forma sustentable.</em></li>
</ul>



<p>Latinoamérica es el hogar de 217 variedades de primates, pero del total de especies cerca del 42 % se encuentra amenazado, de acuerdo con la&nbsp;<a href="http://www.primate-sg.org/red_list_threat_status/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN)</a>. La&nbsp;<strong>deforestación, la caza y el tráfico ilega</strong>l han orillado cada vez más a especies a la extinción. Sin embargo, existen esfuerzos a lo largo del continente que buscan su preservación.</p>



<p><strong>Leer más |</strong>&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2024/09/esperanza-para-primates-proyectos-innovadores-para-salvar-la-especie/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Esperanza para los primates: proyectos innovadores para salvar a la especie</a></p>



<p>Este&nbsp;<strong>Día Internacional de los Primates</strong>,&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;reúne tres experiencias que destacan la importancia de la&nbsp;<strong>colaboración entre científicos y comunidades</strong>&nbsp;para proteger a estos animales y sus hábitats.</p>



<p>Desde el Chocó ecuatoriano, pasando por las comunidades indígenas Awajún en Perú y hasta laboratorios de Universidades en Colombia y centros de rescate en Misiones, Argentina, científicos cuentan sus experiencias de colaboración y aprendizaje con actores locales para la conservación de los primates latinoamericanos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_264478"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/30065749/dia-internacional-primates-cientificos-comunidades-sudamerica-9-768x512.jpg" alt="Mono araña con su cría en árbol " class="wp-image-264478" /><figcaption class="wp-element-caption">Los proyectos de la Reserva Tesoro Escondido trabajan en la investigación y conservación del mono araña de cabeza café. Foto: cortesía Jonas Paurell</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Parabiólogas del Chocó, agentes de cambio en Ecuador</strong></h2>



<p>Para cuidar a una especie, primero hay que saber que está allí. Con esa idea nació un esfuerzo comunitario en las tierras bajas del Chocó ecuatoriano, en la provincia de Esmeraldas, para proteger al&nbsp;<strong>mono araña de cabeza café</strong>&nbsp;<em>(Ateles fusciceps fusciceps).</em></p>



<p>Así es como Citlalli Morelos Juárez, bióloga y directora de la fundación&nbsp;<strong>Reserva Tesoro Escondido</strong>, explica el inicio del programa de parabiólogos, personas de las comunidades locales entrenadas para tareas de investigación.</p>



<p>“En 2012 no se sabía mucho de la población, no se sabía que todavía se les cazaba, que se les tenía de mascota”, explica la investigadora a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<p>Con esta forma de colaboración, Morelos señala que&nbsp;<strong>las personas parabiólogas se convierten en los mensajeros de la conservación</strong>, pues al ser cercanas a la comunidad se encargan de transmitir información importante, como el papel clave que tienen los monos araña para la conservación del bosque o por qué no deben ser utilizados como mascotas.</p>



<p>“Este modelo ha hecho que las comunidades locales los conozcan, saben quiénes son los monos araña, los peligros que enfrentan, que son los jardineros del bosque que dispersan las semillas”, sostiene.</p>



<p>La bióloga especializada en conservación de primates afirma que el programa nació con el objetivo de empoderar a las comunidades locales y cerrar la brecha que hay con el trabajo académico, especialmente en esta región de bosque lluvioso, una de las más biodiversas del mundo, y también de las más amenazadas. De las 22 especies de primates reconocidas en Ecuador, todas están bajo algún nivel de amenaza.</p>



<p>“<strong>El parabiólogo es quien cierra la brecha. Son agentes de cambio en sus comunidades</strong>. Muchos de ellos pasaban mucho tiempo en el bosque, sabían el tema de la dieta [de los monos] y tienen un conocimiento profundo de los árboles de la zona”, dice la investigadora tras casi 11 años de trabajo con este programa que ha empezado también a capacitar a mujeres rurales.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_264477"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/30065743/dia-internacional-primates-cientificos-comunidades-sudamerica-10-768x512.jpg" alt="Personas en la selva observando con binoculares" class="wp-image-264477" /><figcaption class="wp-element-caption">Parabiólogos de la Reserva Tesoro Escondido, en el Chocó ecuatoriano. Foto: cortesía Reserva Tesoro Escondido</figcaption></figure>



<p>En un área de trabajo dominada tradicionalmente por hombres, Morelos destaca el trabajo de las parabiólogas en la región, pues enfrentan retos adicionales.</p>



<p>“Después de 10 años, inspiran a la nueva generación.&nbsp;<strong>Las niñas</strong>&nbsp;que tenemos en los clubes ambientales<strong>&nbsp;ven a nuestras parabiólogas como modelos a seguir</strong>, son sus vecinas, tías, familiares. Esto ha generado un cambio en las comunidades”, señala la especialista.</p>



<p>Además del programa de parabiólogos, la reserva cuenta con un proyecto de educación ambiental para siete comunidades de la región de forma permanente, y otro de fortalecimiento comunitario para el desarrollo de actividades como la meliponicultura, agroecología o restauración del ecosistema.</p>



<p>Si bien los proyectos de la Reserva Tesoro Escondido han logrado estimar una población de<strong>&nbsp;120 monos araña en la zona,</strong>&nbsp;Morelos advierte que las amenazas para la especie continúan.</p>



<p>“La deforestación por la tala industrial sigue. Esto daña las poblaciones de los monos araña, se concentran más en las zonas que quedan de bosque. Sigue habiendo el mismo número [de monos], pero alrededor de nosotros está desapareciendo el bosque”, destaca, y agrega que la provincia de Esmeraldas requiere mayores esfuerzos para controlar la deforestación.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_264476"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/30065741/dia-internacional-primates-cientificos-comunidades-sudamerica-11-768x512.jpeg" alt="Mapa de la ubicación de la Reserva Tesoro Escondido" class="wp-image-264476" /><figcaption class="wp-element-caption">La Reserva Tesoro Escondido, en la provincia de Esmeraldas, en Ecuador, está rodeada de áreas protegidas, pero también de zonas deforestadas desde 1990 (en amarillo). Foto: cortesía Reserva Tesoro Escondido</figcaption></figure>



<p>Destaca que la&nbsp;<strong>expansión de la frontera agrícola, los monocultivos o los cultivos de balsa</strong>&nbsp;también están contribuyendo a la pérdida de los bosques primarios en la región.</p>



<p>Morelos sostiene que a nivel local seguirá siendo clave el trabajo con las comunidades para mantener la conservación de las especies, por lo que planean extender los proyectos de educación ambiental y fortalecimiento comunitario.</p>



<p>“Creemos que los proyectos científicos siempre tienen el componente de capacitar, empoderar a las comunidades. Esto toma más tiempo y dinero, pero a largo plazo va a sostener la conservación”, advierte.</p>



<p><strong>Leer más |</strong>&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2022/02/la-lucha-por-rescatar-a-los-primates-del-trafico-ilegal-en-colombia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Volver al bosque: la lucha por rescatar a los primates del tráfico ilegal en Colombia</a></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_264483"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/30065815/dia-internacional-primates-cientificos-comunidades-sudamerica-7-768x512.jpg" alt="Mono araña de cabeza café en ramas" class="wp-image-264483" /><figcaption class="wp-element-caption">La Reserva Tesoro Escondido estima una población de 120 monos araña en la zona. Foto: cortesía Jonas Paurell</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Colombia y Argentina: información genética, clave contra el tráfico de primates</strong></h2>



<p>¿Cómo podría ayudar la ciencia a un mono víctima del tráfico ilegal a regresar a su hogar? Para científicas como Luciana Oklander, presidenta de la<strong>&nbsp;Sociedad Latinoamericana de Primatología (SLAPrim)</strong>, la genética es clave para ayudar a las especies que viven esta situación.</p>



<p>Entre los grandes aportes que hace esta disciplina, está el poder distinguir especies aparentemente similares, así como guiar los programas de reintroducción o de reproducción. Sin embargo, la especialista destaca una poco conocida:&nbsp;<strong>la genética forense</strong>, la cual desarrolla análisis que permiten saber el origen de los animales.</p>



<p>“Si conocemos la genética de esos animales, podemos saber cuál es el [lugar de] origen, le llamamos&nbsp;<em>hot spot</em>&nbsp;o puntos calientes a donde va la gente y retira a los animales del monte. Estos análisis genéticos permiten saber de qué especie era el animal, si ya no está vivo. Si son animales de decomiso se puede saber de qué zona son”, explica Oklander, quien trabaja en un centro de rescate en la provincia de Misiones, en Argentina.</p>



<p>La investigadora cuenta a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;que ha trabajado principalmente en el<strong>&nbsp;mapa genético de los monos aulladores</strong>&nbsp;<em>(Alouatta caraya</em>), una de las especies más traficadas en Argentina y que se encuentra presente en las provincias de Misiones, Corrientes, Chaco, Formosa y norte de Santa Fe.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_264474"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/30065736/dia-internacional-primates-cientificos-comunidades-sudamerica-13-768x512.jpeg" alt="Científica en laboratorio" class="wp-image-264474" /><figcaption class="wp-element-caption">Luciana Oklander es especialista en genética y primates en Argentina. Foto: cortesía NPC Argentina</figcaption></figure>



<p><strong>Este mapa genético</strong>, explica Oklander,&nbsp;<strong>funciona como una paleta de colores</strong>, que de acuerdo con la información genética de cada primate puede determinar a qué lugar pertenece.</p>



<p>“Cuando recibimos un animal de decomiso, le hacemos un análisis genético con una muestra de sangre o saliva. Vemos de qué color es su genética, sabemos a dónde pertenece porque tenemos el mapa base”, sostiene.</p>



<p>Este esfuerzo científico también se hace en Colombia, donde el uso de estos mapas genéticos ha brindado información importante a las autoridades ambientales para la&nbsp;<strong>rehabilitación y reintroducción</strong>&nbsp;de especies traficadas.</p>



<p>Iván Soto Calderón, biólogo y profesor de la&nbsp;<strong>Universidad de Antioquia en Medellín</strong>, cuenta que para responder a este reto han generado herramientas y bases de datos genéticas que permiten identificar no solo el origen de un animal y de dónde fue extraído, sino también dónde podría ser liberado, dependiendo de diversos factores.</p>



<p>Sin embargo, el especialista precisa que hay casos de especies que son objeto del tráfico en las que identificar la población del primate resulta más difícil.</p>



<p>“El problema no es identificar la especie, pero sí la población de donde fueron extraídos. En estos grupos identificamos huellas genéticas, variantes que están asociadas a una especie o población. Si en un mono secuenciamos su ADN podemos saber de qué especie y población es”, afirma el especialista.</p>



<p>Soto señala la complejidad de esta labor en especies como&nbsp;<strong>los monos búho o nocturnos (género&nbsp;<em>Aotus</em>)&nbsp;</strong>—traficados para ser mascotas o para investigación biomédica, y de los cuales hay 11 especies—;&nbsp;<strong>los monos cebus o cariblancos,&nbsp;</strong>con seis especies solo en Colombia; así como las tres diferentes especies de<strong>&nbsp;monos tití (<em>Oedipomidas</em>)</strong>&nbsp;que enfrentan diferentes niveles de amenaza.</p>



<p>“El&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2016/11/colombia-titi-gris-conservacion/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">tití gris (<em>Oedipomidas leucopus</em>) en 2010 era uno de los primates más traficados</a>.&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2021/04/proyecto-titi-el-esfuerzo-por-proteger-a-un-primate-y-a-un-bosque-en-peligro-de-extincion-en-colombia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">El tití cabeciblanco (<em>Saguinus oedipus</em>) está críticamente amenazado y su tráfico ha aumentado en los últimos 10 años.</a>&nbsp;El tití panameño (<em>Saguinus geoffroyi</em>) en la zona selvática del Darién, no está en un nivel de amenaza tan alto”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_224391"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2021/04/16212907/Foto-2.-Titi-cabeciblanco-con-dos-crias-en-relicto-de-bosque.-Foto-tomada-por-Joao-Marcos-Rosa.-768x512.jpg" alt="Tití cabeciblanco con dos crías en relicto de bosque. Foto tomada por Joao Marcos Rosa." class="wp-image-224391" /><figcaption class="wp-element-caption">Tití cabeciblanco con dos crías en relicto de bosque. Foto: cortesía Joao Marcos Rosa</figcaption></figure>



<p>El especialista advierte que&nbsp;<strong>ordenar los datos genéticos&nbsp;</strong>de estas especies y sus poblaciones, algo también conocido como línea base genética, ha significado hasta décadas de trabajo.</p>



<p>“Implica un trabajo muy grande: identificar dónde está la especie, las poblaciones, capturar a los monos, tomar muestras, optimizar protocolos de laboratorio para generar bases de datos, y a partir de eso cotejar el perfil genético del animal traficado”, dice a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<p>Este trabajo es el que permite rastrear el origen del animal capturado y generar información suficiente para que las autoridades ambientales agrupen animales genéticamente compatibles y puedan liberarlos en zonas aptas.</p>



<p>Tanto Oklander como Soto coinciden en que el trabajo de genética forense requiere recursos y seguimiento de las respectivas autoridades para enfrentar las consecuencias del tráfico ilegal de primates. Sin embargo también apuntan a medidas que eviten la deforestación, así como de educación ambiental para frenar el contrabando de estos animales.</p>



<p>“La base de todo es la demanda.&nbsp;<strong>Si ninguno de nosotros quiere tener un mono, no existiría el tráfico.</strong>&nbsp;Es la base de lo que tendríamos que combatir”, dice Oklander y agrega que el trabajo de científicos y veterinarios en los centros de cautiverio también le motiva a trabajar en esta disciplina: “Ver que vuelven a la vida en silvestría me inspira”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_264475"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/30065739/dia-internacional-primates-cientificos-comunidades-sudamerica-12-768x512.jpeg" alt="Bióloga observando a mono aullador sobre un árbol" class="wp-image-264475" /><figcaption class="wp-element-caption">Oklander explica la importancia de los mapas genéticos para identificar y reintegrar a primates que fueron víctimas del tráfico de especies. Foto: cortesía NPC Argentina</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Comunidades Awajún: protectoras del bosque y los monos araña en la Amazonía peruana</strong></h2>



<p>Para el pueblo Awajún de Perú, los primates como&nbsp;<strong>el mono machín blanco&nbsp;</strong><em>(Cebus yuracus)&nbsp;</em>y&nbsp;<strong>el maquisapa de vientre amarillo&nbsp;</strong><em>(Ateles belzebuth)</em>&nbsp;son recordados como protectores ante la amenaza de Iwa, un ser caníbal que cazaba a sus ancestros.</p>



<p>Actualmente, comunidades Awajún honran ese vínculo cultural con los primates protegiendo miles de hectáreas de bosque amazónico a través de dos&nbsp;<strong>concesiones de conservación</strong>, autorizaciones del Estado que otorgan a comunidades el derecho de custodiar tierras públicas durante 40 años con el fin de preservar la biodiversidad.</p>



<p>Reconocidas por el Gobierno Regional de Amazonas, las comunidades administran las&nbsp;<strong>concesiones Pamau Nain&nbsp;</strong>(Cerro del tapir)&nbsp;<strong>y Tiaje Nain&nbsp;</strong>(gente del cerro no contactada), que en total abarcan&nbsp;<strong>80 000 hectáreas&nbsp;</strong>de bosque montañoso y selva amazónica virgen.</p>



<p>Además de proteger el hábitat de al menos&nbsp;<strong>10 especies de primates que viven en estas regiones,</strong>&nbsp;este esquema le permite a las comunidades Awajún preservar su estilo de vida tradicional.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_264484"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/30072155/dia-internacional-primates-cientificos-comunidades-sudamerica-2-768x512.jpg" alt="Niños awajún con dibujos y máscaras de animales que habitan en la región norte de la Amazonía peruana" class="wp-image-264484" /><figcaption class="wp-element-caption">La comunidad Awajún busca educar a las infancias sobre la biodiversidad de las concesiones Pamau Nain y Tiaje Nain. Foto: cortesía NPC Perú</figcaption></figure>



<p>La organización Naturaleza y Cultura Internacional (NCI) acompaña a las comunidades para el desarrollo de actividades productivas sustentables, proyectos de viveros y huertos comunitarios, así como talleres de educación ambiental.</p>



<p>“En nuestra cultura siempre hemos vivido del monte, del bosque, esa costumbre todavía existe, pero hemos tenido contacto con NPC, nos están apoyando en [siembra de] cacao orgánico para solventar las necesidades.&nbsp;<strong>La gente va dejando un poco la caza, para que se inclinen hacia la producción y comercialización</strong>”, dice a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;Demóstenes Jima, técnico agropecuario que apoya a las comunidades que habitan en las concesiones.</p>



<p>Además de buscar otro tipo de actividades sustentables que les permitan recibir un ingreso por aprovechamiento del bosque, Jima cuenta que las acciones también van dirigidas a los niños de las comunidades en temas de conservación de la biodiversidad para que puedan identificarla.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_264480"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/30065759/dia-internacional-primates-cientificos-comunidades-sudamerica-5-768x512.jpg" alt="Pobladores aprenden siembra de cacao orgánico" class="wp-image-264480" /><figcaption class="wp-element-caption">Las comunidades Awajún reciben capacitación de organizaciones en la siembra de cacao orgánico, con la cual buscan formas más sustentables de habitar la selva. Foto: NPC Perú</figcaption></figure>



<p>Sin embargo, explica que para mantener la concesión de conservación, las comunidades deben presentar varios estudios técnicos que no pueden solventar por ahora.</p>



<p>“Para que continúe la concesión nos exigen presentar un plan de manejo del área y un levantamiento de la diversidad existente. Ese es el problema, no tenemos recursos para contratar a profesionales para que puedan elaborar ese trabajo y por falta de equipos no lo hemos logrado, es el gran trabajo que nos queda”, señala Jima.</p>



<p>Esto aplica también para las acciones de vigilancia de las concesiones, pues no hay recursos suficientes para recorrer las grandes extensiones del territorio concesionado.</p>



<p>“Tenemos ganas de salir a hacer patrullaje, pero nos impide la falta del recurso económico, no tenemos suficiente para conseguir equipos de GPS, materiales. Salimos, pero se necesitan esos equipos”, explica el técnico.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_264481"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/30065802/dia-internacional-primates-cientificos-comunidades-sudamerica-4-768x512.jpg" alt="Mujeres en huerto comunitario" class="wp-image-264481" /><figcaption class="wp-element-caption">Los huertos y viveros comunitarios son otros proyectos que el pueblo Awuajún impulsa con las concesiones de conservación en la Amazonía peruana. Foto: cortesía NPC Perú</figcaption></figure>



<p>De acuerdo con la organización NCI, actualmente se busca financiamiento adicional para implementar proyectos sociales y de desarrollo en beneficio de las comunidades.</p>



<p>Para Jima, las comunidades aún requieren herramientas y sensibilización hacia la cultura indígena y agrega que gracias al trabajo socioambiental con NCI se revalora el trabajo de protección ambiental que realizan las comunidades Awajún.</p>



<p>“Esta concesión es de vital importancia para la generación que viene, seguirá siendo de beneficio de muchas personas. Tenemos un área extensa, de ahí extraemos plantas medicinales para el dolor de estómago, dolor de cuerpo, para la gastritis, son muchas plantas como la sangre de drago, uña de gato, son beneficiosas”, resalta.</p>



<p><em><strong>Imagen principal:</strong>&nbsp;los monos aulladores son las especies más traficadas en Argentina, dice la investigadora Luciana Oklander, presidenta de la Sociedad Latinoamericana de Primatología.&nbsp;<strong>Foto:</strong>&nbsp;cortesía NPC Argentina</em></p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/ana-cristina-alvarado-y-gonzalo-ortuno-lopez/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Ana Cristina Alvarado y Gonzalo Ortuño</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2025/09/dia-internacional-primates-cientificos-comunidades-sudamerica/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Puedes revisarlo aquí.</a></em></p>



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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
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        <pubDate>Mon, 01 Sep 2025 21:32:28 +0000</pubDate>
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