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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Blogs de Popayán | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Vamos directo a convertirnos en el país más caro del hemisferio</title>
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        <description><![CDATA[<p>En Ecuador y otros países del hemisferio, cuando el gobierno anunció el aumento del precio de la gasolina, provocó furias inauditas que terminaron en choques con autoridades, heridos, muertos y destrucción de la propiedad privada y lugares públicos. Hubo ríos de gente marchando contra sus gobiernos, ya fueran de derecha o de izquierda, pero todos [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p><img fetchpriority="high" decoding="async" class="size-medium wp-image-94485 aligncenter" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/05/277365350_1693954887655966_5430219112013672380_n-300x225.jpg" alt="" width="300" height="225" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/05/277365350_1693954887655966_5430219112013672380_n-300x225.jpg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/05/277365350_1693954887655966_5430219112013672380_n-150x113.jpg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/05/277365350_1693954887655966_5430219112013672380_n-768x576.jpg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/05/277365350_1693954887655966_5430219112013672380_n-1024x768.jpg 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/05/277365350_1693954887655966_5430219112013672380_n-1200x900.jpg 1200w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/05/277365350_1693954887655966_5430219112013672380_n.jpg 2048w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /></p>
<p>En Ecuador y otros países del hemisferio, cuando el gobierno anunció el aumento del precio de la gasolina, provocó furias inauditas que terminaron en choques con autoridades, heridos, muertos y destrucción de la propiedad privada y lugares públicos. Hubo ríos de gente marchando contra sus gobiernos, ya fueran de derecha o de izquierda, pero todos enojados.</p>
<p>Siendo países productores de petróleo, merecemos tener gasolina (derivada del petróleo) a precios diferenciales en comparación con aquellos países que no lo tienen y deben comprarlo. Este fue un tema que el hoy ministro del Interior Fernando Velasco, cuando fue Senador por el Cauca, defendió por más de diez años en el Congreso, pero nunca logró consensos ni bancada para tal iniciativa.</p>
<p>Durante años, de manera tradicional, los colombianos esperamos el anuncio del alza de la gasolina en enero, y a partir de allí, los precios de los productos de la canasta familiar y de todas las cosas que se comercian e implican transporte suben de precio con porcentajes moderados. A veces, el gobierno da la línea, mientras que otras veces, la gente sube los precios de acuerdo con el contexto social y la oferta y la demanda.</p>
<p>Este imaginario económico en los pueblos, veredas y barrios de la ciudad sigue funcionando. El problema radica en que ahora, cada vez que el gobierno anuncia un aumento en el precio de la gasolina, la gente común que no está en línea directa de la directriz del gobierno, aumenta los precios de lo que vende de manera autónoma y automática.</p>
<p>Por ejemplo, el vendedor de arepas, aguacates o fresas, escucha en la radio que este mes subió la gasolina cuatrocientos pesos y el mes siguiente seiscientos, entonces él, de manera autónoma, le sube el precio a su producto. Esto es lo que hace que los usuarios, la gente común que va a comprar, sientan que cada día la vida es más cara. Y al paso que vamos, nos vamos a convertir en el país más caro del hemisferio</p>
<p>Asimismo, la gente que vende en la plaza de mercado escucha que sube el valor del dólar y aumenta el precio de sus productos, ya sea por el tema de la guerra en Ucrania o por otras causas. Al preguntarles por el alza, la respuesta suele ser que todo está más caro debido a la guerra en Ucrania y Rusia o al aumento del dólar. Y si bien esto puede ser cierto, no es tan simple como se piensa.</p>
<p>Por supuesto, el tema económico del país es mucho más complejo que esto. El encarecimiento de la vida en Colombia es resultado de factores macro y microeconómicos, tanto nacionales como internacionales, la inflación y otros temas relacionados con la política económica del gobierno, la banca y el Banco de la República. En este texto, nos estamos enfocando en un asunto sencillo pero grave que afecta a la población común, a la gente de a pie.</p>
<p>Con la llegada de un gobierno de izquierda de corte socialista, la gente creía que sería más fácil salir a comprar, que el dinero de los pobres tendría más valor y que las condiciones de vida, en cuanto a la carestía y la economía, mejorarían. Sin embargo, las cosas no han sido así y seguimos siendo pobres en un país costoso para los ricos.</p>
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        <author>Marco Antonio Valencia</author>
                    <category>LA CASA ENCENDIDA</category>
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        <pubDate>Tue, 09 May 2023 11:01:10 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Vamos directo a convertirnos en el país más caro del hemisferio]]></media:description>
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        <title>Educar para los Derechos Humanos</title>
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        <description><![CDATA[<p>En un mundo en constante cambio y evolución, es crucial que todos comprendamos la importancia de los derechos humanos y su impacto en nuestra vida diaria. Los derechos humanos son un conjunto de libertades y garantías que tienen todas las personas sin importar su nacionalidad, raza, género, religión u orientación sexual. Estos derechos incluyen el [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p>En un mundo en constante cambio y evolución, es crucial que todos comprendamos la importancia de los derechos humanos y su impacto en nuestra vida diaria.</p>
<p>Los derechos humanos son un conjunto de libertades y garantías que tienen todas las personas sin importar su nacionalidad, raza, género, religión u orientación sexual. Estos derechos incluyen el derecho a la vida, la libertad de expresión, la libertad de asociación, la igualdad ante la ley y muchos otros más.</p>
<p>Sin embargo, a pesar de que los derechos humanos están protegidos por leyes y tratados internacionales, aún existen muchas personas que los desconocen o no les otorgan la importancia que merecen.</p>
<p>Por ello, es necesario socializar estos derechos de manera efectiva para que todas las personas los comprendan y los apliquen en su día a día. La educación en derechos humanos desde temprana edad es una herramienta fundamental para lograr este objetivo.</p>
<p>Esto significa que debemos estar atentos a posibles violaciones y denunciarlas ante las autoridades competentes. Además, es importante que las personas se organizan y se unan para exigir el respeto de sus derechos y para luchar contra la discriminación y la injusticia.</p>
<p>Los derechos humanos son una herramienta valiosa para proteger a las personas de la opresión y la violencia, y para garantizar que todos tengan las mismas oportunidades y libertades. Sin embargo, muchas veces son violados por gobiernos y poderosos que buscan imponer su autoridad y controlar a la población.</p>
<p>Sin embargo, en muchos países, incluidos aquellos afectados por conflictos armados, estos derechos están siendo gravemente vulnerados por grupos guerrilleros, alzados en armas, paramilitares y narcotraficantes.</p>
<p>Muchas personas son víctimas de ejecuciones extrajudiciales, secuestros y torturas por parte de estos grupos armados. Además, la violencia y el terror que estos grupos ejercen sobre la población civil pueden causar la fuga y desplazamiento forzado de personas, que son privadas de sus hogares y comunidades y que pueden sufrir la pérdida de sus bienes y medios de subsistencia.</p>
<p>El derecho a un juicio justo también está en peligro en estos contextos, donde las personas pueden ser detenidas arbitrariamente y retenidas sin proceso, y donde los sistemas de justicia son débiles o ineficaces. Los grupos armados también pueden impedir el acceso de las personas a servicios básicos como la educación y la atención médica, lo que pone en peligro su derecho a la salud y a la educación.</p>
<p>Los derechos de las mujeres y las niñas son especialmente vulnerables en estos contextos, ya que son víctimas de violencia sexual y otros abusos, incluido el secuestro y la explotación sexual. Las mujeres y las niñas también pueden ser discriminadas en el acceso a la educación y otros servicios básicos, lo que agrava su vulnerabilidad y su exclusión.</p>
<p>Es importante destacar que estas violaciones a los derechos humanos no son solo un problema para las personas afectadas directamente, sino que también tienen un impacto negativo en la estabilidad y la seguridad de las comunidades y del país entero</p>
<p>Proteger los derechos humanos y garantizar que se respete la ley y la justicia es responsabilidad de todos los estamentos de gobierno. Esto incluye el fortalecimiento de los sistemas de justicia, la promoción de la igualdad, la no discriminación, la protección y el apoyo a las víctimas, así como a los grupos más vulnerables.</p>
<p>&nbsp;</p>
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        <author>Marco Antonio Valencia</author>
                    <category>LA CASA ENCENDIDA</category>
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        <pubDate>Sat, 11 Feb 2023 11:13:05 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Educar para los Derechos Humanos]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Marco Antonio Valencia</media:credit>
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        <title>El habitante de calle</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-casa-encendida/el-habitante-de-calle/</link>
        <description><![CDATA[<p>HaY gente que duerme en la calle. Popayán es albergue de miles de personas que huyen de la violencia o la pobreza. Personas que buscan salvar su vida, refugio y solidaridad de sus familiares, paisanos y amigos. Algunos más, son ciudadanos extranjeros, migrantes y vulnerables en busca de una oportunidad laboral para sus vidas. Muchos [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p>HaY gente que duerme en la calle.</p>
<p>Popayán es albergue de miles de personas que huyen de la violencia o la pobreza.</p>
<p>Personas que buscan salvar su vida, refugio y solidaridad de sus familiares, paisanos y amigos. Algunos más, son ciudadanos extranjeros, migrantes y vulnerables en busca de una oportunidad laboral para sus vidas.</p>
<p>Muchos de ellos, tan solo han llegado a engrosar esa larga fila de habitantes de calle sufriendo las penalidades del hambre y dificultades de salud. Incluso no tienen donde realizar sus necesidades fisiológicas y menos dónde dormir.</p>
<p>Sabemos que las alcaldías de cada municipio tienen programas de asistencia temporal, pero de ninguna manera esas ayudas son permanentes.</p>
<p>El fenómeno de gente sin hogar –que vive en la calle–, es cada día más fuerte en todo el territorio nacional, incluyendo la capital del Cauca y sus municipios a lo largo de la carretera Panamericana.</p>
<p>Los habitantes de la calle (generalmente) viven en condiciones precarias, enfrentan problemas de salud física y mental, no tienen acceso a servicios básicos como agua potable y servicios sanitarios. Al vivir sin techo, son vulnerables a la violencia y el abuso.</p>
<p>La población mayoritaria les tiene miedo, los rechaza, los denuncia por sospecha y pide a las autoridades que los saque de sus zonas residenciales simplemente por temor. Los habitantes de la calle enfrentan desafíos terribles de necesidad, exclusión, abandono y olvido.</p>
<p>Son el producto de la pobreza, y están en la calle por factores económicos, sociales y personales. Lo menos que esperan de la sociedad mayoritaria es empatía, solidaridad y apoyo.</p>
<p>Hay que decirlo, si bien algunos habitantes de calle son humildes y excelentes personas, algunos son presa de un resentimiento social grave, o el hambre los ha vuelto agresivos y peligrosos. ¿Qué hacer para ayudarlos?</p>
<p>Ahora que vienen elecciones y nuestros líderes preparan agendas de soluciones simples y concretas, desde El Nuevo Liberal les invitamos a incluir soluciones en sus programas de gobierno para este importante sector de la población que, por desprotegida y vulnerable, requiere atención.</p>
<p>En Popayán el alcalde nos dice que faltan 25 mil viviendas para satisfacer la demanda. Es necesario, entonces, incluir viviendas subsidiadas y programas de alquiler con precios que personas vulnerables puedan acceder.</p>
<p>Para salir de la calle se requieren atención con oportunidades. No solamente se requiere comida y ropas (que todo sirve, claro) pero también se requiere apoyo en asesoría laboral y financiera que les permita mejorar sus vidas.</p>
<p>Las respuestas a la pobreza y falta de hogar no se pueden planificar solamente desde oficinas, es necesario invitar a los mismos habitantes de calle, o a los que recientemente han salido de ellas, para hacer  parte de la implementación de programas de asistencia social, económica y de empleo.</p>
<p>Se requiere, señores políticos y líderes sociales, mayor inversión para políticas públicas, programas y servicios. Y claro, no olvidar, cambios en la cultura y las actitudes de la sociedad.</p>
<p>No es un asunto de cifras únicamente. También es asunto de sensibilizar la conciencia humana y colectiva para reconocer que hay seres humanos que lo han perdido todo y no tienen nada.  Que, quienes  gozamos del privilegio de vivir bajo un techo tenemos la invitación moral de ser solidarios y empáticos con la gente que vive en la calle.</p>
<p>&nbsp;</p>
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        <author>Marco Antonio Valencia</author>
                    <category>LA CASA ENCENDIDA</category>
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        <pubDate>Sat, 28 Jan 2023 23:25:45 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[El habitante de calle]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Marco Antonio Valencia</media:credit>
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        <item>
        <title>Los maestros del Cauca en paro por la salud del Cauca</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-casa-encendida/los-maestros-del-cauca-paro-la-salud-del-cauca/</link>
        <description><![CDATA[<p>  Los problemas de salud de los maestros de aula por causas laborales incluyen una variedad de afecciones recurrentes como el estrés laboral, el síndrome de fatiga crónica, el dolor de espalda, el síndrome de burnout; sumados a problemas de salud mental, como la depresión y la ansiedad. Pero de igual manera, son víctimas de todo [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p><img decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-93262" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/01/2d95ddad-9f72-4d83-8827-679f6039b954-300x169.jpg" alt="" width="300" height="169" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/01/2d95ddad-9f72-4d83-8827-679f6039b954-300x169.jpg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/01/2d95ddad-9f72-4d83-8827-679f6039b954-150x84.jpg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/01/2d95ddad-9f72-4d83-8827-679f6039b954-768x432.jpg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/01/2d95ddad-9f72-4d83-8827-679f6039b954-1024x576.jpg 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/01/2d95ddad-9f72-4d83-8827-679f6039b954-1200x675.jpg 1200w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/01/2d95ddad-9f72-4d83-8827-679f6039b954.jpg 1600w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" />  <img decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-93264" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/01/20a0f1c6-f7ea-425a-9376-d794d5b430e2-169x300.jpg" alt="" width="169" height="300" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/01/20a0f1c6-f7ea-425a-9376-d794d5b430e2-169x300.jpg 169w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/01/20a0f1c6-f7ea-425a-9376-d794d5b430e2-84x150.jpg 84w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/01/20a0f1c6-f7ea-425a-9376-d794d5b430e2-768x1365.jpg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/01/20a0f1c6-f7ea-425a-9376-d794d5b430e2-576x1024.jpg 576w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/01/20a0f1c6-f7ea-425a-9376-d794d5b430e2.jpg 900w" sizes="(max-width: 169px) 100vw, 169px" /> <img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-93265" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/01/23761cde-9b34-497c-aeaf-f0a84f1556b4-169x300.jpg" alt="" width="169" height="300" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/01/23761cde-9b34-497c-aeaf-f0a84f1556b4-169x300.jpg 169w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/01/23761cde-9b34-497c-aeaf-f0a84f1556b4-84x150.jpg 84w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/01/23761cde-9b34-497c-aeaf-f0a84f1556b4-768x1365.jpg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/01/23761cde-9b34-497c-aeaf-f0a84f1556b4-576x1024.jpg 576w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/01/23761cde-9b34-497c-aeaf-f0a84f1556b4.jpg 900w" sizes="auto, (max-width: 169px) 100vw, 169px" /></p>
<p>Los problemas de salud de los maestros de aula por causas laborales incluyen una variedad de afecciones recurrentes como el estrés laboral, el síndrome de fatiga crónica, el dolor de espalda, el síndrome de burnout; sumados a problemas de salud mental, como la depresión y la ansiedad.</p>
<p>Pero de igual manera, son víctimas de todo tipo de enfermedades generadas por la edad, el medio ambiente, los virus, el clima, la alimentación, las enfermedades hereditarias, los accidentes, los temas de violencia, entre muchos otros.</p>
<p>El trabajo de los profesores es con la comunidad. Además de labores administrativas, la enseñanza y cuidado de niños y adolescentes es demandante en todo sentido. Genera estrés, obliga al sedentarismo, y se minimiza el tiempo para el cuidado propio y el bienestar físico y mental.</p>
<p>Los profesionales de la salud frente a estas situaciones suelen ofrecer apoyo para estas afecciones a través de programas de prevención y tratamientos varios; pocas veces recomendaciones para mejorar las condiciones laborales.</p>
<p>Sumemos además, que en una geografía tan accidentada como el Cauca siempre hay riesgos con   accidentes de transporte y eventualidades varias en las aulas de escuelas rurales. Mención aparte merecen todos los peligros que conlleva trabajar en zonas de conflicto o con presencia de actores armados,  que involucra estrés y traumas emocionales por amenazas, extorsiones, desplazamientos forzados, secuestros y homicidios (a sí mismos o las familias de sus estudiantes).</p>
<p>Todo lo anterior implica en el deber ser (ético y administrativo) tener un sistema de salud robusto, eficiente y vigoroso; pero los más de 10 mil maestros afiliados a ASOINCA, el sindicato de maestros del Cauca, creen que COSMITET la empresa que les presta salud desde hace 22 años, cada vez es más negligente y trabaja más por su bienestar económico que por la salud de los maestros.</p>
<p>Y para ejemplo, citan que en los dos últimos años han fallecido 122 maestros por temas de salud, fallas de hospitalización, demoras de servicio, dejadeces médicas, entre otras.</p>
<p>Y esa es la razón fundamental para un paro de maestros que inicio el lunes 16 de enero e involucra marchas por la ciudad, obstrucción de vías y “toma pacífica” de la catedral de Popayán.</p>
<p>ASOINCA busca proyectarse desde los medios de comunicación y redes sociales para que el país escuche sus quejas, denuncias y señalamientos.</p>
<p>El paro de docentes es un intento por gestionar acuerdos con el Consejo Directivo del Fondo de Prestaciones Sociales del Magisterio, donde tienen asiento los ministros de Educación, Hacienda y Trabajo; para que acepte su propuesta de organizar a Popayán y Cauca como región; y así poder organizar y contratar la prestación de salud de otra manera; y claro, con otros operadores diferentes a COSMITET.</p>
<p>El gobierno nacional está llamado a atender las denuncias y tramitarlas como corresponde.</p>
<p>Por un lado, para atender el reclamo del gremio docente que parece justo; y en segundo lugar, para no dilatar el ingreso a clases e inicio de labores para el año escolar 2023.</p>
<p>Solicitan los maestros el acompañamiento y los buenos oficios de la Iglesia Católica Colombiana como organismo facilitador a través del arzobispo de Popayán Omar Alberto Sánchez, quien tiene un asiento en la Comisión de Paz para tramitar un acuerdo con el ELN. Esperamos que así sea.</p>
<p>Queda por decir, que apoyamos a los maestros en su causa y estamos listos como medio de comunicación para socializar su proyecto por una mejor salud del gremio.</p>
<p>Máxime cuando las jornadas de paro están siendo llevadas con expresiones artísticas, sin confrontaciones violentas, vandalismo ni daños a la ciudad, hechos que suelen causar repudio general y rechazo ciudadano a las causas y jornadas de protesta social.</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>Marco Antonio Valencia</author>
                    <category>LA CASA ENCENDIDA</category>
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        <pubDate>Wed, 18 Jan 2023 05:12:11 +0000</pubDate>
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        <title>Alcaldes, llegó una gran oportunidad</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-casa-encendida/alcaldes-llego-una-gran-oportunidad/</link>
        <description><![CDATA[<p>Más allá de llenar cementerios y engrosar la lista de viudas y huérfanos, toda guerra es inútil. Dos guerras mundiales y miles de muertos al menudeo en tiroteos de poca monta (aquí y allá) nada importante han resuelto en ninguna parte del planeta. Por eso celebramos desde el departamento del Cauca que el gobierno logre [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p>Más allá de llenar cementerios y engrosar la lista de viudas y huérfanos, toda guerra es inútil.</p>
<p>Dos guerras mundiales y miles de muertos al menudeo en tiroteos de poca monta (aquí y allá) nada importante han resuelto en ninguna parte del planeta.</p>
<p>Por eso celebramos desde el departamento del Cauca que el gobierno logre un cese al fuego con grupos armados de todas las tendencias para intentar, una vez más, la paz en el territorio colombiano.</p>
<p>Tenemos tantos muertos en el Cauca por conflictos armados distintos, que realmente un respiro para pensar en cómo acabar con la violencia es una bendición.</p>
<p>En cada municipio nuestro vivimos un temor que no permite aflorar la resistencia ciudadana para convocar la paz como una necesidad vital de territorio.</p>
<p>La guerra nos tiene fracturados como sociedad en el Cauca. Por culpa de la violencia nuestros  líderes se esconden, se callan, se exilian, transigen, se hacen los de la vista gorda, los matan.</p>
<p>La guerra nos ha impedido que tengamos identidad propia, leyendas comunes, amor por la tierra que nos habitamos, acontecimientos que nos unan, y mucho menos una movilización contundentes de todos los sectores sociales en los 42 municipios gritando ¡basta ya, no más guerra!</p>
<p>Al parecer somos una raza anestesiada en el dolor, la sangre y el desgarramiento del otro.</p>
<p>Una raza indiferente y cobarde que tiene como bandera el silencio y el agache de cabeza cuando hay una masacre, una toma de pueblo, un secuestro, un atentado.</p>
<p>Por tanto, todo esfuerzo de paz en el Cauca hay que respaldarlo. Ponerle gente, convertirlo en tema de conversación en todas partes.</p>
<p>La tregua, la paz, el cese de actividades que nos darán los grupos armados debe ser una oportunidad para sentarse y conversar asuntos de convivencia como sociedad civil.</p>
<p>La gobernación, los alcaldes deben convocar, sino la sociedad civil debe hacerlo.</p>
<p>Pensar en el futuro, pensar en la región implica meterle malicia indígena, como se le dice al saber popular; pero también estrategias científicas, como les gusta decir en las universidades a sus propuestas.</p>
<p>¿Cómo integrarnos como caucanos? ¿Cómo unirnos como habitantes de esta región? Son grandes temas y grades preocupaciones.</p>
<p>Tenemos que superar las dificultades raciales que nos desunen, las desigualdades económicas que nos fragmentan, pero sobre todo frenar los prejuicios que nos desgarran.</p>
<p>De qué vale poder elegir gobernantes si seguimos viviendo en la miseria de la guerra, si continuamos matándonos como enemigos mortales.</p>
<p>Si la gente se auto exilia de miedo todos los días.</p>
<p>Humanizar la vida, dejar la indiferencia ante el dolor ajeno, son tareas comunes y necesarias.</p>
<p>¿Será que la tregua nos permite vivir una vida normal en todas las carreteras del Cauca?</p>
<p>Que nuestros líderes y el gobierno nacional identifiquen nuestras falencias.</p>
<p>Pero que todos, como ciudadanos podamos decir algo al respecto, sería lo ideal.</p>
<p>Convocar un referendo por la paz en el Cauca, es buena idea, por ejemplo.</p>
<p>Para lograr la tan anhelada la paz, hay que dejarnos de hacernos los de la vista gorda cuando pasa una desgracia frente a nuestros ojos.</p>
<p>Que hable el gobernador, que hablen los alcaldes. Que hablen los gremios, que hable la gente.</p>
<p>La Paz en Colombia, pasar por el Cauca.</p>
<p>&nbsp;</p>
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        <author>Marco Antonio Valencia</author>
                    <category>LA CASA ENCENDIDA</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=93168</guid>
        <pubDate>Wed, 04 Jan 2023 16:09:44 +0000</pubDate>
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        <title>LA NARIZ DE POPAYÁN</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-casa-encendida/la-nariz-popayan-2/</link>
        <description><![CDATA[<p>En algún momento de la historia, por más de doscientos años, la Torre del Reloj, bautizada por el poeta Guillermo Valencia como ‘La nariz de Popayán’, fue la estructura más alta de la ciudad.  Y ha sido por siempre uno de los monumentos sobresalientes en el inventario del patrimonio arquitectónico de nuestra Ciudad Blanca. Construida [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-55822 aligncenter" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2017/04/torre-del-reloj-300x199.jpg" alt="torre-del-reloj" width="300" height="199" />En algún momento de la historia, por más de doscientos años, la Torre del Reloj, bautizada por el poeta Guillermo Valencia como ‘La nariz de Popayán’, fue la estructura más alta de la ciudad.  Y ha sido por siempre uno de los monumentos sobresalientes en el inventario del patrimonio arquitectónico de nuestra Ciudad Blanca.</p>
<p>Construida en el lado contiguo a la catedral Nuestra Señora de la Asunción y a la casa arzobispal, en la carrera séptima con calle quinta, representa sin duda un legado de ideología europea, pero especialmente la marca de España en Popayán.  Y esto lo podemos afirmar por la gran similitud de la torre con edificaciones erigidas junto al Palacio Saldañuela, en Burgos, la Casa Blanca de Medina del Campo y el Castillo de Curiel en Valladolid.  Incluso, podríamos compararla con La Giralda, nombre con el cual se reconoce el campanario de la catedral de Sevilla, donde se llevan a cabo, al igual que en Popayán, unas procesiones de Semana Santa.  Esa estructura es imponente y llena de detalles lujosos.</p>
<p>Se cuenta que la Torre del Reloj fue construida bajo el arzobispado de Cristóbal Bernardo de Quiroz, español que vino desde México para asumir las tareas encomendadas por el Papa en nuestra comarca, dentro de cuyos proyectos estaba el tener un medio de comunicación efectivo de la curia con los ciudadanos, y nada mejor que una torre de campanas.  Incluso, varios documentos reseñan que el dinero con el que se empezó a levantar este edificio provino de su bolsillo; luego se recibieron algunos aportes  provenientes de “las encomiendas de indios” y, finalmente, completado mediante limosnas de los buenos -y pudientes- católicos de la ciudad.  Una placa de plomo reseña que la puesta de la primera piedra -de una obra que tardaría nueve años en construirse- se realizó el 30 de mayo de 1673 bajo el nombre de Torre de la Plaza Mayor.</p>
<p>Y como la libertad de los esclavos en Colombia vino a darse legalmente en 1821, suponemos que, además de indios, fueron muchos los esclavos que trabajaron en una obra que al inicio fue de tres pisos.  En ella se invirtieron 96 mil ladrillos y se consolidó con paredes de tres metros de espesor.  Con los sucesivos terremotos de la ciudad, se han realizado algunos cambios de altura, pero sigue siendo imponente y majestuosa a pesar de su aparente sencillez.</p>
<p>Se le vino a llamar Torre del Reloj porque allí fue instalado un reloj de bronce -sin minutero- traído de Londres en 1737, por una donación de particulares, y que funcionaba con dos pesas de plomo.  La falta del minutero ha generado la leyenda de que en Popayán no pasa el tiempo, y si pasa, a los patojos no les importan los minutos sino las horas.  Sobre el plomo de las pesas hay que reseñar que, en las revueltas de la independencia, el General Antonio Nariño las robó para mandar a construir balas con ellas.  Un pequeño detalle histórico que las gentes de la ciudad todavía no le perdonamos al prócer traductor de los Derechos del Hombre.</p>
<p>Muchas leyendas se han tejido alrededor de la Torre, una de las cuales tiene que ver con la ‘Ñapanga llorona’ que se escucha a la medianoche en los días de luna en ‘La calle de las catedrales’.  Un alma en pena que inicia su paseo en el templo de San José, se detiene en la Torre y sigue por el andén de la catedral hasta el santuario de Belén, pasando por las capillas de La Encarnación y La Ermita.  Otra tiene que ver con el llanto de ‘Ernestina’, la niña que nació en el campanario en días de la independencia cuando varios insurgentes se escondían en su interior.  Y, claro: “la que dice a ciencia cierta” que allí reposan los huesos de Don Quijote de la Mancha, y que quien aspire a ser poeta o escritor, tiene que venir hasta este santuario de ‘La ciudad letrada de Colombia’ y poner sus manos sobre las paredes de la Torre para impregnarse del ingenio, el alma y la sabiduría del más famoso de los hidalgos de la literatura universal.</p>
<p>&nbsp;</p>
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        <author>Marco Antonio Valencia</author>
                    <category>LA CASA ENCENDIDA</category>
                <guid isPermaLink="false">http://blogs.elespectador.com/?p=55821</guid>
        <pubDate>Thu, 13 Apr 2017 01:43:33 +0000</pubDate>
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