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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Blogs de Política ambiental | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Colombia: campesinos que erradicaron coca voluntariamente, se pasaron a la ganadería en Meta y Guaviare ante incumplimiento de los gobiernos</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/colombia-campesinos-que-erradicaron-coca-voluntariamente-se-pasaron-a-la-ganaderia-en-meta-y-guaviare-ante-incumplimiento-de-los-gobiernos/</link>
        <description><![CDATA[<p>Narciso Quiroga llegó hace más de 30 años al corregimiento El Capricho, en el departamento de Guaviare, atraído por la bonanza cocalera. Cuando arribó, recuerda, el paisaje era una inmensa selva continua. Hoy, a sus 71 años,&nbsp;observa desde su finca un horizonte dominado por potreros. Como miles de colonos de la región, Quiroga se vinculó [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Campesinos que se acogieron al Programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos Ilícitos (PNIS) no recibieron los proyectos productivos que les prometieron para reemplazar la coca que erradicaron y se volcaron a la ganadería para sobrevivir.</em></li>



<li><em>La coca desapareció de cientos de veredas del Guaviare y el sur del Meta, pero una parte de ella se internó en lo más profundo de la selva amazónica.</em></li>



<li><em>Un análisis de 286 veredas en el departamento de Guaviare muestra cómo la implementación del PNIS coincidió con una rápida praderización que hoy amenaza a los parques Serranía de Chiribiquete, Sierra de La Macarena y la Reserva Nacional Natural Nukak.</em></li>



<li><em>La falta de apoyo técnico y de vías para sacar productos como cacao, plátano y yuca hizo prácticamente imposible que los campesinos igualaran las ganancias económicas que les dejaba la coca.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Narciso Quiroga llegó hace más de 30 años al corregimiento El Capricho, en el departamento de Guaviare, atraído por la bonanza cocalera. Cuando arribó, recuerda, el paisaje era una inmensa selva continua. Hoy, a sus 71 años,&nbsp;<strong>observa desde su finca un horizonte dominado por potreros.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Como miles de colonos de la región, Quiroga se vinculó al&nbsp;<strong>Programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito (PNIS)</strong>&nbsp;con la esperanza de abandonar la coca y construir una economía legal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El PNIS, creado tras el Acuerdo Final de Paz entre el Gobierno y la guerrilla de las FARC en 2016, ofrecía a las familias campesinas apoyos económicos, asistencia técnica y proyectos productivos a cambio de erradicar voluntariamente los cultivos de coca. Su diseño también incluía inversiones en infraestructura, acceso a tierras, crédito y servicios públicos para garantizar una sustitución sostenible.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Buena parte de esos compromisos se retrasó o nunca llegó a cumplirse y el abandono de la coca nunca se completó.</strong>&nbsp;“Después de que nos metimos a ese proyecto fue como si hubiera muerto. No se volvió a saber nada del proyecto. Entonces, eso es lo que a uno le da putería”, dice frustrado Quiroga. Sin los pagos completos que le prometieron y sin proyectos productivos sostenibles,&nbsp;<strong>terminó invirtiendo sus escasos recursos en ocho vacas</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para llegar a Caño Tigre, la vereda donde vive Quiroga, muy cerca del río Guayabero, hay que recorrer por más de dos horas una trocha sinuosa que parte de San José del Guaviare y que ha sido construida a mano por las comunidades de esta región. Sin carreteras formales, los colonos deben arreglar sus caminos cada año. Sin embargo, la geografía es hostil: el agua que brota de las montañas y la lluvia constante convierten cualquier mejora en una trampa de lodo que impide sacar los cultivos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tras la desmovilización de las FARC,&nbsp;<strong>el vacío de poder convirtió a la región en un escenario de disputa entre el Bloque Jorge Suárez Briceño, liderado por alias Calarcá Córdoba, y el Estado Mayor Central, bajo el mando de alias Iván Mordisco</strong>, enfrentados por el control territorial y las rentas del narcotráfico.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/short-article/2026/06/colombia-defensores-derechos-humanos-asesinatos-2026/">Colombia: en cinco meses asesinaron a 67 líderes y defensores de derechos humanos</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">A diez años de la firma del&nbsp;<a href="https://www.jep.gov.co/Normativa/Paginas/Acuerdo-Final.aspx" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Acuerdo de Paz</a>, el balance en esta zona amazónica es desolador. A pesar de haber sido uno de los escenarios más golpeados por la guerra, el prometido punto cuatro del acuerdo, destinado a resolver de raíz la problemática de los cultivos de uso ilícito, no ha logrado consolidarse.&nbsp;<strong>Para los habitantes de esta región, el Estado sigue en deuda con la sustitución integral que se prometió en las negociaciones en La Habana.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">«Nos dijeron que arrancáramos la coca porque iban a venir proyectos.&nbsp;<strong>Arrancamos la coca y después no volvió nadie</strong>«, recuerda Quiroga mientras señala los potreros que hoy rodean su finca. La decisión de comprar ganado no fue el resultado de un plan empresarial, fue una estrategia de supervivencia.&nbsp;<strong>«Con las vacas por lo menos uno puede vender una cuando necesita remesa [mercado o compra de alimentos para el hogar]»</strong>, explica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Su caso refleja una historia que se repite en buena parte del Guaviare y el sur del Meta:&nbsp;<strong>el reemplazo progresivo de la coca por la ganadería extensiva en territorios estratégicos para la conservación de la Amazonía</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La región Macarena-Guaviare sigue siendo uno de los ejemplos más evidentes de la distancia entre las promesas de sustitución de cultivos y la realidad rural. Tras la desmovilización de las FARC, las zonas dominadas por esa guerrilla se convirtieron en escenario de nuevas disputas armadas que coincidieron con la incapacidad estatal para consolidar alternativas económicas viables.&nbsp;<strong>El resultado fue una transición inconclusa en una de las zonas más sensibles del país</strong>: la antesala de los parques nacionales Chiribiquete, La Macarena y Tinigua, así como de la Reserva Nacional Natural Nukak.</p>



<h2 class="wp-block-heading">De la coca a las vacas</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Entre 2016 y 2023 los cultivos de coca disminuyeron de manera importante en la región Macarena-Guaviare donde operaban Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET). Se trataba de instrumentos de planificación y gestión a 10 o 15 años diseñados por el Gobierno para transformar integralmente las zonas rurales más afectadas por el conflicto armado, la pobreza, las economías ilícitas y el abandono institucional.&nbsp;<strong>El área sembrada pasó de cerca de 12 000 hectáreas a alrededor de 4000</strong>, producto de la combinación entre erradicación forzada y sustitución voluntaria, según datos del Observatorio de Drogas del Ministerio de Justicia de Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En ese proceso,&nbsp;<strong>6669 cultivadores ingresaron al PNIS y cada uno recibió, en promedio, 14.6 millones de pesos (unos 4000 dólares)</strong>. Sin embargo, los resultados fueron parciales.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/14220004/Informe-USAID.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Un informe</a>&nbsp;de evaluación realizado por la Agencia de Cooperación de los Estados Unidos (USAID) encontró que el programa cumplió principalmente con los apoyos alimentarios iniciales y las huertas de autoconsumo, pero fracasó en el componente más importante: los proyectos productivos de largo plazo.&nbsp;<strong>Apenas 270 beneficiarios en la región accedieron a recursos para desarrollar actividades económicas sostenibles</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El cambio de gobierno entre Juan Manuel Santos e Iván Duque profundizó la crisis. La ejecución se ralentizó,<strong>&nbsp;numerosos compromisos quedaron pendientes y miles de familias que habían erradicado voluntariamente sus cultivos quedaron sin una fuente estable de ingresos</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con la llegada del gobierno de Gustavo Petro, el PNIS volvió a ser objeto de revisión. Tras varios años de rezagos en la implementación,&nbsp;<strong>la nueva administración renegoció el programa</strong>, lo incorporó al Plan Nacional de Desarrollo (PND) e introdujo cambios en su ejecución.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Uno de los principales fue reemplazar a los operadores nacionales por bancos de proveedores locales en los territorios donde se desarrolla el programa.&nbsp;<strong>En lugar de adquirir insumos a través de grandes contratistas, la estrategia pasó a privilegiar las compras locales y la entrega mediante ferias</strong>, con el propósito de que la implementación también dinamizara las economías campesinas.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_275008"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/16003427/Screen-Shot-2026-07-15-at-7.33.11-PM-768x512.png" alt="Al quedarse sin la coca y sin el proyecto productivo prometido, muchos campesinos se vieron obligados a dedicarse a la ganadería. Foto: César Molinares" class="wp-image-275008" /><figcaption class="wp-element-caption">Al quedarse sin la coca y sin el proyecto productivo prometido, muchos campesinos se volcaron a la ganadería. Foto: César Molinares</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">De acuerdo con un vocero de la Agencia de Renovación del Territorio (ART), entidad que actualmente tiene a su cargo el PNIS,&nbsp;<strong>estos ajustes buscaron corregir los retrasos acumulados</strong>&nbsp;y hacer que los recursos del programa tuvieran un mayor impacto en las comunidades donde se ejecutan.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pedro Velandia todavía recuerda el día en que arrancó la coca de su parcela en la vereda Marabilis de San José del Guaviare.&nbsp;<strong>“Acá nos pintaron pajaritos en el aire y todo el mundo se ilusionó”</strong>, relata.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Según él,&nbsp;<strong>el hambre terminó convirtiéndose en un motor silencioso de la deforestación.</strong>&nbsp;«Como el Gobierno no está cumpliendo y se sabe que la ganadería está produciendo, algunos optaron por tumbar [la] selva». Velandia recuerda que&nbsp;<strong>muchos campesinos tuvieron que endeudarse para sobrevivir</strong>. «Muchos pidieron préstamos para comprar ganado. Otros recibieron animales o insumos sin capacitación. La mayoría perdió plata».</p>



<p class="wp-block-paragraph">Incluso los recursos del PNIS que alcanzaron a llegar generaron efectos inesperados. «<strong>Cuando llegó la plata del programa, el ganado y los insumos se dispararon de precio.</strong>&nbsp;Los que ganaron fueron los intermediarios», asegura, en referencia a quienes vendían las vacas a los campesinos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La sustitución logró reducir parte de la coca, pero&nbsp;<strong>nunca consiguió consolidar una economía alternativa capaz de sostener a las familias rurales</strong>&nbsp;luego de que terminaron los apoyos iniciales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, la transición hacia la ganadería no comenzó con el PNIS. Según Franf Garzón, presidente de la Cámara de Comercio del Guaviare y oriundo de El Capricho, zona rural de San José del Guaviare,&nbsp;<strong>el cambio de la coca hacia otras actividades venía gestándose desde comienzos de los años 2000</strong>, cuando los habitantes empezaron a percibir que la guerra y las economías ilegales no podían sostenerse indefinidamente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">«La gente se cansó de la violencia y empezó a pensar en otras alternativas», explica Garzón. En ese proceso aparecieron los cultivos de cacao, plátano, yuca y maíz, pero también el ganado, que comenzó a consolidarse como una forma de ahorro y de ocupación de la tierra.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Garzón recuerda que El Capricho pasó de ser una pequeña zona rural cocalera a convertirse en un centro poblado con hoteles, restaurantes, comercio y servicios que conectan San José del Guaviare con los municipios de La Macarena y San Vicente del Caguán.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_275006"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15235004/letreros-chuapal-768x512.jpg" alt="Una de las veredas de Guaviare donde se erradicó la coca y el PNIS no cumplió con todo lo prometido a los campesinos. Foto: César Molinares" class="wp-image-275006" /><figcaption class="wp-element-caption">Una de las veredas de Guaviare donde se erradicó la coca y el PNIS no cumplió con todo lo prometido a los campesinos. Foto: César Molinares</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Para él, la reducción de la coca fue uno de los cambios sociales más importantes que ha vivido la región, pero también cree que&nbsp;<strong>el incumplimiento de los acuerdos de sustitución voluntaria erosionó la confianza de las comunidades</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">«La gente sintió que fue traicionada porque algunos programas no funcionaron como fueron planteados desde el inicio», afirma. Por eso insiste en que&nbsp;<strong>el fracaso de la sustitución no puede entenderse únicamente como un problema productivo, sino que fue una ruptura de confianza entre el Estado y las comunidades</strong>&nbsp;que habían decidido abandonar voluntariamente los cultivos ilícitos de coca.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los argumentos económicos fueron, sin duda, los que más pesaron para dar el paso de la coca a la ganadería, según explicaron las fuentes consultadas en campo para esta investigación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fidel Daza, líder de Asojuntas [asociación de Juntas de Acción Comunal] en Calamar y uno de los participantes en la construcción del PNIS en el municipio de Calamar, sostiene que<strong>&nbsp;la ganadería terminó imponiéndose porque resolvía un problema que ningún otro proyecto logró solucionar: el acceso al mercado</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>«Una vaca es como tener la plata guardada en el potrero»</strong>, explica. «Si una familia necesita efectivo puede venderla o incluso sacarla caminando. Con el plátano o la yuca ocurre lo contrario: hay que transportarlos, se pueden perder y muchas veces el costo del viaje termina consumiendo la ganancia».</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, Daza plantea que la erradicación total de la coca no se dio porque, mientras un kilogramo de base de coca puede transportarse fácilmente en una motocicleta y alcanzar un alto valor comercial,&nbsp;<strong>producir la misma cantidad de ingresos con cultivos legales exige mover toneladas de productos por carreteras precarias o inexistentes</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">«Ahí está el problema de fondo de la sustitución», afirma. «Si no hay comercialización garantizada, la gente termina apostándole a lo único que le ofrece seguridad». Según Daza,&nbsp;<strong>muchos pequeños productores que recibieron los primeros pagos del PNIS abandonaron definitivamente la coca pero, al no llegar los proyectos productivos, terminaron invirtiendo en ganado</strong>. Otros, que dependían exclusivamente de los cultivos ilícitos, migraron hacia zonas más alejadas y reanudaron la siembra. «La sustitución sí era una alternativa viable», insiste. «Lo que no funcionó fue la implementación».</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_275009"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/16003433/Screen-Shot-2026-07-15-at-7.32.36-PM-768x512.png" alt="Fidel Daza, líder de Asojuntas [asociación de Juntas de Acción Comunal] en Calamar. Foto: César Molinares" class="wp-image-275009" /><figcaption class="wp-element-caption">Fidel Daza, líder de Asojuntas [asociación de Juntas de Acción Comunal] en Calamar. Foto: César Molinares</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/06/deforestacion-colombia-mapiripan-amenazas-investigacion/">Colombia investiga su mayor caso de deforestación bajo amenazas de muerte y espionaje</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Cuando el bosque se convirtió en potrero</h2>



<p class="wp-block-paragraph">El fracaso de la transición de los cultivos de uso ilícito a economías legales y sostenibles tuvo consecuencias visibles sobre la zona Macarena-Guaviare.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entre 2016 y 2024, las coberturas boscosas en las 286 veredas (zonas rurales) del departamento del Guaviare analizadas en esta investigación pasaron de 552 102 a 426 308 hectáreas.&nbsp;<strong>Se deforestaron 125 794 hectáreas de bosque y los pastizales crecieron en 184 061 hectáreas.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Al hacer la comparación entre veredas donde operaba el PNIS y aquellas donde no tenía presencia, se observa una diferencia clara.&nbsp;<strong>En las zonas vinculadas al programa, según datos del Observatorio para las Drogas del Ministerio de Justicia de Colombia, la conversión de bosque a pastizales fue mayor</strong>: al menos la mitad de las 286 veredas del Guaviare registró más de 114 hectáreas transformadas, frente a 32 hectáreas en las veredas donde no operó el programa. La misma tendencia se observa en el crecimiento de los pastizales, que alcanzó más de 420 hectáreas en el 50 % de las veredas donde funcionó el PNIS y 122 hectáreas en las zonas donde no operó.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_275004"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15234939/bosques-vs-pastizales.jpg" alt="Así aumentaron los pastizales y disminuyeron los bosques en 286 veredas del departamento de Guaviare entre 2016 y 2024. Gráfico: elaboración propia" class="wp-image-275004" /><figcaption class="wp-element-caption">Así aumentaron los pastizales y disminuyeron los bosques en 286 veredas del departamento de Guaviare entre 2016 y 2024. Gráfico: Mongabay Latam</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Los datos no permiten afirmar que el PNIS creó por sí mismo la expansión ganadera, pero sí sugieren que&nbsp;<strong>la inversión pública llegó a zonas donde ya existía presión sobre la frontera agropecuaria y donde, posteriormente, se consolidaron pastizales</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando la sustitución quedó incompleta, la ganadería terminó consolidándose como la principal alternativa económica, como lo menciona&nbsp;<a href="https://repositorio.uniandes.edu.co/server/api/core/bitstreams/bc6918a8-680a-44be-a35a-d7b800b5f5a8/content" target="_blank" rel="noreferrer noopener">el informe</a>&nbsp;<em>Consecuencias no intencionadas de la política de drogas: Evidencia del PNIS sobre la deforestación en Colombia</em>, publicado en 2023 por el Centro de Estudios sobre Seguridad y Drogas (CESED) de la Universidad de los Andes.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El reporte menciona que el PNIS estuvo asociado con un aumento del 4 % en la capacidad de carga bovina en los 56 municipios donde operó el programa</strong>&nbsp;y concluyó que la ausencia de metas ambientales, sumada a las demoras en los pagos, incentivó la adopción de actividades extensivas en el uso del suelo, como la ganadería, que terminaron ejerciendo una presión mayor sobre los bosques que los propios cultivos de coca.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para Fidel Daza, líder social de El Retorno, las cifras tienen una explicación simple.&nbsp;<strong>«Aquí usted puede sembrar cacao, plátano o yuca. El problema es sacarlos. Una vaca aguanta meses en la finca y camina sola hasta donde llega el camión»</strong>, dice.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sobre la relación entre la sustitución de cultivos de uso ilícito y la deforestación, desde el PNIS afirmaron que «no existe evidencia que permita establecer una relación causal entre la implementación del PNIS y el aumento de la deforestación». En su respuesta argumentaron que la pérdida de bosque en la Amazonía obedece a un fenómeno multicausal, asociado al acaparamiento de tierras, la expansión ilegal de la frontera agropecuaria, la presencia y control territorial de grupos armados, la minería ilegal y otras economías ilícitas. Por ello, sostienen que&nbsp;<strong>atribuir ese fenómeno al programa de sustitución constituye una interpretación que desconoce la complejidad de las dinámicas territoriales</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_275000"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15233943/WhatsApp-Image-2025-02-25-at-11.16.02-AM-768x512.jpeg" alt="Cerca a la reserva Nukak, en donde antes había cultivos de coca, el ganado los sustituyó. Foto: César Molinares" class="wp-image-275000" /><figcaption class="wp-element-caption">Cerca de la reserva Nukak, los cultivos de coca fueron sustituidos por el ganado. Foto: César Molinares</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/06/nohora-alejandra-quiguantar-mujer-pasto-cientifica-colombia/">Nohora Alejandra Quiguantar: la mujer pasto que convirtió la búsqueda de justicia para su abuela en una carrera científica</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">La llegada de los nuevos dueños de la tierra</h2>



<p class="wp-block-paragraph">La crisis económica derivada del incumplimiento del PNIS produjo además un cambio profundo en la estructura de la propiedad rural.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Muchos campesinos que habían erradicado coca terminaron vendiendo o abandonando sus predios ante la imposibilidad de sostenerse económicamente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Dumar Sánchez, quien llegó en 1997 a la vereda La Panguana, que colinda con la Reserva Nacional Natural Nukak, asegura que la situación cambió radicalmente después del colapso de la sustitución. «Antes las fincas se negociaban entre vecinos.&nbsp;<strong>Cuando la gente empezó a quebrarse aparecieron compradores de afuera con plata en efectivo</strong>«.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Según él, muchas familias terminaron vendiendo por necesidad.&nbsp;<strong>«La gente había cumplido con arrancar la coca y se quedó esperando unos proyectos que nunca llegaron. Cuando se acabó la plata, no quedó otra opción que vender»</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los compradores fueron, en numerosos casos, inversionistas externos interesados en consolidar grandes extensiones de tierra destinadas a la ganadería extensiva. Esto se venía dando desde antes de que se implementara el programa pero se intensificó con la desmovilización y la firma del Acuerdo de Paz con las FARC en 2016, dicen las personas entrevistadas en la zona.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Jhon Castañeda, a quien conocen en la región como ‘Mono Jhon’, ex presidente de la Junta de Acción Comunal de El Capricho, describe este proceso como una transformación silenciosa del territorio. «Llegó gente que nunca había vivido aquí. Compraban una finca, después la del vecino y luego otra más.&nbsp;<strong>Lo primero que hacían era tumbar monte</strong>«.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para él, la praderización dejó de ser una decisión exclusiva de pequeños productores y pasó a convertirse en un modelo de acumulación de tierras.&nbsp;<strong>«La zona se llenó de terratenientes. Ahí fue cuando la deforestación se salió de control»</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_275005"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15234949/calle-vereda-el-capricho-768x512.jpg" alt="Calle en la vereda El Capricho de San José del Guaviare. Foto: César Molinares" class="wp-image-275005" /><figcaption class="wp-element-caption">Calle en la vereda El Capricho de San José del Guaviare. Foto: César Molinares</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/06/colombia-argentina-el-nino-intensificar-incendios-forestales-2026-2027/">De Colombia a Argentina: cómo El Niño podría intensificar los incendios forestales en 2026 y 2027</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">La coca no desapareció… se desplazó</h2>



<p class="wp-block-paragraph">La expansión ganadera no sólo trajo consigo más deforestación sino que tampoco resolvió completamente el problema de los cultivos ilícitos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En varias veredas de la región, entre ellas Guanapalo, Barranquillita, La Tortuga, Chuapal, Caño Maku y Puerto Ospina, la coca mantuvo una presencia constante entre 2016 y 2023. En otras, como Nueva Primavera, reapareció con fuerza después de varios años de reducción.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Juan Pérez*, un campesino curtido que vive solo en una parcela de la Panguana desde hace más de 40 años, explica este fenómeno y reconoce que nunca logró abandonar completamente la economía cocalera. «He tratado de vivir del cacao y de las vacas, pero hay momentos en que no alcanza». Por eso mantiene pequeñas parcelas escondidas. «Uno necesita la remesa [mercado].&nbsp;<strong>El cacao demora, el ganado demora. La coca es la que resuelve cuando no hay plata»</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pérez* insiste en que ya no se trata de grandes sembradíos. «Son cultivos pequeños, los cultivos de la necesidad».</p>



<p class="wp-block-paragraph">Gabriel Polo, coordinador de la Mesa Forestal del Guaviare —un espacio que articula a instituciones, comunidades, organizaciones y cooperación internacional para promover la conservación de los bosques y el desarrollo de economías sostenibles—, asegura que&nbsp;<strong>la expansión de los potreros cerca de los centros poblados ha empujado a muchos cultivadores de coca hacia zonas cada vez más profundas de la Amazonía</strong>. «La resiembra se está moviendo cada vez más adentro del bosque. Ya no ocurre únicamente en los bordes», afirma.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esto significa que nuevos cultivos ilícitos están avanzando sobre zonas de amortiguación de áreas protegidas como la Reserva Nukak y el Parque Nacional Chiribiquete.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los datos de monitoreo de cultivos de coca muestran que el problema no desapareció en los últimos años, sino que se desplazó y se concentró en territorios cada vez más sensibles desde el punto de vista ambiental. De acuerdo con cifras del Observatorio de Drogas de Colombia del Ministerio de Justicia,&nbsp;<strong>los cultivos dentro de parques nacionales naturales pasaron de 6304 hectáreas en 2015 a 10 816 hectáreas en 2023, la cifra más alta registrada</strong>&nbsp;en el período analizado. La Amazonía y sus zonas de transición concentran buena parte de esta presión.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_275002"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15233948/WhatsApp-Image-2025-02-25-at-11.16.10-AM-768x512.jpeg" alt="La transición fallida del PNIS no solo aceleró la deforestación para abrir paso a la ganadería extensiva, sino que empujó los cultivos remanentes de coca hacia las zonas más profundas e intactas de la Amazonía. Foto: César Molinares" class="wp-image-275002" /><figcaption class="wp-element-caption">La transición fallida del PNIS no solo aceleró la deforestación para abrir paso a la ganadería extensiva, sino que empujó los cultivos remanentes de coca hacia las zonas más profundas e intactas de la Amazonía. Foto: César Molinares</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Los números del Observatorio indican que, en 2023,&nbsp;<strong>los parques ubicados en los núcleos Meta-Guaviare, Putumayo-Caquetá y Amazonas sumaron 4828 hectáreas sembradas con coca, equivalentes al 44.6 % de toda la coca detectada dentro de áreas protegidas del país.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La mayor concentración se encuentra en tres parques estratégicos. Según los registros del Sistema Integrado de Monitoreo de Cultivos Ilícitos (SIMCI) de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC, por sus siglas en inglés), La Paya acumuló 1667 hectáreas de coca, seguido por Nukak con 1610 hectáreas y Sierra de La Macarena con 1464. Más atrás aparecen Tinigua, Chiribiquete, Alto Fragua-Indi Wasi y Churumbelos-Auka Wasi, con extensiones menores, pero localizadas en corredores fundamentales para la conectividad ecológica amazónica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El peso de los tres primeros parques resulta especialmente significativo.&nbsp;<strong>La Paya, Nukak y Sierra de La Macarena reúnen, en conjunto, 4741 hectáreas, lo que representa el 98.2 % de toda la coca registrada en parques amazónicos</strong>&nbsp;y el 43.8 % del total nacional dentro de parques nacionales naturales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las cifras sugieren que la reducción de cultivos en algunas zonas no necesariamente implica el debilitamiento de la economía cocalera. En muchos casos, la coca parece abandonar los sectores más visibles para desplazarse hacia áreas más remotas del bosque, incrementando la presión sobre zonas de amortiguación, reservas naturales y parques estratégicos de la Amazonia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Según Mauricio Cabrera, exviceministro de Ambiente,&nbsp;<strong>la expansión de los cultivos hacia los parques respondió a una combinación de factores</strong>: la presencia y control territorial de los grupos armados, las limitaciones del Estado para ejercer gobernanza en esas zonas y las falencias en la implementación del Acuerdo de Paz.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cabrera sostiene que,&nbsp;<strong>aunque se fortalecieron algunos mecanismos de control de la deforestación, estos fueron insuficientes frente a una dinámica marcada por actores ilegales que desplazaron los cultivos hacia áreas más remotas y protegidas</strong>, en especial hacia el interior de los parques, donde la capacidad institucional para intervenir sigue siendo muy limitada.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_275001"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15233946/WhatsApp-Image-2025-02-25-at-11.16.07-AM-2-768x512.jpeg" alt="Las precarias vías de acceso, construidas a mano por las comunidades del Guaviare, se convierten en trampas de lodo durante la temporada de lluvias. Esta falta de infraestructura vial impide que los campesinos comercialicen cultivos legales. Foto César Molinares" class="wp-image-275001" /><figcaption class="wp-element-caption">Las precarias vías de acceso, construidas a mano por las comunidades del Guaviare, se convierten en trampas de lodo durante la temporada de lluvias. Esta falta de infraestructura vial dificulta que los campesinos comercialicen cultivos legales. Foto: César Molinares</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/06/acroporas-primera-linea-corales-desapareciendo-caribe-colombiano/">Acroporas: la primera línea de corales que está desapareciendo en el Caribe colombiano</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">El costo ambiental de una transición fallida</h2>



<p class="wp-block-paragraph">En respuesta oficial, desde el PNIS mencionan que ejecutaron 222 proyectos productivos en áreas con condicionantes ambientales, incluidos los parques nacionales naturales Sierra de La Macarena, Tinigua y Cordillera de los Picachos, así como zonas de reserva forestal.&nbsp;<strong>«En ningún caso el PNIS financió proyectos de ganadería»</strong>. Como sustento, explicaron que los apoyos productivos estuvieron dirigidos exclusivamente a actividades agrícolas y de conservación, bajo un enfoque de sistemas agroforestales y que&nbsp;<strong>nunca se destinaron recursos a la compra de ganado o al establecimiento de pasturas.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Si bien no se puede asegurar que el Estado financió directamente la expansión ganadera con los recursos del PNIS, de una u otra forma hizo parte de la fórmula para que esto ocurriera.&nbsp;<strong>La falta de continuidad, planeación y alternativas productivas viables creó las condiciones para que el ganado ocupara el espacio dejado por la coca.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La combinación de incumplimientos institucionales, dificultades de acceso a mercados, especulación sobre la tierra, apertura de nuevas vías y expansión de la frontera agropecuaria aceleró un proceso de praderización que hoy amenaza algunos de los ecosistemas más importantes de Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde La Panguana, en el borde de la Reserva Nukak, Nubia Caballero observa cada año cómo avanzan las quemas. «Uno ve cómo el fuego va abriendo espacio para más pasto. Cada verano pasa lo mismo». Para ella, la ganadería se convirtió en la única economía que ofrece liquidez inmediata en una región aislada. «<strong>Una vaca se vende rápido. Un cultivo puede perderse antes de llegar al mercado»</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_275010"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/16003439/Screen-Shot-2026-07-15-at-7.30.54-PM-768x512.png" alt="Nubia Caballero, líder comunal de la vereda La Panguana. Foto: César Molinares" class="wp-image-275010" /><figcaption class="wp-element-caption">Nubia Caballero, líder comunal de la vereda La Panguana, en Guaviare. Foto: César Molinares</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Gabriel Polo, de la Mesa Forestal, cree que la región todavía tiene oportunidades para evitar un deterioro mayor, pero advierte que el tiempo se agota.&nbsp;<strong>«Si el bosque no genera ingresos para la gente, las vacas van a seguir ganando».</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Las fuentes consultadas para este reportaje aseguran que el Estado no compró las vacas con los recursos de la paz, lo que hizo fue dejar un vacío que terminó llenándose con ellas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para el exviceministro Cabrera,&nbsp;<strong>la sustitución terminó inclinándose hacia la ganadería porque el Estado no logró desarrollar a tiempo instrumentos para impulsar la bioeconomía y otras actividades compatibles con la conservación</strong>. De cara al futuro, Cabrera considera que regresar a estrategias basadas exclusivamente en la erradicación forzada o las operaciones militares sería un error y plantea que el camino pasa por fortalecer los programas de sustitución con financiación oportuna, mayor coordinación institucional e inversiones que permitan construir economías forestales rentables para las comunidades.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Los propios líderes comunitarios advierten que atribuir la expansión ganadera únicamente al fracaso del PNIS sería una simplificación</strong>. Tanto Franf Garzón como Fidel Daza coinciden en que la transición de coca a ganado venía desarrollándose desde mucho antes de la firma del Acuerdo de Paz. La diferencia es que&nbsp;<strong>el programa tenía la posibilidad de acelerar una transición hacia economías forestales, agroforestales y agrícolas más sostenibles. Esa oportunidad, para ellos, se perdió.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras actividades como el cacao, los frutos amazónicos, el turismo de naturaleza o los llamados negocios verdes permanecieron limitadas por problemas de infraestructura, financiación y comercialización,&nbsp;<strong>la ganadería siguió ofreciendo una ventaja decisiva: liquidez inmediata y un mercado asegurado.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Las cifras ilustran la magnitud de esa transformación. Según Garzón, durante los años posteriores al Acuerdo de Paz el inventario ganadero del&nbsp;<strong>Guaviare pasó de aproximadamente 320 000 a cerca de 600 000 cabezas de ganado</strong>. Aunque ese crecimiento responde a múltiples factores, evidencia la velocidad con la que los potreros avanzaron sobre un territorio donde las alternativas económicas sostenibles todavía no logran consolidarse.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y mientras los árboles retroceden sobre los límites de Chiribiquete, La Macarena y la Reserva Nukak, el ganado sigue ganando terreno y dejando una pregunta que sigue sin respuesta:&nbsp;<strong>¿qué alternativa real ofrecerá el país a quienes viven en la frontera amazónica antes de que el pasto termine devorando el bosque?</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270113"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01040003/Ampliacion-de-vias-ilegales-en-el-parque-Tinigua-y-deforestacion-de-aproximadamente-100-metros-a-ambos-lados-de-la-carretera.-Foto_-Antonio-Paz-1-768x512.jpg" alt="El parque Tinigua es el más deforestado de Colombia. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270113" /><figcaption class="wp-element-caption">El parque Tinigua es el más deforestado de Colombia. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><em>*Mongabay Latam cambió el nombre del entrevistado por motivos de seguridad.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>**Este reportaje fue realizado gracias al Fondo para Investigaciones y Nuevas Narrativas sobre Drogas (FINND) que surge de la alianza entre la Fundación Gabo y Open Society Foundations.</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>***Imagen principal:</strong> entre 2016 y 2024 se deforestaron más de 125 000 hectáreas de bosque en el Guaviare, donde se le ha dado paso a la ganadería. <strong>Foto:</strong> César Molinares</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por </em><a href="https://es.mongabay.com/by/cesar-molinares-360-grados-co/">César Molinares</a> <em>en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/07/colombia-campesinos-coca-ganaderia-meta-guaviare-incumplimiento-gobiernos/" id="https://es.mongabay.com/2026/07/colombia-campesinos-coca-ganaderia-meta-guaviare-incumplimiento-gobiernos/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=131259</guid>
        <pubDate>Sat, 18 Jul 2026 14:19:41 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/18091811/foto-de-apertura-1-610x406-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Colombia: campesinos que erradicaron coca voluntariamente, se pasaron a la ganadería en Meta y Guaviare ante incumplimiento de los gobiernos]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Colombia: el nuevo Congreso llega con el desafío de legislar sobre defensores, deforestación, energía y crisis climática</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/colombia-el-nuevo-congreso-llega-con-el-desafio-de-legislar-sobre-defensores-deforestacion-energia-y-crisis-climatica/</link>
        <description><![CDATA[<p>Este 8 de marzo, la ciudadanía colombiana votó para renovar a senadores y miembros de la Cámara de Representantes.&nbsp;La elección de este nuevo Congreso, donde la alianza oficialista Pacto Histórico reforzará su mayoría, abre también una nueva etapa para varias discusiones socioambientales que han quedado detenidas o relegadas por otras agendas. La protección a las [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Tras la elección de nuevos senadores y representantes legislativos que iniciará labores el 20 de julio, especialistas, organizaciones y defensores identifican retos ambientales clave.</em></li>



<li><em>Plataformas de derechos humanos lanzaron exigencias que consideran fundamentales para la protección de personas defensoras y liderazgos indígenas.</em></li>



<li><em>Atender la deforestación mediante la trazabilidad de la ganadería es otro de los grandes retos que los nuevos legisladores de Colombia enfrentarán en ambas cámaras.</em></li>



<li><em>Especialistas consultados por Mongabay Latam identifican desafíos para abandonar la dependencia a los combustibles fósiles, regular la minería para la transición y diversificar la matriz energética desde el Parlamento.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Este 8 de marzo, la ciudadanía colombiana votó para renovar a senadores y miembros de la Cámara de Representantes.&nbsp;<strong>La elección de este nuevo Congreso, donde la alianza oficialista Pacto Histórico reforzará su mayoría</strong>, abre también una nueva etapa para varias discusiones socioambientales que han quedado detenidas o relegadas por otras agendas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La protección a las personas defensoras —quienes habitan el país con mayor letalidad para los protectores del territorio y el ambiente—, la implementación del Acuerdo de Escazú, la deforestación que no se detiene en la Amazonía, el reconocimiento e implementación de las Entidades Territoriales Indígenas (ETI), los retos en la transición energética y las acciones ante la crisis climática son algunos de los temas clave que&nbsp;<strong>el nuevo Congreso tendrá que atender a partir del 20 de julio,</strong>&nbsp;cuando inicie labores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tras la elección del nuevo Congreso y previo a los comicios presidenciales, organizaciones, especialistas y activistas advierten que este año electoral es determinante para que Colombia defina si logra avanzar hacia un modelo de desarrollo que sea compatible con la protección de sus ecosistemas y de los derechos de las comunidades en sus territorios.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/desafios-ambientales-colombia-2026/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Desafíos ambientales de Colombia en 2026: incremento de la violencia, deforestación y defensores en riesgo en un año electoral</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270367"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/10021342/congreso-colombia-desafio-defensores-deforestacion-energia-crisis-climatica-7-scaled.jpg" alt="Urna de votación en Colombia" class="wp-image-270367" /><figcaption class="wp-element-caption">Colombia renovó el Senado y la Cámara de Representantes. En mayo será la elección presidencial. Foto: Registraduría Nacional de Colombia</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Reducir la violencia contra defensores y liderazgos indígenas</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Desde hace años,&nbsp;<strong>Colombia se ha consolidado como el país más letal del mundo para los defensores ambientales, sociales y de derechos humanos.</strong>&nbsp;En 2024, el país acumuló casi un tercio de los asesinatos y desapariciones a nivel mundial, con 48 casos, de acuerdo con un&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/09/personas-defensoras-ambientales-latinoamerica-2024/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">informe de Global Witness</a>. La mayoría de las víctimas de esta violencia pertenecen a comunidades indígenas y campesinas, quienes suelen resistirse al ingreso de actores armados y economías ilícitas en los territorios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por esta razón, cerca de&nbsp;<strong>112 organizaciones y plataformas de derechos humanos lanzaron un llamado al nuevo Congreso</strong>&nbsp;—que incluye&nbsp;<a href="https://somosdefensores.org/propuestas-y-exigencias-de-organizaciones-sociales-y-plataformas-de-derechos-humanos-al-nuevo-congreso-de-la-republica-2026-2030/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">21 puntos en materia de paz, derecho internacional humanitario y derechos humanos</a>— para que los legisladores avancen en la protección de las personas defensoras, así como de sus comunidades y territorios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Astrid Torres, coordinadora del Programa Somos Defensores, señala que estas propuestas abordan tres grandes bloques que buscan&nbsp;<strong>soluciones al conflicto armado, la construcción de paz y la prioridad por proteger a las comunidades y territorios del extractivismo.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“También es entender que la paz se hace con el cuidado y la protección de la Madre Tierra, de los ecosistemas y de los territorios. Por ello llamamos, en esos 21 puntos, a que el Congreso tiene que legislar en favor de las comunidades, que la prioridad no puede ser el extractivismo, ni los megaproyectos, en detrimento del bienestar y de la permanencia de las comunidades”, explica la defensora a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el documento, la sociedad civil llamó a proteger los territorios y la naturaleza “de intereses empresariales y extractivistas que expolian los bienes colectivos y ponen en riesgo la permanencia de las comunidades”, por lo que consideran indispensable<strong>&nbsp;que el Congreso legisle en base al Acuerdo de Escazú,</strong>&nbsp;el tratado internacional que busca garantizar el acceso a la información, a la participación y a la justicia ambiental en Latinoamérica y el Caribe, así como otras normas que ya existen e implican la protección ambiental o la lucha contra la crisis climática.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Enfatizamos en esa línea de temas normativos que el Congreso tiene una obligación con las personas defensoras: participar decididamente en el cambio de normatividad que se requiere en Colombia para la protección de las personas defensoras, líderes y lideresas, y en la superación de la violencia que sufrimos quienes defendemos derechos”, agrega Torres.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_263412"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/08050409/congreso-colombia-proyectos-ambientales-6.jpg" alt="Cámara de Representantes de Colombia" class="wp-image-263412" /><figcaption class="wp-element-caption">De 122 proyectos ambientales presentados por el Poder Legislativo de Colombia, solo 7 % fue aprobado. Foto: cortesía Cámara de Representantes</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La iniciativa pide que el Congreso cumpla la sentencia&nbsp;<strong>SU-546 de 2023, una serie de órdenes emitidas por la Corte Constitucional de Colombia,</strong>&nbsp;que declaró la grave y generalizada violación de los derechos humanos que viven las personas defensoras en el país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Torres destaca también la necesidad de que tanto el Congreso como el Gobierno que serán electos en 2026 dejen de ver a las personas defensoras, así como los liderazgos campesinos e indígenas, como “enemigos” del Estado o del “desarrollo”, para reconocerlos como actores legítimos y aliados. “Esa doctrina no ha cambiado y sigue instalada en un grueso de las instituciones”, afirma la defensora.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este primer llamado hecho por las organizaciones, sostiene Torres, nace por la falta de propuestas que atiendan a las personas defensoras en todo el proceso electoral.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Muchos de los movimientos y partidos no hablan de personas defensoras, o hablan de la paz y la seguridad desde una visión militarista. Estamos diciéndole al nuevo Congreso y a las candidaturas que hay que trabajar los problemas que tiene Colombia desde una visión democrática y de derechos humanos”, insiste.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/10/autonomia-indigena-colombia-desafios-violencia-congreso/#:~:text=A%20pesar%20del%20reconocimiento%20pol%C3%ADtico%20a%20los,figura%20que%20otorga%20autonom%C3%ADa%20para%20estos%20pueblos." target="_blank" rel="noreferrer noopener">Colombia: el desafío de alcanzar la autonomía indígena pese a la violencia y las deudas del Congreso</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_265055"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/09/16195641/portada-defensores.jpg" alt="En 2024, 146 personas defensoras del ambiente y el territorio fueron asesinadas en todo el mundo, de acuerdo con Global Witness. Foto: Alta Consejería de Paz, Víctimas y Reconciliación" class="wp-image-265055" /><figcaption class="wp-element-caption">En 2024, 146 personas defensoras del ambiente y el territorio fueron asesinadas en todo el mundo, de acuerdo con Global Witness. Colombia encabeza el ranking. Foto: cortesía Alta Consejería de Paz, Víctimas y Reconciliación</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Consolidar la autonomía indígena</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Organizaciones, especialistas y comunidades han reconocido algunos avances en mesas de diálogo o en el reconocimiento de derechos en la administración del presidente Gustavo Petro, pero sostienen que estos pasos deben traducirse en mejores normas, así como en la implementación de procesos en la Administración pública y en la legislación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un caso destacable son las&nbsp;<strong>Entidades Territoriales Indígenas (ETI),</strong>&nbsp;una figura que reconoce la autonomía política, administrativa y fiscal de estas poblaciones, y que logró u<a href="https://es.mongabay.com/2025/12/colombia-entidades-territoriales-indigenas/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">n avance histórico en diciembre pasado cuando el Presidente firmó los decretos para ocho territorios.</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">Estos decretos, junto con resoluciones judiciales, han ayudado a llenar el vacío que dejó el Congreso, que por más de 34 años ha omitido reconocer en una ley a las ETI. Juan David Varela, coordinador del equipo del Laboratorio Socio-Jurídico para la Innovación de lo Público de la Fundación GAIA Amazonas, señala que aunque sigue existiendo una deuda del Congreso en este tema, los decretos presidenciales han ayudado a consolidar esta figura.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Estos instrumentos que ha expedido el Gobierno nacional en los últimos 30 años han generado unas regulaciones de manera fragmentaria. Ahora, con los decretos, hay ya un marco normativo integral y suficiente para avanzar en la formalización de las ETI” desde lo legislativo, explica el especialista.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, advierte la posibilidad de que el Congreso pueda emitir medidas regresivas o una ley orgánica de ordenamiento territorial, en la que no reconozca los logros que han obtenido las Entidades Territoriales Indígenas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por ejemplo, Varela destaca que uno de los pendientes desde el Congreso de Colombia será&nbsp;<strong>determinar cuáles van a ser las fuentes de financiamiento para las labores de las ETI y con esto profundizar su autonomía territorial en temas ambientales, de salud, educación o justicia.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“El Congreso tiene un rol importante en los asuntos fiscales, pero los asuntos que son objeto de la autonomía de los gobiernos y de los territorios indígenas no serán objeto de regulación en el Congreso”, agrega.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_265937"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/10/11045219/autonomia-indigena-colombia-desafios-violencia-congreso-scaled.jpg" alt="Pobladores indígenas trabajan en la fabricación de utensilios" class="wp-image-265937" /><figcaption class="wp-element-caption">Los pueblos originarios de Colombia enfrentan diferentes obstáculos para lograr su autonomía en el territorio. Foto: cortesía Juan Gabriel Soler / GAIA Amazonas</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Cada gobierno y cada territorio indígena ha venido consolidando sus instrumentos de política y sus prioridades territoriales. Y en ese sentido, el Congreso sí puede precisar cómo se va a financiar el ejercicio de ese poder público”, expone.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Torres coincide en que el Congreso debe dialogar también con todas las figuras de gobierno indígenas en Colombia para entender su autoridad y autonomía.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“No es solamente que le den jurisdicción a los indígenas y ahí se acaba la cosa. El Congreso debe interlocutar con ese gobierno propio, sin ello obviamente es muy complicado avanzar en los asuntos territoriales que aquejan a las comunidades étnicas. Debe respetar los usos y costumbres, sin eso realmente no es posible lograr diálogos reales para gobernar el país”, advierte.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/08/deforestacion-colombia-2024-parques-conflicto-armado/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Colombia: los grupos armados son los grandes ausentes en el reporte oficial de deforestación</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Deforestación y ganadería, una conexión pendiente a seguir</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">El panorama de la deforestación en Colombia es complejo, pero la tendencia desde 2024 indica que va en aumento y es provocada principalmente por el acaparamiento de tierras, la construcción no planificada de vías ilegales y la ganadería extensiva.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/03/deforestacion-aumento-2024-colombia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">informe oficial de monitoreo realizado por el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam)</a>&nbsp;indica&nbsp;<strong>un aumento de 43 % en la deforestación en 2024,</strong>&nbsp;respecto al año anterior, con&nbsp;<strong>una pérdida acelerada en la Amazonía colombiana</strong>, donde esta pérdida aumentó incluso un 74 %.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Natalia Escobar, coordinadora e investigadora de la línea de justicia ambiental de Dejusticia, señala que aunque se sabe que la ganadería sigue siendo uno de los principales motores de deforestación en Colombia,&nbsp;<strong>actualmente no se cuenta con herramientas de control suficientes para controlar ambientalmente al sector</strong>, por lo que será uno de los retos en el nuevo Congreso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Tenemos una trazabilidad ganadera fragmentada en materia de información, pero también en términos de política pública porque está vinculado al agropecuario y a lo sanitario específicamente, pero no hay un vínculo directo entre actividad ganadera y control ambiental y conservación del bosque”, detalla la especialista a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque actualmente existen acuerdos voluntarios de cero deforestación entre el sector ganadero con el Gobierno, sociedad civil y privados para que esta actividad no dañe los bosques, Escobar señala que no es suficiente, pues se concentran solo en un pequeño grupo de actores.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270369"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/10021347/congreso-colombia-desafio-defensores-deforestacion-energia-crisis-climatica-5.jpeg" alt="Ganado en áreas de Colombia" class="wp-image-270369" /><figcaption class="wp-element-caption">Colombia actualmente no cuenta con herramientas suficientes para controlar ambientalmente a la ganadería. Foto: Senado de Colombia</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La especialista considera fundamental avanzar en la&nbsp;<strong>reglamentación de competencias de distintas instituciones en Colombia que actualmente están fragmentadas y no permiten analizar toda la cadena de actividades que implica la ganadería</strong>, desde el desmonte y el sacrificio de ganado hasta la comercialización.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Incluso, Escobar señala como un reto incorporar la transparencia y el acceso a la información en la trazabilidad de la ganadería en Colombia, como parte de la implementación del Acuerdo de Escazú. El Congreso debe legislar para que ciertas normas cumplan o se adecúen al tratado o llamar a comparecer a ministerios que trabajen en la implementación y rindan informes al respecto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Definir un marco unificado de competencias y coordinación para el control de la deforestación va a ser necesario en algún momento. A partir de la ratificación del Acuerdo de Escazú&nbsp;<strong>es fundamental que los actores que pertenecen a la cadena de suministro asuman la responsabilidad como actores públicos</strong>”, sostiene.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A finales de 2025,<a href="https://www.senado.gov.co/index.php/el-senado/noticias/6874-senado-aprueba-proyecto-de-ley-para-promover-la-ganaderia-sostenible-y-libre-de-deforestacion" target="_blank" rel="noreferrer noopener">&nbsp;el Senado aprobó en plenaria el proyecto de Ley 261</a>&nbsp;que busca certificar la ganadería sostenible y libre de deforestación mediante el monitoreo ambiental para evitar la expansión de esta actividad en zonas protegidas. A través de un incentivo comercial, que incluye un sello ambiental, se establecen obligaciones para comercializadores y ganaderos. La iniciativa aún se encuentra en proceso legislativo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/rio-sogamoso-colombia-hidroelectrica-comunidades-estudio/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Colombia: una hidroeléctrica cambió el río Sogamoso y está impactando en la vida de las comunidades ribereñas | ESTUDIO</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_263263"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/06065325/deforestacion-en-colombia-2024-amazonia-bosques-8.jpeg" alt="Área deforestada en la Amazonía colombiana" class="wp-image-263263" /><figcaption class="wp-element-caption">En la Amazonía colombiana, se identificó como causa directa de deforestación la praderización, relacionada con el acaparamiento de tierras. Foto: cortesía Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Fracking, minería y enfrentar la incertidumbre energética</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">El sector energético representará también un reto para el nuevo Congreso, así como para el nuevo gobierno de Colombia que sea electo en mayo próximo. Especialistas consultados por&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;destacan l<strong>a dependencia a los hidrocarburos, la minería y el abastecimiento de energía eléctrica como temas clave en los que la legislatura tendrá un papel relevante.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Un tema que ha marcado intensamente el debate en el Congreso y la política del Gobierno del presidente Petro es&nbsp;<strong>la prohibición del&nbsp;<em>fracking</em>&nbsp;o fracturación hidráulica</strong>, una técnica que permite extraer gas o petróleo que se encuentra atrapado en capas de roca a gran profundidad y que requiere grandes cantidades de agua.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nicolás David Ulloa Sánchez, coordinador programático de la Fundación Foro Región Central, señala que en la extracción de combustibles fósiles, el nuevo Congreso deberá hacer ejercicios de control político para generar procesos transparentes y con acceso a información clara que permitan tomar decisiones responsables, ante la confrontación política que hay en Colombia y que se agudizó con el rechazo de Petro para firmar nuevos contratos de explotación petrolera en el país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La prohibición o no del fracking, asegura, es un reto que estará presente no sólo entre quienes ocuparán un puesto en el Congreso, sino también entre los aspirantes presidenciales, pues hay presiones fiscales y económicas en el país por esta actividad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Hay sentencias de la Corte Constitucional que ponen sobre la mesa la necesidad de realizar ejercicios participativos y técnicos de lo que implica desarrollar estas prácticas, que pueden tener una afectación ambiental muy fuerte y que algunas comunidades ya han dicho que no quieren. No obstante,&nbsp;<strong>el país en términos fiscales acudió mucho a la deuda para financiar el gasto público, donde la gran mayoría de los recursos o el desarrollo viene de estas rentas extractivas</strong>”, señala Ulloa.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_263408"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/08050333/congreso-colombia-proyectos-ambientales-2.jpg" alt="" class="wp-image-263408" /><figcaption class="wp-element-caption">El proyecto de ley que buscaba prohibir el fracking fue descartado por quinta ocasión en Colombia. Foto: cortesía Alianza Colombia libre de Fracking</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/11/irene-velez-ministra-colombia-cop30/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Ministra Irene Vélez: “La instrucción del presidente Petro fue superar el extractivismo” | ENTREVISTA</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">También advierte que los ejercicios de consulta impulsados desde el Congreso serán claves para la extracción de minerales críticos para la transición energética y la diversificación productiva.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A finales de 2025, el Gobierno nacional envió al Congreso el&nbsp;<a href="https://www.minenergia.gov.co/es/sala-de-prensa/noticias-index/gobierno-radica-ante-congreso-nueva-ley-minera-para-transicion-energetica-y-reindustrializacion-del-pais/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">proyecto de ley “Ley Minera para la Transición Energética Justa, la Reindustrialización Nacional y la Minería para la Vida”,</a>&nbsp;donde se busca reorganizar al sector minero colombiano para alinearlo con la transición energética y otorgarle al Estado mayor capacidad de regulación, protección ambiental y desarrollo territorial en la explotación de minerales. Ulloa anticipa la discusión de este proyecto como un tema clave para el nuevo congreso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“El reto es cómo llevar estos ejercicios de deliberación, no solamente desde el Congreso, sino tratar de aterrizarlos con diferentes actores que hacen parte del ecosistema de la minería. El sector empresarial manifestó que no fue invitado a espacios de diálogo, sectores de la sociedad civil dicen que nunca hubo un ejercicio de retroalimentación, de sistematización, de presentar las conclusiones y resultados”, dice el especialista a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al respecto, Escobar detecta un reto adicional para el Congreso:&nbsp;<strong>incorporar el cambio climático como un criterio en todos los estudios de impacto ambiental para el otorgamiento de licencias para cualquier proyecto.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“Esto no aparece en la agenda legislativa. Además de que ya es una orden de la Corte Constitucional y sería fundamental que las nuevas legislaturas lo incorporen”, señala.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ulloa también señala que la nueva legislación debe fomentar la diversificación de la matriz energética de Colombia para reducir la dependencia del 63 % de fuentes hidroeléctricas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“En tiempos de sequía es grave porque pone al país en riesgos de posibles apagones y, sin duda, el Congreso allí tiene un rol clave, por ejemplo, en cómo actualizar, modernizar la normativa generando diferentes estímulos y beneficios para promover la diversificación y desarrollar otro tipo de energías no convencionales”, comenta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, precisa que los proyectos de energías renovables también enfrentan conflictos socioambientales que deben ser resueltos sin descuidar los requerimientos y la consulta a comunidades afectadas, por lo que señala que se deberán adaptar los mecanismos a los territorios que pueden ser impactados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Ir a las regiones y que los congresistas conozcan de viva cuenta qué es lo que se está dialogando en el territorio y que ese sea el insumo para tratar de construir propuestas, no quedarse solamente en el problema”, solicita.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270371"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/10022225/debe-fomentar-la-diversificacion-de-la-matriz-energetica-de-Colombia-para-reducir-la-dependencia-del-63-de-fuentes-hidroelectricas-7.jpg" alt="Parque eólico en colombia" class="wp-image-270371" /><figcaption class="wp-element-caption">El nuevo Congreso en Colombia también deberá apostar por diversificar la matriz energética del país. Foto: cortesía Ministerio de Minas y Energía</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En abril próximo,&nbsp;<strong>Colombia realizará la primera Conferencia Internacional para la Transición más allá de los Combustibles Fósiles</strong>, un espacio propuesto&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/11/cop30-no-logro-avanzar-transicion-combustibles-fosiles/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">a raíz de la COP30</a>&nbsp;para construir rutas concretas, justas y viables hacia economías descarbonizadas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ulloa señala que pese a ser una iniciativa del Gobierno, el Congreso deberá aportar medidas para la transición energética justa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“El llamado al Congreso es que ponga sobre la mesa este tema, que ayude a pensar y a construir cuál es esa visión para ir haciendo esa transición paulatina, cómo promover ejercicios de diversificación económica y productiva para tratar de cerrar esa dependencia que se tiene a los recursos y a las rentas extractivas”, agrega.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>Imagen principal:</strong> los nuevos representantes y senadores del Congreso de Colombia enfrentará retos en cuanto a la protección de defensores, en deforestación, energía y crisis climática. <strong>Foto:</strong> cortesía Senado de Colombia</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/gonzalo-ortuno-lopez/">Gonzalo Ortuño López</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/03/desafios-congreso-colombia-defensores-deforestacion-energia-crisis-climatica/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126762</guid>
        <pubDate>Thu, 12 Mar 2026 12:00:00 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/11115807/congreso-colombia-desafio-defensores-deforestacion-energia-crisis-climatica-3.jpeg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Colombia: el nuevo Congreso llega con el desafío de legislar sobre defensores, deforestación, energía y crisis climática]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Colombia: la consulta por Ley de Páramos devela los retos de protegerlos sin afectar a sus comunidades</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/colombia-la-consulta-por-ley-de-paramos-devela-los-retos-de-protegerlos-sin-afectar-a-sus-comunidades/</link>
        <description><![CDATA[<p>La&nbsp;protección de los páramos de Colombia&nbsp;—ecosistemas de alta montaña tropical estratégicos para regular y proveer agua— entró en una nueva etapa, luego de que el Gobierno nacional terminó una&nbsp;consulta pública para definir qué actividades agropecuarias de bajo impacto pueden realizarse en estos complejos. Con este proceso, el Ministerio de Ambiente busca establecer las reglas para [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Una consulta pública puso a consideración la propuesta de autoridades de Colombia para delimitar las actividades agropecuarias en los páramos, ecosistemas clave para el abastecimiento de agua y refugio de la biodiversidad.</em></li>



<li><em>Especialistas y campesinos consultados destacan los riesgos de implementar una reglamentación en páramos donde históricamente ha habido actividad humana.</em></li>



<li><em>Las principales actividades que ponen en riesgo a estos valiosos ecosistemas son la ganadería, la agricultura a gran escala y la minería.</em></li>



<li><em>Tras el cierre de la consulta pública, autoridades ambientales sostendrán mesas de diálogo para renovar o sustituir actividades agripecuarias</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">La&nbsp;<strong>protección de los páramos de Colombia</strong>&nbsp;—ecosistemas de alta montaña tropical estratégicos para regular y proveer agua— entró en una nueva etapa, luego de que el Gobierno nacional terminó una&nbsp;<strong>consulta pública para definir qué actividades agropecuarias de bajo impacto pueden realizarse en estos complejos</strong>. Con este proceso, el Ministerio de Ambiente busca establecer las reglas para delimitar prácticas en territorios altamente frágiles.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, la protección o regulación de qué se puede hacer y qué no en los páramos históricamente ha generado tensión, pues mientras algunas actividades agrícolas y ganaderas representan un impacto para estos ecosistemas, comunidades campesinas han abogado por sus derechos y por el sustento de sus hogares.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Colombia tiene el 50 % de los páramos del mundo, con&nbsp;<strong>37 complejos en el territorio, los cuales proveen el 70 % del agua potable nacional</strong>, actúan como santuarios naturales de la biodiversidad y juegan un papel clave contra la crisis climática como grandes sumideros de carbono.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay un consenso en que estos ecosistemas deben ser protegidos, sin embargo, las reglas, la implementación y la gobernanza para su cuidado son temas que aún están por definirse. Especialistas, campesinos, organizaciones y autoridades consultadas por&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;explican los retos y oportunidades para garantizar la protección de los páramos y de quienes habitan en ellos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/09/paramos-manglares-humedales-turberas-pastos-marinos-heroes-invisibles-contra-crisis-climatica/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Páramos, manglares, humedales, turberas y pastos marinos: los héroes invisibles contra la crisis climática</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270244"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/05135232/paramos-colombia-retos-reglas-comunidades-3.jpeg" alt="Adulto y niño en zona de agricultura dentro de páramo" class="wp-image-270244" /><figcaption class="wp-element-caption">La reglamentación permitirá actividades agropecuarias de bajo impacto dentro de los páramos: Foto: Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>De la prohibición a permitir algunas actividades en los páramos</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Entre las principales&nbsp;<strong>amenazas contra los páramos están la ganadería, la agricultura a gran escala y la minería.</strong>&nbsp;La&nbsp;<a href="https://www.minambiente.gov.co/consulta/por-la-cual-se-define-y-adopta-la-metodologia-para-la-determinacion-de-actividades-agropecuarias-de-bajo-impacto-en-paramos-y-se-toman-otras-determinaciones/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">propuesta que autoridades ambientales desarrollaron, junto con el Ministerio de Agricultura</a>, y que sometió a consulta pública incluye criterios como la conservación de cobertura vegetal, manejo sostenible del agua y suelo, la prevención de erosión, prácticas agroecológicas y protección de la biodiversidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este proceso responde a un artículo de la Ley 1930 de 2018, que permite —bajo estándares estrictos— actividades agropecuarias de bajo impacto en páramos, luego de años de prohibición que provocó conflicto entre los intereses de conservación con las actividades de comunidades.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Juan Carlos Benavides, profesor de la Facultad de Estudios Ambientales y Rurales de la Pontificia Universidad Javeriana, destaca que&nbsp;<strong>la metodología propuesta no se concentra en las actividades que se realizan, sino en sus impactos en la calidad del agua o en la diversidad y en cómo medirlos.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“Si los impactos son altos, bajos o medios, acorde a la legislación, se determina si el tipo de actividad puede o no ser realizada. También se priorizan diferentes aspectos del páramo, hay unos que están completamente protegidos, mientras otros sectores se consideran más resilientes a las actividades humanas y permiten un poco más de actividad”, explica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, Benavides también destaca desafíos para esta reglamentación en los páramos, pues más allá de que hay un reconocimiento en la elaboración de la norma, dice que&nbsp;<strong>no cuenta con indicadores sólidos para determinar objetivamente las actividades de un bajo impacto ambiental.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_235839"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2022/08/04012213/IMG_1226-768x512.jpg" alt="Frailejones. Especie insignia de los páramos colombianos. Foto: cortesía Adriana Sánchez." class="wp-image-235839" /><figcaption class="wp-element-caption">Frailejones, especie insignia de los páramos colombianos. Foto: cortesía Adriana Sánchez</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“La manera en que está escrita no tiene indicadores cuantitativos claros, son muy de opinión y puede haber escenarios donde si el personal técnico que hace la evaluación tiene un conflicto de intereses o no tiene capacidad técnica suficiente o el día no es el adecuado, porque no se especifica la temporalidad de estos monitoreos, se pueden tomar decisiones no tan acertadas”, dice el especialista a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tras el cierre de la consulta pública, la directora de Bosques, Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos del Ministerio de Ambiente de Colombia, Natalia María Ramírez Martínez, señala que durante el ejercicio&nbsp;<strong>se recibieron cerca de 160 comentarios de diferentes actores, como corporaciones ambientales, comunidades indígenas y organizaciones civiles.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“Ahora estamos con mesas de trabajo conjuntas con Agricultura para identificar cómo o en qué se debe ajustar esta propuesta normativa. Aún no hemos culminado el análisis y el balance de estos comentarios. Tenemos dos semanas para realizarlo y llegar a una resolución que recoja toda la participación incidente”, dice la funcionaria a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_199441"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2018/08/26033347/P%C3%A1ramos-de-Boyac%C3%A1-44-768x512.jpg" alt="El páramo de Pisba alcanza una altura de 3800 metros sobre el nivel del mar. Foto: Jarlin Bejarano." class="wp-image-199441" /><figcaption class="wp-element-caption">El páramo de Pisba alcanza una altura de 3800 metros sobre el nivel del mar. Foto: Jarlin Bejarano</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Para Paola Echeverri, coordinadora regional de Andes en WWF Colombia, la reglamentación propuesta por autoridades permitirá tener un diagnóstico inicial en las diferentes regiones de páramos para entender mejor los diferentes impactos de ciertas actividades agropecuarias en los ecosistemas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>El foco es diferenciar la agricultura intensiva de la agroecología de bajo impacto y garantizar la permanencia de los habitantes tradicionales</strong>&nbsp;que toda la vida han estado allí, permitir que estén en esas zonas y promover esos medios de vida que tienen, pero regulando esas actividades”, señala la especialista.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como organización que colaboró en el proceso de consulta, la integrante de WWF también advirtió en el ejercicio la necesidad de mecanismos financieros y de monitoreo para dar seguimiento a la reglamentación propuesta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“No solamente no basta sacar normas, sino que cada uno de esos procesos normativos debe ir acompañado de un&nbsp;<strong>mecanismo financiero que permita su implementación, pero además de un mecanismo de monitoreo que permita ver en el tiempo cuál ha sido el impacto o las contribuciones</strong>&nbsp;de la aplicación de esas normas”, sostiene.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_199438"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2018/08/26033222/P%C3%A1ramos-de-Boyac%C3%A1-3-768x512.jpg" alt="El frailejón es una especie típica de los ecosistemas de páramo. Foto: Gobernación de Boyacá." class="wp-image-199438" /><figcaption class="wp-element-caption">Imagen de referencia del frailejón. En los páramos se han promovido viveros comunitarios con especies nativas de páramos como esta planta. Foto: Gobernación de Boyacá</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">De acuerdo con la especialista, estos mecanismos permitirán armar una línea base y también ofrecer mejores condiciones para que quienes dependan de actividades críticas en los páramos puedan reconvertir o sustituir sus oficios, especialmente en ganadería y cultivo de papa, que es el más común en los páramos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Benavides también coincide en la necesidad de incluir mecanismos de transparencia en el proceso para mejorar la implementación de la norma.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“La autoridad ambiental tiene que fortalecer su mecanismo de transparencia y de capacidad técnica para hacer evaluaciones que sean creíbles, porque si estas evaluaciones van en contra de las percepciones de las personas o de otras visiones técnicas se genera un problema de gobernanza al no tener una autoridad, un respaldo técnico con otras metodologías”, agrega.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/09/colombia-comunidades-cientificos-restauran-paramos-enfrentar-crisis-climatica/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Colombia: comunidades y científicos restauran páramos fundamentales para enfrentar la crisis climática</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270242"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/05135225/paramos-colombia-retos-reglas-comunidades-.jpg" alt="Panorámica de páramo en Colombia" class="wp-image-270242" /><figcaption class="wp-element-caption">Los páramos de Colombia son ecosistemas estratégicos para el abastecimiento de agua y refugio para la biodiversidad. Foto: Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>“Aspiro a vivir dignamente en el páramo”</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Alejandro Alméciga Castro es campesino y guía ecoturístico en el&nbsp;<strong>Páramo de Chingaza,</strong>&nbsp;situado en la cordillera oriental, en los departamentos de Cundinamarca y Meta, y clave para el abastecimiento de agua para Bogotá, la capital colombiana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para Alméciga, es importante que haya una regulación clara en las actividades que puede haber dentro de los páramos, pues reconoce que son muy frágiles e importantes, pero que en su cuidado se ha desplazado a las comunidades campesinas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>El campesino realmente no tiene una garantía de que sus derechos se sostengan,</strong>&nbsp;se ve muy vulnerado porque literalmente está perdiendo su tierra de una manera, diría, legal. Están sacando comunidades para engrosar las filas de ciudades como Bogotá, Medellín, Bucaramanga. Están engrosando los cinturones de pobreza”, dice el Alméciga a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El campesino, quien paulatinamente ha transitado más hacia el ecoturismo dentro de la región, insiste en que debe haber una administración con las comunidades que históricamente han habitado estos territorios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“No hay una gobernanza, no hay una socialización clara, una participación activa de la comunidad paramuna en la forma en que se está planteando la Ley de Páramos”, advierte.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuenta, por ejemplo, que cuando se declaró el Parque Nacional Natural Chingaza, en 1977, no hubo un proceso de socialización con las comunidades que estaban dentro del páramo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>Una noche nos acostamos siendo legales y a la noche siguiente, cuando se declaró como Parque Nacional Natural Chingaza, amanecimos como colonos y como invasores,</strong>&nbsp;siendo propietarios éramos intrusos en un territorio donde las comunidades llevan más de 150 años establecidas”, sostiene el habitante del municipio de La Calera, en Cundinamarca.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270245"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/05135235/paramos-colombia-retos-reglas-comunidades-4.jpg" alt="Los páramos son ecosistemas de alta montaña tropical" class="wp-image-270245" /><figcaption class="wp-element-caption">El Parque Nacional Natural Chingaza es uno de los 37 complejos de páramos de Colombia. Foto: Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Alméciga dice que no estaba enterado del proceso de consulta anunciado por el Ministerio de Ambiente para la limitación de actividades. Sin embargo, considera que sí debe haber un cambio para la conservación de estos ecosistemas.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>«Estamos haciendo un cambio de vocación de ganadería extensiva por turismo de naturaleza y conservación</strong>. No debería haber actividad económica aparte del turismo de naturaleza, investigativo, el trabajo con universidades, que la comunidad tenga acceso a esos recursos y a un sistema de pagos por servicios ambientales”, sostiene el campesino y guía.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Incluso, comenta que tarde o temprano, las actividades agropecuarias deben salir de ciertos páramos con una compra justa y alternativas para subsistir.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“Yo sí aspiro a vivir dignamente este territorio que tengo,</strong>&nbsp;no ser desplazado, no ser sacado por el Estado, pero que viva dignamente, eso es lo que quiere la mayoría de habitantes de Páramo”, afirma.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Benavides señala que los páramos también han convivido históricamente con algunas actividades humanas, por lo que suspender todo uso en estos territorios puede ser perjudicial.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Son comunidades que llevan 100, 200 años usando la tierra de la misma manera y que la norma les caiga encima sin una transición es muy difícil”, advierte.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El profesor advierte que hay regiones críticas en el país, donde la implementación de esta reglamentación será un reto “gigante”, como en el Complejo de Páramos Las Hermosas, el segundo más extenso de Colombia, o el Páramo de Sumapaz, considerado el más grande del mundo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Benavides advierte que a la hora de ejercer la norma,&nbsp;<strong>el desafío será un conflicto por lo que también pide echar mano de herramientas que ya existen y fortalecer la transición de comunidades.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“Hay que pagar costos de oportunidad, costos de transición, programas de reeducación, de reasentamiento, porque no se puede sencillamente sacar a la gente bajo una norma. Hay unos instrumentos, lo que falta es fortalecerlos a través de inversiones específicas”, sostiene.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2016/03/nueva-ley-contra-la-mineria-en-los-paramos-colombianos-podria-generar-una-primera-demanda/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Nueva ley contra la minería en los páramos colombianos podría generar una primera demanda</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Participación comunitaria es clave</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Echeverri destaca casos de éxito en la conservación de páramos como los del&nbsp;<strong>Parque Nacional Natural Los Nevados</strong>, ubicado entre los departamentos de Risaralda, Quindío, Tolima y Caldas, y donde se logró la&nbsp;<strong>restauración de 258 hectáreas que forman parte de cerca de 7000 que estaban críticamente degradadas.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_199437"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2018/08/26033154/P%C3%A1ramos-de-Boyac%C3%A1-1-768x512.jpg" alt="Los campesinos han convivido durante siglos con este ecosistema. Foto: Gobernación de Boyacá." class="wp-image-199437" /><figcaption class="wp-element-caption">Los campesinos han convivido durante siglos en los páramos, ahora se abren nuevos retos para esa convivencia. Foto: Gobernación de Boyacá</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Se han hecho trabajos para vincular un sistema como el desarrollo del ecoturismo o turismo de naturaleza, promover la sustitución de unas actividades productivas y que permite también generar ingresos a esas comunidades”, explica la especialista.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, agrega que se han promovido viveros comunitarios con especies nativas de páramos como el frailejón, planta emblemática de estos ecosistemas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También menciona la dificultad para sustituir una actividad productiva de un día para otro. “Sustituir la ganadería por una actividad de bajo impacto requiere tiempo, esfuerzo y recursos económicos para establecer esos procesos”, expone.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270243"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/05135228/paramos-colombia-retos-reglas-comunidades-2-768x512.jpeg" alt="Frailejones en páramo de Colombia" class="wp-image-270243" /><figcaption class="wp-element-caption">Colombia tiene el 50 % de los páramos del mundo. Foto: Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Ramírez dice que se trata de una oportunidad para que las autoridades trabajen en el territorio con las comunidades.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Debemos tener apertura conjuntamente en las visiones hacia una conservación del ecosistema, hacia un uso sostenible, mirar lo que le vamos a dejar a las siguientes generaciones. El diálogo es fundamental, no partir de posiciones rígidas que van a afectar el mismo desarrollo y la inversión de recursos en el manejo de gestión, no solo de las comunidades, sino del resto de la población que nos beneficiamos de los servicios ecosistémicos del páramo”, reconoce.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En tanto, Benavides señala que más allá de la reglamentación que se decida,&nbsp;<strong>hay un avance en la protección de los páramos a nivel cultural entre la población.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“Muchos de estos páramos ahora están en parques nacionales, parques regionales, áreas protegidas y la gente se cuida de su intervención. Hay un camino ganado muy grande en su protección, que es una parte de la cultura ciudadana. Ahora hay un camino diferente, más legal, un desafío diferente”, sostiene.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>Imagen principal:</strong> los campesinos han convivido durante siglos con los páramos, que representan menos de 3 millones de hectáreas en un país de 115 millones de hectáreas, pero pueden albergar el 20 % del carbono del país. <strong>Foto:</strong> Gobernación de Boyacá</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/gonzalo-ortuno-lopez/">Gonzalo Ortuño López</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/03/paramos-colombia-retos-reglas-comunidades/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126682</guid>
        <pubDate>Mon, 09 Mar 2026 16:24:49 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/09112333/Captura-de-pantalla-2026-03-09-112310.png" type="image/png">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Colombia: la consulta por Ley de Páramos devela los retos de protegerlos sin afectar a sus comunidades]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Colombia: un polémico fallo pone a prueba la protección de la Sierra Nevada de Santa Marta y sus pueblos indígenas</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/colombia-un-polemico-fallo-pone-a-prueba-la-proteccion-de-la-sierra-nevada-de-santa-marta-y-sus-pueblos-indigenas/</link>
        <description><![CDATA[<p>El pasado 19 de febrero una noticia sorprendió a los indígenas arhuaco, kogui, wiwa y kankuamo, los cuatro pueblos ancestrales que habitan en la Sierra Nevada de Santa Marta, un macizo montañoso único en Colombia, aislado de los Andes y el más alto del mundo junto a la costa, con picos que superan los 5700 [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>El Consejo de Estado, uno de los máximos tribunales del país, tumbó el decreto de la Línea Negra que delimita el territorio espiritual y cultural de los pueblos arhuaco, kogui, wiwa y kankuamo en el Caribe colombiano.</em></li>



<li><em>Luego de la decisión judicial surgen dudas respecto al posible avance de actividades agroindustriales, mineras y petroleras en una región de alta biodiversidad.</em></li>



<li><em>El presidente Gustavo Petro aseguró que se creará un nuevo decreto para proteger el territorio ancestral de los cuatro pueblos indígenas.</em></li>



<li><em>Líderes indígenas aseguran que con o sin decreto continuarán defendiendo su territorio ancestral y sus más de 300 sitios sagrados.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">El pasado 19 de febrero una noticia sorprendió a los indígenas arhuaco, kogui, wiwa y kankuamo, los cuatro pueblos ancestrales que habitan en la Sierra Nevada de Santa Marta, un macizo montañoso único en Colombia, aislado de los Andes y el más alto del mundo junto a la costa, con picos que superan los 5700 metros.&nbsp;<strong>El Consejo de Estado, uno de los altos tribunales del país, declaró la nulidad del&nbsp;<a href="https://www.suin-juriscol.gov.co/viewDocument.asp?id=30035809" target="_blank" rel="noreferrer noopener">decreto 1500 de 2018</a>, más conocido como el decreto de la Línea Negra</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta norma redefinió el territorio ancestral de los cuatro pueblos indígenas, trazando un límite simbólico y sagrado llamado “Línea Negra” (o Sheshiza, en su cosmovisión), basado en 348 espacios sagrados.&nbsp;<strong>Su principal objetivo era proteger el valor espiritual, cultural y ambiental del territorio</strong>, regulando el uso de recursos, la consulta previa en decisiones que los afecten y su autonomía en la conservación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Para los pueblos indígenas esta decisión significa desconocer un proceso histórico de reivindicación de nuestras culturas y del conocimiento que tienen los pueblos de la Sierra Nevada de Santa Marta”, dice José Mario Bolívar, gobernador del Cabildo Indígena del Pueblo Wiwa. Por su parte, Jaime Luis Arias, gobernador del Cabildo Indígena del Pueblo Kankuamo, asegura que rechazan la decisión y les preocupa porque&nbsp;<strong>“la interpretación que hace este tribunal es completamente regresiva en derechos”</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://acmineria.com.co/wp-content/uploads/2026/02/Sentencia-Nulidad-del-Decreto-1500-de-2018.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">La sentencia del Consejo de Estado</a>, que no puede apelarse, también generó rechazo en sectores sociales y ambientales. Juana Hofman, directora de integración territorial técnica en Amazon Conservation Team (ACT), comenta que<strong>&nbsp;la decisión de anular el decreto por razones de forma y no de fondo pone en jaque más que un acto administrativo</strong>. “Lo que está en riesgo son los avances en la protección de los derechos territoriales de los pueblos indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta, la garantía efectiva de la diversidad étnica y cultural y, en un plano más estructural, la coherencia del Estado colombiano como Estado social de derecho que se reconoce pluriétnico y multicultural”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/vias-coca-incendios-deforestacion-amazonia-colombia/">Mientras el Gobierno atiende las inundaciones en el norte de Colombia, la Amazonía es invadida y arde desapercibida</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270267"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/06143741/BLUR-Los-indigenas-de-la-Sierra-Nevada-de-Santa-Marta-se-enfrentan-a-presiones-extractivas-en-su-territorio-Foto-Cortesia-AIDA-Yeny-Rodriguez-scaled.jpg" alt="Los indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta se enfrentan a presiones extractivas en su territorio. Foto: Cortesía AIDA / Yeny Rodríguez" class="wp-image-270267" /><figcaption class="wp-element-caption">Los indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta se enfrentan a presiones extractivas en su territorio. Foto: Cortesía AIDA / Yeny Rodríguez</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Un decreto que incomodó desde el momento de su firma</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Los principales argumentos del Consejo de Estado para anular el decreto de la Línea Negra están en que, al momento de ser expedido,&nbsp;<strong>no existía cartografía oficial del Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC) y no se agotó la consulta previa con otros grupos étnicos</strong>&nbsp;que quedaron incluidos dentro del territorio ancestral, entre ellos los pueblos indígenas ette enaka y wayúu, así como varios consejos comunitarios afro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El alto tribunal también expresó que en 2018&nbsp;<strong>hubo un exceso en la potestad reglamentaria del Presidente</strong>, quien interfirió en la autonomía territorial de los departamentos de La Guajira, Cesar, Magdalena y en la de sus municipios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se generó tanta polémica que pocos días después de conocerse la sentencia, el presidente Gustavo Petro&nbsp;<a href="https://x.com/petrogustavo/status/2025371685298307500?ref_src=twsrc%5Etfw%7Ctwcamp%5Etweetembed%7Ctwterm%5E2025371685298307500%7Ctwgr%5Ea176d6b6ad289290944a6ccd0e430588b86c37f2%7Ctwcon%5Es1_&amp;ref_url=https%3A%2F%2Fwww.rtvcnoticias.com%2Fcolombia%2Fpetro-firmara-en-santa-marta-nuevo-decreto-de-la-linea-negra" target="_blank" rel="noreferrer noopener">se pronunció</a>&nbsp;a favor de los pueblos indígenas y&nbsp;<strong>propuso la elaboración de una nueva norma</strong>. “He convocado la unidad de los pueblos indígenas del corazón del mundo. Los espero masivamente en las playas de Santa Marta, a firmar el nuevo decreto de la Línea Negra que expanda el territorio sagrado de los cuidadores del agua”, dijo el mandatario.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El expresidente Juan Manuel Santos, quien firmó el decreto de 2018 un día antes de dejar su cargo, también defendió la norma. “Los pueblos kogui, arhuaco, wiwa y kankuamo están en riesgo.&nbsp;<strong>Preservar la Línea Negra no es un capricho. Es proteger la Sierra Nevada, su riqueza incomparable y su dimensión espiritual</strong>. Y es honrar una orden de la Corte Constitucional”,&nbsp;<a href="https://x.com/JuanManSantos/status/2025004975709892992?ref_src=twsrc%5Etfw%7Ctwcamp%5Etweetembed%7Ctwterm%5E2025371685298307500%7Ctwgr%5Ea176d6b6ad289290944a6ccd0e430588b86c37f2%7Ctwcon%5Es3_&amp;ref_url=https%3A%2F%2Fwww.rtvcnoticias.com%2Fcolombia%2Fpetro-firmara-en-santa-marta-nuevo-decreto-de-la-linea-negra" target="_blank" rel="noreferrer noopener">dijo en un video</a>&nbsp;que publicó en la red social X.&nbsp;<a href="https://www.corteconstitucional.gov.co/relatoria/2010/t-547-10.htm" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Dicha orden</a>&nbsp;le pedía al Gobierno Nacional adoptar medidas efectivas para delimitar y proteger el territorio ancestral de los cuatro pueblos indígenas.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270259"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/05221750/En-la-Sierra-Nevada-de-Santa-Marta-nacen-los-principales-cuerpos-de-agua-de-tres-departamentos-del-Caribe-colombiano-Foto-Cortesia-fundacionchasquis-768x512.jpg" alt="En la Sierra Nevada de Santa Marta nacen los principales cuerpos de agua de tres departamentos del Caribe colombiano. Foto: @Cortesía fundacionchasquis" class="wp-image-270259" /><figcaption class="wp-element-caption">En la Sierra Nevada de Santa Marta nacen los principales cuerpos de agua de tres departamentos del Caribe colombiano. Foto: cortesía @fundacionchasquis</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Jenny Ortiz es coordinadora del Programa Movilización, Derechos Humanos e Interculturalidad del Centro de Investigación y Educación Popular (CINEP), fundación colombiana dedicada a la investigación, formación y defensa de los derechos humanos y la paz. Según dice,&nbsp;<strong>detrás de la demanda que llevó a la nulidad del decreto hay intereses económicos</strong>, ya que la norma funcionaba como una barrera que impedía la entrada de agricultura a gran escala y proyectos extractivos como la minería.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://www.cinep.org.co/publi-files/PDFS/20241127_Situacion_seguridad_SNSM.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Datos recogidos y procesados por el CINEP</a>, y que fueron obtenidos de la plataforma de la Agencia Nacional de Minería (ANM), muestran que&nbsp;<strong>para febrero de 2024 existían 151 títulos mineros vigentes dentro de la Línea Negra</strong>, los cuales ocupaban un área de 77 805 hectáreas, aunque la mayoría se encuentran inactivos o en fase de exploración. También había registro de 95 solicitudes mineras en espera de aprobación y que abarcan 74 644 hectáreas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Precisamente,&nbsp;<strong>una de las preocupaciones con la nulidad del decreto es que las presiones mineras, agroindustriales y petroleras aumenten.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270260"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/05221802/La-Sierra-Nevada-de-Santa-Marta-es-el-sistema-montanoso-costero-mas-alto-del-mundo-Foto-Cortesia-fundacionchasquis-768x512.jpg" alt="La Sierra Nevada de Santa Marta es el sistema montañoso costero más alto del mundo. Foto: Cortesía @fundacionchasquis" class="wp-image-270260" /><figcaption class="wp-element-caption">La Sierra Nevada de Santa Marta es el sistema montañoso costero más alto del mundo. Foto: cortesía @fundacionchasquis</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Hofman afirma que desde 2018 sectores gremiales y económicos alertaron que la aplicación del decreto “paralizaría el desarrollo” de tres departamentos y que cualquier actividad requeriría consulta previa. Sin embargo, para ella, no se prohibía el desarrollo sino que se establecían reglas de protección y coordinación en un territorio ancestral reconocido. “<strong>Lo que incomodaba era el reconocimiento efectivo de límites al extractivismo y a una expansión sin diálogo”</strong>, dice.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Jaime Luis Arias comenta que los pueblos indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta son conscientes de que históricamente ha habido intereses por explotar toda la riqueza cultural y ambiental de la zona. “<strong>Esta decisión desde luego afecta y crea una incertidumbre jurídica [que favorece] a esos intereses</strong>&nbsp;porque este decreto obedecía, precisamente, a una decisión de la Corte Constitucional que orientaba a establecer mecanismos y garantías para la protección del territorio”. Arias agrega que no solo se trata de intereses legales sino que&nbsp;<strong>en la Sierra hay minería ilegal y grupos armados</strong>&nbsp;que generan afectación a los derechos de los pueblos indígenas.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/actividades-reservas-forestales-colombia-impactos-ambientales/">¿Protección o riesgo?: nuevas actividades permitidas por el Gobierno en reservas forestales de Colombia abren debate sobre posibles impactos ambientales</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Un nuevo decreto viene en camino</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Aun en medio del escenario de preocupación, los expertos consideran que&nbsp;<strong>la Sierra Nevada de Santa Marta no queda del todo desprotegida</strong>. “Cualquier actividad que genere afectación sobre los cuatro pueblos indígenas tiene que pasar por consulta previa”, comenta Hofman.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270257"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/05221729/Viviendas-indigenas-en-la-Sierra-Nevada-de-Santa-Marta-Foto-Cortesia-AIDA-Yeny-Rodriguez-768x512.jpg" alt="Viviendas indígenas en la Sierra Nevada de Santa Marta. Foto: Cortesía AIDA / Yeny Rodríguez" class="wp-image-270257" /><figcaption class="wp-element-caption">Viviendas indígenas en la Sierra Nevada de Santa Marta. Foto: cortesía AIDA/Yeny Rodríguez</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Yeny Rodríguez, abogada de la Asociación Interamericana para la Defensa del Ambiente (AIDA), considera que el territorio ancestral que está fuera de los resguardos, y es parte del polígono conocido como Línea Negra, no queda desprotegido porque el decreto se cayó, pues&nbsp;<strong>hay otras figuras legales que lo protegen</strong>, como el artículo 330 de la Constitución Política de Colombia o tratados internacionales como el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los cuatro pueblos de la Sierra Nevada de Santa Marta se encuentran en constantes reuniones para pensar en un nuevo decreto, aunque José Mario Bolívar dice que tienen claro que una norma no los hace indígenas ni cambia su cosmovisión: para ellos&nbsp;<strong>el decreto era “un formalismo para podernos entender en el diálogo y en la convivencia con un pensamiento [occidental] diferente”</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_210784"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2019/11/24063918/IMG_20190303_084004424-768x512.jpg" alt="Minería Sierra Nevada. Indígenas wiwa. Foto: Applied Biodiversity Foundation." class="wp-image-210784" /><figcaption class="wp-element-caption">Habitantes indígenas wiwa. Foto: cortesía Applied Biodiversity Foundation</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Además, después del apoyo del presidente Petro, los indígenas iniciaron acercamientos con el Gobierno Nacional. El 28 de febrero Gabriel Rondón, viceministro del diálogo social y los derechos humanos del Ministerio del Interior,&nbsp;<a href="https://www.mininterior.gov.co/noticias/ministerio-del-interior-instala-dialogo-intercultural-para-construir-nuevo-decreto-de-proteccion-de-la-linea-negra/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">instaló un espacio de diálogo intercultural</a>&nbsp;para construir colectivamente la ruta hacia un nuevo decreto de protección de la Línea Negra. “El propósito es empezar desde el principio, aclarar dudas y&nbsp;<strong>generar una ruta amplia que nos lleve a concertar un nuevo acto administrativo sin las fallas del anterior</strong>”, dijo Rondón.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El presidente Gustavo Petro anunció en la noche del 4 de marzo el inicio de la consulta previa sobre la Línea Negra en la Sierra Nevada de Santa Marta.&nbsp;<strong>“Oficialmente declaro iniciado el proceso de consulta a las comunidades étnicas de la Sierra en pos de la Línea Negra”</strong>, dijo al cierre de una asamblea donde participó cada uno de los delegados de los pueblos indígenas y afro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los gobernadores indígenas le dijeron a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;que esperan que el decreto quede listo en abril. Sin embargo, Bolívar es insistente al afirmar que la nulidad de la norma no cambia para nada la manera en que los indígenas se relacionan con el territorio y sus sitios sagrados. “Siempre hemos sido claros:&nbsp;<strong>con o sin decreto nosotros seguiremos defendiendo el territorio de la Línea Negra</strong>”, concluye.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong> el decreto de la Línea Negra buscaba proteger más de 300 lugares sagrados de cuatro pueblos indígenas. <strong>Foto:</strong> cortesía AIDA/Yeny Rodríguez</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/antonio-jose-paz-cardona/">Antonio José Paz Cardona</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/03/colombia-fallo-proteccion-sierra-nevada-santa-marta-pueblos-indigenas/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126679</guid>
        <pubDate>Mon, 09 Mar 2026 15:45:15 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Argentina: siete científicos por día perdieron su trabajo desde que asumió Javier Milei &amp;#124; INFORME</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/argentina-siete-cientificos-por-dia-perdieron-su-trabajo-desde-que-asumio-javier-milei-informe/</link>
        <description><![CDATA[<p>Los científicos son uno de los grupos más afectados por la administración de Javier Milei. Desde su asunción como presidente de Argentina, el empleo en el sector de la ciencia y tecnología&nbsp;experimenta una fuerte retracción:&nbsp;entre diciembre de 2023 y el mismo mes de 2025, se perdieron 5750 puestos de trabajos científicos en el sistema público. [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Entre diciembre de 2023 y el mismo mes de 2025, se perdieron 5750 puestos de trabajo en el área científica del sistema público argentino.</em></li>



<li><em>Esa estadística muestra que cada día 7.5 científicos argentino perdieron su trabajo.</em></li>



<li><em>El Conicet es una de las instituciones más afectadas por las decisiones de Milei, donde además se redujeron los salarios en un 40 %.</em></li>



<li><em>Los científicos argentinos están en alerta por estas determinaciones y aseguran que estos ajustes afectarán al desarrollo productivo del país.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Los científicos son uno de los grupos más afectados por la administración de Javier Milei. Desde su asunción como presidente de Argentina, el empleo en el sector de la ciencia y tecnología&nbsp;<strong>experimenta una fuerte retracción:</strong>&nbsp;entre diciembre de 2023 y el mismo mes de 2025, se perdieron 5750 puestos de trabajos científicos en el sistema público. Esta cifra revela que&nbsp;<strong>&nbsp;7.5 científicos perdieron su puesto por día</strong>, según el último informe de evolución de empleo en ciencia que realizó el Grupo EPC y el Centro Iberoamericano de Investigación en Ciencia, Tecnología e Innovación (CIICTI).</p>



<p class="wp-block-paragraph">La&nbsp;reducción impactó de lleno en los&nbsp;organismos&nbsp;que dependen de la Administración Pública Nacional:&nbsp;5004de los puestos perdidos corresponden a ese sector, mientras que otros 746 se explican por despidos y retiros en empresas públicas. Además, el informe advierte que&nbsp;<strong>más del 40 % de las bajas en organismos se concentró</strong>&nbsp;en el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas (Conicet),&nbsp;aunque también se destaca la destrucción de empleo en otras instituciones clave para la labor científica y productiva del país.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/impacto-ambiental-cartel-jalisco-nueva-generacion-narcotrafico-america-latina/">Más allá del narcotráfico: el devastador impacto ambiental del Cártel de Jalisco Nueva Generación en América Latina</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269896"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/23214000/e90e5e6c943bc30040892c97205c33ab5c3d7e64977c088234c17ee207a55e81-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-269896" /><figcaption class="wp-element-caption">Una de las protestas de finales de 2023 y principios de 2024, cuando el Gobierno de Javier Milei anunció la decisión de recortar el presupuesto a la ciencia y la primera reducción de puestos de trabajo. Foto: cortesía ATE</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Haydee Pizarro, doctora en Ciencias Biológicas e investigadora principal del Conicet, explicó a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;que la contracción del sistema científico argentino&nbsp;<strong>no es un “simple ajuste presupuestario”,</strong>&nbsp;para ella es un “daño estructural” a la capacidad del país de producir conocimiento, formar recursos humanos y dar respuestas propias a sus problemas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Estos recortes responden a una decisión política e ideológica, no a una evaluación técnica del sistema científico”, afirmó Pizarro. Para la científica, se está imponiendo una visión ideológica de corte ultra-liberal y de minimización del papel del Estado, “donde todo aquello que no genera beneficio económico inmediato es considerado ‘no estratégico’ y por lo tanto prescindible”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La científica añadió que las decisiones que tomó la administración de Milei no están enfocadas solo en recortes presupuestarios, sino que existe una visión de país -dijo- que no reconoce el valor estratégico de la ciencia como motor de desarrollo, bienestar y soberanía. “<strong>Se busca deslegitimar el pensamiento crítico con la desacreditación a los científicos</strong>, ridiculizando el conocimiento académico e instalando la idea de que investigar, analizar y cuestionar no sirve. No se trata solo de achicar presupuestos: se intenta disciplinar y debilitar a una comunidad que piensa, que pregunta y que incomoda”, cuestionó.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>El Conicet, la institución más afectada</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">El Conicet es la principal institución científica del Estado argentino y es&nbsp;<strong>una de</strong>&nbsp;<strong>las mayores empleadoras de investigadores</strong>&nbsp;<strong>de la ciencia y tecnología en ese país</strong>. Durante la campaña electoral, Javier Milei, que llegó al poder el 10 de diciembre de 2023, prometió privatizarla. Sin embargo, tras asumir, optó por un fuerte ajuste presupuestal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En enero de este año, los investigadores y becarios del&nbsp;Conicet&nbsp;no recibieron ningún aumento salarial y, así, volvieron a perder frente a la inflación.&nbsp;Según el informe del Grupo EPC-CIICTI, sus remuneraciones alcanzaron un nivel que se encuentra 40.2 puntos por debajo de noviembre de 2023, lo que significa que&nbsp;<strong>los científicos argentinos perdieron el 40 % de su salario real</strong>&nbsp;durante el gobierno de Milei.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/rutas-tren-bioceanico-expertos-advierten-impactos-megaobra-amazonia/">Las rutas del tren bioceánico: expertos advierten posibles impactos de la megaobra que cruzará la Amazonía</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“Un recorte del 40 % del salario no es simbólico ni coyuntural: es expulsivo. Significa no poder pagar un alquiler, no llegar a fin de mes, no cubrir necesidades básicas.&nbsp;<strong>Para muchos científicos implica pluriemplearse,</strong>&nbsp;<strong>migrar al extranjero, abandonar líneas de investigación</strong>&nbsp;o directamente salir del sistema científico”, lamentó Pizarro.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_250363"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/03/23005014/La-doctora-Haydee-Pizarro-durante-una-toma-de-muestra-en-el-Rio-Uruguay.-Gentileza-Haydee-Pizarro-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-250363" /><figcaption class="wp-element-caption">La doctora Haydee Pizarro durante una toma de muestra en el río Uruguay. Foto: cortesía Haydee Pizarro</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Sobre el informe, el Conicet es la institución más afectada por las decisiones de Milei. Con más detalle, el grupo de expertos explicó que “<strong>más del 40% de ese subtotal se dio en el ámbito del Conicet</strong>, mientras que se destaca la destrucción de empleo en el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y otros organismos centrales para la ciencia nacional”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Diego Golombek, doctor en Biología, investigador y divulgador científico argentino, consideró que el impacto de la reducción de científicos activos es lamentable, ya que se está desmantelando el corazón del sistema científico argentino, aseguró.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“La consecuencia de estos recortes para la sociedad es múltiple, ya que no se está promoviendo un pensamiento científico, que es fundamental para cualquier pensamiento crítico para la población, se dedique a lo que se dedique y, por otro lado,&nbsp;<strong>sin investigación científica, no hay aplicaciones científicas,</strong>&nbsp;no hay desarrollo productivo, cosa que está muy presente en un plan económico que busca que seamos un país muy basado en commodity, en productos primarios”, afirmó Golombek a&nbsp;<strong>Mongabay Latam.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_250358"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/03/23004637/Diego-Golombek-dirige-el-Laboratorio-Interdisciplinario-del-Tiempo.-Gentileza-Diego-Golombek-768x512.jpeg" alt="" class="wp-image-250358" /><figcaption class="wp-element-caption">Diego Golombek dirige el Laboratorio Interdisciplinario del Tiempo. Foto: cortesía Diego Golombek</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El científico recalcó que no solo el Conicet es la institución afectada por estos recortes. Además del INTA y el INTI, destacó a la Comisión Nacional de Energía Atómica (CONEA), que también está en “tremenda situación de emergencia”. “¿Por qué el Gobierno de Milei está realizando estos recortes? Primero, creo que es la ignorancia,&nbsp;<strong>no entienden que la ciencia es el motor del desarrollo en todos los países</strong>”, dijo Golombek.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Las críticas a Milei</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">El experto añadió más razones: “Maldad, quieren negar conscientemente a gran parte de la comunidad por una cierta cuestión de superioridad moral.&nbsp;<strong>Milei se jacta de ser académico, pero no lo es.</strong>&nbsp;Y también hay estupidez, ya que no ven a mediano y largo plazo que la inversión a la ciencia y tecnología es la base de todo desarrollo productivo”, aseguró.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el informe también se señala con particular atención la situación del Conicet. A lo largo de los últimos dos años,&nbsp;<strong>en el organismo&nbsp;se perdieron 1306 becas</strong>&nbsp;<strong>y 782 puestos de investigadores de carrera</strong>. En total, se trata de 2088 cargos menos que en diciembre de 2023.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |</strong>&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/pueblo-kichwa-curaray-rechaza-actividad-extractiva-ecuador-entrevista/">Ecuador: «El Pueblo Kichwa del Curaray ha rechazado rotundamente la actividad extractiva» | ENTREVISTA</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">El Grupo EPC-CIICTI aseguró que “este profundo ajuste sobre el sector se realiza en la creencia de que se encuentra ‘sobreexpandido’». «Sin embargo, cualquier comparación internacional demuestra que&nbsp;<strong>el sistema científico argentino sufre&nbsp;por falta de escala, además de la consabida ausencia de inversión privada en actividades</strong>”, agregó.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En ese marco, el informe explica que<strong>&nbsp;el sistema de ciencia argentino tiene tres investigadores por cada mil habitantes</strong>&nbsp;de la población económicamente activa, mientras que en países con mayor nivel de desarrollo son diez investigadores.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_257103"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/01/31215421/El-titular-del-Conicet-nombrado-por-Milei-Daniel-Salomone.-Foto-Conicet-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-257103" /><figcaption class="wp-element-caption">El titular del Conicet nombrado por Milei, Daniel Salomone (con micrófono). Foto: Conicet</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Una de las afectadas por estos recortes habló con&nbsp;<strong>Mongabay Latam.</strong>&nbsp;Se trata de una bióloga que trabajaba en el Conicet y pidió no ser identificada. “<strong>La ciencia no solo produce datos, sino un pensamiento crítico</strong>. Debilitar la ciencia es también debilitar una sociedad capaz de pensar, cuestionar y participar informadamente”, dijo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La bióloga añadió que ella fue destituida en octubre del año pasado, pero que antes de esa decisión<strong>&nbsp;su salario se redujo en un 30 %</strong>. “Así, la situación se hacía cada día más difícil. Nosotros también tenemos familias, tenemos que pagar alquileres, escuelas, mantener hijos. Lo que están provocando estas decisiones es que los expertos migren a otros sectores, que renuncien o que busquen mejores vías”, dijo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La experta también consideró que las decisiones de Milei también afectan a los futuros científicos. “Los jóvenes que están todavía en una universidad se preguntan en qué nos metimos. Claro,&nbsp;<strong>están viendo que su trabajo no será recompensando</strong>&nbsp;<strong>y así también se ve fuga de futuros valores</strong>”, detalló.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269897"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/23214230/AP-PhotoMark-Schiefelbein-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-269897" /><figcaption class="wp-element-caption">El presidente argentino, Javier Milei, es blanco de críticas por la reducción de presupuesto a la ciencia y tecnología. Foto: AP Photo/Mark Schiefelbein</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;se comunicó con voceros del Conicet y de Presidencia de Argentina para conocer sus respuestas ante las cifras reveladas por el informe y las críticas de los científicos consultados. Sin embargo, al cierre de esta nota no habían respondido.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Silvina Ramírez, doctora en Derecho de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y experta en la temática indígena, afirmó a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;que&nbsp;<strong>el desfinanciamiento de todo el sistema de investigación y universitario en la gestión de Milei es “lamentable”&nbsp;</strong>y que impacta directamente a los futuros profesionales de la ciencia que ahora buscan otras áreas de estudio para vivir dignamente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“La afectación a la situación indígena es indirecta. Los pueblos indígenas requieren de políticas públicas específicas para poder gozar de sus derechos, que se respete su identidad y puedan tener una mejor calidad de vida. Claro que&nbsp;<strong>mejores estudios antropológicos, sociológicos, económicos servirían para brindar un conocimiento más ajustado</strong>&nbsp;de su situación para poder formular políticas públicas más precisas. En ese sentido, estos recortes también podrían afectarlos”, detalló.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal: </strong>trabajadores del Conicet, en una de las primeras protestas contra Milei, en la explanada del Polo Científico, ubicado en el barrio de Palermo, Buenos Aires.<strong> Foto:</strong> cortesía ATE</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/2026/02/argentina-cientificos-perdieron-trabajo-presidencia-javier-milei-informe/">Ana Cristina Alvarado</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/02/argentina-cientificos-perdieron-trabajo-presidencia-javier-milei-informe/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
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        <pubDate>Fri, 27 Feb 2026 14:54:26 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/27095335/ciencia-milei-argentina-610x244-1.png" type="image/png">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Argentina: siete científicos por día perdieron su trabajo desde que asumió Javier Milei &#124; INFORME]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Inversiones públicas y privadas por 7.3 billones de dólares financian la destrucción de la biodiversidad &amp;#124; INFORME</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/inversiones-publicas-y-privadas-por-7-3-billones-de-dolares-financian-la-destruccion-de-la-biodiversidad-informe/</link>
        <description><![CDATA[<p>En 2023, los flujos financieros a nivel mundial, tanto públicos como privados, que generaron impactos directos y negativos sobre la naturaleza se estimaron en 7.3 billones de dólares.&nbsp;La financiación privada representó 4.9 billones de dólares&nbsp;y el gasto público en&nbsp;subsidios perjudiciales para el ambiente fue de alrededor de 2.4 billones de dólares. Ese es uno de [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>El nuevo informe de la Plataforma Intergubernamental Científico Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES) sobre biodiversidad y empresas revela que 220 000 millones de dólares se destinaron a actividades que contribuyen a la conservación y restauración de la biodiversidad en 2023.</em></li>



<li><em>Esto sólo representa el 3 % de la inversión pública y privada que terminó afectando la biodiversidad.</em></li>



<li><em>Todas las empresas dependen directa o indirectamente de la naturaleza y ejercen una influencia sobre ella.</em></li>



<li><em>Los expertos aseguran que si no se protege la biodiversidad hoy, se arriesga la rentabilidad de las empresas en el futuro, por lo que un mayor compromiso con la naturaleza no es una opción sino una necesidad.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">En 2023, los flujos financieros a nivel mundial, tanto públicos como privados, que generaron impactos directos y negativos sobre la naturaleza se estimaron en 7.3 billones de dólares.&nbsp;<strong>La financiación privada representó 4.9 billones de dólares</strong>&nbsp;y el gasto público en&nbsp;<strong>subsidios perjudiciales para el ambiente fue de alrededor de 2.4 billones de dólares</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese es uno de los principales hallazgos del informe&nbsp;<a href="https://zenodo.org/records/18538597" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>El impacto y la dependencia de las empresas respecto a la diversidad biológica y las contribuciones de la naturaleza a las personas</em></a>, publicado el 9 de febrero por la Plataforma Intergubernamental Científico Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES, por sus siglas en inglés).</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/buques-argentinos-empresas-chinas-pesca-sin-observadores/">«Argenchinos»: Argentina permite que barcos controlados por empresas chinas pesquen sin observadores y violen la ley</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En dicho documento se reconoce que&nbsp;<strong>todas las empresas dependen de la biodiversidad</strong>, todas ejercen una influencia sobre ella y&nbsp;<strong>el crecimiento de la economía mundial se ha producido a costa de una inmensa pérdida de biodiversidad</strong>, lo que ahora plantea un riesgo sistémico crítico y generalizado para la economía, la estabilidad financiera y el bienestar de los seres humanos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El reporte también llama la atención sobre que las condiciones actuales en las que operan las empresas no están siempre alineadas a un futuro justo y sostenible. “En primer lugar este informe demuestra que&nbsp;<strong>la naturaleza es asunto de todos</strong>&nbsp;y que la conservación, la restauración y el uso sostenible de la biodiversidad son fundamentales para la sostenibilidad y el éxito empresarial», asegura Luthando Dziba, secretario ejecutivo de&nbsp;<a href="https://www.ipbes.net/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">IPBES</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En segundo lugar, explica Dziba, el informe muestra que, si bien&nbsp;<strong>las empresas han contribuido a la innovación</strong>&nbsp;que ha impulsado la mejora de la calidad de vida,&nbsp;<strong>este mismo éxito ha tenido un alto costo para la biodiversidad</strong>,</p>



<p class="wp-block-paragraph">La evaluación fue elaborada durante tres años por 79 expertos, entre científicos y representantes del sector privado, procedentes de 35 países y de todas las regiones del mundo. También contó con consulta a pueblos indígenas y a comunidades locales.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269730"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/17195721/energia-eolica-informe-ipbes-empresas-y-biodiversidad-768x512.jpg" alt="Vista aérea de molinos de viento en un verde bosque estival en Finlandia. Foto: cortesía Ipbes-iStock" class="wp-image-269730" /><figcaption class="wp-element-caption">Vista aérea de molinos de viento en un verde bosque estival en Finlandia. Foto: cortesía IPBES/iStock</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/lobo-mexicano-riesgos-geneticos-conflictos-ganaderia-amenaza-legal/">Lobo mexicano: crecen los riesgos genéticos, conflictos con la ganadería y amenaza legal a 28 años de su reinserción</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">El impacto de las empresas en la biodiversidad no ha sido bien cuantificado</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Uno de los primeros mensajes del informe es que&nbsp;<strong>incluso las empresas que pueden parecer alejadas de la naturaleza dependen directa o indirectamente de ella</strong>. El problema, comentan los expertos en su análisis, es que las empresas suelen asumir poco o ningún costo financiero por sus efectos negativos y muchas tampoco pueden generar ingresos al tiempo que impactan positivamente en la biodiversidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Stephen Polasky, profesor de Economía Ecológica y Ambiental en la Universidad de Minnesota y copresidente del informe, asegura que las empresas se enfrentan a diversos obstáculos o barreras al intentar reducir sus impactos negativos y aumentar los positivos. Algunos de ellos se relacionan con&nbsp;<strong>falta de información o comprensión sobre la biodiversidad</strong>, mientras que otros son más sistémicos, como la&nbsp;<strong>fijación incorrecta de precios a los servicios que prestan la biodiversidad y la naturaleza</strong>. “De hecho, muchos de los valores de la naturaleza no llegan al mercado con los precios adecuados o incluso llegan sin precio”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269737"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/17195821/Steve-Polasky-informe-ipbes-empresas-y-biodiversidad-768x512.jpg" alt="Steve Polasky, copresidente del informe sobre biodiversidad y empresas de la IPBES. Foto: cortesía Ipbes - Anastasia Rodopoulou" class="wp-image-269737" /><figcaption class="wp-element-caption">Stephen Polasky, copresidente del informe sobre biodiversidad y empresas de la IPBES. Foto: cortesía IPBES/Anastasia Rodopoulou</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Reconocer el valor de la biodiversidad a nivel económico es importante porque “la pérdida de biodiversidad es una de las amenazas más graves para las empresas”, dice Polasky, y agrega que “la realidad distorsionada es que&nbsp;<strong>suele parecer que a las empresas les resulta más rentable degradar la biodiversidad que protegerla</strong>. Puede parecer rentable a corto plazo, pero los efectos negativos en las empresas pueden ser acumulativos”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El informe señala que, a pesar de que algunas empresas están adoptando medidas favorables para la biodiversidad, existen incentivos que atentan contra ella y bloquean acciones que podrían detener y revertir su pérdida, y ayudar a enfrentar otros problemas relacionados, como por ejemplo el cambio climático y la contaminación. Es más,&nbsp;<strong>muchas políticas, subsidios y regulaciones favorecen actividades dañinas para la naturaleza</strong>&nbsp;o dificultan aquellas que podrían beneficiarla.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269729"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/17195716/Contaminacion-oceanos-informe-ipbes-empresas-y-biodiversidad-768x512.jpg" alt="Tubería de aguas residuales de alcantarillado llegan a los arrecifes de coral. Foto: cortesía Ipbes-iStock" class="wp-image-269729" /><figcaption class="wp-element-caption">Tubería de aguas residuales de alcantarillado llegan a los arrecifes de coral. Foto: cortesía IPBES/iStock</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La relación biodiversidad-empresas era un tema urgente y así se lo expresaron a IPBES los más de 140 países miembros de la Plataforma cuando pidieron realizar este informe hace más de dos años. “<strong>La pérdida de biodiversidad es alarmante, entonces no hay duda de que el tema es urgente</strong>. Además es una pérdida que se entrelaza con otros problemas que enfrenta a la sociedad, como el cambio climático y la contaminación”, afirma a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;Ximena Rueda, profesora y decana de la Facultad de Administración de la Universidad de Los Andes en Colombia y copresidenta del actual informe Ipbes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para Rueda, el desconocimiento que las empresas tienen de la biodiversidad es uno de los principales obstáculos que se deben superar. Por un lado, asegura que<strong>&nbsp;las compañías son conscientes de sus impactos</strong>&nbsp;porque ya hay una larga tradición en la que los gobiernos les han pedido que hagan estudios de impacto ambiental, que minimicen sus impactos, los eviten o, si no pueden evitarlos ni minimizarlos, por lo menos los compensen.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo,&nbsp;<strong>el problema está en que no suelen ser conscientes de qué tanto dependen de la naturaleza y de sus servicios</strong>. “Esa dependencia se ve fácil en sectores como la agricultura o la pesca, donde se extrae directamente un servicio de la naturaleza. Pero hay otros sectores donde esa relación es menos evidente, pero lo cierto es que se da a través de su cadena de valor o incluso a través de sus inversiones”, destaca Rueda.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Polanski lo resume de forma categórica: “<strong>Todas las empresas dependen de la biodiversidad y la impactan”.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269732"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/17195736/Ciencia-informe-ipbes-empresas-y-biodiversidad-768x512.jpg" alt="Dos científicos ambientales toman datos con GPS. Foto: cortesía Ipbes - iStock" class="wp-image-269732" /><figcaption class="wp-element-caption">Dos científicos ambientales toman datos con GPS. Foto: cortesía IPBES/iStock</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Otro asunto urgente para atender es el crecimiento económico siempre asociado a un aumento en el consumo de materiales. Aunque los ecosistemas se pueden regenerar, los recursos del planeta son finitos, por lo que el llamado es a seguir proveyendo bienestar y prosperidad sin que eso esté atado a un consumo cada vez acelerado de recursos. “El reporte hace un llamado muy profundo a repensar los estilos de vida, a&nbsp;<strong>transitar hacia una economía de la durabilidad y no continuar en una economía del desecho</strong>”, dice Rueda.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Otra conclusión clave es que las empresas podrían mejorar la medición y la gestión de sus impactos y su dependencia de la biodiversidad mediante&nbsp;<strong>un compromiso adecuado con la ciencia y el conocimiento indígena y local</strong>. “La bibliografía científica no está redactada para las empresas y la falta de traducción y atención a las necesidades de estas ha frenado la asimilación de los descubrimientos científicos. Entre las empresas también suele haber una comprensión y un reconocimiento muy limitados de los pueblos indígenas y las comunidades locales como guardianes de la biodiversidad y, por tanto, poseedores de conocimientos sobre su conservación, restauración y uso sostenible”, comenta la profesora Ximena Rueda.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El reporte de IPBES destaca que&nbsp;<strong>el desarrollo industrial amenaza al 60 % de las tierras indígenas de todo el mundo</strong>&nbsp;y una cuarta parte de todos sus territorios están sometidos a una gran presión por la explotación de recursos. A pesar de esto,&nbsp;<strong>los pueblos indígenas y las comunidades locales suelen estar subrepresentados en la investigación y la toma de decisiones de las empresas</strong>. “La colaboración respetuosa que permite poner en común y utilizar mejor los datos, la información, las ideas científicas y el conocimiento indígena y local puede traducirse en una mejor gestión de los riesgos y la concretización de las oportunidades empresariales”, agrega Rueda.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269733"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/17195743/Pueblos-indigenas-informe-ipbes-empresas-y-biodiversidad-768x512.jpg" alt="Mujer indígena quechua peruana tejiendo con técnicas tradicionales en Cusco. Foto: cortesía Ipbes - iStock" class="wp-image-269733" /><figcaption class="wp-element-caption">Mujer indígena quechua peruana tejiendo con técnicas tradicionales en Cusco. Foto: cortesía IPBES/iStock</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/bolivia-senado-exige-informe-presidencia-situacion-critica-pueblo-indigena-ese-ejja-eyiyoquibo/">Bolivia: el Senado exige informe a la Presidencia por la situación crítica del Pueblo Indígena Ese Ejja de Eyiyoquibo</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Es posible un cambio que armonice la relación entre empresas y biodiversidad</h2>



<p class="wp-block-paragraph">No todo es desesperanzador. El informe también plantea que sí es posible beneficiar a la naturaleza mientras que las empresas obtienen buenas rentabilidades.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“El cambio puede ocurrir.&nbsp;<strong>Las empresas pueden contribuir a un futuro justo y sostenible, y pueden actuar ahora</strong>”, asegura Matt Jones, director de impacto del centro especializado en biodiversidad del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y copresidente del informe IPBES.&nbsp;<strong>“No necesitamos información perfecta para actuar. Las empresas ya pueden empezar”</strong>, añade.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269735"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/17195758/Matt-Jones-informe-ipbes-empresas-y-biodiversidad-768x512.jpg" alt="Matt Jones, copresidente del informe sobre biodiversidad y empresas de la IPBES. Foto: cortesía Ipbes - Anastasia Rodopoulou" class="wp-image-269735" /><figcaption class="wp-element-caption">Matt Jones, copresidente del informe sobre biodiversidad y empresas de la IPBES. Foto: cortesía IPBES/Anastasia Rodopoulou</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Y es que actuar va más allá de una obligación o responsabilidad. El reporte establece que si las empresas no actúan, su propio futuro estará en la cuerda floja.&nbsp;<strong>“Un mayor compromiso con la naturaleza no es una opción: es una necesidad”</strong>, dice Rueda e indica que cambiar la relación con la biodiversidad es vital para los resultados financieros de las compañías y su prosperidad a largo plazo. Sin embargo, reconoce que para evitar el «falso ecologismo» es imprescindible que las empresas tengan estrategias transparentes y creíbles, que muestren claramente sus medidas, cómo contribuyen a los resultados en materia de biodiversidad&nbsp;<strong>y que divulguen públicamente sus impactos y dependencias, así como las actividades que están realizando y que generan presión</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Si no protegemos la biodiversidad, estamos arriesgando la rentabilidad de las empresas en el futuro”, comenta el profesor Polasky, pero también asegura que se necesita transparencia. El informe menciona que&nbsp;<strong>menos del 1 % de las empresas que rinden cuentas públicas mencionan los impactos sobre la biodiversidad en sus informes</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En medio de ese llamado, otro mensaje central del documento es que&nbsp;<strong>las empresas no pueden, por sí solas, lograr el nivel de cambio necesario para detener y revertir la pérdida de biodiversidad</strong>, por lo que se describen cinco componentes específicos y fundamentales para crear un entorno adecuado para lograrlo: marcos políticos, jurídicos y normativos; sistemas económicos y financieros; valores sociales, normas y cultura; tecnología y datos; y capacidad y conocimientos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El reporte ofrece más de 100 ejemplos específicos de medidas concretas que las empresas, los gobiernos, los actores financieros y la sociedad civil pueden adoptar en cada uno de estos cinco componentes.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269738"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/17195834/Ximena-Rueda-informe-ipbes-empresas-y-biodiversidad-768x512.jpg" alt="Ximena Rueda, copresidenta del informe sobre biodiversidad y empresas de la IPBES. Foto: cortesía Ipbes - Anastasia Rodopoulou" class="wp-image-269738" /><figcaption class="wp-element-caption">Ximena Rueda, copresidenta del informe sobre biodiversidad y empresas de la IPBES. Foto: cortesía IPBES/Anastasia Rodopoulou</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque el contexto en el que operan las empresas (por ejemplo, país, lugar y actividad realizada) influye en cuáles medidas priorizar, la profesora Rueda cree que&nbsp;<strong>redireccionar los subsidios es un buen comienzo porque muchos van dirigidos a actividades productivas que están deteriorando la naturaleza</strong>. “Lo que proponemos es revisar esos subsidios. Y esto no quiere decir que haya que quitárselos a los sectores que los reciben, sino que se direccionen a actividades que realmente cuiden la naturaleza”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para Rueda, otra de las prioridades es&nbsp;<strong>involucrar activamente al sector financiero para que diseñe instrumentos que incentiven</strong>&nbsp;a las empresas a invertir en tecnología, mercados y productos que favorezcan la restauración de la naturaleza y la protección de la biodiversidad.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269734"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/17195748/Banco-sector-financiero-informe-ipbes-empresas-y-biodiversidad-768x512.jpg" alt="El sector financiero juega un papel fundamental en la relación biodiversidad - empresas. Foto: cortesía Ipbes - iStock" class="wp-image-269734" /><figcaption class="wp-element-caption">El sector financiero juega un papel fundamental en la relación biodiversidad-empresas. Foto: cortesía IPBES/iStock</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Tenemos que ir más allá de la falacia de una elección entre gobiernos y responsables de las políticas a favor del medio ambiente o a favor de las empresas. Todas las empresas dependen de la naturaleza, por lo que&nbsp;<strong>las acciones que la conservan y utilizan de forma sostenible también pueden ser las que ayuden a las empresas a prosperar a largo plazo</strong>”, enfatiza Polasky.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Cómo se monitorean las acciones de las empresas, los gobiernos, los actores financieros y la sociedad civil? Esa es una de las preguntas que aún no tiene una respuesta muy clara y para la que IPBES prepara un nuevo informe que se publicará en 2027. “Uno de los objetivos de esa evaluación es fortalecer los marcos de monitoreo y&nbsp;<strong>ayudar a los gobiernos a comprender cómo monitorear las actividades comerciales de manera que se avance hacia un futuro justo y sostenible</strong>”, comenta Luthando Dziba, secretario ejecutivo de IPBES.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>Imagen principal:</strong> una construcción urbana a gran escala.<strong> Foto:</strong> cortesía IPBES/iStock</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/antonio-jose-paz-cardona/">Antonio José Paz Cardona</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/by/antonio-jose-paz-cardona/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125918</guid>
        <pubDate>Fri, 20 Feb 2026 14:00:00 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/19144656/Empresas-construccion-informe-ipbes-empresas-y-biodiversidad-610x407-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Inversiones públicas y privadas por 7.3 billones de dólares financian la destrucción de la biodiversidad &#124; INFORME]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Venezuela: Delcy Rodríguez propone profundizar el extractivismo y no da señales de una política de protección ambiental</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/venezuela-delcy-rodriguez-propone-profundizar-el-extractivismo-y-no-da-senales-de-una-politica-de-proteccion-ambiental/</link>
        <description><![CDATA[<p>El lunes 19 de enero, la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció que el país prevé un&nbsp;aumento en la producción de oro de por lo menos el 30 % para 2026. Al mismo tiempo, hizo un recuento de cómo estuvo el sector minero el año anterior cuando, según la mandataria, el país alcanzó una [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>La explotación minera y petrolera ha estado en la agenda de la presidenta venezolana en las últimas semanas.</em></li>



<li><em>Informó que tiene previsto un aumento del 30 % de la explotación de oro e incrementos en otros minerales para 2026.</em></li>



<li><em>Además, la Asamblea Nacional aprobó una reforma de la Ley de Hidrocarburos que permitirá mayor participación de inversionistas privados, siguiendo la pauta marcada por Estados Unidos luego de la captura de Nicolás Maduro y su incursión en el país.</em></li>



<li><em>Especialistas entrevistados por Mongabay Latam coinciden en que no existe una política ambiental en Venezuela y que el Gobierno continuará con la línea de la gestión anterior.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">El lunes 19 de enero, la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció que el país prevé un&nbsp;<strong>aumento en la producción de oro de por lo menos el 30 % para 2026</strong>. Al mismo tiempo, hizo un recuento de cómo estuvo el sector minero el año anterior cuando, según la mandataria, el país alcanzó una producción de 9.5 toneladas de explotación aurífera. Rodríguez&nbsp;<strong>también dijo que la producción de hierro aumentaría en un 50 % y la de carbón, en un 100 %</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Durante su reunión de trabajo con el sector de Industrias Básicas y Minería también informó que la Asamblea General tiene en agenda&nbsp;<strong>la aprobación de una nueva Ley Orgánica de Minas y Minerales</strong>, que de concretarse permitiría la captación de inversiones internacionales.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/venezuela-trump-petroleo-incertidumbre-ambiental-captura-maduro/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Venezuela, Trump y petróleo: los anuncios de EE.UU. profundizan la incertidumbre ambiental tras la captura de Maduro</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269503"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/10221629/Delcy-Rodriguez-presidenta-de-Venezuela-2-Ariana-Cubillos-AP-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-269503" /><figcaption class="wp-element-caption">La presidenta de Venezuela anunció que el país incrementaría la producción de oro en 30 % para 2026. Foto: Ariana Cubillos/AP</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Estos planes los estuvimos trabajando con el presidente Maduro el año pasado. Un plan para el incremento de la producción de oro, hierro, bauxita y&nbsp;<strong>los minerales estratégicos para el desarrollo de Venezuela y para la generación de divisas</strong>”, dijo Rodríguez durante su exposición.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De esta forma,&nbsp;<strong>Delcy Rodríguez marca el camino que seguirá Venezuela en su política de extracción de recursos naturales</strong>, un rumbo que para varios especialistas entrevistados por&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;no se distancia de la política que Nicolas Maduro siguió durante su mandato.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una política extractivista que en el sector petrolero está siguiendo los mandatos del Gobierno de Estados Unidos, luego de que el pasado 3 de enero Donald Trump ordenara una incursión militar en el país sudamericano y la captura del entonces presidente Maduro y su esposa, Cilia Flores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Siguiendo las demandas de Estados Unidos, el 29 de enero,&nbsp;<strong>la Asamblea Nacional de Venezuela aprobó una reforma de la Ley Orgánica de Hidrocarburos</strong>, que permitirá mayor participación de inversionistas privados en la industria petrolera. Estos cambios en la norma ofrecerían a las compañías internacionales facilidades para invertir en conjunto con la firma estatal PDVSA, además de un mayor control sobre los proyectos y acceso más directo a las ganancias de las ventas de petróleo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268707"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/21055037/Operacion-Resolucion-Absoluta-%E2%80%93-3-de-enero-de-2026-White-House.jpg" alt="" class="wp-image-268707" /><figcaption class="wp-element-caption">Donald Trump durante la intervención a Venezuela en la llamada Operación Resolución Absoluta del 3 de enero de 2026. Foto: Casa Blanca</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora,&nbsp;<strong>tras el ingreso de Estados Unidos a Venezuela, surgen interrogantes sobre cuál será el rumbo en las políticas ambientales y en la explotación de recursos naturales</strong>&nbsp;que asumirá la mandataria Delcy Rodríguez, quien se desempeñó como la vicepresidenta en el último gobierno de Maduro, además de cargos como ministra de Relaciones Exteriores y de Economía.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Según un&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/short-article/2026/01/informe-alerta-delcy-rodriguez-impactos-mineria-venezuela/">informe publicado recientemente</a>&nbsp;por las organizaciones SOSOrinoco y World Heritage Watch,&nbsp;<strong>“Rodríguez no es una funcionaria ajena a las operaciones extractivas, sino una de las principales arquitectas y ejecutoras de un modelo económico basado en la minería ilegal”</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El reporte de estas instituciones también señala que la actual presidenta interina de Venezuela&nbsp;<strong>“habría supervisado la consolidación del Arco Minero del Orinoco mediante decretos considerados ilegales</strong>, sin consulta previa a los pueblos indígenas y en violación de tratados internacionales, incluida la Convención del Patrimonio Mundial”.</p>



<h2 class="wp-block-heading">“No hay política ambiental en Venezuela”</h2>



<p class="wp-block-paragraph">“Debemos resaltar que ha habido continuidad y que no hay una ruptura. Se extrajo al presidente [Maduro] y a la primera dama pero&nbsp;<strong>la estructura de gobierno, prácticamente, es la misma</strong>”, comenta el sociólogo Emiliano Teran-Mantovani, investigador de la Universidad Central de Venezuela.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Teran-Mantovani comenta que pese al poco tiempo transcurrido —poco más de un mes— luego de la incursión estadounidense, empiezan a asomar algunas posibilidades sobre el rumbo de Venezuela en su política ambiental. Lo primero que destaca el experto es que cuando habla de continuidad en Venezuela se refiere a que el país mantiene una estructura con “el mismo régimen político” anterior, aun cuando se cuente con un nuevo gobierno.&nbsp;<strong>Eso implica que se mantiene la misma “estructura económica y de poder”</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268636"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/16163244/481507463_1217159363102326_8429698673800163600_n.jpg" alt="Informe alerta que el futuro judicial de Maduro no detendrá el daño ambiental en Venezuela y vincula a Delcy Rodríguez con la minería" class="wp-image-268636" /><figcaption class="wp-element-caption">Especialistas entrevistados por Mongabay Latam dicen que Delcy Rodríguez continuará la misma política ambiental que su antecesor Nicolás Maduro. Foto: Facebook de Delcy Rodríguez</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En ese régimen, dice Teran-Mantovani, se dio la “más clara destrucción de la política ambiental venezolana, que siempre estuvo subordinada a la industria petrolera y a los designios del petroEstado”. En ese sentido, el sociólogo precisa que durante décadas&nbsp;<strong>los impactos de la industria petrolera “fueron tremendos y se mantuvieron en una gran impunidad”</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Teran-Mantovani añade que esto ocurrió desde la llamada Cuarta República de Venezuela —desde 1958 hasta 1999—, que luego continuó en el periodo de Hugo Chávez (1999-2013) y se mantiene hasta hoy. “Hay una continuidad y queda claro que la política ambiental no es una prioridad para el Gobierno”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si bien Teran-Mantovani menciona que durante el Gobierno de Chávez surgió un discurso sobre el ecosocialismo y se “habló de un proyecto político con la naturaleza”, nada de ello se sustentó en la realidad.&nbsp;<strong>“La devastación que generó la industria petrolera, la deforestación, la contaminación por mercurio en la Amazonía, la impunidad en torno a los conflictos ambientales se mantuvieron de forma no solo permanente, sino intensa”</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es más, para el investigador los problemas ambientales en Venezuela se agudizaron con la crisis política, económica y social que empezó en 2013, por tanto, “lo poco que hubo en relación a una política ambiental terminó destruida”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En su análisis, el sociólogo venezolano acota que el Gobierno de Delcy Rodríguez está priorizando los acuerdos económicos en la reorganización del país.&nbsp;<strong>“Es sacar más petróleo, acelerar los cambios legislativos para que sean favorables a las inversiones extranjeras y no a la protección ambiental ni a los intereses nacionales”</strong>, agrega.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“La continuidad de la que hablo se intensifica porque se formaliza la indolencia ambiental con las leyes que regulan claramente la liberalización y el favorecimiento del capital extranjero antes que la protección ambiental”, comenta Teran-Mantovani y agrega otro factor a su evaluación: la política estadounidense actual.&nbsp;<strong>“Trump ha sido muy claro en su política antiambiental en los Estados Unidos, en los acuerdos globales sobre el clima.</strong>&nbsp;Este factor es importante porque si la democracia ni siquiera está sobre la mesa, lo ambiental está oculto, ni se menciona”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_265808"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/10/08130139/policia-blur.png" alt="Integrantes de un organismo militar que transporta oro desde el cinturón minero del Orinoco en el estado meridional de Bolívar hasta el Banco Central de Venezuela, en el aeropuerto militar Carlota en Caracas, Venezuela. Foto: AP Photo / Ariana Cubillos" class="wp-image-265808" /><figcaption class="wp-element-caption">Integrantes de un organismo militar transportan oro desde el cinturón minero del Orinoco, en el estado meridional de Bolívar, hasta el Banco Central de Venezuela, en el aeropuerto militar Carlota en Caracas, Venezuela. Foto: AP Photo / Ariana Cubillos</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Alejandro Álvarez, coordinador general de la organización Clima 21, también&nbsp;<strong>asegura que en Venezuela “no hay una política ambiental”</strong>&nbsp;y menciona que durante todo el período denominado bolivariano —que empieza con el gobierno de Chávez—&nbsp;<strong>había una gran diferencia entre lo que se decía y lo que pasaba en términos ambientales en el país.</strong>&nbsp;“Eso ha sido una tendencia general a lo largo de estos casi 30 años que llevamos de este periodo”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Álvarez dice que, en los últimos diez años, ha ocurrido una diferenciación cada vez mayor entre el discurso y la práctica, y menciona, específicamente, el decreto de creación del Arco Minero del Orinoco, el 24 de febrero de 2016.&nbsp;<strong>“Desde un inicio se sabía que iba a ser dañino para el ambiente, pero se presentó como un gran aporte social y económico</strong>&nbsp;y que iba a respetar completamente el tema fiscal y los derechos mineros”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Otro tema que aborda Álvarez es la total inacción del Gobierno en temas climáticos. “Llevamos once años asegurando que se elaborará el Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático y hasta este momento no se concreta, mientras&nbsp;<strong>el 60 % de la población venezolana no tiene acceso al agua potable de manera regular</strong>”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Álvarez agrega que el cambio de la ley de hidrocarburos es para&nbsp;<strong>permitir que empresas de Estados Unidos puedan operar con enorme facilidad</strong>. “Algunas personas en el país piensan que una empresa que en su país de origen, Estados Unidos, cumple con regulaciones ambientales posiblemente aplicaría lo mismo en Venezuela, pero yo no estoy seguro de eso, por dos razones: son empresas petroleras cuyo interés, para nada, es la protección ambiental y, adicionalmente, porque Donald Trump desprecia completamente cualquier regulación ambiental”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/medioambiente-venezuela-captura-nicolas-maduro/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Ocho lecturas para entender el medioambiente de Venezuela tras la captura de Maduro</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">¿Hacia dónde va la política ambiental de Rodríguez?</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Cristina Burelli, fundadora de SOSOrinoco, también se une a las voces que no ven cambios en las decisiones ambientales. “El único anuncio, digamos, oficial por parte de Delcy Rodríguez fue que aumentará la producción, obviamente, de petróleo, pero también de los minerales, aunque no está muy claro si el 30 % que ha anunciado es de oro o en general de la minería”, comenta sobre el reciente anuncio de la presidenta de Venezuela.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_190633"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2017/05/24004154/mov-ecologico.jpg" alt="" class="wp-image-190633" /><figcaption class="wp-element-caption">Imágenes de las restos de petróleo en las orillas de las playas del estado de Sucre. Foto: cortesía Movimiento Ecológico de Venezuela / Alejandro Aguilera</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En ese sentido, Burelli cuestiona que la mandataria de Venezuela no mencionara “absolutamente nada sobre la minería ilegal”. Por el contrario, dice que “en las últimas semanas,<strong>&nbsp;todo sigue igual en las minas ilegales del sur de Venezuela, sigue llegando maquinaria pesada, siguen las dragas en los ríos</strong>, el flujo de gasolina a las minas, que es monopolio de las Fuerzas Armadas”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Burelli habla de lo caótica que es la minería en el sur del país, “con pequeños mineros controlados por&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/10/grupos-armados-bandas-criminales-elites-militares-saqueo-ilegal-oro-venezuela-informe/">grupos armados organizados</a>”,&nbsp;<strong>sin ningún respeto por las leyes ambientales ni atención a las condiciones de trabajo</strong>. “Cada vez estamos viendo más accidentes mineros porque hay más minería y más mineros trabajando en la zona en condiciones infrahumanas, sin ningún control», afirma.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Explica, además, que hasta que no haya un anuncio por parte del Gobierno de que van a empezar a limitar y cerrar las minas ilegales, «todo seguirá igual y no tenemos ninguna esperanza de que ocurran cambios”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Burelli responsabiliza a Delcy Rodríguez por la política minera que existe en Venezuela porque&nbsp;<strong>la supervisión del arco minero ha estado bajo su responsabilidad cuando era ministra y vicepresidenta</strong>. “Ella ha permitido la cohabitación entre el Estado y los grupos armados organizados que controlan estas minas y que ejercen una gobernanza criminal en todas estas minas”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ella tiene responsabilidad directa, asegura Burelli, porque&nbsp;<strong>“conoce muy bien lo que está ocurriendo” en esa zona.</strong>&nbsp;Además, asegura que fue responsabilidad de Rodríguez que la Misión de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), que tenía el encargo de visitar las minas en septiembre de 2022, no lograra su cometido.&nbsp;<strong>“Todos los años la Unesco pide que se defina una fecha para la visita, pero hasta hoy el Gobierno de Venezuela la sigue postergando”.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268704"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/21053336/Donald-Trump-con-funcionarios-de-energia-y-ejecutivos-de-la-industria-petrolera-White-House.jpg" alt="" class="wp-image-268704" /><figcaption class="wp-element-caption">La Asamblea Nacional de Venezuela aprobó la reforma de la Ley Orgánica de Hidrocarburos para atender las demandas de Estados Unidos, plantean los expertos. Foto: Casa Blanca</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Para Burelli la política ambiental en Venezuela está impactada por el decreto del Arco Minero del Orinoco, una decisión que convirtió a la pequeña minería “en una máquina de extracción violenta patrocinada por el Estado y controlada por autoridades civiles y militares que se benefician de toda la cadena de suministro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En ese sentido,&nbsp;<strong>la investigadora coincide en que Delcy Rodríguez está siguiendo la misma línea en política ambiental marcada por los gobiernos que la precedieron</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De acuerdo con el informe&nbsp;<a href="https://thefactcoalition.org/wp-content/uploads/2025/08/Gold-Mining-Policy-Report-FACT-ENG-V3.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Una mirada a la minería ilegal de oro en el hemisferio occidental</a>, publicado por Financial Accountability and Corporate Transparency (FACT) Coalition,&nbsp;<strong>la mayor parte del oro de Venezuela se lava internacionalmente a través de empresas ficticias y cadenas de suministro poco transparentes, incluso en Estados Unidos</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En un&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/10/grupos-armados-bandas-criminales-elites-militares-saqueo-ilegal-oro-venezuela-informe/">artículo publicado en&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong></a>, en octubre de 2025, se explica que&nbsp;<strong>estas operaciones suelen estar controladas por élites militares, grupos guerrilleros y bandas transnacionales</strong>&nbsp;que explotan las lagunas y brechas en los sistemas financieros y comerciales de Estados Unidos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;contactó a miembros del equipo de Rodríguez para preguntar sobre los anuncios en temas de minería y petróleo, las decisiones en política ambiental y los problemas presentes en el Arco Minero del Orinoco, pero hasta el cierre de esta nota no recibimos respuesta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Teran-Mantovani plantea algunos escenarios futuros de la política ambiental de Delcy Rodríguez. Por un lado, “que se mantenga una continuidad total con el autoritarismo, sin democracia y con el desastre ambiental”. Un segundo escenario apunta a “algunas medidas paliativas”, pero sin cuestionar el modelo o las políticas ambientales de fondo. Sin embargo, “podrían aparecer algunas medidas, más bien, cosméticas sobre lo ambiental para refrescar un poco la imagen en relación al medioambiente”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_244968"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/08/09232635/Cumbre-Amazonica-Gobierno-de-Brasil.jpg" alt="" class="wp-image-244968" /><figcaption class="wp-element-caption">Cumbre Amazónica. La entonces vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, participó del encuentro en nombre de su país. Foto: OTCA</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El sociólogo piensa que Rodríguez podría intentar “un contraste con el Gobierno de Maduro” e iniciar algunas medidas ambientales que calmen las críticas nacionales e internacionales y muestren “una imagen más verde”, como un incentivo para que ingresen inversiones climáticas a Venezuela.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En ese camino, dice Teran-Mantovani,&nbsp;<strong>el Gobierno podría formalizar algunas minas en el Arco Minero del Orinoco y despejar un poco el crimen organizado para “dar una apariencia de un camino hacia la legalidad”</strong>, que ha sido parte de la propuesta de la oposición. “Esto ya estuvo sobre la mesa, incluso en grandes conferencias mineras, la propuesta que llevaba la oposición era: vengan, inviertan que nosotros vamos a garantizar todo”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estos son los dos escenarios que plantea el sociólogo, pero en ninguno de ellos vislumbra “una política ambiental que aborde la restauración del desastre ambiental que ha ocurrido en Venezuela”. Lo que le queda claro, sin embargo, es que continuarán los procesos de facilitación y de regulación para las inversiones petroleras y mineras.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>Imagen principal:</strong> en las últimas semanas, la explotación minera y petrolera ha estado en la agenda de la presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez. <strong>Foto:</strong> Ariana Cubillos/AP</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/2026/02/peru-extorsiones-asesinatos-devasta-bosques-la-pampa/">Yvette Sierra Praeli</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/02/venezuela-delcy-rodriguez-extractivismo-politica-ambiental/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125856</guid>
        <pubDate>Mon, 16 Feb 2026 16:02:04 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Venezuela: Delcy Rodríguez propone profundizar el extractivismo y no da señales de una política de protección ambiental]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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        <item>
        <title>Venezuela, Trump y petróleo: los anuncios de EE.UU. profundizan la incertidumbre ambiental tras la captura de Maduro</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/venezuela-trump-y-petroleo-los-anuncios-de-ee-uu-profundizan-la-incertidumbre-ambiental-tras-la-captura-de-maduro/</link>
        <description><![CDATA[<p>Desde su computadora, un investigador especializado en teledetección de hidrocarburos pasa meses revisando datos de los satélites Sentinel-1 y Sentinel-2, cruzando cada sobrevuelo con algoritmos para&nbsp;identificar anomalías&nbsp;y registrar la superficie de los cuerpos de agua de Venezuela. Para él, la imagen desde el espacio de una lámina iridiscente sobre el Lago de Maracaibo —visible incluso [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Análisis de expertos señalan que, al considerar los primeros semestres de 2023, 2024 y 2025, se registraron 3091 incidentes de hidrocarburos en el mar venezolano.</em></li>



<li><em>Una expansión petrolera sin salvaguardas robustas amenaza con profundizar daños en ecosistemas ya altamente vulnerables al cambio climático y a la pérdida de servicios de la naturaleza.</em></li>



<li><em>Ingenieros sugieren que la inversión podría traer mantenimiento en oleoductos y refinerías para disminuir accidentes ambientales.</em></li>



<li><em>El temor de los expertos es que sin supervisión y fortalecimiento institucional, la expansión petrolera profundizará problemas ambientales y vulnerará derechos de comunidades locales.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Desde su computadora, un investigador especializado en teledetección de hidrocarburos pasa meses revisando datos de los satélites Sentinel-1 y Sentinel-2, cruzando cada sobrevuelo con algoritmos para&nbsp;<strong>identificar anomalías</strong>&nbsp;y registrar la superficie de los cuerpos de agua de Venezuela. Para él, la imagen desde el espacio de una lámina iridiscente sobre el Lago de Maracaibo —visible incluso en&nbsp;<a href="https://science.nasa.gov/earth/earth-observatory/troubled-waters-148894/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">fotografías satelitales de la NASA desde 2021</a>— no es un evento aislado, sino un&nbsp;<strong>patrón crónico de contaminación.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Entre 2023 y 2025, el especialista —quien prefirió mantener su identidad en reserva por el complejo clima político del país— detectó de forma persistente&nbsp;<strong>manchas de hidrocarburos</strong>&nbsp;no sólo en la superficie del Lago de Maracaibo, sino también a lo largo de las costas de los estados de Anzoátegui, Monagas, Sucre, Carabobo y Falcón, así como en múltiples áreas marino-costeras protegidas. Estos patrones coinciden con registros de<strong>&nbsp;fugas y derrames continuos</strong>&nbsp;en la región y sugieren que dichas descargas están ligadas a la infraestructura de la empresa estatal de hidrocarburos más reconocida de Venezuela: Petróleos de Venezuela Sociedad Anónima (PDVSA).</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más | |<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/grupos-armados-mineria-ilegal-mercurio-frontera-colombia-venezuela/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Grupos armados, minería ilegal y mercurio: la tragedia silenciosa en la frontera amazónica entre Colombia y Venezuela</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268890"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/26142304/Imagen2.jpg" alt="Sentinel-1 (Copernicus/ESA), diciembre de 2023. Derrame de hidrocarburos en el área de la Refinería El Palito, Golfo Triste. Análisis: especialista en teledetección (anonimato solicitado). Foto: cortesía" class="wp-image-268890" /><figcaption class="wp-element-caption">Sentinel-1 (Copernicus/ESA), diciembre de 2023. Derrame de hidrocarburos en el área de la Refinería El Palito, Golfo Triste. Análisis: especialista en teledetección (anonimato solicitado). Foto: obtenida por Mongabay Latam</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Lo que vemos es permanencia”, explica el investigador sobre el Lago de Maracaibo. “Una capa de hidrocarburos que varía de espesor, pero que está siempre allí”. Además, señala que el seguimiento satelital del equipo de investigación muestra un aumento sostenido de los incidentes con hidrocarburos en aguas venezolanas. En el primer semestre de 2023 se registraron 949 casos mientras que en el primer semestre de 2025, la cifra ascendió a 1364, lo que representa&nbsp;<strong>un incremento cercano al 44 %</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al sumar los registros correspondientes a los primeros semestres de 2023, 2024 y 2025,&nbsp;<strong>el total acumulado asciende a 3091 incidentes</strong>. De ese total, dos fueron derrames mayores a 100 kilómetros cuadrados: uno desde la&nbsp;<a href="https://lga.lagranaldea.com/2024/08/31/derrames-de-la-refineria-el-palito-lo-que-se-ve-y-lo-que-queda/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Refinería El Palito</a>, en diciembre de 2023; y otro, en agosto de 2024,&nbsp;<a href="https://runrun.es/rr-es-plus/eco-rres/562987/el-derrame-petrolero-equivalente-a-37-000-canchas-de-futbol-que-afecta-a-carabobo-y-falcon/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">entre los estados de Falcón y Carabobo</a>. El resto corresponden a fugas menores, pero igualmente recurrentes. El conteo total de incidentes indica que&nbsp;<strong>se afectaron 25 090 kilómetros cuadrados</strong>, una superficie equivalente a casi la mitad del territorio de Costa Rica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>El peor derrame que he visto recientemente fue el de&nbsp;<a href="https://elpais.com/america/2024-08-20/un-nuevo-derrame-de-crudo-de-pdvsa-contamina-las-playas-del-caribe-venezolano.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">agosto de 2024</a></strong>, dejó una estela que alcanzó manglares y refugios de fauna. Las descargas no fueron sólo de petróleo: también hubo aguas negras, sedimentos y agroquímicos. El impacto es visible en la cadena alimentaria: moluscos como las ostras quedaron contaminados y ya no son aptos para el consumo” comenta el investigador.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268891"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/26142307/Imagen1.jpg" alt="Imagen satelital Sentinel-2 (Copernicus/ESA), en color natural, del derrame registrado en agosto de 2024 en el área del Golfo Triste, Zona Central. Análisis: especialista en teledetección (anonimato solicitado). Foto: cortesía" class="wp-image-268891" /><figcaption class="wp-element-caption">Imagen satelital Sentinel-2 (Copernicus/ESA), en color natural, del derrame registrado en agosto de 2024 en el área del Golfo Triste, Zona Central. Análisis: especialista en teledetección (anonimato solicitado). Foto: obtenida por Mongabay Latam</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque en años recientes Washington había otorgado licencias limitadas para que empresas como Chevron operaran en el país, en 2025 muchas de esas autorizaciones fueron revocadas y&nbsp;<a href="https://es.euronews.com/business/2025/12/29/por-que-chevron-sigue-operando-en-venezuela-pese-a-las-sanciones-de-estados-unidos" target="_blank" rel="noreferrer noopener">restricciones más estrictas</a>&nbsp;se impusieron sobre exportaciones petroleras y buques asociados al comercio de crudo venezolano. El panorama político e internacional del país estaría cambiando radicalmente en 2026, pues&nbsp;<strong>otra vez Venezuela es observada por inversionistas extranjeros interesados en reactivar la industria petrolera</strong>, debilitada por décadas de deterioro y sanciones internacionales.</p>



<h2 class="wp-block-heading">La intervención internacional</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Para el especialista que pidió la reserva de su nombre, las sanciones económicas internacionales que ha recibido Venezuela no han reducido el impacto ambiental de la industria en el país. Por el contrario, han aumentado los riesgos señalados en&nbsp;<a href="https://transparenciave.org/48-tanqueros-irregulares-estuvieron-en-venezuela/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">informes</a>&nbsp;de varias ONG, en los que se comenta que&nbsp;<strong>al empujar las exportaciones hacia rutas opacas</strong>&nbsp;—como flotas ilegales y transferencias de crudo en mar abierto—&nbsp;<strong>se debilitan los controles ambientales y crece la probabilidad de derrames</strong>, especialmente en zonas costeras y portuarias.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La capacidad petrolera venezolana, de la que depende gran parte de la economía del país, se mantiene en torno a un millón de barriles por día, muy por debajo de su&nbsp;<strong>capacidad potencial, que podría ser&nbsp;<a href="https://www.swissinfo.ch/spa/venezuela-tiene-capacidad-para-triplicar-su-producci%C3%B3n-petrolera%2C-seg%C3%BAn-exministro-ram%C3%ADrez/90773773" target="_blank" rel="noreferrer noopener">tres veces mayor</a></strong>. Sin embargo, este escenario podría cambiar en el corto y mediano plazo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tras años de&nbsp;<a href="https://armando.info/amiguismo-crudo/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">operaciones opacas</a>, el sector petrolero venezolano enfrenta ahora la posibilidad de un repunte productivo, impulsado por el giro en la política de&nbsp;<strong>Donald Trump</strong>&nbsp;hacia el país, quién, luego de la intervención que terminó con la captura de Nicolás Maduro,&nbsp;<strong>promovió la apertura de esta industria a empresas estadounidenses y europeas</strong>, incentivando a las compañías para que evalúen inversiones para reconstruir y aumentar la producción.&nbsp;<a href="https://elpais.com/internacional/2026-01-09/trump-insta-a-las-petroleras-a-invertir-100000-millones-en-venezuela-para-controlar-la-industria.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">En declaraciones públicas</a>, Trump mencionó que se podrían movilizar hasta&nbsp;<strong>100 000 millones de dólares en inversión privada.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268715"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/21141006/Donald-Trump-White-House-Cover-768x512.jpg" alt="Donald Trump. Foto: White House" class="wp-image-268715" /><figcaption class="wp-element-caption">El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció posibles inversiones de Estados Unidos en la industria petrolera venezolana. Foto: Casa Blanca</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Esta dinámica de interés corporativo surge en un momento en que el Gobierno venezolano, ahora liderado por la presidenta encargada Delcy Rodríguez,&nbsp;<strong>ha propuesto&nbsp;<a href="https://www.reuters.com/business/energy/venezuelas-rodriguez-proposes-oil-reform-facilitate-investment-2026-01-15/?fbclid=PAb21jcAPXdzNleHRuA2FlbQIxMQBzcnRjBmFwcF9pZA81NjcwNjczNDMzNTI0MjcAAaflzlDlwRDKb5oHOnvEFeWKBpNC7vMQKpkhRGmeQoB2TS7N_lyR6ZFFfqBPyg_aem_gIr0juPluSmFISJyJhDdVw" target="_blank" rel="noreferrer noopener">una reforma</a>&nbsp;a la Ley de Hidrocarburos</strong>, con el&nbsp;<a href="https://talcualdigital.com/reforma-petrolera-abre-espacio-a-privados-reduce-controles-y-flexibiliza-regalias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">objetivo</a>&nbsp;explícito de atraer mayores inversiones extranjeras al sector petrolero. La iniciativa busca responder a las críticas de compañías como Exxon Mobil sobre la falta de seguridad jurídica y satisfacer la demanda de empresas como Repsol y Chevron de operar bajo condiciones regulatorias “seguras” que permitan la entrada de capital y operaciones en campos dónde hoy no existe infraestructura.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En paralelo a este rediseño del marco legal, Rodríguez anunció la&nbsp;<strong>firma del primer contrato para&nbsp;<a href="https://www.swissinfo.ch/spa/venezuela-anuncia-contrato-para-exportar-por-primera-vez-gas-licuado-de-petr%C3%B3leo/90791295" target="_blank" rel="noreferrer noopener">exportar gas licuado de petróleo</a>&nbsp;(GLP)</strong>, marcando un giro en la estrategia energética venezolana y su intención de monetizar subproductos de la actividad petrolera. El anuncio, presentado como un hito comercial, se produjo en un contexto en el que altas cantidades de gas asociado continúan siendo quemadas o liberadas a la atmósfera por falta de infraestructura.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este panorama abre dos escenarios opuestos. El primero, y en el que coinciden la mayoría de fuentes consultadas, es que se dé una expansión acelerada de la industria petrolera,&nbsp;<strong>sin salvaguardas robustas y profundizando los daños ecológicos</strong>&nbsp;en ecosistemas ya altamente vulnerables a la crisis climática. El segundo es la esperanza de que la llegada de capital y tecnología introduzca estándares más estrictos de regulación ambiental.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/bolivia-las-protestas-obligaron-a-que-el-presidente-tumbe-su-megadecreto-pero-buscara-aprobar-su-agenda-ambiental-con-leyes/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Bolivia: las protestas obligaron a que el presidente tumbe su megadecreto, pero buscará aprobar su agenda ambiental con leyes</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">El antes del petróleo venezolano y la incertidumbre por su futuro</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268887"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/26142256/imagen5-768x512.jpeg" alt="Tanqueros petroleros y comerciales en la costa del lago de Maracaibo. (2026) Foto: cortesía Francisco Rincón" class="wp-image-268887" /><figcaption class="wp-element-caption">Tanqueros petroleros y comerciales en la costa del Lago de Maracaibo (2026) Foto: cortesía Francisco Rincón</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Un ingeniero que pidió mantener su identidad en reserva por razones de seguridad y que creció en el campo petrolero de Judibana, en la península de Paraguaná, recuerda que entre 1990 y 2002, cuando trabajó en PDVSA, llegó a liderar un equipo técnico responsable del mantenimiento y la confiabilidad de los sistemas de instrumentación del Centro de Refinación Paraguaná, que integra las refinerías de Amuay y Cardón.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Cada vez que entraba a la planta veía equipos con letreros pintados que decían ‘100 días sin accidentes’, y eso era un incentivo para nosotros”, relata. En ese período, explica,&nbsp;<strong>la empresa medía la eficiencia a partir del tiempo transcurrido sin fallas operativas</strong>&nbsp;y otorgaba bonos de productividad, una lógica que marcaba la cultura interna de la industria petrolera.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El punto más alto de producción del país fue en 1997, cuándo superó la producción de 3 millones de barriles diarios, al aprovechar las reservas más grandes de crudo pesado en el mundo. El ingeniero asegura que<strong>&nbsp;la industria tenía mecanismos de monitoreo ambiental en algunas refinerías</strong>, por ejemplo, casetas de medición de contaminantes y separadores de hidrocarburos en afluentes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“En la refinería de Amuay había dos casetas ambientales conectadas a una estación de monitoreo que medían contaminantes como óxido de nitrógeno (NOx), dióxido de azufre (SO₂), monóxido de azufre (SO) y partículas en suspensión. Una de esas casetas se instaló en el sureste-noreste, donde el viento suele llevar las emisiones hacia las comunidades, para detectar variaciones en la contaminación y&nbsp;<strong>activar medidas en las plantas cuando los niveles aumentaban</strong>”, señala el ex trabajador de la empresa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, esta supervisión era costosa, requería de personal capacitado para monitorear continuamente las instalaciones y no se ejecutó en todas las instalaciones de la industria. En la actualidad, se desconoce si medidas como estas se siguen implementando.&nbsp;<strong>“Ya hasta colegas me han dicho que los equipos se los robaron”</strong>&nbsp;comenta.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://www.nytimes.com/es/2025/12/06/espanol/negocios/petroleo-venezuela.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Venezuela posee aproximadamente<strong>&nbsp;el 17 % de las reservas de petróleo conocidas en el mundo</strong></a>, de las cuáles, de acuerdo a Edgar Chacín, geólogo con más de tres décadas de experiencia en PDVSA y empresas petroleras internacionales, están distribuidas de la siguiente manera: 53 % extrapesado, 20 % pesado, 15 % mediano, 8 % liviano y 4 % condensado. “Para procesar este crudo hay que trabajar con mayor prioridad el mantenimiento y la recuperación de la infraestructura de transporte de hidrocarburos en el país. Hablamos de oleoductos, gasoductos y terminales de embarque”, señala.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_218100"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2020/08/15004043/Manchas-en-Punta-Brava-cayo-de-Morrocoy-el-2-de-agosto-756x512.png" alt="Derrame de petróleo en Venezuela. Manchas en Punta Brava, cayo de Morrocoy ,el 2 de agosto.Foto: Morrocoy Online." class="wp-image-218100" /><figcaption class="wp-element-caption">Manchas de petróleo en Punta Brava, cayo de Morrocoy ,el 2 de agosto de 2020. Foto: cortesía Morrocoy Online</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Chacín explica que&nbsp;<strong>contar con infraestructura apta es necesario para refinar con mayor facilidad</strong>&nbsp;y producir combustibles de alto valor en el mercado internacional. “Venezuela tiene grandes reservas de crudo pesado, pero para transportarlo y venderlo es necesario mezclarlo con diluyentes [crudo liviano o condensados] o someterlo a procesos de mejoramiento en plantas especializadas. Ese tipo de capacidad requiere inversión y ahora [con la situación política actual] podría ser viable”, indica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aún así, alerta que&nbsp;<strong>la producción de esos crudos debe acompañarse con técnicas que reduzcan el impacto ambiental durante la extracción</strong>. “Elaborar agrupaciones de perforaciones, planificación ambiental y otros factores ecológicos y de hábitat. Todo esto es posible sólo si hay personal capacitado”, dice.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Gladys Rincón es doctora en ingeniería ambiental y tiene dudas sobre el cumplimiento de altos estándares ahora que se quiere potenciar la industria petrolera en Venezuela. Trabajó durante las décadas de 1980 y 1990 como analista en PDVSA, actualmente es investigadora universitaria y señala que, a pesar de que en la época de la bonanza petrolera venezolana existían normas internacionales que minimizaban los accidentes, no se consideraba la contaminación de manera integral. Por ejemplo,&nbsp;<strong>no se tenía en cuenta la calidad del aire.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://www.researchgate.net/publication/269966823_Assessment_of_Responsibility_for_Pollution_from_PM10_and_Sulfur_Dioxide_and_Application_to_an_Industrial_Area_on_the_Northeastern_Coast_of_Venezuela?_tp=eyJjb250ZXh0Ijp7ImZpcnN0UGFnZSI6InByb2ZpbGUiLCJwYWdlIjoicHJvZmlsZSJ9fQ" target="_blank" rel="noreferrer noopener">En estudios realizados años después</a>, Rincón modeló la dispersión de contaminantes atmosféricos generados por complejos petroquímicos, incluyendo óxidos de azufre, óxidos de nitrógeno y material particulado fino para determinar de dónde venían las emisiones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“En el Complejo Petroquímico José Antonio Anzoátegui&nbsp;<strong>hubo comunidades afectadas</strong>&nbsp;debido a fallos en la hidrodesulfuradora y sus emisiones. Eso se expuso hace años”. La investigadora señala que hubo reclamos por&nbsp;<strong>problemas respiratorios, cardíacos y neurológicos</strong>, además de registros de supuestas malformaciones en algunos centros médicos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy, ya dedicada al estudio de la contaminación atmosférica y el cambio climático, Rincón observa con preocupación el posible retorno de grandes volúmenes de producción petrolera.&nbsp;<strong>“Si no hay evaluaciones ambientales ni regulación efectiva, el impacto será enorme</strong>: aguas contaminadas con metales pesados, emisiones de CO2 y metano, pasivos que se acumulan. Si el Gobierno actual o futuros inversionistas no hacen evaluaciones ni regulaciones, la situación seguirá&nbsp;<a href="https://www.connectas.org/especiales/pdvsa-contamina-mas-de-lo-que-produce/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">igual a la que vivimos actualmente</a>&nbsp;o peor”, advierte.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_218097"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2020/08/15004029/Golfo-Triste-primer-lugar-impacto-por-el-derrame-720x512.png" alt="Derrame de petróleo en Venezuela. Golfo Triste, primer lugar impacto por el derrame. Foto: Morrocoy Online." class="wp-image-218097" /><figcaption class="wp-element-caption">Golfo Triste impactado por un derrame de petróleo. Foto: cortesía Morrocoy Online</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/agua-crisis-bancarrota-hidrica-mundial-onu/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">La crisis del agua ya es una bancarrota hídrica mundial: la ONU alerta sobre pérdidas irreversibles en ríos, glaciares y humedales | ESTUDIO</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">El clima y el costo de la producción petrolera</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque Venezuela hoy no figura entre los mayores emisores globales de gases de efecto invernadero, su enorme reserva de crudo pesado en la Faja Petrolífera del Orinoco (región al norte del país, dividida en los bloques Boyacá, Junín, Ayacucho y Carabobo, y que contiene las mayores reservas de petróleo extrapesado y pesado del planeta) la coloca como un actor climático clave si la producción se reactiva.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://globalwitness.org/en/press-releases/ramping-up-venezuela-oil-production-could-risk-methane-bomb-data-shows/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">En un informe</a>, la organización Global Witness advierte que un aumento sustancial de la extracción de este crudo de complejo procesamiento&nbsp;<strong>podría añadir emisiones equivalentes a las de todo el transporte marítimo global</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El informe estima que un escenario de producción elevada podría generar hasta 729 millones de toneladas de CO2 equivalente al año y subraya que gran parte de ese riesgo está ligado a&nbsp;<strong>la infraestructura deteriorada, las fugas, las fallas operativas y la quema de gas que elevan drásticamente el impacto climático</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y es que la infraestructura petrolera atraviesa ecosistemas clave del país. En las costas de Falcón, Carabobo y el eje Puerto La Cruz–Mochima, fallas operativas&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2023/01/2023-inicio-con-derrames-petroleros-en-lago-de-maracaibo-en-venezuela/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">han causado daños severos al ambiente marino</a>. Por otro lado, en el oriente, sabanas, morichales y el río Guarapiche,&nbsp;<a href="https://provea.org/actualidad/en-seis-anos-pdvsa-derramo-856-72285-barriles-de-petroleo-al-medio-ambiente/#:~:text=(21%20%E2%80%93%2042)-,En%20seis%20a%C3%B1os%20PDVSA%20derram%C3%B3%20856.722%2C85,de%20petr%C3%B3leo%20al%20medio%20ambiente&amp;text=Un%20nuevo%20derrame%20petrolero%20en,a%20la%20ciudad%20de%20Matur%C3%ADn." target="_blank" rel="noreferrer noopener">fuente de agua</a>&nbsp;para consumo humano en la ciudad de Maturín, han sido impactados por vertimientos. A esto se suma que en la Faja Petrolífera del Orinoco, advierte la investigadora Rincón,&nbsp;<strong>el mejoramiento del crudo pesado estaría generando subproductos contaminantes como coque y azufre</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En este mapa de afectaciones, el Lago de Maracaibo destaca de forma recurrente como uno de los territorios más afectados. Mayra Leal lo conoce bien, vive en el sector Altos de Milagro Norte, en Maracaibo, y trabaja con comunidades pesqueras e indígenas Añú en el lago. Además de dirigir una&nbsp;<a href="https://www.instagram.com/reel/DR5sQqHgCld/?igsh=cHNscHNqYmE2cW5q" target="_blank" rel="noreferrer noopener">fundación de alimentación</a>&nbsp;para niños, mujeres y adultos mayores, ha sido testigo de la contaminación constante de las refinerías cercanas: “Somos una comunidad pesquera y con petróleo en el agua no se puede salir porque se daña la ropa, la red se daña.&nbsp;<strong>Esto ha traído enfermedades en la piel a los niños que viven cerca del agua</strong>”, señala.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268886"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/26142253/imagen6-1200x800.jpg" alt="Comunidad sobre palafitos de Santa Rosa de Agua, Maracaibo. (2024). Foto: cortesía Liliana Rivas" class="wp-image-268886" /><figcaption class="wp-element-caption">Comunidad sobre palafitos de Santa Rosa de Agua, Maracaibo (2024). Foto: cortesía Liliana Rivas</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Ella, así como muchas personas de estas comunidades, no entienden sobre inversión en la industria petrolera, sólo saben que si esto no se traduce en responsabilidad social y decisiones políticas que les permitan recuperar el lago en el que han crecido, su vida no cambiará.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con esto coincide Joaquín Benítez, profesor de impacto ambiental y desarrollo sostenible de la Universidad Católica Andrés Bello. Benítez plantea que&nbsp;<strong>la reactivación petrolera no puede entenderse como una decisión económica aislada</strong>, sino que debe integrarse en un debate público más amplio sobre transición energética, cambio climático y justicia internacional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Somos un país que necesita desarrollarse y estabilizarse socio-económicamente, pero sólo si se tiene en cuenta&nbsp;<strong>el contexto climático internacional</strong>. Hay países donde la explotación petrolera aún es motor de desarrollo, pero la institucionalidad ambiental suele ser sólida y la gobernanza funciona con un monitoreo constante”, indica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De acuerdo con Benítez, además de gobernanza se requiere democracia o, de lo contrario, se vulneran derechos ambientales y humanos. “En Venezuela no sólo hará falta tecnología y recursos, sino también fortalecer capacidades institucionales,&nbsp;<strong>actualizar el marco legal, garantizar un sistema judicial operativo y habilitar la fiscalización ciudadana</strong>. Sin esos elementos, la supervisión ambiental no puede operar plenamente”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268888"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/26142258/imagen4-768x512.jpeg" alt="Impacto de petróleo en las costas del sector El Bajo, cerca de la Refinería Bajo Grande (2020). Foto: cortesía MedioSur" class="wp-image-268888" /><figcaption class="wp-element-caption">Impacto de petróleo en las costas del sector El Bajo, cerca de la Refinería Bajo Grande (2020). Foto: cortesía MedioSur</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/incendios-en-chile-entrevista-acuerdo-social-alejandro-miranda/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Incendios en Chile: “Vamos a requerir un acuerdo social amplio para poder prevenir que esto ocurra con esta magnitud” | ENTREVISTA</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">El eslabón débil: la falta de fiscalización ambiental</h2>



<p class="wp-block-paragraph">En los años 90, con la llegada de inversiones internacionales a la Faja Petrolífera del Orinoco,&nbsp;<strong>Venezuela construyó un andamiaje legal y técnico para regular el impacto ambiental de una industria intensificada</strong>. Se aprobaron normas como la Ley Penal del Ambiente y se establecieron procedimientos de evaluación de impacto ambiental para actividades susceptibles de degradar la naturaleza. “Recuerdo que incluso se diseñaron&nbsp;<a href="https://biblioteca.fevp.gob.ve/bib/7853" target="_blank" rel="noreferrer noopener">planes de gestión territorial y socioeconómica</a>, para atender los desajustes regionales que traería el crecimiento petrolero”, indica Benítez.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, con el paso de los años,&nbsp;<strong>la capacidad de fiscalización se ha erosionado.</strong>&nbsp;Aunque en 2015 se aprobó la Ley de Calidad de las Aguas y del Aire, su implementación depende de decretos y normas técnicas que, en la práctica, siguen basándose en&nbsp;<a href="https://www.cipram.com.ve/pdf/Decreto%20638%20Normas%20sobre%20calidad%20del%20Aire%20y%20Control%20de%20la%20Contaminacion%20Atmosferica.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">parámetros de 1995</a>&nbsp;y no han sido actualizados con estándares contemporáneos de organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA, por sus siglas en inglés) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“La capacidad institucional aún debe mejorar muchísimo”</strong>, enfatiza Benítez.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En un contexto de debilidad institucional, los recientes cambios en el gabinete ministerial venezolano han generado inquietud entre organizaciones ambientalistas. A mediados de enero de 2026, Delcy Rodríguez&nbsp;<a href="https://www.swissinfo.ch/spa/las-nuevas-caras-del-gabinete-de-delcy-rodr%C3%ADguez-en-venezuela/90793801" target="_blank" rel="noreferrer noopener">nombró</a>&nbsp;a&nbsp;<strong>Freddy Ñáñez como nuevo ministro del Poder Popular para el Ecosocialismo</strong>, con la misión declarada de “promover políticas públicas para la protección de la Pachamama y todo lo relacionado con materia ambiental”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A pesar de esto, ONG como SOSOrinoco y World Heritage Watch han señalado que&nbsp;<strong>el reemplazo de figuras políticas no necesariamente se traduce en&nbsp;<a href="https://runrun.es/rr-es-plus/eco-rres/597239/sosorinoco-reemplazo-de-maduro-por-rodriguez-es-una-mala-noticia-para-el-medio-ambiente/?tztc=1&amp;fbclid=PAb21jcAPYtI1leHRuA2FlbQIxMQBzcnRjBmFwcF9pZA81NjcwNjczNDMzNTI0MjcAAaclRs8NLKRWlWXDJFTDgXUD7Y_mpSQlbtSOKTIwckd74wlN4mmjjBayqENCVg_aem_y5KI0g2NAPX-WDDv1_qGzg" target="_blank" rel="noreferrer noopener">una mejora real</a>&nbsp;de la gestión ambiental</strong>, advirtiendo la continuidad de políticas extractivas.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268885"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/26142245/imagen7-768x512.jpeg" alt="Pescadores en el lago de Maracaibo junto a un buque petrolero al atardecer (2026). Foto: cortesía Francisco Rincón" class="wp-image-268885" /><figcaption class="wp-element-caption">Pescadores en el Lago de Maracaibo, junto a un buque petrolero al atardecer (2026). Foto: cortesía Francisco Rincón</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>Imagen principal:</strong> hombre camina sobre zona impactada por petróleo en las costas del sector El Bajo, cerca de la Refinería Bajo Grande (2020).<strong> Foto:</strong> cortesía MedioSur</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/liliana-rivas/">Liliana Rivas</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/01/venezuela-trump-petroleo-incertidumbre-ambiental-captura-maduro/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125279</guid>
        <pubDate>Sat, 31 Jan 2026 14:00:00 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/30153230/imagen3-1200x568-1.jpeg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Venezuela, Trump y petróleo: los anuncios de EE.UU. profundizan la incertidumbre ambiental tras la captura de Maduro]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Los efectos de Trump en Latinoamérica: retirar a EE. UU. de 66 organismos internacionales impacta en temas ambientales</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/los-efectos-de-trump-en-latinoamerica-retirar-a-ee-uu-de-66-organismos-internacionales-impacta-en-temas-ambientales/</link>
        <description><![CDATA[<p>El 7 de enero, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una&nbsp;orden ejecutiva&nbsp;para&nbsp;retirar a su país de 66 organismos internacionales, 31 de ellos vinculados a la Organización de las Naciones Unidas (ONU), mientras que los otros 35 son foros, agencias y acuerdos multilaterales. En un comunicado emitido por el&nbsp;Departamento de Estado de la Casa [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>La decisión del presidente de los Estados Unidos, anunciada a principios de enero, implica la salida de su país de 31 organismos de las Naciones Unidas.</em></li>



<li><em>Entre estas instituciones figuran varias relacionadas con problemáticas ambientales, como la Convención de Cambio Climático, el IPCC y el IPBES.</em></li>



<li><em>Expertos consultados por Mongabay Latam analizan los cambios en el orden mundial y la política internacional de la administración de Trump.</em></li>



<li><em>También mencionan las consecuencias que tienen estas decisiones en los programas y acuerdos multilaterales sobre los temas ambientales y climáticos.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">El 7 de enero, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una&nbsp;<a href="https://www.whitehouse.gov/presidential-actions/2026/01/withdrawing-the-united-states-from-international-organizations-conventions-and-treaties-that-are-contrary-to-the-interests-of-the-united-states/">orden ejecutiva</a>&nbsp;para&nbsp;<strong>retirar a su país de 66 organismos internacionales</strong>, 31 de ellos vinculados a la Organización de las Naciones Unidas (ONU), mientras que los otros 35 son foros, agencias y acuerdos multilaterales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En un comunicado emitido por el&nbsp;<a href="https://www.state.gov/translations/spanish/hoja-informativa-el-presidente-donald-j-trump-retira-a-estados-unidos-de-organizaciones-internacionales-contrarias-a-los-intereses-de-estados-unidos">Departamento de Estado de la Casa Blanca</a>&nbsp;se sostuvo que estas organizaciones “operan de manera contraria a los intereses nacionales, la seguridad, la prosperidad económica o la soberanía de Estados Unidos”. El documento también indica que la retirada “pondrá fin a la financiación por parte de los contribuyentes estadounidenses y su participación en entidades que promueven agendas globalistas que están por encima de las prioridades de Estados Unidos”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/agua-crisis-bancarrota-hidrica-mundial-onu/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">La crisis del agua ya es una bancarrota hídrica mundial: la ONU alerta sobre pérdidas irreversibles en ríos, glaciares y humedales | ESTUDIO</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267162"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/11/25185401/54938945103_679346e55b_k.jpg" alt="Organizaciones de la sociedad civil protestan por compromisos de terminar los combustibles fósiles durante la COP30 en Belem. Foto: © UN Climate Change - Kiara Worth" class="wp-image-267162" /><figcaption class="wp-element-caption">Estados Unidos se ha retirado de 66 organizaciones internacionales, varias de ellas relacionadas con el medio ambiente. Foto: cortesía © UN Climate Change / Kiara Worth</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>No es la primera vez que algo así sucede durante la administración de Trump</strong>. Apenas asumió su mandato, el presidente norteamericano anunció que abandonaría el Acuerdo de París y congeló los fondos de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), institución que meses después cerró oficialmente y dejó de contribuir con cientos de proyectos a nivel global.&nbsp;<strong>En marzo de 2025 más del 80 % de los programas de USAID fueron cancelados</strong>&nbsp;y para julio pasado los que aún permanecían vigentes fueron absorbidos por el Departamento de Estado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La decisión de retirarse de los 66 organismos internacionales llega en medio de mucha tensión y controversias que rodean a la administración de Trump por su&nbsp;<strong>incursión en Venezuela y el anuncio de su interés por anexar Groenlandia a Estados Unidos</strong>, entre otras decisiones de política internacional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entre los organismos de los que se ha retirado Estados Unidos figuran varios que trabajan en temas de clima y medio ambiente, como el Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC), la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC), la Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES), el Instituto Interamericano para la Investigación del Cambio Global (IAI), el Fondo Verde del Clima (GEF) y la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA). También hay organismos internacionales dedicados a los derechos humanos, igualdad de género, construcción de la paz y desarrollo económico.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Cambios en la política mundial</h2>



<p class="wp-block-paragraph">“Esta decisión tiene algunas implicancias más allá de que el país simplemente se retire. Claro que va a tener una serie de repercusiones. Anotaría, en primer lugar, algo que me parece clave y fundamental: estábamos advertidos”, comenta el economista Alberto Acosta, ex presidente de la Asamblea Nacional Constituyente de Ecuador, en conversación con&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268707"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/21055037/Operacion-Resolucion-Absoluta-%E2%80%93-3-de-enero-de-2026-White-House.jpg" alt="" class="wp-image-268707" /><figcaption class="wp-element-caption">Donald Trump, durante la intervención a Venezuela en la llamada Operación Resolución Absoluta del 3 de enero de 2026. Foto: Casa Blanca</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Acosta recuerda que durante la primera administración de Trump, el presidente norteamericano se retiró de varias instancias relacionadas con temas ambientales y sociales. “Debemos tomar en consideración dos elementos que confluyen. Por un lado, el negacionismo sistemático de Trump sobre el cambio climático. Y por otro lado, el reordenamiento del orden internacional”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sobre este último punto, Acosta explica que todo orden mundial, nacional o regional parte de una lógica en la cual&nbsp;<strong>los más fuertes imponen “las reglas de juego”</strong>. Sin embargo, aclara&nbsp; que “este orden tenía una visión que se sustentaba en lo que podríamos llamar el multilateralismo”, con ciertas reglas que eran, más o menos, respetadas por países poderosos “o al menos trataban de disimular cuando intentaban cambiar las reglas”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En cambio, en la actualidad, dice Acosta,&nbsp;<strong>los cambios “se hacen sin ninguna hipocresía</strong>, sin ninguna vergüenza”. “El multilateralismo como lo conocíamos, el orden mundial como lo conocíamos, que estaba controlado por los más fuertes y Estados Unidos era uno de esos actores, está siendo sustituido por algo nuevo. Aún no sabemos qué sucederá, si los Estados Unidos tratarán de imponer unilateralmente las reglas del juego o si van a dividirse el mundo entre las grandes potencias, sobre todo con China y de alguna manera también con Rusia y quizás algún otro país”, aclara.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En cuanto a los temas ambientales, Acosta asegura que el retiro de Estados Unidos de los organismos internacionales<strong>&nbsp;“va a debilitar la limitada acción climática global”</strong>. “Ese es un punto medular, yo diría que es clave porque va a tener un impacto global”, asegura.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268685"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/20061322/agua-crisis-bancarrota-hidrica-mundial-onu-5.jpg" alt="Suelo impactado por la sequía" class="wp-image-268685" /><figcaption class="wp-element-caption">El 75 % de la humanidad vive en países clasificados con inseguridad hídrica o inseguridad hídrica crítica. Foto: cortesía Instituto para el Agua, el Medio Ambiente y la Salud de la Universidad de las Naciones Unidas (UNU-INWEH)</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El economista afirma que los intentos del “manejo coordinado de los<strong>&nbsp;bienes públicos globales, como el agua, la biodiversidad, el clima</strong>, que estaban marcados bajo ciertas normativas, se va a debilitar aceleradamente”. En ese sentido menciona también la intención de la administración de Trump de intensificar la actividad petrolera, lo que significa que se “van a forzar los extractivismos porque Trump está apostando por mantener los hidrocarburos, el petróleo en particular, el carbón también, pero a la vez está buscando el acceso a las tierras raras. En ese contexto lo que estamos viendo es una ampliación de los extractivismos”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En una entrevista con&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>, David Obura, presidente de la Plataforma Intergubernamental sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES) —organismo dedicado a generar conocimiento relevante sobre biodiversidad y servicios ecosistémicos—, cuenta que Estados Unidos ha sido miembro fundador de IPBES, en 2012, una institución que tenía 152 países miembros hasta el retiro de este país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>Es un país grande e importante en términos de producción científica</strong>&nbsp;y un gran apoyo hasta el momento. Perdemos un miembro muy comprometido y eso es importante porque significa que nuestro acceso a la ciencia estadounidense se vuelve más difícil”, comenta Obura. A ello se suma la pérdida del apoyo financiero, “que ha sido significativo, no el mayor, pero sí significativo”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Obura también se refiere al nivel de consumo de recursos de Estados Unidos, “<strong>uno de los mayores consumidores del mundo</strong>, con la mayor economía, lo que implica también la mayor huella ambiental y climática”. Por tanto, considera que su retiro del IPBES no solo significa dejar de participar en la plataforma, sino que, “sus políticas contradicen las recomendaciones y los resultados de nuestras evaluaciones”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268709"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/21060845/David-Obura-presidente-de-IPBES.jpg" alt="" class="wp-image-268709" /><figcaption class="wp-element-caption">David Obura, presidente de la Plataforma Intergubernamental sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES). Foto: cortesía IPBES</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Definitivamente habrá más presión, dice Obura y menciona la evaluación global de IPBES de 2019 en la que se muestra “que la mayor parte de la naturaleza está en declive”. Portanto, dice Obura, “esta decisión, que gira en torno a intereses económicos, tendrá un mayor impacto en la naturaleza porque significa<strong>&nbsp;un aumento de la huella ecológica y de los impactos en la naturaleza a nivel mundial</strong>, lo que dificulta que resolvamos los desafíos actuales o que los países los resuelvan”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/abejas-peru-sujetos-derecho-latinoamerica/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">De ríos y tortugas a lagos y abejas amazónicas: conoce quiénes han sido declarados sujetos de derecho en Latinoamérica</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">El impacto ambiental</h2>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>Las implicaciones serán directas en la reducción de fondos</strong>&nbsp;para algunos de esos organismos en los que Estados Unidos era el mayor financiador, como es el caso de IRENA [Agencia Internacional de Energías Renovables]”, señala Silvia Calderón, directora del Instituto Ambiente Estocolmo (SEI) en Latinoamérica y ex responsable del portafolio de cambio climático y financiamiento climático en USAID, en Colombia. “Con esa reducción de fondos,&nbsp;<strong>seguramente quedarán detenidos proyectos que estaban en marcha</strong>. Y la segunda implicación clave será el vacío político”, asegura.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Calderón también menciona otros organismos de los que se ha retirado Estados Unidos como el IPCC, considerado “el órgano científico de máximo nivel para temas climáticos”, el IPBES, también “el más importante para temas de biodiversidad”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De la lista, Calderón destaca el retiro de ONU Agua, “que ha sido&nbsp; fundamental para establecer marcos analíticos sobre seguridad hídrica” y el IRENA como&nbsp;<strong>“centro de pensamiento en los temas de energías renovables”</strong>. “Todavía no vemos noticias sobre el retiro de otros órganos fundamentales para temas ambientales como el UNEP [Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente], pero obviamente no es una buena señal esta primera lista”, afirma.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267574"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/11041311/Los-Amigos-lab-in-Amazonian-forest-2_credit-SDZWA.jpg" alt="" class="wp-image-267574" /><figcaption class="wp-element-caption">Cuando cesó el financiamiento de USAID muchos proyectos, algunos en la Amazonía, se vieron reducidos e impactados. Foto: archivo Mongabay Latam</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La experta de SEI recuerda que cuando cesó el financiamiento de USAID el trabajo de muchos proyectos se vieron severamente impactados, como ocurrió en la Amazonía. Sin embargo, dice Calderón, una de las fortalezas de América Latina es que&nbsp;<strong>también cuenta con financiamiento de otros organismos</strong>&nbsp;como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco de Desarrollo de América Latina y El Caribe (CAF).</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Si bien tenemos cierta dependencia [de Estados Unidos], hemos visto el fortalecimiento de algunas instancias, particularmente los bancos de desarrollo, y el liderazgo de los mismos países en estos organismos”, asegura.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con esa reducción, agrega Calderón, “muchos de los actores que trabajamos y que lideramos los temas ambientales, de desarrollo, de ciencia,<strong>&nbsp;hemos venido ajustándonos para hacer más con menos</strong>”. Calderón agrega que “los problemas ambientales no dejan de existir o no dejan de ser cada vez más graves porque se deje de hablar de ellos”, por el contrario, comenta, “siguen existiendo”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, para la experta<strong>&nbsp;la capacidad de dar una respuesta más eficiente y más oportuna se reduce cuando hay menos financiamiento</strong>. “Cuando se reducen las inversiones, hay un impacto doble porque se reducen los fondos para abordar un problema ambiental y además se reduce la capacidad de entenderlo y de abordarlo”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_266885"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/11/16121009/cop30-indigena-protestas-belem-marchas-7-768x512.jpeg" alt="Protesta de representantes del pueblo Munduruku en el acceso principal a la COP30" class="wp-image-266885" /><figcaption class="wp-element-caption">Estados Unidos fue el gran ausente de la cumbre climática global de la ONU, COP30, en Brasil, durante noviembre de 2025. Foto: Tais Gadea Lara</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Gladys Martínez, directora ejecutiva de la Asociación Interamericana para la Defensa del Ambiente (AIDA), comenta que esta decisión “va a generar desajustes financieros porque Estados Unidos contribuye con muchos tratados internacionales”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, agrega Martínez, “el multilateralismo, las soluciones ambientales y los tratados internacionales están diseñados para que cuando ocurren estos cambios políticos —como el que está tomando Trump— permita pensar en cómo implementar estos acuerdos a través de políticas públicas. “Estados Unidos, por supuesto, es un contribuyente, pero&nbsp;<strong>los acuerdos ambientales globales tienen un respaldo de más de 90 países del mundo</strong>”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Quitar todo el apoyo al IPCC&nbsp;<strong>necesariamente va a traer consecuencias</strong>. Lo mismo va a pasar con organismos dependientes de las Naciones Unidas, como puede ser el caso de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), que tiene a su cargo la secretaría, nada más ni nada menos que del Acuerdo de Escazú”, dice Andrés Nápoli, director ejecutivo de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) de Argentina.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nápoli agrega que esta decisión significa una reducción importante en el financiamiento, considerando, además, que&nbsp;<strong>actualmente los acuerdos tienen pocas contribuciones de los países</strong>, por lo que el sistema de las Naciones Unidas es muy importante. “En el caso ambiental es muy significativo todo lo que tiene que ver con organismos multilaterales porque es muy complejo abordar la temática ambiental desde el bilateralismo», afirma. Por eso, sostiene que siempre se apuesta fuertemente a estos convenios multilaterales para diversidad biológica y cambio climático, «que son aquellos que eventualmente pueden lograr una escala de decisiones importantísimas y cuando se retira un jugador tan importante van a sufrir”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Anaid Velasco, del Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA), asegura que se trata de “una acción desafortunada que&nbsp;<strong>seguramente marcará posturas de otros países para abandonar estos organismos</strong>, con lo cual podría debilitarse el multilateralismo”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En cuanto a implicaciones específicas para América Latina, Velasco señala que “la salida de Estados Unidos de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático y del Fondo Verde para el Clima debilitará la cooperación internacional. “<strong>Partimos de una escasez de financiamiento climático</strong>&nbsp;en el que los mecanismos y recursos comprometidos no son suficientes. Dentro de esa falencia, el aporte de Estados Unidos era significativo, siempre entre los primeros cinco lugares de países que más aportaban. Eso debilita la cooperación internacional de estos instrumentos financieros y muchos de ellos direccionados para América Latina”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>Imagen principal:</strong> Donald Trump, durante una reunión con funcionarios de energía y ejecutivos de la industria petrolera. <strong>Foto:</strong> Casa Blanca</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/yvette-sierra-praeli/">Yvette Sierra Praeli</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/01/efectos-trump-latinoamerica-eeuu-temas-ambientales/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125026</guid>
        <pubDate>Thu, 22 Jan 2026 14:00:00 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/21144027/Operacion-Resolucion-Absoluta-%E2%80%93-3-de-enero-de-2026-White-House.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Los efectos de Trump en Latinoamérica: retirar a EE. UU. de 66 organismos internacionales impacta en temas ambientales]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Gobiernos de Latinoamérica llegan a la COP30 sin compromisos ambiciosos para enfrentar la crisis climática</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/gobiernos-de-latinoamerica-llegan-a-la-cop30-sin-compromisos-ambiciosos-para-enfrentar-la-crisis-climatica/</link>
        <description><![CDATA[<p>A pocos días de realizarse la edición 30 de la cumbre climática global (la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático) o COP30, que se llevará a cabo en Brasil, se publicó el&nbsp;Informe Síntesis de las&nbsp;Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional&nbsp;(NDC), en las que cada país presenta [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Ante la próxima cumbre climática, hay gran expectativa por la ambición de los nuevos planes para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero que deben presentar los países que forman parte del Acuerdo de París.</em></li>



<li><em>Especialistas consultados coinciden al señalar que la falta de metas específicas, las dudas sobre el financiamiento, el abandono de los combustibles fósiles y medidas que protejan biomas importantes como la Amazonía son los grandes desafíos en la región.</em></li>



<li><em>A pesar del escepticismo sobre los logros que se alcancen en la reunión en Belén, Brasil, especialistas esperan que se concreten medidas a largo plazo.</em></li>



<li><em>La agenda fundamental para las próximas décadas sigue siendo la adaptación al cambio climático y concretar esfuerzos para que la temperatura no aumente más de 1.5 °C .</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">A pocos días de realizarse la edición 30 de la cumbre climática global (la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático) o COP30, que se llevará a cabo en Brasil, se publicó el&nbsp;<a href="https://unfccc.int/process-and-meetings/the-paris-agreement/nationally-determined-contributions-ndcs/2025-ndc-synthesis-report?_gl=1*1wycshd*_ga*ODA3MDEwNzk4LjE2ODAxODc4NTA.*_ga_7ZZWT14N79*czE3NjE1NjE3MzUkbzExNzQkZzEkdDE3NjE1NjE4MzEkajI2JGwwJGgw" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Informe Síntesis de las&nbsp;<strong>Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional</strong></a><strong>&nbsp;(NDC)</strong>, en las que cada país presenta su&nbsp;<a href="https://unfccc.int/NDCREG" target="_blank" rel="noreferrer noopener">plan quinquenal actualizado&nbsp;</a>&nbsp;para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y adaptarse a los efectos del cambio climático. El informe señala que “casi tres cuartas partes (73 %) de las nuevas NDC incluyen componentes de adaptación” y, con una visión alentadora, se estima que las emisiones mundiales se reducirán en torno a un 10 % para 2035.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si bien Latinoamérica y el Caribe son responsables solo del 10 % de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, tienen subzonas particularmente vulnerables ante los efectos del cambio climático, de acuerdo con datos recogidos por la&nbsp;<a href="https://repositorio.cepal.org/server/api/core/bitstreams/45dda84a-6ed3-4b08-849a-edafeffaeea1/content" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Comisión Económica para América Latina y el Caribe</a>&nbsp;(CEPAL). Además, se estima que&nbsp;<strong>el 74 % de los países de la región ya está experimentando eventos climáticos extremos</strong>&nbsp;como sequías e inundaciones con mayor frecuencia, según las&nbsp;<a href="https://openknowledge.fao.org/server/api/core/bitstreams/0556ea9c-65bb-46e9-aa6b-39fdeb8afbe7/content/cd3877en.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Naciones Unidas</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En este contexto se cumple una década del Acuerdo de París para mitigar los efectos del cambio climático y Latinoamérica vuelve a ser la sede de la COP. La ciudad de Belém do Pará, apodada la puerta de la Amazonía, se convertirá en los próximos días en el centro de las negociaciones climáticas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque los países partícipes de la cumbre tenían hasta febrero de 2025 para presentar sus informes con planes sobre las NDC, y a pesar de que Brasil es la sede del evento, en Latinoamérica&nbsp;<strong>solo Uruguay, Ecuador, Chile, Colombia, Bolivia, Panamá y Nicaragua cumplieron con entregarlos</strong>, aunque muchos de ellos lo hicieron fuera del periodo establecido.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este retraso en la presentación de los NDC se suma al cuestionamiento de organizaciones de la sociedad civil y expertos ambientales por el&nbsp;<strong>incumplimiento de los compromisos asumidos por los países</strong>&nbsp;en un contexto de guerras, campañas negacionistas, desinformación y presiones políticas a nivel mundial.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pese a que el panorama muestra matices que apuntan a un esfuerzo por unificar miradas y demandas respecto a la crisis climática, las fuentes consultadas por&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;muestran preocupación por la ausencia de medidas específicas que permitan cumplir con los NDC actualizados.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_266144"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/10/20003206/cop26-glasgow-garry-knight-public-domain-820x469-1-768x469.jpg" alt="Extinction Rebellion en Victoria Street, Londres, jueves 26 de agosto de 2021. Cop 26 en Glasgow. Foto: Garry Knight" class="wp-image-266144" /><figcaption class="wp-element-caption">Una manifestación de la organización Extinction Rebellion, en Victoria Street, Londres, durante la COP26 en Glasgow, en 2021. Foto: cortesía Garry Knight</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/10/flotilla-indigena-pueblos-belem-cop30/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">De Ecuador a Brasil, flotilla de pueblos indígenas navega para hacerse escuchar ante los líderes mundiales en la COP30</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Concretar demandas en un panorama desalentador</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Como parte de la conformación de bloques en los que se agrupan los 198 países partícipes de la COP30 para proponer, defender posiciones comunes y concretar negociaciones climáticas, las naciones de la región se distribuyen entre el Grupo Sur, la Coalición de Países con Bosques Tropicales, la Asociación Independiente de América Latina y el Caribe y la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, para Manuel Pulgar Vidal, exministro de Ambiente de Perú y líder global de Clima y Energía en World Wildlife Fund (WWF), “<strong>América Latina sigue sin ser capaz de reintegrarse y poder definir una voz única</strong>&nbsp;que pueda contribuir más activamente en el proceso, y a su vez gozar de los beneficios que el debate climático genera en relación al financiamiento, innovación y tecnología”, dice al analizar la variedad de bloques de negociación que representan a la región.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la reciente suscripción de la&nbsp;<a href="https://otca.org/declaracion-de-bogota-refuerza-fondo-para-salvar-los-bosques-tropicales/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Declaración de Bogotá</a>&nbsp;durante la Cumbre de la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA), acuerdo que recoge la posición conjunta de ocho de los nueve países sudamericanos de la cuenca amazónica,&nbsp;<strong>se ha propuesto crear un Fondo para los Bosques Tropicales para Siempre (TFFF)</strong>. El objetivo es ampliar los recursos destinados a reconocer con incentivos económicos a los países que incorporen e implementen políticas en el control de la deforestación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por otra parte, la reunión de ministras y ministros de Ambiente de América Latina y el Caribe a inicios de octubre en Perú terminó con la firma de la&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/10/balance-foro-ministros-ambiente-declaracion-de-lima/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Declaración de Lima</a>, que también será presentada en la COP30. Esta iniciativa busca dar prioridad a la provisión y regulación del agua y a la reducción de emisiones de metano.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, para Pulgar Vidal ninguno de los acuerdos es un instrumento vinculante a la COP, aunque es lo que pretenden. “<strong>Lo que hay son declaraciones que buscan plantear lugares comunes</strong>, pero no hay mecanismos innovadores que provengan de América Latina en el debate”, señala.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Perú, México, Argentina y Paraguay todavía no presentan sus compromisos climáticos actualizados.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_249965"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/03/05213012/Inundaciones-en-Cusco-Defensa-Civil-Peru-768x512.jpeg" alt="Inundaciones en Cusco, Perú, en 2024. Foto: Defensa Civil Perú" class="wp-image-249965" /><figcaption class="wp-element-caption">Inundaciones en Cusco, Perú, en 2024. Foto: Defensa Civil Perú</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Argentina, por ejemplo, impulsa inversiones e infraestructura vinculadas a los combustibles fósiles y, según indican fuentes oficiales, se encuentra elaborando la actualización de sus NDC. Sin embargo, Camila Mercure, coordinadora del área de Política Climática en la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), comenta que “el Consejo Asesor Externo —órgano consultivo permanente del Gabinete Nacional de Cambio Climático— no ha sido convocado durante 2024 ni 2025, y mucho menos en el marco del desarrollo de los nuevos compromisos internacionales del país en materia climática”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En cuanto a aquellos países que sí presentaron sus actualizaciones,<strong>&nbsp;«no reflejan planes climáticos ambiciosos o políticas que sean más sólidas</strong>”, dice Pulgar Vidal a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>. “Los niveles de reducción de emisiones están fuertemente ligados a la deforestación, al cambio de uso del suelo. En algunos países como Perú, Ecuador, Bolivia o Brasil, país anfitrión de la COP, el 60 % de las emisiones proviene de ese sector. Un plan nacional ambicioso debería significar&nbsp;<strong>una reducción en las tasas de deforestación y eso no está ocurriendo</strong>”, añade el experto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Diversas organizaciones que siguen de cerca el cumplimiento de los NDC, como The Climate Reality Project América Latina, Graha y Polen Transiciones Justas, han señalado que hay una distancia muy grande entre el compromiso de los países y lo que efectivamente están haciendo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el caso de Ecuador hay avances en energía, transporte, uso de suelo, transparencia y manejo de residuos. “Hay que destacar que se habla de control de la deforestación, de restauración de ecosistemas, participación indígena, hay una priorización de proyectos REDD+ –mecanismo de reducción de emisiones por deforestación y degradación de los ecosistemas–, incluso hay planes de adaptación basados en conocimientos ancestrales», señala Javier Dávalos, líder de Política Climática de The Climate Reality Project América Latina. «Sin embargo, hay esta&nbsp;<strong>deuda en relación a la explotación de recursos provenientes de la Amazonía</strong>, lo que va a producir el efecto contrario a esta planificación”, agrega.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para Dávalos, además,&nbsp;<strong>hay una falta de coordinación intersectorial</strong>&nbsp;y una reducción de la capacidad de gestión ambiental del país al fusionar el Ministerio de Ambiente con el Ministerio de Energía.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_266487"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/10/30060608/flotilla-indigena-pueblos-belem-cop30-4-768x512.jpg" alt="Personas protestan contra combustibles fósiles en Coca. Ecuador" class="wp-image-266487" /><figcaption class="wp-element-caption">Rumbo a la COP30, activistas taparon la estatua de Francisco de Orellana, quien lideró la primera expedición colonial en el Río Amazonas en 1541. Foto: cortesía Flotilla Yaku Mama</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Por otro lado, Juan Orgaz, especialista en biodiversidad y director de Graha, organización ambiental que sigue la agenda política climática de Bolivia en los últimos diez años, señala que hay cuatro sectores estratégicos –agricultura, transición energética, agua y bosques– abordados en los NDC del país y que Bolivia ha tenido un cambio reciente de visión política que abre favorablemente las puertas al financiamiento climático externo y la posibilidad de gestionar el mercado de carbono, aunque son temas que aún no cuentan con un análisis profundo en el país. En el país, además, asumirá un nuevo gobierno el 8 de noviembre.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Orgaz considera que ha habido algunos avances recientes: “En esta actualización se ha incluido una mesa transversal que ha incorporado a diversos sectores de la sociedad civil para discutir las metas, además se ha incluido como un quinto sector estratégico el tema de residuos, que no se está gestionando actualmente. En Bolivia, cerca del&nbsp;<strong>84 % de los municipios disponen sus residuos sólidos en botaderos a cielo abierto</strong>&nbsp;y esto contribuye a la emisión de gases como el metano”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, parte del análisis realizado por Graha ha detectado incumplimiento en las metas de los cuatro sectores estratégicos, pues se hablaba de promover el uso de energías alternativas, promover la gestión de recursos hídricos y de la producción agropecuaria, así como reducir la deforestación ilegal y los incendios forestales. Por ejemplo,&nbsp;<strong>Bolivia lleva varios años enfrentando gigantescos incendios</strong>&nbsp;y&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/05/bolivia-segundo-pais-mas-deforestado/#:~:text=Bolivia%20es%20el%20segundo%20pa%C3%ADs,000%20hect%C3%A1reas%20de%20bosque%20primario." target="_blank" rel="noreferrer noopener">en 2024 figuró como el segundo país con la tasa de deforestación más alta en el mundo</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como sucede con varios países de Latinoamérica, la voluntad política, la dependencia de los combustibles fósiles y la falta de financiamiento son aspectos claves que influyen si se quieren concretar las metas.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_263822"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/16013425/incendios-768x512.jpeg" alt="" class="wp-image-263822" /><figcaption class="wp-element-caption">Los bomberos en Bolivia combaten el fuego en el parque Noel Kempff Mercado, en agosto de 2025. Foto: cortesía Ministerio de Medio Ambiente y Agua</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/10/misteriosa-empresa-extender-triangulo-litio-paraguay/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">La misteriosa empresa que quiere extender el triángulo del litio a Paraguay</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">La dependencia de los combustibles fósiles</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Un tema que se debatió en la COP29, realizada en Bakú, y que seguirá vigente en Belén, es la dependencia de los combustibles fósiles. Solo&nbsp;<strong>en los últimos 25 años, la producción de petróleo en la Amazonía ha aumentado un 70 %</strong>, según datos recogidos por el&nbsp;<a href="https://esp-otra-pub.sp-amazon.org/250721%20FOSSIL%20FUELS%20STATEMENT%20ESP.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Panel Científico por la Amazonía</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para Nadia Catalina Combariza, directora de la organización Polen Transiciones Justas, si bien aún falta la versión final de la actualización de compromisos de Colombia, “la versión declarativa de la NDC publicada en septiembre de 2025 no logra consolidar un rumbo concreto ni responder con firmeza a los retos estructurales del país al momento de acotar las prioridades sectoriales”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para Combariza, las metas NDC anteriores y la versión actual abordan la eficiencia energética e hidroelectricidad, pero&nbsp;<strong>no incluyen metas ni cronogramas para la salida del carbón, el gas o el petróleo</strong>. “Si bien las metas sectoriales podrían considerarse técnicamente viables, su formulación no siempre se acompaña de acciones concretas ni de presupuestos definidos”, añade.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A pesar de que el actual Gobierno colombiano ha anunciado como prioridad la transición energética desde hace varios años, en países de la región como Ecuador o&nbsp;<a href="https://unfccc.int/sites/default/files/2025-09/Bolivia_NDC3.0_2026-2035%20final%2029.09.2024.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Bolivia</a>, que también apuntan a la misma meta y tienen una alta dependencia de los combustibles fósiles, tampoco hay claridad sobre cómo lo harán.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>No hay una medida a corto o mediano plazo para abandonar la explotación petrolera en Ecuador</strong>. Hubiera sido deseable que aparezca este tema en la planificación climática”, reitera Dávalos, de Climate Reality Project. Cabe resaltar que el país aún tiene pendiente&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2023/09/consulta-popular-yasuni-posibles-incumplimientos-del-gobierno-de-lasso/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">el cierre del campo petrolero ITT</a>, ubicado dentro del Parque Nacional Yasuní, una orden que dio el pueblo ecuatoriano en la consulta popular de 2023.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En México, donde el Gobierno ha anunciado el compromiso de alcanzar&nbsp;<a href="https://www.gob.mx/semarnat/prensa/mexico-reafirmo-su-compromiso-con-la-accion-climatica-ambiciosa-en-la-cop29" target="_blank" rel="noreferrer noopener">emisiones netas cero en 2050</a>, la petrolera estatal Pemex –que produce el 95 % de los hidrocarburos del país– genera emisiones de metano más altas que hace una década, a pesar de que produce 28 % menos que en aquel momento, según cifras del Natural Resource Governance Institute (NRGI).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin una versión pública de las nuevas NDC hasta el momento, para Fernanda Ballesteros, gerente en México del NRGI, por ahora solo se puede hablar de la versión anterior de la NDC que “estableció para el sector petróleo y gas una meta de reducción de emisiones del 14 % y fijó el compromiso de alcanzar un aprovechamiento del gas natural asociado a la producción de petróleo del 98 % al 2024”. Sin embargo, según Ballesteros,&nbsp;<strong>esta no fue una meta clara, cuantificable, ni verificable.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_266490"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/10/30060623/flotilla-indigena-pueblos-belem-cop30-7-768x512.jpg" alt="Manifestación contra combustibles fósiles en Coca, Ecuador" class="wp-image-266490" /><figcaption class="wp-element-caption">Un funeral a los combustibles fósiles, una de las actividades de la Flotilla Yaku Mama, rumbo a la COP30. Foto: cortesía Levi Tapuia</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Varios de los expertos consultados coinciden al señalar que&nbsp;<strong>no hay un compromiso claro que apunte a llevar al mínimo la explotación de combustibles fósiles</strong>. “Los países no están determinando con claridad en qué periodo pueden llegar a un pico de emisiones en relación al uso de combustibles fósiles y en qué momento pueden declinar su uso y hacer una transición hacia tecnologías más limpias”, señala Pulgar Vidal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por su parte, Manuel Rodríguez, exministro de Ambiente de Colombia, añade que “no hay un compromiso para dejar de explotar carbón, petróleo o gas con fechas y cantidades precisas que deje solo lo necesario para la industria petroquímica”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, para Rodríguez, el escenario se torna desfavorable por el aumento de emisiones hacia el año 2050. “<strong>Nos vamos a alejar más de alcanzar la meta de 1.5 °C [de aumento de temperatura en el paneta] con todo lo que está pasando</strong>”, dice. Esta situación ya la advertía el Programa Ambiental de las Naciones Unidas en octubre de 2024, al señalar en su&nbsp;<a href="https://www.unep.org/resources/emissions-gap-report-2024" target="_blank" rel="noreferrer noopener">último reporte de emisiones</a>&nbsp;que&nbsp;<strong>el mundo se encaminaría a un aumento de la temperatura de 2.6 a 3.1 °C</strong>&nbsp;a lo largo de este siglo si no se aumenta la ambición de los compromisos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Alex Rafalowicz, director de la organización Tratado de No Proliferación de Combustibles Fósiles, propone que los países “podrían crear una serie de incentivos que incluyan el tema de refinanciación de la deuda externa, cocréditos y&nbsp;<strong>quitar subsidios a la industria fósil</strong>, que representa 11 millones de dólares por minuto a nivel global, para redirigir el financiamiento hacia una diversificación de los mercados económicos que vaya más allá del impulso de las energías renovables, sino que llegue al sector agro, a la industria y a la salud”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/video/2025/10/sentencia-inedita-del-tribunal-agroambiental-de-bolivia-para-la-proteccion-del-jaguar/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Sentencia inédita del Tribunal Agroambiental de Bolivia para la protección del jaguar</a></strong></p>



<h3 class="wp-block-heading">El eterno debate del financiamiento climático</h3>



<p class="wp-block-paragraph">En búsqueda de concretar&nbsp;<a href="https://unfccc.int/es/news/cop29-acuerda-triplicar-la-financiacion-a-los-paises-en-desarrollo-protegiendo-vidas-y-medios-de" target="_blank" rel="noreferrer noopener">el aumento del financiamiento</a>&nbsp;que se propuso en la COP29, que&nbsp;<strong>pasó de 100 000 millones de dólares a 300 000 millones de dólares anuales para 2035</strong>, los delegados de diversos países se reunieron en junio pasado para discutir la «Hoja de ruta de Bakú a Belém hacia 1.3T». La iniciativa, que fue pensada para apoyar a los países en desarrollo hacia la transición de economías bajas en carbono, espera movilizar recursos financieros públicos y privados para la mitigación y adaptación al cambio climático.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En esa reunión, el Secretario Ejecutivo de la ONU para el Cambio Climático,&nbsp;<a href="https://unfccc.int/news/un-climate-change-executive-secretary-written-statement-upon-the-opening-of-sb62-june-climate-0" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Simon Stiell</a>, dijo que la hoja de ruta para movilizar 1,3 billones de dólares al año para 2035 no debería ser «solo un informe, sino una guía práctica con&nbsp;<strong>próximos pasos claros para aumentar drásticamente la financiación y la inversión climática</strong>«.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_255809"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/11/25210229/Captura-de-pantalla-2024-11-25-a-las-16.09.49-768x512.png" alt="" class="wp-image-255809" /><figcaption class="wp-element-caption">La sociedad civil protestó en contra de los combustibles fósiles y exigió un incremento en el financiamiento climático en la COP29 de 2024. Foto: Kiara Worth / UN Climate Change</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, “no se ha logrado ningún resultado, ni se ha cumplido la meta del 2010 [en la COP16] que fue donde se acordó la promesa de los países desarrollados de realizar la transferencia de recursos por 100 mil millones de dólares”, señala Manuel Rodríguez, exministro de Ambiente de Colombia. Para él,&nbsp;<strong>lo ambiental tiene la más baja prioridad en la historia desde que se firmó la Convención del Cambio Climático</strong>&nbsp;en 1992, algo que está influenciado por las guerras en diferentes partes del mundo, pero principalmente por la estrategia “muy agresiva” de Trump al desmontar políticas ambientales y de cambio climático en Estados Unidos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los diversos especialistas consultados coincidieron al señalar que muchos países en desarrollo están teniendo grandes necesidades de recursos para concretar propuestas frente al cambio climático. El reciente&nbsp;<a href="https://unfccc.int/process-and-meetings/the-paris-agreement/nationally-determined-contributions-ndcs/2025-ndc-synthesis-report?_gl=1*1wycshd*_ga*ODA3MDEwNzk4LjE2ODAxODc4NTA.*_ga_7ZZWT14N79*czE3NjE1NjE3MzUkbzExNzQkZzEkdDE3NjE1NjE4MzEkajI2JGwwJGgw#Scope-and-Approach" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Informe Síntesis de las NDC</a>&nbsp;de las Naciones Unidas señala que 75 % de los países a nivel global que presentaron sus planes hasta finales de septiembre detallaron necesidades financieras estimadas en 1,97 billones de dólares. En la región, países como&nbsp;<strong>Perú, Ecuador, Bolivia y Colombia tienen metas condicionadas que dependen de los recursos provenientes de países desarrollados</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lee más |<a href="https://es.mongabay.com/short-article/2025/10/proyecto-minero-cobre-chile-amenaza-gato-andino/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Expertos temen que proyecto minero de cobre en Chile amenace al gato andino, uno de los felinos más raros de América</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Voces indígenas que quieren ser escuchadas</h2>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La COP30 también busca reunir a la mayor delegación indígena de la historia</strong>&nbsp;que desea que sus demandas sean tenidas en cuenta, más allá de que aparezcan o no en los NDC de los países. Desde la Coordinadora de Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA), que articula a 511 pueblos indígenas de los nueve países que conforman el bioma, se busca generar espacios de participación y garantizar los derechos de los pueblos amazónicos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“En Colombia se incorporó a negociadores indígenas y aportes amazónicos en la actualización de la NDC, y se empuja de Bakú a Belém la apertura de una ventanilla directa en el Fondo Verde para el Clima. Hemos planteado presencia indígena con poder de decisión, así como mecanismos de quejas y&nbsp;<strong>financiamiento directo a prioridades definidas por nuestras organizaciones</strong>”, afirmó Fany Kuiru, coordinadora general de la Coordinadora de Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA).</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_236724"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2022/09/08202001/V-Cumbre-Amazonica-de-los-Pueblos-Indigenas-COICA-2-768x512.jpeg" alt="V Cumbre AmazÍnica de los Pueblos Indigenas - COICA 2025. Foto: cortesía COICA." class="wp-image-236724" /><figcaption class="wp-element-caption">V Cumbre Amazónica de los Pueblos Indígenas (COICA), en 2025. Foto: cortesía COICA</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Estas demandas buscan&nbsp;<strong>mejorar los mecanismos de trazabilidad del origen de los recursos provenientes de la Amazonía, acceso directo al financiamiento</strong>&nbsp;y el reconocimiento de territorios de Pueblos Indígenas en Aislamiento y Contacto Inicial (PIACI) como zonas de exclusión no sacrificables.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si bien la articulación indígena a través de este y otros espacios como la Alianza entre los Pueblos Indígenas de la Amazonía, el Pacífico y Australia –que ha tenido como resultado la elaboración de una&nbsp;<a href="https://350.org/wp-content/uploads/2025/04/FINAL_CSO-Letter-to-COP30-President_PT.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">carta abierta</a>&nbsp;al presidente de la COP30– ha generado expectativa,&nbsp;<strong>la recepción de las demandas de los pueblos indígenas sobre sus territorios continúa en espera</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pese a los desafíos identificados, otro de los temas centrales de la agenda de la COP30 es la&nbsp;<strong>búsqueda de sinergias entre el Acuerdo de Biodiversidad de Kunming-Montreal y el Acuerdo de París</strong>, dos tratados internacionales clave. “En la medida en que se logre hacer converger los dos objetivos, se va a hacer un uso más eficiente de los recursos que ya son escasos”, dice Rodríguez.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>Imagen principal:</strong>&nbsp;comunidades pesqueras El Hatillo y La Cerca, en el municipio Peñalver del estado Anzoátegui, en Venezuela. La erosión amenaza con derrumbar varias viviendas.&nbsp;<strong>Foto:</strong>&nbsp;Elgica Semprúm</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/leslie-moreno-custodio/">Leslie Moreno Custodio</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2025/11/latinoamerica-cop-30-metas-poco-ambiciosas-crisis-climatica/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
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        <pubDate>Fri, 07 Nov 2025 21:20:22 +0000</pubDate>
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