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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Sun, 20 Sep 2026 23:55:05 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Pereira Archives | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Réquiem telúrico en 7.4 movimientos memorísticos</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/yo-veo/requiem-telurico-en-siete-punto-cuatro-movimientos-memoristicos/</link>
        <description><![CDATA[<p>A la memoria de Pereira y de todos los territorios de Colombia, afectados por el terremoto del 10 de agosto del año 2026. A las víctimas y damnificados que tardarán años en recuperarse. Ojalá tengan la fuerza para hacerlo. A las voluntarias y voluntarios que se volcaron a las calles para socorrer y ayudar a [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;padding-left: 120px"><i>A la memoria de Pereira y de todos los territorios de Colombia, afectados por el terremoto del 10 de agosto del año 2026.</i></p>
<p style="text-align: justify;padding-left: 120px"><i>A las víctimas y damnificados que tardarán años en recuperarse. Ojalá tengan la fuerza para hacerlo.</i></p>
<p style="text-align: justify;padding-left: 120px"><i>A las voluntarias y voluntarios que se volcaron a las calles para socorrer y ayudar a conocidos y desconocidos.</i></p>
<p style="text-align: justify"><b>Primer movimiento<span class="Apple-converted-space"> </span></b></p>
<p style="text-align: justify">Aconteció el 10 de agosto a las 7:34 de la mañana, a nueve días de mi cumpleaños número 53. Yo estaba sentado en la mesa del comedor, hablaba con mi mamá por el altavoz del teléfono mientras esperaba que estuviera el agua caliente para prepararme el primer café de la mañana. Era mi segunda semana de clases y ya tenía todo listo para salir a trabajar, incluso había alistado los pliegos de papel que mis estudiantes de didáctica de los medios llenaron ocho días atrás.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">De pronto sentí el primer envión y luego el balanceo, no le presté mucha atención al movimiento pues ocurría lo mismo cada tanto desde hacía meses, incluso desde hacía años después del terremoto de 1999. Pensé que como los sismos eran parte de la vida cotidiana de Colombia, sólo había que calmarse y esperar a que pasara.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Sin embargo y por si acaso le dije a mi mamá: está temblando, salga de la casa ya. Ella no me entendió y siguió como si nada, pero el remezón no se detuvo como otras veces. La tierra se sacudió más fuerte, más violenta que nunca.</p>
<p style="text-align: justify">Al notar que el suelo se retorcía entre espasmos y convulsiones, solté el teléfono móvil. Me lancé hasta la puerta con la llave en la mano y casi que no encuentro el orificio de la cerradura, logré abrir mientras escuchaba los gritos de mi madre por el altavoz del teléfono…¡se está cayendo todo!, decía, ¡ay Dios mio socórrenos!, ¡amacita bendita!. ¡Mario!, !Mario¡…fue así que me enteré que mi hermano mayor estaba con ella, y en medio del terror sentí algo de alivió porque al menos estaban juntos.</p>
<p style="text-align: justify">Después supe que el terremoto alcanzó los 7.4 grados en la Escala de Richter, con 103 kilómetros de profundidad, una duración entre 90 segundos y 2 minutos y con epicentro en San José del Palmar, Chocó. Siete días después el Servicio Geológico Colombiano SGC reportó 336 réplicas, 21 de ellas mayores a 3.0 grados y 2 con magnitud mayor a 4.0, con profundidades de hasta 118.4 kilómetros.</p>
<p style="text-align: justify"><b>Segundo movimiento</b></p>
<p style="text-align: justify">Detrás de mí se apagó el fogón, la biblioteca vomitó los libros de educación que tenía apilados en la parte superior, estallaron los vasos y las copas en el suelo de la cocina, se dobló el armario metálico sobre mi cama, se separaron las paredes de la casa vecina, crujieron con fiereza las planchas de concreto, como los dientes afilados y apretados de una mandíbula rabiosa, y desde la puerta vi cómo se dibujaron en cuestión de segundos, dos fisuras finas e irregulares en el techo blanco de la sala. Un zigzag delgado interrumpido por la puerta de la habitación, quedó trazado desde la puerta de entrada hasta el fondo de la casa.</p>
<p style="text-align: justify">El tropel de vecinos y vecinas no me dejaba pensar. Con dificultad me sostenía entre el marco de la puerta mientras rogaba en voz alta que se detuviera ya. Pero el cielo azul seguía inquieto. Los pájaros no encontraban el rumbo entre las nubes de polvo gris, dorado y ámbar, que se levantó sobre las casas y los edificios, cubriéndolo todo de una niebla espesa de muerte y de ruina.</p>
<p style="text-align: justify">Ese lunes soleado de agosto, la tierra se sacudió como si de lo profundo emergiera un cíclope colérico, luego de una larga noche de insomnio, pesadillas y agonía.</p>
<p style="text-align: justify"><b>Tercer movimiento</b></p>
<p style="text-align: justify">Cuando al fin la tierra se detuvo, se cayó la llamada, y ya no escuché más a mi mamá. Y con un nudo de saliva pasé por la garganta la mudez de los teléfonos. Entonces sobrevino un silencio trémulo y aturdido interrumpido por las alarmas de los carros. Yo seguía de pié perturbado.</p>
<p style="text-align: justify">Aún así, agitado, actué con tal frialdad que parecía entrenado para ese momento: cerré la llave del gas, guardé el celular en el bolsillo, me puse unos tenis, y salí corriendo en busca de mi familia.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Más adelante, en el otro barrio, no había reglas en las calles, ni señales de tránsito, ni semáforos que funcionaran. Carros y motos se esquivaban como podían. Los cables de la luz chocaban entre sí, hacían corto, se reventaban y se caían, los techos se derrumbaban y los postes se partían en pedazos.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Un alud de tierra taponó la vía principal del barrio, que era a la misma vez la entrada y la salida, y se escuchaban a lo lejos las primeras sirenas de las ambulancias y de los bomberos.</p>
<p style="text-align: justify">En mi trayecto escuché sollozos, vi caos y rostros de incertidumbre. Pero también vi como de repente se borraron las viejas rencillas entre vecinos, los odios secretos y las envidias, y a cambio de eso, surgió en la atmósfera un sentimiento de solidaridad y compasión que se desprendió espontáneo desde el árbol de la vida, e invadió los muros tarjados, las ventanas rotas, las puertas arrugadas, las casas recogidas.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Entonces, como en una despedida, las madres bendijeron a sus hijos y las parejas se abrazaron, para agradecer que ese no fue para ellas y ellos el último día. Un joven sobre su moto, detenido en la vía, lloraba porque encontró a su abuela viva.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Otro que vagaba por la calle solitario, cubrió con su cobija a una mujer semidesnuda aunque no la conocía. Y una joven madre solitaria en el andén, balanceaba a su bebé de meses, como si ambos flotaran en un mar a la deriva.</p>
<p style="text-align: justify">A mi mamá y a mi hermano Carlos Mario los encontré vivos, estaban a punto de partir en mi búsqueda, pero yo llegué antes. De Leonardo Fabio, el menor, todavía no sabíamos nada.</p>
<p style="text-align: justify"><b>Cuarto movimiento</b></p>
<p style="text-align: justify">Pensé en Samara, la investigadora brasilera de posdoctorado que había llegado a mediados de julio desde Brasil, para que yo supervisara su estancia en la universidad, y me preocupé por mis estudiantes con los que seguramente, ya no me encontraría a las 10 de la mañana, pero lamentablemente no tenía cómo comunicarme con ellos, pues todos los servicios públicos estaban suspendidos. Sólo quienes tenían radio podían enterarse de lo acontecido.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Recordé que meses antes de viajar desde Fortaleza, Samara me había preguntado si aquí temblaba mucho la tierra, y también recordé que el primer día que nos vimos en la universidad, ella se había sorprendido con la cantidad de señales de “precaución” y &#8220;puntos de encuentro” instaladas en el campus, pues pensaba que se trataba de lugares para conversar, al estilo de los círculos de cultura freireanos. Yo le aclaré que eran sitios para reunirnos en caso de evacuación por una emergencia, y le dije que aquí temblaba pero no con la magnitud de lo ocurrido en Venezuela.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify"><b>Quinto movimiento</b></p>
<p style="text-align: justify">Horas después, menos aturdido por la catástrofe, caminé en medio de la destrucción y la algarabía hasta encontrar una antena de telecomunicaciones que seguía en pié, quería escribirles a mis estudiantes y a Samara, y de paso enterarme de las noticias. Tuve sólo unos minutos de acceso a WhatsApp, y en ese instante me llegaron una cantidad de mensajes de familiares y amigos que viven dentro y fuera del país, la mayoría de Brasil. Nadie sabía de mí o de mi familia. Entonces comencé a dar respuesta a cada uno de ellos hasta que perdí la señal. No pude ingresar ni al correo ni al Classroom de mis cursos.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Desde ese momento y durante varios días no tuvimos comunicaciones, y fue con el paso del tiempo que nos enteramos de la destrucción ocasionada en todo Colombia. Al parecer Pereira era el caso más dramático. Del campo y de los pueblos pequeños no llegaban imágenes. Tampoco las ayudas.</p>
<p style="text-align: justify">A mitad de la tarde vimos un globo blanco que flotaba sobre el barrio. Algunas personas dijeron que era un OVNI, otras que era parte del proyecto HAARP instalado en Alaska, y que el terremoto había sido provocado por los Estados Unidos. Luego, en los medios explicaron que era un globo estratosférico utilizado para investigación científica y meteorológica, para telecomunicaciones o incluso para la vigilancia y la seguridad nacional norteamericana.</p>
<p style="text-align: justify">Cuando tuve Internet consulté y la IA de Google me dijo que los globos pertenecían a la empresa estadounidense Raven Aerostar, operados en coordinación con misiones científicas de la NASA y el permiso de la Aeronáutica Civil colombiana. No quise averiguar más.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify"><b>Sexto movimiento</b></p>
<p style="text-align: justify">El mundo conoció la tragedia antes que nosotros, pues minutos después del sismo circularon las imágenes por las redes sociales y los noticieros, llegaron hasta las pantallas del metro de Barcelona, São Paulo y París.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Seguro algunas personas que estaban en las calles, alcanzaron a subir videos a Internet antes de que se suspendiera el servicio, y sus familiares que viven en el exterior los hicieron virales junto a influencers, periodistas y medios de comunicación.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">El día después del terremoto llegaron los reporteros de la capital, de Estados Unidos y de Europa, y con su ropa límpida se pararon entre las ruinas o se hicieron a un ladito del encuadre, para mostrar en vivo y en directo la ciudad destruida, con miles de voluntarios espontáneos que estaban en las calles desde el primer día, removiendo los escombros con sus propias manos, muchos sin protección.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Con el paso de los días, sólo quedaron los damnificados en albergues, las ollas comunitarias en los parques y en las calles, y los voluntarios que siguieron escarbando hasta que los hicieron sacar de la policía.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Los reporteros desaparecieron y no se supo más de ellos. Pero llegaron los norteamericanos y los israelitas que dijeron hacer parte de los cuerpos de socorro. Otros grupos de rescate llegaron de El Salvador y de Ecuador, y comenzaron a llegar las ayudas humanitarias de otros países, pese a que inicialmente el gobierno nacional se opuso sin una justificación válida.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Mientras todo eso ocurría, estuvimos aislados en los barrios casi una semana. Algunos lo estuvieron mucho más tiempo.</p>
<p style="text-align: justify"><b>Séptimo movimiento</b></p>
<p style="text-align: justify">Minutos después del terremoto, Sabrina, la hermana de Samara, me escribió angustiada desde Fortaleza pero no me llegaron los mensajes porque no había Internet. Al cabo de unas horas nos escribimos. Samara había sobrevivido y no estaba herida, pese a la destrucción de edificios que hubo en el barrio los Álamos, que queda al lado de la universidad.</p>
<p style="text-align: justify">Días después, luego de confirmar que la pista del aeropuerto Matecaña servía, la repatriaron a ella en un vuelo humanitario junto a otros estudiantes extranjeros. La oficina de Relaciones Internacionales y los consulados se encargaron de eso.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">En un día gris de mucha lluvia nos enteramos de que mi hermano menor estaba bien, en Cartago, y con las horas nos juntamos todos en Dosquebradas. Revisamos las casas y confirmamos que no les había ocurrido mayor cosa, todo se podía recuperar, pero miles de personas corrieron con otra suerte. También verificamos la existencia de víveres para varios días, pues era seguro que todo iba a escasear, pues los supermercados y tiendas que estaban en pie habían cerrado.</p>
<p style="text-align: justify">Mientras tanto en los albergues no alcanzaban las carpas ni los plásticos para cubrir a tanta gente desprotegida,<span class="Apple-converted-space">  </span>muchas personas pasaron la noche con hambre y con frío, y el temor de todos era que con el agua que caía comenzaran a derrumbarse los edificios y las viviendas más deterioradas.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify"><b>…punto cuatro. El final de los movimientos.</b></p>
<p style="text-align: justify">Por las noches, un grupo de vecinas y de vecinos, alumbrados por la luz de una vela comenzaron a recordar cómo vivieron el momento del desastre. Después se contaron historias sobre sus familias, y sobre los lugares de la ciudad que habían desaparecido bajo el polvo.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Sobre esas ruinas todos teníamos algo entrañable que evocar, algo que atesorar. En cada rincón de la urbe encontraríamos un episodio de nuestra historia de vida.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">No recuerdo cuánto tiempo pasó, pero cuando tuvimos energía eléctrica y acceso a la información, mis hermanos, mi mamá y yo vimos las imágenes en los noticieros, y recorrimos la ciudad durante varias jornadas para llevar ayudas.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Pereira parecía una ciudad del Medio Oriente, bombardeada, con cientos de muertos, miles de heridos y refugiados en albergues rodeados de escombros e incertidumbre.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Al cabo de cuatro semanas supimos por medios locales y fuentes oficiales, que hubo cientos de muertos y desaparecidos, cientos de casas y edificaciones que sucumbieron al instante, miles de heridos e inmuebles que serán demolidos. Miles más que aún presentan afectaciones graves, entre ellos hospitales, escuelas, colegios, universidades, supermercados, iglesias, restaurantes, centros comerciales, hoteles, apartamentos y viviendas.</p>
<p style="text-align: justify">Ahora además de todo lo material, teníamos que reconstruir simbólicamente nuestras memorias, y quizá, más adelante, contarles a otros cómo nos levantamos una vez más de las cenizas.</p>
<p style="text-align: justify"><i>Nota: Este relato en primera persona está basado en hechos reales y es el resultado inicial del currículo situado que emergió después del terremoto, para retomar los cursos que oriento en la Escuela de Español y Comunicación Audiovisual de la Universidad Tecnológica de Pereira &#8211; UTP. Hace parte de dos líneas de investigación del grupo Edumedia-3: Autobiografia, Medios y Educación; y (Auto)medialidad, y de un proyecto de investigación emprendido por investigadores de Colombia y Brasil. </i></p>
<p><strong>También puede leer este texto en <a href="https://edumedia3.co/requiem-telurico-en-siete-punto-cuatro-movimientos-memoristicos/" target="_blank" rel="noopener">www.edumedia3.co</a> y acceder a otros contenidos y recursos.</strong></p>
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        <author>Diego Leandro Marín Ossa</author>
                    <category>Yo veo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=132828</guid>
        <pubDate>Thu, 10 Sep 2026 20:36:09 +0000</pubDate>
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        <item>
        <title>Coevaluación y (re)elección</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/yo-veo/coevaluacion-y-reeleccion/</link>
        <description><![CDATA[<p>El 15 de noviembre comenzará la coevaluación de profesores de planta y transitorios en la Universidad Tecnológica de Pereira, al menos así lo tiene previsto en su cronograma el Vicerrector Académico, Jhoniers Gilberto Guerrero Erazo, pese a que en el Consejo Superior quedó establecido que se suspenderían este tipo de actividades, pues ese mismo día [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify">El 15 de noviembre comenzará la coevaluación de profesores de planta y transitorios en la Universidad Tecnológica de Pereira, al menos así lo tiene previsto en su cronograma el Vicerrector Académico, Jhoniers Gilberto Guerrero Erazo, pese a que en el Consejo Superior quedó establecido que se suspenderían este tipo de actividades, pues ese mismo día dará inicio el proceso de elección del rector o rectora de dicha institución, primero con una consulta virtual dirigida a la comunidad universitaria, que elegirá una terna entre los 6 candidatos inscritos: Alexander Molina Cabrera; Carlos Alfonso Victoria Mena; Giovanni Arias; Xiomara Rocío González Ordóñez, Juan Carlos Gutiérrez Arias y el actual rector, para que luego, el Consejo Superior opte por un nuevo perfil o reelija a Luis Fernando Gaviria Trujillo, quien ya completa 9 años en el cargo, en el que está atornillado desde el año 2014. Este sería su cuarto periodo, después de que su tercera reelección fuera muy cuestionada, pues en el año 2020 no tuvo que enfrentarse a otros candidatos.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify"><b>Artículo relacionado: </b><a href="https://www.universidad.edu.co/sin-campana-ni-otros-aspirantes-luis-fernando-gaviria-es-re-elegido-en-la-utp/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><b>Sin campaña ni otros aspirantes, Luis Fernando Gaviria es re-elegido en la UTP</b></a></p>
<p style="text-align: justify">Y su permanencia en la rectoría de la institución podría durar 8 años más si logra entrar en la terna, ya que un acuerdo reciente del actual Consejo Superior, amplió el período de 3 a 4 años, con la posibilidad de reelegir al funcionario que ocupe el cargo, durante un periodo más, al respecto dice el profesor Juan Carlos Burbano que: &#8220;El mecanismo que vamos a estrenar para la elección del rector es el resultado de la revisión a través de una matriz detallada con información de las 33 universidades públicas en el país&#8221;. Sin embargo, aunque el acuerdo es un avance considerable en términos democráticos, conquistado con mucho esfuerzo por parte de los estudiantes, profesores y trabajadores de la institución, también puede instalar definitivamente a Gaviria Trujillo en la silla, del tercer puesto oficial más importante del departamento de Risaralda, luego de la alcaldía de Pereira y de la gobernación.</p>
<p style="text-align: justify"><b>Enlace relacionado: </b><a href="https://www2.utp.edu.co/cms-utp/data/bin/UTP/web/uploads/media/comunicaciones/documentos/Acuerdo-de-Consejo-Superior-Universitario-No-34-de-2023-Final.pdf" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><b>Acuerdo No 34 por medio del cual se reglamenta el mecanismo de elección del Rector</b></a></p>
<p style="text-align: justify">Así las cosas, sumaría 17 años, un nuevo récord, si tenemos en cuenta que su antecesor, Luis Enrique Arango, estuvo más de <a href="https://caracol.com.co/radio/2014/10/20/regional/1413785700_469354.html">15 años</a> en el mismo lugar.</p>
<p style="text-align: justify">En ese sentido, hay suficientes ejemplos en la historia de Colombia, de Latinoamérica y del mundo entero, sobre las consecuencias nefastas que trae para la sociedad, la reelección indefinida de un funcionario público, que, “enfermo de poder”, hace años que deja entrever los rasgos de quienes padecen el síndrome de <i>hibris</i> o de la desmesura.</p>
<p style="text-align: justify"><b>Artículo relacionado: </b><a href="https://www.bluradio.com/sociedad/educacion/por-fuera-de-la-norma-fue-reelegido-hermano-de-cesar-gaviria-en-ocad-de-tecnologia-pr30" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><b>Por fuera de la norma fue reelegido hermano de César Gaviria en OCAD de Tecnología</b></a></p>
<p style="text-align: justify">Al parecer, la obsesión de algunos funcionarios públicos por el poder, los lleva a considerar que nadie, más que ellos, puede hacer las cosas “bien”, o incluso mejor, asimismo, cabe decir que si un empleado oficial como el rector de la UTP, no fue capaz de realizar sus promesas de campaña en el período para el cual fue elegido, debería replantearse su postulación al cargo y por consiguiente su reelección.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Entre tanto, el proceso de elección, o de reelección, se extenderá hasta el 22 de noviembre aproximadamente, cuando el Consejo Superior elija un nuevo rector o una nueva rectora de la terna, o ratifique a Gaviria, mientras que la coevaluación de profesores se prolongará hasta el 7 de diciembre. Esa coyuntura, sin duda alguna, genera suspicacias, y de ninguna manera es conveniente para el proceso democrático al interior de la universidad, que según diversas voces de la comunidad universitaria, es un fortín de cuotas burocráticas de varios partidos políticos, sobre todo el Liberal, en cabeza del expresidente Cesar Gaviria Trujillo, hermano del actual rector.</p>
<p style="text-align: justify"><b>Artículo relacionado: </b><a href="https://www.elespectador.com/politica/la-continuidad-de-cesar-gaviria-en-la-jefatura-del-partido-liberal-desato-pelea-interna/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><b>La continuidad de César Gaviria en la jefatura del Partido Liberal desató pelea</b></a></p>
<p style="text-align: justify">Cabe recordar que, en las recientes elecciones regionales, el partido del clan Gaviria ganó la gobernación de Risaralda con el hijo de Diego Patiño Amariles, y obtuvo un número considerable de escaños en la Asamblea del departamento, al igual que en el Concejo de Pereira, la capital.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Precisamente, al gobernador de turno le corresponde por derecho propio, un lugar en el Consejo Superior, al que se le suman: un representante de los exrectores, que desde hace muchos años es Juan Guillermo Ángel Mejía, otro cacique político de vieja data que fue senador del Partido Liberal. Adicional a estos dos, tienen lugar en dicho organismo, un representante del sector productivo; un delegado del gobierno nacional; un delegado del Ministerio de Educación; un representante de los egresados; una representante de los estudiantes; un representante de los docentes; un representante de las directivas académicas; y el mismo rector que participa con voz pero sin voto.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify"><b>Enlace relacionado: </b><a href="https://www2.utp.edu.co/rectoria/consejo-superior.html" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><b>Integrantes del Consejo Superior de la UTP</b></a></p>
<p style="text-align: justify">Vale decir que, hasta hace poco, cuando comenzó el gobierno del Pacto Histórico, el actual rector tuvo el apoyo casi unánime del Consejo Superior para hacer todo lo que se propusiera, pero el panorama le cambió desde el año pasado con el ingreso de varias voces divergentes con poder decisorio, entre ellos el representante del Presidente de la República Iván Alberto Vergara Sinisterra, dirigente del movimiento Cimarrón, y la representante del Ministerio de Educación Nacional. Pero además, después se le sumaron las voces del representante de los egresados y de la representante de los estudiantes, quienes en cada reunión, llevan al rector a debatir y a negociar sus decisiones como debe ser, teniendo en cuenta las necesidades, los intereses y la opinión de la comunidad universitaria, algo que Gaviria había esquivado y menospreciado hasta ahora.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify"><b>Artículo relacionado: </b><a href="https://www.elespectador.com/investigacion/energia-offshore-el-expresidente-cesar-gaviria-en-pandora-papers/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><b>Energía offshore: el expresidente César Gaviria en Pandora Papers</b></a></p>
<p style="text-align: justify">Sin embargo, hay que decir que la UTP se ha proyectado a nivel nacional e internacional como una de las mejores universidades del país, pero ese logro no es del rector y tampoco justifica su reelección, pues ese es el resultado previsto de un proceso histórico, fruto del esfuerzo, trabajo y dedicación de la comunidad universitaria, que incluye a los jubilados, los egresados, los estudiantes, los empleados y los docentes en todas las modalidades de contratación. La mayoría de los cuales viven en la precariedad laboral.<span class="Apple-converted-space"> Según el profesor Burbano, &#8220;ya son más los profesores transitorios que los profesores de planta en la universidad. Los profesores catedráticos ya son alrededor del 70% del total&#8221;.</span></p>
<p style="text-align: justify"><b>Artículo relacionado: </b><a href="https://www.lacoladerata.co/conlupa/erase-una-vez-un-rector-en-los-papeles-de-pandora/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><b>Érase una vez un rector en los Papeles de Pandora</b></a></p>
<p style="text-align: justify">De otro lado, también es cierto que la permanencia de cualquier funcionario público en el poder, como en este caso, da lugar al abuso de autoridad en diferentes instancias de la UTP, y así lo demuestran las denuncias por acoso laboral que llegaron hasta la Procuraduría, y que tienen a varios funcionarios de la actual administración, enfrentados a sendos procesos disciplinarios abiertos en su contra.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Conozco los casos de dos profesoras que me autorizaron mencionarlas en este escrito, el caso de la profesora María Beatriz Valencia Bonilla, Doctora en Ciencias Económicas; y el caso de la Psicóloga Martha Lucia Villabona Bayona, presidenta de SINTRAUNICOL UTP.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Y adicional a estos dos, está el caso del profesor Pedro Pablo Ballesteros Silva, Doctor en Ingeniería, quien además de enfrentar el presunto acoso laboral, ha denunciado valientemente, hechos de presunta corrupción al interior de la UTP durante el actual proceso electoral, lo que incluye posibles delitos de mayor gravedad y posibles investigaciones de carácter penal que involucran a varios funcionarios del actual rector.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">De otra parte, hace poco que a los trabajadores ya sean de carrera o no, los evaluó la administración, con el pretexto de propiciar la “modernización” de la UTP, sin embargo este año, según la presidenta de SINTRAUNICOL UTP, se agudizó el presunto hostigamiento y la presunta persecución laboral.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify"><b>Artículo relacionado: </b><a href="https://www.wradio.com.co/2023/09/08/docente-de-la-utp-en-pereira-denuncia-hostigamientos-y-persecucion-por-su-labor-sindical/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><b>Docente de la UTP en Pereira denuncia hostigamientos y persecución por su labor sindical</b></a></p>
<p style="text-align: justify">Todos los casos de presunto acoso laboral, según las víctimas, cuentan con las pruebas necesarias para comprobar los hostigamientos y la persecución, desatada en contra de los docentes, por parte de otros profesores y por parte de la administración.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Precisamente, uno de los denunciados por presunto acoso laboral es mi evaluador, quien, a pesar de su evidente conflicto de intereses, nuevamente, por segundo año consecutivo, tendrá a su cargo dicha misión.</p>
<p style="text-align: justify"><b>Enlace relacionado: </b><a href="https://www.instagram.com/reel/CxJYKZ_xeO6/?igshid=YzE5c2RoNzJibG95" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><b>Entrevista en Caracol Radio, nueva denuncia por presunto acoso laboral en la UTP</b></a></p>
<p style="text-align: justify">De manera que, con todo lo anterior, la posible reelección del actual rector, Luis Fernando Gaviria Trujillo, representa un riesgo para quienes tuvimos el valor de denunciar, pero también lo es para quienes aún no lo han hecho, y que de igual forma, padecen en silencio, el acoso laboral día tras día.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">La continuidad de Gaviria, al igual que la de su círculo de poder, conformado entre otros por el Vicerrector Académico, Jhoniers Gilberto Guerrero Erazo, y el Jefe de la Oficina de Talento Humano, Jairo Ordilio Torres Moreno, garantizan que todo siga igual y sin solución, pese a que la ley señala, que todos los funcionarios públicos tenemos el derecho de trabajar en un ambiente armónico y seguro, con todas las condiciones y recursos necesarios para cumplir con nuestro deber.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Para terminar, espero que, con esta publicación, tanto el actual rector, como las demás directivas de la institución, respeten mi derecho a la libertad de pensamiento y mi derecho a la libertad de expresión, ya que desde que denuncié el presunto acoso laboral del que soy víctima, me segregaron, me discriminaron y me excluyeron de los espacios que por derecho propio me corresponden como profesor nombrado, para la práctica democrática del disenso y de la participación.</p>
<p style="text-align: justify">Y también espero, que las personas que dirijan la institución desde el próximo año, tengan la formación, la empatía, los principios y la solidaridad necesaria para que actúen con justicia, transparencia y respeto, ante las dificultades y los reclamos de los trabajadores, profesores, estudiantes, egresados y pensionados de la Universidad Tecnológica de Pereira, que es una institución que todos queremos y a la que le hemos dedicado décadas de trabajo para que hoy sea reconocida a nivel internacional.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify"><b>Enlace relacionado: </b><a href="https://comunicaciones.utp.edu.co/noticias/53708/conozca-el-listado-de-candidatos-que-aspiran-a-la-rectoria-de-la-utp" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><b>Conozca el listado de candidatos que aspiran a la rectoría de la UTP</b></a></p>
<p style="text-align: justify">En conclusión, considero que el rector Ad-Hoc debe suspender la coevaluación, al menos hasta que termine el proceso electoral, y para eso debe oficializar la decisión a través de un acto administrativo, pues a los docentes nos siguen llegando correos en los que nos presionan para realizar el proceso de autoevaluación.</p>
<p style="text-align: justify">Y en ese orden de ideas, pienso que, afortunadamente, por primera vez en mucho tiempo participaremos realmente de un proceso democrático en el que hay de dónde escoger, pues ahora los profesores tenemos el 40% de poder electoral, los estudiantes tienen el 35%, 15% los egresados y un 10% los trabajadores de la institución.</p>
<p style="text-align: justify">En mi caso, ya tengo claro que quién merece mi apoyo es Alexander Molina Cabrera, Doctor en Ingeniería Eléctrica de la Universidad de los Andes, con formación profesional y de maestría en la UTP, buen ser humano, buen profesor y buen decano de la Facultad de Ingenierías, cuyas propuestas representan la mayoría de aspiraciones de la comunidad universitaria, incluido el movimiento sindical, una persona que sin duda llegará a trabajar con todos y para todos, independientemente de su filiación política, eso sí, garantizando la calidad y el derecho a la educación.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify"><b>Artículo relacionado: </b><a href="https://semanariovoz.com/la-universidad-al-servicio-de-la-vida/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><b>La universidad al servicio de la vida</b></a></p>
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        <author>Diego Leandro Marín Ossa</author>
                    <category>Yo veo</category>
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        <pubDate>Thu, 09 Nov 2023 13:05:54 +0000</pubDate>
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