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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Tue, 14 Apr 2026 23:46:05 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Blogs de OMS | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Los bebés ultraprocesados de Vicky Dávila  </title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/los-bebes-ultraprocesados-de-vicky-davila/</link>
        <description><![CDATA[<p>Según Vicky Dávila, los niños del futuro vendrán con su primer millón de pesos —¿debajo del brazo o enrollados dentro la cuna?—, redimibles únicamente cuando cumplan la mayoría de edad. También propone eliminar el impuesto a los productos ultraprocesados. ¿Nos quiere obesos?</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Los niños de antes <em>venían</em> con el pan debajo del brazo. El cuento sonaba hasta bonito. Ya no. Los niños de ahora llegan a un mundo cruel que los expone a morir de hambre. Nada más hay que ver lo que el régimen israelí está haciendo con los palestinos en la franja de Gaza mientras el mundo se hace el ciego. Tampoco es asunto nuestro los niños desnutridos de La Guajira.</p>



<p>Nunca le creí a la Vicky Dávila periodista, menos le creo a la Vicky Dávila que hace política, a quien siento como gallina en corral ajeno desde el primer día de su aspiración presidencial, lanzando globos al aire sin propuestas serias para los problemas reales de un país con dificultades que no son de ahora. Pero es apenas lógico: los periodistas sólo sabemos hacer preguntas, y no siempre.   </p>



<p>Por ahí la vimos bailando en TikTok y sentí vergüenza ajena. Debe ser, pensé, que la política, tan dinámica, se hace ahora con los pies, no con la cabeza. <em>“No soy una encopetada. Me gusta lo popular, no soy pretenciosa”,</em> se justifica.</p>



<p>Pero ella está en todo su derecho –o en toda su Derecha- de usar la demagogia, el populismo y su temprano desespero para hacerse con las llaves de la Casa de Nariño. Se muere de ganas por redecorarla, supongo.</p>



<p>Con una Vicky preocupada por la baja tasa de nacimientos en Colombia, empezó oficialmente la temporada de promesas. “Aquí cada niño que nazca recibirá un millón de pesos del gobierno”, trinó, haciendo cuentas alegres con nuestros impuestos, porque no veo de dónde más saldrán esos recursos como no sea de una reforma tributaria que nos grabe y agrave a todos para ayudar a engordar las cuentas bancarias de los hijos ajenos.</p>



<p>Según ella, “así, todos los niños del futuro pueden ser dueños y pensarán como capitalistas”. Pues mejor darles un millón pero de dólares para que piensen como magnates, ¿no?; de pronto, hasta se vuelven insensibles como los señores Donald Trump y Elon Musk, personajes asquerosamente ricos pero escasos de corazón, que esa es la parte vergonzante de los ultrarricos.</p>



<p>Vicky, recién aparecida en el ruedo político, habla mucho y estudia poco. No fue a Harvard como Claudia. Debería invertir los factores para alterar el resultado. A ella y a los demás candidatos les recomiendo una lectura juiciosa del libro “País posible”, del analista y ex catedrático Ernesto Rojas Morales, tres veces director del DANE. Página 110: <em>“… el crecimiento de la población ha sido cada vez menor debido al advenimiento de la llamada transición demográfica, un fenómeno sociocultural según el cual las mujeres tienen un número menor de hijos. Por esta circunstancia se estima que América Latina y el Caribe alcanzarán una población máxima en el año 2058, y luego decrecerá. Colombia, de acuerdo con esas proyecciones de población, estará llegando a su máximo de 55,4 millones de personas en el año 2050, y a partir de entonces empezará a tener un decrecimiento poblacional”.</em></p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Creo que es la primera vez que un candidato utiliza a los niños como mercancía electoral.</strong></h2>



<p>Dice la ex periodista: “Los papás podrían aportar hasta 5 millones de pesos al año, 100% deducibles de impuestos, el dinero podría invertirse en acciones de la bolsa de valores en Colombia. Ese hijo o hija tendría acceso a estos recursos sólo después de los 18 años. (&#8230;) Con el efecto de interés compuesto, tendrán ahorros por cientos de millones de pesos en el futuro. Podrán chequear en sus teléfonos cuánto va creciendo su ahorro”.</p>



<p>Creo que es la primera vez que un candidato utiliza a los niños –y específicamente a los todavía no nacidos —como mercancía electoral. Para creer en sus buenas intenciones, podría empezar repartiendo —de su bolsillo o el de sus benefactores— el primer milloncito a los miles de niños que hoy no tienen con qué comer. El sueño de muchos es llenar sus estómagos de comida, no sus mentes de ideas mercantilistas. Porque antes del derecho a ser ricos, está el derecho a las personas a crecer en unas condiciones sanas, lo más dignas posibles. &nbsp;</p>



<p>La política contemporánea requiere de personas que sepan interpretar la Constitución de su país, no de furibundos católicos que siguen creyendo que el mundo debe gobernarse con Biblia en mano: “Sean fructíferos y multiplíquense”: (Génesis 1:28). Ojalá que la candidata, tan profusa y confusa de ideas, nos revele su fórmula mágica para multiplicar los panes y los peces, es decir para acabar con la pobreza, la actual, no la futura. &nbsp;Es urgente resolver la miseria de la inmensa mayoría de pobres que ya existen, y que muchas veces deben arreglárselas con un plato de comida al día. Todavía llamamos bendición al pocillo de agua de panela con pan.</p>



<p>Me gusta la idea de darle dinero a quienes no tienen. Me disgusta que el dinero se lo quieran dar a la gente a cambio de que traigan muchachitos al mundo.</p>



<p>Viendo que el palo no está para cucharas, encuentro lógica la postura del escritor antinatalista David Benatar (Sudáfrica, 1966), quien nos propone el cierre definitivo de la fábrica de hacer hijos, en línea con el pensamiento, también fatalista, del escritor colombiano Fernando Vallejo: <em>“No hagan con otros lo que hicieron con ustedes, no paguen con la misma moneda, el mal con el mal, que imponer la vida es el crimen máximo. Dejen tranquilo al que no existe, ni está pidiendo venir, en la paz de la nada”.</em></p>



<p>En <a href="https://www.newyorker.com/culture/persons-of-interest/the-case-for-not-being-born">este reportaje</a>, la revista The New Yorker recoge las ideas del filósofo sudafricano, algunas incluidas en su libro &#8220;<a href="https://www.amazon.com/Better-Never-Have-Been-Existence/dp/0199549265" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Mejor nunca haber existido: el daño de venir a la existencia</a>&#8221; (2006): &#8220;Si bien las personas buenas hacen todo lo posible para evitar que sus hijos sufran, pocos de ellos parecen notar que la única (y única) forma garantizada de prevenir todo el sufrimiento de sus hijos es no traerlos a la existencia en primer lugar&#8221;, dice David Benatar.</p>



<p>Es verdad: los papás hacemos todo lo que humanamente podemos pero no es suficiente. El mundo se ha vuelto un lugar horrible y hasta ahora, ya viejos, nos damos cuenta. Nos aterra pensar que será de nuestros hijos cuando nos vayamos; a mí por lo menos sí.</p>



<p>Si fuera candidato —¡que Buda me libre!—&nbsp; propondría que los ricos se metan la mano al dril y compartan con los pobres un poco de su fortuna, sin pedir nada cambio, menos un <em>Baby boom </em>a la colombiana. Total: ni&nbsp;en cinco vidas, por más derrochones que sean, acabarían con sus fortunas.</p>



<p><em>&#8220;Todo lo que he gastado en mi vida entera es menos de un 1%. El otro 99% será para otros, porque no tiene utilidad para mí. Así que es ridículo, en mi opinión, no transferir esas utilidades a gente que pueda usarlas&#8221;</em>, dijo Warren Buffett, el hombre más rico del mundo, cuando donó la mayor parte de su fortuna a fundaciones que trabajan por hacer del mundo un lugar más llevadero para paliar tantas calamidades humanas. Su historia, hasta cierto punto inspiradora, puede verse en el documental <em><a href="https://www.youtube.com/watch?v=jXg0V2tyhXo">Cómo ser Warren Buffett</a></em>, por HBO.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>La obesidad va en aumento en el mundo por culpa de los ultraprocesados, advierte la FAO.</strong></h2>



<p>Vicky Dávila también propone eliminar el impuesto del 20% a la comida ultraprocesada, que son esos productos empaquetados, enlatados o embotellados, con escaso valor nutritivo y exceso de azúcares, sodio, grasas saturadas o edulcorantes, “listos para comer”, “listos calentar y servir”… ¡listos para enfermarnos!</p>



<p>La parte más insensata de su propuesta está al final del trino: <strong>“Somos un país en desarrollo, necesitamos comida barata y buena”</strong>. ¿Quién le dijo esa triple mentira a la ex reportera? No, candidata: Los productos ultroprocesados no son comida, no son baratos y en cambio sí matan. Hay suficiente evidencia científica de que enferman a la gente, lo que se traduce en sobrecostos para un ya de por sí sobrecargado sistema de salud con patologías que podrían prevenirse si se les enseña a los colombianos a alimentarse bien, lo que no hacen los gobiernos.</p>



<p>“El consumo de productos ultraprocesados está relacionado con la obesidad, diabetes mellitus tipo II (desde la niñez), hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares, algunos tipos de cáncer, afectaciones a la salud mental, entre otras. La evidencia científica ha mostrado que su consumo se encuentra vinculado de forma fuerte con mayor mortalidad a tempranas edades”, me explica vía WhatsApp Rubén Orjuela, nutricionista de la Universidad Nacional y director ejecutivo de Educar Consumidores, una oenegé colombiana dedicada a investigar e incidir en todos los temas del consumo que afecta la salud humana y ambiental.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-educar-consumidores wp-block-embed-educar-consumidores"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="UJ2BGBwYeR"><a href="https://educarconsumidores.org/"></a></blockquote><iframe class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;&#8221; &#8212; Educar Consumidores" src="https://educarconsumidores.org/embed/#?secret=rVYczBbfk7#?secret=UJ2BGBwYeR" data-secret="UJ2BGBwYeR" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
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<p>El experto considera que los impuestos son la medida más costo-efectiva para hacer que las personas tomen decisiones de consumo saludables, por lo que se opone a la idea de eliminar el gravamen del 20%. “La OMS ha propuesto esta medida como una de las mejores estrategias para disminuir consumos nocivos como el tabaco y en este caso los productos ultraprocesados”, señala.</p>



<p>Su colega, Esperanza Cerón, ex directora de la misma organización, añade que “los comestibles ultraprocesados impactan brutalmente la salud de la población en general y en particular la de los más pobres”. Pone como ejemplo las salchichas de 12 centímetros de largo -y dudosa calidad- que se venden por $500 en barrios populares de Bogotá, como si fueran proteína sin serlo.</p>



<p>“De los candidatos presidenciales se espera –dice Cerón- que hagan propuestas basadas en evidencia científica”.</p>



<p>La obesidad va en aumento en el mundo por culpa de los ultraprocesados, advierte la FAO <a href="https://openknowledge.fao.org/server/api/core/bitstreams/c363cb5d-a2d2-40ea-abf3-1c10988bd540/content">en este documento</a><strong>.</strong></p>



<p><em>Vorágine</em>, el sitio de periodismo independiente, afirma <a href="https://voragine.co/historias/investigacion/la-propuesta-de-campana-de-vicky-davila-que-favoreceria-a-su-exjefes-los-gilinski/">en esta nota</a> que los alimentos ultraprocesados, además de ser perjudiciales para los humanos, “en el mercado tienen a un jugador poderoso: el grupo Nutresa, de propiedad de los Gilinski” (&#8230;) “propietarios de Grupo Semana, la misma revista que Dávila dirigió durante cuatro años hasta que renunció para lanzarse a la carrera presidencial”.</p>



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<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="co7DrLLtyn"><a href="https://voragine.co/historias/investigacion/la-propuesta-de-campana-de-vicky-davila-que-favoreceria-a-su-exjefes-los-gilinski/">La propuesta de campaña de Vicky Dávila que favorecería a sus exjefes, los Gilinski</a></blockquote><iframe class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;La propuesta de campaña de Vicky Dávila que favorecería a sus exjefes, los Gilinski&#8221; &#8212; Voragine" src="https://voragine.co/historias/investigacion/la-propuesta-de-campana-de-vicky-davila-que-favoreceria-a-su-exjefes-los-gilinski/embed/#?secret=5bxNn3ZODz#?secret=co7DrLLtyn" data-secret="co7DrLLtyn" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
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<p>Pretender eliminar el impuesto a los ultraproceados es burlarse también de quienes llevan décadas alertando al mundo sobre unos productos que acortan la vida. Muchos años de paciente esfuerzo costó promulgar leyes para desenmascarar la voracidad insana de la industria.</p>



<p>Ojalá quienes dirijan los próximos debates presidenciales sean capaces de pedir explicaciones sobre tantas promesas irresponsables que se hacen. No obstante, acepto, aunque de mala gana, que con sus <em>ideotas</em> Vicky Dávila mataría dos pájaros de un tiro: tengan más hijos para garantizar un consumo masivo de productos ultraprocesados, pareciera decirnos. &nbsp;</p>



<p>Y no hablaré ya del embarazo de 24 meses de la candidata, porque sé que lo suyo fue un lapsus… como su candidatura.&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=116284</guid>
        <pubDate>Sun, 01 Jun 2025 12:47:05 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
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        <item>
        <title>Vivir con esquizofrenia paranoide</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/vivir-con-esquizofrenia-paranoide/</link>
        <description><![CDATA[<p>Desde 2008, Santiago Guzmán alucina voces e imágenes. Aprendió a convivir con esos fantasmas y a sus 37 años, siendo ya profesional, sigue buscando empleo. Este mundo no es amigable con quienes padecen trastornos mentales.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-89b332a5957d28507541a4f94b9ec02b"><strong>“Convivir con los otros es una tortura para mí. Y yo tengo a los otros dentro de mí. Incluso lejos de ellos, me veo forzado a convivir con ellos. Solo como estoy, me veo rodeado de multitudes. No tengo a donde ir…”: </strong>Fernando Pessoa, <em>El libro del desasosiego.</em></p>



<p>Santiago tenía 20 años cuando dejó novia y su empleo como mesero en un restaurante para irse a la Argentina; por aquella época se decía que la vida allá estaba barata y muchos colombianos fueron a probar suerte. Anhelando estudiar Comunicación Audiovisual, llegó a Buenos Aires en 2007, pero una serie de hechos desafortunados, a los que todavía hoy no les encuentra una explicación lógica, pausaron sus sueños y por poco acaban con su vida.</p>



<p>Mientras estudiaba en la Universidad de Palermo se enamoró de Paula, a quien conoció en el hostal donde ambos vivían y, convencido por ella, emprendió camino hacia la Universidad Nacional de Rosario, la ciudad del <em>Club Atlético Newell´s Old Boys</em>, a tres horas por carretera desde la capital. Ahora estudiaría Antropología.</p>



<p>“Debí haberle dicho que no, porque lo que me pasaría luego me marcó para el resto de la vida”, me cuenta Santiago, mientras bebemos cerveza en un bar del centro histórico de Bogotá. Nos conocemos del mismo taller de literatura al que ambos asistimos. Por ratos, al charlar, tengo la impresión de que él está en dos mundos a la vez. </p>



<p>Todo empezó a mitad de 2008, cuando terminó el primer semestre de Antropología. Santiago seguía enamorado de Paula, sin ser correspondido.</p>



<p>“Con otros compañeros vivíamos en una pensión universitaria. Y un día, de la nada, estando solo en mi cuarto, los empecé a escuchar a ellos y a ella dentro de mí, como si se apoderaran de mi cuerpo. Presentía que esas personas hacían magia conmigo. Los confronté y les pregunté qué me estaban haciendo”.</p>



<p>Entre aterrados e indiferentes, aquellos no entendían nada, así que nunca le respondieron y él siguió igual de confundido, sin respuestas, aturdido por las voces que ya no lo dejarían en paz nunca más.</p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-816d58ce86c589d9add655148b08274b">Ciertos estudios han documentado casos de pacientes que pueden escuchar su “habla interna” y creer que esa voz proviene desde fuera, como si se tratara de otra persona, según me cuenta la doctora <strong>Ana María Salazar, psicóloga de la Universidad del Bosque</strong> y coautora del libro <em>“Esquizofrenia: más allá del etiquetamiento sintomático”.</em></p>



<p>Por relatos de terceros, Santiago terminó por creer que la cultura argentina tiene que ver mucho con lo que le pasó. “Es una cultura bastante compleja en el trato, los trastornos mentales son muy comunes y es normal ir al psicólogo; allá el psicoanálisis está muy desarrollado”.</p>



<p>Se fue del lugar, creyendo que al alejarse se protegería de cualquier peligro. Las cosas empeoraron porque terminó viviendo en la calle, sin dinero, paranoico, casi zombi y víctima de la xenofobia. “Los argentinos son nacionalistas y te juzgan por la apariencia. Me decían cosas feas y despreciativas. Me llamaban <em>forro</em>, que allá es un insulto, (comparar a las personas con un preservativo, tratarlas de poca cosa). Yo era muy fiel a mis convicciones, alguien orgulloso de sí mismo, y sentía que los rosarinos me querían pisotear, hacer daño. Terminé solo, afectado psicológicamente, peleando con mi cabeza”.</p>



<p>Estaba atrapado, porque por un lado no quería regresar a Colombia trayendo <em>“ese problema”</em>, pero al mismo tiempo pensaba que si regresaba se curaría de lo que sea que tuviera.</p>



<p>Vivió en las calles durante seis meses, durmiendo bajo una carpa en un parque de las afueras de Rosario, con hambre y con frío porque ni cobija tenía para abrigarse. Buscó entre canecas la comida.</p>



<p>“De niño aprendí que uno nunca debe recoger nada de la calle, pero en mi cabeza la voz de esa muchacha me decía <em>`hazlo, hazlo`.</em> Comí de lo que encontré en la basura. Fui un gamín, digámoslo así”.</p>



<p>Sufrió inanición -perdió 15 de sus 70 kilos-, y a pesar de la debilidad extrema en que se hallaba, las voces seguían ahí. Hasta que a doña María Isabel le llegó la noticia de que su hijo vagaba por las calles, desharrapado y <em>&#8220;hablando solo&#8221;</em>. Amigos de la familia lo buscaron, lo encontraron, lo rescataron y finalmente Santiago pudo regresar a Bogotá. “Yo creo que fue Dios el que me dijo: toma tus maletas que nos vamos para tu casa”.</p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-6de5f332a7123873f56c215d11cf3a68">Existen <strong>24 millones de personas con esquizofrenia:</strong> una de cada 300 personas, según la Organización Mundial de la Salud. La ciencia también ha podido establecer que existen factores ambientales vinculados con la enfermedad, entre ellos la dificultad de algunas personas para adaptarse a otras culturas, anota la doctora Salazar.</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>El paciente esquizofrénico</strong></p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-0524fa4e159660f8f89d41aa346f406f">De acuerdo con la OMS, la esquizofrenia suele confundirse con otros desórdenes mentales, debido a la similitud de síntomas, por lo que un mismo paciente puede pasar por varios diagnósticos hasta determinar su condición real. La psicosis altera la mente, por lo que la persona puede experimentar alucinaciones, delirios (creencias falsas), y dificultad para distinguir entre lo que es real y lo que no. “Cada caso es único, con síntomas diferentes entre pacientes, por lo que se les debería ofrecer un tratamiento personalizado”, indica la doctora Salazar.</p>



<p>No fue sino hasta cuando llegó a Bogotá que un médico psiquiatra le confirmó que había sufrido un brote psicótico, ruptura temporal de la realidad, uno de los muchos trastornos mentales descritos por la ciencia. El dictamen fue devastador: esquizofrenia paranoide, una condición donde la persona alucina voces y alucina imágenes.</p>



<p>—<em>“Puede que tarde muchos años en ordenar de nuevo su cabeza y sus pensamientos, pero usted no ha perdido los signos vitales, eso significa que puede ubicarse espacial y temporalmente”</em>, añadió el especialista para infundirle ánimos.</p>



<p>Él, sin embargo, se negaba a aceptar esa verdad:  “Pensaba que esto era como un juego mental que desaparecía de la forma simple como había aparecido”.</p>



<p>Desde aquel primer día, dieciséis años después, sigue escuchando voces en su cabeza y viendo en imágenes a personas extrañas que se volvieron parte de su realidad cotidiana, su paisaje psíquico.</p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-7c15fd6307eb2ceeaece4bbab6dd6a64">La persona que alucina percibe cosas que no existen en la realidad. La ciencia ha podido establecer cuatro causas, todas ligadas al cerebro: <strong>inflamación en las células</strong>, <strong>disminución de zonas cerebrales</strong> que afectan lo que se escucha o se habla (como voces o sonidos inexistentes); <strong>menos conexiones neuronales </strong>que incrementan el riesgo de sufrir alucinaciones y <strong>cambios en sustancias químicas del cerebro</strong>, como, por ejemplo, un exceso de dopamina, la hormona asociada con el placer, el sueño, y la memoria.</p>



<p>Las imágenes a la que se refiere Santiago son recreaciones de la mente. En ella se le aparecen, a horas indistintas, una mujer bellísima, un niño, un muchacho ancho, de pelo corto que viste de gris y un señor canoso, calvo, delgado, alto y muy serio; todos le hablan con acento gaucho.</p>



<p>“Ahora mismo, mientras hablamos, no los escucho, pero siento que el muchacho está aquí con nosotros de alguna manera. Está lejano pero desde allá se comunica conmigo. Él sabe que tú me estás entrevistando y que ambos estamos tomando el mismo taller de literatura, porque ellos me vienen siguiendo. Él sabe que te llamas Alex y eres periodista. Me siento perseguido, espiado por esas voces, como si invadieran mi intimidad a todas horas”.</p>



<p>Mientras avanza la conversación se me ocurre pensar lo que pasaría si esas criaturas imaginadas de repente aparecieran de cuerpo presente. Santi me aterriza: &#8220;Esto que me pasa no se lo deseo a nadie, es un infierno&#8221;. </p>



<p>Insiste en que a ninguno de esos personajes los conoció en la vida real. “Sólo existen en mi imaginación. También aparece una muchacha muy guapa, diciéndome que soy frondio y pobre, pero me doy cuenta de que ella gusta de mí”.</p>



<p>Desde hace dos años empezó a escuchar voces que sí le son familiares, como la de una tía y la de una prima. “Me ha pasado también que después de hablar con un amigo, y él se está yendo, empiezo a escucharlo en mi cabeza”.</p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-2cb76257f8727deafdd2050273b829dc">Entre las muchas causas que pueden desencadenar la esquizofrenia, la genética es una de ellas: la posibilidad de heredarse es del 80%. <strong>Luego de estudiar a 65 mil pacientes y 700 cerebros de donantes, se descubrieron varios genes (C4, GRIN2A, SP4, STAG1 y FAM120A) ligados con este trastorno.</strong> También hay evidencia relacionada con otras posibles causas: desarrollo cerebral durante el embarazo y complicaciones en el parto y factores ambientales (exposición a virus, estrés social, migración e incluso conflictos familiares pueden actuar como desencadenantes.</p>



<p>“Me dicen que el origen de todo está en el cerebro, porque no es posible que las personas se puedan comunicar telepáticamente. Te sientes perseguido, espiado, como si lograran saber lo que tú comes, lo que ves, lo que escuchas, lo que tocas, lo que hueles, porque se meten con tus sentidos”.</p>



<p>Una metáfora podría explicar lo que se siente vivir así. La esquizofrenia paranoide es como un radio o una tele que cargas en la mente sin que se apaguen nunca. “No tienes cómo apagarlas porque no sabes dónde está el botón de encendido. Las medicinas y dormir es lo único que me ayuda, a veces”.</p>



<p>Quien vio la película <em>Una mente brillante</em>, sabe de qué se trata: A pesar de su esquizofrenia, el genio matemático John Forbes Nash Jr. obtuvo el Premio Nobel de Economía por la llamada “teoría de juegos”.</p>



<p>“Ese profesor veía a una niña en su cabeza que le hablaba. Cuando veas a una persona hablando sola, es posible que le esté respondiendo a las voces que escucha en su mente”, me dice Santiago, quien leyó además <em>Lo que no tiene nombre</em> (la historia de Piedad Bonett sobre su hijo Daniel), para entender mejor esta enfermedad.</p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-adcefb19c8e94813987018afc8dace2c">Varios estudios han demostrado que a los pacientes esquizofrénicos se les dificultad socializar, por falta de placer (anhedonia) y motivación para hacerlo, por lo que muchos terminan aislándose.</p>



<p>Regresó a Colombia convertido en otro distinto al muchacho extrovertido, enamoradizo (llegó a tener dos novias al mismo tiempo), <em>recochero </em>y bailarín que sus amigos habían despedido dos años atrás en el aeropuerto. “Me veían como a alguien antipático, cerrado, huraño”. </p>



<p>—<em>“Lástima lo que pasó contigo, no eres el mismo que yo conocí”,</em> le dijo una de sus amigas.</p>



<p>“De cierta manera se sintieron decepcionados de mí y los entiendo. Es como si perdieras el prestigio, la imagen que tanto luchaste por cuidar. Decían cosas como <em>`él se enloqueció´.</em> Mi vida se estropeó”.</p>



<p>En la casa las cosas no fueron mejores. “Mi madre no sabía qué hacer conmigo cuando explotaba o me ponía irascible. Tuve que irme y regresé después pidiéndole perdón. Ella ha sufrido y llorado mucho por mí. Llegamos a agredirnos verbalmente, pero nunca fui violento con ella; cuando no sabía qué hacer, llamaba a una ambulancia, llegaban los paramédicos y lo siguiente era despertar en una clínica de reposo. Creo que traumé a mi familia con mi comportamiento”.&nbsp;</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>¿Hay vida después de la esquizofrenia?</strong></p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-9c025486f064f6d1beaed554989462e3">Buscar la ayuda de profesionales idóneos y grupos de apoyo es fundamental para hacer un manejo adecuado de los sentimientos que surgen luego del diagnóstico: negación, culpabilidad, depresión, frustración, rabia y sufrimiento. Adaptarse a la nueva realidad y aceptarla tomará tiempo, aconseja la doctora Salazar.</p>



<p>La primera vez en un centro psiquiátrico comprendió que millones de personas en el mundo están batallando contra sus propios demonios: adicciones, desórdenes alimenticios, demencias, depresiones y trastornos de la personalidad, como la esquizofrenia que padece él. </p>



<p>Tres crisis fuertes en años distintos lo mantuvieron confinado durante meses en instituciones psiquiátricas. Con la última, en 2020, una doctora le confirmó su condición. “Esto es crónico y lo acompañará hasta que usted se muera. La esquizofrenia paranoide no tiene cura”, le soltó sin contemplaciones.</p>



<p>Santiago cayó en depresión. Sigue viendo al psiquiatra y al psicólogo una vez por mes. Debe tomar un medicamento de por vida todas las noches y cada tres meses recibe una inyección de otro fármaco.</p>



<p>“Llegué a creer que podía manejar esto solo, pero es imposible llevar una vida normal sin ayuda de las pastillas. Tengo pesadillas. Tomo medicinas porque se me dificulta dormir. Hay noches que he pasado de largo. Es un suplicio, porque cuando estoy solo más afectado me siento. Empieza con la psicosis, creer que eres la causa de todo lo que pasa a tu alrededor. Si estoy acompañado, no. Entonces, trato de salir, ir a parques y socializar; donde haya gente me siento mejor”.</p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-46af4941366931e39a18874ef4fdd886">Además de la atención médica, la red de apoyo social y familiar es clave para que el paciente pueda sobrellevar la depresión, producto de la soledad, la baja autoestima, el estigma, el desempleo y hasta los efectos mismos de la medicación.</p>



<p>Con todo, de manera admirable, entre una recaída y la otra, trece años después de haber empezado la carrera, en 2022 por fin obtuvo su título en Comunicación social y periodismo; luego hizo tres meses de prácticas escribiendo para un programa diario que se transmitía en directo por uno canal privado de televisión, pero renunció porque “necesitaba dedicar tiempo a curarme”.</p>



<p>Hoy se siente preparado para serle útil a la sociedad, pero no ha conseguido empleo. Todo lo que pide es una oportunidad.</p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-ee7147c6338e5176c0a3fd3b6e74b346">El Instituto Nacional de Estadística de España señala que si bien muchas de estas personas son aptas para trabajar, la tasa de desempleo alcanza un 85%. La doctora Ana María Salazar concluye con esta reflexión: “Necesitamos comprender las enfermedades mentales desde una perspectiva verdaderamente humana, más allá de la etiqueta de síntomas; considerar el contexto cotidiano y familiar del paciente y fomentar la educación para derribar el estigma y la discriminación que sufren, lo que agrava el problema. <strong>Necesitamos políticas públicas que les garanticen sus derechos y tratamientos integrales efectivos, lo que redundará en una mejor calidad de vida para las personas con condiciones mentales diversas”.</strong></p>



<p>Sin recursos, Santiago se ha privado de muchas alegrías y los buenos momentos que ofrece la vida, incluida la posibilidad de tener una relación de pareja.</p>



<p>“Concluí que en mi condición es mejor estar solo. Tengo amigos y nada más. He conocido personas muy bonitas y me he enamorado. Una de esas personas me ayudó mucho para seguir adelante. Yo tenía miedo de mí y asumí que los demás también me temían por los fantasmas pesados que llevo encima. Ella me enseñó a verme como una persona normal, pero me alejé para no hacerme daño, porque deseaba que sintiera cosas por mí y ella estaba comprometida. Ya una vez sufrí por amor, no quiero pasar por lo mismo”.</p>



<p>Conforme pasa el tiempo, ha ganado confianza y recobrado su valía. “Desde 2016 la enfermedad ha evolucionado para bien. Estoy más tranquilo, socializo más, puedo dormir mejor y me siento mejor ubicado en el mundo. Lucho cada día para volver a ser quien fui, trato de engañar a mi cabeza”.</p>



<p>Le gusta leer a los poetas nadaístas Jotamario Arbeláez y Gonzalo Arango, y escucha radio para mantenerse informado y sentirse acompañado; quiere ser escritor y tener su propia revista literaria. También le gustaría trabajar como librero o hacer trabajo social.</p>



<p>“El estigma de la sociedad –dice- y el de las propias familias es muy grande. Falta mucha comprensión sobre los trastornos mentales. Hay mucha gente sola en la calle pasando hambre y encima luchando contra su cabeza. No se hace lo suficiente por estas personas”.  </p>



<p>Todavía convive con su madre; la relación entre ellos mejoró, ella ha sido su verdadero apoyo, pues el papá los abandonó por irse con otra mujer cuando él tenía diez años y su hermana Alejandra tres. “Discutimos por cosas normales, como cualquier familia, pero he aprendido a controlar mis impulsos; ella ya no me controla como antes”.</p>



<p>Nada desea más en el mundo que le ofrezcan un trabajo que le permita independizarse a sus 37 años, pues lo que gana doña María Isabel a sus 64 años no alcanza para cubrir los gastos de ambos.</p>



<p>Sigue creyendo que de no haberse ido a la Argentina, sería la misma persona sana de antes, porque en su familia, materna y paterna, no hay antecedentes de enfermedad mental. Sin embargo, la doctora Ana María Salazar hace la siguiente precisión: <em>“El viaje fue el detonante, pero él ya tenía la vulnerabilidad; es decir, un riesgo mayor al resto de la población para padecer este trastorno. A lo largo de la vida, cualquier persona vive diferentes situaciones estresantes (una ruptura amorosa, la muerte de un familiar, la pérdida de un empleo, etcétera), y cualquiera de ellas podría actuar como precipitante. Así que si no hubiera viajado, posiblemente otra vivencia podría haber desencadenado la enfermedad, aunque eso no lo sabemos con precisión”.</em></p>



<p>Santiago guarda la esperanza de que un día se casará, pero tiene claro que no habrá hijos “por este mundo tan tenaz”. En su voz serena percibo el deseo genuino de quien quiere ser otra vez el alma de la fiesta&#8230; esa que se apagó a los 22 años.</p>



<p>Yo creo que mi amigo está poniendo todo de su parte para que las luces de la fiesta se enciendan de nuevo para él.</p>



<p>Escríbanle, así sea para saludarle: virtualsano@hotmail.com</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1024" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/11/22212149/Z-SANTI-2-1024x1024.jpg" alt="" class="wp-image-108464" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/11/22212149/Z-SANTI-2-1024x1024.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/11/22212149/Z-SANTI-2-300x300.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/11/22212149/Z-SANTI-2-150x150.jpg 150w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/11/22212149/Z-SANTI-2-768x768.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/11/22212149/Z-SANTI-2.jpg 1512w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>
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        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=108455</guid>
        <pubDate>Sun, 24 Nov 2024 13:28:27 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Vivir con esquizofrenia paranoide]]></media:description>
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        <title>LA NEGOCIACIÓN EN LA DIPLOMACIA*</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/ese-extrano-oficio-llamado-diplomacia/la-negociacion-la-diplomacia/</link>
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        <content:encoded><![CDATA[<p>Una de las principales actividades que un diplomático debe realizar, en el ejercicio de su función de representación y defensa de los intereses del Estado ante otros Estados o en el marco de las organizaciones internacionales en las que esté acreditado, es la negociación.</p>
<p>Aun cuando la práctica de negociar internacionalmente es antigua, el interés por abordar este tema desde distintos ámbitos es más reciente. En el mundo globalizado y diverso en el que vivimos, el número y espacio de las negociaciones se ha incrementado exponencialmente. Hoy no sólo los Estados negocian en el ámbito mundial, también lo hacen los organismos internacionales, las organizaciones no gubernamentales, las empresas, las personas que viven en zonas fronterizas, los sindicatos, las minorías étnicas etc.</p>
<p><span id="more-57351"></span>La negociación es, sin duda, el método de solución pacífica de las controversias preferido por los Estados para resolver sus diferencias, de distinta naturaleza. Por ello, los redactores de la Carta de las Naciones Unidas la mencionan en primer lugar, en el artículo 33, que establece que:<em> “Las partes en una controversia cuya continuación sea susceptible de poner en peligro el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales tratarán de buscarle solución, ante todo, mediante <strong>la negociación, </strong>la investigación, la mediación, la conciliación, el arbitraje, el arreglo judicial, el recurso a organismos o acuerdos regionales u otros medios pacíficos de su elección”.</em></p>
<p>En el mismo sentido, la Carta de la Organización de los Estados Americanos (OEA) establece en el Artículo 25 que: <em>“Son procedimientos pacíficos: <strong>la negociación directa</strong>, los buenos oficios, la mediación, la investigación y conciliación, el procedimiento judicial, el arbitraje y los que especialmente acuerden, en cualquier momento, las Partes.”</em></p>
<p><em> </em>Prácticamente en todos los tratados internacionales se suelen incluir cláusulas sobre solución de controversias en las que se incorpora como primera opción la negociación.</p>
<p>Naturalmente, los Estados tienen la opción de elegir libremente el método de solución pacífica de su preferencia, pero la práctica muestra que generalmente su primera opción es la negociación, y sólo subsidiariamente, cuando estas fracasan, algunos aceptan acudir a otro método que, excepto los de carácter judicial, generalmente implica la participación de un tercero cuyas propuestas de solución no son obligatorias.</p>
<p>Por otra parte, numerosos ordenamientos jurídicos contenidos en tratados concertados bilateral o multilateralmente, en resoluciones o decisiones, en declaraciones adoptadas en el marco de los organismos internacionales sobre los temas más variados: seguridad, desarme, medio ambiente, drogas ilícitas, derechos humanos, comercio, marcas, patentes, telecomunicaciones, educación, cultura etc., son el producto o resultado de la negociación. La propia creación de organizaciones internacionales es precedida de procesos de negociación que en ocasiones suelen tomar un tiempo considerable.</p>
<p><strong>Negociaciones entre los Estados</strong></p>
<p>Las negociaciones entre estos sujetos del derecho internacional pueden darse en varios ámbitos:</p>
<p>Negociaciones <strong>bilaterales:</strong> cuando se desarrollan o llevan a cabo entre dos Estados, por ejemplo, entre Colombia y Venezuela, entre Francia y Alemania, entre Estados Unidos y Brasil.</p>
<p>En este ámbito pueden negociarse declaraciones de carácter político, económico o social; también tratados internacionales sobre distintas materias, acuerdos interadministrativos, actas, etc.</p>
<p>En este tipo de negociaciones generalmente participan, además de los diplomáticos del Ministerio de Relaciones Exteriores, funcionarios de otros Ministerios y agencias estatales o aún de otras ramas del poder público, dependiendo del tema de que se trate, quienes ofrecen el apoyo técnico requerido.</p>
<p>Negociaciones <strong>multi-estatales:</strong> cuando en el proceso intervienen más de dos Estados. En este caso, se puede negociar el mismo tipo de instrumentos mencionados en el párrafo anterior y los participantes pueden ser igualmente diplomáticos y otros funcionarios estatales. Un ejemplo es la negociación que dio origen a la Alianza del Pacífico en la cual se pusieron de acuerdo Chile, Colombia, México y Perú.</p>
<p>Negociaciones <strong>multilaterales</strong>: cuando se llevan a cabo en el marco de un organismo internacional e intervienen o pueden intervenir todos los Estados miembros.</p>
<p>Los organismos internacionales pueden ser de <strong>carácter universal</strong> como las Naciones Unidas, ONU, y sus organizaciones especializadas o relacionados con ella; entre ellas la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, FAO; la Organización de las Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura UNESCO; la Organización Internacional del Trabajo, OIT; La organización de la Aviación Civil Internacional, OACI; la Organización Mundial de la Salud, OMS; la Organización Mundial de la propiedad intelectual, OMPI; La Organización Meteorológica Mundial, OMM; la Organización Mundial de Comercio OMC; la Corte Penal internacional, CPI; etc.</p>
<p>En otras ocasiones, dichas organizaciones tienen un <strong>carácter regional</strong> como la Organización de los Estados Americanos, OEA; La Organización de la Unidad Africana, OUA; la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático, ASEAN; la Liga Árabe; la Comunidad de Estados Independientes, CEI; La Unión Europea, etc.; o <strong>subregional</strong>, como la Unión de Naciones Suramericanas, UNASUR; Asociación de Estados del Caribe, AEC.</p>
<p>En este marco pueden negociarse también diversos instrumentos internacionales: declaraciones de carácter político, económico o social, de seguridad, etc., resoluciones, tratados, plataformas de acción, conclusiones de debates etc.</p>
<p>Como es propio de las negociaciones en las que participan múltiples partes, la negociación multilateral puede ser de las más difíciles y más lentas. Hay muchos temas sobre los cuales se negocia durante años. Por ejemplo, las discusiones sobre el establecimiento de una Corte Penal Internacional, duraron casi 50 años, antes de que se adoptara el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional.</p>
<p>Generalmente, las discusiones empiezan en alguno de los órganos de esas organizaciones o en comités o grupos de trabajo de dichos órganos y luego se someten a la discusión y aprobación del plenario de la Asamblea de la Organización, o se informa de los resultados a dicha Asamblea, por ejemplo, el Consejo de Seguridad, el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas.</p>
<p>Las Naciones Unidas es uno de los principales espacios de negociación internacional, además del plenario de la Asamblea General, en donde en principio tienen derecho a participar y votar en todas las discusiones, todos los Estados miembros, cuenta con 6 Comisiones Así:</p>
<p>Primera Comisión: Se encarga de los asuntos relativos al Desarme</p>
<p>Segunda Comisión: Se encarga de los temas económicos</p>
<p>Tercera Comisión: Se encarga de los asuntos sociales</p>
<p>Cuarta Comisión: Se encarga de los Asuntos de descolonización</p>
<p>Quinta Comisión: Se encarga de los Asuntos administrativos y presupuestarios de la Organización.</p>
<p>Sexta Comisión: Se encarga de los asuntos jurídicos.</p>
<p>Para facilitar las negociaciones estas comisiones suelen crear grupos de trabajo, a veces de composición abierta, a veces de composición cerrada, para que analicen un tema y hagan las propuestas que consideren pertinentes, las cuales se debaten en la Comisión en Pleno y más adelante en la Asamblea General. Lo propio hacen los demás órganos de la ONU y de otras organizaciones de carácter regional o subregional.</p>
<p>Es usual que en el marco de estas organizaciones se conformen grupos regionales de Estados que tengan, en común, algunos intereses básicos, o tener una conformación más amplia como el G-77, los No Alineados, o los países desarrollados que se alían con la idea de defender mejor sus intereses pero que no operan siempre en todos los temas.</p>
<p><strong>Negociaciones entre Estados y Organizaciones Internacionales</strong></p>
<p>Como quiera que las organizaciones internacionales también son sujetos de derecho internacional, cada vez con mayor frecuencia negocian con los Estados diversos tipos de acuerdos, especialmente de cooperación. Ejemplos del resultado de este tipo de negociaciones son el acuerdo suscrito entre el Estado Colombiano y la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, denominado <strong>Acuerdo Relativo al Establecimiento en Colombia de una Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos</strong> de 29 de noviembre de 1996, y el <strong>Acuerdo Suplementario Revisado sobre la Prestación de Asistencia Técnica del OIEA a Colombia, </strong>que tiene como objetivo la prestación de asistencia técnica hacia Colombia por parte del Organismo Internacional de Energía Atómica.</p>
<p><strong> </strong><strong>Negociaciones entre Estados y ONG</strong></p>
<p>Hoy son cada vez más frecuentes las negociaciones de entidades gubernamentales con Organizaciones No Gubernamentales para la prestación de asesorías, servicios, cooperación etc.</p>
<p><strong> </strong>La negociación Internacional no se agota en la negociación entre Estados o entre estos y otros sujetos de derecho internacional, sino que se extiende a empresas y aun a personas naturales de diferentes nacionalidades.</p>
<p>Naturalmente, el tipo de instrumentos que se negocian es de diferente naturaleza dependiendo de quiénes sean las partes que negocian. Pueden ser, además de los indicados en párrafos anteriores, contratos y otros tipos de acuerdos con entidades financieras internacionales, etc.</p>
<p><strong> </strong>En las negociaciones multilaterales cada organización va teniendo su propio estilo de negociación lo cual no quiere decir que con el paso del tiempo éste no se vaya modificando y ajustando a los cambios de circunstancias. Por ello es muy importante que los funcionarios diplomáticos conozcan las características específicas del estilo o técnicas de negociación de cada organismo.</p>
<p>Como se puede observar, son múltiples los espacios y los temas objeto de negociación a nivel internacional, así como son varias las personas jurídicas o naturales que pueden ser parte de la negociación. Los procedimientos y reglas que se aplican al proceso de negociación pueden ser también diferentes.</p>
<p>Por lo anterior, es esencial que los diplomáticos además de preparase en los temas de fondo que se debaten en los escenarios internacionales, sean entrenados en las técnicas de negociación y en la identificación de los intereses nacionales que, en cada caso, es preciso defender en una negociación internacional ya sea ésta bilateral o multilateral o incluso interna pues, cada vez, con mayor frecuencia, antes de participar en una negociación internacional es preciso negociar internamente con distintas dependencias estatales con intereses disímiles en los asuntos a tratar, para concertar la posición nacional. Un ejemplo que podría mencionarse al respecto es el relativo a los precios de los medicamentos en general no es fácil poner de acuerdo a los ministerios encargados de los temas de salud con aquellos responsables de comercio exterior. Lo mismo ocurre en la esfera internacional entre la OMS y la OMC.</p>
<p>También es muy importante poder identificar los intereses de las otras partes en la negociación para poder buscar fórmulas de acuerdo y conocer su cultura para no incurrir en errores a la hora en entrar en relación con ellos o no malinterpretar algunas de sus conductas.</p>
<p><strong>*Clara Inés Vargas Silva: </strong>Abogada especialista en Derecho Público y en Negociación y Relaciones Internacionales. Embajadora de Carrera diplomática y Consular, trabajó durante 35 años en el Ministerio de Relaciones y prestó servicio en las Embajadas de Colombia en Venezuela y Francia y en las Misiones Permanentes de Colombia ante la OEA, Naciones Unidas, en Nueva York, y Ginebra, y ante la UNESCO.</p>
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        <author>Asociación Diplomática y Consular de Colombia</author>
                    <category>Ese extraño oficio llamado Diplomacia</category>
                <guid isPermaLink="false">http://blogs.elespectador.com/?p=57351</guid>
        <pubDate>Tue, 11 Jul 2017 15:02:33 +0000</pubDate>
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