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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Sun, 12 Apr 2026 21:37:07 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Blogs de noticias falsas | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Si el 78% desconfía de la prensa, ¿de quién es la culpa?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/si-el-78-desconfia-de-la-prensa-de-quien-es-la-culpa/</link>
        <description><![CDATA[<p>No busquemos el muerto río arriba. La culpable de que los colombianos no le crean a la prensa es la prensa misma. Periodismo y activismo generan un conflicto de interés. Periodistas proponen salvavidas.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-49f42dc52e263eb052d93e4cb536af44"><em><strong>“Tal vez debamos defender al periodismo de nosotros mismos”,</strong></em> le dijo Omar Rincón a <a href="https://www.elespectador.com/politica/tal-vez-el-periodismo-debe-defenderse-de-los-periodistas-omar-rincon">Cecilia Orozco</a>.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-894fa63fe47f21e1736b62a2edbf9f88"><em><strong>“No seas sabio en tu propia opinión”</strong></em> (Proverbios)</p>



<p>El daño ya está hecho. ¿Podemos remediarlo?</p>



<p>En la encuesta bimestral de la firma Invamer Poll, a los medios de comunicación les fue como a los perros en misa: el 78% de los colombianos no confían en la prensa. Dice Diego Martínez Lloreda, en <a href="https://www.las2orillas.co/el-78-de-los-colombianos-no-le-cree-a-la-prensa-que-esta-pasando/"><em>Las 2 orillas</em>,</a> que la culpa es de Petro y de los empresarios que socavan la independencia. Sí y no, y no en todos los casos.</p>



<p>Llamar a las periodistas <a href="https://www.elespectador.com/judicial/munecas-de-la-mafia-petro-vuelve-a-senalar-a-las-periodistas-colombianas"><em>“muñecas de la mafia”</em> </a>al servicio de “poderes ocursos” fue una indelicadeza del presidente, calificativos que <em>“perpetúan los estereotipos de violencia contra las mujeres periodistas”,</em> como dijo la FLIP.</p>



<p>Pero un discurso no justifica por sí solo la encrucijada de una prensa cuestionada. Si las palabras del primer mandatario tienen tanto poder, pidámosle de rodillas que se eche un discurso estigmatizador sobre los productos <em>ultraprocesados</em> a ver si los colombianos dejan de creer en ellos. Enfermarán menos, tendrán mejor calidad de vida y le ahorrarán recursos al sistema de salud.</p>



<p>Han pasado 240 años desde que empezó la <a href="https://enciclopedia.banrepcultural.org/index.php/Historia_del_Periodismo_en_Colombia#:~:text=El%20periodismo%20en%20Colombia%20nace,Socorro%20Rodr%C3%ADguez%2C%20de%20nacionalidad%20cubana.">historia del periodismo</a> colombiano, así que la prensa está bastante crecidita como para limpiar la casa.</p>



<p></p>



<figure class="wp-block-pullquote has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-f2a433b15a48baea6b11e80b95d6393c"><blockquote><p><strong>¿Qué propone para que la sociedad vuelva a confiar en la prensa?</strong><em>1.“Trasparencia. Me refiero a los métodos de recolección de la información (los datos, las fuentes…); que la gente vea que hay un esfuerzo por encontrar la verdad, alejándose de prácticas opacas, como pueden ser las acusaciones falsas y la tergiversación. 2. Medidas de autoregulación. Implementar guías de cómo tratar las nuevas agendas y sus desafíos. Hay sentencias de la Corte Constitucional que instan a los medios a crear manuales de cómo cubrir los temas de diversidad étnica o violencias de género, por ejemplo. 3. Rectificación. <strong>Ejercicio de retractación y corrección, claro y sensato, cuando se incurre en error, para no ahondar más en la desinformación”.</strong></em> <strong>María Paula Martínez, </strong>periodista y politóloga, panelista de Presunto Podcast.</p></blockquote></figure>



<p>Sobre el otro asunto, el de la independencia, <strong>El Espectador,</strong> por ejemplo, hoy en manos de un conglomerado, ha sido históricamente un referente. Lo reiteró en su <em><a href="https://www.elespectador.com/opinion/editorial/las-verdades-alternativas-del-presidente-sobre-los-medios">editorial </a></em>del pasado 15 de septiembre: &nbsp;</p>



<p><em>“<strong>El Espectador</strong>&nbsp;no habría sobrevivido si un grupo económico no hubiera decidido comprarlo y sostenerlo año tras año. Eso no significa que el trabajo de nuestros periodistas durante estas décadas haya estado al servicio de los caprichos de los dueños. Por el contrario, el mandato por parte de quienes nos respaldan ha sido claro: hacer un periodismo independiente, autónomo, que construya confianza y aporte a la democracia del país.”.</em></p>



<p>Los gobiernos pasan pero la prensa queda. Tal vez sea hora de lavar la ropa sucia en casa. Se llama: autoregulación, que no es autocensura. Además, en medio de este clima de polarización, cabe preguntarse si el desprestigio de la prensa y el desprestigio de un presidente guardan alguna relación, y si la misma relación existe al hablar de prestigio en ambos casos. Se podría hacer un análisis profundo a partir de dos cifras contundentes de la mencionada encuesta: <strong>el 78% de los colombianos no le cree a la prensa y el 58% desaprueba la gestión del presidente. </strong>Es decir, tanto el primer poder como el cuarto tienen mucho en qué pensar antes de buscar chivos expiatorios.</p>



<figure class="wp-block-pullquote has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-a499fd7d8664968d08a23e0a86802834"><blockquote><p><strong>¿Qué propone para que la sociedad vuelva a confiar en la prensa? </strong><em>“El periodismo genera una mayor confianza siendo mejor, sacando mejores historias y muchísimo más blindadas que cuiden sus dos formas principales, su ética y su lenguaje, como decía el maestro Tomás Eloy Martínez. <strong>Al periodismo le urge abrir la conversación pública y transparente sobre la calidad del periodismo, sin eufemismos y muy desde adentro, no con regulaciones externas. </strong>El periodismo debe procurar concretar una forma de financiación que garantice su independencia frente a los grandes poderes económicos”.</em><strong> Laura Ardila, </strong>periodista, investigadora y columnista.</p></blockquote></figure>



<p>Al no tener ya el monopolio de la información, la prensa debe reinventarse, porque hoy compite no contra sus pares, sino contra la nueva inmediatez: la <em>viralidad. </em>Antes de que un medio informe de la muerte de fulanito, el video del difunto ya anda rondando por ahí. Incluso, las redes sociales han “matado” a quien sigue muy vivo, como pasó con el poeta Jota Mario Arbeláez, “noticia falsa” que fue replicada por medios como <em>W Radio</em> y <em>El Tiempo</em>, donde el poeta escribe su columna. Con lo fácil que era antes levantar un teléfono para confirmar o desmentir las cosas. El poeta les habría dicho lo que le dijo a <a href="https://elpais.com/america-colombia/2022-12-30/el-poeta-jotamario-arbelaez-estoy-consternado-con-la-noticia-de-mi-fallecimiento.html"><em>El País</em> </a>de España: <em>“Estoy consternado con la noticia de mi fallecimiento”.</em></p>



<figure class="wp-block-pullquote has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-527e2da9819bc833d62daf29f1287e00"><blockquote><p><strong>¿Qué propone para que la sociedad vuelva a confiar en la prensa?</strong> <em>“Mucho se habla de la responsabilidad de los medios, pero poco se habla de la responsabilidad de la sociedad. Consumir noticias falsas es como consumir mala comida. Si no inviertes en medios serios, que te nutran el cerebro, lo que vas a recibir es información basura. <strong>Los ciudadanos deben pagar por la información.</strong> La información no puede seguir siendo gratuita. Uno paga por los servicios de un médico o un abogado, deberíamos pagar también por buena información. Hay que remover la conciencia de los ciudadanos para que dejen de consumir basura”: </em><strong>Alejandra de Vengoechea, </strong>periodista, escritora y profesora.</p></blockquote></figure>



<p>Para nuestra alegría o pesar, el mundo cambió: el que ayer era un receptor pasivo, hoy es también un emisor activo, (capaz de dar noticias, inventarlas y hasta explicarlas, sin ser periodista), gracias al poder en bruto que pusieron en sus manos las redes sociales y plataformas como TikTok, YouTube y Facebook&nbsp;&nbsp;</p>



<p>Del momento complejo que vive la industria de las noticias, tampoco se debe culpar a esos <em>influenciadores</em>, -por informar o mal informar-, porque también hay periodistas <em>influencers </em>que opinan dentro de los medios o &#8220;a nombre propio&#8221; en las redes sociales. Es decir, son arte (reporteros) y parte (opinadores). Pero obsérvese algo: Un periodista es importante mientras esté al amparo de un medio. El medio hace al periodista, así que es el medio el llamado a sopesar el aporte o daño que le hacen sus empleados a la credibilidad de la marca o empresa mediática. &nbsp;</p>



<p>Periodismo y activismo generan un conflicto de interés. Ese doble rol terminó por minar la confianza en la prensa. El ciudadano de a pie no distingue que una es la periodista Darcy Quinn que da noticias y otra distinta la ciudadana Darcy Quinn opinando en X sobre lo divino y lo humano, echando pullas a Fulano o aplaudiendo a Zutana. Tras el episodio del <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/mejorara-la-fm-con-juan-lozano/">Porsche Tycan</a> parqueado en el canal RTVC, quedó como <em>“la mujer mejor desinformada de Colombia”.</em></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-blogs-el-espectador wp-block-embed-blogs-el-espectador"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="ddLpNERrxZ"><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/mejorara-la-fm-con-juan-lozano/">¿Mejorará La FM con Juan Lozano?</a></blockquote><iframe class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;¿Mejorará La FM con Juan Lozano?&#8221; &#8212; Blogs El Espectador" src="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/mejorara-la-fm-con-juan-lozano/embed/#?secret=0CCa7BijU1#?secret=ddLpNERrxZ" data-secret="ddLpNERrxZ" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
</div></figure>



<p>La lista es larga de quienes hacen activismo y en los ratos libres periodismo. Lo que un ciudadano entiende es que ahora los reporteros juzgan más de lo que informan. Sólo les falta vestirse de toga y empuñar el martillo para dictar sentencia.</p>



<figure class="wp-block-pullquote has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-1f90aaea8bbf4bff5c328a924eff69b7"><blockquote><p><strong>¿Qué propone para que la sociedad vuelva a confiar en la prensa?</strong> <em>“Como veo difícil que haya un acuerdo entre los periodistas (especialmente de directores de medios) para un autoexamen sobre lo que estamos haciendo mal, debemos confiar, únicamente confiar, en que los periodistas que conducen los programas radiales de la mañana, los directores de los noticieros de televisión y los de medios impresos, entiendan que <strong>cuando se confunde la opinión con la noticia e improvisamos a políticos como comentaristas del diario acontecer, estamos regando combustible para incinerar nuestra propia casa&#8221;.</strong> </em><strong>Carlos Ruiz, </strong>periodista.</p></blockquote></figure>



<p>El analista Germán Yances interroga: <em>“Estos políticos-periodistas están frente a un micrófono o escribiendo columnas y opinando a la espera de que algún gobierno les ofrezca un digno regreso a la burocracia. Entonces, ¿con qué independencia informan y opinan unos personajes que están pendientes de ser nombrados en algún cargo público?”.</em></p>



<p>Si la prensa quiere recuperar y proteger su reputación, puede empezar por consensuar ciertas reglas de juego con los periodistas. Podrían apelar a la pluralidad de visiones (más allá de la visión de ex funcionarios públicos) o separar los espacios informativos creando espacios de debate para aquellos y aquellas con tantas ganas de perorar.</p>



<p>Revolver noticias con comentarios personales, a veces infundados (hecho que le costó el puesto a Luis Carlos Vélez en La FM), estropea más la imagen del medio que la del periodista, que, a fin de cuentas, hoy está aquí y mañana allá, porque la rotación en este oficio es alta, como la de meseros en los restaurantes. Recuerden que a Vicky Dávila la sacaron de La FM, saltó a W Radio y finalmente aterrizó en <em>Semana</em> (todavía no sabemos si el salto con garrocha le dé para llegar hasta la Casa de Nariño en 20026).</p>



<p>En un país polarizado, un medio que no sepa controlar su ímpetu gobiernista o antigobiernista, corre el riesgo de ser castigado por la audiencia.&nbsp; De qué otra manera se explica que <em>Semana/Vicky Dávila </em>ya no es la reina del <em>clickbait,</em> ni siquiera la virreina.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="786" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/27074441/Z-PERIODICO-5-SEMANA-786x1024.jpg" alt="" class="wp-image-107254" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/27074441/Z-PERIODICO-5-SEMANA-786x1024.jpg 786w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/27074441/Z-PERIODICO-5-SEMANA-230x300.jpg 230w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/27074441/Z-PERIODICO-5-SEMANA-768x1000.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/27074441/Z-PERIODICO-5-SEMANA.jpg 983w" sizes="(max-width: 786px) 100vw, 786px" /></figure>



<p>La publicación del grupo Gilinski parece hecha a la medida de una audiencia que votó en contra de Gustavo Petro y su gobierno, y en consecuencia ejerce la oposición mediante los <em>discursos</em> de sus periodistas: Andrea Nieto, Salud Hernández, Juanita Gómez y la mismísima Vicky Dávila con sus editoriales y entrevistas atadas a una agenda y narrativa politizadas. </p>



<p>La misma crítica aplica para los medios públicos afectos al gobierno. Un <em>“periodismo”</em> ideologizado no es periodismo y sí le hace un daño tenaz al periodismo que se rige por principios y valores no negociables.</p>



<figure class="wp-block-pullquote has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-59cdd82005b58f429557439a431eccf3"><blockquote><p><strong>¿Qué propone para que la sociedad vuelva a confiar en la prensa? </strong><em>“1. Cambio de agenda: dejar de hablar de Petro y de Uribe, dejar de hablar de política y de políticos, y hablar más de los ciudadanos, de lo que a la gente le interesa, que es la salud, el hambre, la educación, la vida cotidiana, el goce, la fiesta. 2. Que los periodistas se autoexaminen,  darse cuenta de que lo están haciendo mal, porque continúa la prepotencia y la arrogancia, creyendo que lo hacen es periodismo sin serlo; hay que preguntarse por qué no nos quieren, no nos creen y no nos ven. 3. <strong>Hay que acabar la guerra entre periodistas, lo que más ha dañado la credibilidad.</strong> 4. Debemos reinventar la manera de narrar para ganar desparpajo popular, porque somos formalmente solemnes y aburridos”.</em> <strong>Omar Rincón, </strong>crítico de medios y profesor.</p></blockquote></figure>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>¿Podrá la prensa expurgar sus pecados?</strong></p>



<p>Las audiencias de hoy mastican más que las de antes. Están aprendiendo a separar la paja del grano, (mejor símil no pude encontrar); es decir, diferenciando los medios que hacen periodismo genuino de aquellos que usan el periodismo para encubrir sus agendas políticas y/o económicas. Proyectos valiosos como <em><a href="https://open.spotify.com/show/07H1d02UXSbKcQ8NQPn9h7">Presunto Podcast</a></em><strong> </strong>educan a los ciudadanos para consumir medios de forma responsable y analítica.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="La mercenaria de la información" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/j-0fiKZG9Xg?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p>Por consiguiente, los dueños de los medios deben juzgar si vale la pena arriesgar la credibilidad, sabiendo que en últimas arriesgan reputación y ganancias al mismo tiempo.</p>



<p><em>La Silla Vacía</em> publicó este gráfico con la siguiente leyenda: <em>“El Partido Liberal y el Partido de la U fueron los que recibieron más plata de empresarios y son los partidos que más coronaron en las elecciones a gobernaciones en 2023”.</em> </p>



<p></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="804" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/25201614/Z-LA-SILLA-VACIA-804x1024.jpg" alt="" class="wp-image-107188" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/25201614/Z-LA-SILLA-VACIA-804x1024.jpg 804w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/25201614/Z-LA-SILLA-VACIA-236x300.jpg 236w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/25201614/Z-LA-SILLA-VACIA-768x978.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/10/25201614/Z-LA-SILLA-VACIA.jpg 1080w" sizes="auto, (max-width: 804px) 100vw, 804px" /></figure>



<p>La pregunta es obvia: ¿Puede la financiación de campañas por parte de grupos económicos afectar la independencia de la prensa?</p>



<p>Del periodismo esperamos noticias y veracidad, no opiniones y mucho menos opiniones irresponsables o activismo político, que deforman la opinión pública en vez de formarla, con el coste que esto implica en términos de construcción de democracia.</p>



<p>Sirva la ocasión para pedirles encarecidamente a las facultades y a los premios de periodismo (<em>CPB </em>y <em>Simón Bolívar</em>) que salgan de sus zonas de confort. Repensarse en función de garantizar a la sociedad el mejor periodismo posible, donde la ética del medio y la de sus periodistas sea la costumbre, no un por si acaso. El <a href="https://premioggm.org/">Premio Gabo </a>es hoy el mejor referente para Colombia e Iberoamericana al exaltar cada año la excelencia periodística. ¿Tienen algo qué decir <a href="https://www.asomedios.com/">Asomedios </a>y la Asociación Colombiana de Medios de Información, <a href="https://ami.org.co/">AMI</a>?</p>



<figure class="wp-block-pullquote has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-e6e1e107489c6fa6bc30aac8b62589fb"><blockquote><p><strong>¿Qué propone para que la sociedad vuelva a confiar en la prensa?</strong> <em>“Una relación muy estrecha y de participación y compromiso con las audiencias, transparencia sobre la propiedad y el financiamiento, y periodismo e información de calidad para ganar la confianza”: </em><strong>Juan Pablo Ferro, </strong>profesor de periodismo y ex coordinador de la Maestría en Periodismo,  &nbsp;&nbsp;Universidad del Norte.</p></blockquote></figure>



<p>La prensa debe mirar hacia adelante, pero de vez en cuando puede voltear la cabeza para honrar el pasado. El Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes declaró el 2025 como el <em><a href="https://www.elespectador.com/el-magazin-cultural/minculturas-declaro-el-2025-como-el-ano-guillermo-cano">“Año Guillermo Cano”</a></em>, al cumplirse cien años del nacimiento del mártir del periodismo colombiano, sacrificado por los narcos. El mejor tributo a quien pagó con su vida el amor a este oficio es emular la rectitud de su comportamiento. &nbsp;</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong><em>“Estamos presenciando el crecimiento de una generación sin fronteras morales, sin valores ni principios éticos. Eso es lo que combatimos. Con meridiana claridad”:</em></strong><em> Guillermo Cano (1925-1986)</em></h2>



<p>Nadie se compare con don Guillermo Cano, a menos de que en su corazón humilde anide una vocación sin tacha y una pasión genuina por ejercer un periodismo comprometido con la búsqueda de la verdad… y nada más que la verdad.</p>



<p class="has-text-align-right">Mi cuenta en X: <a href="https://twitter.com/alexanvelasquez?t=R02Q0yacqM4kgEGWS3ZkEw&amp;s=03">@alexanvelasquez</a></p>
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        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=107181</guid>
        <pubDate>Sun, 27 Oct 2024 13:03:08 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Si el 78% desconfía de la prensa, ¿de quién es la culpa?]]></media:description>
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        <title>La verdad de las mentiras: La prensa como el hazmerreir de una sociedad (El caso Geraldine Fernández)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/la-verdad-las-mentiras-la-prensa-hazmerreir-una-sociedad-caso-geraldine-fernandez/</link>
        <description><![CDATA[<p>&#8220;Es obligación del periodista hacer cuanto esté a su alcance para obtener una visión exacta de los hechos. En esto consiste su compromiso con la verdad&#8221;: Javier Darío Restrepo.  Geraldine Fernández ya se ganó su lugar en el octavo círculo del infierno, más no es la única en este país que será torturada eternamente, abrazada [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<blockquote>
<p style="text-align: right"><span style="color: #0000ff">&#8220;Es obligación del periodista hacer cuanto esté a su alcance para obtener una visión exacta de los hechos. En esto consiste su compromiso con la verdad&#8221;: </span></p>
<p style="text-align: right"><span style="color: #0000ff"><a href="https://fundaciongabo.org/es/etica-periodistica/recursos/las-100-mejores-frases-de-javier-dario-restrepo-sobre-etica-periodistica">Javier Darío Restrepo</a>. </span></p>
</blockquote>
<hr />
<p>Geraldine Fernández ya se ganó su lugar en el octavo círculo del infierno, más no es la única en este país que será torturada eternamente, abrazada por las llamas, si nos atenemos al destino que imaginó Dante Alighieri para los mentirosos y fraudulentos en “<em>La Divina Comedia”</em>; junto con los hipócritas, los falsarios y los sembradores de discordia descenderán por un precipicio sobre la espalda de Gerión, una bestia alada con el rostro de un hombre honrado.</p>
<p>Crucificaron a la usurpadora sabiendo que los políticos y los altos funcionarios mienten descarada y deliberadamente… todos los santísimos días: mienten en sus hojas de vida y en lo que prometen y no cumplen; se venden honrados antes de y ya elegidos son la mera deshonra.</p>
<p>Todos hemos mentido alguna vez. Quien diga que no, de entrada ya miente. Pero no es lo mismo que mientan las personas de a pie a que mientan la prensa o los demás poderes.</p>
<p>Vayamos por partes. En el caso de la tristemente célebre ilustradora barranquillera uno se pregunta: ¿Qué pesa más? ¿La mentira de la chica al afirmar que tuvo un rol protagónico como artista en la premiada película <em>“El niño y la garza”</em>, del maestro japonés Hayao Miyazaki o la ligereza de los medios de comunicación que la convirtieron de la noche a la mañana en una celebridad para luego, con el rabo entre las piernas, tener que salir a pedir disculpas por la monumental metida de patas? Recordemos que dos periódicos importantes, El Tiempo y El Heraldo, una emisora  (Caracol Radio) y una agencia de noticias (Infobae) se comieron entera la carreta y le dieron a probar de ese pastel envenenado a su audiencias.</p>
<p>¿Hay forma de medir el daño reputacional de aquellos medios en términos de credibilidad? ¿Les llegó la hora de echar mano de la Inteligencia Artificial para detectar impostores? ¿Es nuestra malicia indígena una virtud ya obsoleta ante el embate de las noticias falsas?</p>
<p>Quisiera otorgarles el beneficio de la duda, pensar que los colegas fueron asaltados en su buena fe, pero esa excusa resulta forzada en medios que llevan décadas haciendo periodismo y que saben que por naturaleza las fuentes mienten, por las razones que sean. Esa es la normalidad. <em>“Comúnmente la prensa debe surfear sobre oleadas de mentiras, por tanto su obligación será, siempre, ser rigurosa”</em>, dice el columnista Gonzalo Silva Rivas. Entonces, la prensa debe enfrentarse a esa normalidad con el propósito último de que la verdad brille, en vez de ser cómplice (¿idiota útil?) de los embusteros.</p>
<blockquote>
<p style="text-align: right"><span style="color: #0000ff">&#8220;La primera obligación de un periodista es, simplemente, la verdad, entendida como la comprobación de los hechos y los datos&#8221;: Soledad Gallego-Diaz, ex directora de El País de España.</span></p>
</blockquote>
<p>Digámoslo sonrojados: por el error de unos pocos medios, la prensa colombiana está en cuidados intensivos. Se evidenció su lado flaco, lo vulnerable que es, y la carencia de filtros al interior de las salas de redacción. Con razón, en las redes sociales la gente se pregunta qué más mentiras nos entrega diariamente el periodismo, que no siempre tiene la valentía de recular (conjuguen el verbo rectificar que es más bonito), como sí lo hicieron rápidamente en este sonado caso.</p>
<p>En el universo de los podcast periodísticos (que le han ido robando terreno a la radio tradicional, a punta de calidad e innovación), se ha impuesto la figura del <a href="https://radioambulante.org/escuela-radio-ambulante/por-que-tenemos-una-verificadora-de-datos-en-el-equipo">verificador de datos</a> (también lo hace la agencia de noticias EFE), antes de que las historias salgan al aire. Es lo que hace, por ejemplo, Radio Ambulante.</p>
<p><em>“&#8230; verificamos nuestros guiones línea por línea. Cada oración tiene que ser verídica y comprobable. En Latinoamérica, la costumbre de tener un verificador de datos tiempo completo en el equipo no es común, incluso hemos visto caras sorprendidas cuando les mencionamos este rol. Pero en Radio Ambulante hacemos periodismo responsable y del más alto nivel…”, </em>explican en su sitio web.</p>
<p>Si todo sigue igual, como si aquí nada hubiera pasado, es posible que un día les toque a los medios contratar otra figura más: un “reparador de daños”, como hizo la monarquía británica tras el escándalo por el amorío extramatrimonial  del príncipe Carlos con Camila Parker   (hoy convertidos en rey Carlos III de Inglaterra y reina consorte), lo cual dejó por el suelo la imagen de la amante y de la realeza, así contado por la serie <em>The Crown</em>. En aquel momento, el “reparador de daños” creó “noticias” favorables para difundirlas a través de los periódicos, los serios y los sensacionalistas.</p>
<p>La cuestión es simple: si una persona común y corriente se burló de unos periodistas, ¿Qué no harán personajes experimentados en el arte de la manipulación?, y ahí la historia nos remite de nuevo a los políticos, qué pena con ellos.</p>
<blockquote>
<p style="text-align: right"><span style="color: #0000ff">&#8220;Cuando un periodista, por una mentira o error publicados, ve disminuida su credibilidad, se le impone la ardua tarea de reconstruirla a partir de cero&#8221;: Javier Darío Restrepo.  </span></p>
</blockquote>
<p>Con todo, lo de Geraldine Fernández es otro de los tantos episodios de ese realismo mágico que nos envuelve a los colombianos y que, querámoslo o no, nos sacan del tumulto de noticias negativas a las que estamos expuestos todos los días, son como bocanada de aire fresco,  mezcla de sonrisas y rabia. ¡En materia de memes nada supera el <em>mamagallismo </em>colombiano! Lo malo es que esa banalización de todo hace que restemos importancia al trasfondo del meollo.</p>
<p>¡Qué la gente se esté burlando es apenas lógico, pero los medios están en el deber de flagelarse para que situaciones así no vuelvan a ocurrir; ¿es mucho pedir? Es mil veces mejor verificar que rectificar, pero si toca, toca en vez de solo despublicar.</p>
<p>Parece que fue ayer cuando el país se conmocionó con la historia de la <a href="https://www.elespectador.com/colombia/cartagena/mujer-en-cartagena-invento-que-estaba-embarazada-con-barriga-de-trapo-article-628335/">&#8220;barriga de trapo&#8221;</a><strong>. </strong>“La protagonista en ese entonces, noviembre de 1997, fue Liliana Cáceres, quien dijo que tenía un embarazo múltiple de seis bebés, engañando a su pareja, Alejandro Ferrans, con el objetivo de retenerlo”, recuerda <strong>El Espectador</strong>. El <em>cuentazo</em> fue registrado por la prensa nacional e internacional, y hubo campañas para que los bebés tuvieran lo necesario al salir de aquel “vientre falso con trapos” y “un pin plástico de bolos para formar el ombligo”.</p>
<p>El propio Gabriel García Márquez publicó hace 70 años (1954) la historia sobre una manifestación en el Chocó con una sobredosis de ficción, que él mismo reconoció después.  Ya para entonces se vislumbraba en su pluma el potente escritor que el tiempo demostró que fue y sigue siendo diez años después de su muerte. El <a href="https://www.elespectador.com/colombia/mas-regiones/historia-intima-de-una-manifestacion-de-400-horas-article-331660/">artículo</a>, estudiado por igual en las facultades de periodismo y literatura, apareció en las páginas de El Espectador con el título &#8220;Historia íntima de una manifestación de 400 horas&#8221;, por los días en que se dijo que los departamentos vecinos planeaban repartirse el Chocó.</p>
<p>Escribió Gabo: “<em>Nadie viajó al Chocó ni salió de él, en esos días iniciales en que los corresponsales de los periódicos bombardearon al país con boletines cargados de tensa literatura cívica. Se sabía, por informaciones transmitidas por chocoanos, que por lo mismo eran de hecho sospechosas de exageración patriótica, que el pueblo estaba en las calles, que estaba lloviendo y que a pesar de eso continuaban los discursos. Se sabía que los manifestantes lloraban, escribían memoriales y se lavaban en la vía pública…”.</em></p>
<p>La anécdota, recogida por Mario Vargas Llosa en su magnífico ensayo “Historia de un deicidio”, (página 37), involucra también a Primo Gurrero, corresponsal entonces en aquella región.</p>
<p style="text-align: right"><span style="color: #0000ff"><strong> </strong></span><em><span style="color: #0000ff">“Inventábamos cada noticia…” (…) “…lo encontré echado en la hamaca en plena siesta bajo el bochorno de las tres de la tarde”. (…) “Era un negro grandísimo. Me explicó que no, que en Quibdó nada estaba pasando, pero que él había creído justo enviar los cables de protesta. Pero como yo me había gastado dos días en llegar hasta allí, y el fotógrafo no estaba decidido a regresar con el rollo virgen, decidimos organizar, de mutuo acuerdo con Primo Guerrero, una manifestación portátil que se convocó con tambores y sirenas. A los dos días salió la información, y a las cuatro llegó un ejército de reporteros y fotógrafos de la capital en busca de los ríos de gente. Yo tuve que explicarles que en este mísero pueblo todos estaban durmiendo, pero les organizamos una nueva y enorme manifestación, y así fue cómo se salvó el Chocó”.</span> </em></p>
<p>El mismo Vargas Llosa refiere lo siguiente en otro de sus ensayos, <em>“La verdad de las mentiras”:</em> <em>“Solo la literatura dispone de las técnicas y poderes para destilar ese delicado elixir de la vida: la verdad escondida en el corazón de las mentiras humanas. Porque en los engaños de la literatura no hay ningún engaño”.</em></p>
<p>En cambio, el periodismo se rige por otros principios y valores. Si el periodismo se traiciona a sí mismo, pierde su esencia, menoscaba su credibilidad, quebranta la confianza, se convierte en el hazmerreír, que es lo que viene pasando de un tiempo para acá, en que el oficio parece secuestrado por la ficción. Lo prueba el caso de la señorita Fernández. El reportero debe ser inquieto y nutrirse de la curiosidad, ver más allá de sus narices y de lo que el común de la gente ve. Aprender a olfatear la noticia, pero también las mentiras dentro de ella, como el perro que olisquea la pared.</p>
<p>En esta era globalizada es más fácil que lo pillen a uno en una mentira, porque es muy fácil acudir a un buscador de internet o coger un teléfono y preguntar. Recordé al famoso embajador de la India que ni era embajador ni venía de tan lejos, sino de Neiva, Huila, y embaucó a más de un incauto haciéndose pasar por alguien de la realeza. La historia de la vida real fue llevada a la pantalla grande, protagonizada por el ya desaparecido actor Hugo Gómez, y se puede ver por <a href="https://www.rtvcplay.co/peliculas-ficcion/el-embajador-de-la-india#:~:text='El%20embajador%20de%20la%20India,la%20adulaci%C3%B3n%20y%20el%20chisme.">RTVC Play</a>. Incluso, un diario de prestigio mundial como The New York Times echó en 2004 al periodista <a href="https://www.elmundo.es/elmundo/2004/02/27/comunica">Jayson Blair</a> por plagiar información e inventar historias, más no es el único.</p>
<p>La inmediatez, la obligación de escribir múltiples notas para corresponder a la dictadura del <em>clickbait,</em> está llevando a los periodistas por el camino de la cantidad sobre la calidad informativa.</p>
<p>Otro reportero famoso fue José Joaquín Jiménez, gran cronista que en los años 30 firmaba sus relatos judiciales en El Tiempo con el seudónimo de Ximénez. Inventó historias y personajes, entre ellos un “peligroso criminal” al que apodó “Rascamuelas”, que puso en alerta al cuerpo policial de Bogotá. También hizo famoso al poeta Rodrigo Arce, cuyos “poemas” –escritos por el propio Ximénez- aparecían en los bolsillos de los suicidas del salto del Tequendama.</p>
<p>Pero, si por aquí llueven fabuladores…</p>
<p><em>“Cuando el sentido común hizo el trabajo que los medios, cegados por la belleza del engaño, habían obviado, protestamos. Con razón, pero ignorando nuestra responsabilidad en su falta de exigencia. Les hemos acostumbrado a desdeñar todo menos el titular, a limitar nuestro interés a la brevedad de un tuit, y peor, a que si el sesgo ideológico nos encaja, tragaremos lo que nos echen…”,</em> escribió en El País de España,  <a href="https://elpais.com/television/2021-11-18/bolas-bulos-y-lobos.html">Eva Gúimll,</a> columnista y guionista de tv, a propósito del documental <a href="https://www.youtube.com/watch?v=rHlnuhy8vvQ">“Misha y los lobos”</a>, que cuenta cómo una mujer engañó a <em>Raimundo y todo el mundo</em> haciendo creer que era sobreviviente de un campo de concentración de nazi y vivió con una manada de lobos mientras buscaba a sus padres.</p>
<p><iframe loading="lazy" title="Misha y los Lobos | Netflix | Tráiler Oficial Subtitulado" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/rHlnuhy8vvQ?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe></p>
<p>La historia es sencillamente fascinante y puede verse en Netflix. Tan fascinante como el peliculón de Geraldine, aunque a diferencia de aquella, nuestra mitómana costeña cayó más rápido que un cojo y el crédito se lo llevaron esta vez los usuarios de las redes sociales que, con ánimo fiscalizador, desenmascararon a la farsante,  demostrándole a esa prensa ligera que no están dispuestos a atragantarse con fábulas.</p>
<p>No obstante, nadie puede negar que Geraldine vivió su propio reino mágico de fantasía antes de caer como coco. <em>“Por eso, siempre he dicho que barranquillero que se respete, además de bailar arrebatao, es espantajopo&#8221;</em>, me escribe por WhatsApp un amigo samario, aclarándome que el término, inventando en la región Caribe, hace referencia a las personas que les gusta aparentar y figurar a como dé lugar. (El <em>espantajopismo</em> es todo un movimiento). Nada la exime, en todo caso, de la burla y el teatro que orquestó, por lo que no estaría de más que la sometan a un chequeo psiquiátrico a ver si cada tornillo está en su lugar. Atribuirse padrenuestros con avemarías ajenos, es una conducta muy frecuente en el ámbito laboral, donde los empleados roban créditos o se achacan logros para escalar posiciones.</p>
<p>Al margen del bochornoso papelón compartido, admitamos que a sus 30 años ella se “ganó” su <em>Globo de Oro</em> de mentiritas a la mejor actuación y que el “Bobo de oro”, con reprimenda y todo, es para quienes le creyeron; sus quince minutos de &#8220;crea fama y échate a dormir&#8221; deben ser el punto de partida para que las salas de redacción se espabilen y no repetir un oso mayúsculo. Los únicos que ganaron con este escándalo son el director Hayao Miyazaki, cuya genialidad nadie pone en tela de juicio, y la cinta animada, cuyo estreno será el 25 enero en las salas de Cine Colombia. Con suerte, a lo mejor veremos por ahí a Geraldine Fernández, con su mirada pícara, sentada en primera fila, cagada de la risa comiendo palomitas de maíz.</p>
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        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=97886</guid>
        <pubDate>Sun, 21 Jan 2024 12:03:20 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[La verdad de las mentiras: La prensa como el hazmerreir de una sociedad (El caso Geraldine Fernández)]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
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        <title>Cómo identificar noticias falsas en redes sociales</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/tecnologia/alejandropinto/identificar-noticias-falsas-redes-sociales/</link>
        <description><![CDATA[<p>¿Cuándo creer en las redes sociales? Acá le explicamos el peligro de creer en noticias falsas y cómo identificarlas En los últimos años, las redes sociales como WhatsApp, Facebook y Twitter se han convertido en fuentes de información de primera mano para sus usuarios. De hecho, el Ministerio de las TIC informó que el 66% de [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p><figure id="attachment_66596" aria-describedby="caption-attachment-66596" style="width: 800px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-66596" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2019/01/Cómo-identificar-noticias-falsas-en-redes-sociales.png" alt="Cómo identificar una noticia falsa en redes sociales" width="800" height="450" /><figcaption id="caption-attachment-66596" class="wp-caption-text">Cómo identificar noticias falsas en redes sociales</figcaption></figure></p>
<p style="text-align: justify;"><em>¿Cuándo creer en las redes sociales? <strong>Acá le explicamos el peligro de creer en noticias falsas y cómo identificarlas</strong></em></p>
<p style="text-align: justify;">En los últimos años, las redes sociales como WhatsApp, Facebook y Twitter se han convertido en fuentes de información de primera mano para sus usuarios. De hecho, el Ministerio de las TIC informó que el 66% de los colombianos utiliza Internet o las redes sociales para mantenerse informado.</p>
<h2 style="text-align: justify;"><strong>¡Ojo con el acceso a la información falsa!</strong></h2>
<p style="text-align: justify;">Sin embargo, el mal uso de estos canales también ha dado lugar a lo que se conoce como las <em>fake news </em>(noticias falsas). Esto ocurre cuando se comparten contenidos con amigos y familiares, sin estar seguros de que la información sea cierta, porque no se confirma la fuente.</p>
<p style="text-align: justify;">Por este motivo, replicar y compartir noticias falsas resulta irresponsable, sobre todo si se tiene en cuenta que estos contenidos se distribuyen rápidamente y llegan a un gran número de personas que creen que la información que reciben es verdadera muchas veces sin serlo.</p>
<h2 style="text-align: justify;"><strong>¿Por qué difundir noticias falsas es perjudicial?</strong></h2>
<p style="text-align: justify;">Estos contenidos que en muchas ocasiones se convierten en chismes, pueden estar pensados (en su mayoría) para afectar a otras personas o responder a intereses políticos o privados. De igual manera, suelen ser opiniones personales o sentimientos, que no están alineadas a la realidad y pueden afectar a personas inocentes.</p>
<p style="text-align: justify;">Por lo anterior, hoy más que nunca, se hace fundamental hacer un uso adecuado de las redes sociales y verificar que la información que circula sea cierta.</p>
<p style="text-align: justify;">Un ejemplo de esto…</p>
<p style="text-align: justify;">Fue la crisis de una empresa colombiana a finales de los años 90, cuando el acceso a Internet crecía en el país. En esa ocasión, una persona hizo el envío de un correo electrónico en donde aseguraba que la Compañía atravesaba por una crisis y estaba al borde la quiebra, y el “voz a voz” empezó a correr.</p>
<p style="text-align: justify;">Ante esta situación, varios usuarios empezaron a desafiliarse de la entidad. Por suerte, la situación se logró contener y autoridades informaron rápidamente que solo eran rumores.<strong> </strong></p>
<h2 style="text-align: justify;"><strong>¿Cómo actuar frente a la información que recibo y que desconozco si es cierta o no?</strong></h2>
<p style="text-align: justify;">Para evitar la desinformación, pánicos colectivos y que se afecte la imagen de una compañía, institución o persona, le compartimos <strong>10 consejos</strong>útiles que le ayudarán a identificar si la información es errónea y saber cuándo creer en lo que se dice en las redes sociales:</p>
<ol style="text-align: justify;">
<li>Cuando se encuentre con noticias en las redes sociales procure <strong>leer la nota entera, no se quede solo con el titular. </strong></li>
<li>No crea al instante lo que le dicen, <strong>dude de la información</strong>.</li>
<li>Identifiqué la fuente. <strong>Si la información no tiene emisor</strong>, desconfíe.</li>
<li>Verifique e investigue <strong>si los datos son ciertos</strong>. Recurra a instituciones de la que normalmente usted es cliente y pueden ayudarle.</li>
<li>Busque en la red: si la información es verdadera, <strong>varios medios de comunicación importantes la habrán publicado e incluirán información de diferentes fuentes.</strong></li>
<li>Si la información se la envió algún conocido, <strong>pregúntele de dónde la tomó.</strong></li>
<li>Verifique la <strong>fecha de la información</strong>. A veces las noticias falsas utilizan hechos pasados y los usan para su beneficio.</li>
<li>Si la persona o institución <strong>involucrada tiene redes sociales oficiales, consúltelas</strong>. Puede <strong>contactarse directamente a la compañía para ampliar la información</strong>.</li>
<li>Si la información es sobre algo que causa conmoción e impresiona, desconfíe, puede no ser real. <strong>Una noticia falsa es oportunista.</strong></li>
<li>Si le llega información de algún producto o servicio que usted tenga, <strong>comuníquese primero con las líneas de atención correspondientes. </strong></li>
</ol>
<p style="text-align: justify;"><strong> </strong>Al seguir estas recomendaciones, se evitará el aumento de desinformación y ayudaremos a reducir rumores que afecten a personas o instituciones. Por eso, esté alerta, y si la información que llegó a sus manos es falsa, no la difunda y corrija a quienes se la creyeron.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alejandro Pinto</author>
                    <category>Alejandro Pinto</category>
                <guid isPermaLink="false">http://blogs.elespectador.com/?p=66595</guid>
        <pubDate>Fri, 11 Jan 2019 15:53:57 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-2.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Cómo identificar noticias falsas en redes sociales]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alejandro Pinto</media:credit>
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