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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Tue, 14 Apr 2026 23:46:05 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Blogs de niños | Blogs El Espectador</title>
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        <title>La salud más allá de la sociedad del espectáculo : Más allá de Margarita Rosa de Francisco, Alejandro Gaviria y Carolina Corcho</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/putamente-libre-feminismo-artesanal/la-salud-mas-alla-de-la-sociedad-del-espectaculo-mas-alla-de-margarita-rosa-de-francisco-alejandro-gaviria-y-carolina-corcho-la-salud-mas-alla-de-la-sociedad-del-espectaculo/</link>
        <description><![CDATA[<p>A partir de plataformas con marcas personales de alta resonancia se ha movido las opinión publica entre redes.</p>
<p>La filósofa, actriz y artista integral Margarita Rosa de Francisco, propuso un debate espectacular entre Carolina Corcho y Alejandro Gaviria.</p>
<p>Soy comunicadora y periodista  que enfatiza en la Educomunicación y el periodismo para el desarrollo humano y social.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-contrast-color has-luminous-vivid-orange-background-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-b7dd6761b40d876b3f93e618a69b60b4"><strong>Reflexiones desordenadas.</strong></p>



<p><strong>Nota al marge</strong>n</p>



<p><strong>Entre criticas y diferencias en medio de la sociedad del espectáculo  : No Todo Es Caza de Brujas</strong></p>



<p> Dejo claro que de ninguna manera dudo de las buenas intenciones de Margarita Rosa de Francisco.</p>



<p> Me parece fascinante su figura como factor político</p>



<p>No dudo que la intermediación de Margarita Rosa es un acto individual, alejado de intereses mezquinos.</p>



<p> Confío en su intención de contribuir al país y reconozco su derecho a defender  lo que considera justo.</p>



<p> He tenido el privilegio de compartir diversos conocimientos con ella, y siento que hemos cultivado  alguna versión de amistad posmodernista, mediada por la tecnología.</p>



<p> Aunque nunca hemos podido compartir más allá de algunas entrevistas y diálogos virtuales, creo genuinamente en la experiencia amistosa que hemos sostenido en medio de las grandes diferencias.</p>



<p> Espero poder dialogar con ella  sobre muchos temas más  mientras la vida lo permita.</p>



<p>Nuestras diferencias de pensamiento pueden fortalecer nuestro crecimiento.</p>



<p> Las mujeres tenemos derecho al desacuerdo, y desde ahí es posible construir procesos diversos.</p>



<p> Me encanta lo que hace y sería maravilloso verla en la arena política del proselitismo en algún momento. </p>



<p>Escribo esta columna no solo para reflexionar, sino para invitar a la acción. He sido activista durante 25 años sin afiliación partidista, respaldando diversas voces desde mi ética y razón en las redes sociales.</p>



<p> Espero que este ensayo de opinión  sea leído con sobriedad intelectual.</p>



<p> Estamos en una democracia, podemos pensar distinto y defender con vehemencia nuestros principios sin agredirnos.</p>



<p> Ese es el mayor reto, porque nuestra especie es agresiva y es hora de que resolvamos</p>



<p class="has-contrast-color has-luminous-vivid-orange-background-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-d4b69dcfad04c818f526c1ddd64f7417"><strong> En la sociedad del espectáculo.</strong></p>



<p> A partir de plataformas con marcas personales de alta resonancia se ha movido las opinión publica entre redes.</p>



<p>La filósofa, actriz y artista integral Margarita Rosa de Francisco, propuso un debate espectacular entre <strong>Carolina Corcho y Alejandro Gaviria</strong>.</p>



<p>Soy comunicadora y periodista  que enfatiza en la Educomunicación y el periodismo para el desarrollo humano y social.</p>



<p>  Esta es mi mirada Profesional no solo como activista y ciudadana.</p>



<p> El debate propuesto  sería muy ganador en términos de audiencias y sensacionalismo, especialmente si Margarita fuera la moderadora.</p>



<p> Sin embargo, en términos de Educomunicación, sería ineficiente.</p>



<p> Los fanatismos y las barras bravas se juntarían solo para insultar, y los seguidores de la actriz, tanto los que la aman como los que la desprecian, también se sumarían a decir lo que quieran desde sus pasiones.</p>



<p>Parafraseando la realidad en redes sociales y dándole un tinte de caricatura, de ninguna manera puede ser tomado en serio.</p>



<p> Por un lado señalan a Alejandro Gaviria de &#8220;corrupto que tiene un gran negocio con las EPS y que le cubre la espalda a sus amigos&#8221;.</p>



<p> Por otro lado, acusan a Carolina Corcho de ser &#8220;la parca, la matasanos, la asesina en serie que ha enterrado el sistema de salud&#8221;.</p>



<p> Llenan las redes de memes y comentarios sin sentido.</p>



<p> Podemos decir que son bodegueros, tal vez, hay que reconocer que también hay despistados y gente insustancial que no pertenece a las bodegas.</p>



<p>Podemos seguir tomando partido, creyéndole a uno y deslegitimando al otro,  lo que no deberíamos hacer es cerrar los ojos frente a la realidad.</p>



<p> Los pacientes en este gobierno, en esta administración de Estado, están clamando por soluciones inmediatas, por medicinas y tratamientos.</p>



<p> Los pacientes están atrapados en medio de los diálogos en círculos de esta sociedad del espectáculo.</p>



<p class="has-contrast-color has-luminous-vivid-orange-background-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-576e626076a1efd41f3dc12855961fee"><strong> ¿A quién le sirven las conversaciones acaloradas y espectaculares en medio de nombres   famosos y reconocidos?</strong></p>



<p> Única y exclusivamente a los medios que se nutran del espectáculo y a los seguidores de las marcas individuales que se exponen ante el público como si esto se tratara del lanzamiento histórico de una gran película nunca antes vista.</p>



<p>Lo que pasará con ese tipo de debate es que nadie quedará satisfecho y tampoco se darán respuestas inmediatas y urgentes.</p>



<p> No pueden dejar de mirar a las muertes de niños, jóvenes, adultos y personas de todas las edades.</p>



<p> Les guste o no, es real que decenas de personas han suplicado por su medicina y sus tratamientos.</p>



<p> Hanna Escobar, a quien no conozco es  muchísimo más que  una tuitera  y productora de contenido reconocida como Miss Melindres.</p>



<p> Sé que no  hace parte de partidos políticos, tampoco tiene planes de lanzarse a la presidencia ni ningún interés proselitista.</p>



<p> Además trayectoria en el tema de salud ojala me acepte una  entrevista para conocerla no quiero hablar sobre su experiencia porque  no quiero errar además me gustaría  mucho que ella nos diera todos los detalles de su recorrido.</p>



<p>Miss Melindres señala que es el Estado hoy a cargo del presidente  debe responder a los pacientes.</p>



<p>Honestamente, soy absolutamente ignorante sobre cómo funcionan los ministerios.</p>



<p> No tengo idea sobre administración pública y mucho menos se sobre administración de la salud.</p>



<p> Me parece insuficiente comparar la realidad de la salud  colombiana con la de otros países del mundo.</p>



<p> Entre redes y diálogos informales cuento con  informaciones diversas de gente quejándose del sistema de salud en diferentes países.</p>



<p> Todos los ministerios de salud en el mundo están viciados de corrupción y deficiencia.</p>



<p> Tienen que asumir retos y quienes tienen que responder siempre son los que están a cargo, no el gobierno saliente ni los anteriores funcionarios.</p>



<p>Necesitamos un ejercicio Educomunicativo donde el debate se haga sin espectacularidad, que el moderador no muestre simpatías por alguna de las dos partes.</p>



<p> Un debate donde las partes se miren con respeto, se traten bien y no expongan argumentos a medias o verdades sacadas de contexto</p>



<p>Esto debería suceder mucho más allá de la marca de Alejandro Gaviria,  de Carolina Corcho o la marca de Margarita Rosa de Francisco.</p>



<p> Mientras expertos se dignan a dar un debate con un moderador que realmente pueda darnos garantías de un diálogo decente, cada niño, joven, adolescente y adulto mayor que está suplicando por sus medicinas y tratamientos tiene que recibir atención inmediata.</p>



<p class="has-contrast-color has-luminous-vivid-orange-background-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-5629efd1e98d06c6db4a53842eb3d26c"><strong> Me cuesta creer que no exista la manera.</strong></p>



<p> Las abuelitas siempre dicen &#8220;que de cualquier cuero salen correas&#8221;.</p>



<p> Invito al gobierno y al presidente a que del cuero que sacan dinero para viajes, nuevos ministerios, nuevos cargos burocráticos, ropa y asuntos de presentación personal en eventos sociales donde participa la primera dama, y gastos de viaje en avión de la vicepresidenta, salgan &#8220;las correas necesarias&#8221;.</p>



<p>De la misma plata que usan para un millón de cosas, de esa misma plata debe salir la respuesta inmediata para estos pacientes. </p>



<p>Un presidente del cambio, un Estado de derecho garante, un gabinete que promete cumplirle a la gente en sus derechos no se diluye en discusiones espectaculares.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p><strong> Hago un llamado a la atención a los pacientes y a nuevos diálogos con otras personas, porque este diálogo entre Carolina Corcho y Alejandro Gaviria está viciado por subjetividades, malos tratos, chismes de pasillo, acusaciones sin fundamento y caricaturas.</strong></p><cite>Mar candela La escribidora</cite></blockquote></figure>
</blockquote>



<p>Alguna vez entrevisté a Carolina Corcho y también a Alejandro Gaviria. En ese tiempo, a ambos les propuse el debate. Alejandro me dijo que no, y hasta entonces el diálogo no estaba tan caliente.</p>



<p> Por eso tenía esperanza.</p>



<p> Ahora el diálogo está absolutamente diluido, confuso, ensuciado por el fanatismo y los extremismos.</p>



<p> Parece que interesa más la espectacularidad que la verdad y, sobre todo, la garantía de derechos a los pacientes.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p><strong> Que caiga quien tenga que caer, que investiguen a quien tengan que investigar, que denuncien jurídica y penalmente a quien sea necesario mientras le responden a los pacientes. No hay respuesta más desalmada que la de aquellos que dicen que en los otros gobiernos también se moría la gente.</strong><br><strong> ¿Qué clase de argumento es ese?</strong><br><strong> Es el gobierno del cambio, juraron a sus votantes garantizar transformaciones genuinas y se supone que eran mejores que lo que teníamos. La aprobación de una reforma a la salud no puede ser usada como chantaje político y mucho menos puede cobrar vidas en la transición de una reforma a otra.</strong></p><cite>Mar Candela La escribidora</cite></blockquote></figure>
</blockquote>



<p>No les voy a hablar científicamente ni con estadísticas porque ese no es mi papel. Hablo como comunicadora para la vida, periodista para el desarrollo humano , como activista defensora de derechos , hablo como feminista Artesanal y como ciudadana sensible.</p>



<p> Tengo un juicio contrastado.</p>



<p> He podido hablar con Carolina y con Alejandro algunas veces . </p>



<p class="has-contrast-color has-luminous-vivid-orange-background-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-e80aa5da734ef0e9d9b8f37ac189ac0a"><strong>Ambos han expuesto sus argumentos  opuestos.</strong></p>



<p> No es necesario ponerlos en una contienda el mismo día y a la misma hora cuando evidentemente ese ejercicio no nos va a conducir a nada.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>Quienes tienen que hacer esos debates son Luis Alfonso Jaramillo, el actual ministro de salud, con personajes ilustrados de oposición. Yo propongo a Hanna, que es activista y no tiene matrículas políticas ni va a aspirar a la presidencia o cualquier otro ejercicio proselitista, o por lo menos eso es lo que afirma.</p>
</blockquote>



<p> Ustedes pueden proponer a otros personajes .</p>



<p><strong>Este ejercicio tiene que darse en paralelo a las respuestas reales y contundentes hoy, aquí y ahora, a los pacientes que están suplicando que se les respete su derecho a la salud.</strong></p>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p>Así como no creo que Carolina Corcho sea una asesina en serie, la matasanos, la parca y todas esas estupideces, tampoco voy a creer que Alejandro Gaviria es un corrupto que se beneficia de las EPS porque no tengo pruebas de lo uno o de lo otro</p><cite>Mar Candela la escribidora</cite></blockquote></figure>



<p> No he visto a nadie que haya interpuesto una demanda seria para un proceso jurídico penal a la altura de las demandas de esta realidad.</p>



<p> Carolina Corcho no es una mujer sin voz, no es una mujer silenciada y ninguneada.</p>



<p> No necesita que alguien interceda por ella ante ningún lugar.</p>



<p> Ella es una mujer vehemente, clara, inteligente, con una puesta en escena bastante convincente y con las agallas suficientes para defender su voz. Tengamos en cuenta que tiene sus propias redes sociales, sus pedagogías, incluso ha diseñado y escrito una cartilla sobre el sistema de salud.</p>



<p> Ha trabajado con las comunidades, fue ministra de salud y ha estado en todos los medios de comunicación.</p>



<p> Ya no es la &#8220;loca Margarita&#8221; que alguna vez entrevisté, a la que de una u otra manera daban la sensación de secundarizar. </p>



<p><strong>Hoy se encuentra al mismo nivel de cualquier personaje político público reconocido en Colombia. No necesita intermediarios de ningún tipo para seguir defendiendo sus convicciones.</strong></p>



<p>Necesitamos un debate público que no sea sensacionalista, que vaya más allá de las estrategias &#8220;marketineras&#8221; de este tiempo, que tenga funciones educativas serias con personalidades distintas.</p>



<p> Salgamos de este círculo de celebridades.</p>



<p> Alejandro Gaviria ha sido también bastante claro y contundente con sus defensas después de que el presidente le pidió la renuncia porque no guardaba silencio frente al sistema de salud.</p>



<p> Queda clarísimo que Alejandro ni Carolina  tienen en este momento garantías para dar un debate ecuánime .</p>



<p> Deberían llamar a otras personas.</p>



<p>Mientras la burocracia y los debates siguen candentes, mientras se encuentra el dinero que se robaron desde la época de Simón Bolívar y caen todos los corruptos, mientras se hacen debates serios (espero que sean serios), la ciudadanía debería levantarse y acompañar a los pacientes.</p>



<p> Deberíamos hacer alguna actividad a nivel nacional, un compromiso individual para contener un poco a las víctimas de esta catástrofe social y política.</p>



<p> Si conoces a un paciente y lo puedes acompañar, hazlo. </p>



<p>Si puedes hacer una colecta para tratar de colaborar, hazlo.</p>



<p> Cualquier día que le podamos ganar a la injusticia social salvando vidas tiene mérito.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong> Movamos nuestras redes para actuar concretamente con las víctimas, mientras las personalidades y factores políticos resuelven sus asuntos y mientras el presidente y el ministro actual se dignan a responder a todos y cada uno de los pacientes de hoy y ahora, independientemente de lo que hayan hecho otros gobiernos o de las acciones burocráticas y políticas en curso.</strong> Mar Candela La escribidora</p>



<p>El cuento de que los medios dominantes controlan la narrativa se cae por su propio peso. Este gobierno cuenta con RTVC y con miles de millones de pesos invertidos en su autobombo.</p>



<p> No es cierto que los medios tengan el poder para controlar la narrativa actual de este país.</p>



<p> Primero los pacientes, primero las vidas, las cosas como son.</p>



<p>Mientras la burocracia y los debates siguen candentes, mientras se encuentra el dinero que se robaron desde la época de Simón Bolívar y caen todos los corruptos, mientras se hacen debates serios (espero que sean serios), la ciudadanía debería levantarse y acompañar a los pacientes.</p>



<p>Deberíamos hacer alguna actividad a nivel nacional, un compromiso individual para contener un poco a las víctimas de esta catástrofe social y política. </p>



<p>Si conoces a un paciente y lo puedes acompañar, hazlo. Si puedes hacer una colecta para tratar de colaborar, hazlo.</p>



<p> Cualquier día que le podamos ganar a la injusticia social salvando vidas tiene mérito.</p>



<p> Movamos nuestras redes para actuar concretamente con las víctimas, mientras las personalidades y factores políticos resuelven sus asuntos y mientras el presidente y el ministro actual se dignan a responder a todos y cada uno de los pacientes de hoy y ahora, independientemente de lo que hayan hecho otros gobiernos o de las acciones burocráticas y políticas en curso.</p>



<p>Nota Final. Como siempre agradezco cada minuto de su tiempo invertido en la lectura de mis reflexiones desordenadas les envió mucho amor. </p>



<p> Y agradezco al artista virtual y fotógrafo  de celebridades Andrés Reina por aportar su talento a esta Publicación.</p>
</blockquote>
]]></content:encoded>
        <author>Mar Candela</author>
                    <category>Putamente libre - Feminismo Artesanal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=110573</guid>
        <pubDate>Tue, 21 Jan 2025 23:56:24 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mar Candela</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Entre Disidencias y Periodismo: La Mirada de Salud Hernández-Moral</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/putamente-libre-feminismo-artesanal/entre-disidencias-y-periodismo-la-mirada-de-salud-hernandez-moral/</link>
        <description><![CDATA[<p>Esto es un análisis subjetivo desde mi mirada. Al conocer este material como audiencia, lo que veo es que el objetivo ha sido demostrar lo que son las disidencias de las FARC.</p>
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<figure class="wp-block-image size-full"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="881" height="157" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/16161110/Imagen-de-WhatsApp-2024-12-16-a-las-10.20.40_270668e5-1.jpg" alt="" class="wp-image-109384" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/16161110/Imagen-de-WhatsApp-2024-12-16-a-las-10.20.40_270668e5-1.jpg 881w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/16161110/Imagen-de-WhatsApp-2024-12-16-a-las-10.20.40_270668e5-1-300x53.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/16161110/Imagen-de-WhatsApp-2024-12-16-a-las-10.20.40_270668e5-1-768x137.jpg 768w" sizes="(max-width: 881px) 100vw, 881px" /></figure>



<p><strong>Introducción</strong></p>



<p class="has-contrast-color has-luminous-vivid-amber-background-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-749135f21e1ad00b146ecf4b26a586c8">  He pensado muchísimo si quiero o no exponerme con estas opiniones mías, si quiero o no que me despellejen virtualmente. Acá, en mis diversos espacios, he hablado desde el corazón con mujeres diversas y nunca he escondido la admiración que tengo por ellas, aunque no siempre esté de acuerdo con sus pensamientos. Por mencionar algunas, he dialogado con Piedad Córdoba, con Claudia Palacios, Margarita Rosa de Francisco, Diana Salinas, entre muchas más. Hoy quiero hablar sobre el trabajo periodístico de la reportera colombo-española Salud Hernández Mora, de su liderazgo en opinión. No para hacerle propaganda, porque no soy una propagandista, sino para reconocerla. Siento que el Feminismo Artesanal del que soy abanderada e iniciadora de manera endógena hace más de una década trata de eso, del reconocimiento desde la diferencia. Ella y yo tenemos en común el amor por el periodismo y la comunicación. Y la sensibilidad por búsqueda de la justicia y la verdad. Ya saben que vivo como estandarte político el día a día; entre más tengo el privilegio de estudiar, más me hago a la idea de que la gran mayoría de realidades personales son de injerencia política.  Ya saben que soy el resultado de validar la primaria y el bachillerato y se los digo como parte de la introducción de hoy con el ánimo de que entiendan desde dónde analizo la reciente publicación de Salud que me conmovió hasta los tuétanos.</p>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p>Reitero, escribo para quien quiera leerme porque lo hago largo y desde las vísceras de mi realidad. Se los voy contando para que no empiecen con la criticadera por el texto largo. <br>Si de verdad les interesa, lo leerán y me encantará conocer sus opiniones siempre. </p><cite>Quien escribe</cite></blockquote></figure>



<p>En el complejo y turbulento panorama colombiano, las disidencias de las FARC continúan siendo un actor relevante y controvertido.</p>



<p> Pese a los acuerdos de paz firmados en 2016, estos grupos disidentes han mantenido su presencia y actividades, generando desesperanza en diversas regiones del país.</p>



<p> En este contexto, la labor periodística de Salud Hernández-Mora, una reportera colombo-española conocida por sus posturas de derecha, ha sido tanto aclamada como criticada. </p>



<p>Su enfoque directo y la gallardía para internarse en territorios controlados por estos grupos armados le han permitido ofrecer una perspectiva única y, a menudo, polémica sobre la realidad que se vive en estas zonas.</p>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p>Hoy les escribo entendiendo muy bien mi proceso y desde la mujer que soy, a la expectativa de la mujer en que me convertiré. He procurado absoluta transparencia con ustedes.<br>Lo digo porque es importante para mí, como periodista, ser transparente.</p><cite>Quien escribe</cite></blockquote></figure>



<p>Hace 25 años, algunos años más, yo estaba tratando de hacer una vida, queriendo aportar al mundo que me rodeaba desde todas las intersubjetividades y mi propia ignorancia, solamente desde el deseo</p>



<p> Por eso me hice activista.</p>



<p>Cuando Salud Hernández-Mora llegó a Colombia a empezar su historia como periodista, yo estaba asumiendo una cantidad de realidades que no vienen al caso.</p>



<p> Pasaron muchos años para que me enterara a profundidad de los detalles de fondo de este país que me supera, un país que cada vez me convenzo más que no cabe en la cabeza de alguien. Desde las intersubjetividades del mundo que habitaba en ese instante, un micro universo muy lejano a la realidad del país. </p>



<p>Hoy he llegado a la conclusión de que siempre creemos que lo que acontece a nuestro alrededor es suficiente para dimensionar <strong>&#8220;el mundo entero&#8221;</strong>, y solamente el privilegio de la educación, de esa educación a fuego lento que produce el conocimiento de calidad, nos permite ver más allá de &#8220;la punta de nuestra nariz&#8221;.</p>



<p>Me hice consciente de su existencia muchísimos años después y por ahí hay algunos trinos y mensajes míos pidiéndole a la extranjera que dejara de hablar sobre un país que no conocía. </p>



<p>Obviamente, sus posturas de derecha eran incompatibles con mis deseos y anhelos idealistas.</p>



<p> Así fue durante varios años hasta que cambié el tono de mi activismo, porque quise conocer las razones por las cuales las personas opuestas a mi sentir tenían ciertas posturas. </p>



<p>Aunque he leído durante años las columnas de Salud, hasta hace muy poco tuve la posibilidad de leer el libro &#8220;Sin Salida: Crónicas de la Guerra en Colombia&#8221; (2016), que aborda el conflicto armado en el país.</p>



<p>Nada de esto es un tema desconocido para mí.</p>



<p> Parte de mi infancia fue en medio de la desidia de este país.</p>



<p> Así que, un poco más de cerca que la mayoría, y no tan profundamente, conocí lo que hacía la violencia y el terror en los pueblos.</p>



<p> Crecí &#8220;contando muertos&#8221; no solamente en las noticias; ahí cerquita de donde vivía se contaban muertos todas las semanas… En los pueblos donde pasé la mayoría de mi infancia.</p>



<p> Los jóvenes en los colegios donde no aprendí nada debido a mis realidades psicosociales y falta de herramientas. </p>



<p> En aquel colegio de ese pueblo donde estuve algunos años, los adolescentes y jóvenes por echar broma, decían &#8220;¿a quién mataron hoy?&#8221;, preguntaban eso de una forma tan normal entre risas, cuando al final del día teníamos miedo porque la cosa era en serio.</p>



<p class="has-contrast-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-f50aa724260319824cafbf7104fa6a1f" style="background-color:#d8864b"><strong>De allá proceden mis activismos, también desde otras realidades interconectadas con mi biografía y desde mi ignorancia. Para mí, Salud Hernández no era más que una española viviendo de la desgracia colombiana. Siento una enorme vergüenza al narrarles esto. </strong></p>



<p>Un día, por razones de mi activismo, de este periodismo para el desarrollo humano y la Edu comunicación que me atraviesa, decidí hablar, decidí escucharla. La entrevisté dos veces y conectamos de una manera particular. Por ahí están los diálogos, incluso en la pandemia también hay un diálogo.</p>



<p>No vi todas las cosas horribles que las redes y la bulla de este internet hacían ver después de los diálogos. </p>



<p>Si omito alguna información, es porque esa información no es de interés público. Porque todas las personas, aunque no tengamos secretos, tenemos derecho a una vida privada.</p>



<p>No todo lo que pasa es de interés público, eso lo aprendemos en el periodismo serio. No todo lo que una persona de interés público hace en su cotidianidad es una noticia relevante.</p>



<p> Eso es todo.</p>



<p> Antes de que empiecen a decirme cosas horribles por resaltar desde mi lugar a esta reportera, entiendan que es hora de reconocer la razón en medio de las diferencias. Esa es otra manera de construir paz.</p>



<p>Dejándome llevar por la pasión política natural de los activismos, siempre contrariada, me parecía incomprensible que ella no respaldara ciertas ideas que a mi juicio en ese momento eran el camino, como si la realidad se cambiara con ideas y no con acciones concretas a partir de las mismas. </p>



<p>Desde donde yo la veo de una manera más amplia que la jauría de las redes, me fijo que la mujer es una reportera, una periodista y una ciudadana. Es una líder de opinión. ¿De dónde vienen sus opiniones? De su trasegar y, por supuesto, desde su mirada política que es de derecha.</p>



<p> Lo que más resalto de ella es que no se esconde, que no le da miedo decir cuáles son sus posturas frente a la vida.</p>



<p> Podemos estar de acuerdo o no con su trabajo</p>



<p> Lo que no debería pasar es que no sepamos separar sus opiniones políticas de su ejercicio periodístico. Que no nos demos cuenta de que cuando ella hace trabajo de campo y cuando entrevista, obviamente pregunta desde su lugar lo que considera que las audiencias deben saber.</p>



<p> Hasta ahora nadie ha podido tacharla de mentirosa con evidencia irrefutable. Sinceramente, me conflictúa poderosamente un país que habla de paz mientras no puede escuchar al otro y darle su lugar digno en respeto.</p>



<p><strong>Análisis:</strong></p>



<p>Esto es un análisis subjetivo desde mi mirada. Al conocer este material como audiencia, lo que veo es que el objetivo ha sido demostrar lo que son las disidencias de las FARC.</p>



<h2 class="wp-block-heading has-cyan-bluish-gray-background-color has-background"><strong>Parte 1: La entrevista a las disidencias de las FARC</strong></h2>



<p>En este ejercicio, Salud logra desentrañar las motivaciones y las dinámicas internas de las disidencias de las FARC, un grupo que ha seguido con sus actividades bélicas a pesar de los acuerdos de paz firmados en 2016.</p>



<p><strong>Durante años Hernández Mora ha expresado abiertamente su rechazo a las guerrillas colombianas la mujer Hernández-Mora siempre hace un análisis crítico de sus argumentos.</strong></p>



<p><strong> Cuestiona la legitimidad de sus reivindicaciones y pone en evidencia las contradicciones y los problemas éticos de continuar con la violencia. Además, la periodista destaca el impacto negativo que estas disidencias tienen en las comunidades locales, quienes sufren las consecuencias de la guerra y la falta de desarrollo.</strong></p>



<p>Por eso impresiona que la periodista logra entrevistar a varios líderes de las disidencias, quienes explican sus razones para continuar al margen de la ley.</p>



<p> Estos líderes argumentan que el gobierno colombiano no ha cumplido con los compromisos del acuerdo de paz, lo que ha llevado a una desilusión y a la decisión de retomar las armas.</p>



<p> En su reciente publicación aborda temas como el reclutamiento de nuevos miembros, las estrategias militares y las relaciones con otras organizaciones criminales.</p>



<p>El reportaje ha generado diversas reacciones en la opinión pública.</p>



<p> Mientras que algunas personas, incluyéndome, aplaudimos la valentía de Hernández-Mora, otras critican su enfoque y la acusan de dar voz a grupos violentos</p>



<p> Me surgen varias preguntas.</p>



<p> ¿Quién entiende a las audiencias? La han acusado por años de ser parcializada por sus ideas de derecha y, cuando se asume como una reportera que quiere conocer la verdad y darle a la ciudadanía información de primera mano, cuando habla directamente con las fuentes sin importar las consecuencias, ahora resulta que la vocera de la derecha, a quien muchos denominan enemiga de los derechos humanos y un montón de cosas, cuando cara a cara con los guerrilleros hace preguntas sobre lo que necesitamos saber. Sobre las razones por las cuales están alzados en armas en pleno proceso de paz, en una paz que aspira a ser total.</p>



<p> Cuando ella hace este ejercicio, ahora hay quienes le acusan de ser vocera de los guerrilleros.</p>



<p class="has-base-background-color has-background"> <strong>Esto es una de las cosas más difíciles del periodismo: entrevistamos a quienes necesitamos entrevistar y no puede ser que, a estas alturas del camino, a los periodistas nos señalen de servilismo cada vez que entrevistamos a alguien que algunas personas no quisieran escuchar.</strong></p>



<p class="has-contrast-color has-cyan-bluish-gray-background-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-33851ef9cd6a698cdb88cd6455d75210"><strong> Parte 2: Periodismo en Línea de Fuego</strong></p>



<p>Traigo sobre la mesa algunas preguntas para que cada uno de ustedes, desde su lugar, problematice el país conmigo.</p>



<p> Revisemos los hechos: actualmente tenemos un gobierno y un presidente que hacen campaña por una paz total en medio de unas disidencias de las FARC que siguen alzados en armas y matando gente inocente, incluyendo el reclutamiento y adoctrinamiento de menores en extrema pobreza. Porque hay que decirlo, son unos adoctrinadores.</p>



<p>En el video vemos a los jovencitos diciendo que la única alternativa que tuvieron para ser alguien en la vida fue unirse a esa causa, según ellos, una causa justa. La única forma de familia que han tenido es el régimen de la milicia delincuencial. Porque esos son unos delincuentes.</p>



<p> No me refiero a los jóvenes y niños que, por las razones que sean, están ahí. Debemos decir que algunos están ahí en contra de su voluntad. </p>



<p>Se les dio la &#8220;oportunidad&#8221; de contar su historia. A mí, ¿quién me dice si esos jóvenes están hablando voluntariamente o por miedo a perder la vida? Claro que podríamos pensar que esto es una propaganda, no de la reportera, sino de quienes escogen a los jóvenes que tienen la autorización para hablarle al país. Por supuesto que van a escoger a los jóvenes más adoctrinados.</p>



<p><strong>Uso la palabra &#8220;oportunidad&#8221; entre comillas porque ningún derecho debería contarse como oportunidad en este mundo que habitamos. Cualquier derecho que logramos es una oportunidad. Por supuesto que para muchos jóvenes les da más esperanza la idea de una causa y participar en ese infierno que la vida que les tocó.</strong></p>



<p>A mí me partió el alma porque conozco la pobreza desde la primera infancia, porque entiendo la angustia que se siente habitar este mundo desde el &#8220;sin lugar&#8221;. Duele que la guerrilla logre brindarles más esperanza a algunos jóvenes participando de ese infierno que aceptando el hambre, la miseria y la ignorancia que se nos impuso desde un sistema injusto con falta de oportunidades reales para quienes no tienen apellido abolengo, como dicen las abuelitas.</p>



<p>El Estado no da herramientas a los jóvenes que nacen en el &#8220;sin lugar&#8221; y es así como los charlatanes de la guerrilla logran discipular con éxito.</p>



<p> ¿Creeremos que esos jóvenes que no han tenido una &#8220;oportunidad&#8221; de una vida digna, con herramientas y una educación a fuego lento para construir su carácter y criterio, están hablando libremente al país sobre las maravillas de la insurgencia?</p>



<p> ¿Qué se puede construir la paz en medio de traficantes de derechos que nos prometieron profundizar en la educación, la salud, la economía y, sobre todo, que iban a convencer a los guerrilleros de desarmarse y formar parte de las transformaciones después de una confesión genuina?</p>



<p> Durante todos estos años de construcción yo hice parte de la búsqueda de esa paz, búsqueda que, por cierto, le dio a Juan Manuel Santos varios réditos en todos los sentidos, un Nobel de Paz en medio de una guerra que no ha cesado. ¿Seguiremos creyendo en que vamos a lograr una paz total en medio del hambre y la miseria, mientras que los políticos del cambio siguen haciendo la política idéntica, sigue la misma corrupción y los discursos llenos de humo?</p>



<p> ¿Vamos a construir la paz total en medio de actividades políticas, por ejemplo, como hace poco en San Andrés, con un presidente hablando de un montón de cosas ajenas a las necesidades urgentes de esa comunidad?</p>



<p> ¿Vamos a seguir creyendo en todas las formas de paz imaginarias sin ver acciones concretas?</p>



<p>Creí en ese proceso y le di el eco de mi voz.</p>



<p> Jamás seré de derecha.</p>



<p> No pretendo que la respuesta a la desilusión sea el camino sea darnos plomo las 24 horas del día y el derramamiento de sangre en cada esquina y  barrio de las ciudades y calles colombianas.</p>



<p> Eso es una caricatura. </p>



<p>Lo que digo es que las cosas no se están haciendo efectivas, que las guerrillas nos vieron la cara, que están mintiendo de un modo u otro, tanto políticos descarados como guerrilleros mafiosos, todos los factores activos de la guerra tienen voceros mentirosos.</p>



<p class="has-cyan-bluish-gray-background-color has-background"><strong> Ver a estos niños adoctrinados defendiendo la guerrilla simplemente porque vienen de la extrema pobreza y de la falta de oportunidades nos tiene que llevar a reflexionar y a pensarnos la paz desde una construcción realista, hablando desde la diferencia, sacando la caricatura del proselitismo y empezando a ser parte de esto desde nuestro lugar.</strong></p>



<p>Desde que tengo conciencia, mi país es un país en guerra y lo que más indigna es ver cómo utilizan los políticos esa guerra para sus intereses mezquinos.</p>



<p> ¿Cómo estamos construyendo la paz en medio de la guerra que ha marcado a Colombia desde el inicio de la guerrilla en 1964? A lo largo de los años, hemos visto cómo las guerrillas han burlado repetidamente los procesos de paz, incluyendo el más reciente acuerdo firmado en 2016. </p>



<p>Estos incidentes nos obligan a cuestionar la sinceridad de los actores involucrados y la viabilidad de una paz duradera.</p>



<p>¿Cómo pretendemos construir la paz en medio de la guerra y por qué seguimos haciendo las mismas cosas que históricamente no han funcionado para construir la paz? Necesitamos urgentemente un país que genere herramientas, procesos y oportunidades a todas las familias, un país donde reclutar menores para cualquier actividad bélica sea sancionado como un delito de lesa humanidad.</p>



<p class="has-luminous-vivid-amber-background-color has-background"><strong>El objetivo de las mentiras políticas.</strong></p>



<p>Hannah Arendt, en su ensayo &#8220;Verdad y política&#8221;, explica que el objetivo de mentir en política no es que creamos en la mentira, sino que dejemos de creer en cualquier cosa. Según Arendt, la mentira en política busca erosionar la confianza en la verdad misma, creando un ambiente donde la distinción entre verdad y falsedad se vuelve irrelevante.</p>



<p>Porque bien lo dijo una de las entrevistadas: &#8220;Ahí hay unas normas y esas normas son como la Biblia y hay que cumplirlas&#8221;. Evidentemente, quienes tuvieron el micrófono y hablaron frente a cámaras fueron únicamente a quienes les permitieron y les autorizaron hablar, y por tanto es obvio que escogieron a los discípulos más adoctrinados.</p>



<p>Por eso no podemos simplemente creer en tanta dicha. Yo sigo pensando en las niñas, mujeres y niños abusados, quienes tuvieron que pasar por todo tipo de violencias y la intervención del embarazo obligadas. Nadie me saca de la cabeza eso, ni siquiera los testimonios de sus discípulos.</p>



<p class="has-luminous-vivid-amber-background-color has-background"><strong>Colofón, Nota Final y Agradecimiento</strong></p>



<p>En medio de la complejidad de la guerra y la búsqueda de paz en Colombia, es crucial recordar que la verdadera transformación requiere más que promesas vacías y discursos políticos. Necesitamos un compromiso genuino con la justicia, la educación y las oportunidades para todas las personas. Y eso debe ocurrir desde la primera infancia también. La paz no se construye con mentiras ni con la explotación de los más vulnerables, sino con acciones concretas que promuevan la dignidad y el bienestar de cada ciudadano. Solo así podremos romper el ciclo de violencia y construir un futuro donde la esperanza supere al miedo.</p>



<p>Ya les he dicho de muchas maneras y lo seguiré diciendo: soy disléxica con disgrafía, una escribidora del tiempo actual.</p>



<p> Así que, si pasan por el probador de inteligencia artificial este texto, van a poder pensar que está hecho 100% por la inteligencia artificial.</p>



<p> Claro, si se ponen a mirar un programa que cuenta caracteres y explica de dónde viene el texto sin analizar que estos textos constituyen dos y tres horas de diálogos con la inteligencia artificial para asegurarme de que todo lo que se escribe sea exactamente lo que quiero decir, entonces obvio van a pensar que yo chasqueo los dedos y público. Así que antes de que los odiadores empiecen a pasar mis columnas por el probador de inteligencia artificial, sépanlo bien: </p>



<p>yo hablo por horas con la inteligencia artificial para traer estos textos y por supuesto que el resultado pareciera 100% trabajo de la IA. Hoy, por ejemplo, estuve tres horas dialogando con esta herramienta y me siento feliz de ser mujer de este tiempo</p>



<p>. Tener una voz propia con esta herramienta ha sido un bálsamo en la vida e invito a todas las personas con problemas para la lectoescritura y procesos cognitivos diferentes a usar las herramientas que esta modernidad tardía nos brinda para que nadie nos excluya del territorio político que constituye la letra.</p>



<p>Como siempre, mi gratitud absoluta con todas y cada una de las personas que invierten su tiempo en mis letras. </p>



<p>Me encantará leer sus opiniones y comentarios. </p>



<p>Un abrazo.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Mar Candela</author>
                    <category>Putamente libre - Feminismo Artesanal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=109377</guid>
        <pubDate>Mon, 16 Dec 2024 21:13:01 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Entre Disidencias y Periodismo: La Mirada de Salud Hernández-Moral]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mar Candela</media:credit>
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                            </item>
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        <title>Javier Caraballo expone obras maestras del arte intervenidas por niños</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/liarte-dialogo-sobre-arte/javier-caraballo-expone-obras-maestras-del-arte-intervenidas-ninos/</link>
        <description><![CDATA[<p>“Polifonía visual” es la exposición que desde este 13 de abril se puede ver en la Galería Duque Arango de Medellín. Esta muestra de Javier Caraballo es presentada como una “protesta infantil” con el fin de “crear conciencia social”, pues el artista expone reproducciones de obras maestras realizadas por artistas consagrados que son intervenidas por [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p>“<strong>Polifonía visual</strong>” es la exposición que desde este 13 de abril se puede ver en la Galería Duque Arango de Medellín.</p>
<p>Esta muestra de <strong>Javier Caraballo</strong> es presentada como una “protesta infantil” con el fin de “crear conciencia social”, pues el artista expone reproducciones de obras maestras realizadas por artistas consagrados que son intervenidas por niños.</p>
<p><img decoding="async" class="size-medium wp-image-94159 aligncenter" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/04/Javier_Caraballo1-300x300.png" alt="" width="300" height="300" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/04/Javier_Caraballo1-300x300.png 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/04/Javier_Caraballo1-150x150.png 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/04/Javier_Caraballo1-768x768.png 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/04/Javier_Caraballo1-1024x1024.png 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/04/Javier_Caraballo1.png 1081w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /></p>
<p>Es decir, piezas de Andy Warhol, Fernando Botero o Jean-Michel Basquiat, calificadas como obras maestras por los historiadores del arte, son reinterpretadas por niños gracias a un “proceso de investigación-creación” que Caraballo realizó con menores de edad en poblaciones menos favorecidas.</p>
<p>“Por medio de estos dibujos y pinturas que los niños hacían, encontré mensajes implícitos de una problemática social que nos rodea a todos, la falta de oportunidades, la violencia, el maltrato infantil y ver que estos infantes por medio de estos trazos “ingenuos” dan un mensaje de un contexto que los rodea, para mí como artista es un compromiso social hacer ver esta forma de comunicar de la población infantil”, dice el artista.</p>
<p>Para muchos este trabajo puede ser una falta de respeto o un despropósito, pero el curador, historiador y crítico <strong>Eduardo Serrano</strong> explica que “las obras de gran formato de Javier Caraballo, que reproducen muchas de las pinturas más admiradas de la historia pueden, en un primer momento, parecer un sacrilegio. Pero si se tiene en cuenta que Caraballo no toca los originales, simplemente los duplica, y que lo hace con evidente respeto y admiración, más que un atentado representa un homenaje”.</p>
<p><img decoding="async" class="size-medium wp-image-94160 aligncenter" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/04/Javier_Caraballo2-300x300.png" alt="" width="300" height="300" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/04/Javier_Caraballo2-300x300.png 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/04/Javier_Caraballo2-150x150.png 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/04/Javier_Caraballo2-768x768.png 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/04/Javier_Caraballo2-1024x1024.png 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/04/Javier_Caraballo2.png 1081w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /></p>
<p>Así que, usando el recurso de la apropiación, Javier Caraballo realiza un trabajo con la clara intención de producir emoción y despertar sentimientos y recuerdos cálidos en el observador.</p>
<p>“Se trata simplemente de recurrir a ellas para hacer diferentes propuestas, para recontextualizarlas y convertirlas en parte de una nueva forma de expresión”, agrega Serrano.</p>
<p>Según la <strong>Galería Duque Arango</strong>, Caraballo presenta al mismo tiempo tres atmósferas distintas en sus pinturas: la primera hace referencia a la historia del arte y al virtuosismo con el que fueron realizadas las reconocidas obras; la segunda comprende las simplificaciones típicas del dibujo infantil en las que  hay ausencia de estrictas reglas técnicas, de perspectiva y de volúmenes; y la tercera y más importante: establece el universo creativo y de pensamiento del artista, que no solo invita al espectador a sumergirse en sus obras, sino también a recuperar desde la experiencia tranquila y contemplativa, la manera fantástica, vivaz, curiosa y honrada de interpretar el mundo y la vida propios de la corta edad.</p>
<p>“En esta serie trato de idealizar a los niños que se vean con oportunidades creando un discurso entre una obra existente yuxtapuesta con el dibujo de un niño y una niña, donde un acto ingenuo de travesura rayando o interviniendo con estos trazos infantiles las grandes obras maestras para comunicar y hacer conciencia como un acto de protesta de la población infantil”, concluye <strong>Javier Caraballo</strong>.</p>
<p>Compuesta por 33 obras, “<strong>Polifonía visual</strong>” se puede ver hasta el 31 de mayo en <strong>Medellín</strong>.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-94161 aligncenter" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/04/Javier_Caraballo3-300x300.png" alt="" width="300" height="300" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/04/Javier_Caraballo3-300x300.png 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/04/Javier_Caraballo3-150x150.png 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/04/Javier_Caraballo3-768x768.png 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/04/Javier_Caraballo3-1024x1024.png 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/04/Javier_Caraballo3.png 1081w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></p>
<p><a href="mailto:liartedialogosobrearte@gmail.com">liartedialogosobrearte@gmail.com</a> / <a href="https://www.instagram.com/liarteconarte/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">@LiarteconArte</a></p>
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        <author>Lilian Contreras Fajardo</author>
                    <category>Liarte: diálogo sobre arte</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=94154</guid>
        <pubDate>Wed, 12 Apr 2023 14:55:11 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Javier Caraballo expone obras maestras del arte intervenidas por niños]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Lilian Contreras Fajardo</media:credit>
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        <title>¿Por qué me gustan los niños?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/lloviendo-y-haciendo-sol/por-que-me-gustan-los-ninos/</link>
        <description><![CDATA[<p>Me gustan los niños. Cuando me los encuentro en la calle -en algún centro comercial, aeropuerto, restaurante, supermercado- los miro más que a los adultos. Los adultos me parecen aburridos. Casi nunca me sorprenden. Son, por decirlo de algún modo, pan comido. Los niños me resultan más interesantes. Me dicen más. ¿Por qué? Confieso que [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p>Me gustan los niños. Cuando me los encuentro en la calle -en algún centro comercial, aeropuerto, restaurante, supermercado- los miro más que a los adultos. Los adultos me parecen aburridos. Casi nunca me sorprenden. Son, por decirlo de algún modo, pan comido. Los niños me resultan más interesantes. Me dicen más. ¿Por qué?<span id="more-11011"></span></p>
<p>Confieso que hago esta reflexión ante mis lectores para poder hacerla ante mí. Decir las cosas para otro es tal vez la única manera de decírselas a sí mismo.</p>
<p>Siempre he sabido que los niños son importantes en mi vida –llevo treinta y seis años de profesora de música– pero no he hecho el esfuerzo de desmenuzar este asunto. ¿Qué es lo que me gusta de los niños? ¿Qué es lo que en ellos llama mi atención?</p>
<p>Lo primero que se me viene a la cabeza es la forma como se mueven. Los niños se mueven más que los adultos; mucho más. Se mueven más rápido, más veces, involucran más partes de sus cuerpos. Parecen obedecer necesidades internas, imperativos que se producen en algún lugar de sus cerebros -o de sus músculos y nervios-, que dicen: gira, levanta, voltea, agarra, suelta, camina, corre, trepa, rueda, corre, salta, brinca, escala, cae, acelera, frena. Son unas criaturas fascinantes, aunque a veces mi cuerpo envejecido sienta que ya no puede aguantar tanto voltaje. (Después de dar tres o cuatro horas de clase a niños tengo que dormir dos).</p>
<p>En segundo lugar diría que son más verdaderos que nosotros. Tienen menos controles y filtros. Lo que expresan se siente más auténtico: el agrado o el desagrado, los celos, el miedo, la timidez, la rabia, el interés, las ganas, el deseo de tener algo, el malestar, la irritación, el enojo, la voluntad de dominar, el deseo de reconocimiento, el hambre, el sueño. Son, por decirlo así, más netos. Sin hojarasca. Pura sustancia.</p>
<p>Son más lindos. Los ojos –casi siempre– son más vivos. Tienen la piel fresca y el pelo sin teñir. El crespo es crespo; la pelirroja, pelirroja. Cuando se aporrean lloran, pero no demasiado. Cuando pelean se contentan rápido. Pueden estar jalándose de las mechas con un amigo y al momento están como si nada, íntimos del alma. Los mocos les salen solos –les chorrean– y si se limpian lo hacen con la manga de la camisa o con el dorso de la mano. Te estornudan en la cara. Te pegan una gripa nueva cada quince días.</p>
<p>Son distintos entre sí. Singulares. Algunos sólo te miran. Otros se te acercan. Otros te hablan. Otros te esquivan. Otros quieren que los toques. Sabes cuando les gustas y cuando no. Sabes si tienes chance de llegar a su corazón –que es casi siempre–, eso sí, si esperas con calma, no acosas y sobre todo no te crees que eres más ni mejor que ellos.</p>
<p>Te hacen sentir querido. Mucho más que los adultos. Con los colegas nunca se sabe si de veras te quieren, te aprecian, te estiman. Por más sinceras que sean las relaciones siempre queda una sombra de duda, un <em>no man’s land</em> entre lo que se dice y lo que se siente y piensa. Uno nunca sabe cómo es la jugada. Con los niños, sí.</p>
<p>Te hacen sentir que lo que haces sirve para algo. Me he sentido más útil -y más feliz- enseñando una canción o una danza a niños que enseñando psicoanálisis a alumnos de posgrado en una universidad. Son gustos, me dirán. Entre gusto y gusto no hay disgusto, digo yo. Los niños son el único chance que me queda de no matar del todo lo más verdadero que hay en mí. Por eso me gustan. Por eso los quiero.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Pilar Posada S.</author>
                    <category>Lloviendo y haciendo sol</category>
                <guid isPermaLink="false">http://blogs.elespectador.com/lloviendoyhaciendosol/?p=120</guid>
        <pubDate>Sun, 06 Mar 2011 19:47:15 +0000</pubDate>
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