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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Tue, 14 Apr 2026 23:46:05 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Blogs de Nicolás Maduro | Blogs El Espectador</title>
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        <title>A Trump le importa el petróleo, no la democracia</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/a-trump-le-importa-el-petroleo-no-la-democracia/</link>
        <description><![CDATA[<p>Estoy de acuerdo con quienes opinan que la única manera de sacar a Nicolás Maduro del poder en Venezuela era a través de una intervención militar, porque las vías de diálogo ya estaban agotadas y era claro que el dictador no saldría del Palacio de Miraflores por voluntad propia. La pregunta del millón es si [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Estoy de acuerdo con quienes opinan que la única manera de sacar a Nicolás Maduro del poder en Venezuela era a través de una intervención militar, porque las vías de diálogo ya estaban agotadas y era claro que el dictador no saldría del Palacio de Miraflores por voluntad propia.</p>



<p>La pregunta del millón es si el gobierno de los Estados Unidos era el indicado para hacer esa tarea.</p>



<p>Nicolás Maduro tendrá que responder judicialmente en los Estados Unidos por el delito de narcotráfico y pare de contar; de modo que a las víctimas del régimen no habrá quien las repare, entre otras cosas porque a Donald Trump le importan poco las personas que resultaron afectadas por los años de dictadura en Venezuela.</p>



<p>Sí, señores: a Donald Trump no le importan las víctimas de Nicolás Maduro. De ser así, habría entregado al dictador en manos de la Corte Penal Internacional y no a un tribunal de los Estados Unidos.</p>



<p>Tampoco le importa la democracia, porque ¿cómo se explica que no haga nada por Haití, Nicaragua y Cuba, y además por El Salvador, donde Nayib Bukele está incubando una dictadura, aunque sea de derecha?</p>



<p>Lo que le importa a Donald Trump es el petróleo y, para hacerse a los petrodólares, hará todo lo que esté en sus manos para controlar su compra y venta.</p>



<p>De modo que quienes se alegraron en Colombia —hablo de los políticos de la derecha que deliran cuando se les pone una cámara y un micrófono de algún medio de comunicación, y que se valen de las redes sociales para expresar cuanta tontería se les ocurre y demostrar la mediocridad con la que se ha abordado la oposición a Gustavo Petro— pueden ir haciendo nuevas cuentas, pensar mejor y analizar qué tan bueno para nuestro país es tener a Donald Trump de vecino.</p>



<p>Por supuesto, no faltó tampoco quien, en medio de la euforia y el fanatismo desmedido, se le ocurriera proponer una intervención militar de los Estados Unidos en nuestro país, sin pensar primero que, si Trump entra en Colombia, de aquí no lo saca nadie, y que el próximo presidente se vería obligado a ser una especie de peón del mandatario norteamericano.</p>



<p>Así mismo sucederá en Venezuela. Dudo que ese supuesto período de transición sea corto; esto durará años, por lo menos mientras Donald Trump permanezca en la Casa Blanca.</p>



<p><strong><a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/de-carlos-gaviria-a-wally/">Nota recomendada: De Carlos Gaviria a Wally</a></strong></p>



<p>Algo similar podría ocurrir en nuestro país en caso de que, tras un ataque a campamentos del ELN, de las disidencias o del Clan del Golfo en territorio venezolano, se dé una persecución en caliente y los militares estadounidenses se vean obligados a ingresar a territorio colombiano. De aquí no los saca nadie, y ahí sí los calenturientos de la extrema derecha, como Abelardo de la Espriella y Lina Garrido, podrán entender un refrán que dice, a la letra:<br><strong>“Cuidado con lo que deseas, porque se te puede cumplir.”</strong></p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=124333</guid>
        <pubDate>Mon, 05 Jan 2026 23:23:26 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[A Trump le importa el petróleo, no la democracia]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Sevillano</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Intelectuales de derecha contra intelectuales de izquierda (caso Venezuela y “Hay Festival”)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/intelectuales-de-derecha-contra-intelectuales-de-izquierda-caso-venezuela-y-hay-festival/</link>
        <description><![CDATA[<p>En la batalla cultural que libra hoy el mundo para imponer las ideas, los intelectuales colombianos se corrigen o vapulean unos a otros. “Muchos escritores van al Hay Festival a meter cocaína”, dijo Carolina Sanín en su monólogo quincenal, y la cosa pasó como si nada.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>De izquierda a derecha, los escritores colombianos Juan Gabriel Vásquez, Laura Restrepo, Giuseppe Caputo y Carolina Sanín. </em></p>



<p>¿Qué cosa es un intelectual y para qué sirve? No lo sé, pero les prometo averiguarlo. Mientras tanto, observo las peleas entre aquellos a quienes llaman intelectuales. Celebremos la polémica, pues es señal de que (todavía) no se han extinguido. Celebremos incluso si nuestros intelectuales nadan en la orilla por temor a ahogarse en la profundidad de los debates.</p>



<p>A dos escritores, Carolina Sanín y Juan Gabriel Vásquez, les chocó la carta que otra escritora, Laura Restrepo, envió al <em>Hay Festival</em>, anunciando que se marginaba del evento en rechazo a la presencia de la líder política venezolana María Corina Machado, quien pidió la intervención militar de su país por parte de Estados Unidos. Ya vimos: Los <em>Reyes Magos</em> le cumplieron el sueño de forma anticipada.</p>



<p>En <a href="https://open.spotify.com/episode/6tHf6EsvUb6HzvAbsoKrbC">su monólogo</a> para <em>Cambio</em>, Sanín se arrogó el derecho de corregir la carta de Restrepo, y lo hizo en términos despectivos. La tildó de taimada, lambona, “esta señora”, adolescente de colegio, “un numerito”.</p>



<p>A la voz de Restrepo se sumaron otras veces, todas corregidas por la cultísima Sanín. <em>“Chambonada de textos”,</em> dijo refiriéndose a los escritos de Laura Restrepo, Giuseppe Caputo y Mikaelah Drullard (escritora dominicana).</p>



<p>A Caputo lo llamó perezoso por, según ella, no esforzarse por escribir mejor<em>. “Estoy perezosa yo también con la lengua, ya estoy</em> <em>caputesca</em>”, dijo una Sanín experta en inventar palabras.</p>



<p><em>“De paso mátenla”,</em> sugirió porque Drullard declaró que tampoco ella estaba dispuesta a compartir el mismo espacio con la cuestionada Nobel de Paz. &nbsp;</p>



<p>Luego dijo que hicieron de María Corina alguien “moralmente asesinable”, en referencia a <a href="https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/catalina-ruiz-navarro/maria-corina-machado-en-el-hay-festival">esta columna</a> de Catalina Ruiz Navarro en <strong>El Espectador</strong>, a la que califica de <em>“barrabasadas”.</em></p>



<p>Pero Sanín no es la única persona de derecha que cuestiona a los intelectuales de izquierda, como si estos fueran responsables de la tragedia que viven Venezuela y los venezolanos. &nbsp;</p>



<p>En <a href="https://letraslibres.com/politica/el-imperialismo-bueno-de-laura-restrepo/16/12/2025/">Letras Libres</a>, Juan Carlos Méndez escribió: <em>“Laura Restrepo conoce cuál es el único futuro deseable para millones de venezolanos: de aquí a la eternidad, soportar la corrupción, las caravanas de refugiados, la miseria humillante, el saqueo y la muerte <strong>solo para que ella pueda asistir tranquila a los eventos literarios del mundo</strong>”.&nbsp;</em></p>



<p>En <a href="https://www.lasillavacia.com/opinion/la-raya-que-laura-restrepo-no-quiere-cruzar">La Silla Vacía</a>, Isabel Arroyo escribió: <em>“Considero, en síntesis, que, al cancelar su participación en el&nbsp;</em>Hay<em>, nuestra querida novelista, lejos de estar haciendo una valiente declaración en contra de la opresión de los pueblos, <strong>encontró razones para, al igual que otros intelectuales de izquierda, seguir ignorando el sufrimiento de los venezolanos</strong>. Esa es la raya que no parece dispuesta a cruzar”.</em></p>



<p>En <a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-12-29/sobre-el-caso-de-laura-restrepo-y-el-hay-festival.html">El País de España</a>, Juan Gabriel Vásquez escribió<em>: “Al cancelar su participación en el festival, y al hacerlo con el argumento de que el festival había invitado a una mujer cuyas posiciones no comparte,&nbsp;</em><strong><em>Laura Restrepo&nbsp;abdicó del principal deber de un intelectual público: entrar en el debate”.</em></strong></p>



<p>Haciendo de abogado del diablo, me gustaría conocer el manual de deberes y derechos de los intelectuales, si es que algo así existe. Yo creo que tan lícito es participar del debate como marginarse de él. De hecho, el silencio es una forma de protesta válida. A diferencia de los políticos, que deben rendir cuentas por sus actos y están obligados a poner la cara siempre, no se puede pretender meter a los escritores a la fuerza dónde y con quien no quieren estar. La estatura de un intelectual y la de un político no son equiparables; hacerlo es prácticamente un insulto con los primeros.</p>



<p>Además, Vásquez no entendió que en el terreno de las ideas al callar, al ausentarse, ya se ha dicho demasiado. Marginarse es una forma lícita de protestar y a la protesta se le debe considerar otra forma del debate. Ese es el mensaje y no hay arrogancia en ello. Y aunque suene grosero, el intelectual, quizás por el hecho de serlo, debe sentirse con el permiso de estar o no estar donde se le dé la gana.</p>



<h2 class="wp-block-heading">La estatura de un intelectual y la de un político no son equiparables; hacerlo es prácticamente un insulto con los primeros.</h2>



<p>Podríamos, en cambio, preguntarle a quien corresponda cuál es el propósito de invitar a una líder política, con ansías de poder, a un evento literario, que eso se supone es el <em>Hay Festival</em>.</p>



<p>Mientras escribo estas líneas, lo que muchos temían acabó sucediendo. El ejército estadounidense sacó por la fuerza a Nicolás Maduro, el presidente de Venezuela. Corina Machado, la manzana de la discordia, se ha declarado triunfal: <a href="https://www.infobae.com/venezuela/2026/01/03/maria-corina-machado-estamos-preparados-para-hacer-valer-nuestro-mandato-y-tomar-el-poder/"><em>“Estamos preparados para hacer valer nuestro mandato y tomar el poder”.</em>&nbsp;</a> Mientras tanto, Trump tomó las riendas del país hasta que <em><a href="https://www.bbc.com/mundo/live/cg5g7y081dpt">“se pueda llevar a cabo una transición segura”</a>, según recogió la BBC.</em> Es decir, la nación vecina entró en un rio revuelto, ganancia de pescadores. Por ahora, Machado quedó descartada para gobernar, porque no tiene <em><a href="https://www.elmundo.es/internacional/2026/01/03/69595ef9fdddffe7018b45b0.html">“ni el respeto ni el apoyo de su país”</a></em><strong>,</strong> dijo Trump. Ella le dedicó su Premio Nobel de Paz a Trump y Trump le agradeció con palabras de menosprecio. </p>



<p>Es que, señoras y señores, incluida doña Carolina Sanín, el problema de fondo no es si unos escritores van o no van a un evento cultural por la inquina hacia fulana o perencejo; el problema de fondo es si estamos o no de acuerdo con el hecho de que el autoritario Donald Trump profane la soberanía de otro país y a qué costo en términos de vidas humanas, como la de los lancheros interceptados y enseguida ejecutados sin fórmula de juicio. Y, lo más grave, qué consecuencias traerá la intromisión de Estados Unidos en Venezuela para los demás países de la región. </p>



<p>Recomiendo <a href="https://elpais.com/opinion/2026-01-03/fuerza-bruta-en-venezuela.html">este editorial </a>del diario español El País: <em><strong>&#8220;No existe transición legítima bajo tutela extranjera ni democracia posible si el futuro de un país se administra desde fuera como un protectorado&#8221;.</strong></em> Por otra parte, el análisis de The New Yorker es contundente: <a href="https://www.newyorker.com/news/q-and-a/the-brazen-illegality-of-trumps-venezuela-operation">la operación de Trump en Venezuela fue ilegal.</a> </p>



<p>Esa es la pepa de la almendra, y por las malquerencias de los unos hacia los otros, no deberíamos distraer la discusión sobre lo que debe importarnos. Si quitamos eso, todo lo que nos queda es una guerra de egos, la obligación de rellenar espacios y columnas, hablar por hablar, escribir por escribir, las veleidades de unos y otros que no se han tomado en serio su rol de intelectuales, quizás porque tampoco ellos saben para qué diablos sirve un intelectual en pleno siglo XXI.</p>



<p>El vil asesinato del presidente Salvador Allende (Chile, 1973), orquestado por Nixon y Kissinger, ilustra la gravedad del problema en que se encuentra América Latina tras la captura de Nicolás Maduro. Más allá de los cargos de narcoterrorismo y otros delitos en su contra, la región se enfrenta a un gobernante soberbio que busca imponer por la fuerza su propia doctrina política. De hecho, Trump ha venido metiendo las narices en elecciones que deberían ser libres, señalando quién es digno de ser elegido y quién no. <a href="https://cnnespanol.cnn.com/2025/12/02/latinoamerica/influencia-trump-elecciones-latinoamericanas-orix"><em>“Muy seguramente lo va a intentar hacer en Colombia”</em>,</a> le dijo un analista a CNN.</p>



<p>No se pueden alentar voces como la de María Corina Machado, que antes y después de recibir el Premio Nobel de Paz propuso una salida irracional como solución a un régimen igual de irracional. Había que sentar un precedente contra esa actitud desquiciada. Intelectuales como Laura Restrepo lo hicieron de manera valiente.</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>Se abre otro debate</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="891" height="357" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/04075050/ZETA-ZETA-HAY-FESTIVAL-LOGO.jpg" alt="" class="wp-image-124294" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/04075050/ZETA-ZETA-HAY-FESTIVAL-LOGO.jpg 891w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/04075050/ZETA-ZETA-HAY-FESTIVAL-LOGO-300x120.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/04075050/ZETA-ZETA-HAY-FESTIVAL-LOGO-768x308.jpg 768w" sizes="(max-width: 891px) 100vw, 891px" /></figure>



<p>Al margen de esta discusión, me parece que el monólogo de Sanín abre un nuevo debate por el grueso calibre de otras afirmaciones suyas: <em>“El Hay Festival me parece muy lamentable de muchas maneras. Son unos señores y unas señoras, ricos y ricas en su mayoría más conspicua (…) que vienen de Bogotá y se ponen guayabera (…) y hay conversaciones que en su mayoría son muy malas (…) lo que me pareció siempre fue que se trata de hacer charlas para que los señoras y las señoras de las élites, aunque sean brutos, sientan que son inteligentes y cultivados porque pueden entender esas charlas, que son una manera de rebajar los libros (&#8230;) <strong>Creo que cumple esa función: que las élites se sientan inteligentes porque asisten a unas charlas, porque además las entienden, y eso evita que lean los libros (…)”.</strong></em></p>



<p>Sentí pena por los señores y las señoras de <em>alta alcurnia</em>, y más pena sentí al ver que nadie, empezando por los señores y las señoras de la sociedad bogotana, ha salido a defenderse de los insultos. </p>



<p>Sanín fue más lejos: <em>“Muchos escritores van allá, al Hay Festival de Cartagena, a meter cocaína. (…) Y probablemente también a buscar mujeres; esa no me consta, la de la cocaína sí”, </em>dijo. Me parece muy raro que, a pocas semanas de su realización (29 de enero al 1º de febrero), el <em>Hay Festival</em> brille por su silencio. </p>



<p>El mundo se habrá jodido para siempre el día en que todo nos resbale, incluso lo que opinen los intelectuales. </p>



<p>Con todo, Venezuela debe dolernos. Trump ha pisoteado la dignidad del pueblo venezolano dentro de Estados Unidos y ahora los pisotea en su propia casa. <strong>Para saber cuál es el lado correcto de la historia, los colombianos no podemos olvidar que la independencia se la debemos a un venezolano, no a un gringo.  </strong></p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=124276</guid>
        <pubDate>Sun, 04 Jan 2026 13:15:50 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Lecciones y paradojas de Venezuela</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/lecciones-y-paradojas-de-venezuela/</link>
        <description><![CDATA[<p>La primera lección es también la mayor paradoja: Maduro convirtió a la oposición venezolana al chavismo. Ahora es la oposición la más ferviente defensora de la Constitución Bolivariana y del sistema electoral, los principales legados políticos e institucionales de Hugo Chávez. Por el contrario, Nicolás Maduro con todos sus incondicionales seguidores y cómplices, se ha [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>La primera lección es también la mayor paradoja: Maduro convirtió a la oposición venezolana al chavismo. Ahora es la oposición la más ferviente defensora de la Constitución Bolivariana y del sistema electoral, los principales legados políticos e institucionales de Hugo Chávez. Por el contrario, Nicolás Maduro con todos sus incondicionales seguidores y cómplices, se ha convertido en el más desvergonzado violador y dilapidador de ese legado. Al punto que ha sido incapaz de revelar a la luz pública los resultados de las actas electorales, posesionándose como un cleptócrata presidencial que roba la voluntad política de millones de ciudadanos venezolanos. Para tratar de legitimar semejante crimen político de lesa voluntad no solo invoca y ultraja la memoria de Hugo Chávez, sino que además se reclama como el auténtico líder del pueblo venezolano. A su vez, María Corina Machado, junto al burlado Edmundo González, reivindican ser los legítimos voceros de la mayoría del pueblo venezolano.</p>



<p><strong>¿De cuál Pueblo hablamos?</strong></p>



<p>Entonces llegamos al interrogante crucial de la democracia: ¿Quién define al pueblo soberano? Más aún, ¿Expresa ese pueblo soberano una voluntad política inequívoca? Y la respuesta a dichos interrogantes no es sencilla. Pues el pueblo, como esa voluntad soberana que invocan ambas partes, no existe más allá de la mente de Rousseau, ya que en la realidad es siempre una multitud plural, anónima, compleja, forjada con múltiples tradiciones, intereses, identidades y conflictos en torno a sus condiciones de vida. Pero, sobre todo, porque ese pueblo solo es real cuando política e históricamente sus líderes le confieren una voluntad y hasta una identidad política precisa.</p>



<p>De allí la disputa histórica de todos los partidos políticos y sus líderes por apropiarse las figuras míticas forjadoras de pueblos y naciones, como Simón Bolívar, del cual Hugo Chávez logró erigirse como su heredero político. Impronta que jamás podrá reeditar Maduro y toda su cleptocracia electoral.</p>



<p><strong>M-19 y la Espada de Bolívar</strong></p>



<p>Por la misma razón, el M-19 surge a la vida pública el 17 de enero de 1974, sustrayendo la espada de Simón Bolívar de la Quinta de Bolívar de Bogotá<a href="#_edn1" id="_ednref1">[i]</a>. Espada que se convierte en el momento de máxima tensión en la posesión presidencial de Gustavo Petro, pues la incorpora a la puesta en escena de su investidura con un significado polémico: <strong><em>“Esta es la espada del pueblo</em></strong><em>, y por eso la queríamos aquí”, </em>y agregó: “<strong><em>Que solo se envaine</em></strong><em>, como dijo su propietario, el Libertador, <strong>cuando haya justicia en este país…Que sea del pueblo. Es la espada del pueblo”<a href="#_edn2" id="_ednref2"><strong>[ii]</strong></a></strong>. </em>&nbsp;</p>



<p>Giro retórico que no deja de ser inquietante, pues proclama una fusión del pueblo con las armas, asunto que el mismo libertador repudió una vez alcanzada la independencia de la corona española, en su célebre discurso ante el Congreso de Colombia en la Villa del Rosario de Cúcuta, el 3 de octubre de 1821: <em>“Un hombre como yo es un ciudadano peligroso en un gobierno popular: es una amenaza inmediata a la <strong>soberanía nacional</strong>. <strong>Yo quiero ser ciudadano para ser libre, y para que todos lo sean.</strong> <strong>Prefiero el título de ciudadano al de libertador, porque éste emana de la guerra, aquel emana de las leyes. Cambiadme, señor, todos mis dictados por el de buen ciudadano</strong></em>”<a href="#_edn3" id="_ednref3">[iii]</a>.</p>



<p><strong>Un pueblo de ciudadanos</strong></p>



<p>Exactamente todo lo contrario de lo que es, hace y representa Nicolás Maduro, pues su título de presidente no emana de las leyes. Su título emana de lo que más fustigaba Bolívar en dicho discurso, las armas<em>: “<strong>Esta espada no puede servir de nada el día de la paz</strong>, y éste debe ser el último de mi poder; porque así lo he jurado para mí, porque lo he prometido a Colombia, y <strong>porque no puede haber república, donde el pueblo no está seguro del ejercicio de sus propias facultades</strong>”. </em>De manera que la pomposa República Bolivariana de Venezuela ya no existe, pues ella ha sido degradada a una auténtica cleptocracia electoral autoritaria, sustentada en la lealtad de militares que han deshonrado la memoria de Bolívar e incluso de Hugo Chávez, quien optó por los votos en lugar de las armas como fuente y sustento del poder político estatal.</p>



<p><strong>La deliberación ciudadana</strong></p>



<p>Por lo anterior, la principal lección y mayor desafío para el pueblo venezolano es reinventar la democracia en clave ciudadana, vale decir como ejercicio de derechos y deliberación sin dejarse arrastrar por líderes políticos que apelan a un imaginario pueblo para negar dichos derechos a sus adversarios a quienes fustigan como enemigos de la Nación. &nbsp;Un desafío que es casi planetario, pues los líderes de extrema derecha en todas las latitudes son siniestros en la manipulación de las voluntades ciudadanas. Para ello invocan la grandeza nacional, como America First y MAGA; la persecución contra migrantes, como AFD, Alternativa para Alemania, que promueve la expulsión de millones de migrantes<a href="#_edn4" id="_ednref4">[iv]</a> para ganar votos en las elecciones del próximo 23 de febrero.</p>



<p><strong>“Democracias” excluyentes</strong></p>



<p>La concepción de democracia que predomina en estos líderes es la de la exclusión social y la negación de derechos, ya sean políticos, socioeconómicos o culturales, por lo cual sus estrategias electorales no son la argumentación y la persuasión, sino la manipulación, la mentira, el odio y la deslegitimación de sus adversarios. Para ello hacen uso intensivo de las redes sociales, los bulos y ahora la inteligencia artificial. Para contrarrestar estas dinámicas maniqueas que se presentan en todas las campañas electorales como una confrontación inevitable de “buenos” contra “malos”; de la derecha contra la izquierda; la “gente de bien” contra la “chusma”, en fin, del “pueblo” contra los “oligarcas” o viceversa, hay que rescatar la capacidad de deliberación ciudadana. Deliberación que siempre deberá tener presente que la democracia precisa para su existencia y consolidación más del &nbsp;estímulo de la concertación que el de la confrontación; de los acuerdos parciales sobre los consensos unánimes; de las transacciones sobre las imposiciones. En fin, de la política entendida y asumida como la transformación creativa de los conflictos, en lugar de la persecución, intimidación y aniquilación violenta de sus portadores, como lamentablemente ha sucedido en Colombia y ahora en Venezuela.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a><a href="https://www.elespectador.com/politica/el-robo-de-la-espada-de-bolivar-y-los-50-anos-del-m-19-la-guerrilla-de-gustavo-petro/">https://www.elespectador.com/politica/el-robo-de-la-espada-de-bolivar-y-los-50-anos-del-m-19-la-guerrilla-de-gustavo-petro/</a></p>



<p><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> <a href="https://www.cancilleria.gov.co/newsroom/news/palabras-presidente-republica-gustavo-petro-urrego-tomar-posesion-jefe-estado">https://www.cancilleria.gov.co/newsroom/news/palabras-presidente-republica-gustavo-petro-urrego-tomar-posesion-jefe-estado</a></p>



<p><a href="#_ednref3" id="_edn3">[iii]</a> <a href="https://es.wikisource.org/wiki/Discurso_de_Bol%C3%ADvar_en_C%C3%BAcuta">https://es.wikisource.org/wiki/Discurso_de_Bol%C3%ADvar_en_C%C3%BAcuta</a></p>



<p><a href="#_ednref4" id="_edn4">[iv]</a> <a href="https://elpais.com/internacional/2024-01-10/politicos-de-la-ultraderechista-afd-hablaron-con-neonazis-de-un-plan-para-expulsar-de-alemania-a-millones-de-inmigrantes.html">https://elpais.com/internacional/2024-01-10/politicos-de-la-ultraderechista-afd-hablaron-con-neonazis-de-un-plan-para-expulsar-de-alemania-a-millones-de-inmigrantes.html</a></p>
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        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
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        <pubDate>Wed, 15 Jan 2025 23:12:54 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/15180951/Captura-de-pantalla-2025-01-16-a-las-0.04.51.png" type="image/png">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Lecciones y paradojas de Venezuela]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El cuento del Libertador (Uribe) y la Libertadora (Vicky)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-cuento-del-libertador-uribe-y-la-libertadora-vicky/</link>
        <description><![CDATA[<p>Los políticos colombianos han convertido la crisis venezolana en un sainete para beneficio propio en año preelectoral. Lecciones para dummies de cómo derrocar a un presidente, a propósito de los 50 años de “El otoño del patriarca”. Este blog incluye un cuento breve. Gracias por reír. </p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Imágenes: tomadas de redes sociales. </em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-ec2f07344a3f9904dc73caf17bcd3374"><strong>“Los políticos ponen la primera piedra donde nunca se habrá de poner la segunda”.<em> </em></strong><em>De la novela “</em>El otoño del patriarca”<em>, de Gabriel García Márquez.</em></p>



<p>Maduró pero no cayó. La frase se explica por sí sola. Nicolás Maduro juramentó para un tercer periodo (hasta 2031), lo que significa que las elecciones colombianas del 2030, y no sólo las del 2026, estarán atravesadas por el tema Venezuela.</p>



<p>Uno tiene que leer los libros de Historia para entender qué es una dictadura, cómo nacen y cómo las han derrocado.</p>



<p>En Colombia no hemos terminado de resolver un conflicto interno de seis décadas, y ya ciertos políticos nos quieren engrampar en una contienda con Venezuela, como si nada hubiéramos aprendido del conflicto bélico con Perú (1932-1933), la única guerra, con país extranjero, que Colombia libró en el siglo XX, sin contar el <a href="https://www.bbc.com/mundo/noticias/2013/07/130724_america_latina_colombia_soldados_veteranos_guerra_corea_aw">Batallón Colombia </a>(con casi cinco mil hombres) que fue a pelear a Corea en 1951, con un saldo de 196 muertos y 400 heridos. </p>



<p>El de la idea fue Álvaro Uribe. Propuso una intervención militar internacional para sacar a Nicolás Maduro del poder. Con horas de diferencia, Vicky Dávila lo secundó y propuso derrocar al presidente: <em>“Las condiciones están dadas, solo queda el uso de la fuerza”,</em> dijo la mujer que ayer se acostó siendo una simple periodista y hoy se levantó convertida en estratega militar, además de precandidata presidencial. </p>



<p>Nicolás Maduro, tan ligero de lengua como el expresidente colombiano, no se quedó callado: <em><u><a href="https://caracol.com.co/2025/01/10/maduro-entre-un-tercer-mandato-y-la-condena-internacional/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">“¡Cobarde! Ven tú al frente de las tropas, te espero en el campo de batalla”</a></u></em>. </p>



<p>El episodio, digno de un sainete, nos recuerda que ni siquiera el emperador Julio César, él si un estratega militar, de los más grandes de la Historia, se atrevió a tanto, quizás porque en su época no existía Twitter (X), que es hoy la trinchera más segura desde donde todos, con pasmosa valentía, tiran la piedra sin necesidad de esconder la mano.  Hasta donde sé, nadie llegó a Caracas para confrontar personalmente a Nicolás Maduro. Este blog conoció en exclusiva el cuento, que es cuentazo.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-300ddea9a0d59f3bb4976048f0cb2f66"></p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-9b4cf137192d1dacc90dbb56334be6dd">Entonces, el general Simón Uribe y Manuelita Dávila se dirigieron sin demora hacia Cúcuta, con cajas de fósforos en mano, atravesando caminos de trocha, para libertar a la hermana República de Venezuela. Sedientos de sangre y fuego, el nuevo Libertador y su Libertadora iban determinados a cambiar la Historia&#8230; a las malas&#8230; o a las malas.</p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-5582ea2965526c0cad7134a28a1ba7cb">¡La gente lo recibió con vítores! A él le tendieron una alfombra roja, rojísima como la sangre, porque medía 6.402 metros.  </p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-05330abf1491a64f6241d914056ff33e">—¡Coronel Aureliano Buendía, cónchale, el pueblo te saluda!, le decían, haciéndole venías, y agradeciéndole al cielo por enviarles al salvador, al único, al original, al que llamaban el Gran Colombiano por venir de la extinta Gran Colombia.</p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-d644a4b62e8a87a70ba00c8f9ad0cb5c">—<em>¡Respeten, carajo! Yo soy el general Rafael Uribe Uribe!</em>, los interpeló él, amenazándoles con darles en la cara, <em>marichis</em>, si seguían confundiéndolo, aunque el confundido era él. </p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-21452a224d7b0a077ebeeb3527d4bb3c">La brisa de enero soplaba tan fuerte que las palabras de mi General se las llevaba el viento.</p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-fd27cbf54d2b7a8d60f47f8f99047a47">—¡Hacen silencio o los callamos!, vociferó el General, y reinó un silencio sepulcral, como debía ser.    </p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-e9238f7bc121c472f29519b0fbd23d8c">Luego, hicieron reverencias a Manuelita Dávila, que exultante e insultante, cantaba loca de felicidad:<em> “Oís&#8230; El pueblo unido, jamás será vencido”.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-1da17e00886ab4634765873825c9ba08">—¡<em>Cálmate, mi Libertadora aburguesada, que se te está saliendo el socialismo por los poros!, </em>le dijo <em>embejucado</em> el Libertador a su heroína. Y Manuelita se calmó gracias a unas gotitas de valeriana que repartían las mansas Paloma y Mafe, sus amigas y rivales. Cuando se hubo tranquilizado, pronunció una frase que la inmortalizaría en cuestión de una <em>Semana</em>:  <em>“¡Pueblo indolente! ¡Cuán distinta sería hoy vuestra suerte si conocierais el precio de la libertad!”.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-4ebffb5d5ffca9e0507b48469f8ae14e">En esas llegó Edmundo a hacer reclamo, porque la única Heroína de este cuento se llama María Heroína Machado, que así la bautizó el maestro Osuna, el caricaturista de El Espectador.</p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-a56e32249ad74f4a14107199b2c5831a">—¡<em>Chama, eres una usurpadora!,</em> le gritó Edmundo ante Raimundo y todo el mundo, y la chama se hizo la que no era con ella. Se disparó el consumo de valeriana para calmar los ánimos.  </p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-243cd0523c8f51234711fd0bd6c58657">Con megáfono en mano, el Libertador se dirigió en idioma paisa <em>emberracao </em>a la muchedumbre, que podía contarse con los dedos de manos y pies.</p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-b954d5bdfbade1b4dd20e74976aafc44">—<em>¡Venezolanos, Eh ave María, pues&#8230; <strong>si mi muerte contribuye para que cesen los partidos y se consolide la Unión, yo bajaré tranquilo al sepulcro!</strong></em></p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-d7d0a1617e75665c39e4c72dbd146b17">La ovación fue general para el General Uribe. Con esa promesa incumplida, la paz y la democracia estaban de un cacho. Sin embargo, un escolta interrumpió de manera atrevida al General para secretearle algo al oído:</p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-db5dd804b11c0e49a3c48a9edcffe419">—Doctor Uribe, ¡pero esa frase es de Simón Bolívar! ¡Hasta yo lo sé!</p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-83b53a1cd05e0f0ee3f1458465c4526c">—¡Por eso!, le respondió él.</p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-2946c381358dcac8e754dcd8355be94b">Mientras tanto, acuclillada (o aculillada, no sé) por una lluvia de tres huevitos que caía a esa hora sobre la ciudad fronteriza, la <em>frentera </em>heroína Manuelita Dávila, a quien llamaban cariñosamente Vicky Salavarrieta unas veces y Policarpa Dávila en otras ocasiones, trinó en Twitter pidiendo que de Bogotá enviaran refuerzos a Cúcuta. Y en efecto, en el clímax de la paranoia, sus palabras fueron órdenes, porque a las pocas horas llegó un ejército de psiquiatras para llevar al Libertador y a la Libertadora a un lugar seguro: seguro para ellos y seguro para nosotros. <strong>FIN DEL CUENTO.</strong></p>



<p>Parece chiste pero es anécdota. Detrás de todo esto, subyace una realidad de la que nadie habla en Colombia: la forma oportunista como los políticos colombianos usan la tragedia venezolana para obtener ganancias electorales. Ayer el cuento fue este: <em>“Nos volveremos Venezuela</em>”. Y como no nos volvimos Venezuela, hubo que actualizar el relato: <em>“Se robarán las elecciones en 2026”</em>, suena ya el eslogan en las redes sociales. <em>“La única y más importante propuesta es que en 2026 se respeten las elecciones. Vamos de cabeza para lo mismo que en Venezuela”,</em> insinuó el senador David Luna en su cuenta de X.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-twitter wp-block-embed-twitter"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="twitter-tweet" data-width="500" data-dnt="true"><p lang="es" dir="ltr">El embajador de <a href="https://twitter.com/petrogustavo?ref_src=twsrc%5Etfw">@petrogustavo</a> sirvió de notario del robo de elecciones en Venezuela, de una violación de derechos humanos sin precedentes y del secuestro de los líderes de la oposición. Vergonzoso.<br>A mí ni <a href="https://twitter.com/LuisGMurillo?ref_src=twsrc%5Etfw">@LuisGMurillo</a> ni <a href="https://twitter.com/petrogustavo?ref_src=twsrc%5Etfw">@petrogustavo</a> me representan.<br><br>Que nos sirva de ejemplo y…</p>&mdash; David Luna (@lunadavid) <a href="https://twitter.com/lunadavid/status/1877811308881707286?ref_src=twsrc%5Etfw">January 10, 2025</a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
</div></figure>



<p>Debemos prepararnos para un año <em>jarto</em> políticamente hablando. El país hiede y apenas es enero, señores. Ojalá la prensa sepa distinguir el trigo de la paja (de la pura paja), para no hacerle el juego a tanta verborrea que delata la enfermedad de moda: la incontinencia verbal de nuestra clase política. &nbsp;</p>



<p>En eso de usar al vecino país como fuente de réditos políticos son muy eficientes los partidos colombianos: <strong>Vicky Dávila se echó el viajecito a Panamá </strong>(lean bien la frase), para darle el abrazo a Edmundo González, y lo propio hizo antes el joven Miguel Uribe Turbay en España; ambos lograron lo que buscaban: la fotografía. Porque una imagen vale más que mil palabras. ¡De qué sirvieron esos encuentros! Es una pregunta retórica. Muy raro, eso sí, que María Fernanda Cabal y Paloma Valencia hayan quedado por fuera de la foto.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" width="1016" height="774" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/14220232/A-EDMUNDO.jpg" alt="" class="wp-image-110372" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/14220232/A-EDMUNDO.jpg 1016w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/14220232/A-EDMUNDO-300x229.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/14220232/A-EDMUNDO-768x585.jpg 768w" sizes="(max-width: 1016px) 100vw, 1016px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Imágenes: tomadas de redes sociales.</em></p>



<p>El que sí quedó en la foto con el señor Edmundo fue Javier Milei, el presidente de Argentina. &nbsp;Nayib Bukele no quedó en ninguna fotografía, pero habló con la opositora María Corina Machado, quien contó en sus redes sociales que le <em>“transmitió su admiración y su apoyo”.</em> Milei y Bukele son los dos mandatarios que hoy por hoy mejor representan a la extrema derecha latinoamericana. También a aquellos les hacen ojitos ciertos políticos colombianos.</p>



<p>Estamos de acuerdo en que queremos una Venezuela democrática donde se respete la voluntad expresada por los ciudadanos en las urnas. Habiendo gente a lado y la de la frontera (colombianos y venezolanos que necesitan del comercio fronterizo para sobrevivir), cualquier propuesta de solución a la crisis debe tener en cuenta principios humanitarios. Cerrar la frontera es un gesto inhumano. No se les ocurra repetir lo de Iván Duque. Son los ciudadanos quienes pagan los platos rotos de la lengua zafada.</p>



<p>Nadie habla de geopolítica y es hora de darle la palabra a los que saben de esa ciencia para entender los efectos de los discursos y, más que todo, las repercusiones de palabras acaloradas en la geografía física y humana. Uribe ya no es el presidente, pero sus embelecos pueden afectar las relaciones colombo-venezolanas&#8230; y nadie sabe a qué precio. Hay que exigirle cordura a esta oposición.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-ca2a7c0d84c240dce663dc0fd3943e88"><strong>“El poder cree que puede ordenar que quiten la lluvia de donde estorbaba y la pongan en tierra de sequía”: </strong><em>De la novela </em>&#8220;El otoño del patriarca&#8221;<em>, de Gabriel García Márquez.</em></p>



<p>Si trinaran menos y leyeran más, entenderían que lo que está pasando en Venezuela, ya ha pasado y seguirá pasando, porque la Historia no es más que un continuo repetirse, de la misma forma que se repiten los humanos a medida que unos mueren y otros nacen, y cada camada viene con sus locos incluidos, con ansias de perpetuarse en el poder o hacerse reelegir torciendo a la malas las Constituciones políticas de sus países: pasó en Colombia con la reelección de Uribe y pasó en El Salvador de Bukele. Nos falla la memoria colectiva y esa es nuestra gran tragedia como sociedad.</p>



<p>Con todo respeto, un personaje como Álvaro Uribe, con procesos judiciales abiertos en Colombia, y con un gobierno de ocho años durante el cual se cometieron crímenes de Estado (remítanse a los episodios de los falsos positivos y los desaparecidos de <em>La Escombrera</em> en Medellín), es quizás la persona con menos autoridad moral para entrometerse en los asuntos del vecino país.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-584f7995d8900e3df22ddce5d813996d"><strong><em>“Una patria sin héroes es como una casa sin puertas”: De la novela </em></strong><strong>El otoño del patriarca<em>, de Gabriel García Márquez.</em></strong></p>



<p>Como lo dije en una <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/mi-silencio-les-estorba/">columna anterior</a><strong>,</strong> los venezolanos deben hacerse cargo de su realidad, porque éste ya no es el Reino de la Nueva Granada que en tiempos virreinales despachaba órdenes a lomo de mula desde Santafé de Bogotá.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-blogs-el-espectador wp-block-embed-blogs-el-espectador"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="OjzKoudoQ8"><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/mi-silencio-les-estorba/">“Mi silencio les estorba”</a></blockquote><iframe class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;“Mi silencio les estorba”&#8221; &#8212; Blogs El Espectador" src="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/mi-silencio-les-estorba/embed/#?secret=jY0sp4qKwB#?secret=OjzKoudoQ8" data-secret="OjzKoudoQ8" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
</div></figure>



<p>Cuando el Régimen esté débil, fracturado o en decadencia (como ocurrió en Siria, donde cayó Bashar al-Assad en diciembre de 2024), quizás sea el momento de hablar de la posible caída de Maduro. <em>&#8220;En cierto modo se trató de una victoria puramente Siria, o una solución siria a un problema sirio. No fue un esfuerzo internacional o regional lo que llevó a la caída de Asad&#8221;,</em> dice en <a href="https://www.newyorker.com/news/q-and-a/how-bashar-al-assads-regime-crumbled">The New Yorker </a>Emile Hokayem, investigador del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos.</p>



<p>Este mismo año 2025, en que Nicolás Maduro juramentó para un tercer periodo como presidente de Venezuela, se cumplen 50 años de la novela <strong>“El otoño del patriarca”,</strong> (1975), escrita por Gabriel García Márquez, sobre la agonía y muerte de un dictador. Se dice que Gabo escribió esta obra entre 1968 y 1975, cuando vivía en Barcelona. Por lo cual es fácil pensar que está inspirada en la dictadura del general Francisco Franco en España, que se extendió de 1939 a 1975, año en que murió el dictador. </p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="440" height="690" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/14212756/A-EL-OTONO.jpg" alt="" class="wp-image-110366" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/14212756/A-EL-OTONO.jpg 440w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/14212756/A-EL-OTONO-191x300.jpg 191w" sizes="auto, (max-width: 440px) 100vw, 440px" /></figure>



<p>Sin embargo, en su sitio web la <a href="https://www.bibliotecanacional.gov.co/es-co/colecciones/biblioteca-digital/gaboteca/publicacion?Titulo=el-oto%C3%B1o-del-patriarca-14#summary">Biblioteca Nacional</a> de Colombia hace la siguiente salvedad: <em>“la idea para este libro la había tenido García Márquez desde que presenció en 1958 <strong>la caída del dictador venezolano Marco Pérez Jiménez,</strong> cuando el escritor colombiano trabajaba como redactor de la revista Momento de Caracas”.</em></p>



<p>La novela retrata la tiranía, la corrupción política y la fragilidad del poder. El protagonista es un general anciano, déspota y solitario, que no recuerda su edad pero que vio a Cristóbal Colón cuando desembarcó en América.  </p>



<p>La historia real cuenta que luego de seis años de dictadura (1952-1958), el dictador <strong><em>Marco Pérez Jiménez</em> </strong>fue derrocado mediante un golpe de Estado propinado por las propias Fuerzas Armadas de su país, con respaldo ciudadano; en todo caso, no con la intervención de ejércitos ni pueblos extranjeros.</p>



<p>La única pregunta que se me ocurre es si morirá Maduro de muerte natural y picoteado por los gallinazos como el patriarca de Gabo. Se nos impone el deber de leer o releer esta joya literaria para entender cómo el poder desquicia a quienes lo ostentan. Un pedacito del principio se puede escuchar <a href="https://youtu.be/W9H80NLYn60?si=pzT3a0hMHsv-sRaB">aquí</a> en la voz del maestro Gabriel García Márquez.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-a4f1ccf8153b012c66875597e96eee92"><em><strong>“&#8230; gobernaba de viva voz y de cuerpo presente a toda hora y en todas partes (&#8230;) asediado por una muchedumbre de leprosos, ciegos y paralíticos que suplicaban de sus manos la sal de la salud y políticos de letras y aduladores impávidos que lo proclamaban corregidor de los terremotos, los eclipses, los años bisiestos y otros errores de Dios&#8230;.&#8221;.</strong> <em>De la novela </em></em>&#8220;El otoño del patriarca&#8221;.<em> </em></p>



<p>Aunque de todo corazón queremos que la democracia retorne a ese país, parte de la solución pasa por respetar su soberanía. Las cosas serían más fáciles para Colombia si no compartiéramos una frontera geográfica, humana y activa con Venezuela. Es la razón por la cual el presidente Gabriel Boric, de Chile, puede asumir una actitud cómoda, porque a la larga ningún chileno resulta afectado con lo que diga o deje de decir. El presidente Gustavo Petro no es monedita de oro, pero hay que entender que sus decisiones deben ser calculadas por ese componente humano y humanitario que muchos se niegan a ver.</p>



<p>A diferencia del doctor Uribe y de Vicky Dávila, desconozco la fórmula para derrocar presidentes. Como dicen que Google todo lo sabe, le pregunté: <em>¿Cómo derrocar una dictadura?</em> y lo primero que salió fue esta magnífica historia del diario español <a href="https://elpais.com/planeta-futuro/2023-06-19/el-manual-para-derrocar-dictaduras-de-sdrja-popovic-hay-que-encontrar-los-tentaculos-del-dinero-y-cortarlos-uno-a-uno.html">El País </a>sobre Srdja Popovic, líder del movimiento estudiantil que en 1997 precipitó la caída de Slobodan Milosevic en Serbia, a través de lo que denomina <em>“la no violencia”.</em></p>



<p>Según él, <em>“hay que encontrar los tentáculos del dinero y cortarlos uno a uno”.</em> Además, sugiere que la gente se organice, aunque ya hemos visto que eso no siempre funciona<em>. </em>En 25 años desde que Chávez asumió el poder, una sola persona sigue mandando sobre 28 millones. <em>“Los movimientos sociales son cada vez más numerosos, pero hay menos casos de éxito</em><em>”</em>, cuenta Popovic en ese reportaje.</p>



<p>No sé cómo tumbar gobiernos, pero se me ocurre que sí podemos evitar que los políticos se perpetúen en el poder. En la serie <em>“Cómo se convirtieron en tiranos”</em>, (seis episodios, Netflix), Waller Newell, un profesor de Ciencias Políticas en Carleton University, da en el clavo.<em> “Un sello distintivo de la tiranía es que existe desde la antigüedad este culto a la personalidad alrededor del tirano, que lo retrata como la fuente de toda sabiduría y la fuente de toda virtud”.</em></p>



<p>Los políticos no son mesías. Son gente mortal y no vienen al mundo con la misión de salvarnos. Detrás de un empleo, vienen muchas veces a ver qué provecho sacan del poder que les otorgamos. No veamos libertadores, ni heroínas donde no los hay. Todavía no han canonizado políticos en el Vaticano.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Cómo se convirtieron en tiranos Trailer Netflix Sub Español" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/OKuDwgci-TQ?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>
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        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=110305</guid>
        <pubDate>Wed, 15 Jan 2025 12:48:31 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[El cuento del Libertador (Uribe) y la Libertadora (Vicky)]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>De Trump a Maduro: ¿el mundo en poder de gángsteres estatales? *</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/trump-a-maduro-el-mundo-en-poder-de-gangsteres-estatales/</link>
        <description><![CDATA[<p>Putin, Netanyahu, Daniel Ortega, y el próximo presidente de Estados Unidos son otros líderes más que fusionaron la política con el crimen, respaldados por millones de sus seguidores</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>La respuesta, desde luego, es afirmativa. El gansterismo es el rasgo común que comparten <a href="https://elpais.com/internacional/2025-01-10/el-juez-condena-a-trump-a-ser-el-primer-presidente-delincuente-pero-le-deja-sin-pena.html">Trump</a>, Putin, Netanyahu y <a href="https://elpais.com/america/2025-01-10/maduro-se-proclama-presidente-de-venezuela-sin-mostrar-las-pruebas-de-su-triunfo.html">Maduro</a>, pues al asegurarse la jefatura de sus respectivos Estados adquieren inmunidad e impunidad personal por sus crímenes y delitos pasados, presentes y futuros. Sin duda, los tres primeros representan una temible banda con armas de destrucción masiva, que blandirán sin escrúpulo contra quien ose cuestionar sus decisiones y fechorías, las cuales hoy presumen victoriosamente. Son, pues, gánsteres estatales que tienen el mundo en sus manos.</p>



<p><strong>Gánsteres estatales</strong></p>



<p>Así aconteció con Hitler y Mussolini a mediados de los años veinte del siglo pasado. Eufóricos celebraron su ascenso en Alemania e Italia, fusionando la política con el crimen, respaldados por millones de sus seguidores. Es una lección que parece haber aprendido muy bien el actual cuarteto de gánsteres, pues les asiste la certeza de que mientras estén en la cumbre del Estado adquieren una triple vacuna que les garantiza: Inmunidad legal, Impunidad penal e Intangibilidad política. Por eso harán lo que estimen necesario para permanecer al mando de sus respectivos Estados y prolongar sus delirios gubernamentales y designios criminales. Delirios y designios encubiertos políticamente por Trump con sus exitosas consignas y coartadas, exaltadas en las almas deprimidas y proyectadas en las mentes pueriles de sus seguidores:&nbsp;<em>America First</em>&nbsp;y&nbsp;<em>Make America Great Again</em>. Pero también Putin, reviviendo nostalgias imperiales y ocupando Ucrania en respuesta al asedio de la OTAN desde la implosión de la URSS en la década del 90, para así reafirmar a Europa y occidente su condición de potencia no despreciable en el nuevo orden mundial. Hasta llegar al extremo criminal de&nbsp;<a href="https://elpais.com/planeta-futuro/2024-12-12/expediente-netanyahu-las-imagenes-prohibidas-de-un-primer-ministro-acorralado-por-corrupcion.html">Netanyahu</a>, quien exacerba el odio y el miedo ancestral de sus compatriotas, después del despiadado y brutal ataque de Hamás contra civiles inermes el 7 de octubre del 2023, que dejó cerca de mil doscientos víctimas mortales y un centenar de secuestrados. Víctimas que ha cobrado el gánster de Netanyahu a la población civil palestina con más de cuarenta y cinco mil muertos y 108.000 heridos,&nbsp;según un reciente reporte de France 24, dejando arrasada y ensangrentada a Palestina la otrora tierra santa. Y, ahora, Nicolás Maduro, invocando en Venezuela un supuesto triunfo electoral, que no es otra cosa que una cleptocracia electoral autoritaria incapaz de reconocer el triunfo legítimo de Edmundo González y el principio fundacional de la democracia, la soberanía popular.</p>



<p><strong>Coartadas Históricas</strong></p>



<p>Todas las anteriores son coartadas históricas, arraigadas en la existencia e identidades de los respectivos pueblos, hoy hábilmente reeditadas por sus líderes mediante la inescrutable penetración de algoritmos en las mentes de sus seguidores, las redes sociales y la inteligencia artificial, que les impide a millones de ellos discernir entre la realidad y el delirio de grandeza que proyectan sus idolatrados líderes. Ellos tienen la absoluta certeza de que mientras más mientan para conservar y potenciar sus imágenes de ídolos imprescindibles e imbatibles, sus vidas, libertades y glorias como jefes de Estado serán incuestionadas y hasta celebradas. Por eso su nacionalismo y patriotismo no tiene límites y Trump hace del Estado su empresa más exitosa, manipulando aranceles y convirtiendo al mercado en su campo de guerra predilecto. Su Estado no reconoce otra soberanía que la de la ganancia de sus empresas y mercados, America First, y la impunidad de sus actuaciones. Así como para Putin y Netanyahu solo importa la seguridad y vida de sus compatriotas y burlan impunemente las decisiones de la Corte Penal Internacional, cuyos Estados desconocen, y de la misma Corte Internacional de Justicia de las Naciones Unidas, que carecen de poder vinculante.</p>



<p><strong>La Plutocracia Gansteril</strong></p>



<p>Para estos gánsteres el Estado es un trofeo a repartir entre sus incondicionales socios, financiadores y cómplices. Así el Estado de derecho es degradado en Norteamérica a un Estado plutocrático gansteril para combatir sin reservas éticas a las hordas de inmigrantes pobres e indeseables, subir aranceles y desconocer las limitaciones para la protección ambiental. Por eso <a href="https://elpais.com/internacional/2023-12-06/biden-dice-que-no-esta-seguro-de-si-se-presentaria-a-la-reeleccion-de-no-ser-por-el-peligro-de-trump.html">Trump anunció</a> que sería dictador por un día para “cerrar la frontera y vamos a perforar, perforar y perforar. Después de eso, no soy un dictador”<em>. </em>Todo parece indicar que ellos son la expresión exultante de una nueva y ascendente plutocracia tan criminal como codiciosa, cuyo máximo exponente es Elon Musk, lanzado a la conquista del espacio sideral pues el terrenal no le basta. Lo más grave es que semejantes gánsteres y empresarios estatales no solo son admirados por millones de consumidores de sus productos y sus delirios narcisistas, sino que tienen émulos en otras latitudes que han sido proclives a la generación de estos especímenes en la vida pública y al frente del Estado.</p>



<p><strong>Gánsteres Tropicales</strong> <br>Así lo vemos con la esperpéntica pareja presidencial de Daniel y Rosario en Nicaragua, legítimos herederos de los Somoza en brutalidad y ambición. Con Maduro en Venezuela, émulo del dictador Juan Vicente Gómez y Milei en Argentina, anarco-liberal que diluye el Estado en el mercado y promueve la inanición de millones de argentinos para bajar la inflación. Quizá la única excepción a esta ola arrolladora de gánsteres estatales sea el proceso que en la actualidad se adelanta contra el destituido presidente de Corea del Sur, Yoon Suk-yeol, que se refugia en su mansión para escapar a la justicia. Es inimaginable que llegue a suceder algo semejante en el caso de la banda de los tres más poderosos gánsteres globales y menos en Nicaragua y Venezuela. De allí que tras el pulso por la presidencia de Venezuela entre Edmundo González y Nicolás Maduro, estén alineados esos poderosos gánsteres globales: Trump, Putin y Xi Jinping. Sin duda, el mundo está en sus manos. Así lo anuncia Trump con su delirante imperialismo militar tras Groenlandia, el canal de Panamá y el golfo de México en desarrollo de sus alucinantes consignas: America First y Make America Great Again. Pero su adversario, Xi Jinping, sabe bien que la diplomacia de la Ruta de la Seda, sus megainversiones en el Sur Global y los avances tecnológicos son más exitosos que la burda amenaza militar. Un nuevo sol nace en Oriente y otro se oculta en Occidente.</p>



<p>*Publicada en EL País-America el 12 enero 2025.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=110298</guid>
        <pubDate>Mon, 13 Jan 2025 17:42:38 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/13124015/Captura-de-pantalla-2025-01-13-a-las-18.39.49.png" type="image/png">
                <media:description type="plain"><![CDATA[De Trump a Maduro: ¿el mundo en poder de gángsteres estatales? *]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>“Mi silencio les estorba”</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/mi-silencio-les-estorba/</link>
        <description><![CDATA[<p>El breve silencio del presidente Gustavo Petro dejó lecciones importantes. Se trata de apagar el fuego en vez de avivar otro incendio, para no empeorar más las cosas: ni de la frontera para allá, ni de la frontera hacia este lado.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-468c1d97720d531784195e98726a69c6"><strong>“Mi silencio les estorba. Yo era como botella al revés cuya agua no puede salir porque la botella está demasiado llena”: León Tolstói, escritor ruso (1828-1910).</strong></p>



<p class="has-large-font-size"><strong>Escena 1</strong></p>



<p>Cuando Missis Ruth entraba al salón su primera frase era siempre la misma:<em> “Silence, please”. </em>Y todo el 602 se callaba. Así está el país y así está el mundo: todos cotorreando, del verbo parlotear: <em>“hablar mucho y sin sustancia, por diversión o pasatiempo”</em>, dice el diccionario. O por falta de oficio, digo yo.</p>



<p>A mí también me cae mal Nicolás Maduro y no quisiera ver más su figura larguirucha aplastada en el poder, como no quise ver aquí, en Colombia, acaballado sobre la silla presidencial, a Álvaro Uribe Vélez cuando pretendió reelegirse a las malas por tercera vez, después de convertir nuestra Constitución en moneda de cambio: el trueque de un articulito por notarías. Cuando le hicieron entender que el Solio de Bolívar no se escrituraba, quiso gobernar en cuerpo ajeno: en el de Juan Manuel Santos primero y en el de Iván Duque después, aunque antes de aquellos estaba <em>Uribito</em>, Andrés Felipe Arias, al que le cambiaron Casa (de Nariño) por cárcel. </p>



<p>Sí, a los adictos al poder toca recordarles que el Eterno está en los cielos. &nbsp;</p>



<p class="has-text-align-left has-large-font-size"><strong>Escena 2<br><br></strong><em><strong>“Silencio pulgas que la noche es larga”. </strong></em></p>



<p>Las redes sociales estuvieron alborotadas, porque el presidente Gustavo Petro no se pronunció al mismo tiempo que otros mandatarios de la región sobre los resultados de las elecciones en Venezuela. ¿Quién entiende a la oposición? <em>“Malo si sí, malo si no”,</em> ¿cierto Aterciopelados?</p>



<p>Han criticado al presidente por trinar como loco y gobernar desde su cuenta de X. Hasta encontraron pasatiempo en sumar cuánto trinaba por hora, por día, por mes, y lo llamaron al orden por entrometerse en el conflicto Israel-Palestina.</p>



<p>Hay silencios prudentes y quizás el de esta semana fue uno de ellos. Ya veremos por qué. Mientras tanto, toca calmarnos o sufriremos de un infarto colectivo.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-55d94d9eb20f4ec1086f0f6b361156bf"><em>“Que si vengo, que no voy.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-cf28ea74d5dade5f5cb704e02379a149"><em>Que si estoy, que me pierdo</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-ca89d18ab6b0c4b4264d93611e2680a4"><em>Que si tengo, que no doy</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-1dda8176f3df6c9a0ea72c3d75d35cb9"><em>Que si estoy, que me vengo.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-5cd779aecdb220df392f62e8984a80d1"><em>Te dije no más, y te cagaste de risa”.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-102731badbf29a64f8e247ae43247140">(Bolero falaz, Héctor Buitrago y Andrea Echeverry).</p>



<p class="has-large-font-size"><strong>Escena 3</strong></p>



<p>Trinó <strong>Fernando Carrillo</strong>, ex Procurador General de la Nación: <em>“¿Quién se gana la medalla de oro en las olimpiadas del silencio ante la crisis venezolana? &nbsp;¿Será diplomacia, será cobardía o será pusilanimidad ante la tiranía?”.</em></p>



<p>Trina, como loco, <strong>Daniel Samper Ospina:</strong> <em>“Berto habló con su silencio: nada que hacer”. </em>Y volvió a trinar.<em> “¿Y Berto sigue son datos? </em>Y a esta hora sigue trinando como desesperado.</p>



<p>Sé quién es Daniel Samper hijo pero no sé quién diablos es Berto. Es una de las razones por las cuales uno no puede tomarse en serio a ciertos opinadores. El día que trinen sin hacer chiste de todo tal vez hasta el presidente de la República los tome en serio.</p>



<p>Trinó el abogado <strong>Ramiro Bejarano,</strong> uno de mis columnistas favoritos: <em>“Petro no puede guardar silencio frente al robo en Venezuela. Ante este atropello solo queda la insurrección. Bienvenida. Se equivocan gravemente quienes asumen posiciones tibias y promueven la solución de que el pueblo acate el resultado del CNE, eso sería indigno”.</em></p>



<p>Trinó el escritor <strong>Juan Carlos Botero</strong>: <em>“Se robaron otra vez las elecciones en Venezuela, y lo hicieron con el apoyo y los aplausos de @petrogustavo y su canciller @LuisGMurillo”.</em></p>



<p>Me gustaría ver las pruebas de esta acusación, como mínimo el video de ambos funcionarios aplaudiendo.</p>



<p>Trinó <strong>Felipe Zuleta Lleras</strong>, nieto de&nbsp;un ex presidente: Trino 1: <em>“La posición del gobierno de Colombia frente a lo que está pasando en Venezuela es una vergüenza. Y sigue el silencio cómplice”.</em> Trino 2: <em>“Me dicen que el presidente @petrogustavo guarda silencio porque está enfermo”. </em>Trino 3:<em> “Si el presidente @petrogustavo está tan enfermo como me dicen mis fuentes, no haré un chiste de eso”. </em>Trino 4:<em> “¡Por qué continua el silencio?”.</em></p>



<p>¿En qué quedamos entonces, en que son o no son confiables las fuentes del nieto del expresidente Alberto Lleras Camargo?</p>



<p><strong>Pacho Santos </strong>dijo que la única salida que tienen los venezolanos es tomarse el Palacio de Miraflores y el Parlamento.</p>



<p class="has-large-font-size"><strong>Escena 4</strong></p>



<p>Hay silencios necesarios.</p>



<p>Bien lo dijo Jenócrates, el filósofo griego: <em>“Me he arrepentido muchas veces de haber hablado; jamás de haber callado”.</em> Y lo corroboró su colega chino Lao Tzu: <em>“El silencio es una fuente de gran poder”.</em> Yo, que no conozco al presidente Petro, aplico el sentido común para no ceder a las especulaciones. <em>Yo especulo, tú especulas, todos nos empeliculamos.</em></p>



<p>Tan fácil que es escribir bobadas, tan difícil que es argumentarlas. <em>“Lo digo pero no lo sostengo”</em>, decíamos en mi época.</p>



<p>Habló el gobierno, a través del Canciller Murillo y del Ministro Cristo. Al ex ministro Alejando Gaviria ese le pareció <em>“un comunicado insulso, tibio, cómplice”.</em> Es fácil juzgar estando por fuera del gobierno.</p>



<p>Los dos altos funcionarios pidieron reconteo de votos y verificación independiente de actas, y por fin el presidente rompió el silencio para insistir en lo mismo y calmar el pulguero alborotado. &nbsp;</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-e7ae630337b793312d04cebe58209be3"><strong>&nbsp;“Dios es el silencio. Ahora, si el hombre sólo pudiera callarse”: (Woody Allen)</strong></p>



<p>Los colombianos debemos respetar la soberanía de los otros países para que respeten la nuestra. Los venezolanos deben hacerse cargo de su realidad, porque éste ya no es el Reino de la Nueva Granada que en tiempos virreinales despachaba órdenes desde Santafé de Bogotá.</p>



<p>No es hora de entorpecer las relaciones con Caracas porque hay demasiado en juego: para empezar la vida de más de 28 millones de venezolanos. En mucho ha mejorado su situación gracias, precisamente, a Petro, con la reapertura de la frontera, lo que ha permitido dinamizar la economía de ambas naciones. El cierre fronterizo decretado por Iván Duque, no olvidemos, condenó a la miseria a miles de personas. No sobra recordar las escenas de horror de familias que cruzaban el río Táchira para comprar medicinas y alimentos en Colombia, hambrientos, soportando temperaturas de hasta 35 grados centígrados y pagando vacuna. Varias personas se ahogaron. Refresquemos la memoria con estas imágenes.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Migrantes venezolanos cruzan el río Táchira hacia Colombia todos los días" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/2aqm-cTbRKg?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p>Aplaudieron al presidente de Chile, Gabriel Boric, también de Izquierda, por hablarle duro a Maduro, pero se les olvida que aquel no tiene que lidiar con una frontera de 2.200 kilómetros, la cual Colombia debe cuidar, pues allí, de lado y lado, hay criaturas humanas.</p>



<p>A todo lo anterior, súmele la macro-delincuencia, que no se puede combatir sin la ayuda del país donde se origina; eso sin contar que la Paz Total pasa por territorio venezolano, que ha sido refugio de guerrilleros del ELN y las FARC.</p>



<p>El presidente Petro debe acudir al guante de seda (diplomacia que llaman), sin los acaloramientos de las redes sociales, donde nadie mide las consecuencias de sus palabras. Los odios de hoy sólo buscan réditos políticos de cara a las elecciones del 2026. &nbsp;Ninguna opinión en esta Colombia polarizada es gratuita, mucho menos altruista.</p>



<p>El domingo anterior, <strong>El Espectador</strong> informó, con cifras de la DIAN, que pasamos de tener exportaciones por US$96 en 2019 (cuando gobernaba Iván Duque, a US$673 millones en 2023 y US$344 millones en lo corrido de 2024 (es decir, durante el gobierno de Gustavo Petro).</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="718" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/31124409/Venezuela-2-718x1024.jpg" alt="" class="wp-image-103873" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/31124409/Venezuela-2-718x1024.jpg 718w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/31124409/Venezuela-2-210x300.jpg 210w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/31124409/Venezuela-2-768x1095.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/31124409/Venezuela-2.jpg 958w" sizes="auto, (max-width: 718px) 100vw, 718px" /></figure>



<p>Hay que tener tacto y pensar en las miles de familias, cuya subsistencia depende de una frontera activa. ¡Sensatez, por favor! Que las autoridades hagan lo propio para establecer la legitimidad de las elecciones.</p>



<p>Una declaración de Gustavo Petro, salida de tono, puede resultar peor, no necesariamente para Nicolás Maduro, sino para quienes viven del comercio binacional.</p>



<p>Ojalá a nadie se le ocurra pedirle al presidente cerrar otra vez el paso fronterizo, lo cual sería un suicidio económico, pues cualquier sanción termina siendo una medida inhumana.</p>



<p>Se descuenta que el país de Rómulo Gallegos será tema obligado en las elecciones del 2026. Independientemente del rumbo que tome Venezuela en las próximas horas o semanas; ojalá aquí no elijamos un gobierno que castigue, ¡otra vez!, a los venezolanos de a pie, cerrándoles el tránsito hacia Colombia, porque de paso castigarán a los colombianos que dependen de ese país. </p>



<p>La frontera es el cordón umbilical de venezolanos y colombianos. Estamos de acuerdo en que el malo de la película se llama Nicolás Maduro, así que no deberían pagar justos por pecadores. &nbsp;</p>



<p>Tal vez sea hora de callarnos todos a ver si por fin nos escuchamos. Que el silencio no nos estorbe…  Hagámosle caso a mi <em>teacher </em>de inglés: <em>&#8220;Silence, please&#8221;</em>.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=103861</guid>
        <pubDate>Wed, 31 Jul 2024 17:56:47 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/31123357/BANDERA-VENEZUELA.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[“Mi silencio les estorba”]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El desprecio a la poesía</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/el-peaton/desprecio-la-poesia/</link>
        <description><![CDATA[<p>El desprecio a la poesía por parte del gobierno salvadoreño y su amenaza a la democracia y a la Constitución «Hay mucho más consenso en el odio a la poesía que en la propia definición de lo que realmente es la poesía». Esto manifiesta Ben Lerner en su ensayo El odio a la poesía, que [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center"><strong>El desprecio a la poesía por parte del gobierno salvadoreño y su amenaza a la democracia y a la Constitución</strong></p>
<p><figure id="attachment_73163" aria-describedby="caption-attachment-73163" style="width: 1360px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/02/nayib-bukele-entre-los-militares-y-dios.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-73163" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/02/nayib-bukele-entre-los-militares-y-dios.jpg" alt="" width="1360" height="905" /></a><figcaption id="caption-attachment-73163" class="wp-caption-text">Nayib Bukele irrumpiendo en la Asamblea Legisativa de El Salvador. Foto: celag.org.</figcaption></figure></p>
<p>«Hay mucho más consenso en el odio a la poesía que en la propia definición de lo que realmente es la poesía». Esto manifiesta <strong>Ben Lerner</strong> en su ensayo <em>El odio a la poesía</em>, que bien pudiera ser el título de esta bagatela sobre <strong>El Salvador</strong>. El 6 de julio de 2019 llegué a ese pequeño país de corazón inmenso con destino al <a href="https://literariedad.co/category/amada-libertad/">Festival Internacional de Poesía <em>Amada Libertad</em></a>, cuyo nombre viene del seudónimo de <strong>Leyla Quintana Marxelli</strong>, poeta asesinada a la sombra del volcán de San Salvador por el ejército y quien se suma a una larga e impune lista de <a href="https://www.youtube.com/playlist?list=PLamv8f3xyKBjg6Ukn0vr3RlaEhKRFQ8OW">poetas caídos en la guerra civil de este país</a> al lado de <strong>Claudia María Jovel</strong>, por ejemplo, <strong>Alfonso Hernández</strong>, <strong>Lil Milagro Ramírez</strong>, <strong>Amílcar Colocho</strong> y el mismo <strong>Roque Dalton</strong>. El nombre de este último pasaba por mi mente en el momento de mi llegada al aeropuerto, mezclado con el insondable sonido de los pájaros de los alrededores, del verde poderoso de las riberas del Pacífico centroamericano y del olor de café que me hacía sentir como en casa; pero mi emoción se volvió aflicción y vergüenza pues, de un modo contundente, la agente de migración que me recibió, después de preguntarme por el motivo de mi viaje y de escuchar mi pudorosa respuesta, me hizo la peor pregunta que jamás nadie podrá volverme a hacer en la vida.</p>
<p>―Conque viene a un festival de poesía, entonces dígame <strong><em>qué es la poesía</em></strong>.</p>
<p>Hubiera preferido decir que el motivo de mi viaje era comer <em>pupusas</em>. Sí, así, a secas: <em>vine a comer pupusas (hermanas gemelas de las arepas de mi montaña andina) y a refocilarme en la cultura cafetera de San Salvador, tan parecida a la de mi amada Pereira</em>. Pero no, fui tan torpe de decir que escribía poesía.</p>
<p>―No sé qué es, señora― atiné a decir, angustiado. Pensé en alguna teoría, en algún autor o alguna autora cuyas palabras o versos ingeniosos me sacaran del inconveniente; sin embargo, no estaba para mentir ese día, ni para deshonrar la poesía (de la que, como ven, no tenía ni tengo hoy idea de qué es, aunque la ame sobre todas las cosas, menos sobre el amor) con una retórica absurda.</p>
<p><strong>Estuve varias horas en migración avergonzado, por primera vez en mis viajes al extranjero, debido a un motivo distinto al de ser colombiano</strong>, hasta cuando los organizadores del Festival demostraron mi inocencia y disculparon mi torpeza para que pudiera ingresar a disfrutar unos de los mejores días de mi vida. Hoy este recuerdo viene a mi mente revuelto por las recientes imágenes de<strong> los sucesos del 9 de febrero en San Salvador</strong>. El presidente de la República, un <em>millennial</em> narcisista, sultán venido a menos, gato mestizo con ínfulas de tigre, está sentado en la silla del presidente, sí, pero de la Asamblea Legislativa, rodeado por docenas de soldados y policías con chalecos antibalas y fusiles, mientras llora como un niño a quien le prohíben salir a jugar, y dice que acaba de escuchar a Dios, quien le pide sea paciente y mejor se tome la Asamblea otro día.</p>
<p>Muchas personas interrumpieron la trasmisión de los frívolos premios Óscar para ver el intento de golpe de <strong>Bukele</strong>, lo compararon con <strong>Maduro</strong> y su destreza nigromante de hablar con los pájaros; la Sala de lo Constitucional, la ONU, la  OEA, y hasta lo menos imaginado: el embajador y el congreso de Estados Unidos ―aliados del recién estrenado golpista― condenaron la actuación y coincidieron en que usar las fuerzas armadas de ese modo, así como el hecho de tomarse el Legislativo donde el sentido común le decía que no tenía competencia, era irrefutablemente anticonstitucional e iba en contra de la democracia. En resumidas cuentas, sin saberlo, en El Salvador, desde ese día, entre las 4 y las 5 de la tarde, la gente empezó a sentir miedo de que su país se volviera como <strong>Colombia</strong>.</p>
<p>El partido del presidente, <strong>Nuevas Ideas</strong>, había publicado un día antes de la toma, a las 10:16 de la noche, un mensaje, tal vez con pretensiones irónicas, acompañado por la foto del mandatario sonriente, que decía: <strong>«Si esta es la imagen de un líder <em>dictador</em> quiero que El Salvador sea gobernado con su dictadura los siguientes 30 años…»</strong> Al día siguiente, este chiste de mal gusto iba a tomar otras dimensiones cuando empezara la pataleta de <strong>Nayib Bukele</strong> literalmente con un llamado a la insurrección popular, a raíz de que los diputados rechazaran la aprobación de uno de los préstamos solicitados por el Ejecutivo, por 109 millones de dólares, para financiar un plan de seguridad con el fin tácito de bajar los homicidios armándose terriblemente para la guerra. El presupuesto de su gobierno, es preciso recordar, entre junio de 2019 y diciembre de 2020, estipula la estrafalaria cantidad de $1.134’820.000 (MIL CIENTO TREINTA Y CUATRO MILLONES, OCHOCIENTOS VEINTE MIL DÓLARES) para seguridad en un país de seis millones de habitantes. ¿En qué consiste este plan de seguridad? Nadie lo sabe. No ha sido hecha pública su metodología, solo sabemos que esa cifra absurda de dinero destinada a la compra de armas recuerda a <strong>la infame Seguridad Democrática colombiana</strong>, que tiene pendiente en este momento la identificación de doscientas mil personas civiles inocentes en fosas comunes.</p>
<p>A pesar de esto, de la terrible amenaza en que consiste Bukele para su propio país, para sus instituciones, para la cultura, la educación y otros derechos fundamentales que, por lo visto, no son parte de su plan de gobierno, intento demostrar que <strong>también es una amenaza para la poesía</strong>. Y es que el desprecio a la poesía del actual gobierno salvadoreño es descomunal. No me refiero a que crea que los poetas se encuentren amenazados como los ya referidos, sino de algo menos cruel pero de igual vileza: la manera cómo, desde su posición, este mandatario y sus servidores públicos están usando <strong>la imagen sagrada de Roque Dalton</strong> para hacer campaña. Sí, precisamente la imagen del autor de <strong><em>Un libro rojo para Lenin</em></strong>, que si fuera de alguna persona (porque su imagen no le pertenece a nadie, jamás a ningún gobierno) no sería solo de la gente de a pie de El Salvador, sino también de las gentes de espíritu libre de Latinoamérica y del mundo, porque la memoria de Roque Dalton ―quien aconsejaba: <strong>«No olvides nunca/ que los menos fascistas/ de entre los fascistas/ también son/ fascistas»</strong>― está siendo profanada por el tipo de personas que con toda su inteligencia combatió, hasta el punto de decidirse a tomar las armas y con esto perder la vida.</p>
<p>La ignominia nació con sentimientos encontrados, pues desde su cuenta de Twitter, el entonces posesionado <strong>Nayib Bukele</strong> ordenó, el 3 de junio de 2019, la destitución de <strong>Jorge Meléndez</strong>, quien había sido Director de Protección Civil durante diez años por el <strong>FMLN</strong>, a causa de estar <em>acusado del magnicidio de nuestro poeta Roque Dalton</em>; este, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=TcqQp8YgkMs&amp;feature=youtu.be">en una rueda de prensa</a>, al día siguiente, con su cinismo habitual y su silencio imbécil frente a los sucesos del 10 de mayo de 1975<em>,</em> se «defendió», apelando a la tan citada cojera de la justicia y diciendo que le parecía el colmo que quienes hicieron la guerra en su época, del lado de la <strong>ERP</strong>, sean tachados de criminales, cuando tuvieron muchos prisioneros que hoy en día son sus amigos. Por supuesto, podríamos decir, todos son sus amigos, exceptuando Roque, a quien mataron y desaparecieron.</p>
<p>Asimismo, quien más ha arrojado ingredientes oprobiosos a este asunto es la ministra de cultura, <strong>Suecy Callejas Estrada</strong>, quien, <em>gracias a la iniciativa del presidente</em>, también desde su cuenta de Twitter, ha manoseado una y otra vez la figura del poeta con su inclusión en un <em>programa</em> para publicar su obra (que ya se encuentra publicada por <a href="http://www.oceansur.com/catalogo/titulos/el-salvador-monografia">Ocean Sur</a>, por ejemplo, o por el Fondo de Cultura Económica de México y muchas otras editoriales comerciales,  artesanales y cartoneras en el mundo hispanohablante) y construir en la que fuera su casa un centro cultural, cuando es sabido que <b>el poeta ni siquiera tiene una tumba y su crimen está todavía en la impunidad.</b> La ministra, al parecer, nunca ha leído a Dalton y habrá, a lo mucho, buscado en Wikipedia una biografía suya, porque si supiera de quién se trata y hubiese leído con atención los libros <strong><em>Pobrecito poeta que era yo</em></strong>, <strong><em>Las historias prohibidas de Pulgarcito</em></strong> o el célebre <strong><em>El Salvador. Monografía</em></strong>, tendría certeza de que el poeta e intelectual, cuya figura están usando para sacar del camino a sus enemigos políticos, nunca se hubiera prestado para nada relacionado con la afectación de su gente y nunca le hubiera dado la mano ni siquiera a <em>los menos fascistas de entre los fascistas</em>.</p>
<p>La suerte está jugada en este asunto del desprecio a la poesía por parte del gobierno salvadoreño y de su amenaza a la democracia y a la Constitución. Esperemos que haya justicia y memoria con los poetas que han caído en la guerra y que Roque pueda seguir transitando la eternidad, libre como ha sido desde hace ochenta y cinco años. <strong>Esperemos que las instituciones del Estado salvadoreño que desconocen, como yo, qué es la poesía, al menos la respeten</strong>. Y confiemos que el siguiente poema de <strong>William Alfaro</strong>, uno de los grandes poetas contemporáneos de El Salvador, adquiera otra significación para la amorosa y bella gente de este país, que tiene la esperanza de no salir afectada por el sonido de los clarines marciales dispersos en el ambiente después del 9 de febrero del año que corre:</p>
<p style="text-align: center"><strong>Breve apunte sobre mi odio</strong><br />
Odio el nombre de mi país por no poder salvarme</p>
<p><a href="https://twitter.com/amguiral">@amguiral</a> en Twitter</p>
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        <author>Albeiro Guiral</author>
                    <category>El Peatón</category>
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        <pubDate>Sat, 15 Feb 2020 15:56:56 +0000</pubDate>
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