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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Sat, 11 Apr 2026 16:01:00 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Blogs de Netflix | Blogs El Espectador</title>
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        <item>
        <title>Juan Gabriel, el único divo, resucitó gracias a Netflix</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/juan-gabriel-el-unico-divo-resucito-gracias-a-netflix/</link>
        <description><![CDATA[<p>Fue filósofo y poeta a su manera. Transformó en arte su soledad y sus tragedias personales. Le gritó al mundo su dolor y el mundo cayó rendido a sus pies. No hubo otro divo sobre la Tierra. Netflix celebra la vida y obra de Juan Gabriel con un documental.</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Murió Alberto Aguilera. Juan Gabriel sigue siendo el amor eterno de varias generaciones.</em></p>



<p></p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-bf7416fea9f0e67bc9cda4aad8063408"><strong><em>“Cuando uno se va, lo que se queda es lo que dio”: </em>Juan Gabriel (1950-2016)</strong></p>



<p>¿Hombres con sus esposas cantando a todo pulmón la música de Juan Gabriel? ¿Juan Gabriel profanando ese templo de las Bellas Artes? ¿Cómo así que Juan Gabriel tuvo hijos de su propia autoría? ¿A qué horas, cuántos y con quién?</p>



<p>El artista mexicano alimentó el morbo de la prensa y causó espanto entre los homofóbicos de su tiempo. A nueve años de su muerte, es el amor eterno de varias generaciones, porque cantó y encantó en vida, y sigue cantando y encantando después de muerto.</p>



<p>En apenas tres palabras, contenidas en las letras de una de sus canciones, Juan Gabriel decretó lo poderoso que soñó ser y al final fue: <em>“Debo, puedo y quiero”, </em>que así se titula el documental de cuatro episodios recién estrenado por Netflix.</p>



<p>Se dice que setecientas mil personas fueron a su funeral en 2016. Pero quien murió fue Alberto Aguilera Valadez. Porque Juanga, el provocador, el que se contoneaba en el escenario, con una sonrisa pícara y a la vez inocente, el que no necesitó el permiso de nadie para ser lo que era y sentirse cómodo consigo mismo, nunca se fue. O más bien, regresó para dejarnos entrar en la intimidad de su vida. Cuatro episodios que no habrían sido posibles si el propio cantante no hubiese filmado el día a día de su vida, solo, con amigos o en familia. Se lo ve feliz con la videograbadora en mano.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-e059cfa8df328dfaf9049e7c4269d200"><strong><em>“No tengo dinero, ni nada que dar. Lo único que tengo es amor para dar”.</em></strong></p>



<p>Diría mentiras aquel o aquella que diga que no se sabe al menos una de las muchas canciones del divo de Ciudad Juárez. Aquel, que cantó en la calle y en los buses, el mismo que se llamaba Adán Luna antes de coger el cielo a dos manos. <em>&#8220;Muchísimas gracias por cantar mis canciones&#8221;,</em> le decía a su público en un gesto de genuina humildad.</p>



<p>Su mamá trabajaba como sirvienta y él nunca se avergonzó por eso. Pero, al igual que sus hermanos, ella lo despreció, incluso renegó de la casa que él le regaló.</p>



<p>&#8220;Le dolía que fuera tan amoroso&#8221;, dijo de su hermana, la única con quien al parecer se la llevó bien. El dolor por la muerte de su madre se volvió canciones: “Amor eterno”, “Siempre en mi mente”.</p>



<p>Hizo de la soledad su todo: su compañía y su éxito, la razón para componer para él y para otros: José José, Daniela Romo, Rocío Dúrcal, Isabel Pantoja… Desde sus entrañas, gritó su dolor en cada estrofa. Nunca llevó la procesión por dentro.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-101738ed2721bd4385701f5d53a8a684"><strong><em>“Mira mi soledad que no me sienta nada bien”</em>.</strong></p>



<p>Vino varias veces a Colombia, donde un jovencísimo Jorge Barón lo recibió en su show. &nbsp;Queda la tristeza de no haberlo ido a ver durante su última gira por Colombia, en 2013. Afortunados quienes vieron al <em>showman</em> en vivo. Brilló con sus luces y sus sombras, con y sin lentejuelas. Se convirtió en un latino universal. </p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="Juan Gabriel: Debo, puedo y quiero | Tráiler oficial | Netflix" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/Kf2YdQLLDfo?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p>Muchos le hicieron daño pero no pudieron destruirlo. &#8220;A Juan Gabriel yo lo construí, yo tengo todo el poder para destruir a Juan Gabriel&#8221;, dijo, dejando claro que todo lo que dijeran de él le resbalaba. &#8220;Soy un magnífico vendedor de periódicos&#8221;, agregó, en referencia a los chismes que circularon sobre su vida&nbsp;</p>



<p>En cada frase suya hay una lección de vida para quienes la entienden.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-da2bd228f0b78732b8fecccc9904e7e4"><strong><em>&#8220;El silencio también es música”:</em> Juan Gabriel.</strong></p>



<p>Lecciones para un escritor que quiera conectar con sus lectores, como él conectó con quienes amaron sus letras que eran poemas: la poesía de los románticos, de los desahuciados por el amor, de los desengañados y de los que sufren sin remedio: <em>&#8220;Mis sueños nunca se volvieron realidad&#8221;.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-f47713e4139eccc287513c640a767e46"><strong><em>&#8220;Escribo muy sencillo. Tal vez sea una de las claves de mi éxito: que no utilizo palabras rebuscadas porque no me las sé&#8221;</em>. </strong></p>



<p>Fue una víctima de la llamada prensa del corazón. Y un crítico de ella también. &#8220;Se hacen millonarios sacando la imagen de uno y preguntando tontería y media. (&#8230;) Lo que yo quiero que ustedes sepan yo se los mando a decir en mis canciones&#8221;, decía.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-c1addaa54ccaea1338048804dd833a4a"><strong><em>“Es mejor decir adiós que volver a comenzar”: </em>Juan Gabriel.</strong></p>



<p>Famosa fue la entrevista del impertinente periodista Fernando Rincón, que indagó por su homosexualidad; Juan Gabriel, sereno, le soltó una respuesta que se volvió icónica: <em>&#8220;¿A usted le interesa mucho? (&#8230;) Dicen que lo que se ve no se preguntan, amigo&#8221;.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-f41f813c4ebda8aed7db73859df16a78"><strong><em>&#8220;Abrázame que Dios perdona pero el tiempo a ninguno&#8221;:</em> Juan Gabriel.</strong></p>



<p>&#8220;No se tomen la vida tan en serio&#8221;, le aconsejó a su público después de verse enfermo y, como si supiera que se acercaba la hora final de Alberto Aguilera, grabó un video que nos confronta con la muerte: <em>&#8220;Tanto nadar para morir en la orilla”.</em></p>



<p>Juan Gabriel logró todo, o casi todo; tal vez solo le faltó morir en el escenario que lo volvió eterno. Pero el divo, el único divo que vino a este mundo, se quedó para seguir provocando en el mundo de las redes sociales.</p>



<p>En Ciudad de México se levanta imponente un enorme mural que le habla a quienes todavía no encuentran el valor ni la fuerza interior para  vivir la vida:</p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-a627106d66132655d5209a356ae865a6"><strong><em>“Felicidades a toda la gente que está orgullosa de ser como es”:</em> Juan Gabriel.&nbsp;</strong></p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=122372</guid>
        <pubDate>Fri, 14 Nov 2025 13:16:03 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Juan Gabriel, el único divo, resucitó gracias a Netflix]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Una de detectives, a propósito de The Residence.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/lineas-de-arena/una-de-detectives-a-proposito-de-the-residence/</link>
        <description><![CDATA[<p>Hay una fórmula que se volvió tópico cuando se habla de historias de detectives que deben resolver el misterio de quién es el responsable de un asesinato en una mansión lujosa, el principal sospechoso es el mayordomo. Hoy me refiero a The Residence, una fascinante serie de ocho capítulos que puede verse en Netflix, en la cual, una muy observadora detective, debe resolver un misterio, pero el principal sospechoso no es el mayordomo, porque precisamente aquel sirviente es el difunto.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<figure class="wp-block-image size-full"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="600" height="455" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/08201253/residence-premiere.jpeg" alt="" class="wp-image-114187" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/08201253/residence-premiere.jpeg 600w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/08201253/residence-premiere-300x228.jpeg 300w" sizes="(max-width: 600px) 100vw, 600px" /><figcaption class="wp-element-caption">Premiere de The Residence. </figcaption></figure>



<p><strong>Nota preliminar:&nbsp;</strong>Esta nota se ha publicado originalmente en el&nbsp;<em>Correo del Golfo</em>, en donde el autor, firma con su nombre de pila (Dixon Moya).</p>



<p>Hay una fórmula que se volvió tópico cuando se habla de historias de detectives que deben resolver el misterio de quién es el responsable de un asesinato en una mansión lujosa, el principal sospechoso es el mayordomo. Hoy me refiero a&nbsp;<em>The Residence</em>, una fascinante serie de ocho capítulos que puede verse en&nbsp;<em>Netflix</em>, en la cual, una muy observadora detective, debe resolver un misterio, pero el principal sospechoso no es el mayordomo, porque precisamente aquel sirviente es el difunto.</p>



<p>Ahora bien, no es cualquier mayordomo, porque el fallecido es quien prestaba sus servicios en la Casa Blanca, más exactamente el Ujier jefe, responsable del funcionamiento administrativo y logístico de la sede presidencial más famosa del mundo, quien es encontrado muerto en uno de los exclusivos salones del tercer piso, que corresponde al área de residencia, en donde están los cuartos del presidente, familiares, allegados e invitados especiales.</p>



<p>La serie no sólo reproduce fielmente los espacios físicos de la Casa Blanca, sino también los pequeños y grandes dramas que allí se producen. La misteriosa muerte del ujier jefe, que inicialmente parece un suicidio, ocurre mientras se da una cena de Estado que ofrece el presidente de los Estados Unidos y su esposo, el primer caballero (el primer mandatario estadounidense gay, al menos en la ficción) al primer ministro de Australia y una numerosa delegación de ese país, cuyas relaciones con el gobierno de los Estados Unidos no están pasando por su mejor momento.</p>



<p>Para quienes somos diplomáticos, el escenario de la cena de Estado, nos recuerda todo lo que representa planear, organizar y ejecutar un evento con presencia de delegados extranjeros, con aquellos detalles que van de lo cómico a lo trágico. Resulta imperdible la escena entre el ministro de relaciones exteriores australiano y la chef de la Casa Blanca. Pero de igual modo, está la relación siempre tensa, entre los funcionarios de planta (o en nuestro caso de carrera), con los designados por el gobierno de turno, que puede significar cuatro años de relativa armonía o de conflicto permanente.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="576" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/09061018/residence-1024x576.jpeg" alt="" class="wp-image-114199" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/09061018/residence-1024x576.jpeg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/09061018/residence-300x169.jpeg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/09061018/residence-768x432.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/09061018/residence.jpeg 1280w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>El personaje principal, es la detective Cordelia Cupp, interpretada por la actriz Uzo Aduba, quien tiene como pasión la observación de aves, actividad que le ayuda en su labor como consultora independiente de entidades como la policía metropolitana del Distrito de Columbia, que le encarga investigar lo sucedido, para lo cual la acompaña un agente del FBI (Randall Park), herederos de Sherlock Holmes y el Dr. Watson y de los personajes de Agatha Christie, autora a quien se le rinde varios homenajes en la serie.</p>



<p>Uzo Aduba, es una actriz estadounidense de ascendencia nigeriana, quien cobró notoriedad por&nbsp;<em>Orange is the New Black</em>&nbsp;(2013 &#8211; 2019). La serie fue creada por el guionista y productor Paul William Davies y está inspirada en el libro&nbsp;<em>The Residence: Inside the Private World of the White House</em>&nbsp;de Kate Anderson Brower. Ahora bien, que sea una detective afroamericana, quien además considera a los altos oficiales de la Casa Blanca unos insignificantes hombrecitos, incluido el mismo presidente, envía un potente mensaje subliminal, tomando en cuenta al actual inquilino de la residencia presidencial estadounidense.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="346" height="512" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/08201557/Julieth-Restrepo-en-The-Residence.jpg" alt="" class="wp-image-114189" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/08201557/Julieth-Restrepo-en-The-Residence.jpg 346w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/08201557/Julieth-Restrepo-en-The-Residence-203x300.jpg 203w" sizes="auto, (max-width: 346px) 100vw, 346px" /></figure>



<p>Para orgullo colombiano, dentro del reparto encontramos a Julieth Restrepo, la brillante actriz y productora nacida en Medellín, radicada en Los Ángeles desde hace varios años, a quien hemos mencionado en esta columna, por ser la protagonista de la maravillosa película&nbsp;<em>Estimados Señores</em>. Julieth Restrepo encarna a Elsye Chayle, ama de llaves y encargada de la limpieza de aquellos exclusivos espacios, quien resulta ser una de las más relevantes personas de interés, como le dicen a los sospechosos en los Estados Unidos.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="683" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/09061343/20250319_Netflix_The_Residence_RK_036_RUB99piN.jpg.webp" alt="" class="wp-image-114201" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/09061343/20250319_Netflix_The_Residence_RK_036_RUB99piN.jpg.webp 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/09061343/20250319_Netflix_The_Residence_RK_036_RUB99piN.jpg-300x200.webp 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/09061343/20250319_Netflix_The_Residence_RK_036_RUB99piN.jpg-768x512.webp 768w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>Mientras se preparaba la producción de la serie, el actor Andre Braugher, quien encarnaría al Ujier en jefe, falleció, siendo reemplazado por Giancarlo Esposito, cuyo personaje tomó el nombre de A. B. Wynter, claro homenaje en sus iniciales al intérprete desaparecido. Como dato curioso, Al Franken quien interpreta al senador Aaron Filkins, que lidera unas sesiones de control en el Congreso por la investigación del caso, fue senador en la vida real por el Estado de Minnesota.</p>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/09060737/Kylie-Minogue-Residence-1024x1024.webp" alt="" class="wp-image-114198" style="width:472px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/09060737/Kylie-Minogue-Residence-1024x1024.webp 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/09060737/Kylie-Minogue-Residence-300x300.webp 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/09060737/Kylie-Minogue-Residence-150x150.webp 150w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/09060737/Kylie-Minogue-Residence-768x768.webp 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/09060737/Kylie-Minogue-Residence.webp 1400w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>Hay muchas referencias a Australia en la serie y aparece la cantante Kylie MInogue, representándose a sí misma, así como un supuesto Hugh Jackman (interpretado por Ben Prendergat), a quien nunca se le ve el rostro y como detalle curioso, el actor Julian McMahon, quien lleva el rol del primer ministro, en la vida real es hijo de un exgobernante australiano y fue cuñado de Kylie Minogue.&nbsp;</p>



<p>El lema de&nbsp;<em>The Residence</em>, es inmejorable:&nbsp;<em>132 cuartos, 157 sospechosos, 1 cadáver</em>. No se la pueden perder y puedo adelantarles, que descarten al mayordomo, no fue el asesino. ¿Sería la ama de llaves?</p>



<p><strong>Dixon Acosta Medellín</strong></p>



<p>En lo que sigo llamando Twitter me encuentran como @dixonmedellin y exploro el cielo azul en Bluesky&nbsp;como @dixonacostamed.bsky.social</p>


<figure class="wp-block-post-featured-image"><img loading="lazy" decoding="async" width="1000" height="1481" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/08200438/The-Residence-poster.jpg" class="attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image" alt="" style="object-fit:cover;" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/08200438/The-Residence-poster.jpg 1000w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/08200438/The-Residence-poster-203x300.jpg 203w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/08200438/The-Residence-poster-691x1024.jpg 691w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/08200438/The-Residence-poster-768x1137.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px" /></figure>]]></content:encoded>
        <author>Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</author>
                    <category>Líneas de arena</category>
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        <pubDate>Wed, 09 Apr 2025 17:06:40 +0000</pubDate>
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                            </item>
        <item>
        <title>¡No tengan hijos!</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/no-tengan-hijos/</link>
        <description><![CDATA[<p>“Adolescencia”, la serie de moda en Netflix, nos llena de miedos e interrogantes a padres y maestros. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Los actores Owen Cooper y Erin Doherty (la psicóloga infantil), en una larguísima escena de &#8220;Adolescencia&#8221;, la producción ambientada en el Reino Unido. </em></p>



<p></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-8d5ae796ba8aaa978ceab41b46d1220f"><strong><em>“Tú no controlas lo que hago en mi vida. Métetelo en esa cabeza de m…”: De la serie “Adolescencia”.</em></strong></p>



<p>¿Cuánta crueldad puede haber en la mente de un niño? </p>



<p>Quedé perturbado. Las cuatro horas más perturbadoras del momento en Netflix corren por cuenta de la miniserie británica <em>Adolescencia</em>. Desde los primeros minutos ya le entra a uno la ansiedad por saber qué diablos está pasando aquí y de qué se trata esta locura, por qué la policía entra de forma violenta para llevarse de su casa a Jamie Miller, un niño de apenas 13 años de edad.&nbsp;&nbsp;</p>



<p>La angustia no cesa ni siquiera cuando termina el capítulo cuarto, que es el episodio final. Al contrario, el espectador queda sumido en una especie de desconsuelo y si es padre de familia, con más razón. Nos toca el alma de una manera que duele mientras observamos de reojo el precipicio.</p>



<p>En el capítulo tres, apenas parpadeamos durante una claustrofóbica escena de interrogatorio entre el chico y una joven investigadora que busca desentrañar la psicología de un crimen. A medida que sucedían los diálogos, —¡y qué diálogos!— todo lo que quería saber, y todavía no sé, es qué clase de perturbación tiene el muchacho. &nbsp;Si algún psiquiatra lo sabe, que nos lo cuente a todos. Nos hemos subido en una montaña rusa de emociones que casi rozan el desespero. No es una miniserie de terror, pero nos aterra y nos lleva de paseo por el caos del alma humana. Ese pequeño actor es un actorazo: Owen Cooper.</p>



<p>El hecho es que, por como habla y por cómo actúa el personaje, parece muy adelantado para su edad. Hay muchos adultos que difícilmente hilan una idea con otra. Tal vez sea yo el desactualizado.</p>



<p><em>“En la vida real, creo que los jóvenes de 12 y 13 años están tan contaminados de información y de diversiones, que fácilmente se pueden comportar como lo hace Jamie en esa miniserie. Diría que en Colombia se le suman las armas de fuego, el consumo de drogas y fiestas clandestinas. Me alegra haber crecido en un hogar calmado y dentro de una generación que todavía se consideraba morronga.&nbsp; Sus dioses amparen a quienes tienen que lidiar con pelados en esta generación. Yo con educarlos tengo”.</em> Esto me lo dice Hassan González, profesor de inglés, a través de Facebook.</p>



<p>Nancy Yanet Montoya, madre, locutora radial y trabajadora social, añade: <em>“No me parece demasiado improbable que un chico a esa edad llegue a tales consideraciones y expresiones. Puede haber un síndrome, no soy experta en el asunto, pero uno de mis hijos es Asperger y a sus 13 años hacía&nbsp;argumentaciones que aún me quedan grandes”.</em></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Adolescencia | Tráiler oficial | Netflix" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/QFxl7FFv6lM?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
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<p>Iliana Restrepo, también docente, afirma: <em>“Conozco varios chicos de esa edad que son capaces de hacer ese tipo de razonamientos y mantener una conversación de ese nivel. Son perturbadores. La película me voló los sesos. Bien hecha, bien lograda. Un guion brutal y unas actuaciones increíbles. Aquí hay un problema de autoestima y de autocontrol, ustedes no saben lo difíciles que son de tratar cuando están juntos… son pelaos que si no se les trata adecuadamente pueden hacer cualquier barbaridad en un momento de rabia”.</em>&nbsp;</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Creo que la mayoría de  padres hemos llorado donde no nos vean.</strong></h2>



<p>El drama perturba tanto que en un momento es imposible no cuestionarse si hicimos lo correcto al traer hijos al mundo, y si están a tiempo de arrepentirse quienes lo están pensando. Debo confesar que, por cosas menores, he sufrido lo que significa ser papá: cuando tu hijo apaga el celular al irse de fiesta, cuando les rompen el corazón, cuando son víctimas del matoneo, cuando enferman o cuando hacen amistades que reprobamos… y una larga lista de etcéteras, a la que pueden agregar sus propios temores. Creo que la mayoría de padres hemos llorado donde no nos vean.</p>



<p>Diéramos lo que fuera para que no les pase nada malo, tanto que hasta preferiríamos soportar cualquier dolor por ellos, con tal de no verlos sufrir. Educarlos con amor y protegerlos ayuda y mucho, pero no es garantía de nada. En ese universo indescifrable que es cada ser humano, las posibilidades de un <em>Big Bang</em> son todas, y esas cosas no se controlan ni con dinero ni con títulos. Lo que ha de pasar pasa hasta en las mejores familias, porque casos hemos visto. Suceden, y solo nos damos cuenta cuando la realidad está ahí, abofeteándonos, haciéndonos sentir poca cosa como padres. Nos azotamos porque fallamos, porque no hicimos lo debido o lo suficiente.</p>



<p><em>“Es un tiempo terrible para formar seres humanos”,</em> agrega Nancy Yanet. Yo creo que en silencio, muchos han deseado no haber tenido hijos, no porque no los amemos, sino porque no tenemos en nuestras manos su destino. Lo único que queda es rezar, como hacía mi abuelita cuando me iba de celebración, y ella en su cama, con la Biblia abierta, quedaba literalmente con el credo en la boca. ¡Pobrecita, los desvelos que le causé! Bueno, pues uno se vuelve papá, y más o menos le dan a probar de la misma medicina.</p>



<p>Les decía que mucha gente aborrece hoy la idea de tener hijos. </p>



<p><em>“No tengo hijos. No tendremos hijos. Es difícil tener hijos. No importa el amor que le des, la educación, la dedicación, si tiene 13 años y un celular está expuesto a la maldad. Todos hablan del fentanilo y no se legisla sobre las redes sociales. Toda la maldad del mundo está ahí. A los 13 años somos altamente influenciables. Un muchacho consumiendo odio todo el día, odio contra las mujeres, contra los migrantes, contra los cristianos, los musulmanes, los comunistas, los negros, los indígenas, contra lo que no se parece a él, es una bomba de tiempo”,</em> dice en un post de Facebook el periodista Iván Gallo, quien, a raíz de la miniserie, concluye algo que estremece tanto como los cuatro episodios: <em>“Tener hijos puede ser una maldición”.</em></p>



<p>Estamos de acuerdo en que esta producción es sobre nosotros los padres, sobre el dolor que nos produce no tener el control de cada situación y aún así tener que aceptar, con desconcierto e impotencia, que hasta la muerte nos sentiremos responsables de lo que nuestros hijos hagan con sus vidas. </p>



<p>Que sabemos todo acerca de nuestros hijos, no es más que una frase de cajón. Quizás sabemos muchísimo menos de lo que quisiéramos saber. Aceptémoslo: Tenemos un rival poderoso -y difícil de derrotar- compitiendo por la crianza: esa nueva <em>caja de pandora </em>que se carga antes de encenderse, el nuevo escenario donde batallan el bien y el mal.</p>



<p>En la vida real hay cosas para las cuales no hay explicaciones lógicas, y eso queda perfectamente retratado en la escena final del papá devastado frente al oso de peluche de su hijo, una imagen poderosa que se presta a todo tipo de especulaciones, y que es el punto de partida para que la sociedad empiece hacer su parte: reflexionar sobre lo que está pasando con la crianza y la educación de nuestros hijos en una era peligrosa y abrumadoramente tecnológica, donde ni siquiera los adultos saben cómo manejar su baja tolerancia a la frustración, causa raíz de tantos males, incluidos los feminicidios.</p>



<p>Ahora que la juventud nos quedó demasiado atrás, pienso que traer hijos al mundo es una lotería y la gente se lo debería pensar con calma. O al menos hablar, más que de esta serie,  de lo que significa lidiar con unas infancias que cada vez se parecen menos a las nuestras.  </p>



<p>¿Qué opinan los lectores de este blog?&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="819" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/18220750/ADOLESCENTE-AFICHE-819x1024.jpg" alt="" class="wp-image-113112" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/18220750/ADOLESCENTE-AFICHE-819x1024.jpg 819w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/18220750/ADOLESCENTE-AFICHE-240x300.jpg 240w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/18220750/ADOLESCENTE-AFICHE-768x960.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/18220750/ADOLESCENTE-AFICHE.jpg 1080w" sizes="auto, (max-width: 819px) 100vw, 819px" /></figure>
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        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=113106</guid>
        <pubDate>Wed, 19 Mar 2025 13:07:29 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[¡No tengan hijos!]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>¿Es Carolina Sanín la Lisa Simpson de la literatura colombiana?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/es-carolina-sanin-la-lisa-simpson-de-la-literatura-colombiana/</link>
        <description><![CDATA[<p>¿Eres tú, Carolina Simpson? Respuesta cortés a la crítica que hizo la escritora bogotana sobre la serie &#8220;Cien años de soledad&#8221;, de Netflix. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-large-font-size"><strong>Gabo se anticipó y descifró a Colombia mejor que muchos en este país.</strong></p>



<p><em>“Me pareció realmente una porquería”. “Mierda de perro que estás haciendo pasar por oro”.</em></p>



<p>Palabras mayores. Son de Carolina Sanín hablando de&nbsp;<em>“Cien años de soledad”</em>, la serie, no el libro, del que es una adoradora, como yo.</p>



<p>Carolina Sanín vio apenas dos episodios (son 8) de <em>“Cien años de soledad”</em> y eso le bastó para derramar toda su inquina contra la serie de Netflix. Se repite en la escritora bogotana el pecado del colombiano promedio que juzga el contenido de un artículo habiendo leído nada más que el titular.</p>



<p>Como espectadora estaba en todo su derecho de no ver los seis capítulos restantes de la primera temporada, de la misma forma que nadie está obligado a terminar de leer un libro si lo defraudan los primeros párrafos. </p>



<p>Pero en su rol de crítica literaria, alguien con autoridad y formación, se le imponía la obligación (¿deber ser?) de ver la serie completa si el objetivo era hacer un análisis responsable, juicioso. (Carolina: la producción tiene dos directores. Del capítulo 4 al 6 dirige la colombiana Laura Mora; lo poquísimo que viste lo dirigió el argentino Alex García, como conté <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/yo-vi-lo-que-usted-no-vio-en-macondo/">aquí</a>).</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-blogs-el-espectador wp-block-embed-blogs-el-espectador"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="U23eNTEcuD"><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/yo-vi-lo-que-usted-no-vio-en-macondo/">Yo vi lo que usted no vio en Macondo</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;Yo vi lo que usted no vio en Macondo&#8221; &#8212; Blogs El Espectador" src="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/yo-vi-lo-que-usted-no-vio-en-macondo/embed/#?secret=PjSBJx3Zzt#?secret=U23eNTEcuD" data-secret="U23eNTEcuD" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
</div></figure>



<p>En líneas generales, concuerdo con ella en que hubo demasiada pereza a la hora de traducir el libro al lenguaje cinematográfico (las escenas de sexo, por ejemplo, que en el papel son poesía alucinante, en la pantalla se desperdician), pero los calificativos de Sanín son inapropiados. Hablar desde la rabia de alguna manera rebaja nuestra opinión.</p>



<p>No entendí la relación que quiso establecer, en términos audiovisuales, entre un gallo muerto y la flacidez de un falo. Para que una película sea como la obra misma, toca poner a un buen lector a que lea el libro en televisión. Ella lo haría maravillosamente, y hablo en serio. </p>



<p><em>“Esta porquería”.</em> <em>“Esta porquería”. “Esta porquería”.</em> Lo repite tres veces durante su <a href="https://www.youtube.com/watch?v=NkgUz_wzPoc">monólogo </a>para revista Cambio. Y al final, habiendo encontrado por fin otros sinónimos, se confiesa rabiosa por haber dedicado dos horas de sus vacaciones <em>“a ver esa basura”,</em> de la que no se salva ni el guion, (<em>“pésimamente escrito”</em>, dice); ni los actores y menos las luces.  <em>“Aburridísima, tediosa, imposible”. </em></p>



<p>Creo que no vimos la misma serie.</p>



<p>Lo que choca a sus detractores es el tonito de mamá que regaña, aunque esta vez lo hace dulzonamente. Nadie niega que sabe de lo que habla, aunque uno no siempre esté de acuerdo con ella, como cuando dice que&nbsp;<em>“Cien años de soledad”&nbsp;</em>no es una novela histórica. Yo digo que sí lo es (Mario Vargas Llosa dijo que es una novela de caballería <em>&#8220;con un sustrato real, histórico social&#8221;</em>); es el espejo, bellamente escrito, donde nos podemos ver como sociedad. </p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-2a9af64fd577d5df35e6c1ee62ee812a"><strong>&#8220;La historia de Colombia está dramatizada a través de dos acontecimientos históricos principales: la guerra de los Mil Días y la matanza de los jornaleros del banano que tuvo lugar en Ciénaga en 1928&#8221;, </strong>dice Gerald Martin, biógrafo de Gabo, en <em>&#8220;Una Vida&#8221;</em> (página 339). </p>



<p>¿O, acaso, no es cierto que las broncas entre liberales y conservadores explican muchos males pasados y presentes de esta patria? Una imagen poderosa es aquella en que los conservadores ordenan pintar de azul todas las casas de Macondo.</p>



<p>¿No es esa una forma de decir que en Colombia la política y los políticos se han impuesto muchas veces a las malas? Ya sea mediante el robo de elecciones, como cuando subió al poder, con trampa, Misael Pastrana; con decretos anti derechos humanos (caso del <em>Estatuto de Seguridad</em> de Turbay Ayala), o con articulitos metidos a la fuerza a la Constitución para favorecer la reelección de Álvaro Uribe. Creo que Gabo se anticipó y descifró a Colombia mejor que muchos en este país.<strong></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading"></h2>



<p>No menos cierto es que sus posturas, las de Carolina Sanín, son las de una persona que quiere provocar para no pasar desapercibida. Lo hace adrede. Lo de jugar con su cabellera mientras habla también me parece provocador, además de sexi, casi lujurioso.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="576" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/09095129/A-SANIN-4-1024x576.jpeg" alt="" class="wp-image-110141" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/09095129/A-SANIN-4-1024x576.jpeg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/09095129/A-SANIN-4-300x169.jpeg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/09095129/A-SANIN-4-768x432.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/09095129/A-SANIN-4-1536x864.jpeg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/09095129/A-SANIN-4.jpeg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>Es nuestra Lisa Simpson, aquella niña de ocho años <em>“con gran inteligencia, curiosidad y ambición”.</em> De la familia Simpson <strong>es quien mayor conocimiento intelectual tiene, <em>“especialmente en temas académicos”</em>.</strong> Sobresaliente como estudiante, <em>“le encanta leer, escribir en un diario y hacer tareas escolares”</em>, aparte de ser una enamoradiza <em>“de los chicos que piensan como ella”.</em></p>



<p>La hermana de Bart es la chica bonita y pila de la que uno se hubiera enamorado fácilmente en el colegio. Casi puedo imaginar que a Carolina le han sobrado pretendientes, pues ese binomio belleza-inteligencia es un estímulo potente en una era de banalidades, aunque en este mundo machista muchos caballeros (no yo) las preferirían brutas, calladas y sumisas.</p>



<p>No puedo hablar sobre la personalidad de Carolina Sanín. Sobre la de Lisa me remito a lo que publicó el diario <a href="https://www.elmundo.es/album/f5/mira/2016/12/06/583835e0e2704e59308b45c2_3.html">El Mundo </a>de España, que define su personalidad como narcisista.</p>



<p><em>“La mediana de la familia Simpson siempre busca ser el centro de atención, ser superior a los demás (sobre todo a sus hermanos y compañeros del colegio) y no soporta la competencia. También está continuamente preocupada por el éxito ilimitado, por el poder, por ser la más brillante&#8230; Si no están convencidos de que Lisa tiene un trastorno narcisista o megalómano, revisen, por ejemplo, ese capítulo en el que todos creen que Maggie es superdotada, o cuando Lisa se convierte en presidenta de EEUU”.</em></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="300" height="531" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/11121528/A-LIBRO-CIEN-ANOS-DE-SOLEDAD.jpg" alt="" class="wp-image-110237" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/11121528/A-LIBRO-CIEN-ANOS-DE-SOLEDAD.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/11121528/A-LIBRO-CIEN-ANOS-DE-SOLEDAD-169x300.jpg 169w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></figure>



<p>Decir que la serie produce <em>“daño espiritual”</em> a los lectores de la obra o reducirla a <em>&#8220;mezcla entre profesor Yarumo y telenovela&#8221;</em> me pareció exagerado. Sin embargo, aceptando que algo de melodrama tiene, es posible entonces que de manera póstuma guionistas y productores hayan cumplido uno de los sueños del maestro Gabriel García Márquez, a juzgar por esta frase suya que recoge el <a href="https://centrogabo.org/gabo/contemos-gabo/9-apuntes-de-gabriel-garcia-marquez-sobre-la-television">Centro Gabo</a>: </p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-60ec785f53a3df1455e1099534dd90da"><em><strong>“Siempre he querido escribir telenovelas. Es una maravilla. Llega a muchas más personas que un libro. Supón que un libro vende exageradamente un millón de ejemplares en un año. En una sola noche una telenovela puede llegar a cincuenta millones de hogares en un solo país. Entonces, para alguien como yo, que solo quiere que lo quieran por las cosas que hace, es mucho más eficaz una telenovela que una novela”</strong></em>: Gabriel García Márquez.</p>



<p>Las cifras demuestran el rotundo éxito de la serie (<a href="https://forbes.co/2024/12/16/actualidad/cien-anos-de-soledad-contribuyo-mas-de-225-mil-millones-de-pesos-colombianos-a-la-economia-del-pais">$225 mil millones </a>en ganancias para Colombia) y, quizás lo más importante, mucha gente apática hoy está acercándose, quizás por primera vez, a la obra de Gabo. <em>“Las ventas del libro &#8216;Cien años de soledad&#8217; han crecido 300% por el boom de la serie”,</em> tituló <a href="https://www.larepublica.co/ocio/las-ventas-del-libro-cien-anos-de-soledad-han-crecido-300-por-el-boom-de-la-serie-4024522#:~:text=En%20unidades%2C%20'Cien%20a%C3%B1os%20de,se%20han%20vendido%20300.000%20copias.">La República</a><strong>.</strong></p>



<p>Tampoco estoy de acuerdo cuando habla de los “<em>sentimientos parricidas”&nbsp;</em>de los hijos de Gabo. Que ellos estén sacando provecho de la herencia del papá es lo que cualquier hijo haría, ¿no?, porque bobos no son, y no encuentro nada reprochable en ello, aparte de la envidia, buena o mala, que los demás podamos sentir.</p>



<p>En este punto confieso que me encanta nuestra Carolina Simpson. O Lisa Sanín, como les guste más. Me encanta porque es ella con sus poses. Me encanta porque es estudiosa y hace crítica en una época en que la mayoría traga entero, y pocos escritores se arriesgan a decir lo que piensan: por lo general, se protegen entre ellos, alabándose mutuamente, recomendándose mutuamente, incluso cuando no hay motivo de recomendación (un buen tema para tocar próximamente). </p>



<p>Me encanta ella porque la imagino riéndose antes de encender la cámara del celular, sabiendo que del otro lado la mitad de la gente está lista a ensalzarla y la otra mitad dispuesta a llevarla en hombros&#8230; a la hoguera.</p>



<p>No voy a negar que me produce placer escucharla. Perdonen si parece una declaración de amor.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-4-3 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Alquimia al revés, monólogo de Carolina Sanín | CAMBIO" width="500" height="375" src="https://www.youtube.com/embed/NkgUz_wzPoc?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>
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        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=110118</guid>
        <pubDate>Sun, 19 Jan 2025 14:11:45 +0000</pubDate>
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                            </item>
        <item>
        <title>Cien Años de Soledad, la serie.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/lineas-de-arena/cien-anos-de-soledad-la-serie/</link>
        <description><![CDATA[<p>(A modo de respuesta al escritor Sergio del Molino) Nota preliminar: Reproduzco la columna de opinión que he publicado con mi nombre de pila en el periódico&nbsp;El Correo del Golfo. Muchos años después, frente a una pantalla audiovisual, el Coronel Aureliano Buendía, habría de rememorar aquel libro que su padre le leyó de pequeño, “Cien [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="920" height="613" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/24071113/Laura-Mora-y-Claudio-Catano-100-anos-de-Soledad.avif" alt="" class="wp-image-109730" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/24071113/Laura-Mora-y-Claudio-Catano-100-anos-de-Soledad.avif 920w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/24071113/Laura-Mora-y-Claudio-Catano-100-anos-de-Soledad-300x200.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/24071113/Laura-Mora-y-Claudio-Catano-100-anos-de-Soledad-768x512.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 920px) 100vw, 920px" /><figcaption class="wp-element-caption">La Directora Laura Mora con el actor Claudio Cataño en un momento de la filmación de la serie &#8220;Cien años de Soledad&#8221; (imagen de Netflix). </figcaption></figure>



<p><strong>(A modo de respuesta al escritor Sergio del Molino)</strong></p>



<p><strong>Nota preliminar</strong>: Reproduzco la columna de opinión que he publicado con mi nombre de pila en el periódico&nbsp;<em>El Correo del Golfo</em>.</p>



<p>Muchos años después, frente a una pantalla audiovisual, el Coronel Aureliano Buendía, habría de rememorar aquel libro que su padre le leyó de pequeño, “<em>Cien años de Soledad</em>”. Para ser más precisos, cincuenta y siete años después de otro episodio digno de novela, cuando una pareja remitió la mitad de un manuscrito a una editorial, porque el dinero no alcanzaba para enviarla totalmente y la esposa le dijo al escritor “Ahora lo único que falta es que la novela sea mala”. Pero la novela no fue mala, fue mucho más que buena, la gran obra que partió en dos la literatura mundial desde su primera edición en 1967.&nbsp;</p>



<p>Nunca se había realizado una versión audiovisual de “<em>Cien años de Soledad”,</em>&nbsp;por lo cual el lanzamiento en la plataforma&nbsp;<em>Netflix,</em>&nbsp;de una serie de 16 capítulos dividida en dos partes, cuyos ocho primeros capítulos ya se pueden ver, se convierte en un verdadero acontecimiento cultural. Ahora bien, a quien no le pareció mala esta serie televisiva, sino horrorosa, fue al escritor español Sergio del Molino, quien en una columna publicada en el periódico&nbsp;<em>El País</em>, la compara con un anuncio interminable de café<a href="//3CA9F2FE-D734-473D-9227-0006C76191B4#_ftn1"><sup>[1]</sup></a>. Su crónica que arrasa al&nbsp;<em>Macondo&nbsp;</em>audiovisual, como si fuera una segunda epidemia de la terrible epidemia del olvido, me ha motivado a escribir mi propio testimonio al frente de la pantalla.</p>



<p>Desde la otra orilla, en este caso del espectro crítico, pero también físico, pues me encuentro en Bogotá, esa ciudad cuyo frío fue el peor descubrimiento para el joven caribeño Gabriel García Márquez, con absoluto respeto por la opinión contraria, debo decir que no comparto lo manifestado por Sergio del Molino.</p>



<p>Mi primera reflexión es que el espectador no debe comparar la serie con la novela, porque resulta injusto con dos obras de arte que tienen un lenguaje particular y una manera diferente de llegar a su destinatario. Una obra de las características de&nbsp;<em>Cien años de Soledad</em>, es imposible de copiar en otro tipo de formato, pero no por ello, hay que denostar una versión tan bien elaborada en lo cinematográfico, que desde su presentación advierte que está inspirada en ese clásico. No es una copia o una caricatura, es un respetuoso y cuidadoso homenaje.</p>



<p>Se ha escrito mucho, sobre la reticencia de Gabriel García Márquez para que “<em>Cien años de Soledad</em>”, fuera llevada a la pantalla grande, en vida recibió varias ofertas millonarias desde Hollywood, pero sabiamente las rehusó, sabía que era imposible en una cinta de dos o cuatro horas, sintetizar la compleja historia de varias generaciones de la familia Buendía, tampoco se podía imaginar a un Paul Newman o un Robert Redford interpretando sus personajes en inglés.</p>



<p>Como lo han expresado Rodrigo García Barcha y Gonzalo García Barcha, productores de la serie, seguramente su padre, el autor de la novela, estaría viéndola y estaría contento, porque se respetaron tres principios básicos, que fuera una serie y no una película, en español y filmada en Colombia. Para cumplir los deseos del premio Nobel de literatura 1982, se conformó un equipo colombiano, alrededor de una producción que no es de Hollywood, es latinoamericana y especialmente colombiana hasta la médula.</p>



<p>Valoro mucho que una producción nacional se atreva, desde la humildad y el desparpajo a presentarnos su visión de Macondo, para lo cual se construyó una ciudadela en el Departamento del Tolima, se filmó en escenarios increíblemente bellos como las salinas de Manaure (en la Guajira colombiana), en una fotografía increíble como la que se aprecia al inicio del capítulo cuarto. Los personajes hablan con el acento de la gente nacida en el Magdalena y esas regiones de la Ciénaga Grande, a pesar que los actores son de diferentes regiones de Colombia, país que lleva su diversidad hasta en la lengua.&nbsp;</p>



<p>El desfile de talento latinoamericano es impresionante, desde la dirección de Laura Mora y Alex García, el guion de Natalia Santa, Camila Brugés, el puertorriqueño José Rivera, la música de Camilo Sanabria y Juancho Valencia (les recomiendo escuchar la banda sonora, con esas impresionantes gaitas y flautas de millo), la fotografía a cargo de la mexicana Sarasvati Herrera y el caleño Paulo Pérez. En cuanto al reparto actoral, deseo destacar a Susana Morales, Marco Antonio González, Viña Machado, la impresionante Marleyda Soto y decirle a Claudio Cataño, que su rostro era el que siempre me había imaginado del Coronel Aureliano Buendía. Sincera felicitación a la productora colombiana&nbsp;<em>Dynamo</em>.</p>



<p>En lo personal, la serie me ha servido para rememorar episodios olvidados de un libro, al que primero llegué obligado por una tarea de colegio y al que regresé años más tarde para caer atrapado en su arquitectura narrativa. Pero también me he dado cuenta de algo, que Úrsula Iguarán, aquella esposa lúcida y aterrizada en medio de la imaginación desbordada de su esposo José Arcadio, no es otra que Mercedes Barcha, la misma que se encargó de la administración y los gastos del hogar, mientras su marido llenaba páginas y páginas con historias que mezclaban realidad y fantasía, eso que terminaron llamado realismo mágico.&nbsp;</p>



<p>Laura Mora, la extraordinaria realizadora colombiana, quien comparte la dirección de la serie con el argentino Alex García López, lo ha explicado bien en un reportaje en&nbsp;<em>El Espectador&nbsp;</em>de Bogotá, al decir que su intención es que la serie sea un complemento al libro, que ha intentado plasmar en imágenes la belleza poética de la novela y en mi opinión lo ha logrado en su lenguaje cinematográfico, de planos largos y amplios, con una puesta en escena coral en la cual vemos desarrollar a los personajes encarnados en actores que no han resultado pequeños a tan descomunal reto.</p>



<p>Estoy seguro que gracias a esta magnífica serie, llegarán miles o quizás millones de lectores nuevos a la novela, para encontrar la fuente original de donde se alimentó esta adaptación. Muchos jóvenes que van a llegar por gusto y curiosidad, esos nativos digitales a quienes resulta tan difícil el asombro, no como los de mi generación, que tuvimos que leerla en el colegio, por obligación y no la entendimos. Me encantaría que Sergio del Molino, le diera una segunda oportunidad a esas estirpes macondianas condenadas en su escrito, mientras se toma un delicioso café colombiano.</p>



<p>Aprovecho para desearles a los lectores una feliz navidad y si quieren un buen regalo, pueden dárselo viendo esta serie inspirada en un verdadero clásico literario y si todo este ruido les motiva a leer&nbsp;<em>Cien años de Soledad</em>, el regalo será múltiple.</p>



<p><strong>Dixon Acosta Medellín</strong></p>



<p>En lo que antes se llamaba Twitter a la hora del recreo me encuentran como @dixonmedellin&nbsp;</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p><a href="//3CA9F2FE-D734-473D-9227-0006C76191B4#_ftnref1"><sup>[1]</sup></a>&nbsp;Para el lector que desee revisar la crítica de Sergio del Molino se puede leer aquí:&nbsp;<a href="https://elpais.com/television/2024-12-13/cien-anos-de-soledad-en-netflix-una-serie-horrorosa-un-interminable-anuncio-de-cafe.html">https://elpais.com/television/2024-12-13/cien-anos-de-soledad-en-netflix-una-serie-horrorosa-un-interminable-anuncio-de-cafe.html</a></p>


<figure class="wp-block-post-featured-image"><img loading="lazy" decoding="async" width="1920" height="1080" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/24071304/100-anos-de-soledad-2.jpg" class="attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image" alt="" style="object-fit:cover;" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/24071304/100-anos-de-soledad-2.jpg 1920w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/24071304/100-anos-de-soledad-2-300x169.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/24071304/100-anos-de-soledad-2-1024x576.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/24071304/100-anos-de-soledad-2-768x432.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/24071304/100-anos-de-soledad-2-1536x864.jpg 1536w" sizes="auto, (max-width: 1920px) 100vw, 1920px" /></figure>]]></content:encoded>
        <author>Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</author>
                    <category>Líneas de arena</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=109729</guid>
        <pubDate>Tue, 24 Dec 2024 12:14:32 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Cien Años de Soledad, la serie.]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Ver o no ver “Cien años de soledad”: Esa es la cuestión</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/ver-o-no-ver-cien-anos-de-soledad-esa-es-la-cuestion/</link>
        <description><![CDATA[<p>¿Es cierto eso de que los libros siempre son mejores que las películas? ¿Será “Cien años de soledad” la excepción a la regla? El estreno mundial de la serie de Netflix coincide con los 10 años de la muerte de Gabriel García Márquez.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p></p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-0ddc5bf2a1cc44fa70f8bba21d6447b6"><strong>“No se le había ocurrido hasta entonces que la literatura fuera el mejor juguete que se había inventado para burlarse de la gente”: </strong>Cien años de soledad, página 440.</p>



<p>Esta es una joya que no se presta. Ocupa un sitio especial en la biblioteca y en mi corazón.</p>



<p><em>“Cien años de soledad”</em> es de esas novelas que se dejan leer con agrado. La he leído tres veces con las mismas ganas, y con resaltador en mano. En cada lectura he ido construyendo un Macondo personal, por así decirlo. Con cada lectura descubro detalles que no vi antes y vuelvo a sorprenderme, como si fuera el pequeño Aureliano deslumbrado al conocer el hielo.</p>



<p>Todo colombiano debería leer <em>“Cien años de soledad”</em> siquiera una vez en su vida. Me explico: Gabriel García Márquez es el único Premio Nobel de Literatura que tiene Colombia. Es una pena que haya compatriotas ajenos a esta exquisita radiografía de lo que somos, nuestro realismo trágico. Dicho sea de paso, veo muy lejana la posibilidad de que en los próximos 20 o 30 años tengamos un segundo Nobel de las letras.&nbsp;Los genios nacen una vez cada siglo, digo yo. Así que si el escritor de Aracataca nació en 1927, es posible que hasta ahora esté naciendo o por nacer un futuro genio literario.</p>



<p>Crecí amando a Gabo, que así le decimos confianzudamente sus lectores. Que murió en 2014 es algo que no creo. Lo encuentro muy vivo y vigente cuando abro sus libros, porque los genios son inmortales. Miren a Homero, miren a Cervantes.</p>



<p>No me alegré cuando salieron con el cuento de que harían una serie sobre la familia Buendía. —<em>“Por qué tienen que arruinar las cosas buenas inventándoles una versión paralela”, </em>pensé. Eso puede salir muy mal. O quizás no.</p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-0f596097d58afbe7c536c94b7b3c3d52"><strong>“Úrsula pasó la tranca en la puerta decidida a no quitarla en el resto de su vida. “Nos pudriremos aquí dentro”, pensó. “Nos volveremos cenizas en esta casa sin hombres, pero no le daremos a este pueblo miserable el gusto de vernos llorar”:</strong> Cien años de soledad, página 205.</p>



<p>Aprovecho mi molestia para darles un consejo: Lean primero el libro y después sí vean la serie de Netflix que se estrena el 11 de diciembre. El libro contiene nada más que 20 capítulos. Un capítulo por día en una sentada y habrá terminado sus 471 páginas antes de acabar el año, empezando hoy. En todo caso, no se necesita un siglo. Los cien años del título aluden al periodo que va de la segunda mitad del siglo diecinueve a la primera mitad del siglo veinte, tiempo en que Colombia (perdón, Macondo) estuvo imbuido en guerras civiles, maldiciones, matanzas y enigmas.</p>



<p>En líneas generales, me gustó la adaptación que hizo Netflix de <em>“Pedro Páramo”,</em> la obra del mexicano Juan Rulfo. Digamos que el guión respetó el texto original y añadió una bella fotografía, además de unos escenarios muy reales donde la muerte se siente cerquita. Comala es un pueblo y en esa medida la película retrata a ese pueblo, pero jamás consigue trasplantar la poética <em>Rulfiana </em>al cerebro del espectador. La belleza del texto se pierde, por más de que pongan a los actores a recitar líneas casi al pie de la letra.</p>



<p>Entonces, no estoy muy seguro de que me vaya a gustar la adaptación de <em>“Cien años de soledad”.</em>&nbsp; Me asusta que hagan de una gran novela una telenovela. Macondo es un universo, una versión literaria de la Creación con C mayúscula, desde el Génesis hasta el Apocalipsis, pero en lugar del patriarca Abraham y su esposa Sara, aquí la historia nos habla del amor entre dos primos: el patriarca José Arcadio Buendía y la matriarca Úrsula Iguarán, y las sietes generaciones que les precedieron, entre ellos el coronel Aureliano Buendía (segunda generación) y los diecisiete Aurelianos, ((tercera generación), que tuvo con distintas mujeres, y así hasta el fin de la estirpe.</p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-95e89f11630548106f06639b0af2f0ca"><strong>“Uno no es de ninguna parte mientras no tenga un muerto bajo la tierra”:</strong> Cien años de soledad, página 23.</p>



<p>Quiero y no quiero ver <em>“Cien años de soledad”</em>. No quiero para no presenciar cómo descuartizan una obra maravillosa y desdibujan a los personajes que parí en mi imaginación. Pero sí quiero verla precisamente para darme la razón. Lo anticipó Gabo, un año antes de ganarse el Nobel, refiriéndose a otra cuestión en uno de sus <em>Doce cuentos peregrinos</em> (La Santa, 1981): <em>“Lástima que haya que filmarlo”, decía. Pues pensaba que en la pantalla perdería mucho de su magia original”. &nbsp;</em></p>



<p>No quiero saber qué rostro le pusieron Melquiades, el gitano que regresó de la muerte <em>“porque no pudo soportar la soledad”,</em> ni a los <em>“cetáceos de piel delicada con cabeza y torso de mujer”</em> que vivían más allá de la ciénaga grande.</p>



<p>No quiero ver a José Arcadio hablando solo, mientras Úrsula y los niños se parten el espinazo en la huerta de la casa, y luego a la misma Úrsula abochornada viendo por primera vez a un hombre desnudo, <em>“tan bien equipado para la vida, que le pareció anormal”.</em></p>



<p>No quiero ver a la bisabuela de Úrsula sentada en un fogón encendido y con quemaduras que <em>“la dejaron convertida en una esposa inútil para toda la vida”</em>, por los tiempos en que el pirata Francis Drake asaltó a Riohacha. </p>



<p>He recreado en mi mente a Pilar Ternera, la iniciadora sexual de dos de los hombres de la segunda generación, a cada uno de los cuales le da un hijo; a la india Visitación, a Rebeca, que comía tierra por vicio, a Fernanda del Carpio, <em>“seleccionada como la más hermosa entre las cinco mil mujeres más hermosas del país”</em>; a Petra Cotes y Mauricio Babilonia con las mariposas amarillas revoloteando a su paso.</p>



<p>Me emociono incluso al escuchar la canción que compuso en 1969 el peruano Daniel Camino Díez Canseco, en boca del mexicano Oscar Chávez.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-4-3 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Oscar Chavez ¬ Macondo (En vivo)" width="500" height="375" src="https://www.youtube.com/embed/GXdv44TpDQw?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Lean primero el libro y después sí vean la serie que estrena Netflix el 11 de diciembre. </strong></h2>



<p>No quiero matar en mi imaginación &nbsp;a las hermanas Amaranta y Rebeca —enamoradas del mismo hombre, el italiano Pietro Crespi—; a Santa Sofía de la Piedad, que <em>“degolló con un cuchillo de cocina el cadáver de José Arcadio Segundo para asegurarse de que no lo enterraran vivo”</em>, o a José Arcadio Segundo y Aureliano Segundo, que <em>“despertaban al mismo tiempo, sentían deseos de ir al baño a la misma hora, sufrían los mismos trastornos de salud y hasta soñaban las mismas cosas”</em>.</p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-ff9eef683d92f8a3d9cc68995a912de9"><strong>“Si no volvemos a dormir, mejor (…) Así nos rendirá más la vida”: </strong>Cien años de soledad, página 56.</p>



<p>Me pregunto cómo hicieron creíble la peste del insomnio en que <em>“los unos veían las imágenes soñadas por los otros”</em>, hasta que <em>“nadie volvió a preocuparse por la inútil costumbre de dormir”, </em>o el nacimiento del hijo de Amaranta Úrsula y Aureliano Babilonia, cuya cola de cerdo <em>“cartilaginosa y en forma de tirabuzón con una escobilla de pelos en la punta”</em>, confirma la maldición que pesa sobre los Buendía a causa del incesto, o los tres mil muertos echados al mar como constancia de que la <em>Masacre de las bananeras</em> (1928) no fue cuento, aunque los muertos en la vida real fueron menos.</p>



<p>Gabo lo explicó a su manera a la televisión británica en 1990: </p>



<p><em>“Lo que pasa es que 3 ó 5 muertos en las circunstancias de ese país, en ese momento debió ser realmente una gran catástrofe y para mí fue un problema porque cuando me encontré que no era realmente una matanza espectacular en un libro donde todo era tan descomunal como en&nbsp;</em>Cien años de soledad<em>, donde quería llenar un ferrocarril completo de muertos, no podía ajustarme a la realidad histórica. Decir que todo aquello sucedió para 3 ó 7 muertos, o 17 muertos… no alcanzaba a llenar ni un vagón. Entonces decidí que fueran 3.000 muertos, porque era más o menos lo que entraba dentro de las proporciones del libro que estaba escribiendo. Es decir, la leyenda llegó a quedar ya establecida como historia”. </em>El testimonio está en el sitio web <em><a href="https://www.colombiainforma.info/la-masacre-de-las-bananeras-en-cien-anos-de-soledad-cuando-el-realismo-magico-le-gano-a-la-historia-oficial">Colombia Informa.</a></em></p>



<p>No quiero presenciar el duelo a muerte entre José Arcadio Buendía y Prudencio Aguilar y tampoco es necesario entrar a la tienda de Catarino, que <em>“aprovechaba la ocasión para acercarse a los hombres y ponerles la mano donde no debía”,</em> ni saber cómo se ve <em>Francisco el Hombre</em>, que <em>“derrotó al diablo en un duelo de improvisación de cantos”.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-ea677c66e99094ccf1021c3a46633a08"><strong>“Tenemos seis hijas más… y Aurelito pone sus ojos precisamente en la única que todavía se orina en la cama”:</strong> Cien años de soledad, página 87.</p>



<p>Pero tal vez sí quiero ver <em>“Cien años de soledad”,</em> la serie, para salir de dudas. ¿Cómo hicieron, por ejemplo, las escenas de cama (es decir, de hamaca), con José Arcadio y Rebeca? Cómo llevaron a la pantalla este tremendo párrafo: <em><strong>“Ella tuvo que hacer un esfuerzo sobrenatural para no morirse, cuando una potencia ciclónica asombrosamente regulada la levantó por la cintura y la despojó de su intimidad con tres zarpazos, y la descuartizó como a un pajarito”.</strong></em></p>



<p>En el tráiler apenas hemos visto al pelotón de fusilamiento con que empieza la novela, la imagen de José Arcadio, amarrado al árbol de castaño con signos de evidente locura o al padre Nicanor Reyna levitando tras beber una taza de chocolate, pero ese fugaz Macondo no me pareció colombiano, ni por las voces, mucho menos por la apariencia de los personajes. Tal vez estoy pidiendo más de lo que el cine pueda dar, o tal vez, por un par de segundos, estoy juzgando a las&nbsp;carreras una producción de 16 capítulos.</p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-0f8230e36dc94cff734b7196794b2a42"><strong>“Poco después, cuando el carpintero le tomaba las medidas para el ataúd, vieron a través de la ventana que estaba cayendo una llovizna de minúsculas flores amarillas”</strong>: Cien años soledad, página 166.</p>



<p>Sí quiero ver “Cien años de soledad” para ver cómo el cine interpretó lo que pensaba el escritor sobre las penas de amor o la muerte, ambas cuestiones retratadas en la persona de Remedios, <em>“la criatura más bella que se había visto en Macondo”</em>, a quien hasta la pubertad tocaba <em>“vigilarla para que no pintara animalitos en las paredes con una varita embadurnada de su propia caca” </em>y, además,la prueba garciamarquiana de que de amor si se muere, pues ella además <em>“seguía torturando a los hombres más allá de la muerte”,</em> la cual ocurrió al elevarse al cielo <em>“entre el deslumbrante aleteo de las sábanas que subían con ella”.</em></p>



<p>Fue una de las escenas que más canas&nbsp;le sacó a García Márquez, según <a href="https://www.facebook.com/CentroGaboOficial/videos/as%C3%AD-cuenta-gabriel-garc%C3%ADa-m%C3%A1rquez-el-ascenso-de-remedios-la-bella/2182491401994073">contó alguna vez</a>. <em>“Me sentía fracasado tratando de que Remedios, la Bella subiera al cielo y que fuera creíble. Entonces, salí al jardín a respirar y estaba corriendo un gran viento. Había una chica que lavaba en la casa, (…) tratando de prender las sábanas en el alambre y no lo lograba, (…) la encontré enredada en aquellas sábanas mojadas que estaba tratando de tender a secar… regresé y esa fue la solución. La puse a doblar una sábana y la sábana se la llevó. Lo creí yo y lo creyeron ellos (los lectores)”.</em></p>



<p>Empiezo hoy mismo la cuarta lectura de <em>“Cien años de soledad”, </em>a lo mejor así se me abra el apetito para darle una oportunidad a la serie. ¡Y, entonces, que Gabito perdone a todos desde el más allá por profanar el realismo mágico!</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Cien años de soledad | Avance oficial | Netflix" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/mPCN1irKfkc?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
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        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=109062</guid>
        <pubDate>Sun, 08 Dec 2024 13:11:32 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Ver o no ver “Cien años de soledad”: Esa es la cuestión]]></media:description>
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            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>La serie de Netflix que nos destripa el alma (sin spoiler)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/la-serie-de-netflix-que-nos-destripa-el-alma-sin-spoiler/</link>
        <description><![CDATA[<p>Espectadores, padres y periodistas mucho podemos aprender de “Monstruos”, la exitosa serie norteamericana basada en crímenes reales.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p></p>



<p>No somos lo que somos, sino lo que aparentamos ser. Hay familias de familias y esta de seguro es una en la que nadie quisiera estar. </p>



<p>Los de mi generación teníamos la edad de los asesinos (18 y 21 años) cuando ocurrieron los hechos; hoy tenemos 53 y 56, así que la serie de Netflix significa devolver la película 35 años: 1989. &nbsp;&nbsp;</p>



<p>Ryan Murphy (1965), el genio que nos acostumbró a éxitos de taquilla, como creador, director o escritor, (<em>Hollywoord, Pose, The Politician o Dahmer, </em>por citar algunas producciones), nos pone otra vez la piel de gallina con <strong><em>“Monstruos: La historia de Lyle y Erik Menéndez”, </em></strong>basada en hechos reales ocurridos en los años 80s y 90s: el parricidio cometido por dos hermanos en una mansión de Beverly Hills. </p>



<p>La serie ha sido acusada de no apegarse ciento por ciento a la realidad, pero, de ser así, no se nos olvide que el cine y la televisión mezclan ficción y hechos veraces con fines meramente dramáticos. Así que las siguientes reflexiones, sin spoiler, se basan en lo que muestra la serie, no sobre el caso real, que ha sido objeto de libros y documentales.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><em><strong>&#8220;Les voy a contar un secreto: Todo el puto mundo hace trampa. ¿Sabes cómo consigues todo esto? Miente, engaña, roba pero gana y que no te descubran”</strong></em>.</h2>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Monstruos: La historia de Lyle y Erik Menendez | Tráiler oficial 1 | Netflix" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/hkLYf2f1LUw?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-0c16bd899d36dc4fa204dcc37e756cf7"><strong>&#8220;Tal vez Erick es gay, pero estar en el closet no te hace un homicida, ni siquiera te hace una mala persona&#8221;.</strong></p>



<p>De entrada, <em>“Monstruos”</em> cuestiona las ligerezas de la prensa, retratada en la figura de un reportero sensacionalista. Se dijo, por ejemplo, que los hermanos Erik y Lyle fueron amantes, pero también que esa fue una fantasía del periodista Dominick Dunne, mientras investigaba el caso para la revista <em>Vanity Fair</em>.</p>



<p>La frase <em>&#8220;Tú sabes que jamás exagero&#8221;</em> es una crítica abierta a ese periodismo que manipula los titulares para dar espectacularidad a las noticias, sin importar los daños colaterales. <strong><em>“</em></strong><em>Disculpa linda, debo proteger mis fuentes”,</em> dice el personaje en otra de las escenas, dando crédito a las habladurías</p>



<p>Los cuestionamientos al poder distorsionador de los medios los hace la abogada principal, Leslie Abramson: Ella dice: <em><strong>&#8220;Por desgracia el resto del país lo está leyendo. Ya es muy malo que tenga que lidiar con periodistas, ahora tengo que lidiar con seudoperiodistas&#8221;.</strong></em></p>



<p>Más adelante, en la misma conversación con su esposo, refiriéndose a Dom, agrega: <em><strong>“Eso no le da derecho a traficar con mentiras y ser un lacayo periodístico de la Fiscalía&#8221;.</strong></em></p>



<p>El marido responde: <em><strong>“Dom está en el negocio del chisme. Y es triste pero eso vende&#8221;.</strong></em> La mujer quiere encontrar a un buen periodista que le ayude <em>“a contrarrestar las mentiras burdas de la Fiscalía&#8221;. </em>En el pasado reciente, en Colombia vimos el perjuicio que causa una relación malsana entre los medios de comunicación y los demás poderes, o lo que implica para las partes interesadas filtrar documentos, testimonios y especulaciones.</p>



<p>La narrativa mediática, en manos de periodistas que informan desde el sesgo y los prejuicios, haciendo además juicios anticipados, pueden moldear para más mal que bien los sentimientos de la opinión pública; ese no es el papel de la prensa, al verdadero periodismo lo rigen unos principios no negociables y unos valores éticos inquebrantables.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-d5c98de9cc518ad5b92f3d463d2352ec"><strong>&#8220;¿Yo les hice esto a mis hijos? ¿Yo los hice como son? (&#8230;) Son unos imbéciles, inútiles, inservibles. ¿Eso es mi culpa?&#8221;.&nbsp;</strong></p>



<p>La serie nos muestra a un padre obsesionado con imitar los comportamientos sexuales (viriles) de la antigua Roma, una esposa tratada&nbsp;como un mueble más y unos hijos sometidos a actos humillantes. &nbsp;</p>



<p>En medio de esa tensión psicológica, nos adentramos en asuntos de gran rudeza, crueldad y vigencia: los oscuros secretos familiares, el abuso sexual, el incesto, el mundo de las apariencias, los niveles de exigencia desquiciada de los padres hacia los hijos –pretender que sean lo que nosotros digamos-; la infidelidad y sus consecuencias, el afán de hacer dinero a costa de lo que sea <em>(<strong>&#8220;Les voy a contar un secreto: Todo el puto mundo hace trampa. ¿Sabes cómo consigues todo esto? Miente, engaña, roba pero gana y que no te descubran”</strong></em>)&nbsp;y, luego de conseguirlo, comprar lo que sea o a quien sea; el papel protector de los adultos con los niños, la importancia de creerles a los pequeños o saber reconocer a tiempo las señales de que están siendo víctimas de abuso, los matrimonios en crisis (<strong>&#8220;<em>Te ves bien, pero debes cuidar más tu cuerpo. Quiero que pierdas cuatro kilos”</em></strong>); el dinero como sustituto del amor, el clasismo, el abuso de drogas y alcohol, la complicidad con el delito, etcétera, etcétera.</p>



<p>Con todo, la frase de Lyle es contundente: <em><strong>&#8220;No hay nada más importante que la familia”. </strong></em>Y estamos hablando de una familia disfuncional, donde el maltrato, físico, verbal y psicológico, son pan de cada episodio.</p>



<p>A medida que avanzan los nueve capítulos, la impotencia y el sentimiento de solidaridad se apoderan del espectador, que siente la necesidad de ponerse en los zapatos de este o de aquella, pero luego pasa lo inesperado y cambiamos de parecer: lo que antes genera empatía, de golpe se convierte en aborrecimiento, y viceversa. &nbsp;Personajes que pasan de héroes a villanos y de villanos a héroes, como si jugaran con nuestra sensibilidad, en una trepidante montaña rusa de emociones.  &nbsp;</p>



<p>Ryan Murphy consigue de manera hábil que el espectador se sienta casi que obligado a tomar partido, preguntándose cómo habría actuado de haber estado en el pellejo de los asesinos, los abogados, el jurado, el reportero o el psiquiatra, cada cual con su propia tragedia personal.</p>



<p>Invito al lector a ver esta serie con ojo crítico. Hay mucha tela de donde cortar. Los dramas humanos generan morbo, eso se sabe, pero nosotros tenemos la oportunidad de sacarles el mejor provecho y ponerlos en el centro de la conversación, porque la fatalidad no distingue clase o condición social… pasa hasta en las mejores familias.</p>



<p>Ojalá esta producción sirva de catalizador para llenarse de coraje y denunciar toda forma de abuso (en la casa, en el trabajo, en las relaciones cotidianas), o para alentar a otros para que denuncien a tiempo. Las heridas que se le causan a un niño, al punto de no saber quién es, puede torcerle su destino para siempre.</p>



<p>Repito: Estamos hablando de la serie, no del caso real. Ningún ser humano sabe de lo que es capaz hasta que los pensamientos trastornan la mente, arrastrándonos hacia lo impensable; ninguna luz es lo suficientemente potente para escarbar en esa parte del alma humana donde todos nos hallamos en tinieblas.</p>



<p>¿Vieron la serie? ¿Les gustó?&nbsp;&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=105857</guid>
        <pubDate>Thu, 26 Sep 2024 13:22:23 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[La serie de Netflix que nos destripa el alma (sin spoiler)]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Lecciones de una película gringa para quienes odian a los políticos</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/lecciones-de-una-pelicula-gringa-para-quienes-odian-a-los-politicos/</link>
        <description><![CDATA[<p>Esta película nos enseña que no todos los políticos son nuestros amigos. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-e767ae075b1b61edcb60f69508adc8b7">“Nuestra voluntad puede crear un nuevo país (…) uno donde seamos libres de la violencia y la guerra, en casa y en el extranjero, donde seamos libres de la pobreza y la discriminación, donde exista, al menos, el sentimiento de que estamos logrando progreso para cada ciudadano. Todos los que compartan esta visión, quienes han sido maltratados, abandonados, olvidados, ignorados o hechos a un lado, únanse a mí en este esfuerzo por reorganizar a la sociedad y poder recuperar nuestro destino”: Shirley Chisholm, congresista estadounidense.</p>



<p>La película “Shirley” (Netflix) es la historia sobre una valiente mujer afroamericana que sacudió los cimientos de la política norteamericana en los años 70, cuando siendo congresista buscó la nominación del Partido Demócrata para ser presidenta de los Estados Unidos. Es la película que deberían ver aquellos que odian la política y a los políticos. <strong>&nbsp;</strong></p>



<p>Ver esta cinta con mirada reflexiva es como asistir a una cátedra sobre educación política, sin el lenguaje acartonado y confuso de los académicos. Lecciones simples pero contundentes para estos tiempos de desencanto y descontento.</p>



<p>De hecho, los políticos gringos no son muy distintos de los políticos nuestros. Gente buena junta –y a veces revuelta- con gente mezquina, porque al final un Congreso o un gobierno son el <em>resumen humano</em> de un país. &nbsp;</p>



<figure class="wp-block-pullquote has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-25746794cf98d10befd6764c97968f4f"><blockquote><p><strong>“Hay demasiado sufrimiento y a los políticos no les interesa”:</strong> Shirley Chisholm.</p></blockquote></figure>



<p>No podemos odiar la política porque si dejamos a los políticos hacer lo que les venga en gana, sufriremos las consecuencias. Los políticos se guían por el odio entre ellos para marcar territorio y, a veces, eso odio nos alcanza directamente a los ciudadanos, bien sea porque, expertos como son en el arte de la manipulación, deliberadamente nos ponen a pelear entre nosotros o porque, se agazapan en el poder que les otorgamos para oponerse a reformas que la sociedad necesita para avanzar.</p>



<figure class="wp-block-pullquote has-vivid-cyan-blue-color has-text-color has-link-color wp-elements-4d6e3d94007f1a6c695b4c78a03d645e"><blockquote><p><strong>“No necesito tu amor, necesito tu voto”: </strong>Shirley Chisholm.</p></blockquote></figure>



<p>Su voto, mi voto, nuestro voto, tiene un valor que ningún billete puede comprar, así ciertos políticos insistan en ponerle uno en el mercado negro de la compra y venta de conciencias. No podemos votar por el que diga Mengano o Zutana. Se llama cerebro, está más arriba del cuello, es nuestro y deberíamos usarlo.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Shirley (Clip 4) | Tráiler en Español | Netflix" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/cQ2RCcAn_hE?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<figure class="wp-block-pullquote has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-32452bb32809f68ba936c2a4a97763a1"><blockquote><p><strong>“Hay solamente una cosa que vale (&#8230;) y es su único voto. No vendan ese único voto. (&#8230;) Busquen a aquellos candidatos que necesitan su voto para superar esta etapa, entérense qué harán por nosotros, de manera concreta y sin retóricas&#8221;. (&#8230;) Aférrense a su voto&#8221;:</strong> Shirley Chisholm.</p></blockquote></figure>



<p>¿Cuánto grado de suciedad hay en la política? ¿Y cuántas almas bienintencionadas se necesitan para depurarla?</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-3175c0454c28e7cac2ea34ae7fd62c65"><strong>—“Ahora sí les preocupa la justicia. Si el voto no les favorece alteran las reglas”:</strong> Shirley Chisholm.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-09774b965999f5ffede43ca4d9e6bc94">(Responde su interlocutor): <strong>—Cuando se trabaja entre zorrillos no se puede quejar de la peste, y ahora todo hiede&#8221;.</strong></p>



<p>No conozco una mejor definición de lo que es para muchos el ejercicio de la política. Creo que en Colombia sobran los ejemplos de ese hedor. </p>



<p>Lo cutre de la política, los tejemanejes tras bambalinas, la discriminación hacia quienes no forman parte del establecimiento, la palabra sin valor de los políticos… En eso se resume la lucha que debió librar Shirley Chisholm, quien murió de 80 años en 2005. Ella presentó más de 50 leyes a favor de los habitantes de barrios marginales, veteranos de guerra, inmigrantes, refugiados…</p>



<p class="has-text-align-right"><strong>“Los hombres están tan acostumbrados a tener el control que la igualdad les parece un caos&#8221;: </strong>Shirley Chisholm.</p>



<p>Preguntémonos qué han hecho a conciencia por el país aquellos políticos a quienes defendemos encarnizadamente. Somos capaces de poner las manos en las brasas por gente a la que no conocemos, no nos conoce y tampoco le importamos. Por esos desconocidos somos capaces de volvernos gamines en las redes sociales. Pero, como en todo, hay <strong>honradas excepciones</strong>, afortunadamente. </p>



<p class="has-text-align-right"><strong>“Sé lo que significa que alguien intente quitarte la vida. Estuve cerca del llamado de Dios&#8221;:</strong> Shirley Chisholm.</p>



<p>De los buenos políticos podemos aprender a ser empáticos.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-d429aa27a005c928bef20af9c11a8af4"><strong>—¿Por qué seguir con esto sola?, </strong>le dice su esposo.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-aa8b8a871986cbe59bac0354169d6121"><strong>—No estoy sola. Hay personas que han puesto lágrimas y sangre en lo que hacemos.</strong></p>



<p>Bárbara Lee, miembro del Congreso de Estados Unidos, dijo: <em>“Lo que Shirley Chisholm trató de hacer fue enseñarnos, no solo que debemos pelear por ayudar a la gente, sino que debemos pelear por cambiar esta locura”.</em><em></em></p>



<p>Shirley Chisholm también cuestionó a la prensa y el canal ABC fue obligado a incluirla en un debate:</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-903d0ccd2ccb661ac23e4988cbf74a11"><em><strong>&#8220;Lo que me ha mantenido en esta elección es que estoy dispuesta a participar en la batalla con todas las probabilidades en contra. La única razón por la que estoy aquí hoy es que no estoy dispuesta a aceptar la falta de igualdad impuesta por los supuestos medios liberales&#8221;. (…) &#8220;En lo que respecta a esta elección todas las voces deben ser oídas, no sólo algunas personas, si no&nbsp;todas las personas”: </strong></em>Shirley Chisholm.</p>



<p>La paz se hace con los enemigos, no con los amigos.</p>



<figure class="wp-block-pullquote has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-ba0f2039abc15016598bddc7cb7b85c8"><blockquote><p><strong>&#8220;Me hubiera reunido con el diablo si eso lo hubiera vuelto más cristiano&#8221;: </strong>Shirley Chisholm.</p></blockquote></figure>



<p>Nos corresponde a nosotros como electores identificar quién genuinamente es un buen político. &nbsp;</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-845b2efeb0053b6c2e496c7bf0322612"><strong>“Mi intención durante estos últimos siete meses ha sido recordarle al pueblo que la política en este país les pertenece. Jamás había querido con tanta fuerza y sin vacilar ser un catalizador para el cambio&#8221;.&nbsp;</strong></p>



<p>Ojalá películas como ésta hagan que más gente quiera participar en política para garantizar el natural relevo generacional y que la vieja clase de barones y baronesas por fin se haga a un lado. Si ustedes no están cansados de ver los mismos rostros y los mismos apellidos en periódicos y noticieros, yo sí. Ellos merecen descansar y nosotros de ellos. Vean la película y si les gusta recomiéndenla.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="690" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/15211232/SHIRLEY-2-690x1024.jpg" alt="" class="wp-image-103210" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/15211232/SHIRLEY-2-690x1024.jpg 690w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/15211232/SHIRLEY-2-202x300.jpg 202w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/15211232/SHIRLEY-2-768x1139.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/07/15211232/SHIRLEY-2.jpg 863w" sizes="auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px" /></figure>
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        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=103201</guid>
        <pubDate>Sun, 21 Jul 2024 13:14:32 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Lecciones de una película gringa para quienes odian a los políticos]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Netflix y su Apuesta por &amp;#8220;Cien Años de Soledad&amp;#8221; para Conquistar Audiencias Globales</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/tecnologia/alejandropinto/netflix-y-su-apuesta-por-cien-anos-de-soledad/</link>
        <description><![CDATA[<p>Netflix ha marcado un hito importante con la adaptación de la famosa novela &#8220;Cien años de soledad&#8221; de Gabriel García Márquez, en una producción sin precedentes localizada en la región andina de Colombia.&nbsp; Esta adaptación, que es la mas costosa de Netflix en América Latina hasta la fecha, simboliza un cambio estratégico hacia la valoración [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Netflix ha marcado un hito importante con la adaptación de la famosa novela &#8220;<a href="https://www.netflix.com/us-es/title/81087583" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Cien años de soledad</a>&#8221; de Gabriel García Márquez, en una producción sin precedentes localizada en la región andina de Colombia.&nbsp;</p>



<p>Esta adaptación, que es la mas costosa de Netflix en América Latina hasta la fecha, simboliza un cambio estratégico hacia la valoración de narrativas locales y culturas específicas, buscando captar tanto a audiencias latinoamericanas como a un público global.</p>



<p>Desde sus primeras series como &#8220;Club de Cuervos&#8221;, el crecimiento de Netflix en Latinoamérica ha sido notable, demostrando un compromiso continuo con la producción de contenido que resuene culturalmente y sea localmente relevante.&nbsp;</p>



<p>La adaptación de &#8220;Cien años de soledad&#8221; se filma en español y busca respetar la visión de García Márquez de adaptar su obra en un formato extenso, evitando comprimir su riqueza en una película de tres horas, una decisión que refleja el deseo de la plataforma de ofrecer series profundamente arraigadas en las culturas que representan.</p>



<figure class="wp-block-embed aligncenter is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Cien años de soledad | Anuncio especial | Netflix" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/j83S1c_D2C0?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div><figcaption class="wp-element-caption">Cien años de soledad en Netflix.</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Compitiendo en un Mundo Diverso de Entretenimiento</h2>



<p>Netflix no solo compite con productoras tradicionales como Televisa y Univisión, sino también con plataformas como HBO, Disney, Apple y Amazon, y enfrenta el desafío constante de captar la atención de los espectadores en un mundo saturado con videojuegos, redes sociales y demás opciones.&nbsp;</p>



<p>La importancia de encontrar la mejor película o serie es crucial en este entorno competitivo, donde el contenido debe destacar por su calidad y relevancia cultural.</p>



<p>El éxito de series como &#8220;Narcos&#8221;, que capturó audiencias internacionales y elevó el perfil del contenido latinoamericano en Netflix, ha demostrado que las historias locales pueden tener un alcance global.&nbsp;</p>



<p>La producción de &#8220;Cien años de soledad&#8221; enfrentó retos significativos, como la construcción de tres versiones del pueblo ficticio de Macondo para ilustrar el paso del tiempo a lo largo de un siglo.&nbsp;</p>



<p>Cada Macondo reflejó diferentes épocas a través de cambios en la arquitectura y los materiales, con un equipo de 450 personas en el punto más álgido de la construcción, mostrando el beneficio de la llegada de Netflix con la creación de empleo y la dinamización de la economía local.</p>



<span id="more-99964"></span>



<h2 class="wp-block-heading">Más Allá de la Tecnología: La Intuición en la Selección de Contenidos</h2>



<p>Contrario a lo que muchos podrían pensar, el criterio de selección de contenido de Netflix no se basa únicamente en la tecnología y los algoritmos.&nbsp;</p>



<p>Si bien estos juegan un papel importante, la decisión final se enriquece con un profundo análisis humano y creativo, buscando historias que resuenen emocionalmente con las audiencias, sean originales, frescas y audaces.</p>



<p>Con su servicio disponible en 190 países, Netflix tiene un alcance global y una visión a largo plazo de producir contenido específico para las audiencias de cada país.&nbsp;</p>



<p>Bela Bajaria, directora de contenido de Netflix, <a href="https://youtu.be/jzILJXKa66I" target="_blank" rel="noreferrer noopener">ha enfatizado en la importancia de ofrecer una diversidad de contenido que refleje diferentes culturas y experiencias</a>, destacando la necesidad de entender y apreciar las diferencias culturales para producir historias que realmente conecten con las audiencias de todo el mundo.</p>



<p>A medida que Netflix continúa innovando y adaptándose a un paisaje mediático en constante cambio, el futuro de la plataforma en la región y en el mercado global del streaming sigue siendo incierto, con muchos retos por delante.&nbsp;</p>



<p>Sin embargo, con proyectos como &#8220;Cien años de soledad&#8221;, Netflix reafirma su compromiso de explorar nuevas formas de narrativa y de acercarse a su audiencia a través de relatos auténticos y profundamente arraigados en las tradiciones locales, asegurando su lugar en el corazón de los espectadores alrededor del mundo.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alejandro Pinto</author>
                    <category>Alejandro Pinto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=99964</guid>
        <pubDate>Fri, 26 Apr 2024 05:47:24 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/04/26002653/Netflix-y-su-Apuesta-por-Cien-Anos-de-Soledad-para-Conquistar-Audiencias-Globales.png" type="image/png">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Netflix y su Apuesta por &#8220;Cien Años de Soledad&#8221; para Conquistar Audiencias Globales]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alejandro Pinto</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>ROBO perfecto o AMOR incensato…by MAR</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/cafeliterario-co/robo-perfecto-amor-incensatoby-mar/</link>
        <description><![CDATA[<p>En este estreno del 2024; un AÑO NUEVO; a sabiendas que estando en REYES algún regalito nos traerá…Y así es..! Hoy MAR la inquieta polifacética novel escritora, nos aporta su LUPA inquieta y nos trae este análisis de ..: “ROBO perfecto o AMOR incensato… by MAR Berlín lo que se decía un ÉXITO a voces [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p>En este estreno del 2024; un AÑO NUEVO; a sabiendas que estando en REYES algún regalito nos traerá…Y así es..! Hoy MAR <img loading="lazy" decoding="async" class="size-thumbnail wp-image-94677 alignright" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/05/IMG_8448-121x150.jpeg" alt="" width="121" height="150" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/05/IMG_8448-121x150.jpeg 121w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/05/IMG_8448-241x300.jpeg 241w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/05/IMG_8448-768x954.jpeg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/05/IMG_8448-824x1024.jpeg 824w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/05/IMG_8448.jpeg 965w" sizes="auto, (max-width: 121px) 100vw, 121px" />la inquieta polifacética novel escritora, nos aporta su LUPA inquieta y nos trae este análisis de ..:</p>
<p style="text-align: center">
<p style="text-align: center">“ROBO perfecto o AMOR incensato…<br />
<strong>by MAR</strong></p>
<p><strong>Berlín lo que se decía un ÉXITO a voces desde el momento en que se rumoreaba todo…</strong></p>
<p><strong>Pero si me lo preguntan para ser uno de los personajes más QUERIDOS de la serie de LA CASA DE PAPEL y la que más ROMPIO EL CORAZON CON SU MUERTE, es una serie que no engancha como debería…</strong></p>
<p><iframe loading="lazy" title="Berlín | Tráiler oficial | Netflix" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/1pB-xykZkUk?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe></p>
<p><strong>Empezaré por hacer unas comparaciones generales entre LA CASA DE PAPEL y BERLÍN… claro está destacar que al ser berlín una precuela y no una secuela sería útil el hecho de que nos pusieran en contexto de la vida y el momento que vive el personaje desde el comienzo y que no lo dejen a la deriva como si fuera algo que ya supiéramos solo por saber quien es el personaje, ya que no tenemos contexto de cosas importantes como AÑO, o porque está SEPARADO de su hermano ( alias <span class="s2">el profesor </span>) o porque el hecho de haberse separado de la mujer que tan solo muestran 5 microsegundos es tan importante y porque no nos dicen ni siquiera su nombre.</strong></p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-97785" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/01/3848f5e2-1bc9-455c-9b98-38a338cdaa47.jpeg" alt="" width="1242" height="1255" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/01/3848f5e2-1bc9-455c-9b98-38a338cdaa47.jpeg 1242w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/01/3848f5e2-1bc9-455c-9b98-38a338cdaa47-148x150.jpeg 148w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/01/3848f5e2-1bc9-455c-9b98-38a338cdaa47-297x300.jpeg 297w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/01/3848f5e2-1bc9-455c-9b98-38a338cdaa47-768x776.jpeg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/01/3848f5e2-1bc9-455c-9b98-38a338cdaa47-1013x1024.jpeg 1013w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/01/3848f5e2-1bc9-455c-9b98-38a338cdaa47-1200x1213.jpeg 1200w" sizes="auto, (max-width: 1242px) 100vw, 1242px" /></p>
<p><strong>Más allá de eso hay cosas más puntuales que hacen que la serie pierda esa fuerza que estoy SEGURA más de uno de nosotros esperaba tener al momento de ver la serie.. y no me mal entiendan no digo que sea una MALA serie… solo que LA CASA DE PAPEL tuvo un rotundo éxito de manera tan exorbitante que ver que esta no tiene la fuerza que llevó a la serie original a ser tan exitosa es <span class="s2">triste</span> y más porque BERLÍN fue de los personajes más icónicos de ese momento justo por su forma de ser y aquí hay algo de eso que le falta…</strong></p>
<p><strong>Eso sin incluir algo tan puntual he importante para este tipo de series que es esos detalles que te mantienen ansioso minuto a minuto como si tu mismo fueras parte del PLAN MAESTRO que permitirá que el robo sea perfecto, pero en esta ocasión esto aunque esta se pierde debido AL TEMA DEL AMOR y aunque nuestro protagonista sea un ROMÁNTICO sin pierde siento que lo pudieron abarcar de otra manera si querían que el robo nos tuviera atentos al <span class="s2">100</span>..</strong></p>
<p><strong>Pero ALTO!!! no todo es malo; empecemos por lo primero y lo que nos hizo estar aca… CONOCER MÁS A BERLÍN y claramente la serie nos deja ver muchos más detalles de el personaje que se ganó nuestro CORAZÓN y junto a él un elenco increíble que para muchos de nosotros capaz la mayoría no sean tan conocidos, pero no podemos decir eso de JULIO PEÑA quien en estos años se ha destacado en NETFLIX y el resto de la banda se complementan bastante bien aunque a la vez hagan un poco de ruido.</strong></p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-97786" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/01/062c7b80-ff2b-49dc-9334-c85d631e6804.jpeg" alt="" width="1242" height="1215" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/01/062c7b80-ff2b-49dc-9334-c85d631e6804.jpeg 1242w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/01/062c7b80-ff2b-49dc-9334-c85d631e6804-150x147.jpeg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/01/062c7b80-ff2b-49dc-9334-c85d631e6804-300x293.jpeg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/01/062c7b80-ff2b-49dc-9334-c85d631e6804-768x751.jpeg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/01/062c7b80-ff2b-49dc-9334-c85d631e6804-1024x1002.jpeg 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/01/062c7b80-ff2b-49dc-9334-c85d631e6804-1200x1174.jpeg 1200w" sizes="auto, (max-width: 1242px) 100vw, 1242px" /></p>
<p><strong>El ROBO uno de los “protagonistas” de esta serie, lo pintaron casi tan sencillo como el ROBO al banco, pero con unos detalles sin sentido o que no terminaban de cerrar como el tema de la poca importancia y valoración al cura o el hecho de que la mayoría de la banda fueran novatos en esto haciendo que  varias cosas puedan salir mal desde el comienzo y principalmente el hecho de que practimante solo 2 fueran adultos responsables entre 6 miembros de la banda que hacen que 4 jóvenes con muchas ganas de festejar y hacer el amor puedan perder el control y que al final realmente el amor acabe consumiendo la cordura de los  dos de los adultos en un momento crítico del ROBO dando un fin casi caótico a este… pero la VERDAD es que todo esto hace que a mitad de serie cuando no sabes si seguir o dejar todo, solo te <span class="s2">animes </span>a seguir y averiguar cuál será el final de todo esto.</strong></p>
<p><strong>AMOR este es el otro protagonista de nuestra amada serie y si el amor es de los factores más importantes pero en esta ocasión no en la mejor manera posible ya que cada amor era DESMEDIDO y los consumió uno a uno haciendo que a cada paso uno de ellos la cagara poniendo en peligro toda la magia del robo porque aunque BERLÍN fue el que empezó a enamorarse desmedidamente de primeras uno a uno tuvieron un problema ligado al amor y aun peor el amor que terminó ligado al <span class="s2">trabajo</span>.</strong></p>
<p>https://youtu.be/xDar9aJzj2Y?si=zFOO0xxLueCrnYNS</p>
<p><strong>y esto al fin y al cabo era lo que nos enganchaba cada que perdíamos la atención y el gusto por la trama, convirtiéndose casi que en un <span class="s2">tira y afloje</span>…</strong></p>
<p><strong>EPISODIOS FAVORITOS:</strong></p>
<p><strong>El 5 after love : este nos comenta el comienzo del final de este gran robo, la primera posible falla gracias a un miembro del equipo, el primer conflicto y lo más divertido el plan en cuestión… no más vigilancias por horas sino que era acción pura, además del comienzo del amor latente entre más de uno.</strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>El 6 la noche de los limones: o el inicio del escape es donde aunque está a punto de rendirse con la serie te vuelven a atrapar porque necesitas saber si salen de esta o no.</strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>PERO NO HAY MEJOR EPISODIO QUE EL 7 LA ÚLTIMA VIRGEN DEL OCCIDENTE  y esto se debe a que es el momento que lo conecta todo en una sola escena y llamada, teniendo a tres de los mejores personajes LAS AGENTES : MURILLO y SIERRA . que hace que no solo inicie de verdad toda la búsqueda sino que la casa de papel y BERLÍN tengan más sentido que nunca porque aunque los fanáticos sepamos que BERLÍN y EL PROFESOR son hermanos acá del profesor se habla tan superficialmente que un ignorante no se da cuenta.</strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-97787" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/01/7c72286b-dd93-44aa-8f2e-46c76cd793e1.jpeg" alt="" width="1242" height="925" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/01/7c72286b-dd93-44aa-8f2e-46c76cd793e1.jpeg 1242w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/01/7c72286b-dd93-44aa-8f2e-46c76cd793e1-150x112.jpeg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/01/7c72286b-dd93-44aa-8f2e-46c76cd793e1-300x223.jpeg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/01/7c72286b-dd93-44aa-8f2e-46c76cd793e1-768x572.jpeg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/01/7c72286b-dd93-44aa-8f2e-46c76cd793e1-1024x763.jpeg 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/01/7c72286b-dd93-44aa-8f2e-46c76cd793e1-1200x894.jpeg 1200w" sizes="auto, (max-width: 1242px) 100vw, 1242px" /><br />
</strong></p>
<p><strong><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-97788" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/01/207b044b-1e1d-43db-a283-4f253b59ac39.jpeg" alt="" width="1242" height="974" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/01/207b044b-1e1d-43db-a283-4f253b59ac39.jpeg 1242w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/01/207b044b-1e1d-43db-a283-4f253b59ac39-150x118.jpeg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/01/207b044b-1e1d-43db-a283-4f253b59ac39-300x235.jpeg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/01/207b044b-1e1d-43db-a283-4f253b59ac39-768x602.jpeg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/01/207b044b-1e1d-43db-a283-4f253b59ac39-1024x803.jpeg 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/01/207b044b-1e1d-43db-a283-4f253b59ac39-1200x941.jpeg 1200w" sizes="auto, (max-width: 1242px) 100vw, 1242px" /><br />
</strong></p>
<p><strong>Ahora si hablamos del capítulo final creo que hay mejores finales que este que nos deja con una sensación de la serie ni se cerró ni se dejó completamente abierta así que si soy sincera no me gusto diría que esperaba algo mucho mejor pero aun así quiero saber cual será el siguiente ROBO de este pequeña BANDA…”<br />
</strong></p>
<p><iframe loading="lazy" title="Berlin | Character Introduction | Money Heist | Netflix" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/eTI38giL1v8?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe></p>
<p>En FIN un relato SALVAJE de cuando alguien ELIGE que VER, para DISTRAERSE o llevar un INSTANTE de CULTURA del ENTRETENIMIENTO a la CARTA… Ud buscará un encanto que lo UNA o se dejará llevar por el DIAGNÓSTICO de una MAR …que por leído, estaba SERENA al escribir eso que lo FILMADO le hizo SENTIR…</p>
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<p><strong>CONTINUARÁ&#8230;</strong></p>
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<p><strong>CON JABÓN&#8230;! NO COMO PILATOS PORFIS</strong></p>
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</div>
</div>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>Grupo Juncal un colectivo de autores</author>
                    <category>cafeliterario.co</category>
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        <pubDate>Sat, 06 Jan 2024 14:04:02 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[ROBO perfecto o AMOR incensato…by MAR]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Grupo Juncal un colectivo de autores</media:credit>
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