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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Tue, 14 Apr 2026 23:46:05 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Blogs de multilateralismo | Blogs El Espectador</title>
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        <title>APOLOGÍA AL MULTILATERALISMO*</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/ese-extrano-oficio-llamado-diplomacia/apologia-al-multilateralismo/</link>
        <description><![CDATA[<p>La diplomacia multilateral, a menudo subestimada, es esencial para la coexistencia pacífica internacional. Este artículo explora el papel de los diplomáticos en organizaciones internacionales, destacando cómo, a través de un proceso de socialización, se superan las diferencias.  A pesar de las imperfecciones y la polarización actual, se argumenta que las normas y las organizaciones internacionales son cruciales para promover la igualdad  y la cooperación entre Estados. </p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p><em>La diplomacia multilateral, a menudo subestimada, es esencial para la coexistencia pacífica internacional. Este artículo explora el papel de los diplomáticos en la diplomacia multilateral, destacando cómo, a través de un proceso de socialización, se superan las diferencias.&nbsp; A pesar de las imperfecciones y la polarización actual, se argumenta que las normas y las Organizaciones Internacionales son cruciales para promover la igualdad &nbsp;y la cooperación entre Estados.</em></p>



<p>Siempre es un desafío explicar de una forma simplificada y didáctica, de qué se trata la función multilateral de nuestro oficio. Es decir, en qué consiste la acción diplomática en el relacionamiento que vincula a más de dos Estados y que comúnmente tiene lugar al interior de las Organizaciones Internacionales como las Naciones Unidas, la OEA o la OTAN.</p>



<p>Intentando explicar el quehacer diplomático en estos escenarios, con frecuencia me encuentro hablando de la importancia del foro, de la cooperación, de una reunión o una negociación en la que Colombia obtuvo un resultado específico o de una situación en la cual países con posiciones iniciales muy contrapuestas, lograron al final de un proceso intenso de deliberación, alcanzar un acuerdo denominado “consenso”.&nbsp;</p>



<p>Y debo reconocer que, a pesar de mis esfuerzos, encuentro cada día un público más escéptico sobre la importancia de esta dimensión de nuestro oficio, especialmente en el último lustro, por cuanto evidenciamos el retorno a la guerra interestatal que creíamos proscrita y cuando constatamos que en todos los continentes se continúan violando las normas de los Derechos Humanos y del Derecho Internacional Humanitario con impunidad o incluso, se arremete contra las instancias y las Cortes creadas para impedirlo.</p>



<p>Sumado a lo anterior, hoy en día líderes internacionales volatizan la política exterior y tanto en el discurso como en el terreno, normalizan el desconocimiento de principios básicos del derecho internacional como el respecto a Independencia, la soberanía y la Integridad Territorial de los Estados. Así mismo, poco ayuda a mi defensa del multilateralismo los retiros de Acuerdos o de prestigiosas Organizaciones Internacionales, o incluso su asfixia a través de reducciones presupuestales.</p>



<p>Es cierto que el orden internacional no es perfecto. Es real que las Organizaciones Multilaterales no son del todo ágiles, que las deliberaciones toman mucho tiempo, que las asimetrías de poder entre los Estados también existen al interior de los organismos internacionales y que alrededor de éstas hay grupos de interés que influencian la toma de decisiones, tales como el sector privado y la sociedad civil organizada.</p>



<p>Es cierto, también, que hoy en día las Organizaciones Internacionales están aún más polarizadas como reflejo de como lo está el mundo en general y que el veto del Consejo de Seguridad, al que históricamente se opuso Colombia, tiene hoy paralizada a al foro universal, las Naciones Unidas.</p>



<p>Sin embargo, estas Organizaciones Internacionales, con todas sus imperfecciones, son valiosas pues al interior de ellas tiene lugar un fenómeno que quisiera explicar y que emana del paradigma constructivista de las relaciones internacionales, denominado <em>socializalización.</em></p>



<p>Para introducirlo, debo invitar al lector a centrar la mirada en los diplomáticos, quienes son los agentes que interactúan en representación de los Estados y a considerar las Organizaciones Internacionales como espacios sociales. De forma muy simplificada como lo sería, por ejemplo, una Universidad.</p>



<p>La socialización (Johnson, 2001) es el proceso a través del cual las personas adoptan normas, valores, actitudes y comportamientos, aceptados y practicados dentro del sistema que se encuentra en marcha. Es así como un diplomático quien, en virtud de las frecuentes rotaciones propias de su oficio, inicia sus labores en un foro internacional, prestará mucha atención a los diplomáticos con más experiencia dentro del sistema, imitando sus acciones. Como lo haría un nuevo alumno para integrarse y evitar tanto el rechazo, como el conflicto.</p>



<p>Ese mismo diplomático, en su función de representación del país que le compete, constantemente entregará y recibirá durante las sesiones del foro, información normativa (aquella que se asocia a un estándar de comportamiento adecuado y/o juicio de superioridad moral), la cual estará permeada por los principios que defiende la Organización. Es así como los diplomáticos, a través de sus interacciones diarias, se influenciarán unos a otros, tendiendo a converger hacia comportamientos en favor de las normas, en ausencia de amenazas o promesas externas.</p>



<p>En lo que respecta a las negociaciones, los diplomáticos, asumiendo que sus instrucciones iniciales eran divergentes, se adhieren a los acuerdos por dos fenómenos: por <em>persuasión</em>, es decir, cuando hay convencimiento sobre que ello es lo correcto o por <em>influencia social, </em>si hay aceptación pública sin convencimiento, como resultado de una presión de grupo real o imaginada y el deseo del diplomático de cumplir con las expectativas de su cargo. &nbsp;</p>



<p>Lo fascinante de la <em>socialización</em> es que no solo tiene lugar entre los diplomáticos, sino entre ellos con los funcionarios del Estado, en los niveles que corresponda al interior de las “capitales”, como en la diplomacia multilateral se le denomina a las Cancillerías y las entidades técnicas. Lo anterior implica que el diplomático termina gestionando múltiples espacios de convergencia, internos y externos, en simultáneo.</p>



<p>El diplomático, para ser exitoso en el ámbito multilateral, sin que sea ésta una lista exhaustiva, requiere conocer las leyes, políticas, e intereses su país, la cultura y las normas procedimentales de la Organización Internacional en la que se encuentra los precedentes, así como detalles técnicos del asunto que está negociando. Sumado a ello, debe identificar hábilmente los elementos de orden político y los desarrollos de actualidad que pueden afectar la negociación tanto en su país, como en el mundo.</p>



<p>Más importante aún, el diplomático debe contar con habilidades blandas para comunicarse eficientemente y descifrar a sus homólogos, conocer las prácticas y las diferentes estrategias y tácticas multilaterales, oscilar entre posiciones de fortaleza y flexibilidad, tener apertura intelectual e inteligencia emocional para entender otras visiones así como habilidad para generar confianza y forjar entendimientos y alianzas con delegados con diferente identidad, otra cultura y/o muy importante hoy en día, diferente sesgo cognitivo producto de las burbujas de información.</p>



<p>Es por esto por lo que la diplomacia, es un oficio profesionalizado que no será reemplazado nunca por la tecnología y/o la inteligencia artificial, ni será realmente efectiva a través de videoconferencias, pues es tan importante lo que pasa en la sala de reuniones como lo que sucede en sus pasillos y en los demás espacios de interacción social. La solución a los cuellos de botella está en el relacionamiento de orden profesional e interpersonal que se cultiva en el tiempo. &nbsp;&nbsp;</p>



<p>Por lo tanto, para el diplomático cada nueva posición internacional, formación académica en otro país, experiencia temática, nuevo idioma o incluso viaje personal se convierten en preciados activos, pues el funcionario, nada fácil, tiene que ser generalista y al mismo tiempo especialista, culturalmente sensible y conocedor de los desafíos y desarrollos globales. Es así como el trayecto único de cada diplomático se convierte en una bitácora que contiene experiencias y conexiones personales e intelectuales valiosísimas para el ejercicio de la política exterior.</p>



<p>Volviendo entonces al concepto de socialización mencionado anteriormente, puedo asegurar con vehemencia que necesitamos Organizaciones Internacionales eficaces, al ser estas, plataformas donde se intercambia información (muchas veces provista por expertos independientes), se generan acuerdos y se crean las normas que gobiernan las relaciones internacionales o incluso la vida cotidiana y global de nuestra sociedad interconectada (comercio, salud, trabajo, aviación civil, telecomunicaciones).</p>



<p>Así mismo, las Organizaciones Internacionales constituyen espacios donde se valora la aplicación de esas normas, pues en su seno los Estados justifican sus acciones, evitándose así que impere la ley del más fuerte. Para cerrar la analogía previa, no porque la institución universitaria sea susceptible de mejoras y existan alumnos problemáticos debe prescindirse del código de conducta y de todo el sistema educativo.</p>



<p>En las relaciones internacionales, apartarse de la norma internacional conlleva un intangible “costo político”, que podría entenderse como la pérdida de apoyo o de reputación internacional de un país o, incluso su aislamiento dentro de la comunidad Internacional. Cabe agregar que el costo político también lo experimenta un país si opone a la acción de otro, especialmente si se trata de un país poderoso, lo que a su vez puede transformarse en costos más tangibles, en la esfera comercial o de seguridad, por dar un ejemplo. Sin embargo, estos costos se diluyen si se trata de un grupo de países o una región y se sustenta en la violación de un tratado internacional.</p>



<p>Es así como las normas y las Organizaciones Internacionales ofrecen posibilidades para equilibrar las asimetrías de poder en el mundo, contener el imperialismo y promover las relaciones de cooperación entre Estados<strong>.</strong> &nbsp;</p>



<p>En conclusión, fortalecer la acción multilateral y la justicia, basadas en el Derecho Internacional es hoy prioritario y es una responsabilidad a la pueden contribuir los países latinoamericanos, como lo hicieron durante la creación del orden internacional vigente durante la negociación de la Carta de las Naciones Unidas. Lo anterior de cara a los renovados llamados a actualizar el orden internacional. La región debe vincularse activamente a esos debates que definirán una posible transición, aspirando a que nos preserve de la guerra, el interés privado y la anarquía. La cuestión es construir alianzas e innovar en las normas y en los organismos internacionales o asumir el precio de la inacción.&nbsp;&nbsp;</p>



<p><strong>*Luisa Fernanda Rueda Rojas </strong>es Ministra Consejera de la Carrera Diplomática y Consular de Colombia. Profesional y Magíster en Relaciones Internacionales de la Universidad Externado de Colombia. Maestría en Seguridad Internacional y Seguridad Europea de la Universidad de Ginebra. Ha servido en la Misión de Colombia ante la OEA y la Embajada ante Bélgica y Luxemburgo, Misión ante la Unión Europea y la OTAN.</p>



<p>** <em>Las opiniones expresadas en el blog corresponden únicamente a los autores y no comprometen a la Asociación Diplomática y Consular de Colombia -ASODIPLO, ni al Ministerio de Relaciones Exteriores</em>.</p>
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        <author>Asociación Diplomática y Consular de Colombia</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Ese extraño oficio llamado Diplomacia</category>
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        <pubDate>Thu, 27 Feb 2025 11:51:00 +0000</pubDate>
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        <title>MANÓSFERA Y DEMOCRACIA*</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/ese-extrano-oficio-llamado-diplomacia/manosfera-y-democracia/</link>
        <description><![CDATA[<p>¿Y por qué estas consideraciones aparecen en un blog de diplomacia? Bueno, porque en el ya no improbable caso de que esas cuestionables visiones lleguen al poder, se transformarán en agendas públicas y trascenderán a la política exterior. Esta semana mi hijo regresó del colegio cantando una canción de forma repetitiva, de esas que se [&hellip;]</p>
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<p></p>



<p><em>¿Y por qué estas consideraciones aparecen en un blog de diplomacia? Bueno, porque en el ya no improbable caso de que esas cuestionables visiones lleguen al poder, se transformarán en agendas públicas y trascenderán a la política exterior.</em><strong><em></em></strong></p>



<p>Esta semana mi hijo regresó del colegio cantando una canción de forma repetitiva, de esas que se quedan en los oídos por mucho tiempo, que ya era un éxito de <em>TikTok</em> y, según él, también en <em>Roblox, Sigma Boy </em>de las blogueras adolescentes rusas Maria Yanovskaya (12) y Betsy (11).</p>



<p>Pese a que ya no frecuento redes sociales, desde que <em>Facebook</em> casi me ocasiona un colapso nervioso por infoxicación en medio de las protestas de 2021 y luego E. Musk adquirió <em>Twitter</em>, tuve curiosidad por el estribillo <em>Sigma Boy</em>. Estas palabras solo las había visto juntas -hace tiempo- en conversaciones en algunos grupos abiertos de Facebook, casi exclusivamente integrado por hombres, y luego (con más búsqueda) supe que reproducían algunas enseñanzas de unos gurús de la “<a href="https://dictionary.cambridge.org/dictionary/english/manosphere">manósfera</a>”.</p>



<p>Buscando en Google toda esa verborrea que acabo de escribir, y que a mis 40 años parece más bien chino, di con algo de sustancia para tener una conversación con mi hijo, aprovechando que el pobre, sin querer, ya había abierto la puerta para hablar de todas esas categorías en las que recientemente se han comenzado a (auto)clasificar a los hombres menores de 40 años (regularmente).</p>



<p>La búsqueda terminó un poco lejos de donde había empezado: De una canción pegajosa partimos a grupos abiertos o cerrados de <em>Facebook</em> en los que se repetían algunos nombres que ya conocíamos, por ser protagonistas de memes (un señor Temach de México) y otro nombre, ya vinculado a crímenes, pero igualmente protagonistas de esa llamada <em>manósfera</em> global: Andrew Tate. Se trata de un ex campeón de kickboxing e influenciador de redes sociales, cuyo contenido, advierto, es “controversial” según algunos y abiertamente misógino y peligroso por distintos motivos, según otros.</p>



<p>Encontré que a Tate le habían levantado la medida de arresto domiciliario a mediados de enero, mientras continúa su investigación por presunta <a href="https://www.nytimes.com/article/andrew-tate-arrests-explained.html">trata de personas y crímenes sexuales en Rumania</a>, mientras ya recibió una sanción <a href="https://news.sky.com/story/andrew-tate-and-brother-tristan-lose-2-8m-court-case-over-unpaid-tax-claims-13275863">por evasión de impuestos</a> en su natal Reino Unido. Este hombre, que afirmaba <a href="https://www.youtube.com/watch?v=xsmST_fuaNA">no llorar durante su detención</a> domiciliaria en Rumania sino dejar rodar las lágrimas mientras hacía flexiones de pecho, aprovechó la cobertura mediática de su recién recobrada libertad para anunciar que desea ser el <a href="https://www.theguardian.com/commentisfree/2025/jan/14/is-andrew-tate-going-to-reinvent-himself-as-a-politician-and-save-britan-sic">próximo Primer Ministro</a> de Reino Unido.</p>



<p>Parecería broma, una mala. Pero una nueva búsqueda en google dio con que una figura de la ultraderecha británica, Nigel Farage -casi fantasmal en la escena política tras el Brexit que él mismo promovió- le había dado visibilidad a Tate de formas contradictorias en 2024. En la primera, señaló que Tate era <a href="https://www.theguardian.com/politics/article/2024/jun/20/nigel-farage-andrew-tate-important-voice-men-podcast-interview">una figura “importante” para los hombres y chicos “emasculados</a>” y en la segunda, señalando a Tate de ser <a href="https://www.independent.co.uk/news/uk/nigel-farage-andrew-tate-southport-lbc-english-channel-b2592172.html">responsable de desinformar</a> a través de las redes sociales sobre los disturbios anti musulmanes y racistas en Gran Bretaña que sucedieron tras el asesinato de tres niños en Southport (julio de 2024), cuando el mismo Farage había sido acusado de<a href="https://www.theguardian.com/politics/article/2024/aug/13/nigel-farage-irresponsible-dangerous-riots-tom-tugendhat-conservatives"> instigador por otro político de derecha ‘Tory’</a>. Patrones de masculinidad tóxica, misoginia, xenofobia, islamofobia … ¿suena familiar?</p>



<p>Esta semana también tomó posesión Donald Trump. Nada novedoso, salvo por la destacada afluencia de figuras relevantes de la industria de la innovación, especialmente magnates de las redes sociales, con cuyas visiones se puede o no estar de acuerdo.</p>



<p><em>Se puede o no estar de acuerdo</em>, en tanto mantengan sus visiones fuera de las redes sociales y no participen o se lucren de la feria de información falsa o engañosa, como ya lo hizo <em>Facebook</em> (rebautizado Meta tras el daño reputacional que sufrió la compañía tras la primera campaña de Trump y la pandemia).</p>



<p><em>Se puede o no estar de acuerdo,</em> pero Zuckerberg (CEO de Meta) anunció que, al menos en EE. UU., se distanciaba del wokismo californiano y partía al salvaje Oeste de los contenidos libres sin comprobación (<em>fact-checking</em>), en nombre de la libertad de expresión. ¿Adivinan quiénes se van a beneficiar, pese a la promesa de no permitir contenidos como discursos racistas o de odio? Entre muchos otros, los que promueven patrones de masculinidad tóxica, misoginia, xenofobia, islamofobia … y si, tampoco va a haber sanciones para el lenguaje transfóbico.</p>



<p><em>Se puede o no estar de acuerdo</em>, pero ya vamos en que sus políticas de contratación suprimen las cuotas de género.</p>



<p>Por cierto, acerca de la palabra <em>Wokismo</em>, un paréntesis… también me enteré en google que somos los otrora llamados de manera despectiva “progres”, o afines a cualquier agenda que medianamente amplíe el espacio de derechos para todos, en un contexto democrático. Reconozco a título de <em>mea culpa</em> que discusiones -en mi concepto inútiles- como el empleo de artículos o sustantivos neutros en el español son una buena excusa para ridiculizarnos, mientras que dejamos de lado discusiones &#8211; esas sí relevantes- sobre el cambio climático o las impresentables cifras de violencia dentro y fuera del hogar, explotación sexual, brechas salariales, entre otros temas, que afectan de manera desproporcionada a niñas y mujeres.&nbsp;</p>



<p>Pero para regresar a la democracia, y lo que nos espera, me remito a un análisis realizado por El País en su podcast <a href="https://www.youtube.com/watch?v=UqN34RHPyx4"><strong><em>Gurús y podcasters</em></strong><strong>: así fluye la “energía masculina” que reclama Zuckerberg</strong></a><strong>. </strong>Allí, tras la explicación de los detalles e implicaciones del desarrollo de esa manósfera, se refieren al público que consume sus contenidos, chicos entre 18 y 25 años que ya no se identifican con nada y en el que el referente de lo “masculino” es lo único en común … y que es el contenido que las <em>plataformas</em> sugieren a los jóvenes en esas edades, en edad de votar. Dirigido a quienes se estrenaron como votantes de Trump, o se estrenarán como futuros votantes de Tate.</p>



<p>¿Y por qué estas consideraciones aparecen en un blog de diplomacia? Bueno, porque en el ya no improbable caso de que esas cuestionables visiones lleguen al poder, se transformarán en agendas públicas y trascenderán a la política exterior.</p>



<p>El multilateralismo y el derecho internacional ya está bastante maltrecho desde el 24 de febrero de 2022, para sumarle impulsos revisionistas a lo que ha sido una muy extensa lucha en los siglos XX y XXI por los derechos de minorías religiosas, étnicas y sexuales y para mujeres y niñas. Impulsos motivados por los liderazgos (tóxicos y) personalistas de los países que más influyen las agendas globales. Trump, en apenas su semana de posesión, ya anunciaba su (re) retiro del Acuerdo de París y de la OMS, y técnicamente nada impide que otras agendas globales entren en crisis tras el retiro de los EE. UU.</p>



<p>Espero haber transmitido en alguna medida la ansiedad que me genera este escenario y que motivó este escrito. Mi hijo, por su parte, soportó estoicamente hasta la mitad de esta verborrea <em>wokista</em>, antes de regresar serenamente a su partida de FIFA en línea.</p>



<p>*Ana María Cristancho es Consejera de la carrera diplomática y consular de Colombia, economista y doctorante en derecho en la Universidad Côte d´Azur en Francia. &nbsp;</p>



<p>**<em>Las opiniones expresadas en el blog corresponden únicamente a los autores y no comprometen a la Asociación Diplomática y Consular de Colombia -ASODIPLO, ni al Ministerio de Relaciones Exteriores</em>.</p>
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        <author>Asociación Diplomática y Consular de Colombia</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Ese extraño oficio llamado Diplomacia</category>
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        <pubDate>Wed, 12 Feb 2025 20:33:41 +0000</pubDate>
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