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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Sat, 11 Apr 2026 16:01:00 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Blogs de Ministro de Justicia e Instrucción Pública | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Máscaras de la Hipocresía: la &amp;#8220;Pose&amp;#8221; Feminista de Susana Muhamad</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/putamente-libre-feminismo-artesanal/mascaras-de-la-hipocresia-la-pose-feminista-de-susana-muhamad/</link>
        <description><![CDATA[<p>En un momento dado, Muhamad afirmó que no podía sentarse en la mesa con Benedetti; sin embargo, se quedó ahí por más de cinco horas, lo que convirtió su protesta y confrontación tanto al presidente como a Benedetti en un chiste insignificante. Muchas mujeres esperaban que renunciara a un cargo que le otorga poder económico, político y social. No se trata solo de que pueda contribuir al país con sus conocimientos; el poder que obtiene al ocupar ese cargo es significativo tanto para la sociedad como para su avance profesional. Su protesta y confrontación serían creíbles si hubiera renunciado y salido a hacer una campaña, ya sea para sí misma en el Congreso—donde aún no tiene suficiente fuerza política para aspirar a la presidencia—o pudo retirarse para aliarse con alguien realmente digno.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Foto diseño : Andrés Reina Arévalo </p>



<h4 class="wp-block-heading"><strong>Introducción</strong></h4>



<p>Vamos a empezar  las reflexiones desordenadas  de hoy conociendo un poco más a Susana Muhamad. Actualmente, es la Ministra de Ambiente y Desarrollo Sostenible en el gobierno de Gustavo Petro, cargo que ocupa desde agosto de 2022.</p>



<p> Antes de eso, fue Secretaria de Ambiente de Bogotá y Directora del Instituto Distrital de Gestión de Riesgos y Cambio Climático (IDIGER). También ha sido miembro del Movimiento Progresistas y del Movimiento Colombia Humana.</p>



<p> Su formación incluye estudios en ciencia política de la Universidad de los Andes y una maestría en gestión y planificación del desarrollo sostenible en la Universidad de Stellenbosch, Sudáfrica.</p>



<p> Es una activista feminista con una larga trayectoria en la defensa de los derechos humanos y el feminismo.</p>



<p> Sin embargo, sus recientes acciones han generado controversia y han puesto en tela de juicio su compromiso.</p>



<ol class="wp-block-list">
<li><strong>Compromiso Cuestionable</strong></li>
</ol>



<p>Es una de las figuras más comprometidas con el proyecto de Petro. No obstante, sus acciones parecen sobreactuadas y su pose feminista resulta cuestionable, especialmente a la luz de las recientes controversias que la vinculan con acusaciones de mala gestión en su ministerio.</p>



<p> <a href="https://www.elespectador.com/politica/el-dificil-papel-de-susana-muhamad-en-el-ministerio-de-ambiente/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">El Espectador</a> informa sobre algunas de estas controversias.</p>



<p> hago referencia  a la relación tirante políticamente cuando ella se benefició del trabajo proselitista de ese hombre, como lo hicieron todos y cada uno de los miembros de ese partido y este gobierno.</p>



<p> Petro está ahí por el trabajo de Armando Benedetti y Roy Barreras, inicialmente.</p>



<figure class="wp-block-pullquote has-contrast-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-cf49c04522fa3d71989be7e84527b52d" style="border-width:41px;background-color:#c95f13;padding-top:var(--wp--preset--spacing--70);padding-bottom:var(--wp--preset--spacing--70)"><blockquote><p>En un momento dado, Muhamad afirmó que no podía sentarse en la mesa con Benedetti; sin embargo, se quedó ahí por más de cinco horas, lo que convirtió su protesta y confrontación tanto al presidente como a Benedetti en un chiste insignificante. Muchas mujeres esperaban que renunciara a un cargo que le otorga poder económico, político y social.<br> No se trata solo de que pueda contribuir al país con sus conocimientos; el poder que obtiene al ocupar ese cargo es significativo tanto para la sociedad como para su avance profesional. Su protesta y confrontación serían creíbles si hubiera renunciado y salido a hacer una campaña, ya sea para sí misma en el Congreso—donde aún no tiene suficiente fuerza política para aspirar a la presidencia—o pudo retirarse para aliarse con alguien realmente digno.</p><cite>Acción concreta </cite></blockquote></figure>



<p class="has-base-color has-base-background-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-dffd48e1ae9018d0e5ef2818c2a2d3d7"></p>



<p>Es difícil creer lo que sucedió, como sugirió a través de X la periodista colombiana Ana Cristina Restrepo. La parafraseo: “por el bien del país no renunció, quién sabe quién viniera a ocupar esa silla”. Lo que se observa es que no tuvo la suficiente valentía para iniciar un proceso propio y utilizó esos minutos televisados para fortalecer aún más su marca política.</p>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="461" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/02/08130211/pantalla-1-461x1024.jpg" alt="" class="wp-image-111387" style="width:409px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/02/08130211/pantalla-1-461x1024.jpg 461w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/02/08130211/pantalla-1-135x300.jpg 135w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/02/08130211/pantalla-1-691x1536.jpg 691w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/02/08130211/pantalla-1.jpg 720w" sizes="(max-width: 461px) 100vw, 461px" /></figure>



<p class="has-contrast-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-daa797dcce50cf3882b53ff1df639880" style="background-color:#c49411"><strong><em>Susana no es feminista desde ayer</em>.</strong></p>



<p><em>Todas las feministas en Colombia, especialmente quienes han sido agentes políticos activos, conocemos el historial de Armando Benedetti, un personaje absolutamente auténtico que no anda fingiendo nada.</em></p>



<p><em> El país sabe exactamente quién es y lo han elegido una y otra vez sin importar eso</em>. Armando Benedetti ha estado cuestionado por violencia hacia las mujeres durante varios años. </p>



<p>No es solo por una supuesta denuncia que hizo su actual esposa Adelina Guerrero.</p>



<p> Ella ha dicho que son rumores; sin embargo, hay un historial que precede a Armando Benedetti y está ante la opinión pública, no es un secreto.</p>



<p> Según un artículo de <a href="https://www.elespectador.com/genero-y-diversidad/las-igualadas/violencia-de-genero-y-el-gobierno-petro-las-dudas-con-el-nombramiento-de-benedetti/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">El Espectador</a>, hay denuncias de violencia de género que datan de hace más de una década.</p>



<p> <a href="https://www.elespectador.com/politica/acusaciones-de-violencia-machista-contra-benedetti-un-recordatorio-historico/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">El Espectador</a> detalla algunas de estas denuncias, lo que resalta las contradicciones en la postura de Muhamad.</p>



<ol start="4" class="wp-block-list">
<li class="has-contrast-color has-text-color has-link-color wp-elements-77a7eef166b5a270fff47154848e03d4"><strong>La Instrumentalización del Feminismo</strong></li>
</ol>



<p>Además, su reciente confrontación al presidente Petro por la presencia de Benedetti me resulta sobreactuada.</p>



<p> Desde un Feminismo Artesanal, y tras varios diálogos &#8220;entre redes&#8221; con otras mujeres, la idea de tejer la realidad femenina no puede carecer de autocrítica.</p>



<p> Su intervención parece más una &#8220;pose&#8221; feminista que algo serio.</p>



<p> El utilitarismo político que se le ha hecho al Feminismo, instrumentalizándolo, es una de las grandes barreras que tenemos políticamente hablando.</p>



<ol start="5" class="wp-block-list">
<li><strong>El Feminismo y la Diversidad Política</strong></li>
</ol>



<p>Lo que está en juego acá es la independencia del Feminismo.</p>



<p> Desde el Feminismo Artesanal, siempre reclamaré contundentemente la instrumentalización del Feminismo.</p>



<p> Una cosa es que de manera individual las mujeres meditemos el Feminismo y otra cosa es que lo matriculemos a partidos políticos. </p>



<p>El Feminismo en Colombia prácticamente quedó matriculado en el progresismo, enfáticamente en el Petrismo y en la izquierda, y cualquier mujer que no sea de izquierda es mirada con desdén y apatía.</p>



<p> Eso lo reprocho. </p>



<p>Soy una mujer hasta ahora apartidista. Y si algún día decido acompañar algún partido, lo voy a hacer a título propio y con quienes quieran acompañarme a tejer y destejer la realidad política desde un partido sin matricular a toda una colectividad.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<ol start="6" class="wp-block-list">
<li><strong>El Feminismo como Principio Ético</strong></li>
</ol>



<p>Las mujeres podemos ser de Derecha, de Centro, de Izquierda o de lo que queramos, incluso Anarquistas, Ácratas, Hippies, Apartidistas </p>



<p>Lo que se nos de la gana.</p>



<p> y el Feminismo sigue estando vivo y latente en cada una de esas realidades.</p>



<p> El Feminismo encarna el glorioso derecho a decidir sobre nosotras mismas y todos los aspectos en nuestra vida en libertad.</p>



<p>Cuando matriculamos las militancias feministas a un partido, lo instrumentalizamos.</p>



<p> Podemos participar en el proselitismo si es nuestro deseo, hacer campaña y defender nuestros ideales. Lo que está mal es escuchar a tantas mujeres que no quieren ser feministas porque políticamente se sentirían comprometidas con partidos que no las representan.</p>
</blockquote>



<ol start="7" class="wp-block-list">
<li><strong>No se Laven las Manos</strong></li>
</ol>



<p>En aquella mesa de discusión, ni Francia Márquez ni Susana ni absolutamente nadie es ingenuo e inocente.</p>



<p> Todas las personas que estaban sentadas ahí han hecho carrera política con Benedetti y le deben sus cargos en buena parte al trabajo proselitista que ese señor ha hecho.</p>



<p> Nadie es ingenuo en esa mesa.</p>



<p> Petro tiene clarísimo a quién está defendiendo, todo el país y cada persona en esa mesa saben con quiénes llegaron al poder.</p>



<p> Si Armando Benedetti puede estar tan tranquilo pasando de cargo en cargo es porque tiene suficiente poder para hacerlo. </p>



<p>Y seguramente llegará a anciano formando parte de la historia política de este país en esas mesas de sueldos exuberantes con los escándalos que siempre ha protagonizado. </p>



<p>Seguramente nadie podrá demostrar su culpabilidad. </p>



<p>Él está ahí por los votos de los colombianos y las alianzas estratégicas entre políticos.</p>



<p><strong> Esa es la única razón.</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li> Algunos mal pensados agregan a eso el ingrediente de las intrigas; personas manifiestan &#8220;entre redes&#8221; que Benedetti guarda muchos secretos de gente muy poderosa en el país, incluyendo el presidente.</li>



<li> Eso son solo chismes e intrigas y yo aquí lo único que puedo decir es que no instrumentalicen el Feminismo. </li>



<li>No sé si algún día yo voy a ser partidista, lo que sí sé es que vendré con quienes quieran y seguiré siendo feminista, aliada de todas las mujeres sin importar su color político, tejiendo y destejiendo la realidad desde las diferencias.</li>



<li> El Feminismo no puede estar secuestrado por ningún color político, aunque las mujeres tengamos derecho a tener color político. El Feminismo, como principio ético, debe ser libre.</li>
</ul>



<p><br><strong>Colofón</strong></p>



<p>Como siempre, he escrito con el corazón en las manos siendo una mujer senti pensante.</p>



<p> Les agradezco la compañía en estas reflexiones desordenadas, agradezco por cada minuto invertido en leer a esta su escribidora disléxica, con disgrafía, comunicadora para la vida, Educomunicadora, periodista para el desarrollo humano, opinadora ciudadana, neuro divergente desde Feminismo Artesanal.</p>



<p> Me despido por ahora con un abrazo digital. Hasta un próximo encuentro con estas reflexiones desordenadas.</p>



<p> ¡Abrazos digitales!</p>
]]></content:encoded>
        <author>Mar Candela</author>
                    <category>Putamente libre - Feminismo Artesanal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=111364</guid>
        <pubDate>Sat, 08 Feb 2025 18:13:21 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mar Candela</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Gabriela Mistral (1889-1957)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/ella-es-la-historia/gabriela-mistral-1889-1957/</link>
        <description><![CDATA[<p>De maestra de escuela a Premio Nobel de Literatura, ese fue el recorrido de Lucila María Godoy Alcayaga, conocida en todo el mundo por su seudónimo de Gabriela Mistral. Nació en una familia de clase media, “entre treinta cerros”, como ella misma mencionó en más de una ocasión. Su padre abandonó el hogar cuando Lucila [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p>De maestra de escuela a Premio Nobel de Literatura, ese fue el recorrido de Lucila María Godoy Alcayaga, conocida en todo el mundo por su seudónimo de Gabriela Mistral. Nació en una familia de clase media, “entre treinta cerros”, como ella misma mencionó en más de una ocasión. Su padre abandonó el hogar cuando Lucila tenía tres años, pese a lo cual la escritora dice no guardar mayores resentimientos, e incluso confiesa que “revolviendo papeles” hallaría unos versos “muy bonitos” escritos por su padre, y que fueron cruciales para su aventura literaria: “Esos versos de mi padre, los primeros que leí, despertaron mi pasión poética.” Precoz, autodidacta, aprendía de lo que veía, y fue así como a los 15 años ya servía como ayudante de profesora en la Escuela de la Compañía Baja, en La Serena, donde aprovecharía para aportar con notas que fueron publicadas por el periódico <em>El Coquimbo, </em>y un año más tarde colaboraría con algunas columnas para <em>La voz de Elqui, </em>de Vicuña. De estos años se recuerdan escritos como <em>El perdón de una víctima, La muerte del poeta, Las lágrimas de la huérfana, Amor imposible </em>y <em>Horas sombrías. </em>En 1908 fue profesora en La Cantera y luego en Los Cerrillos, camino a Ovalle, y fue ese año con la publicación del poema <em>Del pasado </em>donde Lucila asumiría el seudónimo con el que firmaría en adelante sus escritos y con el que sería reconocida en el mundo entero: “Gabriela Mistral”, el nombre que eligió por sus dos poetas predilectos: Gabriele D’Annunzio y Frédéric Mistral. Sus notas y apuntes ya mostraban una preocupación política, interesada por las obras y proyectos sociales que pudieran lograr una equidad económica para Chile. Siempre se mostró curiosa por aprender, y a pesar de que siempre se le impidió cursar formalmente estudios académicos, fuera por motivos económicos, o como aquella vez que fue discriminada para estudiar en la Escuela Normal por la ideología religiosa que profesaba. Para 1910 convalidó sus estudios y obtuvo el título de Profesora de Estado en la Escuela Normal No. 1 de Santiago, por lo que ya podría ejercer como profesora, y aunque siempre fuera subvalorada por muchos de sus colegas egresados del Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile. Ese mismo año se traslada a Traiguén, en la Araucanía, y con apenas 21 años es encargada de remplazar a la directora del Liceo de Niñas, además de oficiar como maestra interina de labores, dibujo, higiene y economía doméstica. Para ese momento de su vida Gabriela empezará a descubrir las comunidades indígenas de los <em>mapuches</em>, interesándose en su cultura y así también como en sus problemáticas, “estos saben amar sus tierras”, diría años más tarde. Gabriela continúa explorando la poesía y en 1911 publica en el diario <em>El Colono </em>su poema titulado <em>Tristeza, </em>en el que decanta los sentimientos generados a partir de quien fue su amante y que se habría suicidado un año antes. Semejante a este poema surge ese mismo año el que tituló <em>Rimas, </em>donde se puede apreciar la impotencia y angustia que se experimenta después del adiós. Y será a finales de ese año en Los Andes cuando empieza a dar vida a lo que después sería compendiado bajo el título de <em>Sonetos de la muerte, </em>obra que le valió su primer reconocimiento, luego de alzarse con el primer premio en los Juegos Florales. “Ignoraba yo por aquellos años lo que llaman los franceses el <em>metier de côté</em>, o sea, el oficio lateral; pero un buen día él saltó de mí misma, pues me puse a escribir prosa mala, y hasta pésima, saltando, casi en seguida, desde ella a la poesía, quien, por la sangre paterna, no era jugo ajeno a mi cuerpo. En el descubrimiento del segundo oficio había comenzado la fiesta de mi vida”, confesaba así la mujer que se había descubierto en el arrobo poético y, plenamente identificada con la poesía, se empeñaría en consagrarse a ella. De aquellos años se destacan poemas como <em>Ensoñaciones, Junto al mar </em>y <em>Carta íntima. </em>Para 1917 se publicó una de las más representativas y estudiadas antologías poéticas chilenas, y en donde figuraba Gabriela como una de las más destacadas figuras, y aunque sus poemas conservaran todavía su nombre de pila. Gabriela se muda a Antofagasta, al norte del país, y un tiempo después viajará hasta el sur, a Punta Arenas, donde estará encargada de la dirección del Liceo de Niñas Sara Brown, y especialmente de la encomienda personal del Ministro de Justicia e Instrucción Pública: “La chilenización de un territorio donde el extranjero superabundaba.” Gabriela lamentaba sin embargo el exterminio de poblaciones indígenas que estaban siendo víctimas de estas políticas, como el caso de los <em>selknam </em>que casi fueron exterminados por completo. Continúa recorriendo el territorio chileno y es así como llega a Temuco para dirigir el Liceo de Niñas, y en donde permaneció poco tiempo debido al insoportable clima polar que afectaba su salud, por lo que un año después regresará a Santiago. En Temuco tuvo la oportunidad de conocer y compartir con un joven poeta llamado Neftalí Reyes, y que años más tarde sería reconocido por todos como Pablo Neruda. El poeta comentó años después la importancia de esos encuentros con Mistral en sus inicios poéticos: “Ella me hizo leer los primeros grandes nombres de la literatura rusa que tanta influencia tuvieron sobre mí.” Ya en la capital Gabriela aplica para el cargo de directora en el prestigioso Liceo No. 6 de Santiago. Contaba con una carrera en la que ya se había desempeñado como directora en otros liceos, y pese a no contar con los créditos académicos que los profesores del instituto le reclamaban, la hábil poetisa conseguiría ganarse el puesto y encargarse en adelante del liceo. En 1922 publica en New York lo que es considerada su primera obra maestra, <em>Desolación, </em>un poemario compuesto por escritos que había acumulado desde hacía diez años y que apenas ahora verían la luz. Durante la década de los veinte Mistral se desempeñaría en cargos diplomáticos y como representante de organismos internacionales en América y Europa. Invitada por el Ministro de Educación, comienza su periplo abordo del <em>Orcoma </em>con destino a México, donde haría parte de la Reforma Educacional, presentando un novedoso sistema educativo que se mantiene hasta hoy, y apoyando la educación popular y los lineamientos de la Educación Nueva y la Escuela Activa, que luego compartiría en la Liga de las Naciones Unidas. Sugería una educación lúdica, práctica, creativa y activa, creyendo posible convertir la escuela en “el corazón de la sociedad.” Dos años permanece en México sirviendo como profesora en distintas escuelas y relacionándose con los más célebres intelectuales del momento, y sería allí mismo donde se publicaría su libro <em>Lectura para mujeres. </em>En Chile aparece también su poemario <em>Desolación </em>con una tirada de veinte mil ejemplares<em>, </em>y en España se publica una primera antología de la poetisa, titulada <em>Las mejores poesías</em>; y también en Madrid para 1924 verá la luz el libro titulado <em>Ternura, </em>el cual se compone de una “poesía escolar”, una renovada poesía infantil compuesta de canciones de cuna, rondas y arrullos con un estilo escueto y depurado<em>. </em>Antes de regresar a Chile Mistral pasará por Estados Unidos, donde será invitada en algunas universidades para dictar conferencias respecto al sistema educativo que proponía, y con los mismos propósitos realizó un corto viaje por Europa. Sin embargo, de regreso a su país, Gabriela encontró un ambiente de agitación política del que quiso evadirse, y para 1926 se mudaría a Ginebra asumiendo el cargo de secretaria del Instituto de Cooperación Internacional de la Liga de Naciones. A comienzos de la década de los treinta viajará por Puerto Rico, Cuba y otros países del Caribe, y en Nicaragua el general Augusto Sandino la nombraría “Benemérita del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional”. Los próximos veinte años ejercerá una carrera de cónsul que la llevará a recorrer distintos países de Europa, y donde no desaprovechará para continuar su prolífica colección de poemas que serían traducidos al inglés, francés, alemán, italiano, sueco, entre otros. En 1942, residiendo en Petrópolis, Brasil, Gabriela quedó devastada al enterarse del suicidio de una pareja de amigos judíos que huían de la persecución de los nazis, y un año más tarde cuando su amado sobrino que había criado con el afecto y cariño de una madre, Juan Miguel (al que llamaba “Yin-Yin”), y con tan solo 17 años, tomaría la misma fatídica decisión de la pareja judía. Al año siguiente, todavía morando en Brasil, Gabriela Mistral recibiría la noticia por parte de la Academia Sueca de que se había convertido en la primera mujer iberoamericana y el segundo latinoamericano en ser galardonado con el prestigioso Premio Nobel de Literatura. Se le reconoce “su obra lírica que, inspirada en poderosas emociones, ha convertido su nombre en un símbolo de las aspiraciones idealistas de todo el mundo latinoamericano”. En su discurso pronunció: “Por una venturanza que me sobrepasa, soy en este momento la voz directa de los poetas de mi raza.” Ese mismo año regresa por cuarta vez a Estados Unidos, en esta ocasión para oficiar como cónsul en Los Ángeles, donde invertiría el dinero del premio en la compra de una hacienda en Santa Bárbara, California. En 1946 conocerá a Doris Dana, una mujer que se convertirá en una figura fundamental en su vida, y que aportará en la historia de la consagrada escritora a un nivel más que profesional, y cuya relación persistiría hasta la muerte de Mistral. Doris Dana era una joven escritora estadounidense de 28 años que había despertado una cierta admiración por la escritora chilena, y por lo que un día quiso enviarle una misiva. Expresándole sus respetos y compartiéndole un texto que había escrito sobre Thomas Mann, valiéndose de algunos textos que Mistral había publicado años atrás, le escribió: “En la profunda ternura contemplativa y la fuerza de sus obras, el mundo ha encontrado en usted una maestra de sentido y una llama viva del arte más puro.” Las palabras con las que Gabriela había conquistado al mundo, serían las mismas con las que fuera seducida por una mujer treinta años menor, y teniendo el efecto previsto la escritora chilena se puso en contacto con Dana. La estadounidense sugerirá sin embargo un encuentro: “De haber sido posible hubiera preferido, desde luego, gozar del privilegio de poner este libro personalmente en sus propias manos.” En adelante y durante nueve años sería un ir y venir de cartas, que décadas más tarde serán una pieza fundamental en el estudio de la vida personal de Gabriela Mistral y que se recogieron bajo el título de <em>Niña errante. </em>El compendio se compone de una veintena de cartas de Doris Dana, y más de doscientas misivas que Mistral le habría enviado a quien, al parecer, sería mucho más que una amiga, una colega y, a la postre, su albacea. En las misivas se entrevé una discreta atracción que se va pronunciando con el paso del tiempo y de las palabras, y a momentos Mistral parece obsesionada con Doris, identificándose a sí misma como una figura más bien masculina dentro de la relación. A menos de un año empieza a llamarla “amor”, y le escribe: “Tú no me conoces todavía bien, amor. Tú ignoras la profundidad de mi vínculo contigo. Dame tiempo, dámelo, para hacerte un poco feliz… Duerme, mi amor, descansa. Yo procuraré ser menos brutal y necio. Yo te debo el lavarme de estos defectos. Yo te debo felicidad por cuanto he recibido de ti.” En algunos pasajes puede leerse el apego que sentía Gabriela por Doris y cómo extrañaba su presencia en su vida: “Desde que te fuiste yo no río y se me acumula en la sangre no sé qué materia densa y oscura. Yo no puedo saber aún, amor mío, lo que ocurra conmigo a lo largo de los sesenta días de nuestra separación.” Las cartas permiten revelar desilusiones, pasión, reproches, todo como si se tratara de una auténtica relación de pareja. “Yo me pongo en el viento y en la lluvia tierna, para que estos, viento y lluvia, puedan abrazarte y besarte para mí”, le contesta Doris en una de sus pocas respuestas. Doris siempre negó que entre las dos se hubiera dado un encuentro íntimo, y que a pesar del afecto evidente que las unía nunca hubo un trato que excediera el límite de la amistad. La sociedad conservadora de Chile tildó a Gabriela de “lesbiana de armario”, por lo que no se le conoció tampoco una relación sentimental con ningún hombre. Poco le preocupó lo que pudiera pensarse respecto a su sexualidad. “De Chile, ni decir. Si hasta me han colgado ese tono lesbianismo, y que me hiere de un cauterio que no sé decir. ¿Han visto tamaña falsedad? Yo soy una mujer como cualquier otra chilena.” Lo cierto es que se mantuvo soltera a lo largo de toda su vida y, sin importar si era heterosexual o no, tal parece que no sólo se consagró a sus escritos y a su trabajo pedagógico sino también al celibato. Sus amoríos parecieron ser todos epistolares, platónicos, casi prohibidos, y en donde raras veces se concretó un encuentro. Era mujer, una gran mujer, no exenta de pasiones, y de allí que sus versos no solamente fueran las rondas infantiles por las que se le conoce, ya que podemos encontrar a lo largo de su obra muchos versos cargados de erotismo. Lo cierto es que Gabriela no gozaba de una gran autoestima, se consideraba a sí misma una mujer de rasgos indígenas, más alta de lo normal, fea, algo deforme, y que se acentuaba con una personalidad desafiante y conflictiva. Solía vestir trajes de dos piezas y sujetar su pelo recogido en moño, además de llevar el ceño fruncido y los labios apretados. “Yo nací mala, dura de carácter, egoísta enormemente y la vida exacerbó esos vicios y me hizo diez veces dura y cruel”, confesaba en alguna de sus cartas. A su amada Doris le escribía: “Tú no me pudiste querer mi vejez, mi fealdad… Tu orgullo, muy visible, te alejó de mí.” En 1949 muere su madre y ese mismo año publicará uno de sus libros más conocidos y admirados: <em>Tala. </em>En 1953, ejerciendo aún como cónsul, se trasladará a New York, acompañada en muchas ocasiones por Doris, quien sería reconocida como su asistente, y con quien un año más tarde viajaría a Chile para recibir varios homenajes y condecoraciones que esperaban desde hacia años para celebrar su vida y conmemorar su obra. En Santiago se declaró día festivo. Las calles fueron bloqueadas para que la poetisa pudiera saludar desde una carroza jalada por caballos a una multitud de personas que anhelaban conocerla mientras le arrojaba flores y besos. Al día siguiente el presidente Ibáñez la recibió en el palacio de La Moneda y en la tarde la Universidad de Chile le concedió el Doctor Honoris Causa. Sería la última vez que saludaría a su patria. Regresa a Estados Unidos, “país sin nombre”, así se refería a este país, donde confesaba no sentirse del todo a gusto con el clima frío de New York, y por lo que estuvo buscando su sitio en Florida o New Orleans y mudarse junto a su amiga, para finalmente irse a vivir a la mansión heredada por Doris en Long Island. “Pero si tú no quieres dejar tu casa, cómprame, repito, un calentador y quedamos aquí”, le escribía Gabriela en torno burlesco. Por esos años Doris fue consciente de la presencia grande que había hallado en su camino, y lo mucho que ella como su amiga más cercana podría aportar para quienes querían conocer de fondo la historia de la gran escritora chilena, y por lo que iniciaría un registro detallado de las conversaciones y experiencias que mantenía con Mistral, además de miles de ensayos literarios que consiguió conservar y que luego legó a su propia sobrina, Doris Atkinson. En 1954 da a conocer el poemario <em>Lagar I, </em>poemas que había redactado una década atrás con toda la carga emocional provocada a partir de la Segunda Guerra Mundial. Gabriela padecía diabetes desde hacía varios años y había sufrido un par de complicaciones cardiacas, y sin embargo sería un cáncer de páncreas lo que le daría un final a su vida. En 1957, a sus 67 años, en el Hospital de Hempstead de New York, Lucila María Godoy Alcayaga se despedía de este mundo acompañada de su infaltable Doris, quien se convertiría en delante en la guardiana de sus escritos y en la encargada de hacer cumplir de manera póstuma la voluntad de la difunta. Sus restos fueron trasladados a su país y su cuerpo velado en la Casa Central de la Universidad de Chile, para después ser inhumada en Montegrande, como fuera su deseo, por ser ese el lugar que le recordaba su infancia feliz, y en donde años después, y cumpliéndole también a uno de sus deseos, el cerro conocido como Fraile pasaría a llamarse Gabriela Mistral. Además en su testamento Gabriela dejó estipulado que los fondos recaudados por la venta de sus libros en Suramérica fueran destinados a los niños pobres de Montegrande. En vida recibió toda clase de halagos y homenajes, premios, condecoraciones y títulos, y tras su muerte y para perpetuar su memoria y honrar su nombre, son varias las calles y avenidas, museos y academias, estaciones, parques y plazas, bibliotecas y centros culturales que han sido bautizados “Gabriela Mistral”. Sobre ella se han escrito cantidad de libros y biografías. Años más tarde se darían a conocer algunos textos inéditos que recogen su legado de cantos, rondas y prosas en <em>Motivos de San Francisco, </em>publicado en 1965, y en 1967 <em>Poema de Chile </em>y <em>Lagar II. </em>Traducida a más de veinte idiomas, “La divina”, “La santa”, como fue llamada, Gabriela Mistral constituye una de las poetisas más relevantes de la literatura española, así como un referente de la poesía femenina y una puerta para que las mujeres se aventuraran por estos caminos, y así su obra serviría para inspirar a otros grandes poetas que le sucedieron, como el caso de su compatriota Pablo Neruda o del mexicano Octavio Paz. Durante algunos años Doris conservó los manuscritos de Mistral y no los haría llegar a Chile hasta pasados cincuenta años, cuando sería su sobrina Doris Atkinson quien donaría al gobierno chileno una herencia poética compuesta de más de 40.000 documentos y 563 piezas que incluyen fotografías, elementos personales, documentos privados y epistolarios, y que hoy permanecen en el Archivo del Escritor de la Biblioteca Nacional de Chile. La figura de Mistral aparece desde 1981 en el billete de 5.000 pesos chilenos, y para 2015 se recuerda la intervención de la presidenta Michelle Bachelet al momento de promulgar la ley que posibilita a parejas del mismo sexo formalizar la unión civil, y donde se refirió a Gabriela Mistral como un apoyo a dicha ley: “Nuestra Gabriela mistral escribió a su querida Doris Dana; ‘Hay que cuidar esto, Doris, es una cosa delicada el amor’”. Recordamos por último un par de líneas de su poema <em>Yo no tengo soledad: </em>“Es la noche desamparo de las sierras hasta el mar. Pero yo, la que te mece, ¡yo no tengo soledad! Es el cielo desamparo si la luna cae al mar. Pero yo, la que te estrecha, ¡yo no tengo soledad! Es el mundo desamparo y la carne triste va. Pero yo, la que te oprime, ¡yo no tengo soledad!”</p>
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        <author>Milanas Baena</author>
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        <pubDate>Fri, 03 Feb 2023 23:51:12 +0000</pubDate>
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