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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Sun, 12 Apr 2026 02:41:09 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Blogs de Minería | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Colombia: un polémico fallo pone a prueba la protección de la Sierra Nevada de Santa Marta y sus pueblos indígenas</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/colombia-un-polemico-fallo-pone-a-prueba-la-proteccion-de-la-sierra-nevada-de-santa-marta-y-sus-pueblos-indigenas/</link>
        <description><![CDATA[<p>El pasado 19 de febrero una noticia sorprendió a los indígenas arhuaco, kogui, wiwa y kankuamo, los cuatro pueblos ancestrales que habitan en la Sierra Nevada de Santa Marta, un macizo montañoso único en Colombia, aislado de los Andes y el más alto del mundo junto a la costa, con picos que superan los 5700 [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>El Consejo de Estado, uno de los máximos tribunales del país, tumbó el decreto de la Línea Negra que delimita el territorio espiritual y cultural de los pueblos arhuaco, kogui, wiwa y kankuamo en el Caribe colombiano.</em></li>



<li><em>Luego de la decisión judicial surgen dudas respecto al posible avance de actividades agroindustriales, mineras y petroleras en una región de alta biodiversidad.</em></li>



<li><em>El presidente Gustavo Petro aseguró que se creará un nuevo decreto para proteger el territorio ancestral de los cuatro pueblos indígenas.</em></li>



<li><em>Líderes indígenas aseguran que con o sin decreto continuarán defendiendo su territorio ancestral y sus más de 300 sitios sagrados.</em></li>
</ul>



<p>El pasado 19 de febrero una noticia sorprendió a los indígenas arhuaco, kogui, wiwa y kankuamo, los cuatro pueblos ancestrales que habitan en la Sierra Nevada de Santa Marta, un macizo montañoso único en Colombia, aislado de los Andes y el más alto del mundo junto a la costa, con picos que superan los 5700 metros.&nbsp;<strong>El Consejo de Estado, uno de los altos tribunales del país, declaró la nulidad del&nbsp;<a href="https://www.suin-juriscol.gov.co/viewDocument.asp?id=30035809" target="_blank" rel="noreferrer noopener">decreto 1500 de 2018</a>, más conocido como el decreto de la Línea Negra</strong>.</p>



<p>Esta norma redefinió el territorio ancestral de los cuatro pueblos indígenas, trazando un límite simbólico y sagrado llamado “Línea Negra” (o Sheshiza, en su cosmovisión), basado en 348 espacios sagrados.&nbsp;<strong>Su principal objetivo era proteger el valor espiritual, cultural y ambiental del territorio</strong>, regulando el uso de recursos, la consulta previa en decisiones que los afecten y su autonomía en la conservación.</p>



<p>“Para los pueblos indígenas esta decisión significa desconocer un proceso histórico de reivindicación de nuestras culturas y del conocimiento que tienen los pueblos de la Sierra Nevada de Santa Marta”, dice José Mario Bolívar, gobernador del Cabildo Indígena del Pueblo Wiwa. Por su parte, Jaime Luis Arias, gobernador del Cabildo Indígena del Pueblo Kankuamo, asegura que rechazan la decisión y les preocupa porque&nbsp;<strong>“la interpretación que hace este tribunal es completamente regresiva en derechos”</strong>.</p>



<p><a href="https://acmineria.com.co/wp-content/uploads/2026/02/Sentencia-Nulidad-del-Decreto-1500-de-2018.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">La sentencia del Consejo de Estado</a>, que no puede apelarse, también generó rechazo en sectores sociales y ambientales. Juana Hofman, directora de integración territorial técnica en Amazon Conservation Team (ACT), comenta que<strong>&nbsp;la decisión de anular el decreto por razones de forma y no de fondo pone en jaque más que un acto administrativo</strong>. “Lo que está en riesgo son los avances en la protección de los derechos territoriales de los pueblos indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta, la garantía efectiva de la diversidad étnica y cultural y, en un plano más estructural, la coherencia del Estado colombiano como Estado social de derecho que se reconoce pluriétnico y multicultural”.</p>



<p><strong>Leer más |<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/vias-coca-incendios-deforestacion-amazonia-colombia/">Mientras el Gobierno atiende las inundaciones en el norte de Colombia, la Amazonía es invadida y arde desapercibida</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270267"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/06143741/BLUR-Los-indigenas-de-la-Sierra-Nevada-de-Santa-Marta-se-enfrentan-a-presiones-extractivas-en-su-territorio-Foto-Cortesia-AIDA-Yeny-Rodriguez-scaled.jpg" alt="Los indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta se enfrentan a presiones extractivas en su territorio. Foto: Cortesía AIDA / Yeny Rodríguez" class="wp-image-270267" /><figcaption class="wp-element-caption">Los indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta se enfrentan a presiones extractivas en su territorio. Foto: Cortesía AIDA / Yeny Rodríguez</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Un decreto que incomodó desde el momento de su firma</h2>



<p>Los principales argumentos del Consejo de Estado para anular el decreto de la Línea Negra están en que, al momento de ser expedido,&nbsp;<strong>no existía cartografía oficial del Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC) y no se agotó la consulta previa con otros grupos étnicos</strong>&nbsp;que quedaron incluidos dentro del territorio ancestral, entre ellos los pueblos indígenas ette enaka y wayúu, así como varios consejos comunitarios afro.</p>



<p>El alto tribunal también expresó que en 2018&nbsp;<strong>hubo un exceso en la potestad reglamentaria del Presidente</strong>, quien interfirió en la autonomía territorial de los departamentos de La Guajira, Cesar, Magdalena y en la de sus municipios.</p>



<p>Se generó tanta polémica que pocos días después de conocerse la sentencia, el presidente Gustavo Petro&nbsp;<a href="https://x.com/petrogustavo/status/2025371685298307500?ref_src=twsrc%5Etfw%7Ctwcamp%5Etweetembed%7Ctwterm%5E2025371685298307500%7Ctwgr%5Ea176d6b6ad289290944a6ccd0e430588b86c37f2%7Ctwcon%5Es1_&amp;ref_url=https%3A%2F%2Fwww.rtvcnoticias.com%2Fcolombia%2Fpetro-firmara-en-santa-marta-nuevo-decreto-de-la-linea-negra" target="_blank" rel="noreferrer noopener">se pronunció</a>&nbsp;a favor de los pueblos indígenas y&nbsp;<strong>propuso la elaboración de una nueva norma</strong>. “He convocado la unidad de los pueblos indígenas del corazón del mundo. Los espero masivamente en las playas de Santa Marta, a firmar el nuevo decreto de la Línea Negra que expanda el territorio sagrado de los cuidadores del agua”, dijo el mandatario.</p>



<p>El expresidente Juan Manuel Santos, quien firmó el decreto de 2018 un día antes de dejar su cargo, también defendió la norma. “Los pueblos kogui, arhuaco, wiwa y kankuamo están en riesgo.&nbsp;<strong>Preservar la Línea Negra no es un capricho. Es proteger la Sierra Nevada, su riqueza incomparable y su dimensión espiritual</strong>. Y es honrar una orden de la Corte Constitucional”,&nbsp;<a href="https://x.com/JuanManSantos/status/2025004975709892992?ref_src=twsrc%5Etfw%7Ctwcamp%5Etweetembed%7Ctwterm%5E2025371685298307500%7Ctwgr%5Ea176d6b6ad289290944a6ccd0e430588b86c37f2%7Ctwcon%5Es3_&amp;ref_url=https%3A%2F%2Fwww.rtvcnoticias.com%2Fcolombia%2Fpetro-firmara-en-santa-marta-nuevo-decreto-de-la-linea-negra" target="_blank" rel="noreferrer noopener">dijo en un video</a>&nbsp;que publicó en la red social X.&nbsp;<a href="https://www.corteconstitucional.gov.co/relatoria/2010/t-547-10.htm" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Dicha orden</a>&nbsp;le pedía al Gobierno Nacional adoptar medidas efectivas para delimitar y proteger el territorio ancestral de los cuatro pueblos indígenas.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270259"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/05221750/En-la-Sierra-Nevada-de-Santa-Marta-nacen-los-principales-cuerpos-de-agua-de-tres-departamentos-del-Caribe-colombiano-Foto-Cortesia-fundacionchasquis-768x512.jpg" alt="En la Sierra Nevada de Santa Marta nacen los principales cuerpos de agua de tres departamentos del Caribe colombiano. Foto: @Cortesía fundacionchasquis" class="wp-image-270259" /><figcaption class="wp-element-caption">En la Sierra Nevada de Santa Marta nacen los principales cuerpos de agua de tres departamentos del Caribe colombiano. Foto: cortesía @fundacionchasquis</figcaption></figure>



<p>Jenny Ortiz es coordinadora del Programa Movilización, Derechos Humanos e Interculturalidad del Centro de Investigación y Educación Popular (CINEP), fundación colombiana dedicada a la investigación, formación y defensa de los derechos humanos y la paz. Según dice,&nbsp;<strong>detrás de la demanda que llevó a la nulidad del decreto hay intereses económicos</strong>, ya que la norma funcionaba como una barrera que impedía la entrada de agricultura a gran escala y proyectos extractivos como la minería.</p>



<p><a href="https://www.cinep.org.co/publi-files/PDFS/20241127_Situacion_seguridad_SNSM.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Datos recogidos y procesados por el CINEP</a>, y que fueron obtenidos de la plataforma de la Agencia Nacional de Minería (ANM), muestran que&nbsp;<strong>para febrero de 2024 existían 151 títulos mineros vigentes dentro de la Línea Negra</strong>, los cuales ocupaban un área de 77 805 hectáreas, aunque la mayoría se encuentran inactivos o en fase de exploración. También había registro de 95 solicitudes mineras en espera de aprobación y que abarcan 74 644 hectáreas.</p>



<p>Precisamente,&nbsp;<strong>una de las preocupaciones con la nulidad del decreto es que las presiones mineras, agroindustriales y petroleras aumenten.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270260"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/05221802/La-Sierra-Nevada-de-Santa-Marta-es-el-sistema-montanoso-costero-mas-alto-del-mundo-Foto-Cortesia-fundacionchasquis-768x512.jpg" alt="La Sierra Nevada de Santa Marta es el sistema montañoso costero más alto del mundo. Foto: Cortesía @fundacionchasquis" class="wp-image-270260" /><figcaption class="wp-element-caption">La Sierra Nevada de Santa Marta es el sistema montañoso costero más alto del mundo. Foto: cortesía @fundacionchasquis</figcaption></figure>



<p>Hofman afirma que desde 2018 sectores gremiales y económicos alertaron que la aplicación del decreto “paralizaría el desarrollo” de tres departamentos y que cualquier actividad requeriría consulta previa. Sin embargo, para ella, no se prohibía el desarrollo sino que se establecían reglas de protección y coordinación en un territorio ancestral reconocido. “<strong>Lo que incomodaba era el reconocimiento efectivo de límites al extractivismo y a una expansión sin diálogo”</strong>, dice.</p>



<p>Jaime Luis Arias comenta que los pueblos indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta son conscientes de que históricamente ha habido intereses por explotar toda la riqueza cultural y ambiental de la zona. “<strong>Esta decisión desde luego afecta y crea una incertidumbre jurídica [que favorece] a esos intereses</strong>&nbsp;porque este decreto obedecía, precisamente, a una decisión de la Corte Constitucional que orientaba a establecer mecanismos y garantías para la protección del territorio”. Arias agrega que no solo se trata de intereses legales sino que&nbsp;<strong>en la Sierra hay minería ilegal y grupos armados</strong>&nbsp;que generan afectación a los derechos de los pueblos indígenas.</p>



<p><strong>Leer más |<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/actividades-reservas-forestales-colombia-impactos-ambientales/">¿Protección o riesgo?: nuevas actividades permitidas por el Gobierno en reservas forestales de Colombia abren debate sobre posibles impactos ambientales</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Un nuevo decreto viene en camino</h2>



<p>Aun en medio del escenario de preocupación, los expertos consideran que&nbsp;<strong>la Sierra Nevada de Santa Marta no queda del todo desprotegida</strong>. “Cualquier actividad que genere afectación sobre los cuatro pueblos indígenas tiene que pasar por consulta previa”, comenta Hofman.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270257"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/05221729/Viviendas-indigenas-en-la-Sierra-Nevada-de-Santa-Marta-Foto-Cortesia-AIDA-Yeny-Rodriguez-768x512.jpg" alt="Viviendas indígenas en la Sierra Nevada de Santa Marta. Foto: Cortesía AIDA / Yeny Rodríguez" class="wp-image-270257" /><figcaption class="wp-element-caption">Viviendas indígenas en la Sierra Nevada de Santa Marta. Foto: cortesía AIDA/Yeny Rodríguez</figcaption></figure>



<p>Yeny Rodríguez, abogada de la Asociación Interamericana para la Defensa del Ambiente (AIDA), considera que el territorio ancestral que está fuera de los resguardos, y es parte del polígono conocido como Línea Negra, no queda desprotegido porque el decreto se cayó, pues&nbsp;<strong>hay otras figuras legales que lo protegen</strong>, como el artículo 330 de la Constitución Política de Colombia o tratados internacionales como el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).</p>



<p>Los cuatro pueblos de la Sierra Nevada de Santa Marta se encuentran en constantes reuniones para pensar en un nuevo decreto, aunque José Mario Bolívar dice que tienen claro que una norma no los hace indígenas ni cambia su cosmovisión: para ellos&nbsp;<strong>el decreto era “un formalismo para podernos entender en el diálogo y en la convivencia con un pensamiento [occidental] diferente”</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_210784"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2019/11/24063918/IMG_20190303_084004424-768x512.jpg" alt="Minería Sierra Nevada. Indígenas wiwa. Foto: Applied Biodiversity Foundation." class="wp-image-210784" /><figcaption class="wp-element-caption">Habitantes indígenas wiwa. Foto: cortesía Applied Biodiversity Foundation</figcaption></figure>



<p>Además, después del apoyo del presidente Petro, los indígenas iniciaron acercamientos con el Gobierno Nacional. El 28 de febrero Gabriel Rondón, viceministro del diálogo social y los derechos humanos del Ministerio del Interior,&nbsp;<a href="https://www.mininterior.gov.co/noticias/ministerio-del-interior-instala-dialogo-intercultural-para-construir-nuevo-decreto-de-proteccion-de-la-linea-negra/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">instaló un espacio de diálogo intercultural</a>&nbsp;para construir colectivamente la ruta hacia un nuevo decreto de protección de la Línea Negra. “El propósito es empezar desde el principio, aclarar dudas y&nbsp;<strong>generar una ruta amplia que nos lleve a concertar un nuevo acto administrativo sin las fallas del anterior</strong>”, dijo Rondón.</p>



<p>El presidente Gustavo Petro anunció en la noche del 4 de marzo el inicio de la consulta previa sobre la Línea Negra en la Sierra Nevada de Santa Marta.&nbsp;<strong>“Oficialmente declaro iniciado el proceso de consulta a las comunidades étnicas de la Sierra en pos de la Línea Negra”</strong>, dijo al cierre de una asamblea donde participó cada uno de los delegados de los pueblos indígenas y afro.</p>



<p>Los gobernadores indígenas le dijeron a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;que esperan que el decreto quede listo en abril. Sin embargo, Bolívar es insistente al afirmar que la nulidad de la norma no cambia para nada la manera en que los indígenas se relacionan con el territorio y sus sitios sagrados. “Siempre hemos sido claros:&nbsp;<strong>con o sin decreto nosotros seguiremos defendiendo el territorio de la Línea Negra</strong>”, concluye.</p>



<p><em><strong>*Imagen principal:</strong> el decreto de la Línea Negra buscaba proteger más de 300 lugares sagrados de cuatro pueblos indígenas. <strong>Foto:</strong> cortesía AIDA/Yeny Rodríguez</em>.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/antonio-jose-paz-cardona/">Antonio José Paz Cardona</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/03/colombia-fallo-proteccion-sierra-nevada-santa-marta-pueblos-indigenas/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126679</guid>
        <pubDate>Mon, 09 Mar 2026 15:45:15 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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        <item>
        <title>Avanza el crimen transnacional en la Amazonía de Ecuador: 105 territorios indígenas y 23 áreas protegidas impactadas</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/avanza-el-crimen-transnacional-en-la-amazonia-de-ecuador-105-territorios-indigenas-y-23-areas-protegidas-impactadas/</link>
        <description><![CDATA[<p>Vista desde el aire, la huella de la expansión minera en la Amazonía de Ecuador se asemeja a&nbsp;un gran desierto que le gana terreno al bosque y que avanza rodeando a decenas de santuarios naturales y territorios indígenas.&nbsp;Las imágenes satelitales muestran cómo esta actividad —tanto ilegal como autorizada— se extiende principalmente por dos de los [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Un análisis geográfico realizado por Mongabay Latam evidencia que al menos 23 áreas protegidas perdieron cerca de 14 660 hectáreas de bosque entre 2001 y 2024, un área equivalente a más de la mitad de la zona urbana de Quito.</em></li>



<li><em>Al menos 12 áreas protegidas amazónicas han sido invadidas por la minería a cielo abierto.</em></li>



<li><em>El análisis también revela el impacto en territorios indígenas y tierras comunitarias: 569 han sido impactados por deforestación y 105 por minería a cielo abierto.</em></li>



<li><em>Un mapeo territorial realizado para esta investigación evidenció que al menos ocho grupos delincuenciales (nacionales y extranjeros) operan en la Amazonía ecuatoriana.</em></li>
</ul>



<p>Vista desde el aire, la huella de la expansión minera en la Amazonía de Ecuador se asemeja a&nbsp;<strong>un gran desierto que le gana terreno al bosque y que avanza rodeando a decenas de santuarios naturales y territorios indígenas.</strong>&nbsp;Las imágenes satelitales muestran cómo esta actividad —tanto ilegal como autorizada— se extiende principalmente por dos de los corredores de conectividad ecológica más importantes del país: el Llanganates-Sangay y el Sangay-Podocarpus. Juntos conectan al menos 30 áreas de conservación municipales, provinciales y privadas, así como otras 12 áreas del Sistema Nacional de Áreas Protegidas.</p>



<p>A lo largo de estos corredores —como lo revela el análisis satelital realizado por&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;con datos de la Fundación Ecociencia y&nbsp;<em>Global Forest Watch</em>— se encuentran tres de las áreas protegidas más amenazadas por la minería de oro a cielo abierto en Ecuador: el Parque Nacional Podocarpus, el Parque Nacional Llanganates y el Área Protegida Autónoma Yacuambi.&nbsp;<strong>Entre ellas acumulan más del 65 % de las hectáreas impactadas por esa actividad en áreas protegidas amazónicas,</strong>&nbsp;una superficie equivalente a más de 86 veces la Plaza de la Independencia, en la ciudad de Quito.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/ecuador-imagenes-satelitales-expansion-ganadera-parque-sangay-corredor/">Imágenes satelitales revelan expansión ganadera en el Parque Nacional Sangay y en un corredor para la fauna</a></strong></p>



<p>Esta cifra, sin embargo, no incluye la devastación causada por la exttracción de oro en ríos ni la que se desarrolla en socavones o grutas, como ocurre en la Cordillera del Cóndor. Estas son muy difíciles de medir por los satélites, como lo explica un experto de la Fundación Ecociencia, pero aún así su magnitud es considerable. Lo que sí es posible tener es una fotografía más completa de la deforestación en los dos corredores, donde se realizan actividades como la minería a cielo abierto, la apertura de vías y la tala para distintos fines.&nbsp;<strong>La cifra de pérdida de bosque, cuando se consideran en el análisis todas esas amenazas, se dispara a 3336 hectáreas perdidas entre 2001 y 2024</strong>, un área equivalente a 4 765 canchas de fútbol profesional juntas o a todo el Parque Metropolitano de Quito.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269759"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/17230654/operacion-militar-en-el-sector-San-Agustin-parroquia-Paquisha-2-1.jpg" alt="Minería ilegal en inmediaciones a un río en la parroquia amazónica de Paquisha, en la provincia de Zamora Chinchipe. Foto: obtenida por Mongabay Latam durante la investigación" class="wp-image-269759" /><figcaption class="wp-element-caption">Minería ilegal en inmediaciones de un río en la parroquia amazónica de Paquisha, en la provincia de Zamora Chinchipe. Foto: obtenida por Mongabay Latam durante la investigación</figcaption></figure>



<p>“Los servicios de conectividad aseguran caudales para el consumo humano y para actividades como la agricultura”, explica Javier Robayo, presidente de la Fundación EcoMinga, que se dedica a proteger zonas de alto endemismo y diversidad biológica en el país y que trabaja en estos corredores. “La minería ilegal —añade— destruye cuerpos de ríos, bosques y comunidades a través de poder económico y mafias, contamina a las personas, su modo de vida, su forma de pensar y de obtener recursos y salir de la pobreza”.</p>



<p>La ausencia de control en esos santuarios naturales, como lo indican los expertos entrevistados,&nbsp;<strong>ha promovido también la consolidación de una ruta de ilegalidad a lo largo de los dos corredores ecológicos, dominada por grupos de crimen organizado como Los Lobos y Los Choneros</strong>, que pugnan por controlar los núcleos de extracción minera. Así lo confirma el análisis satelital y el mapeo en campo realizado para esta investigación.</p>



<p>Esta es solo una muestra de cómo los delitos ambientales están arrasando ecosistemas sensibles. Si miramos el panorama completo, nuestro análisis geográfico realizado con datos de <em>Global Forest Watch</em> evidencian que <strong>en toda la Amazonía ecuatoriana hay al menos 23 áreas protegidas —incluyendo parques nacionales, refugios de vida silvestre, áreas de protección hídrica y reservas— que han perdido cerca de 14 660 hectáreas de bosque entre 2001 y 2024</strong>, una superficie equivalente a más de la mitad de la zona urbana de la ciudad de Quito. Si bien la transformación del bosque responde a varios problemas, la minería de oro a cielo abierto es la que va en ascenso en los últimos años.</p>



<p>La deforestación —provocada principalmente por agricultura, tala, ampliación de vías y minería ilegal,&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/11/ecuador-deforesto-area-equivalente-superficie-luxemburgo/">según declaraciones</a>&nbsp;de Pablo Cuenca, director del Laboratorio de Cambio Global de la Universidad Regional Amazónica Ikiam, a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>— también está devorando cientos de tierras indígenas. El análisis satelital revela que&nbsp;<strong>al menos 569 de estos territorios indígenas han perdido, entre 2001 y 2024, más de 200 000 hectáreas</strong>&nbsp;de cobertura boscosa, un área que equivale a casi seis veces la ciudad de Guayaquil.</p>



<p>Es un combo de devastación: la minería y la&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;topics=deforestacion&amp;formats=">deforestación</a>&nbsp;avanzan sobre corredores, áreas protegidas y territorios indígenas.</p>



<p>Además, casi&nbsp;<a href="https://ecociencia.org/maap-198-expansion-de-la-mineria-en-la-amazonia-de-ecuador/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">la mitad de la minería</a>&nbsp;de oro a cielo abierto que afecta a la Amazonía ecuatoriana se desarrolla en territorios indígenas. El análisis realizado muestra que hasta 2024,&nbsp;<strong>al menos 105 territorios indígenas perdieron 4926 hectáreas de bosque por esa actividad.</strong>&nbsp;Los casos más dramáticos se encuentran en el área del Proyecto de Desarrollo Chai (969 hectáreas), la Reserva Shuar Kenkiun (469 has), el territorio indígena Shaime (440 has), Churuwia (273 has) y Nambija-Cumay (212 has), todos territorios de la nacionalidad shuar.</p>



<p><strong>Leer más: |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/ecuador-reforma-minera-noboa-derechos-indigenas-proteccion-ambiental/">Expertos alertan que la propuesta de reforma minera de Noboa afectaría derechos indígenas y protección ambiental</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269764"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/17231150/FOTO-14-1-scaled.jpg" alt="Tala y transformación de árboles maderables en la ruta comprendida entre la provincia de Sucumbíos y la provincia de Napo. La madera al borde de la carretera fue identificada en el territorio indígena cofán. Foto: Diego Cazar Baquero" class="wp-image-269764" /><figcaption class="wp-element-caption">Tala y transformación de árboles maderables en la ruta comprendida entre las provincias de Sucumbíos y Napo. La madera al borde de la carretera fue identificada en el territorio indígena cofán. Foto: Diego Cazar Baquero</figcaption></figure>



<p>“En el río Nangaritza se ha expandido la&nbsp;<strong>minería ilegal</strong>&nbsp;y ha transformado en un tremendo desastre el territorio shuar, tremenda deforestación”, asegura una comunicadora shuar que pide la reserva de su nombre por seguridad y quien con tristeza señala que los mineros ilegales que han llegado desde otras geografías han logrado atraer a algunos de sus compañeros.</p>



<p>De acuerdo con&nbsp;<a href="https://www.maapprogram.org/amazon-gold-mining-2025/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">un reporte</a>&nbsp;del Proyecto de Monitoreo de la Amazonía Andina (MAAP), publicado en noviembre de 2025, hay al menos 9597 hectáreas dedicadas solo a la minería de oro en la Amazonía ecuatoriana.</p>



<p><strong>El panorama se agudiza si se suma la violencia.</strong>&nbsp;El equipo de<strong>&nbsp;Mongabay Latam</strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>La Barra Espaciadora</strong>&nbsp;habló al menos con 30 fuentes —locales, militares, de la policía, líderes indígenas y comunitarios, y expertos— y pudo construir un mapa de la presencia de grupos armados en los puntos más afectados por la minería de oro en la Amazonía norte y sur.&nbsp;<strong>Encontramos que al menos ocho grupos criminales se disputan el control de esos núcleos de extracción.</strong></p>



<p>En la Amazonía sur, en las provincias de Zamora Chinchipe, Morona Santiago y Pastaza, las fuentes consultadas señalaron la presencia de grupos como Los Choneros, Los Lobos, R7 y Comandos de la Frontera. En la Amazonía norte, datos recopilados por&nbsp;<a href="https://amazonunderworld.org/es/?policy-paper=amazonia-bajo-ataque-un-mapeo-de-la-delincuencia-en-la-selva-tropical-mas-grande-del-mundo" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Amazon Underworld</a>&nbsp;registran a miembros de Los Choneros, Los Lobos, Comuneros del Sur, Frente Carolina Ramírez y Comandos de la Frontera en las provincias de Sucumbíos, Orellana y Napo.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Corredor de ilegalidad al descubierto</strong></h2>



<p>Vistos desde un mapa, los parques nacionales, reservas ecológicas y biológicas, refugios de vida silvestre, áreas de protección hídrica y corredores de conectividad, además de otras iniciativas comunitarias y privadas de conservación en&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;locations=ecuador&amp;formats=">Ecuador</a>, trazan una enorme línea que conecta de norte a sur esas áreas naturales amazónicas, así como a la Amazonía con Los Andes.</p>



<p>“Desde el norte amazónico hacia el sur del Ecuador, las actividades de conservación, los parques nacionales y los esfuerzos de comunidades y de conservación voluntaria hacen que exista una franja larga impresionantemente verde”, explica Robayo, de EcoMinga.</p>



<p>Sin embargo, esa enorme franja verde que atraviesa el país está hoy<strong>&nbsp;seriamente amenazada</strong>.</p>



<p>Como lo muestra el análisis geográfico, el avance de la&nbsp;<strong>deforestación</strong>&nbsp;ya no solo rodea esas zonas clave, sino que se adentra en ellas. Al norte de Ecuador, en el inicio de ese gran corredor, se encuentran dos de las cinco áreas protegidas que registran mayor pérdida de bosque entre 2001 y 2024 al interior de sus márgenes: el Parque Nacional Cayambe-Coca (establecido en 1970) y el Área de Protección Hídrica Aguarico, Chingual y Cofanes (establecida en 2023). Cada área ha perdido más de 1800 hectáreas que antes eran bosque, una superficie equivalente a 28 veces el Parque La Carolina, en Quito.</p>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/18132235/Areas-protegidas-Amazonas.png" alt="" class="wp-image-269770" /></figure>



<p>La pérdida en el Corredor de Conectividad Ecológica Sangay-Podocarpus, que conecta a los dos parques nacionales que le dan su nombre con otras ocho áreas naturales protegidas y una decena de reservas municipales y provinciales, se concentra en tres parques nacionales: el Sangay, el Podocarpus y el Río Negro Sopladora.</p>



<p>Un documento reservado del Departamento de Inteligencia de la Brigada de Selva de Pastaza, al que tuvo acceso este equipo periodístico, confirma que el modus operandi de la&nbsp;<strong>minería ilegal</strong>&nbsp;conecta a las provincias de Napo, Pastaza y Morona Santiago mediante el uso de la carretera E45, la principal autopista de la Amazonía ecuatoriana, “para posteriormente ingresar por los tramos viales de segundo orden hacia las diferentes comunidades cercanas a los frentes mineros ilegales que se ubican en los principales afluentes y ríos de la región”. El trayecto señalado bordea el flanco oriental del Corredor de Conectividad Llanganates Sangay. El documento advierte el riesgo de que la&nbsp;<strong>deforestación</strong>&nbsp;“vaya en aumento afectando la biodiversidad, el equilibrio ecológico y el medio de subsistencia de las comunidades asentadas en las riberas de los mismos”.</p>



<p>Como recuerda Augusto Granda, presidente de la Asociación de Guardaparques del Ecuador, la Reserva Ecológica Cofán Bermejo, las reservas biológicas Colonso−Chalupas y Cerro Plateado, y los parques nacionales Cayambe Coca, Sumaco−Napo−Galeras, Podocarpus y Yasuní fueron las primeras áreas protegidas vulneradas en 2020 por la cercanía de la minería ilegal (a cielo abierto y con dragas sobre los ríos). Esas áreas protegidas se distribuyen entre las seis provincias amazónicas que entre 2001 y 2024&nbsp;<strong>perdieron más de 375 000 hectáreas de bosque</strong>, un área comparable a más de 525 000 canchas profesionales de fútbol.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/la-mineria-ilegal-no-solo-esta-en-la-frontera-con-colombia-esta-en-todo-ecuador-entrevista/">«La minería ilegal no solo está en la frontera con Colombia, está en todo Ecuador»</a></strong></p>



<p>El análisis geográfico muestra también que solo&nbsp;<strong>el Parque Nacional Podocarpus (PNP), un santuario que debería ser intangible, ocupa el primer lugar en la lista de áreas protegidas más afectadas por la minería de oro</strong>. Hasta 2024 se registró una pérdida similar a 344 piscinas olímpicas debido a esa actividad. “Es impresionante la cantidad de maquinaria que existe en el Podocarpus, la cantidad de motores, la cantidad de accesorios, insumos para poder realizar este tipo de trabajos de minería, sea legal o ilegal”, confirma un oficial de Operaciones de las Fuerzas Armadas que opera en las provincias de Morona Santiago y Zamora Chinchipe. “Hay ciertos lugares concesionados, pero igual hay minería ilegal y primordialmente en el Parque Nacional Podocarpus“, añade.</p>



<p>Luego le siguen el Área Protegida Autónoma Yacuambi (21 ha), la Reserva Ecológica Colonso−Chalupas (12 ha), el Parque Nacional Cayambe−Coca (10 ha), el Parque Nacional Llanganates (10 ha) y el Parque Nacional Sumaco Napo−Galeras (7 ha).</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269756"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/17230637/FOTO-3-1-scaled.jpg" alt="Mineros ilegales operan junto a concesiones de minería aurífera durante un recorrido en el suroriente de la provincia de Napo. A inicios de febrero de 2026, el Gobierno ecuatoriano dispuso la suspensión total de la actividad minera en esta provincia. Foto: cortesía Armando Lara" class="wp-image-269756" /><figcaption class="wp-element-caption">Mineros ilegales operan junto a concesiones de minería aurífera durante un recorrido en el suroriente de la provincia de Napo. A inicios de febrero de 2026, el Gobierno ecuatoriano dispuso la suspensión total de la actividad minera en esta provincia. Foto: Armando Lara</figcaption></figure>



<p>Lineth González, jefa de guardaparques del Parque Nacional Llanganates, cree que la minería ilegal de aluvión aún no ha invadido el área protegida donde ella trabaja, pero reconoce que “en la reserva contigua, la Colonso-Chalupas, ya fueron amenazados directamente [los guardaparques] de parte de los mineros y les dijeron: ‘Prohibido hacer recorridos porque esa ya es nuestra zona’”.</p>



<p>El corredor que conecta al Parque Nacional Llanganates con el Parque Nacional Sangay es una muestra de la difícil situación en el territorio. Según el análisis, el corredor registra 50 hectáreas de&nbsp;<strong>minería de oro</strong>&nbsp;en su trayecto (un área similar a 400 piscinas olímpicas) y al menos 10 hectáreas adicionales a un kilómetro de distancia de sus límites, una muestra evidente de la presión que ejerce esta actividad en las inmediaciones del corredor. Por eso, González teme que en la parte alta del área exista ya presencia de “grupos delincuenciales”, muchos de ellos interesados en buscar oro.</p>



<p>Su temor no es infundado, el santuario en el que trabaja está rodeado. Mientras que al norte del PN Llanganates los mineros amenazan a sus compañeros guardaparques, hacia el sur se encuentra el PN Sangay, una de las áreas protegidas más extensas y diversas de Ecuador que, según informes reservados de inteligencia militar, elaborados en septiembre de 2025 y conocidos por esta alianza periodística, “<strong>es de interés para los grupos y operadores mineros ilegales, al considerarse un área libre de concesiones [porque se encuentra dentro del área protegida]</strong>”. El informe, además, no descarta que grupos de delincuencia organizada como Los Choneros participen de esa explotación ilegal.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269767"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/18004630/Puntos-de-actividad-minera-Informe-reservado.png" alt="Informe reservado de inteligencia al que Mongabay Latam tuvo acceso. " class="wp-image-269767" /><figcaption class="wp-element-caption">Informe reservado de inteligencia al que tuvo acceso Mongabay Latam.</figcaption></figure>



<p>La extensión más grande del PN Sangay se encuentra en la provincia de Morona Santiago. Allí, el coronel Fabricio Silva, quien para octubre de 2025 —cuando fue consultado— era el comandante de la Zona 6 de la Policía Nacional correspondiente a esa provincia, aseguró que han detectado en varios cantones y territorios indígenas la presencia de ciudadanos ecuatorianos y extranjeros dedicados a la minería ilegal. Además, agrega, “en todas estas explotaciones ilegales hemos detectado también presencia de grupos de delincuencia organizada como&nbsp;<strong>Los Choneros, Los Lobos y los R7, y también tenemos información de que estarían operando algunas células de los Comandos de la Frontera</strong>&nbsp;ejecutando acciones de minería ilegal y utilizando gran cantidad de mercurio que es desechado sin ningún tipo de control a los ríos, contaminando el agua de las comunidades indígenas”.</p>



<p><strong>Ecuador cuenta con 590 guardaparques para cubrir sus 79 áreas protegidas en el territorio continental</strong>&nbsp;y el Estado asigna un presupuesto que rodea los 7 millones de dólares anuales para el Sistema Nacional de Áreas Protegidas, según información entregada por una fuente oficial del sector ambiental que pidió la protección de su identidad. Eso alcanza solamente para cubrir gastos administrativos y salariales, según señala Granda, el presidente de la Asociación de Guardaparques.</p>



<p>“Las áreas protegidas necesitan mucho más que eso para inversión, para mejoramiento de acciones de control y vigilancia, sensibilización, generación de proyectos y monitoreo”, insiste Granda.</p>



<p>En el Parque Nacional Llanganates —que cuenta con 220 000 hectáreas— apenas trabajan 21 personas, de las cuales solo 16 son guardaparques. Las otras cinco ocupan cargos de coordinación y administración. “Lo ideal para esta superficie serían 40 guardaparques, un estimado que se calculó hace unos ocho o 10 años, cuando aún no teníamos tantos problemas”, insiste González, jefa del área.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269754"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/17230620/FOTO-13-scaled.jpg" alt="La cría de ganado vacuno se extiende junto a la Reserva de Producción de Fauna Cuyabeno, un área protegida que ha perdido más de 5000 hectáreas de bosque entre 2001 y 2024. Foto: Diego Cazar Baquero" class="wp-image-269754" /><figcaption class="wp-element-caption">La cría de ganado vacuno se extiende junto a la Reserva de Producción de Fauna Cuyabeno, un área protegida que ha perdido más de 5000 hectáreas de bosque entre 2001 y 2024. Foto: Diego Cazar Baquero</figcaption></figure>



<p>Según la información técnica sobre el proyecto para la implementación del Servicio Nacional de Áreas Protegidas —entidad que debería administrar el SNAP, a partir de la entrada en vigencia de la Ley Orgánica para el Fortalecimiento de Áreas Protegidas— estima que, para cubrir las necesidades del Sistema, se requeriría de 1060 funcionarios, lo que evidencia un déficit de 45 %. Aunque se solicitó información presupuestaria a la Dirección de Comunicación del Ministerio de Ambiente y Energía (MAE), no obtuvimos respuesta.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/desafios-ambientales-ecuador-2026-mineria-ilegal-crimen-deforestacion/">Desafíos ambientales de Ecuador en 2026: minería ilegal, crimen organizado y deforestación avanzan ante un Estado debilitado</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Grupos armados se disputan territorios amazónicos</strong></h2>



<p>En julio de 2025, durante el evento de rendición de cuentas de la Agencia de Regulación y Control Minero (Arcom), el director de la entidad, Patricio Bonilla,&nbsp;<a href="https://www.primicias.ec/economia/arcom-provincias-mineria-ilegal-ecuador-grupos-armados-amazonia-100175/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">aseguró</a>&nbsp;que se habían identificado 387 puntos de&nbsp;<strong>minería ilegal</strong>&nbsp;en todo el territorio nacional, de los cuales 40 fueron calificados como “muy peligrosos” por la presencia de grupos armados. Entre los escenarios mencionados por la autoridad constan cinco de las seis provincias amazónicas: Sucumbíos, Orellana, Napo, Morona Santiago y Zamora Chinchipe.</p>



<p>“Ya estamos pasando la línea roja:<strong>&nbsp;de ser áreas protegidas a ser desprotegidas</strong>”, dijo a inicios de agosto de 2025 un exfuncionario del extinto Ministerio de Ambiente, Agua y Transición Ecológica (Maate), quien pidió proteger su identidad por miedo a represalias laborales. En las áreas protegidas afectadas, el personal de guardaparques y administradores ha decidido restringir sus pronunciamientos públicos por temor a que las crecientes amenazas de muerte que reciben se vuelvan realidad.</p>



<p>Informes de inteligencia militar obtenidos por&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>La Barra Espaciadora</strong>&nbsp;aseguran que con la ayuda de grupos armados locales, estructuras transnacionales relacionadas con el narcotráfico, el lavado de activos y la&nbsp;<strong>minería ilegal</strong>&nbsp;implementan “medios de pago” para proteger los cargamentos entre los cuales figuran “armas largas, cortas, explosivos, municiones, entre otras”. Las provincias de Napo, Pastaza y Morona Santiago serían, según los documentos, “rutas de paso” de este material y nodos desde los cuales la presencia de actividades ilegales y grupos criminales se expanden.</p>



<p>Habitantes de comunidades campesinas de Sucumbíos, al norte de la Amazonía, confirman la presencia de grupos armados vinculados a la minería en esa zona, “incluso hay una pugna de poder, no sé si serán militares o guerrilleros en la Amazonía norte, entre Cofán Bermejo, Cayambe Coca y Sumaco [Napo−Galeras], y en la provincia de Orellana, en el Punino, que quieren ver quién es el más fuerte y quedar con el acceso y control a la&nbsp;<strong>minería ilegal</strong>”, dijo una fuente local que pidió la reserva de su nombre, debido a las amenazas de muerte que son cada vez más comunes en su territorio.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269762"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/17231131/FOTO-7-1-scaled.jpg" alt="Guardias de seguridad privada resguardan las concesiones mineras en la provincia de Napo. Foto: Diego Cazar Baquero" class="wp-image-269762" /><figcaption class="wp-element-caption">Guardias de seguridad privada resguardan concesiones mineras en la provincia de Napo. Foto: Diego Cazar Baquero</figcaption></figure>



<p>En Napo, la Reserva Biológica Colonso Chalupas —donde los guardaparques fueron amenazados por mineros— es una de las más amenazadas por el avance de la&nbsp;<strong>minería ilegal</strong>&nbsp;en el país, según Byron Lagla, director de Áreas Protegidas y Otras Formas de Conservación del MAE. El colectivo ciudadano Napo Ama la Vida denunció el pasado 23 de octubre la presencia de más de 15 frentes mineros a orillas de los ríos Zapallo, Jatunyaku y Shandia, a escasos kilómetros de esa reserva.</p>



<p><strong>“Las familias comunitarias se quedaron sin agua y con la presencia de grupos armados que los amedrentan las 24 horas</strong>&nbsp;si no alquilan o venden sus tierras a los mineros ilegales”, se lee en&nbsp;<a href="https://www.instagram.com/reel/DQIv0FICI32/?utm_source=ig_web_copy_link&amp;igsh=MzRlODBiNWFlZA==" target="_blank" rel="noreferrer noopener">una de las publicaciones</a>&nbsp;de la organización. El análisis satelital y los recorridos de campo realizados por esta alianza evidencian que, además de la minería sobre los ríos, al interior del área protegida también hay afectación de 12 hectáreas por minería a cielo abierto.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269755"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/17230630/FOTO-4-1-scaled.jpg" alt="Tramo de la ruta E10 que une a la provincia andina de Carchi con la provincia amazónica de Sucumbíos y no cuenta con mantenimiento ni seguridad, según evidenció esta alianza periodística. Fuentes señalan que es usada por grupos armados como los Comandos de la Frontera. Foto: Diego Cazar Baquero" class="wp-image-269755" /><figcaption class="wp-element-caption">Tramo de la ruta E10 que une a la provincia andina de Carchi con la provincia amazónica de Sucumbíos. No cuenta con mantenimiento ni seguridad, según evidenció esta alianza periodística, y fuentes consultadas señalan que es usada por grupos armados como Comandos de la Frontera. Foto: Diego Cazar Baquero</figcaption></figure>



<p>La expansión de la presencia criminal asociada con la extracción de oro se extiende también hacia el sur de la Amazonía. De acuerdo con las fuentes militares protegidas consultadas para esta investigación, Los Lobos operan y controlan las actividades mineras en el Parque Nacional Podocarpus. Al interior de esta área protegida ya se registran más de 43 hectáreas dedicadas a ka minería de oro, más de 233 hectáreas de bosque perdidas entre 2001 y 2024 y el desarrollo de infraestructura como vías.</p>



<p>En la provincia de Zamora Chinchipe, los ríos muestran sus orillas devastadas y en algunos puntos la expansión minera ha alterado los cauces naturales. Mientras tanto, en la provincia vecina de Morona Santiago, Luis Sánchez, defensor de la Naturaleza de la Comunidad Amazónica de Acción Social Cordillera del Cóndor Mirador (Cascomi), precisa que «el río Nangaritza está totalmente destruido”. Este afluente, que colinda con el PN Podocarpus, es uno de los puntos de mayor presencia y expansión de actividades mineras ilegales desde 2018, de acuerdo con los reportes de MAAP.</p>



<p><strong>“Las perjudicadas son las familias o comunidades shuar que están a orillas de ese río”</strong>, dice Sánchez. Además explica que integrantes de este pueblo indígena “son utilizados” por los mineros ilegales por medio de mecanismos de persuasión para entrar a sus tierras. “Una vez que ingresaron, extraen [el oro] y se van, pero dejan todos los pasivos ambientales, huecos, montones de tierra, causan el desvío del río”.</p>



<p>El río Nangaritza funciona como&nbsp;<a href="https://www.maapprogram.org/es/minera-nangaritza-ecuador/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">el último corredor</a>&nbsp;de conectividad entre los Andes y la Amazonía. El valle por el que discurre cuenta con al menos&nbsp;<a href="https://amazoniaviva.labarraespaciadora.com/la-mineria-arrincono-a-zamora-chinchipe/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">600 especies de aves</a>, incluidas 60 especies de colibríes y 80 tangaras. De igual forma, más del 40 % de las 3500 especies de plantas del Parque Nacional Podocarpus son endémicas. Allí, en julio de 2025, el Ejército ecuatoriano realizó un operativo contra la minería ilegal. “La intervención permitió desarticular una estructura minera clandestina que operaba sin permisos, ocasionando daño ambiental y violando la normativa vigente en materia de recursos naturales”, señaló la entidad.</p>



<p>De acuerdo con fuentes policiales y militares consultadas, los frentes mineros que operan en estos territorios cuentan con la presencia activa de grupos armados de Perú, Colombia y Ecuador que brindan seguridad o que son partícipes directos de las ganancias por la comercialización ilícita del oro.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269761"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/17230659/Conguime-Alto-Zamora-Chinchipe-4-1.jpeg" alt="Armamento incautado tras operativo militar en una explotación ilegal de oro en la provincia de Zamora Chinchipe. Foto: obtenida por Mongabay Latam durante la investigación" class="wp-image-269761" /><figcaption class="wp-element-caption">Armamento y equipos incautados tras operativo militar en una explotación ilegal de oro en la provincia de Zamora Chinchipe. Foto: obtenida por Mongabay Latam durante la investigación</figcaption></figure>



<p>Un mapeo territorial realizado con más 30 fuentes locales, policiales, militares y comunitarias permitió conocer que&nbsp;<strong>al menos cinco grupos delincuenciales están presentes en la Amazonía sur y se disputan el control de los núcleos de extracción minera.</strong>&nbsp;Solo en la provincia de Morona Santiago, el grupo de delincuencia organizada Los Lobos actúa en el cantón Gualaquiza, junto con la banda R-7 —que hasta 2024 concentraba su presencia en la provincia de Santo Domingo de los Tsáchilas— y con el grupo criminal colombiano Comandos de la Frontera.</p>



<p>En el cantón Tiwintza, fronterizo con Perú, el tráfico de drogas, armas, municiones y la minería ilegal son las principales actividades criminales bajo el control de Los Lobos, R−7 y Los Choneros, según señaló la fuente policial. En el caso del cantón Taisha, Los Choneros son quienes muestran mayor presencia. La información obtenida para esta investigación pudo evidenciar que&nbsp;<strong>se realizaron al menos 19 operaciones contra la minería ilegal en Morona Santiago entre julio y octubre de 2025</strong>, especialmente en los cantones de Gualaquiza, el Pangui, Tiwintza y Santiago de Méndez.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269760"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/17230657/Morona-Santiago-mineria-ilegal-en-Tiwintza-4-1.jpeg" alt="Operativo militar contra la minería ilegal en Tiwintza, provincia de Morona Santiago. Foto: obtenida por Mongabay Latam durante la investigación" class="wp-image-269760" /><figcaption class="wp-element-caption">Operativo militar contra la minería ilegal en Tiwintza, provincia de Morona Santiago. Foto: obtenida por Mongabay Latam durante la investigación</figcaption></figure>



<p>En otras provincias, como Pastaza y Zamora Chinchipe, se identificó también la presencia de grupos delincuenciales ecuatorianos como Los Lobos y Los Choneros, mientras que al norte de la Amazonía, un análisis realizado por&nbsp;<a href="https://amazonunderworld.org/es/?policy-paper=amazonia-bajo-ataque-un-mapeo-de-la-delincuencia-en-la-selva-tropical-mas-grande-del-mundo" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Amazon Underworld</a>&nbsp;detalló la presencia de grupos colombianos disidentes de las FARC como el Frente Carolina Ramírez y los Comandos de la Frontera; así como los Comuneros del Sur —disidencias del Ejército de Liberación Nacional (ELN)— en la provincia de Sucumbíos. Además de Los Lobos y Los Choneros. En la provincia de Napo también se señaló la presencia de Los Lobos y los Comandos de la Frontera.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Vías que promueven el avance de la ilegalidad</strong></h2>



<p>“La construcción de vías facilita el avance de los grupos armados y de la&nbsp;<strong>minería ilegal</strong>”, afirma Diana Chávez, dirigenta de Asuntos Internacionales y Organizaciones de la Nacionalidad kichwa de Pastaza (PAKKIRU, por sus siglas en kichwa).</p>



<p>El análisis realizado para esta investigación evidencia que al interior de cinco parques nacionales (Cayambe-Coca, Podocarpus, Sangay, Sumaco Napo-Galeras y Yasuní) hay al menos 290 kilómetros de vías. El área que encabeza la lista con más extensión de vías es el PN Cayambe Coca (con 150 km), seguido del PN Yasuní (76 km). Otra mirada a las reservas ecológicas, biológicas y de producción de fauna también muestra el crecimiento de estos caminos en su interior: hay al menos 44 kilómetros de vías, siendo la más afectada la Reserva de Producción de Fauna Cuyabeno (37 km).&nbsp;<strong>Esta área protegida amazónica ha perdido al menos 5256 hectáreas de bosque entre 2001 y 2024, un área mayor a 7300 campos de fútbol profesional.</strong></p>



<p>Tanto en los parques nacionales Cayambe Coca, Podocarpus, Sangay y Sumaco Napo-Galeras, como en el Refugio de Vida Silvestre El Zarza, además de vías hay una marcada deforestación y un creciente aumento de la minería a cielo abierto. Esto revela cómo las vías han facilitado la devastación.</p>



<p>De igual forma, los corredores de conectividad Llanganates-Sangay y Sangay-Podocarpus concentran las tres afectaciones simultáneamente: vías, deforestación y minería de oro a cielo abierto.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269758"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/17230650/foto-como-archivo-2-8-1.jpg" alt="La minería ilegal conecta a las provincias de Napo, Pastaza y Morona Santiago mediante el uso de la carretera E45, la principal autopista de la Amazonía ecuatoriana, para posteriormente ingresar hacia diferentes comunidades cercanas a los frentes mineros ilegales que se ubican en los principales afluentes y ríos de la región. Foto: obtenida por Mongabay Latam durante la investigación" class="wp-image-269758" /><figcaption class="wp-element-caption">La minería ilegal avanza por las provincias de Napo, Pastaza y Morona Santiago mediante el uso de la carretera E45, la principal autopista de la Amazonía ecuatoriana. Foto: obtenida por Mongabay Latam durante la investigación</figcaption></figure>



<p>Una fuente perteneciente a la función pública, que prefiere el anonimato, afirma que la declaratoria de emergencia por la pandemia del Covid−19, en marzo de 2020, detonó el avance de la minería ilegal gracias al descuido generalizado en el control estatal de la red vial en la Amazonía ecuatoriana. Desde entonces, la expansión de la frontera extractiva avanza sin un control estatal eficiente, impulsando la pérdida de cobertura boscosa.</p>



<p>Según datos de la Fundación Ecociencia,&nbsp;<strong>existen alrededor de 100 kilómetros de vías irregulares que conectan o se acercan a zonas de extracción minera ilegal</strong>&nbsp;y que, según nuestro análisis, estarían atravesando al menos cuatro territorios indígenas y tierras comunitarias. El 60 % de estas vías se encuentran en territorio indígena achuar, compartido entre las provincias de Pastaza y Morona Santiago. Sin embargo Jorge Villa, especialista en sistemas de información georreferenciada de esa organización, aclara que no existen suficientes pruebas para afirmar que exista una relación directa entre esos caminos abiertos y las actividades de minería ilegal. “Estas vías están vinculadas a la extracción, sea de minerales, sea de madera o de cualquier cosa; potencialmente estaría involucrada esta actividad de extracción de minerales”, detalla.</p>



<p>El 40 % restante de esas vías se encuentra en la provincia de Orellana, donde, a medida que avanzan las operaciones de minería ilegal, se han abierto caminos entre las poblaciones de Sardinas, la comunidad kichwa Amarun Mesa y la ciudad de Francisco de Orellana, capital de la provincia. Además, hay conexiones viales con la comuna kichwa San José. “Estas son vías relacionadas con la extracción de minerales, en general, sea minería pétrea o aurífera —confirma Villa—; no son vías planificadas ni de los gobiernos locales, son vías desarrolladas a medida que iban avanzando las personas en el territorio para extraer estos minerales”.</p>



<p>El superintendente de Ordenamiento Territorial, Pablo Iglesias Paladines, reconoce que en este aspecto Ecuador presenta dos problemas fundamentales: falta de control de la red vial y de planificación urbana. “El país carece de un sistema de monitoreo adecuado, entonces [la ampliación de vías para la minería ilegal de oro o de pétreos] sucede en la cara de los gobiernos descentralizados”, precisó.</p>



<p>Entre 2022 y 2025, la Superintendencia de Ordenamiento Territorial emitió multas e infracciones por 421 446 dólares solo en la Amazonía del país, principalmente en las provincias de Orellana, Napo y Morona Santiago. La&nbsp;<a href="https://geoportal.sot.gob.ec/visualizacion-resultados-2024/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">causa principal</a>&nbsp;fue la aprobación de permisos de construcción (de vías e infraestructura) en zonas no aptas, como sitios de alto riesgo o áreas de protección natural, lo que viola la Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial y Uso y Gestión de Suelo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269763"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/17231141/FOTO-12-scaled.jpg" alt="Vía de tercer orden abierta junto a concesiones mineras en la parroquia Misahuallí, en la provincia de Napo. Foto: Diego Cazar Baquero" class="wp-image-269763" /><figcaption class="wp-element-caption">Vía de tercer orden abierta junto a concesiones mineras en la parroquia Misahuallí, en la provincia de Napo. Foto: Diego Cazar Baquero</figcaption></figure>



<p>Para Sebastián Valdivieso, director de Programas de la organización WCS Ecuador, la legislación ecuatoriana presenta “una deficiencia relacionada con la no inclusión de la biodiversidad como sujeto principal en los estudios de impacto ambiental”. La omisión de este elemento, explica el experto, desencadena “impactos indirectos” como el tráfico de fauna o la extracción de flora, la tala selectiva de maderas de alto valor “o a la ocupación ilegal dentro de áreas protegidas”.</p>



<p>A Valdivieso, le preocupa “la sobreexplotación de recursos naturales y el vaciamiento de biodiversidad” que su equipo de científicos ha identificado en el Parque Nacional Yasuní, como consecuencia del uso de una vía construida en la década de 1990 para acceder al Bloque 16, una operación actualmente en manos de la estatal Petroecuador. Esta vía es cada vez más transitada y “la reducción de especies es notable y preocupante”, advierte. Solicitamos entrevistas con funcionarios de Petroecuador para conocer más detalles sobre su gestión en esta vía, pero hasta el cierre de esta publicación no obtuvimos respuesta.</p>



<p>Si bien el avance de la deforestación y la minería en la provincia de Pastaza ha sido contenido gracias a la organización indígena y a la labor de autoprotección que su pueblo lleva adelante, Chávez, de PAKKIRU, señala: “Las comunidades tienen sus propios sistemas de vigilancia y monitoreo, pero con la apertura de tantas vías se nos va de las manos poder hacer un control eficaz. Las Fuerzas Armadas y la Policía deberían ser un aliado, y no una piedra en el zapato para hacer entre todos estas actividades de control y monitoreo”.</p>



<p><strong>*<em>Este reportaje fue coordinado por Mongabay Latam y realizado en alianza con La Barra Espaciadora. Edición general:&nbsp;</em></strong><em>Alexa Vélez.&nbsp;</em><strong><em>Edición:&nbsp;</em></strong><em>Alexa Vélez, Emilia Delfino, Daniela Quintero Díaz.</em><strong><em>&nbsp;Investigación:</em></strong><em>Ximena Pesántez Álvarez, Diego Cazar Baquero, Daniela Quintero Díaz.</em><strong><em>&nbsp;Visualizaciones:&nbsp;</em></strong><em>Eduardo Motta</em><em>.</em><strong><em>&nbsp;Diseño gráfico:&nbsp;</em></strong><em>Richard Romero.</em><strong><em>&nbsp;Audiencias y redes sociales:&nbsp;</em></strong><em>Dalia Medina Albarracín</em></p>



<p><em><strong>*Imagen principal:</strong> la huella de la expansión minera en la Amazonía de Ecuador se asemeja a un gran desierto que le gana terreno al bosque y que avanza rodeando a decenas de santuarios naturales y territorios indígenas. <strong>Foto:</strong> Armando Lara</em>.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/diego-cazar-baquero/">Yvette Sierra Praeli</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/02/ecuador-crimen-transnacional-mineria-deforestacion-areas-protegidas-territorios-indigenas/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125911</guid>
        <pubDate>Thu, 19 Feb 2026 16:30:45 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/19112851/FOTO-2-1-scaled.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Avanza el crimen transnacional en la Amazonía de Ecuador: 105 territorios indígenas y 23 áreas protegidas impactadas]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Venezuela: Delcy Rodríguez propone profundizar el extractivismo y no da señales de una política de protección ambiental</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/venezuela-delcy-rodriguez-propone-profundizar-el-extractivismo-y-no-da-senales-de-una-politica-de-proteccion-ambiental/</link>
        <description><![CDATA[<p>El lunes 19 de enero, la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció que el país prevé un&nbsp;aumento en la producción de oro de por lo menos el 30 % para 2026. Al mismo tiempo, hizo un recuento de cómo estuvo el sector minero el año anterior cuando, según la mandataria, el país alcanzó una [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>La explotación minera y petrolera ha estado en la agenda de la presidenta venezolana en las últimas semanas.</em></li>



<li><em>Informó que tiene previsto un aumento del 30 % de la explotación de oro e incrementos en otros minerales para 2026.</em></li>



<li><em>Además, la Asamblea Nacional aprobó una reforma de la Ley de Hidrocarburos que permitirá mayor participación de inversionistas privados, siguiendo la pauta marcada por Estados Unidos luego de la captura de Nicolás Maduro y su incursión en el país.</em></li>



<li><em>Especialistas entrevistados por Mongabay Latam coinciden en que no existe una política ambiental en Venezuela y que el Gobierno continuará con la línea de la gestión anterior.</em></li>
</ul>



<p>El lunes 19 de enero, la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció que el país prevé un&nbsp;<strong>aumento en la producción de oro de por lo menos el 30 % para 2026</strong>. Al mismo tiempo, hizo un recuento de cómo estuvo el sector minero el año anterior cuando, según la mandataria, el país alcanzó una producción de 9.5 toneladas de explotación aurífera. Rodríguez&nbsp;<strong>también dijo que la producción de hierro aumentaría en un 50 % y la de carbón, en un 100 %</strong>.</p>



<p>Durante su reunión de trabajo con el sector de Industrias Básicas y Minería también informó que la Asamblea General tiene en agenda&nbsp;<strong>la aprobación de una nueva Ley Orgánica de Minas y Minerales</strong>, que de concretarse permitiría la captación de inversiones internacionales.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/venezuela-trump-petroleo-incertidumbre-ambiental-captura-maduro/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Venezuela, Trump y petróleo: los anuncios de EE.UU. profundizan la incertidumbre ambiental tras la captura de Maduro</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269503"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/10221629/Delcy-Rodriguez-presidenta-de-Venezuela-2-Ariana-Cubillos-AP-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-269503" /><figcaption class="wp-element-caption">La presidenta de Venezuela anunció que el país incrementaría la producción de oro en 30 % para 2026. Foto: Ariana Cubillos/AP</figcaption></figure>



<p>“Estos planes los estuvimos trabajando con el presidente Maduro el año pasado. Un plan para el incremento de la producción de oro, hierro, bauxita y&nbsp;<strong>los minerales estratégicos para el desarrollo de Venezuela y para la generación de divisas</strong>”, dijo Rodríguez durante su exposición.</p>



<p>De esta forma,&nbsp;<strong>Delcy Rodríguez marca el camino que seguirá Venezuela en su política de extracción de recursos naturales</strong>, un rumbo que para varios especialistas entrevistados por&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;no se distancia de la política que Nicolas Maduro siguió durante su mandato.</p>



<p>Una política extractivista que en el sector petrolero está siguiendo los mandatos del Gobierno de Estados Unidos, luego de que el pasado 3 de enero Donald Trump ordenara una incursión militar en el país sudamericano y la captura del entonces presidente Maduro y su esposa, Cilia Flores.</p>



<p>Siguiendo las demandas de Estados Unidos, el 29 de enero,&nbsp;<strong>la Asamblea Nacional de Venezuela aprobó una reforma de la Ley Orgánica de Hidrocarburos</strong>, que permitirá mayor participación de inversionistas privados en la industria petrolera. Estos cambios en la norma ofrecerían a las compañías internacionales facilidades para invertir en conjunto con la firma estatal PDVSA, además de un mayor control sobre los proyectos y acceso más directo a las ganancias de las ventas de petróleo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268707"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/21055037/Operacion-Resolucion-Absoluta-%E2%80%93-3-de-enero-de-2026-White-House.jpg" alt="" class="wp-image-268707" /><figcaption class="wp-element-caption">Donald Trump durante la intervención a Venezuela en la llamada Operación Resolución Absoluta del 3 de enero de 2026. Foto: Casa Blanca</figcaption></figure>



<p>Ahora,&nbsp;<strong>tras el ingreso de Estados Unidos a Venezuela, surgen interrogantes sobre cuál será el rumbo en las políticas ambientales y en la explotación de recursos naturales</strong>&nbsp;que asumirá la mandataria Delcy Rodríguez, quien se desempeñó como la vicepresidenta en el último gobierno de Maduro, además de cargos como ministra de Relaciones Exteriores y de Economía.</p>



<p>Según un&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/short-article/2026/01/informe-alerta-delcy-rodriguez-impactos-mineria-venezuela/">informe publicado recientemente</a>&nbsp;por las organizaciones SOSOrinoco y World Heritage Watch,&nbsp;<strong>“Rodríguez no es una funcionaria ajena a las operaciones extractivas, sino una de las principales arquitectas y ejecutoras de un modelo económico basado en la minería ilegal”</strong>.</p>



<p>El reporte de estas instituciones también señala que la actual presidenta interina de Venezuela&nbsp;<strong>“habría supervisado la consolidación del Arco Minero del Orinoco mediante decretos considerados ilegales</strong>, sin consulta previa a los pueblos indígenas y en violación de tratados internacionales, incluida la Convención del Patrimonio Mundial”.</p>



<h2 class="wp-block-heading">“No hay política ambiental en Venezuela”</h2>



<p>“Debemos resaltar que ha habido continuidad y que no hay una ruptura. Se extrajo al presidente [Maduro] y a la primera dama pero&nbsp;<strong>la estructura de gobierno, prácticamente, es la misma</strong>”, comenta el sociólogo Emiliano Teran-Mantovani, investigador de la Universidad Central de Venezuela.</p>



<p>Teran-Mantovani comenta que pese al poco tiempo transcurrido —poco más de un mes— luego de la incursión estadounidense, empiezan a asomar algunas posibilidades sobre el rumbo de Venezuela en su política ambiental. Lo primero que destaca el experto es que cuando habla de continuidad en Venezuela se refiere a que el país mantiene una estructura con “el mismo régimen político” anterior, aun cuando se cuente con un nuevo gobierno.&nbsp;<strong>Eso implica que se mantiene la misma “estructura económica y de poder”</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268636"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/16163244/481507463_1217159363102326_8429698673800163600_n.jpg" alt="Informe alerta que el futuro judicial de Maduro no detendrá el daño ambiental en Venezuela y vincula a Delcy Rodríguez con la minería" class="wp-image-268636" /><figcaption class="wp-element-caption">Especialistas entrevistados por Mongabay Latam dicen que Delcy Rodríguez continuará la misma política ambiental que su antecesor Nicolás Maduro. Foto: Facebook de Delcy Rodríguez</figcaption></figure>



<p>En ese régimen, dice Teran-Mantovani, se dio la “más clara destrucción de la política ambiental venezolana, que siempre estuvo subordinada a la industria petrolera y a los designios del petroEstado”. En ese sentido, el sociólogo precisa que durante décadas&nbsp;<strong>los impactos de la industria petrolera “fueron tremendos y se mantuvieron en una gran impunidad”</strong>.</p>



<p>Teran-Mantovani añade que esto ocurrió desde la llamada Cuarta República de Venezuela —desde 1958 hasta 1999—, que luego continuó en el periodo de Hugo Chávez (1999-2013) y se mantiene hasta hoy. “Hay una continuidad y queda claro que la política ambiental no es una prioridad para el Gobierno”.</p>



<p>Si bien Teran-Mantovani menciona que durante el Gobierno de Chávez surgió un discurso sobre el ecosocialismo y se “habló de un proyecto político con la naturaleza”, nada de ello se sustentó en la realidad.&nbsp;<strong>“La devastación que generó la industria petrolera, la deforestación, la contaminación por mercurio en la Amazonía, la impunidad en torno a los conflictos ambientales se mantuvieron de forma no solo permanente, sino intensa”</strong>.</p>



<p>Es más, para el investigador los problemas ambientales en Venezuela se agudizaron con la crisis política, económica y social que empezó en 2013, por tanto, “lo poco que hubo en relación a una política ambiental terminó destruida”.</p>



<p>En su análisis, el sociólogo venezolano acota que el Gobierno de Delcy Rodríguez está priorizando los acuerdos económicos en la reorganización del país.&nbsp;<strong>“Es sacar más petróleo, acelerar los cambios legislativos para que sean favorables a las inversiones extranjeras y no a la protección ambiental ni a los intereses nacionales”</strong>, agrega.</p>



<p>“La continuidad de la que hablo se intensifica porque se formaliza la indolencia ambiental con las leyes que regulan claramente la liberalización y el favorecimiento del capital extranjero antes que la protección ambiental”, comenta Teran-Mantovani y agrega otro factor a su evaluación: la política estadounidense actual.&nbsp;<strong>“Trump ha sido muy claro en su política antiambiental en los Estados Unidos, en los acuerdos globales sobre el clima.</strong>&nbsp;Este factor es importante porque si la democracia ni siquiera está sobre la mesa, lo ambiental está oculto, ni se menciona”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_265808"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/10/08130139/policia-blur.png" alt="Integrantes de un organismo militar que transporta oro desde el cinturón minero del Orinoco en el estado meridional de Bolívar hasta el Banco Central de Venezuela, en el aeropuerto militar Carlota en Caracas, Venezuela. Foto: AP Photo / Ariana Cubillos" class="wp-image-265808" /><figcaption class="wp-element-caption">Integrantes de un organismo militar transportan oro desde el cinturón minero del Orinoco, en el estado meridional de Bolívar, hasta el Banco Central de Venezuela, en el aeropuerto militar Carlota en Caracas, Venezuela. Foto: AP Photo / Ariana Cubillos</figcaption></figure>



<p>Alejandro Álvarez, coordinador general de la organización Clima 21, también&nbsp;<strong>asegura que en Venezuela “no hay una política ambiental”</strong>&nbsp;y menciona que durante todo el período denominado bolivariano —que empieza con el gobierno de Chávez—&nbsp;<strong>había una gran diferencia entre lo que se decía y lo que pasaba en términos ambientales en el país.</strong>&nbsp;“Eso ha sido una tendencia general a lo largo de estos casi 30 años que llevamos de este periodo”.</p>



<p>Álvarez dice que, en los últimos diez años, ha ocurrido una diferenciación cada vez mayor entre el discurso y la práctica, y menciona, específicamente, el decreto de creación del Arco Minero del Orinoco, el 24 de febrero de 2016.&nbsp;<strong>“Desde un inicio se sabía que iba a ser dañino para el ambiente, pero se presentó como un gran aporte social y económico</strong>&nbsp;y que iba a respetar completamente el tema fiscal y los derechos mineros”.</p>



<p>Otro tema que aborda Álvarez es la total inacción del Gobierno en temas climáticos. “Llevamos once años asegurando que se elaborará el Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático y hasta este momento no se concreta, mientras&nbsp;<strong>el 60 % de la población venezolana no tiene acceso al agua potable de manera regular</strong>”.</p>



<p>Álvarez agrega que el cambio de la ley de hidrocarburos es para&nbsp;<strong>permitir que empresas de Estados Unidos puedan operar con enorme facilidad</strong>. “Algunas personas en el país piensan que una empresa que en su país de origen, Estados Unidos, cumple con regulaciones ambientales posiblemente aplicaría lo mismo en Venezuela, pero yo no estoy seguro de eso, por dos razones: son empresas petroleras cuyo interés, para nada, es la protección ambiental y, adicionalmente, porque Donald Trump desprecia completamente cualquier regulación ambiental”.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/medioambiente-venezuela-captura-nicolas-maduro/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Ocho lecturas para entender el medioambiente de Venezuela tras la captura de Maduro</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">¿Hacia dónde va la política ambiental de Rodríguez?</h2>



<p>Cristina Burelli, fundadora de SOSOrinoco, también se une a las voces que no ven cambios en las decisiones ambientales. “El único anuncio, digamos, oficial por parte de Delcy Rodríguez fue que aumentará la producción, obviamente, de petróleo, pero también de los minerales, aunque no está muy claro si el 30 % que ha anunciado es de oro o en general de la minería”, comenta sobre el reciente anuncio de la presidenta de Venezuela.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_190633"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2017/05/24004154/mov-ecologico.jpg" alt="" class="wp-image-190633" /><figcaption class="wp-element-caption">Imágenes de las restos de petróleo en las orillas de las playas del estado de Sucre. Foto: cortesía Movimiento Ecológico de Venezuela / Alejandro Aguilera</figcaption></figure>



<p>En ese sentido, Burelli cuestiona que la mandataria de Venezuela no mencionara “absolutamente nada sobre la minería ilegal”. Por el contrario, dice que “en las últimas semanas,<strong>&nbsp;todo sigue igual en las minas ilegales del sur de Venezuela, sigue llegando maquinaria pesada, siguen las dragas en los ríos</strong>, el flujo de gasolina a las minas, que es monopolio de las Fuerzas Armadas”.</p>



<p>Burelli habla de lo caótica que es la minería en el sur del país, “con pequeños mineros controlados por&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/10/grupos-armados-bandas-criminales-elites-militares-saqueo-ilegal-oro-venezuela-informe/">grupos armados organizados</a>”,&nbsp;<strong>sin ningún respeto por las leyes ambientales ni atención a las condiciones de trabajo</strong>. “Cada vez estamos viendo más accidentes mineros porque hay más minería y más mineros trabajando en la zona en condiciones infrahumanas, sin ningún control», afirma.</p>



<p>Explica, además, que hasta que no haya un anuncio por parte del Gobierno de que van a empezar a limitar y cerrar las minas ilegales, «todo seguirá igual y no tenemos ninguna esperanza de que ocurran cambios”.</p>



<p>Burelli responsabiliza a Delcy Rodríguez por la política minera que existe en Venezuela porque&nbsp;<strong>la supervisión del arco minero ha estado bajo su responsabilidad cuando era ministra y vicepresidenta</strong>. “Ella ha permitido la cohabitación entre el Estado y los grupos armados organizados que controlan estas minas y que ejercen una gobernanza criminal en todas estas minas”.</p>



<p>Ella tiene responsabilidad directa, asegura Burelli, porque&nbsp;<strong>“conoce muy bien lo que está ocurriendo” en esa zona.</strong>&nbsp;Además, asegura que fue responsabilidad de Rodríguez que la Misión de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), que tenía el encargo de visitar las minas en septiembre de 2022, no lograra su cometido.&nbsp;<strong>“Todos los años la Unesco pide que se defina una fecha para la visita, pero hasta hoy el Gobierno de Venezuela la sigue postergando”.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268704"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/21053336/Donald-Trump-con-funcionarios-de-energia-y-ejecutivos-de-la-industria-petrolera-White-House.jpg" alt="" class="wp-image-268704" /><figcaption class="wp-element-caption">La Asamblea Nacional de Venezuela aprobó la reforma de la Ley Orgánica de Hidrocarburos para atender las demandas de Estados Unidos, plantean los expertos. Foto: Casa Blanca</figcaption></figure>



<p>Para Burelli la política ambiental en Venezuela está impactada por el decreto del Arco Minero del Orinoco, una decisión que convirtió a la pequeña minería “en una máquina de extracción violenta patrocinada por el Estado y controlada por autoridades civiles y militares que se benefician de toda la cadena de suministro.</p>



<p>En ese sentido,&nbsp;<strong>la investigadora coincide en que Delcy Rodríguez está siguiendo la misma línea en política ambiental marcada por los gobiernos que la precedieron</strong>.</p>



<p>De acuerdo con el informe&nbsp;<a href="https://thefactcoalition.org/wp-content/uploads/2025/08/Gold-Mining-Policy-Report-FACT-ENG-V3.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Una mirada a la minería ilegal de oro en el hemisferio occidental</a>, publicado por Financial Accountability and Corporate Transparency (FACT) Coalition,&nbsp;<strong>la mayor parte del oro de Venezuela se lava internacionalmente a través de empresas ficticias y cadenas de suministro poco transparentes, incluso en Estados Unidos</strong>.</p>



<p>En un&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/10/grupos-armados-bandas-criminales-elites-militares-saqueo-ilegal-oro-venezuela-informe/">artículo publicado en&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong></a>, en octubre de 2025, se explica que&nbsp;<strong>estas operaciones suelen estar controladas por élites militares, grupos guerrilleros y bandas transnacionales</strong>&nbsp;que explotan las lagunas y brechas en los sistemas financieros y comerciales de Estados Unidos.</p>



<p><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;contactó a miembros del equipo de Rodríguez para preguntar sobre los anuncios en temas de minería y petróleo, las decisiones en política ambiental y los problemas presentes en el Arco Minero del Orinoco, pero hasta el cierre de esta nota no recibimos respuesta.</p>



<p>Teran-Mantovani plantea algunos escenarios futuros de la política ambiental de Delcy Rodríguez. Por un lado, “que se mantenga una continuidad total con el autoritarismo, sin democracia y con el desastre ambiental”. Un segundo escenario apunta a “algunas medidas paliativas”, pero sin cuestionar el modelo o las políticas ambientales de fondo. Sin embargo, “podrían aparecer algunas medidas, más bien, cosméticas sobre lo ambiental para refrescar un poco la imagen en relación al medioambiente”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_244968"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/08/09232635/Cumbre-Amazonica-Gobierno-de-Brasil.jpg" alt="" class="wp-image-244968" /><figcaption class="wp-element-caption">Cumbre Amazónica. La entonces vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, participó del encuentro en nombre de su país. Foto: OTCA</figcaption></figure>



<p>El sociólogo piensa que Rodríguez podría intentar “un contraste con el Gobierno de Maduro” e iniciar algunas medidas ambientales que calmen las críticas nacionales e internacionales y muestren “una imagen más verde”, como un incentivo para que ingresen inversiones climáticas a Venezuela.</p>



<p>En ese camino, dice Teran-Mantovani,&nbsp;<strong>el Gobierno podría formalizar algunas minas en el Arco Minero del Orinoco y despejar un poco el crimen organizado para “dar una apariencia de un camino hacia la legalidad”</strong>, que ha sido parte de la propuesta de la oposición. “Esto ya estuvo sobre la mesa, incluso en grandes conferencias mineras, la propuesta que llevaba la oposición era: vengan, inviertan que nosotros vamos a garantizar todo”.</p>



<p>Estos son los dos escenarios que plantea el sociólogo, pero en ninguno de ellos vislumbra “una política ambiental que aborde la restauración del desastre ambiental que ha ocurrido en Venezuela”. Lo que le queda claro, sin embargo, es que continuarán los procesos de facilitación y de regulación para las inversiones petroleras y mineras.</p>



<p><em><strong>Imagen principal:</strong> en las últimas semanas, la explotación minera y petrolera ha estado en la agenda de la presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez. <strong>Foto:</strong> Ariana Cubillos/AP</em>.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/2026/02/peru-extorsiones-asesinatos-devasta-bosques-la-pampa/">Yvette Sierra Praeli</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/02/venezuela-delcy-rodriguez-extractivismo-politica-ambiental/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125856</guid>
        <pubDate>Mon, 16 Feb 2026 16:02:04 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Venezuela: Delcy Rodríguez propone profundizar el extractivismo y no da señales de una política de protección ambiental]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Perú: así funciona el sistema de extorsiones, amenazas y asesinatos que devasta los bosques en La Pampa</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/peru-asi-funciona-el-sistema-de-extorsiones-amenazas-y-asesinatos-que-devasta-los-bosques-en-la-pampa/</link>
        <description><![CDATA[<p>El ruido de los motores se escucha a varios metros de distancia. Es constante. No dejan de funcionar. Mientras se camina por los remanentes de un bosque, con árboles aún en pie, el sonido se hace más intenso, advirtiendo la cercanía de las ruidosas máquinas que están extrayendo oro en La Pampa, en la región [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Un equipo de Mongabay Latam y Forbidden Stories recorrió el sector denominado La Pampa, en la región amazónica de Madre de Dios, en Perú, para indagar cómo el crimen organizado ha permeado la extracción de oro ilegal.</em></li>



<li><em>Lo más visible son los bosques devastados, pero detrás de esta destrucción, las amenazas, el miedo y el silencio circulan en la carretera Interoceánica Sur.</em></li>



<li><em>Los grupos de crimen organizado que controlan este territorio han instalado un sistema de extorsiones, cobros de cupo, asesinatos y desaparecidos.</em></li>



<li><em>La criminalidad también ha ingresado a la Reserva Nacional Tambopata, no solo para instalar dragas que extraen oro, sino también para mantener amenazados a los guardaparques.</em></li>
</ul>



<p>El ruido de los motores se escucha a varios metros de distancia. Es constante. No dejan de funcionar. Mientras se camina por los remanentes de un bosque, con árboles aún en pie, el sonido se hace más intenso, advirtiendo la cercanía de las ruidosas máquinas que están extrayendo oro en La Pampa, en la región amazónica de Madre de Dios, Perú.</p>



<p>Al cruzar esa especie de pared formada por los pocos árboles aún en pie, la devastación se muestra en toda su crudeza. El dueño del predio, que una vez estuvo lleno de árboles, camina desesperanzado por el lugar. “Lo están destruyendo todo”, dice a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>Forbidden Stories&nbsp;</strong>en medio del espacio deforestado. “Esto era grande, era bosque. Todo lo han acabado”, se lamenta mientras se desplaza en un paisaje dominado por el lodo, lagunas de residuos tóxicos y montículos de tierra que han reemplazado a los bosques naturales en una zona que debería estar intacta, porque La Pampa está dentro del área de amortiguamiento de la Reserva Nacional Tambopata.</p>



<p><strong>Leer más:&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/mineria-ilegal-oro-la-pampa-guardianes-trocha-peru/">Guardianes de la Trocha: la banda que se disputa el oro y siembra el terror en La Pampa peruana</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269187"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/02234456/Mineria-en-La-Pampa-Madre-de-Dios-Max-Cabello-Orcasitas-16-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-269187" /><figcaption class="wp-element-caption">Dos perros juegan en medio de la devastación causada por la minería ilegal en La Pampa. Foto: Max Cabello Orcasitas</figcaption></figure>



<p>La destrucción de la biodiversidad no es lo único que perturba en La Pampa.&nbsp;<strong>El mayor temor ahora es la presencia de las bandas de crimen organizado que han tomado el control de la zona y han impuesto un sistema de extorsiones</strong>, cobros de cupos, amenazas y asesinatos. “Acá vivimos bajo presión de esas personas. Ellos son prácticamente los reyes, no puedes decir nada. El Estado no nos escucha. ¿Cuántas veces le hemos dicho a la Policía, a la Procuraduría?”, dice con angustia una madre de familia en La Pampa.</p>



<p><strong>En ambos lados de la carretera Interoceánica Sur —vía que va desde el océano Pacifico en Perú hasta el océano Atlántico en Brasil—, entre los kilómetros 98 y 117</strong>, aproximadamente, incontables dragas, tracas y retroexcavadoras funcionan sin tregua. La ruta también está copada de edificios en construcción, hoteles, grifos, establecimientos con decenas de cilindros azules en los que se transporta combustible, centros de venta de motores, talleres, agentes multibancos, restaurantes, bares.&nbsp;<strong>Todo un ecosistema que rodea a la minería ilegal.</strong></p>



<p>Los tentáculos de la minería ilegal y las bandas de crimen organizado avanzan en todas las direcciones. Han superado las fronteras del área de amortiguamiento y&nbsp;<strong>han ingresado a la reserva de Tambopata</strong>. A inicios de octubre de 2025, un operativo realizado dentro del área protegida, en el sector Azul, confirmó la presencia de las balsas-draga en la misma reserva. Las amenazas también han entrado en el área protegida, donde los guardaparques se desplazan con miedo cada vez que tienen que realizar su trabajo de vigilancia.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269195"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/02234553/Mineria-en-La-Pampa-Madre-de-Dios-Max-Cabello-Orcasitas-24-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-269195" /><figcaption class="wp-element-caption">Dragas, tracas y retroexcavadoras utilizadas en la minería ilegal de oro han arrasado con los bosques de la zona de amortiguamiento de la Reserva Nacional Tambopata. Foto: Max Cabello Orcasitas</figcaption></figure>



<p>Un equipo de reporteros de<strong>&nbsp;Mongabay Latam</strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>Forbidden Stories</strong>&nbsp;recorrió La Pampa y algunas zonas cercanas a este territorio tomado por las actividades ilícitas y la violencia. Encontró devastación, visible a cada paso; un ambiente rodeado de secretismo; miradas de sospecha y desconfianza; y mucho temor a hablar de lo que sucede en este lugar. Los nombres de quienes nos han dado sus testimonios los mantenemos en reserva por cuestiones de seguridad.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/custom-story/2026/01/crimen-peru-destruccion-mafias-oro-madera-comunidades-rio-santiago/">Viaje al corazón del crimen en Perú: la destrucción que dejan mafias de oro y madera en comunidades del río Santiago</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">El precio de extraer oro</h2>



<p>En La Pampa todo tiene precio.&nbsp;<strong>Hay tarifas para las diferentes actividades que se realizan en esa franja de la carretera Interoceánica Sur.</strong>&nbsp;Una fuente de la zona cuenta a&nbsp;<strong>Mongabay Latam&nbsp;</strong>que los mineros deben pagar a las bandas de crimen organizado 1000 soles (alrededor de 300 dólares) cada semana por operar una balsa, es decir, 4000 soles (alrededor de 1200 dólares) al mes. Otra persona entrevistada sobre este mismo tema habla de 20 000 soles (alrededor de 6000 dólares) exigidos a los dueños de las máquinas.</p>



<p>Son las tarifas que han impuesto las bandas de crimen organizado que operan en la zona minera por brindar “seguridad”. Estos grupos criminales que llegaron hace por lo menos diez años&nbsp;<strong>ofrecieron a los mineros y a la población de La Pampa protegerlos de los robos</strong>&nbsp;que ocurrían en la zona a cambio de un pago como retribución a su “trabajo de vigilancia y seguridad”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269110"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/02233630/Mineria-en-La-Pampa-Madre-de-Dios-Max-Cabello-Orcasitas-33-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-269110" /><figcaption class="wp-element-caption">Cilindros utilizados para transportar combustible hacia las zonas donde se ubican las dragas, tracas y balsas dedicadas a la minería ilegal. Foto: Max Cabello Orcasitas</figcaption></figure>



<p>Sin embargo,&nbsp;<strong>lo que se impuso ha sido un sistema de extorsiones que se extiende a todos los negocios, restaurantes, bodegas, talleres mecánicos</strong>, todos tienen que pagar su cuota al crimen organizado. “La mayoría paga 200 soles, en todas las tiendas”, cuenta una persona a la que le pidieron 500 soles por dar “seguridad” en su empresa. “Pueden ser 1000, dependiendo de cómo cambia el bando”, dice para explicar la división que existe dentro de los grupos criminales.</p>



<p><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;accedió a unas listas de pagos de extorsiones, escritas a mano. En una de ellas, del 8 de diciembre de 2024, se leen varios nombres con la indicación “un motor”, en cada caso, y al costado, se ven montos de entre 300 y 350 soles (aproximadamente entre 90 y 100 dólares). En otro de estos documentos se consigna la suma de 22 000 soles con unas notas que dicen “comisión” 2220 y “parque” 4000, montos que se restan del total inicial.</p>



<p><strong>“Todos estos grupos de extorsionadores se conformaron en La Pampa desde que existe la minería ilegal”</strong>, afirma Karina Garay, vocera del Observatorio de Minería Ilegal y Actividades Vinculadas en Áreas Claves de Biodiversidad. “Los Guardianes de la Trocha son el grupo, por así decirlo, más fuerte, pero también había otros, por ejemplo, Los Tigres del 98, que tenían como lugar establecido el kilómetro 98 y cobraban cupo a quienes ingresaban a La Pampa”, agrega Garay, quien ha sido fiscal ambiental en Madre de Dios.</p>



<p>En los últimos años&nbsp;<strong>Los Guardianes de la Trocha han sido la banda criminal más conocida</strong>, pero no es la única, según autoridades y personas que viven en la zona. “Ahora se llama La Empresa”, comenta un funcionario de una institución pública, con sede en Puerto Maldonado, que prefiere mantener su nombre en reserva.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269111"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/02233637/Mineria-en-La-Pampa-Madre-de-Dios-Max-Cabello-Orcasitas-34-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-269111" /><figcaption class="wp-element-caption">La minería ilegal de oro se encuentra en ambos márgenes de la carretera Interoceánica Sur. Foto: Max Cabello Orcasitas</figcaption></figure>



<p><strong>El temor de las personas que viven en Madre de Dios para contar lo que sucede en esa región se percibe en cada conversación</strong>. Hablan en voz baja y ponen énfasis en pedir el anonimato. Incluso las autoridades que hace unos años declaraban sin omitir su nombre ahora piden no ser identificados en el reportaje. No es para menos. A los cobros de cupos y las amenazas constantes se suman los asesinatos, muchos de los cuales ni siquiera son reportados.</p>



<p>“<strong>La función que cumplen es, supuestamente, dar seguridad a los mineros para que no les roben el dinero y el oro, pero tienen que pagar un cupo</strong>, así es como funciona”, comenta Garay. “Hay disputas entre estos grupos porque se convierten en territoriales. Unos están en un kilómetro y otros, en otro kilómetro”, agrega.</p>



<p>Desde la Fiscalía de Madre de Dios también mencionan que durante un operativo en junio de 2025, en el sector Azul, en el interior de la misma reserva, se encontraron motores de las balsas-dragas que llevaban stickers de Los Tigres. La imagen se ve en una fotografía entregada a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>. “En una interdicción hemos tenido una emboscada y enfrentamos una balacera con este grupo. Así hemos evidenciado que&nbsp;<strong>además de ejercer esta actividad ilegal se encuentran completamente armados</strong>”, comenta un representante de la Fiscalía Ambiental de Madre de Dios que prefiere mantener su nombre en reserva por las amenazas que ha recibido por realizar su trabajo.</p>



<p>El Coordinador Nacional de las Fiscalías Especializadas en Materia Ambiental, Frank Almanza, ofrece a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;un panorama más amplio. “En Puerto Maldonado tenemos zonas. Con la Fuerza Aérea se ha logrado subzonificar 10 áreas. Las más conocidas son La Pampa, Delta Uno, Delta Dos y Masuko. Son zonas en las que hay mayor incidencia. Por ejemplo,&nbsp;<strong>nada más en La Pampa y Delta Uno hay más de 5000 dragas y tracas.</strong>&nbsp;No es una cifra que a mí se me ocurra, sino que se ha logrado, más o menos, cuantificar a partir de sobrevuelos de la Fuerza Aérea”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269229"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/03074353/Mineria-ilegal-en-Madre-de-Dios-Ministerio-Publico-Fiscalia-de-la-Nacion-FEMA-Madre-de-Dios.jpg" alt="" class="wp-image-269229" /><figcaption class="wp-element-caption">«Nada más en La Pampa y Delta Uno hay más de 5000 dragas y tracas», dice el coordinador nacional de las Fiscalías Especializadas en Materia Ambiental, Frank Almanza. Foto: cortesía Ministerio Público Distrito Fiscal de Madre de Dios</figcaption></figure>



<p>Almanza explica que<strong>&nbsp;la Fuerza Aérea realizó sobrevuelos, primero con avionetas y luego con drones.</strong>&nbsp;“Se han podido incluso localizar los puntos, pero son de difícil acceso. Se ven decenas de máquinas pesadas, retroexcavadoras, cargadores portátiles. Se han hecho hasta puentes para que pase esa maquinaria a la zona de minería. Son inversiones importantes”, confiesa Almanza.</p>



<p>“<strong>El problema no es solo que están trabajando en una zona, sino que están avanzando.</strong>&nbsp;En Puerto Maldonado, las autoridades tienen una preocupación grande, casi de desesperación, porque están llegando a lugares donde antes no habían llegado: a las reservas”, dice Almanza desde su oficina en Lima.</p>



<p>El abogado especializado en temas ambientales César Ipenza considera que&nbsp;<strong>no se puede dejar de mencionar la presencia del Comando Vermelho</strong>&nbsp;en el panorama de criminalidad que rodea a La Pampa y, en general, a Madre de Dios. “No sería extraño que estén controlando las zonas de minería”, dice Ipenza sobre la presencia de este grupo criminal surgido en Brasil y relacionado principalmente con el narcotráfico. “La mayor bonanza está en la minería, entonces, no sería extraño que estén operando y trabajando bajo el control o liderazgo del Comando Vermelho”.</p>



<p><strong>Actualmente, el precio de la onza de oro bordea los 5000 dólares.</strong>&nbsp;Desde su despacho en Lima, el Alto Comisionado para el combate de la minería ilegal, Rodolfo García Esquerre, señala que “el precio del oro está en la raíz del problema y se ha convertido en un motor de la minería ilegal”. A ellos se debe sumar que la comercialización de oro no es una actividad ilegal, dice García Esquerre, por tanto, el mineral se comercializa sin restricciones.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/03133133/Mineria-La-Pampa.jpg" alt="" class="wp-image-269240" /></figure>



<p>El funcionario señala que en 2024,&nbsp;<strong>Perú exportó alrededor de 180 toneladas de oro</strong>, pero que de esa cantidad, por lo menos&nbsp;<strong>80 toneladas “eran de origen desconocido”</strong>. García Esquerre cita al Instituto Peruano de Economía para dar cifras de 2024, cuando la exportación de oro movió casi&nbsp;<strong>7000 millones de dólares</strong>. Si se considera al precio actual, ese monto supera los 10 000 millones de dólares.</p>



<p>“Es más fácil lavar el dinero en la minería [que del narcotráfico] porque el producto, el oro, a diferencia de la droga, es legal. Estamos frente a un delito que es inmenso y es transnacional”, dice Esquerre sobre la minería ilegal. “Lo que en realidad tenemos es una economía ilegal”, puntualiza el también excomandante general de la Fuerza Aérea del Perú (FAP).</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/11/un-sobrevuelo-en-la-amazonia-peruana-mineria-ilegal-en-los-rios-maranon-y-santiago/">Un sobrevuelo en la Amazonía peruana muestra los impactos de la minería ilegal en los ríos Marañón y Santiago</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">La incursión de la minería ilegal en el área span<br>protegida</h2>



<p>Todos los guardaparques de la Reserva Nacional Tambopata están amenazados. Cada vez que salen a realizar sus labores de vigilancia deben cubrirse el rostro para no ser reconocidos, cuenta a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;un testigo de lo que sucede en el área protegida. Ya lejos de Madre de Dios, confiesa lo difícil que resulta vivir en esa región y que teme por su vida y la de su familia.</p>



<p>Otro testigo de lo que sucede en el área protegida también cuenta que circulan mensajes en grupos de Whatsapp de&nbsp;<strong>los grupos criminales en los que se anuncian que ingresarán a la reserva de Tambopata</strong>. “Dijeron que iban a llevar balsas y que irían armados para que el personal guardaparque no se acerque”, relata la fuente durante nuestra visita a Puerto Maldonado.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269231"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/03081153/Operativo-de-interdiccion-en-el-sector-azul-de-la-reserva-nacional-tambopata-Sernanp-2.jpg" alt="" class="wp-image-269231" /><figcaption class="wp-element-caption">En octubre de 2025, un operativo dentro de la reserva de Tambopata, en el sector Azul, en el río Malinowski, documentó las dragas de minería ilegal operando dentro del área protegida. Foto: cortesía Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp)</figcaption></figure>



<p>En octubre de 2025, la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental, en coordinación con la Policía Nacional, el Ejército y el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp)&nbsp;<a href="https://www.gob.pe/institucion/sernanp/noticias/1257555-golpe-contra-la-mineria-ilegal-en-madre-de-dios-interdiccion-en-el-sector-azul-de-la-reserva-nacional-tambopata">realizó un operativo</a>&nbsp;dentro de la reserva de Tambopata, en el sector Azul, en el río Malinowski. De esta forma,&nbsp;<strong>confirmaba que la minería ilegal estaba instalada dentro del área protegida.</strong></p>



<p>El último reporte del&nbsp;<a href="https://acca.org.pe/plataforma-rami/">Radar Mining Monitoring</a>&nbsp;(RAMI), herramienta de monitoreo satelital, informa que entre noviembre y diciembre de 2025 “se registraron nuevas pérdidas de cobertura forestal por minería dentro de la Reserva Nacional Tambopata, que suman&nbsp;<strong>9.5 hectáreas de bosque afectado</strong>”.</p>



<p><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;solicitó al Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp) información sobre la presencia de la minería ilegal dentro de la reserva y las denuncias de amenazas, pero hasta el cierre de esta edición no recibimos respuesta.</p>



<p>El fiscal Almanza dice que ha solicitado a la Policía y al Ejército que realicen interdicciones constantes “para frenar un poco” el avance de la minería. Sin embargo,&nbsp;<strong>el coordinador de las fiscalías ambientales reclama por la falta de fondos para dar pelea a esta actividad ilegal.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269232"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/03081721/Imagenes-satelitales-muestran-la-mineria-ilegal-en-la-RNT-RAMI-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-269232" /><figcaption class="wp-element-caption">Imágenes satelitales muestran el avance de la minería ilegal en la Reserva Nacional Tambopata. Fuente: RAMI</figcaption></figure>



<p>“Nos gustaría tener a cargo la logística para realizar las acciones de interdicción, pero tenemos que depender de otros. No tenemos horas de vuelo, no tenemos embarcaciones, no tenemos balsas, a duras penas tengo un par de vehículos para todos los temas. Para la fiscalía es una limitante la falta de presupuesto”, cuestiona Almanza.</p>



<p><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;tuvo acceso a 28 de las actas de operativos contra la minería ilegal realizados durante 2025 en Madre de Dios. Dos de ellas daban cuenta de operativos específicamente dentro de la Reserva Nacional Tambopata. En los documentos se menciona el hallazgo de campamentos rústicos; motores chinos; bombas de succión; generadores eléctricos; balsas tracas; y otros insumos, como baterías, alternadores, arrancadores, radiadores, filtros, cables, abrazaderas, poleas metálicas, codos y metros de manguera de succión y cableado.</p>



<p><strong>Las más de 20 actas dan cuenta de la destrucción de los bosques causada por las actividades de extracción ilegal de oro</strong>, al mismo tiempo que mencionan la contaminación por combustible, grasa, aceites, bolsas plásticas, trapos contaminados, entre otros insumos que se utilizan en la minería.</p>



<p>De acuerdo con la Coordinadora Nacional de las Fiscalías Especializadas en Materia Ambiental, durante 2025 se realizaron&nbsp;<strong>193 operativos de interdicción contra la minería ilegal en Madre de Dios</strong>, como parte del Plan Restauración. Este proyecto del Estado siguió a la Operación Mercurio, el megaoperativo realizado en 2019 en La Pampa. Los planes que se trazaron en ese momento para “recuperar” la zona de amortiguamiento de la Reserva Nacional Tambopata y erradicar la minería ilegal en ese sector de Madre de Dios parecen haber quedado en el olvido.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269183"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/02234429/Mineria-en-La-Pampa-Madre-de-Dios-Max-Cabello-Orcasitas-12-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-269183" /><figcaption class="wp-element-caption">La Pampa es un territorio destruido por la minería ilegal y el crimen organizado. Foto: Max cabello Orcasitas</figcaption></figure>



<p>Seis años después del más grande operativo realizado en esta región, la cantidad de balsas, dragas, tracas y maquinaria pesada que sacan oro sin descanso del corazón mismo de bosques y ríos se ha multiplicado de tal forma que cuando se recorre este territorio devastado se hace imposible siquiera pensar que alguna vez estuvo cubierto de árboles y que la vida silvestre transcurría sin mayor preocupación.</p>



<p>El dueño de la concesión forestal por la que caminamos para ver más de cerca cómo las dragas extraen oro busca con la mirada a los monos que, asegura, a veces se aferran a los pocos árboles que aún quedan en pie. Quiere mostrarnos que en medio de la devastación hay espacio para la supervivencia. Su esposa, dice, ya no quiere caminar por su predio porque siente mucha pena al ver cómo se va extinguiendo la vida. “He puesto denuncias a todos. Con pruebas hemos ido, llevamos videos a la Policía para que vean que nos han rodeado. Y nada. Nunca vienen, parece que reciben plata”, dice el hombre desconsolado.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/09/peru-rios-bosques-datem-maranon-invadidos-mineria-ilegal/">Perú: los ríos y bosques de Datem del Marañón están siendo invadidos por la minería ilegal</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Un territorio plagado de criminalidad: fosa común, armas y asesinatos</h2>



<p>Un portón blindado se abre para ingresar a la casa de una familia que perdió a uno de sus miembros en manos del crimen organizado. El lugar está amurallado. “Escuchábamos que había minería, que estaba acercándose y que se iba a pasar al lado de la reserva. Pero nunca habíamos visto ese tipo de minería”, recuerda uno de los miembros de la familia sobre lo que sucedía en esa zona en 2011, cuando aún había bosques en el área de amortiguamiento de la Reserva Nacional Tambopata.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269118"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/02233721/Arma-Defensa-Personal-MadredDios-Max-Cabello-Orcasitas-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-269118" /><figcaption class="wp-element-caption">En La Pampa, algunas personas han optado por adquirir armas para defenderse del crimen organizado. Foto: Max Cabello Orcasitas</figcaption></figure>



<p>«En 2011 llegaron acá -dice el testigo-, se saltaron la pista [carretera Interoceánica Sur] y se lanzaron a nuestro predio porque justo el oro pasa por esta zona». Desde esa época han sido amedrentados por la minería ilegal. Algunos de los miembros de la familia fueron secuestrados el mismo 2011, cuenta la fuente y recuerda que por esos años&nbsp;<strong>empezaron los robos y asaltos a quienes se dedicaban a extraer oro</strong>.</p>



<p>“Así es como aparece la famosa seguridad”, dice el entrevistado sobre las personas que llegaron ofreciendo vigilar la carretera y las trochas de ingreso a toda la zona de amortiguamiento de Tambopata donde se estableció la minería ilegal.&nbsp;<strong>Quienes ingresaban por esas vías debían pagar para transitar</strong>, una modalidad que se mantiene hasta ahora.</p>



<p>“Para 2013 y 2014 todos hablaban de pagar a la ‘seguridad’. Se tenía que pagar el viaje, todas las máquinas supuestamente estaban registradas, no podía haber otras personas con armas, solo ellos, y&nbsp;<strong>empezaron a matar a gente</strong>”, recuerda el testigo. Para 2016, agrega,&nbsp;<strong>todos debían estar registrados para poder trabajar y a quienes llegaban a delinquir en la zona, los mataban.</strong></p>



<p>Con el tiempo los asesinatos se extendieron, surgían por una pelea en un bar, por enfrentamientos entre las bandas, por no pagar los cupos. Videos que han circulado en redes sociales o que han sido tomados de cámaras de seguridad de la zona muestran a personas transitando con armas de largo alcance, encapuchados, en camionetas que los trasladan. Algunos, incluso, dejan ver cómo se asesina a una persona.</p>



<p><strong>Los asesinados y desaparecidos se multiplican cada año.</strong>&nbsp;El comandante Willmann Carazas es el jefe de la División de Investigación Criminal de la Policía (Divincri), en su despacho en Puerto Maldonado, en Madre de Dios, cuenta sobre el hallazgo de&nbsp;<strong>una fosa común en La Pampa con cinco cadáveres</strong>. Uno de ellos, dice el policía, estaba siendo buscado por sus familiares, quienes habían publicado sus datos pidiendo que se les avisara si lo encontraban.</p>



<p>Carazas señala que muchos de los asesinatos y desapariciones que suceden en La Pampa, en otras zonas mineras de la región e incluso en la misma ciudad de Puerto Maldonado, nunca se reportan.</p>



<p>Varios medios de comunicación locales y nacionales han informado, más de una vez, sobre las fosas comunes que se han encontrado en La Pampa.&nbsp;<strong>Los periodistas que viven en Madre de Dios también han sido amenazados por informar sobre estos crímenes.</strong>&nbsp;Manuel Calloquispe es uno de ellos y quien más ha seguido las pistas del crimen organizado, principalmente de Los Guardianes de la Trocha. Ahora vive amenazado.</p>



<p>Según el&nbsp;<a href="https://desaparecidosenperu.policia.gob.pe/Desaparecidos/reniped">Registro Nacional de Información de Personas Desaparecidas</a>&nbsp;(Reniped)&nbsp;<strong>204 personas fueron reportadas como desaparecidas en Madre de Dios en 2025</strong>. La cifra no es la más alta entre los departamentos de Perú, apenas aparece en el puesto 20, pero las regiones de Cusco y Puno, que limitan con Madre de Dios, reportan 1390 y 828 desaparecidos, respectivamente.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_238987"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2022/12/06141454/Juan-Julio-Fernandez-Hanco-Madre-de-Dios-2-768x512.jpeg" alt="" class="wp-image-238987" /><figcaption class="wp-element-caption">Juan Julio Fernández Hanco fue una de las víctimas del crimen organizado en La Pampa. Foto: archivo Mongabay Latam</figcaption></figure>



<p>“¿Han escuchado sobre la fosa común en la que encontraron unas 200 personas?”, pregunta la persona que vive en el búnker en medio de La Pampa.&nbsp;<strong>Menciona también que las bandas criminales han asesinado a los dueños de predios agrícolas para quedarse con sus tierras.</strong>&nbsp;Durante la conversación, muestra algunas armas que ha adquirido para defenderse.</p>



<p>El defensor ambiental&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2022/04/peru-asesinan-a-guardian-del-bosque-y-aumenta-violencia-por-mineros-ilegales/">Juan Julio Fernández Hanco</a>&nbsp;ha sido una de las víctimas. Su asesinato ocurrió en marzo de 2022. Desde 2006, Fernández Hanco tenía una concesión para forestación y reforestación de 396 hectáreas en la zona de amortiguamiento de la Reserva Nacional Tambopata. En 2025, el Poder Judicial sentenció a 15 años de prisión a<strong>&nbsp;Edison Fernández Pérez, alias Chili, uno de los integrantes de la organización criminal Los Guardianes de la Trocha</strong>, por el crimen del defensor ambiental. El condenado se encuentra prófugo.</p>



<p>El defensor ambiental&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2020/09/peru-asesinan-defensor-ambiental-madre-de-dios/">José Carlos Pacheco</a>&nbsp;también ha sido víctima de la violencia de este territorio tomado por el crimen organizado. Su asesinato, ocurrido en setiembre de 2020, aún está impune. Su cuerpo fue hallado en el límite de la concesión forestal de su familia. Su padre, Demetrio Pacheco, vicepresidente del Comité de Gestión de la Reserva Nacional de Tambopata, guía a este equipo de periodistas por el bosque de su concesión que defiende con uñas y dientes. No se da por vencido a pesar de que los invasores siguen avanzando en el predio tumbando los árboles.</p>



<p>“Mi hijo era un defensor ambiental reconocido. Tras su asesinato, lograron identificar a las personas que cometieron el crimen, los intervinieron y les incautaron armas de fuego. Estuvieron detenidos alrededor de siete días. Después le dieron libertad”, cuestiona con indignación.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269162"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/02234206/Concesion-deforestada-Demetrio-Pacheco-Madre-de-Dios-Max-Cabello-Orcasitas-13.jpg" alt="" class="wp-image-269162" /><figcaption class="wp-element-caption">Un bosque talado en una concesión forestal cerca de La Pampa. La minería ilegal avanza sobre los bosques para instalar sus actividades. Foto: Max Cabello Orcasitas</figcaption></figure>



<p>Pacheco ha realizado múltiples denuncias sobre las invasiones a su predio. La minería de oro no ha llegado a este lugar. La amenaza principal es la deforestación. Sin embargo, hay quienes sostienen que todo ese sector de la carretera Interoceánica tiene oro, por lo que se teme que, de continuar el ritmo actual, la minería arrase también con lo que quede de esos bosques.</p>



<p><strong>La madera que sale de allí también podría estar siendo usada en la minería para la construcción de las dragas y balsas que se utilizan para extraer el oro.</strong>&nbsp;Karina Garay, del Observatorio de Minería Ilegal, afirma que, efectivamente, se tala madera de bosques cercanos para ser utilizados en estas estructuras.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/amenazas-muerte-mineros-ilegales-area-conservacion-panguana-peru/">Amenazas de muerte de mineros ilegales obligan a evacuar Área de Conservación Panguana en Amazonía peruana: «Salimos por falta de garantías»</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">El manejo del territorio: el objetivo de los grupos armados</h2>



<p>La comunidad nativa de San Jacinto vive rodeada de minería. Dentro del territorio hay concesiones mineras de oro que han funcionado durante muchos años. Los restos de esta explotación son visibles. En el río que divide al territorio comunal están las dragas.</p>



<p>El día que este equipo periodístico llegó a la zona las dragas no tenían motores, las habían ocultado por los patrullajes que, según decían los pobladores, estaba realizando la Capitanía de Puertos de Madre de Dios. Tres mineros descansaban sobre la draga inactiva. Uno de ellos se acercó para indagar por nuestra presencia. Después de una corta charla nos dejó ir.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269147"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/02234032/Comunidad-nativa-San-Jacinto-Madre-de-Dios-Max-Cabello-Orcasitas-3-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-269147" /><figcaption class="wp-element-caption">Una draga sin motor cerca de la comunidad nativa San Jacinto. Foto: Max Cabello Orcasitas</figcaption></figure>



<p>Hasta esta comunidad ha llegado el crimen organizado, dicen sus habitantes. “Han venido acá”, dice una de las lideresas sobre la denominada “seguridad. «Estaban infiltrándose. Daban vuelta en la noche con linterna. Pero nosotros los hemos llamado a una reunión”, comenta. “Cuando miro armamento me indigna. No me gusta que me estén apuntando”.</p>



<p>Parados en pleno salón comunal, uno de los integrantes del grupo con el que conversamos asegura que&nbsp;<strong>los hombres armados “estuvieron parados ahí mismo” y les ofrecieron protección y vigilancia</strong>. “Nos han dicho: ‘Vamos a brindarle seguridad, pero tienen que pagarnos’”. La respuesta que dieron, aseguran, fue que no tenían dinero y, con el tiempo, dejaron de entrar al territorio comunal.</p>



<p>El crimen organizado busca “controlar el territorio”, dice Rafael Hoetmer, director del Programa Amazonía Occidental de Amazon Watch. “Es un ecosistema donde distintas formas de control se articulan entre sí. Puede haber confrontación, pero también pueden no chocar”.</p>



<p>Hoetmer menciona también que en Perú, en los últimos años, “ha habido una reversión dramática de la institucionalidad y de las leyes”. Menciona el caso de los&nbsp;<strong>presidentes regionales que tenían denuncias por ser mineros o fueron denunciados como integrantes de organizaciones criminales</strong>.</p>



<p>El abogado César Ipenza, especializado en temas ambientales, apunta también en esa dirección. Uno de los principales cuestionamientos es la ley de formalización minera que tiene entre sus pilares el&nbsp;<strong>Registro Integral de Formalización Minera (Reinfo)</strong>. Los plazos para que se concrete esta formalización se han extendido varias veces, como ya ha reportado&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>. La última extensión es a diciembre de 2026, favoreciendo a la minería informal e ilegal, aseguran los expertos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269146"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/02234025/Comunidad-nativa-San-Jacinto-Madre-de-Dios-Max-Cabello-Orcasitas-2-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-269146" /><figcaption class="wp-element-caption">Pobladores de la comunidad nativa de San Jacinto dicen que integrantes de bandas criminales llegaron hasta su territorio para ofrecerles «seguridad». Foto: Max Cabello Orcasitas</figcaption></figure>



<p>Las personas inscritas en el Reinfo pueden realizar la minería aun sin haber concluido el proceso de formalización ante las autoridades. Además, los documentos que obtienen del Estado por la inscripción en el Reinfo pueden ser utilizados por quienes extraen oro de lugares no autorizados.&nbsp;<strong>Esto facilita que los mineros ilegales se escuden detrás del Reinfo y puedan seguir operando</strong>&nbsp;a la espera de una «formalización», que nunca llega. Detrás de ellos, muchas veces, está el crimen organizado.</p>



<p>Para Ipenza el ofrecimiento de brindar seguridad y el sistema de cobro de cupos han sido la base para que, con el tiempo, los grupos criminales también manejen dragas y controlen el territorio. “Eran los que extorsionaban, cobraban cupos o en el pasado brindaban seguridad a los mineros informales. Luego&nbsp;<strong>vieron cómo funciona el negocio de la minería y, obviamente, se dieron cuenta de que había más dinero en ese negocio</strong>. No solamente van a cobrar cupos, sino también controlan las zonas de minería y tienen sus propias operaciones”.</p>



<p>Durante la conversación con&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>, el Alto Comisionado para el combate de la minería ilegal, Rodolfo García Esquerre, enfatiza que la minería ilegal debe ser entendida como una economía ilícita, por tanto, se debe comprender que<strong>&nbsp;se trata de “un problema político, social, económico e inclusive de seguridad”.</strong></p>



<p>“El problema que está generando la minería ilegal no es solamente un daño al medioambiente, sino que está afectando la vida de muchas comunidades nativas y campesinas, por lo tanto, la solución se debe enfocar de manera diferente”, sostiene el funcionario y agrega que esta mirada integral está plasmada en la&nbsp;<a href="https://www.gob.pe/institucion/mininter/noticias/1186915-gobierno-aprueba-estrategia-nacional-para-fortalecer-la-lucha-contra-la-mineria-ilegal">Estrategia nacional para la reducción e interdicción de la minería ilegal en Perú a 2030</a>, aprobada en junio de 2025.</p>



<p>“<strong>Hay 225 cuerpos de agua que, se conoce, están contaminados por mercurio y alrededor de 140 000 hectáreas de bosques, en todo el país, depredados</strong>&nbsp;solo por la minería ilegal, más del 95 % en Madre de Dios”, menciona García Esquerre para dar un panorama de los impactos.</p>



<p>El ex comandante de la FAP señala que en esta estrategia nacional se han definido 68 actividades, distribuidas en siete ejes que involucran a 18 instituciones del Estado. La identificación geográfica, el seguimiento del dinero, las interdicciones en las zonas mineras, el control de los insumos químicos, combustible y explosivos, la comercialización y la investigación son los ejes sobre los que se ha construido la estrategia que va al 2030, comenta García Esquerre.</p>



<p><strong>Leer más |</strong>&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/09/mineria-ilegal-acecha-panguana-amazonia-peru/">Perú: la minería ilegal acecha el área de conservación Panguana, símbolo de la supervivencia en la Amazonía</a></p>



<h2 class="wp-block-heading">Un negocio que se extiende</h2>



<p>El control de los grupos criminales se va extendiendo a todos los sectores. Uno de los testigos directos de lo que sucede en La Pampa asegura que las bandas de crimen organizado manejan directamente las dragas y la maquinaria pesada;&nbsp;<strong>controlan el traslado del oro y mantienen una vigilancia constante a través de cámaras de seguridad</strong>&nbsp;instaladas en las tiendas, los ingresos a la vía de accesos, las calles.</p>



<p>Karina Garay, del Observatorio de Minería Ilegal, agrega que&nbsp;<strong>los mayores inversionistas de la minería ilegal ni siquiera viven en Madre de Dios, sino que están en otras ciudades, como Puno y Cusco</strong>, mientras mantienen su maquinaria trabajando en esta zona.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269242"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/03133353/Mineria-La-Pampa-Blurred.jpg" alt="A lo largo de la carretera Interoceánica Sur, especialmente en la zona de La Pampa, se observan una gran cantidad de negocios que ofrecen servicios como agentes bancarios. Foto: Yvette Sierra Praeli" class="wp-image-269242" /><figcaption class="wp-element-caption">A lo largo de la carretera Interoceánica Sur, especialmente en la zona de La Pampa, se observa una gran cantidad de negocios que ofrecen servicios como agentes bancarios. Foto: Yvette Sierra Praeli</figcaption></figure>



<p>Los precios del oro son cada vez mayores. Durante los días que este equipo periodístico recorrió La Pampa&nbsp;<strong>cada onza bordeaba los 4000 dólares</strong>,&nbsp;<strong>al cierre de esta edición el precio estaba cerca de los 5000 dólares</strong>. “El minero quiere exportar su oro, que salga de Perú”, agrega Garay. Para ello, utilizan diferentes modalidades.</p>



<p>Por un lado están&nbsp;<strong>las agencias bancarias</strong>, señala una fuente de la fiscalía. A lo largo de la carretera Interoceánica Sur es común ver estos establecimientos<strong>&nbsp;en los que se pueden hacer transacciones como si se tratara de un banco</strong>. En este lugar, explica la fuente de la fiscalía, muchos entregan el oro y reciben el pago que corresponde, pero en este caso son pequeñas cantidades.&nbsp;<strong>Gran parte del oro se comercializa utilizando guías de transporte que obtienen quienes tienen concesiones o están inscritos en el Reinfo.</strong></p>



<p>“Los ilegales lo venden al formal y estos lo hacen pasar como si hubiese salido de su concesión. Es la modalidad más común”, explica Garay. Así&nbsp;<strong>llegan a las refinerías que se encuentran principalmente en Lima y Arequipa</strong>.</p>



<p>El oro también sale por los pasos fronterizos, principalmente hacia Bolivia. “El oro que se explota en La Pampa se traslada hasta Bolivia. Desde allí, se exporta como oro boliviano. Otra ruta es hacia Cusco y Puno para continuar su camino hacia Lima, pero también es posible que se traslade a través de la frontera con Brasil. No sería extraño que salga por Brasil. Yo he hecho esa ruta y prácticamente no hay ningún control”, comenta Ipenza.</p>



<p>Las redes del oro en Madre de Dios no se limitan a este territorio, sino que viajan a través de carreteras a otras ciudades e incluso hacia otros países. En todo este camino,&nbsp;<strong>el metal va cambiando de estatus y pasa de ser ilegal en la zona de extracción a convertirse en legal en las empresas de exportación.</strong></p>



<p>Daniel Linares, especialista en inteligencia financiera, menciona que&nbsp;<strong>el dinero que proviene de esta actividad ilícita se maneja en efectivo</strong>, puesto que no pueden ingresar al sistema bancario cuando se trata de sumas grandes. “Lo ingresan poco a poco como parte del costo de vida o algunos lujos”. Incluso, menciona Linares, se paga en efectivo a los grupos de música que presentan sus espectáculos en La Pampa.</p>



<p>“Pero hay otra forma en que la minería ilegal se presenta como una modalidad de lavado de activos, es decir, cuando otras organizaciones criminales foráneas, de otros delitos, como el narcotráfico buscan la forma de lavar el dinero. Ellos encuentran en la minería ilegal el vehículo perfecto”, comenta Linares, quien también ha sido funcionario de la Unidad de Inteligencia Financiera. “Está claro que&nbsp;<strong>la cadena de producción de la minería tiene un sinnúmero de debilidades en la trazabilidad y rastreo del oro</strong>”, agrega Linares y menciona que el Reinfo es una de estas debilidades.</p>



<p>Linares sostiene que los actores de la minería ilegal “arman su propia cadena de producción de oro”, es decir, “acopian, procesan y llegan hasta la exportación”.</p>



<p>El esquema de ilegalidad, corrupción y devastación que rodea a la minería ilegal queda retratado en lo que sucede en La Pampa. En este lugar, como en otras zonas de la Amazonía peruana y otras partes del país, el oro que nace bajo un manto de muerte y destrucción termina en joyas, equipos electrónicos de alta gama y bóvedas de bancos de otros países alrededor del mundo.</p>



<p><em><strong>Imagen principal:</strong>&nbsp;operación de minería ilegal en Madre de Dios.&nbsp;<strong>Foto:</strong>&nbsp;cortesía Ministerio Publico / Fiscalía de la Nación / FEMA</em></p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/2026/02/peru-extorsiones-asesinatos-devasta-bosques-la-pampa/">Yvette Sierra Praeli</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/01/efectos-trump-latinoamerica-eeuu-temas-ambientales/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125400</guid>
        <pubDate>Tue, 03 Feb 2026 19:57:44 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Perú: así funciona el sistema de extorsiones, amenazas y asesinatos que devasta los bosques en La Pampa]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Desafíos ambientales de Colombia en 2026: incremento de la violencia, deforestación y defensores en riesgo en un año electoral</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/desafios-ambientales-de-colombia-en-2026-incremento-de-la-violencia-deforestacion-y-defensores-en-riesgo-en-un-ano-electoral/</link>
        <description><![CDATA[<p>En 2026, Colombia se plantea varios retos ambientales. Para proteger y conservar sus ecosistemas naturales, el Estado deberá recuperar el control de las áreas que han sido invadidas por los&nbsp;grupos armados y sus economías ilegales: deforestación, minería ilegal, cultivos de uso ilícito, ganadería ilegal y acaparamiento de tierras. Este es uno de los principales desafíos [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Para garantizar la protección de sus ecosistemas naturales, en este nuevo año Colombia deberá recuperar el control de las áreas afectadas por grupos armados y economías ilegales.</em></li>



<li><em>Expertos advierten que el medioambiente debe ser un eje central en las negociaciones de Paz Total del Gobierno Petro, que enfrenta su tramo final con solo siete meses de mandato.</em></li>



<li><em>La atención del país no solo deberá enfocarse en los bosques sino también en los humedales, vitales para enfrentar el cambio climático y afectados por una contaminación en aumento.</em></li>



<li><em>Además, garantizar la seguridad de defensores ambientales e impulsar la formalización de las Entidades Territoriales Indígenas serán desafíos clave en un año electoral.</em></li>
</ul>



<p>En 2026, Colombia se plantea varios retos ambientales. Para proteger y conservar sus ecosistemas naturales, el Estado deberá recuperar el control de las áreas que han sido invadidas por los&nbsp;<strong>grupos armados y sus economías ilegales</strong>: deforestación, minería ilegal, cultivos de uso ilícito, ganadería ilegal y acaparamiento de tierras. Este es uno de los principales desafíos para el país en este nuevo año.</p>



<p>Expertos consultados por&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;consideran que el medioambiente debe ser uno de los pilares de las negociaciones que busca el Gobierno de Gustavo Petro con los grupos armados, ya que no lo fue desde finales de 2022, cuando empezó&nbsp;<a href="https://www.funcionpublica.gov.co/eva/gestornormativo/norma.php?i=197883" target="_blank" rel="noreferrer noopener">la política de Paz Total.</a>&nbsp;El asunto es esencial ya que a la actual administración solo le quedan siete meses en el poder.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/12/balance-ambiental-colombia-deforestacion-agresiones-defensores-amenazas-areas-protegidas/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Balance ambiental de Colombia 2025: deforestación, agresiones a defensores y amenazas para territorios indígenas y áreas protegidas</a></strong></p>



<p>La prioridad urgente no solo deben ser los bosques sino también la protección de los humedales, ecosistemas vitales para la regulación hídrica y la mitigación del cambio climático que sufren un grave deterioro debido a la contaminación por vertimientos municipales, la sedimentación y la falta de infraestructura de tratamiento de aguas, coinciden los expertos.</p>



<p>Velar por una&nbsp;<strong>protección efectiva de los defensores</strong>&nbsp;ambientales y de derechos humanos es otro reto para el año que comienza, ya que el país lleva varios años consecutivos siendo el más letal para los liderazgos sociales. Colombia escoge nuevo Congreso en marzo y nuevo presidente en mayo, y organizaciones como Somos Defensores aseguran que&nbsp;<strong>la violencia suele aumentar en años electorales</strong>.</p>



<p>Este 2026 también será clave para que los&nbsp;<strong>pueblos indígenas de la Amazonía oriental</strong>&nbsp;puedan formalizar sus Entidades Territoriales Indígenas (ETI) como entidades político administrativas que forman parte de la organización del Estado, gozan de autonomía política, administrativa y fiscal y son gobernadas por Consejos Indígenas. Este es un mandato de la Constitución de 1991 que ha sido ignorado por más de 34 años.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_261502"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/06/12221248/Ganaderia-La-Libertad-La-Paz-768x512.png" alt="Corrales y pozos de agua instalados para criar ganado en la vía La Libertad-La Paz, donde antes había solo bosque primario. Foto: Google Earth" class="wp-image-261502" /><figcaption class="wp-element-caption">Corrales y pozos de agua instalados para criar ganado en la vía La Libertad-La Paz, donde antes había solo bosque primario. Foto: Google Earth</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">1.Cambios radicales para combatir la deforestación</h2>



<p>Enfrentar la deforestación en todo el país sigue siendo uno de los principales desafíos en 2026. Los expertos consultados por&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;comentan que las cifras de pérdida de cobertura boscosa se ven más pequeñas en regiones como Andes y Caribe, pero esto se debe a que gran parte de la deforestación se dio en décadas pasadas. Por eso, aseguran que es importante evitar que se siga perdiendo el poco bosque que les queda.</p>



<p>La atención de la opinión pública continúa en la Amazonía, región donde se encuentra la mayor parte de bosques del país, pero que&nbsp;<strong>presenta las tasas de deforestación más altas</strong>&nbsp;(68 % del total nacional, según el último informe anual del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales, Ideam).</p>



<p>Adriana Rojas, coordinadora técnica de la iniciativa Mapbiomas en Colombia y coordinadora del Sistema de Información Geográfica de la Fundación Gaia Amazonas, comenta que uno de los retos para 2026 es crear acciones coordinadas entre todos los países que comparten el bioma porque, si esto no ocurre, cualquier esfuerzo individual que haga Colombia o cualquier otra nación será insuficiente para evitar el llamado “<a href="https://es.mongabay.com/2024/03/amazonia-estudio-ecosistema-seco-degradado-2050/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">punto de no retorno</a>”, es decir, ese momento en que la Amazonía no puede regenerarse y comienza a transformarse de manera irreversible en un ecosistema más seco y degradado. Grandes áreas perderían su capacidad de almacenar carbono, liberar oxígeno y regular el clima regional y global, lo que&nbsp;<strong>aceleraría aún más el cambio climático y pondría en riesgo a miles de especies</strong>.</p>



<p>“Hay que entender a la Amazonía como un todo, donde la participación de todos los países es muy importante, porque si en Brasil y Bolivia siguen existiendo estas dinámicas devoradoras del bosque, pues los esfuerzos de Colombia son insignificantes para enfrentar el punto de no retorno. Tiene que haber una&nbsp;<strong>política regional amazónica</strong>&nbsp;para que los esfuerzos tengan sentido”, dice Rojas.</p>



<p>Su preocupación se sustenta, por ejemplo, en que Mapbiomas ha encontrado algunas zonas de la Amazonía oriental colombiana que están perdiendo biomasa a pesar de tener tasas muy bajas de deforestación y no haber actividad humana directa.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_249325"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/02/09234533/colombia_0066-1-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-249325" /><figcaption class="wp-element-caption">Deforestación en la Amazonia colombiana. Foto: Rhett A. Butler</figcaption></figure>



<p>Para Julia Miranda, congresista y ex directora de Parques Nacionales Naturales de Colombia, 2026 debe ser un año para fortalecer las instituciones ambientales en el país y convertir la política ambiental en una verdadera política de Estado, no en un discurso. “Sin eso, será muy difícil enfrentar la crisis climática y&nbsp;<strong>detener el deterioro de nuestros ecosistemas</strong>”, comenta.</p>



<p>Yolima Cortés, ingeniera forestal y estudiante del doctorado en Estudios Ambientales de la Universidad Nacional de Colombia, asegura que el sistema de monitoreo de la deforestación del país debe fortalecerse a nivel local porque hay una metodología afianzada a nivel nacional, pero las causas de deforestación son específicas de cada territorio. “Se necesita articular mejor a las instituciones, la comunidad y los gremios económicos para encontrar alternativas no solamente para el monitoreo, sino también para el control de esas causas de deforestación”.</p>



<p>Otro tema importante es lograr que cualquier persona tenga fácil acceso a la información. Para Rojas, un camino en esa dirección es la coordinación y articulación de la información oficial del Ideam con otros sistemas complementarios como el de Mapbiomas “para brindar mejores herramientas para la toma de decisiones”.</p>



<p>En ese sentido, Cortés añade que es importante mejorar la&nbsp;<strong>divulgación de las cifras de deforestación</strong>&nbsp;para que lleguen oportunamente a los territorios. “Una mayor frecuencia de los boletines y las cifras podría ayudar a tener un mejor control”, dice.</p>



<p>El avance del catastro multipropósito es otro tema fundamental para Adriana Rojas. Este catastro pretende ir más allá de la identificación física de predios para incluir datos clave sobre tenencia de la tierra, usos del suelo y restricciones ambientales y sociales.</p>



<p>El objetivo es que sea un instrumento para apoyar políticas públicas en<strong>&nbsp;ordenamiento territorial, reforma agraria y planeación</strong>.&nbsp;<a href="https://www.dnp.gov.co/publicaciones/Planeacion/Paginas/politica-catastro-multiproposito-colombia-transitando-catastro-tradicional-multiproposito-parte1.aspx" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Aproximadamente el 94 % del territorio nacional tiene datos desactualizados</a>&nbsp;y eso favorece la deforestación para acaparamiento y apropiación de tierras en regiones como la Amazonía.</p>



<p>Unido al catastro, dicen los expertos, debe ir el&nbsp;<strong>fortalecimiento de las autoridades ambientales y la Fiscalía</strong>&nbsp;para que puedan hacer un control adecuado.</p>



<p>“Más allá de las metas de deforestación, hay que actuar frente a los problemas estructurales que están degradando los ecosistemas: la minería ilegal, los cultivos ilícitos, la expansión de la frontera agropecuaria y la débil gobernanza en los territorios rurales”, insiste Miranda.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267359"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/02064632/Proceso-def-calamar-768x512.jpg" alt="Guaviare - Proceso de deforestación en Calamar. Foto: Daniela Quintero Díaz" class="wp-image-267359" /><figcaption class="wp-element-caption">Bosque en proceso de deforestación en el municipio de Calamar, noviembre de 2025. Foto: Daniela Quintero Díaz</figcaption></figure>



<p><strong>Leer más |<a href="https://es.mongabay.com/2025/12/transicion-justa-cop30-programa-retos/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Después de la COP30: vacíos y retos del camino hacia la transición justa en energía e industrias</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">2. El medioambiente debe ser protagonista en las negociaciones con los grupos armados</h2>



<p>Julia Miranda fue promotora de un artículo en la&nbsp;<a href="https://www.funcionpublica.gov.co/eva/gestornormativo/norma.php?i=197883" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Ley de Paz Total</a>&nbsp;del presidente Petro que buscaba garantizar la protección ambiental en los procesos de negociación. La congresista le dice a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;que la paz debe tener una dimensión ecológica, pero lo que ve hoy, en la práctica, es una profunda decepción. “Las zonas más biodiversas del país —como Chiribiquete, la Serranía de San Lucas, la Macarena o el Pacífico— son precisamente las que están sufriendo con más fuerza los&nbsp;<strong>efectos de la violencia</strong>”, asegura.</p>



<p>Es por eso que considera que el Gobierno debe&nbsp;<strong>poner al medioambiente en el centro de los diálogos</strong>&nbsp;que adelanta con varios de los grupos armados que operan en el país y debe consolidar la presencia del Estado en los territorios para revertir, según dice, lo que ha venido ocurriendo hasta el momento: un fortalecimiento de los grupos ilegales y un debilitamiento de las fuerzas legítimas, que trae consecuencias como la<strong>&nbsp;invasión de parques nacionales</strong>, la expansión de cultivos ilícitos, la deforestación acelerada y la minería criminal.</p>



<p>“La Paz Total debería ser una política integral que combine seguridad, justicia social y sostenibilidad ambiental. No podemos hablar de paz mientras los ecosistemas se destruyen y los territorios más frágiles se convierten en escenarios de guerra.&nbsp;<strong>La paz verdadera también se construye protegiendo la vida de la naturaleza</strong>”, afirma Miranda.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_264180"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/25164956/Portada-armados-768x512.jpg" alt="Varios miembros de los Comandos de la Frontera. Foto: Tom Laffay" class="wp-image-264180" /><figcaption class="wp-element-caption">Miembros del grupo armado Comandos de la Frontera. Foto: Tom Laffay</figcaption></figure>



<p>Y es que la presencia de actores armados en zonas de importancia ambiental ha causado problemas para la gestión de las áreas naturales protegidas. “Necesitamos construir un sistema fuerte de gestión de gobernanza. En este momento tenemos algunos parques nacionales donde no hay control y vigilancia porque están ocupados y controlados por actores armados que tienen prohibida la entrada”, cuenta Clara Solano, directora ejecutiva de Fundación Natura.</p>



<p>Solano también es enfática al afirmar que&nbsp;<strong>recuperar la gobernanza</strong>&nbsp;no es sólo controlar y sacar al ilegal, sino construir y fortalecer rutas de trabajo con los habitantes legales de los parques nacionales (<strong>pueblos indígenas, afrodescendientes y campesinos</strong>). “Esos procesos están debilitados. Es claro que la presencia de los actores armados debilita esa gestión”.</p>



<p>Yolima Cortés agrega que los grupos armados han establecido cultivos de uso ilícito y minería ilegal en los territorios “y las consecuencias no sólo se reflejan en términos ecológicos de cobertura, sino también en términos sociales como el desplazamiento de comunidades o comunidades que pierden el acceso a ciertos recursos de los cuales dependen”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_266727"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/11/09172047/54906297499_10cd66d172_k-768x512.jpg" alt="El presidente de Colombia, Gustavo Petro, realiza una intervención en la Cumbre de Líderes de la COP30. Foto: Paulo Mumia/COP30" class="wp-image-266727" /><figcaption class="wp-element-caption">El presidente de Colombia, Gustavo Petro, en una intervención en la Cumbre de Líderes de la COP30. Foto: cortesía Paulo Mumia/COP30</figcaption></figure>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/12/avance-mar-riesgo-comunidades-indigenas-brasil/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Avance del mar pone en riesgo a las comunidades indígenas en el nordeste de Brasil</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">3. Protección efectiva para los defensores</h2>



<p>Un líder del departamento de Guaviare que pidió el anonimato para garantizar su seguridad asegura que se sienten acorralados porque el conflicto armado sigue escalando. “Tiene que haber más protección para los líderes ambientales, comunitarios y campesinos. Mientras persista el conflicto, nosotros vamos a ser los más perjudicados”. El problema es que la protección de esos liderazgos se ha convertido en una eterna deuda y un constante desafío para Colombia.</p>



<p>“Para las personas defensoras es muy difícil hacer su trabajo porque siempre están en un escenario permanente de riesgo. Eso tiene que ver con que no se han logrado los resultados que se querían en la estrategia de paz total del Gobierno [que plantea diálogos con diferentes grupos armados], ni se ha avanzado en la política de desmonte de esas estructuras”, dice Astrid Torres, coordinadora del Programa Somos Defensores.</p>



<p>Otra de las preocupaciones de Torres es que 2026 es un año de&nbsp;<strong>elecciones presidenciales y legislativas en Colombia</strong>, “y siempre hemos visto que cuando arranca la carrera electoral, las agresiones aumentan porque las personas defensoras también tienen una vida política y participativa”.</p>



<p>Torres es categórica al indicar que a pesar del poco tiempo que le queda al Gobierno de Gustavo Petro, se debe&nbsp;<strong>hablar con los actores armados para que detengan su violencia contra las personas defensoras</strong>&nbsp;en Colombia. “Es una exigencia que hacemos porque llevamos tres años insistiendo y no hemos visto que sea un asunto central en las negociaciones”, comenta. Y es que las cifras hablan por sí solas: entre 2024 y el primer semestre de 2025 se registraron 1068 agresiones contra personas defensoras de derechos humanos y de ellas 235 fueron asesinatos,&nbsp;<a href="https://somosdefensores.org/presentan-balance-sobre-la-accion-estatal-para-proteger-los-derechos-de-las-personas-defensoras-lideres-y-lideresas-sociales/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">según el Programa Somos Defensores</a>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_263012"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/07/30025757/jerico-mineria-campesinos-colombia-4-768x512.jpeg" alt="Defensores de Jericó con reconocimiento y pancartas de apoyo" class="wp-image-263012" /><figcaption class="wp-element-caption">Defensores y campesinos de Jericó celebran la decisión del juez que les permite enfrentar el proceso judicial en libertad. Foto: cortesía Lina María Velásquez</figcaption></figure>



<p>Los liderazgos indígenas comenzarán 2026 “en la continua defensa de sus territorios”. Así lo dice Pacha K´anchay, indígena yanakuna y secretario del Consejo de Sabios y Sabias de la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC). “La persecución contra los indígenas es continua debido a nuestra lucha en contra de&nbsp;<strong>la coca ilegal, la marihuana, el narcotráfico</strong>&nbsp;y los ataques de los mafiosos que quieren invadir nuestros territorios. Esto llevó a que más de 120 habitantes indígenas murieran en el primer semestre de 2025, aproximadamente 70 de ellos solo en el departamento del Cauca”.</p>



<p>Eduin Mauricio Capaz, coordinador de Derechos Humanos del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) y miembro de la Comisión Nacional de Pueblos Indígenas, comenta que las organizaciones, no solo indígenas sino campesinas, necesitan&nbsp;<strong>mecanismos de protección jurídicos pero también físicos, individuales y colectivos</strong>&nbsp;porque los fenómenos de violencia cada vez los ahogan más. “Se necesita desarrollar acciones efectivas que conlleven a la protección física, cultural y espiritual de los pueblos indígenas para que se mantengan en sus territorios dando la pelea”, asegura.</p>



<p>Para lograr lo que planea Capaz, Astrid Torres asegura que es vital&nbsp;<strong>cambiar el modelo de protección en Colombia</strong>. “Tiene que haber esquemas individuales porque en este país los riesgos para la vida son claros y son reales, pero hay que dar un salto a lograr un sistema de protección de carácter civil y con enfoques claros y precisos”. Para ella, este sistema debe desarrollar acciones de prevención con presupuestos claros y con capacidad de articular acciones de mediano y largo plazo donde se reconozcan los sistemas propios de protección de las comunidades.</p>



<p>“Antes de irse [el 6 de agosto de 2026], el Gobierno tiene que&nbsp;<strong>dejar acordada la ruta para el cambio de modelo de protección</strong>”, señala Torres.</p>



<p>Otro asunto crucial en la protección de los defensores en el país es la coordinación interinstitucional, algo que sigue sin funcionar adecuadamente, según dice la coordinadora de Somos Defensores. “La arquitectura institucional en materia jurídica en Colombia es robusta y somos reconocidos a nivel internacional por eso, pero en el centro no está la coordinación interinstitucional. Si las entidades que están comprometidas en proteger a las personas defensoras realmente no comprenden su papel, no lo cumplen y no se articulan, pues simplemente tendremos normas y normas, pero no pasará nada”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_262020"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/06/26000726/defensores-colombia-asesinatos-derechos-humanos-informe-2-768x512.jpg" alt="Persona prendiendo veladoras por" class="wp-image-262020" /><figcaption class="wp-element-caption">La organización Somos Defensores, de Colombia, registró 128 agresiones contra 120 personas defensoras de derechos humanos en los primeros tres meses de 2025. Foto: cortesía Defensoría del Pueblo</figcaption></figure>



<p><strong>Leer más |<a href="https://es.mongabay.com/2025/12/amazonia-desastres-climaticos-subregistro-estudio/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Miles de desastres climáticos no figuran en reportes oficiales de países amazónicos</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">4. Saldar la deuda de las Entidades Territoriales Indígenas</h2>



<p><a href="https://es.mongabay.com/2025/12/colombia-entidades-territoriales-indigenas/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">El 16 de diciembre de 2025, el presidente Gustavo Petro firmó los decretos</a>&nbsp;que formalizan ocho entidades territoriales indígenas (ETI) en la Amazonía del país: Yaigojé Apaporis, Mirití Paraná, Río Tiquié, Bajo Río Caquetá, PANI, ARICA, Ríos Cotuhé y Putumayo, y UITIBOC-ASOAINTAM.</p>



<p>Las ETI son&nbsp;<strong>entidades político administrativas que forman parte de la organización del Estado</strong>, gozan de autonomía política, administrativa y fiscal y serán gobernadas por Consejos Indígenas.</p>



<p>Su creación había sido una deuda pendiente de Colombia con los pueblos indígenas desde hace más de 34 años, cuando se adoptó la Constitución Política de 1991 y se ordenó la conformación de las ETI, además de los departamentos, distritos y municipios. El Congreso debía expedir la Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial para aplicar la orden constitucional, pero&nbsp;<a href="https://www.funcionpublica.gov.co/eva/gestornormativo/norma.php?i=43210" target="_blank" rel="noreferrer noopener">lo hizo solo hasta 2011</a>&nbsp;y no desarrolló la conformación de las ETI, dejando el tema para&nbsp;<strong>una ley especial futura que aún no existe</strong>.</p>



<p>En 2018 el Gobierno de Juan Manuel Santos, ante la falta de legislación en el Congreso, emitió&nbsp;<a href="https://www.funcionpublica.gov.co/eva/gestornormativo/norma.php?i=164152" target="_blank" rel="noreferrer noopener">un decreto</a>&nbsp;para avanzar con la orden constitucional de 1991, pero durante años las entidades del Gobierno empezaron a pedir más requisitos de los que ordenaba el decreto. Esto llevó a que los pueblos indígenas, apoyados por organizaciones como GAIA Amazonas, tuvieran que presentar tutelas —mecanismo de protección de derechos fundamentales en Colombia— para que la Justicia destrabara los procesos.</p>



<p>Los habitantes indígenas amazónicos llevaban varios meses esperando la firma del presidente Petro, pues ya contaban con ocho acuerdos interculturales que resultaron de los diálogos que se realizaron, entre octubre de 2023 y junio de 2024, con el Ministerio de Agricultura, el Ministerio del Interior, la Agencia Nacional de Tierras, el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) y el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC), pues estas entidades deben orientar el proceso de adecuación institucional del Estado colombiano para asegurar la puesta en funcionamiento de las ETI.</p>



<p>Hernán Montero, coordinador del Ámbito Macroterritorio de los Jaguares del Yuruparí de la Fundación Gaia Amazonas, que ha acompañado los procesos de formalización que se aprobaron, comenta que estos ocho territorios indígenas representan más de&nbsp;<strong>siete millones de hectáreas y 15 % de la región amazónica colombiana</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_265935"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/10/11045157/autonomia-indigena-colombia-desafios-violencia-congreso-7-768x512.jpg" alt="Pobladores indígenas en balsa saludan" class="wp-image-265935" /><figcaption class="wp-element-caption">Los territorios de la Amazonía que buscan transformarse a Entidades Territoriales Indígenas representan el 15 % del territorio amazónico de Colombia. Foto: cortesía Mauricio Romero / GAIA Amazonas</figcaption></figure>



<p>“La misma Corte Constitucional ha dicho que las Entidades Territoriales Indígenas (ETI) existen desde el momento en que lo decidieron los gobiernos indígenas. Lo que aquí estamos haciendo es formalizar la manera en que se coordinan con el resto del Estado”, asegura Montero.</p>



<p>Para Fausto Borraez Mongorofe, representante legal de la ETI UITIBOC – ASOAINTAM, este paso implica&nbsp;<strong>el reconocimiento a sus formas de organización</strong>, que permiten sostener y preservar la vida en el territorio amazónico.</p>



<p>“Hemos ido fortaleciendo nuestra autonomía y la autogestión para determinar nuestras propias vidas, de lo que queremos hacer con nuestros pueblos en beneficio de la protección de la vida”. El dirigente incluso sostiene que esta figura les ayudará a proteger los territorios de actividades extractivas.</p>



<p>“El objetivo es blindar el territorio contra la entrada de gentes ajenas para la extracción que deteriora el territorio y la visión de los pueblos indígenas”, destaca Borraez.</p>



<p>Si bien la formalización de las ocho ETI ya es un avance, el reto para 2026 es que empiecen a operar y no se queden en un anuncio en papel. Óscar Daza, secretario general de la Organización Nacional de los Pueblos Indígenas de la Amazonía Colombiana (OPIAC), asegura que los dirigentes y pueblos indígenas esperan una disposición continua y permanente de la institucionalidad colombiana para que cumpla lo que dicen los decretos.</p>



<p>“Desde hace más de 30 años, con la Constitución Política, existía la orden de&nbsp;<strong>descentralizar las funciones hacia los territorios indígenas</strong>, pero no existió voluntad política. Quienes gobiernan desde Bogotá deben entender esta decisión y dejar de poner obstáculos para que esto se haga realidad porque normativamente ya todo está dado para que los territorios indígenas asuman sus competencias”, comenta Daza.</p>



<p>Los pueblos indígenas de la Amazonía oriental colombiana también esperan que el presidente Petro no termine su mandato el 6 de agosto de 2026 sin avanzar con los procesos de formalización de otras 14 ETI y cinco más que han expresado su voluntad de comenzar el proceso.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_265931"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/10/11045122/autonomia-indigena-colombia-desafios-violencia-congreso-2-768x512.jpg" alt="Pobladores indígenas en encuentro" class="wp-image-265931" /><figcaption class="wp-element-caption">El Congreso de Colombia tiene más de 34 años sin emitir una ley que regule la creación de Entidades Territoriales Indígenas. Foto: cortesía Mauricio Romero / GAIA Amazonas</figcaption></figure>



<p><strong>Leer más |<a href="https://es.mongabay.com/custom-story/2025/12/los-vuelos-de-la-muerte-lideres-indigenas-asesinados-6-narcopistas/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Los vuelos de la muerte: líderes indígenas asesinados en un territorio invadido por 67 narcopistas</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">5. Detener la pérdida y el deterioro de los humedales</h2>



<p>Año tras año la opinión pública ha centrado su atención en la deforestación de los bosques, principalmente amazónicos. Sin embargo, Clara Solano hace un llamado a prestarle atención a otros sistemas ecológicos esenciales para el país. “Hay una crisis asociada a la degradación de los ecosistemas que hacen regulación hídrica, retención de sedimentos y dan agua permanente a todo los municipios. Veo una degradación absoluta y total de nuestros sistemas de agua dulce”, asegura.</p>



<p>Para la directora de Fundación Natura, la&nbsp;<strong>atención integral de los sistemas de humedales</strong>&nbsp;en Colombia es un tema prioritario para 2026. Entre las razones están la falta de contención de la contaminación por vertimientos directos de las cabeceras municipales, un incremento en la sedimentación de las grandes cuencas hidrográficas y un significativo deterioro de los indicadores de pesca.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_196430"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2018/04/22013717/WhatsApp-Image-2018-04-21-at-1.58.06-PM-768x512.jpeg" alt="Sólo la ciénaga de Zapatosa cuenta con una extensión de entre 30.000 y 40.000 hectáreas en verano y 70.000 hectáreas en invierno." class="wp-image-196430" /><figcaption class="wp-element-caption">Sólo la ciénaga de Zapatosa cuenta con una extensión de entre 30 000 y 40 000 hectáreas en verano y 70 000 hectáreas en invierno. Foto: cortesía Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible</figcaption></figure>



<p>“La gente sigue teniendo&nbsp;<strong>indicadores a la baja en la pesca y menor acceso a proteína para la subsistencia familiar</strong>. Esto es algo realmente serio en el caso de la macrocuenca Magdalena-Cauca y se repite en las macrocuencas de la Orinoquía y la Amazonía”, comenta Solano.</p>



<p>Es por eso que insiste en que el país debe tomar acciones, muchas de ellas enfocadas en los&nbsp;<strong>ecosistemas de alta montaña y la conservación de los páramos</strong>&nbsp;que están siendo afectados por el cambio climático.</p>



<p>“La contaminación es hoy un problema muy serio. No hay un solo municipio del país que esté haciendo<strong>&nbsp;nuevas infraestructuras para limpiar sus aguas</strong>, cuando esto se requiere con suprema urgencia”, indica Solano.</p>



<p><em><strong>Imagen principal:</strong> en Colombia hay un fuego cruzado, en el que pueblos indígenas y sociedad civil son perseguidos y asesinados por mafias, paramilitares y grupos armados. <strong>Foto:</strong> cortesía Somos Defensores</em>.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/2026/01/desafios-ambientales-colombia-2026/">Antonio José Paz Cardona</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2025/12/guardia-indigena-no-es-un-actor-armado-es-actor-decisiones-comunitarias/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=124439</guid>
        <pubDate>Thu, 08 Jan 2026 15:17:45 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Desafíos ambientales de Colombia en 2026: incremento de la violencia, deforestación y defensores en riesgo en un año electoral]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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        <item>
        <title>Colombia: las 10 historias ambientales que marcaron 2025</title>
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        <description><![CDATA[<p>En 2025, la Amazonía colombiana enfrentó graves amenazas por vías ilegales como la Calamar-Miraflores, en Guaviare, que ha deforestado&nbsp;47 855 hectáreas&nbsp;desde 2000, principalmente para instalar ganadería extensiva. Por su parte, en Mapiripán, Meta,&nbsp;549 kilómetros&nbsp;de ramales rectos abrieron paso a 162 237 cabezas de ganado ilegal y arrasaron&nbsp;42 000 hectáreas&nbsp;cerca de sabanas hídricas protegidas. Proyectos de [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Mongabay Latam ofrece un panorama de la cobertura ambiental en Colombia a través de los reportajes que marcaron el último año.</em></li>



<li><em>Una de las principales historias se centró en las vías que se adentran en áreas protegidas y resguardos indígenas.</em></li>



<li><em>Otras historias contaron la vida de lideresas que resisten a los grupos armados y defienden la naturaleza.</em></li>



<li><em>Además, negocios turbios en los mercados de carbono y felinos víctimas del tráfico ilegal son parte de los reportajes más representativos.</em></li>
</ul>



<p>En 2025, la Amazonía colombiana enfrentó graves amenazas por vías ilegales como la Calamar-Miraflores, en Guaviare, que ha deforestado&nbsp;<strong>47 855 hectáreas</strong>&nbsp;desde 2000, principalmente para instalar ganadería extensiva. Por su parte, en Mapiripán, Meta,&nbsp;<strong>549 kilómetros</strong>&nbsp;de ramales rectos abrieron paso a 162 237 cabezas de ganado ilegal y arrasaron&nbsp;<strong>42 000 hectáreas</strong>&nbsp;cerca de sabanas hídricas protegidas.</p>



<p><strong>Proyectos de carbono opacos</strong>, como el de Cotuhé-Putumayo, vendieron 3 millones de bonos a la empresa Chevron sin consultar a líderes indígenas tikuna, repitiendo irregularidades del suspendido proyecto Pachamama Cumbal. La&nbsp;<strong>autonomía indígena</strong>&nbsp;dio pasos clave al final del año con la firma de decretos que reconocen a las&nbsp;<strong>Entidades Territoriales Indígenas (ETI)</strong>, sin embargo, los pueblos indígenas siguen enfrentándose a grandes amenazas. Por ejemplo, la Guardia Siona sufre confinamiento por minas antipersonal y enfrentamientos entre grupos armados.</p>



<p>A pesar de esto, 2025 también dejó historias inspiradoras, como la de la defensora Jani Silva, en Putumayo, que resiste a empresas petroleras y disidencias de la guerrilla de las FARC, mientras impulsa la Zona de Reserva Campesina (ZRC) Perla Amazónica.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>10.&nbsp;</strong><a href="https://es.mongabay.com/2025/06/via-calamar-miraflores-cicatriz-selva-amazonica-colombiana/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><strong>La vía Calamar – Miraflores, una cicatriz en la selva amazónica colombiana</strong></a></h2>



<figure class="wp-block-image aligncenter"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/16143520/Colombia-10.jpg" alt="" class="wp-image-267750" /></figure>



<p>La vía que comunica estas dos poblaciones del departamento de Guaviare ha sido objeto de controversia desde 2019 debido a la falta de permisos ambientales, lo que llevó a restricciones en su uso. Ante los obstáculos legales para su mantenimiento,&nbsp;<strong>ganaderos y colonos</strong>&nbsp;se las han ingeniado para cobrar “peajes informales”, así como cobros por la movilidad del ganado.</p>



<p>La ganadería extensiva y la apropiación de tierras han sido los dos motores que más han impactado en la&nbsp;<strong>deforestación</strong>&nbsp;de bosques de esta región, buena parte de ellos en zonas de reserva forestal. Entre 2000 y 2023, se deforestaron aproximadamente 47 855 hectáreas alrededor de la vía. El&nbsp;<strong>64 %</strong>&nbsp;de esta tala ocurrió entre 2016 y 2023.</p>



<p><strong><em>Lea la historia completa&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/06/via-calamar-miraflores-cicatriz-selva-amazonica-colombiana/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">aquí</a></em></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>9.&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/12/colombia-entidades-territoriales-indigenas/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Colombia cambia su mapa: el Gobierno reconoce oficialmente las primeras Entidades Territoriales Indígenas</a></strong></h2>



<figure class="wp-block-image aligncenter"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/16143533/Colombia-9.jpg" alt="" class="wp-image-267751" /></figure>



<p>A 34 años de la creación de las Entidades Territoriales Indígenas (ETI), una figura clave que reconoce la autonomía política, administrativa y fiscal de estas poblaciones, Colombia reconoció a las primeras ocho poblaciones bajo este esquema en la Amazonía.</p>



<p>El mapa de Colombia cambiará a partir de ahora, luego de que el presidente Gustavo Petro firmó los decretos que formalizan ocho ETI. En total abarcan más de 7 millones de hectáreas y equivalen al 15 % de la Amazonía colombiana. Estos territorios contarán no solo con un polígono trazado en el mapa, sino que podrán seguir gobernando sus territorios con base en sus propios sistemas de conocimiento, los cuales ya han implementado en salud, educación y justicia. Seguirán, en todo caso, en coordinación directa con las demás instituciones del Estado.</p>



<p><strong><em>Lea la historia completa&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/12/colombia-entidades-territoriales-indigenas/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">aquí</a></em></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">8.&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/05/chevron-compro-una-vez-mas-bonos-de-carbono-proyecto-pueblos-indigenas/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Chevron compró, una vez más, bonos de carbono de un proyecto hecho a espaldas de los pueblos indígenas</a></h2>



<figure class="wp-block-image aligncenter"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/16143544/Colombia-8.jpg" alt="" class="wp-image-267752" /></figure>



<p>Líderes del resguardo indígena Cotuhé Putumayo, en la Amazonia colombiana, dicen no conocer la iniciativa de carbono que se está desarrollando en su territorio y que ya vendió más de&nbsp;<strong>3 millones de bonos</strong>. La empresa que lo desarrolló y la que lo auditó son las mismas involucradas en otro proyecto hecho a espaldas de la comunidad indígena que lo alberga en la cordillera andina de Colombia y que fue suspendido por orden de un juez.</p>



<p>El mayor comprador de créditos en este nuevo proyecto opaco ha sido, al igual que en el anterior, la petrolera estadounidense Chevron. Tanto la desarrolladora como la auditora y la certificadora se han negado a entregar información sobre el proyecto a Pepe Cham, representante legal de la Asociación Cabildo Indígena Mayor de Tarapacá (Cimtar).</p>



<p><strong><em>Lea la historia completa&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/05/chevron-compro-una-vez-mas-bonos-de-carbono-proyecto-pueblos-indigenas/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">aquí</a></em></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>7.&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/06/mapiripan-vias-ilegales-ganaderia-deforestacion-amazonia-colombia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Mapiripán: más de 500 kilómetros de vías ilegales abren paso a la ganadería y la deforestación en la Amazonía de Colombia</a></strong></h2>



<figure class="wp-block-image aligncenter"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/16143558/Colombia-7.jpg" alt="" class="wp-image-267753" /></figure>



<p>Las vías ilegales crecieron exponencialmente en el municipio de Mapiripán, en el departamento de Meta, a medida que se disparaba la deforestación desde 2014. Esto impulsó la ganadería ilegal (162 237 cabezas en 2023) en cerca de 42 000 hectáreas cerca de sabanas hídricas protegidas.</p>



<p><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;hizo un análisis geográfico con imágenes satelitales y comprobó que en el municipio existe un entramado de 11 ramales de vías que en total suman 549 kilómetros. Algunas de ellas están perfectamente trazadas en línea recta con hasta 60 kilómetros de longitud, lo que hace pensar que su construcción no fue improvisada.</p>



<p><em><strong>Lea la historia completa&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/06/mapiripan-vias-ilegales-ganaderia-deforestacion-amazonia-colombia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">aquí</a></strong></em></p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>6.&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/03/jani-silva-defensora-perla-amazonica-colombia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Jani Silva, la defensora de la Perla Amazónica</a></strong></h2>



<figure class="wp-block-image aligncenter"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/16143612/Colombia-6.jpg" alt="" class="wp-image-267754" /></figure>



<p>A pesar de las constantes amenazas a su vida, Jani Rita Silva insiste en ser defensora sin salir del departamento de Putumayo, en la frontera colombiana con Ecuador.</p>



<p>La líder campesina ha resistido durante décadas contra empresas petroleras y disidencias de la guerrilla de las FARC, impulsando la Zona de Reserva Campesina (ZRC) Perla Amazónica con&nbsp;<strong>reforestación y empoderamiento comunitario</strong>. Amenazada con explosivos, Jani Rita se ha negado a exiliarse y su trabajo destaca la resistencia femenina en zonas de conflicto.</p>



<p><em><strong>Lea la historia completa&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/03/jani-silva-defensora-perla-amazonica-colombia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">aquí</a></strong></em></p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>5.&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/05/minas-y-confinamiento-la-lucha-silenciosa-de-la-guardia-indigena-siona-en-putumayo/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Minas y confinamiento: la lucha silenciosa de la Guardia Indígena Siona en Putumayo</a></strong></h2>



<figure class="wp-block-image aligncenter"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/16143623/Colombia-5.jpg" alt="" class="wp-image-267756" /></figure>



<p>En los resguardos de Buenavista y Santa Cruz de Piñuña Blanco, dos líderes custodian un legado milenario que el conflicto armado, las minas antipersonales y la indiferencia estatal amenazan con borrar. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) otorgó medidas cautelares a favor de ambos resguardos, pero siete años después, sus líderes denuncian incumplimiento, militarización y amenazas persistentes en el territorio.</p>



<p>La guerra ha confinado a los Siona en su propia selva: la siembra indiscriminada de minas antipersonal ha provocado&nbsp;<strong>desplazamientos masivos</strong>, restricciones de movilidad y la pérdida de su libertad ancestral. La comunidad reclama la ampliación legal de su territorio ancestral —unas 52 000 hectáreas— como única garantía de supervivencia física, cultural y espiritual ante el abandono del Estado.</p>



<p><em><strong>Lea la historia completa&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/05/minas-y-confinamiento-la-lucha-silenciosa-de-la-guardia-indigena-siona-en-putumayo/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">aquí</a></strong></em></p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>4.&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/08/incierto-destino-ocelotes-rescatados-trafico-colombia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Así es la vida de Barto, un ocelote rescatado del tráfico de vida silvestre en Colombia</a></strong></h2>



<figure class="wp-block-image aligncenter"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/16143634/Colombia-4.jpg" alt="" class="wp-image-267757" /></figure>



<p>En octubre de 2024, autoridades en Cali, Colombia, encontraron un ocelote de aspecto enfermizo mientras hacían efectiva una orden de captura en contra de un criminal en un lujoso barrio de la ciudad. El Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente (DAGMA) se encargó de recuperar a Barto mediante un proceso exitoso, pero su futuro es incierto.</p>



<p>Además del&nbsp;<strong>comercio de pieles y la pérdida de hábitat</strong>, el tráfico ilegal de especies con fines de&nbsp;<strong>mascotismo</strong>&nbsp;ha sido uno de los principales problemas que han enfrentado los ocelotes en Latinoamérica. En Colombia, desde 2010, las autoridades han decomisado más de&nbsp;<strong>340</strong>&nbsp;de estos félidos, entre ejemplares vivos y muertos. Un ocelote en el mercado negro puede costar alrededor de 1400 dólares.</p>



<p><em><strong>Lea la historia completa&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/08/incierto-destino-ocelotes-rescatados-trafico-colombia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">aquí</a></strong></em></p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>3.&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/03/mujeres-protegen-territorio-defensoras-colombia-viven-al-filo-de-muerte/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Mujeres que protegen el territorio: las defensoras en Colombia viven al filo de muerte</a></strong></h2>



<figure class="wp-block-image aligncenter"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/16143648/Colombia-3.jpg" alt="" class="wp-image-267758" /></figure>



<p>Durante 2023 y el primer semestre de 2024, el Programa Somos Defensores registró&nbsp;<strong>238 agresiones contra las mujeres líderes y defensoras</strong>&nbsp;en Colombia. Diversas organizaciones sociales y la Defensoría del Pueblo han advertido que la violencia contra las defensoras ha tenido una escalada desde 2022.</p>



<p>A diferencia de sus compañeros, ellas se enfrentan a una doble victimización: por ser líderes y por ser mujeres. Las lideresas en la Amazonía y Orinoquía colombiana siguen siendo estigmatizadas, amenazadas, desplazadas y criminalizadas por su labor en la defensa del territorio.</p>



<p><em><strong>Lea la historia completa&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/03/mujeres-protegen-territorio-defensoras-colombia-viven-al-filo-de-muerte/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">aquí</a></strong></em></p>



<h2 class="wp-block-heading">2.&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/05/guardias-indigenas-escudo-amazonia-colombia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Guardias indígenas: el escudo de la Amazonía de Colombia</a></h2>



<figure class="wp-block-image aligncenter"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/16143704/Colombia-2.jpg" alt="" class="wp-image-267759" /></figure>



<p>A través de la organización y el trabajo colectivo, estas guardias no armadas han sido una barrera de protección del territorio, el ambiente y las comunidades. En la actualidad combinan sus conocimientos tradicionales con herramientas tecnológicas de monitoreo, como GPS e imágenes satelitales, para que sus datos puedan usarse en entidades del Estado.</p>



<p>Ejercer sus funciones de protección les ha traído múltiples amenazas: entre 2014 y 2024 al menos&nbsp;<strong>70 guardias indígenas fueron asesinados</strong>&nbsp;en Colombia. Un equipo periodístico rastreó cinco casos en los departamentos de Amazonas, Putumayo y Guainía para conocer de cerca estos procesos de defensa y los riesgos que enfrentan.</p>



<p><em><strong>Lea la historia completa&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/05/guardias-indigenas-escudo-amazonia-colombia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">aquí</a></strong></em></p>



<h2 class="wp-block-heading">1.&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/06/potreros-peajes-ilegales-grupos-armados-desastre-cinco-vias-ilegales-amazonia-colombia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Potreros, peajes ilegales y grupos armados: un desastre provocado por cinco vías ilegales en la Amazonía de Colombia</a></h2>



<figure class="wp-block-image aligncenter"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/16143715/Colombia-1.jpg" alt="" class="wp-image-267760" /></figure>



<p>En la Amazonía de Colombia hay más de&nbsp;<strong>28 000 kilómetros de vías</strong>&nbsp;que se extienden entre áreas protegidas, resguardos indígenas y zonas de importancia ecológica. Aunque conectan comunidades, fragmentan la selva.</p>



<p>Un análisis geográfico de&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;documentó la transformación del paisaje a lo largo de 1926 kilómetros de vías ilegales ubicadas en los núcleos más activos de la deforestación. Más de 100 kilómetros cruzan áreas protegidas y resguardos indígenas.</p>



<p>Un equipo periodístico viajó a los departamentos amazónicos más afectados —Caquetá, Meta y Guaviare— para documentar cómo se entrelazan las actividades legales e ilegales alrededor de estas vías, que se han convertido en promotoras de&nbsp;<strong>deforestación, ganadería y cultivos de uso ilícito</strong>.</p>



<p><em><strong>Lea la historia completa&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/06/potreros-peajes-ilegales-grupos-armados-desastre-cinco-vias-ilegales-amazonia-colombia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">aquí</a></strong></em></p>



<h2 class="wp-block-heading">BONUS:&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/10/cachuda-colombia-proteger-tiburon-martillo-mas-pequeno-del-mundo/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Guardianes de la cachuda: un proyecto en Colombia para proteger al tiburón martillo más pequeño del mundo</a></h2>



<figure class="wp-block-image aligncenter"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/16143728/Colombia-Bonus.jpg" alt="" class="wp-image-267761" /></figure>



<p>De las nueve especies de tiburón martillo registradas en el mundo, el&nbsp;<em>Sphyrna corona</em>, conocido también como&nbsp;<strong>“cachuda amarilla”</strong>, es el más pequeño, y en su estado adulto mide menos de un metro. La sobrepesca y la captura incidental han causado una reducción de sus poblaciones en más del&nbsp;<strong>80 %</strong>&nbsp;en los últimos 30 años, por lo que se considera en&nbsp;<a href="https://www.iucnredlist.org/species/44591/124434064" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Peligro Crítico de extinción</a>.</p>



<p>En el Pacífico colombiano, biólogos y comunidades afrocolombianas se aliaron para protegerlo en un área marina donde aún es común verlo: el Parque Nacional Natural Uramba Bahía Málaga. Juntos han impulsado un&nbsp;<strong>proyecto pionero de monitoreo</strong>&nbsp;que revela nuevos datos sobre esta rara y poco estudiada especie, y que abre un camino para su conservación.</p>



<p><em><strong>Lea la historia completa&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/10/cachuda-colombia-proteger-tiburon-martillo-mas-pequeno-del-mundo/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">aquí</a></strong></em></p>



<p><em><strong>Imagen principal:</strong>&nbsp;en un rincón del Pacífico colombiano, biólogos y comunidades afrocolombianas trabajan para proteger a la “cachuda amarilla”, el tiburón martillo más pequeño del mundo.&nbsp;<strong>Foto:</strong>&nbsp;cortesía Emilio Posada</em></p>



<p><em>El artículo original fue publicado en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2025/12/colombia-top-historias-ambientales/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=123683</guid>
        <pubDate>Fri, 19 Dec 2025 14:00:00 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/18143635/Copy-of-_DSC1626.webp" type="image/webp">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Colombia: las 10 historias ambientales que marcaron 2025]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Más de 200 guardias de 15 pueblos indígenas de Colombia, Ecuador y Perú se reunieron para discutir cómo proteger la Amazonía</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/mas-de-200-guardias-de-15-pueblos-indigenas-de-colombia-ecuador-y-peru-se-reunieron-para-discutir-como-proteger-la-amazonia/</link>
        <description><![CDATA[<p>Con lanzas en sus manos, coronas de plumas y tejidos de chambira, más de 200 personas de 15 pueblos de la Amazonía colombiana, ecuatoriana y peruana atravesaron bosques y navegaron el río Aguarico, en el norte de Ecuador, hasta llegar a la comunidad A’i cofán de Sinangoe el 1° de diciembre de 2025. Allí, hasta [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Guardias de 15 pueblos indígenas de Colombia, Ecuador y Perú se reunieron en la comunidad a’i cofán de Sinangoe, en el norte de la Amazonía ecuatoriana.</em></li>



<li><em>En este encuentro, intercambiaron conocimientos con los sabios y sabias para fortalecer la identidad y la protección de la Amazonía.</em></li>



<li><em>Un eje central fue el análisis de las amenazas, como la expansión del petróleo y la minería, pero también de las actividades ilícitas que se extienden por sus territorios.</em></li>



<li><em>Después de cinco días de trabajo, crearon un pronunciamiento que busca potenciar el quehacer de las guardias indígenas como protectoras de derechos.</em></li>
</ul>



<p>Con lanzas en sus manos, coronas de plumas y tejidos de chambira, más de 200 personas de 15 pueblos de la Amazonía colombiana, ecuatoriana y peruana atravesaron bosques y navegaron el río Aguarico, en el norte de Ecuador, hasta llegar a la comunidad A’i cofán de Sinangoe el 1° de diciembre de 2025. Allí, hasta el día 5, se realizó el&nbsp;<strong>Encuentro de Experiencias y Saberes de Guardias Indígenas para el cuidado del Territorio y la Cultura</strong>.</p>



<p>“Nos acompañan para intercambiar experiencias desde nuestra cosmovisión y desde la espiritualidad de cada territorio, para revivir la memoria de las luchas de los pueblos que hemos venido perviviendo muchos años”, dijo a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;Alexandra Narváez, lideresa a’i cofán durante el segundo día del encuentro. “Aquí estamos con guardias indígenas de la vida”, resaltó.</p>



<p>Esa mañana, las autoridades tradicionales a’i cofán limpiaron con ortiga a los asistentes, una tradición espiritual y de sanación. En el espacio de armonización, la lideresa shuar Josefina Tunki compartió tabaco. Esta planta es considerada sagrada y se usa para sanar, limpiar y establecer comunicación espiritual.</p>



<p>Narváez; Robert Molina, ex coordinador de la guardia indígena del Consejo Regional Indígena del Cauca, Colombia; y Mario Erazo, líder del pueblo indígena ziobain, de la frontera colombiana con Ecuador, conforman el equipo Punta de Lanza, impulsado por la organización no gubernamental Amazon Frontlines y la fundación Alianza Ceibo, las cuales organizaron el encuentro.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267475"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/08142908/Derecho_Encuentro-Regional-de-la-Guardia-Indigena_Diciembre_2025-48.jpg" alt="" class="wp-image-267475" /><figcaption class="wp-element-caption">La lideresa shuar Josefina Tunki (der.) ofrece extracto de tabaco a los asistentes. Foto: cortesía Daris Payaguaje / Alianza Ceibo</figcaption></figure>



<p>Punta de Lanza nació en 2022 tras el I Encuentro de Guardias Indígenas del Ecuador. Su objetivo es fortalecer estas agrupaciones civiles no armadas para la defensa de los derechos de los pueblos y nacionalidades indígenas ante el&nbsp;<strong>avance de las industrias extractivas y de las economías criminales</strong>&nbsp;sobre sus territorios.</p>



<p>“La gran tarea está en que los mayores transmitan el conocimiento y que los jóvenes lo absorban. Se debe partir desde la espiritualidad, desde los principios, ese es nuestro chaleco antibalas”, se dirigió ante los asistentes Erazo, quien vino desde la comunidad de Buenavista.</p>



<p>A lo largo de los cinco días, los asistentes expusieron sobre sus cosmovisiones ligadas a sus territorios, espiritualidad, la importancia del idioma y de la cultura propia para asegurar su existencia como pueblos indígenas. También trabajaron en el fortalecimiento de las capacidades organizativas, la autonomía y la defensa territorial.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/12/pueblos-indigenas-violencia-latinoamerica/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Pueblos indígenas en 2025: la violencia no da tregua en Latinoamérica</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Pueblos transfronterizos en riesgo</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267478"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/08142920/Derecho_Encuentro-Regional-de-la-Guardia-Indigena_Diciembre_2025-178.jpg" alt="" class="wp-image-267478" /><figcaption class="wp-element-caption">El encuentro de guardias indígenas se realizó alrededor de un altar donde los representantes de los pueblos indígenas dejaron elementos sagrados e identitarios. Foto: cortesía Daris Payaguaje / Alianza Ceibo</figcaption></figure>



<p>El tercer día giró alrededor del análisis de la coyuntura que amenaza a los pueblos indígenas. En primer lugar, al menos el 67 % de las 987 municipalidades de Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela enfrentan la presencia de redes criminales y<strong>&nbsp;grupos armados asociados a minería ilegal de oro y narcotráfico</strong>, de acuerdo con la investigación&nbsp;<a href="https://amazonunderworld.org/amazon-under-attack-mapping-crime-throughout-worlds-largest-rainforest/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Amazonía bajo ataque</a>, publicada en octubre de 2025 por la alianza de medios Amazon Underworld.</p>



<p>Además, sobre 31 millones de hectáreas de territorios indígenas de toda la cuenca amazónica&nbsp;<strong>se han sobrepuesto bloques petroleros y gasíferos</strong>, según un análisis publicado en noviembre de 2025 por la organización&nbsp;<a href="https://earth-insight.org/report/iplc-threats/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Earth Insight</a>. La investigación también detectó 9.8 millones de hectáreas de<strong>&nbsp;concesiones mineras</strong>&nbsp;sobre territorios ancestrales de la Amazonía.</p>



<p>María Espinosa, abogada de la organización Amazon Frontlines, añadió un tercer elemento: los cambios normativos que se están dando en Colombia,&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/12/balance-ambiental-ecuador-persecucion-defensores-economias-ilegales/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Ecuador</a>&nbsp;y&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/12/balance-ambiental-peru-mineria-ilegal-narcotrafico-crimen-organizado/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Perú</a>, que “tienen el objetivo” de dejar a los pueblos indígenas “sin derechos colectivos”.</p>



<p>El pueblo indígena kakataibo, en la Amazonía peruana, enfrenta los problemas que tanto el Estado como los actores ilegales han traído a sus territorios. Elías Noico, miembro de la guardia indígena de este pueblo, señaló que, por un lado, es el mismo Estado el que concede derechos de minería y explotación forestal dentro de los territorios indígenas.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267477"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/08142916/Derecho_Encuentro-Regional-de-la-Guardia-Indigena_Diciembre_2025-174.jpg" alt="" class="wp-image-267477" /><figcaption class="wp-element-caption">Durante las largas jornadas del encuentro, se realizaron juegos de integración. Foto: cortesía Daris Payaguaje / Alianza Ceibo</figcaption></figure>



<p>Por otro lado, los kakataibo habitan entre las regiones de Ucayali y Huánuco, dos de las más letales para los pueblos indígenas peruanos, según halló la investigación&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/custom-story/2025/12/los-vuelos-de-la-muerte-lideres-indigenas-asesinados-6-narcopistas/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Los vuelos de la muerte</a>, de Mongabay Latam. Durante el Encuentro, Noico dijo que la presencia de&nbsp;<strong>pistas clandestinas&nbsp;</strong>para el<strong>&nbsp;transporte de droga y el tráfico de tierras&nbsp;</strong>están poniendo en riesgo la vida de los líderes y guardias indígenas.</p>



<p>Al menos seis miembros del pueblo kakataibo han sido asesinados en este contexto, aseguró a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>. Él mismo ha recibido amenazas de muerte y, aunque el Estado le ha otorgado “garantías de vida”, no confía en ellas, porque no pasan de ser meros documentos que “no aguantan balas”.</p>



<p>Como medida de protección, guardias indígenas de diferentes comunidades se han unido para&nbsp;<strong>tratar de mantener a los invasores y actores ilícitos fuera</strong>. Noico además propuso una integración regional para fortalecerse ante las amenazas, que a su criterio intentan despojarlos de sus derechos ancestrales.</p>



<p>En Ecuador, cada vez más pueblos indígenas están amenazados por la expansión de la minería ilegal de oro. Jacinto Shiguango, miembro de los Inkarukunas, la guardia indígena del Pueblo Kichwa de Rukullacta (PKR), relató a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;que personas externas llegaron y vincularon a habitantes del PKR en actividades de minería ilegal.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267473"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/08142901/Derecho_Encuentro-Regional-de-la-Guardia-Indigena_Diciembre_2025-41.jpg" alt="" class="wp-image-267473" /><figcaption class="wp-element-caption">Alexandra Narváez, lideresa de la comunidad a’i cofán de Sinangoe, durante un espacio de armonización. Foto: cortesía Daris Payaguaje / Alianza Ceibo</figcaption></figure>



<p>En una asamblea comunitaria, se resolvió desalojar a los mineros ilegales. Sin embargo, antes de que la guardia indígena actuara con el apoyo del resto de la población, los mineros se retiraron, evitando un enfrentamiento. A pesar de ello, cuenta Shiguango, la guardia indígena se mantiene vigilante en la defensa del territorio.</p>



<h2 class="wp-block-heading">El derecho al territorio vulnerado</h2>



<p>María Ochoa, representante del pueblo murui bue, puso otro ejemplo que grafica los intentos por vulnerar los derechos. La lideresa relató que aunque el territorio murui está legalmente titulado, el Estado peruano solo reconoce a los murui muinani, ignorando las variantes de ese tronco principal. Esa falta de reconocimiento, aseguró a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>, obstaculiza la validación de sus derechos.</p>



<p>Ahora mismo, los murui bue enfrentan intentos del Estado peruano para construir el segundo tramo de la&nbsp;<strong>carretera Bellavista-Mazán-Salvador-El Estrecho</strong>&nbsp;a través de la comunidad Centro Arenal sin realizar consulta previa, libre e informada. “No se dan cuenta de que nos va a afectar tanto en lo ambiental, cultural, social e incluso a nuestras aves. ¿Por qué el Estado no entiende que nos afecta psicológicamente también?”, reclamó.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267474"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/08142904/Derecho_Encuentro-Regional-de-la-Guardia-Indigena_Diciembre_2025-45.jpg" alt="" class="wp-image-267474" /><figcaption class="wp-element-caption">María Ochoa, joven lideresa murui bue, toma yoko, un extracto vegetal que energiza. Foto: cortesía Daris Payaguaje / Alianza Ceibo</figcaption></figure>



<p>Los murui bue se informaron sobre sus derechos y junto un antropólogo de la organización Derechos, Ambiente y Recursos Naturales (DAR)&nbsp;<strong>aprendieron a elaborar mapas parlantes de su territorio</strong>. Esta es una representación que recoge las percepciones culturales, ambientales, económicas y sociales de los espacios mediante gráficos y el uso del idioma propio.</p>



<p>Este tipo de ejercicios, se señaló en el encuentro, son los que los indígenas, como guardianes de sus territorios, deben fortalecer para demostrar su relación con el espacio que han habitado de manera ancestral. Aquí, además, es donde las guardias juegan un rol especial, al ser quienes hacen un monitoreo constante del territorio, reconociendo los cambios y amenazas.</p>



<p>Finalmente, el Ministerio de Transporte y Comunicaciones inició un proceso de consulta, pero Ochoa señala que la institución ha justificado retrasos y otros errores en el proceso porque esta sería la primera vez que realiza una consulta de este tipo. El Centro Arenal elaboró su propio&nbsp;<a href="https://dar.org.pe/fortaleciendo-el-derecho-a-la-consulta-previa-el-caso-del-protocolo-de-consulta-previa-de-la-comunidad-nativa-centro-arenal-del-pueblo-murui-bue/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Protocolo de Consulta Previa</a>, con el fin de que la consulta no sea un proceso exclusivamente administrativo, sino que busque realmente el consentimiento informado de la población indígena.</p>



<p>En Ecuador, se está desarrollando una&nbsp;<a href="https://www.facebook.com/photo.php?fbid=1157820286466298&amp;set=a.210414527873550&amp;type=3&amp;mibextid=wwXIfr&amp;rdid=DxDmX2HER8sSf1Aq&amp;share_url=https%3A%2F%2Fwww.facebook.com%2Fshare%2F1ANCjHBoTy%2F%3Fmibextid%3DwwXIfr%26ref%3Dwaios.fb_links_xma_control#" target="_blank" rel="noreferrer noopener">consulta ambiental</a>&nbsp;para dar paso a la explotación petrolera en el Bloque 10. Aunque hay poblaciones indígenas, no se está realizando&nbsp;<strong>la consulta previa, libre e informada</strong>, que tiene estándares más altos que la consulta ambiental y que no solo busca informar sobre la realización de una actividad y sus impactos, sino evitar poner en riesgo el derecho a la existencia cultural ligada al territorio, de acuerdo con Espinosa.</p>



<h2 class="wp-block-heading">En la búsqueda del autogobierno</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267472"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/08142857/Derecho_Encuentro-Regional-de-la-Guardia-Indigena_Diciembre_2025-22.jpg" alt="" class="wp-image-267472" /><figcaption class="wp-element-caption">El encuentro estuvo enfocado en el intercambio de experiencias y conocimientos para fortalecer la protección de la Amazonía. Foto: cortesía Daris Payaguaje / Alianza Ceibo</figcaption></figure>



<p>Ante estos problemas, Espinosa recordó a los asistentes que los tres países reconocen el&nbsp;<strong>derecho de los pueblos originarios a ejercer jurisdicción sobre sus territorios</strong>. “Ustedes son autoridad territorial”, dijo. Si bien las comunidades y pueblos enfrentan trabas para que ellos mismos, sus territorios o sus derechos sean reconocidos, la abogada animó a continuar con el fortalecimiento del autogobierno con base en la elaboración de estatutos colectivos.</p>



<p>El cuarto día del encuentro, los asistentes analizaron las experiencias exitosas de autogestión, autogobernanza y defensa del territorio. También establecieron la situación actual y los aportes de las guardias indígenas. El último día, se aprobó el pronunciamiento del encuentro.</p>



<p>En el documento,&nbsp;<strong>se abordó la criminalización que enfrentan las guardias indígenas</strong>, como sucedió recientemente en&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/11/ecuador-lideres-indigenas-y-organizaciones-ambientales-denuncian-bloqueo-del-gobierno-a-sus-cuentas-bancarias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Ecuador</a>, tras el paro nacional de octubre. “Este intento de desprestigiar nuestra identidad y labor como sujeto colectivo de derechos, pretendiendo alinearnos al terrorismo o al narcotráfico, genera un grave escenario de riesgo físico y cultural”, se lee en el documento.</p>



<p>“La guardia no necesita más que el permiso colectivo.&nbsp;<strong>La guardia resulta incómoda porque es la línea de defensa de los territorios y de la vida</strong>”, aseguró Espinosa.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/video/2025/12/cuales-son-los-grupos-armados-que-se-disputan-la-amazonia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">¿Cuáles son los grupos armados que se disputan la Amazonía?</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267476"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/08142912/Derecho_Encuentro-Regional-de-la-Guardia-Indigena_Diciembre_2025-163-e1765205630677.jpg" alt="" class="wp-image-267476" /><figcaption class="wp-element-caption">Atrás, los líderes indígenas Robert Molina, Alexandra Narváez, Karina Monteros y Mario Erazo. Adelante, las abogadas Francis Andrade y María Espinosa. Foto: cortesía Daris Payaguaje / Alianza Ceibo</figcaption></figure>



<p>Los 15 pueblos resolvieron reafirmar el gobierno propio, la jurisdicción indígena y las guardias como ejercicio de los derechos colectivos reconocidos en cada uno de los tres países y en las normativas internacionales. Además,<strong>&nbsp;resolvieron reafirmar la articulación de las guardias indígenas a escala regional</strong>&nbsp;y reconocer su labor como defensoras de la vida y el territorio. Por último, reiteraron a los gobiernos nacionales que seguirán realizando acciones de monitoreo, control y gobernanza.</p>



<p>En una segunda parte del documento,&nbsp;<strong>exigieron que los Estados garanticen la seguridad e integridad de los territorios&nbsp;</strong>ante las amenazas ilícitas, generen garantías para proteger a las guardias indígenas y exigieron la no persecución política por la defensa de derechos humanos, de la naturaleza y colectivos.</p>



<p>El pronunciamiento fue firmado por los pueblos amazónicos ziobain, awá, a’i cofán, siekopai, kichwa de Rukullacta y kichwa de Pastaza, quijos, waorani, shuar, kakataibo, kukama, murui bue, shipibo konibo shetebo y por las guardias indígenas que conforman el Tejido Unuma de la Orinoquía colombiana y del Consejo Regional Indígena del Cauca.</p>



<p>Las delegaciones volvieron a cruzar el río Aguarico el viernes al mediodía, de regreso a sus territorios cada vez más acorralados por intereses ilícitos, pero también por el abandono estatal.</p>



<p><em><strong>Foto principal:</strong> representantes de 15 pueblos indígenas de Colombia, Ecuador y Perú asistieron al encuentro de guardias indígenas. <strong>Foto:</strong> cortesía Daris Payaguaje / Alianza Ceibo</em>.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/gonzalo-ortuno-lopez/">Gonzalo Ortuño López</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2025/12/guardias-indigenas-colombia-ecuador-peru-proteger-amazonia/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=123513</guid>
        <pubDate>Tue, 09 Dec 2025 20:24:34 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/09152244/Derecho_Encuentro-de-Guardias-Indigenas-de-la-Amazonia_Diciembre-2025_Daris.Payaguaje-04-1200x800-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Más de 200 guardias de 15 pueblos indígenas de Colombia, Ecuador y Perú se reunieron para discutir cómo proteger la Amazonía]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Bolivia: la montaña que financió al Imperio español puede colapsar tras 500 años de explotación minera</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/bolivia-la-montana-que-financio-al-imperio-espanol-puede-colapsar-tras-500-anos-de-explotacion-minera/</link>
        <description><![CDATA[<p>A unos 4800 metros por encima del nivel del mar, el Cerro Rico sobrepasa la ciudad de Potosí, en el altiplano sur de Bolivia. Famoso por sus vastas reservas de plata, el Cerro Rico&nbsp;financió prácticamente por sí solo el Imperio español. En 1656, el autor Antonio de León Pinelo afirmó que los esclavos indígenas y [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Tras casi 500 años de explotación minera, el Cerro Rico, la montaña boliviana cuya plata financió el Imperio español, está sufriendo derrumbes cada vez más frecuentes y graves.</em></li>



<li><em>Con los precios de la plata en máximos históricos de la última década, la actividad minera en el Cerro Rico se ha disparado en los últimos años.</em></li>



<li><em>Los derrumbes ponen en peligro la seguridad y el sustento de las comunidades que viven y trabajan en la montaña, la mayoría de ellas indígenas quechuas.</em></li>



<li><em>Ante la falta de fondos y sitios alternativos para reubicar a los mineros, los esfuerzos para preservar la montaña se han retrasado y vuelto ineficaces.</em></li>
</ul>



<p>A unos 4800 metros por encima del nivel del mar, el Cerro Rico sobrepasa la ciudad de Potosí, en el altiplano sur de Bolivia. Famoso por sus vastas reservas de plata, el Cerro Rico&nbsp;<strong>financió prácticamente por sí solo el Imperio español</strong>. En 1656, el autor Antonio de León Pinelo afirmó que los esclavos indígenas y africanos habían extraído suficiente plata para construir un puente desde Bolivia hasta Madrid.</p>



<p><strong>Leer más:&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/11/bolivia-pueblos-indigenas-piden-presidente-paz-impedir-mineria/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Bolivia: pueblos indígenas y dos municipios piden al presidente Paz impedir la minería en sus territorios</a></strong></p>



<p>En su apogeo a principios del siglo XVII, Potosí fue una de las ciudades más pobladas del mundo, incluso más grande que Londres y Milán. Actualmente, la montaña,&nbsp;<a href="https://whc.unesco.org/en/list/420/">sitio patrimonio mundial de la UNESCO</a>, sigue siendo&nbsp;<strong>explotada por mineros asociados con 54 cooperativas</strong>&nbsp;de zinc, plomo, estaño y plata, y continúa impulsando la economía de la ciudad.</p>



<p>Ahora, plagada de túneles tras casi&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/cities/2016/mar/21/story-of-cities-6-potosi-bolivia-peru-inca-first-city-capitalism">500 años</a>&nbsp;de minería informal, la parte superior de la montaña está al borde del colapso, lo que supone una&nbsp;<strong>amenaza para las aproximadamente 180 familias</strong>&nbsp;que viven en la montaña y los cerca de 10&nbsp;000 mineros que trabajan allí, la mayoría de ellos indígenas quechuas.</p>



<p>“Todas las casas están rajadas porque todo se está hundiendo”, le dijo a&nbsp;<strong>Mongabay</strong>&nbsp;Silvia Mamani Armijo, de 34 años, quien vive en la montaña con sus tres hijos pequeños y trabaja como guardia de túnel minero. “Durante la temporada de lluvias, toda esta área puede derrumbarse”, agregó, señalando las rajaduras en las paredes de adobe de varias casas cercanas a la suya. “Muchísimas familias podrían morir”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_266820"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/11/13025105/BOLIVIA-Benjamin-Swift_DJI_0735-768x512-1.jpg" alt="" class="wp-image-266820" /><figcaption class="wp-element-caption">Pequeños derrumbes salpican el Cerro Rico en la zona cercana a la casa donde creció Basilio Vargas. Foto: Benjamin Swift</figcaption></figure>



<p>Los pequeños derrumbes han formado parte durante mucho tiempo de la vida en el Cerro Rico, cuyos siglos de minería, que se remontan a la fundación de la ciudad como puesto remoto colonial español en 1545, se han&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/global-development/2014/jun/24/bolivia-cerro-rico-mine-mountain-collapse-miners">cobrado la vida de posiblemente 8 millones de mineros</a>, según las estimaciones históricas. Sin embargo, en los últimos años, impulsados por el&nbsp;<strong>aumento de los precios de los minerales</strong>, las nuevas técnicas de extracción y la inestabilidad de una montaña ahuecada, estos derrumbes se han vuelto más frecuentes y graves.</p>



<p>En 2010, un derrumbe importante cerca del pico de la montaña&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/world/2014/jan/10/bolivia-cerro-rico-mountain-sink-city-potosi">fue el primero de muchos</a>. En 2014, la UNESCO agregó el Cerro Rico y Potosí a su lista de sitios patrimonio mundial en peligro,&nbsp;<a href="https://whc.unesco.org/en/news/1148">citando el riesgo</a>&nbsp;que “las operaciones mineras continuas y no controladas” representan para la zona.</p>



<h2 class="wp-block-heading">El derrumbe del Cerro Rico</h2>



<p>En lo que respecta a las montañas, es difícil calcular la altura del Cerro Rico. Actualmente se cree que tiene una altura aproximada de 4753 metros, casi 250 metros menos que la altura original estimada antes de que comenzara la explotación minera española en el siglo XVI. “Probablemente se desplome otros 10 o 20 metros”, dijo a&nbsp;<strong>Mongabay</strong>&nbsp;en una entrevista telefónica Freddy Llanos, un ingeniero en minería de la Universidad Autónoma Tomás Frías en Potosí y miembro de la comisión técnica de conservación del Cerro Rico. “Terminará siendo un cono truncado”, agregó.</p>



<p>Como resultado de su mineralogía singular y la&nbsp;<a href="https://www.bbc.com/news/world-latin-america-28508389">explotación brutal</a>&nbsp;del trabajo esclavo a manos de los colonizadores españoles, las riquezas del Cerro Rico fueron clave para impulsar el&nbsp;<a href="https://www.jstor.org/stable/j.ctvj7wm45">capitalismo mundial</a>. “La riqueza del Cerro Rico generó la globalización de la economía mundial”, afirmó Llanos. “Durante la época colonial, las ganancias fueron a Europa a través de España y, durante la Segunda Guerra Mundial,&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/world/2022/aug/11/bolivia-tin-baron-moritz-hochschild-saved-thousands-of-jewish-refugees">nuestro estaño respaldó el esfuerzo bélico</a>”.</p>



<p>A pesar de tener riqueza en minerales, el departamento de Potosí es&nbsp;<a href="https://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/07/150728_america_latina_bolivia_potosi_paradoja_vs">uno de los más pobres de Bolivia</a>. “La gente venía a Potosí, se enriquecía y se marchaba”, le dijo a&nbsp;<strong>Mongabay</strong>&nbsp;Hernán Ríos Montero, geólogo de la Universidad Autónoma Tomás Frías, y explicó que el capital que no se iba del país se iba a ciudades vecinas. Tras&nbsp;<strong>480 años de extracción informal</strong>&nbsp;<strong>y falta de inversión</strong>&nbsp;para preservar la montaña, la minería continúa, y la montaña está atravesada por innumerables túneles y se está volviendo&nbsp;<a href="https://elpotosi.net/local/20250711_uatf-advierte-que-es-inminente-el-colapso-de-la-cuspide-del-cerro.html">cada vez más inestable</a>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_266821"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/11/13025107/BOLIVIA-Emmanuel-Escobar_P1255807-768x512-1.jpg" alt="" class="wp-image-266821" /><figcaption class="wp-element-caption">El minero Basilio Vargas, cerca de su antigua casa de la infancia, que se derrumbó cuando la tierra debajo de ella cedió. Foto: Emmanuel Escobar</figcaption></figure>



<p>La&nbsp;<strong>intensificación de la actividad minera</strong>&nbsp;también ha acelerado el derrumbe del Cerro Rico. En septiembre, la compañía minera estatal&nbsp;<a href="https://elpotosi.net/local/20250914_reportan-que-alrededor-de-30-mil-personas-trabajan-en-el-cerro-rico.html">COMIBOL informó</a>&nbsp;que aproximadamente<strong>&nbsp;30&nbsp;000 mineros</strong>&nbsp;trabajan actualmente en la montaña, un aumento pronunciado de los 20&nbsp;000 informados por las autoridades mineras en 2024 y los 12&nbsp;000 en 2023.</p>



<p>Mario Caro, un periodista de Potosí, le dijo a&nbsp;<strong>Mongabay</strong>&nbsp;que las cifras informadas por COMIBOL están infladas para aumentar el poder político del sector minero, y estimó que la cifra real ronda los 10&nbsp;000, aunque reconoció que&nbsp;<strong>la actividad minera está aumentando</strong>.</p>



<p>El aumento repentino en la actividad minera está impulsado por los altos precios de los minerales, con la&nbsp;<a href="https://www.wsj.com/articles/the-global-solar-power-boom-is-driving-a-surge-in-silver-demand-4ac20435?">plata</a>&nbsp;cotizando a&nbsp;<a href="https://moneyweek.com/investments/silver-and-other-precious-metals/is-now-a-good-time-to-invest-in-silver">niveles casi históricos en 2025</a><a href="https://www.wsj.com/articles/the-global-solar-power-boom-is-driving-a-surge-in-silver-demand-4ac20435?">.</a>&nbsp;El aumento de la demanda mundial de paneles solares, que dependen de la plata, y de aerogeneradores, cuya fabricación requiere zinc, ha contribuido al reciente aumento de los precios. “Mientras nosotros nos llevamos la peor parte del botín y la explotación, son otros países los que hablan de una transición”, le comentó a&nbsp;<strong>Mongabay</strong>&nbsp;Alfredo Zaconeta, investigador en minería de la organización boliviana sin fines de lucro&nbsp;<a href="https://cedla.org/">CEDLA</a>.</p>



<p>La minería en el Cerro Rico está en manos de muchas&nbsp;<a href="https://www.nytimes.com/2014/09/17/world/americas/for-miners-increasing-risk-on-a-mountain-at-the-heart-of-bolivias-identity.html">cooperativas</a>&nbsp;que operan de forma independiente y los trabajadores se juntan en masa en las minas cuando los precios están elevados. Aunque<strong>&nbsp;el trabajo es peligroso</strong>, los mineros pueden ganar mucho más que en la mayoría de las demás profesiones.</p>



<p>Los&nbsp;<strong>cambios en la tecnología minera</strong>&nbsp;también han llevado a más derrumbes. “En aquel entonces, había que tomar la broca y el martillo, cavar un agujero a mano y luego cargarlo con dinamita”, explicó a&nbsp;<strong>Mongabay</strong>&nbsp;Basilio Vargas, de 35 años, minero desde los 11. Hoy, los taladros neumáticos permiten a los mineros trabajar mucho más rápido y llenar un camión volquete de 20 toneladas en pocos días, un trabajo que anteriormente tomaba entre tres y cuatro semanas. Vargas y su familia aparecieron en un&nbsp;<a href="https://www.latimes.com/archives/la-xpm-2006-apr-28-et-miner28-story.html">documental de 2005</a>&nbsp;sobre mineros menores de edad en Potosí, y comentó que la casa que se muestra en la película desapareció luego de que la tierra debajo de ella cediera.&nbsp;<strong>“Cada año hay más y más derrumbes”</strong>, afirmó.</p>



<p>Si bien la mayor parte de la riqueza temprana del Cerro Rico provenía de vetas de plata pura, estos yacimientos ahora están prácticamente agotados. En su lugar, los mineros ahora extraen grandes volúmenes de minerales distribuidos en pequeñas concentraciones por toda la roca, lo que les exige extraer más mena -el material natural del que se pueden extraer minerales o metales- para generar ganancias. Los mineros luego venden la mena a la&nbsp;<a href="https://www.manquiri.com.bo/">Empresa Minera Manquiri</a>, que opera una planta de procesamiento que tritura y lixivia el mineral para recuperar los metales.</p>



<p>Según Ríos Montero y Zaconeta, la tecnología de lixiviado ha contribuido al derrumbe de la montaña al aumentar el volumen de los materiales extraídos de ella.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_266822"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/11/13025108/BOLIVIA-Emmanuel-Escobar_P1255714-768x512-1.jpg" alt="" class="wp-image-266822" /><figcaption class="wp-element-caption">Una casa con las paredes agrietadas en una zona en riesgo de derrumbe. Foto: Emmanuel Escobar</figcaption></figure>



<p><strong>Leer más:&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/11/bolivia-luis-arce-deja-el-poder-con-incumplimientos-ambientales/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Balance negativo: Luis Arce deja el poder en Bolivia con varias deudas ambientales</a></strong></p>



<p>Aunque resulten problemáticos para conservar la montaña, los derrumbes son beneficiosos para las<strong>&nbsp;cooperativas mineras</strong>&nbsp;y las refinerías como Manquiri, dijo Zaconeta, y señaló que estos tienen la misma función que la dinamita. “Si se produce un derrumbe natural, se puede ahorrar mucho tiempo, ya que las cooperativas pueden recolectar directamente el material del derrumbe”, afirmó.</p>



<p>Manquiri y su empresa matriz canadiense,&nbsp;<a href="https://andeanpm.com/">Andean Precious Metals</a>, que los mineros y expertos dicen que contribuyen a impulsar la demanda de minerales diseminados vinculados con los derrumbes de la montaña, no respondieron a las solicitudes reiteradas de comentarios de&nbsp;<strong>Mongabay</strong>.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Efectos en la comunidad</h2>



<p>Al 3 de octubre,&nbsp;<strong>96 personas habían muerto</strong>&nbsp;mientras se encontraban trabajando en la explotación minera en el departamento de Potosí en 2025, de las cuales al menos 90 murieron dentro del Cerro Rico, según datos no publicados de la policía. Mario Caro, el periodista de Potosí, le dijo a&nbsp;<strong>Mongabay</strong>&nbsp;que muchas muertes no se informan y observó que las tasas de mortalidad de 2025 han sido superiores a las de años anteriores.</p>



<p>La mayoría de quienes murieron eran hombres, pero las mujeres también están en riesgo, en tanto el aumento de la actividad minera les da más trabajo en las minas o en torno a ellas. Como guardabocaminas, Silvia Mamani Armijo y su madre, Lucía Armijo,&nbsp;<strong>defienden los túneles de minas de los ladrones</strong>, con poco más que perros y dinamita, que encienden y lanzan a posibles intrusos.</p>



<p>Estas mujeres viven en las entradas de las minas, a menudo sin electricidad ni agua potable, y ganan entre&nbsp;<strong>500 y 1000 bolivianos al mes</strong>&nbsp;(<strong>unos 72-145 dólares</strong>&nbsp;al tipo de cambio oficial), o aproximadamente entre el 18 % y el 36 % del salario mínimo en Bolivia. También venden algo de desechos minerales de las minas para complementar sus ingresos. Si se produce un robo, los jefes de las cooperativas suelen deducir las pérdidas de sus salarios.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_266823"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/11/13025110/BOLIVIA-Benjamin-Swift_DJI_0730-768x512-1.jpg" alt="" class="wp-image-266823" /><figcaption class="wp-element-caption">La montaña Cerro Rico, en Potosí, Bolivia, conocida por sus minas de plata que financiaron el Imperio español. Foto: Benjamin Swift</figcaption></figure>



<p>“Vivir en la montaña no es agradable”, le dijo a&nbsp;<strong>Mongabay</strong>&nbsp;Lucía Armijo, de 51 años, que ha sido guardabocamina en el Cerro Rico durante más de 30&nbsp;años. “Durante la temporada de lluvias hay que preocuparse por si alguna parte de la montaña se derrumba, por si ocurre cualquier cosa”, agregó mientras pasaba por la zona donde una vez se encontraba la casa de su hija Claudia, antes de que se derrumbara. “¿Adónde irán nuestros hijos y nietos, dónde trabajarán? En Potosí no hay ni siquiera una fábrica”.</p>



<p>Armijo, que al igual que muchos potosinos habla quechua como lengua materna, dijo que los peligros de vivir en el Cerro Rico exceden su inestabilidad estructural. “Ese polvo… Mira adónde va”, dijo mientras una ráfaga de viento soplaba por la montaña. “Va directo a nuestras habitaciones, es horrible”. Sin agua potable en la montaña, la cooperativa minera que emplea a Armijo llena periódicamente unos grandes barriles de metal con agua que, cuando se contamina con polvo de la minería, les provoca diarrea frecuente a ella y a sus hijos, asegura.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_266824"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/11/13025112/BOLIVIA-Emmanuel-Escobar_P1255159-768x512-1.jpg" alt="" class="wp-image-266824" /><figcaption class="wp-element-caption">Lucía Armijo inspecciona un barril de agua fuera de su casa en el Cerro Rico, que dice que causa diarrea cuando se contamina con el polvo de la montaña. Foto: Emmanuel Escobar</figcaption></figure>



<p>La&nbsp;<strong>violencia sexual y las prácticas laborales explotadoras</strong>, a menudo ilegales, también son comunes para las&nbsp;<a href="https://www.noticiasfides.com/economia/machismo-en-la-mineria-las-mujeres-siempre-realizan-un-trabajo-en-desventaja">mujeres que trabajan en el Cerro Rico</a>, le dijo a<strong>&nbsp;Mongabay</strong>&nbsp;Paulina Ibeth Garabito Ovando, fundadora de&nbsp;<a href="https://elpotosi.net/local/20200115_fundacion-trabaja-para-organizar-a-viudas-de-los-trabajadores-mineros.html">MUSOL</a>, una organización que apoya a las mujeres en el sector minero de Potosí.</p>



<p>Los efectos del derrumbe del Cerro Rico van más allá de lo material. Como reliquia de la historia colonial, el pico sigue siendo un poderoso símbolo de identidad y orgullo para los potosinos y los bolivianos en general. Su silueta domina el horizonte local y figura de forma destacada en la iconografía nacional, desde el escudo de armas del país hasta los billetes.</p>



<p>“Puntita era pues”, le dijo Petrona Santos Mamani, de 82 años, a&nbsp;<strong>Mongabay</strong>, recordando la forma de la montaña en su infancia. “Es un símbolo de Bolivia y ahora está roto”, dijo la mujer que pasó su vida adulta trabajando como palliri,&nbsp;<a href="https://bolivianexpress.org/magazine-sub-item/968">palabra quechua</a>&nbsp;que se usa para describir a las mujeres mineras que trituran manualmente rocas fuera de los túneles en busca de minerales. “Me duele ver el Cerro así, me dan ganas de llorar”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_266825"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/11/13025114/BOLIVIA-Benjamin-Swift_P1266174-768x512-1.jpg" alt="" class="wp-image-266825" /><figcaption class="wp-element-caption">Ibeth Garabito Ovando (extremo izquierdo), en una reunión con un grupo de guardabocaminas, en Potosí, Bolivia. Foto: Benjamin Swift</figcaption></figure>



<p>Santos Mamani participó en una acción en 1996 cuando más de 250 palliris ocuparon la cima del Cerro Rico para protestar por la explotación insostenible de la montaña impulsada por una empresa de refinería propiedad del entonces presidente Gonzalo Sánchez de Lozada. Las palliris están considerando actualmente otra&nbsp;<strong>acción colectiva</strong>&nbsp;para exigir la preservación del símbolo nacional.</p>



<p>A Santos Mamani le preocupa aún más que parece probable que las mismas tendencias que enriquecieron a Europa con escasos beneficios para las comunidades bolivianas productoras de materias primas continúen en otras partes del departamento de Potosí, ya que el Gobierno boliviano&nbsp;<a href="https://news.mongabay.com/2025/04/bolivian-communities-push-back-against-foreign-backed-lithium-projects/">firmó</a>&nbsp;recientemente&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/global-development/2025/sep/03/lithium-mining-bolivia-salt-flats-indigenous-environment-ecosystem">contratos de minería</a>&nbsp;de litio con dos empresas extranjeras.</p>



<h2 class="wp-block-heading">¿Qué le depara el futuro al Cerro Rico?</h2>



<p>Los esfuerzos por preservar la cumbre histórica han sido lentos y han contado con fondos insuficientes. En 2022, un tribunal de Potosí ordenó a&nbsp;<a href="https://www.comibol.gob.bo/">COMIBOL</a>&nbsp;cerrar todas las entradas de las minas<strong>&nbsp;por encima de los 4400 metros</strong>&nbsp;y trasladarlas a terrenos más bajos y estables en un esfuerzo por preservar la montaña y permitir que las operaciones mineras continúen de manera segura.</p>



<p>Sin embargo, tres años después, la reubicación&nbsp;<a href="https://larazon.bo/economia-y-empresa/2025/04/09/comibol-cierra-36-de-56-bocaminas-para-proteger-el-cerro-rico-de-potosi/">sigue sin terminar</a>, retrasada por la resistencia de las cooperativas mineras que ven la medida como una amenaza para sus resultados, dado que las mayores concentraciones de minerales se encuentran cerca de la cima de la montaña. “Ojalá a las autoridades les importara”, dijo Mamani Armijo, y agregó que teme que su casa y la mina que custodia puedan derrumbarse. “Muchas familias trabajan aquí”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_266826"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/11/13025116/BOLIVIA-Emmanuel-Escobar_P1255738-768x512-1.jpg" alt="" class="wp-image-266826" /><figcaption class="wp-element-caption">Lucía Armijo pasa junto a carros mineros en el Cerro Rico. Foto: Emmanuel Escobar</figcaption></figure>



<p>Según Zaconeta y otros expertos, la&nbsp;<strong>estrecha alianza entre las cooperativas mineras y el Gobierno boliviano</strong>&nbsp;durante los últimos 20 años también ha contribuido a desacelerar los esfuerzos de conservación. “Lo que han logrado es un alto grado de permisividad”, dijo.</p>



<p>Aunque el departamento de Potosí es rico en minerales, Llanos dijo que las autoridades mineras del Gobierno no han emprendido la exploración necesaria para encontrar nuevos yacimientos, lo que haría más viable la orden judicial para que COMIBOL traslade las entradas de las minas. “Seguimos explotando minerales de los mismos yacimientos que se conocían en la época colonial”, afirmó.</p>



<p>En septiembre,&nbsp;<a href="https://larazon.bo/economia-y-empresa/2025/09/24/justicia-ordena-congelar-cuentas-de-mineria-y-comibol-por-caso-cerro-rico/">un tribunal ordenó</a>&nbsp;que se congelaran las cuentas bancarias del ministro de Minería, Alejandro Santos Laura; del presidente de COMIBOL, Reynaldo Pardo Fernández; y del gerente regional de COMIBOL en Potosí, Iván Guillermo Fuentes, hasta que cumplieran con órdenes previas para preservar la estructura del pico. Les dio 31 días para demostrar avances.</p>



<p>En una&nbsp;<a href="https://www.comibol.gob.bo/index.php/ultimas-noticias/751-gobierno-anuncia-medidas-drasticas-para-acelerar-cierre-de-bocaminas-sobre-la-cota-4-400-del-cerro-rico">conferencia de prensa</a>&nbsp;posterior a la decisión judicial, Pardo Fernández defendió la labor de la empresa minera estatal para preservar la montaña y afirmó que se tomarían “medidas drásticas” para acelerar el cierre de las entradas de las minas por encima de los 4400 metros.</p>



<p>A principios de octubre, COMIBOL y la Federación Departamental de Cooperativas Mineras (FEDECOMIN)&nbsp;<a href="https://elpotosi.net/local/20251006_actividades-de-extraccion-minera-en-el-cerro-rico-se-reducen-a-solo-15-horas.html">instauraron restricciones</a>&nbsp;que permiten la minería solo durante el día y solo en días laborables, y&nbsp;<strong>prohíben el uso de maquinaria pesada por encima de los 4400 metros</strong>.</p>



<p>Santos Laura también&nbsp;<a href="https://eldeber.com.bo/economia/mineria-asegura-que-mas-de-20-bocaminas-se-cerraron-en-la-cuspide-del-cerro-rico_531790/">dijo en una conferencia de prensa:</a>&nbsp;“Hemos completado más del 60 %” del trabajo para trasladar las entradas de las minas:&nbsp;<strong>se han cerrado 20 minas por encima de los 4400 metros</strong>&nbsp;y quedan otras 10. Durante una marcha minera, el presidente de FEDECOMIN, Óscar Chavarría,&nbsp;<a href="https://elpotosi.net/local/20250930_mineros-dan-30-dias-para-que-les-den-concesiones-y-salir-del-cerro-y-salir-del-cerro-rico-de-potosi.html">declaró a los periodistas</a>&nbsp;que los mineros&nbsp;<a href="https://www.facebook.com/watch/?v=729995273408792">estarían dispuestos</a>&nbsp;a dejar de trabajar en el Cerro Rico si las autoridades les otorgaran concesiones para explotar yacimientos en otros lugares, y les dio a los funcionarios 30 días para que respondieran a sus demandas.</p>



<p>Caro dijo que duda de que el cierre de las cuentas bancarias de los funcionarios obligue a COMIBOL a priorizar el traslado de las entradas de las minas y señaló que solo se habían cerrado las cuentas bancarias personales de las autoridades mineras. “Les llega dinero de todas partes”, dijo a&nbsp;<strong>Mongabay</strong>&nbsp;en una entrevista telefónica.</p>



<p>Tras hablar con&nbsp;<a href="https://elpais.com/america-futura/2025-08-02/la-montana-boliviana-que-enriquecio-a-europa-se-hunde-y-no-hay-plata-para-salvarla.html">El País</a>&nbsp;en julio sobre el proceso de traslado de la mina, un portavoz de COMIBOL declaró a&nbsp;<strong>Mongabay</strong>&nbsp;que la empresa minera estatal ya no concede entrevistas sobre el Cerro Rico.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_266827"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/11/13025118/BOLIVIA-Emmanuel-Escobar_P1255509-768x512-1.jpg" alt="" class="wp-image-266827" /><figcaption class="wp-element-caption">Lucía Armijo sostiene un cartucho de dinamita —una herramienta esencial para ahuyentar a los ladrones— frente a su casa en el Cerro Rico. Foto: Emmanuel Escobar</figcaption></figure>



<p>Llanos y sus colegas han propuesto una iniciativa para reforzar la cima con hormigón y acero, lo que impediría a los mineros excavar túneles hacia arriba y fortalecería la estructura del pico. No obstante, ante la falta de&nbsp;<strong>3.5 millones de dólares</strong>&nbsp;de financiación en medio de una&nbsp;<a href="https://www.bloomberg.com/news/features/2025-06-13/bolivia-s-34-year-high-inflation-leads-to-shortages-protests-before-election">crisis económica</a>&nbsp;cada vez más profunda, hay quienes temen que el proyecto nunca se complete, una realidad que Llanos encuentra irónica.</p>



<p>“Nunca podremos saber con exactitud cuántos miles de millones de dólares ha generado, y sigue generando, el Cerro Rico de Potosí”, afirmó. “Debería ser una obligación moral y material devolverle al Cerro, no sé, el 0.00001&nbsp;% de las divisas que generó durante siglos”.</p>



<p>A principios de octubre, el gobernador de Potosí, Marco Antonio Copa Gutiérrez,&nbsp;<a href="https://elpotosi.net/local/20251007_sellan-acuerdo-para-implementar-proyecto-para-salvar-el-cerro-rico.html">mantuvo una reunión</a>&nbsp;con autoridades locales y nacionales, líderes cívicos y cooperativas mineras, en la que firmaron un acuerdo para apoyar la iniciativa de Llanos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_266828"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/11/13025120/BOLIVIA-Emmanuel-Escobar_P1255684-768x512-1.jpg" alt="" class="wp-image-266828" /><figcaption class="wp-element-caption">Carros mineros afuera de la casa de Silvia Mamani Armijo, en el Cerro Rico. Foto: Emmanuel Escobar</figcaption></figure>



<p>Si bien estos avances son importantes, “todavía hay mucha incertidumbre”, dijo Zaconeta, ya que estabilizar la montaña requeriría una financiación significativa y voluntad política. Freddy Llanos dijo que ve estos avances como esperanzadores y espera reunirse con autoridades gubernamentales locales y departamentales en las próximas semanas para analizar detalles técnicos y el potencial de financiamiento.</p>



<p>“El problema que enfrenta el Cerro Rico es un problema del mundo entero, ya que de una u otra forma, el mundo se ha beneficiado de sus riquezas”, afirmó. “Debe resolverse con urgencia”.</p>



<p><em><strong>Imagen destacada:&nbsp;</strong>la montaña Cerro Rico, situada sobre la ciudad de Potosí, Bolivia.&nbsp;<strong>Foto:</strong>&nbsp;Benjamin Swift</em></p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://news.mongabay.com/by/benjamin-swift/">Benjamin Swift</a> en la edición en inglés de Mongabay. <a href="https://news.mongabay.com/2025/10/in-the-heart-of-bolivia-the-mountain-that-financed-an-empire-risks-collapsing/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
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        <pubDate>Mon, 17 Nov 2025 18:04:53 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Bolivia: la montaña que financió al Imperio español puede colapsar tras 500 años de explotación minera]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Bolivia: por qué una jueza suspendió los contratos de litio con Rusia y China y exige estudios ambientales</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/bolivia-por-que-una-jueza-suspendio-los-contratos-de-litio-con-rusia-y-china-y-exige-estudios-ambientales/</link>
        <description><![CDATA[<p>En Bolivia los contratos del litio con empresas de China y Rusia están congelados. La Justicia Agroambiental, a pedido de la Defensoría del Pueblo, determinó que la Asamblea Legislativa Plurinacional&nbsp;suspenda el tratamiento de los dos acuerdos para la explotación del litio&nbsp;mientras no se cumpla con la evaluación de impacto ambiental y la&nbsp;consulta previa. Las comunidades [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>La decisión judicial exige que se informe sobre la realización de un estudio de impacto ambiental estratégico, con especial énfasis en los recursos hídricos.</em></li>



<li><em>El gobierno de Bolivia firmó dos contratos de extracción de litio: uno con un consorcio chino y otro con una empresa pública rusa, pero ambos convenios necesitan el aval legislativo.</em></li>



<li><em>Por eso, el fallo judicial también demanda a la Asamblea Legislativa de Bolivia no proceder al tratamiento de los contratos de extracción de litio hasta que se apruebe un estudio ambiental.</em></li>



<li><em>Las comunidades indígenas que viven en los salares bolivianos celebran la decisión judicial y piden que se aplique la consulta previa en sus poblaciones.</em></li>
</ul>



<p>En Bolivia los contratos del litio con empresas de China y Rusia están congelados. La Justicia Agroambiental, a pedido de la Defensoría del Pueblo, determinó que la Asamblea Legislativa Plurinacional&nbsp;<strong>suspenda el tratamiento de los dos acuerdos para la explotación del litio</strong>&nbsp;mientras no se cumpla con la evaluación de impacto ambiental y la&nbsp;<strong>consulta previa</strong>. Las comunidades indígenas y campesinas que habitan en el salar de Uyuni denuncian que la extracción del mineral afectará los humedales alto andinos, lo que podría provocar la pérdida de agua y la salinización del agua dulce.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/08/cangrejeras-impulsan-veda-recuperar-cangrejo-nazareno-guatemala/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Cangrejeras impulsan veda para recuperar al cangrejo nazareno en el Pacífico de Guatemala</a></strong></p>



<p>Bolivia, a través de la estatal Yacimientos de Litio Bolivianos&nbsp;(YLB), firmó el 26 de noviembre de 2024 un contrato con el consorcio chino Hong Kong CBC Investment Limited. El objetivo principal de este convenio es la&nbsp;<strong>producción de carbonato de litio&nbsp;en el&nbsp;salar de Uyuni</strong>&nbsp;e incluye la instalación de dos plantas industriales: una de Extracción Directa de Litio (EDL) y otra de salmuera residual.</p>



<p>YLB también firmó el 11 de septiembre de 2024 otro contrato con la rusa Uranium One Group, que es una subsidiaria de la estatal Rosatom. Este acuerdo establece una<strong>&nbsp;concesión por 22 años&nbsp;(prorrogables)&nbsp;</strong>a cambio de una<strong>&nbsp;inversión de&nbsp;</strong><strong>1000 millones de dólares.&nbsp;</strong>Tras la construcción de una planta, la empresa recuperará su inversión mediante contratos adicionales de operación, mantenimiento y comercialización.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_250594"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/02202937/YLB-768x512.jpg" alt="Planta de Yacimientos de Litio Bolivianos, en Uyuni. Foto: YLB." class="wp-image-250594" /><figcaption class="wp-element-caption">Planta de Yacimientos de Litio Bolivianos, en Uyuni. Foto: YLB</figcaption></figure>



<p>Ahora, el tratamiento de ambos contratos está estancado en el Legislativo boliviano. Cinco días antes de las elecciones presidenciales en Bolivia –que se celebraron el 17 de agosto- la comisión de Economía Plural, Producción e Industria de la Cámara de Diputados aprobó el contrato con la empresa rusa,&nbsp;<strong>con presencia policial y con denuncias de irregularidades.</strong>&nbsp;Este acuerdo pasó al pleno de Diputados, pero ahora está congelado por la decisión judicial. El contrato con el consorcio chino sigue pendiente en esa comisión.</p>



<p>“Hemos sido notificados con la disposición de la jueza agroambiental del distrito judicial de La Paz, que admitió las medidas cautelares solicitadas por la Defensoría del Pueblo en torno al tratamiento legislativo de dos contratos vinculados a la explotación de litio, disponiendo la suspensión momentánea en su tratamiento”, explicó a medios locales el defensor del pueblo de Bolivia, Pedro Callisaya.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/08/segunda-vuelta-bolivia-expertos-analizan-problemas-ambientales/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Segunda vuelta en Bolivia: expertos analizan los problemas ambientales que deberá combatir el próximo presidente</a></strong></p>



<p>El 28 de julio, la Defensoría del Pueblo informó a la Asamblea Legislativa que&nbsp;<strong>solicitó medidas cautelares</strong>&nbsp;ante el Juzgado Agroambiental del Distrito Judicial de La Paz. Esta solicitud tenía como fin suspender el tratamiento de proyectos de ley relacionados con los contratos de extracción del litio hasta que se cuente con estudios ambientales integrales.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Estudio de impacto ambiental</strong></h2>



<p>La decisión de la jueza agroambiental establece cuatro puntos centrales: que se informe sobre la realización de un<strong>&nbsp;estudio de impacto ambiental estratégico</strong>, con especial énfasis en los recursos hídricos; que se realice un&nbsp;<strong>estudio específico sobre las aguas fósiles en la región</strong>; que se lleve a cabo un proceso de consulta previa, libre e informada con las comunidades que serían afectadas por los proyectos de litio; y que, antes de tratar estos contratos en la Asamblea Legislativa, se solicite el estudio de impacto ambiental estratégico y se convoque a los actores involucrados para evaluar sus contenidos.</p>



<p>La medida judicial se mantendrá hasta que se realicen estas medidas, informó Callisaya. Ahora, la&nbsp;Asamblea Legislativa Plurinacional deberá solicitar, antes de continuar con el tratamiento legislativo de estos&nbsp;contratos,&nbsp;el&nbsp;estudio de evaluación de impacto ambiental estratégico,&nbsp;<strong>convocando también a los actores involucrados</strong>&nbsp;para la consideración de sus contenidos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_257988"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/02/26201736/6-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-257988" /><figcaption class="wp-element-caption">El salar de Uyuni es el principal atractivo turístico de Bolivia. A este imponente espejo de sal llegan miles de turistas al año. Foto: Iván Paredes</figcaption></figure>



<p>En contacto con&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>, Iván Calcina Copa, secretario general de la Central Única Provincial de Comunidades Originarias de Nor Lípez (CUPCONL), celebró la decisión judicial que se emitió en La Paz. El dirigente informó que su organización presentó el 12 de mayo<strong>&nbsp;una Acción Popular</strong>&nbsp;ante un juez del municipio de Colcha K,&nbsp;en el departamento de Potosí, pidiendo que se suspendan los contratos hasta que se realice un estudio integral acumulativo de impacto ambiental, una consulta previa legítima a las comunidades y se inicie&nbsp;<strong>la construcción participativa de una ley marco del litio</strong>.</p>



<p>En primera instancia, la Justicia de Colcha K determinó un fallo a favor de la organización que lidera Calcina, pero una semana después decidió revocar esa determinación. Es por eso que la CUPCONL decidió acudir al Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) para que determine si el dictamen procede o no. “<strong>Nosotros no estamos en contra de los proyectos</strong>, pero exigimos respeto, información y consulta. Las obras avanzan sin que sepamos qué se está haciendo”, afirmó Calcina.</p>



<p>Según el dirigente, la Justicia de Colcha K dispuso en mayo como medida cautelar la suspensión inmediata del tratamiento legislativo de los contratos. Además, ordenó a YLB y al Ministerio de Hidrocarburos y Energía&nbsp;<strong>abstenerse de ejecutar cualquier acción administrativa u obra&nbsp;</strong>relacionada con esos convenios&nbsp;hasta que se resuelva de fondo la acción legal. Todas esas decisiones luego fueron anuladas.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/08/elecciones-bolivia-desafios-sociales-ambientales-nuevo-presidente/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Elecciones Bolivia 2025: los desafíos sociales y ambientales que debe enfrentar el nuevo presidente</a></strong></p>



<p>“El desarrollo no puede pasar por encima de nuestra agua y nuestros derechos.&nbsp;<strong>Queremos una información clara y concisa</strong>, que nos digan qué va a pasar de acá a cinco o diez años. Al no contar con ningún tipo de información, se oponen las comunidades”, resaltó Calcina.</p>



<p>De acuerdo con los contratos firmados con las dos empresas que fueron directamente adjudicatarias del desarrollo de la industria del litio, Bolivia deberá pagar a estas compañías más de&nbsp;2000 millones de dólares, además de intereses y compensación por inflación. Esa es la<strong>&nbsp;principal observación que hacen políticos, cívicos y expertos.</strong>&nbsp;En el caso del contrato con el consorcio chino se deberá hacer una devolución de todos los costos por la construcción de las dos plantas de extracción de litio, se hará un pago en especie con carbonato de litio y se realizará una consulta a las comunidades después de que se tenga el proyecto a diseño a final.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_257991"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/02/26202015/2-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-257991" /><figcaption class="wp-element-caption">Hace años se hicieron proyectos para poder extraer el litio en el salar de Uyuni. Actualmente, esas cañerías están abandonadas. Foto: cortesía Revista Nómadas</figcaption></figure>



<p>Según estos convenios, la&nbsp;evaluación de impacto ambiental&nbsp;de las dos plantas de extracción de litio se realizará una vez que los contratos sean aprobados en la Asamblea Legislativa Plurinacional. Así lo reconoció el presidente de YLB, Omar Alarcón, quien dijo en conferencia de prensa en La Paz: “En el contrato hemos puesto un acápite muy importante. Al inicio, una vez que se tenga aprobado el contrato, vamos a tener una evaluación de impacto ambiental, este estudio se realiza siempre y cuando el proyecto esté a diseño final”.</p>



<p>La minería del litio, como cualquier actividad minera, inevitablemente tiene un&nbsp;impacto socioambiental. El gobierno boliviano empezó con la perforación de<strong>&nbsp;178 pozos de agua&nbsp;en zonas cercanas al salar de Uyuni</strong>&nbsp;para que funcione la planta piloto de producción de carbonato de litio en la comunidad de Lippi. Esa planta dejó de operar al 100 % porque hubo reclamos de los comuneros.</p>



<p>Una de las comunidades afectadas es Río Grande, que se movilizó contra el proyecto del litio porque temen quedarse sin agua,<strong>&nbsp;lo que afectaría a las actividades económicas de estas zonas,</strong>&nbsp;como la&nbsp;ganadería camélida, la producción de quinua y el propio turismo.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>El análisis</strong></h2>



<p>José Carlos Solón, sociólogo y miembro de la Fundación Solón, una organización enfocada en el cambio climático, derechos ambientales y sostenibilidad, dijo a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;que es&nbsp;<strong>“motivo de celebración”&nbsp;</strong>la decisión de la jueza agroambiental del distrito judicial de La Paz de suspender el tratamiento de los contratos con el consorcio chino y con la empresa rusa.</p>



<p>“Esta determinación ha sido largamente demandada por las organizaciones sociales del departamento de Potosí y por las comunidades de la región, que desde hace tiempo vienen denunciando&nbsp;la vulneración de sus derechos colectivos”, detalló Solón. El experto valoró el trabajo de la Defensoría del Pueblo, “que&nbsp;recogió los argumentos de la lucha y la búsqueda de justicia de la Central Única Provincial de Comunidades Originarias de Nor Lípez (CUPCONL),&nbsp;el actor directamente afectado por la extracción de agua y la violación al derecho a la consulta y consentimiento previo, libre e informado”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_257989"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/02/26201842/1-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-257989" /><figcaption class="wp-element-caption">En el salar de Uyuni se instalan cañerías especiales para llevar agua a la planta piloto de litio, que está ubicada en la comunidad de Llipi. Foto: cortesía Revista Nómadas</figcaption></figure>



<p>Las medidas cautelares tendrán una duración de tres meses. “En este tiempo es fundamental mantenerse alerta”, destacó Solón.</p>



<p>Tras enterarse de esta decisión judicial, el presidente de Bolivia, Luis Arce, advirtió en una conferencia de prensa que la suspensión del tratamiento de los proyectos de ley de contratos de litio será un “precedente negativo” que perjudicaría en la atracción de nuevas inversiones en el sector, en hidrocarburos y minería por la&nbsp;“judicialización de la economía”.</p>



<p>El mandatario dijo que esta decisión “es una mala señal” porque los contratos supuestamente iban a significar una inversión de 2000 millones de dólares, porque está en marcha una segunda convocatoria y se procesan las propuestas de otros países que se han presentado para trabajar en la industrialización del litio. “Esto va tener un precedente negativo, no solo en litio,&nbsp;sino en la<strong>&nbsp;minería e hidrocarburos,</strong>&nbsp;porque es la misma modalidad de contratos. El problema central está en que se desconoce y se está poniendo en riesgo la inversión en minería”, dijo.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/08/incendios-forestales-bolivia-alerta-municipios/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Incendios forestales avanzan en Bolivia: gobierno activa alerta en 66 municipios</a></strong></p>



<p>El viceministro de Energías Alternativas, Álvaro Arnez, alertó a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;que, si no se aprueban los contratos para industrializar el litio, Bolivia perderá una gran oportunidad de inversiones y más adelante se cuestionará por qué no se actuó a tiempo.&nbsp;<strong>“</strong>Creo que es fundamental entender que el Gobierno tiene la responsabilidad de planificar y anticiparse al incremento del precio del litio previsto para 2030. Si no se industrializa ahora, perderemos una oportunidad más”, dijo la autoridad.</p>



<p>Arnez aseguró que los contratos firmados entre el gobierno boliviano y las empresas de Rusia y de China no solo responden a afinidades geopolíticas -por ser<strong>&nbsp;los tres países miembros de los BRICS</strong>– sino también a las capacidades técnicas avanzadas que poseen para la industrialización del litio.</p>



<p><em><strong>Imagen principal:</strong>&nbsp;el salar de Uyuni, en Bolivia, es la reserva de litio más grande del planeta.&nbsp;<strong>Foto:</strong>&nbsp;Iván Paredes</em></p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/gonzalo-ortuno-lopez/"></a><a href="https://es.mongabay.com/by/ivan-paredes-tamayo/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Yvette Sierra Praeli</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2025/08/bolivia-jueza-suspendio-contratos-litio-rusia-china/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Puedes revisarlo aquí.</a></em></p>



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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
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        <pubDate>Thu, 28 Aug 2025 15:12:40 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Bolivia: por qué una jueza suspendió los contratos de litio con Rusia y China y exige estudios ambientales]]></media:description>
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        <title>Todo lo que brilla es de ‘La Tata’</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/todo-lo-que-brilla-es-de-la-tata/</link>
        <description><![CDATA[<p>Un letrero apaisado que tapa un ángulo de un pequeño centro comercial en el cruce de dos calles de Upata, estado Bolívar, despliega el nombre de&nbsp;Alibaba Gold Center C.A.&nbsp;El edificio de dos plantas, entre las calles Ricaurte y Van Pragg de la capital del municipio Piar, no solo aloja una sucursal de esa empresa, sino [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Siempre con apoyo del chavismo, Yulisbeth García asumió hace un par de meses el cargo de gobernadora del estado Bolívar. Al puesto llegó desde la alcaldía del municipio Piar, que manejó por ocho años.</em></li>



<li><em>Durante su gestión la actividad minera en torno al oro ilegal invadió impune las calles de Upata. También en ese período se instaló en la ciudad una sucursal de Alibaba Gold Center, la empresa que participó en el esquema de contrabando del mineral desde Brasil.</em></li>



<li><em>Hasta hoy a ‘La Tata’ la persigue la bulla sobre su propia participación en el negocio.</em></li>
</ul>



<p>Un letrero apaisado que tapa un ángulo de un pequeño centro comercial en el cruce de dos calles de Upata, estado Bolívar, despliega el nombre de&nbsp;<strong>Alibaba Gold Center C.A.</strong>&nbsp;El edificio de dos plantas, entre las calles Ricaurte y Van Pragg de la capital del municipio Piar, no solo aloja una sucursal de esa empresa, sino toda una retahíla de pequeños comercios de compraventa de oro y de avalúos de la calidad del metal. Más que como un&nbsp;<em>mall</em>&nbsp;precario, el inmueble sirve como una aspiradora que succiona y acumula el oro extraído en el sur selvático de esta región de la Guayana venezolana.</p>



<p>Las taquillas con vidrieras polarizadas no permiten ver al interior de los comercios. En el estrecho vestíbulo, dos dependientes sentados hacen&nbsp;<em>scroll</em>&nbsp;a su celular. Sin levantarse de los bancos de plástico, responden con desgano que&nbsp;<strong>“el gramo de oro está a 90 dólares”</strong>. El encargado del negocio contiguo se acerca a los pocos clientes con algo más de ímpetu, para recordarles que también se analiza la pureza del metal en el piso superior. Es finales de mayo de 2025 y la modorra de un mediodía de días laborables prevalece en el lugar.</p>



<p>Pero aquí no siempre fueron tan aletargados los días. Hasta 2023, las&nbsp;<a href="https://soynuevaprensadigital.com/npd/compradores-de-oro-y-divisas-colman-calles-del-centro-de-upata/">calles del centro de la ciudad</a>, ubicada a 173 kilómetros al este de Ciudad Bolívar, capital del estado, bullían con&nbsp;<a href="https://primicia.com.ve/guayana/regiones/centro-de-upata-esta-tomado-por-revendedores-de-oro-y-divisas/">el caos</a>&nbsp;y el ruido superpuesto de carros, motos, clientes y compradores de oro, conocidos como pescadores. Estos abanicaban fajos de reales brasileños y bolívares en plena vía, mientras gritaban como una letanía:&nbsp; “¡Compro oro, compro oro!”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_263513"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/09090629/Yulisbeth-Josefina-Garcia-Gonzalez-768x512.jpg" alt="Yulisbeth Josefina García González" class="wp-image-263513" /><figcaption class="wp-element-caption">García fue elegida gobernadora del estado Bolívar en mayo de 2025 con el respaldo del oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). Crédito: Instagram @tatachavista</figcaption></figure>



<p>Con el empuje del&nbsp;<strong>Arco Minero del Orinoco</strong>, el proyecto de megaminería decretado por Nicolás Maduro en 2016, la extracción de minerales y su comercialización a pequeña escala pasó a ser la actividad más floreciente de una región de tradición ganadera y agrícola, reconocida por su actividad maderera y por la producción de quesos blancos, entre ellos el popular queso guayanés, casi una denominación de origen.</p>



<p>Similar a uno de los cuentos contenidos en&nbsp;<em>Las mil y una noches</em>, en el que un leñador pobre se apropia de la guarida donde 40 ladrones esconden un tesoro robado, el nombre de&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/08/alibaba-y-la-banda-veneca-que-traficaba-oro-de-brasil-a-venezuela/">Alibaba Gold Center</a>&nbsp;encubre, más que la fachada de un edificio,&nbsp;<strong>una operación a gran escala de comercialización ilegal y lavado de oro que involucra a Brasil y Venezuela</strong>, descubierta por la Policía Federal de Brasil y ejecutada por una organización criminal integrada por una docena de venezolanos (al menos dos de ellos oriundos de Upata), 14 compañías fantasma y una acaudalada ánfora de 4362,4 millones de reales brasileños, equivalentes a 771,61 millones de dólares transados entre febrero de 2023 y marzo de 2024, según los documentos judiciales del caso.</p>



<p><strong>La investigación penal emprendida desde 2023 por la Policía Federal y el Ministerio Público brasileños</strong>&nbsp;sobre la comercialización ilegal de oro y lavado de dinero revela que Alibaba Gold Center, con registro mercantil en Ciudad Guayana, a 55 kilómetros al oeste de Upata, y sede principal en Tumeremo, a 120 kilómetros al sureste, es una de las 14 empresas, y la única en Venezuela, que sirvieron&nbsp;<em>ad hoc</em>&nbsp;para el tráfico y blanqueo del oro proveniente de Brasil.</p>



<p>Upata, puerta de entrada al Arco Minero, cobijó la fiebre del oro bajo la administración de Yulisbeth Josefina García González,&nbsp;<em>La Tata</em>, quien fue alcaldesa del municipio Piar desde 2017 hasta 2025. La proyección que le dio esa gestión, en convivencia con el comercio informal del metal precioso, le ofreció réditos políticos:&nbsp;<strong>en mayo reciente&nbsp;<a href="https://prensaelguayanes.com.ve/2025/05/26/14494/">fue electa</a>&nbsp;como la primera mujer gobernadora del estado Bolívar -el más grande de Venezuela</strong>, y uno de los más ricos- para el período 2025-29,&nbsp;<a href="https://www.vtv.gob.ve/juramentada-yulisbeth-garcia-primera-gobernadora-bolivar/">cargo que asumió</a>&nbsp;en junio en un acto al que asistió el propio Nicolás Maduro.</p>



<p>La controversial trayectoria de&nbsp;<em>La Tata</em>&nbsp;en el gobierno municipal se impulsó desde Upata, donde conquistó la alcaldía justo un año después del decreto de Maduro que formalizó la creación de la Zona de Desarrollo Estratégico Nacional Arco Minero del Orinoco.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_263514"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/09091049/Yulisbeth-Josefina-Garcia-Gonzalez-2-768x512.jpg" alt="Yulisbeth Josefina García González 2" class="wp-image-263514" /><figcaption class="wp-element-caption">Yulisbeth García no está exenta de la práctica del PSUV de autopromocionar su imagen como gobernante. Crédito: Armando info / Mongabay Latam</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Orígenes humildes, destino dorado</h2>



<p>Hasta mayo de 2025 y fuera de Upata, a la mayoría de los habitantes del extenso estado Bolívar no les resultaba familiar el nombre Yulisbeth Josefina García González. Tres meses después es la persona más poderosa de la región.</p>



<p>En efecto, puede que el nombre de pila resultase ajeno, anónimo. Pero no el mote con que carga desde niña y con el que se hizo famosa:&nbsp;<em>La Tata</em>.</p>



<p>El oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), que le reservó grandes planes, vio en ella un liderazgo disruptivo y muy funcional a los intereses gubernamentales. A su militancia sin torceduras y su lealtad tanto a la memoria de Hugo Chávez como a las políticas de Nicolás Maduro, sumaba una ascendencia sobre la población local de&nbsp;<em>mujer del pueblo</em>, una líder natural, caracterizada por la estridencia de su verbo y percibida entre sus partidarios como diligente y resolutiva. El perfil arquetípico de una chavista.</p>



<p>Los orígenes de García, nacida en 1979, se hallan en El Pao, una pequeña población rica en hierro y la segunda más importante del municipio Piar, después de Upata.</p>



<p>Venida de “un hogar muy humilde”, como describe una fuente disidente del chavismo en el estado Bolívar, esos primeros años de vida fueron determinantes para forjar su sentido de familiaridad.</p>



<p>“Es una muchacha que viene de una familia compuesta. No es que sufrió un abandono o que se sintió relegada, rechazada. No, ella es de una familia muy humilde pero su papá, su mamá, sus hermanos, [<em>estaban y</em>] están muy unidos”, confía otra fuente que durante años trabajó al lado del exgobernador Francisco Rangel Gómez, general retirado de Ejército, muy cercano a Hugo Chávez e integrante también del PSUV.</p>



<p>Rangel Gómez fue gobernador del estado Bolívar durante tres periodos, de 2004 a 2017, y se despidió del poder tras fraguar un fraude electoral después del cual el PSUV entronizó a otro general, este de la Guardia Nacional,&nbsp;<a href="https://armando.info/la-miseria-de-venezuela-fue-la-prosperidad-de-un-contrabandista-brasileno/">Justo Noguera Pietri</a>, como su sucesor. A pesar de ese revés momentáneo, Rangel Gómez es una figura clave en el ascenso político de&nbsp;<em>La Tata</em>.</p>



<h2 class="wp-block-heading">‘Manu militari’</h2>



<p>Aunque sin cargos públicos o dentro del propio partido, Yulisbeth García destacó como líder comunitaria. El exgobernador Rangel Gómez vio en ella el potencial político que necesitaba el PSUV.</p>



<p>“En las nacientes bases del PSUV era una mujer que se había ganado esos sectores de Upata que ella pateaba y promovía. Y, bueno, muy cercana al equipo del gobernador. Porque tenía ese don de mover gente, de dirigirle un discurso que llegara, de decir lo que la gente quería escuchar. Se fue ganando ese sitial político en Upata”, recuerda la fuente cercana a Rangel Gómez.</p>



<p>Boletines en la&nbsp;<a href="https://prensaelguayanes.com.ve/2025/03/31/yulisbeth-garcia-una-comunera-rumbo-a-la-gobernacion-del-estado-bolivar/">prensa oficialista</a>&nbsp;rememoran que, en 2014, García fue elegida delegada al Congreso Nacional del PSUV. Después, fue jefa regional del programa gubernamental de distribución de alimentos Mercal. El entonces ministro de Alimentación y posterior gobernador del estado Aragua, general Rodolfo Marco Torres,&nbsp;<a href="https://home.treasury.gov/news/press-releases/sm0247">sancionado en 2018</a>&nbsp;por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, llegó a elogiar el trabajo de García González.</p>



<p>La estrella ascendente de&nbsp;<em>La Tata</em>&nbsp;por su trabajo de base le permitió desplazar en Upata el liderazgo del exalcalde de Piar, Gustavo Muñiz (2008-2013), que parecía contar con un apoyo firme en el PSUV.</p>



<p>“De hecho, ella lo ha dicho en su discurso: era la que entregaba papelitos al gobernador; se refiere a los papelitos de la gente para comunicar los problemas. Y esos los recibíamos los asistentes de Rangel Gómez y había que analizarlo siempre. Y ella se encargaba de eso”, continúa la fuente privilegiada.&nbsp;<em>La Tata</em>&nbsp;terminó por ganarse la confianza del general, quien le encomendó la planificación de sus visitas oficiales a Upata. En ocasiones, el mismo alcalde Muñiz no era notificado de esas visitas. Todo se canalizaba a través de García, algo que reflejaba tanto el crepúsculo de Muñiz como el favor que&nbsp;<em>La Tata</em>&nbsp;conquistó en Ciudad Bolívar, la capital del estado. “En efecto, ella era la que coordinaba las idas del gobernador a Upata. Era normal llamar a&nbsp;<em>La Tata</em>, incluso en paralelo que al [<em>sic</em>] alcalde chavista. Ella era una simple militante. Pero siempre estuvo en la militancia dura”, recalca.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_263515"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/09092649/Yulisbeth-Garcia-Francisco-Rangel-Gomez-768x512.jpg" alt="Yulisbeth García Francisco Rangel Gómez" class="wp-image-263515" /><figcaption class="wp-element-caption">Yulisbeth García se ha referido a Francisco Rangel Gómez como “su padre político”. Rangel hizo campaña activa por la elección de la gobernadora. Crédito: Instagram @tatachavista</figcaption></figure>



<p>Con esas credenciales, García fue ascendiendo y cobrando relevancia. “Ella le decía a Rangel Gómez que era su jefe, y él siempre le decía&nbsp;<em>Tata</em>&nbsp;con toda confianza. Y ella ha dicho que Rangel es su padre político. Lo ha dicho mucho”. La relación política y casi filial entre Francisco Rangel Gómez y Yulisbeth García se hizo tan estrecha que el general,&nbsp;<a href="https://armando.info/la-sombra-de-los-negocios-de-su-yerno-cubre-al-general-rangel-gomez-en-mexico/">durante una etapa en la que debió salir a un exilio voluntario que comenzó en México</a>, tras dejar la gobernación en 2017, siguió como entusiasta promotor de la campaña de la hoy gobernadora.</p>



<p>Como alcaldesa,&nbsp;<strong>García dejó muy en claro que su gobierno era un gobierno de marcada raigambre chavista</strong>&nbsp;y peso en la movilización de los grupos de base. Como trofeo que cosechó en ese rol de comandante de células regionales y administradora de la violencia.&nbsp;<em>La Tata</em>&nbsp;puede exhibir la agresión de la que en Upata fue objeto la dirigente opositora María Corina Machado, quien en octubre de 2018 fue recibida con piedras, palos, insultos y hasta robos al llegar de gira a la ciudad.</p>



<p>En un comunicado, Vente Venezuela, la agrupación partidista de Machado, denunció que la alcaldesa había teledirigido el ataque: “Este hecho, ejecutado por grupos violentos de la alcaldesa del municipio, Yulisbeth García, alías&nbsp;<em>La Tata</em>, es la prueba de que enfrentamos un Estado mafioso y criminal que está dispuesto a lo que sea”.</p>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/09182352/linea-de-tiempo-tata.jpg" alt="" class="wp-image-263529" /></figure>



<p>También ese año un dirigente local del partido de Machado, Octavio Robles, fue puesto bajo arresto por efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB). El activista de Vente Venezuela venía haciendo denuncias contra “las mafias del oro desde Upata hasta el sur”, y&nbsp;<a href="https://talcualdigital.com/octavio-robles-fue-puesto-en-libertad-tras-haber-sido-detenido-por-ordenes-de-arriba/">atribuyó la campaña</a>&nbsp;de descrédito e intimidación de la que era víctima a las críticas con que mortificaba a la alcaldesa de Piar.</p>



<p>También&nbsp;<a href="https://x.com/tatachavista/status/1819803385765519448">célebre es el episodio de 2024</a>&nbsp;en el que García ordenó la detención de los manifestantes que salieron a las calles del municipio Piar a protestar contra el fraude de las elecciones presidenciales del 28 de julio de ese año, en las que se desconoció el triunfo del candidato opositor, Edmundo González Urrutia.</p>



<p>Tres fuentes consultadas afirman que&nbsp;<em>La Tata</em>&nbsp;estuvo al mando de esa operación represiva. “Ha sido una perseguidora de la gente que protesta, de la gente de oposición. Después del 28 de julio, ella misma señaló gente que quería mandar para&nbsp;<a href="https://elperiodicodemonagas.com.ve/sucesos/carcel-la-pica-una-carcel-con-una-cruenta-y-larga-historia/">La Pica</a>&nbsp;[<em>un infame centro penitenciario en el estado Monagas</em>], a las peores ergástulas. Tengo información de que los policías al final liberaron a esas personas a través de acuerdos económicos con las familias”, insiste una de las fuentes.</p>



<h2 class="wp-block-heading">El terror es rentable</h2>



<p>Mientras tanto, García dejaba hacer al comercio del oro que, a la vez y según denuncias, la recompensaba.</p>



<p>Américo De Grazia, exalcalde de Piar, exdiputado de la Asamblea Nacional y excandidato a gobernador de Bolívar, en la actualidad detenido como preso político, fue de los primeros en señalar a García como<strong>&nbsp;la dueña final de la mina&nbsp;<a href="https://www.google.com/maps/place/Corporacion+Berakah.+C.A./@7.9448032,-62.3161338,19913m/data=!3m1!1e3!4m6!3m5!1s0x8dc96d6469f6d407:0x23f3c7563349498b!8m2!3d7.9195536!4d-62.3565156!16s%2Fg%2F11rv5j6l64?entry=ttu&amp;g_ep=EgoyMDI1MDczMC4wIKXMDSoASAFQAw%3D%3D"><em>La Justicia</em></a>, a pocos kilómetros al sur de Upata.</strong></p>



<p>Esa versión cuenta con el aval de otra fuente que accedió a conversar con&nbsp;<strong>Armando.info</strong>&nbsp;para este trabajo, bajo la condición de que su identidad no fuera revelada. De acuerdo con esta persona, García ordenó tomar la mina, considerada en los predios como una de las mejores minas del estado Bolívar, pues por ella pasaría, asegura otra fuente en el pueblo,&nbsp;<strong>una veta de oro de 70 metros de ancho por tres kilómetros de largo.</strong></p>



<p>“Esa mina”, continúa la fuente, “<strong>se la invadieron a una familia que tenía productivo el lugar con actividad agrícola</strong>. Pero ella y una empresa de nombre&nbsp;<a href="https://armando.info/sin-mina-de-oro-pero-apadrinado-en-la-bolsa/">Berakah</a>&nbsp;invadieron la mina y no ha habido manera de moverlos de ahí”. La pelea en tribunales de los herederos de la mina, dice, no ha dado resultado alguno.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_263517"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/09093359/Americo-de-Grazia-tuit-1-768x512.jpg" alt="Américo de Grazia tuit 1" class="wp-image-263517" /><figcaption class="wp-element-caption">En 2020, el exdiputado Américo de Grazia denunció las tropelías de García como alcaldesa. Crédito: X @americodegrazia</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_263518"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/09093528/Americo-de-Grazia-tuit-2-768x512.jpg" alt="Américo de Grazia tuit 2" class="wp-image-263518" /><figcaption class="wp-element-caption">En 2023, De Grazia insistió en sus denuncias contra la ahora gobernadora. Crédito: X @americodegrazia</figcaption></figure>



<p>En Upata, la minería y tráfico de oro ilegal se han solapado con la tradicional economía agropecuaria, aunque no hay reportes con estadísticas confiables que lo certifiquen. Pese al crecimiento del sector, tan vigoroso como anárquico,&nbsp;<strong>la capital de Piar no dispone de una cámara independiente de comercio o de minería</strong>, o de alguna asociación similar que agrupe a los negocios vinculados a la actividad aurífera, algo que se encuentra otros pueblos de cultura minera centenaria, como El Callao y Tumeremo. De hecho, la Cámara de Comercio e Industrias de Pïar está cooptada por García, hasta el punto que sus representantes participaron de manera abierta en la reciente campaña de García para la gobernación.</p>



<p><strong>En Upata no existe una normativa para el sector del oro, algo en buena medida sorprendente y hasta irregular</strong>, porque se trata de un “material estratégico” que, en el contexto del Arco Minero, quedó sujeto a controles rígidos por parte del Estado.</p>



<p>Recién asumido su cargo municipal, en 2018,&nbsp;<em>La Tata</em>&nbsp;promulgó un decreto que se proponía evitar la proliferación de los comercios de compra y venta de oro. “Todo el mundo sabe que son ilegales”, respondía ese mismo año Yulisbeth García a los requerimientos de reporteros de&nbsp;<a href="https://www.connectas.org/especiales/fuga-del-oro-venezolano/pista-de-aterrizaje-4.html">Runrunes y Connectas</a>&nbsp;sobre los pequeños comercios que comenzaban a ocupar cuadras enteras de la ciudad, “yo les dije ‘ya, un stop, aquí no se construye más un espacio para una compra de oro’”.</p>



<p>Pero, o se trató de apenas un saludo a la bandera o la alcaldesa cambió de opinión en el camino, como pronto se encargaría de demostrar el&nbsp;<em>boom</em>&nbsp;del sector informal de comercialización del oro que, en los hechos y ante las narices de todos, invadió las calles y comprometió cualquier planificación urbana que se hubiera querido hacer.</p>



<p>En contraste, Yulisbeth García, mientras fue alcaldesa de Piar, se mostró diligente en imponer&nbsp; normativas para otras y muy lucrativas actividades comerciales, como una ordenanza para la autorización de&nbsp;<a href="https://es.scribd.com/document/523043214/ORDENANZA-BEBIDAS-ALCOHOLICAS-PIAR-2020">expendio de bebidas alcohólicas</a>&nbsp;y su&nbsp;<a href="https://es.scribd.com/document/747405025/Ordenanza-de-Impuesto-Sobre-Autorizacion-y-Expendio-de-Bebidas-Alcoholicas-Del-Municipio-Piar-Del-Estado-Bolivar-Terminada-25-03-2024">carga impositiva</a>. Con idéntico celo llegó a prohibir en 2018 la&nbsp;<a href="https://primicia.com.ve/guayana/regiones/alcaldia-de-piar-prohibe-compra-y-venta-ambulante-de-dinero-en-upata/">compra y venta ambulantes</a>&nbsp;de dinero en efectivo (bolívares y dólares) en el centro de la ciudad.</p>



<p>Aunque el municipio Piar se encuentre dentro de la poligonal del Arco Minero, en cuyo seno en teoría se promueve la actividad aurífera, esta se mantiene como una economía subterránea. Y no de manera literal porque algunos yacimientos requieran de excavación, sino porque quienes ejercen la actividad, sobre todo en su vertiente artesanal, prefieren el perfil bajo y no llamar la atención.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_263519"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/09094221/Alibaba-768x512.jpg" alt="Los negocios de oro en Upata, incluyendo Alibaba Gold Center, están diezmados hoy en día. Crédito: Armando info y Mongabay Latam" class="wp-image-263519" /><figcaption class="wp-element-caption">Los negocios de oro en Upata, incluyendo Alibaba Gold Center, están diezmados hoy en día. Crédito: Armando info y Mongabay Latam</figcaption></figure>



<p>La codicia por el oro les fuerza a llevar una dinámica distinta a la de cualquier otro mineral, por valioso que este sea.&nbsp; Tal dinámica se refleja hasta en los niveles institucionales: por ejemplo, en mayo de 2024, el régimen de Maduro anunció por boletines oficiales el inicio en el municipio Piar de la explotación de la mina&nbsp;<em>La Caranta</em>, un yacimiento de&nbsp;<a href="https://www.ciudadccs.info/publicacion/18136-inicia-operaciones-mina-de-bauxita-la-carata-en-el-municipio-piar">bauxita</a>, mineral que sirve de base para la producción industrial de aluminio y que, por lo tanto, resulta indispensable para la economía global. Pero nada semejante ocurrió cuando, no muy lejos de&nbsp;<em>La Caranta</em>,&nbsp; se supo de un par de&nbsp;<a href="https://unionradio.net/aclaran-que-toda-mina-debe-contar-con-permiso-para-operar/"><em>bullas</em>&nbsp;(vetas de oro)</a>, ambas al suroeste de Upata y en dirección al Embalse del Guri: la primera, a pocos kilómetros del caserío Santa María, y la otra en las inmediaciones de la carretera de El Manteco. En casos como estos, la voz corre por la cuenca aurífera de Piar, animando a muchos -individuos, funcionarios del Estado o corporaciones- a embarcarse en una carrera de la que lo único que se puede dar por sentado es que quien llega primero tendrá las de ganar. Pero la mayoría&nbsp;<a href="https://soynuevaprensadigital.com/npd/para-solicitar-que-les-permitan-trabajar-en-la-mina-el-cuming/">se quedan con las ganas</a>.</p>



<p><em>Lea la investigación completa en <a href="https://es.mongabay.com/2025/08/todo-lo-que-brilla-es-de-la-tata-venezuela/">Mongabay Latam</a> y <a href="https://armando.info/todo-lo-que-brilla-es-de-la-tata/">Armando.info.</a></em></p>



<p><em><strong>Imagen principal:</strong>&nbsp;Durante los dos periodos de Yulisbeth García como alcaldesa de Piar se consolidó una red de negocios que sirvieron para lavar el oro brasileño. Uno de ellos fue Alibaba Gold Center. Crédito: Instagram @tatachavista</em>.</p>



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        <author>Mongabay Latam</author>
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        <pubDate>Tue, 26 Aug 2025 12:00:00 +0000</pubDate>
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