<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
    xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
    xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
    xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
    xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
    xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
    xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
    xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"
    >

<channel>
    <title>Blogs El Espectador</title>
    <link></link>
    <atom:link href="https://blogs.elespectador.com/tag/miguel-uribe-londono/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Tue, 14 Apr 2026 23:46:05 +0000</lastBuildDate>
    <language>es-CO</language>
    <sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
    <sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
    <generator>https://wordpress.org/?v=6.9.4</generator>

<image>
	<url>https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/11163253/cropped-favicon-96-32x32.png</url>
	<title>Blogs de Miguel Uribe Londoño | Blogs El Espectador</title>
	<link></link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
        <item>
        <title>Una encuesta con ventaja uribista</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/una-encuesta-con-ventaja-uribista/</link>
        <description><![CDATA[<p>En Colombia las encuestas electorales son como trajes. Se pueden confeccionar a la medida y al gusto de lo que el cliente quiera saber. Y si a uno no le gustan ni el sastre ni el vestido, pues va con otro.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Para una encuesta, otra encuesta&#8230; y así. </p>



<p>La encuesta del Centro Nacional de Consultoría (puede descargarla <a href="https://www.centronacionaldeconsultoria.com/_files/ugd/c967c2_8c2f50477e6e44a598ab77be43605d80.pdf?s=08">aquí</a> con su ficha técnica), fue contratada por amigos de la campaña del candidato Miguel Uribe Londoño: 2.140 encuestados en 57 municipios colombianos. “Según&nbsp;contó La W, ´la encuesta fue solicitada por la campaña de Miguel Uribe Londoño y pagada por una empresa afín a la campaña´, dijo el periodista Juan Pablo Calvás”, <a href="https://www.lasillavacia.com/en-vivo/encuesta-cnc-ivan-cepeda-lidera-intencion-de-voto-con-209">dice La Silla Vacía</a>.</p>



<p>Lo raro es que nadie en el uribismo se ha referido a la encuesta, ni siquiera el candidato Miguel Uribe Londoño, quien sale tan bien parado en la misma que al día siguiente ya estaba en Washington codeándose con congresistas republicanos (del partido de Donald Trump) y desde allí propuso crear el Ministerio de Guerra en Colombia, como si le pareciera poquita la sangre que se ha derramado en este país.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-twitter wp-block-embed-twitter"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="twitter-tweet" data-width="500" data-dnt="true"><p lang="es" dir="ltr">Propongo un nuevo Plan Colombia y convertir el Ministerio de Defensa en un Ministerio de Guerra para golpear sin concesiones a los carteles.<br><br>Colombia merece seguridad. <br><br>Yo voy a recuperarla. <a href="https://t.co/RBcs2v9CJB">pic.twitter.com/RBcs2v9CJB</a></p>&mdash; Miguel Uribe (@migueluribel) <a href="https://twitter.com/migueluribel/status/1991284291897073970?ref_src=twsrc%5Etfw">November 19, 2025</a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
</div></figure>



<p>Iván Cepeda (20,9%) y Abelardo De La Espriella (14,4%) puntean en dicho sondeo. Pero noten algo: cuando le preguntan a la gente cuál candidato cree que va a ganar, independientemente de su favorito, Cepeda sube al 22,7% y De La Espriella asciende al 16,1%.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="843" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/20075831/ZETA-CNC-ENCUESTA-1-843x1024.jpg" alt="" class="wp-image-122616" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/20075831/ZETA-CNC-ENCUESTA-1-843x1024.jpg 843w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/20075831/ZETA-CNC-ENCUESTA-1-247x300.jpg 247w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/20075831/ZETA-CNC-ENCUESTA-1-768x932.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/20075831/ZETA-CNC-ENCUESTA-1.jpg 1074w" sizes="(max-width: 843px) 100vw, 843px" /></figure>



<p>Más adelante, como si el encuestador no estuviera satisfecho con los resultados, insiste en el interrogante: <strong>“Le pregunto nuevamente de la siguiente tabla de candidatos a la presidencia… ¿usted por quién votaría?</strong> Entonces, Cepeda baja al 20,5% y De La Espriella se dispara mágicamente del 14,4% al 18,7%.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="589" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/20075913/ZETA-ENCUESTA-5-REPREGUNTA-1024x589.jpg" alt="" class="wp-image-122617" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/20075913/ZETA-ENCUESTA-5-REPREGUNTA-1024x589.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/20075913/ZETA-ENCUESTA-5-REPREGUNTA-300x173.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/20075913/ZETA-ENCUESTA-5-REPREGUNTA-768x442.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/20075913/ZETA-ENCUESTA-5-REPREGUNTA.jpg 1080w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>Más sorpresivo aún, Miguel Uribe Londoño trepa al 10,3%, cuando en las dos preguntas anteriores Sergio Fajardo figura de tercero con el 7,8% y 8,9%, respectivamente, en tanto que Uribe Londoño figura en el quinto y cuarto lugar, nunca tercero. La suma de Abelardo y Miguel Uribe papá le da la ventaja a los uribistas con el 29%, </p>



<p>Me queda la intriga de cuánto tiempo hubo entre una y otra pregunta en la misma encuesta para que la gente cambiara tan rapidito de opinión. ¿O cómo funciona la mecánica de las encuestas? ¿Es o no es un traje a la medida? La única explicación es que si la encuesta es como un vestido, pues uno cambia de vestido con frecuencia.</p>



<p>Además, en una eventual consulta para elegir al candidato del uribismo, Miguel Uribe Londoño se lleva por delante a sus <em>amiguis </em>y rivales del Centro Democrático con el 44,2%, en tanto que María Fernanda Cabal, la segunda, aparece lejos con el 13,6%.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="853" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/20080037/ZETA-ENCUESTA-4-URIBISTAS-853x1024.jpg" alt="" class="wp-image-122618" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/20080037/ZETA-ENCUESTA-4-URIBISTAS-853x1024.jpg 853w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/20080037/ZETA-ENCUESTA-4-URIBISTAS-250x300.jpg 250w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/20080037/ZETA-ENCUESTA-4-URIBISTAS-768x922.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/20080037/ZETA-ENCUESTA-4-URIBISTAS.jpg 1080w" sizes="(max-width: 853px) 100vw, 853px" /></figure>



<p>Nada que ver esta encuesta con la de <em>Cifras y Conceptos</em>, donde no votaría por ningún candidato del Centro Democrático el 70% (en la del CNC no votaría por ninguno el 13,2%) y Uribe Londoño obtiene apenas el 12% de intención de voto. Ténganse en cuenta que ambas encuestas se publicaron con apenas una semana de diferencia.</p>



<p>Es decir, en la encuesta del CNC el tablero es ventajosamente uribista. Y el propio Uribe, a pesar de su aporreado año, aparece con mejor imagen (46,3%) que Petro (41,4%). &nbsp;</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>La inseguridad como tema de campaña</strong></p>



<p>Según los hallazgos del CNC, el principal problema que debe enfrentar el nuevo gobierno es la inseguridad (31,3%), la corrupción (19,8%); el desempleo (6,3%); la salud (5,6%) y la economía (4,2%). Aun así, lo que este cuadro nos está diciendo es que el gobierno de Gustavo Petro lo está haciendo bien en materia social (economía, salud y empleo), asuntos que afectan directamente al ciudadano y su bolsillo. Sin embargo, se sabe que el tema de la seguridad es recurrente en el ADN uribista.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="620" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/20080220/ZETA-ENCUESTA-3-TEMAS-1024x620.jpg" alt="" class="wp-image-122621" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/20080220/ZETA-ENCUESTA-3-TEMAS-1024x620.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/20080220/ZETA-ENCUESTA-3-TEMAS-300x182.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/20080220/ZETA-ENCUESTA-3-TEMAS-768x465.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/20080220/ZETA-ENCUESTA-3-TEMAS.jpg 1080w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>¿Conclusión? Lo más seguro es que quién sabe. La única conclusión posible, por ahora, es que se viene una guerra de encuestas hechas a la medida del interesado, porque ya sabemos que <em>el cliente siempre tiene la razón</em>.</p>



<p>Con todo, hay quienes creen, yo no, que las encuestas en este país son un mal necesario como el fútbol para tener en qué matar el tiempo. Sirven también para rellenar espacios radiales y ofrecen material especulativo para los analistas, eso sí. Por algo estamos aquí. </p>



<p>Sin embargo, todavía el panorama es incierto sobre qué dirección tomará el país a partir de 2026. Si bien la izquierda (Pacto Histórico), lidera momentáneamente en intención de voto en ambas encuestas, es demasiado temprano para cantar victoria. Y lo de Abelardo De La Espriella puede ser un globo mediático, azuzado por las redes sociales. Faltar ver si la élite política de este país se unirá en contra de la candidatura de alguien ajeno a su entraña, lo que es bastante probable a juzgar por las declaraciones recientes de algunos rivales de <em>&#8220;El Tigre&#8221; </em>en la derecha.</p>



<p>Se vienen las fiestas decembrinas y con toda seguridad los generosos <em>reyes magos </em>llegarán en año nuevo con otra suculenta encuesta debajo del brazo.  </p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=122611</guid>
        <pubDate>Thu, 20 Nov 2025 13:44:38 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/20082450/ZETA-ENCUESTA-5-REPREGUNTA-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Una encuesta con ventaja uribista]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>¿El uribismo “le hizo pistola” a Miguel Uribe papá?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-uribismo-le-hizo-pistola-a-miguel-uribe-papa/</link>
        <description><![CDATA[<p>Sin un candidato que convenza, el costo reputacional del juicio a Álvaro Uribe le está pasando factura al Centro Democrático. La interpretación surge al repasar la última encuesta de la firma Cifras y Conceptos.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Imágenes tomadas de las cuentas en X del precandidato Miguel Uribe Londoño y el Centro Democrático. </em></p>



<p>Hubo un tiempo en que la palabra tenía valor. No había necesidad de firmas ni testigos, porque lo que se dijese de dientes para afuera era sagrado, acaso palabra de Dios. La honra no se empeñaba.</p>



<p>Pero en política las palabras se las lleva el viento, porque las promesas son fáciles de romper y la palabra de los políticos es de doble faz.</p>



<p>El nerviosismo que cunde al interior del Centro Democrático es inocultable y coincide con la aparición, el 5 de noviembre, de la nueva encuesta de la firma Cifras y Conceptos (descargar <strong><a href="https://www.cifrasyconceptos.com/wp-content/uploads/2025/11/Polimetrica-NOVIEMBRE-2025-VF-04112025.pdf">aquí</a></strong>), en la que quedó claro que ninguno de los precandidatos de esa colectividad cuenta con la bendición mayoritaria del electorado para disputar la presidencia de la República en 2026.</p>



<p>A la pregunta de a cuál candidato apoyaría la gente, gana sobrada de lote la respuesta de <strong>Ninguno </strong>(70%). Y le siguen en orden Miguel Uribe papá, (12%); Paloma Valencia, (9%); María Fernanda Cabal, (5%); Paola Holguín (2%) y Andrés Guerra (2%). Este último, quizás anticipando la debacle de los resultados propios, se rindió a tiempo.</p>



<p>Lo anterior significa que quien lidera la encuesta, sin liderarla del todo, es el señor Miguel Uribe Londoño, padre del senador asesinado durante un mitin en Bogotá. Pero, en el transcurso de una semana, coincidiendo con la publicación de dicha muestra, el uribismo se enfrascó en una <em>garrotera </em>interna, que desde su génesis puede resumirse a través de un par de titulares de prensa.</p>



<p><a href="https://share.google/MT8ud78allovGnGFP">La Silla Vacía, agosto 8 de 2025</a><strong>:</strong> Uribismo se va con encuesta para elegir su candidato presidencial.</p>



<p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-08-22/miguel-uribe-londono-es-aceptado-como-el-quinto-precandidato-presidencial-del-uribismo.html">Diario El País, 22 de agosto de 2025</a><strong>. </strong>Miguel Uribe Londoño, padre del senador colombiano asesinado, se presenta como precandidato presidencial de la derecha. </p>



<p><a href="https://caracol.com.co/2025/11/11/miguel-uribe-londono-mas-de-200-jovenes-del-centro-democratico-exigen-su-salida-de-la-contienda/">Caracol Radio, 11 de noviembre de 2025:</a><strong> </strong>Miguel Uribe Londoño: Más de 200 jóvenes del Centro Democrático exigen su salida de la contienda. </p>



<p><a href="https://share.google/CuGgRRrnMse8NHPoN">El Colombiano, 12 de noviembre de 2025: </a>AtlasIntel en medio de la pelotera: cómo una encuestadora internacional terminó envuelta en la pelea del uribismo&nbsp;</p>



<p><a href="https://share.google/oIAAcSuAbjrppVjTZ">La República, (Asuntos Legales), 13 de noviembre de 2025.</a><strong> </strong>Más de 1.200 jóvenes del Centro Democrático firmaron carta en apoyo a Miguel Uribe. </p>



<p><a href="https://www.lasillavacia.com/en-vivo/tras-tensiones-internas-uribe-elegira-a-dedo-su-candidato-presidencial/">La Silla Vacía, 13 de noviembre de 2025.</a> Tras tensiones internas, Uribe elegirá a dedo su candidato presidencial. </p>



<p>Sin ser experto, cualquiera podría concluir que la encuesta de Cifras y Conceptos causó un terremoto en el uribismo, que pronto se convirtió en río revuelto: el primer damnificado se llama Miguel Uribe Londoño, a pesar de ser favorito y recibir el respaldo abrumador de 1260 jóvenes en contra de los 200 que lo instaron, también por carta, a apartarse de la contienda.</p>



<p>El segundo damnificado se llama AtlasIntel, la firma brasileña que ya no hará la encuesta. <em>“Tras una solicitud de información por parte de uno de nuestros principales socios mediáticos en América Latina, se nos ha hecho saber que realizar una encuesta para el Centro Democrático podría generar un riesgo reputacional en relación con nuestra imparcialidad, en particular en lo que respecta a las encuestas públicas que AtlasIntel publique en la próxima contienda presidencial. Tras consultas con este socio mediático, he tomado la decisión de no proceder con discusiones adicionales respecto a una posible encuesta comisionada por el Centro Democrático a AtlasIntel”, </em>explicó en un comunicado.</p>



<p>Es decir, podemos inferir que los uribistas <em>le hicieron pistola</em> al señor Uribe Londoño, un término muy colombiano, tal vez caído en desuso, que traducido significa incumplir lo pactado y tratar como tonto a otro.</p>



<h2 class="wp-block-heading">¿Es consciente el Centro Democrático de lo aporreada que está la imagen del expresidente Uribe con los líos judiciales que lo persiguen?</h2>



<p>Rapidito Álvaro Uribe aceptó la propuesta de Abelardo De La Espriella de realizar una encuesta, el 10 de diciembre, para elegir al candidato único de la derecha capaz de detener al petrismo, y eso que el abogado costeño, hasta donde sabemos, no ha militado ni medio día en el Centro Democrático. Sin embargo, con el cuento de ser <em>El Tigre</em> tiene asustado a más de uno, menos a la senadora María Fernanda Cabal, quien ya marcó territorio, arropada con la piel de una leona, a juzgar por un trino que compartió en su cuenta de X. &nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/17074001/ZETA-URIBISMO-LEONA-1024x1024.jpg" alt="" class="wp-image-122509" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/17074001/ZETA-URIBISMO-LEONA-1024x1024.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/17074001/ZETA-URIBISMO-LEONA-300x300.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/17074001/ZETA-URIBISMO-LEONA-150x150.jpg 150w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/17074001/ZETA-URIBISMO-LEONA-768x767.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/17074001/ZETA-URIBISMO-LEONA.jpg 1076w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>Entonces, con este merecumbé de acontecimientos, vienen las preguntas:</p>



<p>Si hay encuesta interna, ¿podrán los uribistas <em>&#8220;matar al tigre”,</em> en el sentido coloquial del término, sin asustarse con el cuero?</p>



<p>Si ya Andrés Guerra abandonó el campo de batalla con su pírrico 2% de intención de voto, ¿quién será el o la siguiente en rendirse?</p>



<p>Si es verdad que Uribe escogerá a dedo al ungido, como en elecciones anteriores, rompiendo la promesa de usar el mecanismo de una encuesta interna, ¿es consciente el Centro Democrático de lo aporreada que está la imagen del expresidente Uribe con los líos judiciales que lo persiguen?</p>



<p>¿Qué pasará cuando salga a la luz la siguiente encuesta pública? ¿Habrá siguiente encuesta?</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-b591d193d491715a9817974da8eb4755"><strong>Mañana: Las encuestas se volvieron un problema en Colombia.</strong></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=122503</guid>
        <pubDate>Mon, 17 Nov 2025 12:52:24 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/17073932/ZETA-URIBISMO-ENCUESTAS.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[¿El uribismo “le hizo pistola” a Miguel Uribe papá?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El duelo se volvió un asunto público y político</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-duelo-se-volvio-un-asunto-publico-y-politico/</link>
        <description><![CDATA[<p>Las acusaciones de la viuda de Miguel Uribe contra la senadora María Fernanda Cabal ponen en evidencia lo mezquina que puede ser nuestra clase política, pero también lo útil que pueden ser el duelo y un muerto en tiempos electorales. ¿Se hace política con el dolor ajeno pero también con el dolor propio? </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>María Claudia Tarazona, viuda de Miguel Uribe Turbay. Imágenes tomadas de las redes sociales de Noticias RCN y Caracol Radio.</em></p>



<p></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-e53f8a39934f8acb03fe60d22ba65038"><strong><em>“Si tuviera que elegir entre el duelo y la nada, elegiría el duelo”: </em>William Faulkner, escritor estadounidense.</strong></p>



<p>Dichosos los solteros y los solterones porque de ellos y ellas no será el reino de la viudez. </p>



<p>Ya no hay tiempo ni para llorar a los muertos. O mejor, la costumbre de llorarlos está pasando de moda. La frase aquella de que <em>no basta ser, sino parecer</em>, al parecer ha perdido su sentido. —Es que la procesión va por dentro, mijo.</p>



<p>El duelo ya no es como antes. Antes, la gente se encerraba, de manera literal, en su dolor, vestida de negro de los pies a la coronilla, en un silencio sepulcral y un dolor casi eterno, insondable e inconsolable. El duelo significaba enclaustramiento, lágrimas lacerantes saliendo de un río profundo estancando en el alma, lo que sea que eso signifique. Había recato, había dignidad y todo junto creaba un aura de solemnidad, de respeto por aquel que era y ya no es.</p>



<p>Pienso, por ejemplo, en <em>La viuda de Montiel</em>, la mujer de ese relato fascinante del universo garciamarquiano, donde la política engendra viudas tanto como alcaldes.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-f0df8015436a853bcc0bc35541e3912e"><em><strong>“Aquella noche, a los 62 años, mientras lloraba contra la almohada en que recostó la cabeza el hombre que la había hecho feliz, la viuda de Montiel conoció por primera vez el sabor de un resentimiento. ´Me encerraré para siempre —pensaba—. Para mí, es como si me hubieran metido en el mismo cajón de José Montiel. No quiero saber nada más de este mundo´. Era sincera”.</strong></em></p>



<p>Se guardaba un luto genuino por los recién idos, como queriendo proteger el rostro dolorido de las miradas impertinentes. No había fuerzas para hablar, mucho menos para ir de un lado a otro. En el luto, entendido como aislamiento social, el deudo, casi muriéndose arropado por su pena, se ponía a salvo de las habladurías, del que dirán de aquellos y aquellos que nunca pueden tener las bocas cerradas. Esa es una buena razón para abstenerse de ir a velorios.</p>



<p>Hay dos refranes españoles para lo que quiero decir: <em>“Viuda honrada, su puerta cerrada” </em>y<em> “Viuda honrada, en su casa retirada”.</em></p>



<p>Hoy no sabemos qué significan&nbsp;exactamente el luto y la viudez. Porque las redes sociales lo han resignificado todo, y no para bien, incluido el dolor. Porque el dolor se volvió público y lo público político desde que todo es <em>posteable</em>. &nbsp;</p>



<p>Exhibimos a los muertos desde el día cero de la muerte y en cada aniversario, por lo cual el concepto de último adiós ha desaparecido del lenguaje. El último adiós es un adiós permanente, incluso utilitario, dependiendo del abolengo del finado.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-b4d7fd24176bc249aff8ccfcf7d4e70e"><em><strong>“Yo he visto a viudos y viudas desconsolados que durante mucho tiempo han creído que jamás levantarían cabeza nuevo”:</strong></em> Javier Marías, escritor español.</p>



<p>Apenas ayer, los medios confirmaban que María Claudia Tarazona, la viuda de Miguel Uribe Turbay, había abandonado el país y se marginaba de los asuntos políticos, pero desde el lunes de esta semana hay revuelo en Colombia tras una explosiva entrevista, el domingo por la noche, a través de Noticias RCN, lo que parecería más un ajuste de cuentas entre señoras por una escena descomedida en medio del sepelio.</p>



<p>Es decir, la mujer que se marginaba de los asuntos políticos, regresó demasiado pronto para alborotar el avispero nacional. Y uno creyendo que en los funerales es como en Las Vegas: que lo que allá pasa, allá se queda. Pues no. Hoy nos sirvieron con el desayuno todo un peliculón lleno de intrigas, de frases hirientes y de presuntas acusaciones contra la senadora María Fernanda Cabal. La vida es bella, la política puede ser vil, en vez de servir. Ahora podemos decir que cada quien habla según le va, no en la fiesta, sino en el velorio. </p>



<p>Yo siempre he creído que hay cierto grado de mezquindad en la forma como entienden y ejercen la política ciertos personajes del Centro Democrático, pero de ahí a que una congresista uribista utilice un funeral para amedrentar a una viuda, no sé qué tan verosímil sea. No estoy del lado ni de la una, ni de la otra. Tal vez pueda decir lo mismo que dijo García Márquez en <em>Crónica de una muerte anunciada</em>: —<em>Hay que estar siempre del lado del muerto</em>. Única y exclusivamente, recalcaría sin más.</p>



<p>Me parece, eso sí, una trama digna para una novela de Corín Tellado. Hasta Gabo se habría deleitado contando su versión actualizada, incluso edulcorada, de <em>Los funerales de la Mamá Grande.</em></p>



<p class="has-text-align-right"><em>.</em></p>



<p>Dice María Claudia Tarazona que la congresista le dijo: <strong><em>“Tú no conoces Colombia, tú no sabes cómo es este país, tú no sabes lo que aquí está pasando”.</em></strong> Siendo justos, ningún político conoce bien este país. Si lo conocieran y les doliera siquiera un poquito estarían comportándose como gente adulta, no distrayendo al país con un escándalo día de por medio. ¿Es que ya nadie lava la ropa sucia en casa? Lo que uno siente tiene nombre: vergüenza ajena. Pero eso y la moral, presumo, están mandadas a recoger.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-4f09476f9f201db0f31099f4014149d9"><strong><em>“Su único contacto con el mundo, a partir de entonces, fueron las cartas que escribía a sus hijas a fines de cada mes. “Éste es un pueblo maldito —les decía—. Quédense allá para siempre y no se preocupen por mí. Yo soy feliz sabiendo que ustedes son felices”. Sus hijas se turnaban para contestarle.</em> (…) <em>“Esto es la civilización —decían—. Allá, en cambio, no es un buen medio para nosotras. Es imposible vivir en un país tan salvaje donde asesinan a la gente por cuestiones políticas”:</em> </strong>Del cuento <em>La viuda de Montiel,</em> de Gabriel García Márquez.</p>



<p>Es el correveidile de época de campaña, así haya quienes quieran creer ingenuamente que no hay una pizca de tinte proselitista en este episodio. Si quiere dar un golpe de opinión con el fin de causar un efecto político, diga cosas medio escabrosas un domingo por la noche en horario prime, para que ese sea el tema de conversación durante toda la semana.</p>



<p>Y heme aquí. Henos aquí.</p>



<p>Se hace política con el dolor ajeno pero también con el dolor propio. Sobre la viuda de Charlie Kirk, el líder republicano asesinado hace poco durante un mitin en Estados Unidos, el diario The New York Times dijo algo que para el caso viene como anillo al dedo: <em><a href="https://www.nytimes.com/es/2025/09/15/espanol/estados-unidos/viuda-charlie-kirk-erika.html?smid=fb-nytes&amp;fbclid=IwdGRzaAM2q15leHRuA2FlbQIxMQABHjckeydprNCKyU1aipt4iE-e2Euc-ODrxLk0-oN37Ex-meczaezwLd5cuYy4_aem_cIjWjVNu4A6F5CfxGDnetA&amp;sfnsn=scwspwa">“Erika Kirk mezcla lo personal y lo político en su duelo público”</a>.</em></p>



<p>Ayer la veíamos casi a diario dando los partes médicos afuera de la Clínica Santa Fe, hoy la tenemos en gira de medios hablando de su tragedia familiar. Esta mañana se encontraba en los estudios de Caracol Radio. <em>“No estoy pensando, <strong>por ahora</strong>, en hacer política”, </em>dijo. (Nótense mis negrillas). Ayer la prensa recogía algunas frases suyas, algo contradictorias, quizás ambiguas: <strong><em>“Mi vida ha sido la política. Yo no me voy a ir del país (…) Yo no voy a hacer política. Yo tengo que hacer mi duelo”.</em></strong></p>



<p>Pero, ¿a partir de cuándo, sumercé? Yo pensaba que los duelos eran instantáneos como el café, no programables como las vacaciones. En fin, el mundo ha cambiado y es posible que hasta los duelos se deban concertar con agenda en mano.  </p>



<p>Soy solidario -y humano, claro- con las pérdidas ajenas. No obstante, queda flotando en el ambiente la idea de que detrás de la reaparición de María Claudia Tarazona hay toda una estrategia, no un hecho fortuito, no sé si a favor de la pre-candidatura presidencial de su suegro Miguel Uribe Londoño o de una posible candidatura propia al Senado. Y ojo, porque no quiero decir con esto que no sea lícito que la señora quiera ocupar el puesto vacío que dejó su joven marido.</p>



<p>Al final del día, a lo mejor si es cierto eso de que la procesión va por dentro… ¡tan adentro que ni parece!&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=120455</guid>
        <pubDate>Wed, 17 Sep 2025 12:11:20 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/16162819/ZETA-DUELO-MARIA-CLAUDIA-TARAZONA.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[El duelo se volvió un asunto público y político]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El único lugar donde no eres reemplazable</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/relaciona2/el-unico-lugar-donde-no-eres-reemplazable/</link>
        <description><![CDATA[<p>En el ajetreo de la vida moderna, es fácil perder el norte. Nos la pasamos corriendo, persiguiendo metas laborales, tratando de ascender en el trabajo, de ser los mejores. Y, en medio de esa carrera, a veces, dejamos en segundo plano lo que de verdad importa. Sí, el trabajo es importante. Nos da estabilidad, nos [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<h3 class="wp-block-heading">En el ajetreo de la vida moderna, es fácil perder el norte. Nos la pasamos corriendo, persiguiendo metas laborales, tratando de ascender en el trabajo, de ser los mejores. Y, en medio de esa carrera, a veces, dejamos en segundo plano lo que de verdad importa.</h3>



<p>Sí, el trabajo es importante. Nos da estabilidad, nos ayuda a crecer profesionalmente y a sentirnos productivos. Pero, ¿qué pasa si un día faltamos? Unos días, unas semanas, o, si la vida nos juega una mala pasada, para siempre. Lamentablemente, la respuesta es simple: seremos reemplazados. Así de cruel y así de real. En el mundo laboral, los puestos no pueden quedar vacíos por mucho tiempo. La empresa necesita seguir funcionando, los proyectos deben continuar. Rápidamente, alguien más ocupará nuestro escritorio, nuestra silla, y se encargará de las tareas que nosotros hacíamos.</p>



<p>Y es aquí donde entra la reflexión: el mundo, a pesar de nuestra ausencia, seguirá girando. La vida no espera a nadie y todo sigue andando. Los trabajos se llenan, las responsabilidades se reasignan y la vida laboral sigue su curso. La persona que éramos en ese ámbito, puede ser reemplazada con facilidad.</p>



<p>Pero hay un lugar, un único lugar, donde esto jamás pasará: <strong>la familia</strong>.</p>



<p>La familia es ese espacio sagrado donde nuestra ausencia crea un vacío permanente. Un hueco que nadie, por más que lo intente, podrá llenar. Si has vivido la pérdida de un familiar, sabes de lo que hablo. En el caso de Miguel Uribe, aunque su curul en el congreso fue ocupada rápidamente, el vacío que dejó en su esposa María Claudia, su papá Miguel Uribe Londoño, sus hijas e hijo, perdurará para siempre. No hay sucesor, no hay reemplazo. Lo mismo sucede con cualquier persona. Nadie puede ocupar el lugar de un padre, una madre, un hijo, una hermana, en el corazón de su familia. Ese vínculo es irrompible y único.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<h3 class="wp-block-heading"><strong>¿Qué es lo que realmente importa?</strong></h3>



<p>A menudo, nos distraemos con otras prioridades. El grupo de amigos en WhatsApp, los temas laborales que no dejan de sonar, las notificaciones de las redes sociales, el plan del fin de semana. Y, en ese torbellino, a veces demeritamos un mensaje de la familia, lo dejamos para después, como si hubiera algo más urgente.</p>



<p>Es crucial recordar que las amistades, aunque importantes, no son un sustituto para la familia. Los amigos pueden ir y venir, pero la familia está ahí. En las buenas y en las malas. En los momentos de felicidad y en las crisis más profundas. Es la red de seguridad incondicional.</p>



<p>Nos entregamos a las redes sociales, buscando &#8216;likes&#8217; y seguidores, creyendo que la influencia digital nos hace irremplazables. Pero no es así. En el mundo de los influencers, si uno se va, llegará otro con un estilo similar, otra voz, otro activista que continúe la conversación. En Estados Unidos, tras el asesinato de Charlie Kirk, aunque su voz no será la misma, otros seguirán su trabajo. En las redes sociales, uno puede ser fácilmente reemplazable. Sin embargo, para sus hijos, su familia, su mascota, su pérdida es un vacío que nadie jamás podrá llenar.</p>



<p>Las personas realmente ocupadas lo tienen claro: su tiempo es valioso, por eso no lo desperdician en lo banal. Son las primeras en responder los mensajes de la familia, porque saben que esos son los verdaderamente importantes. Reconocen que las prioridades no son las notificaciones fugaces, sino los lazos que construyen a lo largo de la vida. Para ellos, el éxito no solo se mide en logros laborales, sino en la solidez de sus relaciones personales más íntimas</p>



<p>Por eso, la próxima vez que te llegue un mensaje al chat familiar, detente. Date el tiempo de responder. Haz esa llamada. Visita a tus padres, a tus hermanos. Porque, al final del día, cuando las luces del trabajo se apaguen, y las notificaciones de los amigos dejen de sonar, cuando pases por una crisis, la familia será lo único que te quedará. Es el verdadero tesoro de la vida, y es invaluable.</p>



<p>Valora a tu familia. Es el único lugar donde siempre serás irremplazable.</p>



<p></p>



<p><strong>Andrea Villate</strong>&nbsp;–&nbsp;mavillateg@gmail.com</p>



<p>Sitio web&nbsp;<a href="https://andreavillate.blogspot.com/">https://andreavillate.blogspot.com/</a></p>



<p>X:&nbsp;<a href="https://twitter.com/AndreaVillate" target="_blank" rel="noreferrer noopener">&nbsp;https://twitter.com/AndreaVillate&nbsp;</a></p>



<p>Facebook/&nbsp;&nbsp;<a href="https://www.facebook.com/andreavillateperiodista/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">https://www.facebook.com/andreavillateperiodista/</a></p>



<p>Instagram /&nbsp;<a href="https://instagram.com/andreavillate_cielos" target="_blank" rel="noreferrer noopener">https://instagram.com/andreavillate_cielos</a> </p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>ANDREA VILLATE</author>
                    <category>Relaciona2</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=120319</guid>
        <pubDate>Sat, 13 Sep 2025 17:16:26 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/13121120/irremplazable-andrea-villate-el-espectador-septiembre-scaled.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[El único lugar donde no eres reemplazable]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">ANDREA VILLATE</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El papá del finado y yerno de Turbay Ayala</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-papa-del-finado-y-yerno-de-turbay-ayala/</link>
        <description><![CDATA[<p>Este bloguero transcribe al píe de la letra la conversación entre dos señoras muy aseñoradas mientras los tres hacíamos fila esta semana para pagar el recibo del gas.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-915d894c00f63707d5c0c117c4ada43c"><strong><em>“La diferencia entre el fútbol y la política criollos, admitiendo que los dos se juegan con los pies, es que los futbolistas son jóvenes y los políticos casi siempre viejos”:</em></strong><strong> Lucas Caballero Calderón, escritor y columnista (1913-1981).</strong></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-841ce451f279b5101af9a34aecefdca6"><strong><em>&#8220;La política es un vicio más en Colombia: los enviciados son pocos y los afectados somos los demás&#8221;:</em> Lulú, una señora de tantas en este país. </strong></p>



<p>Dos amigas conversan en la fila del supermercado. Escucho que hablan de Miguel Uribe Londoño —papá de Miguel Uribe Turbay, abuelo del niño Alejandro, hijo del difunto—, quien estuvo casado con Diana Turbay, la hija del expresidente Julio César Turbay Ayala.</p>



<p>Me acerco un poco, con disimulo. La una dice que el señor cayó parado durante los funerales del hijo tras entregarle, sin hacer el duelo ni las nueve noches, las banderas de aquel a Álvaro Uribe.</p>



<p>—“Se las entregó a Uribe, que en ese momento tenía casa por cárcel, y hoy está en libertad transitoria, pendiente de que ratifiquen su condena –en segunda instancia- a 12 años de prisión por los delitos de&nbsp;fraude procesal y soborno en actuación penal”, contesta la otra.</p>



<p>Pero Uribe le devolvió las banderas y lo hizo precandidato, con lo que ya son cinco los uribistas que van tras el trono.</p>



<p>Noté, eso sí, que las señoras, perfumadas y emperifolladas, pelo recogido en moño, antiparras bifocales y tacón bajito, son personas bien informadas, además de encopetadas. Entonces, me puse a grabar la conversación usando el micrófono del celular, mientras hacía el que leía el libro “Memorias de un amnésico”, escrito por Lucas Caballero Calderón. Aquí se los muestro para que no digan que invento.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="576" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/23183305/ZETA-MIGUEL-URIBE-LONDONO-LIBRO-KLIM-576x1024.jpg" alt="" class="wp-image-119591" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/23183305/ZETA-MIGUEL-URIBE-LONDONO-LIBRO-KLIM-576x1024.jpg 576w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/23183305/ZETA-MIGUEL-URIBE-LONDONO-LIBRO-KLIM-169x300.jpg 169w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/23183305/ZETA-MIGUEL-URIBE-LONDONO-LIBRO-KLIM-768x1364.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/23183305/ZETA-MIGUEL-URIBE-LONDONO-LIBRO-KLIM-865x1536.jpg 865w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/23183305/ZETA-MIGUEL-URIBE-LONDONO-LIBRO-KLIM.jpg 1079w" sizes="auto, (max-width: 576px) 100vw, 576px" /></figure>



<p>Me faltan poquitas páginas para terminarlo. Voy justo en el capítulo dedicado a Julio César Turbay Ayala. Dice el brillante Klim: <strong><em>“Julio César Turbay Ayala no tenía dinero ni apellidos ilustres en este país”.</em></strong></p>



<p>De las señoras, diré que una se llama Lola y la otra Lulú para proteger sus identidades. La charla fue más larga pero la reduje a sus justas proporciones. </p>



<p><strong>Lulú:</strong> —Mija, por ahí vi que al salir Uribe en libertad lo recibieron con bombas y platillos; perdón, perdón, con bombos y platillos, quiero decir.</p>



<p><strong>Lola:</strong> —A propósito de bombas, agarra bien tu cartera porque Bogotá está muy insegura, además de sucia. Lo dijo el mismísimo alcalde Galán, como si estuviéramos tan ciegos como él.  Y aquí, entre nos, hablando del otro rey de Roma, yo creo que Álvaro Uribe es un misógino, sin ninguna simpatía genuina por las mujeres para ocupar el cargo más importante de la Nación.</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —Esas son palabras mayores.</p>



<p><strong>Lola:</strong> —¡Hay que ver cómo ellas corren a defenderlo, a capa y espada! Hablo de la Paloma y de la Cabal.</p>



<p><strong>Lulú</strong>: —Pues, mijita, los políticos todos se tapan con la misma colcha. Eso nada tiene que ver con la confianza, el aprecio o la admiración. Puro cálculo político, póngale la firma. Pero no entiendo lo de su misoginia&#8230; </p>



<p><strong>Lola:</strong> —No repitas que las paredes tienen oídos. Su favorito era Miguel Uribe y ahora que él no pertenece al reino de los vivos, su favorito es el papá del difunto y viudo de Diana, y de ñapa tiene el apellido Uribe por delante, que eso ayudará en las vallas, vaya que sí. Además, para qué ilusionarse una con la primera mujer en la presidencia, si este país es pura testosterona y machismo. Si acaso, los del Centro Democrático ponen de vice a una mujer como premio de consolación.</p>



<p><strong>Lulú:</strong> Este mundo más que de los vivos es de los vivarachos. En cuanto a la ventaja de tener el apellido Uribe sí y no, mija, porque si el Tribunal Superior de Bogotá ratifica la condena al expresidente, el apellido Uribe será devaluado y vergonzante. ¡Serían muy bruticos para querer estar en la foto de campaña con un preso!</p>



<p><strong>Lola:</strong> —¿Estás sugiriendo que sería el fin del uribismo?</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —No tengo los poderes de Moni Vidente, pero ponerle fin a esa era sería lo mejor, a ver si por fin acabamos con tanta polarización, siempre y cuando le quiten las redes sociales al reo.</p>



<p><strong>Lola:</strong> —¡Tenga fe y no vaya a misa, mija!</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —Una que es optimista. Pero dime algo: ¿Te gusta o no te gusta el precandidato Miguel Uribe Londoño?</p>



<p><strong>Lola:</strong> —¡Ni cinco! ¡Ese señor es un octogenario!</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —¡Cómo te atreves, apenas tiene 79 añitos!</p>



<p><strong>Lola:</strong> —Por ahí leí que en noviembre cumple los 80. Así que para las elecciones de 2026 el abuelo de Alejandrito ya estará en el octavo piso. </p>



<p><strong>Lulú:</strong> —No te voy a negar, mija, que lo vi achacadito en una de las fotos, pero lo pueden rejuvenecer a punta de <em>Fotoshop</em>. </p>



<p><strong>Lola:</strong> —Date cuenta: En Colombia los políticos de la tercera edad, en vez de estar en geriátricos, está casi siempre metidos de cabeza en política. Debe ser que las jugosas pensiones no les alcanzan para vivir cómodamente.</p>



<p><strong>Lulú: </strong>Ay, mija, la política es un vicio más en Colombia: los enviciados son pocos y los afectados somos los demás. Ni siquiera los muertos están en paz, porque hacen política con ellos desde el sepulcro. </p>



<p><strong>Lola:</strong> —Ahí mostraron a Álvaro Uribe, en vivo y en directo por redes sociales, en una visita relámpago al Cementerio Central de Bogotá, arrodillado frente a la tumba de Miguel Uribe. Todo lo han vuelto espectáculo en estos tiempos. A Miguelito le tocará esperar hasta después de elecciones para que lo dejen descansar en paz.</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —¡Hasta dónde hemos llegado, Virgen Santísima! Ojalá y aproveche la libertad para visitar la tumba de su amigo, don Pedro Juan Moreno, </p>



<p><strong>Lola: </strong>—Él es muy devoto. De niño tenía carita de monaguillo y ahora tiene rostro de rezandero. Pa´mí que en algún momento Álvaro Uribe quiso ser cura. </p>



<p><strong>Lulú:</strong> —¡Shhh! Habla más pasito que yo en asuntos de la iglesia no me meto. Sólo sé lo que dice la Constitución del 91: que para ser presidente se requiere tener una edad mínima de 30 años cumplida al momento de la elección. No entiendo por qué no se impuso una edad máxima.</p>



<p><strong>Lola:</strong> —¡Sabrá Mandrake! Para eso toca que los honorables hagan una reforma política y ni bobos que fueran para legislar contra sus propios intereses. ¡Y encima viven cien años! ¡Qué comerá esa gente para ser tan longeva!</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —La verdad es que a mí el señor Uribe Londoño ni me va, ni me viene, aunque su tragedia familiar es terrible. Claro, yo prefería votar por alguien con más bríos y menos arrugas. Además, eso de negociar luto por votos es una indecencia, una absoluta falta de respeto con el muerto, carajo.   </p>



<p><strong>Lola:</strong> —Cálmate, mujer, que te va a dar un soponcio. Yo creo que la política no se hizo para sentimentales ni para sementales. Todo es estrategia pura y dura. Acuérdate: ¡A rey muerto, rey puesto! Y don Miguel, muy dispuesto. </p>



<p><strong>Lulú:</strong> —<em>Amigo cuánto tienes, cuánto vales, principio de la actual filosofía</em>, decía Jorgito Villamil.</p>



<p><strong>Lola:</strong> —Ay, mija, ¿así de vieja eres tú?</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —No tanto como Amparito, pero sí. Una&nbsp;a esta edad no puede negarla.&nbsp;</p>



<p><strong>Lola:</strong> —¡Porque el botox la delata! &nbsp;</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —El cuento es que el señor Uribe Londoño está sacando pecho con el legado del difunto. &nbsp;</p>



<p><strong>Lola:</strong> —¿Cuál legado?</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —Eso mismo pregunto yo: ¿Cuál legado?</p>



<p><strong>Lola:</strong> —Ni siquiera dejó una ley de su autoría, siendo legislador. Con eso te digo todo.</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —¡Brutas! ¿En serio?</p>



<p><strong>Lola:</strong> —¿Acaso me estoy riendo?</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —Yo siempre he dicho que los honorables deberían hacer más y hablar menos. O hablar menos y hacer más, del mismo modo en el sentido contrario. Mejor dicho, no les deberían pagar por calentar la butaca y trinar en X. &nbsp;</p>



<p><strong>Lola:</strong> —Además, el Congreso y la Presidencia de la República son las únicas empresas en Colombia donde reciben gente a cualquier edad. Mi hijo Pachito tiene 42, especialización y doctorado, y no lo reciben en ningún lado dizque por viejo. ¡Le diré que busque chamba en el Capitolio Nacional!</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —O dile que se meta en el tarjetón presidencial que ahí también están recibiendo. De pronto le suena la flauta como el papá del finadito.</p>



<p><strong>Lola:</strong> —Calla esos ojos, Lulú. ¿Será que los del CD le harán a don Miguel Uribe Londoño el feo como al hijo?</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —¡Niansesabe, pelaita! En <strong>El Espectador</strong> del fin de semana dijeron que los cinco precandidatos se someterán a una encuesta para definir cuál es el ungido.</p>



<p><strong>Lola:</strong> —¡Ja! ¡No seas tan ingenua! La única encuesta será&nbsp;el que diga Uribe al final, esté o no preso, porque sigue siendo el capataz de esa colectividad. ¡Como el hacendado que es!</p>



<p><strong>Lulú:</strong> Bueno, si me vas a pegar, no me regañes. A todas estas, ¿sigo sin saber cuál fue el legado que dejó Miguelito?</p>



<p><strong>Lola:</strong> —Pues habrá que buscarlo con lupa, mija ¿Qué puede hacer un pobre cristiano antes de los 40, si no es aprender a vivir y a prepararse para la vida?</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —Se habla mucho de su legado y de sus banderas. ¿No son luego la misma vaina?</p>



<p><strong>Lola:</strong> —<em>Nuncamente</em>. El legado es aquello por lo cual la van a recordar a una cuando muera. Las grandes obras para bien de la humanidad, algo así. Las banderas son todo aquello que una quiere realizar y defender en vida, algo así.&nbsp;</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —Ah, sí, las promesas politiqueras de siempre. ¿Y cuáles eran las banderas de Miguelito hijo entonces?</p>



<p><strong>Lola:</strong> —Dicen que la Seguridad</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —¡¡¡¿Democrática?!!!</p>



<p><strong>Lola:</strong> —Ay, no mija, a mí no me vaya a meter en camisa de once varas. Habla más pasito, ya te dije, porque a Uribe viejo le han sacado cuentos con eso de la Seguridad Democrática.&nbsp;</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —Lo único que recuerdo es que al momento del atentado, mientras una de las balas impactaba en el cuerpo del finado, Uribe el joven&nbsp;respaldaba el porte legal de armas. ¡Y vea!</p>



<p><strong>Lola:</strong> —Eso sí no te lo creo.</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —Mujer de poca fe, en yutú está la prueba reina que llaman. Mira te muestro el video, yo primero muerta que mentirosa!!!</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-f8e2118e3b36e3e28e8a1683ad53b743"><strong><em>“Yo sí creo que el colombiano de bien que considere la necesidad de tener su arma, lo pueda hacer. Es decir, el porte de armas debe volver”:</em> Miguel Uribe Turbay (1986-2025).</strong></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-9-16 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Nuevo video del ataque a Miguel Uribe: ¿hubo más implicados?" width="422" height="750" src="https://www.youtube.com/embed/AXvP68j4sgE?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p><strong>Lola:</strong> —¡Lo veo y no lo creo!</p>



<p><strong>Lulú:</strong> &nbsp;—Date cuenta que las palabras tienen poder. Él mismo llamó al peligro.</p>



<p><strong>Lola:</strong> —Estás igualita que Gertrudis, mi vecina. Cada vez que hay un muerto, dice lo mismo: <em>“Eso era que le tocaba”.</em></p>



<p><strong>Lulú:</strong> —De todas maneras, pobre don Miguel papá: en el 91 le matan a la esposa y en el 2025 le matan al hijo. ¡Cristo crucificado, protégenos con tu sangre!</p>



<p><strong>Lola:</strong> —A los Turbay los persigue el sino trágico, digo yo.</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —¿Tú crees en eso del karma familiar, Lola?</p>



<p><strong>Lola:</strong> —A ratos. Hice un curso de Constelaciones Familiares donde hablaban de las deudas por linaje.</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —Tú sales con cada cosa, déjame decirte.</p>



<p><strong>Lola:</strong> —Te lo resumo: todos pertenecemos a un sistema familiar y, por lo tanto, inconscientemente podemos estar cargando emociones, destinos o conflictos, que no nos pertenecen directamente.</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —¡Ni Dios lo quiera! Eso lo explicaría todo, incluyendo los dramononones&nbsp;de telenovela en mi familia. ¿O sea que unos pagan por otros? ¿Justos por pecadores?</p>



<p><strong>Lola:</strong> —No sé si los Turbay son justos o pecadores. En todo caso, el niño Miguel no debió morir tan en la flor de la vida.</p>



<p><strong>Lola:</strong> —Nadie debería morir por causas que no sean naturales. Pero estamos en Colombia. Si el karma familiar existe, ojalá al hijo de Miguel, el que tiene cuatro añitos, no lo obliguen a entrar en los caminos pantanosos de la política. Quizás le corresponda a él cortar con ese sino trágico. ¡Seguro que sí!</p>



<p><strong>Lola:</strong> —Desde el bisabuelo Turbay, la palabra Seguridad ha estado en boca de esa familia ¿O no te acuerdas del Estatuto de Seguridad?</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —Cómo no voy a acordarme si Turbay Ayala hizo y deshizo del 78 al 82. Yo me acuerdo, por ejemplo, que durante ese gobierno nefasto el agrupamiento de cinco o más personas era considerado subversivo. Los únicos que reían eran los caricaturistas a costa de Turbay. La gente de izquierda llevó del bulto esos cuatro años.</p>



<p><strong>Lola:</strong> ¿De dónde sacas eso?</p>



<p><strong>Lulú:</strong> Del libro de Lucas Caballero Calderón, otro finadito que escribía como los dioses. Mira lo que dijo en esa época: <em>“Ese Estatuto, que por lo demás es una pieza represiva, indigna de espíritus liberales, opera menos contra los alzados en armas, contra los secuestradores y contra los hampones, que contra las gentes inofensivas pero sospechosas de simpatizar con las ideas de izquierda. (…) </em><strong><em>El Estatuto de Seguridad solo ha servido en el país para crear mayor inseguridad”.</em> </strong>¡Lee para que te instruyas, Lola!</p>



<p><strong>Lola: </strong>&nbsp;—Mejor callémonos, Lulú: no invoquemos más a los muertos porque nos <em>jalan</em> de las patas esta noche.</p>



<p><strong>Lulú:</strong> —Tienes razón, mija, porque lo único seguro en esta vida, y en este país, es la muerte.</p>



<p><strong>Lola:</strong> Yo, por si las moscas, no votaré por el que diga Uribe a ver si conjuramos de una vez por todas ese karma.</p>



<p>En ese punto de la conversación, la señorita de la caja se fue a su hora de almuerzo. “Vuelvan después de las tres”, nos dijo en un solo bostezo. ¡A mí se me olvidó pagar ese bendito recibo y me cortaron el gas! Pero, bueno, ¡salvé mi columna gracias al par de señoras deslenguadas! Unas por otras. Como en la política.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=119588</guid>
        <pubDate>Sun, 24 Aug 2025 12:37:12 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/23184110/ZETA-MIGUEL-URIBE-LONDONO.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[El papá del finado y yerno de Turbay Ayala]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
    </channel>
</rss>