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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Blogs de mario vargas llosa | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Elogio de la cursilería de Mario Vargas Llosa</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/elogio-de-la-cursileria-de-mario-vargas-llosa/</link>
        <description><![CDATA[<p>El escritor Mario Vargas Llosa pertenecía a una especie en vía de extinción: las criaturas cursis que escriben cartas de amor con buena o mala letra. Isabel Preysler publicó lo que su novio octogenario le susurraba en papelitos. ¿Qué nos enseña el final infeliz que tuvo esta historia de amor?</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Imágenes tomadas de las redes sociales de El Espectador y revista Hola. </em></p>



<p></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-dd0b743d0e46e29f2266ca0dd0e146c3"><strong><em>Somos carne, hueso, morbo y cursilería. Pero ¿Qué sé yo del amor? Nada, aparte de padecerlo en el buen sentido de la palabra.</em></strong></p>



<p>Todos llevamos un cursi atravesado en el corazón, incluso alguien de la estatura literaria de Mario Vargas Llosa (1936-2025). Su ex, Isabel Preysler, publicó en su libro de memorias las cartas que el escritor peruano le mandaba. Hay quienes piensan que fue una venganza, no una celebración del amor.</p>



<p>Bajo el extraordinario título de <a href="https://www.zendalibros.com/la-pornovenganza-de-isabel-preysler/">“La pornovenganza de Isabel Preysler”</a>, una columnista del portal literario Zenda, Carla de La Lá, la describió en los siguientes términos: “Las cartas íntimas a Isabel Preysler<strong> </strong>de Mario Vargas Llosa—ya fallecido— se han publicado para obtener dinero y relevancia, para dar un par de bofetadas con guante de seda, y dejar claro el infinito y legendario coñomando de la socialité. Un gesto, por su parte, que rebasa todos los límites del mal gusto y el oportunismo: un ajuste de cuentas literario con el cadáver del Nobel<strong>. </strong>Sin embargo, ella está viva y es humana (jamás la vi en los años de mi vida en una falta de decoro así: astronómica, pantagruélica”.</p>



<p>Ella está viva y él no para defenderse. Creo que él fue más caballero que ella dama. Deberíamos considerar que a los hombres se nos puede tocar sí pero ojalá con una rosa sin espinas. &nbsp;</p>



<p>El de la Preysler, titulado “Mi verdadera historia”, no es el tipo de libro que yo leería o regalaría, pero leer lo que otros escriben sobre ella y sus memorias, revela mucho de lo que son las pasiones humanas y los atropellos que cometemos en nombre del amor.</p>



<p>Con todo, hay que agradecerle a la ex mujer de Julio Iglesias, entre otros, por compartir las cursilerías que un Mario Vargas Llosa embelesado le confesaba, porque es la comprobación de que en esencia el amor es cursi y eso no tiene nada de malo. El diario <a href="https://elpais.com/gente/2025-10-22/lo-que-dicen-las-cartas-que-mario-vargas-llosa-le-envio-a-isabel-preysler-que-revolucion-has-causado-en-mi-vida-amor-mio.html">El País reprodujo algunas de esas cartas</a>, y de allí extracté frases.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-66f19903a964345dfebf656dc1ae4b54"><strong>21 de marzo de 2015:</strong> <em>“Te quiero mucho y te mando muchos besos y palabras bonitos para esas&nbsp;orejitas&nbsp;que parecen dos signos perfectos de interrogación”.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-d5e0de0281822803d108e9983596b860"><strong>11 de abril de 2015.</strong><em> “… pienso en la impagable dicha que será vivir toda una vida a tu lado, descubriendo cada día uno de los tesoros y maravillas que hay en ti [&#8230;] Te extraño, te quiero, el mundo parece vacío y sin vida cuando no estás conmigo”.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-765dc95ccd5502361b3724f87b7c7d3b"><strong>14 de abril de 2015:</strong> <em>“Te quiero y nada me haría más feliz que pasar todo lo que me queda de vida a tu lado, adorándote y procurando hacerte feliz. (…) “Qué revolución has causado en mi vida, amor mío. (…) Es una historia tan bonita que tiene que tener un final feliz”.</em></p>



<p>Las cartas dejan ver que el escritor presentía su final.<em> </em><strong><em>“</em>Somos felices hasta donde la felicidad es posible en esta vida y creo que lo seremos los años que nos faltan por vivir</strong> [&#8230;]<em><strong> Siento que las fuerzas me van abandonando poquito a poco, pero espero que no se vayan del todo”.</strong></em></p>



<p>Con una frase lapidaria, la española, que en realidad es filipina, en 2022 puso punto final al cuento del hada y el príncipe (el Nobel de literatura y la <em>socialité</em>), que empezó en 2015: <strong><em>“Lo mejor es que demos por terminada esta relación ya tan cargada de costumbre y de rutina”.</em></strong> Eso sonó a Rocío Dúrcal.</p>



<p>Para algunos es principio básico del amor: úsese y tírese. Deberíamos aterrizar en las relaciones con el ojo puesto en la puerta de entrada, pues es la mima que nos verá salir cuando se hayan agotado todos los suspiros. Si nos hacemos conscientes de que el amor acaba, como se acaba un contrato de trabajo, no habrá decepciones ni enojos, nada qué lamentar. &nbsp;&nbsp;</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>Ridículos por culpa del amor</strong></p>



<p>Nos gustan las canciones románticas aunque nos de pena reconocerlo. Lloramos por amor y por amor suplicamos. El amor nos vuelve idiotas (a hombres y mujeres), e idiotas nos gustar estar por culpa del amor. Somos tontos y deliciosamente ridículos. Estar enamorado es… <em>vivir con el corazón desnudo</em>, dice Raphael. Y por esa misma razón, nos cogen, del verbo agarrar, bajos de defensas.</p>



<p>Yo, por ejemplo, escucho el podcast<a href="https://open.spotify.com/episode/7MVZ7PVji6XwHmXuRXP0DP"> “Epistolar, antología de lo íntimo</a><strong>”,</strong> que es una celebración de las cartas de amor y de otro tipo de cartas. Los emoticones están revolucionando todo para mal, incluido el poder de la palabra escrita.&nbsp; Sobreviven las canciones romanticonas, por suerte.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-spotify wp-block-embed-spotify wp-embed-aspect-21-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="Spotify Embed: Carta de amor tempestuoso de Elizabeth Taylor" style="border-radius: 12px" width="100%" height="152" frameborder="0" allowfullscreen allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture" loading="lazy" src="https://open.spotify.com/embed/episode/7MVZ7PVji6XwHmXuRXP0DP?utm_source=oembed"></iframe>
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<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-ca6f7c71ca05bc1e09299c6d73188161"><em>“Y si una potra alazana</em> / <em>Caballo viejo se encuentra</em> / <em>El pecho se le desgrana</em> / <em>No le hace caso a falseta</em> / <em>Y no le obedece a freno</em> / <em>Ni lo paran falsas riendas</em> / <em>El potro da tiempo al tiempo</em> / <em>Porque le sobra la edad</em> / <em>Caballo viejo no puede</em> / <em>Perder la flor que le dan</em> / <em>Porque después de esta vida</em> / <em>No hay otra oportunidad”.  <strong>(Caballo viejo, canción de Simón Díaz)</strong></em></p>



<p>En defensa de Vargas Llosa diré que sus palabras no son torpes ni edulcoradas, como dice la columnista.&nbsp;Son la confesión de un enamorado, del anciano que volvió a ser adolescente. ¿Acaso no es eso lo que todos soñamos, llegar a viejos sintiéndonos amados y con los bríos de la primera veintena? ¿Qué tiene de malo sentirse vivo mientras hacemos las maletas del viaje final? Como en la canción de <em>Caballo Viejo</em>, es la reivindicación del amor amor en la tercera edad.</p>



<p>Aunque ahora que lo pienso: ¿no eran aquellas unas frases frívolas para una mujer frívola? Pues sí, porque resulta que por las venas nos corre cursilería, además de frivolidad; de otra manera, no estaríamos aquí hablando de una señora acusada de baladí por los envidiosos, que supo alojarse en el corazón de un intelectual durante los siete años que duró la relación.</p>



<p>¿Estuvo mal que la doña revelara las cartas?&nbsp; No sé, creo que no., porque Vargas&nbsp;Llosa ya se ganó un lugar en el parnaso literario. Unas cartas sinceras, almibaradas con la ilusión y escritas con el corazón frágil, no van a quitarle brillo a su genialidad como novelista y ensayista. Se me ocurre que los genios están por encima del bien y del mal, incluso del amor.</p>



<p>Tampoco creo que el libro de la Preysler sea la gran obra de nada, como pretende hacernos creer el escritor-periodista Jaime Bayly, pero se debe estar vendiendo como pan caliente porque ¿qué sería de nosotros, pobres ilusos mortales, sin el morbo, sin el amor, sin el sexo?</p>



<p>Son las memorias de alguien que ha vivido la vida a todo lujo, envuelta en la seda fina de las apariencias. La banalidad de la quiere, puede y tiene con qué, como dicen los muchachitos de ahora.</p>



<p>Y para que quede claro que la cursilería nos viene adherida a la piel hasta el final, Bayly, de 60 años, acaba de sucumbir. “En lo que a mí respecta, estás ahora en mi corazón”, le mandó a decir&nbsp;<a href="https://open.spotify.com/episode/1IekA3OA8wJJ7GFnsNj4ee?si=41seO5ypRKu0OQW6ge42BA">por medio de su pódcast</a>,&nbsp;a la señora Preysler, de 74 años, avisándole que irá a España con Silvia, su joven esposa de 35 años. </p>



<p>—&#8221;A lo mejor quiera ser él el siguiente en la lista de romances de la fulana&#8221;, me dice un amigo malpensado.</p>



<p>¡Pues esta boca no es mía! Chao. </p>



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<iframe title="Spotify Embed: Isabel Preysler me envía una carta" style="border-radius: 12px" width="100%" height="152" frameborder="0" allowfullscreen allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture" loading="lazy" src="https://open.spotify.com/embed/episode/1IekA3OA8wJJ7GFnsNj4ee?si=41seO5ypRKu0OQW6ge42BA&#038;utm_source=oembed"></iframe>
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        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=122882</guid>
        <pubDate>Sat, 29 Nov 2025 12:27:56 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
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        <item>
        <title>El lado oscuro de Mario Vargas Llosa</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-lado-oscuro-de-mario-vargas-llosa/</link>
        <description><![CDATA[<p>Para quienes disfrutamos su obra y a la vez disentimos de su fanatismo político, el escritor peruano era un genio y un hombre detestable por partes iguales. Hoy me pregunto: ¿Quién fue superior entre Mario Vargas Llosa y  Gabriel García Márquez?</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"></p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em><strong>Homenaje de los grandes diarios del mundo, entre ellos El Espectador, a Mario Vargas Llosa (1936-2025). </strong>Foto: Cátedra Vargas Llosa, en la red social X.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-a8d6df1e93afd924b92c319ab07a142d"><strong><em>“Si queréis los mayores elogios, moríos”:</em> Enrique Jardiel Poncela, escritor y dramaturgo español.</strong></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-cd0cbba33c1bb01fb54807ec42ea2a9f"><strong><em>“Los obituarios habría que hacérselos a los vivos. Primero para que se defiendan”: </em>José Luis Sastre, escritor español.  </strong></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-554591ac0b9566bdf757a348dddb2cd6"><strong><em>“Los que salvan al escritor para condenar al opinador son, en el fondo, sus máximos despreciadores”:</em> Sergio del Molino, escritor español.</strong></p>



<p>No siento ni jamás sentí desprecio por Mario Vargas Llosa (MVLL); sus ensayos literarios son verdaderas obras de arte, que leo y releo con la misma fascinación de la primera vez. Simplemente digo que es defendible en lo literario e indefendible en lo político, lo que significa que fue odiado y amado por partes iguales. La admiración recíproca que en Colombia sentían por él personajes como Iván Duque y Álvaro Uribe, explica lo que quiero decir. </p>



<p>Pero si la prima y ex esposa le perdonó sus escarceos amorosos -ya llegaremos allá-, ¿por qué no vamos a perdonarle nosotros sus yerros políticos?</p>



<p>Como no hay muerto malo, por estos días se dicen cosas maravillosas, y por lo demás bien merecidas por su pluma prodigiosa, sobre el célebre y celebrado escritor peruano, que dejó el mundo con 89 marzos cumplidos y de quien siempre he sospechado que rivalizó en secreto con ese otro gigante de las letras que fue Gabriel García Márquez.</p>



<p>Me aventuro a creer que, en lo más íntimo de su ser, MVLL sabía que Gabo era, de muchas maneras, un genio superior, aquel que se robaba el show, y la manera de no ocultar esa ¿quizás envidia? encontró su oportunidad al propinarle el golpe en la cara que acabó con la amistad de los dos escritores, aquel 12 de febrero de 1976: Gabo tenía 48 años y Vargas Llosa 39.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="705" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/20074252/MVLL-EL-VICIO-DE-ESCRIBIR-705x1024.jpg" alt="" class="wp-image-114740" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/20074252/MVLL-EL-VICIO-DE-ESCRIBIR-705x1024.jpg 705w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/20074252/MVLL-EL-VICIO-DE-ESCRIBIR-207x300.jpg 207w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/20074252/MVLL-EL-VICIO-DE-ESCRIBIR-768x1116.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/20074252/MVLL-EL-VICIO-DE-ESCRIBIR-1057x1536.jpg 1057w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/20074252/MVLL-EL-VICIO-DE-ESCRIBIR.jpg 1080w" sizes="(max-width: 705px) 100vw, 705px" /></figure>



<p>Hablando de otro momento, en el libro <em>Vargas Llosa, el vicio de escribir </em>encontré la siguiente anécdota: “En esa misma reunión noté que MVLL hablaba poco. Miraba con cierta distancia a García Márquez y llegué a una conclusión quizás prejuiciosa para entonces: al novelista peruano no le gustaban muchas de ´las salidas´, más o menos fáciles, que el colombiano demostraba en público”, explica el escritor J.J. Armas Mercelo, autor de la obra.</p>



<p>Y continúa:</p>



<p>“Ahora me voy al cine”, dijo García Márquez al despedirse. “¿Vestido así?”, le pregunté un poco provocativamente. “Claro”, me dijo, “es para asustar a los burgueses. Y MVLL volvió a mirarlo con desdén. Entonces reparé en que, además, García Márquez llevaba los calcetines de distinto color, como que no prestaba atención alguna a su indumentaria exterior.  (…) Aquella vez había conocido a uno de los mejores novelistas del mundo en la casa barcelonesa de MVLL”.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-32ff603d462a1208a4e47bb31f9dfeb9">“… todo cuanto toca con la expresión verbal y el gesto (…) viene precedido de ese humor caribeño que se conoce por el nombre de <em>mamadera de gallo</em>, en donde la ironía visionaria exagera hasta el pantagruelismo más increíble cuanta historia, episodio o anécdota pudiera partir de un hecho real, de la realidad misma”: <strong>J.J. Armas sobre García Márquez en <em>El vicio de escribir</em>.</strong></p>



<p>Vargas Llosa llegó a detestar tanto a Gabo que dio órdenes para no reeditar <em>García Márquez:</em> <em>Historia de un deicidio</em>, que fue la tesis con que obtuvo en 1971 el título de Doctor en Filosofía y Letras.</p>



<p>“Solo pude publicar una primera edición de 20.000 ejemplares y ahí acabó todo”, le confesó Carlos Barral a J.J. Armas. Pero, para fortuna de nosotros los lectores, Vargas Llosa cambió de parecer en el 2021 y pudimos leer la nueva edición de Editorial Alfaguara.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="662" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/19132540/MVLL-HISTORIA-DE-UN-DEICIDIO-662x1024.jpg" alt="" class="wp-image-114665" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/19132540/MVLL-HISTORIA-DE-UN-DEICIDIO-662x1024.jpg 662w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/19132540/MVLL-HISTORIA-DE-UN-DEICIDIO-194x300.jpg 194w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/19132540/MVLL-HISTORIA-DE-UN-DEICIDIO-768x1188.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/19132540/MVLL-HISTORIA-DE-UN-DEICIDIO-993x1536.jpg 993w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/19132540/MVLL-HISTORIA-DE-UN-DEICIDIO.jpg 1014w" sizes="(max-width: 662px) 100vw, 662px" /></figure>



<p>La superioridad del escritor colombiano quedó magníficamente retratada en el ensayo <strong><em>Historia de un deicidio</em></strong> (Alfaguara, 664 páginas), escrito por Vargas Llosa para alabar esa novela total que es <em>Cien años de soledad,</em> y por la cual a García Márquez se le consideró “el Quijote de América Latina”.</p>



<p>“Para mayor grandiosidad si cabe, la novela es también el eje de la literatura de América Latina del siglo XX, la única novela que ocupa indiscutiblemente un lugar en la historia y en el canon mundial”, a juzgar por las palabras de su biógrafo, Gerald Martin (<em>Una vida,</em> página 378)</p>



<p>No obstante, en 2017, tres años después de muerto Gabo, Vargas Llosa hizo una declaración tremendamente odiosa sobre aquel. Dijo que era <a href="https://elpais.com/cultura/2017/07/07/babelia/1499445200_348553.html">más artista que intelectual.</a></p>



<p><em>“Cuando uno hablaba con García Márquez, él era enormemente divertido, contaba anécdotas siempre, fascinantes porque además las contaba maravillosamente bien. Pero García Márquez no era un intelectual. García Márquez funciona mucho más como un artista, como un poeta, que como un intelectual; es decir, alguien que reelabora conceptualmente aquello que hace y está en condiciones de explicarlo. Él no estaba en condiciones de explicar intelectualmente el enorme talento que tenía a la hora de ponerse a escribir, lo cual quiere decir que a la hora de ponerse a escribir funciona fundamentalmente a base de intuiciones, de instintos, de pálpitos…”.</em></p>



<p>Sobre esas palabras, hay tela para cortar. Baste leer la biografía de Martin para comprender lo equivocado que estaba MVLL. Al recorrer la vida de Gabo queda claro que el colombiano fue un intelectual de tiempo completo y por eso mismo gozó de la admiración de los hombres poderosos de su tiempo (Bill Clinton, Felipe González, Fidel Castro, Francois Miterrand, Carlos Salinas de Gortari o Belisario Betancur, por citar algunos), y claro, también se ganó la antipatía de quienes no comulgaron con sus posturas progresistas. El propio Vargas Llosa, que con el tiempo se matriculó en la Derecha después de su militancia izquierdista, lo llamó ´lacayo de Fidel Castro´ y ´oportunista político´”, según Gerald Martin (<em>Una vida</em>, página 515).</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-7420585d5cc0a2e5f02dfc132ce2e4ac">Gabo nunca ocultó esa fascinación por el poder y los poderosos. En <em><a href="https://centrogabo.org/gabo/contemos-gabo/15-reflexiones-de-gabriel-garcia-marquez-sobre-el-poder">El olor de la guayaba</a></em> dijo: <strong>&#8220;El poder es, sin duda, la expresión más alta de la ambición y la voluntad humana, y no me explico cómo hay escritores que no se dejan inquietar por algo que afecta y a veces determina la realidad en que viven&#8221;.</strong></p>



<p>“Era éste –dice Martin, refiriéndose a Gabo- un escritor que se serviría de su celebridad literaria para convertirse en una gran figura pública, y a una escala que ninguno de sus predecesores –salvo, tal vez, (Víctor) Hugo, Dickens, Twain o Hemingway- había alcanzado a imaginar siquiera”.</p>



<p>Más adelante, el biógrafo declara que “la experiencia hizo de él un animal literario y político aún más resistente y lo curtió para afrontar casi cualquiera de los muchos desafíos que su talento y su fama le pudieran deparar en el futuro”.</p>



<p>Mario Vargas Llosa recibió el Premio Nobel de Literatura en 2010, a la edad de 74 años, veintiocho años después de haberlo recibido García Márquez (1982), a la edad de 55 años. Tampoco en aquel entonces el escritor peruano ocultó su rabia contra Gabo: “Me parece un premio político (…) Jorge Luis Borges lo merecía mucho más” (<em>El vicio de escribir</em>, página 127). Lo divertido del cuento es que ese mismo año un molesto Borges se refirió a Vargas Llosa como <a href="https://www.perfil.com/noticias/cultura/el-origen-del-distanciamiento-entre-borges-y-vargas-llosa-a-quien-el-argentino-llamo-el-peruano-de-la-inmobiliaria.phtml">“el peruano de la inmobiliaria”</a>, por comentarios impertinentes que hizo sobre su modesto apartamento de Buenos Aires, durante una entrevista que Borges le concedió.   </p>



<p>El peso intelectual de Gabo quedó retratado en dos de sus discursos: <a href="https://centrogabo.org/gabo/gabo-habla/la-soledad-de-america-latina-discurso-de-gabriel-garcia-marquez-en-la-recepcion-del">“La soledad de América Latina”</a> que pronunció al recibir el Premio Nobel de Literatura en 1982 y luego, en 1986, como el hombre de paz que fue, cuando pronunció en México <a href="https://centrogabo.org/gabo/gabo-habla/el-cataclismo-de-damocles-discurso-de-gabriel-garcia-marquez-en-contra-de-la-guerra">“El cataclismo de Damocles”,</a> para advertir sus temores ante un inminente holocausto nuclear.</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>El político Mario Vargas Llosa</strong></p>



<p>El escritor peruano no tuvo problema en mostrarle al mundo sus dos caras, la del escritor consagrado y disciplinado, además de extraordinario ensayista literario, y <a href="https://www.infobae.com/peru/2025/04/14/mario-vargas-llosa-y-su-transformacion-politica-el-salto-de-la-izquierda-a-la-derecha">la del político con ansías de poder</a>, tanto que creyó que podía ser presidente de Perú. </p>



<p>Aunque perdió contra Alberto Fujimori en las elecciones de 1990, con el tiempo Vargas Llosa terminó apoyando a tres personajes (dos presidentes y una candidata presidencial), con malas notas en conducta: Alejandro Toledo (condenado en 2024 a más de 20 años de prisión por colusión y lavado de activos);  Ollanta Humala (quien acaba de ser condenado a quince años de prisión, lo mismo que su esposa, por lavado de activos y dinero ilícitos en sus campañas), y Keiko Fujimori, la hija de su otrora rival, Alberto Fujimori, <a href="https://www.bbc.com/mundo/articles/cd11n6zv6dno">condenado a 25 años de prisión por crímenes de lesa humanidad, </a>aunque salió libre en 2023, gracias a un indulto humanitario, sin haber cumplido ni siquiera la mitad de la pena.</p>



<p>En 2009, <a href="https://www.latercera.com/noticia/vargas-llosa-humala-y-keiko-fujimori-son-como-sida-y-cancer">Vargas Llosa dijo lo siguiente</a><strong><a href="https://www.latercera.com/noticia/vargas-llosa-humala-y-keiko-fujimori-son-como-sida-y-cancer"> </a></strong>en un programa de televisión: &#8220;Me niego a creer que mis compatriotas van a ser tan insensatos de ponernos en la disyuntiva de elegir entre el sida y el cáncer terminal, que es lo que serían (Ollanta) Humala y Keiko Fujimori&#8221;. Al final, entre dos males terminaba escogiendo lo que muchos llaman “el mal menor”, como si el voto en blanco no fuera una opción legítima para mostrar inconformismo en vez de meter las manos al fuego por criaturas políticas que terminan siendo un completo fiasco.</p>



<p>Al respecto, tengo fresca en mi memoria, por polémica, una columna de Vargas Llosa en <em>El País</em>, titulada <a href="https://elpais.com/opinion/2021-10-17/votar-bien-y-votar-mal.html">“Votar bien y votar mal”.</a></p>



<p>Dijo el escritor: “Aquí sí tiene sentido hablar de votar <em>bien</em> o <em>mal</em>, me parece: no tiene que ver con los candidatos sino con los votantes; porque son estos últimos los que legitiman unas elecciones o las convierten en un circo. (…) Los países que no están convencidos de la razón de ser <em>democrática</em> de su sociedad suelen votar <em>mal</em>. Sólo los que están convencidos y a favor de la democracia votan <em>bien</em>”.</p>



<p>Es decir, para Vargas Llosa la culpa de todas nuestras desgracias la tenemos los electores, no los políticos, y, según él, votar bien equivale a votar por candidatos de la Derecha (como aquellos a los que él apoyó y que terminaron siendo un lastre para su país), y votar mal equivalía a votar por candidatos de la Izquierda.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-a24b753498120667b39966bec1445b0f"><strong>Posteó Erna Von Der Walde, colombiana, licenciada en Filosofia y Letras:</strong> <em>“Falleció Marito, el hombre que odiaba a los indios y que consideraba que la mayoría de los latinoamericanos éramos unos imbéciles. </em>(…) <em>Era una presencia fiel y constante en los encuentros de los archi-millonarios en Davos.</em> (…) <em>Hay que reconocerle que su ataque a la izquierda y a las clases populares -que consideraba no solo despreciables, sino verdaderamente un sobrante, un exceso- siempre fue frontal. </em>(&#8230;) <em>Marito directamente señalaba a los pobres como los culpables de los atrasos constitutivos de la región”. </em></p>



<p>Es claro que él fue el mejor ejemplo de aquellos que votan mal. Con su sesgado discurso dialéctico, se entrometió en la política latinoamericana, mostrando sus afectos por personajes controvertidos como Javier Milei o Jair Bolsonaro, y también metió varias veces la cucharada en la política colombiana, siendo cercano “a figuras del uribismo, especialmente a Iván Duque y Álvaro Uribe”, <a href="https://www.elespectador.com/el-magazin-cultural/mario-vargas-llosa-y-la-politica-colombiana-una-relacion-de-elogios-y-criticas-noticias-hoy">según esta nota </a>de <strong>El Espectador,</strong> que nos recuerda, además, que el escritor llamó tontos a quienes votaron por Gustavo Petro, porque “han elegido la pobreza”.</p>



<p>En la columna, titulada <em><a href="https://cambiocolombia.com/opinion/los-danieles/una-verguenza-de-vargas-llosa">Una vergüenza de Vargas Llosa</a></em>, en 2021 el gran Antonio Caballero le da una espléndida clase de historia de Colombia en respuesta a una columna llena de imprecisiones: <em>“En ese artículo, que revela un abismal desconocimiento de la historia reciente de Colombia, dice Vargas Llosa (…) que el gobierno de Iván Duque es el mejor que ha tenido Colombia y el mejor de América Latina, como lo fueron también los de su jefe Álvaro Uribe”.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-406223d5cadafc9c6eee95fe2ac43f10"><em>“Al escritor peruano lo ciega su odio por cualquier cosa que hoy considere de izquierda, arrepentido como está de sus devaneos juveniles con la revolución cubana (devaneos y arrepentimiento similares a los de su amigo Plinio Apuleyo, otro converso).&nbsp;&nbsp;Pero es que ahora Mario es marqués, el primer marqués peruano —o, en general, latinoamericano—&nbsp;de la aristocracia de España desde que la independencia de las colonias del imperio español en América suprimió hace doscientos años los títulos de nobleza”: <strong>Antonio Caballero, en revista Cambio.</strong></em></p>



<p>Por su activismo político, no siempre tomé en serio a MVLL en su papel de intelectual; creo más bien que fue un escritor enorme que tenía opiniones políticas como cualquier persona, posturas que nacían de su posición de hombre aburguesado que desde una Derecha de línea dura, más que liberal, defendió privilegios de clase a través de su vida pública.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-0bc66ad4fcdfa75bc9e947a224afe2bf">Posteó <strong>Juan Cárdenas</strong>, escritor colombiano: <em>&#8220;Vargas encarnó con paciencia y extrema habilidad el modelo varonil del escritor latinoamericano comprometido que se desengaña de la revolución y abraza con la furia del converso la noble causa de las grandes fortunas globales, una ideología que le correspondía naturalmente por sus atávicos lazos de clase y raza en el Perú. Su Thatcherismo o su neoliberalismo o hasta su fujimorismo cíclico no fueron más que la máscara de unos valores oligárquicos muy muy viejos, que Vargas supo como nadie disfrazar por décadas con un estilo fresco, moderno, cosmopolita”.</em></p>



<p>En otra columna (noviembre de 2023), refiriéndose al conflicto Palestina-Israel <a href="https://elpais.com/opinion/2023-11-05/el-asalto-interminable.html">hizo una declaración </a>que me pareció insensible: <strong>&#8220;Mientras no haya armas atómicas de por medio, la situación es <em>&#8216;sostenible&#8217;</em>, aunque haya miles de muertos y heridos en las regiones palestinas.</strong> En el momento en que aparezcan las poderosas armas hay que pedir solución a los dioses si no queremos que todo estalle en pedazos&#8221;. Con esa frase mezquina pareció justificar los crímenes cometidos por Israel, en cabeza de Benjamín Netanyahu. Los más de 60 mil muertos del conflicto Israel-Gaza no merecieron su repudio. Es decir, los palestinos eran criaturas importantes solo si nos salvábamos todos los demás de un posible acabose nuclear.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-a253ac272e0530a61e8211657822cb86"><strong>Posteó Berta Lucía Estrada, escritora y ensayista colombiana:</strong> <em>“Fue uno de los intelectuales más fascistas del siglo XX y de comienzos del XXI; y eso siempre será una sombra en su legado literario. También fue extremadamente machista y por ende misógino. La civilización del espectáculo, que él mismo criticaba, terminó devorándolo cuando se fue a la cama de la snob y arribista Isabel Presley. Lo hizo convencido de que tenía veinte años cuando en realidad tenía ochenta. ¡Patético!”.</em></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1006" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/19133711/MVLL-EL-OLOR-DE-LA-GUAYABA-1006x1024.jpg" alt="" class="wp-image-114672" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/19133711/MVLL-EL-OLOR-DE-LA-GUAYABA-1006x1024.jpg 1006w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/19133711/MVLL-EL-OLOR-DE-LA-GUAYABA-295x300.jpg 295w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/19133711/MVLL-EL-OLOR-DE-LA-GUAYABA-768x782.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/19133711/MVLL-EL-OLOR-DE-LA-GUAYABA-1509x1536.jpg 1509w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/19133711/MVLL-EL-OLOR-DE-LA-GUAYABA.jpg 2012w" sizes="(max-width: 1006px) 100vw, 1006px" /></figure>



<p>García Márquez fue la antítesis, y sus frases por lo general carecían de adornos innecesarios. Cuando Plinio Apuleyo le preguntó: “—¿Qué tipo de gobierno desearías para tu país?”, él respondió con total sencillez: “—Cualquier gobierno que haga felices a los pobres. ¡Imagínate!”&nbsp; (<em>El olor de la guayaba).</em></p>



<p>Si bien García Márquez fue cercano al poder y a las élites, siempre noté en él una preocupación genuina por los eslabones más débiles de la sociedad. De hecho, en 1993 Gabo conformó con otros nueve intelectuales y científicos colombianos, la llamada Misión de Sabios, creada bajo el gobierno de César Gaviria para repensar al país desde la Ciencia, la Educación y el Desarrollo.</p>



<p>En el informe de más de 150 páginas, el autor de <em>Cien años de soledad</em> escribió lo siguiente: <em>“Creemos que las condiciones están dadas como nunca para el cambio social, y que la educación será su órgano maestro. Una educación desde la cuna hasta la tumba, inconforme y reflexiva, que nos inspire un nuevo modo de pensar y nos incite a descubrir quiénes somos en una sociedad que se quiera más a sí misma. Que aproveche al máximo nuestra creatividad inagotable y conciba una ética -y tal vez una estética- para nuestro afán desaforado y legítimo de superación personal. Que integre las ciencias y las artes a la canasta familiar, de acuerdo con los designios de un gran poeta de nuestro tiempo que pidió no seguir amándolas por separado como a dos hermanas enemigas. Que canalice hacia la vida la inmensa energía creadora que durante siglos hemos despilfarrado en la depredación y la violencia, y nos abra al fin la segunda oportunidad sobre la tierra que no tuvo la estirpe desgraciada del coronel Aureliano Buendía”.</em></p>



<p>Entonces, como librepensador, Gabo sí fue ese intelectual preocupado por su país y por los grandes temas de su tiempo, pero sin traicionar su alma de escritor y sin creerse el cuento de que podía ser presidente de Colombia, a pesar de que sus amigos lo tentaron varias veces. En lugar de la política, se dejó seducir, otra vez, por el periodismo y, desde la <a href="https://fundaciongabo.org/es">Fundación que lleva su nombre</a> sedujo a otros para que siguieran el mismo camino: el del poder transformador de contar historias.</p>



<p>Un intelectual no deja de serlo por sus posturas políticas, pero su fanatismo puede enceguecerlo políticamente, y eso le pasó a Vargas Llosa. Creo, sinceramente, que a él le interesaban más el poder y las élites a las que defendió, que los problemas de la gente común y corriente. El escritor español Javier Cercas lo resumió así <a href="https://elpais.com/cultura/2025-04-14/vargas-llosa-un-cruce-entre-gustave-flaubert-y-victor-hugo.html">en esta columna de alabanzas</a>: “…no hay duda de que, sobre todo en sus últimos años, el Vargas Llosa público —el Vargas Llosa político— oscureció al Vargas Llosa creador, como a su modo le ocurrió a Víctor Hugo”.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="792" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/19133915/MVLL-CENIZAS-792x1024.jpg" alt="" class="wp-image-114676" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/19133915/MVLL-CENIZAS-792x1024.jpg 792w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/19133915/MVLL-CENIZAS-232x300.jpg 232w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/19133915/MVLL-CENIZAS-768x993.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/19133915/MVLL-CENIZAS.jpg 990w" sizes="auto, (max-width: 792px) 100vw, 792px" /></figure>



<p>Por mi parte, he llegado a pensar que si alguna consideración hubiese tenido por sus lectores, por ejemplo, les habría permitido darle el último adiós, pero no fue así: Tras su muerte, no hubo “ninguna ceremonia pública por expreso deseo del escritor”, como contó <strong><a href="https://www.elespectador.com/el-magazin-cultural/vargas-llosa-no-tendra-ninguna-ceremonia-publica-por-expreso-deseo-del-escritor-y-la-presidencia-del-peru-decreto-duelo-nacional">El Espectador</a></strong>. Lo que, por supuesto, es respetable, ni más faltaba. Pero ¿Dónde queda eso de que los escritores se deben a sus lectores? Ese desdén por ellos puede tener su explicación en una frase cortante, quizás petulante, de <a href="https://elpais.com/eps/2023-02-02/mario-vargas-llosa-no-me-arrepiento-de-nada.html">su última entrevista</a>: “¿Qué ocurrirá con mi obra después de muerto? No lo sé, no estoy en esas”.</p>



<p>Sus zonas oscuras las retrató una paisana suya, la comunicadora política Laura Arroyo <a href="https://x.com/ElTablero_TV/status/1911739506677395628?t=ZOwQC282qnmdhq7hewUTYA&amp;s=08">en este segmento</a> del programa El Tablero, de Canal Red. &#8220;Mario Vargas Llosa fue el creador de maravillosas historias o el relator de algunas muy necesarias, como en &#8216;La fiesta del Chivo&#8217;, pero fue también un representante del clasismo más perverso&#8221;, dijo. </p>



<p>A diferencia de las actitudes de Vargas Llosa hacia él, García Márquez fue siempre muy respetuoso con aquel y sus posiciones políticas. “En América Latina –dijo nuestro Nobel- es inevitable que una persona que tenga una cierta audiencia pública termine metido en política. (…) Aun con tantas diferencias ideológicas, no hay sino que desearle, si sale elegido, que le vaya bien en la presidencia, por el bien de Perú”. (<em>Una vida</em>, Gerald Martin).</p>



<p>Más severo ha sido su paisano, el periodista Jaime Bayly, quien tras el fallecimiento del escritor, dijo lo siguiente en <a href="https://open.spotify.com/episode/5sm0vJHru3uS35akcwjicC?si=pJ4rqg-HRlmybfPYIrjDdw">este episodio de su podcast</a>: “… es indudable que los genios son humanos y que tienen una dimensión vulnerable, privada, imperfecta (…) y creo que los dos o tres errores capitales de su vida fueron dictados por la vanidad, por la soberbia, por la arrogancia”.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-17b3f80abf1fb726974456756eb6894b">Sobre André Malraux, novelista francés, MVLL dijo en una de sus columnas algo que también podría definirlo a él: <strong><em>&#8220;Era un hombre creído de su gloria y cultivó esa vanidad hasta la exageración&#8221;.</em></strong>  </p>



<p>Por errores se refiere a la candidatura presidencial de Vargas Llosa, a su romance con Isabel Preysler, la ex de Julio Iglesias, y a la enemistad con Gabo, a partir de la trompada en un teatro de Ciudad de México. “Primer error capital: darle ese puñetazo a García Márquez. Nunca debió pegárselo. Fue un exabrupto, fue un arrebato machista, fue un momento de bajos instintos darle un puñetazo a un amigo entrañable. Vargas Llosa no actuó en ese momento como un genio, actuó como un matón”.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-cb7b51f15b69c44bdf5a7f899eda4037">Hablando sobre la vergüenza, el otro día Carolina Sanín dijo en uno de sus monólogos algo que me quedó sonando:<em> </em><strong><em>“la relación de mutuo apego, incluso de mutuo amor, que hay entre el matoneado y el matoneador”,</em> </strong>y se preguntaba <strong><em>“de qué manera el matoneado es sagrado para el matoneador</em>”.</strong></p>



<p>Acerca de los motivos del “ojo colombino” y la nariz rota de Gabo, todo lo que hay, medio siglo después, son especulaciones. Vargas Llosa siempre evadió el tema. La última vez que le preguntaron a qué se debió el golpe, respondió: “Mujeres”. Según el biógrafo de Gabo: &#8220;Nada más que García Márquez y Patricia Llosa saben lo que ocurrió&#8221; (<em>Una vida</em>, página 436).</p>



<p>Sin embargo, el escritor J.J. Armas dice en <em>El vicio de escribir</em>, que la propia Patricia le hizo una confesión tiempo después: “Felizmente, yo no estaba en esa pelea”. Valga decir que Jaime Bayly escribió una novela, <em>Los genios</em>, para contar su versión de los hechos, y <a href="https://open.spotify.com/episode/0ib76mPr0eYnUR0K6R6e3T?si=vPivdB2ST1K7xRNZo4b3EA">en este capítulo de su podcast</a> resume lo que, según él, pasó en realidad: <em>“Vargas Llosa creyó que García Márquez se había querido acostar con Patricia”,</em> aprovechando que ellos estaban separados. </p>



<p>Muertos los examigos, el secreto quedó, como ellos, reducido a cenizas. Si la ex esposa de Vargas Llosa, -quien soportó con estoicismo sus infidelidades-, sabe algo sobre aquel episodio, nos queda la esperanza de que un día cuente la verdad antes de morir.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-300ddea9a0d59f3bb4976048f0cb2f66"></p>



<p>Como genios y hombres geniales que fueron, Gabriel García Márquez y Mario Vargas Llosa tuvieron mucho en común; para empezar, nacieron en marzo y murieron en abril. Ambos <em>escogieron </em>una Semana Santa para despedirse de este mundo. Así que a esta hora podemos imaginarlos en el Olimpo de los escritores, riéndose de nosotros, mientras se reconcilian, a lo mejor en una eterna mamadera de gallo.  </p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
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        <pubDate>Sun, 20 Apr 2025 12:48:29 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[El lado oscuro de Mario Vargas Llosa]]></media:description>
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        <item>
        <title>El imprescindible Mario Vargas Llosa</title>
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        <description><![CDATA[<p>La presente semblanza de Mario Vargas Llosa, DEP, fue publicada originalmente en El Correo del Golfo (13 de mayo de 2017), en donde firmo con mi nombre de pila (Dixon Moya). Hoy en la hora de la despedida del peruano universal la recobro en este blog. </p>
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        <content:encoded><![CDATA[<figure class="wp-block-post-featured-image"><img loading="lazy" decoding="async" width="841" height="558" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/14043520/mario_vargas_llosa_en_chicago.jpg.webp" class="attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image" alt="" style="object-fit:cover;" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/14043520/mario_vargas_llosa_en_chicago.jpg.webp 841w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/14043520/mario_vargas_llosa_en_chicago.jpg-300x199.webp 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/14043520/mario_vargas_llosa_en_chicago.jpg-768x510.webp 768w" sizes="auto, (max-width: 841px) 100vw, 841px" /></figure>


<p><strong>Nota preliminar: </strong>La presente semblanza de Mario Vargas Llosa, DEP, fue publicada originalmente en <em>El Correo del Golfo</em> (13 de mayo de 2017), en donde firmo con mi nombre de pila (Dixon Moya). Hoy en la hora de la despedida del peruano universal la recobro en este blog. La foto fue tomada por mi esposa Patricia Mogollón en la presentación de Vargas Llosa en el Instituto Cervantes de Chicago en 2017.</p>



<p>Algunos adultos mayores entendemos perfectamente a los jóvenes, cuando se emocionan al encontrarse con alguno de sus ídolos, porque también tenemos héroes a los que seguimos, en este caso héroes literarios, aquellos escritores que desde tiempos inmemoriales nos han emocionado con sus escritos. Es un momento feliz, cuando uno por ejemplo se encuentra con Mario Vargas Llosa, autor universal.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="778" height="511" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/14044409/Equipo-de-la-Tia-Julia-y-el-Escribidor-1981.jpeg" alt="" class="wp-image-114494" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/14044409/Equipo-de-la-Tia-Julia-y-el-Escribidor-1981.jpeg 778w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/14044409/Equipo-de-la-Tia-Julia-y-el-Escribidor-1981-300x197.jpeg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/14044409/Equipo-de-la-Tia-Julia-y-el-Escribidor-1981-768x504.jpeg 768w" sizes="auto, (max-width: 778px) 100vw, 778px" /><figcaption class="wp-element-caption">Reparto de brillantes intérpretes en La Tía Julia y el Escribidor (1981) con su director David Stivel. Un joven Víctor Mallarino, sentado en el centro con bigote. </figcaption></figure>



<p>Aunque nunca me había reunido con Vargas Llosa, lo conocía de toda la vida. El primer encuentro fue virtual, en la época lejana cuando Colombia innovó en la televisión del continente, con telenovelas por fuera del canon melodramático, filmadas con técnicas de cine, con una buena dosis de humor y personajes complejos, series que eran adaptaciones de obras literarias del mundo entero. Así que, en cuerpo ajeno, a través del actor colombiano Víctor Mallarino, me enteré de un joven periodista peruano, aspirante a escritor y libretista de radionovelas, esto gracias a la versión televisiva de&nbsp;<em>La Tía Julia y el Escribidor</em>&nbsp;en 1981.</p>



<p>Luego vendría el encuentro íntimo y solitario del lector con el escritor, a través de sus textos, de novelas que se convertían en la mejor información turística del Perú, en particular de Lima. Muchos años antes de haber caminado por Miraflores o Barranco ya había visitado sus calles de la mano del guía Vargas Llosa, quien al mismo tiempo me hablaba de tiempos de dictadores militares, envueltos en la corrupción y la soledad multitudinaria del poder absoluto.</p>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="648" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/14045206/conversacion-en-la-catedral-648x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-114496" style="width:545px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/14045206/conversacion-en-la-catedral-648x1024.jpeg 648w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/14045206/conversacion-en-la-catedral-190x300.jpeg 190w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/14045206/conversacion-en-la-catedral-768x1213.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/14045206/conversacion-en-la-catedral-973x1536.jpeg 973w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/14045206/conversacion-en-la-catedral-1297x2048.jpeg 1297w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/14045206/conversacion-en-la-catedral.jpeg 1621w" sizes="auto, (max-width: 648px) 100vw, 648px" /></figure>



<p>Posteriormente con la llegada de la vida laboral, al otrora lector juvenil, ya no le quedaba mucho tiempo para las novelas del escritor peruano, pues los ojos se gastaban en memorandos oficiales, pero recibió con gran satisfacción la noticia en 2010, cuando se anunció que Vargas Llosa había ganado en justicia el premio Nobel, galardón que parece tener el don en convertir a seres humanos normales en mitos extraordinarios y el sujeto escribidor pasa a ser un objeto, casi de culto.&nbsp;</p>



<p>Si bien ya no quedaba tiempo para la lectura de las novelas, el suscrito podía apartar unos momentos dominicales a la columna de opinión que se publica en&nbsp;<em>El País</em>&nbsp;de España y que se reproduce por todo el mundo,&nbsp;<em>Piedra de Toque</em>, la cual no deja indiferentes en su necesaria lectura. Vargas Llosa se ha convertido en la voz de la conciencia de los ciudadanos del mundo y en particular de los hispanoamericanos que disfrutan su lucidez y claridad, sobre los diversos temas que trata.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="768" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/14045308/Con-Vargas-Llosa.y-Patricia-1024x768.jpeg" alt="" class="wp-image-114497" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/14045308/Con-Vargas-Llosa.y-Patricia-1024x768.jpeg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/14045308/Con-Vargas-Llosa.y-Patricia-300x225.jpeg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/14045308/Con-Vargas-Llosa.y-Patricia-768x576.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/14045308/Con-Vargas-Llosa.y-Patricia.jpeg 1470w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>Con mi esposa Patricia, a comienzos del año 2017, nos enteramos que Mario Vargas Llosa se presentaría como invitado especial en el&nbsp;<em>Hay Festival</em>&nbsp;de Cartagena de Indias, reservamos para sus conferencias, pero lamentablemente tuvo que cancelar su asistencia y quedamos con la frustración manifiesta. Por esas cosas de la vida, meses más tarde en Chicago, en donde prestaba servicios diplomáticos como cónsul de Colombia, gracias a ese faro de la lengua española en el mundo que es el&nbsp;<em>Instituto Cervantes</em>&nbsp;y la gestión de los consulados de España y del Perú, tuvimos la oportunidad de escucharlo hablar sobre el presente y futuro del idioma español en Estados Unidos, del tema migratorio, las realidades políticas y claro, la literatura. Al final, tuvimos oportunidad de saludar al último sobreviviente del&nbsp;<em>Boom</em>&nbsp;literario latinoamericano.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="300" height="400" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/14045717/caricatura-Mario-Vargas-Llosa.jpeg" alt="" class="wp-image-114498" style="width:462px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/14045717/caricatura-Mario-Vargas-Llosa.jpeg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/14045717/caricatura-Mario-Vargas-Llosa-225x300.jpeg 225w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></figure>



<p>Durante el saludo, pude regalarle al Maestro Vargas Llosa una caricatura, publicada con un breve texto en el año 2010, en el sitio literario <em>Letralia</em> (<a href="http://letralia.com/240/especial205.htm">http://letralia.com/240/especial205.htm</a> ) a raíz de su premio Nobel, la cual le hizo gracia, en su benevolencia con este aficionado a las letras y los dibujos. Un modesto tributo a quien durante años ha proporcionado conocimiento, honestidad y entretenimiento a sus lectores. Quizás fuera una sonrisa amable en recuerdo de su abuelo materno, cónsul del Perú en Cochabamba, Bolivia, al ver en esta ocasión a varios cónsules, emocionados cual niños alrededor de su inconfundible figura.</p>



<p>Los diplomáticos representamos a nuestros países, pero existe un país común a todos los hispanoamericanos, es la gran patria de nuestro idioma español, que cuenta con un embajador inmejorable ante el mundo, se trata de Mario Vargas Llosa, un imprescindible al que me emocionó volver a encontrarlo, esta vez de cuerpo entero, con todas sus letras y redacción impecable.  </p>



<p><strong>Dixon Acosta Medellín&nbsp;</strong></p>



<p>En lo que sigo llamando Twitter a la hora del recreo me encuentran como @dixonmedellin y comienzo a explorar el cielo azul en Bluesky como&nbsp;@dixonacostamed.bsky.social&nbsp;<strong></strong></p>
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        <author>Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</author>
                    <category>Líneas de arena</category>
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        <pubDate>Mon, 14 Apr 2025 11:22:55 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[El imprescindible Mario Vargas Llosa]]></media:description>
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        <title>Quispe Sisa (1518-1559)</title>
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        <content:encoded><![CDATA[<p>Cuando Francisco Pizarro desembarcó en las costas de América, el imperio inca ya había logrado ensanchar sus dominios hasta la actual Bolivia, así como abarcar el norte de lo que es hoy Chile y también de Argentina. Para ese momento lideraba el <em>sapa</em> Huayna Capac, que a su vez continuaría la campaña expansionista de su imperio, anexándole parte de los territorios que hoy comprenden los países de Ecuador y Colombia. Huayna Capac tenía dos hijos, Huáscar y Atahualpa (éste último quien lo sucedería al trono y que sería también el último del imperio) cuando visitó la zona dominada por la poderosa etnia de los <em>huaylas,</em> y en donde el <em>sapa </em>inca se entrevistaría con el <em>curaca </em>(señor del lugar), y quien decide dar a su hija Contarhuacho en matrimonio para así estrechar los vínculos de amistad con los incas. Los incas no tenían reparos para permitirse la poligamia, y fue así como Quispe Sisa nacería para ostentar el título de <em>ñusca </em>(noble del imperio), producto de la unión de un rey poderoso y de una distinguida princesa. La cortesana pasó su infancia en Cuzco, sede principal del imperio, para luego mudarse con su madre a Tocash, en la región de los <em>huaylas, </em>ya que Contarhuancho no se encontraba del todo conforme con ser tratada como la segunda esposa. Pero a la muerte del <em>sapa, </em>Quispe prefiere retornar a la corte, para reunir un grupo de nobles incas que la acompañen al norte de Perú, a la ciudad de Cajamarca, donde los españoles mantenían cautivo a su hermano, el legendario guerrero Atahualpa. Pese a su condición de recluso, el líder inca mantenía una relación cordial con sus enemigos, quienes le tenían permitido ser visitado por familiares y hasta por sus propios generales. En una de estas visitas Pizarro conocería a la agraciada media hermana de Atahualpa, y en un gesto de amistad, queriendo revertir su suerte de condenado y establecer un parentesco que disuadiera a Pizarro de mantenerlo encadenado, el prisionero, tal cual rezaba la costumbre, le ofrecería a Quispe para que la desposara. Estas fueron sus palabras: “Cata ay mi hermana, hija de mi padre, que la quiero mucho.” Quispe tenía 18 años cuando pasó a convertirse en la esposa de un español aventurero, un conquistador de tierras que aprovechó el paso por este nuevo mundo para colonizar el corazón de una nativa. Para consumar una boda formal que avalara la iglesia cristiana, era preciso que la indígena fuera bautizada por medio del ritual católico, en una ceremonia luego de la cual adoptaría el nombre de Inés, como una manera de honrar el nombre de la hermana de su esposo. Según se dice la <em>ñusta </em>gozaba de un encanto y una belleza que destacaba entre las demás mujeres. El español no la tenía avasallada como cualquiera podría esperar, y antes bien, la presentaba como a su esposa acompañándolo en los distintos espacios, fuera en la mesa o en el cuartel general. De cariño le llamaba “Pizpita”, por lo simpática y coqueta que le resultaba su feminidad. Con ella tendría una niña llamada Francisca, y un niño llamado Gonzalo y que moriría antes de cumplir los 11 años. Ambos hijos fueron reconocidos años más tarde como legítimos por parte del rey Carlos I en Real Cédula expedida en Monzón, Huesca. Pero en 1536 la relación se vería atacada, cuando Manco Inca Yupanqui se rebela contra los españoles y asedia la ciudad de Lima. Algunas versiones dicen que Quispe envió un comunicado a su madre pidiéndole el apoyo de los ejércitos para auxiliar a Pizarro, y otra versión asegura que la Pizpita haría parte de la conspiración y que incluso tenía planes de fugarse con un cargamento repleto de tesoros. Sea cual sea la versión que corresponde a la realidad, su esposo sospechaba de la lealtad de su mujer, y de esta forma se inclinaba más por la segunda. Aludiendo a estos motivos, el conquistador se separa de Quispe y muy pronto se une en matrimonio a Angelina Yupanqui (hermana de Huáscar y Atahualpa), con quien tendría un tercer hijo americano llamado Francisco. Así mismo, en 1538 la indígena encontraría a un nuevo marido con quien se casó por la iglesia cristiana, también español y tocayo de su exesposo, un joven siete años menor que ella de apellido de Ampuero, y con quien tendría tres hijos. En 1541 muere el mítico conquistador Francisco Pizarro, y aunque deja parte de su herencia a su hija Francisca, se olvida de mencionar a su madre, y es así como omite legar algo a su antigua mujer, y la que en un principio le robaría su corazón aventurero. Para 1547 su relación matrimonial estaba yéndose a pique, y más cuando fuera sindicada por su esposo de estar perpetrando rituales de hechicería y celebrando conjuros para perjudicar su salud. Sin embargo Quispe morirá antes de que se iniciara algún juicio en contra suya o de que sus maleficios tuvieran algún efecto sobre el esposo que bien le sobreviviría. Fue el propio padre de sus hijos quien colaboró en gran parte a la extinción de una civilización milenaria, dejando un mundo distinto, perturbado por las ideologías del progreso europeo. Álvaro Vargas Llosa, hijo del Premio Nobel de Literatura, dedicó un libro a Quispe Sisa publicado en el 2003, y que tituló <em>La mestiza de Pizarro: una mestiza entre dos mundos. </em>Sus hijos, los criollos, gozarían de riquezas y de alto prestigio; en su línea sanguínea se cuentan reyes y mandatarios y figuras notables de las noblezas argentinas y bolivianas, así también como dominicanas y españolas, y desde luego peruanas.</p>
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        <author>Milanas Baena</author>
                    <category>Ella es la Historia</category>
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        <pubDate>Fri, 01 Jul 2022 09:49:16 +0000</pubDate>
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