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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Blogs de Lisboa | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Marguerite Yourcenar (1903-1987) &amp;#8220;El encanto de la pluma francesa&amp;#8221;</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/ella-es-la-historia/marguerite-yourcenar-1903-1987/</link>
        <description><![CDATA[<p>&#8220;Todo ser que haya vivido la aventura humana, vive en mí&#8221;, concluyó Marguerite Cleenewerck de Crayencour, una aristócrata belga nacida en un ambiente intelectual, culto, y que le sirvió como un bastión para formarla en el mundo literario y hasta lograr consagrarla como una de las más grandes escritoras de todos los tiempos. &#8220;Mis primeras [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p>&#8220;Todo ser que haya vivido la aventura humana, vive en mí&#8221;, concluyó Marguerite Cleenewerck de Crayencour, una aristócrata belga nacida en un ambiente intelectual, culto, y que le sirvió como un bastión para formarla en el mundo literario y hasta lograr consagrarla como una de las más grandes escritoras de todos los tiempos. &#8220;Mis primeras patrias fueron los libros. Y, en menor grado, las escuelas.&#8221;</p>
<p>Su madre murió diez días después del parto, dejando a su esposo de 50 años la crianza exclusiva de su pequeña, y por quien sabría velar para atenderla en todos sus cuidados y, sobre todo, procurar que gozara de la mejor educación. Es así como Marguerite no asiste a la escuela para ser instruida en su educación básica por tutores y así también como por su padre, un tipo descontento y trotamundos que había recorrido toda Europa, y que fuera quien le daría a conocer a su hija algunos escritores que supieron iluminarla en su camino literario, como el dramaturgo Jean Racine, o escritores como Flaubert, Rilke y Maeterlinck, además de algunos clásicos como Aristófanes y Virgilio, este último uno de sus favoritos de siempre. El método consistía en leer en voz alta, alternando entre padre e hija, y fue así como se dice que a los 12 años la pequeña ya casi dominaba el latín y dos años más tarde leía con fluidez el griego.</p>
<p>En 1913 su padre adquiere una propiedad en Ostende, y será entre esta casona burguesa y Lille donde Marguerite llevará una infancia tranquila y no exenta de ciertos privilegios. Sin embargo la propiedad de Ostende sería destruida durante la Gran Guerra, por lo que la familia tuvo que huir a Londres, para más tarde regresar a Francia y establecerse en París. Por aquel entonces, y por recomendación de su padre, Marguerite conoce el pensamiento pacifista de Romain Rolland, Premio Nobel de Literatura en 1915, y que mucha influencia tendría en el pensamiento antibelicista de la futura gran escritora.</p>
<p>Para 1915 padre e hija viajan por Italia y Suiza, para finalmente establecerse en Montecarlo, luego de que a su padre se le diagnosticara un cáncer que al cabo de los años acabaría con su vida.</p>
<p>En 1919 Marguerite deja de lado su nombre de pila, y empieza a firmar con un anagrama de su apellido que había creado junto a su padre, Crayencour (con ausencia de la letra “C”): Yourcenar.</p>
<p>“Mi oficio me pareció inútil, lo que es casi tan absurdo como creerlo sublime”, diría años más tarde la joven que para 1921 estaría dando a conocer las primeras expresiones de su lírica, en un par de poemarios titulados: <em>El jardín de las quimeras</em> y <em>Los dioses no han muerto</em>, y las cuales no serían incluidas en el corpus de sus obras, publicada muchos años después por la Biblioteca de la Pléiade.</p>
<p>Antes de morir, en 1929, el padre de Marguerite alcanza a leer la primera novela de su hija, <em>Alexis o el tratado del inútil combate</em>, a la cual calificaría como una novela “límpida”, y que también la crítica vería con visto bueno, destacando su estilo profundo y decantado, maduro, austero, y con notorias influencias de escritores como el Premio Nobel de Literatura de 1927, André Gide. La trama de la novela se desarrolla por medio de una extensa carta que un músico escribe a su mujer declarándole su homosexualismo y su voluntad de abandonarla para serle fiel a sus más honestos e inevitables sentires.</p>
<p>Para 1931 su amigo André Fraigneau -con quien mantuvo una estrecha relación durante toda su vida y que Yourcenar hubiera querido escalar a otro plano y a pesar de que ambos fueran homosexuales- sería quien le ayudaría por medio de la editorial Grasset para la publicación de su segunda novela: <em>La nueva Eurídice</em>.</p>
<p>Luego de morir su padre, Yourcenar dividirá la herencia con su hermano, permitiéndose con su parte presupuestar sus gatos para los próximos diez años, y cuya tranquilidad económica le posibilitaron dedicarse con pleno propósito a sus tareas como escritora.</p>
<p>Siguiendo los pasos de viajero que heredó de su padre, Marguerite viaja a Roma y a Nápoles, y fruto de este recorrido publicará dos novelas, ambas en 1934, <em>El denario del sueño</em> y <em>La muerte conduce la trama</em>, y para fines de ese año viajará a la tierra que consideró como su patria espiritual, Grecia, y donde conocerá al intelectual Andreas Embirikos, quien se convertirá en uno de sus mejores aliados y amigos, y cuya amistad comenzaría por recorrer en bote las distintas islas del Peloponeso.</p>
<p>Ardorosa, apasionada, literalmente fogosa, la escritora se vale de algunos relatos y mitos para publicar en 1935 una de sus obras más conocidas: <em>Feux</em> <em>(Fuegos)</em>.</p>
<p>En 1936 se encuentra con la obra poética de Constantino Cavafis, y en compañía de su amigo Constantin Dimaras, deciden en conjunto -y a pesar de las discrepancias de interpretación- traducir la obra del escritor griego a la lengua francesa. Por esa misma época Marguerite tendrá una relación sentimental con Lucy Kyriakos, quien estaba casada y tenía un hijo, y era la prima de la esposa de Dimaras.</p>
<p>Un año más tarde, y dado que la venta de sus libros no le representaba mayores ganancias, Yourcenar traduce al francés la novela <em>Las olas</em>, de la escritora británica Virginia Woolf, con quien se reunirá en su casa de Bloomsbury para ajustar detalles y darle vida a la traducción que sería publicada en 1937.</p>
<p>En 1938 la editorial Grasset vuelve a apostarle a Yourcenar, publicando <em>Los sueños y las suertes</em>, donde al estilo de Rilke, y a modo poético, la autora revivirá sus sueños y manifestaciones oníricas. Ese mismo año La Nouvelle Revue Française (NRF) también hará su apuesta por la escritora y sacará a la luz <em>Cuentos</em> <em>orientales</em>, que es un compilado de historias y leyendas provenientes de Japón, China y otras culturas que sedujeron el interés de la escritora y que estuvieron siempre latentes en cada uno de sus escritos. Y ese mismo año, escrito de una sola tirada, <em>Le coup de grâce (El tiro de gracia)</em> fue también publicado por la NRF, y considerada por muchos como una auténtica obra maestra. El relato cuenta la situación bélica que se vivió en la zona de los Balcanes entre los rojos y blancos luego de la Revolución Rusa, y en donde tres personajes tendrán que relacionarse y amarse a partir de sus diferencias étnicas e ideológicas.</p>
<p>En 1939, antes de escapar del conflicto mundial que recién comenzaba, tradujo algunas obras de Yukio Mishima, y así también <em>Lo que Maisie sabía</em>, de Henry James. Sería su amiga Grace Frick quien le ayudaría a establecerse en New York, e incluso le consiguió un trabajo como profesora de Literatura comparada. Junto a Grace, Marguerite viviría una historia de amor que se prolongaría por cuarenta años, hasta la muerte de Frick. Un tiempo después la pareja se mudará a Hartford (Connecticut). “El amor y la locura son los motores que hacen andar la vida.”</p>
<p>Para 1943, habiendo gastado ya su herencia, comienza a dictar clases de francés e italiano en el College Sarah Lawrence, un instituto femenino de corte elitista, y en donde estará durante los próximos años, a excepción de ese año de 1950 en el que se permitió hacer una pausa para encarar la redacción de una de sus novelas más célebres y ambiciosas: <em>Mémoires d&#8217; Hadrien (Memorias de Adriano).</em></p>
<p>En 1951, en París, se dio a conocer la novela histórica para la cual la autora se habría sabido documentar con minucia y en la que estuvo consultando e investigando durante más de una década. Esta novela podría destacarse como una de las pioneras en el género de la novela histórica. Trata la historia de uno de los más venerados emperadores de la antigua Roma, narrado en un tono poético, a través de una extensa carta que el gobernante le escribe a su nieto adoptivo y futuro sucesor, el reconocido Marco Aurelio. El emperador le contará a Marco Aurelio sus aventuras pasadas, sus triunfos y derrotas, y así también como sus filosofías de vida y su amor por Antínoo.</p>
<p>La novela sería un éxito rotundo. Julio Cortázar se encargaría de traducirla al español, y así también otros idiomas gozarían del talento de una escritora que ya era reconocida en medio mundo, razón por la cual Marguerite decide regresar a Francia.</p>
<p>“Tengo varias religiones, como tengo varias patrias, de manera que en cierto sentido no pertenezco quizás a ninguna.” Desde 1947, año en el que le fue concedida la nacionalidad estadounidense, la escritora se había establecido junto a Grace en Mount Desert Island, en la costa de Maine, donde adquirieron una casona a la que bautizaron: <em>Petite Plaisance</em>. “Existe entre nosotros algo mejor que un amor: una complicidad.” Pero después de doce años regresarán a Europa, donde recorrerán varios países dictando conferencias y charlas. Viajan por Italia, Suiza, Holanda y territorios escandinavos. Visitan Leningrado, Lisboa, pasan la Semana Santa en Sevilla y también visitan Granada, donde Yourcenar dejará sobre el supuesto lugar donde fue ejecutado Federico García Lorca una carta dirigida a la hermana del poeta, como un gesto que honraba al escritor español.</p>
<p>Teniendo como personaje principal al médico, filósofo y alquimista Zenón, la novela <em>Opus</em> <em>nigrum</em> <em>(La obra en negro)</em> verá la luz en el año de 1965, y tres años después será galardonada con el Premio Femina. En el marco de la Europa del siglo XVI, la escritora logra recrear con majestuosidad ese momento transicional entre la Edad Media y el Renacimiento, y esto a través de un personaje ávido de conocimientos, un sabio con la “rabia del saber”, y quien tendrá que padecer los prejuicios y dogmas religiosos que deniegan de sus descubrimientos científicos.</p>
<p>Durante los años setenta la pareja regresó a <em>Petite</em> <em>Plaisance</em>, donde Yourcenar estuvo atenta a los cuidados de su compañera que padecía cáncer de mama, y donde aprovecharía para escribir los dos primeros volúmenes de su trilogía de memorias familiares: <em>El laberinto del mundo: recordatorios</em>, y <em>Los archivos del Norte</em>. En el primero contará sobre su familia por el lado materno y en el segundo abordará la de su padre.</p>
<p>En 1970 se le hace miembro de la Academia de Lenguas de Bélgica, y un año más tarde publicará <em>Teatro</em>, dos volúmenes que recogen sus obras teatrales.</p>
<p>Comprometida con el cuidado del medio ambiente y la protección animal -causas que estuvieron siempre presentes en sus escritos y que resultaban innovadores para la época-, en 1978 Yourcenar apoya públicamente la Declaración Universal de los Derechos de los Animales.</p>
<p>En 1979 su amada Grace pierde la batalla contra el cáncer. “Cuando lo pierdo todo, me queda Dios. Si pierdo a Dios, vuelvo a encontrarte.”</p>
<p>En 1980 es condecorada con el prestigioso Premio Erasmus, y ese mismo año, consagrada como una de las plumas más prominentes y respetadas, Marguerite Yourcenar se convierte en la primera mujer que es elegida como miembro de la Academia de la Lengua francesa, y quienes son reconocidos como “los inmortales”. “Los escritores mienten, aun los más sinceros&#8230; Los libros divagan y mienten, igual que los hombres.” Cierra ese año con la publicación de varias entrevistas que fue concediendo y que recopiló bajo el título: <em>Con los ojos abiertos: conversaciones con Marguerite Yourcenar</em>, y en donde nos mostrará algunas facetas de su personalidad y revelará parte de su pensamiento que hasta ese momento se tenía reservado.</p>
<p>En adelante la consumada viajera se dedicará de nuevo a recorrer mundo, y acompañada de un fotógrafo estará de visita por Marruecos, Egipto, India, Japón, experiencias que condensó también a través de las letras en dos libros que serían publicados póstumamente: <em>Peregrina y extranjera </em>y<em> Una vuelta por mi cárcel.</em></p>
<p>Hizo amistades con los más célebres escritores y artistas de la época, destacándose la amistad que tuvo hacia el final de su vida con el presidente francés, el reconocido devorador de libros François Mitterrand.</p>
<p>Por si le faltaran condecoraciones y reconocimientos, y mereciendo cada uno de ellos, en 1986 es galardonada con la Legión de Honor francesa. “A menudo he pensado con tristeza que un alma verdaderamente hermosa no alcanzaría la gloria, porque no la desearía.” Ese mismo año tiene el gusto de conocer en Ginebra a Jorge Luis Borges, y a solo seis días de la muerte del autor de <em>Ficciones</em>, Yourcenar le preguntó: “Borges, ¿cuándo saldrás del laberinto?” A lo que Borges respondió: “Cuando hayan salido todos.” Ese mismo año Marguerite dictará en la Universidad de Harvard una serie de conferencias sobre el recién fallecido escritor argentino.</p>
<p>En 1981 consigue finalizar sus memorias con la publicación del libro titulado <em>Mishima o la visión del vacío</em>. “He llegado a la edad en que la vida, para cualquier hombre, es una derrota aceptada.”</p>
<p>Poco antes de morir, en 1987, en su penúltima conferencia, Yourcenar recalcó en su discurso la importancia de que el ser humano atienda al trato indiscriminado que se le ha venido dando al planeta y a los recursos naturales.</p>
<p>“Soledad&#8230; yo no creo como ellos creen, no vivo como ellos viven, no amo como ellos aman&#8230; Moriré como ellos mueren.” Y así fue: sucedió el 17 de diciembre de 1987 en el hospital Bar Harbor, debido un ataque al corazón, cerca a su casona de <em>Petite</em> <em>Plaisance</em>, donde pasaría una buena parte de su vida acompañada de su infaltable Grace, junto a la cual sería enterrada en aquella isla donde prosperó su amor, y sus restos reposan juntos en una modesta tumba en el Brookside Cemetery de Somesville. Su casa es hoy un museo en el que los visitantes pueden apreciar pertenencias y escritos de la reconocida y laureada escritora francesa. “¡Qué insípido hubiera sido ser feliz! Toda felicidad es inocencia&#8230;”</p>
<p>Dejó sus escritos a la Harvard University Cambridge, y así también en Houghton Library se conserva gran parte de su correspondencia, fotografías y manuscritos que pueden ser libremente consultados, a excepción de algunos documentos que solo serán revelados en el año de 2057. También en Bruselas el Centre International Documentation Marguerite Yourcenar (CIDMY) recoge buena parte del material de la autora y ofrece actividades para dar a conocer su vida y obra. “Todos nos transformaríamos si nos atreviéramos a ser lo que somos”.</p>
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<p>&nbsp;</p>
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        <author>Milanas Baena</author>
                    <category>Ella es la Historia</category>
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        <pubDate>Fri, 22 Dec 2023 08:40:45 +0000</pubDate>
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        <title>Portugal, tierra de ancestros. Crónica de viaje #3</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/pazifico-cultura-y-mas/portugal-tierra-ancestros-cronica-viaje-3/</link>
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        <content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_95787" aria-describedby="caption-attachment-95787" style="width: 300px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" class="size-medium wp-image-95787" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/LISBOA-2-300x225.jpg" alt="Lisboa, barrio Alfama. " width="300" height="225" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/LISBOA-2-300x225.jpg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/LISBOA-2-150x113.jpg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/LISBOA-2-768x576.jpg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/LISBOA-2-1024x768.jpg 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/LISBOA-2-1200x900.jpg 1200w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /><figcaption id="caption-attachment-95787" class="wp-caption-text">Lisboa, barrio Alfama.</figcaption></figure>
<p>&nbsp;</p>
<p>En ningún otro lugar he sentido el mestizaje tan profundamente como en Portugal, los paisajes, las ciudades, pero por sobre todo las personas, confirman nuestro posible origen lusitano. No sobra recordar que fueron extremeños los grandes invasores en tierras americanas: Hernán Cortes, Francisco Pizarro, Pedro de Valdivia, Nuflo de Chaves, por mencionar solo algunos; y que a tierras del actual departamento de Nariño, perteneciente tanto al virreinato del Perú como al de la Nueva Granada, llegaron muchos portugueses buscando fortuna, de ahí los apellidos que perviven en medio de pieles cobrizas y costumbres indígenas: Almeida, Alvares, Alvear, Bravo, Chaves, Lopes, Miranda, Moreno, Saa; muchos de ellos agregando zetas y tildes para castellanizarlos.</p>
<p>Pero antes hagamos una parada en el camino. Estábamos en Ourense, y de ahí partimos en tren hasta Vigo, un recorrido de aproximadamente 1`30”, siendo una de las ciudades más pobladas de Galicia, puerto marítimo que mantuvo contacto permanente con América desde el siglo XVI, la ciudad guarda una perfecta armonía entre lo antiguo -especialmente el casco histórico- y lo moderno -como las estaciones de buses y de trenes-, conjugando de esta manera una historia que va desde la cultura castreña, pasando por la romana, la invasión francesa y su resistencia, hasta formar la hermosa ciudad actual, llena de parques y de playas que la convierten en uno de los sitios preferidos para los turistas de todo el mundo.</p>
<p>Nuestro destino próximo en tren era Lisboa, con lo que no contábamos era con la huelga de los trabajadores ferroviarios de Portugal, quienes alegaban mejoras salariales, afectando este sistema de comunicación entre España y Portugal, particularmente Galicia y Extremadura, de tal manera que debimos ajustar nuestro itinerario y partir en bus hacia Porto y de ahí a Lisboa. La tecnología tienes sus ventajas y sus desventajas, y así lo comprobamos, ya que en la taquilla al anunciarnos que no podíamos tomar el tren, solicité los tiquetes para viajar en bus, ante lo cual me informan que la compra debe hacerse por internet, ¡carambas!, de tal manera que cuando dejen de existir las redes informáticas con seguridad volveremos a la edad de piedra y más de media humanidad perecerá.</p>
<p>Porto u Oporto en español, fue fundada por uno de los Argonautas, Cale, dando lugar a la populosa ciudad que es hoy en día, la tercera más poblada de Portugal, estrechamente ligada en su historia a Galicia, de tal manera que los idiomas se asemejan profundamente, ya que tienen la misma raíz, así que el paso de un lugar a otro es una constancia de identidades. Los frutos secos, el aceite de oliva, pero por sobre todo el vino de Porto son los productos que más se comercializan, cuyos aromas invaden el ambiente invitando al deleite. Imposible no brindar, no atravesar los históricos y modernos puentes sobre el río Duero, el Casco Viejo -patrimonio de la Humanidad-, la Catedral, la Torre de los Clérigos o la Casa de los Músicos, considerada como la de mejor acústica en el mundo.</p>
<figure id="attachment_95788" aria-describedby="caption-attachment-95788" style="width: 300px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" class="size-medium wp-image-95788" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/LISBOA-7-300x208.jpg" alt="Porto. " width="300" height="208" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/LISBOA-7-300x208.jpg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/LISBOA-7-150x104.jpg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/LISBOA-7.jpg 650w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /><figcaption id="caption-attachment-95788" class="wp-caption-text">Porto.</figcaption></figure>
<p>&nbsp;</p>
<p>Continuamos nuestro recorrido en bus, creo que esta es la mejor manera de conocer los lugares por primera vez, desde la ventana se aprecian los paisajes que muchas veces nos recuerdan nuestras comarcas, se ven las personas en sus trabajos cotidianos, los animales que sirven para el sustento en todas sus formas, los molinos de viento que no sirven ya para espantar Quijotes sino para generar energía eólica, en fin, la mejor manera de sentir y palpar el mundo, además porque hacen paradas en lugares maravillosos, donde se puede degustar las comidas típicas de los diferentes lugares y hasta para dialogar un momento con los parroquianos del lugar.</p>
<p>Lisboa, por fin una de las ciudades soñadas. El estuario del rio Tajo copa nuestras miradas, allá se vierte generoso por sobre el Atlántico, en la ciudad posiblemente fundada por Ulises, el que vagó por tanto tiempo por entre mares. No hay tiempo ni ganas de descansar, presurosos salimos a recorrer la ciudad, a pie como es nuestra costumbre principal, aunque el metro y el tranvía soy una buena posibilidad. La fachada de las casas muestra la variedad de azulejos que la adornan, las aceras empedradas decoradas con la bandera jironada de la ciudad y otros motivos, herencia musulmana que se remonta al siglo VIII y que la apropiaron tan bien los portugueses, de tal manera que todo ese collage termina por formar a la maravillosa Lisboa.</p>
<p>Como en toda Europa, las construcciones son inmensas y los monumentos apoteósicos, ahí la Torre de San Jorge, en el barrio alto, uno de los más antiguos de la ciudad y la verdad algo descuidado; la Torre de Belém que pasó de ser enclave de invasiones y descubrimientos a faro y prisión; el Monasterio de los Jerónimos, lugar donde reposan Vasco da Gama, Luís de Camões y Fernando Pessoa. La plaza Martim Moniz es una babel de culturas, a sus alrededores las calles repletas de indios, musulmanes y muchos africanos que llegan buscando un mejor porvenir. Llegamos a la Baixa por la Plaza de Rossio, que es el corazón de la ciudad, reconstruido después del terremoto que destruyó casi por completo la ciudad en 1755, de tal manera que las calles y las plazas son amplísimas, ahí unas hermosas fuentes enmarcan el escenario del Teatro de D. María II, llama nuestra atención un iluminado tío vivo dentro de un hermoso local, lugar donde se venden las más finas sardinas enlatadas del mundo.</p>
<figure id="attachment_95789" aria-describedby="caption-attachment-95789" style="width: 300px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-95789" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/LISBOA-5-300x225.jpg" alt="Al fondo el castillo de San Jorge. " width="300" height="225" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/LISBOA-5-300x225.jpg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/LISBOA-5-150x113.jpg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/LISBOA-5-768x576.jpg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/LISBOA-5-1024x768.jpg 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/LISBOA-5-1200x900.jpg 1200w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/LISBOA-5.jpg 1600w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /><figcaption id="caption-attachment-95789" class="wp-caption-text">Al fondo el castillo de San Jorge.</figcaption></figure>
<p>&nbsp;</p>
<p>Por la Rua Augusta llegamos a la Plaza del Comercio, en cuyo centro está la inmensa estatua de Jose I, reformador de la ciudad, y en los alrededores restaurantes y bares donde se puede degustar la mejor comida portuguesa, como es lógico, principalmente marina, lugar donde el bacalao ocupa un lugar muy importante, así como los delicados pasteles de Belém. La vida nocturna pulula en Lisboa, no hay un lugar que esté vacío y gente de todo el mundo nos asombramos con la belleza que se expone frente al Atlántico, hasta el punto de que mi esposa no resiste la tentación y en el Muelle de las Columnas se quita los zapatos y busca la playa que ahí se forma, seguida por los niños que eran retenidos por sus padres, quienes terminan en la pilatuna del llamado al mar que es inevitable.</p>
<p>En nuestra libre itinerancia llegamos a la Rua de Carvalho, ahí la Rua Rosa, el nombre se debe al piso que ha sido pintado de este color, lugar mágico donde el jazz y la bosa nova nos deleitan con un buen vino portugués, y cuyo cielo está tachonado de sombrillas de todos los colores y aunque no se ve el mar se presiente cercano, a escasos metros está el Jardim de Roque Jameiro, en donde se puede apreciar la tonalidad azul mágica del Atlántico.</p>
<p>En el corazón del Chiado está la librería Bertrand, la más antigua del mundo, fundada en 1732, busco insaciablemente por la rua Direita do Loreto ese espacio, ni siquiera me percato de lo pequeña que es la entrada, para sumergirme, como decenas de turistas, en un laberinto que me recuerda gran parte de lo que he querido ser en mi vida, también un humilde demiurgo de libros. Ahí no resisto la tentación de buscar un Quijote en portugués, al cual se le estampa en su primera página un sello en donde se garantiza que se adquirió en la librería más antigua del mundo, ostentando el Guinness Record desde 2016.</p>
<figure id="attachment_95790" aria-describedby="caption-attachment-95790" style="width: 225px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-95790" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/LISBOA-4-225x300.jpg" alt="Libreria Bertrand, la más antigua del mundo. " width="225" height="300" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/LISBOA-4-225x300.jpg 225w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/LISBOA-4-113x150.jpg 113w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/LISBOA-4-768x1024.jpg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/LISBOA-4.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 225px) 100vw, 225px" /><figcaption id="caption-attachment-95790" class="wp-caption-text">Libreria Bertrand, la más antigua del mundo.</figcaption></figure>
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<p>En Lisboa como en la Europa Occidental, se encuentra toda clase de advocaciones a vírgenes, santos y santas católicas, en el histórico barrio de La Alfama está la Capilla de San Antonio de Lisboa, el mismo llamado de Padua, cuya estatua está presente en calles, plazas y casas de Portugal; en las afueras del templo barroco, en donde nació el santo portugués, nos encontramos con Natalie, nieta de mi buen amigo y hermano cofrade de don Quijote, Vicente Pérez Silva, apellido materno venido de las sabanas del sur, Túquerres, reafirma la expansión lusitana por nuestras tierras. De ahí subimos presurosos al Castillo de San Jorge, en cuyo alrededor hay un sinnúmero de viejas edificaciones casi que en estado de abandono, lo cual llama nuestra atención, ya que la ciudad en general está muy bien cuidada. Desde luego se debe aclarar que esta es una visión de un turista de paso, las razones de peso las tendrán con seguridad los lugareños. Las 18 torres que se yerguen para defender el castillo han sido testigos de conquistas, invasiones y, por sobre todo, de la férrea defensa de los lisboetas por más de 20 siglos.</p>
<p>De ahí, más pausados, buscamos afanosamente los miradores en el barrio Alfama, desde donde se divisa el estuario del Tajo, así como las tejas terracotas que le dan un color naranja a la ciudad, sinónimo de frescor que trae el viento con los ecos de los marineros que se divisan desde lejos; bajando, el fado es lo que pulula en todos los rincones de este tradicional barrio, entre callejuelas las voces de hombres y mujeres se vuelven tonadas con las guitarras que los acompañan, ahí está el alma portuguesa, cargada de misterios y de saudades, por eso la melodía melancólica embarga el alma y nos lleva también, aunque sea momentáneamente, a nuestras propias añoranzas.</p>
<figure id="attachment_95791" aria-describedby="caption-attachment-95791" style="width: 208px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-95791" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/LISBOA-6-208x300.jpg" alt="Monumento a Pessoa. " width="208" height="300" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/LISBOA-6-208x300.jpg 208w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/LISBOA-6-104x150.jpg 104w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/LISBOA-6.jpg 520w" sizes="auto, (max-width: 208px) 100vw, 208px" /><figcaption id="caption-attachment-95791" class="wp-caption-text">Monumento a Pessoa.</figcaption></figure>
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<p>Momento oportuno aquí para hablar de Fernando Pessoa, uno de los más célebres poetas portugueses. Lo curioso es que al enterarse de mi visita a Lisboa, amigos y conocidos insistían en recordarme a Pessoa, que visite su casa, que no deje de ir a su tumba, que busque algo que lo recordara. Claro que hay monumentos y sus bustos son comercializados en puestos de recuerdos. En las librerías sus libros y su imagen es otra constancia. Museos que muestran sus pertenencias ya vacías de vida. Pessoa está en el aire de Lisboa, en cada gota de lluvia que es recibida por el océano, el que me permite decir con él, más como un deseo que una añoranza en sí:</p>
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<p style="text-align: center">Otra vez vuelvo a verte -Lisboa y Tajo y todo-</p>
<p style="text-align: center">transeúnte inútil de ti y de mí,</p>
<p style="text-align: center">extranjero aquí como en todas partes,</p>
<p style="text-align: center">tan casual en la vida como en el alma,</p>
<p style="text-align: center">fantasma errante por salones de recuerdos</p>
<p style="text-align: center">con ruidos de ratas y de maderas que crujen</p>
<p style="text-align: center">en el castillo maldito de tener que vivir…</p>
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]]></content:encoded>
        <author>J. Mauricio Chaves Bustos</author>
                    <category>Pazifico, cultura y más</category>
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        <pubDate>Fri, 04 Aug 2023 13:40:24 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Portugal, tierra de ancestros. Crónica de viaje #3]]></media:description>
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