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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Blogs de Japón | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Sólo mueren las personas hermosas</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/el-peaton/dazai/</link>
        <description><![CDATA[<p>Apuntes sobre “El declive”, novela breve del escritor japonés Osamu Dazai</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p>Osamu Dazai fracasó innumerables veces en el arte del suicidio, pero nunca en el de la literatura. Intentó matarse por primera vez a los 18 años, en 1927, ingiriendo barbitúricos. Tres años más tarde, se escapó de su casa materna con Hatsuyo Oyama, una geisha de bajo rango con quien intentó suicidarse de nuevo, arrojándose al mar. Ella murió, pero él no. El mar lo maldijo, dejándolo vivo. Al poco tiempo, su familia acaudalada, decepcionada de las andanzas de su hijo, lo readmitió a pesar de todo y él se casó con Oyama. En 1933 publicó su primer libro, «Tren», su incursión en el género en que sería un maestro sin igual, el <em>watakushi shosetsu</em>, estilo autobiográfico en primera persona.</p>



<p>El 19 de marzo de 1935, después de ser rechazado por un periódico de Tokio donde quería trabajar, intentó ahorcarse, sin éxito. Ese mismo año enfermó de apendicitis y fue hospitalizado en una clínica, donde se volvió adicto al Pabinal, un analgésico que contenía morfina. En octubre de 1936, ingresa a un hospital mental. Durante su estadía, que duró aproximadamente un mes, su esposa lo engañó con su mejor amigo. Cuando se entera, intenta cometer suicidio doble con ella, pero ninguno muere. Se divorcia y pronto vuelve a casarse, ahora con una maestra de escuela, Michiko Ishihara, con quien tendría tres hijos.</p>



<p>El 13 de junio de 1948, Osamu Dazai fue a orillas del canal de Tamagawa con Tomie Yamazaki, su amante del momento, esteticista y viuda de guerra, y por fin sus planes de suicidio tuvieron éxito. El agua del canal, crecido por las lluvias, los engulló y no devolvió sus cadáveres sino hasta el hasta el 19 de junio, cuando los encontraron, el mismo día en que el escritor japonés estaba cumpliendo treinta y nueve años.</p>



<p>No podría decir a ciencia cierta que lo envidio, pero el sentimiento que me despierta su obra se parece bastante a la devoción y me surge, sobre todo con la lectura de su novela <em>El declive</em>, la ansiedad de encontrar por fin las aguas que arrastren mi cuerpo lejos del mundo. Este libro se publicó un año antes de su muerte, en 1947, y está basado en el diario de una de sus lectoras, Shizuko Ōta, con quien intimó tanto hasta el punto de tener una niña con ella.</p>



<p>Kazuko, una joven aristócrata, acaba de padecer un aborto y de divorciarse de su joven esposo a raíz de la imposibilidad de tener hijos con él, cuando, como si fuera poco, muere su padre y debe trasladarse a las afueras de Tokio a cuidar a su madre enferma y en duelo. Naoji, su hermano artista, está en la guerra que acabaría con Japón; cuando regresa a casa, es un borracho que ha perdido toda esperanza en la vida, si alguna vez la ha tenido. Naoji, pues, será un alter ego de Dazai, quien, para este momento, era un alcohólico empedernido y su salud estaba cada vez más deteriorada, a pesar de que no había podido ir a la guerra, dada su tuberculosis. Pero la novela resiste a otro alter ego del escritor; se trata de Uehara, escritor de culto, maestro de Naoji, un inmoral para la sociedad, un ebrio de tiempo completo, que se enamora de Kazuko y, lo peor, la enamora a ella y la deja embarazada.</p>



<p>La joven mujer no creía en el regreso de su hermano de la guerra. Pero ya su madre le había dicho: “Los canallas como él nunca mueren. Sólo mueren las personas tranquilas, hermosas y amables”. Y para sorpresa de todos, muere la madre también, “la última aristócrata de japón”, aún joven, y hermosa, fiel a sus palabras. Y es este el momento en que la literatura y la vida se entrelazan, se hacen una, cuando Kazuko se queda a solas, embarazada de un cretino desconocido, pensando en cumplir sus sueños, a pesar de la desgracia que es su vida. La nota de suicidio que deja su hermano al final del libro sirve también de nota de suicidio del escritor:</p>



<p class="has-text-align-right"><em>Debería haber muerto antes. Sólo un motivo me lo impedía: el amor de mamá. Cuando pensaba en ella, me sentía incapaz de morir. Del mismo modo en que el ser humano tiene derecho a vivir libremente, también tiene derecho a morir libremente cuando lo desee. Sin embargo, siempre he pensado que mientras tu madre viva no debes ejercer tu derecho a morir, pues morir significaría matarla a ella.</em></p>



<p>Lamento decírtelo, Dazai, pero te lo digo porque te siento mi hermano, como dice el personaje de tu novela: “Sólo mueren las personas hermosas” y a pesar de tu suicidio tú hoy estás más vivo que nunca. Esa es la farsa de la vida. Los canallas nunca mueren. </p>



<p></p>



<p class="has-text-align-right">Dazai, O. (2017). <em>El declive.</em> (M. Bornas, Trad.) Barcelona: Sajalín Editores.</p>



<p></p>



<p></p>



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        <author>Albeiro Guiral</author>
                    <category>Cultura</category>
                    <category>El Peatón</category>
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        <pubDate>Thu, 25 Apr 2024 22:05:49 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Sólo mueren las personas hermosas]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Albeiro Guiral</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>&amp;#8220;Días perfectos&amp;#8221;: el comercial más bonito del mundo</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/el-peaton/dias-perfectos/</link>
        <description><![CDATA[<p>¿Es de verdad tan conmovedora la última película de Wim Wenders? Un texto de Albeiro Guiral.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p class="has-text-align-center"></p>



<p>Fui en familia a ver <em><strong>Perfect Days</strong></em> en su estreno. Al salir de la sala, era la única persona que no se mostraba emocionada. Las demás estaban tan conmovidas que sus palabras eran de elogios para <strong>Wenders</strong>, para <strong>Koji Yakusho</strong> y, por supuesto, para los baños de Tokio. En ese momento, no entendía mi desazón. Caminé de regreso a casa con una sensación de angustia indescriptible; había algo en ese filme majestuoso que no entendía, en ese protagonista tan bello e idílico que me molestaba. En los días siguientes, cada vez que pensaba en la película, esa angustia volvía y me engullía. ¿No la había entendido? ¿Cómo no iba a ser una película para un espectador como yo si, entre otras cosas, realiza un homenaje profundo y conmovedor a la fotografía analógica, a las librerías de viejo y a la música rock de los años 60? Sus imágenes de los amaneceres de Tokio me conmovían hasta la médula, y ese sonido envolvente que las acompañaba me aguaba el ojo, pero ¿por qué su historia no me satisfacía?</p>

















<p>Hasta que escuché, por el azar del algoritmo, las palabras de <strong>Leila Guerriero</strong>, en su podcast de la Cadena Ser, que tituló tan bien: <em>Días no tan perfectos</em>, donde manifiesta una desazón parecida a la mía respecto a la película, y gracias a ella pude aclarar mis ideas. Nos dice, a propósito del estilo de vida de Hirayama, que “esa rutina no es el disfrute de lo simple, sino una máscara, la coraza de una defensa solipsista: el hombre, al ser interceptado por el factor humano, se astilla”. Y se hizo la luz. Ella me ayudó a entender que la película está hecha para un determinado público donde no encajo, que se trata de una película para pocos, ¿para gente sana, tal vez?</p>



<p>Por más que Hirayama nos muestre una rutina contemplativa, y por más que el director mismo, en entrevistas, salga a decir que su película es una invitación a la sencillez, este personaje representa males que muchas personas en el mundo padecemos: el aislamiento voluntario, la búsqueda de la soledad y la imposibilidad del llanto, esa fallida necesidad de llorar y las palabras que se ahogan en la garganta y se quedan allí, pudriéndonos por dentro, sin remedio.</p>



<p>Quisiera estar del lado de quienes ven en <em>Perfect Days</em> un llamado a vivir en la contemplación, a vivir una vida austera entre libros y películas analógicas, entre modestos jardines, pero lamentablemente estoy del lado de quienes adoptamos ese estilo de vida, hace ya muchos años, como una medida para protegernos del mundo. Como una renuncia a la vida, dentro de la vida misma, y lamentamos esa decisión segundo a segundo, sin que haya nada qué hacer.</p>



<p>Por último, algunas cuestiones que me dejaron un sinsabor sobre el filme: el capital cultural de Hirayama no habría sido posible sin su familia adinerada, de modo que en la película nos sugieren que él renunció a ella, y prefiere vivir en un barrio pobre, con modestia, pero es innegable que su inclinación por llevar esa misma vida no habría sido posible sin su familia, sin su hermana, quien aparece en una única escena, y es quien se encarga de los cuidados del padre enfermo.</p>



<p>Hasta ahí llega la fábula, porque la realidad es que por más que queramos vivir como Hirayama, tendremos que dedicarnos a ser profesores, empleados de <em>call centers</em> o lavar baños. A estar en aulas, cubículos o baños llenos de mierda. De mierda hedionda, de mierda de verdad y no de la inmaculada apariencia de los baños de Tokio Toilet, que, dicho sea de paso, no son lo general en Japón, sino un cúmulo de diecisiete inodoros públicos diseñados por arquitectos de renombre en Shibuya, un distrito de la capital, quienes llamaron al director alemán, y le pagaron, muchísimo dinero, tanto como para mantener de por vida a un sinfín de Hirayamas, para que produjera el comercial más bonito del mundo.</p>



<p></p>



<p><strong>***</strong></p>



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        <author>Albeiro Guiral</author>
                    <category>Cultura</category>
                    <category>El Peatón</category>
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        <pubDate>Fri, 19 Apr 2024 01:46:25 +0000</pubDate>
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        <title>Diana Spencer “Princesa de Gales” (1968-1997)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/ella-es-la-historia/diana-spencer-princesa-gales-1968-1997/</link>
        <description><![CDATA[<p>“La Honorable”, título nobiliario de cuna de Diana Spencer, una aristócrata británica que nació muy cerca de la familia real inglesa, y de la cual años más tarde pasaría a ser una pieza fundamental. Tras la muerte de uno de sus hermanos, el matrimonio de sus padres empieza a deteriorarse y para 1967 la pareja [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p>“La Honorable”, título nobiliario de cuna de Diana Spencer, una aristócrata británica que nació muy cerca de la familia real inglesa, y de la cual años más tarde pasaría a ser una pieza fundamental.</p>
<p>Tras la muerte de uno de sus hermanos, el matrimonio de sus padres empieza a deteriorarse y para 1967 la pareja decide divorciarse. Cada quien encontraría otra pareja y fue así como Diana tendría una infancia en donde a momentos la pasó con su madre y su padrastro, y en otras ocasiones con su padre y su madrastra. Ella misma diría que recuerda su infancia como “muy infeliz”, y “muy inestable, todo.”</p>
<p><em>Lady Di</em>, es así como sería conocida luego de que a su padre se le concedió el título de noble, y de esta misma forma el mundo la conocería después. Sus estudios básicos quedarán a cargo de una institutriz, y a los 9 años sería internada en el instituto femenino Riddlesworth Hall School, y a los 14 años se uniría a sus hermanas en el West Heath Girls’ School.</p>
<p>No se destacó por ser una estudiante ejemplar. De calificaciones promedio, los intereses de Diana estarían más abocados al deporte y al arte, destacándose por sus interpretaciones al piano, sus dotes para el baile y sus buenas condiciones físicas para la natación y el buceo.</p>
<p>Para 1978 la niña acostumbrada a los privilegios se confrontaría ante un mundo más realista, mudándose a la capital inglesa, donde compartiría un departamento con su madre y algunos amigos. Por esta época la noble princesita estaría dedicada a ejercer algunos oficios que no figuraban antes en el prontuario de las reinas, más allá de los cuentos de hadas en donde la princesa, como es el caso, trabajará en labores de limpieza, anfitriona de fiestas, niñera, profesora de piano y asistente de guardería. Un accidente en esquí haría que Diana se alejara de una de sus grandes pasiones que era la de bailar. También tomaría algún curso de cocina, pese a lo cual no solía tomarse el tiempo para poner en práctica lo aprendido.</p>
<p>Para 1979 la madre de Diana premiaría la dedicación de su hija comprándole un departamento en el Coleherne Court en Earls Court con motivo de la celebración de sus 18 años.</p>
<p>Diana y Carlos se conocieron en 1977, cuando ella tenía 16 años y él estaba por cumplir los 30. Para ese momento era a su hermana a quien el príncipe pretendía, pero el destino terminaría por hacerlo mirar de soslayo y reparar en la joven doncella a la que parecía lucirle mejor la corona real.</p>
<p>La invitó a que lo viera jugar al polo, la llevó de paseo en sus yates de lujo, y le presentó sus mansiones y las otras posesiones que esperaban por ella si es que se decidía a darle el sí.</p>
<p>El príncipe la llevó ante sus padres, y los reyes quedarían encantados con aquella cándida rubiecita que llevaba en su sangre la estirpe de lejanos parientes reales de la Casa de los Estuardo por medio de Carlos II de Inglaterra, además que Carlos y Diana descendían de la Casa de los Tudor a través de Enrique VII de Inglaterra.</p>
<p>El noviazgo fue corto. Para comienzos de 1981, en el castillo de Windsor, el príncipe le propuso a Lady Di que fuera su esposa, y dos semanas después el mundo entero conoció a esa joven y simpática aristócrata que había conquistado al príncipe de Gales, legítimo sucesor y heredero al trono de Inglaterra, hijo de Isabel II, y a quien presentaba como a la futura reina de la Corona británica.</p>
<p>Diana abandonó su trabajo como asistente de guardería (siendo así la única novia real que hubiera tenido un trabajo) y se mudó a Clarence House, lugar de residencia de la Reina Madre, pero al poco tiempo se trasladaría al palacio de Buckingham para ponerse al frente con los preparativos de una boda de ensueño, y tras lo cual se convertiría en la primera mujer inglesa en casarse con el próximo sucesor al trono desde que Jacobo II y Anne Hyde contrajeron nupcias unos 300 años atrás.</p>
<p>Ella misma eligió su anillo de compromiso. Lucía esplendorosa, con un vestido de casi 8 metros de largo que hoy estaría valorado en unas 35.000 libras esterlinas. La boda, debido a la gran cantidad de asistentes, se realizó en la catedral de San Pablo de Londres, en cuyas puertas esperaban más de 600.000 espectadores para ver desfilar a los recién casados, y que a través de las pantallas sería presenciada por más de 750.000 televidentes alrededor del mundo. Al momento de los votos, Diana equivocó el orden de los nombres de su futuro marido, pero más revuelo causaría el que no asumiera el acostumbrado “voto de obediencia” que tradicionalmente la reina rinde ante su rey.</p>
<p>Una vez oficiada la boda, y con tan solo 20 años, Lady Di adquiría el título oficial de “Princesa de Gales”, convirtiéndose en la tercera mujer con más poder dentro de la Corona, luego de la Reina Isabel II y de la Reina Madre. Unos años después Isabel mostró la inclusión plena de Diana a su familia legándole la dinástica reliquia conocida como la “Tiara del nudo del amante de la reina María”, o también como la “Tiara de los enamorados de Cambridge”, además de concederle la insignia de la Orden de la Familia Real de la Reina Isabel II.</p>
<p>En 1982 la princesa anuncia que en su vientre anida el segundo en la sucesión al trono después de su padre, un varón al que ella misma eligió el nombre de William de Sussex, y que estuvo a punto de interrumpir esta línea sucesoria luego de que Diana sufriera un accidente al caer por unas escaleras. Para ese entonces ya la princesa comenzaba a mostrar su descontento con ese estilo de vida que parecía haberle sido impuesto. Años más tarde confesó que ella misma había provocado el accidente en un intento por generarse un aborto, ya que se sentía “tan inadecuada” para la responsabilidad de ser hija del futuro rey de los ingleses.</p>
<p>Por aquellos años Diana Spencer comenzaba a ser uno de los focos más apetecidos de los lentes de los paparazis y su vida parecía ser narrada por la prensa mundial como si se tratara de un reality show. Los fotógrafos la asediaban a donde fuera, siendo retratada infraganti en una playa mientras lucía un bikini en estado de gravidez, y por lo cual Isabel se pronunciaría llamándolo “el día más negro en la historia del periodismo británico.”</p>
<p>Antes de que llegara su segundo hijo, Lady Di tuvo que reponerse de una tremenda depresión, para finalmente dar a luz al príncipe Harry, que nacería en 1984, y cuya presencia en la vida de sus padres haría que la pareja fortaleciera sus lazos.</p>
<p>La princesa quiso encargarse con dedicación a la tarea de educar a sus hijos, para lo cual eligió el modelo que creyó lo más conveniente para su formación intelectual, social y cultural: la normalidad. Diana procuró que los privilegiados herederos del trono conocieran de primera mano las necesidades de su pueblo y se confrontaran ante la enfermedad y la vejez, para lo cual solía llevarlos a visitar hospitales, orfanatos, hogares geriátricos y centros de rehabilitación, educándolos en valores humanistas y despertando en ellos una filosofía filantrópica.</p>
<p>Así mismo quiso que su educación académica no gozara de mayores privilegios, por lo cual William y Harry asistieron a escuelas secundarias de Londres, luego de que en su infancia hubieran sido formados por institutrices escogidas por su propia madre. Diana llevaba a sus príncipes al colegio como lo haría cualquier otra madre en todas partes del mundo.</p>
<p>Ella misma se encargaba de vestirlos con las prendas que cualquier niño inglés del común portaba según la moda del momento, los llevaba a comer a restaurantes de comida popular o a pasear por parques públicos, y planeaba salidas y vacaciones a lugares concurridos donde sus hijos pudieran también sentirse como un turista más y llevar la infancia de un niño común y corriente, una vida normal.</p>
<p>La princesa de Gales comenzaría sus labores al interior de la Corona representando a la reina en sus viajes internacionales, visitando los reinos de la Mancomunidad y ganándose el cariño de las personas a las que saludaba, así como el de la prensa que la seguía a donde fuera y sabía contar su historia como si de una princesa encantada se tratara.</p>
<p>Muy pronto sus intereses filantrópicos comenzarían a romper con el molde tradicional de la princesa alejada de la realidad social de su pueblo, y es así como la veríamos emprendiendo campañas de todo tipo y definitivamente poco convencionales al tratarse de tan distinguido personaje.</p>
<p>Es por esto que el mundo la vio abrazando a un paciente con SIDA en un intento por demostrar que no hay una amenaza de contagio de la enfermedad por un simple contacto físico, ayudando de esta forma en la desestigmatización de estos pacientes. Luego de haberse reunido en Sudáfrica con Nelson Mandela diría: “El VIH no hace que sea peligroso conocer a las personas. Puedes estrecharles la mano y darles un abrazo. Dios sabe que lo necesitan.” Así también apoyó a las personas infectadas con lepra y, sin escrúpulos, y pese a que su suegra mostrara su disgusto y le recomendara dedicarse a “algo más placentero”, Lady Di declaró: “Siempre ha sido mi preocupación tocar a las personas con lepra, tratando de mostrar con un simple acto que no se les vilipendia, ni se les repugna.”</p>
<p>La caridad de la princesa era llevada a distintas problemáticas: creó centros de asistencia y rehabilitación para drogadictos y albergues para personas sin hogar, porque “merecen un comienzo decente en la vida”, acusaría. De la misma forma apoyó las causas benéficas para discapacitados físicos y enfermos de cáncer, y prestó un interés particular en la salud mental y en las enfermedades psicológicas: “Se necesita profesionalismo para convencer a un público que duda de que debe aceptar entre ellos a muchos de los diagnosticados como psicóticos, neuróticos y otros enfermos que las comunidades victorianas decidieron que debían mantenerse fuera de la vista en la seguridad de las instituciones mentales.”</p>
<p>Entre sus tantas causas altruistas se le recordará principalmente por haber sido una abanderada en la Campaña Internacional para la Prohibición de las Minas Antipersona, y cuya participación sirvió para la aprobación del Tratado de Ottawa, y así también para que dicho emprendimiento ganara luego de su muerte el Premio Nobel de la Paz. A Diana la vimos con un chaleco antibalas caminando por los territorios minados en Angola, y ante las dificultades que acarreaba la extrema protección de tan aventurada princesa, el Ministerio de Defensa británico declararía que Lady Di se trataba de una “bala perdida”.</p>
<p>En algún momento confesó: “Me resulta difícil hacer frente a las presiones de ser princesa de Gales, pero estoy aprendiendo a sobrellevarlo.” Pero nada de eso. El pueblo creía en su princesa y adoraba como venía encarando su propuesta de renovar la Corona de los ingleses. Diana había cautivado a todo el mundo. Su sencillez, carisma y una timidez que no dejaba de lado, harían que el pueblo inglés estuviera encantado con la futura reina; su popularidad lograba el tope, y para entonces también se había consagrado como una agraciada figura pública internacional.</p>
<p>Sin embargo en su vida personal, al interior de los palacios, en la intimidad de su alma de princesa, las cosas no parecían contar la misma historia de cuento de hadas. Todo el mundo lo sabía: la relación entre Diana y Carlos nunca marchó del todo bien, y las discrepancias y disconformidades irían acentuándose con el pasar de los años.</p>
<p>La diferencia de edad generó un distanciamiento natural, y aparte de que Carlos nunca dejaría de querer a su exnovia, Camilla Parker Bowles. Fue así como después de cinco años de casados la pareja decide distanciarse. El príncipe reanudó su relación con Camilla, a quien en alguna ocasión Diana encararía personalmente para señalarla de haber sido la causante de que su matrimonio se viniera a pique. “Bueno, éramos tres en este matrimonio, así que estaba abarrotado”, diría años más tarde. Por su parte, la princesa se involucraría en una relación amorosa con un antiguo profesor de equitación de quien se sentía enamorada.</p>
<p>En adelante sería pelear por la custodia de los hijos, incriminar al otro de infidencias y deslices, como el que se le achacaba a Diana con uno de sus guardaespaldas, con un jugador de rugby, con un coleccionista de arte, con un inversor privado, y cualquier otra excusa para justificar de parte y parte la inevitable separación.</p>
<p>Las familias intentaron reconciliarlos pero fue inútil. El mundo empezó a conocer los detalles íntimos de la Corona y que serían develados a través de entrevistas. Diana declaró para la BBC que Carlos “me hizo sentir tan inadecuada en todas las formas posibles, que cada vez que salía a tomar aire, él me empujaba hacia debajo de nuevo.” La princesa aprovecharía para denunciar la discordia subrepticia que existía entre ella y la familia real, e incluso se atrevió a manifestar que Carlos no era una persona idónea para encarar un día los asuntos de un rey, proponiendo sin temor una monarquía que intimara más con la gente, por lo que en adelante muchos la conocerían como “La princesa del pueblo”.</p>
<p>Todos conocimos entonces la historia de una princesa solitaria encerrada en su jaula dorada, atormentada por la depresión y la bulimia, realizándose cortes en la piel, por lo que muchos han coincidido en que la princesa sufría un cuadro de trastorno límite de la personalidad.</p>
<p>Para ese momento ya Diana había denunciado el acoso permanente que sentía por parte de la prensa y los paparazzis. Sin embargo sus revelaciones, y el tema que se avecinaba con el complicado divorcio de dos futuros monarcas, harían que su imagen se convirtiera en la comidilla diaria de la prensa nacional e internacional. La princesa se había rebelado y ahora parecía emprender una batalla a solas contra uno de los más poderosos imperios de la historia.</p>
<p>Ya nadie quería insistir, y absolutamente todos recomendaban el definitivo divorcio legal, siendo así que para 1996 la pareja finalmente concreta su separación oficial. Firmaron un acuerdo en el que pactaban no dar a conocer detalles de su divorcio ni hacer públicas sus historias matrimoniales. La princesa recibió lo que hoy representarían unos 33 millones de libras esterlinas, y una dote anual de 400.000.</p>
<p>La princesa conservó sus dominios y siguió viviendo en el Palacio de Kensington. Mantuvo las mejores relaciones con la familia real, tratando de que sus hijos no se distanciaran de sus abuelos ni de las responsabilidades que como príncipes les competían. En todo caso la princesa tendría que regresar la “Tiara de los enamorados de Cambridge” a Isabel, gesto que realizó sin presentar objeción alguna.</p>
<p>Al momento de la separación Diana renuncia a su título de “Su Alteza Real”, quedándose con el que el mundo prefería: “Princesa de Gales”. Ya Diana había sido advertida por el rey consorte, Felipe, el esposo de Isabel, quien la amenazó diciéndole: “Si no te portas, mi niña, te quitaremos el título.” Y a lo que ella respondió: “Mi título es más antiguo que el tuyo, Felipe.” Y es que su hijo seguía conservando su derecho legítimo como aspirante al trono, por lo que la madre pudo seguir disfrutando de las prebendas conferidas a los demás miembros de la familia. Diana comenta que siendo un niño su hijo William le diría respecto a la pérdida de su título: “No te preocupes, mamá, te lo devolveré algún día cuando sea rey.” De esta manera Lady Di se convertía en la primera princesa no real de la historia de la Corona inglesa.</p>
<p>Luego de su divorcio la princesa dejó de lado su participación en más de cien instituciones benéficas, lo que no significaba que abandonara sus tareas filantrópicas. Su figura llena de esplendor era noticia de rutina, toda vez que le veíamos en orfanatos y asilos para ancianos, en hospitales y centros de rehabilitación, en la inauguración de una biblioteca o de una academia artística, y como imagen de decenas de campañas que apoyaran cualquier iniciativa por hacer de este mundo un mundo más llevadero.</p>
<p>Ella por sí misma se había convertido en un referente de la belleza femenina, y así también un ícono de la moda, el glamur, la sofisticación, y una delicada y sencilla elegancia que deslumbraba a cualquiera. Muchos se atreven a destacarla como la mujer más famosa y la más fotografiada en la década que comprende entre 1980 y 1990.</p>
<p>En 1983 el Ejército de Liberación Nacional de Escocia atentó contra su vida por medio de una carta bomba que por fortuna sería descubierta. Para 1987 sería condecorada con la Libertad Honoraria de la Ciudad de Londres, y un año más tarde se convertiría en patrona de la Cruz Roja Británica. Ese mismo año de 1988 la inagotable y enérgica princesa asistió a casi doscientos eventos, superando esa cifra con el doble de compromisos para el año de 1991.</p>
<p>Con Carlos tendría que viajar por los cinco continentes, donde visitaron figuras notables como el Papa, el Dalai Lama y a varios gobernantes, jeques árabes, presidentes y primeros ministros. En 1992, en India, se recuerda el encuentro que tuvo con la monjita de Calcuta que se convertiría también en su amiga, la conocida ya en todo el mundo como la Madre Teresa. Ese mismo año se entrevistó en Francia con François Mitterrand, y un año más tarde, cansada de trasegar, anunció que desistía de tanto ir y venir porque anhelaba “hacer un regreso parcial”. Sin embargo un año después la veríamos saludando al emperador japonés Akihito y a su esposa Michiko mientras inauguraban en Tokio el Hospital Nacional de Niños, y más tarde continuaría su peregrinaje a solas por Rusia, Bélgica, Suiza, Italia, Nepal, Zimbabue, Argentina…</p>
<p>La princesa fue galardonada y condecorada de premios alrededor del mundo. Unos días antes de su fatal accidente, había estado visitando Bosnia y Herzegovina, y así se la hubiera pasado de no haber sido por ese encuentro fatídico.</p>
<p>Hacia 1996 Diana habría estado involucrada en una relación con el británico de origen pakistaní, el cirujano cardiaco Hasnat Khan, con quien tuvo una relación de casi dos años y que supieron ocultar a los medios. Se desconoce el porqué de su final, pero muchos sugieren que este corto romance con quien Diana llamaba <em>“Mr. Wonderful”</em> habría representado para la princesa el “amor de su vida”.</p>
<p>Muy pronto comenzaría un romance con Dodi Al-Fayed, un millonario que la invitaría a visitar a su familia en el sur de Francia, y en donde a través de paseos en su yate Jonikal de 60 metros e invitaciones de todo tipo, no solo sabría ganarse el cariño de la princesa sino también el afecto de sus hijos.</p>
<p>El 31 de agosto de 1997, en París, en la costa norte del río Sena, Dodi Al-Fayed y la Princesa del pueblo atravesaban en coche el túnel del Pont de l’Alma. El conductor conducía a alta velocidad tratando de escabullirse y dejar de largo la multitudinaria y asfixiante caravana de paparazzis, que en un intento por captar alguna fotografía de la pareja acosaban sin tregua persiguiendo al coche. El conductor dejó atrás la caravana pero no pudo esquivar una bifurcación al interior del túnel y el automóvil impactó de frente contra el concreto. Al accidente solamente sobrevivió el guardaespaldas de Diana, quien en esta oportunidad no pudo hacer nada para custodiarla.</p>
<p>Millones de personas en todo el mundo siguieron a través de las pantallas el funeral de una princesa, y el rating de audiencia televisiva alcanzó un pico inédito logrando una cifra récord de espectadores.</p>
<p>En adelante Lady Di cobraría un aura mítica, y su muerte se vería envuelta en una serie de escándalos y controversias que sugerían un asesinato planeado por parte de la Corona, conspiraciones de todo tipo, y toda clase de teorías como la de cortar los frenos del coche para ocasionar el accidente.</p>
<p>La Reina Isabel se tomó un par de días para pronunciarse en público, acompañando de cerca al par de príncipes huérfanos, mientras preparaba un funeral discreto, y que tendría que cambiar por reclamo del pueblo a un verdadero funeral de Estado, celebrado en el Palacio de Buckingham y con todos los honores que merecía cualquier reina. Personalidades de todo el mundo asistieron a su funeral y muchos otros emitieron sus comunicados de pésame a los seres más cercanos a la difunta. Le pusieron entre sus manos un rosario que le había dado la Madre Teresa. Fue velada en la Abadía de Westminster y en todo momento el féretro permaneció cerrado, el cual había sido escoltado por la marcha penosa de sus dos hijos que lo secundaban junto a su padre, el Duque de Edimburgo y el hermano de Diana.</p>
<p>Uno de los momentos más emotivos sería cuando el amigo personal de Diana, el afamado músico británico Elton John, interpretaría por primera vez en vivo la famosa canción que dedicaría a la princesa: <em>Candle in the wind 1997. </em>El éxito de la canción logró un impacto en ventas, y las utilidades fueron destinadas a impulsar las causas benéficas que defendía Diana. Así también muchos de sus vestidos y varias de sus pertenencias serían subastados en Londres y New York, y el dinero recogido de las ganancias tendría el mismo propósito.</p>
<p>Su entierro sería finalmente en privado, y hoy sus restos descansan en alguna isla cercana al continente europeo. La herencia que en su momento dejaría a sus hijos sería un poco más de 20 millones de libras esterlinas. Muchos serían los homenajes, condecoraciones, títulos y distinciones que le serían conferidos de manera póstuma. Son varias las películas, series, libros y documentales que nos cuentan sobre su historia. Su presencia en el mundo parecería aún latente, su cuento de princesa real, del pueblo, una princesa que rompió los cánones y tradiciones milenarios, ha servido como fuente de inspiración para millones de mujeres en el mundo que no nacieron para ser reinas, pero que entienden de gobernarse.</p>
<p><img fetchpriority="high" decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-89732" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2022/05/271.-DIANA-PRINCESA-DE-GALES-213x300.jpg" alt="DIANA SPENCER" width="213" height="300" /></p>
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        <author>Milanas Baena</author>
                    <category>Ella es la Historia</category>
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        <pubDate>Fri, 12 Apr 2024 06:53:26 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Diana Spencer “Princesa de Gales” (1968-1997)]]></media:description>
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        <title>Cixí (1835-1908)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/ella-es-la-historia/cixi-1835-1908/</link>
        <description><![CDATA[<p>Cixí tuvo varios nombres, pero se cree que el primero sería “Orquídea”. Fue hija de un militar mandarín de bajo rango que se había casado con una pekinesa de familia acomodada, y nadie hubiera creído que de esta unión habría de nacer la mujer que gobernaría China durante varias décadas. El destino la llevaría a [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p>Cixí tuvo varios nombres, pero se cree que el primero sería “Orquídea”. Fue hija de un militar mandarín de bajo rango que se había casado con una pekinesa de familia acomodada, y nadie hubiera creído que de esta unión habría de nacer la mujer que gobernaría China durante varias décadas.</p>
<p>El destino la llevaría a lo más alto, y un primer paso sería la de presentarse a la corte del emperador Xianfeng, para que junto a su hermana participaran como aspirantes a esposas consorte del monarca.</p>
<p>Debido a su belleza e inteligencia, la joven manchú sería una de las elegidas, obteniendo su entrada a la corte con una categoría de consorte de “sexto rango”, siendo la de menor categoría, y la encargada de servir a las esposas de más alto nivel, y a partir de ese momento se conocerá como “Noble Dama Lan”.</p>
<p>Cixí se destacaba de las demás por sus conocimientos del chino y del manchú, y por haberse hecho a un amplio bagaje de los conocimientos de Confucio y Mengzi, y a cuyas lecturas se dedicó en su juventud mientras moraba en los magnánimos aposentos de la Ciudad Prohibida, hasta el punto de memorizar varios pasajes con los que supo deslumbrar a los eruditos de la corte. Así mismo aprovecharía aquellos años para ganarse el cariño y respeto de los eunucos y consejeros del palacio, y todo esto sumado a su belleza, su encanto y su gracia, hicieron que en el año de 1854 recibiera un ascenso inédito en la categoría de una esposa consorte, elevándole al “quinto rango” y otorgándole el título de “Concubina Imperial Yi”.</p>
<p>La decisión de elevarle la categoría a Cixí obedeció sin embargo a un interés mucho más ambicioso. La esposa de Xianfeng, la emperatriz Ci’an, y así como su concubina principal, no habían logrado quedar embarazadas, por lo cual se recurrió a esta fértil opción que para 1856 tendría al primogénito del emperador y futuro sucesor del trono, y que sería conocido como Tongzhi.</p>
<p>Convertida en madre, Cixí adquiere la categoría de “cuarto rango”, con el título de “Consorte Yi”, y una vez su hijo cumplió el primer año, esta pasó a ocupar el “tercer rango”, y sería conocida como “Noble Consorte Yi”, ubicándose en importancia apenas por debajo de la emperatriz Ci’an, siendo así que su protagonismo dentro de la corte comenzaría a hacerse notorio, y tejiendo una red de espías y colaboradores, e involucrándose cada vez más en los asuntos de Estado.</p>
<p>En 1860, durante la Segunda Guerra del Opio, los ejércitos enemigos invaden la Ciudad Prohibida y el emperador decide refugiarse con su familia al norte de Pekín, donde moriría al año siguiente, a causa de lo que muchos creen tendría que ver paradójicamente con su adicción al opio.</p>
<p>A partir de ese momento Cixí adquirió el rango de “Emperatriz viuda”, y sería conocida como T’zu-Hsi, que en chino significa “Emperatriz del Palacio Occidental”, y que era esa ala de la Ciudad Prohibida en la que moraba la consorte.</p>
<p>Antes de morir el emperador había sido convencido por Cixí para que se estableciera un consejo conformado por los ocho principales regentes y ministros de mayor rango. Ni Ci’an ni Cixí podían gobernar, y tampoco se le permitía al hermano del fallecido emperador, el príncipe Kung, y a la larga el trono quedaría por derecho en manos del pequeño Tongzhi, hijo legítimo de Xianfeng, y cuya madre empezaría a ejercer el poder a través de su hijo imberbe e inexperto, quien según la legislación solo podría empezar su mandato en 1873, cuando entonces alcanzara su mayoría edad. Mientras tanto serían Ci’an y especialmente Cixí quienes tomarían las riendas de China, y empezarían por erradicar a sus principales oponentes, y así mismo a quienes amenazaran con arrebatarles el poderío, siendo así que mandó a ejecutar a uno de sus ministros y obligó a dos más a que se suicidaran, nombrando finalmente al príncipe Kung como consejero real y afianzándose de esta manera en el trono imperial.</p>
<p>Los primeros años de su mandato fueron conocidos como la “Era de la Regeneración” o la “Restauración de Tongzhi”, y que comprendió un periodo entre los años de 1861 a 1898. Al comienzo de su regencia, Cixí logró finiquitar la “Rebelión de Taiping”, y con ayuda de países occidentales consiguió cesar una guerra que duraría más de 15 años, y que ocasionó la muerte de unas 30 millones de personas. Así mismo, y bajo la veeduría y el actuar del príncipe Kung, China lograría legalizar el opio y dar fin a la fatigante guerra, afianzando sus relaciones con las principales potencias como Estados Unidos, Reino Unido, Francia y Rusia, todas ellas interesadas en establecer relaciones comerciales con un país que para ese entonces contaba con unas 400 millones de personas.</p>
<p>Cixí le daría solidez y apoyo a la clase alta y estaría siempre en búsqueda de perpetuarse en el poder y de incrementar sus propias riquezas. Y a pesar de que en un principio la emperatriz se mostraría como una reformista, lo cierto es que su ideología era fundamentalmente conservadora y tradicionalista, representando los preceptos del confucionismo, y su largo gobierno sería caracterizado por tareas infructuosas de modernización, al tiempo que se ejecutaban medidas en donde el sistema económico y social se vería anquilosado y retrasado frente a los demás países.</p>
<p>Y pese a que entendía la importancia de aprender e importar conocimiento y tecnología occidental, se vería siempre reacia a introducir el telégrafo como pieza fundamental en las comunicaciones modernas, y así también como a instaurar una ruta de ferrocarriles que pudieran comunicar los distintos puntos comerciales de las regiones más distantes.</p>
<p>Sin embargo, y queriendo ampliar un poco las fronteras del conocimiento, permitiría a varios estudiantes chinos que viajaran a Estados Unidos para completar sus tareas académicas, y permitió la entrada de profesores cristianos que enseñaran matemáticas, astronomía e idiomas.</p>
<p>Una vez el emperador Tongzhi alcanzó la mayoría de edad, Cixí y Ci’an le eligieron como esposa a la hija de uno de los ministros que habían sido ejecutados años atrás, y de la misma forma las dos mujeres seguirían manipulando al joven Tongzhi para que fueran ellas dos quienes continuaran manteniendo el control del Imperio. Por otra parte, las pocas veces que Tongzhi quiso pronunciarse, alzar su voz y tomar alguna decisión, estas intervenciones resultaron desacertadas e importunas, revelando una evidente ignorancia en los asuntos de Estado y ganándose la enemistad y el descontento de consejeros, ministros y otros miembros de la corte.</p>
<p>Viéndose poco querido, Tongzhi decide hacerse a un lado y permitir que sea su madre y la emperatriz viuda quienes continúen al mando del país, y apenas unos meses después de haberse apartado del poder, el joven e inútil emperador moriría a causa de lo que unos piensan pudo haber sido sífilis y otros creen se trató de la viruela. Para beneficio de los intereses de Cixí, la joven esposa de Tongzhi también moriría unos meses después.</p>
<p>Nuevamente Cixí tendría que hacer un llamado para que el gran consejo decidiera un nuevo monarca, y una vez más la hábil emperatriz superaría todos los escollos que se le presentaban, para que finalmente el cuerpo de consejeros se decantara por nombrar a Guangxu, sobrino de Cixí, como el nuevo emperador de China, y dejando de esta forma que fueran Cixí y Ci’an quienes evidentemente se conservaran en el trono.</p>
<p>Para 1880 China era un país que había frustrado todo intento de industrialización, siendo dependiente de países occidentales y mostrándose poco competitivo en el plano de la producción, y así mismo las medidas tomadas en adelante no lograrían revertir el rumbo del país.</p>
<p>Al comienzo del mandato de Guangxu, Cixí tuvo que estar más atenta de su propia salud, por lo que sería Ci’an quien se encargaría de tomar las decisiones más relevantes -que hasta ese momento había preferido mantener una buena amistad con Cixí y dejar que fuera ella quien gobernara-, pero que a partir de ese momento también se presentaría para algunos como una oponente, permitiéndose tomar decisiones importantes como el nombramiento de ministros y otros funcionarios de altos cargos, e incluso ganándose la simpatía del pequeño emperador, quien consideraba a Ci’an como una mujer más afectuosa y tranquila. Sin embargo, para 1881 la viuda oficial moriría, dejando el camino libre para que en adelante Cixí pudiera gobernar a su antojo, y en solitario.</p>
<p>Guangxu alcanzaría en 1887 la mayoría de edad, momento en el cual debería asumir el trono, y sin embargo los oficiales de la corte decretaron que su ascenso debería postergarse por dos años más, para finalmente posesionarse como otro gobernante que estaría sujeto a las decisiones y voluntades de las dos mujeres que desde siempre habían venido manejando los hilos del poder. Fue por esto que la misma Cixí eligió a su esposa, siendo la destinada su sobrina Jingfen, conocida como la emperatriz Longyu, y que sería prima del mismo monarca. Así también se permitió ser ella quien eligiera a las esposas consortes, y de esta manera se aseguraba el pleno control sobre la vida del joven emperador.</p>
<p>Con el tiempo Cixí comenzaría a delegar tareas importantes a Guangxu, e incluso se mudó al ala de la Ciudad Prohibida destinada para las viudas, y más tarde por invitación del emperador ocuparía el Palacio de Verano, a las afueras de Pekín. Sin embargo Cixí no desatendería nunca los asuntos políticos, y así sería cuando su país se vio amenazado por distintas invasiones extranjeras.</p>
<p>Fue así como Japón invadió Corea, territorio que China mantenía bajo su control, y por lo cual se libraría una guerra que daría inicio justo el día en que Cixí se disponía a celebrar por lo alto su cumpleaños números 60.</p>
<p>China no solo tuvo que vérselas con los japoneses, teniendo que luchar por los territorios de Formosa (Taiwán), Vietnam y Birmania (Myanmar) contra los franceses, y cuyos territorios acabarían siendo borrados del mapa chino.</p>
<p>Estas derrotas hicieron que Guangxu y su séquito de consejeros lo llevaran a replantear los destinos de su nación, proponiendo para ello una reforma sustancial en donde China adoptara un sistema monárquico constitucional, similar al empleado en Japón o Alemania. Fue así como en 1898 propuso lo que se conocería como la “Reforma de los Cien Días”, donde se pretendía principalmente cambiar el modelo imperial hacia una monarquía parlamentaria.</p>
<p>Cixí actúo de inmediato como mejor sabía hacerlo. Convenció a la corte de que Guangxu no estaba en capacidad de regentar el imperio chino, y además señaló que al interior de su gobierno se estaba fraguando un Golpe de Estado, por lo que mandó a algunos reformistas a ser enjuiciados y ejecutados, confinando a Guangxu en una prisión.</p>
<p>Sea como fuera, la emperatriz viuda continuaría en adelante gobernando en solitario, y hasta el día de su muerte no hubo quien le hiciera frente ni la moviera de su trono, cada vez serían menos sus detractores y más sus aduladores, y con el tiempo Cixí fue atornillándose en el poder y rodeándose de funcionarios corruptos que favorecían su permanencia en el gobierno.</p>
<p>Persuadida por los burócratas, Cixí accedió a la explotación de minas de carbón, así como a impulsar el desarrollo textil y a la instauración del telégrafo, concentrando la mayor parte de sus reformas en la modernización militar y en las empresas del sector naval.</p>
<p>En ninguna de estas empresas obtendría una ganancia considerable para su país, ya que su interés real no era el de modernizar a China, sino la de mantenerse en sus posturas conservadoras, que le permitieran morir arraigada a su corona. Es por esto que siempre estuvo pendiente de quiénes le rodeaban, deshaciéndose de reformistas, opositores e inconformes.</p>
<p>La emperatriz procuró que la educación también mantuviera sus viejas costumbres y poco se actualizara, garantizando de esta manera el retraso y manteniendo también el control ideológico de su pueblo.</p>
<p>Cada día la gran monarca se aislaba más de su gente y de la realidad de su país, siendo enterada por sus consejeros de unas situaciones amañadas para agradarle, de informes en donde todo andaba de maravilla, comunicados que afirmaban su postura férrea en el poder y el control total de todos los problemas y asuntos de Estado, y de esta forma desde un rincón de la enorme Ciudad Prohibida la ineluctable monarca gobernaba un mundo compuesto de mentiras y falsedades. Recibiendo regalos y sobornos, y desinteresada del bienestar social, su fortuna personal la convertían en una de las mujeres más ricas, y ya para ella esto sería más que suficiente.</p>
<p>En 1899 se desata la “Rebelión de los Bóxers”, una revuelta de conservadores que Cixí decide apoyar, y que acabaría disputándose Pekín contra tropas extranjeras, en una contienda que luego de 55 días terminaría dándole la victoria a las fuerzas defensoras de la ciudad, e incluso amenazando con hacer una avanzada hasta la Ciudad Prohibida.</p>
<p>Cixí se refugió con su corte y su familia en el interior del país, pero aprovecharía la situación para presentarla como una visita que realizaría por las distintas provincias, y como parte de sus tareas de una monarca comprometida. Y aunque en principio hubiera servido como excusa, lo cierto es que a través de este viaje por las distintas regiones de su imperio, la emperatriz pudo enterarse ciertamente del contexto real social, de la pobreza que acosaba a su pueblo, y de cómo durante años sus más fieles consejeros y ministros le habían estado mintiendo respecto a las verdaderas condiciones que padecían millones de chinos.</p>
<p>Desde su nuevo fortín, Cixí decide pactar con las fuerzas enemigas, para lo cual se firmó el llamado “Protocolo Bóxer”, y por el cual la emperatriz conservaría su puesto de monarca, a cambio de pagar las indemnizaciones y otras peticiones que debió cumplirle a los vencedores.</p>
<p>En 1902 regresa a la Ciudad Prohibida, y aunque su poder se vería afectado luego de tantas pérdidas y desaciertos, y el tesoro nacional podría declararse en bancarrota, su vigencia en el poder perduró hasta el día en que finalmente fallecería.</p>
<p>En sus últimos años se mostraría más permeable al cambio, más consciente de las necesidades de un país y de su gente, y fue por esto que retomó muchas medidas que habían sido contempladas años atrás en la “Reforma de los Cien Días” propuesta por Guangxu, creando un ministerio de educación y promulgando para 1906 los principios de una constitución que consiguiera cambiar el sistema político de China, e instaurando un modelo de monarquía constitucional parlamentaria que finalmente lograría concretarse para 1917, once años después de su muerte.</p>
<p>Cixí fue la gobernante que condujo la dinastía Qing entre los años de 1861 y hasta 1908, y en un intento por preservarla con su obsoleto proceder tradicional, lo que finalmente consiguió fue llevarla a su declive. A pesar de llevar a cabo algunas propuestas de modernización, la verdad es que su mandato se caracterizó por una negación a estructurar nuevas reformas y soluciones que dieran con las necesidades reales de la sociedad. Durante su gobierno la enemistad entre las distintas clases sociales se haría más grande, siendo que siempre favoreció a la nobleza manchú y dejó en el olvidó a las clases más sufridas y necesitadas, generando de esta manera una brecha divisoria entre una sociedad inconforme.</p>
<p>Sus años postreros los dedicó a ser anfitriona de grandes convites que celebraba en los suntuosos salones de la Ciudad Prohibida, recibiendo la visita de diplomáticos extranjeros y dejándose retratar por pintores europeos, y convirtiéndose en una vieja un poco más carismática que se mostraba perpleja ante los nuevos avances tecnológicos, como la luz eléctrica y el teléfono.</p>
<p>En 1908 el emperador Guangxu moriría por causas que no quedarían del todo claras, y que muchos suponen sería envenenado por Cixí. Sea como fuera, la emperatriz ajustó en tiempo récord las medidas para decretar un nuevo gobierno, eligiendo a Puyi, sobrino del difunto, como nuevo sucesor, y dejando a Longyu como la nueva “Emperatriz viuda”. Quizás todo esto lo tenía pensado desde mucho antes, y su estrategia logró concretarse a tiempo, ya que al día siguiente ella también moriría.</p>
<p><img decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-90368" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2022/06/268.-CIXÍ-221x300.jpg" alt="CIXÍ" width="221" height="300" /></p>
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        <author>Milanas Baena</author>
                    <category>Ella es la Historia</category>
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        <pubDate>Fri, 22 Mar 2024 06:10:40 +0000</pubDate>
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        <title>Marguerite Yourcenar (1903-1987) &amp;#8220;El encanto de la pluma francesa&amp;#8221;</title>
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        <description><![CDATA[<p>&#8220;Todo ser que haya vivido la aventura humana, vive en mí&#8221;, concluyó Marguerite Cleenewerck de Crayencour, una aristócrata belga nacida en un ambiente intelectual, culto, y que le sirvió como un bastión para formarla en el mundo literario y hasta lograr consagrarla como una de las más grandes escritoras de todos los tiempos. &#8220;Mis primeras [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p>&#8220;Todo ser que haya vivido la aventura humana, vive en mí&#8221;, concluyó Marguerite Cleenewerck de Crayencour, una aristócrata belga nacida en un ambiente intelectual, culto, y que le sirvió como un bastión para formarla en el mundo literario y hasta lograr consagrarla como una de las más grandes escritoras de todos los tiempos. &#8220;Mis primeras patrias fueron los libros. Y, en menor grado, las escuelas.&#8221;</p>
<p>Su madre murió diez días después del parto, dejando a su esposo de 50 años la crianza exclusiva de su pequeña, y por quien sabría velar para atenderla en todos sus cuidados y, sobre todo, procurar que gozara de la mejor educación. Es así como Marguerite no asiste a la escuela para ser instruida en su educación básica por tutores y así también como por su padre, un tipo descontento y trotamundos que había recorrido toda Europa, y que fuera quien le daría a conocer a su hija algunos escritores que supieron iluminarla en su camino literario, como el dramaturgo Jean Racine, o escritores como Flaubert, Rilke y Maeterlinck, además de algunos clásicos como Aristófanes y Virgilio, este último uno de sus favoritos de siempre. El método consistía en leer en voz alta, alternando entre padre e hija, y fue así como se dice que a los 12 años la pequeña ya casi dominaba el latín y dos años más tarde leía con fluidez el griego.</p>
<p>En 1913 su padre adquiere una propiedad en Ostende, y será entre esta casona burguesa y Lille donde Marguerite llevará una infancia tranquila y no exenta de ciertos privilegios. Sin embargo la propiedad de Ostende sería destruida durante la Gran Guerra, por lo que la familia tuvo que huir a Londres, para más tarde regresar a Francia y establecerse en París. Por aquel entonces, y por recomendación de su padre, Marguerite conoce el pensamiento pacifista de Romain Rolland, Premio Nobel de Literatura en 1915, y que mucha influencia tendría en el pensamiento antibelicista de la futura gran escritora.</p>
<p>Para 1915 padre e hija viajan por Italia y Suiza, para finalmente establecerse en Montecarlo, luego de que a su padre se le diagnosticara un cáncer que al cabo de los años acabaría con su vida.</p>
<p>En 1919 Marguerite deja de lado su nombre de pila, y empieza a firmar con un anagrama de su apellido que había creado junto a su padre, Crayencour (con ausencia de la letra “C”): Yourcenar.</p>
<p>“Mi oficio me pareció inútil, lo que es casi tan absurdo como creerlo sublime”, diría años más tarde la joven que para 1921 estaría dando a conocer las primeras expresiones de su lírica, en un par de poemarios titulados: <em>El jardín de las quimeras</em> y <em>Los dioses no han muerto</em>, y las cuales no serían incluidas en el corpus de sus obras, publicada muchos años después por la Biblioteca de la Pléiade.</p>
<p>Antes de morir, en 1929, el padre de Marguerite alcanza a leer la primera novela de su hija, <em>Alexis o el tratado del inútil combate</em>, a la cual calificaría como una novela “límpida”, y que también la crítica vería con visto bueno, destacando su estilo profundo y decantado, maduro, austero, y con notorias influencias de escritores como el Premio Nobel de Literatura de 1927, André Gide. La trama de la novela se desarrolla por medio de una extensa carta que un músico escribe a su mujer declarándole su homosexualismo y su voluntad de abandonarla para serle fiel a sus más honestos e inevitables sentires.</p>
<p>Para 1931 su amigo André Fraigneau -con quien mantuvo una estrecha relación durante toda su vida y que Yourcenar hubiera querido escalar a otro plano y a pesar de que ambos fueran homosexuales- sería quien le ayudaría por medio de la editorial Grasset para la publicación de su segunda novela: <em>La nueva Eurídice</em>.</p>
<p>Luego de morir su padre, Yourcenar dividirá la herencia con su hermano, permitiéndose con su parte presupuestar sus gatos para los próximos diez años, y cuya tranquilidad económica le posibilitaron dedicarse con pleno propósito a sus tareas como escritora.</p>
<p>Siguiendo los pasos de viajero que heredó de su padre, Marguerite viaja a Roma y a Nápoles, y fruto de este recorrido publicará dos novelas, ambas en 1934, <em>El denario del sueño</em> y <em>La muerte conduce la trama</em>, y para fines de ese año viajará a la tierra que consideró como su patria espiritual, Grecia, y donde conocerá al intelectual Andreas Embirikos, quien se convertirá en uno de sus mejores aliados y amigos, y cuya amistad comenzaría por recorrer en bote las distintas islas del Peloponeso.</p>
<p>Ardorosa, apasionada, literalmente fogosa, la escritora se vale de algunos relatos y mitos para publicar en 1935 una de sus obras más conocidas: <em>Feux</em> <em>(Fuegos)</em>.</p>
<p>En 1936 se encuentra con la obra poética de Constantino Cavafis, y en compañía de su amigo Constantin Dimaras, deciden en conjunto -y a pesar de las discrepancias de interpretación- traducir la obra del escritor griego a la lengua francesa. Por esa misma época Marguerite tendrá una relación sentimental con Lucy Kyriakos, quien estaba casada y tenía un hijo, y era la prima de la esposa de Dimaras.</p>
<p>Un año más tarde, y dado que la venta de sus libros no le representaba mayores ganancias, Yourcenar traduce al francés la novela <em>Las olas</em>, de la escritora británica Virginia Woolf, con quien se reunirá en su casa de Bloomsbury para ajustar detalles y darle vida a la traducción que sería publicada en 1937.</p>
<p>En 1938 la editorial Grasset vuelve a apostarle a Yourcenar, publicando <em>Los sueños y las suertes</em>, donde al estilo de Rilke, y a modo poético, la autora revivirá sus sueños y manifestaciones oníricas. Ese mismo año La Nouvelle Revue Française (NRF) también hará su apuesta por la escritora y sacará a la luz <em>Cuentos</em> <em>orientales</em>, que es un compilado de historias y leyendas provenientes de Japón, China y otras culturas que sedujeron el interés de la escritora y que estuvieron siempre latentes en cada uno de sus escritos. Y ese mismo año, escrito de una sola tirada, <em>Le coup de grâce (El tiro de gracia)</em> fue también publicado por la NRF, y considerada por muchos como una auténtica obra maestra. El relato cuenta la situación bélica que se vivió en la zona de los Balcanes entre los rojos y blancos luego de la Revolución Rusa, y en donde tres personajes tendrán que relacionarse y amarse a partir de sus diferencias étnicas e ideológicas.</p>
<p>En 1939, antes de escapar del conflicto mundial que recién comenzaba, tradujo algunas obras de Yukio Mishima, y así también <em>Lo que Maisie sabía</em>, de Henry James. Sería su amiga Grace Frick quien le ayudaría a establecerse en New York, e incluso le consiguió un trabajo como profesora de Literatura comparada. Junto a Grace, Marguerite viviría una historia de amor que se prolongaría por cuarenta años, hasta la muerte de Frick. Un tiempo después la pareja se mudará a Hartford (Connecticut). “El amor y la locura son los motores que hacen andar la vida.”</p>
<p>Para 1943, habiendo gastado ya su herencia, comienza a dictar clases de francés e italiano en el College Sarah Lawrence, un instituto femenino de corte elitista, y en donde estará durante los próximos años, a excepción de ese año de 1950 en el que se permitió hacer una pausa para encarar la redacción de una de sus novelas más célebres y ambiciosas: <em>Mémoires d&#8217; Hadrien (Memorias de Adriano).</em></p>
<p>En 1951, en París, se dio a conocer la novela histórica para la cual la autora se habría sabido documentar con minucia y en la que estuvo consultando e investigando durante más de una década. Esta novela podría destacarse como una de las pioneras en el género de la novela histórica. Trata la historia de uno de los más venerados emperadores de la antigua Roma, narrado en un tono poético, a través de una extensa carta que el gobernante le escribe a su nieto adoptivo y futuro sucesor, el reconocido Marco Aurelio. El emperador le contará a Marco Aurelio sus aventuras pasadas, sus triunfos y derrotas, y así también como sus filosofías de vida y su amor por Antínoo.</p>
<p>La novela sería un éxito rotundo. Julio Cortázar se encargaría de traducirla al español, y así también otros idiomas gozarían del talento de una escritora que ya era reconocida en medio mundo, razón por la cual Marguerite decide regresar a Francia.</p>
<p>“Tengo varias religiones, como tengo varias patrias, de manera que en cierto sentido no pertenezco quizás a ninguna.” Desde 1947, año en el que le fue concedida la nacionalidad estadounidense, la escritora se había establecido junto a Grace en Mount Desert Island, en la costa de Maine, donde adquirieron una casona a la que bautizaron: <em>Petite Plaisance</em>. “Existe entre nosotros algo mejor que un amor: una complicidad.” Pero después de doce años regresarán a Europa, donde recorrerán varios países dictando conferencias y charlas. Viajan por Italia, Suiza, Holanda y territorios escandinavos. Visitan Leningrado, Lisboa, pasan la Semana Santa en Sevilla y también visitan Granada, donde Yourcenar dejará sobre el supuesto lugar donde fue ejecutado Federico García Lorca una carta dirigida a la hermana del poeta, como un gesto que honraba al escritor español.</p>
<p>Teniendo como personaje principal al médico, filósofo y alquimista Zenón, la novela <em>Opus</em> <em>nigrum</em> <em>(La obra en negro)</em> verá la luz en el año de 1965, y tres años después será galardonada con el Premio Femina. En el marco de la Europa del siglo XVI, la escritora logra recrear con majestuosidad ese momento transicional entre la Edad Media y el Renacimiento, y esto a través de un personaje ávido de conocimientos, un sabio con la “rabia del saber”, y quien tendrá que padecer los prejuicios y dogmas religiosos que deniegan de sus descubrimientos científicos.</p>
<p>Durante los años setenta la pareja regresó a <em>Petite</em> <em>Plaisance</em>, donde Yourcenar estuvo atenta a los cuidados de su compañera que padecía cáncer de mama, y donde aprovecharía para escribir los dos primeros volúmenes de su trilogía de memorias familiares: <em>El laberinto del mundo: recordatorios</em>, y <em>Los archivos del Norte</em>. En el primero contará sobre su familia por el lado materno y en el segundo abordará la de su padre.</p>
<p>En 1970 se le hace miembro de la Academia de Lenguas de Bélgica, y un año más tarde publicará <em>Teatro</em>, dos volúmenes que recogen sus obras teatrales.</p>
<p>Comprometida con el cuidado del medio ambiente y la protección animal -causas que estuvieron siempre presentes en sus escritos y que resultaban innovadores para la época-, en 1978 Yourcenar apoya públicamente la Declaración Universal de los Derechos de los Animales.</p>
<p>En 1979 su amada Grace pierde la batalla contra el cáncer. “Cuando lo pierdo todo, me queda Dios. Si pierdo a Dios, vuelvo a encontrarte.”</p>
<p>En 1980 es condecorada con el prestigioso Premio Erasmus, y ese mismo año, consagrada como una de las plumas más prominentes y respetadas, Marguerite Yourcenar se convierte en la primera mujer que es elegida como miembro de la Academia de la Lengua francesa, y quienes son reconocidos como “los inmortales”. “Los escritores mienten, aun los más sinceros&#8230; Los libros divagan y mienten, igual que los hombres.” Cierra ese año con la publicación de varias entrevistas que fue concediendo y que recopiló bajo el título: <em>Con los ojos abiertos: conversaciones con Marguerite Yourcenar</em>, y en donde nos mostrará algunas facetas de su personalidad y revelará parte de su pensamiento que hasta ese momento se tenía reservado.</p>
<p>En adelante la consumada viajera se dedicará de nuevo a recorrer mundo, y acompañada de un fotógrafo estará de visita por Marruecos, Egipto, India, Japón, experiencias que condensó también a través de las letras en dos libros que serían publicados póstumamente: <em>Peregrina y extranjera </em>y<em> Una vuelta por mi cárcel.</em></p>
<p>Hizo amistades con los más célebres escritores y artistas de la época, destacándose la amistad que tuvo hacia el final de su vida con el presidente francés, el reconocido devorador de libros François Mitterrand.</p>
<p>Por si le faltaran condecoraciones y reconocimientos, y mereciendo cada uno de ellos, en 1986 es galardonada con la Legión de Honor francesa. “A menudo he pensado con tristeza que un alma verdaderamente hermosa no alcanzaría la gloria, porque no la desearía.” Ese mismo año tiene el gusto de conocer en Ginebra a Jorge Luis Borges, y a solo seis días de la muerte del autor de <em>Ficciones</em>, Yourcenar le preguntó: “Borges, ¿cuándo saldrás del laberinto?” A lo que Borges respondió: “Cuando hayan salido todos.” Ese mismo año Marguerite dictará en la Universidad de Harvard una serie de conferencias sobre el recién fallecido escritor argentino.</p>
<p>En 1981 consigue finalizar sus memorias con la publicación del libro titulado <em>Mishima o la visión del vacío</em>. “He llegado a la edad en que la vida, para cualquier hombre, es una derrota aceptada.”</p>
<p>Poco antes de morir, en 1987, en su penúltima conferencia, Yourcenar recalcó en su discurso la importancia de que el ser humano atienda al trato indiscriminado que se le ha venido dando al planeta y a los recursos naturales.</p>
<p>“Soledad&#8230; yo no creo como ellos creen, no vivo como ellos viven, no amo como ellos aman&#8230; Moriré como ellos mueren.” Y así fue: sucedió el 17 de diciembre de 1987 en el hospital Bar Harbor, debido un ataque al corazón, cerca a su casona de <em>Petite</em> <em>Plaisance</em>, donde pasaría una buena parte de su vida acompañada de su infaltable Grace, junto a la cual sería enterrada en aquella isla donde prosperó su amor, y sus restos reposan juntos en una modesta tumba en el Brookside Cemetery de Somesville. Su casa es hoy un museo en el que los visitantes pueden apreciar pertenencias y escritos de la reconocida y laureada escritora francesa. “¡Qué insípido hubiera sido ser feliz! Toda felicidad es inocencia&#8230;”</p>
<p>Dejó sus escritos a la Harvard University Cambridge, y así también en Houghton Library se conserva gran parte de su correspondencia, fotografías y manuscritos que pueden ser libremente consultados, a excepción de algunos documentos que solo serán revelados en el año de 2057. También en Bruselas el Centre International Documentation Marguerite Yourcenar (CIDMY) recoge buena parte del material de la autora y ofrece actividades para dar a conocer su vida y obra. “Todos nos transformaríamos si nos atreviéramos a ser lo que somos”.</p>
<p><img decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-89129" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2022/04/255.-MARGUERITE-YOURCENAR-300x213.jpg" alt="MARGUERITE YOURCENAR" width="300" height="213" /></p>
<p>&nbsp;</p>
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        <author>Milanas Baena</author>
                    <category>Ella es la Historia</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=89128</guid>
        <pubDate>Fri, 22 Dec 2023 08:40:45 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Marguerite Yourcenar (1903-1987) &#8220;El encanto de la pluma francesa&#8221;]]></media:description>
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        <title>Sau Lan Wu (1940)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/ella-es-la-historia/sau-lan-wu-1940/</link>
        <description><![CDATA[<p>De niña se imaginó pintando cuadros, pero conoció la historia de Marie Curie y de inmediato se enteró que lo suyo no serían los pinceles y óleos sino los tubos de ensayo y las probetas. Wu nació en Hong Kong a comienzos de la década de los años cuarenta en el marco de la ocupación [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p>De niña se imaginó pintando cuadros, pero conoció la historia de Marie Curie y de inmediato se enteró que lo suyo no serían los pinceles y óleos sino los tubos de ensayo y las probetas. Wu nació en Hong Kong a comienzos de la década de los años cuarenta en el marco de la ocupación japonesa, y veinte años después ya estaría de viaje rumbo a los Estados Unidos para dar inicio a sus estudios superiores, con una beca que le permitió cursar toda su carrera en el Vassar College.</p>
<p>Sus años universitarios se vieron marcados por un ambiente racista que se respiraba en el campus y en las aulas, y sin embargo Wu no dejaría que algunos episodios aislados medraran en su afán por convertirse en física y obtener su título para 1963, y al año siguiente su doctorado. Y sería durante un verano en Vassar, cuando Wu visitó el Laboratorio Nacional de Brookhaven y empezó a despertarse ese interés particular por la física de partículas.</p>
<p>Para 1970 Wu obtendría otro título de Física, esta vez de la prestigiosa Universidad de Harvard, y para finales de esa década pasará a ser integrante de la Colaboración TASS y a vérselas por vez primera con un acelerador de partículas, siendo ella la que se percatara en 1974 de una partícula que une, pega o enlaza los quarks para formar protones y neutrones.</p>
<p>Wu se valió del acelerador de haces con protones de alta intensidad para bombardear un objetivo concreto buscando generar una lluvia de partículas, efecto al que se le conocería como “evento de tres chorros”. Los resultados pudieron ser demostrados y las conclusiones serían dadas a conocer en varias revistas científicas.</p>
<p>Esta partícula recibió el nombre de “gluón”, y fue un piñón fundamental en las investigaciones llevadas a cabo en el MIT por el equipo de Samuel C.C. Ting, y por lo que dos años más tarde recibiría el Premio Nobel de Física, y de la misma forma todo su equipo sería galardonado en 1995 con el Premio de Física de Partículas y Alta Energía de la Sociedad Europea de Física.<br />
Experta en descubrir partículas subatómicas que en principio sólo son concebibles en la imaginación, y esta vez empleando el avanzado Gran Colisionador de Hadrones (LHC), Wu también sería determinante para el hallazgo de la partícula de Dios, siendo parte de la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN) y aportando sus investigaciones sobre los dos canales de desintegración.</p>
<p>Los científicos llevaban décadas tratando de encontrar esta misteriosa partícula. Muchos habían sido los intentos fallidos, las presunciones vanas, las falsas expectativas y las múltiples decepciones, y hasta que finalmente en la Pascua de 2011 el equipo de Wu alertó sobre la posible revelación de esa anhelada partícula. Y sin embargo no sería así, y esta vez también se trataría de una falsa alarma. La noticia ya se había filtrado hasta llegar incluso a varios blogs en Internet, y en gran parte la culpa recayó sobre esta científica que estaba en ese momento a cargo de dicha gestión.</p>
<p>A pesar de todo el incidente no pasó a mayores y la espera tampoco tuvo que ser tan larga, ya que un año más tarde el mundo científico anunciaba uno de los más grandes hallazgos en la historia: el descubrimiento del anhelado y perseguido bosón de Higgs, y con lo cual se asciende un escaño en nuestro afán por explicar el universo y su contenido.</p>
<p>La científica china, nacionalizada estadounidense, ha oficiado como profesora en varias importantes universidades; ha recibido cantidad premios, honores y membresías; ha participado como conferencista en un sin sinfín de mítines y foros; ha publicado artículos científicos hasta el cansancio y ha sido mentora de decenas de estudiantes de doctorados, y de esta forma continuará su tarea incansable de auscultar en los misterios microscópicos, y hasta poder develar los secretos del alma. Actualmente dicta clases en la Universidad de Wisconsin-Madison, siendo nombrada con el título de Profesora Distinguida de Física Enrico Fermi.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-90470" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2022/06/247.-SAU-LAN-WU-300x200.jpg" alt="SAU LAN WU" width="300" height="200" /></p>
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        <author>Milanas Baena</author>
                    <category>Ella es la Historia</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=90469</guid>
        <pubDate>Fri, 27 Oct 2023 09:46:46 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Sau Lan Wu (1940)]]></media:description>
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        <title>Elizabeth Bisland (1861-1929)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/ella-es-la-historia/elizabeth-bisland-1861-1929/</link>
        <description><![CDATA[<p>Lectora voraz, quizás de niña tendría la oportunidad de enterarse de Phileas Fogg, personaje de la novela de Julio Verne, y en donde el intrépido protagonista emprenderá un viaje alrededor del globo terráqueo que le llevará 80 días en concretar. Lo que seguramente no imaginaría es que al crecer tendría la oportunidad de imitar a [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p>Lectora voraz, quizás de niña tendría la oportunidad de enterarse de Phileas Fogg, personaje de la novela de Julio Verne, y en donde el intrépido protagonista emprenderá un viaje alrededor del globo terráqueo que le llevará 80 días en concretar. Lo que seguramente no imaginaría es que al crecer tendría la oportunidad de imitar a aquel personaje ficticio, en un intento por mejorar el récord de su hazaña.</p>
<p>Elizabeth nació en Louisiana, en el contexto de la Guerra Civil, por lo que su familia tendría que abandonar sus predios mientras se libraba la Batalla de Fort Bisland. Cuando la pequeña tenía alrededor de 12 años su familia regresó a su granja, y de las ruinas de un incendio logró rescatar algunos libros de la biblioteca, nutriendo su intelecto con nada menos que los más grandes literatos, como William Shakespeare y Miguel de Cervantes.</p>
<p>La vena de escritora empezó a manifestarse durante su adolescencia, cuando hizo llegar al <em>New Orleans Times Democrat </em>una serie de poemas firmados bajo el seudónimo de “BLR Dane”, y que más tarde revelaría que el autor se trataba de una avivada jovencita a la que el periódico pagó en compensación por su trabajo. Tampoco sus padres conocían del talento avezado de su hija, a quien el periódico no dudó en proponerle que hiciera parte de su redacción, por lo que Elizabeth tuvo que mudarse a la ciudad fiestera de New Orleans.</p>
<p>En 1887 Elizabeth se muda a New York para trabajar en el periódico <em>The Sun, </em>y dos años después acepta una nueva propuesta en el <em>New York World, </em>en el <em>Atlantic Monthly </em>y en el <em>North America Review,</em> para finalmente ser contratada por la afamada revista <em>Cosmopolitan, </em>quienes confiados en el bagaje literario de la escritora, así como de su elegancia y buen gusto, y del conocimiento de las ciudades de New York y New Orleans, le dejarían a cargo la redacción de las reseñas literarias, en las que se permitía tocar autores tan disímiles como León Tolstói y Don Juan Manuel.</p>
<p>Por aquel entonces el magnate director del <em>The New York World</em><em>, </em>Joseph Pulitzer, se preguntaba si era posible realizar en menos de 80 días el mítico viaje ficticio de Phileas Fogg alrededor del mundo. De inmediato le dio alas a su empresa y nombró a una de sus más intrépidas redactoras, Nellie Bly, anunciando para finales de 1889 que una de sus reporteras comenzaba la odisea de superar la marca registrada en el relato del autor francés.</p>
<p>El interés del público no se hizo esperar, y fue entonces cuando <em>Cosmopolitan </em>tomaría la arriesgada decisión de hacerle frente al propósito de su competencia y emprender también la misma carrera. Consideró conveniente seleccionar a una mujer, y la más idónea resultaba ser esa sureña de 28 años cuyos escritos de viaje estaban convencidos podrían seducir a cientos de miles de lectores. El editor le planteó la misión a Elizabeth pero la conminó a partir de inmediato, a lo que ésta se pretextaría acusando que al día siguiente la esperaban unos invitados para tomar el té de las cinco. Seis horas más tarde Bisland partía desde el oeste de New York con destino al mismo punto, y sus invitados tendrían que esperar si la hazaña a la que estaba por enfrentar la llevaría a cumplir puntual su cita del té antes de pasados 80 días.</p>
<p><em>Cosmopolitan </em>había decidido enviar a su reportera en el sentido contrario del que tomó su competencia, quien para ese momento ya andaba cruzando en un barco de vapor las aguas atlánticas que la llevarían hacia Europa.</p>
<p>Bly intentaba superar a un personaje de ficción, pero al llegar a Hong Kong se enteraría que una reportera del <em>Cosmopolitan </em>había emprendido la misma aventura pero en sentido contrario. Un operario que seguía de cerca la carrera le comentó a Bly que su rival le llevaba una ligera ventaja, ya que la había visto pasar por allí hacía tres días.</p>
<p>Bisland había comenzado su raudo peregrinaje a contrarreloj atravesando hacia el oeste en un tren que casi se descarriló por la insistencia de su apresurada pasajera. Para ese momento ya eran muchas las personas que seguían ambos diarios en espera de que cada una compartiera sus experiencias, por lo que en San Francisco Bisland sería abordada por una multitud que quería conocerla y que servirían para obstaculizar su acelerado trasegar.</p>
<p>Según contará en sus memorias, en adelante Bisland se dedicó a vivir una apuesta en la que disfrutaría del viaje, siendo que nunca llamó a esta competencia como a una “carrera”, y expresando el encanto que despertó su visita a algunas regiones del Imperio Británico, y en especial su paso por Japón.</p>
<p>Pulitzer llevó el control riguroso del tiempo empleado por su reportera, haciendo un concurso en el que los espectadores tratarían de adivinar el momento justo en el que completara su hazaña, y a sí mismo se valdría de otras publicidades y de constantes publicaciones para ganar la carrera en la venta de periódicos. Un sinnúmero de espectadores se mantenía al tanto de las publicaciones de ambas mujeres, despertando mayor interés la narrativa sensacionalista de<em> The New York World</em>, y atrayendo más que los relatos poéticos presentados por Bisland que eran publicados cada mes.</p>
<p>Las dos escritoras tenían un estilo propio, muy distinto del de su contrincante. Bisland se preciaba de un lirismo más propio de las novelas, mientras que los relatos de Bly gozaban de una emoción más precisa, llamativa para el público más básico, sin el encanto poético de su rival, y que había ido puliendo al probarse como una arriesgada reportera investigativa que se había infiltrado en redes de corrupción para obtener de primera mano un reportaje revelador.</p>
<p>Al llegar a Inglaterra, a Bisland se le informó que el barco de vapor alemán Ems que debía abordar en Southampton había ya partido, y que incluso su editor había intentado sobornar a los oficiales de la compañía naviera para que aguardaran por ella. No está claro si se trató de una maniobra sucia e intencionada, una trampa en la que Bisland caería y que la llevaría a viajar hasta Irlanda, para desde allí abordar el lento barco Bothnia que salió a mediados de enero desde Queenstown.</p>
<p>Por su parte Nellie Bly ya recorría la ruta con destino a casa en un tren expreso que su jefe había negociado para completar su viaje ganador, que tendría su final el 25 de enero de 1890 a las 3:51 de la tarde, completando un recorrido alrededor del mundo en 72 días, 6 horas y 11 minutos.</p>
<p>Los últimos días de Bisland antes de lograr su cometido serían días aciagos, acompañados por la premura y los impasses, por obstáculos insospechados y por una terrible tormenta en medio de la cual arribaría a New York. Y a pesar de que Bisland consiguió superar a Phileas Fogg, su arribo no sucedería hasta pasados casi cinco días después de Bly, completando su registro en 76 días y medio.</p>
<p>Casi nadie estaba esperando por ella, dado que Nellie Bly se le había anticipado, y sería su contrincante quien pasaría a la historia por haber ganado la apuesta de circundar el globo antes de 80 días.</p>
<p>Elizabeth Bisland compartió algunos relatos y experiencias de viaje en la revista <em>Cosmopolitan, </em>y que luego serían ampliados y compendiados en un libro que tituló: <em>En siete etapas: un viaje volando alrededor del mundo, </em>y el cual publicaría un año después de su aventura mundial. A partir de entonces se dedicó a escribir, publicando en 1906 su obra más famosa y que fue reconocida por su calidad: <em>La vida y cartas de Lafcadio Hearn, </em>además de otro libro ampliamente reconocido, titulado <em>La vida secreta: siendo el libro de un herético. </em>De manera póstuma sería publicado su libro <em>Tres hombres sensatos del Este.</em></p>
<p>Después de su odisea se casaría con un abogado, con quien construiría una residencia veraniega en Long Island a la que llamarían “Applegarth”. Posteriormente realizaría algunos viajes, interesándose particularmente en la cultura japonesa, país que visitaría dos veces más. Escribió sobre temas diversos como la vejez, y de igual forma apoyó con sus palabras el rol de la mujer en la sociedad. Estas fueron sus apreciaciones luego de un viaje en el que Bisland manifiesta su descontento por la misoginia: “Una vez que la atracción sexual desaparece, las mujeres no tienen poder en América.”</p>
<p>Para 1922 <em>New York Times </em>anunciaba a través de un obituario la defunción de la escritora Elizabeth Bisland, de quien ni siquiera se mencionaría acerca de su travesía global, siendo enterrada en el Cementerio de Woodlawn, en el barrio Bronx de New York, donde ese mismo año también sería sepultada su legendaria rival, Nellie Bly, quien además también murió por causa de una neumonía.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-89835" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2022/05/236.-ELIZABETH-BISLAND-230x300.jpg" alt="" width="230" height="300" /></p>
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        <author>Milanas Baena</author>
                    <category>Ella es la Historia</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=89834</guid>
        <pubDate>Fri, 04 Aug 2023 05:49:27 +0000</pubDate>
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        <title>De la madera a la Minería Daisugi. Colombia puede ser pionera</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mineria-sin-escape/la-madera-la-mineria-daisugi-colombia-puede-pionera/</link>
        <description><![CDATA[<p>Hace más de seis siglos se viene desarrollando de forma responsable un recurso natural “la madera”, con un enfoque ambiental, social y económico. Se trata de una técnica muy inusual en la silvicultura, basada en dos principios: equilibrio y armonía. Consiste en producir madera de excelentísima calidad, durabilidad y flexibilidad. Esta última característica, la flexibilidad, [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>Hace más de seis siglos se viene desarrollando de forma responsable un recurso natural “la madera”, con un enfoque ambiental, social y económico. Se trata de una técnica muy inusual en la silvicultura, basada en dos principios: equilibrio y armonía.</p>



<p>Consiste en producir madera de excelentísima calidad, durabilidad y flexibilidad. Esta última característica, la flexibilidad, le ha permitido al hombre de cierta manera; abordar, enfrentar y proteger a la sociedad de eventos antrópicos- naturales, tales como: tornados, inundaciones, tifones, terremotos entre otros. Es una madera capaz de responder por sus excelentes cualidades, a los retos que cada vez más enfrenta la humanidad (infraestructura sismo-resistente con madera, construir aerogeneradores de gran altura para aprovechar la fuerza del viento y producir energía a menores costos-factor de capacidad-bajas emisiones de CO2 entre otros). El concepto se sustenta en producir madera sin talar la corteza de los árboles.</p>



<p>¿Cómo así? ¿Es posible aprovechar y desarrollar un recurso natural renovable y no renovable de forma sustentable?</p>



<p>Sí, es posible. Entre los años 1300-1400 en Kitayama, a 20km al noroeste de Kioto, Japón. Este lugar por su topografía de zonas montañosas y de laderas muy pronunciadas e inhóspitas, les generó penuria a sus pobladores en aquel entonces, lo cual fue determinante para producir madera de forma inusual. Después de muchos años de estudios e investigaciones, lograron desarrollar la técnica forestal <strong>Daisugi</strong>.</p>



<p>Es un proceso parecido al de los bonsáis. Consiste en cortar el cedro, una madera con mucha demanda por sus innumerables bondades, para uso doméstico, industrial e infraestructura en todo el mundo, y más cuando ha sido cultivada con la técnica <strong>Daisugi</strong>. Su valor es muy superior al cedro producido de forma tradicional, caso Colombia y otros lugares. Al momento de podar de manera controlada el cedro “sus primeros años”, este inicia un crecimiento de grandes ramas de forma vertical, se hablan de unos 20 años de tiempo, para alcanzar el óptimo crecimiento. Una de sus principales características es generar madera de longitudes muy largas sin nudo, el doble de fuerte, 140 veces más flexible que el cedro estándar, produciendo grandes volúmenes de madera hasta 300 años, sin talar la corteza del árbol.</p>



<p><strong>De la madera a la Minería Daisugi. Colombia puede ser pionera</strong></p>



<p>El sector de los recursos naturales en Colombia, caso minero energético que hace décadas viene padeciendo un fenómeno mundial: <strong>el rechazo</strong> de aceptar proyectos que involucren a los recursos naturales, incluyendo las energías renovables. Ojo, este fenómeno ha sido construido de forma artificial por parte de los tomadores de las decisiones en la creación de sus políticas públicas, no es cuestión de la suerte, otros para excusarse, hablan de lo complejo que son los territorios. <strong>El rechazo</strong> no cesa “crece como espuma”. Se trata de una de las cinco características “diría yo, la más retadora de todas” que tiene todo recurso natural renovable y más aún, no renovable. Leer: Las cinco características de la minería Por: Juan Daniel Angulo Argote, 2019.</p>



<p>¿Cómo encontrar ese camino para producir minerales desde la armonía y el equilibrio?</p>



<p>La normativa actual minero ambiental en Colombia, necesita dar un giro de 180 grados si queremos anticiparnos a los conflictos que nos respiran en la nuca, más no evitarlos, ya que son inextricables en todo recurso natural, y como primera medida, se necesita sensibilizar a todos los actores, y de esta manera, desarrollar e implementar gradualmente sobre el territorio colombiano, la metodología de la <strong>Línea Base Ambiental con Valor Compartido (LBACV), registrada como obra inédita en la Dirección Nacional de Derechos de Autor, Ministerio del Interior, Colombia</strong>. En ella se plasma sobre el terreno, todo ese olvido que por décadas han tenido principalmente dos actores en el desarrollo sustentable de una economía: 1. Las riquezas naturales “desde el agua, madera, leche, flores, café, carbón, cobre, esmeralda, oro entre otros” y 2. Sus comunidades.</p>



<p>Finalmente, para lograr ser potencia mundial de la vida, se necesita conocer las bondades, fortalezas y debilidades de cada territorio frente a sus recursos naturales. De lo contrario, el sector minero energético y su transición, seguirá dando vueltas en el mismo punto, y con un grillete lleno de conflictos sociales y ambientales a perpetuidad. Reitero, la <strong>LBAVC</strong> a corto-mediano plazo, asegura el presente y futuro que hoy en día no tienen los proyectos en Colombia. Promueve la inversión de manera exponencial, ya que, entrega un camino expedito con media llave de la licencia social para operar a perpetuidad,</p>



<p><strong>Minería Daisugi en Colombia</strong>, es aquella capaz de direccionar a la institucionalidad, para crear un sector con pilares similares a la técnica forestal Daisugi <strong><em>“pasar de arenas movedizas hacia una roca competente”</em></strong>. Es actuar por las ramas, no por las raíces. Aquí cortamos y explotamos, más no autogeneramos, llego el momento en desaprender para reaprender.</p>
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        <author>Juan Daniel Angulo Argote</author>
                    <category>Minería sin escape</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=94364</guid>
        <pubDate>Sun, 30 Apr 2023 13:21:09 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[De la madera a la Minería Daisugi. Colombia puede ser pionera]]></media:description>
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        <title>Geishas</title>
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        <description><![CDATA[<p>Gei (arte), y sha (persona), las geishas (芸者) son “personas de las artes”. Personas, y no propiamente mujeres, puesto que la tradicional geisha, el emblemático personaje femenino y que es uno de los más distintivos referentes del folklor japonés, tuvo en sus comienzos a los hombres como sus intérpretes, pero luego de que en el [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p><em>Gei </em>(arte), y <em>sha </em>(persona), las <em>geishas </em>(芸者) son “personas de las artes”. Personas, y no propiamente mujeres, puesto que la tradicional <em>geisha</em>, el emblemático personaje femenino y que es uno de los más distintivos referentes del folklor japonés, tuvo en sus comienzos a los hombres como sus intérpretes, pero luego de que en el siglo XVII las cortesanas perdieran su atractivo e interés entre los hombres, muchas mujeres empezaron a ejercer el oficio de <em>geishas, </em>siendo así que hacia comienzos del siglo XIX parecía ser ya una labor exclusiva del género femenino. La formación de una <em>geisha </em>en la antigüedad debía seguirse con estricto rigor, y es por esto que en la preadolescencia a las principiantes se las apartaba de sus familias para internarlas en un <em>karyukai, </em>que sería como la academia donde recibirían todas las instrucciones que las acreditaran como <em>geishas </em>profesionales<em>. Kamishiken </em>(Las siete casas superiores), fue uno de los primeros y más reconocidos <em>karyukai, </em>y su nombre deriva de que en aquel sector existían en principio siete casas de té. Antiguamente algunas niñas eran vendidas a los <em>karyukai</em>, destinándolas a tareas del hogar y todo tipo de obligaciones domésticas antes de comenzar formalmente su formación en las otras disciplinas, pero esta práctica pasó a estar prohibida con el paso de los siglos. Estas niñas eran conocidas como <em>shikomi, </em>que luego pasarían a llamarse <em>minarai, </em>y a partir de allí tendrían que superar varios niveles antes de alcanzar el título de <em>geisha. </em>Su aprendizaje irá de la mano de una mentora conocida como <em>onee-san</em>, y durante esta primera etapa la enseñanza consistirá en seguir de cerca las actividades de una <em>geisha</em>, aprendiendo de la observancia y tratando de acostumbrarse a este estilo de vida. Pasado un tiempo, creyéndola preparada, un ritual ceremonial la convertirá en una <em>maiko,</em> el nombre que reciben las jóvenes <em>geishas </em>que se encuentran ya en condiciones de ejercer el oficio como amateur, y que se distinguen de las experimentadas por llevar pintado sólo el labio inferior. A la recién iniciada se le presentará en las distintas casas de té, comenzando a socializar y a hacerse reconocida en los diferentes festejos a los que acudirá conservando silencio e imitando la conducta de su <em>onee-san. </em>Con el tiempo, la apariencia de la <em>geisha </em>pasará de la pomposidad a un estilo más discreto y menos vistoso, y es así como las más avezadas ya no emplearán tanto maquillaje como lo hicieron en un principio. Lo primordial y más característico consiste en utilizar una brocha de bambú para cubrir su cara, cuello, pecho y manos, con una base blanca hecha a base de plomo y mezclada con aceite o cera, dejando sin pintar un área en la nuca que forma una “V”, generando una apariencia que podría confundirse con el uso de una máscara. Se remarcan de negro las líneas alrededor de los ojos, se retocan las cejas, se pintan los labios de rojo con forma acorazonada y se repasan con azúcar cristalizada para darle brillo. Antiguamente se acostumbraba teñir los dientes de color negro, pero esta tradición conocida como <em>ohaguro </em>fue perdiendo popularidad. Un proceso que lleva su tiempo y que debe hacerse antes de vestir el <em>kimono</em>, evitando así que sus vestimentas puedan mancharse con el maquillaje. Las <em>maikos </em>portarán unas prendas floridas, vivaces, pletóricas de colores, con mangas largas que casi tocan el suelo, y las mayores llevarán atuendos menos rimbombantes, gozando de una sobriedad que se adquiere con los años. Su calzado consiste en un par de <em>tabis </em>(medias) y unas sandalias de suela de madera con dos correas de terciopelo llamadas <em>zori, </em>y así como su <em>kimono </em>es diferente para la temporada invernal, durante las estaciones nevadas las <em>geishas </em>calzan zuecos negros de tacón alto conocidos como <em>okobos. </em>Corto o largo, suelto o recogido, los peinados también constituyen un arte por sí mismo, siendo el tradicional peinado llamado <em>shimada</em> el más popular, y que consiste en un moño elevado por encima de su cabeza. También se utilizan ciertos tipos de pelucas llamadas <em>katsura. </em>Para poder arreglarse y acicalarse hasta quedar perfectamente presentables, las <em>geishas </em>deberán contar con la asistencia de un ayudante conocido como <em>otokosu,</em> y que puede tratarse de un hombre, siendo los únicos en su género que hacen parte de los <em>karyukai.</em> Entrenadas pues en los distintos artes, educadas en la danza y el canto, experimentadas en tocar instrumentos tales como la flauta, el tambor y el <em>shamisen </em>(instrumento de tres cuerdas), conocedoras de los arreglos y adornos florales, enseñadas en temas de literatura, poesía y teatro, hábiles en el arte de la conversa, expertas en caligrafía y en agasajar a los clientes sirviéndoles el té, políglotas y divertidas a la hora de jugar, la <em>maiko </em>está ya preparada para recibirse como <em>geisha</em>. Por medio de una ceremonia llamada <em>erikae </em>(cambio de cuello), y donde el cuello de su <em>kimono </em>dejará de ser rojo para empezar a usarlo de color blanco, la <em>geisha </em>será bautizado con un nuevo nombre y se dedicará por oficio al entretenimiento de banquetes, fiestas y reuniones que contratarán por sus servicios. Por último, quedará aflorar su propio <em>iki, </em>una aspiración máxima de toda <em>geisha</em>, y que se reflejará en su encanto y elegancia, su sutileza y una discreta sensualidad, todo un conjunto que reúne la simpleza y una naturaleza insinuadora, lo que finalmente llamaríamos “carisma”. En la actualidad las aprendices de <em>geisha </em>inician su formación en academias conocidas como <em>okiyas, </em>en zonas llamadas <em>hanamachi </em>(calle de flores), y una vez acabada su enseñanza, y con el pasar de los años, la <em>geisha</em> puede independizarse y tener su propio departamento, adquiriendo un nuevo título conocido como <em>jimae</em>. Se acostumbra realizar un retiro oficial, y por medio de un acto sencillo pero solemne conocido como <em>hiki-iwai,</em> la <em>geisha </em>se despide de sus mentoras y de todas las integrantes del <em>karyukai. </em>A partir de ese momento la <em>geisha </em>trabajará hasta que ella así de lo desee, ya que hablamos de un oficio centenario y en el que no existe una jubilación<em>. </em>En el ámbito de las <em>geishas </em>está el componente sexual como un tema tabú. Muchas prostitutas a lo largo de los siglos se vestían de <em>geishas</em>, pero lo cierto es que la <em>geisha </em>auténtica no tenía entre sus servicios el de prostituirse. En algún momento de la historia sí se dio una figura de amante y mecenas, el <em>danna,</em> hombres que gozaban de la exclusividad de una <em>geisha </em>y que en compensación pagarían por sus estudios y todo lo concerniente a sus gastos y también por sus caprichos. Se sabe sí de una antigua tradición que luego sería prohibida, el <em>mizuage </em>(desfloración ritual), y donde la virginidad de estas niñas era ofrecida en venta, y por medio de una transacción económica algún hombre terminaba desvirgándolas. El <em>mizuage </em>era sin embargo un acto que debía celebrarse con detenimiento, y en ocasiones no se consumaba hasta pasada una semana, y en cuyo periodo entraba en juego una preparación que incluía clara de huevo como lubricante, y un tanteo sutil de sus genitales, para finalmente y sin desnudarse de un todo llegar al acto del coito. En 1958 se promulgaron leyes que prohibieron finalmente estas costumbres declaradas desde entonces como ilegales. En la década de los años veinte del siglo pasado Japón contaba con cerca de 80.000 <em>geishas</em>; sin embargo a partir de la Segunda Guerra el número de <em>geishas </em>disminuyó considerablemente, y en la actualidad se cuentan un poco más de un millar, siendo la ciudad de Kioto la de mayor actividad, concretamente en los distritos de Gion y Pontochō. La tradición seguirá viva mientras continúe la demanda turística, ya que sin duda las <em>geishas </em>son de lo más representativo de la cultura popular de los nipones. Sus hábitos son nocturnos, saliendo a las calles al entrar la tarde y en espera de algún cliente que quiera contratar por sus servicios para amenizar alguna celebración. Los servicios de una <em>geisha </em>se pueden contratar hoy día por unos 150 euros. El tiempo que la <em>geisha </em>compartirá con sus clientes está supeditado a lo que tarde en consumirse un palo de incienso llamado <em>sekōdai</em>. Hoy las <em>geishas </em>acuden a la universidad, están casadas y tienen hijos y ejercen este oficio como cualquier otro, llevando su arte a todo evento que requiera la compañía de una carismática “persona de las artes”<em>. </em>La figura de las <em>geishas </em>han sido documentadas y recreadas en libros, películas, canciones, series, documentales y videojuegos, destacándose en años recientes la película <em>Memorias de una geisha, </em>inspirada en la autobiografía de la <em>geisha </em>Mineko Iwasaki, titulada <em>Vida de una geisha.</em></p>
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        <author>Milanas Baena</author>
                    <category>Ella es la Historia</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=85787</guid>
        <pubDate>Fri, 21 Apr 2023 23:02:28 +0000</pubDate>
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        <title>Totó la Momposina (1940)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/ella-es-la-historia/toto-la-momposina-1940/</link>
        <description><![CDATA[<p>En la aldea de Talaigua existe un pueblito ubicado al interior de una isla situada en el descomunal río Magdalena, ese río que nace en los Andes y desemboca en el Mar Caribe. El pueblito tiene el nombre de Mompox, y de allí que Sonia Bazanta Vides haya elegido el seudónimo de “Momposina”. Ella es [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p>En la aldea de Talaigua existe un pueblito ubicado al interior de una isla situada en el descomunal río Magdalena, ese río que nace en los Andes y desemboca en el Mar Caribe. El pueblito tiene el nombre de Mompox, y de allí que Sonia Bazanta Vides haya elegido el seudónimo de “Momposina”. Ella es una mezcla racial de aborígenes y españoles, cuando en el siglo XVI los indígenas rehuyeran a los conquistadores refugiándose en lo más profundo de los bosques, pero en años posteriores conseguirían mezclarse, comenzando de esta manera una nueva cultura sincrética, nutrida de dos mundos. Esta identidad pudo reconocerla siempre la cantautora colombiana: “La música que yo hago tiene sus raíces en una raza mixta; siendo africana e india, el corazón de la música es completamente percutiva.” Y es que estos ritmos de los tambores no sólo se alojaban en sus genes ancestrales, ya que los encontraría en la primera línea sanguínea junto al par de músicos que fueron sus padres. Así mismo la música en su familia tanto por vía materna como por vía paterna se remonta a varias generaciones. El abuelo Bazanta era un experto en el clarinete y director de una banda en Magangué, su padre era percusionista y su madre cantante y bailarina. De esta forma toda su familia vivía en torno a los ritmos de la música de la costa Caribe, siendo ella el fruto más fino de una dinastía que alcanzaría su fulgor toda vez que fuera la receta perfecta, el conjunto y el bagaje de un conocimiento legendario, y que desde muy joven quiso explayar al permitirse recorrer los distintos parajes de la costa Atlántica, indagando y conociendo de los pueblos caribeños las distintas formas de hacer música, así como sus tradiciones y costumbres propias. Momposina era ya una prometedora cantante y bailarina, contaba con la belleza, la fuerza y el talento, y ahora lo único que quedaba era pulir ese diamante en bruto hasta lograr sacarle todo el brillo. En Talaigua tendría a Ramona Ruíz como su mentora. Se trataba de una cantadora y voz líder del Chande, que eran las fiestas de la comunidad, y cuyos bailes interpretaría años más tarde Totó la Momposina sobre los escenarios de todo el mundo. Siendo todavía una adolescente, Totó integra una banda familiar que cobró cierta notoriedad a nivel local, ya que solían hacer apariciones frecuentes en <em>Acuarelas, </em>un conocido programa televisivo que se emitía cada sábado y en el que la familia bailaba al son del mapalé, el bullerengue y la cumbia. Por esos años Colombia estaba viviendo un conflicto que luego sería conocido como el período de La Violencia, donde liberales y conservadores se asesinaban por montones, y sería debido a este conflicto que la familia de los Bazanta Vides tuvo que mudarse a Barrancabermeja. Era un ambiente de terror, y en su infancia era común que Totó se topara en las calles con los muertos que habían dejado los tiroteos recientes, por lo que la familia tuvo que trasladarse a Villavicencio y un tiempo después instalarse finalmente en la capital. Su madre quiso mantener encendida la llama de la música, por lo que llevaría consigo todo el arsenal de instrumentos autóctonos del Caribe, e hizo de su casa en el barrio Restrepo un espacio de encuentro donde acudían los más prestantes músicos del folklor Caribe y que residenciaban en Bogotá. Tal es el caso de Pacho Galán, Lucho Bermúdez, Aníbal Vásquez, Los Gaiteros de San Jacinto, entre otros. Su hogar también sirvió de hogar para estudiantes que provenían de la costa y que no tenían dónde alojarse o a quién acudir. Totó estudió en el conservatorio de la Universidad Nacional de Colombia y luego de su graduación comenzaría a darle forma a su producto propio. Combinó sus raíces y revitalizó los ritmos de la gaita, el porro, el sexteto y la chalupa. Supo integrar a sus espectáculos el sensual y cadente baile de la cumbia con el colorido de sus trajes, mezcla de la cultura indígena y española. La danza sugiere un cortejo en donde las mujeres sostienen una vela encendida en una de sus manos mientras los hombres esperan por su encuentro cercándolas en un corrillo. Sería así como su propuesta permitió que su país y el mundo entero se enterara de una pieza de arte que hasta el momento parecía desconocida. Fue ella quien hizo conocer la cumbia en todo el mundo, y su música estuvo acompañada por las letras tradicionales que expresaban las costumbres y el repertorio oral de los pueblos caribeños, acabando de darle forma a un producto genuino y digno de ser reconocido en todo el mundo. Su música se fue a recorrer los distintos países y junto a su grupo musical se iría de gira por Polonia, Suecia, Yugoslavia, Inglaterra, la Unión Soviética, la República Democrática Alemana y también en Alemania Occidental. En 1982 Gabriel García Márquez la invitó junto a una comitiva cultural para que lo acompañara durante la premiación del Premio Nobel en la ciudad de Estocolmo. Muchos creían que la comitiva pudiera resultar ridiculizada, pero contrario a esto gozó de la aceptación del público que disfrutó con un espectáculo que les ofrecía la música decantada de los pueblos del Caribe colombiano. Ese mismo año grabó un disco en Francia, <em>Totó la Momposina y sus tambores, La Colombie,</em> y se matriculó en la Universidad de La Sorbona, en París, para luego viajar a Centroamérica y profundizar sus estudios en Santiago de Cuba. En 1989 lanza un álbum patrocinado por el colectivo boliviano <em>Boliviamante, </em>y en 1991 participa de varios festivales en diversos países tales como Japón, Canadá, España, Finlandia y también en México, donde se presentó en los festivales de Cervantino de Guanajuato y en el de La Música del Caribe en Cancún. Pero sería en 1993 por medio de la fundación Peter Gabriel y el sello discográfico Real World Records cuando el álbum <em>La Candela Viva </em>vería la luz, y con este gran éxito el pleno reconocimiento mundial de la música que mejor sabía interpretar el folklor colombiano. En 1992 viaja a Sevilla para representar a Colombia en la Feria Mundial, y de la mano de MTM Colombia publicará dos álbumes de gran éxito: <em>Carmelina </em>de 1995 y <em>Pacantó </em>de 1998. En 1999 es galardonada con los Congos de Oro del Festival de Barranquilla en la categoría “Lo nuestro”, premio con el que volvería a alzarse una década después. Para 2002 es nominada al Premio Grammy Latino en la categoría Mejor Álbum Tropical Tradicional por <em>Gaitas y Tambores. </em>En el 2006 se le distinguió con el premio a la trayectoria del Festival Womex, que “rinde homenaje a los artistas que han desarrollado un trabajo destacado de influencia en la vida cultural de su país y con proyección al mundo entero.” Para el 2009, con el apoyo de Astar Artes, lanza su álbum <em>La bodega, </em>y al año siguiente sería invitada a participar de la conmemoración del Bicentenario de Argentina, donde se reunirá con un selecto grupo de músicos latinos. En 2013 se le otorgó el Premio Grammy Latino Especial a la Excelencia Musical, y que le concedieron como un reconocimiento a su trayectoria excepcional y a su importante contribución artística. Dos álbumes más recientes: <em>Tamborero </em>con Real World Records, y del 2014 <em>El asunto, </em>con la producción de Sony Colombia. A lo largo de su carrera se ha reunido con personajes notables y con quienes ha compartido canciones y espectáculos: Gilberto Gil, Calle 13, Pablo Milanés, Jorge Celedón, Manu Chau, Carlos Vives y León Gieco, por citar algunos. En el 2017 la Universidad Pedagógica Nacional de Colombia le concede el título de Doctora Honoris Causa. Totó la Momposina es reconocida, sin dudarlo, como una de las figuras más importantes y representativas de Colombia.</p>
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        <author>Milanas Baena</author>
                    <category>Ella es la Historia</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=85472</guid>
        <pubDate>Fri, 31 Mar 2023 21:42:29 +0000</pubDate>
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