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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Sat, 11 Apr 2026 16:01:00 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Blogs de jaguar | Blogs El Espectador</title>
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        <item>
        <title>Colombia necesita 960 corredores para conectar áreas de conservación y recuperación de hábitat para el jaguar &amp;#124; ESTUDIO</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/colombia-necesita-960-corredores-para-conectar-areas-de-conservacion-y-recuperacion-de-habitat-para-el-jaguar-estudio/</link>
        <description><![CDATA[<p>El territorio colombiano es una región crítica para conectar poblaciones de&nbsp;jaguar (Panthera onca)&nbsp;entre América Central y América del Sur. Una reciente investigación plantea caminos para atender este desafío y tener áreas de conservación y corredores que ayuden a la conservación de esa especie. Hasta ahora, diversos estudios han identificado cinco subpoblaciones del félido en Colombia: [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Una nueva investigación mostró que casi la totalidad del territorio continental colombiano tiene potencial para albergar al jaguar. Sin embargo, sólo alrededor del 57 % del país mantiene parches de hábitat adecuados para la supervivencia de la especie.</em></li>



<li><em>El Caribe y los Andes son las regiones más críticas y en donde se deben centrar muchas de las acciones para recuperar el hábitat del jaguar. El Pacífico, aunque conserva una proporción importante de ecosistemas, fue identificada como una de las regiones que tiene menor hábitat potencial para la especie.</em></li>



<li><em>El estudio identificó 497 áreas para la conservación y recuperación del jaguar en Colombia y un potencial de 960 corredores para esas zonas. El mayor reto es ejecutar acciones que permitan la conexión del hábitat del félido, sobre todo en regiones como la Sierra Nevada de Santa Marta, donde existe una población bastante aislada.</em></li>
</ul>



<p>El territorio colombiano es una región crítica para conectar poblaciones de&nbsp;<strong>jaguar (<em>Panthera onca</em>)</strong>&nbsp;entre América Central y América del Sur. Una reciente investigación plantea caminos para atender este desafío y tener áreas de conservación y corredores que ayuden a la conservación de esa especie.</p>



<p>Hasta ahora, diversos estudios han identificado cinco subpoblaciones del félido en Colombia: Amazonía, Chocó Biogeográfico, Paramillo-San Lucas, Sierra Nevada de Santa Marta y Serranía de Perijá-Catatumbo. Adicionalmente, a lo largo de los años se han dado algunos esfuerzos científicos para identificar áreas prioritarias para la conservación del félido y, hasta el momento, sólo existía una propuesta para crear&nbsp;<strong>corredores potenciales para el jaguar a nivel nacional.</strong></p>



<p><a href="https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0300375" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Un nuevo estudio, publicado en marzo de 2024 en la revista&nbsp;</a><a href="https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0300375" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Plos One</em></a>, generó novedosos enfoques para evaluar, espacialmente, las prioridades de conservación del jaguar y así determinar&nbsp; su distribución, identificar los parches potenciales de hábitat remanente en Colombia y definir la red de conectividad ecológica dentro de estos parches remanentes.</p>



<p>El estudio identificó que la&nbsp;<strong>distribución potencial del gran félido</strong>&nbsp;en el territorio continental comprende 1 103 122 kilómetros cuadrados, de los cuales sólo el&nbsp;<strong>56.71 % mantiene parches de hábitat con el potencial adecuado para albergar a la especie.</strong>&nbsp;También encontraron 960 corredores importantes para unir parches remanentes de vegetación natural o seminatural e identificaron áreas prioritarias para la conservación del jaguar y áreas prioritarias para la recuperación de la especie (JPCA y JPRA, por sus siglas en inglés).</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_253734"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/08/19164539/Screen-Shot-2024-08-19-at-11.45.07-AM.png" alt="Distribución potencial del jaguar (Panthera onca) basada en un enfoque de modelado de nicho ecológico para Colombia. Los límites se obtuvieron del Mapa Vectorial Nivel 0, y las regiones naturales del IGAC. Mapa: Preserving the spots: Jaguar (Panthera onca) distribution and priority conservation areas in Colombia." class="wp-image-253734" /><figcaption class="wp-element-caption">Distribución potencial del jaguar (Panthera onca) basada en un enfoque de modelado de nicho ecológico para Colombia. Los límites se obtuvieron del Mapa Vectorial Nivel 0, y las regiones naturales del IGAC. Mapa: Preserving the spots: Jaguar (Panthera onca) distribution and priority conservation areas in Colombia.</figcaption></figure>



<p>En total, los investigadores propusieron 34 JPCA y 463 JPRA que ocupan un área de 56 0047 y 65 485 kilómetros cuadrados, respectivamente. Las JPCA se ubican principalmente en la Amazonía y la Orinoquía, mientras que las JPRA se encuentran en el Caribe, el piedemonte de los Andes, la Orinoquía y los valles interandinos del centro de Colombia.</p>



<p>José Fernando González-Maya, director científico del Proyecto de Conservación de Aguas y Tierras (ProCAT), copresidente del Grupo de Especialistas en Pequeños Carnívoros de la de la UICN y coautor del artículo científico, explica que las áreas prioritarias de conservación buscan proteger los parches que actualmente tienen características ideales que permiten la supervivencia de poblaciones o subpoblaciones de jaguar a largo plazo, mientras que las de recuperación son zonas importantes para la especie, pero que actualmente no tienen la capacidad de sostener poblaciones o subpoblaciones a largo plazo, por lo que es importante tratar de llevarlas a su estado original.</p>



<p>“Siempre que hablamos del estudio de una especie, y sobre todo especies carismáticas, uno de los grandes retos es conocer su distribución, estimar dónde están sus poblaciones. También saber cuál es su estado actual de conservación, es decir, conocer en dónde se han perdido poblaciones y dónde quedan áreas de su distribución que pueden ser útiles para mantener esas poblaciones. Y, adicionalmente, en un país donde tenemos unos retos gigantes de conservación, es importante definir cuáles son las prioridades y cuáles son las zonas más críticas que debemos mantener”, dice González-Maya.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_253730"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/08/19164210/EK000352-scaled.jpg" alt="Jaguar captado en cámara trampa en Colombia. Foto: Cortesía ProCAT." class="wp-image-253730" /><figcaption class="wp-element-caption">Jaguar captado en cámara trampa en Colombia. Foto: Cortesía ProCAT.</figcaption></figure>



<p>Lee más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2024/08/rios-contaminados-acaparamiento-agua-huellas-palma-de-aceite-america-latina/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Ríos contaminados y acaparamiento de agua: las huellas de la palma de aceite en América Latina</a></p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Conservar y recuperar el hábitat del jaguar</strong></h3>



<p>El jaguar viene perdiendo hábitat de forma acelerada en el país y así lo confirma el estudio científico:&nbsp;<strong>“Los cambios históricos del paisaje provocados por la fragmentación y pérdida del hábitat están disminuyendo el hábitat potencial de la especie y han reducido su distribución en un 39 % en el país.</strong>&nbsp;En consecuencia, las poblaciones están cada vez más aisladas y su diversidad genética se está reduciendo, lo que hace al jaguar más vulnerable a la extinción a diferentes escalas”.</p>



<p>¿Qué tan afectadas están las poblaciones de jaguar debido a la reducción de su hábitat en Colombia? Esa es una pregunta difícil de responder, ya que resulta prácticamente imposible hacer un censo de todos los individuos, además de que un sólo jaguar puede utilizar varias decenas de kilómetros cuadrados de territorio para vivir. Sin embargo, tener un estimado ayuda a tener más claras las estrategias que se deben implementar y en qué sitios concentrar esfuerzos, por eso los investigadores recopilaron todos los registros de presencia de jaguares en bases de datos de biodiversidad, literatura existente y sus propios datos, derivados de registros validados de observaciones directas, datos de cámaras trampa, eventos de depredación con confirmación del depredador, entre otros.</p>



<p>El siguiente paso fue depurar los registros para obtener la distribución potencial de la especie más confiable posible. El primer filtro era la credibilidad del registro y el segundo se enfocó en la precisión geográfica de cada caso. A partir de ese momento, utilizaron modelos matemáticos para estimar la distribución y superpusieron mapas de las coberturas terrestres donde se han reportado jaguares (bosque denso, bosque abierto, bosque de galería, bosque fragmentado, vegetación secundaria, pastizales naturales, pantanos y pantanos costeros) para identificar los parches remanentes de hábitat potencial para la especie.</p>



<p>“Luego, estimamos el área de cada parche y seleccionamos aquellos con un tamaño igual o mayor a 23,5 km2, los cuales podrían servir como trampolines que permitirían el movimiento a través de paisajes fragmentados”, comentan los investigadores en su estudio.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_253735"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/08/19164542/Screen-Shot-2024-08-19-at-11.44.22-AM.png" alt="Distribución de áreas prioritarias de conservación del jaguar para la conservación y áreas prioritarias de recuperación del jaguar en Colombia. Áreas prioritarias para la conservación tipo I (JPCA I) y tipo II (JPCA II), y áreas prioritarias de recuperación tipo I (JPRA I) y tipo II (JPRA II).Mapa: Preserving the spots: Jaguar (Panthera onca) distribution and priority conservation areas in Colombia." class="wp-image-253735" /><figcaption class="wp-element-caption">Distribución de áreas prioritarias de conservación del jaguar para la conservación y áreas prioritarias de recuperación del jaguar en Colombia. Áreas prioritarias para la conservación tipo I (JPCA I) y tipo II (JPCA II), y áreas prioritarias de recuperación tipo I (JPRA I) y tipo II (JPRA II).Mapa: Preserving the spots: Jaguar (Panthera onca) distribution and priority conservation areas in Colombia.</figcaption></figure>



<p>De los 1 103 122 kilómetros cuadrados de distribución potencial, sólo el 15.6 % se encuentran actualmente bajo una categoría de protección como parques nacionales, reservas naturales y distritos regionales de manejo integrado.</p>



<p>Los resultados también identificaron&nbsp;<strong>497 parches (o zonas núcleo) importantes para la conservación del jaguar, de los cuales 439 (88,3 %)</strong>&nbsp;tenían al menos un corredor asociado y 58 se consideran hábitats aislados.</p>



<p>“Aunque las regiones de la Amazonía y la Orinoquía albergan las mayores extensiones de hábitat remanentes para la especie, ambas enfrentan transformaciones drásticas del paisaje debido a la persistente invasión humana que ha aumentado en los últimos años. Según nuestros resultados, estas regiones albergan los parches remanentes más grandes con menor influencia humana y con la mayor contribución a la conectividad nacional, representando así las áreas de conservación para el jaguar más importantes del país”, dice el estudio.</p>



<p>Diego Zárrate, director de conservación en ProCAT y coautor del artículo, menciona que la cifra de más del 50 % del país con potencial para ser hábitat del jaguar podría parecer un número alentador, sin embargo, esos territorios enfrentan amenazas como la fragmentación de los bosques. “Casi la mitad del país, sobre todo la zona Andes, el piemonte de la Orinoquía y todo el Caribe están súper aislados. Las poblaciones que quedan allá están todas muy amenazadas. Casi todas las áreas con gran potencial están en la Amazonía, el resto del país está muy desconectado”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_253729"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/08/19164202/2-1-scaled.jpg" alt="Jaguar captado en cámara trampa en Colombia. Foto: Cortesía ProCAT." class="wp-image-253729" /><figcaption class="wp-element-caption">Jaguar captado en cámara trampa en Colombia. Foto: Cortesía ProCAT.</figcaption></figure>



<p>Lee más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2024/08/municipalidad-quito-apela-decision-judicial-que-otorgo-derechos-rio-machangara/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Municipalidad de Quito apela decisión judicial que otorgó derechos al río Machángara</a></p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Regiones críticas que necesitan intervención</strong></h3>



<p>Para González-Maya, la región Caribe es la que enfrenta los mayores retos para mantener sus poblaciones de jaguares a largo plazo, porque tuvo procesos muy fuertes de deforestación hasta las décadas de los sesenta y setenta. Después de esa pérdida de bosque quedaron relictos aislados que se enfrentaron a nuevos problemas como el cultivo de marihuana y la crisis de orden público. El reto es lograr que estos relictos se vuelvan a conectar con zonas importantes como la serranía de San Lucas y la serranía del Perijá. En el primer caso, dice González-Maya, es importante lograr la consolidación de San Lucas como área protegida nacional, “porque ya llevamos cerca de 20 años intentándolo, pero no ha habido voluntad política”. En el caso de Perijá, se trata de una región compartida con Venezuela que es importante conectar para lograr que haya un mejor corredor de tránsito de jaguares en esta zona de frontera.</p>



<p>El desafío más grande está en la Sierra Nevada de Santa Marta, el complejo montañoso más meridional de Sudamérica, donde también habita el jaguar, pero que está bastante aislado.</p>



<p>“Se ha identificado que la población de la Sierra es de los remanentes que si bien puede ser viable en el Caribe, está en su límite, porque puede tener muy pocos individuos. La única conexión funcional que tiene para subsistir es con la serranía de Perijá y, seguramente, con las poblaciones que todavía pueden existir en Venezuela. Si no hacemos algo muy rápido para que estos corredores vuelvan a ser funcionales, es muy probable que a la vuelta de 10 o 20 años esa población de jaguar empiece a disminuir tanto que desaparezca. Eso puede ser muy grave”, asegura Zárrate.</p>



<p>El investigador también comenta que las presiones que hay alrededor de la Sierra Nevada siguen en aumento. Por ejemplo, en la parte baja de la Sierra se ha visto un gran crecimiento de palma de aceite y banano en los últimos 20 años, además que los pequeños propietarios cada vez emigran más arriba en las montañas.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_253732"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/08/19164220/ProCAT-14_CAMARA-TRAMPA-scaled.jpg" alt="Jaguar captado en cámara trampa en Colombia. Foto: Cortesía ProCAT." class="wp-image-253732" /><figcaption class="wp-element-caption">Jaguar captado en cámara trampa en Colombia. Foto: Cortesía ProCAT.</figcaption></figure>



<p>El estudio mostró que otra zona importante en la que se debe trabajar es el Catatumbo (en la cordillera de los Andes, al oriente de Colombia y en frontera con Venezuela), “considerando su importancia central para la conectividad entre las regiones del Orinoco y el Caribe”.</p>



<p>¿Por qué es importante esta región? González-Maya indica que justo este espacio de la cordillera oriental de los Andes se convierte en un cuello de botella para conectar todas las poblaciones de los llanos orientales (Orinoquía) y de Venezuela con el resto de las poblaciones continentales. Además, esta zona es importante para una conexión directa con las poblaciones de Centroamérica.</p>



<p>El Pacífico es otra región crítica.&nbsp;<a href="https://drive.google.com/drive/folders/1_4Y_tGth6FSJl32VlAeq8kX5lhP1GUlf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Aunque el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (</a><a href="https://drive.google.com/drive/folders/1_4Y_tGth6FSJl32VlAeq8kX5lhP1GUlf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Ideam</a><a href="https://drive.google.com/drive/folders/1_4Y_tGth6FSJl32VlAeq8kX5lhP1GUlf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">), en su reporte de deforestación 2023,&nbsp;</a>informó acerca de&nbsp; una aceleración en la pérdida de bosques en el centro-sur del departamento del Chocó, el Pacífico no suele concentrar las tasas más altas de deforestación. Sin embargo, uno de los hallazgos más relevantes del estudio sobre distribución y áreas prioritarias de conservación para el jaguar en Colombia es que esta región&nbsp;<strong>“si bien aún conserva una proporción importante de ecosistemas, fue identificada como la segunda región con menor hábitat potencial para la especie.</strong>&nbsp;Esto podría explicarse por los intensos procesos de deforestación al interior de la región, asociados principalmente a la minería ilegal y la explotación maderera”.</p>



<p>González-Maya comenta que por muchos años se había mantenido un poco el mito de que el Pacífico colombiano era un gran bosque continuo, pero ahora, con toda la información de sensores remotos y otras tecnologías de muestreo y análisis, se han visto fuertes procesos de deforestación y fragmentación hacia el Pacífico caucano y el Pacífico nariñense. “Hay unas áreas donde no necesariamente existen condiciones idóneas. Hay algunos parches bien definidos hacia el centro del Chocó biogeográfico donde es muy probable que haya jaguares en este momento, pero no son individuos suficientes para considerarlos una población a mediano y largo plazo”, asegura.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_253736"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/08/19164545/Screen-Shot-2024-08-19-at-11.44.00-AM.png" alt="Corredores potenciales de distribución del jaguar en Colombia. Mapa: Preserving the spots: Jaguar (Panthera onca) distribution and priority conservation areas in Colombia." class="wp-image-253736" /><figcaption class="wp-element-caption">Corredores potenciales de distribución del jaguar en Colombia. Mapa: Preserving the spots: Jaguar (Panthera onca) distribution and priority conservation areas in Colombia.</figcaption></figure>



<p>La desconexión del Pacífico es un gran reto para Colombia, porque esas poblaciones son vitales para la conexión con el Darién y con la costa ecuatoriana, que también tiene poblaciones de jaguar al occidente de los Andes. “Hay un riesgo grande de que eventualmente estos jaguares puedan quedar aislados si aumenta mucho la deforestación y la fragmentación en esa región y que, al final de cuentas, tengamos una población que no sea tan viable a largo plazo”, dice el director científico de ProCAT.</p>



<p>Los análisis realizados mostraron que regiones como la Amazonía, la Orinoquía, la Serranía de San Lucas y el Pacífico —aún con sus enormes retos— todavía representan áreas lo suficientemente grandes para mantener poblaciones viables de jaguar de más de<strong>&nbsp;50 individuos,</strong>&nbsp;“lo que las convierte en unas de las áreas más importantes para asegurar no sólo la supervivencia del jaguar, sino también de otras especies a largo plazo”.</p>



<p>Lograr la conservación de estas zonas y la recuperación de las áreas que antiguamente eran hábitats importantes para el jaguar es una tarea que requiere de grandes esfuerzos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_253728"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/08/19164155/1-1-scaled.jpg" alt="Jaguar captado en cámara trampa en Colombia. Foto: Cortesía ProCAT." class="wp-image-253728" /><figcaption class="wp-element-caption">Jaguar captado en cámara trampa en Colombia. Foto: Cortesía ProCAT.</figcaption></figure>



<p>“Necesitamos una política y una relación interinstitucional clara para el trabajo con especies amenazadas (el jaguar en Colombia es una especie catalogada como Vulnerable). En Colombia seguimos teniendo sólo una Lista Roja nacional, que sale cada cierto tiempo y se valida, pero la traducción a acciones puntuales de conservación en territorio es muy débil. Hay una desarticulación muy grande porque cada gobierno viene con su agenda particular”, dice Diego Zárrate.</p>



<p>El especialista también sugiere una legislación y unos lineamientos claros para trabajar con especies amenazadas y recuerda que el jaguar tiene esos lineamientos de trabajo donde, incluso, hay un plan de manejo de hace como 10 años, “pero nunca se implementó a ciencia cierta y está engavetado en el Ministerio de Ambiente, al igual que un montón de pequeños planes regionales que nunca se han podido implementar y articular”, concluye.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>REFERENCIA</strong></h3>



<p><em>Machado-Aguilera, M. C., Lemus-Mejía, L., Pérez-Torres, J., Zárrate-Charry, D. A., Arias-Alzate, A., &amp; González-Maya, J. F. (2024).&nbsp;</em><em>Preserving the spots: Jaguar (Panthera onca) distribution and priority conservation areas in Colombia.&nbsp;</em><em>Plos one, 19(3), e0300375.</em></p>



<p><em>*Imagen principal: El jaguar es una especie Vulnerable en Colombia. Foto: Wikimedia Commons.</em></p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/antonio-jose-paz-cardona/">Antonio José Paz</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2024/08/colombia-necesita-corredores-conectar-areas-conservacion-recuperacion-habitat-jaguar/">Puedes revisarlo aquí.</a></em></p>



<p><em>Si quieres leer más sobre&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/list/pueblos-indigenas/"><em>pueblos indígenas&nbsp;</em></a><em>en Latinoamérica, puedes revisar&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/list/pueblos-indigenas/"><em>nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/"><em>Twitter</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/"><em>Instagram</em></a><em>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Medio ambiente</category>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=104891</guid>
        <pubDate>Mon, 26 Aug 2024 15:46:45 +0000</pubDate>
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        <item>
        <title>La cacería de uno de los últimos jaguares del Chaco argentino pone en jaque la supervivencia de la especie</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/la-caceria-de-uno-de-los-ultimos-jaguares-del-chaco-argentino-pone-en-jaque-la-supervivencia-de-la-especie/</link>
        <description><![CDATA[<p>La palabra de Quiterio Ramírez suena angustiada al otro lado del teléfono:&nbsp;“Cuando le vi colgado a este tigrecito la verdad es que lloré, pero, ¿qué le vamos a hacer? Ya lo perdimos”.&nbsp;La voz se le quiebra y se puede adivinar que las lágrimas vuelven a humedecerle los ojos. Un yaguareté fue cazado en los alrededores [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>La muerte de un jaguar, abatido por cazadores, aumenta el riesgo de extinción de la especie en el Chaco argentino. Se estima que quedan alrededor de diez en toda el área, pero en cámaras trampa sólo se habían registrado siete ejemplares silvestres.</em></li>



<li><em>El ejemplar había sido captado por cámaras trampa dos veces en este 2024 y transitaba por un corredor biológico. El hecho se conoció porque los autores publicaron fotos del asesinato del animal en las redes sociales.</em></li>



<li><em>El hábito de la cacería, la escasa conciencia ciudadana, la imparable deforestación y la ausencia de hembras (sólo hay una, recientemente liberada) son los grandes obstáculos para la supervivencia del jaguar en el Chaco argentino.</em></li>
</ul>



<p>La palabra de Quiterio Ramírez suena angustiada al otro lado del teléfono:&nbsp;<strong>“Cuando le vi colgado a este tigrecito la verdad es que lloré, pero, ¿qué le vamos a hacer? Ya lo perdimos”.</strong>&nbsp;La voz se le quiebra y se puede adivinar que las lágrimas vuelven a humedecerle los ojos. Un yaguareté fue cazado en los alrededores de Estanislao del Campo, departamento de Patiño, en el centro de la provincia de Formosa. Ramírez exhibe sentimientos que hasta hace algunos años eran impensables hacia el jaguar (<em>Panthera onca</em>): tristeza y dolor, y ahora indignación por la pérdida de un ejemplar macho del depredador tope del Gran Chaco; un animal al que ya consideraba parte de su paisaje, de su mundo.</p>



<p>A “el tipo”, como llamaban los lugareños a este gran félido, no le dio tiempo ni siquiera a recibir un nombre adecuado.&nbsp;<strong>Había sido registrado por las cámaras trampa en febrero de 2024 y nuevamente en abril,</strong>&nbsp;pero en una fecha incierta de hace algunas semanas fue abatido y desollado por un grupo de cazadores que más tarde subió las fotos de su “trofeo” a las redes sociales.</p>



<p>Los científicos del&nbsp;<a href="https://proyectoyaguarete.org.ar/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Proyecto Yaguareté</a>, programa de conservación de la especie que desde hace varios años trabaja en el Chaco argentino,&nbsp;<strong>identificaban a “el tipo” como M7, porque se trataba del séptimo ejemplar de jaguar detectado en la región,</strong>&nbsp;una cifra dramáticamente baja que indica, por sí sola, el estado crítico de supervivencia del “tigre americano” en la región.</p>



<p>Como para no dejar dudas de lo que significa la pérdida de un jaguar en el Chaco, Agustín Paviolo, doctor en Biología, investigador adjunto del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y socio fundador del Centro de Investigaciones del Bosque Atlántico (CeIBA) y el Proyecto Yaguareté, señala: “El impacto es tremendo porque tenemos muy poquitos individuos. Ni siquiera estamos seguros de que el resto de los que conocemos estén vivos”. Entonces enumera a los individuos: “Un par que hace unos cinco años registramos en Formosa y no sabemos si estarán vivos; otro que fue captado hace dos años y no lo volvimos a ver más. Teóricamente serían siete machos (ahora seis) y una única hembra que la Fundación Rewilding liberó hace poco tiempo en el Parque Nacional El Impenetrable. Esto reduce mucho las posibilidades de crecimiento de la población, son demasiado pocos”.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="970" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/08/14162942/Yaguarete-cazado-1-1455x1536-1-970x1024.jpg" alt="M7, el último jaguar que había sido captado por cámaras trampa en la región del Chaco argentino, minutos después de ser cazado. Foto: Luis Martínez.
" class="wp-image-104459" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/08/14162942/Yaguarete-cazado-1-1455x1536-1-970x1024.jpg 970w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/08/14162942/Yaguarete-cazado-1-1455x1536-1-284x300.jpg 284w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/08/14162942/Yaguarete-cazado-1-1455x1536-1-768x811.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/08/14162942/Yaguarete-cazado-1-1455x1536-1.jpg 1455w" sizes="(max-width: 970px) 100vw, 970px" /><figcaption class="wp-element-caption">M7, el último jaguar que había sido captado por cámaras trampa en la región del Chaco argentino, minutos después de ser cazado. Foto: Luis Martínez.<br><br>El yaguareté se encuentra En Peligro de extinción en Argentina, pero su estado avanza a Peligro Crítico en la región chaqueña, uno de los cuatro puntos del país donde todavía pervive la especie. Cifras oficiales del gobierno argentino destacan que entre las Yungas, las selvas de montaña en las provincias de Jujuy y Salta, al noroeste, y el bosque atlántico de Misiones, en el noreste, habría alrededor de 300 individuos de jaguar; más una veintena de ejemplares en los esteros del Iberá, entre los individuos que fueron reintroducidos desde 2022 y sus sucesivas camadas.“Hasta hace un par de años, cuando sólo podíamos armar mapas de presencia en función de los rastros que iban apareciendo, estimábamos que habría unos 20 individuos en el Chaco. Hoy, con la presencia de un equipo de trabajo permanente y la instalación de muchas más cámaras trampa, creo que la población está más cerca de los 10, o incluso menos”, afirma Paviolo.Con unos 600 000 kilómetros cuadrados de superficie total, el Chaco argentino alberga el 60 % del segundo pulmón más importante del continente después de la Amazonía, y si bien se trata de una de las áreas que ha sufrido mayores índices de deforestación en las últimas décadas, aún conserva amplias superficies de bosque nativo. “El desmonte es otra de las grandes amenazas para el yaguareté, pero estamos perdiendo la especie antes de que se nos acabe el bosque, porque en las condiciones actuales todavía podrían vivir algunos cientos de individuos”, sentencia Paviolo, para poner a la cacería en el centro del problema.</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" width="780" height="780" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/08/14163016/Yaguarete-cazado-5-Manchas-identificatorias.jpg" alt="Las manchas de la piel son las “huellas digitales” de los jaguares. Las semejanzas entre las del ejemplar registrado en febrero y la piel exhibida por los cazadores permitió su rápida identificación. Fotos: Proyecto Yaguareté.
" class="wp-image-104460" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/08/14163016/Yaguarete-cazado-5-Manchas-identificatorias.jpg 780w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/08/14163016/Yaguarete-cazado-5-Manchas-identificatorias-300x300.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/08/14163016/Yaguarete-cazado-5-Manchas-identificatorias-150x150.jpg 150w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/08/14163016/Yaguarete-cazado-5-Manchas-identificatorias-768x768.jpg 768w" sizes="(max-width: 780px) 100vw, 780px" /><figcaption class="wp-element-caption">Las manchas de la piel son las “huellas digitales” de los jaguares. Las semejanzas entre las del ejemplar registrado en febrero y la piel exhibida por los cazadores permitió su rápida identificación. Fotos: Proyecto Yaguareté.<br><br>Lee más | Colombia: los árboles, las viviendas y las lanchas que el mar se llevó en la tierra de los wayúu Una mezcla de cultura e impunidad“La caza está arraigada a la cultura de la gente del monte. Estamos hablando de personas que viven en lugares sumamente remotos, en condiciones vulnerables y con sus derechos mínimos insatisfechos: no tienen albergues seguros ni acceso al sistema de salud, no están bien alimentados y, además, la lejanía les hace sentir una gran impunidad”, explica Lucero Corrales, coordinadora del Grupo de Colaboradores para la Conservación del Yaguareté en el CeIBA, y agrega: “Aunque les cueste aceptarlo, el tigre (jaguar) les genera mucho miedo, y como tienen perros y un arma, es probable que si se encuentran con uno, dispararle sea el camino más fácil para elegir. No se debe olvidar que, entre cierta población masculina, matarlo aún se considera un símbolo de prestigio. Por eso, es allí donde más estamos trabajando, para cambiar la percepción que la gente del monte tiene del animal”.En el caso del ejemplar cazado hace un par de semanas en Estanislao del Campo, fueron los propios autores del crimen quienes se encargaron de subir a las redes sociales las fotos del cuerpo del jaguar desollado, y de la piel colgada entre dos árboles. Esto, junto a los datos registrados por el Proyecto Yaguareté, permitieron identificar de qué ejemplar se trataba, facilitó la localización del lugar para realizar la operación policial y esclarecer el caso en pocos días. Un hombre de apellido Cisneros quedó detenido como principal responsable del hecho, y otros tres se encuentran imputados como testigos y presuntos cómplices.“Conozco bien esa zona. Hay un sector que es bosque cerrado y otra parte algo más abierta, lo que nosotros llamamos pampa, que está rodeada de fincas que fueron quemadas y deforestadas en los últimos años para convertirse en grandes establecimientos de más de 10 000 o 20 000 hectáreas”, indica Ernesto Luberriaga, habitante de la localidad de Pozo del Tigre, a unos 30 kilómetros de donde ocurrió el suceso. Él se arriesga y menciona la procedencia de los responsables: “No los tengo identificados, pero deben ser pobladores de las cercanías y seguramente criollos: los indígenas tobas del lugar no matarían un tigre (jaguar), y mucho menos para sacarse fotos con el animal muerto”.</figcaption></figure>



<p>Durante 24 años de trabajo como técnico en la Secretaría de Agricultura Familiar Campesina e Indígena, Luberriaga recorrió todos los caminos de Formosa y sabe de casos semejantes que anteriormente han pasado desapercibidos:<strong>&nbsp;“La gente que lo hizo esta vez se delató sola. Si no subían las fotos a Facebook, quizás nadie se hubiese enterado”, dice.</strong></p>



<p>El yaguareté ha sido declarado Monumento Natural, tanto a nivel nacional como provincial en Formosa, su caza está prohibida y castigada con cárcel, por lo que se espera que la sentencia resulte ejemplificadora (la ley prevé entre cuatro meses y tres años de prisión, además de una multa económica). Pero, aunque así ocurra, científicos y técnicos comprometidos con la conservación entienden que las claves para ampliar las opciones de supervivencia de la especie en el Chaco argentino requieren de otro tipo de acciones y medidas.</p>



<p>Lee más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2024/08/mexico-somos-lo-que-ustedes-llaman-desplazados-climaticos/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">México: “Somos lo que ustedes llaman desplazados climáticos”</a></p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Se necesitan más áreas protegidas</strong></h3>



<p>Una de las medidas, mencionada de manera unánime por quienes trabajan en el tema, es la creación e implementación de nuevas áreas protegidas en toda la región chaqueña, pero en Formosa de manera particular.&nbsp;<a href="https://www.formosa.gob.ar/produccion/programabiodiversidad#:~:text=Se%20crea%20la%20Ley%20N,Bi%C3%B3sfera%20Riacho%20Teuquito%20%2D%2081.000%20ha" target="_blank" rel="noreferrer noopener">El listado oficial que proporciona el Ministerio de Producción y Ambiente local</a>&nbsp;da cuenta de la existencia de 14 espacios con algún nivel de protección, pero una mirada más fina descubre que cinco de ellas no superan las 300 hectáreas y dos pertenecen en realidad a la Administración de Parques Nacionales. Los niveles de implementación de dichos espacios de protección son muy dispares y, en total, apenas cubren 6113 kilómetros cuadrados (el 8,5 % de la superficie provincial).</p>



<p>“En el Bañado de la Estrella, por ejemplo, donde creemos que todavía quedan algunos yaguaretés, cada vez hay más alambrados y movimiento de gente, no puede considerarse un área protegida”, subraya Luberriaga. Sin embargo, esta área concentra más de la mitad de lo que la provincia de Formosa señala como “zona cuidada para la conservación del ecosistema” y corresponde a 381 661 hectáreas situadas en el noroeste de la provincia, junto al río Pilcomayo, en la frontera con Paraguay.</p>



<p>El Proyecto Yaguareté&nbsp;<a href="https://proyaguarete.maps.arcgis.com/apps/instant/interactivelegend/index.html?appid=80767890b33948cd89ca2826638fed99&amp;center=-60.9885;-25.0756&amp;level=7" target="_blank" rel="noreferrer noopener">publicó meses atrás un trabajo de zonificación</a>&nbsp;donde estableció cómo debería ser el paisaje chaqueño ideal para mantener una población creciente de la especie. En él hace especial hincapié en la apertura y mantenimiento de corredores que procuren mejorar la conectividad entre las áreas núcleo, aquellas en las que el bosque nativo se encuentra en mejor estado. “Pero si los corredores no son funcionales con respecto a la seguridad para los animales, y sólo lo son como continuidad de una estructura de vegetación, no tienen mucho sentido. El yaguareté que cazaron estaba moviéndose en un corredor y lo mataron igual”, enfatiza Paviolo.</p>



<p>Es por eso que la organización CeIBA ha enfocado la mayor parte de su tarea fuera de los sitios identificados como zonas núcleo en los mapas. “Podemos tener más áreas protegidas, más guardaparques, reglamentaciones y leyes que condenen actos como el que acaba de ocurrir, pero si no trabajamos directamente con la gente para que cambie su percepción y su modo de relacionarse con las especies de fauna silvestre, en especial con el yaguareté, no vamos a garantizar su supervivencia”, resume Lucero Corrales.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" width="768" height="512" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/08/14163103/Camara-trampa-768x512-1.jpg" alt="Una guardaparque cambia la tarjeta de grabación y la pila de una cámara trampa instalada en el territorio formoseño donde hay indicios de la existencia de un jaguar. Foto: Proyecto Yaguareté.
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<p>Lee más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2024/08/panama-reubicacion-poblacion-desplazada-por-aumento-nivel-del-mar-amenaza-area-protegida/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Panamá: Reubicación de una población desplazada por el aumento del nivel del mar amenaza importante área protegida</a></p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Al menos 400 colaboradores voluntarios</strong></h3>



<p><strong>Desde 2021 hasta la fecha, la minuciosa tarea de Corrales le ha servido para tejer una red de más de 400 colaboradores,</strong>&nbsp;todos ellos voluntarios en las provincias de Chaco y Formosa, con los que lleva a cabo un monitoreo participativo que, entre otros logros, ha servido para que las cámaras trampa instaladas este 2024 pudieran registrar al ejemplar cazado y otros en la región chaqueña. “Toda esa gente aporta datos y brinda información en el territorio sobre la presencia de la especie, ya sea la observación de una huella, la posible depredación de un animal silvestre o doméstico realizada por un yaguareté, o cualquier indicio que pueda sugerir la presencia de un individuo cerca de sus casas”. A partir de esa primera llamada, y una vez corroborada la certeza del dato, su equipo acude a la zona, instala cámaras trampa y comienza una serie de visitas a toda la población de los alrededores.</p>



<p>Las continuas charlas de Corrales con los habitantes del monte —las visitas de ella y su equipo a los colaboradores para sostener su motivación y mantener vivo los vínculos se repiten cada dos o tres meses— le permiten apreciar los cambios de actitud respecto al yaguareté, estimados como imprescindibles en la lucha por evitar su extinción en la región.</p>



<p>“El trabajo que estamos haciendo sólo en el departamento Patiño de la provincia de Formosa cubre unas 100 000 hectáreas y, al principio, la gente que íbamos a visitar hablaba de que su primera opción en caso de encontrarse con un tigre (jaguar) sería matarlo. Hoy eso ha cambiado. Los chicos de la escuela aman al yaguareté y eligieron la especie como eje de su feria de las ciencias. Y muchos mayores me llamaron llorando cuando se enteraron de la noticia de la muerte de uno de los animales que habíamos registrado en su zona”, comenta Corrales.</p>



<p>El instinto natural condujo a M7 hacia su destino. Como todos los jaguares, las largas caminatas en busca de comida o de una hembra con la cual aparearse forman parte de su rutina. En su caso, se alejó más de 40 kilómetros de la zona donde Corrales y su equipo vienen realizando las tareas de sensibilización. Los cazadores que lo descubrieron nunca habían conversado con ellos sobre la necesidad de conservar los escasos individuos que recorren el Chaco, no tuvieron la ocasión de modificar su mirada sobre el rey de los bosques sudamericanos, y actuaron de acuerdo con sus hábitos ancestrales.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="768" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/08/14163128/Escuela-2-1536x2048-1-768x1024.jpg" alt="Los niños de una escuela rural formoseña arman un rompecabezas con la imagen de un jaguar durante una de las campañas de educación ambiental organizada en conjunto por el gobierno local y las organizaciones civiles. Foto: Proyecto Yaguareté.
" class="wp-image-104462" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/08/14163128/Escuela-2-1536x2048-1-768x1024.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/08/14163128/Escuela-2-1536x2048-1-225x300.jpg 225w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/08/14163128/Escuela-2-1536x2048-1-1152x1536.jpg 1152w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/08/14163128/Escuela-2-1536x2048-1.jpg 1536w" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" /><figcaption class="wp-element-caption">Los niños de una escuela rural formoseña arman un rompecabezas con la imagen de un jaguar durante una de las campañas de educación ambiental organizada en conjunto por el gobierno local y las organizaciones civiles. Foto: Proyecto Yaguareté.<br><br>Lee más | Jaguares y pumas se han convertido en los inesperados aliados de los ganaderos en Costa RicaTransformar la mirada de la gente hacia el jaguarEl asesinto del jaguar en Formosa revela el flanco más débil del proyecto de conservación: la falta de recursos para abarcar áreas geográficas más extensas. “Hoy, cada salida al campo supone un gasto de unos 500 000 pesos argentinos (unos 500 dólares), más una camioneta bien mantenida, las cámaras, las pilas, los seguros, las tarjetas y folletos que llevamos para dejarle a la gente. Y hacemos al menos una al mes”, informa Corrales.“Deberíamos tener dos o tres equipos más en la región para poder multiplicar el esfuerzo y ser más eficaces”, señala Paviolo.Pero los apoyos económicos que se reciben del gobierno de la provincia del Chaco, raramente del gobierno de Formosa, y del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), a través de la Fundación Vida Silvestre, apenas resultan suficientes para sostener el ritmo de un único equipo de trabajo.</figcaption></figure>



<p>Desde el Ministerio de Producción y Ambiente de Formosa aseguran que se realizan tareas de educación ambiental en las escuelas, con programas que involucran a alumnos, productores y al resto de la comunidad.</p>



<p>Ernesto Luberriaga no opina lo mismo: “La provincia debería hacer un mayor esfuerzo de concientización, armar grupos de seguimiento y búsqueda de ejemplares para poder controlarlos con collares GPS, pero no lo hace”, afirma.</p>



<p>“Tenemos que convertir toda la indignación y la desesperanza de estos días en motores para que todas las instituciones que quieran participar, redoblen los esfuerzos para salvar a los últimos animales que nos quedan”, se ilusiona Lucero Corrales.</p>



<p>El ejemplo de transformación de Jaime, dueño de una finca relativamente pequeña cerca de Estanislao del Campo, demuestra que se trata de una tarea que rinde frutos. La coordinadora del Grupo de Colaboradores para la Conservación del Yaguareté en el CeIBAd lo visitó porque sabía de la aparición de huellas de jaguar en su campo, pero cuando le pidió el permiso para colocar las cámaras se encontró con una respuesta hosca: “¿Cuánto me vas a pagar por este tigre (jaguar)? Llévate de aquí esa porquería”. Corrales insistió hasta conseguir su consentimiento. Las primeras imágenes captadas en la finca entusiasmaron a todos. Primero al hijo y a la nuera del dueño, después a los empleados y, por fin, al propio Jaime, que cuando apareció el segundo jaguar le pidió a Corrales entre lágrimas:&nbsp;<strong>“No te lleves mis yaguaretés, porque son los últimos que me están quedando”.</strong>&nbsp;El anciano falleció hace un mes. Para su suerte, no llegó a enterarse de lo que le ocurrió a uno de sus tigres.</p>



<p><em><strong>*Imagen principal:</strong>&nbsp;Tañhi Wuk, “dueño del monte” en idioma wichí, es el nombre elegido para el ejemplar que esta cámara trampa registró en la Reserva Natural Formosa, área dirigida por la Administración de Parques Nacionales en el oeste de la provincia.&nbsp;<strong>Foto:</strong>&nbsp;Proyecto Yaguareté.</em></p>



<p><em>El artículo original fue publicado por&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/by/rodolfo-chisleanschi/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Rodolfo Chisleanschi</em></a><em>&nbsp;en&nbsp;Mongabay Latam.&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/2024/08/caceria-ultimos-jaguares-del-chaco-argentino-pone-en-jaque-supervivencia-de-la-especie/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Puedes revisarlo aquí.</em></a></p>



<p><em>Si quieres leer más sobre&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/list/pueblos-indigenas/"><em>pueblos indígenas&nbsp;</em></a><em>en Latinoamérica, puedes revisar&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/list/pueblos-indigenas/"><em>nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/"><em>Twitter</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/"><em>Instagram</em></a><em>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Medio ambiente</category>
                    <category>Mongabay Latam</category>
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        <pubDate>Wed, 14 Aug 2024 21:33:01 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[La cacería de uno de los últimos jaguares del Chaco argentino pone en jaque la supervivencia de la especie]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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        <item>
        <title>Escuela para jaguares: el santuario donde se les enseña habilidades para retornar a la vida silvestre</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/escuela-jaguares-santuario-donde-se-les-ensena-habilidades-retornar-la-vida-silvestre/</link>
        <description><![CDATA[<p>En Oaxaca, al sur de México, un equipo multidisciplinario tiene en marcha un programa para lograr que félidos que han sido rescatados puedan retornar a su hábitat. El programa está a cargo de la Fundación Jaguares en la Selva y se desarrolla en el Santuario del Jaguar Yaguar Xoo, donde se han diseñado dos simuladores [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<div class="bulletpoints">
<ul>
<li><em>En Oaxaca, al sur de México, un equipo multidisciplinario tiene en marcha un programa para lograr que félidos que han sido rescatados puedan retornar a su hábitat.</em></li>
<li><em>El programa está a cargo de la Fundación Jaguares en la Selva y se desarrolla en el Santuario del Jaguar Yaguar Xoo, donde se han diseñado dos simuladores de vida silvestre para que jaguares y pumas aprendan a cazar y puedan sobrevivir por ellos mismos.</em></li>
<li><em>En 2021 lograron liberar exitosamente a dos jaguares, y actualmente trabajan para reintroducir a su hábitat a otros dos y a tres pumas.</em></li>
</ul>
</div>
<p>En los pastizales de Yagul, en los valles centrales de Oaxaca, al sur de México, un<strong>jaguar (<em>Panthera onca</em>)</strong> se abre paso entre mallas y arbustos. De golpe se detiene, baja la cabeza y aguza la mirada, acechante. Con los ojos fijos en su objetivo, se abalanza sigilosamente hacia él. Una breve carrera, un salto y la presa yace entre sus mandíbulas.</p>
<p>Pareciera una escena de caza en vida silvestre, pero en realidad se trata de un ejercicio planificado por un equipo de biólogos, veterinarios y etólogos. La presa no es un animal vivo, sino un costal de yute relleno con carne de pollo, colgado de lo alto de un poste.</p>
<p><iframe loading="lazy" class="iframe-class" title="YouTube video player" src="https://www.youtube.com/embed/GckBC_vJlT0?si=12EyTWxTfreisIUF" width="710" height="515" frameborder="0" scrolling="yes" data-mce-fragment="1"></iframe></p>
<p>El <strong>jaguar</strong> es estimulado de esta manera para recuperar comportamientos de su antigua vida silvestre: debe prestar atención a su olfato para localizar su objetivo, usar sus garras y toda su musculatura para trepar el poste y, finalmente, aplicar su mordida y su peso para romper el mecate que ata el costal de pollo. Sólo así puede acceder al premio.</p>
<p>“Con este tipo de ejercicios se mantienen activos, disminuye el impacto del cautiverio y el sedentarismo, que de otra forma puede causarles estrés y obesidad”, explica Víctor Rosas Cosío, experto en jaguares y director de proyectos del Santuario del Jaguar Yaguar Xoo, ubicado a 35 kilómetros de la ciudad de Oaxaca, al sur de México.</p>
<figure id="attachment_250665" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-250665" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05174819/Conejo-scaled.jpg" sizes="auto, (max-width: 2560px) 100vw, 2560px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05174819/Conejo-scaled.jpg 2560w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05174819/Conejo-768x512.jpg 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05174819/Conejo-1200x800.jpg 1200w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05174819/Conejo-1536x1024.jpg 1536w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05174819/Conejo-2048x1365.jpg 2048w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05174819/Conejo-610x407.jpg 610w" alt="" width="2560" height="1707" /><figcaption class="wp-caption-text">Un jaguar caza a un conejo en el santuario. Foto: Andrea Reyes/Jaguares en la Selva</figcaption></figure>
<p>Por ahora, con este ejercicio se trata solamente de mantener saludable a Balam, un jaguar capturado de cachorro en las inmediaciones de Matías Romero, Oaxaca, y que después de un año y medio de permanecer en una pequeña jaula fue confiscado por las autoridades ambientales de México y llevado al <strong>Santuario del Jaguar Yaguar Xoo.</strong></p>
<p>Entre los objetivos del Santuario del Jaguar Yaguar Xoo está el enseñar a diversas especies de félidos a regresar a su hábitat y para ello han diseñado todo un programa.</p>
<p>La idea de que seres humanos enseñen a los jaguares a comportarse como jaguares parecería sólo una excentricidad de estos tiempos, pero en realidad forma parte de una tendencia de conservación en la que animales incautados que han sido víctimas del tráfico de especies o que nacieron en cautiverio son reintroducidos a su hábitat. En diferentes latitudes hay programas científicos de <strong>reintroducción de especies que trabajan con ranas, orangutanes, leones, ajolotes e, incluso, peces.</strong></p>
<p>En México, Víctor Rosas Cosío y el equipo de científicos de diversas áreas han logrado liberar exitosamente a dos jaguares, y actualmente trabajan procesos similares en otros dos jaguares y tres pumas (<em>Puma concolor</em>).</p>
<p>Para sostener esta apuesta, en 2015 se creó la <strong>Fundación Jaguares en la Selva,</strong>que Rosas preside. Mediante un convenio de colaboración, la fundación realiza sus actividades en las instalaciones del Santuario del Jaguar Yaguar Xoo, un espacio abierto en el año 2000 originalmente para cuidar animales silvestres decomisados.</p>
<figure id="attachment_250673" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-250673" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05175719/Pescando-en-el-lago1-scaled.jpg" sizes="auto, (max-width: 2560px) 100vw, 2560px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05175719/Pescando-en-el-lago1-scaled.jpg 2560w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05175719/Pescando-en-el-lago1-768x512.jpg 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05175719/Pescando-en-el-lago1-1200x800.jpg 1200w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05175719/Pescando-en-el-lago1-1536x1024.jpg 1536w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05175719/Pescando-en-el-lago1-2048x1365.jpg 2048w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05175719/Pescando-en-el-lago1-610x407.jpg 610w" alt="" width="2560" height="1707" /><figcaption class="wp-caption-text">Jaguar que fue reintroducido en 2021. Foto: Andrea Reyes/Jaguares en la Selva</figcaption></figure>
<h3>Simuladores de vida silvestre</h3>
<p>De los casi 40 000 jaguares que caminaban en el territorio de México a principios del siglo XX, en la actualidad solo quedan alrededor de 4 800. Una reducción de casi el 88 % de la población causada por la caza ilegal, la matanza en represalia por las muertes de ganado y, principalmente, por la expansión de la agricultura y la ganadería en zonas forestales.</p>
<p>Históricamente, en México el jaguar se distribuía a lo largo de las sierras y costas del Atlántico y el Pacífico, desde Chiapas y Quintana Roo hasta Sonora y Tamaulipas, incluyendo un corredor a lo largo del Eje Neovolcánico que cruza el centro del país. Si bien esta distribución se mantiene en lo general, la pérdida de población y de hábitat han reducido el territorio del jaguar en un 40 % y fragmentado lo que queda, aislando poblaciones y comprometiendo, entre otros elementos, su diversidad genética.</p>
<p><strong>“La estrategia de reintroducción como la que desarrollamos acá tiene el potencial de repoblar o revitalizar poblaciones de jaguar en lugares donde quedan muy pocos ejemplares”,</strong> asegura Rosas, refiriéndose al norte de México donde las industrias agrícola y ganadera han contribuido a disminuir en forma considerable las poblaciones de félidos.</p>
<figure id="attachment_250671" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-250671" src="https://es.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/Maximus-jaguar-melanico-rescado-.jpg" sizes="auto, (max-width: 8256px) 100vw, 8256px" srcset="https://es.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/Maximus-jaguar-melanico-rescado-.jpg 8256w, https://es.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/Maximus-jaguar-melanico-rescado--768x512.jpg 768w, https://es.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/Maximus-jaguar-melanico-rescado--1536x1024.jpg 1536w, https://es.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/Maximus-jaguar-melanico-rescado--610x407.jpg 610w" alt="" width="8256" height="5504" /><figcaption class="wp-caption-text">Maximus, jaguar melánico rescatado que se encuentra en el santuario. Foto: Andrea Reyes/Jaguares en la Selva</figcaption></figure>
<p>Para enseñar a los jaguares a comportarse como jaguares, el santuario cuenta con dos simuladores de vida silvestre: terrenos deliberadamente aislados de cualquier contacto humano que recrean lo mejor posible todas las condiciones del hábitat en que los felinos serán reintroducidos.</p>
<p>Rodeados por vallas de casi cinco metros de altura cubiertas por plástico negro que impiden el intercambio visual entre el interior y el exterior, estos simuladores cuentan con madrigueras, colinas y hasta lagos artificiales donde, además, se reproducen sonidos ambientales del hábitat original. Ahí, los biólogos encargados del proyecto llegan a suministrar presas vivas similares a las que sirven de alimento a los jaguares en vida silvestre: desde conejos hasta pecaríes y venados cola blanca.</p>
<p>En ciclos que pueden ir de uno a cuatro años, dependiendo de factores como su edad, estado físico y conductual, los jaguares primero se familiarizan con la presencia de otros animales vivos y poco a poco desarrollan con ellos una relación de depredador y presa. En estas lecciones se ve de todo, desde jaguares intimidados por un pecarí o lastimados por las patadas de un venado.</p>
<p><strong>“El programa de asilvestramiento atiende las áreas conductual, física y cognitiva de los jaguares”,</strong> explica el biólogo Roberto Velásquez. “Esto nos obliga a generar conocimiento desde abajo, confrontar hipótesis y romper esquemas a partir de prueba y error”, agrega.</p>
<figure id="attachment_250660" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-250660" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05173755/Descripcion-Equipo-tecnico-Jaguares-en-la-Selva-scaled.jpg" sizes="auto, (max-width: 2560px) 100vw, 2560px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05173755/Descripcion-Equipo-tecnico-Jaguares-en-la-Selva-scaled.jpg 2560w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05173755/Descripcion-Equipo-tecnico-Jaguares-en-la-Selva-768x511.jpg 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05173755/Descripcion-Equipo-tecnico-Jaguares-en-la-Selva-1536x1021.jpg 1536w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05173755/Descripcion-Equipo-tecnico-Jaguares-en-la-Selva-2048x1362.jpg 2048w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05173755/Descripcion-Equipo-tecnico-Jaguares-en-la-Selva-610x406.jpg 610w" alt="" width="2560" height="1702" /><figcaption class="wp-caption-text">Equipo técnico de la Fundación Jaguares en la Selva. Foto: Iván Reyes.</figcaption></figure>
<p>El asilvestramiento de estos animales es vigilado por los científicos desde ventanas ocultas en puntos estratégicos del simulador o desde cámaras de videovigilancia en el perímetro. Estos terrenos de entre 5 000 y 6 000 metros cuadrados están muy lejos de simular los 750 kilómetros cuadrados que un jaguar macho puede llegar a identificar como su territorio, pero sí se asemejan a las áreas de crianza que estos animales pueden tener en vida silvestre.</p>
<p>El examen de admisión al simulador de vida silvestre es muy riguroso. No cualquier jaguar es candidato para el asilvestramiento y la liberación. Algunos no tienen colmillos o son de una edad avanzada, lo que les hace imposible cazar para sobrevivir. Otros que nacieron en cautiverio tienen altos niveles de endogamia, es decir, son resultado del apareamiento entre individuos emparentados, por lo que han disminuido su variabilidad genética, lo que los hace susceptibles a enfermedades congénitas que no se quieren inducir en la vida silvestre.</p>
<p>En colaboración con el Laboratorio de Genética Molecular de la Universidad de la Sierra Juárez (UNSIJ), se analiza el <strong>ADN de los jaguares</strong> candidatos y se seleccionan para el programa de reintroducción sólo aquellos con perfiles genéticos que corresponden a poblaciones nativas de México.</p>
<figure id="attachment_250667" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-250667" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05175454/Jaguar-rescatado-link-scaled.jpg" sizes="auto, (max-width: 2560px) 100vw, 2560px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05175454/Jaguar-rescatado-link-scaled.jpg 2560w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05175454/Jaguar-rescatado-link-768x512.jpg 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05175454/Jaguar-rescatado-link-1200x800.jpg 1200w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05175454/Jaguar-rescatado-link-1536x1024.jpg 1536w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05175454/Jaguar-rescatado-link-2048x1365.jpg 2048w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05175454/Jaguar-rescatado-link-610x407.jpg 610w" alt="" width="2560" height="1707" /><figcaption class="wp-caption-text">Uno de los jaguares rescatados que hoy habitan en el santuario. Foto: Andrea Reyes/Jaguares en la Selva</figcaption></figure>
<h3>Celestún Petén y Nicté Ha, un hito de conservación</h3>
<p>Si bien el Santuario del Jaguar Yaguar Xoo ha recibido y albergado grandes félidos desde su creación en el 2000, sus contribuciones a la ciencia de la conservación fueron modestas en sus primeros 15 años de vida. El lugar fungió principalmente como un centro de consignación de animales decomisados por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), la máxima autoridad mexicana de protección de la vida silvestre, que depositaba en el santuario no solo jaguares, sino leones, tigres y pumas provenientes de circos, zoológicos u hogares donde los tenían como mascotas.</p>
<p>Con el correr de los años, los administradores del santuario decidieron concentrar su trabajo en el jaguar, aunque actualmente todavía conservan dos leones africanos, un tigre de Bengala, un lince cola roja, un tigrillo y un ocelote. Estos ejemplares les permiten enseñar a los visitantes las diferencias entre los grandes félidos del mundo.</p>
<p>En octubre de 2016, ya bajo el liderazgo de la <strong>Fundación Jaguares en la Selva,</strong> el santuario recibió a dos jaguares que representaron una oportunidad única. Celestún Petén y Nicté Ha fueron dos crías hembra halladas a pocos días de nacer cerca de un potrero del poblado de Centauros del Norte, en la Reserva de la Biósfera de Calakmul, en Campeche.</p>
<figure id="attachment_250675" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-250675" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05175757/Simulador-vientre-scaled.jpg" sizes="auto, (max-width: 2560px) 100vw, 2560px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05175757/Simulador-vientre-scaled.jpg 2560w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05175757/Simulador-vientre-768x512.jpg 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05175757/Simulador-vientre-1200x800.jpg 1200w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05175757/Simulador-vientre-1536x1024.jpg 1536w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05175757/Simulador-vientre-2048x1365.jpg 2048w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05175757/Simulador-vientre-610x407.jpg 610w" alt="" width="2560" height="1707" /><figcaption class="wp-caption-text">En 2016, Celestún Petén y Nicté Ha llegaron al santuario. Foto: Andrea Reyes/Jaguares en la Selva</figcaption></figure>
<p>La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) colocó a las crías bajo custodia del Jaguares en la Selva, para lo cual fueron trasladadas a sus instalaciones en Oaxaca. La organización puso en marcha un plan de trabajo que culminó en 2021 con la reintroducción de ambos ejemplares en las selvas de Quintana Roo.</p>
<p>El caso marcó un hito como la liberación exitosa de jaguares rescatados a menor edad, lo cual llamó la atención de investigadores dentro y fuera de México. “Fue un caso muy atípico por ser muy pequeñas, entonces tuvimos que cambiar el <em>chip</em> sobre lo que se puede y no se puede hacer, y estas jaguarcitas marcaron un precedente”, explica Andrea Reyes, encargada de la documentación audiovisual de Jaguares en la Selva.</p>
<p>El proceso no fue fácil. Rosas y su equipo tuvieron que crear protocolos, a veces desde cero, para las cinco etapas en que dividieron el trabajo con las jaguares: maternidad, destete, desarrollo, rehabilitación y liberación. La primera fue la más crítica, pues las crías fueron halladas deshidratadas y sin su madre.</p>
<p>La solución fue crear una madre de utilería: un almohadón de felpa impresa con patrones de jaguar en el que se ocultaron biberones de los que solo asomaban las mamilas a manera de tetillas. Para más realismo, el almohadón era frotado en el cuerpo de una jaguar adulta para impregnarle su aroma.</p>
<figure id="attachment_250663" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-250663" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05174356/Celestun-Peten-y-Nicte-Ha-scaled.jpg" sizes="auto, (max-width: 2560px) 100vw, 2560px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05174356/Celestun-Peten-y-Nicte-Ha-scaled.jpg 2560w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05174356/Celestun-Peten-y-Nicte-Ha-768x512.jpg 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05174356/Celestun-Peten-y-Nicte-Ha-1200x800.jpg 1200w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05174356/Celestun-Peten-y-Nicte-Ha-1536x1024.jpg 1536w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05174356/Celestun-Peten-y-Nicte-Ha-2048x1365.jpg 2048w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05174356/Celestun-Peten-y-Nicte-Ha-610x407.jpg 610w" alt="" width="2560" height="1707" /><figcaption class="wp-caption-text">Celestún Petén y Nicte Ha. Foto: Andrea Reyes/Jaguares en la Selva</figcaption></figure>
<p>En las etapas sucesivas, el proceso fue gradual y cuidadoso. Primero presentarles carne, como lo haría su madre biológica. Luego animales muertos, pero no desollados, para que aprendieran a trabajar su comida. Pasados los cuatro meses, vino el gran cambio a animales vivos. Así sucesivamente hasta llegar al examen de grado en el asilvestramiento de un jaguar: animales grandes a los que <strong>Celestún Petén y Nicté Ha eran capaces de cazar y matar por mordida.</strong></p>
<p>Después de su graduación en la escuela de jaguares de Oaxaca, cuando el mundo entero enfrentaba la pandemia de Covid-19, las jaguares fueron transportadas de vuelta a la Península de Yucatán a bordo de un avión de la Marina en noviembre de 2020. Ahí permanecieron cuatro meses en un simulador construido dentro del hábitat y <a href="https://www.ngenespanol.com/animales/liberacion-exitosa-de-celestun-peten-y-nicte-ha-legado-jaguares-en-mexico/" target="_blank" rel="noopener external noreferrer" data-wpel-link="external">liberados exitosamente en marzo de 2021</a>, después de una evaluación médica y sanitaria positiva.</p>
<p>Mediante collares de rastreo, el equipo técnico de la fundación documentó que ambas jaguares se desplazaron primero juntas, luego se separaron, y ambas cruzaron carreteras rurales y pavimentadas, e incluso atravesaron al estado de Yucatán, para luego regresar a Quintana Roo. También entraron y salieron del área natural protegida de Yum Balam.</p>
<p><strong>“Actualmente la única manera de saber si siguen vivas es a través de fotografías de cámaras trampa colocadas en sitios cercanos al de la liberación”,</strong> añade. El equipo de la fundación dio por finalizado el monitoreo de estas jaguares en julio de 2021, posteriormente los collares se desprendieron automáticamente de ellas por un mecanismo automatizado. Hasta el momento, la organización no  tiene fotos de las jaguares obtenidas mediante cámaras trampa.</p>
<figure id="attachment_250664" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-250664" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05174744/Conducta-Afiliativa-scaled.jpg" sizes="auto, (max-width: 2560px) 100vw, 2560px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05174744/Conducta-Afiliativa-scaled.jpg 2560w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05174744/Conducta-Afiliativa-768x512.jpg 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05174744/Conducta-Afiliativa-1200x800.jpg 1200w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05174744/Conducta-Afiliativa-1536x1024.jpg 1536w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05174744/Conducta-Afiliativa-2048x1365.jpg 2048w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05174744/Conducta-Afiliativa-610x407.jpg 610w" alt="" width="2560" height="1707" /><figcaption class="wp-caption-text">Las dos jaguares fueron liberadas en 2021 en Quintana Roo. Foto: Andrea Reyes/Jaguares en la Selva</figcaption></figure>
<h3>La enseñanza del Abuelo Jaguar</h3>
<p>El reino del máximo depredador félido de las Américas abarca desde Arizona y Nuevo México hasta el norte de Argentina, incluyendo zonas tropicales a nivel del mar, valles y desiertos o bosques de pino-encino a 3 000 metros de altura. Camina, nada y trepa árboles. Y por ello come desde roedores hasta pescados y cocodrilos.</p>
<p>Su presencia en un ecosistema significa salud, pues al ser una especie tope de la cadena trófica mantiene bajo control a las poblaciones de animales que podrían convertirse en un problema para otras especies animales o vegetales.</p>
<p>El jaguar, además, ha sido deidad y mito para los pueblos originarios de las Américas. Pieza fundamental no sólo de su cultura sino de su cosmovisión, algo que es palpable en Oaxaca, el estado con la mayor diversidad biológica y étnica de México.</p>
<p>En Oaxaca, el trabajo de conservación del jaguar fue marcado por un caso que fusiona ciencia, cultura y misticismo: la historia del Jaguar de la Luz.</p>
<p>En 2004 en la comunidad de Cristo Rey La Selva, Lachixila, región Chinantla, un jaguar había matado a más de 40 cabezas de ganado, por lo que la asamblea de la comunidad lo condenó a muerte. Pero en la noche de su ejecución, cuando lo encontraron, los cazadores que debían ajusticiarlo fueron cegados por una luz que emanaba del jaguar, entonces tiraron las armas y huyeron. Al reportar lo sucedido a la asamblea, los ancianos concluyeron que se trataba del animal sagrado que había acompañado al fundador de la comunidad siglos atrás, según el mito local. Es decir, se trataba del Abuelo Jaguar y por ello no podían matarlo.</p>
<figure id="attachment_250661" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-250661" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05173935/Abuelo-Jaguar.-Credito-Ojo-de-Agua-Comunicacion.png" sizes="auto, (max-width: 2118px) 100vw, 2118px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05173935/Abuelo-Jaguar.-Credito-Ojo-de-Agua-Comunicacion.png 2118w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05173935/Abuelo-Jaguar.-Credito-Ojo-de-Agua-Comunicacion-768x524.png 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05173935/Abuelo-Jaguar.-Credito-Ojo-de-Agua-Comunicacion-1536x1047.png 1536w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05173935/Abuelo-Jaguar.-Credito-Ojo-de-Agua-Comunicacion-2048x1396.png 2048w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05173935/Abuelo-Jaguar.-Credito-Ojo-de-Agua-Comunicacion-610x416.png 610w" alt="" width="2118" height="1444" /><figcaption class="wp-caption-text">Abuelo Jaguar. Foto: cortesía de Ojo de Agua Comunicación</figcaption></figure>
<p>Entonces, cambiaron de estrategia y decidieron atraparlo, lo que finalmente lograron mediante una trampa. Después de algunos días enjaulado, la Profepa concilió con la comunidad para ponerlo bajo el cuidado del<strong> Santuario del Jaguar,</strong> dirigido por Víctor Rosas Vigil, padre de Víctor Rosas Cosío.</p>
<p>En el santuario, investigadores y funcionarios venían a verlo, pero el Abuelo Jaguar era hosco y no permitía visitas: cuando veía personas se arrojaba contra la reja de contención y se lastimaba la cara. Finalmente, la propia comunidad de Cristo Rey La Selva pidió la devolución del animal. Uno de sus hombres había caído enfermo durante su ausencia y dedujo que el jaguar se había llevado su alma, por lo que tenía que ser devuelto.</p>
<p>El 17 de diciembre de 2005, con el apoyo de científicos y funcionarios, el Jaguar de la Luz fue reintroducido a las selvas de la Chinantla. Su cautiverio duró 14 meses. Los lugareños lo recibieron con un ritual en el que había velas y flores, le pidieron que permaneciera en la selva y no dañara a su ganado. Fue liberado en las cercanías del río Cajonos, con un collar localizador que dio cuenta de su recorrido en libertad. La luz regresó a la comunidad chinanteca y nació no sólo una leyenda, sino una ruta biocultural para que los investigadores que trabajan en la conservación del<strong> jaguar en Oaxaca</strong> consideren en su trabajo la profunda interconexión entre los ecosistemas y los pueblos originarios.</p>
<p>“Aunque ya había un registro científico previo, el Jaguar de la Luz fue muy importante mediáticamente y reflejó no solamente la presencia de jaguar en Oaxaca, sino la importancia y el papel que estaban jugando las comunidades locales en su conservación, además del arraigo del jaguar y lo determinante del aspecto biocultural”, explica el biólogo Fernando Mondragón, quien acompañó el proceso del Abuelo Jaguar, como asesor técnico de las comunidades chinantecas en temas de conservación.</p>
<figure id="attachment_250662" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-250662" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05174329/Autano-jaguar-rescatado-scaled.jpg" sizes="auto, (max-width: 2560px) 100vw, 2560px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05174329/Autano-jaguar-rescatado-scaled.jpg 2560w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05174329/Autano-jaguar-rescatado-768x512.jpg 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05174329/Autano-jaguar-rescatado-1200x800.jpg 1200w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05174329/Autano-jaguar-rescatado-1536x1023.jpg 1536w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05174329/Autano-jaguar-rescatado-2048x1365.jpg 2048w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05174329/Autano-jaguar-rescatado-610x406.jpg 610w" alt="" width="2560" height="1706" /><figcaption class="wp-caption-text">Autano, otro de los jaguares que han sido rescatados y que hoy se encuentran en el santuario. Foto: Andrea Reyes/Jaguares en la Selva</figcaption></figure>
<h3>Nueva generación, nuevos retos</h3>
<p>Cachicamo (macho) y Lamanai (hembra) son dos jaguares hermanos actualmente en proceso de asilvestramiento. Ambos llegaron al santuario el 22 de marzo del 2020, apenas días después de haberse declarado la pandemia por <strong>Covid-19.</strong> Como es habitual en estos casos, el avance se complica por todo tipo de dificultades. Para empezar, el financiamiento.</p>
<p>Por ejemplo, no ha llegado apoyo gubernamental para la liberación y traslado de Cachicamo y Lamanai, por lo que la pareja de jaguares de cuatro años de edad permanece en el simulador de vida silvestre más con fines de documentación científica que de preparación para la liberación.</p>
<p>Alimentar a uno de los 15 jaguares adultos que están en el santuario implica alrededor de 10 kilos de carne al día. El alimento puede llegar a costar 20 000 pesos (casi 1 200 dólares) en el caso de un venado vivo para los simuladores de vida silvestre, que tiene que ser transportado desde unidades de manejo ambiental con certificaciones oficiales. Ante este escenario, Víctor Rosas y su equipo han recurrido a las subastas de arte donado por artistas locales (incluyendo al célebre maestro Francisco Toledo) para costear sus proyectos.</p>
<figure id="attachment_250676" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-250676" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05175807/SM-UT-scaled.jpg" sizes="auto, (max-width: 2560px) 100vw, 2560px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05175807/SM-UT-scaled.jpg 2560w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05175807/SM-UT-768x512.jpg 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05175807/SM-UT-1200x800.jpg 1200w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05175807/SM-UT-1536x1024.jpg 1536w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05175807/SM-UT-2048x1365.jpg 2048w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05175807/SM-UT-610x407.jpg 610w" alt="" width="2560" height="1707" /><figcaption class="wp-caption-text">Uno de los jaguares que se prepara en el simulador de vida silvestre. Foto: Andrea Reyes/Jaguares en la Selva</figcaption></figure>
<p>En el caso de la manada de tres pumas (dos hembras y un macho), que llegaron al Santuario en abril de 2022 y que se asilvestran en uno de los simuladores, la directiva del equipo de futbol Pumas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) otorgó en 2022 un apoyo económico que reduce la incertidumbre del proceso. Así, se espera que los pumas Lontla, Sama y Dasai, de dos años de edad, vuelvan a su hábitat en la región Huasteca de Hidalgo, en el centro de México, en algún momento de 2025.</p>
<p>Jaguares en la Selva es parte de la Alianza Nacional para la Conservación del Jaguar. Además, la fundación cuenta con apoyo de empresarios, artistas y comunidad científica dentro y fuera de Oaxaca. Pero a pesar de los éxitos y reconocimientos, sigue enfrentando problemas mayúsculos para realizar su trabajo.</p>
<p><iframe loading="lazy" class="iframe-class" title="YouTube video player" src="https://www.youtube.com/embed/FocqVlsJhts?si=t0dTmi7Rw3y6kwRA" width="710" height="515" frameborder="0" scrolling="yes" data-mce-fragment="1"></iframe></p>
<p>Una noche de octubre pasado, <a href="https://www.lajornadamaya.mx/nacional/222363/incendio-consume-santuario-del-jaguar-yaguar-xoo-en-oaxaca-denuncian-que-fue-provocado-para-robar" target="_blank" rel="noopener external noreferrer" data-wpel-link="external">personas desconocidas irrumpieron en las instalaciones del santuario del jaguar</a> y robaron desde artesanías hasta instrumental científico, incluyendo las pantallas con que los científicos monitoreaban los simuladores de vida salvaje. A su salida, prendieron fuego a parte de las instalaciones, que quedaron reducidas a cenizas.</p>
<p>“Claro que esto nos afecta y también a animales que ni siquiera son nuestros, sino que son propiedad de la nación”, explica Víctor Rosas Cosío.</p>
<figure id="attachment_250679" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-250679" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05175907/Sale-del-lago-scaled.jpg" sizes="auto, (max-width: 2560px) 100vw, 2560px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05175907/Sale-del-lago-scaled.jpg 2560w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05175907/Sale-del-lago-768x512.jpg 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05175907/Sale-del-lago-1200x800.jpg 1200w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05175907/Sale-del-lago-1536x1024.jpg 1536w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05175907/Sale-del-lago-2048x1365.jpg 2048w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05175907/Sale-del-lago-610x407.jpg 610w" alt="" width="2560" height="1707" /><figcaption class="wp-caption-text">Jaguar que fue reintroducido a la vida silvestre. Foto: Andrea Reyes/Jaguares en la Selva</figcaption></figure>
<h3>Claves para la conservación del jaguar</h3>
<p>Juan Pablo Esparza, investigador de la Universidad de Guadalajara (UDG) y experto en ecología y conservación de félidos, reconoce la importancia de “ejercicios pioneros” realizados por organizaciones como Jaguares en la Selva para la reintroducción de estos animales. Sin embargo, prefiere poner el acento en las relaciones humano-animales para atacar las principales causas de muerte de los félidos: <strong>la pérdida de hábitat y los choques con los humanos.</strong></p>
<p>“Muchas veces no es que nos falten jaguares, el problema es que se está destruyendo el hábitat y hay conflicto con el humano. Lo que necesitamos es que haya condiciones sociales para que los humanos puedan convivir con ellos”, explica Esparza, quien reconoce que el asilvestramiento y la reintroducción también tienen un gran impacto social positivo al poner esta especie a la vista de la gente, lo que puede cambiar actitudes.</p>
<p>A más de 6 000 kilómetros de Oaxaca, en el Pantanal brasileño, el veterinario e investigador por la Universidad Estatal Paulista (UNESP), Paul Raad, coincide con el diagnóstico de Esparza. Su trabajo en el punto del continente con la mayor concentración de jaguares le ha dejado claro que los ganaderos no dejarán de matar a estos félidos si no cuentan con apoyo financiero para adoptar medidas para proteger a su ganado.</p>
<figure id="attachment_250677" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-250677" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05175825/Sugar-2-scaled.jpg" sizes="auto, (max-width: 2560px) 100vw, 2560px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05175825/Sugar-2-scaled.jpg 2560w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05175825/Sugar-2-768x512.jpg 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05175825/Sugar-2-1200x800.jpg 1200w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05175825/Sugar-2-1536x1024.jpg 1536w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05175825/Sugar-2-2048x1365.jpg 2048w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05175825/Sugar-2-610x407.jpg 610w" alt="" width="2560" height="1707" /><figcaption class="wp-caption-text">Sugar, uno de los jaguares que están bajo el resguardo del santuario localizado en Oaxaca. Foto: Andrea Reyes/Jaguares en la Selva</figcaption></figure>
<p>Como coordinador del proyecto de coexistencia humano-fauna de la organización <a href="https://institutoamparanimal.org.br/" target="_blank" rel="noopener external noreferrer" data-wpel-link="external">Ampara Animal</a>, trabajando en la propiedad Pousada Piuval, Raad ha comprobado que las cercas electrificadas reducen en un 95 % las muertes de ganado provocadas por jaguares.</p>
<p>“Nuestro mayor reto ahora es conseguir una ley que nos apoye dando incentivos a los ganaderos que trabajan en pro del jaguar, porque también están trabajando en pro de la salud”, explica Raad por teléfono. “Mi argumento como veterinario es, además, más cierto que nunca después de la pandemia de Covid-19: el jaguar es fundamental en los ecosistemas para controlar especies que son potenciales hospederas de parásitos y vectores, por lo que el jaguar está controlando las posibles nuevas pandemias”.</p>
<p>De vuelta en Oaxaca, en la región de la Chinantla, la relación de la población con el jaguar se refleja en cada una de las seis comunidades que integran el Comité de Recursos Naturales de la Chinantla Alta A.C. (Corenchi, por su acrónimo). Ahí el jaguar ilustra cada proyecto enfocado a la conservación del bosque de niebla. Estos campesinos chinantecos saben que le deben tanto a esta especie que controla a los animales “dañeros” que comen sus cultivos, como el tejón, tepescuincle, el pecarí o el venado temazate.</p>
<p>Fernando Mondragón, director de la asociación civil Geoconservación, destaca cómo estas comunidades realizan concursos que premiaban las mejores fotografías y videos de jaguares captadas con cámaras trampa. Todo esto ha desarrollado un sentido de pertenencia y orgullo por la presencia del jaguar, explica el biólogo.</p>
<figure id="attachment_250666" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-250666" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05174908/Descripcion-Biologo-Domingo-Mendoza-scaled.jpg" sizes="auto, (max-width: 2560px) 100vw, 2560px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05174908/Descripcion-Biologo-Domingo-Mendoza-scaled.jpg 2560w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05174908/Descripcion-Biologo-Domingo-Mendoza-768x511.jpg 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05174908/Descripcion-Biologo-Domingo-Mendoza-1536x1021.jpg 1536w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05174908/Descripcion-Biologo-Domingo-Mendoza-2048x1362.jpg 2048w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/05174908/Descripcion-Biologo-Domingo-Mendoza-610x406.jpg 610w" alt="" width="2560" height="1702" /><figcaption class="wp-caption-text">Biólogo Domingo Mendoza. Foto: Iván Reyes</figcaption></figure>
<p>No por casualidad la Chinantla, junto con los Chimalapas, conforman un corredor que alberga a algunas de las poblaciones más densas de jaguares en México.</p>
<p>“Más allá del monitoreo biológico, falta documentar más la relación que tiene el jaguar con el ser humano en el sentido positivo, biocultural, las enseñanzas que les está dando y los procesos que tienen muchas comunidades en la conservación de sus bosques a través de la conservación del jaguar”, señala Mondragón.</p>
<p>Esta relación positiva con el jaguar que aún no es tan difundida es lo que anima a varios biólogos, entre ellos a Domingo Mendoza, quien forma parte del equipo científico que trabaja en el santuario.</p>
<p>Mendoza es tan cercano a los jaguares rescatados que conoce sus personalidades y mañas, así como cada uno de los avances en su aprendizaje de habilidades para regresar a la vida silvestre.</p>
<p>En esta escuela-santuario, los humanos también adquieren nuevos conocimientos. Mendoza lo dice sin ocultar su entusiasmo: “Somos afortunados en también poder aprender de estos animales y de ser parte de una generación que está cambiando la manera en que los humanos nos relacionamos con ellos. Es un momento muy interesante en la historia de esta relación”.</p>
<p><em><strong>*Imagen principal:</strong> Celestún Petén y Nicté Ha, las dos jaguares que fueron reintroducidas a su hábitat en 2021. <strong>Foto:</strong> Andrea Reyes/Jaguares en la Selva.</em></p>
<p class="story-contents__font-paragraph " data-mrf-recirculation="Enlaces Párrafos"><i>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/juan-mayorga/">Juan Mayorga</a> </i><i>en Mongabay Latam. </i><a href="https://es.mongabay.com/2024/04/escuela-para-jaguares-conservacion-habilidades-para-retornar-vida-silvestre-mexico/" target="_blank" rel="noopener noreferrer" data-mrf-link="https://es.mongabay.com/2023/11/dia-internacional-del-jaguar-historias-conservacion-latinoamerica/"><i>Puedes revisarlo aquí.</i></a></p>
<p class="story-contents__font-paragraph " data-mrf-recirculation="Enlaces Párrafos"><i>Si quieres leer más sobre </i><a href="https://es.mongabay.com/list/pueblos-indigenas/" data-mrf-link="https://es.mongabay.com/list/pueblos-indigenas/"><i>pueblos indígenas </i></a><i>en Latinoamérica, puedes revisar </i><a href="https://es.mongabay.com/list/pueblos-indigenas/" data-mrf-link="https://es.mongabay.com/list/pueblos-indigenas/"><i>nuestra colección de artículos.</i></a><i> Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam, </i><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" data-mrf-link="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/"><i>puedes suscribirte al boletín aquí</i></a><i> o seguirnos en </i><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" data-mrf-link="https://www.facebook.com/MongabayLatam/"><i>Facebook</i></a><i>, </i><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" data-mrf-link="https://twitter.com/MongabayLatam/"><i>Twitter</i></a><i>, </i><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" data-mrf-link="https://www.instagram.com/mongabaylatam/"><i>Instagram</i></a><i> y </i><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" data-mrf-link="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/"><i>Youtube</i></a><i>.</i></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=98985</guid>
        <pubDate>Tue, 09 Apr 2024 23:06:29 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/Juntas-scaled-1200x800.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Escuela para jaguares: el santuario donde se les enseña habilidades para retornar a la vida silvestre]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Día Internacional del Jaguar: tres historias de conservación del félido más grande de América</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/dia-internacional-del-jaguar-tres-historias-conservacion-del-felido-mas-grande-america/</link>
        <description><![CDATA[<p>Cuentos del jaguar en Ecuador, un programa de coexistencia en Perú y el monitoreo a largo plazo en Bolivia son las experiencias que se están realizando en América Latina para proteger a la Panthera onca. El jaguar es una especie emblemática amenazada por la pérdida de su hábitat, el tráfico de sus colmillos hacia mercados [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<div class="bulletpoints">
<ul>
<li><em>Cuentos del jaguar en Ecuador, un programa de coexistencia en Perú y el monitoreo a largo plazo en Bolivia son las experiencias que se están realizando en América Latina para proteger a la Panthera onca.</em></li>
<li><em>El jaguar es una especie emblemática amenazada por la pérdida de su hábitat, el tráfico de sus colmillos hacia mercados asiáticos y los conflictos con las personas.</em></li>
</ul>
</div>
<p>Dibujos que tienen como protagonistas a <strong>jaguares</strong>, y que fueron realizados por niños ecuatorianos, ilustran cuatro cuentos creados en las comunidades de la Reserva de Producción de Fauna Cuyabeno. Quienes impulsaron esta iniciativa buscan ayudar así a la conservación del jaguar en la Amazonía de Ecuador.</p>
<p>En Perú, la organización San Diego Zoo Wildlife Alliance trabaja con los gobiernos regionales de tres departamentos amazónicos para buscar <strong>soluciones al conflicto entre las personas y los jaguares a través de programas de coexistencia.</strong></p>
<p>Y en Bolivia, Wildlife Conservation Society (WCS) lleva más de 20 años <strong>monitoreando al jaguar en el Parque Nacional Madidi.</strong> Esta experiencia ha permitido conocer el estado de la población de la especie en el área protegida, pero también entender todo el ecosistema con una visión de conservación a nivel de paisaje. Ahora, la organización tiene entre sus planes realizar este mismo esfuerzo en los Llanos de Moxo.</p>
<p>En el Día Internacional del Jaguar, que se conmemora este 29 de noviembre, Mongabay Latam explora estas tres iniciativas que trabajan en la protección de esta especie emblemática de América que, en la actualidad, tiene amenazada su existencia por la pérdida de su hábitat, el tráfico de sus colmillos hacia los mercados asiáticos y los conflictos con las personas.</p>
<p><strong>Lee más |</strong> <a href="https://es.mongabay.com/2023/07/bolivia-estudio-revela-que-reclusos-de-carcel-utilizan-piel-de-jaguar-para-elaborar-objetos/" data-wpel-link="internal">Bolivia: nuevo estudio revela que reclusos de cárcel en Trinidad utilizan piel de jaguar para elaborar objetos y venderlos</a></p>
<h3>Ecuador: los cuentos del jaguar</h3>
<p>Los dibujos realizados por niños de cuatro comunidades indígenas, ubicadas en la ribera del río Aguarico, dentro de la Reserva de Producción de Fauna Cuyabeno, inspiraron una iniciativa literaria que, además, se transformó en una herramienta para hacer conciencia sobre la importancia de proteger a los jaguares y su hábitat.</p>
<p>Fueron los pequeños de las comunidades de Zancudo Cocha, Siekoya Remolino, Cofán de Zábalo y Shuar de Taikua, quienes a través de imágenes empezaron a contar la relación de su pueblo con el jaguar (<em>Panthera onca</em>).</p>
<figure id="attachment_247661" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-247661 size-full" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/11/24095348/Cuentos-del-Jaguar-WWF-Ecuador-2.jpeg" sizes="auto, (max-width: 1600px) 100vw, 1600px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/11/24095348/Cuentos-del-Jaguar-WWF-Ecuador-2.jpeg 1600w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/11/24095348/Cuentos-del-Jaguar-WWF-Ecuador-2-768x576.jpeg 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/11/24095348/Cuentos-del-Jaguar-WWF-Ecuador-2-1536x1152.jpeg 1536w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/11/24095348/Cuentos-del-Jaguar-WWF-Ecuador-2-610x458.jpeg 610w" alt="" width="1600" height="1200" /><figcaption class="wp-caption-text">El proyecto “Cuentos del jaguar” se inició con dibujos de los niños de Cuyabeno. Foto: WWF Ecuador.</figcaption></figure>
<p>Así surgieron las cuatro historias, una en cada pueblo, que tienen al jaguar como protagonista para abordar los temas claves que afectan a esta especie, pero también a las comunidades, entre ellos la deforestación, la desertificación, el avance de la frontera agrícola y la urbanización. ​</p>
<p>“Necesitábamos generar materiales educativos que nos pudieran ayudar en la conservación del jaguar, pero también queríamos valorar el conocimiento cultural”, cuenta Sofía Bustamante Guevara, oficial de Educación del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés) de Ecuador.</p>
<p>El primer paso del proyecto fue investigar cuál era la visión de las comunidades sobre el jaguar. Esto se hizo a través de los dibujos. “Les pedimos que dibujen jaguares y encontramos muchísimo dibujos del jaguar en relación a la escopeta, al conflicto y a las presas. Y muchísimo miedo”, cuenta Bustamante.</p>
<figure id="attachment_247675" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-247675 size-full" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/11/24102213/Cuentos-del-Jaguar-WWF-Ecuador-11-1.jpeg" sizes="auto, (max-width: 1600px) 100vw, 1600px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/11/24102213/Cuentos-del-Jaguar-WWF-Ecuador-11-1.jpeg 1600w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/11/24102213/Cuentos-del-Jaguar-WWF-Ecuador-11-1-768x576.jpeg 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/11/24102213/Cuentos-del-Jaguar-WWF-Ecuador-11-1-1536x1152.jpeg 1536w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/11/24102213/Cuentos-del-Jaguar-WWF-Ecuador-11-1-610x458.jpeg 610w" alt="" width="1600" height="1200" /><figcaption class="wp-caption-text">Dibujo de un jaguar en medio del bosque y la deforestación. Foto: WWF-Ecuador.</figcaption></figure>
<p>Sin embargo —comenta Bustamante—, cuando preguntábamos en qué animal de la selva se quisieran convertir, todos querían ser el jaguar, pues al félido lo ven poderoso y fuerte.</p>
<p>Con estos dibujos se empezaron a armar las historias. Para ello utilizaron el Kamishibai, que es una estructura que asemeja un escenario en el que se van poniendo las láminas con los dibujos. “Es un teatro de papel, un elemento japonés muy antiguo donde vas cambiando las imágenes y contando o leyendo la historia”, explica Bustamante.</p>
<p>Las láminas con los dibujos son independientes, de tal forma que se pueden colocar en cualquier orden y contar historias diferentes, por ello funciona perfectamente con la oralidad.</p>
<figure id="attachment_247671" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-247671 size-full" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/11/24095434/Cuentos-del-Jaguar-WWF-Ecuador.jpeg" sizes="auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/11/24095434/Cuentos-del-Jaguar-WWF-Ecuador.jpeg 1200w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/11/24095434/Cuentos-del-Jaguar-WWF-Ecuador-768x1024.jpeg 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/11/24095434/Cuentos-del-Jaguar-WWF-Ecuador-1152x1536.jpeg 1152w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/11/24095434/Cuentos-del-Jaguar-WWF-Ecuador-610x813.jpeg 610w" alt="" width="1200" height="1600" /><figcaption class="wp-caption-text">El proyecto “Cuentos del jaguar” se realizó en cuatro comunidades indígenas de la Reserva de Producción de Fauna Cuyabeno. Foto: WWF-Ecuador.</figcaption></figure>
<p>De esta experiencia surgió “<a href="https://wwflac.awsassets.panda.org/img/original/texto___a_donde_se_fue_la_lluvia___cuentos_del_jaguar.pdf" target="_blank" rel="noopener external noreferrer" data-wpel-link="external">¿A dónde se fue la lluvia?</a>“, que habla sobre la ausencia de lluvias y su relación con la deforestación. “Los sembríos están secos porque cada vez hay menos árboles. Si desaparece el bosque no habrá lluvia ni ríos, y la tierra se secará y todos tendremos hambre”, reflexiona el jaguar hembra que protagoniza este cuento.</p>
<p>En la historia del “<a href="https://wwflac.awsassets.panda.org/img/original/texto___el_ceibo_y_el_duende___cuentos_del_jaguar.pdf" target="_blank" rel="noopener external noreferrer" data-wpel-link="external">El ceibo y el duende</a>” se aborda el problema de la construcción de carreteras en la selva y su impacto en la biodiversidad. “Todos tenemos nuestro hogar, nuestro lugar seguro en la selva. Los nidos en forma de gota de las oropéndolas, las delicadas telas de las arañas, las altas casas de madera de los Siekopai. Yo tengo al ceibo y tus crías descansan en su madriguera. Todos estos hogares son nuestra selva, por eso soy feroz en defender a este sabio y viejo ceibo”, dice un personaje de este cuento que conversa con una niña que se disfraza de jaguar.</p>
<p>“<a href="https://wwflac.awsassets.panda.org/img/original/texto___la_corona_magica___cuentos_del_jaguar.pdf" target="_blank" rel="noopener external noreferrer" data-wpel-link="external">La corona mágica</a>” y “<a href="https://wwflac.awsassets.panda.org/img/original/texto__la_vida_continua___cuentos_del_jaguar.pdf" target="_blank" rel="noopener external noreferrer" data-wpel-link="external">La vida continúa</a>” son los otros dos cuentos que integran la colección. Todas estas historias, además, han sido traducidas a los idiomas de cada una de las comunidades.</p>
<p>En este proceso creativo, Paula Terán transformó los dibujos de los niños en las láminas que sirven de soporte para contar estar historias. Mientras que María Paz Dávila y María Vallejo se unieron a Terán para elaborar los textos que fueron surgiendo de los dibujos y las narraciones orales.</p>
<figure id="attachment_247663" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-247663 size-full" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/11/24095358/Cuentos-del-Jaguar-WWF-Ecuador-4.jpeg" sizes="auto, (max-width: 1600px) 100vw, 1600px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/11/24095358/Cuentos-del-Jaguar-WWF-Ecuador-4.jpeg 1600w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/11/24095358/Cuentos-del-Jaguar-WWF-Ecuador-4-768x516.jpeg 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/11/24095358/Cuentos-del-Jaguar-WWF-Ecuador-4-1536x1031.jpeg 1536w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/11/24095358/Cuentos-del-Jaguar-WWF-Ecuador-4-610x409.jpeg 610w" alt="" width="1600" height="1074" /><figcaption class="wp-caption-text">El jaguar como protagonista de los cuentos de los niños en la Reserva de Producción de Fauna Cuyabeno. Foto: WWF-Ecuador.</figcaption></figure>
<p><strong>Lee más |</strong> <a href="https://es.mongabay.com/2023/05/operacion-jaguar-detecta-redes-del-trafico-de-jaguar-en-surinam/" data-wpel-link="internal">Operación Jaguar: investigadores detectan dos de las redes más poderosas del tráfico de jaguar en Surinam</a></p>
<h3>Perú: la coexistencia con el jaguar</h3>
<p>Lobo es un perro que se salvó de las garras de un jaguar. La mascota de Benigno Herrera, productor de castañas que integra la Asociación de Productores Agropecuarios de la Comunidad Bajo Madre de Dios Margen Derecha, había sido atrapado por el félido mientras dormía en el exterior de la casa de Herrera. Para suerte de Lobo, su dueño pudo salir a su rescate y lograr su liberación.</p>
<figure id="attachment_247674" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-247674 size-full" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/11/24101046/Jaguar-coexistencia-Madre-de-Dios-San-Diego-Zoo-3.jpg" sizes="auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/11/24101046/Jaguar-coexistencia-Madre-de-Dios-San-Diego-Zoo-3.jpg 640w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/11/24101046/Jaguar-coexistencia-Madre-de-Dios-San-Diego-Zoo-3-610x458.jpg 610w" alt="" width="640" height="480" /><figcaption class="wp-caption-text">Imagen de cámara trampa del jaguar en los alrededores de la casa de Domingo Herrera. Foto: San Diego Zoo.</figcaption></figure>
<p>Tras el incidente con el perro, la asociación convocó a los representantes de la Gerencia Forestal y de Fauna Silvestre de Madre de Dios, y a sus aliados deSan Diego Zoo Wildlife Alliance, para que realizara un proyecto piloto como parte del programa de coexistencia del Proyecto Jaguar, que ejecuta esta organización en Madre de Dios, Loreto y Ucayali, en coordinación con los gobiernos regionales de estos departamentos.</p>
<p>“Lo que se busca es que ambos grupos —personas y animales silvestres, en este caso los jaguares— puedan vivir con cierta armonía en el entorno que comparten”, comenta Paloma Alcázar, especialista en coexistencia del San Diego Zoo Wildlife Alliance.</p>
<p>La especialista cuenta que como parte del Proyecto jaguar, desde el año 2018, empezaron a levantar información sobre la situación de las interacciones negativas que ocurrían con los jaguares, debido al crecimiento demográfico y a la pérdida de hábitat.</p>
<figure id="attachment_247672" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-247672 size-full" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/11/24101039/Jaguar-coexistencia-Madre-de-Dios-San-Diego-Zoo.jpg" alt="" width="480" height="640" /><figcaption class="wp-caption-text">Mejorar las condiciones de los corrales para animales domésticos es una de las soluciones ante el conflicto entre humanos y jaguares. Foto: San Diego Zoo.</figcaption></figure>
<p>Fue así que se realizaron encuestas en las tres regiones —Loreto, Ucayali y Madre de Dios— para ahondar, comprender y tener un mapa de lo que puede estar ocurriendo en los bosques amazónicos de estas regiones. “Con esta información empezamos a delimitar el trabajo y definir hacia dónde orientar los esfuerzos”, señala Alcázar.</p>
<p>La especialista explica que trabajan con los gobiernos regionales para que se comprenda la complejidad del problema del conflicto entre los humanos y los animales silvestres y, de esta forma, se generen soluciones de manera conjunta.</p>
<p>“Muchas interacciones negativas se dan por lo que nosotros llamamos retaliación —castigo o venganza—, tras el ataque del jaguar a los animales domésticos o al ganado. Sin embargo, la eliminación de estos felinos también se da por miedo o como un intento de evitar más pérdidas”, explica Alcázar.</p>
<p>La experta del San Diego Zoo comenta que los comuneros ya están mostrando una mayor tolerancia hacia los félidos: “Recuerdo que en las primeras reuniones algunos pobladores decían ‘hay que expulsar a ese jaguar’, y ahora codiseñan una estrategia propia, con la que estamos colaborando, para prevenir impactos negativos en ellos y en los jaguares”.</p>
<figure id="attachment_247673" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-247673 size-full" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/11/24101042/Jaguar-coexistencia-Madre-de-Dios-San-Diego-Zoo-2.jpg" alt="" width="480" height="640" /><figcaption class="wp-caption-text">La huella de un jaguar en Madre de Dios. Foto: San Diego Zoo.</figcaption></figure>
<p>Alcázar explica que para realizar el diagnóstico de las situaciones de riesgo y buscar soluciones se están realizando talleres en cada una de las regiones. En estos encuentros participan las autoridades locales y regionales, junto con representantes de las comunidades locales que son parte de los conflictos con los jaguares.</p>
<p>“Primero se identifican las  situaciones de riesgo, luego generamos una lista de acciones concretas a  problemas concretos como e una falta de manejo adecuado del ganado y de los animales domésticos. Una de esas prácticas es, por ejemplo, la implementación de buenos modelos de gallineros que realmente protejan a las gallinas”, dice Alcázar.</p>
<p>Las  soluciones dependen del tipo de conflicto, a veces son técnicas para mejorar las prácticas de manejo de sus animales. También se elabora material informativo, para que la percepción del riesgo sea más ajustada a la realidad o para que pueda orientar a los pobladores sobre qué hacer ante un encuentro con un jaguar.</p>
<p>En el caso de Lobo, por ejemplo, Alcázar cuenta que después de que se salvara del encuentro con el jaguar, su dueño decidió no dejarlo dormir fuera de casa. Ahora Lobo descansa tranquilo cada noche dentro del hogar.</p>
<p><strong>Lee más | </strong><a href="https://es.mongabay.com/2023/03/jaguares-para-la-paz-conservacion-colombia/" data-wpel-link="internal">Jaguares para la paz: comunidades y excombatientes se unen para salvar al felino</a></p>
<h3>Bolivia: el monitoreo a largo plazo</h3>
<p>“Un gran enfoque para la conservación del jaguar, así como de otras especies y el medio ambiente en general es el compromiso de generar la conservación a nivel de paisaje”, señala Robert Wallace, director del Programa de Conservación del Paisaje del Gran Madidi-Tambopata, de la organización Wildlife Conservation Society (WCS).</p>
<figure id="attachment_218457" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-218457" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2020/08/25010005/jaguares-bolivia-7-1.jpg" sizes="auto, (max-width: 1500px) 100vw, 1500px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2020/08/25010005/jaguares-bolivia-7-1.jpg 1500w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2020/08/25010005/jaguares-bolivia-7-1-768x446.jpg 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2020/08/25010005/jaguares-bolivia-7-1-610x354.jpg 610w" alt="jaguares en bolivia" width="1500" height="871" /><figcaption class="wp-caption-text">Un equipo de científicos de WCS ha registrado, desde hace 20 años, cómo han cambiado las poblaciones del jaguar en el Parque Nacional Madidi. Foto: Guido Ayala y María Viscarra/ WCS Bolivia.</figcaption></figure>
<p>El jaguar necesita mucho espacio —explica Wallace—, entonces para conservar poblaciones de jaguares necesitamos pensar en espacios grandes, por eso la importancia de las áreas protegidas y otros espacios como los territorios indígenas que tienen condiciones favorables para la conservación de la vida silvestre y la biodiversidad.</p>
<p>“Las áreas protegidas, en conjunto con otros espacios, permiten niveles y esfuerzos de conservación a una escala que garantiza la conservación de las especies-paisaje;  si logramos conservar estas especies, también vamos a conservar un buen porcentaje de la biodiversidad”, comenta Wallace.</p>
<p>Las especies-paisaje son aquellas que usan áreas extensas, son ecológicamente diversas y tienen un impacto significativo en los hábitats. El jaguar es considerada una de ellas.</p>
<p>Wallace explica que WCS lleva 25 años en el trabajo de monitoreo del jaguar y otras especies-paisaje. “Empezamos a  monitorear el jaguar en sitios que pueden darnos una ventana para conocer lo que está pasando con esta especie. En el caso del Parque Nacional Madidi,  por ejemplo, tenemos tres sitios de monitoreo a largo plazo. Uno en la frontera con Perú, en el río Heath; otro en un lugar bastante aislado que es el Alto Madidi; y un tercero en los Valles de Tuichi y Hondo que son importantes como destinos turísticos a nivel nacional”.</p>
<figure id="attachment_218464" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-218464 size-full" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2020/08/25015844/Rio-Tuichi-Drone_Omar-Torrico_WCS-3-2.jpg" sizes="auto, (max-width: 1500px) 100vw, 1500px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2020/08/25015844/Rio-Tuichi-Drone_Omar-Torrico_WCS-3-2.jpg 1500w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2020/08/25015844/Rio-Tuichi-Drone_Omar-Torrico_WCS-3-2-768x576.jpg 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2020/08/25015844/Rio-Tuichi-Drone_Omar-Torrico_WCS-3-2-610x458.jpg 610w" alt="rio tuichi bolivia" width="1500" height="1125" /><figcaption class="wp-caption-text">En los alrededores del río Tuichi, en el Parque Nacional Madidi, se han encontrado cifras alentadoras para la conservación del jaguar. Foto: Omar Torrico/ WCS Bolivia.</figcaption></figure>
<p>Este monitoreo que lleva más de 20 años ha permitido constatar que las poblaciones de jaguar en el Madidi han aumentado. “Es el resultado de la gestión de las áreas protegidos, de los esfuerzos de los guardaparques, del compromiso de los pueblos indígenas que se sobreponen o colindan directamente con el parque. También es el esfuerzo de diferentes instituciones y del compromiso del Estado con las áreas protegidas”, agrega Wallace.</p>
<p>El especialista de WCS destaca el compromiso de los pueblos indígenas, pues sus comunidades han sido los principales defensores del Madidi y de las áreas protegidas en general. “Esto es sobresaliente”.</p>
<p>En cuanto a los resultados del monitoreo del jaguar, Wallace señala que desde que se inició el monitoreo, en el año 2001, la población se duplicó en algunas zonas y aumentó hasta tres veces en otros sectores.</p>
<p>Actualmente se está realizando un nuevo análisis de la información de las cámaras trampa recogida este año.</p>
<figure id="attachment_186413" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-186413 size-full" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2016/09/03172029/El-parque-Madidi-tiene-una-poblacion-de-300-jaguares.png" sizes="auto, (max-width: 960px) 100vw, 960px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2016/09/03172029/El-parque-Madidi-tiene-una-poblacion-de-300-jaguares.png 960w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2016/09/03172029/El-parque-Madidi-tiene-una-poblacion-de-300-jaguares-498x330.png 498w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2016/09/03172029/El-parque-Madidi-tiene-una-poblacion-de-300-jaguares-768x509.png 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2016/09/03172029/El-parque-Madidi-tiene-una-poblacion-de-300-jaguares-906x600.png 906w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2016/09/03172029/El-parque-Madidi-tiene-una-poblacion-de-300-jaguares-200x133.png 200w" alt="jaguares en bolivia" width="960" height="636" /><figcaption class="wp-caption-text">La población de jaguar se duplicó y aumentó hasta tres veces desde el 2001. Foto: Eduardo Franco Berton.</figcaption></figure>
<p>Wallace explica que una variable que se analizará es el descenso de las poblaciones de huanganas o pecaríes, la presa favorita de los jaguares. Los troperos o pecaríes, según cuenta Wallace, han desaparecido desde hace cinco años, por tanto, la evaluación que se está haciendo ahora permitirá saber cuál ha sido el impacto en los jaguares.</p>
<p>El trabajo en en el Programa de Conservación Gran Madidi-Tambopata también significa la cooperación entre Bolivia y Perú, pues se trata de un paisaje en ambos lados de la frontera de estos países.</p>
<p>La colaboración ha significado la estandarización de metodologías, el trabajo articulado de los servicios de áreas protegidas en ambos países en un protocolo de monitoreo transfronterizo para el jaguar. La labor conjunta garantiza que  si se detectan cambios, se puede  reaccionar de manera conjunta para atender y responder a cada situación.</p>
<p><em><strong>* Imagen principal:</strong> Dibujo del cuento La corona mágica. <strong>Foto:</strong> WWF Ecuador.</em></p>
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<div class="public-DraftStyleDefault-block public-DraftStyleDefault-ltr" data-offset-key="140fd-0-0">El artículo original fue publicado por <a class="src-reactapp-DraftEditor-plugins-draft-js-anchor-plugin---link" title="https://es.mongabay.com/by/yvette-sierra-praeli/" href="https://es.mongabay.com/by/yvette-sierra-praeli/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Yvette Sierra Praeli</a>en Mongabay Latam. <a class="src-reactapp-DraftEditor-plugins-draft-js-anchor-plugin---link" title="https://es.mongabay.com/2023/11/dia-internacional-del-jaguar-historias-conservacion-latinoamerica/" href="https://es.mongabay.com/2023/11/dia-internacional-del-jaguar-historias-conservacion-latinoamerica/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Puedes revisarlo aquí.</a></div>
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        <author>Mongabay Latam</author>
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        <pubDate>Thu, 30 Nov 2023 02:05:41 +0000</pubDate>
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